Pixabay CC0 Public DomainSkeeze. Y tras su presentación… ¿qué esperar de la reforma fiscal de Trump?
Por fin llegó el tan esperado momento. El pasado viernes, los republicanos presentaron la ambiciosa reforma fiscal de Donal Trump. El objetivo, según explicaron durante su presentación a la Cámara de Representantes de Estados Unidos, es lograr “un alivio masivo de impuestos para los estadounidenses”. Ahora bien, ¿cumplirá las expectativas del mercado?
La parte central de esta propuesta es reformar el impuesto empresarial, que se reduce para que las compañías estadounidenses tenga una menor carga fiscal y puedan ser más competitivas en los mercados internacionales. Según señala el plan, esta tasa se rebajaría un 20% para las compañías, y para los hogares, una reducción de los impuestos personales que bajarán tres puntos en las categorías fundamentales.
“Las expectativas para la reforma fiscal siguen siendo enormes, y también lo es el riesgo de fracaso. Después de todo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha prometido no menos que el mayor recorte de impuestos en la historia y una reforma fiscal que hará que Estados Unidos vuelva a ser grande”, recuerdan desde Deutsche AM.
Según la agenda que los republicanos se han marcado, el objetivo es que la Cámara de Representantes apruebe el texto antes del Día de Acción de Gracias, para que el Senado realice la votación antes de fin de año.
La realidad de esta reforma es que los republicanos están sometidos a una gran presión en el Congreso y tienen como precedente el fracaso de su reforma del sistema de salud. Según advierte la gestora, “es probable que la falta de éxito de Trump en relación con estos dos proyectos clave sea un lastre, ya que afirma que nunca ha habido un presidente que haya aprobado más legislación, que haya hecho más cosas de lo que ha dicho”.
Efecto en el mercado
Según valoran desde Deutsche AM, “suponemos que un paquete de impuestos adoptado en algún momento en 2018 podría reducir la carga impositiva para las compañías del S&P 500 en hasta $ 10 para el índice en su conjunto”.
La firma esperaba que la tasa del impuesto corporativo se redujera del 35% al 25% Sin embargo, considera que este alivio fiscal no se reflejará directamente en las ganancias del S&P 500, ya que se deben tener en cuenta los siguientes factores.
“Primera que las ganancias nacionales antes de impuestos ascienden a aproximadamente al 60% del total de las ganancias antes de impuestos. Segundo que, incluso hoy, la tasa efectiva de impuestos para las compañías S&P 500 es solo del 29%; por lo que esperamos que termine en un rango del 21%-22% después de la reforma tributaria. Y por último, esperamos que las empresas tengan que transferir parte de sus ahorros impositivos a sus clientes”, señalan desde Deutsche AM.
En este sentido advierte que las ganancias después de impuestos podría verse reforzado por nuevas disposiciones sobre la repatriación de las ganancias corporativas de los Estados Unidos en el extranjero. “Esto podría conducir a mayores recompras de acciones. Sin embargo, mucho dependerá de los detalles. Creemos que las ganancias por acción podrían aumentar hasta en un 1,5% a medida que se reduzca el número de acciones en circulación”, apuntan.
CC-BY-SA-2.0, FlickrFoto: Neil MacWilliams. Renta variable y mercados emergentes: un asunto de familia
Si generar riqueza es una meta para todos los negocios, parece que algunas empresas familiares conceden idéntico valor al objetivo de permanecer en el tiempo.Generación tras generación, cada una intenta pasar el testigo a la siguiente y preservar así la buena imagen de la familia.Creemos que esta combinación propicia una estrategia de asignación de capital a largo plazo consciente de los riesgos, motivo por el cual primamos estos grupos cuando se trata de acceder a oportunidades de inversión en mercados emergentes de todo el mundo.
Una estructura accionarial peculiar
Su peculiar estructura accionarial confiere a los negocios familiares una orientación largoplacista, a menudo ausente en las empresas cotizadas.El precavido consejero delegado que halle el equilibrio entre el riesgo y la recompensa tendrá la fortuna de seguir liderando una de estas últimas.Puesto que las primas y el precio de las acciones suelen ir de la mano, exigen mantener cierto dinamismo en términos de resultados. Desviarse de cualquier forma del objetivo de maximizar sistemáticamente los beneficios trimestrales abocará, con toda probabilidad, a la destitución. Así pues, los equipos directivos consideran una decisión completamente racional el preferir un fracaso convencional por seguir al rebaño y asumir un riesgo excesivo a no fracasar nunca.
Para muchos, el término «empresa familiar» es sinónimo de una pequeña o mediana empresa de ámbito local,pero este calificativo no refleja, sin embargo, su protagonismo en la economía mundial de nuestros días.No solo abarca grandes empresas como Walmart, Heineken, Tata Group y Porsche, sino que suponen el 30 % del tejido empresarial estadounidense, francés y alemán, con unas ventas superiores a los mil millones de dólares estadounidenses, según un análisis de Boston Consulting Group (BCG).
Su incidencia es mayor en los mercados emergentes:tal y como señalan los estudios de BCG, suponen aproximadamente el 55 % de las grandes empresas de la India y del Sudeste Asiático, y el 46 % de Brasil.Su gran presencia en el conjunto de oportunidades que manejamos, y nuestra fe en la capacidad que tienen estos grupos para generar riqueza sin propensión al riesgo,explican su enorme peso en la cartera.En conjunto, representan más de un cuarto del capital invertido y, a 30 de septiembre de 2017, copaban cinco de nuestras diez mejores posiciones. Estas inversiones pueden concretarse a modo de exposición a una única empresa cotizada, como es el caso de Uni-President Enterprises, o a varias de ellas sujetas al control de una misma familia,como ocurre con las acciones que mantenemos en Antofagasta, Quinenco yCompañia Cervecerias Unidas, que cotizan por separado.En todos los casos, se trata de empresas controladas mayoritariamente por la familia Luksic, afincada en Chile.
La clave: una estrategia selectiva
Cuanto más compleja es la estructura corporativa de un conglomerado, más posibilidades suele haber de que se produzca un desajuste entre los intereses de la familia que ejerce el control y los de los accionistas.De la misma manera, una estructura sencilla tampoco garantiza un equilibrio razonable.Para los inversores minoritarios, la clave de la cuestión radica en si confluyen o no el derecho de voto y acceso a flujos de tesorería y los beneficios financieros.
La confianza hay que ganársela y nosotros no nos limitamos a dar por sentado que, aunque el propietario sea una familia, vaya a obrar movido por el bien común y anteponer la buena administración a la codicia.El ejemplo del vicepresidente de Samsung, Jay Y Lee, que supuestamente sobornó a cargos públicos para lograr el visto bueno de las autoridades a la fusión de Samsung C&T y Cheil Industries, pone de manifiesto que no todas las empresas con raíces familiares adoptan una estructura firme de gobierno que vele por los accionistas minoritarios.
Para poner a prueba esta premisa con nuestro análisis inductivo, hemos formulado preguntas como las siguientes
¿Qué trato ha dispensado en el pasado esa familia a los accionistas minoritarios?
¿Qué negocios posee fuera del ámbito de la empresa cotizada? ¿Existen conflictos internos de intereses?
¿Se ocupa de la supervisión algún consejero independiente de confianza?
¿Lleva a cabo la familia actividades en el sector público? De ser así, ¿cómo se le adjudican los contratos o las licencias?
¿Qué opinión merece a los agentes no financieros, como las comunidades locales y las organizaciones no gubernamentales de protección del medioambiente?
Además de analizar la rentabilidad histórica, estas líneas de investigación nos ayudan a forjarnos una idea de calidad.Buscamos generar rentabilidad siendo conocedores de los riesgos, pues ello encaja con nuestro criterio de rentabilidad absoluta y no relativa en mercados menos estables, marcados a menudo por la debilidad del Estado de Derecho.
El beneficio de la incertidumbre
A diferencia de los equipos profesionales de gestores, que miran más por los resultados inmediatos y están sometidos a las presiones bursátiles, otro de los atractivos que ofrecen los propietarios que acaparan el control durante mucho tiempo, como ocurre con las familias, es su capacidad para tomar decisiones con visión de futuro, a veces contracorriente.Cuando un consejero delegado tiene ante sí un breve horizonte temporal, a veces toma decisiones en las que influyen las fluctuaciones a corto plazo —con frecuencia procíclicas— de los mercados bursátiles, capaces de minar a la larga el valor de una empresa,como sucede especialmente en los sectores cíclicos del mercado y de las materias primas.
La minera Antofagasta, empresa familiar chilena sujeta al control del grupo Luksic que, en julio de 2015, anunció la adquisición de un yacimiento de cobre de primer orden de manos de un operador que atravesaba dificultades económicas, es un ejemplo de estrategia a largo plazo.A diferencia de buena parte de sus competidores, había conseguido mantener un balance sólido en la última década, lo que le permitió maniobrar, mientras que otras empresas del sector, ante la presión que ejercían el abaratamiento de los precios del cobre y el apalancamiento de sus balances, se vieron obligadas a desprenderse de activos de excelente calidad.Esta operación contracíclica refleja exactamente el modo en el que, a nuestro juicio, deben actuar las compañías mineras, aunque ello exija contar con un equipo directivo capaz de resistir la presión inmediata del mercado, cualidad que, en este caso, encarna la familia.
Empresas resistentes a los ciclos
Asimismo, cabe señalar que este tipo de grupos que ejercen el control tiende a compartir nuestra apuesta por un planteamiento de inversión a largo plazoy que, además, se posicionan de esta manera siendo conscientes de los riesgos en lo referente al volumen de deuda que la empresa quiere y puede asumir.
En el ámbito de las finanzas corporativas modernas, se ve con buenos ojos endeudarse con sensatez, pues el apalancamiento financiero maximiza la creación de valor al multiplicar los rendimientos.Las empresas familiares, sin embargo, asocian deuda con fragilidad y riesgo:lo cual reduce el margen de maniobra en caso de contratiempo y puede suponer, además, la subordinación a los bancos o a los mercados de renta fija durante los ciclos de debilidad económica.
Intereses en sintonía
Los mercados emergentes ofrecen a las empresas un contexto muy característico, marcado por la evolución constante de las condiciones económicas, políticas, normativas y financieras.La prudencia que demuestran algunos grupos familiares les permite, en ocasiones, capear estas circunstancias y contribuir con ello a la creación de valor duradero.Apoyar a las familias que gozan de buena reputación es, a nuestro juicio, una forma importante de acercar intereses y ofrecer a los inversores rentabilidades con «conciencia del riesgo».
Glen Finegan es director de Renta Variable de Mercados Emergentes Mundiales en Janus Henderson Investors.
Pixabay CC0 Public DomainGeralt. AIG presenta su solución para el fenómeno Fintech
“La experiencia desarrollada durante más de 20 años para ayudar a responder a algunas de las mayores violaciones de datos ocurridas en el mundo nos permite ofrecer una solución novedosa para el fenómeno Fintech”, señaló Lucas Scortecci, director de Líneas Financieras de AIG, en la inauguración del evento en el que la aseguradora ha presentado sus novedades y soluciones: ‘La revolución digital en el fenómeno Fintech’.
Durante el evento, que se celebró en Madrid (España), se presentaron las novedades que se refieren fundamentalmente a la flexibilidad de las pólizas, los Servicios de Prevención y consultoría de riesgos. Durante la jornada no solo se explicó en qué consiste la revolución digital sino también los cambios normativos y la percepción del riesgo desde el punto de vista del cliente.
La firma defendió su intención de acompañar y asesorar a los clientes en el proceso de transformación digital, idea que fue reiterada también por Mario Díaz-Guardamino, director de desarrollo de negocio de la compañía en Iberia. Durante la clausura del acto, hizo especial hincapié en que “los corredores tienen un papel fundamental en la concienciación del riesgo cibernético”.
El evento se dividió en tres partes: una charla sobre la revolución digital impartida por Ramsés Gallego, experto en sistemas de seguridad de datos, estratega y ‘evangelista’ de la corporación internacional Symantec, que desarrolla y comercializa programas de seguridad informática, y dos mesas redondas, una sobre ‘Nuevas amenazas del ransomware y retos de la GDPR (Reglamento Europeo de Protección de Datos)’ y otra sobre ‘Fenómeno Fintech y aspectos regulatorios’.
Ramsés Gallego señaló durante su ponencia que “estamos viviendo un cambio de era” y emuló a Gandhi para decir que “el futuro depende de lo que hagamos hoy”. Todo ello para aconsejar a las empresas que se preparen porque “los ciberataques están justo aquí delante” y para evitarlos hay que tener las respuestas correctas. Incidió especialmente en el llamado internet de las cosas (IoT), citando estadísticas que apuntan que en 2020 habrá 50.000 millones de cosas conectadas a internet. “Mi reloj y mi teléfono saben más de mí que yo mismo”, reconoció, al tiempo que advertía que el internet de las cosas es también el internet de las amenazas y de los problemas. Y concluyó su ponencia usando una frase de la Madre Teresa de Calcuta para resumir que “no hacer nada no es una opción”.
En la primera de las mesas debatieron Olivier Marcen, responsable del producto de CyberEdge de AIG para la zona sur de Europa, María Vidal, Asociado Senior- IP & IT- de Deloitte Legal, y el propio Ramsés Gallego. Estuvo moderada por Carlos Rodríguez Sanz, responsable del producto de CyberEdge de AIG en España. Expusieron las principales amenazas cibernéticas, los cambios regulatorios que se avecinan y la solución aseguradora modular que ofrece AIG.
La fuerza de la tecnología
María Vidal se centró en explicar el nuevo reglamento europeo que entrará en vigor en mayo de 2018, MiFID II, que será directamente aplicable y obligará a las empresas a tener mucho más control interno de sus datos y los de sus clientes. “Las empresas van tarde en su adaptación, pero lo positivo es que están concienciadas”, comentó dando una de cal y otra de arena. Por su parte, Olivier Marcén analizó la evolución del ciberseguro, que, según él, “será el seguro del año”.
El panel que cerró el evento, centrado en el fenómeno Fintech, estuvo integrado por Teresa de Andrés, responsable de la Línea de Instituciones Financieras de AIG, Manuel López, socio de Ashurst, y Giorgio Semenzato, consejero delegado y cofundador de Finizens. Actuó como moderadora María Victoria Valentín-Gamazo, MLC leader de AIG, quien destacó que el Fintech es un fenómeno que ha crecido de forma exponencial en los últimos 4 años. En marzo pasado había en España unas 240 compañías fintech y 60 insurtech, 200 más que un año antes, según datos de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), que estima que al inicio de 2018 habrá más de 400. Manuel López explicó que es un fenómeno tan novedoso que muchas de sus actividades aún no están reguladas.
Teresa de Andrés fue muy contundente al señalar que los principales riesgos de las Fintech son la responsabilidad civil profesional y el riesgo cibernético. Para hacerles frente, recomendó un nuevo producto de AIG, el FintechEdge, que ofrece “una solución a la vanguardia para cubrir los riesgos profesionales, de gestión y ciber” para estas empresas. Además, enfatizó, “es un único producto modular donde las coberturas se adaptan a las necesidades de cada cliente. Una única póliza, un único recibo y todos sus riesgos financieros y tecnológicos cubiertos”. Y, como en todas las pólizas de esta compañía, los asegurados cuentan con asistencia durante las 24 horas del día los 365 días del año.
El evento, que se celebró en el hotel Eurobuilding de Madrid, contó con la participación de más de un centenar de corredores y clientes, quienes tuvieron la posibilidad de plantear sus dudas y necesidades personales a los ponentes en el transcurso de un coffework posterior a las intervenciones.
Pixabay CC0 Public DomainSalvopod. Gradual y puntual, así será la senda de subida de tipos del Banco de Inglaterra
El Banco de Inglaterra elevó ayer los tipos por primera vez en más de una década. Así, el banco decidió pasar los tipos del 0,25% al 0,50%, apoyándose en una inflación que ya está en el 3%. En el seno del banco, no hubo unanimidad a la hora de tomar la decisión ya que pesa la incertidumbre que el Brexit genera. De todas formas, la institución prevé futuras subidas de forma gradual.
El Brexit y la menor crecimiento económico son, en opinión de las gestoras, los dos grandes obstáculos para esperar más subidas. “A pesar de la importancia simbólica del aumento de las tasas de ayer, este será un ciclo de ajuste muy superficial y gradual. Creemos que el Banco podrá elevar las tasas a lo sumo tres veces más en los próximos años, ya que la incertidumbre Brexit, el menor crecimiento potencial y el elevado nivel de crédito al consumo mantienen bajas las tasas de interés que la economía puede absorber sin volcarse”, apunta Jeremy Lawson, economista jefe de Aberdeen Standard Investments.
Una valoración que también comparte Léon Cornelissen, economista jefe de Robeco, “A primera vista, el alza parece razonable ya que la inflación actualmente está en el 3%. Pero esto es una consecuencia de la temprana depreciación de la libra, y lo más probable es que sea de forma temporal, ya que hay poca evidencia de que se pueda producir una espiral de salarios y precios. Por el contrario, las ganancias reales se están estrechando”, explica.
Para Lawson, el Banco de Inglaterra mantendrá un ritmo intermedio entre el que marque la Fed por un lado y el BCE y el Banco de Japón por otro. “En los Estados Unidos esperamos al menos cinco aumentos de tarifas en los próximos dos años, a partir de diciembre”, explica como comparación.
El motivo de esta postura intermedia es claro: la economía del Reino Unido no muestra signos de aceleración en este momento, a diferencia de Estados Unidos y la zona euro. Esto explica, según Corneliseen, que “el Banco de Inglaterra haya declarado que los incrementos futuros tendrán lugar solo a un ritmo gradual y en una medida limitada. Por lo tanto, la subida de tipos puede considerarse como una debilidad.
Impacto en el mercado
En principio, los mercados ya descontaban que el Banco de Inglaterra subiría ayer los tipos y asumieron el mensaje que con ello se lanzaba: pese al mediocre crecimiento económico, el Reino Unido ha estado creciendo por encima de su límite de velocidad.
“Desde el referéndum Brexit, la economía sea comportado mejor de lo esperado, mientras que la inflación ha aumentado de manera pronunciada, en gran parte debido a la depreciación en libras esterlinas. Pero la institución considera que la capacidad de crecimiento de la economía ha sido golpeada por Brexit, por lo que no confía en que haya un gran margen de mejora. Ante la subida de tipos, dos de los nueve miembros del comité votaron en contra del aumento, destacando que aún existen riesgos sustanciales para la economía”, puntualiza Azad Zangana, economista europeo senior de Schroder.
Un mercado que, en opinión de Toby Nangle, director de Multi-Asset, EMEA en Columbia Threadneedle Investments, ya esperaba esta decisión. “El mercado casi había descontado por completo el aumento en las tasas de interés que el Banco de Inglaterra. Esto normalmente significaría que habría poca reacción. Sin embargo, la reacción inmediata fue que la libra cayera más del 1% frente a todas las monedas principales y que los rendimientos de los bonos del Reino Unido caigan bruscamente. Las acciones del Reino Unido se recuperaron, pero esto parece reflejar casi por completo el movimiento cambiario: obtuvieron una rentabilidad inferior a las acciones en el extranjero en términos de moneda común. La razón de esta reacción fue que el Banco dejó de lado su afirmación de que las tasas podrían necesitar subir más de lo que el mercado espera, y el mercado interpretó esto como una eliminación del riesgo de que este fuera el primero de muchos aumentos por venir”, explica.
Howard Cunningham, gestor de cartera de renta fija en Newton, parte de BNY Mellon, coincide en la valoración que hace Nangle y añade que la decisión estuvo “por debajo de las expectativas del mercado”.
“Desde nuestro punto de vista, es una medida valiosa, y es apropiado revertir el recorte de tasas de emergencia implementado en agosto de 2016, tanto para disipar la complacencia de que las tasas nunca subirán, y también para indicar que no habrá demasiada inflación. Sin embargo, estoy menos convencido de que un ajuste adicional es inminente, y anticipo que la inflación debería comenzar a disminuir, con la posibilidad de que la incertidumbre del Brexit pueda pesar sobre la actividad económica”, concluye Cunningham.
Foto: Pxhere cc0. Es momento para asumir más riesgo en valores de renta variable y emergentes
El crecimiento avanza de forma estable y se sitúa en tasas por encima de la tendencia en todo el mundo. Prevemos una inflación al alza en EE.UU., pero plana y en niveles reducidos en la zona del euro, lo que contribuirá a una mayor divergencia en materia de política monetaria. La notable estabilidad del crecimiento está dando lugar a una volatilidad moderada en los mercados, lo que constituye un terreno fértil para asumir más riesgo en valores de renta variable y emergentes.
La inflación constituye un componente esencial para las perspectivas de política monetaria y de los mercados. Nuestra nueva herramienta BlackRock Inflation GPS sugiere que la inflación subyacente de Estados Unidos volverá a aumentar hasta alrededor del 2%, lo que conferirá a la Fed la confianza para continuar con la normalización de su política. En la zona del euro, el retraso de la recuperación se traduce en que su economía sigue albergando una gran capacidad de producción inutilizada. Es posible que el Banco Central Europeo amplíe sus políticas ultra acomodaticias más de lo previsto por los mercados.
Creemos que la tendencia positiva del crecimiento impulsará los rendimientos de los bonos tras la caída derivada de un periodo de inflación moderada, las preocupaciones en el plano geopolítico y una reducción en las perspectivas de subidas de tipos por parte de la Fed. Aun así, creemos que cualquier subida de los rendimientos se verá limitada por factores estructurales, como el envejecimiento de la población, el exceso de ahorro y el anémico crecimiento de la productividad. En nuestra opinión, el dólar se verá apuntalado por la normalización de la política monetaria estadounidense y la posibilidad de que se produzcan sorpresas alcistas en el plano económico.
¿Cuáles son los riesgos? A medida que la Fed u otros bancos centrales retiren sus políticas de relajación cuantitativa, no pueden descartarse los errores políticos o la falta de comunicación. La economía china podría ralentizarse si el país ratifica las reformas sobre el crecimiento a corto plazo en un Congreso del Partido de gran relevancia. Los riesgos geopolíticos también acechan. No obstante, creemos que existen pocos desencadenantes que podrían desviar a los mercados de su tendencia de volatilidad reducida reforzada con un crecimiento sostenido.
Los rendimientos estructuralmente más reducidos sustentan nuestra visión positiva sobre la renta variable y otros activos de riesgo. Mantenemos una visión alcista en los mercados emergentes, ya que las valoraciones son interesantes, los inversores están regresando a este segmento y la renta variable de esta región cada vez se orienta más hacia las empresas de alto crecimiento. Nos gustan los valores japoneses y europeos y, en general, preferimos la renta variable a la deuda corporativa, donde se descuentan demasiados acontecimientos favorables. Priorizamos los factores de estilo de momentum y value en renta variable.
CC-BY-SA-2.0, FlickrFoto: Dafne Cholet. Qué esperar del último trimestre del año en los mercados
Con una evidencia limitada del exceso en el sistema financiero global y en su mayoría de tasas de interés bajas en todo el mundo, me siento optimista acerca de la perspectiva económica global.
Desde Loomis Sayles creemos que la expansión va a continuar, impulsada por el crecimiento de las economías emergentes. La depreciación del dólar en relación con otras divisas a la fecha ha sido un impulsor clave del rendimiento de los activos de los mercados emergentes y ha contribuido a las ganancias de los corporativos multinacionales.
En lo que se refiere a política monetaria, en mi opinión, quienes toman las decisiones cambiarán pronto de dirección, eliminando la política acomodaticia en un periodo de unos cuantos años y a un ritmo alineado con los fundamentales. Los bancos centrales ya han comunicado sus cambios en la política, lo cual ha contribuido a tranquilizar a los inversionistas porque un error en la política es menos probable.
Con todo esto, los rendimientos de la deuda pública de los mercados desarrollados deberán experimentar mayores rendimientos en el futuro, pero la trayectoria parece a la baja con base en una visión benéfica de la inflación y de la política monetaria en el mediano y corto plazos.
En Loomis Sayles vemos que las ganancias corporativas están en un canal sincronizado por primera vez desde el 2006. Las valoraciones, ya sea diferenciales con opción a ajuste con los índices de crédito o múltiples P/E de renta variable, siguen estando con perspectiva al alza, pero el aumento de los ingresos deberá mantenerse como un eje clave de apoyo. Si la política monetaria acomodaticia se retira cuidadosamente—y se evitan los sucesos inesperados que podrían drásticamente elevar el riesgo de los mercados—creo que muchas clases de activos podrían generar retornos positivos absolutos en los próximos 12 meses, aunque tal vez menos que los promedios históricos.
Por último, de cara al último trimestre del año, el dólar deberá permanecer estable o levemente débil en comparación con sus contrapartes globales, particularmente en los mercados emergentes, donde el crecimiento económico acumulado ha venido superando al de EE.UU.
Craig Burelle, analista de investigación de Estrategias Macro de Loomis Sayles, filial de Natixis Global Asset Management.
Pixabay CC0 Public DomainRitaE. Deje a un lado las ideas preconcebidas: las empresas del segmento climático prosperan
La popularidad de la temática climática y medioambiental ha crecido exponencialmente en los últimos años, dado que los inversores reconocen cada vez más los múltiples catalizadores que apuntalan esta megatendencia a largo plazo. A pesar de ello, es difícil dejar atrás dos ideas preconcebidas profundamente arraigadas entre los inversores.
El primer equívoco es la creencia en que las soluciones centradas en el cambio climático y el medio ambiente se limitan fundamentalmente al sector de las energías alternativas. No obstante, esta restringida descripción subestima considerablemente las amplias oportunidades de inversión que ofrece esta megatendencia, en particular, en empresas orientadas a la eficiencia de recursos. La segunda falacia es la percepción de que las empresas que ofrecen soluciones beneficiosas para el medio ambiente no pueden brindar rentabilidad a sus accionistas.
Si bien numerosas empresas no fueron capaces de generar flujos de efectivo estables en el pasado, este sector, que protagoniza una rápida evolución, se ve impulsado en la actualidad por unos sólidos fundamentales. La creencia en que la inversión en la temática climática y medioambiental solo será fructífera en la próxima generación también es errónea: estas soluciones ya están arrojando resultados.
Convergencia de intereses
Antes de la crisis financiera, el panorama climático y medioambiental se guiaba fundamentalmente por la política, en particular en lo relativo a los subsidios y la legislación. En la actualidad, es una cuestión puramente económica. Invertir en soluciones climáticas constituye una decisión racional tanto para consumidores como para empresas.
El incentivo económico, es decir, la lógica económica tanto para consumidores como para empresas de invertir en soluciones climáticas, ha alcanzado claramente un punto de inflexión. Las empresas entienden que una mayor sostenibilidad es vital para mantener la competitividad en el mundo actual.
Al mismo tiempo, la adopción de medidas positivas para el medio ambiente se ve respaldada por la sociedad en su conjunto. No obstante, la mayoría de los participantes del mercado sigue subestimando y estudiando de forma insuficiente el efecto de la temática del clima y el medio ambiente como catalizador de los flujos de efectivo de las empresas.
Más allá de las energías alternativas
En el ámbito climático y medioambiental, nos centramos en tres áreas de inversión principales: los actores innovadores en el segmento de las energías alternativas, las empresas orientadas a la eficiencia de los recursos y las firmas reorientadas hacia la protección medioambiental.
Nuestra exposición a las energías alternativas representa alrededor del 5% y se concentra en empresas que apuestan por tecnologías innovadoras y respetuosas con el medio ambiente para la generación de energía más limpia. Mientras que la cuota mundial de energía primaria obtenida a partir de fuentes renovables todavía es muy reducida, las energías renovables libres de emisiones, como la solar y la eólica, han probado su viabilidad económica, y las mejoras en este campo favorecerán una mayor adopción. Nuestro análisis nos lleva a creer que la electricidad se convertirá, a largo plazo, en la principal forma de energía consumida, y que la era del petróleo y el carbón está tocando a su fin.
Mantenemos el 25% de la asignación en empresas con ofertas sólidas en el marco de la protección del medio ambiente y de la naturaleza. Este segmento a menudo se ve impulsado por la normativa medioambiental y las consideraciones en materia de gestión del riesgo, así como por la mejora continua de la calidad de los productos y servicios. La prevención del posible coste futuro de los factores negativos externos es tan importante como lidiar con los problemas heredados del pasado.
Firmas optimizadoras
La mayoría de nuestra estrategia, el 70%, se ha asignado a firmas optimizadoras en el ámbito de la eficiencia de recursos, es decir, a aquellas empresas que apuestan por la mejora de la eficiencia con sus productos y servicios. Una compañía ejemplar que está prosperando en este campo es Hexcel Corp, líder en la producción de fibra de carbono a nivel mundial. La fibra de carbono es un material que ofrece numerosas ventajas, dado que es considerablemente más ligero y sólido que el acero y el aluminio.
Las aeronaves de última generación, como el Airbus A380 y el Boeing 787 Dreamliner, se componen de aproximadamente un 50% de fibra de carbono, gracias a lo cual registran un 20% más de rendimiento de combustible que los aviones anteriores de igual tamaño. Puesto que el combustible constituye uno de los mayores costes para las aerolíneas, Hexcel les ofrece un ahorro considerable y genera valor para los accionistas, por no mencionar su contribución a la reducción de las emisiones del sector de la aviación.
Asimismo, la fibra de carbono está empezando a introducirse en otras aplicaciones industriales, como los aerogeneradores y los automóviles de alta gama. Este abundante viento a favor ha apuntalado la cotización de las acciones de Hexcel hasta prácticamente multiplicar por diez su valor desde inicios de la fase alcista del mercado, en 2009, muy por encima del alza del mercado en su conjunto durante el mismo periodo.
Efecto Trump
Por último, la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima a principios de año fue claramente un acontecimiento negativo, puesto que consideramos que este acuerdo será positivo para el planeta a largo plazo.
No obstante, el apoyo político es únicamente uno de los catalizadores de esta megatendencia. Dejando a Donald Trump a un lado, seguimos convencidos de que el mundo asiste a una revolución en las actitudes ante el clima y el medio ambiente, y las empresas se sitúan al frente de este cambio.
Tribuna de Thomas Sørensen y Henning Padberg, gestores de cartera del fondo Global Climate and Environment de Nordea Asset Management.
Foto: Reserva Federal. Powell sería el presidente de la Fed más rico en casi 70 años
Jerome H. Powell fue elegido por Donald Trump para convertirse en el próximo presidente de la Junta de Gobernadores del Sistema de la Reserva Federal. De ser aprobado por el senado, Jay, como le dicen en el banco, lideraría la Fed por un período de cuatro años a partir del 3 de febrero de 2018.
El originario de Maryland ha sido miembro de la Junta de Gobernadores desde Mayo de 2012, es considerado dovish, y sería el primer presidente de la Fed sin un título en economía desde finales de los años 70. En un discurso reciente sobre mercados emergentes, Powell dejo entrever que no se esperan alzas exageradas en un futuro. El mercado lo considera una opción viable de continuidad al trabajo de Janet Yellen.
De acuerdo con un comunicado de la Casa Blanca «Powell ha demostrado liderazgo constante, buen juicio y experiencia en políticas. Powell traerá a la Reserva Federal un fondo único de servicio gubernamental y experiencia comercial».
Anteriormente se desempeñó como subsecretario del Departamento del Tesoro en la administración del presidente George H.W. Bush, y cuenta con casi tres décadas de experiencia empresarial que incluyen su participación en la firma de private equity Carlyle Group. Según declaró este año, su patrimonio se ubica entre los 19,7 y los 55 millones de dólares, por lo que al asumir el puesto, se convertiría en el presidente más rico de la Reserva Federal desde Marriner Eccles, que ocupó el cargo entre 1934 y 1948.
Powell se graduó de Política de la Universidad de Princeton, y consiguió un juris doctor en la Universidad de Georgetown, donde se desempeñó como editor en jefe del Georgetown Law Journal.
Foto: Abhishek Shirali. Supervivencia del más apto: Cómo la indexación salvará a la gestión activa
Son tiempos difíciles para los gestores de inversiones activas. La regulación, la transparencia y la relevancia de los costos han conspirado para transferir billones de dólares de estrategias de inversión activa a indexación pasiva. De acuerdo con la opinión general, el panorama para la inversión activa es sombrío, a medida que los inversionistas pierden la paciencia ante la prolongada racha de bajos rendimientos de los gestores activos contra los principales índices.
Además, la mayoría de dichos gestores continúan cobrando comisiones significativamente más altas que las inversiones pasivas alternativas. Después de más de 35 años de retornos impulsados por beta que generan márgenes de beneficio anormalmente elevados en toda la industria, la mezcla de más cobros y menos retornos parece insostenible.
Lo anterior representa un panorama negativo. Si bien los gestores activos siempre han competido entre sí, nunca han tenido que enfrentar una amenaza de esta magnitud. Pero irónicamente, las presiones que emergen de las estrategias pasivas baratas pueden, al final, salvar al sector de la gestión activa.
Como lo demostró Darwin, las especies más adaptables son las que sobreviven. En este caso, la inversión pasiva obliga a realizar cambios en la gestión activa que hace mucho debían haberse realizado. Hay cinco tendencias que beneficiarían a los gerentes activos que se mejor se adapten en los próximos años.
En primer lugar, evidentemente, la indexación está forzando a los gestores activos a reevaluar la competitividad de sus comisiones. A futuro, los gestores activos deberán alinear mejor sus comisiones con su capacidad de generar mayores retornos. Estos ajustes a la baja mejorarán el rendimiento neto. Los cambios regulatorios también juegan su papel. Directrices como RDR en el Reino Unido y las nuevas reglas fiduciarias en Estados Unidos están obligando a los compradores de fondos a comprar clases de acciones de menor costo con la eliminación de muchos costos extremos.
Desaparición de productos caros
En EEUU, las acciones B con altas comisiones desaparecieron hace años, mientras que las ventas de las otrora populares acciones C están por acabar. Lo cierto es que muchas de estas clases de acciones tenían cocientes de gastos totales suficientemente altos como para que el rendimiento a largo plazo fuera improbable. El giro del sector hacia menores costos parece estar en camino. Un estudio reciente de FUSE Research Network señala que las comisiones promedio para fondos activos de renta variable han caído de 0,94% a 0,75% en la última década, o 20%. A la vez que los gestores activos continúan reduciendo comisiones y los inversionistas demandan más reducción en las clases de acciones, hay menos rezagos estructurales en el universo de la gestión activa.
Más que un rendimiento mejorado, más atención en los costos podría aportar beneficios adicionales. Creemos que menos ingresos por comisiones resultarán en una era de mayor disciplina y eficiencia para los gestores activos. Con los años, los altos márgenes de ganancias en toda la industria han permitido que se disperse el enfoque de los gestores activos en el tema. Muchos sobreinvirtieron en áreas del negocio no relacionadas con la generación de alfa, pero con márgenes menores, es probable que los días de ventas masivas y bonos estén contados.
Generar alfa
Las presiones por generar ganancias obligarán a los gestores activos a optimizar y centrarse totalmente en las actividades que generan alfa. Recurrirán cada vez más a la tecnología promovida por gestores pasivos para reducir costos laborales y aumentar la constancia del rendimiento. Las negociaciones inteligentes y el uso eficiente de las técnicas cuantitativas pueden conducir a menores gastos y retornos más competitivos.
Un mayor enfoque en la generación de mayores retornos naturalmente impulsará a los gestores a conformar portafolios más diferenciados. Ya en la década de los 80, las instituciones comenzaron a reconocer que los portafolios podrían ser más eficientes al separar beta barato del alfa más caro. Hoy, incluso los inversionistas minoristas entienden la amenaza de acaparar y pagar de más por beta, y están forzando gradualmente a los indexadores de closet a salir del negocio.
Dado que los inversionistas fluctúan entre beta con una comisión baja y alfa con comisiones más altas, los fondos activos que queden estarán más concentrados y con menos superposición con los puntos de referencia. Si bien esta «participación activa alta» puede por si sola no bastar para generar mayor retorno, sin duda es una condición necesaria. En consecuencia, menos estrategias estructuralmente incapaces de superar su carga de gastos permanecerán en las bases de datos. Al igual que las comisiones más bajas, esta tercera tendencia también mejorará el desempeño relativo de los gestores activos en comparación con sus puntos de referencia.
Otra consecuencia del aumento de la inversión pasiva es una deficiente asignación del capital. Contrario a la intuición, la indexación puede estar generando más oportunidades para los gestores activos a medida que se añade más capital al piloto automático sin considerar la calidad de los activos. Actualmente, la mayoría de los activos indexados se asignan simplemente en función de la capitalización del mercado (para acciones) o del tamaño de la emisión (para bonos). No se diferencia entre los fundamentales de las empresas, valoraciones, riesgo o prácticas de gobernanza. Si bien los inversionistas pueden esperar que los mercados sigan siendo razonablemente eficientes, el aumento de los activos indexados generará mayores focos de valores con precios erróneos. De nuevo, no hay garantía de que la mayoría de los gestores activos puedan aprovechar sistemáticamente estas cotizaciones.
Beta puro
Por último, las estrategias activas pueden beneficiarse de una de las debilidades inherentes a la indexación: la incapacidad para gestionar el riesgo. Los índices de mayor capitalización de mercado y de emisión ponderada están totalmente invertidos en todo momento y proporcionan beta puro, que genera todo lo que el mercado puede ofrecer, bueno y malo. Desde 2009, esto ha sido benéfico para las estrategias pasivas, a la vez que las acciones globales han subido y las tasas de interés han caído. Pero en algún momento la tendencia bajista regresará, y entonces los inversionistas redescubrirán el lado más oscuro de mantener activos en piloto automático.
Si bien nada garantiza que las estrategias activas excedan en promedio a los índices en la próxima venta masiva, estos gestores tienen al menos la oportunidad de eliminar el riesgo durante los períodos problemáticos. Para el próximo mercado bajista, muchos inversionistas que resultaron beneficiados por la participación total al alza se darán cuenta del impacto de la exposición total a la baja. Al igual que los aviones y autos de conducción autónoma, el entusiasmo por el piloto automático puede disminuir después del primer choque. Esto puede ocurrir cuando los inversionistas adquieran más respeto por las estrategias activas que pueden ofrecer una protección a la baja que los índices, por su propia naturaleza, no pueden proporcionar.
Ninguno de estos factores, individualmente o en su conjunto, asegura que el gestor activo promedio superará al índice o al neto de sus comisiones. Sin embargo, las presiones ejercidas por la indexación pasiva están forzando a los gestores activos a enfrentar fuentes prolongadas de bajo desempeño. Al establecer comisiones más razonables y descartar índices de closet, las estrategias activas aumentarán en los rankings de competitividad. Además, la llamada de atención del próximo mercado bajista forzará a los inversionistas a ser más exigentes con la calidad de los activos que poseen, llevando a muchos hacia estrategias que puedan gestionar mejor los riesgos. En vez de quejarse, los gestores activos deben aceptar los cambios del sector de la gestión de activos. A la larga, las presiones competitivas de la indexación pasiva pueden salvar a la gestión activa.
Columna de Natixis Global Asset Management escrita por David Lafferty.
. Seis tendencias que demuestran un cambio en las percepciones sobre la inversión sostenible
En los últimos años, la inversión sostenible ha mostrado una importancia creciente para los inversores de todo el mundo. No obstante, aún queda camino por recorrer antes de que la mayoría de inversores reconozcan este tipo de inversión como una forma efectiva de lograr una repercusión positiva en el mundo.
Esta es una de las principales conclusiones del Estudio Global de Inversión de Schroders elaborado este año, en el que se encuestaron a más de 22.000 inversores de 30 países de todo el mundo.
Las tendencias identificadas en el mismo indican que la inversión en fondos sostenibles seguirá creciendo, pero la gestora advierte: “Si logramos concienciar a los inversores sobre cómo este tipo de inversión puede lograr tanto beneficios potenciales como repercusiones positivas en el mundo, este crecimiento puede verse apuntalado”.
Estas son los datos más relevantes extraídos de la encuesta:
1.- Cambian las percepciones sobre la inversión sostenible: Más de tres cuartos (78%) de los encuestados creen que la inversión sostenible es más importante para ellos ahora y casi dos tercios (64%) han aumentado sus inversiones sostenibles en comparación con hace cinco años.
2.- El público general aún debe concienciarse sobre el uso de la inversión sostenible de cara a lograr repercusiones positivas: A escala global, la gente muestra comportamientos sostenibles en sus vidas cotidianas —el 72% reduce o recicla sus residuos domésticos a menudo y el 44% compra comida orgánica habitualmente —, sin embargo, parece que la concienciación general sobre la inversión sostenible es menor. Sólo el 42% de los encuestados elige los fondos de inversión sostenibles frente a otros tipos de fondos de cara a contribuir a una sociedad más sostenible.
3.- Los millennials son la generación más dispuesta a valorar los fondos sostenibles e invertir en ellos. Más de la mitad (52%) de los Millennials invierte a menudo o siempre en fondos sostenibles, en comparación con el 40% de la Generación X y el 31% de la generación del Baby Boom.
4.- Los países que muestran comportamientos más sostenibles también son más propensos a invertir en fondos sostenibles. En los cinco primeros países por porcentaje de personas que muestran comportamientos sostenibles, una media del 65% de los encuestados invierte en fondos sostenibles, mientras que en los cinco últimos esta media se sitúa en un 27% únicamente.
5.- La gente se muestra dispuesta a mejorar su conocimiento sobre aquellas inversiones que tengan repercusiones positivas: se trata del primer ámbito de inversión sobre la que los encuestados quieren saber más (31%).
6.- Los inversores del continente americano fueron los que más predisposición mostraron a invertir de forma sostenible y los europeos los que menos. De media, aproximadamente la mitad de los encuestados americanos (47%) invierte a menudo o siempre en fondos sostenibles, en comparación con el 37% de los europeos.