Foto: AMEXCAP. Todo listo para el Foro de Capital Privado Región Norte 2018
La Asociación Mexicana de Capital Privado (“AMEXCAP”), tiene todo listo para la cuarta edición del «Foro de Capital Privado Región Norte» en Monterrey, Nuevo León, que se enfocará en los temas más relevantes para la industria de Capital Privado en México, llevando a una de las regiones más prosperas del país las tendencias, oportunidades de inversión y casos de éxito.
Inversionistas, Family Offices, Fondos de Capital Privado, Empresarios, Emprendedores, Firmas de asesoría especializadas y Organismos Gubernamentales, se darán ciota el próximo 30 de agosto, en las instalaciones del Club Industrial (Gran Salón A. Dirección: Av. Parteaguas #698, Colonia Los Arcángeles, San Pedro Garza García, Nuevo León, México, C.P. 66266) para brindar un panorama claro de la industria y aportar sus distintos puntos de vista.
El Foro de Capital Privado Región Norte es reconocido por los actores del ecosistema como un punto de encuentro clave para el impulso de la actividad económica y empresarial de Nuevo León y en general de la región norte del país, quiere asisitir puede registrarte en este link y utilizar el código de descuento: FNOR18FUNDS
Pixabay CC0 Public Domain. Janus Henderson Global Dividend Index: los dividendos mundiales se disparan y marcan un nuevo récord
Según el Janus Henderson Global Dividend Index, los dividendos mundiales se incrementaron un 12,9% interanual en el segundo trimestre hasta los 497.400 millones de dólares, batiendo así cómodamente un nuevo récord. Los repartos aumentaron en prácticamente todas las regiones del mundo en términos generales.
Se batieron récords en doce países, entre los que se encuentran Francia, Japón y Estados Unidos, que constituyen algunos de los principales contribuidores a la distribución de dividendos a escala mundial. El Janus Henderson Global Dividend Index cerró el trimestre en un nuevo máximo de 182 puntos, lo que indica que los dividendos mundiales han aumentado más de un 80% desde el año 2009.
Los efectos de conversión catapultaron los resultados en tasa general. Aun así, en base subyacente —el parámetro de Janus Henderson para calcular las principales tendencias— los repartos mundiales avanzaron un 9,5%, el incremento más acelerado de los últimos tres años.
El segundo trimestre está dominado por la región europea (excl. Reino Unido), dado que dos tercios de sus dividendos se distribuyen en este periodo. El crecimiento de los repartos en esta zona fue el más elevado desde el segundo trimestre de 2015 en tasa subyacente.
Las empresas europeas abonaron una cifra récord de 176.500 millones de dólares, lo que refleja un aumento interanual del 18,7%, dado que el incremento de los beneficios empresariales en 2017 se reflejó en los dividendos. El crecimiento subyacente supuso un 7,5%, tras tener en cuenta la fortaleza de las monedas europeas frente al segundo trimestre del año pasado, junto con otros factores menos determinantes.
Francia, Alemania, Suiza, Holanda, Bélgica, Dinamarca e Irlandase anotaron nuevos máximos. Únicamente un reducido número de empresas recortaron su remuneración al accionista, entre las que figuran Deutsche Bank, EDF y Credit Suisse.
“El segundo trimestre superó nuestras expectativas en todas las regiones del mundo, y los inversores centrados en la percepción de rentas acogerán con agrado las distribuciones récord y la solidez del crecimiento, sin olvidar las alentadoras perspectivas de futuro. Incluso en las regiones que no gozan del favor del mercado, como Europa, los dividendos siguen ganando terreno, impulsados por el crecimiento continuo de la economía y de los beneficios corporativos”, explica Ben Lofthouse, responsable de Global Equity Income en Janus Henderson.
En Estados Unidos, las distribuciones aumentaron un 4,5% hasta una cota máxima de 117.100 millones de dólares. El crecimiento subyacente fue del 7,8% tras tener en cuenta la caída de los dividendos extraordinarios y las variaciones en el índice, su expansión más elevada de los dos últimos años.
A pesar de que su expansión fue ligeramente inferior a la media durante el segundo trimestre, los dividendos estadounidenses han mostrado un crecimiento más estable que el de cualquier otra región, con solo cuatro trimestres de caídas durante la última década.
Solo 1 de cada 50 empresas estadounidenses recortó sus dividendos. La empresa de mayor envergadura que rebajó sus repartos fue GE —lo que se tradujo en una reducción del 10% de la tasa de crecimiento de los dividendos estadounidenses—, tras haber puesto en marcha un programa de reestructuración e intentar reducir sus deudas. Una vez más, Canadá desbancó a Estados Unidos en lo que a repartos se refiere.
El segundo trimestre es uno de los periodos en los que más dividendos se reparten en Japón, por lo que su acelerada tasa de crecimiento general del 14,2% (12,3% en base subyacente) ejerció un efecto considerable en el total mundial. La remuneración al accionista en Japón alcanzó la cifra récord de 35.900 millones de dólares, con empresas de gran capitalización como NTT, DoCoMo y Mitsubishi Corp que se anotaron alzas de casi un 25%.
Resto de Asia
En otras partes de Asia, el notable crecimiento general se vio impulsado por los generosos dividendos extraordinarios, aunque el crecimiento subyacente también fue digno de mención: se situó en un 13,5% en Hong Kong y en un 46,9% en Singapur. El grupo bancario DBS, ubicado en Singapur, se benefició del aumento de los beneficios y del excedente de capital para incrementar considerablemente sus dividendos: representó la mitad del crecimiento de los repartos en el país.
En Hong Kong, China Mobile protagonizó la principal contribución a la expansión de las distribuciones. Por último, en los mercados emergentes, la empresa china Sinopec, la mayor refinería de crudo del mundo, prácticamente triplicó sus dividendos gracias a la mejora de sus márgenes de refino y a una mejor combinación de ventas.
El sólido avance de los repartos a escala mundial ha provocado que Janus Henderson revise al alza su previsión de crecimiento subyacente de los dividendos para este año: de un 6% a un 7,4%. No obstante, el repunte del dólar está empañando esta mejora. Los dividendos del segundo semestre se convertirán a un tipo de cambio menos favorable, por lo que la previsión de Janus Henderson de 1,358 billones de dólares permanece intacta y equivale a un incremento interanual del 8,6% en tasa general.
“A más largo plazo, el efecto en el comercio mundial de la intensificación de las tensiones comerciales con EE. UU. podría mermar la rentabilidad de las empresas, aunque actualmente no es posible determinar su magnitud. No obstante, no perdemos el optimismo y creemos que, en su conjunto, los beneficios empresariales pueden seguir creciendo el próximo año, y las ratios de reparto en regiones clave del mundo, como Japón, tienen margen de mejora. En cualquier caso, los dividendos son menos volátiles que los beneficios, y estamos seguros de que, en 2019, el total mundial seguirá avanzando en tasa subyacente. La trayectoria del dólar puede afectar al crecimiento general de los repartos el año que viene, pero los efectos de las fluctuaciones de los tipos de cambio son insignificantes a largo plazo».
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. La Fed confirma en Jackson Hole su intención de aumentar los tipos de forma gradual
Desde hace 40 años, Jackson Hole es una cita ineludible para las autoridades de los principales bancos centrales del mundo. Por eso, el pasado viernes y sábado los ojos de los inversores estuvieron puestos en este valle al oeste del estado de Wyoming, esperando escuchar, en especial, las palabras Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (Fed).
Los banqueros centrales se han sentado a la mesa con un nuevo escenario de fondo marcado por el huracán sufrido por la lira turca, la ralentización del crecimiento en China, el aumento de la tensión ante una guerra comercial y un fuerte sentimiento de incertidumbre ante el proceso del Brexit en Europa. Pero sin duda, la mayor diferencia respecto a la reunión del año pasado ha sido el cambio de rumbo en la política monetaria de todos los bancos centrales, que caminan ya hacia la normalización y la subida de tipos.
De hecho, desde su última reunión, la Reserva Federal ha aumentado los tipos de interés básicos tres veces, al tiempo que ha sugerido un mayor ajuste. Mientras tanto, el Banco Central Europeo (BCE) también ha iniciado la reversión de la política monetaria que ha implementado en los últimos tiempos y planea eliminar gradualmente su programa de compra de bonos a finales de 2018.
Una tendencia que Powell reafirmó durante su discurso al señalar su intención de continuar subiendo los tipos de forma gradual. “La economía es fuerte. La inflación está cerca de nuestro objetivo del 2% y la mayoría de las personas que quieren un trabajo están encontrando uno. Si bien la inflación ha aumentado recientemente hasta acercarse al 2%, no hemos visto señales claras de una aceleración superior al 2%, y no parece haber un riesgo elevado de sobrecalentamiento”, afirmó.
La primera consecuencia de su esperado discurso fue la subida que experimentó el viernes el Nasdaq y el S&P500, en gran medida como consecuencia de afirmar que no detecta ese recalentamiento de la economía estadounidense.
En opinión de Stefan Rondorf, estratega de análisis senior y economista global de Allianz Global Investors, quitando el esperado discurso de Powell, “este año no son de esperar grandes giros de la política monetaria. Sin embargo, Jerome Powell, presidente del banco central estadounidense (la Fed), podría haber hablado sobre el volumen del balance de la Fed al que se aspira, lo que probablemente daría una idea de por cuánto tiempo quiere esta institución seguir retirando liquidez excedentaria del sistema bancario”.
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. Brasil: una cita electoral para octubre marcada por la volatilidad del voto y del mercado
Las últimas encuestas sobre la intención de voto en las elecciones que se celebrarán en Brasil este octubre señalan que los brasileños aún no tienen decidido a qué candidato apoyarán. Los escándalos por corrupción y la decisión judicial final sobre la candidatura del ex presidente Lula da Silva podrían cambiar el sentimiento de los votantes.
La volatilidad del voto también se traduce en volatilidad para mercado, que ya descuenta algo de turbulencias de aquí a las elecciones. Según las últimas encuestas, en la carrera para ocupar el Palácio do Planalto, Lula da Silva ha aumentado su ventaja. Sin embargo, desde el departamento de análisis de ING Bank, señalan que “el mayor cambio en el sentimiento del mercado local hacia las elecciones brasileñas durante el último mes ha sido una evaluación más constructiva sobre la capacidad del candidato del establishment, Geraldo Alckmin, para ganar”.
A su favor, Alckmin, tiene el haber logrado un amplía red de alianzas con los distintos partidos, lo que proyectaría un gobierno de estabilidad y tranquilizaría a los mercados, que tienen miedo de que se produzca un devaluación de la economía del país y arrastre con ello a toda la región.
“Los inversores esperan que Alckmin mejore considerablemente sus resultados en las encuestas a lo largo de septiembre, cuando arranque la campaña electoral y aumente su presencia en los medios de comunicación. La televisión sigue siendo la forma más importante de llegar al electorado en Brasil, a pesar del aumento que han supuesto las redes sociales. Estamos de acuerdo en que una mayor presencia dará a Alckmin mas posibilidades de pasar a la segunda ronda, pero no será suficiente para lograr una victoria”, señala el informe de ING Bank sobre las elecciones.
El punto débil de este candidato es a su vez que la alianza con los partidos se convierta en un freno, dado el desencanto que viven los brasileños con la clase política del país. “Como ya ocurrió este año en Colombia y México, el sentimiento anti establishment ha tenido un peso importante en los resultados electorales, frente a los discursos habituales que movilizan el voto”, matiza la entidad financiera en su análisis.
El otro elemento importante en estas elecciones es la candidatura de Lula da Silva por el Partido dos Trabalhadores (PT), pese a estar en la cárcel. Según ING Bank, “el consenso local es que la posibilidad de que los tribunales le permitan postularse como candidato es muy pequeña”, algo que no se sabrá con seguridad hasta finales de este mes o mediados de septiembre.
Con este contexto político de fondo, ING Bank considera que “es probable que las encuestas sean los principales motores nacionales para los activos locales en el futuro”. Y por ahora, según el sondeo realizado por la firma brasileña MDA, las encuestan sitúan a los candidatos en este orden: el ultraderechista Jair Bolsonaro (18,3 %), la ecologista Marina Silva (5,6 %), el socialdemócrata Geraldo Alckmin (4,9 %), el laborista Ciro Gomes (4,1 %) y el liberal Álvaro Dias (2,7 %).
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. La innovación y el uso de las tecnologías digitales predominan entre las 100 mejores empresas de países emergentes
En su noveno informe desde 2006 sobre las compañías líderes en mercados emergentes, Global Challengers 2018: Digital Leapfrogs, The Boston Consulting Group (BCG) identifica que la mayoría de firmas del ranking lo forman empresas líderes en innovación y adopción digital, tanto en sus mercados nacionales como internacionales. El nuevo informe muestra que el liderazgo digital es cada vez más un fenómeno de mercados emergentes a medida que los consumidores y las empresas adoptan tecnologías y herramientas online.
Los resultados de este año ponen de manifiesto que casi el 60% de las compañías en la lista de Global Challengers de 2018 son nativos digitales o pioneros en la adopción digital, en comparación con solo el 17% que hizo un uso significativo de las tecnologías digitales entre las empresas que conformaban este ranking en 2012. Estas compañías están logrando posiciones de liderazgo superando a sus homólogos de mercados desarrollados.
Algunas de estas empresas situadas en mercados emergentes son innovadoras en tecnologías digitales que llevan sus invenciones al mercado, construyendo negocios apalancados en nuevos fundamentos tecnológicos y adquiriendo participaciones en competidores de mercados desarrollados. Otras innovan en el uso de la tecnología para desarrollar nuevos productos y servicios en industrias más tradicionales o para revertir las formas tradicionales de fabricación o entrega de productos y servicios.
“En el futuro, creemos que los Global Challengers estarán bien posicionados para utilizar sus activos y ventajas digitales para capitalizar una serie de características definitorias de los mercados emergentes. Por ejemplo, estos mercados contienen los últimos grupos de alto crecimiento demográfico y económico del mundo, a los que los Global Challengers pueden acceder con eficiencia y productividad basada en el valor. Las empresas centradas en el consumidor pueden conectarse más fácilmente con una base cada vez mayor de consumidores digitalmente conocedores y abiertos a la utilización de nuevas tecnologías”, asegura Juan Vázquez, Partner & Managing Director de BCG.
Entre los Global Challengers, la adopción digital es evidente en múltiples sectores, entre los que destacan:
Productos industriales y fabricación: las tecnologías de la Industria 4.0 contrarrestan el reequilibrio de las cadenas de suministro mundiales y el aumento de los salarios en los centros de fabricación de mercados emergentes.
Consumidor: el comercio electrónico y las ventas y distribución omnicanal compensan la falta de canales comerciales modernos en muchas ciudades.
Tecnología, medios y telecomunicaciones: la infraestructura, el hardware y el software para un entorno móvil superan al PC como principal forma de conectarse.
Energía: las fuentes de energía renovables y las redes eficientes abordan los problemas de contaminación en las megaciudades de los mercados emergentes.
Cuidado de la salud: las posibilidades que ofrece la aplicación de la tecnología digital al cuidado de la salud ayuda a lidiar con la capacidad limitada de los hospitales en estos países y a frenar epidemias en aumento, como la diabetes.
Servicios financieros: los productos y servicios de Fintech se ofrecen en mercados donde las personas no tienen ni tarjetas de crédito ni historiales crediticios.
Con un enfoque que ha demostrado ser altamente eficaz, los Global Challengers desarrollan sus capacidades digitales esencialmente de tres maneras:
Son inversores activos en programas internos de innovación e investigación y desarrollo.
Buscan alianzas y se unen a ecosistemas digitales existentes o establecen los suyos propios.
Adquieren capacidades digitales a través de fusiones y adquisiciones e inversiones privadas en empresas y nuevas tecnologías.
De hecho, la investigación de BCG descubrió que, en términos de rentabilidad total para los accionistas a largo plazo (2000-2016), los BCG Global Challengers 100 han superado sustancialmente a sus pares mundiales, el S& P 500 y el índice MSCI Emerging Markets.
Más recientemente (2011-2016), el rendimiento TSR de los Global Challengers (así como el del índice MSCI Emerging Markets) se ha visto afectado por condiciones económicas más amplias en los mercados emergentes, pero incluso durante este período, el crecimiento de sus ingresos ha superado al de sus pares en otros índices en múltiples sectores, y los márgenes operativos se han mantenido fuertes, en un promedio del 10%.
Incluso las compañías no tecnológicas incluidas en los Global Challengers de 2018 están utilizando tecnologías digitales para mejorar las operaciones y superar muchos de los obstáculos físicos, financieros y comerciales para hacer negocios en los mercados emergentes, incluidos los relacionados con la geografía, la logística y la infraestructura.
Las Global Challengers continúan produciendo un valor excepcional rentabilizando sus activos tradicionales y digitales. “Han construido marcas influyentes que atraen y retienen una creciente base de clientes. Cuentan con una base de empleados cualificada y un pool de talento que ofrece productos y servicios de alta calidad, sus modelos operativos han demostrado un historial de éxitos constantes. Y la innovación, basada en un amplio know-how, se mantiene como una prioridad en las agendas de los Global Challengers”, matiza John Wong, socio senior partner de BCG en China y co-autor del informe.
Pixabay CC0 Public DomainKundenservice. Ni la tensión arancelaria ni la fortaleza del dólar hacen descarrilar nueve años y medio de alza en la bolsa norteamericana
La semana termina con Wall Street de celebración. El índice S&P 500 volvió a marcar su máximo histórico el pasado martes al llegar a los 2.872,86 puntos, superando el techo que logró en enero de este mismo año y que supuso su anterior récord. Esta sucesión de récords supone el ciclo alcista más largo de la historia en Estados Unidos, ya que el índice no ha sufrido una caída de más de un 20% en nueve años y medio.
Según explica el equipo de análisis de Schroders, este rally comenzó el 9 de marzo de 2009. Desde entonces, “el S&P 500 ha aumentado en un 323%, una escalada que pocos podrían haber previsto después del que el índice cayera un 57% desde su máximo en octubre de 2007, durante la crisis financiera mundial. Considerando el rendimiento total, que incluye los dividendos pagados por las empresas, el índice ha devuelto un 415%”.
Este repunte se produce en medio de un contexto marcado por las tensiones arancelarias entre Estados Unidos y China, por un impulso en los beneficios empresariales motivado por la reforma fiscal, un horizonte de subida de tipos de interés por parte de la Fed y un dólar fuerte; elementos que no han logrado descarrilar este alza.
La volatilidad del mercado tampoco ha logrado frenar esta tendencia, incluso algunas gestoras insisten en que algo de volatilidad es bueno. En opinión de Matt Benkendorf, jefe de inversiones de Quality Growth, una boutique de Vontobel AM, un escenario de mayor volatilidad como el que puede presentarse en un mercado alcista maduro con riesgos como la subida de tipos o los conflictos derivados de una guerra comercial puede generar también oportunidades.
“Aunque parezca contradictorio, nosotros como inversores damos la bienvenida a titulares sobre la guerra comercial o la subida de los tipos de interés. Finalmente estos factores están favoreciendo un ambiente de inversión más volátil y eso puede permitir a los stock pickers como nosotros no sólo encontrar nuevas ideas de inversión, sino también demostrar las virtudes de tener una cartera compuesta por negocios de alta calidad que puedan defenderse bien en mercados bajistas. Aunque la guerra comercial puede ser un riesgo real para los márgenes y los múltiplos de una gran parte del mercado, no creemos que las compañías que poseemos estén en riesgo de resultar materialmente impactadas por este problema macroeconómico”, argumenta Benkendorf.
¿Tendencia global?
En opinión de Schroders, si bien las acciones de Estados Unidos están disfrutando de las mayores ganancias de los últimos nueve años y medio, el repunte de las acciones es algo global. “Las acciones alemanas han retornado casi un 250% durante el mismo período y las acciones del Reino Unido han ganado poco más del 200%, según los índices MSCI. Las bolsas de valores chinas y japonesas registraron rendimientos cercanos al 200%”, señalan como ejemplo desde la gestora.
La política monetaria de los bancos centrales ha tenido bastante que ver en este movimiento al alza, en opinión de Schroders. La gestora considera que la compra de activos ha supuesto una inyección de liquidez que ha permitido a las empresas mantener sus préstamos y sostener los gastos corporativos, inflando los precios de muchos activos, “desde mercados bursátiles hasta casas y coches”, advierte.
Se supone que el verano es una temporada tranquila. Cuando la mayoría de los políticos están de vacaciones, las historias más extrañas a menudo son noticia. El pasado mes de julio, el presidente estadounidense Donald Trump, por supuesto, fue el que se adueñó del escenario.
Como tantas otras veces, Trump causó revuelo a nivel internacional con un comportamiento que a menudo parecía errático, pero quizás ese sea su objetivo. Su forma de ser altamente narcisista deja poco espacio para otras interpretaciones. Pero como un psiquiatra de renombre dijo recientemente sobre el presidente, no es Trump quien está loco, sino la sociedad estadounidense.
El psiquiatra cita el ejemplo la cultura de las armas que llevan a los estadounidenses a creer que un mayor número de armas haría que el país sea más seguro. Esta extraña lógica hace que la mayoría de las otras sociedades sacudan la cabeza con incredulidad. Y el presidente Trump es, en todos los aspectos, parte de esta extraña sociedad, que todavía cree en la ‘economía del goteo’ en la que la riqueza va desde arriba hacia abajo, mientras que la gran mayoría de la población está totalmente aislada de la prosperidad.
Pero volvamos al POTUS. Después de un viaje bastante desastroso a Europa y herir los sentimientos de muchos europeos, el autoproclamado mejor negociador del mundo siempre ha querido pasar a la historia como no solo el que se enfrentó a Corea del Norte, sino también al oso ruso.
Relaciones con Rusia
Sin embargo, la reunión en Helsinki fue un fiasco completo en términos de percepción pública. Por supuesto, no hay nada fundamentalmente erróneo en que Estados Unidos y Rusia mejoren sus relaciones. Igualmente, una reunión entre los presidentes de los Estados Unidos y Rusia es algo realmente bienvenido. El objetivo era desactivar las tensiones entre Moscú y Occidente, pero en Helsinki, Trump demostró una vez más que no es el adecuado para esta tarea.
Casi todo lo que Trump podría haber hecho mal, lo hizo. Vladimir Putin está violando los derechos humanos en su propio país, durante años ha estado librando una guerra en Siria contra mujeres y niños, y la anexión de Crimea supone una violación permanente del derecho internacional. No es un hombre con el que el presidente de EE. UU., como líder del mundo libre, confraternizar. Pero eso es precisamente lo que hizo Trump en Helsinki.
El simple hecho de que Trump se reuniera con Putin sin condiciones previas o una demanda de concesiones rusas en Siria fue asombroso. Y luego estaba la cumbre en sí misma: el hecho de que Trump y Putin hablaran prácticamente a solas durante más de una hora a puertas cerradas, sin ayudantes presentes, es sospechoso.
Lo que se acordó, qué tratos secretos lograron los dos, posiblemente a expensas de terceros (o incluso de los EE. UU.), sigue siendo un misterio no solo para el mundo sino también para los asesores más cercanos de Trump. Esto da la impresión de que Trump confía más en Putin que en su propio personal.
Y en Europa…
Después de eso, el enfant terrible tuvo que idear algo más para parecerse al gran negociador nuevamente. La reunión con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, parecía la oportunidad perfecta. Mientras estaba en la etapa inicial, Trump interpretaba constantemente al policía malo, pero el día antes de la reunión volvió a mencionar algo que parecía haber pasado por su mente una o dos veces: ¡un mundo sin barreras comerciales, aranceles y sin competencia desleal! El poli bueno había regresado, y se había ido nadando con Juncker.
Para el observador externo, tampoco el resultado supone un inconveniente: la amenaza de aranceles para los automóviles se habían suspendido por el momento y las negociaciones se habían reanudado. ¡Mejor tarde que nunca!
El resultado es que los precios de las acciones de las empresas más afectadas por una guerra comercial experimentaron fuertes ganancias. Sin embargo, dado que uno nunca puede estar seguro con Trump si actualmente está desempeñando el papel de poli bueno o poli malo, la corrección del mercado de valores se reanudó.
Dicho esto, creemos que Trump (especialmente cuando se acerquen las elecciones de medio mandato) se dará cuenta de que se escribirán capítulos más halagadores sobre él en los libros de historia como el campeón del libre comercio global que lo contrario. Por lo tanto, confiamos en que una posible guerra comercial será un factor cada vez menos importante en las valoraciones. Los precios de las acciones podrán reanudar su ininterrumpida subiday la rentabilidad de la deuda considerada como refugio seguro, como los bunds y los bonos del Tesoro, podrán subir nuevamente. Es probable también que los diferenciales de crédito de los bonos corporativos se reduzcan una vez más.
Al final del día, todo habrá sido un mal sueño.
Tribuna de Guido Barthels, gestor senior de carteras de Ethenea Independent Investors S.A.
Capital Strategies es distribuidor de Ethenea en España y Portugal.
Pixabay CC0 Public DomainRaedon. China y Turquía generan aversión a los activos de riesgo
Tras un comienzo de mes relativamente tranquilo, la situación en Turquía llevó, a finales de la semana pasada, a un incremento de la tensión en los mercados. La lira turca ha perdido en efecto más del 40% frente al dólar y el euro desde el comienzo del año.
La situación económica del país se ha vuelto más complicada. La inflación por encima del 15% es una fuente de preocupación mientras el banco central, bajo la influencia del presidente Erdogan, todavía se niega a subir los tipos de interés considerablemente.
El creciente dominio del presidente Erdogan desde su reelección, incluyendo el nombramiento de su yerno como ministro de Finanzas, preocupa a los mercados, especialmente dado que el país tiene en estos momentos unas relaciones tensas con Estados Unidos, que está poniendo en marcha de manera gradual medidas de represalia. Así, Donald Trump anunció el viernes 10 de agosto la duplicación de los aranceles al acero y aluminio turcos. Como respuesta, las autoridades turcas han anunciado aumentos en los aranceles de varios productos estadounidenses, incluyendo vehículos, bebidas alcohólicas, tabaco y cosméticos.
La reacción exagerada de los mercados a este episodio debería parecer excesiva cuando se mira la situación fríamente. El riesgo de contagio es bajo. Sin duda, varios bancos europeos tienen activos en Turquía, sobre todo BBVA, pero el problema parece perfectamente manejable para las instituciones afectadas. Los impuestos adicionales a los metales también podrían tener un impacto negativo para algunos grupos con intereses en Turquía pero, de nuevo, es un tema muy limitado.
Finalmente, en términos del mercado de valores, Turquía tiene muy poco peso (menos del 1% del MSCI Emerging Markets y en torno al 3% del índice de los índices de deuda emergente). Es en el terreno geopolítico donde la crisis turca podría tener el mayor impacto. Un miembro de la OTAN, que alberga una importante base militar estadounidense, como amortiguador frente a la presión migratoria de los conflictos en Oriente Próximo, una Turquía debilitada no son buenas noticias, y a pesar de que el juego diplomático de Erdogan ha sido ambivalente durante algún tiempo.
El impacto económico en la economía mundial es por lo tanto muy limitado pero la semana pasada ha sido revuelta en los mercados. Más allá de Turquía, hay un fenómeno de retorno a la aversión a los activos de mayor riesgo, reforzada por los volúmenes bajos habituales durante una de las semanas más calurosas del año. La crisis turca refuerza en particular la desconfianza en los activos emergentes, cuyo sentimiento ya ha sido debilitado por los distintos episodios de la guerra comercial y por los datos mixtos de China. Más en general, estas preocupaciones sobre los países emergentes y el siempre presente espectro del endurecimiento de la guerra comercial están alimentando los temores sobre el crecimiento global.
En este contexto de desconfianza, un solo activo seguro parece estar siendo favorecido a ojos de los inversores: el dólar. Sin embargo, en general, un aumento brusco en el dólar lleva a la caída de ciertas clases de activos: materias primas, euro, divisas emergentes, deuda emergente, etc.
Mientras los últimos datos económicos del país han sido decepcionantes, las autoridades de planificación chinas han comunicado un plan de apoyo a la economía, pero han dicho que quieren evitar un endeudamiento excesivo y la creación de capacidad sobrante. Un tono relativamente moderado en comparación con el utilizado durante las anteriores desaceleraciones de la economía china y que también confirma el deseo de normalización de la economía anunciado en el 19º Congreso del Partido Comunista Chino el año pasado.
En un breve comunicado, el ministro chino de Comercio anunció una reunión inminente entre el viceministro chino de Comercio y el subsecretario de Asuntos Exteriores del Departamento del Tesoro Estadounidense para discutir “temas económicos y comerciales entre China y Estados Unidos”. Esta reunión tendrá lugar en Estados Unidos a finales de mes, por invitación de Washington.
Tribuna de Enguerrand Artaz, analista Crosst Asset de La Financiere de L’Echiquier.
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. ¿Y si reemplazamos el Euribor y Eonia por otros tipos en los productos financieros?
El Euribor y Eonia son los indicadores de referencia para 150 billones de dólares gestionados en productos financieros de la eurozona. Según un informe elaborado por Oliver Wyman, reemplazar el Euribor y Eonia por otros tipos puede elevar los costes de transición hasta los 100 millones de euros en algunas empresas.
El informe señala que las empresas deben prepararse para la transición de dos indicadores, el popular Euribor y el menos conocido Eonia (Índice Medio del Tipo del Euro a un día). De lo contrario, tendrán que afrontar mayores costes y se incrementará su exposición a riesgos.
Euribor y Eonia son los indicadores de referencia de los tipos de interés para 150 billones de dólares de productos financieros mayoristas y minoristas de la eurozona, que incluyen préstamos hipotecarios residenciales en España, Italia y Finlandia. Sin embargo, están a punto de ser reemplazados o transformados ya que ninguno cumple con el Reglamento de Referencia de la UE (BMR), recientemente introducido.
En palabras de Serge Gwynne, socio de Oliver Wyman, “los preparativos para la transición del Libor, el equivalente al Euribor para dólares estadounidenses, ya están en marcha. Sin embargo, se ha prestado mucha menos atención a Euribor y Eonia, cuyo tiempo de transición será mucho más corto. Las empresas deben actuar ahora para desarrollar planes de transición cuyo coste podría alcanzar los 100 millones de dólares para algunas compañías. La demora en poner en práctica este tipo de planes solo aumentará los costes finales y amplificará los riesgos financieros, operacionales y de reputación”.
El informe de Oliver Wyman explora cómo se puede afrontar la reforma del Euribor para permitir una transición fluida y explora la viabilidad de que se pueda culminar antes del 1 de enero de 2020. Dado el volumen de negocio impactado, las empresas deberían tener un plan b para afrontar la reforma del Euribor. En el caso del Eonia, no se llevará a cabo ninguna reforma, por lo que se requerirá una transición a una tasa alternativa antes de enero de 2020. Sin embargo, el tipo de referencia alternativo no está disponible aún.
El informe identifica cuatro etapas que pueden ayudar a las empresas a enfrentar este cambio:
Apoyar iniciativas sectoriales para reformar el Euribor y desarrollar tasas de referencia alternativas tanto para Euribor como para Eonia.
Iniciar procedimientos que mitiguen riesgos potenciales, como cambios en el lenguaje reiterativo de los contratos, evaluar políticas de cumplimiento y mantener informados a los clientes sobre nuevas transacciones relacionadas con el Euribor o Eonia.
Llevar a cabo un análisis estratégico para reunir un histórico del uso del Euribor y Eonia en todos los productos y procesos e identificar reto e impactos de esta transición.
Desarrollar una estrategia de transición por etapas para que se puedan lanzar y ejecutar programas de forma ágil si es necesario.
Para Serge Gwynne, “la transición a los nuevos indicadores será un desafío, especialmente porque los operadores del mercado ya están lidiando con la conversión de Libor. Sin embargo, dado que Eonia y Euribor no cumplen con BMR, no podrán utilizarse para contratos firmados después de que finalice el período de transición».
Foto: Terry Simpson, estratega de inversión en Multiactivos del Equipo global de inversión de estrategias de BlackRock / Foto cedida. Terry Simpson (BlackRock): “Vemos un incremento en la incertidumbre macroeconómica, tanto al alza como a la baja”
En un contexto de crecientes tensiones comerciales, la perspectiva de inversión para la segunda mitad del año del BlackRock Investment Institute sigue siendo favorable con respecto al riesgo, pero ha atenuado parcialmente su postura dado el incómodo equilibrio que BlackRock percibe entre la creciente incertidumbre macroeconómica y los sólidos beneficios empresariales.
El 19 de julio, en el Hotel Mandarin Oriental de Miami, Terry Simpson, estratega de inversión en Multiactivos del Equipo global de inversión de estrategias de BlackRock, debatió sobre el entorno macroeconómico y sobre cómo los inversores deberían posicionar sus carteras, junto con profesionales de la inversión del negocio US offshore y de América Latina.
Según apunta Simpson, hace un año, la economía global se enfrentaba a un escenario muy diferente: un entorno muy favorable alumbrado por el crecimiento global sincronizado con unos niveles relativamente altos de relajamiento monetario, en el que todo iba bien y había un nivel anormal de baja volatilidad. Pero estas condiciones han cambiado. Y, el BlackRock Investment Institute está debatiendo si hay un nuevo cambio de régimen en el mercado.
El escenario base de BlackRock prevé un fuerte crecimiento en Estados Unidos, extendiéndose de forma indirecta al resto del mundo, manteniendo la expansión económica global. La reforma fiscal ha generado sorpresas positivas en los beneficios estadounidenses. Sin embargo, el rango de posibilidades de las perspectivas económicas se ha ampliado sustancialmente debido a las tensiones de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Esta mayor incertidumbre es un argumento para construir una mayor resiliencia en las carteras.
El estímulo fiscal alienta el crecimiento en Estados Unidos
Con el estímulo fiscal, las empresas estadounidenses se han visto recompensadas por acelerar su gasto en capital, algo que podría elevar el crecimiento potencial. Según los datos proporcionados por las encuestas realizadas a ejecutivos financieros por Duke-Fuqua, Deloitte y la media regional de las encuestas de la Fed, existe un notable repunte en el gasto de capital esperado en comparación con hace dos años. En los próximos 12 meses, se espera que el gasto en capital aumente en cinco veces, en comparación con las proyecciones del primer trimestre de 2016. Los beneficios del primer trimestre de las empresas que componen el S&P 500 han confirmado que las compañías estadounidenses estaban invirtiendo en niveles máximos después de varios años por debajo de la media.
“Una de las dificultades de esta recuperación económica ha sido que el gasto de capital y las inversiones se han mantenido por debajo de la media. Ahora, el gobierno está dispuesto a ayudar a financiar la iniciativa de inversión en gasto de capital de las empresas; y las corporaciones están interesadas en invertir. Esto podría extender potencialmente el ciclo actual económico. Un estímulo por el lado de la oferta podría ser muy beneficioso para el crecimiento potencial del PIB en la economía de Estados Unidos”, explicó Simpson.
“Los ciclos de inversión de los mercados desarrollados son muy beneficioso para los mercados emergentes. Concretamente, podría ser muy beneficioso para la región asiática, debido a su dependencia del comercio global”, añadió.
El rango de posibilidades para las perspectivas económicas se está ampliando
Este año, el desarrollo más significativo en el entorno macroeconómico ha sido el aumento de la dispersión en el pronóstico del consenso para el crecimiento del PIB de los Estados Unidos. Los economistas prevén un rango mayor de potenciales resultados en el futuro. Además, las colas (los valores atípicos) de la distribución del crecimiento esperado del PIB se han ampliado. En el lado positivo, existe la posibilidad de nuevas sorpresas en los beneficios de las empresas estadounidenses. En el lado negativo, puede que este mismo estímulo provoque un sobrecalentamiento económico. Esto resultaría en presiones inflacionarias que podrían impulsar un ritmo más rápido de subida de tasas por parte de la Fed y adelantar el final del ciclo económico actual. Cualquier nueva escalada en la guerra comercial entre Estados Unidos y China podría también tener un efecto en cadena sobre la confianza empresarial y afectar al crecimiento.
“El año anterior, las predicciones eran optimistas gracias a la reforma y el estímulo fiscal. Ahora en 2018, las predicciones se han visto reducidas, lo que podría tener un efecto negativo en el sentimiento empresarial y de los hogares”, mencionó.
Con unas tasas de interés a corto plazo más altas, llega la fortaleza del dólar
El aumento del coste de la financiación en Estados Unidos ha perjudicado a los mercados emergentes (EM), especialmente a aquellos que dependen de la financiación exterior. “Todos conocemos la relación entre el dólar y los mercados emergentes, existe una elevada sensibilidad. El último episodio es la prueba de que cuando el dólar sube, los activos de los mercados emergentes se ponen en juicio. La deuda emergente denominada en divisa local y la renta variable han caído de forma agregada. Pero también ha habido historias idiosincráticas en lugares como Argentina y Turquía. Pero, estos países tienen un déficit por cuenta corriente sustancial. Se van a ver desafiados cada vez que los costes de financiación externos suban. Una selección de regiones y países es necesaria, pudiendo mejorar los resultados de inversión que, hasta ahora, han dependido de una apuesta por la beta agregada del mercado en emergentes”, dijo Simpson.
Según el experto, parte de este endurecimiento en las condiciones de financiación ha creado nuevas oportunidades. Unas tasas más altas en Estados Unidos han llevado a una renovada competición por el capital y hay una menor necesidad para buscar rendimiento conforme los inversores en dólares estadounidenses pueden obtener rendimientos por encima de la inflación en la deuda a corto plazo – a mediados de año, el rendimiento del bono del Tesoro a dos años se situaba en torno al 2,5%-. El resultado es una mayor prima de riesgo generalizada. Esta revisión de la tasa libre de riesgo ha hecho que determinada deuda emergente denominada en dólares se vuelva a ver atractiva, tanto en relación a la deuda emergente en divisa local como con otras alternativas, como puede ser el crédito del mercado desarrollado.
“El diferencial de la deuda emergente en dólares se está ampliando sustancialmente, mientras que el diferencial de la deuda local emergente se ha ampliado, pero no tanto como la deuda basada en dólares. La ventaja histórica en rendimiento de la deuda denominada en divisa local sobre la deuda denominada en divisa fuerte se ha desvanecido”, completó.
Según BlackRock, existe un caso para favorecer la deuda emergente denominada en dólares sobre el crédito estadounidense, aunque la firma se mantiene neutral sobre ambos. Los diferenciales se han estrechado en la última clase de activo, marcados por un rendimiento superior en las partes con más riesgo del mercado. Unos mayores diferenciales en la deuda emergente hacen que sus valoraciones sean más atractivas. También ven que los préstamos bancarios con tasa flotante tienen una ventaja sobre los bonos high yield, dada su menor duración y que se pueden beneficiar del aumento de los cupones conforme las tasas a corto plazo se reajustan a unos niveles superiores.
“Creemos que la Fed subirá tasas al menos cuatro veces en total este año. La Fed ha expresado su preocupación sobre las tensiones comerciales, pero al mismo tiempo son conscientes de que la economía estadounidense está operando por encima de su potencial. Esta economía está creando 20.000 puestos de trabajo al mes de media en los últimos 36 meses, esto es algo muy interesante dada la duración de este ciclo económico”.
Las condiciones financieras globales se ajustan conforme suben los tipos en Estados Unidos. La política monetaria está cambiando, con la Fed presionando hacia la normalización de los tipos y el Banco Central Europeo (BCE) listo para reducir su programa de compras a finales de año. De forma adicional, las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China han añadido nuevas preocupaciones al mercado. Sin embargo, BlackRock sigue manteniendo una postura positiva frente al riesgo, las valoraciones se han corregido lo suficiente en el mercado de renta variable global y con unos beneficios muy positivos en 2018 a nivel global, todavía hay margen para mantener una exposición a la renta variable, dando cierta preferencia a las acciones sobre los bonos.
“La mayoría de los inversores globales siguen manteniendo una posición positiva en la renta variable sobre los bonos, incluso con todos los riesgos a los que se enfrenta el mercado este año. Según la consultora EPFR, en relación a los flujos de fondos, los inversores siguen apostando por los fondos de renta variable frente a los de bonos. En 2018, estamos viendo ratios Sharpe negativos en las carteras globales 60/40 tradicionales, con una mayor volatilidad y rendimientos negativos. A futuro, vamos a mantener el riesgo en nuestras carteras, pero es necesario ajustar las expectativas; es poco probable que obtengamos los mismos resultados que hemos cosechado en estos últimos años de mercado alcista. Lo que significa que ahora debemos pensar dónde queremos tomar el riesgo en nuestras carteras”, dijo.
Los commodities
Los precios del crudo continúan en buenos niveles, aunque han disminuido un 10% desde sus picos más recientes. La mayor parte de la preocupación residía en si la OPEC iba a introducir de nuevo una enorme cantidad de oferta al mercado, pero BlackRock mantiene su escenario base de que los inventarios globales de crudo seguirán en déficit hasta finales de año. Desde un punto fundamental de la oferta-demanda, no creen que habrá una producción suficiente de crudo para agregar a la oferta en los próximos seis meses. Si esta opinión es correcta, los precios del crudo deberían mantenerse en estos niveles.
Asignación de activos
BlackRock prevé algo de impulso en las acciones, esperando que obtengan un rendimiento superior a los bonos. Además, prefiere una exposición a acciones de calidad y la renta variable estadounidense sobre otras regiones, conforme las acciones de Estados Unidos han obtenido un rendimiento superior a otros mercados globales en base al sólido crecimiento de sus ganancias, pero también son positivos en los mercados emergentes y en particular en las acciones asiáticas, incluyendo China. También son neutrales en Japón y mantienen una infraponderación en Europa.
En renta fija, están favoreciendo los bonos a corto plazo en Estados Unidos y adoptando un sesgo hacia el crédito de calidad. Están favoreciendo la deuda de mercados emergentes denominada en dólares frente a la denominada en moneda local y el crédito privado seleccionado y activos reales para diversificar.