Aprendiendo a vivir con Trump
| Por Patricio Tesei | 0 Comentarios

Desde que Donald Trump asumió la presidencia, las acciones estadounidenses han sufrido caídas (su política arancelaria ha generado gran preocupación). Más recientemente, han surgido dudas sobre el crecimiento económico de Estados Unidos, aunque persisten expectativas de un mayor dinamismo en Europa. Nuestra visión se inclina hacia ese escenario. El gráfico incluido en este artículo muestra las proyecciones de crecimiento para los próximos 12 meses, basadas en esta nueva perspectiva estratégica.
Nuestro escenario base contempla que las presiones, incluso las provenientes de los mercados, podrían eventualmente impulsar a Estados Unidos a realizar ajustes de política que hagan parecer excesivas las recientes caídas en Wall Street. En particular, no anticipamos que se mantenga el nivel actual de aranceles punitivos. No obstante, el panorama sigue siendo incierto. Por ejemplo, el concepto mismo de aranceles bilaterales recíprocos sobre productos de ciertos países genera gran incertidumbre a corto plazo y podría ocasionar nuevas cargas administrativas y complicaciones adicionales en el largo plazo.
Pocos participantes del mercado anticipaban esta evolución. En un principio, se creía que las amenazas comerciales eran solo una táctica de negociación, mientras que los recortes fiscales y la desregulación incentivarían el optimismo del mercado y elevarían las acciones estadounidenses, respaldadas por el llamado “excepcionalísimo estadounidense”. Sin embargo, tanto Trump como varios miembros de su gabinete han manifestado su disposición a empujar al país hacia una recesión con el fin de lograr un reequilibrio económico. Las políticas impredecibles ya están afectando el ánimo de las empresas y consumidores. Esta percepción negativa incluso se ha reflejado en las calificaciones crediticias de EE. UU. y en las primas de riesgo de los bonos corporativos.
Gráfico. Producto Interior Bruto (PIB), inflación y previsiones de rentabilidad total
* Las previsiones de rendimiento total son hasta finales de marzo de 2026. Gilts = bonos soberanos del Reino Unido a 10 años; Bunds = bonos soberanos alemanes a 10 años; S & P 500 = Índice S&P 500; Dax = índice Dax 40; Stoxx 50 = Índice Euro Stoxx 50; FTSE 100 = Índice FTSE 100; Petróleo = Petróleo Crudo Brent; Oro = Índice de Divisas XAU.
Fuentes: Bloomberg Finance L. P.; DWS Investment GmbH; a partir del: 13/03/25
A nivel internacional, el panorama es más matizado. Mantenemos una visión relativamente favorable del oro como posible refugio frente a la incertidumbre geopolítica. Algunos aliados tradicionales de Estados Unidos están comenzando a distanciarse de Washington. Para los inversores, esto podría fortalecer el argumento a favor de carteras globalmente diversificadas. De hecho, los inversores institucionales estadounidenses muestran un interés creciente por los mercados europeos, algo que no se veía desde hace años. Sin embargo, desde nuestra perspectiva, Europa ya no representa una oportunidad de compra tan clara, si se compara con sus niveles históricos, lo que explica nuestras proyecciones de rentabilidad más moderadas en esa región.
Todo esto ha dejado a los bancos centrales y a los inversores en renta fija divididos entre las preocupaciones por la inflación y el crecimiento. Esperamos que la Reserva Federal reduzca los tipos de interés dos veces más durante el período de proyección, mientras que prevemos que el Banco Central Europeo solo lo haga una vez. Esto refuerza nuestra expectativa de que el dólar se debilite, alcanzando 1,15 dólares por euro hacia marzo de 2026. Los bonos del Tesoro estadounidense deberían mantenerse en un rango relativamente estable; proyectamos que el rendimiento de los bonos a 10 años se sitúe en 4,5% en marzo de 2026.
A pesar de los paquetes fiscales que Alemania planea implementar, estimamos que los rendimientos de los bonos soberanos alemanes se mantendrán por debajo del 3% en los próximos doce meses, principalmente debido a su bajo crecimiento potencial. En cuanto a deuda corporativa, mantenemos nuestra preferencia por bonos con grado de inversión por encima de los de alto rendimiento.
Tribuna de Vincenzo Vedda, director de Inversiones de DWS