Pixabay CC0 Public Domain. Infraestructuras cotizadas
Las infraestructuras cotizadas no han sido inmunes a las caídas generalizadas que el coronavirus ha traído a los mercados. No obstante, los fuertes movimientos que hemos visto en las valoraciones han creado oportunidades globales muy atractivas en títulos de infraestructuras de larga duración, que constituyen la columna vertebral de la sociedad moderna. Si bien es cierto que las perspectivas a corto plazo son aún inciertas, es importante recordar que esta clase de activos tiene la capacidad de repuntar rápidamente una vez que las aguas vuelvan a su cauce.
El sector más afectado ha sido el de infraestructuras de transporte y energía. La combinación sin precedentes de un choque en la oferta y un colapso en la demanda debido a la pandemia ha llevado a ventas indiscriminadas en los mercados. No es de extrañar que el efecto dominó de un confinamiento casi global haya provocado una caída precipitada de los viajes a nivel global. Las peculiares circunstancias en las que nos encontramos han tenido un fuerte impacto en las infraestructuras de transporte, concretamente en los aeropuertos y las carreteras de peaje, aunque el de mercancías pesadas en estas mismas carreteras permanece relativamente intacto.
En el otro lado de la ecuación, las infraestructuras de comunicaciones han demostrado su resistencia y fortaleza. El paso al teletrabajo en masa y la importancia de la conectividad a través de centros de datos, redes de banda ancha y torres de comunicaciones, han hecho que estas empresas se mantengan en una buena posición. La infraestructura social, incluidos los hospitales, también ha soportado las condiciones extremas de mercado de las últimas semanas.
Con estos movimientos y en vista de las valoraciones resultantes, hemos reducido nuestra exposición a estos sectores relativamente fuertes para financiar oportunidades en otras áreas. Aunque nosotros seguimos una estrategia de compra y retención de baja rotación, las circunstancias actuales son sin duda extraordinarias y unos mercados tan volátiles siempre ofrecen dislocaciones en las valoraciones. Hemos encontrado muy buenas oportunidades de valor relativo en el sector de servicios, que esperamos mantener y que registren crecimiento en sus dividendos. También hemos aumentado de modo selectivo nuestra exposición a infraestructuras de transporte y energía, aunque mesuradamente, conscientes de que el sentimiento negativo puede persistir una temporada antes de que los fundamentales se reafirmen.
Tras la crisis del 2008, las infraestructuras cotizadas se recuperaron a un ritmo mucho más rápido que el resto de activos, gracias a sus ingresos y flujos de caja. Creemos que esta tendencia podría darse de nuevo una vez restablecidas las condiciones normales del mercado. La atención al corto plazo en situaciones como la actual es muy comprensible, pero es fundamental que no perdamos de vista la perspectiva a largo plazo que requiere esta clase de activos.
Tribuna de Alex Araujo, gestor del M&G (Lux) Global Listed infrastructure.
Foto cedidaKristof Van Overloop, nuevo director de inversiones secundarias en Flexstone Partners. Flexstone Partners nombra nuevo director de inversiones secundarias
Flexstone Partners, filial de Natixis Investment Managers, amplía su equipo con el nombramiento de Kristof Van Overloop como director de inversiones secundarias y responsable de la oficina de París. Kristof Van Overloop será responsable de la expansión de la presencia de Flexstone en el mercado secundario, aprovechando la plataforma primaria de la firma y las extensas relaciones con gestores de carteras, particularmente en el mercado global de pequeña y mediana capitalización, beneficiándose del historial existente de la firma.
Según explica la gestora, en su nueva posición, Van Overloop se enfocará en identificar y ejecutar oportunidades de inversión secundaria, conducción de debido proceso y gestión de relaciones con socios generales. “Nos complace integrar a Kristof como un profesional senior de la inversión para la expansión de nuestro equipo, y para reforzar aún más nuestras capacidades secundarias. Continuamos identificando un flujo atractivo de transacciones en el mercado y el nombramiento de Kristof nos permitirá explotar las oportunidades identificadas en el rápidamente cambiante mercado secundario”, ha explicado David Arcauz, Managing Partner.
Antes de integrarse a Flexstone Partners, Van Overloop fue miembro del equipo de mercado secundario en Adams Street Partners en Londres, durante casi ocho años, más recientemente, como Principal, donde fue responsable de identificar y ejecutar oportunidades en el mercado de inversión secundaria. Kristof inició su carrera en banca de inversión en Morgan Stanley, asesorando en fusiones y adquisiciones y transacciones en los mercados de capital en la región de Benelux.
Por su parte, Van Overloop ha señalado: «Flexstone Partners cuenta con una excelente reputación en el mercado de private equity de media capitalización y está bien posicionado para capitalizar el continuo crecimiento de la industria. Estoy muy contento de unirme al equipo y confío en ejecutar las intenciones de crecimiento de Flexstone y reforzar sus capacidades secundarias globalmente”.
Pixabay CC0 Public Domain. El coronavirus impulsará el crecimiento de la innovación sanitaria
Santander destinará 100 millones de euros en todo el mundo a iniciativas solidarias para luchar contra el coronavirus. Estos fondos se utilizarán en todos los mercados donde Santander está presente, para comprar equipamiento médico y apoyar la investigación del coronavirus mediante la colaboración con universidades y otros organismos.
Asimismo, Santander anunció en marzo la creación de un fondo solidario por un importe mínimo de 25 millones de euros. Este vehículo está financiado inicialmente con el 50% de la retribución (fija y variable) de este año de Ana Botín, presidenta de Santander, y José Antonio Álvarez, consejero delegado; el 20% de la retribución de los consejeros no ejecutivos; y las aportaciones voluntarias de los empleados.
Hasta ahora, el fondo ha crecido hasta los 54 millones de euros con nuevas contribuciones de distintos países por medio de donaciones voluntarias de los empleados y de terceros, así como de fondos aportados directamente por las filiales del Grupo.
“Queremos ser parte de la solución de esta emergencia sanitaria y económica sin precedentes. Nuestra prioridad es la salud de nuestros empleados, a la vez que damos continuidad al negocio y apoyo financiero a los clientes. También estamos haciendo todo lo posible para ayudar a los hospitales, al personal sanitario y a las distintas organizaciones y fundaciones que están trabajando para luchar contra el coronavirus”, subraya Ana Botín, presidenta de Banco Santander.
Adicionalmente, Santander aportará otros 46 millones de euros redirigiendo fondos de determinados proyectos hacia iniciativas dedicadas a la lucha contra el coronavirus y a la protección de aquellos grupos vulnerables más impactados por la enfermedad en varios países. Asimismo, unos dos tercios de esos fondos se han destinado a proyectos que están llevando a cabo universidades y centros de investigación en diferentes áreas y países. Es el caso, por ejemplo, de la coordinación de respuesta con las administraciones el fortalecimiento del sistema universitario en su transición digital, con especial atención a los estudiantes más vulnerables, y la investigación, tanto en vacunas, como fármacos y diagnóstico.
Además, el banco sigue centrando su actividad en contrarrestar los efectos de la pandemia, con iniciativas específicas dirigidas a proteger la salud de sus empleados, apoyar a los clientes con liquidez para las empresas y soluciones financieras como moratorias de hipotecas y alquiler, aplazamientos del pago de préstamos para pymes y particulares, cobertura de seguros para COVID-19 y personal sanitario, suspensión de algunas comisiones y ampliaciones de los límites de las tarjetas de crédito, entre otras.
En España, Santander ha donado ya 4,1 millones de mascarillas para el Gobierno, las fuerzas armadas y la policía, distintos hospitales de toda España, además de en Cantabria y en Boadilla del Monte, donde se encuentran las principales sedes del banco. Además, se han donado 500 respiradores no invasivos distribuidos por todo el país, 2.000 mantas para el Hospital de la Paz de Madrid e instrumentos de desinfección en residencias de ancianos en Madrid. Asimismo, el banco ha contribuido al hospital de campaña de IFEMA con 2.000 camas, mantas y respiradores.
Del mismo modo, en colaboración con investigadores, empresas y diferentes ONG, la entidad destaca otras iniciativas como la compra de 500.000 litros de agua para los hospitales o el apoyo a proyectos para desviar capacidad de producción a la fabricación de mascarillas. Además, Santander Lease donará el importe de las tarjetas de carburante de directivos de los meses de marzo y abril. Adicionalmente, Santander ha recaudado dos millones de euros de clientes y terceros a través de iniciativas impulsadas por el banco, como la Liga Santander Fest, a través de los cuales ya se han comprado otros 115 respiradores y 400.000 mascarillas.
“Hemos puesto a disposición de las autoridades sanitarias nuestra red internacional y nuestra capacidad global de compra para ayudar a gestionar las relaciones con los proveedores y distribuidores, de modo que el equipamiento y los suministros necesarios lleguen a las personas y a los lugares donde más los necesitan”, destaca Botín.
En Portugal, Santander participa en distintas iniciativas, junto con la Asociación Nacional de Bancos, la Asociación de Empresas y la campaña de liga de fútbol portuguesa “Unidos por Portugal”, con el fin de ayudar a las autoridades del país a hacer frente a la enfermedad, a través de la donación de material médico como respiradores y mascarillas. Por otro lado, en Polonia, Santander ha realizado una donación de 2 millones de zlotys (440.000 euros) a hospitales con necesidades urgentes. La entidad también ha recaudado, junto con clientes y empleados, otros 3 millones de zlotys para ventiladores, batas, máscaras y otros equipos médicos. En Reino Unido,Santander UK ha realizado donaciones a la Alzheimer’s Society and Age UK, para apoyar a los grupos más vulnerables ante esta pandemia.
Además, Santander se ha unido a los principales bancos privados de Brasil (Itaú y Bradesco) para comprar test rápidos, respiradores y otro equipamiento médico. En Chile, Santander participa en el Fondo Privado de Emergencia para la Salud de Chile, con el objetivo de conseguir 50.000 millones de pesos (unos 54 millones de euros), y también ha realizado donaciones a las fundaciones Techo Chile y Teletón. Por último, en Argentina, el banco está colaborando con distintas ONGs en la donación de equipo médico y apoyo a los grupos más vulnerables.
Asimismo, la entidad ha puesto en marcha las becas #YoMeQuedoEnCasa en México para desarrollar competencias en idiomas y otras habilidades que mejoren la empleabilidad. Por último, el banco ha reenfocado su programa de ayuda a las ONGs estadounidenses que dan servicios esenciales a la comunidad. Finalmente, Santander Consumer Finance ha donado 380.000 euros en diferentes países europeos y en China, y 250 radios y 1.500 equipos de protección en varios hospitales españoles y polacos.
La entidad también ha lanzado la iniciativa Esto lo superamos juntos, un espacio abierto y accesible para cualquier persona o empresa, sea o no cliente de la entidad, que contiene información y recursos con el objetivo de ayudar a superar la situación generada por el coronavirus. Este centro de recursos se adapta a las necesidades locales con webs propias de cada país, que contienen información de las autoridades oficiales y recursos digitales enfocados y actualizados al momento de la curva en el que se encuentran. “Santander All. Together. Now.” (Santander Todos. Juntos. Ahora.) es el lema que agrupa este esfuerzo colectivo del Grupo en todo el mundo para estar al lado de las personas que más lo necesitan en este momento.
Chroma Monterrey. INVEX realiza cambios a su cúpula directiva
INVEX, grupo financiero mexicano con presencia en Miami, realizó diversos movimientos estratégicos a su cúpula directiva, entre los que destacan, el nombramiento de Jean Marc Mercier Durandcomo director general de Banco INVEX, así como cambios en las direcciones generales de su casa de bolsa, área de Capital, y un nuevo vicepresidente ejecutivo del Consejo.
De acuerdo con la firma, los nombramientos se realizaron en la búsqueda de la consolidación y crecimiento de sus negocios, así como “el aprovechamiento de oportunidades en el mercado financiero mexicano”.
Los principales nombramientos son:
Se nombró como vicepresidente ejecutivo del Consejo de Administración a Francisco Javier Barroso Díaz Torre, quien anteriormente ocupaba el puesto de director general de Banco INVEX
Se nombró director general de INVEX Casa de Bolsa a Federico Flores Parkman Noriega, quien desde la fundación de INVEX, hace 28 años, ha encabezado las áreas de Mercado de Dinero, Tesorería, Cambios y Derivados.
Se nombró a Juan Bautista Guichard Cortina, como director general de una nueva área de negocio denominada INVEX Capital.
“Con estas designaciones estamos dando continuidad a los retos de la institución, así como ampliando la visión y posicionamiento en los segmentos del mercado que hemos definido como prioritarios para nuestro negocio”, comentó Juan Guichard Michel, presidente del Consejo de Administración de INVEX.
Jean Marc Mercier se desempeñó como director general adjunto de Banca Transaccional e Innovación en INVEX desde julio 2010, donde era responsable de la operación y desarrollo de los medios de pago, banca de consumo y de la transformación Digital e Innovación.
Cuenta con 22 años de experiencia en el sector financiero. A lo largo de su trayectoria, ha desempeñado distintos cargos en bancos líderes del mercado mexicano como Banco Santander y Citibanamex, más recientemente se desempeñó por dos años como CEO de la empresa de tarjetas de crédito en México de Banco ITAU.
Actualmente coordina también el comité de Tarjetas dentro de la Asociación de Bancos de México (ABM), es presidente del comité ejecutivo de cámaras de compensación, así como presidente del consejo de administración de controladora Prosa y Tsys México.
Jean Marc tiene una licenciatura en Ingeniería en sistemas electrónicos, por el Tecnológico de Monterrey (ITESM).
Con más de 28 años en el mercado, Invex cuenta con divisiones de Banca Privada, Banca de Empresas, Fiduciario, Tarjetas, Arrendadora e Infraestructura y Capital.
Parece que será más fácil para los inversores encontrar información importante sobre los asesores financieros que están registrados tanto como brokers como representantes de empresas de asesoramiento.
De ser aceptaba la propuesta enviada el miércoles pasado, a partir del 20 de junio Finra (por medio de BrokerCheck) y la SEC (en el sitio web de Divulgación Pública del Asesor de Inversiones) mostrarían la misma información sobre asesores de inversión con doble registro. Esto crearía una «ventanilla única» para los inversores que quieran verificar los antecedentes, incluido el historial disciplinario, de los asesores.
«Este cambio permitiría a los usuarios de BrokerCheck obtener la información disponible sobre estas personas en una sola búsqueda de BrokerCheck o IAPD y, por lo tanto, minimizaría la necesidad de acceder a múltiples bases de datos para proporcionar a los usuarios un acceso más completo, consistente y más fácil a la información ya difundida públicamente sobre individuos que están contenidos en ambos sistemas», establece la propuesta de Finra.
Esto significa que si un inversionista está buscando a alguien que ya no está registrado como broker pero ahora es un asesor de inversiones, BrokerCheck continuará dirigiendo al inversionista a IAPD. El mismo cambio de ruta ocurriría en el IAPD para alguien que ya no está registrado como asesor y que ahora está registrado como broker.
El cambio de Finra se produce después de que la SEC en febrero hiciera un ajuste similar al IAPD para permitirle mostrar información de BrokerCheck sobre asesores con doble registro.
BrokerCheck de Finra mantiene información sobre alrededor de 3.610 firmas de corretaje y 625.000 brokers, incluyendo un historial sobre cualquier acción disciplinaria tomada contra ellos. La herramienta también proporciona al público acceso a información sobre firmas y brokers anteriormente registrados. Solo en 2019, BrokerCheck ayudó a inversores, empresas y reguladores a realizar casi 41 millones de búsquedas, dijo Finra.
Calypso Technology, proveedor de soluciones en la nube, multiactivos, soluciones front-to-back y gestión de servicios para los mercados de capitales, ha fortalecido su compromiso con el mercado colombiano, firmando un acuerdo de asociación con Sophos Solutions, empresa de consultoría especializada en servicios financieros.
De acuerdo con la firma, el conocimiento del mercado local que trae esta colaboración, garantiza que las necesidades de una base de clientes de rápido crecimiento en Colombia, se reflejen en el establecimiento de los mercados de capitales globales de Calypso y en las soluciones de tesorería.
Fundada en 2007, Sophos Solutions es una empresa filial de la Bolsa de Valores de Colombia desde 2015 y cuenta con gran conocimiento de los mercados financieros en la región, específicamente en normatividad y en regulaciones de productos.
Con sede en Colombia, Sophos Solutions tiene oficinas en Chile, Panamá, México y Estados Unidos y también está ejecutando proyectos en Ecuador, Perú y Argentina.
Mauricio Mosseri, presidente y CEO de Sophos Solutions señala: «Tenemos relaciones de larga data con algunos de los bancos y empresas de servicios financieros más grandes de la región, proporcionándoles soluciones en todo el espectro de transformación digital, desde la estrategia y la innovación hasta la implementación y ejecución de servicios de apoyo y mantenimiento. Brindamos nuestros servicios desde Centros de Excelencia para tecnologías y metodologías clave, apoyando los ciclos de vida de los proyectos con el mejor conocimiento, experiencia y un número creciente de casos de éxito».
Raúl Zarate, vicepresidente Comercial Global de Sophos Solutions, agrega: «Conocemos en profundidad el mercado latinoamericano y también estamos entrando en el mercado estadounidense, regiones en las que estamos ejecutando muchos proyectos de tecnología y transformación digital con múltiples clientes. Hemos identificado la necesidad de ofrecer, como parte de nuestro portafolio de servicios actual, capacidades en torno a Calypso para que podamos impulsar la penetración en nuevos mercados y clientes. Consideramos estratégica esta alianza como parte de la evolución y madurez del mercado en América Latina y la consolidación del mercado estadounidense. Definitivamente, los mercados emergentes como América Latina necesitan confiar en empresas y herramientas de clase mundial que puedan llevarlos a un nivel mucho más competitivo y permitirles mejorar su oferta de valor».
Mayank Shah, jefe de Estrategia y Alianzas, de Calypso, comenta que «tras recientes casos de éxito con clientes y con el crecimiento esperado en 2020, estamos incrementando nuestra inversión en Colombia. Calypso tiene una larga historia de servir exitosamente a América Latina y nuestros socios juegan un papel clave. El profundo conocimiento de Sophos Solutions sobre los servicios financieros, combinado con su experiencia con los clientes de Calypso, ayudará a acelerar aún más nuestro crecimiento en la región. Estamos encantados de formalizar nuestra relación con Sophos Solutions”.
A pesar de que la recesión global inducida por COVID-19 tiene solo dos meses, la intervención directa de los bancos centrales y algunos signos alentadores de recuperación de China han provocado el debate de una recuperación en «forma de V» frente a una «forma de U» en economías y mercados.
En el mejor de los casos, las recuperaciones en forma de V, o aquellas que comienzan con una fuerte caída, pero que bajan y se recuperan rápidamente, han sido más comunes en el crecimiento y las ganancias corporativas que en los mercados financieros en los últimos 50 años.
“Si las recuperaciones son iguales a las recesiones en duración y magnitud, la producción perdida en la recesión se recuperará por completo durante el repunte y los mercados de activos podrían retroceder tan rápido como se desplomaron. Por lo tanto, el siempre esperado y casi siempre entregado perfil en forma de V. Si la recesión causa daños a largo plazo en los balances o en los mercados laborales, la recuperación de los ingresos perdidos será más lenta y podría ser el repunte de las ganancias corporativas y los precios de los activos. Por lo tanto, la temida U”, señala John Normand, director de estrategia fundamental de activos cruzados en J.P.Morgan.
«La recesión de COVID-19 tiene solo uno o dos meses de antigüedad, pero están comenzando a surgir algunas señales de la recuperación en forma de V que siempre se esperaba», dijo Normand.
En primer lugar, en los mercados, los activos que los bancos centrales están comprando directamente y en tamaño, como la compra ilimitada de la Reserva Federal de bonos del Tesoro de EE. UU., valores respaldados por hipotecas y bonos municipales ya han retrocedido aproximadamente la mitad de sus pérdidas por crisis. La deuda corporativa estadounidense de calidad y las acciones estadounidenses han recuperado un tercio de la venta masiva de este año.
Del mismo modo, la volatilidad implícita se ha desvanecido a la mitad, en mercados donde los programas de flexibilización cuantitativa (QE) son abrumadores, mientras que la volatilidad ha sido más rigurosa en mercados donde no ha habido apoyo directo, como otros mercados de renta variable mundiales, petróleo y mercados emergentes.
Fuera de los mercados, en datos recientes de actividad, el índice de gerentes de compras (PMI) para el país en la vanguardia de la pandemia, China, mostró que la producción de manufactura y servicios se expandió en marzo, tan descomunal como su colapso en febrero.
Si China es la economía de «primero en entrar, primero en salir» del COVID-19, entonces otros países como Italia, el resto de Europa y los EE. UU. podrían seguir a partir de mayo, mientras repiten la secuencia de bloqueo, estímulo monetario y fiscal, relajación de los bloqueos y luego normalización gradual de la actividad.
Lecciones de recesiones anteriores y perspectivas para 2020 y 2021
Aunque existen buenas razones para ser escépticos de que otros países sigan de cerca la ruta de normalización de China, ha suscitado el debate de una recuperación en forma de V versus U en las economías y los mercados, un tema familiar de cada recesión. Para el crecimiento, han surgido patrones en forma de V después de seis de las últimas siete recesiones, lo que significa que el PIB real se recuperó a su nivel anterior a la recesión en el mismo número de meses o menos que la duración de la recesión.
Cuando las recesiones han persistido durante un año en promedio, solo se necesitaron nueve meses para volver al nivel anterior de producción. La excepción fue la experiencia de la crisis financiera post-global (GFC), que duró 18 meses, pero requirió 21 meses para devolver el PIB real a su nivel anterior a la crisis. La recuperación de empleos después de GFC tomó aún más tiempo. Se requirieron unos seis años para que la tasa de desempleo volviera a su nivel anterior a la crisis, aproximadamente tres veces más que la propia recesión.
El patrón en la recuperación de las ganancias corporativas de EE. UU. ha sido menos uniforme. Aunque, en promedio, las ganancias corporativas volvieron a su pico anterior a la recesión en aproximadamente el mismo número de meses que la duración de cada recesión, hay dos valores atípicos.
La recesión de 1980 provocada por la crisis petrolera de 1979 fue seguida por una segunda recesión en 1981, por lo que no hubo recuperación de las ganancias durante varios años. La experiencia posterior a GFC fue todo lo contrario: a pesar de una recuperación anémica de crecimiento en unos pocos años, la rentabilidad corporativa volvió a sus máximos anteriores a GFC en 12 meses.
Hay otras posibilidades más sombrías, como el camino L para una economía que no se recupera durante años, como la Gran Depresión o el cambio de rumbo W para una recesión de doble caída, similar a lo que ocurrió en los EE. UU. en la década de 1980 o cómo en Europa, la crisis de la deuda soberana siguió a la crisis financiera mundial.
A pesar del patrón en forma de V que se ve a menudo en el crecimiento y las ganancias corporativas, la ruta típica de los precios de los activos no se puede resumir en una sola letra. Las acciones, por ejemplo, han requerido 20 meses en promedio para recuperar sus pérdidas de recesión de pico a valle, pero con un amplio rango.
Cuatro de las recuperaciones del mercado de valores después de las recesiones en los años setenta, ochenta y noventa ocurrieron en solo unos pocos meses, mientras que las que siguieron a las burbujas a fines de los noventa, en acciones «puntocom» o en viviendas a mediados de la década de 2000, requirieron aproximadamente cuatro años para volver sobre los niveles anteriores.
El retroceso total en los diferenciales de crédito, o la diferencia en el rendimiento entre un bono del Tesoro de los EE. UU. y otro valor de deuda con el mismo vencimiento, pero diferente calidad crediticia, también ha requerido más tiempo en promedio, alrededor de 18 meses, que la recuperación en la economía subyacente.
“La economía estadounidense y global podría exhibir más características en forma de U que en forma de V como ocurrió después de la GFC, por lo que probablemente no recuperará su pérdida de producción del primer semestre de 2020 incluso para fines de 2021 ¿Implica la normalización del crecimiento que requiere al menos seis trimestres? ¿Qué mercados necesitarán otros 18 meses para volver sobre sus pérdidas del primer trimestre de 2020? No. El proceso de retroceso puede ser más corto en los mercados con respaldos directos de la política «, explicó Normand.
“Incluso los mercados que reflejan el camino en forma de U de la economía están, sin embargo, en un proceso de fondo con un sesgo al alza con el tiempo. Estos merecen asignaciones neutrales en el peor de los caos pequeños over-weights dado el riesgo/recompensa cuando la economía cambia”, agregó Normand.
La Fundación Mapfre ha enviado a Ecuador los primeros respiradores creados en España por un grupo de jóvenes ingenieros y ampliará el acceso a estos equipos a otros cuatro países más, entre ellos Guatemala, gracias al gran avance en las conversaciones que se están produciendo estos días con las autoridades competentes. El objetivo es permitir que estos dispositivos, con capacidad para producirse a escala, lleguen cuanto antes donde más falta hacen y ayuden al personal sanitario a salvar vidas.
Los equipos, que utilizan piezas certificadas y probadas, y que tienen características similares a los actuales dispositivos comerciales, se podrán producir industrialmente tras completar con éxito los ensayos clínicos y disponer de la verificación correspondiente por parte de los países a los que lleguen.
La entidad tiene previsto invertir en este proyecto algo más de un millón de euros y donar, a los países que lo validen, alrededor de 500 respiradores, que han empezado a fabricarse en la empresa FABREZ Group, situada en Madrid.
De producción rápida y bajo coste
La principal diferencia respecto a otros respiradores validados por el Laboratorio Central Oficial de Electrotecnia (LCOE) es su facilidad de montaje y la utilización de piezas ya verificadas, lo que convierte en un dispositivo sólido y a un coste muy competitivo, entre cuatro y cinco veces más barato que uno comercial.
También cuentan con las especificaciones sanitarias correspondientes para garantizar así la seguridad de intubación y son capaces de regular todo tipo de parámetros y necesidades del paciente, como la frecuencia respiratoria, la presión y volumen y humedad del aire. Los equipos cumplen con los exigentes requisitos solicitados por la Agencia Española del Medicamento para poder ser usados en personas dentro de una investigación clínica y mientras dure la pandemia.
Innovación social española
Los respiradores han sido ideados y creados por Javier González, Ingeniero de Materiales por la Universidad Rey Juan Carlos, y Javier Asensio, médico del hospital madrileño 12 de Octubre, quienes, junto a un grupo de ingenieros, médicos, informáticos y científicos, se unieron el pasado mes de marzo para poner en marcha la asociación española sin ánimo de lucro The Open Ventilator y desarrollaron en tiempo record un prototipo de ventilador completamente funcional.
“El desarrollo de este respirador, que ha sido posible en menos de tres semanas, ha requerido un ingente esfuerzo de I+D del que todo el equipo de The Open Ventilator nos sentimos muy orgullosos. No se trata de un ventilador portátil de ambulancia o de campaña para hacer frente a las urgencias provocadas por la COVID-19, sino de un respirador funcional, robusto y fiable, con todos los parámetros médicos necesarios para dar tranquilidad en su uso a los especialistas médicos y salvar vidas”, ha subrayado Javier González, líder del proyecto, junto con Javier Asensio.
“Estamos muy satisfechos de haber participado en este gran proyecto, que sin duda pone en valor la importancia de la innovación social, con la que estamos totalmente comprometidos, y el enorme talento de un equipo de jóvenes investigadores españoles, que con su esfuerzo van a contribuir a salvar muchas vidas en todo el mundo”, ha destacado Julio Domingo, director general de Fundación Mapfre.
Listo para funcionar
De los prototipos presentados a la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, The Open Ventilator es uno de los primeros proyectos españoles que durante esta situación de emergencia ha recibido la conformidad por parte del Laboratorio Central Oficial de Electrotecnia (LCOE) y la autorización de la Agencia Española del Medicamento para su ensayo en pacientes en el Hospital Universitario de Alcorcón (Madrid).
El equipo, que intentará obtener el marcado CE una vez se supere la pandemia, ha contado con el apoyo y la colaboración de la red de talento joven Celera, la Universidad Rey Juan Carlos, la Comunidad de Madrid, y un amplio grupo de empresas, entre las que se encuentran Airbus, RENFEy la multinacional japonesa OMRON.
Pixabay CC0 Public Domain. Países Bajos, Suecia y el Reino Unido, los mercados más favorables para los inversores en términos de regulación e impuestos
La principal conclusión del Estudio Global de Regulación e Impuestos en la Industria de Fondos, elaborado por Morningstar, es clara: «La regulación actual es adecuada, pero no siempre proactiva». Según el documento, Países Bajos, Suecia y el Reino Unido obtuvieron las mejores calificaciones respecto a la experiencia que tiene el inversor. En cambio, Australia, Canadá, China, Japón, Nueva Zelanda y Estados Unidos recibieron calificaciones por debajo del promedio. En Europa, ninguno de los países que han aplicado MiFID II baja de la media.
Morningstar ha publicado el segundo capítulo de su informe bianual Experiencia Global del Inversor (Global Investor Experience o GIE). El informe, ahora en su sexta edición, evalúa la experiencia de los inversores en fondos de inversión en 26 mercados de América del Norte, Europa, Asia y África. El capítulo sobre regulación e impuestos evalúa el marco regulatorio y fiscal al que se enfrentan los inversores de fondos, asignando calificaciones de superior, superior al promedio, promedio, inferior al promedio e inferior para cada mercado.
Morningstar otorgó las mejores calificaciones a los Países Bajos, Suecia y el Reino Unido, identificándoles como aquellos mercados más favorables para los inversores en términos de regulación e impuestos. Por otra parte, asignó calificaciones por debajo del promedio a Australia, Canadá, China, Japón, Nueva Zelanda y EE.UU., como mercados donde los esquemas regulatorios y fiscales deben mejorar. Un aspecto positivo es que no asignó la calificación de inferior a ningún mercado, ya que considera que los 26 incluidos en el estudio proporcionan protecciones básicas para los inversores.
«Cuando se trata de regulación e impuestos en la industria de fondos, estamos buscando políticas que permitan el éxito de los inversores, tales como incentivos fiscales que fomenten la inversión individual y una regulación efectiva que promueva la transparencia y limite las declaraciones engañosas y los conflictos de intereses. Descubrimos que los reguladores en Estados Unidos y Canadá generalmente están ejecutando sistemas eficientes, sin embargo, el ritmo de las reformas no ha sido el mismo que en el resto del mundo, lo que explica que dichos mercados continúen recibiendo una calificación de inferior al promedio en regulación e impuestos”, ha explicado Aron Szapiro, jefe de investigación de políticas de Morningstar y coautor del estudio.
En opinión de Andy Pettit, director de análisis de políticas de Morningstar, EMEA, y coautor del estudio, “desde la publicación de nuestro último informe en 2017, la tendencia hacia una regulación sólida que proteja a los inversores de fondos de inversión se ha mantenido intacta. Estamos viendo que más mercados toman medidas para motivar a los participantes de todos los segmentos a invertir para su futuro a través de incentivos fiscales especiales o regulaciones que fomentan tarifas más bajas, y mayor transparencia”.
Buena nota en Europa y peor en Australia, EE.UU., Japón o China
El informe explica que los Países Bajos, Suecia y el Reino Unido obtuvieron las mejores calificaciones en parte porque «proporcionan fuertes incentivos para que la gente común invierta, aunque ninguno de los países ofrece los mejores incentivos fiscales generales para dichos inversores». El Reino Unido continuó la expansión de su programa de inscripción automática y, junto con los Países Bajos, se destacó por prohibir las comisiones integradas en la mayoría de las ventas, mientras que Suecia destacó por tener un gobierno corporativo sólido y ser pionero en las divulgaciones de ESG.
También dentro de Europa destaca que todos los países europeos cubiertos por las regulaciones MiFID II obtuvieron al menos una calificación promedio, ya que la regulación estimuló las reformas necesarias en áreas como comisiones blandas y una mayor transparencia.
Las conclusiones muestran que Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos quedaron rezagados con respecto a otros mercados. «Estos países tienen una regulación adecuada sobre las operaciones y distribución de fondos de inversión, cumplen con los estándares básicos, y la experiencia para los inversores tiende a ser positiva. Sin embargo, no cumplen con los estándares establecidos en otros mercados que rigen los conflictos de intereses e incentivan la inversión. Adicionalmente, Australia, Canadá y los EE.UU., se encuentran retrasados en política fiscal cuando se comparan con otros mercados, creando distorsiones y desincentivos para invertir», explica el documento.
Respecto a la zona de Asia-Pacífico, el peor resultado lo ofreció Japón, que cayó por debajo del promedio a pesar de haber hecho algunos avances positivos. Según apunta el estudio, el motivo, principalmente, fue a que la metodología revisada de Morningstar pone más énfasis en las operaciones de fondos de inversión y en las políticas de distribución, un área donde otros mercados han tomado medidas importantes para apuntalar sus regulaciones en los últimos años. «Japón no exige la divulgación de los costes de análisis de terceros o los costes de distribución pagados respecto de los activos del fondo, y no existe el requisito de revelar los conflictos de intereses de los asesores o distribuidores», añade.
El otro gran país que se ha analizado de esta región es China, donde la principal reflexión es que aún nologra alentar a las personas a ahorrar para su jubilación ni abrir el mercado de fondos para promover una mayor variedad. Según indica en sus conclusiones, «China solo cuenta con un plan de pensiones gestionado por el estado y no existe ningún otro sistema complementario obligatorio de contribución definida. Adicionalmente, la regulación relativa a la divulgación de costes de análisis de terceros y los acuerdos blandos es débil. Aunque China ha hecho esfuerzos para abrir aún más su mercado de capitales, las opciones se limitan principalmente a fondos domiciliados localmente».
Desincentivar o no los ETFs
Entre las tendencias que recoge el informe destaca que el continuo crecimiento de los ETFs proporciona a los inversores más opciones de inversión en la mayoría de los mercados, aunque en algunos de ellos los distribuidores siguen teniendo importantes incentivos para ofrecer fondos abiertos.
También se observa que el tratamiento fiscal de los ETFs puede variar según los mercados y que no es uniforme. Por ejemplo, en los EE.UU., la elección está distorsionada por las diferentes ventajas impositivas que tienen los ETFs, mientras que en Nueva Zelanda los ETFs son fiscalmente desfavorables para los trabajadores con menos ingresos.
Pasos para reducir las retrocesiones
La segunda tendencia más relevante es que, poco a poco, se van dando pasos para reducir la imposición de tarifas por la distribución de los fondos. Por ejemplo, estas comisiones han sido prohibidas en Australia, los Países Bajos y el Reino Unido. Otro ejemplo llamativo es el mercado de Hong Kong, donde los intermediarios que reciben comisiones o «beneficios no monetarios» de los emisores de fondos ya no pueden referirse a sí mismos como independientes.
Por último, el informe destaca que, de los 26 mercados, solo Singapur y Hong Kong no gravan a los inversores de fondos. «Muchos mercados eximen de las ganancias de capital mientras los inversores se mantengan en el producto, pero gravan al menos parte de los ingresos del fondo. Los EE.UU. y Australia son excepciones notables ya que los impuestos deben pagarse en ganancias de capital, independientemente si se ha vendido o no el fondo», apunta.
Pixabay CC0 Public DomainFoto: Sandy Miller. Foto: Sandy Miller
Hace tiempo que se habla del riesgo de que el gran aumento en el segmento de emisiones con calificación BBB pudiera provocar una oleada de ángeles caídos, bonos con calificación de grado de inversión que son rebajados a high yield. Este riesgo se ha visto acelerado con el impacto del brote de COVID-19 y el desplome de los precios del crudo: la economía global se encamina hacia una recesión y el crédito corporativo se verá inevitablemente afectado.
Según las estimaciones recogidas por Fidelity International, dentro del segmento BBB, se prevé que alrededor de 215.000 millones de dólares en bonos estadounidenses y 100.000 millones de euros en bonos europeos vean revisadas a la baja sus calificaciones hasta high yield en este año.
Por su parte, en UBS AM Iberia, adelantan que, aunque se prevé que la cifra absoluta de ángeles caídos en Europa sea inferior a la de Estados Unidos, si se compara con el tamaño de los respectivos mercados de high yield, se espera que el impacto de las rebajas en Europa sea mayor. Basándose en su análisis interno, UBS AM Iberia espera que el mercado de high yield de Europa aumente alrededor del 50%, mientras que en Estados Unidos el aumento sería de poco más del 25%.
Desde finales del mes de febrero, se ha comenzado a ver una nueva ola de ángeles caídos que rompe con algunos de los récords anteriormente registrados. En concreto, según apunta Nicolas Trindade, gestor de los fondos AXA WF Global Short Duration Bonds y AXA WF Global Credit Bonds, para el mercado de deuda con grado inversión denominado en dólares, marzo ha sido el mes con mayor número de recalificaciones a la baja en términos de volumen, aunque no en términos de porcentaje, debido al crecimiento que ha experimentado el universo de la deuda con grado de inversión durante los últimos años.
A lo largo de la última década, el valor nominal de los bonos con calificación BBB ha crecido de forma constante y a un ritmo mayor que el del mercado de deuda high yield. Así, en Estados Unidos, el volumen de los bonos con calificación BBB en circulación equivale actualmente al 70% de todo el mercado de bonos high yield estadounidenses. También, supone el 50% del universo del crédito con grado de inversión, una cifra excepcionalmente alta si se compara con el 20% que suponía durante la crisis de 2008.
En ese sentido, Pierre Verlé, responsable de deuda corporativa de Carmignac, puntualiza que incluso antes de la crisis del COVID-19, ya se percibía un importante riesgo. Se esperaba que, cuando el ciclo se diera la vuelta, los ángeles caídos pudieran provocar ventas forzosas para aquellos inversores que tienen ciertas restricciones en su rango de inversión, pudiendo producir un atasco en el mercado de high yield.
“La crisis del COVID-19 ha actuado como un catalizador del riesgo, pero el mercado ya ha fijado un nuevo precio para las emisiones con un débil grado de inversión, asignándoles unos diferenciales mucho más amplios”, afirma Verlé.
El riesgo de impago
En Carmignac esperan que, con el aumento del número de ángeles caídos, se incremente la tasa de impagos, otro riesgo que también cabía esperar que sucediera con la llegada de una recesión. Según la gestora de origen francés, lo que tendrá que ser monitoreado de ahora en adelante es la capacidad de los mercados high yield para absorber los potenciales ángeles caídos. Para comprobar esta habilidad, será necesario esperar unas semanas o meses, pues las agencias de rating suelen presentar algo de retraso con respecto a las condiciones del mercado.
Sin embargo, las potenciales rebajas en la calificación de deuda investment grade también pueden crear oportunidades si se realiza una adecuada selección activa de bonos, pudiendo proporcionar unos rendimientos atractivos a medio plazo. En términos generales, Carmignac cree que la relación riesgo-recompensa del crédito corporativo es ahora excelente, no obstante, dado que todavía se atraviesan las primeras etapas de la crisis y todavía hay poca información sobre las consecuencias específicas para cada empresa, recomiendan prudencia y partir de unos supuestos muy conservadores.
“En Carmignac, nunca tratamos de hacer timing al mercado, no se trata de invertir cuando el mercado toca fondo, sino de hacerlo cuando la remuneración crediticia supera con creces nuestras estimaciones del coste fundamental y del riesgo. Cuando los mercados de crédito están liderados por el miedo, se crean oportunidades fantásticas”, añade Verlé.
Para el inversor en renta fija, una recesión típicamente significa un fuerte incremento en la tasa de impago y un fuerte sesgo a la baja en las recalificaciones del crédito, superando en número a las recalificaciones al alza. En ese sentido, Mark Holman, CEO de TwentyFour Asset Management, la boutique de renta fija con sede en Londres de Vontobel Asset Management, afirma que no se sorprendería de ver una tasa del 10% de impago en 2020, y espera una ratio de 10 recalificaciones a la baja por cada recalificación al alza.
“La deuda con calificación CCC supone típicamente el 95% de los impagos, con la deuda con calificación B tomando casi la totalidad del resto de impagos. Pero, dada la naturaleza y causa de esta recesión, deberíamos ser también conscientes de que algunas empresas con calificaciones más altas podrían dar el salto al impago, antes de que sucedan las rebajas en la calificación. Habrá un tiempo para comprar las empresas con menores calificaciones crediticias, pero todavía no ha llegado ese momento, por lo que nos quedaremos con los nombres de mayor calidad por ahora”, comenta Mark Holman.
En la misma línea, Michael McEachern, gestor de Muzinich & Co, espera que las tasas de incumplimiento sean mayores, especialmente en el sector de la energía afectado por la caída de los precios del petróleo, pero otros sectores también estarán afectados por las medidas de la cuarentena, como las aerolíneas y el ocio. En su opinión, es probable que haya más ángeles caídos en 2020.
El comportamiento de los diferenciales
Los diferenciales del crédito se incrementaron significativamente durante el mes de marzo, pero ya rebotaron durante los primeros días de abril, a un nivel más ordenado, aunque sigue habiendo un elevado nivel de rendimiento de la deuda corporativa, que refleja el contexto económico.
Como ejemplo, Mark Holman menciona el comportamiento del índice de deuda Crossover, que por lo general se utiliza como una cobertura para los participantes de renta fija, se hallaba en los 210 puntos básicos en febrero, se disparó hasta los 700 puntos básicos en marzo, para después bajar a niveles de 530 puntos básicos a principios de abril.
Si bien es cierto que los diferenciales del crédito se han ampliado, Kristjan Mee, estratega en la división Research and Analytics de Schroders, puntualiza que no se acercan a los niveles alcanzados en el punto álgido de la crisis financiera mundial. Para alcanzar esos niveles, los diferenciales de la deuda high yield de mercados desarrollados tendrían que incrementar entre un 60% y un 170%, la excepción es el mercado de deuda emergente high yield, representado por el índice EMBI HY, cuyo diferencial se encuentra a solo 45 puntos básicos del pico alcanzado durante la crisis financiera.
Los sectores más afectados
Dentro del universo de la deuda corporativa, no todos los sectores se verán afectados con la misma intensidad. Por ejemplo, desde UBS AM Iberia señalan que el sector bancario está más saneado que en 2008; dispone de mayores reservas de capital y liquidez y, por lo tanto, se espera que dentro de la deuda bancaria subordinada se produzca una menor incidencia de este tipo de rebajas de rating hasta high yield. Además, en comparación con 2008/09, las entidades están en una posición mucho más robusta para apoyar a la actividad empresarial en estos tiempos difíciles.
Mientras que, en el lado de los sectores a evitar, desde Fidelity International indican que el sector energético es el que más riesgo de deterioro corre, ya que está en el epicentro del exceso de oferta y el choque en la demanda a causa del Covid-19.
La gestora señala que alrededor de 60.000 millones de dólares de deuda investment grade emitida por empresas que operan en los primeros eslabones de la industria energética ya han sido degradados hasta high yield, dentro de un volumen de alrededor de 90.000 millones de dólares en riesgo intermedio. A pesar de las considerables cifras que se manejan, se podrían producir más rebajas de calificaciones si el precio del petróleo se mantiene en niveles bajos.
Por último, desde Fidelity señalan que el sector automovilístico ya se adentró en el brote de coronavirus en una posición frágil. Como consecuencia directa de la actual crisis, Ford se convirtió recientemente en el mayor ángel caído de la historia. Varios emisores más de este sector corren el riesgo de pasarse a high yield y el valor nominal total de las emisiones degradadas podría ser grande si la agencia de calificiación S&P adopta un planteamiento más riguroso en sus calificaciones.