Partners Group, compañía especializada en el sector global de mercados privados, actuando en nombre de sus clientes, y Avenue Capital Group, firma global de inversión, han anunciado que la estrategia de secundarios de infraestructura de Partners Group ha invertido 250 millones de dólares en la cartera global de leasing de aviación comercial de Avenue Capital Group (la “Cartera”).
Según explican desde Partners Group, la inversión representa una de las mayores operaciones de transporte realizadas hasta la fecha por la estrategia de secundarios de infraestructura de Partners Group.
Partners Group es el único inversor principal en un vehículo de continuación multiactivo de aproximadamente 360 millones de dólares, creado por Avenue Capital Group para adquirir la Cartera. El equipo de aviación de Avenue Capital Group continuará gestionando los activos, según detallan las compañías en el acuerdo.
Según revelan ambas entidades, la Cartera está compuesta por 69 proyectos de aviación en etapa media de vida útil, que incluyen aviones de fuselaje estrecho, fuselaje ancho y jets regionales. La base de arrendatarios está diversificada entre 30 aerolíneas distribuidas en múltiples geografías, entre ellas Asia, Europa Occidental y Norteamérica.
“La mayoría de los flujos de caja de la Cartera están asegurados mediante contratos, proporcionando ingresos estables y previsibles. Además, la estructura busca maximizar el valor de los activos al finalizar los contratos, ya sea mediante nuevos arrendamientos, venta de aeronaves o desmantelamiento”, detallan desde Partners Group.
El mercado de leasing de aviación comercial se beneficia de varios factores estructurales positivos, incluida una escasez persistente de nuevos aviones debido a retrasos en la producción, lo que está trasladando la dependencia del sector hacia aeronaves de media vida útil y repuestos. Además, los motores de aeronaves se utilizan cada vez más en aplicaciones industriales alternativas, lo que impulsa la demanda de motores heredados, sostiene su valor residual y tensiona aún más la oferta.
Jeremy Semble, responsable de Inversiones en Infraestructura Partnership para América en Partners Group, afirmó: “El leasing de aeronaves es un segmento en crecimiento dentro de la clase de activos de infraestructura. La Cartera está intensiva en activos, cuenta con flujos de caja contractuales y presenta elevadas barreras de entrada, derivadas de importantes necesidades de inversión en capital y mantenimiento. Esto encaja perfectamente con nuestra estrategia de secundarios de infraestructura, donde buscamos ofrecer a los inversores exposición diversificada a sectores con demanda resiliente y fuerte potencial de crecimiento. Nos complace volver a asociarnos con Avenue Capital Group, que ha posicionado la Cartera de forma muy sólida en el actual entorno de mercado”.
Por su parte, Marc Lasry, cofundador y CEO de Avenue Capital Group, señaló: “Este nuevo vehículo de continuación ha proporcionado a nuestros actuales socios limitados una atractiva opción de liquidez y nos ha permitido volver a asociarnos con Partners Group a través de esta estructura, ofreciéndoles exposición a nuestra sólida cartera de proyectos de aviación que hemos construido durante la última década. Nuestro equipo de Aviación, liderado por Shawn Foley, senior portfolio manager, espera seguir capturando el valor de los proyectos del Avenue Kite Continuation Fund LP en un entorno de mercado favorable para este tipo de activos”.
El negocio de Infrastructure Partnership Investments de Partners Group se centra en carteras lideradas por LPs, inversiones lideradas por GPs y situaciones complejas a nivel global en temáticas de alta convicción. Desde 2006, la firma ha completado más de 70 transacciones de secundarios de infraestructura. Actualmente, está levantando su último programa de secundarios de infraestructura, que incluye un fondo cerrado y mandatos de coinversión.
En la operación, Partners Group contó con el asesoramiento de Ropes & Gray, mientras que Avenue Capital Group fue asesorado por Latham & Watkins y Perella Weinberg Partners.
Foto cedidaAli Dibadj, consejero delegado de Janus Henderson.
Janus Henderson Group Ltd., Trian Fund Management, L.P. y sus fondos afiliados, General Catalyst Group Management, LLC y sus fondos afiliados, y la Autoridad de Inversiones de Catar (QIA) han anunciado que han completado la operación de privatización anunciada previamente.
Según explican desde Janus Henderson, con la finalización de la operación de privatización, de conformidad con el acuerdo definitivo de la operación de fecha 21 de diciembre de 2025, en su versión modificada, las acciones de Janus Henderson que aún no eran propiedad de Trian ni estaban bajo su control se han convertido en un derecho a recibir 52 dólares por acción en efectivo. Las acciones ordinarias de Janus Henderson han sido retiradas de cotización en la Bolsa de Nueva York.
Desde la compañía han asegurado que gracias a la estrecha colaboración con Trian y General Catalyst, Janus Henderson estará bien posicionada para mejorar la experiencia de sus clientes e impulsar su estrategia mediante inversiones a largo plazo en las soluciones de inversión de la empresa, sus capacidades de atención al cliente, la tecnología de inteligencia artificial y el talento, en beneficio de sus clientes y otras partes interesadas.
Tal y como se anunció anteriormente, Janus Henderson seguirá estando dirigida por el actual equipo directivo, con Ali Dibadj como consejero delegado, y mantendrá su presencia principal tanto en Londres como en Denver.
“El cierre de hoy marca el inicio de un nuevo y emocionante capítulo en los 92 años de historia de Janus Henderson. Estamos encantados de asociarnos con Trian, General Catalyst y nuestros inversores estratégicos para seguir construyendo sobre el extraordinario legado de la empresa. Vemos oportunidades transformadoras para seguir subiendo el listón en cuanto a la forma en que ofrecemos conocimientos diferenciados, estrategias de inversión disciplinadas y un servicio de primera clase a nuestros clientes. Estamos especialmente agradecidos por el enorme apoyo que hemos recibido a lo largo de todo el proceso de la operación por parte de nuestros clientes, socios, accionistas y compañeros, y esperamos invertir en un futuro más prometedor junto a ellos”, ha señalado Ali Dibadj, consejero delegado de Janus Henderson.
Por su parte, Nelson Peltz, consejero delegado y socio fundador de Trian, comentó: “Desde nuestra inversión inicial en 2020, hemos visto cómo Janus Henderson ha logrado avances impresionantes en la obtención de resultados para sus clientes bajo el liderazgo de Ali y su talentoso equipo. Ahora contamos con una vía única para impulsar este progreso mediante inversiones que mejorarán aún más la experiencia del cliente, aprovechando la experiencia de Trian y General Catalyst en la aceleración del crecimiento y la transformación mediante la inteligencia artificial. Estamos encantados de trabajar en estrecha colaboración con los equipos de Janus Henderson y General Catalyst, así como con nuestro grupo de inversores estratégicos, para hacer realidad nuestra visión compartida para el emblemático negocio de Janus Henderson”.
Por otro lado, Hemant Taneja, director ejecutivo de General Catalyst, ha añadido: “Estamos orgullosos de colaborar con el excepcional equipo de Janus Henderson para aprovechar la trayectoria y la confianza que ha forjado con sus clientes, y ayudar a acelerar su ambición de convertirse en la gestora de activos tecnológicamente más avanzada del mundo. Esperamos que esta asociación con Janus Henderson y Trian sea un éxito para seguir impulsando la estrategia de crecimiento de la empresa, generar beneficios significativos para el negocio y sus valiosos clientes, y establecer un nuevo estándar de lo que puede ser una gestora de activos moderna”.
Además, Mohammed Saif Al-Sowaidi, director ejecutivo de QIA, afirmó: “Janus Henderson cuenta con una distinguida trayectoria como líder mundial en la gestión de activos. Como inversor financiero a largo plazo, QIA se complace en desempeñar un papel protagonista —junto con la dirección y nuestros socios inversores— a la hora de impulsar la próxima fase de crecimiento de la empresa”.
Por último, Seng Huang Lee, presidente ejecutivo del grupo Sun Hung Kai & Co., declaró: “Estamos encantados de apoyar a Janus Henderson en este punto de inflexión crucial junto a Trian, General Catalyst y un grupo de socios globales de primer orden. Para SHK, esta operación consolida nuestra recién formada alianza estratégica con Janus Henderson, lo que permite una estrecha colaboración en materia de codesarrollo, distribución y soluciones de capital en los mercados públicos y privados. Con el respaldo de la experiencia de Trian en la aceleración del crecimiento, las capacidades de transformación mediante IA de General Catalyst y el excepcional liderazgo de Ali, confiamos en que Janus Henderson alcanzará una nueva etapa de éxito a la vanguardia de la gestión de activos a nivel mundial”.
Según explican desde Janus Henderson, la operación se ha financiado en parte mediante vehículos de inversión gestionados por Trian y General Catalyst, con el respaldo de compromisos de financiación de inversores internacionales, entre los que se incluyen MassMutual y QIA, Sun Hung Kai & Co. Limited, Lunate Capital Limited y otros, junto con la reinversión de las acciones de Janus Henderson en poder de Trian y sus partes vinculadas.
La financiación mediante deuda, con compromiso total, fue proporcionada por JPMorgan Chase Bank, N.A., Citigroup Global Markets Inc., Bank of America, N.A., Jefferies Finance LLC, MUFG Bank, Ltd., Sumitomo Mitsui Banking Corporation, UBS Securities LLC y Morgan Stanley Senior Funding, Inc, concluyen desde la compañía británica.
Tras meses de trabajo interno, BBVA Banca Privada ha anunciado el lanzamiento de un servicio de multi family office independiente para patrimonios de entre 30 y 300 millones de euros, liderado por César Solera, responsable del Multi Family Office de BBVA en España. Con el objetivo de convertirse en un referente en la gestión patrimonial, el servicio, que ya está operativo y que presentarán a sus clientes de banca privada, toma forma en una sociedad independiente con una propuesta de valor apoyada en tres pilares: un equipo experimentado; independencia y autonomía de la sociedad; y tecnología.
El servicio, que se ha presentado y arranca en España, tiene vocación global e internacional, por lo que se implementará en otras geografías donde el banco está presente. Sobre a qué velocidad se irá ofreciendo este servicio en otros países, Fernando Ruiz, responsable de Banca Privada de BBVA, ha explicado que “dependerá de las necesidades de los clientes de altos patrimonios en otros mercados, así como de las características de este perfil de grandes patrimonios, cuyas necesidades varían según el país”.
A nivel operativo, han señalado que el servicio arranca con un equipo de 10 profesionales con un perfil senior y con más de 20 años de experiencia, que se irá incrementando en función de las necesidades de sus clientes, y con unas oficinas en la zona prime de Madrid, fuera de la órbita de las oficinas de BBVA.
Según han explicado Solera y Ruiz, el público objetivo no son sus actuales clientes de Banca Privada o de su servicios de Grandes Patrimonios, “a los que también se les ofrecerá este servicio”, sino aquellos altos patrimonios y familias empresariales que busquen una propuesta de gestión integral, que trabaja con varias entidades, con especial foco en la gobernanza.
“No son servicios que compiten entre ellos, son servicios que se complementan. Es sumar una capa de servicio y asesoramiento. Lanzamos este servicio porque creemos que en España hay demanda suficiente por parte de esos altos patrimonios o de empresas familiares. El servicio está pensado para atender todas las necesidades, incluida la creciente demanda de perfiles de grandes patrimonios latinoamericanos”, han comentado ambos responsables.
Arquitectura abierta e independencia
La operativa multibanco y el modelo de arquitectura abierta con el que nace este servicio permite al cliente consolidar la información patrimonial con independencia de las entidades con las que trabaje. De esta forma, cuenta con una lectura unificada y transparente de su patrimonio, con una visión más precisa de los riesgos, los costes, la diversificación y las oportunidades de inversión.
Además, esta unidad pone a disposición de los clientes un equipo multidisciplinar y con capacidades transversales. Un acompañamiento cercano y personalizado que se integra en la realidad y objetivos de cada titular. Con la vocación de crear relaciones a largo plazo, la sociedad actúa como una extensión del propio cliente, transformándose en un socio estratégico que garantiza continuidad, confianza y alineamiento generacional.
Asimismo, su vocación de independencia hace que el modelo de asesoramiento esté orientado a aportar orden, visión estratégica y coordinación, más allá de la selección de productos financieros. El objetivo es ayudar a preservar y hacer crecer el patrimonio a largo plazo, evitando la pérdida de valor provocada por la inflación, la volatilidad de los mercados o una planificación insuficiente.
Una propuesta articulada en torno a cuatro ejes
BBVA apoya este nuevo servicio en sus capacidades diferenciales, como su presencia internacional, su liderazgo tecnológico y su experiencia en gestión de patrimonios. En este sentido, la propuesta de valor del ‘multi family office’ se articula en torno a cuatro ejes que permiten abordar de forma integral todas las dimensiones del patrimonio, con servicios y herramientas especializadas.
La primera es la estrategia de inversión, definiendo los marcos de inversión y acompañando a las familias en la asignación de activos entre mercados cotizados, mercados privados y activos reales. La segunda es la planificación patrimonial, que permite consolidar todos los activos del cliente, realizar un diagnóstico completo y diseñar una hoja de ruta que incorpore la estructura patrimonial, la fiscalidad, la planificación sucesoria y la visión de largo plazo. Este análisis se apoyará en herramientas de seguimiento y análisis de escenarios, con especial atención a la protección del patrimonio y a su evolución entre generaciones.
Asimismo, incluirá la definición de la estrategia sobre activos inmobiliarios, el análisis y la gestión del patrimonio inmobiliario, así como el acceso a oportunidades ‘off-market’, inversiones internacionales y activos alternativos. Esta dimensión cobra especial relevancia para muchas familias, en las que el patrimonio no financiero representa una parte significativa de su estructura global.
La tercera es la gobernanza y el legado, apoyando los procesos de transición generacional y la preparación de los futuros herederos para asumir sus responsabilidades patrimoniales. Y la cuarta es el propósito y el estilo de vida, incorporando ámbitos como la filantropía, la gestión de colecciones de arte y otros servicios especializados vinculados al patrimonio familiar. El modelo se completa con otros servicios financieros, entre los que se incluyen la estructuración de financiación y deuda, soluciones de seguros y previsión, y el acceso coordinado a especialistas internos y externos en función de las necesidades de cada cliente.
EBC Financial Group (EBC) y el Departamento de Economía de la Universidad de Oxford anunciaron la renovación de su alianza estratégica por tres años adicionales, consolidando una colaboración orientada a ampliar el acceso público al conocimiento económicoy acercar la investigación académica a audiencias de todo el mundo.
Como parte del acuerdo, EBC continuará patrocinando una edición anual de la serie de seminarios web“What Economists Really Do”, una iniciativa del Departamento de Economía de Oxford diseñada para acercar temas económicos de relevancia global a estudiantes, investigadores, egresados y público interesado en comprender mejor los desafíos que enfrentan las economías modernas.
La renovación de esta colaboración se produce en un contexto en el que la educación financiera y la comprensión de los fenómenos económicos han adquirido una relevancia creciente para personas, empresas e inversionistas. Desde el inicio de la alianza, las ediciones patrocinadas por EBC han abordado temas como la evasión fiscal, la educación financiera y el impacto económico del cambio climático. Cada sesión ha reunido a especialistas y académicos de prestigio internacional, generando espacios de discusión sobre algunos de los principales desafíos económicos de la actualidad.
De acuerdo con cifras compartidas por ambas instituciones, las sesiones han registrado alrededor de 200 asistentes en vivo por edición, mientras que las grabaciones acumuladas han superado las 3,600 visualizaciones y más de 270 horas de reproducción. Christopher Stiegeler, Executive Director de EBC Financial Group (Cayman) Limited: «La renovación del acuerdo responde a la importancia de acercar información económica confiable a una audiencia cada vez más amplia».
También quiso mencionar el beneficio de la alianza para la Universidad de Oxford: “En una economía global que evoluciona constantemente, el acceso a conocimiento financiero confiable es más importante que nunca. Nuestra colaboración con el Departamento de Economía de la Universidad de Oxford refleja el compromiso de EBC con la educación y con el desarrollo de herramientas que ayuden a las personas a tomar decisiones más informadas” concluye Christopher.
Además de esta alianza, EBC ha impulsado iniciativas de educación financiera y colaboración académica con instituciones de educación superior en distintas regiones del mundo, incluyendo proyectos desarrollados con universidades de México, Asia y América Latina. Por su parte
“La divulgación pública y la educación forman parte fundamental de nuestra misión. A través de iniciativas como What Economists Really Do buscamos mostrar cómo la economía puede contribuir a mejorar las políticas públicas y a comprender mejor los temas que están dando forma al mundo actual” quiso destacar Johannes Abeler, director del Departamento de Economía de la Universidad de Oxford sobre la relevancia de acercar la investigación académica a la sociedad. Durante los próximos tres años, ambas instituciones continuarán trabajando para acercar la investigación económica a nuevas audiencias mediante contenidos educativos, seminarios especializados y materiales de divulgación diseñados para facilitar la comprensión de temas económicos complejos.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos de responsabilidad social corporativa de EBC Financial Group enfocados en reducir barreras de acceso a la educación y fomentar una participación más informada en temas relacionados con economía, mercados financieros y desarrollo global.
Los clientes de banca privada y wealth management son optimistas ante los desarrollos e implicaciones de la IA en los próximos cinco años, pero al mismo tiempo están reorientando sus carteras hacia posiciones más prudentes ante el aumento de inestabilidad geopolítica e incertidumbre global.
Así se desprende de las conclusiones del estudio ‘Invertir para el cambio: estrategias y preocupaciones de los clientes’, que Deutsche Bank ha publicado conforme a los datos de una encuesta a sus clientes de Private Bank realizada entre marzo y mayo de 2026, complementada con otra encuesta mensual, algo más corta, a clientes y no clientes. Los encuestados esperan avances en tecnología en un contexto de continua turbulencia global y social. Precisamente, los más jóvenes (entre 25 y 40 años) son más pesimistas que los encuestados de mayor edad en cuestiones relacionadas con la geopolítica o la cohesión social y medioambiental, mientras que esta cuestión se revierte en torno al tema de la inteligencia artificial.
Precisamente, la IA, la deuda pública y las presiones fiscales, así como los cambios en los patrones de comercio impulsados por la política se perciben como los principales motores de cambio para un 69,8%, 56,9% y 50% de los encuestados, respectivamente; mientras la seguridad sanitaria y los avances farmacéuticos se situaron como las temáticas menos influyentes. De hecho, un 77% tiene claro que la IA afectará a la mayoría de los aspectos del negocio y la inversión. Asimismo, un 70,2% cree que serán necesarios mayores niveles de inversión en defensa y un 49,9% opina que el gobierno corporativo debe cambiar radicalmente para afrontar todos estos nuevos retos globales.
Gráfico de Deutsche Bank. Fuente: Encuesta para clientes de Deutsche Bank
Composición de la cartera de inversión
Ante este contexto, predomina la visión a largo plazo entre los objetivos actuales de la cartera de inversión. El 68,3% de los clientes de banca privada asegura que su objetivo es la preservación de su patrimonio a largo plazo y el 65,2% señala que son los rendimientos consistentes a largo plazo. Solo una minoría de los encuestados (17,8%) afirma que la obtención del máximo rendimiento es un objetivo actual de su cartera. Además, solo el 3,3% tiene objetivos no financieros como el impacto medioambiental o social. Se impone igualmente la cautela y la convicción selectiva en los planes de inversión. Para muchos inversores, coexistirán enfoques estratégicos y tácticos. Alrededor del 36,1% planea revisar su asignación estratégica de activos, pero el 47%, adoptará un enfoque más táctico a medida que se presenten las oportunidades. También resulta interesante que el 29,7% ampliará y buscará nuevos enfoques de gestión de riesgos.
Solo una minoría planea cambios importantes hacia temas o activos específicos. Por ejemplo, solo el 9% prevé aumentar la exposición a temas de tecnología e IA, seguido de salud/farma y medicina (7,5%), energía y energías renovables (4,1%) y defensa (3,9%). En cuestiones ESG, el 15,1% planea aumentar su inversión y el 9,5% planea reducirla. Por países, según la plataforma de encuestas dbInsights de Deutsche Bank dirigida a una audiencia más amplia en Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y EEUU, la IA se sitúa por consenso como principal temática de inversión, seguida de las energías renovables y la biotecnología. En cuanto a los riesgos, en Europa continental preocupa la inestabilidad geopolítica, mientras que en EEUU y Reino Unido son más recelosos con la política y la regulación gubernamentales.
La economía mexicana enfrenta un deterioro creciente en sus finanzas públicas, que ha reducido significativamente el margen para conservar el grado de inversión soberano, un escenario que podría traducirse en mayores costos de financiamiento, salidas de capital y menor inversión extranjera en los próximos años.
En su Examen de la Situación Económica de México del segundo trimestre de 2026, Banamex advirtió que el aumento del déficit fiscal, el crecimiento de la deuda pública y el encarecimiento del servicio financiero del gobierno han comenzado a encender señales de alerta entre las agencias calificadoras internacionales.
La advertencia se produce después de que Standard & Poor’s modificara en mayo la perspectiva de la deuda soberana mexicana de estable a negativa, mientras que Moody’s redujo la calificación del país desde Baa2 hasta Baa3, apenas un escalón por encima de perder el grado de inversión.
El deterioro de las métricas fiscales explica buena parte de la preocupación. Los Requerimientos Financieros del Sector Público cerraron 2025 en 4,9% del Producto Interno Bruto, por encima incluso de las previsiones oficiales, mientras que la deuda neta del gobierno alcanzó 52,7% del PIB, el nivel más elevado en cuatro décadas.
A ello se suma un incremento acelerado en el costo financiero del endeudamiento. Para 2026 se estima que el pago de intereses de la deuda pública ascenderá a 1,5 billones de pesos (alrededor de 83.000 millones de dólares), equivalente a 4,1% del PIB, una cifra que comienza a competir directamente con el gasto destinado a infraestructura, salud o educación.
Banamex señala que el espacio fiscal del gobierno también se ha reducido por la necesidad de subsidiar los precios de las gasolinas para contener el impacto del incremento internacional del petróleo derivado del conflicto en Medio Oriente.
La Secretaría de Hacienda reactivó durante este año los estímulos al IEPS, lo que permitió mantener el precio de la gasolina Magna por debajo de los 24 pesos por litro, pero implicó un costo fiscal estimado en 15.800 millones de pesos (878 millones de dólares) menos de ingresos tributarios para el gobierno federal.
Las consecuencias de una eventual pérdida del grado de inversión podrían ser profundas para la economía mexicana. Entre los principales riesgos destacan ventas forzadas de bonos mexicanos por parte de fondos con mandatos exclusivos para deuda con grado de inversión, una posible exclusión de índices globales de referencia, presiones sobre el tipo de cambio y un incremento en los costos de financiamiento para bancos, empresas y gobiernos locales.
El escenario ocurre además en un momento de menor dinamismo económico. Banamex estima que el PIB mexicano se contrajo 0,6% trimestral durante el primer trimestre del año y prevé un crecimiento de apenas 1,3% para todo 2026, lo que implicaría tres años consecutivos de expansión por debajo del promedio histórico del país.
La institución considera que México todavía cuenta con fortalezas importantes, entre ellas la independencia del banco central, el régimen cambiario flexible y la integración comercial con Estados Unidos. Sin embargo, advierte que restaurar la confianza de los inversionistas y estabilizar la trayectoria de la deuda pública se han convertido en los principales desafíos económicos de corto plazo.
La revisión del T-MEC, la incertidumbre geopolítica internacional y un entorno global de menor crecimiento añaden presión adicional sobre una economía que, aunque mantiene estabilidad macroeconómica, comienza a mostrar señales de vulnerabilidad fiscal que hace apenas unos años parecían lejanas.
Con el telón de fondo de una industria que se ve cada vez más concentrada y donde los grandes negocios reinan en el ecosistema de negocios de crédito privado, la competencia por acceder a los deals más jugosos se está volviendo más intensa. Ese es el diagnóstico de McKinsey & Company, según un reporte reciente de la consultora.
El polvo seco (drive powder) de los fondos cerrados de crédito directo terminó la primera mitad del año pasado en alrededor de 500.000 millones de dólares, cerca de sus máximos históricos. Esto, señalaron desde la firma, “subraya la escala del capital que está en competencia, por un número finito de negocios”.
A esto se suma la presión agregada de la demanda de los canales de inversionistas privados, reflejada en el auge de los vehículos semilíquidos de deuda privada. “Como estos vehículos levantan capital continuamente (en vez de hacer los llamados de capital cuando los necesitan), las gestoras están bajo una gran presión de desplegar rápido, para empezar a generar rendimientos”, explicaron.
Otro ingrediente de esta dinámica es que la competencia de los bancos y el sector de préstamos sindicados a gran escala (BSL, por su sigla en inglés) también se ha vuelto más aguda. En palabras de McKinsey, las firmas financieras tradicionales están compitiendo con más fuerza no sólo como facilitadores de deuda sindicada, sino que por principios directos.
J.P. Morgan, por ejemplo, sacó 50.000 millones de su propio balance para originar deudas al estilo del crédito privado, “con el objetivo de competir directamente con gestoras no bancarias, en velocidad, certeza de ejecutivo y tamaño”.
Además, las emisiones nuevas de BSL sigue cerca de sus alturas récord y los flujos de refinanciamiento entre ambos mercados está llegando a la paridad, agregaron. “Aproximadamente 37.000 millones de dólares en préstamos BSL se refinanciaron en créditos directos, mientras que 34.000 millones de préstamos directos se movilizaron en la otra dirección. Eso marca un quiebre claro con años anteriores, cuando los flujos eran mayoritariamente unidireccionales, de BSL a crédito directo”, explicaron en su reporte.
Con todo, la competencia más fuerte está modificando el panorama de precios y términos de los negocios, manteniendo un cambio a favor de los prestatarios. La señal más clara de esto, comentaron desde McKinsey, es la compresión de spreads, que cayeron de un máximo de 716 puntos base (en marzo de 2023) a los 544 puntos base que marcaron a fines de 2025.
Concentración de la industria
A la par con el fenómeno observado en mercados como el private equity, el mercado de deuda privada también está avanzando a una mayor concentración. Y en este contexto, la escala de las gestoras importa más.
“Incluso en un mercado de levantamiento de capital más suave, los managers con escala siguieron recaudando vehículos de tamaño récord, subrayando que el capital se está concentrando en pocas manos.
Ares Management, por ejemplo, uno de los nombres más prominentes en el mundo de la gestión de fondos alternativos, consiguió atraer 17.100 millones de libras esterlinas (alrededor de 22.640 millones de dólares) en compromisos de LPs para su sexto fondo emblema en Europa. Esta transacción marcó el vehículo cerrado de deuda privada más grande, en términos de compromisos.
“Efectivamente, el levantamiento de capital para fondos cerrados de crédito privado siguió avanzando hacia la concentración en 2025”, zanjó McKinsey en su reporte.
La consultora resaltó que los mayores 25 gestores concentraban alrededor del 72% del fundraising total y que las siete plataformas de crédito privado más grandes aumentaron su AUM en torno a 20% anual de 2022 a 2025, superando el crecimiento del mercado en general.
“Lo que está claro es que la escala importa considerablemente. Permite una oferta de productos más amplia, una liquidez más oportuna y carteras de activos diversificadas más grandes”, indicaron. Estas capacidades, agregaron, son difíciles de replicar en firmas de inversión más pequeñas.
Foto cedidaDavid Wright, director de Quantitative Investments en Pictet AM.
Pictet Asset Management ha anunciado el lanzamiento de su primera gama europea de fondos cotizados de renta variable UCITS ETFs indexados de gestión activa mejorada mediante inteligencia artificial (IA).
En concreto, lanzan cuatro fondos: PQWD – Pictet AI Enhanced World Equity UCITS ETF; PQWX – Pictet AI Enhanced World ex US Equity UCITS ETF; PQUS – Pictet AI Enhanced US Equity UCITS ETF; y PQEU – Pictet AI Enhanced European Equity UCITS ETF PQEU – Pictet AI Enhanced European Equity UCITS ETF. Estos nuevos ETFs cotizan en los mercados XETRA (Alemania) y Euronext (Italia), a los que seguirán LSE (Reino Unido) y SIX (Suiza).
“Este lanzamiento tiene precedente en el éxito de Pictet – Quest AI-Driven Global Equities, fondo UCITS domiciliado en Luxemburgo, puesto en marcha en marzo de 2024, que aplica un modelo de inteligencia artificial (IA) transparente y neutral en factores en la selección de valores y que gestiona más de 3.000 millones de dólares, habiéndose revalorizado 50% en dólares neto de comisiones hasta finales de mayo de 2026, superando a su índice de referencia, MSCI World, de rentabilidad 45,9% en el periodo. Dicha estrategia está también disponible para inversores institucionales en mandatos segregados”, explican desde la gestora.
La nueva gama, al tiempo que replican de cerca la evolución de sus respectivos índices, están diseñadas para batirlos en alrededor de 1% al año, neto de comisiones, con tracking error máximo 2% y beta de 1,0. Utilizan como base el modelo de IA propio de Pictet -el motor que determina cada decisión de selección de valores-, combinado con una optimización automatizada de la cartera. El proceso es supervisado rigurosamente por el equipo de expertos en inversión cuantitativa de Pictet, desarrolladores del modelo, quienes aseguran ciclos trimestrales de entrenamiento y monitorizan la cartera. El modelo de IA proporciona una fuente diferente de alfa respecto a enfoques tradicionales que pretenden batir al índice a partir de factores. El resultado es «neutral respecto a factores», independiente de los ciclos económicos y de mercado.
En opinión David Wright, director de Inversiones Cuantitativas en Pictet Asset Management, cuyo equipo gestiona la nueva gama: “Muchos inversores piensan que mejorar los resultados implica recurrir a nuevas o exóticas fuentes de exceso de rentabilidad o alfa. En realidad, a menudo se trata de sacar partido del universo de inversión y los datos de manera más inteligente. Ahí reside la ventaja de la IA, que permite identificar patrones complejos, no detectables para los humanos. Es el caso de la nueva familia de ETFs de gestión activa mejorada con IA, que pone al alcance de nuestros clientes nuevas opciones para la asignación básica de activos. El objetivo es obtener exceso de rentabilidad respecto a cada índice de referencia a un coste bajo sin incrementar sustancialmente el riesgo”.
Desde la gestora señalan que algunos de sus clientes ya están utilizando las estrategias indexadas mejoradas para reducir los costes de sus posiciones, por ejemplo, reemplazando 20% de sus asignaciones pasivas, lo que puede reducir casi a cero el coste del componente ligado a índices en una cartera.
Pictet Asset Management incluye las filiales y divisiones del Grupo Pictet de gestión de activos institucionales y fondos. A mayo de 2026 gestionaba activos por valor de 310.000 millones de EUR, con 18 centros en el mundo, Londres, Bruselas, Ginebra, Fráncfort, Ámsterdam, Luxemburgo, Madrid, Milán, París y Zúrich, hasta Hong Kong, Taipéi, Osaka, Tokio, Singapur, Shanghái, Montreal a Nueva York.
La medida tributaria más vistosa –sin duda, la más discutida en la opinión pública– de la megarreforma económica que impulsa elgobierno de José Antonio Kast en Chile es la reducción del impuesto corporativo, pero los inversionistas de alto patrimonio pueden encontrar otro ítem llamativo en el proyecto. Se trata de una propuesta para abrir una nueva ventana de repatriación de capitales, la que sería la tercera habilitada en la historia reciente del país, que podría ofrecer una oportunidad interesante, según profesionales locales de gestión patrimonial.
La propuesta apunta a ofrecer una tasa más favorecedora para que los inversionistas informen de capitales no declarados en el extranjero. Esta sería de 10% sobre el valor de los activos y una aún más baja, de 7%, para quienes efectivamente ingresen sus recursos a Chile en los tres años desde la entrada en vigencia y se queden al menos cinco años en inmuebles o instrumentos con activos subyacentes situados en el país.
Esta ventana, establece el proyecto legislativo, se extendería por 12 meses a partir de la entrada en vigencia de la llamada Ley de Reconstrucción Nacional, cuando se publique en el Diario Oficial.
“Tener activos fuera de Chile no declarados al SII (Servicio de Impuestos Internos) es más común de lo que se reconoce en voz alta. La Ley de Reconstrucción abre una puerta para ordenar esa situación pagando un impuesto único acotado, por un tiempo limitado”, indica el abogado Esteban Sáez, socio fundador del estudio especializado NSS Legal & Tax.
En el mundo de la gestión patrimonial, destacan la iniciativa como positiva para la dinámica del negocio, pero se preguntan sobre el alcance que pueda tener. ¿Va a seguir el camino de la primera repatriación, que superó ampliamente las expectativas en 2015, o el de la segunda, que se quedó corta?
Luces y sombras
“Es una medida que va en la dirección correcta, en la medida que establece una ventana extraordinaria para que los contribuyentes puedan regularizar activos mantenidos en el exterior y, eventualmente, repatriar parte o la totalidad de esos recursos al país”, señala Sebastián Sánchez, socio fundador de Andes Advisors, a Funds Society.
En el caso de un proceso bien diseñado e implementado, explica, “esta medida puede incentivar la inversión, contribuir a fortalecer el mercado de capitales local, y generar una recaudación tributaria extraordinaria”.
Por su parte, el gerente general de SP Capital SFO, Patricio Parra, concuerda con el diagnóstico es positivo, para quienes quieran solucionar asuntos pendientes con el Fisco. Sin embargo, también hace hincapié en que hay un grado de incertidumbre respecto a cuánta gente se acogerá al beneficio.
“Es difícil pronosticar cuántas personas lo harán, porque ya se hizo un proceso bastante exitoso el 2015 y desconocemos cuántos quedaron pendientes, que estén dispuestos a tomarlo esta vez”, indica. Y el proyecto todavía tiene que pasar por muchos filtros, agregando a esta incógnita, ya que se está tramitando actualmente en el Congreso chileno.
Además, no todo es positivo. Si bien rescata el beneficio que pueda traer a ciertos inversionistas y la iniciativa de ofrecer un incentivo adicional a reinvertir el capital en la economía local, Andrés Alessandri, co-fundador y director tributario de AT Legacy Partners, ve aspectos negativos en la medida: “Desde una perspectiva de políticas públicas es una mala política. Es una pésima señal para los contribuyentes que cada cinco años existan amnistías tributarias, pues incentiva el incumplimiento y castiga al contribuyente cumplidor”.
Las experiencias anteriores
“En materia de repatriación de capitales, Chile ya cuenta con experiencias previas relevantes”, recalca Sánchez. El primer proceso, los actores de banca privada concuerdan, fue un éxito rotundo. Mientras que el gobierno aspiraba a captar unos 90 millones de dólares con la operación, la recaudación superó los 1.500 millones de dólares.
“Entre los factores que explican este resultado se encuentra una tasa reducida de 8%, un plazo de implementación de 12 meses y, principalmente, el hecho de que en ese período aún no se encontraba vigente el intercambio automático de información bajo el estándar Common Reporting Standard (CRS), el cual obliga a las instituciones financieras a reportar información de clientes con residencia tributaria en otras jurisdicciones”, explica el profesional de Andes Advisors.
El proceso siguiente, realizado en 2014 tuvo un desempeño muy inferior. En esa ocasión, recuerda Alessandri, la repatriación de capitales “recaudó 94 millones de dólares, siendo que el monto proyectado era de 602 millones de dólares; es decir, sólo el 15,6% del monto proyectado”.
Esto lo atribuyen desde la industria a condiciones menos atractivas en la iniciativa. La duración del proceso fue mucho más corta, de unos dos meses, y la tasa era más alta a lo propuesto este año, de 12%.
De todos modos, desde la industria de gestión patrimonial le ven potencial a la medida propuesta este año, pero las condiciones en las que se realice –junto con una variedad de factores, de distinta índole– determinará el nivel de éxito de la propuesta, en caso de que sea aprobada por los parlamentarios.
Prospectos para el nuevo proceso
“La decisión no dependerá exclusivamente de la tasa del impuesto, la ventana temporal o la amplitud de bienes declarables. También influirán factores como las perspectivas económicas del país, las oportunidades de inversión disponibles, la estabilidad institucional y la confianza en el marco regulatorio de largo plazo”, señala Sánchez.
Para el ejecutivo, los factores que más influirían serían la confianza en el marco tributario y el carácter verdaderamente excepcional de la medida; la competitividad de las alternativas de inversión en Chile; y la claridad y certeza jurídica que el régimen de a los contribuyentes.
En esa línea, la relación con el Fisco –y las entidades con las que se relacionan personas y empresas con él– se vuelve relevante. “Es importante entender que en estos procesos hay mucha interacción con fiscalizadores del SII y que, para sea exitoso, deben ser personas que permita que esto fluya”, indica Parra, de SP Capital MFO.
De todos modos, las estimaciones que ha difundido el gobierno han levantado dudas, especialmente los 277.000 millones de pesos chilenos (alrededor de 300 millones de dólares) que auguran recaudar en la Dirección de Presupuestos (Dipres).
Para Alessandri, de AT Legacy Partners, esta proyección es “excesiva”. “Si se aprueba, creemos que será un proceso beneficioso para muchos contribuyentes, pero somos escépticos de que alcance la recaudación esperada”, comenta. Eso sí, el profesional agrega que no descartan que el proceso dé una sorpresa.
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La industria europea de la defensa ha vivido un revulsivo en el último año y medio, con los diversos anuncios de incremento de las inversiones en este segmento. Ahora bien, ¿dónde se encuentran ahora las valoraciones? ¿Dónde están las mejores oportunidades? ¿Es una estrategia que pueda replicarse mediante la inversión en índices?
En su podcast semanal Talking Heads, BNP Paribas AM sentó a Andy Craig, co responsable del Investment Insights Centre de la firma, con George Ferguson, analista sénior para Aeroespacio, Defensa y Aerolíneas en Bloomberg Intelligence, la división de análisis de Bloomberg LP., para hablar de la inversión en empresas europeas del sector de la defensa que se centran en el desarrollo de nuevas tecnologías para adaptarse a la evolución de las amenazas y que, en particular, resultan adecuadas para un enfoque de inversión pasiva en el sector de la defensa europeo a través de un índice de referencia elaborado y gestionado por Bloomberg Intelligence. “Se trata de un proyecto a muy largo plazo y que ofrece un potencial significativo para los inversores gracias al enfoque de inversión pasiva que proponemos, utilizando el índice de referencia que ha elaborado Bloomberg y que gestionará para BNP Paribas AM”, explicó Craig.
¿Los avances registrados en el sector de la defensa durante el último año han evolucionado conforme a las expectativas?
Creo que, desde comienzos de año, las acciones del sector de defensa han experimentado cierta corrección. Tanto en Europa como en Estados Unidos surgió la idea entre la comunidad inversora de que quizá habíamos alcanzado el «pico de la defensa»; es decir, que los presupuestos de defensa estaban aumentando en Europa, también en EE. UU., y que probablemente el escenario no pudiera mejorar mucho más.
Por eso, en los últimos meses el sector ha quedado algo rezagado. Sin embargo, desde entonces hemos seguido asistiendo a una persistente inestabilidad geopolítica. Creo que eso recuerda a todo el mundo que se trata de una oportunidad de inversión de largo plazo porque, en primer lugar, el mundo no se está volviendo más seguro y, en segundo lugar, Europa necesita acometer un importante esfuerzo inversor en defensa, especialmente en un contexto en el que Estados Unidos podría estar distraído o centrado en otras regiones del mundo.
Por tanto, considero que la oportunidad sigue estando ahí, aunque las cotizaciones hayan retrocedido desde principios de año. Siempre supimos que la inversión en defensa avanzaría de forma irregular, con periodos de aceleración y otros de menor actividad. Se trata de una industria pesada.
Las industrias pesadas necesitan tiempo para invertir en gasto de capital (capex) con el fin de fabricar los productos para los que han sido contratadas. Primero reciben un pedido de su principal cliente, que normalmente es un gobierno. Y, en ocasiones, las administraciones públicas no avanzan con la rapidez a la que los inversores están acostumbrados o desearían. Esos son algunos de los factores que han ralentizado el proceso: la adjudicación de contratos, la fabricación de los equipos y, posteriormente, el incremento de los ingresos y los beneficios.
Así que el sector ha retrocedido algo desde comienzos de año. Las razones son comprensibles y de carácter coyuntural. En mi opinión, la necesidad de que Europa invierta en defensa es estructural y, por tanto, representa una oportunidad de inversión a largo plazo.
¿Cree que las valoraciones reflejan adecuadamente las perspectivas actuales y el hecho de que se trate de una oportunidad de largo recorrido?
Diría que actualmente las valoraciones son razonables para un sector que cuenta con una oportunidad estructural de largo plazo ligada a la fabricación de equipos de defensa.
Creo que tanto los inversores como los ciudadanos no siempre son plenamente conscientes de que los gobiernos tendrán que destinar una parte fija de sus presupuestos a la defensa. Estamos hablando de un objetivo del 3,5 % del presupuesto en los países europeos para reforzar sus capacidades defensivas. Y esto no es una medida puntual: tendrá que repetirse año tras año de forma indefinida.
Por tanto, lo que estamos viendo en Europa supone un cambio en el destino de una parte importante del gasto público. Y hablamos de una cantidad muy elevada: entre 500.000 y 600.000 millones de dólares solo este año. A medida que Estados Unidos mantiene compromisos en distintos frentes internacionales y surgen nuevos problemas en otras regiones del mundo, Europa tendrá que prepararse para gestionar cualquier amenaza en el continente con un menor respaldo estadounidense.
Eso significa que ese nivel de gasto de entre 500.000 y 600.000 millones de dólares probablemente no será el punto final para los gobiernos europeos. Tendrán que seguir incrementando el presupuesto destinado a defensa y mantener ese esfuerzo de manera continuada año tras año. Ahí es donde reside la oportunidad.
Y si las valoraciones se estabilizan en niveles similares a los de sus comparables estadounidenses, que constituyen la mayor industria de defensa del mundo, eso representa un aspecto muy positivo para quienes quieran invertir en este sector.
Hablemos del sector europeo de defensa y de cómo el Bloomberg Europe Defence Select Index representa el universo de inversión para una estrategia pasiva en este ámbito. ¿Cómo permite a los inversores obtener exposición a los segmentos que probablemente serán más relevantes en el futuro?
Lo que solemos observar en el sector de defensa es que Estados Unidos constituye, en cierto modo, el modelo de cómo podría desarrollarse la industria europea. Y, hasta ahora, la evolución que estamos viendo apunta precisamente en esa dirección.
Normalmente existen compañías conocidas como contratistas principales (prime contractors), que reciben la mayor parte de los contratos públicos para desarrollar sistemas de defensa. Estas empresas adquieren los distintos componentes a través de una cadena de suministro, los integran en un sistema operativo completo y posteriormente lo entregan al Gobierno para recibir el pago correspondiente.
A medida que este modelo se desarrolla en Europa, observamos otra tendencia muy importante: muchos gobiernos están destinando mucho más dinero a defensa que hace una década y, además, intentan que la mayor parte posible de ese gasto permanezca dentro de sus propias fronteras para beneficiarse del efecto multiplicador sobre la economía y el empleo nacional.
Esto también supone mayores ingresos fiscales para los gobiernos. En definitiva, quieren fortalecer sus propias industrias. Al mismo tiempo, Europa tendrá que mantener la eficiencia a medida que desarrolla su base industrial de defensa.
Por eso, cuando pensamos en invertir en el sector europeo de defensa, creemos que conviene centrarse en los países con los mayores presupuestos y capacidades. Todos conocemos a los cinco principales: Alemania, que es el mayor mercado, seguida de Francia, Reino Unido, España e Italia. Son los países clave en torno a los que conviene invertir. Cada uno cuenta con un gran contratista nacional de referencia.
Uno de los principales condicionantes para la inversión en defensa será, sin duda, la capacidad presupuestaria de cada país, y esa capacidad varía considerablemente dentro de Europa.
Con frecuencia observamos que en el sur de Europa —Italia, España y Francia— existen mayores restricciones presupuestarias. Resulta más complicado incorporar un incremento del gasto en defensa sin afectar a otros compromisos ya existentes, por lo que el proceso puede requerir más tiempo. Creemos que el crecimiento será algo más lento en estas regiones.
En cambio, en Europa Central y del Norte, donde existe una mayor capacidad presupuestaria —Alemania, los países escandinavos y Polonia—, estamos viendo un ritmo de gasto mucho más rápido. En consecuencia, la oportunidad de inversión podría materializarse antes en esos países. Además, esto coincide con el mapa de riesgos que observamos en Europa. Europa Central y del Norte afrontan amenazas más inmediatas, ya que el principal foco de riesgo se encuentra prácticamente a sus puertas.
Alemania constituye un caso especialmente relevante dentro de este incremento del gasto en defensa, porque es la mayor economía del continente y ha invertido por debajo de sus necesidades desde la caída del Muro de Berlín, e incluso antes. Ahora estamos viendo un importante aumento del gasto alemán, lo que generará todavía más oportunidades. Será un proceso irregular —nada sube en línea recta—, pero así es como entendemos la oportunidad de inversión en defensa en Europa.
También señalaría que el índice incorpora una cierta exposición al sector tecnológico, aunque no excesiva.
Creemos que la tecnología aplicada a la defensa es extremadamente importante. Lo estamos viendo en los conflictos actuales, donde los drones y los sistemas no tripulados desempeñan un papel cada vez más relevante.
No obstante, todavía no sustituyen a las grandes plataformas tripuladas —como los aviones de combate, los vehículos blindados de transporte de tropas o los carros de combate—. Por eso conviene mantener una exposición significativa a ese equipamiento pesado, ya que sigue existiendo un amplio potencial de crecimiento en esa parte de la industria.
Al mismo tiempo, también resulta conveniente destinar una parte —aunque no excesiva— de la inversión a empresas tecnológicas que desarrollarán drones gestionados mediante inteligencia artificial, sistemas de sensores y otras soluciones que mejorarán el conocimiento de la situación sobre el terreno. Ese es el enfoque que aplicamos a la construcción de nuestras carteras de inversión en el sector de defensa, tanto en Europa como en otras regiones del mundo.