MFS Investment Management ha ascendido a Diana Rueda, quien asume el cargo de Regional Consultant y trabajará en el equipo de distribución para las Américas, anunció la gestora en un comunicado.
“Rueda trabajará con asesores financieros en todo el continente americano para posicionar las capacidades de inversión, el liderazgo intelectual y el contenido de valor agregado de la empresa con los intermediarios financieros”, añadió la nota.
Diana Rueda estará basada en la oficina de la firma en Miami, donde se asociará con los consultores regionales sénior Philip Dieffenbacher y Eric Figueroa. Rueda reporta a L. José Corena, director general para las Américas de MFS.
“Estamos emocionados y complacidos de ver a Diana asumir un papel más amplio dentro de nuestro equipo de distribución de las Américas. Ella aporta un conocimiento significativo de los diversos mercados en los que operan nuestros clientes y los desafíos únicos que enfrentan para ayudar a los inversores a alcanzar sus objetivos financieros”, dijo Corena.
“La incorporación de Diana a un equipo de Miami ya sólido nos permitirá ampliar las relaciones existentes y desarrollar nuevos a medida que continuamos agregando recursos a nuestras capacidades de distribución en las Américas”, añadió el director general para las Américas de MFS.
Rueda se unió a MFS en 2018 como Senior Sales Representative. Anteriormente trabajó para BBVA como Sales Trader, como gerente de Inversiones Internacionales para Alianza Valores y como asesora financiera para Citibank.Comenzó su carrera en la industria de servicios financieros en 2010.
Licenciada en finanzas y relaciones internacionales de la Universidad Externado de Colombia en Bogotá, Colombia, también tiene una maestría en finanzas e innovación para el desarrollo empresarial del Tecnológico de Monterrey en Monterrey, México.
“En 1924, MFS lanzó el primer fondo mutuo abierto de EE. UU., abriendo la puerta a los mercados para millones de inversionistas cotidianos. Al 31 de enero de 2023, MFS administra 579.600 millones de dólares en activos en nombre de inversionistas individuales e institucionales en todo el mundo”, añadió la gestora en su comunicado.
Durante su presentación trimestral ante inversionistas, Credicorp, grupo financiero peruano, con presencia en Bolivia, Chile, Colombia y Panamá, presentó los resultados del cuarto trimestre del 2022, periodo en el que se registró una utilidad neta de S/1.072 millones (alrededor de 281 millones de dólares), lo que se tradujo en un ROE de 15,3%, informaron en un comunicado.
Este resultado es explicado por un sólido crecimiento en los ingresos del negocio a pesar de un contexto turbulento que condujo a mayores provisiones. Durante el 2022, Credicorp registró un ROE anual de 16,7%.
El grupo está conformado por BCP, BCP Bolivia, Mibanco, Mibanco Colombia, Grupo Pacífico, Prima AFP, Credicorp Capital, ASB Bank Corp., y Krealo.
Gianfranco Ferrari, CEO de Credicorp, destacó que los resultados anuales de la compañía han sido muy positivos y anunció que el grupo ya ha logrado absorber los impactos negativos producidos por la pandemia.
Respecto a la coyuntura social en el Perú, dijo que si bien el grupo financiero tiene experiencia operando en entornos adversos, “el último trimestre del año presentó desafíos adicionales, que aún no se han evaluado completamente, para nuestro negocio y para el país. Sin embargo, nuestra sólida liquidez y nuestro balance general bien capitalizado, junto con nuestro enfoque prudente en la gestión del riesgo y calidad de cartera, nos colocan en una posición de fortaleza y resiliencia a medida que continuamos ejecutando nuestra estrategia”.
Ferrari también subrayó que Credicorp sigue enfocado en cumplir su propósito a través de un trabajo más proactivo para resolver los problemas estructurales fundamentales, como la educación y el alivio de la pobreza, impulsando una agenda de inclusión financiera en la región.
César Ríos, CFO de Credicorp, detalló que en el 2022 el BCP, Mibanco y Pacífico Seguros reportaron resultados “muy positivos como consecuencia de una gestión adecuada del negocio y los avances de sus estrategias”.
Innovación y digitalización
“Durante 2022, Credicorp ha invertido en innovación, especialmente en dominios de pagos, préstamos digitales, neobancos, adquirencia y servicios de valor añadido a pymes. Respecto al portafolio de Krealo, centro corporativo de capital de riesgo de Credicorp, destacó en 2022 el crecimiento de Tenpo, que logró conseguir en Chile más de 1 millón de clientes nuevos. Adicionalmente, Krealo incorporó 2 emprendimientos a su portafolio: Samishop en Perú, para reforzar el ecosistema de servicios de valor añadido que ofrecemos a las pymes; y Monokera en Colombia, con el fin de promover la penetración de los seguros digitales en la región”, señaló en el texto de prensa.
“Al cierre del año pasado, Credicorp tuvo sólidos avances en su estrategia de transformación. En el BCP, el 67% de sus clientes de banca minorista son digitales; es decir, realizan el 50% o más de sus transacciones monetarias a través de canales digitales o han comprado un producto online. Asimismo, el 66% del total de operaciones monetarias de la banca minorista del BCP, así como el 61% de la venta de productos financieros son digitales. En el caso de Mibanco, el 45% de los créditos se desembolsan a través de canales alternativos, cuando hace dos años el porcentaje apenas llegaba al 16%”, añadieron.
“Por su parte, Yape sigue trabajando para consolidarse como el principal medio de pagos del Perú. Al cierre del 2022, la billetera digital alcanzó más de 11,9 millones de usuarios, gracias a diversas iniciativas dirigidas a personas y pequeños negocios, quienes han adoptado a Yape como canal de pago. Asimismo, desde noviembre de 2021 se han realizado 63 millones de recargas telefónicas a través de Yape, lo que representa el 25% del mercado de recargas en el Perú. Yape también desplegó con éxito la funcionalidad de pagos web y en menos de dos meses ya tiene 180 comercios afiliados y más de 180.000 transacciones. Finalmente, Yape Ofertas ha logrado 270.000 transacciones en solo 4 meses y al cierre de 2022 se colocaron más de 130 mil microcréditos a través de la billetera digital”.
Sostenibilidad y responsabilidad social
A lo largo del 2022, Credicorp fue reconocida como la EMPRESA ALAS20 PERÚ del año 2022, por su liderazgo en sostenibilidad y en su gestión de relaciones con inversionistas.
En el frente ambiental, la empresa se comprometió a ser carbono-neutrales respecto a las emisiones de sus operaciones propias para el año 2032. Asimismo, se desarrolló el marco de gestión de riesgos ESG. En Finanzas Sostenibles, el BCP otorgó $162 millones en financiamientos verdes.
En Inversiones Responsables, Credicorp Capital desarrolló los Lineamientos de Inversión Sostenible para diversas estrategias de inversión. Prima AFP analizó el 94% del total de su portafolio bajo criterios ESG y Pacífico evaluó al 79% de su portafolio local y el 90% del internacional con cuestionarios ESG.
En el frente social, y concretamenteen Inclusión Financiera, Yape incluyó más de 1, millones de personas al sistema financiero peruano, Pacífico ofreció seguros inclusivos a 2,6 millones de personas y empresas con pólizas que cuestan menos de S/20 al mes.
El BCP, por su cuenta, incluyó financieramente a más de 47.000 PYMES, desembolsando más de S/1,700 millones en créditos de capital de trabajo y de descuentos de facturas. En Educación Financiera, la serie web del BCP superó los 47 millones de visualizaciones. Mibanco impactó en más de 247 mil emprendedores ofreciéndoles herramientas y conocimientos de educación financiera y digital. En BCP Bolivia más de 19 mil personas fueron capacitadas a través del programa Academia de Clientes. Finalmente, Pacífico cerró el año con un total de 11.000 capacitadas en prevención de riesgos, a través de su programa Comunidad Segura.
Pese a contar con un nivel de exportaciones récord, en 2022 el Gobierno se vio obligado a intensificar su control sobre el mercado cambiario para evitar a toda costa un salto discreto del tipo de cambio y, a la vez, cumplir con la meta de acumulación de reservas acordada con el FMI, señala en un informe la consultora Ecolatina.
Las medidas implementadas a lo largo del año buscaron influir tanto en la demanda como en la oferta de divisas bajo el paraguas de un esquema que podría resumirse en tres palabras: “garrote”(restricciones a las importaciones y al resto de la demanda), “zanahorias” (“dólar soja” 1 y 2) y “conejos” (llegada de USD por la Cuenta Financiera).
¿Alcanzará con implementar la misma estrategia en 2023? ¿de qué factores dependerá su sostenibilidad?, se pregunta la consultora Ecolatina, en un reciente informe.
La gestión de la política cambiaria en 2022: “garrote”, “zanahorias” y “conejos”
La dinámica cambiaria a lo largo del 2022 fue un fiel reflejo de la política económica implementada en cada momento del año. A principios de 2022, enero y febrero funcionaron como una continuación de las tensiones cambiarias que se habían evidenciado en el último bimestre del 2021 producto de la incertidumbre en torno a la renegociación con el FMI. Como consecuencia, las brechas cambiarias se instauraron en niveles elevados y el BCRA continuó perdiendo divisas en el mercado cambiario. En marzo, el anuncio de un nuevo acuerdo con el Fondo le permitió al Gobierno ganar un poco de aire, al menos en el corto plazo: la brecha pasó del 100% al 80%, y el BCRA logró acumular divisas por valor de 275 millones de dólares.
Ya situados en el segundo trimestre, la dinámica cambiaria mostró resultados magros. Por un lado, durante abril y mayo la persistencia del efecto estabilizador del acuerdo con el FMI permitió que la brecha cambiaria continuara su paulatina reducción, ayudando al BCRA a frenar la sangría de divisas. Sin embargo, la compra de dólares por parte de la autoridad monetaria se situó en niveles relativamente bajos pese al inicio de la cosecha gruesa. Frente a este panorama, y ante la ausencia de fondos frescos provenientes del resto de los Organismos Internacionales (OFI), el Gobierno acordó con el FMI una reducción de la meta de reservas para el 2do trimestre, y paralelamente impuso un virtual feriado importador en la última semana del mes que le permitió cerrar junio con compras por USD 948 M.
Julio fue un punto de inflexión en la estrategia del Gobierno frente a la crisis desatada con la renuncia del exministro Martín Guzmán: las brechas cambiarias tocaron máximos históricos (promediaron casi un 130% en julio, con un fuerte impacto en la inflación) y el BCRA vendió casi USD 1.300 M en el MULC, el peor julio desde que se tiene registro (2003).
Luego de la breve gestión de Batakis, la asunción de Massa a principios de agosto vino acompañada de un importante giro en la gestión económica gracias a la mayor “espalda política” con la que cuenta el actual ministro. Si bien continuaron vigentes las restricciones a las importaciones que se establecieron en junio (el “garrote”), Massa combinó el esquema cambiario heredado con una fuerte suba de tasas y una mayor capacidad de negociación con sectores claves que consistió en establecer un sistema basado en incentivos (“dólar soja”) cuando se intensificaban las tensiones cambiarias y se necesitaba comprar una mayor cantidad de divisas para cumplir con las metas del programa.
Concretamente, luego de vender 522 millones de dólares en agosto, el BCRA compró 4.966 millones de dólares en el MULC durante septiembre producto de la implementación del “dólar soja”. De tal forma, gracias a la liquidación mensual récord del agro en dicho mes (8.120 millones de dólares) el BCRA alcanzó el mayor nivel de compras mensuales desde que se tiene registro y sobre cumplió la meta acordada con el FMI para el 3T.
En el último tramo del año, las autoridades identificaron que la persistencia de la demanda en niveles elevados y los incentivos a retener granos que generó el “dólar soja” tensionarían la situación del mercado cambiario en el 4T, exacerbando las expectativas de devaluación y dificultando el cumplimiento de la meta de reservas. En consecuencia, se tomaron una serie de medidas para contener la demanda de USD (implementación de SIRA en octubre, mayor porcentaje de productos con LNA, “dólar Qatar”, etc.) y se gestionaron negociaciones con el resto de los OFI para obtener un mayor financiamiento neto. Como resultado, los pagos de importaciones mostraron una clara reducción en el último trimestre (pasaron de promediar casi 6.400 millones de dólares entre abril y septiembre a menos de 4.900 millones de dólares) y los OFI (excluyendo al FMI) aportaron casi 1.300 millones de dólares netos, cuando hasta septiembre su aporte neto había sido negativo por casi 800 millones de dólares.
Sin embargo, no bastaba con el esquema de “garrote” y “conejos” para cumplir con la meta de reservas y desactivar las expectativas de devaluación. Por ello, se volvió a recurrir a las “zanahorias” al instrumentar una segunda edición del “dólar soja” en diciembre, con el fin de incentivar nuevamente las ventas del agro. Si bien la liquidación fue claramente inferior a la de septiembre producto de la menor disponibilidad de granos, el BCRA alcanzó el segundo mejor diciembre desde que se tiene registro en sus intervenciones en el MULC (compró casi 2.000 millones de dólares).
El balance cambiario en 2022: oferta récord y demanda contenida
En este contexto, el resultado del BCRA en el MULC en 2022 fue superavitario por 5.824 millones de dólares. Si bien ya conocemos la dinámica de la intervención del BCRA en el MULC a lo largo del año, las estadísticas publicadas nos permiten hacer un análisis más minucioso sobre las principales partidas que compusieron tanto la oferta como la demanda de divisas en el MULC durante 2022.
Por el lado de la oferta, 8 de cada 10 dólares que ingresaron al MULC correspondieron al cobro por exportaciones de bienes, dónde más de la mitad se explica por unas ventas del agro que se vieron beneficiadas por los elevados precios internacionales (alcanzaron un récord histórico al superar los 47.000 millones de dólares). A su vez, los cobros por exportaciones del resto de los sectores también mostraron un destacado incremento de 8.000 millones contra 2021.
En cuanto a la demanda de divisas, más del 62% de los dólares que salieron por el MULC se explicaron por los pagos por importaciones de bienes, donde las compras de energía establecieron un nuevo récord, superando los 13.500 millones de dólares (tanto por mayores precios -por la guerra- como por mayores cantidades) y las importaciones no energéticas apenas superaron su nivel de 2021 producto de las restricciones (tocaron su techo en abril-mayo). Con relación al resto de la demanda, se destaca que el 16% se explicó por el pago de servicios (influyó el encarecimiento de los fletes y las salidas por turismo) y el 10% a la cancelación de deudas del sector privado.
Un punto para destacar es que la deuda comercial fue uno de los principales aliados del Gobierno en materia cambiaria durante 2022. Por un lado, las restricciones cambiarias impuestas en los distintos momentos del año limitaron los pagos anticipados de importaciones (representaron menos de un 8% de los pagos cuando generalmente explican más del 14%) y generaron un incremento en la deuda comercial vinculada a las importaciones de bienes: estimamos que aumentó cerca de 10.000 millones de dólares en 2022.
Por otro lado, como contrapartida de las 2 ediciones del “dólar soja”, también se evidenció un incremento de la deuda comercial vinculada a las exportaciones de bienes.
Con todo, las reservas internacionales se incrementaron en 4.934 millones de dólares en 2022. Además del saldo del BCRA en el MULC, también influyeron las operaciones en moneda extranjera del Tesoro, que arrojaron un saldo positivo por USD 1.702 M. Estas se operan por fuera del MULC y contienen tanto los flujos con acreedores privados como con OFI, dentro de los que se destacó el financiamiento neto con el FMI comprendido en el programa por cerca de 4.400 millones de dólares.
Una merma en la oferta de dólares complica el panorama cambiario para 2023
Existe un claro contraste en el panorama cambiario de 2023 con relación al año previo: el impacto negativo de la sequía sobre la principal fuente de divisas de la economía tensionará aún más los trade-off a los que se enfrenta el Gobierno en el “frente de los Dólares”.
Si el objetivo principal es evitar a toda costa un salto discreto del tipo de cambio y, a la vez, acumular reservas, lo más probable es que las importaciones y la demanda de divisas sean la variable de ajuste. En este punto será clave la puesta en marcha del gasoducto antes de la temporada invernal y la dinámica que adopten los precios internacionales del gas, el petróleo y la energía (la licitación de los 30 buques a principios de febrero ya dio una señal de que nos beneficiaríamos de una baja en el precio internacional del GNL), dado que mientras más elevadas sean las importaciones energéticas, mayor castigo recaerá sobre el resto de las importaciones, con sus respectivos costos en materia de actividad.
En este marco, si las autoridades pretenden cumplir con la meta acordada con el FMI (+USD 4.800 M de reservas netas bajo su metodología), el saldo del BCRA en el MULC deberá ser incluso mayor al de 2022, dado que el Tesoro Nacional deberá cancelar deuda con el FMI (el financiamiento neto con organismo será negativo por primera vez desde 2018) y con acreedores privados por casi USD 4.800 M en 2023.
En tal sentido, en paralelo a los esfuerzos por mantener acotada la demanda de divisas, se deberá continuar buscando caminos para obtener mayores recursos vía Cuenta Financiera (financiamiento neto de OFI, inversiones desde China, 5G, etc.) y esquemas que fomenten la liquidación del agro(“dólar soja 3.0”, baja temporal de retenciones, etc.), en un marco en el que continuarán los incentivos perversos que promueven una brecha cambiaria elevada y la expectativa de un ajuste en el tipo de cambio ante un eventual cambia de gestión.
No obstante, estimamos que lo más probable es que el gobierno intente negociar una flexibilización en la meta de reservas en algún momento del año, bajo el argumento de “el costo de la guerra” en 2022 y/o las dificultades que plantea el actual escenario frente al impacto de la sequía y la ralentización del crecimiento mundial.
En conclusión, la continuidad y la sostenibilidad de la estrategia cambiaria planteada por el Gobierno de cara a 2023 dependerá de la conjunción de varios elementos, algunos de los cuales estarán fuera de su control directo:
1) La gravedad del impacto de la sequía sobre los volúmenes finales de exportación;
2) La evolución de los precios internacionales de los commodities, la energía y los fletes;
3) La dinámica de una economía mundial que desacelera;
4) La puesta en marcha del gasoducto Néstor Kirchner en tiempo y forma para reducir las importaciones energéticas;
5) La posibilidad de seguir acumulando crédito comercial para no castigar a la actividad económica al restringir los pagos a las importaciones;
6) La volatilidad de la brecha cambiaria y las expectativas de devaluación asociadas a las elecciones;
7) Los incentivos que encuentre el Gobierno para fomentar la liquidación de divisas del agro; y
8) La capacidad para conseguir nuevos fondos por el lado de la Cuenta Financiera.
CC-BY-SA-2.0, FlickrFoto: Ben Taverner. Brasil investiga un nuevo caso de corrupción que involucra a los mayores fondos de pensiones del país
El brazo de gestión de fondos de Banco do Brasil lanzó el vehículo BB Diversificação FMP-FGTS Carteira Livre, una estrategia que permite que los inversionistas individuales diversificar los fondos asignados en otros vehículos FMS, según informaron a través de un comunicado de prensa.
Los Fondos Mutuos de Privatización (FMP) permiten a los inversionistas brasileños invertir en acciones de empresas estatales en proceso de privatización. El paso siguiente, según delineó BB Asset Management (BB Asset) con el lanzamiento de su nueva estrategia, es hacer estas alternativas más sofisticadas.
“El nuevo fondo permitirá migrar recursos de FMP monoactivos, es decir, aquellos que invierten solo en un único activo, como Eletrobras, Petrobras o Vale FMP, a una alternativa de gestión más sofisticada, que se destina en diferentes estrategias de renta variable, en además de explorar oportunidades en renta fija”, explica Mario Perrone, director comercial y de productos de BB Asset.
Dentro de las características del nuevo vehículo, la gestora destaca que tiene una comisión de 1%, que permite realizar transacciones desde 0,01 reales (poco menos de 2 centavos de dólar) y que permite migrar recursos de otros fondos FMP, incluso desde otras instituciones financieras.
Para Fabrício Reis, jefe de Financiamiento e Inversiones del Banco do Brasil, el lanzamiento de esta nueva estrategia refuerza la proximidad de los servicios de asesoría del banco, ofreciendo a los inversores una nueva alternativa de diversificación. “BB se destacó en la distribución de ofertas públicas de fondos FMP y con el nuevo producto podemos ofrecer una alternativa con menor volatilidad, riesgo diluido en más de un activo de renta variable e incluso exposición a renta fija”, agregó en la nota de prensa.
Los fondos FMP
Específicamente, las estrategias FMP invierten en acciones de firmas estatales que están en proceso de privatización o capitalización privada, cuyos aportes se realizan con recursos del Fundo de Garantia do Tempo de Serviço (FGTS), un fondo estatal que actúa como un seguro de cesantía.
Existen tres tipos de fondos mutuos en este formato: FMP Origen, FMP Migración y FMP Carteira Livre.
Las estrategias Origen están relacionadas con la oferta de una empresa que está en proceso de privatización. Como requisito, deben tener al menos un 90% de su cartera en acciones de la sociedad de que se trate, y hasta un 10% en renta fija. En este caso, recalcó BB Asset, los recursos son asignados directamente desde el FGTS.
En el caso de los fondos Migración, las estrategias también están ligadas a un activo específico –es decir, son vehículos “monoactivo”–, con al menos 90% de la cartera concentrada en una acción. La diferencia con la clase anterior es que, en esta modalidad, los recursos no son asignados directamente desde el FGTS, sino de otro FMP, respetando el período de gracia de migración, de seis meses.
Los vehículos Carteira Livre, finalmente, tienen más libertades de inversión, ya que su asignación no se limita a un solo activo. En estos casos, destacó BB Asset, el gestor puede crear un portafolio diversificado, con un tope de hasta 49% en exposición a la renta fija. Estos vehículos también permiten asignar fondos indexados e incluso usar derivados en la porción de renta variable de la cartera, para establecer protecciones.
Eso sí, estas estrategias tienen el requisito de que los inversionistas ya tengan recursos invertidos en FMP, sea en formato Origen o Migración.
Balanz Uruguay tiene un nuevo financial advisor, se trata de Alan Babic Brener, quien forma parte de la firma desde este mes de febrero, según pudo saber Funds Society.
“¡Muy feliz y agradecido por la oportunidad de incorporarme como Financial Advisor al equipo de Balanz Uruguay!! También quiero aprovechar para agradecer a todo el equipo de GASTÓN BENGOCHEA CB S.A Corredor de Bolsa por 5 años de aprendizaje y continuo crecimiento. ¡Les deseo muchos éxitos en el futuro!”, dijo Babic en su perfil de Linkedin.
El asesor financiero trabajó anteriormente cinco años con Gastón Bengochea, siendo sucesivamente miembro del Trading Desk y luego financial advisor.
De 2015 a 2018, Alan Babic Brener fue Head of Markets and Statistics de la Bolsa de Valores de Montevideo y anteriormente trabajó como Trading Analyst Fixed Income de Scotiabank.
La muerte de la cartera 60/40 se ha exagerado mucho. Pregunte en su buscador: «¿Ha muerto la cartera 60/40?» y obtendrá medio millón de resultados, muchos de ellos publicados recientemente. Tras un año difícil tanto para las acciones como para los bonos, el creciente interés es comprensible.
La cartera 60/40 -abreviatura de una cartera diversificada construida con un 60% de renta variable y un 40% de renta fija- pretende generar rentabilidades sólidas minimizando el riesgo. Esto no sucedió en 2022, ya que las acciones y los bonos cayeron a la par.
Los inversores expresaron su decepción con sus dólares, retirando 43.600 millones de dólares de las estrategias en la categoría «Allocation – 50% to 70% Equity» de Morningstar en 2022. Eso siguió a un período en el que los inversores retiraron miles de millones de esas estrategias en seis de siete años por diferentes razones, incluso cuando los mercados bursátiles se dispararon.
«Vimos a mucha gente salir de las estrategias equilibradas en 2022», dice Hilda Applbaum, gestora de carteras de renta variable de Capital Group. «Aunque hay mucha sabiduría en los mercados, también existe una mentalidad de rebaño. Creo que muchos inversores desconfiaron de las estrategias equilibradas en el momento equivocado. Confío en que, de cara al futuro, las carteras equilibradas -ya sea con un reparto 60/40 o 65/35- puedan seguir siendo un enfoque exitoso para la mayoría de los inversores a largo plazo.»
Los inversores han retirado miles de millones de dólares de las estrategias equilibradas
Fuentes: Capital Group, Morningstar. Las cifras reflejan el flujo neto combinado total estimado de fondos entre ETF y fondos de inversión que entran en la categoría Morningstar «Allocation – 50% to 70% Equity», y en general representan fondos que reflejan una mezcla aproximada de 60/40 entre exposición a renta variable y renta fija, respectivamente. Datos a 31/12/2022.
A continuación, Applebaum, que invierte tanto en acciones como en bonos, y David Hoag, gestor de carteras de renta fija de Capital Group, comparten tres razones por las que creen que las condiciones actuales son más favorables para la inversión equilibrada, así como su perspectiva sobre cómo ven la evolución de los enfoques equilibrados.
Razón Nro. 1: 2022 fue una anomalía, no la norma
El año pasado fue la única vez en los últimos 45 años que tanto las acciones como los bonos cayeron en tándem durante un año natural completo. «El culpable del caos tanto en acciones como en bonos el año pasado fue la agresiva subida de tipos de la Fed«, afirma Hoag. «Creo que es muy razonable afirmar que los bonos volverán a ofrecer ventajas de diversificación a medida que nos acerquemos al final del ciclo restrictivo».
Applbaum dice que no es probable que esa correlación entre las dos clases de activos se repita pronto. «Con las acciones y los bonos correlacionados en términos de sus rendimientos, creo que el año pasado reflejó un punto de inflexión, no una nueva normalidad», afirma.
La mayoría de los inversores nunca se había enfrentado a un año tan difícil como 2022
Fuentes: Capital Group, Bloomberg Index Services Ltd., Standard & Poor’s. Cada punto representa una rentabilidad anual del mercado de acciones y bonos desde 1977 hasta 2022. La rentabilidad de las acciones está representada por el índice S&P 500. La rentabilidad de los bonos está representada por el índice Bloomberg U.S. Aggregate. Los resultados pasados no predicen los resultados en periodos futuros.
Una vez que la Reserva Federal controle razonablemente la inflación, tendrá más flexibilidad, y los inversores podrán esperar que los mercados de renta fija hagan zig cuando las bolsas hagan zag.
Razón Nro. 2: vuelven los ingresos atractivos a la renta fija
Si hay un resquicio de esperanza en la agresiva actuación de la Reserva Federal, es que la mayoría de las clases de bonos ofrecen rendimientos significativamente más altos que hace un año. El rendimiento del índice Bloomberg U.S. Aggregate, una referencia ampliamente utilizada para los mercados de bonos con grado de inversión (BBB/Baa y superiores), era del 4,25% a 25 de enero de 2022, frente al 1,75% del 31 de diciembre de 2021. Los rendimientos del Bloomberg U.S. Corporate Investment Grade Index y del Bloomberg U.S. Corporate High Yield Index se situaban en el 4,96% y el 8,16%, respectivamente, el 25 de enero.
Desde la crisis financiera mundial de 2008-2009, los tipos históricamente bajos han hecho que los inversores no puedan contar con los bonos para contribuir en gran medida a la rentabilidad total de una cartera. Pero ahora que los bonos ofrecen mayores ingresos potenciales, los inversores pueden asumir menos riesgo con sus inversiones en renta variable y seguir cumpliendo sus expectativas de rentabilidad.
«Hoy en día, muchos bonos básicos pueden ofrecer una rentabilidad fiable en torno a un 5%», afirma Applbaum.
«Y los inversores que se sientan cómodos asumiendo un poco más de riesgo mediante la inclusión de algunos bonos investment grade y high yield pueden buscar que sus carteras de bonos contribuyan potencialmente aún más a la rentabilidad total de una cartera. Eso significa que pueden asumir menos riesgo con respecto a su asignación a acciones en su búsqueda de ingresos y rentabilidad total.»
Razón Nro. 3: los dividendos pueden marcar la diferencia
Si una cartera de renta fija puede proporcionar rendimientos en torno a un 5% o más, los dividendos pueden contribuir potencialmente a una atractiva rentabilidad general dentro de la asignación de renta variable de una cartera, sin asumir riesgos indebidos.
Históricamente, las acciones que pagan dividendos han tendido a ser menos volátiles que las acciones growth. Y aunque los dividendos representaron un escaso 16% de la rentabilidad total del índice S&P 500 en la década de 2010, históricamente han contribuido con una media del 38% desde el 1 de enero de 1926 hasta el 30 de noviembre de 2022. En los años 70, de alta inflación, llegaron a superar el 70%.
Muchas carteras de inversores no se enfocan en las empresas que pagan dividendos
Fuentes: Capital Group, FactSet y Morningstar.
“Por primera vez en mucho tiempo, puedo hablar sobre la importancia de los dividendos en términos de rentabilidad para los accionistas”, dice Applbaum. “Cuando las tasas de interés eran cero, las empresas realmente no tenían que pensar en su costo de capital. Podrían tener tasas críticas más bajas en términos de rendimiento de la inversión. Ahora que el capital no es gratuito, deben pensar más en cómo pueden obtener el mejor retorno de la inversión, además de pensar en cuándo tiene más sentido devolver dinero a los accionistas en forma de dividendos”.
Conclusión: Busque mejores rendimientos y menor riesgo en 2023
Hay varias razones por las que los inversores pueden esperar que una cartera 60/40 ofrezca mejores rendimientos potenciales y menor volatilidad en 2023 y más allá. En la actualidad, los bonos ofrecen rendimientos más elevados que hace un año y, dado que la Reserva Federal ha adoptado últimamente un enfoque menos agresivo con respecto a las subidas de tipos, es probable que la volatilidad de los tipos de interés sea más moderada. Las valoraciones de una serie de acciones también son más atractivas que hace un año.
Pero es importante recordar que la inversión equilibrada es mucho más que decidir cuánta renta variable y cuánta renta fija incluir en una cartera. «No se trata de asignaciones monolíticas», explica Applbaum. «Por ejemplo, las acciones growth y las que pagan dividendos ofrecen perfiles de riesgo-recompensa muy diferentes. Así que el éxito de la inversión equilibrada no depende simplemente de cuánta renta variable hay en una cartera, sino también de qué tipo de renta variable hay en una cartera.»
Una cartera equilibrada habría superado a otras estrategias en los últimos 16 años
Fuentes: Capital Group, Bloomberg Index Services Ltd., FTSE Russell, ICE Benchmark Administration Ltd., MSCI, Refinitiv Datastream, Standard & Poor’s.
«El año pasado, muchos tipos de modelos de asignación de activos fracasaron en su búsqueda de rentabilidades sólidas con un riesgo moderado», añade Applbaum. «Pero esto se produjo tras un largo periodo de relativo éxito. La asignación de activos no es una estrategia rota o fallida. Siempre tendrá sentido pensar en el equilibrio, la diversificación y el riesgo en las carteras. Pero un enfoque único no funciona. Se trata de construir carteras desde la base que se alineen con los objetivos del inversor».
Tribuna de Hilda Applbaum, gestora de carteras de Capital Group, y David Hoag, gestor de carteras de renta fija de Capital Group
El dato de inflación de EE.UU. que conocimos ayer ha dejado un sabor agridulce. Según reconocen desde Bloomberg, el indicador continúa mostrando signos de ralentización, pero no tan rápido como muchos esperaban. “Los precios al consumo subieron un 0,5% en enero, la mayor subida en tres meses, y la tasa de inflación anual se situó en el 6,4%, por encima de lo esperado y solo ligeramente por debajo de la de hace un año”, señalan.
Los expertos insisten en que las noticias del IPC estadounidense de enero fueron ligeramente decepcionantes, aunque las cifras principales y subyacentes estuvieron en línea con el consenso de Bloomberg. “El IPC subyacente aumentó un 0,4% intermensual y la tasa interanual descendió hasta el 5,55%, frente al 5,7%. Sin embargo, tras las revisiones anuales del factor estacional y la actualización de las ponderaciones de la cesta de la semana pasada, la inflación estadounidense parece estar moderándose más lentamente de lo que se pensaba en un principio. El ritmo anualizado a tres meses parece situarse ahora en el 4,5% de la tasa anual desestacionalizada (SAAR), frente al 3,1% SAAR de diciembre antes de las revisiones”, apunta Tiffany Wilding, economista de PIMCO para Norteamérica, sobre los datos.
En su opinión, aunque el informe de hoy no ha sorprendido significativamente ni ha cambiado sus previsiones de inflación, la combinación de la nueva trayectoria de la inflación del IPC, el sólido informe de nóminas de enero y el probable repunte de las ventas minoristas y de la PI a finales de esta semana apuntan a otra revisión al alza del Resumen de Previsiones Económicas (SEP) de la Reserva Federal en la reunión de marzo. “Sin embargo, sigue siendo una incógnita si la Fed podrá cumplir sus promesas, ya que queda mucho tiempo hasta entonces, los bancos están endureciendo sus condiciones de préstamo y los consumidores tienen que recurrir a sus menguantes ahorros para mantener su consumo”, afirma Wilding.
Para Salman Ahmed, responsable global de Macro y Asignación Estratégica de activos en Fidelity International, este último dato está ligeramente por encima del consenso y muestra que el impulso inflacionista sigue siendo fuerte, al tiempo que se ralentiza el ritmo de descenso de la velocidad de desinflación. Según explica, “la inflación subyacente de los servicios sin alojamiento, la nueva medida preferida de la Reserva Federal, se vio afectada por un lastre excesivo de los servicios de atención médica, pero otras categorías se mantienen firmemente por encima del objetivo y aún no responden significativamente al endurecimiento que la Reserva Federal ha aplicado hasta ahora. Ante el riesgo de que la inflación vuelva a ser rígida debido a un mercado laboral muy caliente, creemos que la Reserva Federal aumentará sus medidas de austeridad para doblegar la inflación hacia el objetivo”.
Especulando sobre la Fed
Las valoraciones que hacen los expertos de la gestora sobre este dato ponen el foco en la parte más práctica de su significado, lo que hará la Fed. Aunque es complicado saberlo con certeza, Jon Maier, Chief Investment Officer de Global X ETFs, también se inclina por una Fed más dura. “El IPC de enero mostró que la inflación general aumentó del 0,1% de diciembre al 0,5% intermensual y registró una variación interanual del 6,4%, frente al 6,2% estimado para enero. El IPC subyacente registró una variación intermensual del 0,4%, manteniéndose constante desde diciembre, y una variación interanual del 5,6%, lo que supone la menor variación intermensual desde que empezamos a ver cómo mejoran las cifras. La vivienda siguió siendo el componente más débil, seguido de los alimentos y la energía. En lo que respecta al empleo, la noticia son las revisiones. El BLS publicó su revisión anual del IPC, redistribuyendo la inflación a lo largo del año. Las revisiones dificultan las previsiones, ya que la historia cambia sin previo aviso. En resumen, una inflación más persistente debería llevar a una Fed más agresiva”, afirma Maier.
En opinión de Callie Cox, analista para Estados Unidos de eToro, la inflación ha vuelto a ralentizarse, pero los detalles muestran que la lucha de la Reserva Federal está lejos de haber terminado. La experta destaca la elevada inflación de los servicios, que es la que “la Fed intenta controlar”, mientras que el descenso de los precios de los bienes continua, “lo que demuestra que las cadenas de suministro continúan recuperándose y que las subidas de tipos se están abriendo camino en la economía”.
En su opinión, el lado positivo es que los precios de los bienes siguen bajando, lo que demuestra que las cadenas de suministro continúan recuperándose y que las subidas de tipos se están abriendo camino en la economía. “Si se mira el contexto fuera de este informe, sigue siendo justo creer que la Reserva Federal está logrando efectivamente un aterrizaje suave. No obstante, no estamos seguros de que el mercado esté adecuadamente posicionado para una inflación persistentemente alta o unos tipos persistentemente altos. Ahora mismo, esa es la historia que nos cuentan los datos de inflación. Los inversores deben tener cuidado. La crisis inflacionista aún no ha terminado y, como hemos visto recientemente, es fácil que los mercados se dejen llevar. Puede que no veamos nuevos máximos hasta que la inflación esté totalmente bajo control”, afirma Cox.
Por último, según añade David Kohl, economista jefe de Julius Baer, de cara al futuro, un mayor endurecimiento monetario tendrá escasas repercusiones. “Las elevadas tasas de inflación refuerzan la actual obsesión de los bancos centrales por restablecer su credibilidad en la lucha contra la inflación elevando aún más los tipos de interés hasta niveles restrictivos. Ha aumentado el riesgo para nuestro escenario de referencia de que la Reserva Federal estadounidense ponga fin a su ciclo de subidas, y ha aumentado la probabilidad de una nueva subida de 25 puntos básicos en la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto de marzo”, concluye Kohl.
Según Sonia Meskin, Head of US macro at BNY Mellon IM, la reacción de los mercados a la publicación del IPC de enero fue volátil. “Los inversores siguen preguntándose si el grado de desaceleración de la inflación es suficiente para que la Reserva Federal se ponga firmemente en pausa. Como señaló el presidente del Banco de la Reserva Federal de Richmond, Thomas Barkin, tras la publicación del IPC de enero, una cosa es que la inflación baje y otra que alcance el objetivo de la Reserva Federal, y el camino entre una y otra puede resultar difícil”, comenta Meskin.
Menos de cuatro meses después del anuncio de la fusión de las actividades del Grupo Ofi, en concreto de las áreas de Abeille Asset Management, Abeille REIM y Aéma REIM, Ofi Invest se ha creado oficialmente y ya opera bajo su nueva estructura operativa, desde el 1 de enero de 2023. Según recuerdan desde la compañía, esta fusión comenzó en 2022 y pese a darse en un entorno de mercado complejo, la operación consiguió para la nueva entidad entradas netas de 2.700 millones de euros y un incremento del número de clientes institucionales franceses y europeos.
Con esta nueva estructura, Ofi Invest busca poner a disposición de los ahorradores soluciones institucionales, centrarse en oportunidades de inversión sostenibles y reforzar su presencia internacional. Como una de las cuatro marcas de Aéma Groupe, junto con MACIF, Abeille Assurances y Aésio Mutuelle, y como su único brazo de gestión de activos, Ofi Invest cuenta con 173.600 millones de euros en activos gestionados y más de 600 empleados (datos a cierre diciembre 2022) y ocupa el quinto lugar entre los gestores de activos franceses, según el Ranking IPE a cierre diciembre 2021.
Según explican, su nueva estructura organizativa incluye una amplia experiencia en activos cotizados y no cotizados, dentro de un modelo multi-expertise bajo varias marcas. La primera sería Ofi Invest Asset Management, nacida de la fusión, efectiva el 1 de enero de 2023, de Ofi Asset Management y Abeille Asset Management, con 151.100 millones de euros de activos gestionados. Ofi Invest Asset Management engloba estrategias core de gestión de carteras en mercados líquidos y trabaja con 70 gestores y más de 50 analistas en renta variable, bonos convertibles, tipos, crédito, inversiones diversificadas y en el mercado monetario, así como soluciones de inversión por mandatos, y puede recurrir a las diversas capacidades de inversión del grupo.
La segunda sería Ofi Invest Real Estate, que ahora engloba la experiencia en gestión inmobiliaria de Aéma REIM, OFI Pierre y Abeille REIM, así como los fondos de Abeille Asset Management. Esto suma casi 13.000 millones de euros en activos bajo gestión en cuatro países europeos. Estas estrategias inmobiliarias a escala europea abarcan una amplia gama de segmentos de mercado. Bajo la marca Ofi Invest Real Estate, se agrupan todas las líneas de negocio de la cadena de valor de la gestión inmobiliaria, incluyendo la gestión de fondos, inversiones, activos y propiedades.
Además de estas capacidades core en gestión de carteras e inversión inmobiliaria, Ofi Invest ofrece estrategias de diversificación que cubren una amplia gama de activos, con varias fuentes de retorno para los inversores, incluyendo mercados emergentes con la compañía Syncicap AM, con sede en Hong Kong, capital riesgo, infraestructuras de transición energética y deuda mezzanine con SWEN Capital Partners, y deuda privada (corporativa, inmobiliaria y de infraestructuras) en senior, unitranch y mezzanine con Zencap AM.
En su conjunto, estas filiales gestionan 9.700 millones de euros en activos. Con una gama completa de soluciones de inversión responsable, Ofi Invest trata de reunir capacidades y crear soluciones adaptadas a todas las categorías de inversores y ahorradores, tanto institucionales como particulares, mientras crece entre las redes de distribución y socios en Francia y a escala internacional.
Planes y objetivos
En los próximos años, Ofi Invest tiene previsto desarrollar sus ambiciones en torno a dos pilares principales. En primer lugar, seguir ganando cuota de mercado con los institucionales y ofrecer a los clientes particulares la experiencia de primer nivel de un gestor de activos institucional. Al fusionar varias entidades, este nuevo grupo puede acceder a una gama más amplia de clientes minoristas. Ofi Invest gestiona ahora los ahorros de un amplio abanico de clientes franceses gracias a la riqueza y diversidad de sus redes de distribución y socios, que cubre más de 3 millones de particulares. Con su nueva estructura el grupo puede poner a disposición de los ahorradores todas las soluciones institucionales.
El segundo pilar es ser un inversor responsable y comprometido en relación a las necesidades de los clientes, de las empresas y de la sociedad en general. Este enfoque hunde sus raíces en el perfil de sus accionistas mutualistas, muy conscientes de la importancia de la gestión del riesgo en general, y de los desafíos que presentan las cuestiones medioambientales y sociales en particular. Teniendo ello en cuenta, Ofi Invest se centra en oportunidades de inversión sostenibles, al tiempo que apoya a las empresas en sus transformaciones ESG, incluyendo el gobierno corporativo. Las finanzas desempeñan un papel clave el impulso de las inversiones hacia empresas con visión de futuro que están comprometidas con la transición energética, medioambiental y social.
Mirando a más largo plazo, el grupo tiene previsto reforzar su presencia internacional. Sólo tres años después de iniciar su expansión internacional con una estrategia enfocada en Europa, Ofi Invest ya cuenta con clientes en ocho países, además de Francia: Alemania, Austria, Bélgica, España, Italia, Luxemburgo, Portugal y Suiza.
«El éxito de este proyecto se ha basado en el objetivo de reunir a expertos en finanzas responsables. También está basado en el compromiso de nuestros 600 empleados que se esfuerzan cada día para hacer de nuestro grupo una referencia ofreciendo servicios múltiples y complementarios en beneficio de nuestros inversores institucionales y ahorradores particulares. Ofi Invest ha pasado al siguiente nivel para poder aportar un mayor valor adicional a lo que nos hace únicos: nuestro diseño de fondos innovadores, nuestra calidad de servicio, nuestra proximidad con los clientes, y nuestra capacidad para ofrecer soluciones de inversión adaptadas a todos nuestros clientes. Ofi Invest también se esfuerza por ser un actor local que está comprometido con su ecosistema y confía que la innovación es la clave para unas finanzas más responsables”, señala Jean-Pierre Grimaud, director general de Ofi Invest.
Foto cedidaKimberley Lewis, responsable de participación activa de Schroders, y Claire Glennon, responsable de sostenibilidad de Schroders en Reino Unido
Schroders ha reforzado el PlanEngagement Blueprint, garantizando que su marco de propiedad activa siga siendo eficaz en medio de un panorama de inversión que consideran está «en rápida evolución». Este plan, lanzado en 2022, establece las ambiciones y el enfoque de la gestora respecto a la propiedad activa en seis temas principales, buscando aportar una mayor transparencia a sus clientes. Se trata del cambio climático, el gobierno corporativo, la diversidad y la inclusión, la gestión del capital humano, los derechos humanos, el capital natural y la biodiversidad.
El Plan revisado se centrará más en la transición justa, ampliará las expectativas de la entidad en materia de capital natural y biodiversidad, y definirá su marco de actuación en cuanto a las resoluciones de accionistas. «Creemos que es importante ser transparentes con las empresas, los clientes y otras partes interesadas sobre nuestras prioridades en materia de propiedad activa. Esto debería contribuir a que los clientes entiendan mejor cómo planeamos ejecutar las responsabilidades de propiedad activa en su nombre y, a su vez, que las empresas comprendan las áreas clave en las que nos centraremos. Ante el panorama actual, no podemos quedarnos quietos, por lo que nos hemos comprometido a revisar nuestras prioridades y expectativas a medida que evolucione nuestra comprensión de los problemas y las mejores prácticas del mercado, para asegurarnos de que estamos impulsando el cambio de la manera más eficaz», explica Kimberley Lewis, responsable de participación activa de Schroders.
Para Claire Glennon, responsable de sostenibilidad de Schroders en Reino Unido, «la actualización de nuestro Plan refleja la evolución del panorama y recoge los comentarios de inversores y clientes. De cara al futuro, seguiremos revisando y evolucionando nuestras expectativas para garantizar que utilizamos nuestra influencia para impulsar el progreso en relación con los riesgos y oportunidades más importantes a los que se enfrentan las carteras de nuestros clientes».
Las principales mejoras del Plan son tres: mayor atención a la transición justa; ampliar sus expectativas en materia de capital natural y biodiversidad; y tener un marco para las resoluciones de los accionistas. «En un esfuerzo por describir mejor cómo abordan las implicaciones sociales de la transición neta cero, este subtema enlaza con los demás temas pertinentes (derechos humanos, gestión del capital humano y diversidad e inclusión)», señalan.
Además, Schroders es miembro de la Natural Capital Investment Alliance y se convirtió en firmante del Finance for Biodiversity Pledge en 2022. Su declaración de posición sobre biodiversidad y capital natural establece su enfoque de las inversiones que gestionan y también de sus propias operaciones en lo que respecta a la naturaleza y la biodiversidad. En esta edición del Plan han ampliado sus expectativas respecto a las empresas, centrándose especialmente en la deforestación. Esto refleja las conclusiones de su propio análisis, la evolución de las tendencias del mercado y el compromiso de toda la empresa con este tema.
Respecto al marco para las resoluciones de los accionistas, la gestora, en los últimos años se ha prestado cada vez más atención a las resoluciones de los accionistas. En el Plan han definido su marco para analizar estas resoluciones en la práctica en torno a cuatro preguntas clave: ¿Se ajusta la resolución al Plan? ¿Es la resolución la mejor manera de abordar el problema? ¿Añade la resolución valor a lo que la empresa ya está haciendo? ¿Tiene la resolución el potencial de causar consecuencias perjudiciales no deseadas?
El Blueprint de Schroders ganó el año pasado el premio a la «Iniciativa de compromiso ASG del año«; en los Premios a la Inversión Sostenible 2022 de Environmental Finance.
Foto cedidaKatharine Dryer, nueva responsable de renta variable de Capital Group de clientes de Europa y Asia (Equity Lead, Europe and Asia Client Group)
Capital Group amplía su equipo de Asset Class Services. Según ha anunciado la gestora, ha nombrado a Katharine Dryer responsable de Renta Variable del Grupo para clientes de Europa y Asia. Se trata de un puesto de nueva creación y desde el que Katharine se centrará en ampliar la estrategia de distribución de renta variable de la empresa y en la hoja de ruta de desarrollo de productos, para prestar un mejor servicio a los clientes institucionales e intermediarios de Europa y Asia.
Con sede en Londres, dependerá de Alexandra Haggard, directora de servicios de clases de activos del grupo de clientes de Europa y Asia (Head of Asset Class Services, Europe and Asia Client Group). Katharine Dryer se incorpora a Capital Group aportando más de 25 años de experiencia en el sector. Recientemente ha sido CIO en Jupiter Asset Management, donde desempeñó una serie de funciones clave durante casi una década. Anteriormente, se encargó de la estrategia de clientes multiactivos y ocupó varios puestos de responsabilidad en BlackRock. Además, a lo largo de su carrera profesional ha trabajado para firmas como Morgan Stanley Investment Management y Deutsche Asset Management.
«Estamos encantados de dar la bienvenida a Katharine a Capital Group. Trabajando junto al equipo, desempeñará un papel fundamental en la creación y ejecución de nuestra estrategia de comercialización de renta variable en Europa y Asia. Con su profunda experiencia en distribución e inversión, será esencial para ayudar a nuestros clientes a construir carteras más resistentes y diversificadas a medida que ampliamos continuamente nuestras estrategias activas de renta variable en Europa y Asia», ha señalado Alexandra Haggard, Head of Asset Class Services, Europe and Asia Client Group.
Por su parte, Katharine Dryer, Equity Lead, Europe and Asia Client Group, ha declarado: «Como uno de las principales firmas de inversión globales, Capital Group es conocido por su profunda capacidad de análisis y su historial de resultados. Estoy deseando trabajar con el equipo para ofrecer a nuestros clientes las mejores oportunidades de inversión global a través de una gestión activa a largo plazo».