Foto: ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons / CC-BY-SA 4.0. ¿Por qué no se pueden usar las reservas internacionales de México para financiar la reconstrucción?
La reconstrucción de los daños materiales generados por los sismos de septiembre va a requerir una gran cantidad de dinero. Estimaciones iniciales señalan que va a costar alrededor de unos 37.000 millones de pesos, que más o menos representan cerca del 0,1% del PIB, o sea 0,1% de todo lo que produce en el país durante un año.
Por lo tanto, la pregunta es cómo se podrán financiar las obras de reconstrucción. Evidentemente que parte de esos recursos provendrán de los seguros contra catástrofes que tenían contratados varias de las edificaciones. Las propiedades que están hipotecadas cuentan con un seguro, las instalaciones pertenecientes al gobierno, como son escuelas y hospitales, también están cubiertas con seguros. Entre los seguros que se van a ejercer se encuentra el denominado “Bono Catastrófico” que no es otra cosa que un seguro que adquirió el gobierno federal para cubrir riesgos por catástrofes naturales, como sismos y huracanes. Ese “Bono Catastrófico” es similar al seguro que adquiere el gobierno cada año para cubrirse de posibles bajas en el precio del petróleo. Sin embargo, los seguros solamente cubrirán una parte de costos de reconstrucción.
Como se van a requerir más recursos, han surgido voces que proponen que se utilice parte de las reservas internacionales del Banco de México para financiar la reconstrucción. La idea es que como las reservas son muy elevadas, alrededor de 174.000 millones de dólares, y se han estado acumulando a lo largo del tiempo, se debería utilizar una parte de ellas para fomentar la actividad económica. Sin embargo, quienes hacen esa propuesta no toman en cuenta las implicaciones económicas que tiene utilizar reservas internacionales, además de las limitaciones legales que pudieran existir. Si el Banco de México decidiera vender un monto determinado de esas reservas internacionales, las cuales están en dólares, significaría que saldría a vender esos dólares al mercado y a cambio recibiría pesos. Eso significa que habría más dólares en el mercado y menos pesos, ocasionando una baja en el tipo de cambio, se apreciaría el peso, pero también al existir menos pesos se incrementaría la tasa de interés. Por lo tanto, vender las reservas internacionales es equivalente a poner en práctica una política monetaria restrictiva, se reduce la cantidad de dinero en la economía. El aumento en la tasa de interés lo que provoca es un mayor costo a los créditos, desincentiva la inversión productiva, presiona los costos de producción y reduce la demanda agregada provocando una disminución en la producción. Una política monetaria restrictiva se utiliza cuando se desea desacelerar una economía, no cuando se desea fomentar la actividad económica vía la construcción de casas, edificios, escuelas, hospitales, etc.
Adicionalmente, el Banco de México no podría prestar a particulares esos pesos que recibió a cambio de las reservas internacionales porque no se encuentra dentro de sus facultades o actividades. Para regresar a la economía el dinero que recogió como resultado de vender divisas lo tendría que prestar al gobierno comprándole bonos. Eso significaría que la deuda del gobierno tendría que aumentar, por lo que al final de la historia terminaríamos con menos reservas internacionales y mayor deuda del gobierno. Por lo tanto, utilizar reservas internacionales para financiar la reconstrucción no tiene sentido, es peor que proponer que aumente el déficit del gobierno para pagar la reconstrucción.
Ileana Musa, foto twitter. Morgan Stanley ficha a Ileana Musa para una nueva división internacional
Ileana Musa, quien liderara la división de estrategias para clientes globales de Bank of America Merrill Lynch, y considerada una de las latinas más poderosas del mundo, se unió a Morgan Stanley para liderar una nueva unidad bancaria y de préstamos para su grupo de wealth management y banca privada.
Musa reportará a tanto Eric Heaton, como a Colbert Narcisse, quien se unió a la firma en enero pasado.
Empezó su carrera en 1998 en JPMorgan Chase y en 2007 se unió a Bank of America, donde los últimos siete años ha laborado desde Miami. Musa es la presidenta de la Asociación de Profesionales Latinos para América (ALPFA). Estudió finanzas de la Universidad de Miami y cuenta con un MBA de la Universidad Internacional de Florida.
Wikimedia CommonsFoto: JorgeNM. Meade Kuribreña es reconocido como Ministro de Finanzas del Año en América Latina
José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Hacienda y Crédito Público mexicano y posible candidato a la presidencia del país azteca, fue reconocido como Ministro de Finanzas del Año en la región de América Latina por la revista especializada Global Markets, en el marco del último día de actividades de las reuniones anuales del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) celebradas en la capital estadounidense.
Los analistas de Global Markets destacaron la templanza y firmeza de Meade Kuribreña en el manejo de la economía mexicana durante un año difícil. Entre las razones para entregarle este premio, citaron la adecuada política fiscal conducida por el titular de la Secretaría de Hacienda, la estabilización de la deuda pública respecto del Producto Interno Bruto (PIB) de México y las resultantes mejoras en las perspectivas sobre las calificaciones crediticias del país.
La subsecretaria de Hacienda y Crédito Público, Vanessa Rubio Márquez, fue quien recibió el galardón en nombre del secretario Meade la noche del sábado. La funcionaria agradeció la entrega y destacó que “ello es un reconocimiento internacional a las políticas financiera y fiscal del presidente Enrique Peña Nieto”. Asimismo, reconoció a los funcionarios de la Secretaría de Hacienda por su esfuerzo en lograr resistencia y fortaleza en épocas complejas.
Pedro Coelho, responsable de Ventas para España, Portugal y Latinoamérica de UBS ETF. Foto cedida. UBS ETF pone el foco en Chile y México en su entrada en Latinoamérica
El mundo del asset management, zarandeado por motores como la tecnología, la regulación o la evolución económica, se enfrenta a un nuevo paradigma. Un paradigma en el que solo triunfarán aquellos que entiendan que las cambiantes necesidades de los inversores y las condiciones de los mercados exigen enfocar la industria desde nuevas perspectivas y con miradas renovadas.
Esa mirada es la que ha adoptado, al menos desde hace un año, Pedro Coelho, responsable de Ventas para España de UBS ETF desde el pasado septiembre y que acaba de ampliar sus responsabilidades al mercado portugués y al latinoamericano. El experto deja clara, en esta entrevista con Funds Society, su profunda convicción de una industria en evolución y que camina inexorablemente hacia un mayor equilibrio entre la gestión activa y la pasiva. Y busca desmontar tópicos como el hecho de que los ETFs se limitan simplemente a seguir o replicar índices, pues el mercado, impulsado por la innovación, se está convirtiendo en una fuerza arrolladora imposible de ignorar.
“El mundo de la gestión activa se está transportando a la gestión pasiva: ésta ya supone algo muy distinto a la réplica de índices únicamente”, explica. Coelho habla con pasión de la innovación en el mundo de los ETFs, por ejemplo en el campo de la smart beta, que requiere de análisis sistemáticos y estudios sobre los factores que explican la rentabilidad en los mercados, con el objetivo de construir índices y fondos que permitan a los inversores acceder y beneficiarse de esos factores, de forma que la exposición a los mercados ya no busque solo rentabilidad sino también limitar el riesgo de caídas. “Históricamente se ha criticado que los ETFs son un arma de destrucción masiva de la gestión activa y también que no están preparados para mercados bajistas pero ya se han creado estrategias con distintas betas de mercado y que ayudan a mitigar riesgos”, explica.
Así las cosas, Coelho habla de un mundo en el que, aunque la gestión activa seguirá marcándolo todo y siempre tendrá un gran espacio (en las decisiones de asignación de activos, por ejemplo, e incluso en el mundo de la gestión pasiva, en la elección de los ETFs o de los índices a replicar o del tipo de réplica), tenderá a haber un equilibrio. En Europa, el potencial es enorme, pero también en Latinoamérica.
Chile y México
España fue el punto de partida de su trabajo en UBS ETF, pero las responsabilidades de Coelho se han expandido a otros mercados: primero Portugal y ahora la gestora está trabajando para entrar también en Latinoamérica, con el foco en Chile (para inversores institucionales) y México (están en proceso de listar algunos vehículos en el país). La idea es proporcionar a sus clientes globales vehículos en los mercados en los que estén presentes, explica.
Entre los vehículos que más pueden interesar en la región, habla de ETFs con clase de divisa cubierta, o aquellos que proporcionen exposición a renta variable europea, por ejemplo. El tema de smart beta e inversión en factores también podría ser interesante en estos mercados, que dice Coelho, presentan “un potencial de crecimiento muy alto en el segmento de ETFs”.
También hay potencial en los mercados offshore, como el estadounidense; en algunos de esos mercados offshore, el uso de ETFs en las bancas privadas aún es bajo.
Los factores de impulso
La tendencia es imparable y muchas gestoras baluartes de la gestión activa están tomando nota y lanzándose a este mundo de la gestión pasiva (firmas como Franklin Templeton, JP Morgan AM, Fidelity…), un mundo que en UBS empezaron a explorar hace ya unos 15 años, conscientes de la existencia de factores impulsores como el atractivo de los costes o la transparencia. Y, más recientemente, normativas en varios ámbitos, que llevarán a promocionar a los fondos cotizados: “En muchos países la regulación está llevando a promocionar instrumentos con estas características de costes bajos y transparencia”, explica.
El poder de la innovación
Cualquier cliente, dice el experto, busca proveedores de calidad, con una oferta con réplicas bien hechas, para diversificar sus carteras y en UBS AM trabajan a demanda –UBS AM trabaja junto a UBS WM, incorporando ideas a su oferta, innovando y apoyando las demandas de los clientes de la banca privada-.
En cuanto a propuestas concretas que triunfan en general, destaca el flujo clave hacia vehículos de renta variable core, dicen los estudios de ETF GI, pero también va creciendo el interés de los inversores por entender otros conceptos: “Los clientes se dan cuenta de que hay mucho más allá de la réplica de un índice y del poder de la innovación de los ETFs, en áreas como la smart beta”, dice Coelho. Hace cuatro meses, UBS WM, UBS AM y MSCI se unieron para crear un índice de renta variable estadounidense que combina seis factores equiponderados de rentabilidad (USA MSCI USA Select Factor Mix), con el consiguiente ETF que lo sigue. Así, la innovación no solo es hacia la smart beta, sino incluso dentro de este campo, que normalmente viene dominado por ideas que incluyen un solo factor pero que está en continua evolución.
Foto cedidaBarnaby Wiener, portfolio manager de MFS. Wiener presentó Prudent Capital, un fondo para participar en el mercado y defenderse de la volatilidad
Barnaby Wiener, portfolio manager de MFS Investment, presentó en Montevideo y Santiago de Chile el fondo Prudent Capital, que invierte en renta variable, deuda corporativa y pública, así como en efectivo e instrumentos equivalentes de efectivo. Se trata de un fondo para participar en el mercado, pero con un perfil preparado para defenderse de una posible baja.
En un mundo donde todo está caro, explicó Wiener, el Prudent Capital procura invertir en empresas de calidad subvaluadas. El objetivo es buscar una apreciación de capital medida en dólares.
El portfolio manager de MFS mostró ejemplos concretos de tres empresas (una alemana, una estadounidense y una japonesa) que forman parte de las apuestas del fondo. Las explicaciones de Wiener ilustraron el profundo conocimiento de cada una de las compañías, con su potencial y su retorno a largo plazo.
“Busco compañías que estén aquí en 20 o 25 años”, explicó Wiener, quien citó los principios que guían su trabajo: “invertir el dinero del cliente como si fuera de uno, ser paciencia y nunca perder dinero”. Wiener tiene su dinero personal invertido en los fondos que presente a sus clientes.
Los criterios para elegir las empresas del Prudent Capital son: “durabilidad, ventajas competitivas, buenas métricas financieras, valoración atractiva e integridad del management”, señaló Wiener.
El portfolio manager de MFS desarrolló su apuesta relacionada con la integridad de los dirigentes de las empresas que selección, explicando que no le gustan aquellas compañías que sólo busca aumentar los earnings per share del próximo quarter, con el objetivo de obtener un bonus alto, porque es esto lo que lleva a la compañía a tomar decisiones simplemente de corto plazo, como endeudarse para recomprar acciones, entre otras.
Wiener hizo un repaso de los grandes temas mundiales que afectan a la creación de valor, como la bajada de la población en el mundo desarrollado, el excesivo endeudamiento (“nos estamos ahogando en deuda”), y las disparidades crecientes en las sociedades, que llevan a los extremismos.
Prudent Capital es una cartera concentrada en acciones globales, con la flexibilidad para invertir sin límite en valores de deuda. Puede emplear efectivo, derivados y otros instrumentos de renta fija para administrar la exposición al mercado de renta variable y el riesgo a la baja.
Foto: Pip Rolls . Mirova concluye la adquisición del 51% de Althelia Ecosphere
Mirova ha completado la adquisición de una participación del 51% del gestor de inversiones de impacto Althelia Ecosphere, mientras que el resto de las participaciones de la firma se mantienen en propiedad de los socios fundadores, Sylvain Goupille y Christian Del Valle. Un mecanismo de retiro alineará los intereses a mediano plazo y aumentará gradualmente la participación capital de Mirova de cara al 2022.
De acuerdo con un comunicado de la firma, ‘Mirova-Althelia’, la nueva marca de la entidad, asignará más de 1.000 millones de euros en activos bajo administración a inversiones de capital natural durante los próximos cinco años. «Lo anterior combina la visión estratégica y la experiencia requeridas para escalar este incipiente pero promisorio mercado, y brindar servicio a clientes institucionales que buscan retornos a escala de mercado a través de soluciones de inversión de alto impacto que aborden los grandes retos ambientales a nivel global como el cambio climático, protección de suelo, biodiversidad, y recursos terrestres y marinos», apunta la firma.
Goupille y Del Valle continuarán al frente de la plataforma de inversión en capital natural y continuarán dirigiendo las actividades cotidianas del negocio. Operada desde dos polos financieros globales, Londres y París, la plataforma cuenta con 12 profesionales expertos en inversiones, incluyendo los recursos existentes de Mirova asignados al desarrollo de la estrategia ‘Neutralización de la Degradación de Suelos’. Con especialidades complementarias en finanzas para la conservación y capital natural, estructuración y financiamiento de inversiones, gestión ambiental, social y de gobernabilidad, el equipo aprovechará sus relaciones senior-con una amplia gama de socios comerciales internacionales y locales para soportar y ejecutar nuevas oportunidades de inversión. Se espera que toda la integración operativa concluya en un periodo de 6 meses.
A la fecha, la empresa se encuentra desarrollando tres estrategias y cuenta con los 100 millones de euros del Fondo para el Clima de Althelia I actualmente invertidos en su totalidad en proyectos de reducción de emisiones de carbono en el sector forestal que generan créditos de carbono en África, Asia y Latinoamérica. Los productos de Mirova-Althelia estarán disponibles en la red global de distribución de Natixis Global Asset Management. Su base de inversores son instituciones del sector tanto público como privado.
Pixabay CC0 Public DomainStockSnap. Criptomonedas, ¿protagonistas de la nueva fiebre del oro?
Los inversores de criptomonedas son un grupo «inconstante que se mueven de una moneda a otra dependiendo de su capacidad para lograr el coste más eficaz para su inversión». Según el análisis de James Butterfill, director de Análisis y Estrategia de Inversión en ETF Securities, “esta búsqueda ha resultado ser lucrativa para ellos, pero como consecuencia los precios de las herramientas usadas en las criptomonedas son altas, algo similar a lo que ocurrió con la fiebre del oro visto en el siglo XIX”.
Como curiosidad, durante la fiebre de oro de California, se disparó el precio de las herramientas usadas para extraerlo. “Las cacerolas que se necesitan normalmente costaban veinte centavos antes de la fiebre en 1848, pero luego aumentaron, bruscamente, en pocos años hasta los ocho dólares”, señala como anécdota Butterfill quien considera que actualmente ocurre algo similar pero con las criptomonedas.
En este sentido, la subida de los precios de las criptomonedas más populares, como Bitcoin y Ethereum, ha llevado a algunos grandes inversores a desarrollar “granjas de servidores de búsqueda” con una gran capacidad de procesamiento. “Es una inversión sencilla”, explica Butterfill, “una vez que la infraestructura está configurada y es autónoma, no hay mucho más que hacer que preocuparse por el precio fluctuante y su punto de equilibrio”.
Aún así, esta actividad tiene dos costes importantes. Uno coste es el inicial, que está relacionado con el hardware, y el otro es el consumo de energía. “A los precios actuales de Ethereum, teniendo en cuenta la volatilidad, es posible que un inversor alcance el punto de equilibrio en menos de seis meses, dependiendo de los costes justamente de la energía. En consecuencia, estas granjas de servidores se encuentran a menudo en lugares donde los costes de energía son bajos; lo que mejora el punto de equilibrio”, explica Butterfill.
En su opinión, es normal que los precios de los equipos disminuyan con el tiempo, ya que los nuevos modelos van dejando obsoletos los anteriores. Aun así este experto defiende que se ha vuelto cada vez más difícil buscar Bitcoin debido a la “exigente potencia del procesador que se necesita, en particular cuando el inversor es un aficionado”.
Esto ha provocado que muchos usuarios pasaran de invertir en Bitcoin a inveritr en Ethereum, creando una volatilidad significativa en ambas monedas. “Pero ahora es cada vez más difícil extraer a Ethereum también”, reconoce Butterfill.
Pixabay CC0 Public DomainAlexas_Fotos. Vanguard descarta una posible burbuja en la gestión pasiva
Bill McNabb, consejero delegado de Vanguard, se mostró tajante en sus declaraciones al Financial Times en las que aseguraba que “no creo que vaya a haber una burbuja de la gestión pasiva”. De esta forma se posicionaba McNabb en uno de los debates que más preocupa a las gestoras y a los gestores de fondos: el alza de la gestión pasiva frente a la gestión activa.
McNabb, con 60 años de edad y más de 30 años de experiencia en el sector, conoce las oportunidades y los riesgos de esta industria. Según reconocía en declaraciones al Financial Times, “cuando llegué al puesto de consejero delegado, la crisis financiera estaba en su apogeo«. Ahora tiene delante un sector con muchos otros retos.
Según señala la publicación, actualmente, casi todo el crecimiento de Vanguard proviene de su mercado interno. Los inversores estadounidenses representan más del 90% de sus activos. McNabb apunta que tiene muy buenos contactos con los clientes y las autoridades reguladoras; área que se ha convertido en un área prioritaria. «He pasado mucho tiempo con autoridades y grupos de expertos hablando de grandes temas políticos», dice McNabb.
Vanguard ha hecho una gran apuesta por los fondos cotizados, que han tenido un explosivo crecimiento con una entrada neta de capital de más de un billón de dólares entre 2014 y 2016. Según la información más reciente, tiene 800.000 millones de dólares en fondos cotizados, frente a 40.000 millones en 2009, y 3,7 billones de dólares en fondos de inversión.
Tal y como recoge la publicación, McNabb rechaza las sugerencias de que a Vanguard le será difícil mantener su crecimiento o superar a BlackRock: «Ni siquiera pensamos en eso. Para nosotros el crecimiento nunca es un objetivo, sino que lo más importante son los costes y los inversores, aunque eso no significa que no tengamos un instinto competitivo. La gente solía ignorarnos. Pero de repente los márgenes operativos de las gestoras de activos cotizadas se están esfumando debido a la competencia de precios, que se mantendrá».
Sucesión en Vanguard
En julio, la gestora sorprendió a sus competidores con el anuncio de un “cambio radical en su equipo directivo”, recuerda el Financial Times. El director de inversiones Tim Buckley, de 48 años, fue ascendido para suceder a McNabb como consejero delegado a principios de 2018.
“El cambio se produce en un momento importante para Vanguard, que ha consolidado su posición como líder mundial de fondos de bajo coste, especializándose en estrategias de gestión pasiva”, argumenta la citada publicación.
Pixabay CC0 Public Domain. El punto más alto de liquidez de los bancos centrales podría sobrepasarse en 2018
Tras la última reunión del BCE a principios de septiembre, la política monetaria sigue siendo un foco de atención para el mercado. Durante esta última parte del año, los inversores siguen atentamente los movimientos de la Fed, del Banco de Japón, del Banco de Inglaterra y de los bancos centrales de Suecia y Rusia.
Antes de que acabe 2017, se prevé que la Fed comience a reducir su cartera de bonos del Tesoro estadounidense y MBS –Mortgage Backed Securities o valores respaldados por hipotecas–, al no reinvertir la totalidad de los bonos que venzan. “En los próximos años, prevemos que el balance de la Fed, de unos 4,5 billones de dólares estadounidenses, se reduzca prácticamente a la mitad”, señala Hans-Jörg Naumer, global Head of Capital Markets & Thematic Research de Allianz Global Investors.
Aunque el BCE haya aplazado hasta otoño su decisión sobre el cambio de signo de su política monetaria, Naumer considera queel momento actual resulta especialmente propicio para la reducción gradual de las compras mensuales de bonos. “El órgano superior de protección de la Constitución en Alemania, el Tribunal Constitucional Federal Alemán, ha presentado un recurso contra la flexibilización cuantitativa, el programa de compra de deuda pública, ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. La acusación consiste en que se está financiando ilegalmente a los Estados a costa de los generosos bolsillos del Banco Central, y no es de extrañar, puesto que, en el caso de Alemania y Portugal, el BCE está comprando ya cerca de un tercio de las nuevas emisiones”, explica.
En su opinión, por lo que respecta al ritmo de la retirada gradual, es probable que el Consejo del BCE se ciña a sus actuales directrices. Dicho de otro modo, la “salida de la flexibilización cuantitativa vendrá antes que cualquier otra medida sobre los tipos. De manera que no es probable que se dé un primer paso antes de finales de 2018” aclara. Las actuales políticas monetarias y las perspectivas sobre su evolución hacen posible que el punto más alto de liquidez de los bancos centrales se sobrepase en 2018, si a las decisiones del BCE y de la Fed, se le suma el hecho de que el Banco de Japón se mantenga firme en su rumbo expansivo.
Exceso de liquidez
“El punto culminante de la inundación de liquidez podría ser también el punto culminante de lo que bautizamos como represión financiera en el Foro de Inversiones celebrado en Hong Kong. Se trata de una fase en la que los bonos estatales con las mejores calificaciones han generado rendimientos anormalmente bajos, incluso negativos, en amplias regiones del mundo y mediante los cuales los inversores ayudan de manera involuntaria a los ministros de finanzas a reducir la deuda de sus Estados”, argumenta Naumer.
En su opinión, esto no significa que la deuda pública vaya a generar rentabilidades suficientes en un futuro próximo, sin olvidar tampoco que hay que descontar la pérdida de poder adquisitivo, es decir, la inflación. “Incluso aunque se sobrepase el punto culminante, la búsqueda de rendimientos no cesará”, puntualiza.
Otro de los factores a destacar, según Naumer, es la geopolítica, que “puede servir en bandeja una u otra excusa a las autoridades monetarias para que la reducción no tenga que comenzar tan pronto. Indudablemente, a medida que el descenso desde el punto culminante se acerque, aumentará la agitación en los mercados. Mi deseo es que la inundación de liquidez de los bancos centrales se acabe pronto”.
Asignación táctica
Como resultado de todo ello, Naumer advierte que los mercados de capitales muestran valoraciones dispares en las distintas clases de activos. “Mientras que los precios de la deuda pública alemana, los bonos del Tesoro estadounidense y el mercado de acciones de Estados Unidos podrían considerarse altos, las valoraciones de los mercados emergentes son, en general, bajas y el mercado de acciones europeo tiene precios aceptables”, afirma.
El experto consideran que los datos económicos apuntan a un mercado de acciones al alza y un mercado de deuda más débil. Según explica, “la pérdida de impulso en la mejora económica y el inicio de la normalización de la política monetaria podrían suponer un freno para los mercados de capitales, y se multiplican los indicios de que los inversores se muestran demasiado despreocupados e ignoran los riesgos geopolíticos”.
De izquierda a derecha, Nick Gartside, CIO internacional de Renta Fija Global, Divisas y Materias primas en JP Morgan AM y Oksana Aronov, responsable de Estrategia de Mercado del Equipo de Retorno Absoluto y Renta Fija Oportunista. Fotos cedidas. JP Morgan AM: Perspectiva tradicional vs perspectiva alternativa para sacar jugo a la renta fija
La renta fija es el activo más caro del mercado, ofrece un gran riesgo ante la normalización monetaria y pocas oportunidades. Éste es el discurso que oímos últimamente, pero ¿se puede obtener rentabilidad invirtiendo en deuda? La respuesta de los expertos de JP Morgan AM, en el marco del evento con prensa internacional que la gestora celebró recientemente en Londres, es positiva. Tanto desde una perspectiva tradicional –en la que hay oportunidades en segmentos como el high yield o la deuda emergente- como alternativa –donde las oportunidades están en la liquidez y los segmentos de menor calidad del mercado, así como en la adopción de una perspectiva de valor relativo que, por primera vez en la historia, permite ganar dinero con posiciones cortas en deuda-.
La perspectiva tradicional….
“El bono austriaco a 100 años se emitió con una rentabilidad del 2,18% y desde mediados de septiembre hasta ahora ha subido un 3%… y esto no es inusual. Cuando miramos el contexto de la renta fija, ésta es la sorpresa: nadie podía predecir que los bonos fueran el activo de mejor comportamiento en lo que va de año, superando en algunos casos –como el de la deuda emergente local, que se revaloriza más de un 14%- a las bolsas –el S&P 500 ha subido un 12%- y esto confunde a los inversores”, comentaba Nick Gartside, CIO internacional de Renta Fija Global, Divisas y Materias primas en JP Morgan AM. Así, la renta fija ha vivido hasta ahora un momento dulce, en el que los balances de los bancos centrales seguirán expandiéndose hasta finales de año… Pero eso podría cambiar: en un entorno de retirada de estímulos por parte de los bancos centrales, un crecimiento más fuerte y una inflación algo más alta a corto plazo, las dinámicas para el mercado de bonos podrían ser diferentes de ahora en adelante, con los inversores moviéndose entre el miedo y la codicia.
En primer lugar, la Fed, por primera vez en una década, empezará a reducir su tamaño. “Muchos inversores no han visto nunca un escenario en el que la Fed no haya estado comprando activos, lo que provocará un cambio dramático en la dinámica del mercado, con consecuencias desconocidas”, advierte el CIO. De hecho, habrá presiones alcistas sobre las rentabilidades de los bonos, cuando los bancos centrales empiecen a reducir sus balances y también porque en este entorno hay crecimiento, lo que hará que la Fed siga adelante con sus subidas de tipos en los próximos años: “La Fed subirá tipos en diciembre y lo hará otras tres veces en 2018, y eso no está en precio”, advierte, puesto que las yields aún están en niveles muy acomodaticios. El experto dibuja un escenario en el que el crecimiento mejora y en el que, aunque la inflación estructural sigue baja, la cíclica podría repuntar: “Hay una dicotomía entre la inflación estructural y la cíclica: la primera permanece baja, pero cíclicamente podríamos ver un repunte, pues en EE.UU. el crecimiento de los salarios es robusto”, dice, de forma que podríamos ver un ligero crecimiento en la inflación al final de año.
En este entorno, en el que Gartside espera rentabilidades del bono estadounidense en el 2,75% de aquí a final de año (movido entre las presiones de normalización monetaria en EE.UU. y los flujos de entrada por parte de fondos de pensiones y soberanos de todo el mundo, gracias a su atractiva rentabilidad), el experto recuerda que “no todos los bonos son iguales”, y explica que ve oportunidades en renta fija emergente y high yield, estadounidense principalmente.
“A pesar de los riesgos bajistas en algunos mercados como Brasil o Suráfrica, en agregado los mercados emergentes ofrecen indicadores más robustos, por lo que desde un punto de vista fundamental son atractivos”, explica el CIO. La otra buena noticia son las valoraciones: los tipos reales son atractivos frente a los mercados desarrollados, en mercados como Brasil, Suráfrica, México, Turquía, Indonesia…. Y además de los fundamentales, está la parte de las divisas, clave a la hora de obtener retornos, pues la deuda de estos mercados ha ofrecido un 15% de retornos en lo que va de año a los inversores estadounidenses, en medio de una depreciación del dólar frente a las divisas emergentes, y solo un 2% a los europeos, debido a la fortaleza del euro. Pero de aquí a final de año, el experto cree que la debilidad del dólar no irá más allá. “Aún vemos una fuerte oportunidad para la deuda emergente”, dice el experto.
La otra gran apuesta está en el high yield, con un riesgo bajo de default, mejores ratios de recuperación y mayores subidas que rebajas de calificación -sobre todo en Europa gracias a su dinámica de crecimiento (en los últimos tres-seis meses, en torno al 10% ha sido promocionado al universo de grado de inversión)-. Además, las compañías están usando la deuda que emiten sobre todo para refinanciar la deuda, en lugar de utilizarla para actitudes más beneficiosas para el accionista en detrimento del bonista (como apalancarse, pagar dividendos o recomprar acciones). Ahora, un 65% lo hacen para refinanciar su deuda, lo que beneficia al bonista, frente a solo un tercio que tenía este propósito antes de la crisis o en el año 2015, un año malo para el crédito.
En este entorno, y buscando las oportunidades adecuadas, los retornos que puede buscar un inversor pueden situarse en torno al 6%. “El high yield estadounidense ofrece un 5,75%, del que un 1,75% se debe al riesgo de tipos y un 4% al spread de crédito. Este mix puede cambiar (el spread podría moverse hacia el 3,5%, por ejemplo…) pero en la inversión en renta fija es posible pensar en un retorno cercano al 6%”. Pero, además de buscar valor en el activo, hay que invertir de forma dinámica –puesto que diferentes segmentos ofrecen valor en diferentes momentos del mercado-, flexible y sin restricciones, alejada de los índices: “Los índices ofrecen una peor relación entre riesgo y rentabilidad (bajas yields, altas duraciones) y muchos tienen un altísimo peso en valores relacionados con la deuda pública”, dice el CIO.
Gartside recuerda que, en el pasado, cuando las yields eran altas, los cupones dominaban el retorno que se obtenía en el activo, mientras las ganancias de capital suponían una parte muy pequeña, pero eso ha cambiado desde 2012, con rentabilidades incluso negativas en algunos segmentos de deuda pública, de forma que ahora los retornos están dominados por las ganancias de capital, lo que obliga a buscar esas ganancias allí donde se encuentren y evitar las pérdidas, con una gestión activa y dinámica que, además de invertir en los sectores más tradicionales de universo de deuda, le lleven también hacia los segmentos menos tradicionales, como el high yield o la deuda emergente. “Con una gama más amplia de oportunidades en renta fija, podemos lidiar con algunos de los retos que presenta el activo”, apostilla.
Una visión alternativa
Pero, para aquellos inversores que no vean salida en renta fija, es posible mirar el activo desde otro ángulo, desde una perspectiva alternativa, según explicó Oksana Aronov, responsable de Estrategia de Mercado del Equipo de Retorno Absoluto y Renta Fija Oportunista de JP Morgan AM. En un mundo el que la subida de tipos pondrá en jaque al activo, en el que los tradicionales refugios –como la deuda pública core- dejarán de serlo y en el que las rentabilidades del pasado “no se podrán replicar” de ahora en adelante, el equipo ve oportunidades no desde una perspectiva long-only sino con perspectivas long-short y de valor relativo. En parte, porque, defiende la experta, predecir los movimientos de los tipos a corto plazo “es una profecía fallida”, que casi nunca acierta, y de ahí el deseo de construir carteras con esos nuevos ángulos.
Aronov dibuja un escenario en el que los mercados de deuda se encuentran en niveles totalmente artificiales, donde “no hay gangas” y en el que los beneficios de diversificación de los sectores tradicionales de renta fija se han esfumado, debido a un aumento brutal de las correlaciones. “En 2015-2016 nos gustaba el high yield estadounidense, pero ahora muestra una alta correlación con la deuda pública y es un segmento más movido por los tipos de interés que por los fundamentales”, dice. Y tampoco le convence la deuda emergente, no por sus fundamentales, sino más bien por sus precios, los más caros en seis-siete años, tras haber recibido flujos de inversores que solo buscan retornos y no entienden los riesgos, de forma que podrían retirarse con las subidas de tipos de la Fed.
En un escenario de baja volatilidad, “vemos muy pocos nichos de valor en un activo que ahora se caracteriza por altas valoraciones y altas correlaciones”, añade. Por eso cree clave la “opcionalidad”, es decir, la posibilidad de tener en cartera liquidez, coberturas y otras estrategias con el objetivo de mitigar las caídas, en la medida en la que ve “peligros estructurales en los mercados de renta fija”: “Cuando se muevan los tipos, el mercado no está equipado necesariamente para soportarlo; no hemos estado nunca antes en este punto y no sabemos qué puede pasar”, añade, con el efecto añadido de los ETFs. “No es un mercado para ser un héroe”, explica, y por eso parte de sus carteras están en liquidez, a la espera de mejores oportunidades, y en un entorno en el que el mercado no paga por los riesgos. Sin embargo, en el lado corto sí que puede pagar: “Por primera vez en la historia, puedes estar corto en renta fija y ser pagado, eso es algo totalmente nuevo”.
Su estrategia (en el JPMorgan Investment Funds- Income Opportunity Fund) actualmente es de extremos: por un lado mantiene fuertes cantidades en liquidez (“no es basura”, dice) y por otro, ve compensación en el segmento de deuda high yield de menor calidad (CCC y B-), con mucho riesgo. Para la experta, tener una perspectiva de retorno absoluto en renta fija busca ofrecer retornos con baja volatilidad y baja correlación con la renta variable o fija tradicional.