En sus declaraciones del pasado martes, Lael Brainard, gobernador de la Reserva Federal, anunció que el banco central estadounidense podría comenzar a adelgazar el tamaño de su balance tan pronto como el próximo mayo.
El lenguaje utilizado («Dado que la recuperación ha sido considerablemente más fuerte y rápida que en el ciclo anterior, espero que el balance se reduzca considerablemente más rápido que en la recuperación anterior») contrasta con las pistas respecto a futuros ajustes en política monetaria compartidas por Jay Powell en su última conferencia de prensa: «Pensamos que el balance se ajustará de manera predecible en el fondo y que la herramienta activa, reunión a reunión, será el nivel de los fondos federales (…) queremos evitar añadir incertidumbre a lo que ya es una situación muy incierta».
Esta falta de concreción, con el mercado descontando ya una subida del 0,5% en la próxima reunión de mayo, ha incrementado la presión sobre la rentabilidad del bono a 10 años, sacando temporalmente a la curva de la zona de pendiente negativa. Las minutas publicadas el miércoles han aportado su granito de arena. Aunque se habló de un límite máximo mensual de 95.000 millones de dólares (60.000 millones en bonos del Tesoro y 35.000 millones en titulizaciones), no se establece con precisión un volumen de activos objetivo en el que finalizar el tensionamiento cuantitativo (QT). Los miembros de la Fed plantean alcanzar esa velocidad de crucero para el QT en tres meses desde su inicio. Este ritmo es más rápido que la reducción del balance de 2017, cuando la Fed limitó el drenaje mensual a 50.000 millones de dólares y tardó un año en alcanzar ese monto de retiros de forma sostenida.
La inversión en el tramo de 2 a 10 años del que hablamos la semana pasada –que a su vez no ha hecho más que seguir el movimiento en la curva del mercado monetario de las últimas semanas– sostiene la idea de que el tipo de interés real neutro (R*, que equilibra la inversión/consumo con el ahorro de una economía en el largo plazo) se mantiene muy próximo a donde se encontraba antes de la pandemia, y que la inflación será solamente un problema pasajero. Así, los futuros de eurodólar están apuntando un violento giro en política monetaria en un horizonte de 18 a 30 meses.
Esta corriente de pensamiento también implica que si la Fed sigue adelante con su hoja de ruta, el riesgo de recesión –y de corrección más abultada en el precio de activos financieros– debería ir incrementándose rápidamente.
Asumiendo el nivel de tipos implícito para diciembre por la curva OIS, los fed funds ajustados a inflación se situarán por encima de cero, muy cerca de los niveles que resultaron excesivos desde el punto de vista del tensionamiento monetario en 2019.
Hay que tener en cuenta que el potencial de crecimiento económico ha venido disminuyendo los últimos años (CBO lo estima en 1,7%), rebajando el nivel máximo de tipos hasta donde debe llegar la Fed para afectar al consumo, la inversión y la inflación (algo que evidencia la estructura de máximos decrecientes en el panel inferior del gráfico anterior).
El crecimiento real del PIB lo determinan dos pilares, uno más demográfico y el otro asociado con la inversión: el aumento de la población activa y la productividad. El BLS (Bureau of Labor Statistics) proyecta que la tasa de crecimiento de la población activa subirá de media un 0,5% por año hasta 2030, por lo que difícilmente cumplirá con el pronóstico. Echando un vistazo rápido a la gráfica de abajo (izquierda) observamos con claridad cómo el número de personas trabajando o buscando trabajo activamente viene cayendo de forma casi ininterrumpida desde los máximos de 1979.
El inicio de los periodos de expansión más sólidos y longevos ha coincidido casi siempre con mercados de trabajo muy deprimidos, cuya paulatina recuperación aportaba positivamente al crecimiento económico. En esta ocasión, la contribución cíclica de los cambios en la tasa de desempleo sobre el PIB –que desde 1950 oscila entre 0,9% y -0,8%– está ya en zona de máximos (gráfica de abajo derecha). A partir de aquí su aportación muy probablemente sea decreciente.
La productividad, también en tendencia bajista, se sitúa en un 1,2% de media en los últimos 10 años y ofrece margen de mejora en un contexto de recuperación en la inversión. Sin embargo, en base a la equivalencia entre inversión y ahorro, un déficit de cuenta corriente cada vez más negativo merma la capacidad para invertir.
La R* es un concepto difícilmente cuantificable, y existe otra corriente de pensamiento que considera que ahora está por encima de donde se encontraba en 2020 (más cerca del 3% que del 0%), sobre todo por una tendencia estructural a la baja en la tasa de ahorro. Algo que mitigaría a corto plazo el riesgo de recesión (porque la política monetaria de la Fed no sería entonces tan agresiva como parece), pero que podría resultar en riesgos inflacionistas persistentes más adelante.
La vuelta a la normalidad social después de dos años y la transición del consumo de bienes a servicios impulsará una rápida disminución del excedente de ahorro (que en EE.UU. es de 2,3 billones de dólares) como también lo hará la jubilación en masa de los babyboomers, que dejarán de ingresar y comenzarán a gastar más. Además, el aumento de riqueza por la apreciación de activos mobiliarios y financieros puede acelerar esta tendencia.
Por otro lado, el incremento del déficit estructural hasta 2025 (4,9% de media frente al 2% desde 2014 a 2019, según datos del FMI) y la necesidad de invertir para renovar un tejido productivo y residencial anticuado (16 años en el caso del primero, el nivel más elevado desde 1965, y 31 años en lo que respecta al segundo, niveles pico de los últimos 70 años) podrían sesgar los próximos años la balanza a favor de la inversión impulsando al alza la tasa R*.
Sea como fuere, y en línea con nuestros comentarios de la semana pasada, el mercado no parece estar descontando esta incertidumbre adecuadamente. El miércoles inauguraremos el inicio del periodo de publicación de resultados del 1T en EE.UU. y es probable que los empresarios se muestren cautos respecto al segundo y tercer trimestre. Sorprende que, en un entorno donde los riesgo son cada vez mayores, los analistas estadounidenses de renta variable, según datos de Factset, tengan tantas acciones de recomendación de «COMPRAR» como no se veía desde 2010.
Pixabay CC0 Public Domain. Amundi amplía su gama de ETFs ESG con dos exposiciones a renta variable
Amundi ratifica su compromiso de ofrecer a los inversores un conjunto cada vez más amplio de productos ESG. Así, Amundi ha transformado dos de sus principales ETFs de renta variable sobre el CAC 40 y el STOXX Europe 600 en exposiciones equivalentes ESG.
Según explica la gestora, esta iniciativa forma parte del Proyecto Social del Grupo Crédit Agricole y de su compromiso con el clima. De hecho, el 21 de marzo de 2022, Amundi CAC 40 UCITS ETF se convirtió en Amundi CAC 40 ESG UCITS ETF DR. El ETF replica el índice CAC 40 ESG y permite a los inversores beneficiarse de la exposición a los 40 principales valores del mercado francés que demuestran sólidas prácticas medioambientales, sociales y de gobernanza seleccionados del índice CAC Large 60, mediante un estricto screening negativo y un enfoque de selección best-in-class.
Este ETF tiene una huella de carbono ponderada reducida y su ratio “verde-marrón” mejorado apoya la transición hacia inversiones más bajas en carbono. Con 1.200 millones de euros en activos gestionados, es el mayor ETF disponible en el mercado sobre esta exposición.
En la misma fecha, Amundi Stoxx Europe 600 UCITS ETF se convirtió en Amundi Stoxx Europe 600 ESG UCITS ETF DR. Según indica la gestora, este vehículo de inversión replica el índice STOXX Europe 600 ESG Broad Market y permite a los inversores beneficiarse de una exposición a los valores de los países desarrollados europeos mediante la selección del 80% de los valores con la mayor puntuación ESG seleccionados del índice STOXX Europe 600. Se excluyen los emisores implicados en prácticas empresariales controvertidas.
Ambos ETFs están ahora clasificados como artículo 8 del reglamento SFDR de la UE. “Los inversores buscan cada vez más opciones para reorientar su cartera hacia inversiones responsables. Estos cambios en nuestra gama de productos reflejan nuestro compromiso de acelerar la transición ESG”, indica Arnaud Llinas, director de ETF, Indexing & Smart Beta en Amundi.
Para Juan SanPio, Director De ETF, Indexing & SmartBeta en Amundi, “con la aplicación de nuestra gama de ETFs climáticos, ofrecemos a los inversores instrumentos adicionales que responden a la creciente demanda por este tipo de soluciones”.
Pixabay CC0 Public Domain. Recalibrando la guerra entre Rusia y Ucrania en las carteras: inflación, valores growth y sector energético
Por un momento los mercados se mostraron alcistas gracias a las señales que indicaban que la guerra en Ucrania parecía estar disminuyendo en intensidad, pero la historia sobre el terreno es completamente diferente. A medida que las semanas avanzan, las posibilidades de que el conflicto se prolongue y puedan aprobarse más sanciones después aumentan, lo que obliga a las gestoras a reevaluar las consecuencias de esta guerra en los mercados y en las posiciones de sus carteras.
En opinión de Sebastien Galy, responsable de estrategia macroeconómica de Nordea AM, Rusia está “arrinconada” debido a las fuertes sanciones y, por ahora, un apoyo muy limitado de China. “Con el tiempo, a medida que las importaciones a Rusia se vuelvan más costosas y difíciles de encontrar, es probable que el descontento se extienda en la población obligando al gobierno a encontrar una nueva narrativa. El gobierno estadounidense especula sobre el uso de armas no convencionales, mientras que el mercado espera que suceda lo mejor, es decir, el inicio de negociaciones serias”, explica.
Para Víctor Alvargonzález, director de estrategia y socio fundador de la firma de asesoramiento independiente Nextep Finance, la guerra se alargará, alternando episodios de paz y etapas de duros enfrentamientos. “Ahora el conflicto formará parte de la ecuación que moverá a los mercados, y muy concretamente, una variable clave: la inflación. Porque el aislamiento económico de Rusia tiene un impacto inflacionista a nivel mundial, y no tanto en el crecimiento, al ser Rusia el mayor productor global de materias primas. Cortar las exportaciones rusas implica poner al mercado de materias primas patas arriba. Occidente se auto sanciona indirectamente, en forma de shock inflacionista. Incluso aunque los cuellos de botella causados por la pandemia se resuelvan rápidamente y la revolución digital logre suavizar la inflación en el sector de los servicios, aún quedará una potente fuente de inflación, que será de origen ruso y de origen salarial”, afirma.
No perdamos el optimismo. Por ejemplo, Galy considera que el mercado cree que Rusia retrocederá y llegará a un acuerdo con Ucrania. “Cuanto más tiempo espere Rusia, más fuerte será el impacto de las sanciones, incluidas unas tasas de interés muy elevadas, lo que sugiere que el mercado probablemente tenga razón al ser cautelosamente optimista. De hecho, Rusia anunció un objetivo más limitado, centrado en la región de Donbass. La pregunta ahora es si Rusia aceptará la afirmación de Ucrania de neutralidad”, afirma para contextualizar en qué punto de esta guerra estamos.
Las carteras
Según resume Edmond de Rothschild AM en su último análisis de mercado, “la prima de riesgo del conflicto disminuyó, haciendo que los activos de riesgo subieran y las materias primas bajaran considerablemente. Volvemos gradualmente a una postura neutral en la renta variable y seguimos infraponderando la duración, ya que la inflación sigue estando presente”.
Hasta que el conflicto se detenga, los expertos recuerdan que seguirá impulsando la inflación, erosionando el valor del efectivo y obligando a los gestores a navegar entre la gestión del riesgo y la búsqueda de oportunidades. Para Euan Munro, CEO de Newton, y Shamik Dhar, economista jefe de BNY Mellon Investment Management, consideran que, frente al trasfondo del conflicto, podría ser tentador liquidar posiciones en activos de riesgo y buscar refugio en otros percibidos como seguros como el efectivo, pero las sanciones financieras impuestas a Rusia por grandes segmentos de la comunidad global han creado un colectivo de vendedores en apuros que intentan deshacerse de activos en un mercado que se ha visto privado de liquidez. “A no ser que sea usted un vendedor forzado, yo no me uniría a ellos”, advierte.
Munro considera probable que la rotación de growth a value y renta se intensifique a medida que los efectos de la inflación creciente y el impacto de las sanciones comerciales a Rusia se hacen patentes. Esta tendencia favorecerá seguramente a empresas con poder de fijación de precios, capaces de mantener sus dividendos en la actual coyuntura de mercado. A la luz de las sanciones y de la “desglobalización” resultante del conflicto, Munro considera que los beneficiarios podrían ser empresas no obligadas a satisfacer a varios regímenes, como por ejemplo negocios orientados al mercado doméstico y con poder de fijación de precios. “Existe mucha incertidumbre y podríamos enfrentarnos a una recesión mientras se reajusta el suministro de energía en distintas partes del mundo. En tal entorno, es mucho más probable que las acciones growth sufran un varapalo”, afirma.
En opinión de Hamco Financial, el conflicto puede generar aún más volatilidad en los precios de las materias primas, a causa de la reducción de oferta tanto en la energía como en los productos agrícolas, debido a las sanciones aplicadas contra Rusia. Según su valoración, todo ello aumenta el riesgo de ralentización de la economía, sin descartarse una posible entrada en recesión. “En un entorno de endurecimiento monetario que ya se había puesto en marcha por parte de los bancos centrales para frenar la subida de los precios antes de la invasión rusa de Ucrania. A partir del estallido de la guerra, la inflación se ha disparado y las autoridades monetarias no tendrán más remedio que incrementar las subidas de tipos previstas. A lo que se añade que la Reserva Federal continuará reduciendo su balance”, resumen.
Frente a ello, Hamco Financial recomienda un sesgo más defensivo que el posicionamiento que había recomendado hasta ahora, pero manteniendo la exposición a energía y las principales posiciones. En el caso de la renta variable, señala que hay que tener en cuenta que las bolsas habían alcanzado niveles máximos, y cayeron de forma relevante tras el inicio de la guerra, para dar lugar a nuevos rebotes posteriores en el precio de las acciones.
Por su parte, desde Cobas AM, consideran que el panorama parece positivo para las industrias del petróleo y del gas, sobre todo del gas natural licuado. Respecto al mercado energético señalan: “Si los fundamentales del sector apuntaban ya hacia precios más elevados del crudo para los próximos años, ahora la situación en Ucrania está elevando aún más estas previsiones. En principio, las empresas petroleras verán incrementada sustancialmente su capacidad de generar flujos de caja. En el caso del gas, la nueva apuesta europea impulsará la inversión en nuevas infraestructuras en toda la cadena de valor. Además, junto al impulso del gas natural licuado, también se plantean medidas como el regreso del uso transitorio del carbón, la sustitución de las calderas de gas o el incremento de las energías renovables”.
En último lugar, Amundi señala que la renta variable sigue estando favorecida, especialmente en EE.UU., donde el crecimiento de los beneficios debería seguir siendo positivo en el marco de una economía más resiliente. “Sin embargo, los inversores deberían evitar los valores más expuestos a la subida de los tipos y buscar oportunidades en los segmentos de value y quality. La capacidad de preservar los márgenes será fundamental, especialmente en el segundo semestre y en 2023, y el poder de fijación de precios de las compañías será clave en este sentido”.
Además subraya que los fuertes y rápidos movimientos en el mercado de bonos exigen un enfoque táctico de la duración, ahora no tan corta como hace unas semanas. “La parte corta de la curva parece ahora especialmente atractiva, puesto que ya ha descontado la mayor parte del ciclo de subidas de la Fed, mientras que el extremo largo probablemente se revalorizará más. Los mercados de titulizaciones relacionados con la vivienda en EE.UU. pueden ser especialmente atractivos a la luz de un mercado inmobiliario fuerte”, indica en su último documento de Investment Talk.
Una nueva visión
Por último, dejando a un lado estas ideas de inversión, Mobeen Tahir, director de análisis de WisdomTree, identifica cuatro cambios significativos y duraderos en el mundo de la inversión que han sido catalizados por el conflicto: la necesidad de identificar los riesgos geopolíticos está siempre a la vuelta de la esquina; la necesidad de prepararse para una política restrictiva; la necesidad de una mejor protección inflacionista; y la necesidad de observar que ciertas megatendencias se han catalizado.
A corto plazos, según explican lgerd Eichler y Alexander Lippert, gestores de fondo MainFirst Top European Ideas Fund, y el MainFirst Germany Fund, respectivamente, en un contexto de mercados muy volátiles, es difícil separar la valoración del mercado a corto y medio plazo del impacto económico real en la evolución de los beneficios empresariales a medio y largo plazo. «El mercado de valores es un mecanismo de descuento, que actualmente no está dando buenos resultados debido a los nuevos y desconocidos factores de incertidumbre», advierten.
Por ello consideran que la selección de valores individuales es un reto para un gestor de fondos activo en un entorno tan simplificado. Según su experiencia, es precisamente en esos momentos cuando también surgen oportunidades, aunque a menudo sólo parecen evidentes a posteriori: «Aquí es importante recordar el potencial de rentabilidad a largo plazo del mercado de valores».
Pixabay CC0 Public Domain. El fondo M&G (Lux) Sustainable Allocation pasa a estar categorizado conforme al Artículo 9 del SFDR
M&G ha anunciado una serie de mejoras en su fondo M&G (Lux) Sustainable Allocation, incluida la incorporación de un objetivo no financiero para complementar el objetivo financiero del fondo. Según señala la gestora, los cambios serán efectivos a partir del 20 de mayo de 2022.
Entre los cambios realizados, el fondo pasará a estar categorizado conforme al artículo 9 del marco del Reglamento europeo de divulgación sobre sostenibilidad (SFDR). Aunque las consideraciones medioambientales, sociales y de gobernanza corporativa siempre han formado parte del objetivo de inversión del fondo, la gestora explica que “la inclusión de un objetivo concreto de sostenibilidad mejorará su perfil ESG y aportará mayor claridad a los inversores en relación a los resultados ESG que el Fondo busca alcanzar”.
Además, se introducen un conjunto de indicadores clave de sostenibilidad que permitirá a los inversores acceder a la contribución del fondo a una economía sostenible, a través de objetivos medioambientales y/o sociales, en particular la mitigación del cambio climático. Así, a partir del 20 de mayo de 2022, los objetivos financieros del fondo seguirán sin cambios, es decir, buscará aportar una rentabilidad total (aumento del capital más ingresos) del 4%-8% por año sobre cualquier periodo de cinco años. Mientras que los objetivos sostenibles serán: contribuir a una economía sostenible invirtiendo en activos que apoyan el medio ambiente y/o metas sociales, en particular la mitigación del cambio climático.
“Desde que lanzamos el fondo, los inversores han demostrado un creciente interés por la sostenibilidad y la atención por que su capital se mueva en los mercados financieros. Esta tendencia ha ampliado el alcance de las oportunidades de inversión y ahora nos sentimos cómodos reforzando la propuesta del fondo en la conversión al artículo 9 del SFDR. Estamos estableciendo un objetivo sostenible, criterios de inversión más estrictos e indicadores clave de sostenibilidad que ayudarán a los inversores a poner de manifiesto su contribución para lograr los objetivos medioambientales y sociales. Creo que este foco renovado y centrado en la sostenibilidad realmente distinguirá la propuesta única del fondo en el panorama de inversión multi-activos al tiempo que permitirá cumplir las metas financieras del fondo”, ha destacado Maria Municchi, gestora del M&G (Lux) Sustainable Allocation Fund en M&G.
Por su parte, Fabiana Fedeli, directora de inversiones, renta variable y multi-activos de M&G, ha señalado que, a medida que el sector de la inversión se va haciendo más consciente de su papel para conseguir un futuro más sostenible, sus clientes exigen soluciones más orientadas al ESG. “A largo plazo, creemos que las empresas cuyos productos y operaciones se gestionan de manera sostenible, experimentarán un mejor comportamiento operativo y un crecimiento más sólido a largo plazo. Este fondo aprovechará la sólida experiencia del equipo en inversión en sostenibilidad e impacto para lograr resultados positivos tanto a escala medioambiental como social, a la vez que busca lograr rentabilidades atractivas para nuestros inversores en el largo plazo”, ha afirmado.
Según indican desde la gestora, los principales cambios realizados incluyen la aplicación de restricciones adicionales a la inversión en el universo de inversión del fondo y que la estrategia de inversión del fondo se actualizará para aportar detalles sobre cómo seleccionarán los activos para cumplir su meta de sostenibilidad. Además, se añadirá una serie de indicadores clave de sostenibilidad al documento de Criterios de ESG y Sostenibilidad del fondo (disponible en la página dedicada al Fondo dentro de la página web de M&G) para que los inversores puedan valorar cómo está evolucionando el Fondo con respecto a su objetivo sostenible.
2022 es un año desafiante, sobre todo para el mercado cripto a medida que el bitcoin se aproxima a su fase de corrección durante el ciclo de halving (se divide a la mitad). El mercado cripto ha comenzado el año teniendo turbulencias de precio en medio de las subidas de tipos de interés de la Reserva Federal (Fed), la elevada inflación y la caída generalizada de los mercados de renta variable.
A principios de noviembre de 2021, la capitalización de mercado total cripto alcanzó brevemente el récord de los 3 billones de dólares, para luego caer a los 1,87 billones de dólares. Actualmente el bitcoin cotiza a los 41.206 millones de dólares (-11% en lo que va del año -YTD-) y el Ethereum en 2.883 millones de dólares (-23% YTD).
Desde una perspectiva de diseño de tecnología, esto nos da la oportunidad de deconstruir el mito de que el bitcoin es percibido como un instrumento de cobertura inflacionista, y ver cómo el activo se ha comportado durante un entorno reciente de inflación elevada. Posteriormente plantearemos algunas nuevas ideas sobre cómo las stablecoins y el staking (o la participación) podrían ser utilizados como una solución alternativa.
Tecnológicamente hablando, el protocolo bitcoin está codificado para ser deflacionario. Los nuevos bitcoins se extraen utilizando la potencia informática, y las recompensas mineras están predeterminadas. Esto significa que las mismas se reducen a la mitad cada cuatro años y, por lo tanto, de aquí es que sale la nueva oferta de particiones de bitcoin en mitades, haciendo que el programa de emisión de bitcoin sea consistente y predecible. Actualmente, más del 90% de los bitcoins ya están en circulación (₿18.989.550 al 21 de marzo de 2022), y la oferta máxima tiene un tope de 21 millones. La tasa de inflación de bitcoin, calculada como el porcentaje de nuevas monedas emitidas dividido por la oferta corriente, es actualmente del 18% anual y se espera que disminuya después del próximo halving previsto aproximadamente para marzo de 2024.
Tecnológicamente hablando, aunque bitcoin debería ser un buen instrumento de cobertura contra la inflación, cabe preguntarse por qué su precio no se ha comportado recientemente como tal en los mercados.
Evidencia empírica
La tasa de inflación en EE.UU. es de alrededor del 7,9%, 5,8% en la zona Euro, 6,0% en la India y 5,5% en el Reino Unido. Los riesgos geopolíticos han presionado aún más al alza a los precios de las materias primas, sugiriendo la posibilidad de que la inflación sea aún más elevada en 2022. Las diferentes clases de activo se han comportado de manera diversa con respecto al renacimiento de la inflación, tal como se destaca en el gráfico 2. Un punto interesante, es que el precio del bitcoin no ha seguido la evolución de otros instrumentos de cobertura inflacionista como el oro o las materias primas, así como tampoco ha mantenido una alta correlación con activos de riesgo como las acciones tecnológicas.
Esto contradice la idea ampliamente instaurada de que bitcoin es una “cobertura contra la inflación”, es decir, un lugar donde colocar su dinero cuando las monedas de referencia pierden valor en el mundo real. Entonces: ¿cuáles podrían ser las explicaciones de ello?
Una clase de activo naciente con un historial corto
El bitcoin fue creado en 2009 y su adopción generalizada no comenzó hasta 2019. Durante este período, las economías globales desarrolladas no tuvieron demasiada inflación como para probar cómo reaccionarían a semejantes condiciones. 2021 fue la primera vez que Bitcoin fue puesto a prueba en un entorno inflacionista elevado. Los activos de cobertura inflacionista tradicionales como el oro, las materias primas y los activos reales han atravesado todos varios ciclos de inflación, lo cual les ha dado tiempo para atraer a inversores y establecerse como instrumentos de cobertura contra la inflación. Esto es importante porque a los inversores les lleva tiempo convencerse del valor de preservación de un activo.
El bitcoin, como un mercado naciente, se diferencia de otros activos tradicionales como el oro/materias primas, sobre todo en áreas como:
La participación minorista versus la institucional: el mercado de bitcoin es aún dominado por los inversores minoristas.
Los instrumentos derivados: menores soluciones de cobertura en bitcoin; los volúmenes de trading de los derivados son mucho menores que los activos tradicionales.
Directriz regulatoria: el marco regulatorio de los criptoactivos está evolucionando.
Disponibilidad de producto: los inversores disponen de menores productos. financieros de acceso regulados (por ejemplo: fondos/fondos cotizados -ETFs-)
Infraestructura de mercado: como la liquidación, el prime brokerage, la calidad de los proveedores de datos, etc.
Estos factores significan que el mercado de bitcoin está fundamentalmente en una fase de desarrollo diferente a la de los activos tradicionales. Está naciente y en esta fase, el activo ha solamente comenzado a ser adoptado por las grandes instituciones.
Hay razones por las cuales bitcoin y otros criptoactivos están demostrando un “crecimiento en valor”, características líquidas de venture capital (VC) en esta fase actual. A medida que el mercado continúa madurando, las características de “almacenamiento de valor” de bitcoin pueden ser más aparentes y es aquí cuando Bitcoin podría convertirse en un instrumento más tradicional de cobertura inflacionista.
La inflación elevada no es el único factor que impacta a los mercados globales en 2021/22
2021 es un período muy corto para establecer si el bitcoin funciona como una cobertura contra la inflación. Los mercados globales no han visto un entorno inflacionista elevado como el actual desde 1982. Más allá de la inflación, hay factores geopolíticos y de carácter macro, así como la recuperación económica post COVID-19 que impulsan la rentabilidad de los activos. De hecho, esto puede ser el motivo por el cual el oro, como un instrumento tradicional de cobertura contra la inflación no reaccionó a la inflación elevada sino hasta 2022.
Existen otros desafíos únicos para los criptoactivos en 2021/2022, a saber: los cambios de regulación, es decir, la prohibición general de las criptodivisas en China y las influencias de las redes sociales, como, por ejemplo, los tweets de Elon Musk. Estos factores también han afectado el precio del bitcoin y los criptoactivos por igual, lo que contribuye a la volatilidad de los precios.
A través de estas dos lentes, los inversores ahora pueden entender por qué Bitcoin no ha actuado como instrumento de cobertura contra la inflación bajo las condiciones recientes de mercado. El historial de precios del bitcoin todavía marca una volatilidad continua a 30 días del 75.35% anualizado.
Otra idea
Para los inversores dubitativos respecto a la naturaleza volátil de los criptoactivos, otra idea es considerar la utilización de stablecoins para obtener un rendimiento por el staking realizado como cobertura inflacionista. La idea es que este tipo de criptodivsas como Tether (USDT) y USD Coin (USDC) son creadas para anclarse al dólar estadounidense, por lo que su valor se estabiliza alrededor de U$S 1. El staking permite a los inversores depositar sus criptomonedas para ciertas actividades, a modo de otorgar mayor liquidez y formar un pool de préstamos. A cambio, el inversor es recompensado, actualmente en un 8,3% anual en el USDT y un 7,2% anual en el USDC, lo cual es mucho más alto que las estrategias de divisas tradicionales en las condiciones actuales del mercado.
Sin embargo, son varios los factores de riesgo que se consideran cuando sus criptoactivos se otorgan en préstamo: el riesgo de mercado, ya que el valor de la moneda se desvía de un dólar, y el riesgo colateral -la calidad y liquidez de los activos de reserva, es decir, los papeles comerciales, los períodos de lock-up, los riesgos de contraparte, pérdida/robo, etc-.
Fuera de las stablecoins, otros criptoactivos como solana, cardano, avalanche también son opciones populares en el staking, y existen soluciones estructuradas reconocidas como un producto cotizado (ETP) sobre staking de Solana que actúa como una solución integral, en la cual los inversores pueden tercerizar el proceso de trading, custodia y staking del criptoactivo al emisor de ETPs mientras se benefician de los rendimientos potenciados de la participación. Las recompensas por participación en estos activos de Prueba de Participación son normalmente mucho más altas en comparación con las stablecoins, ya que las monedas invertidas en la participación tienen el papel funcional de validar las transacciones en las cadenas de bloques, generando una utilidad en la red.
Conclusión
Los inversores invierten habitualmente en oro, bienes inmuebles, materias primas y otros activos reales para protegerse contra la inflación futura. 2021 creó un conjunto de condiciones de mercado complejas, que brindaron la oportunidad de introducir el bitcoin y otros criptoactivos como una posible idea de inversión. Esta clase de activo naciente presenta un potencial de crecimiento líquido similar al del VC para que los inversores accedan a la tecnología disruptiva de las cadenas de bloque. A medida que se desarrollen más casos de uso y la adopción institucional avance a gran velocidad, los criptoactivos como el bitcoin crecerán para estabilizarse, y podrían actuar como una solución efectiva de “almacenamiento de valor” en el futuro.
Tribuna elaborada por Alice Liu, asociada senior de WisdomTree.
El mercado del lujo continúa su recuperación después de los momentos más duros de la pandemia. El efecto positivo de las vacunas en el control del virus y la retirada paulatina de las más medidas más restrictivas están favoreciendo a que el consumo sobre artículos de lujo vuelva, según la octava edición del True-Luxury Global Consumer Insight 2021, elaborado por Boston Consulting Group y Altagamma.
Entre sus conclusiones, el informe destaca que el mercado se recupera tanto en el lujo personal (ropa, joyas, cosméticos, relojes) como en el experiencial (hoteles, restaurantes, vinos); sus dos principales patas. Sin embargo, según señala el estudio no será suficiente como para recuperar la situación previa a la pandemia. Según sus estaciones, tras un 2021 en cifras globales aún flujo, 2022 podría ser el año clave de la recuperación alcanzando un crecimiento entre el 5% y el 10% por encima de los niveles logrados en 2019. El documento indica que los artículos que mejor se están comportando en términos de recuperación se corresponden al sector de lujo personal. En particular, la perfumería y la cosmética, seguido de la marroquinería y los accesorios.
Por dispersión, el gasto en el lujo personal se beneficiará del consumo nacional, mientras que el lujo experiencial se apoyará en el gasto extranjero. Por regiones, Europa muestra pesimismo en el consumo doméstico de productos de lujo para los próximos meses. Con la excepción alemana que se sitúa en el -1%, los valores van desde el -5,7% en el Reino Unido hasta el -11% en Italia. Así, el peso del consumo recaerá en EE.UU. y China.
Por un lado, China espera gastar un 6% más en los próximos meses, contrarrestando el descenso del 5,6% en el consumo en el extranjero. Así, los indicadores de la economía del gigante asiático muestran que el gasto en lujo se repatriará. “La cuota de compra de los chinos en el extranjero, estimada en un 56% en 2019, está entonces condenada a reducirse en los próximos años y, dada la enorme importancia que estos consumidores tienen sobre el mercado global del lujo, las marcas podrían verse obligadas a invertir para reforzar su presencia en China y no perder las oportunidades de esta perspectiva positiva”, afirman en el informe.
Por otro lado, el camino que recorrerá EE.UU. no requerirá cambios sustanciales para las marcas de lujo. Los consumidores se muestran optimistas, tanto en el consumo interno como externo; con el primero alcanzando un 7,7% de aumento del gasto previsto para el próximo año, y el segundo con un 1,4%.
Optimismo entre los jóvenes
Otras de las conclusiones más relevantes del informe es que más del 50% de los millennials y la Generación Z se muestran optimistas sobre la recuperación tras la pandemia; por el contrario, el 23% de la Generación X y los Baby Boomers muestran ese optimismo.
¿Qué implicaciones tendrá? Los millennials y la Generación Z representarán más del 60% de la cuota del mercado de lujo personal para 2025, “con un valor de mercado estimado que oscila entre los 235 y 265 mil millones de euros. Estas nuevas generaciones resultan ser muy influyentes en el mercado global, gracias a su capacidad en términos de creación de compromiso digital y de marcar tendencias”, indica el informe True-Luxury Global Consumer Insight 2021.
Tendencias
Antes de la pandemia, los valores de marca extrovertidos, que giran en torno a la idea de moda, brillo y glamour, adquirieron fuerza por encima de los introvertidos: sobriedad, elegancia y sencillez. Según el informe, tras la pandemia, la evolución de esta tendencia ha divergido en dos: mientras lo extrovertido se mantiene en el lado oriental del mundo, los occidentales (Estados Unidos y Europa) han expresado preferencia por lo introvertido.
El documento explica que en este cambio influyen las diferentes generaciones de consumidores. “Los millennials y la Generación Z muestran un equilibrio de valores entre lo extrovertido-introvertido mientras que las generaciones mayores prefieren fuertemente lo introvertido”, señala en sus conclusiones.
Otra tendencia en el sector del lujo que ha tomado empuje desde el año pasado es el modelo de acceso y posesión. El comercio de segunda mano ha aumentado en comparación al año pasado, situándose en una media del 35% de consumidores que han vendido de segunda mano algún producto en los últimos 12 meses.
Por otra parte, el alquiler pisa fuerte. Un 18% de consumidores han probado esta posibilidad en el último año (+13% frente al año anterior). En ambos casos, los millennials y la Gen-Z muestran mayor interés en recurrir a ellas con una media del 17% y 31%, respectivamente, frente al 17% de los demás.
Además, 6 de cada 10 encuestados admiten que se ven influidos por los criterios de sostenibilidad en su toma de decisiones. Todavía es mayor en las generaciones millennial y Gen-Z en las que 8 de cada 10 declaran que dejarían de comprar en una empresa con prácticas insostenibles.
Entre los atributos de sostenibilidad indispensables, independientemente de la edad, señalan el bienestar animal (apoyado por más del 50% de los encuestados), seguido de la transparencia en el uso de materiales (36%) y las prácticas laborales justas (35%).
Por último, la personalización es la preferencia número uno en las interacciones entre marca-consumidor, mencionada por el 70% de los encuestados. “Si se profundiza en los datos, se observa que el 50% de las preferencias dentro de la personalización se asignan a las ‘características físicas y en persona’” (trato personalizado en la tienda), mientras que el otro 50% va a las funciones digitales y omnicanales (recomendaciones específicas y reconocimientos en todos los canales)” añaden.
La tendencia por excelencia
El proceso a gran escala de la digitalización se vaticinaba desde hace años. Sin embargo, la incidencia de la pandemia premió a los que ya habían incluido esta característica y exigió que se ajustasen a las nuevas condiciones a los que todavía no la habían internalizado. Algunas iniciativas digitales novedosas son:
La omnicanalidad genera un valor extra de retención en los usuarios. Asimismo, otra tendencia altamente eficaz son los livestreams virtuales. En general, las sesiones de livestream demuestran tener un alto potencial de conversión, ya que el 70% de los encuestados afirma haber comprado durante las sesiones o después de asistir a ellas.
Por último, destacan la virtualización del lujo a través de la interacción de marcas y consumidores por medio de juegos virtuales en línea. “Estas iniciativas tienen un gran potencial tanto en términos de nuevas fuentes de ingresos como de herramientas de marketing para alimentar las ventas de artículos físicos: entre los consumidores que han afirmado conocer la existencia de juegos virtuales en línea que implican a una marca de lujo, el 55% de ellos declara haber comprado artículos dentro del juego. Entre ellos, el 86% declara haber comprado después la versión física correspondiente, y otro 13% afirma estar interesado en hacerlo”, subrayan en el informe.
No obstante, estas iniciativas digitales se encuentran en distintas etapas de evolución según la región. China y EE.UU. son los mercados con mayor grado de consolidación, cerca del 50% de los consumidores de todas las edades conocen los juegos virtuales.
*La encuesta, realizado por Boston Consulting Group y Altagamma, contiene una muestra de 12.000 personas con un gasto medio en bienes de lujo de unos 33.000 euros al año. Se incluye los 10 países que más gastan en lujo -Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Francia, Alemania, Brasil, China, Japón, Corea del Sur y Rusia-, además de Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. Asimismo, cuenta con un Consejo Asesor ad hoc compuesto por más de 20 empresas de lujo que ofrece recomendaciones sobre las principales tendencias en este mercado.
Pixabay CC0 Public DomainMoritz Kindler. Moritz Kindler
Un estudio llevado a cabo por el Equipo de Líderes de Tecnología Global examina la relación entre los factores medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) y las valoraciones de las compañías tecnológicas. A continuación, Alison Porter, gestora de carteras en Janus Henderson Investors, comparte las principales conclusiones.
Numerosas investigaciones han tratado de demostrar que los factores medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) inciden de manera significativa en las rentabilidades de precios de la renta variable, pero pocos se han centrado en la valoración. Los resultados han sido especialmente dispares para algunas de las regiones de mejor comportamiento, sobre todo Estados Unidos. Estudios anteriores han revelado correlaciones menos convincentes entre las rentabilidades de las acciones y los aspectos ESG debido a la falta de concreción al comparar empresas similares. Dado el rendimiento bastante superior del sector tecnológico respecto al conjunto del mercado de renta variable en las últimas dos décadas1, el mercado estadounidense, que está más intensamente ponderado hacia la tecnología, a menudo ha presentado una relación más débil entre los factores ESG y las cotizaciones de las acciones.
El sector tecnológico ha sido la mayor fuente de creación de valor económico y disrupción de las Bolsas en la última década. Para Janus Henderson, como inversores en tecnología, y para muchos de los clientes con los que hablan, es importante determinar qué relación guardan los factores ESG con las valoraciones dentro del sector.
Por lo tanto, la gestora llevó a cabo un estudio para examinar en qué medida las compañías tecnológicas con sólidas calificaciones en materia de ESG reciben una prima de valoración. Es importante asilar los factores que afectan al comportamiento de los precios de las acciones y la valoración para poder eliminar el efecto de la disrupción tecnológica en sí misma a fin de examinar la influencia de los factores ESG con un mayor nivel de detalle.
Ámbito del estudio
Para responder a esta pregunta se usaron dos métodos, con datos que abarcan desde 2018 hasta 2020. El primero consistió en clasificar el universo completo (MSCI ACWI Information Technology + Communication Services Index) formado por unos 700 valores tecnológicos, mediante un sistema de puntuación en factores ESG2 desarrollado por Janus Henderson. Luego dividieron a las empresas en un punto medio entre “buenas” y “malas” en factores ESG y las compararon con medidas de valoración comunes. La Figura 1 muestra el resultado, que revela una clara relación entre las que obtienen una buena puntuación en materia ESG y ostentan valoraciones más altas.
El segundo método se diseñó para controlar otros factores de valoración y comparar a las empresas en términos comparables. De este modo, se dividió el universo en 20 grupos en función del tamaño de la empresa, su crecimiento y calidad. Luego clasificaron cada grupo usando su sistema exclusivo de puntuación en factores ESG y lo dividieron por la mitad de nuevo para compararlos respecto a sus valoraciones. Esto reveló, una vez más, una relación positiva en la mayoría de grupos (indicado en verde en la Figura 2) entre los factores ESG y las valoraciones.
Naturalmente el método y las conclusiones del estudio ofrecían bastantes más detalles, pero a modo de resumen, estas son algunos de sus principales hallazgos:
El mercado, en términos medios, asigna un mayor valor al rendimiento financiero de las compañías tecnológicas que cuentan con sólidos criterios ESG.
El 60% de los múltiplos de empresas con características similares que se clasificaron en grupos mostraron una prima de valoración que el mercado otorgó por ser empresas con mayor puntuación en factores ESG.
El 54% de los múltiplos revelaron una prima de valoración al contrastarlos con los ratios PER y el valor empresarial respecto a métricas de ventas.
El 72% de los múltiplos mostraron una prima de valoración al contrastarlos con el valor empresarial respecto al EBITDA.
Las puntuaciones en materia ESG pueden verse afectadas por el grado de divulgación de datos corporativos sobre factores ESG lo cual, a su vez, a menudo viene inducido por la capitalización bursátil de las empresas.
Las compañías tecnológicas con flojos criterios ESG pueden representar trampas de valor. Incluso aquellas que registran un sólido crecimiento de beneficios tienen escasas probabilidades de recibir la máxima puntuación, comparado con sus homólogas que demuestran una actitud positiva hacia factores no financieros.
Perspectiva regional (con sorpresa)
Se observa una clara tendencia entre 2018 y 2020 con la ampliación de las primas, al serle otorgados a todos los continentes una prima en 2020. En Asia, las empresas con mayor puntuación en materia ESG recibieron en 2020, de media, una prima superior al 36% frente a otras con puntuación más baja.
Tanto Europa como Norteamérica, e incluso Suramérica, registraron en los tres años de datos un aumento sostenido de las primas otorgadas a empresas con mayor puntuación en ESG con respecto a la ratio PER.
El análisis también reveló que la prima concedida por calificaciones ESG más altas no dependía necesariamente del crecimiento. Una idea errónea popular es que las calificaciones ESG serían menos relevantes para empresas de alto crecimiento basadas en múltiplos elevados. El estudio de hecho reveló que para este tipo de empresas, la relación es aún más sólida.
“Una idea errónea popular es que las calificaciones ESG serían menos relevantes para empresas de alto crecimiento basadas en múltiplos elevados. El estudio de hecho reveló que para este tipo de empresas, la relación es aún más sólida”.
Implicaciones para la inversión
Según se desprendió empíricamente del estudio, las empresas con buen comportamiento en métricas ESG, y que pueden demostrar una notable mejoría en estos factores, han tendido a recibir de los inversores del mercado una puntuación más alta; además, reveló fundamentalmente que los factores ESG deberían formar parte integral del proceso de inversión. En la opinión de Janus Henderson, el compromiso activo eficaz para mejorar los aspectos de rendimiento en factores ESG puede incidir positivamente en las rentabilidades del capital. La gestora cree que solo se debe poseer acciones de empresas que se han quedado rezagadas en métricas ESG si existe un plan de acción medido para el compromiso.
Desde luego, conviene recordar que el interés de los inversores en factores ESG no se ha intensificado realmente hasta hace diez años o así, y se debe ser consciente de los importantes matices o lagunas que presentan los datos. Esto ocurre especialmente cuando se evalúan las credenciales ESG de empresas pequeñas. No obstante, en Janus Henderson creen que los resultados del estudio concuerdan con el conjunto de publicaciones que respaldan la integración de los aspectos ESG en el planteamiento de inversión y podrían garantizar que el capital se asigne de manera más eficaz para inversores conscientes de estos aspectos.
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Notas al pie de página
1 Fuente: Refinitiv Datastream, MSCI AC World Information Technology Index vs MSCI World Index, del 31 de diciembre de 2001 al 31 de diciembre de 2021. La rentabilidad pasada no predice resultados futuros.
2 El sistema exclusivo de puntuación en factores ESG del Equipo de Líderes de Tecnología Global incorpora 25 métricas de datos brutos que examinan aspectos ambientales (E), sociales (S) y de gobernanza (G) basados equitativa y dinámicamente en la calidad y pertinencia de los datos. Para evitar interpretaciones subjetivas, se emplearon métricas de datos brutos subyacentes siempre que fue posible. Se aplica una calificación y se escala en función de la calidad de los datos, su pertinencia para la tecnología y, por último, el énfasis y relevancia de tales factores. De este modo, se asigna a cada empresa una puntuación ESG específica.
Para más información sobre este estudio, contacte con su representante local de Janus Henderson.
Glosario
PER (Ratio Precio/Beneficio): Métrica de valoración de una empresa que mide la cotización actual de sus acciones con relación a sus beneficios por acción (BPA).
VE/Ventas (múltiplo Valor empresarial/Ventas): Métrica cuantificable de la valoración de una empresa basada en sus ventas anuales, teniendo en cuenta los fondos propios y ajenos que ostenta.
VE/EBITDA: Valor empresarial/Beneficios antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (múltiplo VE). Este múltiplo determina la valoración de una empresa teniendo en cuenta su volumen de deuda y tesorería así como el precio de sus acciones, y relaciona ese valor con la rentabilidad de caja de la entidad.
Los aspectos Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés), o inversión sostenible, examinan factores que van más allá del tradicional análisis financiero. Esto podría limitar las inversiones disponibles y hacer que la rentabilidad y exposiciones difieran de las del mercado en general y estén potencialmente más concentradas en determinadas áreas.
Acciones growth: empresas que tienen un fuerte potencial de crecimiento y cuyos beneficios se espera que crezcan a una tasa superior a la media, comparado con el resto del mercado.
Capitalización bursátil: valor total de mercado de las acciones emitidas de una empresa; se calcula multiplicando el número de acciones en circulación por el precio actual de las acciones, y se emplea para determinar el tamaño de una empresa.
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El peak inflacionario a nivel global se ha tomado gran parte del protagonismo en las mesas de dinero y discusiones macroeconómicas. En este contexto, Julius Baer prevé que los bancos centrales latinoamericanos tendrán el desafío de controlar el alza de precios con tasas más altas, en un contexto donde las economías ya se están desacelerando.
Si bien América Latina está aislada geográficamente de la guerra en Ucrania, de todos modos sufre efectos de la dinámica global, como el impacto positivo del alza de los commodities y el impacto negativo de menores expectativas de crecimiento, según delineó el banco de inversiones en un análisis.
Leonardo Pellandini, estratega de Equity Strategy Research de Julius Baer, señala que “el impacto de precios más altos de la energía y productos agrícolas en el ingreso disponible real, las condiciones financieras más restrictivas, y el deterioro de la confianza de los consumidores están pesando en las perspectivas de crecimiento para la región. y más que compensando las condiciones de mayores precios en el espacio de commodities”.
En esa línea, el estratega asegura que, antes de que se desencadenara el conflicto entre Rusia y Ucrania, Julius Baer esperaba una reducción de las disrupciones de la cadena de suministros provocada por la pandemia, lo que –junto con el agresivo ciclo de subidas de los bancos centrales– ayudara a aliviar las presiones inflacionarias.
“Sin embargo, las dinámicas inflacionarias ahora han cambiado hacia un nivel más alto de inercia, dado el inesperado empeoramiento de los ciclos de producción y distribución”, acota Pellandini.
Los precios de los alimentos y la energía, en particular, son importantes para la región, considerando que “el peso de estos ítems en las canastas de índices de precios al consumidor representa una porción significativa y que impactan a los consumidores de menores ingresos”.
Para el banco de inversiones europeo, este elemento será crítico, ya que los gobiernos podrían limitar el aumento de estos precios a través de subsidios, para mitigar el descontento social.
“Mientras que los precios de los alimentos y la energía están impulsando el cambio al alza en las expectativas de inflación, el aumento de los sueldos nominales también está empezando a crecer, a la par del costo de la vida”, señaló Pellandini, agregando que, en este contexto, “los bancos centrales tendrán la difícil tarea de atacar la inflación con tasas de política monetaria más altas sin empeorar el ya desacelerado crecimiento económico”.
BTG Pactual contrató un equipo de cuatro asesores, Daniel Mancia Nunes, Patrick Barrieu, Camilo Gomes y Marcel Antoniazzi, especializados en clientes brasileños para sus oficinas de Miami y New York.
Los advisors procedentes de UBS fueron contratados a principios de mes y reportan directamente a Fabio Feitler, Head de wealth management en EE.UU. de BTG Pactual, según confirmó Funds Society con fuentes allegadas a la firma.
El equipo, que trabajó durante más de un año en el banco suizo, gestiona unos 250 millones de dólares de AUMs.
Nunes, basado en Fort Lauderdale, tiene más de 20 años en la industria. Comenzó en Credit Suisse en Sao Paulo en 1998 donde trabajó hasta el 2000, según su perfil de LinkedIn.
Posteriormente trabajó en California hasta el 2014 cuando se mudó a New York donde también pasó por Credit Suisse y luego se registró en Morgan Stanley (2016-2020) hasta octubre de 2020 cuando pasó a UBS, según su registro de BrokerCheck.
Barrieu por su parte, se mudará a Miami para trabajar en conjunto con Nunes. El advisor que también comenzó su carrera en Sao Paulo, llegó a New York en 2011 como marketing assistant, según su perfil de LinkedIn.
En 2015 se registró para Morgan Stanley donde trabajó junto al equipo y tuvo el mismo recorrido que Nunes, tal como muestran sus registros de Finra.
En cuanto a Gomes, tiene casi 30 años de experiencia ya que comenzó su trayectoria en Unibanco en 1993 y luego pasó por Banco Safra, Merrill Lynck, un breve paso por Citibank para luego cumplir funciones durante más de una década en Safra nuevamente, según su perfil de LinkedIn.
Por último, Antoniazzi también con más de 20 años en la industria trabajará desde New York.
El advisor comenzó en Itaú Unibanco en Río de Janeiro en 1998, luego pasó a Safra tanto en Brasil como en New York y previo a llegar a Morgan Stanley, al igual que sus compañeros de equipo, trabajó en Xp Securities, cuenta su perfil de LinkedIn.
El Consejo de Administración de CI Financial Corp. anunció este jueves la intención de vender hasta el 20% de su negocio de wealth management en EE.UU. a través de una IPO.
La empresa tiene previsto presentar un formulario S-1 a la SEC este año, según un comunicado al que accedió Funds Society.
“Desde su entrada en el sector estadounidense a principios de 2020, CI se ha convertido en la plataforma patrimonial de más rápido crecimiento del país y el negocio de wealth management en Estados Unidos ha crecido hasta convertirse en la mayor unidad de negocio de CI por activos”, dice el texto emitido por la compañía.
Una vez que se completen todas las adquisiciones pendientes, los activos de wealth management de CI en EE.UU. alcanzarán aproximadamente 133.000 millones de dólares.
«El crecimiento de nuestro negocio de wealth management en Estados Unidos es increíble; sin embargo, en nuestra opinión, el valor que hemos creado no se refleja en el precio de nuestras acciones hoy en día», dijo Kurt MacAlpine, consejero delegado de CI.
MacAlpine explicó que tras una “evaluación exhaustiva de nuestras opciones estratégicas, estamos seguros de que una IPO de una filial que cotice en EE.UU. es la mejor vía para la creación de valor para los accionistas».
“Creemos que este es el mejor camino para hacer realidad nuestra visión de convertirnos en la empresa líder en gestión de patrimonios ultra-elevados y altos en EE.UU.», concluyó.
CI tiene la intención de utilizar los ingresos netos de la IPO para pagar la deuda.
CI seguirá siendo el accionista mayoritario del negocio de wealth management en EE.UU. y actualmente no tiene intención de escindir o desprenderse de su participación restante.
La decisión final sobre el tamaño, las condiciones y el calendario de la IPO está pendiente y estará sujeta a las condiciones del mercado.