BNP Paribas Securities Services, custodio global con 11,6 billones de dólares bajo administración, anunció que ha sido nombrado custodio global por Protección S.A. y ha incorporado con éxito la cartera extranjera de Protección de más de 7.500 millones de dólares en activos.
Este es un mandato histórico para BNP Paribas Securities Services en el mercado Latinoamericano. Protección S.A. es uno de los mayores fondos de pensiones en Colombia, con más de 31.000 millones de dólares en activos. Uno de sus principales accionistas es SURA Asset Management, que es una subsidiaria del Grupo SURA, uno de los mayores conglomerados financieros de América Latina.
José Luis Escobar, director de Protección S.A.,comentó: «Elegimos a BNP Paribas como custodio global de nuestros activos extranjeros debido a su red global y su capacidad para ayudarnos a acceder a los mercados extranjeros de manera más eficiente».
Claudia Calderón, Head of Hispanic Latam en BNP Paribas Securities Services, comentó: «Este es un nuevo mandato prestigioso que resalta las fortalezas de nuestra oferta en Latinoamérica. Como un fondo de pensiones en crecimiento con una perspectiva internacional, Protección se beneficiará de nuestra oferta global y múltiple. -la experiencia local en todo el mundo «.
Desde 2010, BNP Paribas Securities Services se ha expandido rápidamente en las Américas, lanzando la custodia y compensación locales en los Estados Unidos, Brasil, Colombia y Perú.
El actual ciclo empresarial ha sido inusualmente largo, algo que sigue poniendo en jaque a los más escépticos. Esta situación responde, entre otros factores, a que la actividad económica ha estado y está sumamente distorsionada por las políticas de expansión cuantitativa (QE, por sus siglas en inglés) aplicadas en EE. UU. y en el Reino Unido, que siguen conllevando consecuencias inesperadas tanto en el plano político como en los mercados. En nuestra opinión, es muy difícil determinar qué podría propiciar el «fin de este ciclo empresarial».
A nuestros ojos, una de las distorsiones del uso excesivo de las políticas de QE, además de la marcada duración del ciclo empresarial, son las implicaciones en el plano político. Por ahora, hemos asistido a posturas proteccionistas (como el «America First») y nacionalistas, así como a reacciones políticas contra los partidos tradicionales y consolidados en todo el mundo. Ello ha debilitado de forma creciente la ortodoxia liberal «basada en normas» establecida de forma generalizada desde la Segunda Guerra Mundial.
Además, las sanciones comerciales de EE. UU., la balcanización de Internet y la polarización del poder mundial en dos esferas de influencia, una orientada a EE. UU. y otra a China, han seguido obligando a muchos mercados emergentes a unirse a las filas de uno u otro bando (a menudo, en detrimento propio).
Asimismo, ya se han sentado los cimientos para las negociaciones futuras: Rusia ha puesto fin al Tratado sobre las fuerzas nucleares de alcance intermedio de 1987 e Irán ha superado los límites de uranio enriquecido del acuerdo nuclear suscrito en 2015. Del mismo modo, el brote del ébola se ha adentrado en la zona en guerra de Sudán del Sur desde la República Democrática del Congo y amenaza con ampliar su alcance. Todos estos factores aumentan el riesgo de perturbaciones en el mercado del petróleo / el uso de armas nucleares en ciertas regiones y a pandemias como la del SRAS, que devastó Asia en 2002/2003. Todos ellos son factores sumamente negativos para las economías emergentes.
Creemos esta coyuntura da lugar a ventajas estructurales poco habituales para la renta variable emergente, tanto en forma de un catalizador artificialmente reducido para los costes medios ponderados de capital (que impulsa al alza aún más las valoraciones de la renta variable) como en un énfasis de mayor alcance y duración en la «búsqueda de rendimientos».
Incluso si el índice S&P 500 se consolida en el segundo semestre de 2019 (después de su marcado repunte en el primer semestre, que registró nuevos máximos históricos), creemos que la renta variable emergente debería encontrar catalizadores para las valoraciones bastante rápido, dado que no parte de una situación con unos ratios precio / beneficio (PER) o VE / EBITDA elevados. De hecho, se está negociando en niveles relativamente reducidos en comparación con su historial y nueve de los diez principales mercados emergentes tienen calificación de grado de inversión, con unas empresas que muestran una posición bastante sólida en sus balances.
Perspectivas clave
Si nuestras visiones aquí expuestas son correctas, prevemos que este mundo distorsionado caracterizado por el apoyo de la Reserva Federal estadounidense (Fed) y la expansión cuantitativa (UE y Japón, y en ocasiones China, a pesar de su objetivo de desapalancamiento) podría saldarse con tres resultados básicos:
Probabilidad del 35 %: «Un contexto favorable resulta positivo para la renta variable». Unos beneficios por acción (BPA) más sólidos para la renta variable emergente, apuntalados por un crecimiento de los ingresos y los márgenes y el apoyo del poder de fijación de precios para las mejoras de las previsiones de las PER. Esta situación se ve apuntalada por un contexto económico «atemperado» que presenta un crecimiento favorable, pero moderado, impulsado por una postura ligeramente moderada de la Fed y un dólar estadounidense que se acerca a su punto álgido (el índice del dólar DXY Spot muestra una tendencia de caída desde sus máximos de abril de 2019). En este contexto, la renta variable emergente debería protagonizar una evolución favorable, dado que sus rentabilidades contarán con el apoyo de un sólido crecimiento de doble dígito de los BPA y unos rendimientos de más del 3 % con ratios de cobertura adecuados. Así, abogamos por mantener un sesgo general hacia el valor y el crecimiento a un precio razonable (estilo denominado GARP, por sus siglas en inglés).
Probabilidad del 35 %: «Un contexto desfavorable también resulta positivo para la renta variable». El nivel inferior de los costes medios ponderados de capital debería amortiguar el menor crecimiento económico implícito, reflejado en un crecimiento mundial por debajo del 2%-3% y una deuda con rendimientos negativos que aumenta por encima del nivel actual de 13 billones de dólares, o en más reducciones en los diferenciales de los swaps al día indexados (OIS, por sus siglas en inglés), que actualmente descuentan recortes de hasta 75 puntos básicos por parte de la Fed antes del cierre del año. Si el rendimiento de la deuda de calidad inferior a la estadounidense cayera por debajo del 2%, se produciría una mayor «búsqueda de rendimiento» en clases de activos más periféricos, lo que supondría un gran apoyo para la renta variable emergente. Una caída de los swaps OIS en dólares a 5 años por debajo del 2% también impulsaría esta tendencia. En nuestra opinión, la clase de activos compuesta por la renta variable emergente «rezagada con grado de inversión» seguiría atrayendo algunos de esos flujos de inversión «cruzados» y de «carry positivo» en el tercer trimestre de 2019. Si esta hipótesis se materializara, priorizaríamos mantener un sesgo GARP hacia activos de mayor calidad y líquidos, y cabría esperar que la renta variable emergente sufriera movimientos a la baja similares —no superiores— a los de los mercados desarrollados en cualquier episodio de volatilidad.
En cualquiera de estas situaciones, un proceso de inversión cimentado sobre la filosofía de adquirir a buen precio títulos de calidad que hayan quedado rezagados debería seguir generando alfa. Esta estrategia ha dado sus frutos en los últimos siete años, cuando los mercados han fluctuado entre ambas situaciones, y esperamos que la tendencia se mantenga. Para cubrir en mayor medida cualquier caída temporal (y, así, mejorar el potencial riesgo / remuneración), creemos que resulta adecuado invertir en estos valores a través de operaciones de carry positivo / divisas infravaloradas y en valores más líquidos con un flujo de caja libre positivo (FCF, por sus siglas en inglés).
Probabilidad del 20%: «Un contexto desfavorable resulta negativo para la renta variable emergente». Esta hipótesis gira en torno a un error de valoración por parte de los bancos centrales. La combinación de un anémico nivel de crecimiento y una postura restrictiva por parte de la Fed podría conllevar que existe un reducido arsenal en el plano monetario ortodoxo o presupuestario para abordar el ciclo y estimular la economía. En esta situación, creemos que es posible que se produzca un desplome similar al acontecido en 1987, dado que el coste medio ponderado de capital y los temores a la ralentización del crecimiento económico se materializarían al mismo tiempo. El repunte del dólar estadounidense en calidad de activo refugio acentuaría el desarrollo de operaciones y cabría esperar que se iniciaran coberturas con efectivo, oro y posiciones líquidas de calidad y con flujos de caja libre positivos en países y aseguradoras con grado de inversión.
Probabilidad del 10%: Choque externo. En esta situación, un choque en el plano de la oferta de petróleo o, nuestro mayor miedo, un brote de una enfermedad grave, como el ébola, que generaría miedos hacia una situación similar a la vivida con la gripe asiática. De ser así, nos hallaríamos ante un precipicio. Con esto en mente, anticiparíamos un repunte del dólar estadounidense en calidad de activo refugio y, en vista del tamaño relativamente reducido del conjunto de activos líquidos de renta variable emergente, deberíamos tener en cuenta los efectos de distorsión del desarrollo de esos flujos, especialmente si se acentúa el contexto de «tipos bajos durante más tiempo». Para la renta variable emergente, creemos que se trata de la situación menos probable: el mercado de renta variable ha menguado en tamaño debido a los volúmenes invertidos en divisas y deuda de mercados emergentes, así como en deuda corporativa de esta región. Por tanto, prevemos flujos «cruzados» de capital de los segmentos EMBI+ / deuda corporativa o flujos de carry positivo por parte de los intermediarios, que intentan captar los tipos reales positivos de las divisas emergentes, lo que probablemente tendría un efecto significativo en la renta variable emergente si materializan sus posiciones. En resumen, la renta variable emergente está sumamente correlacionada con sus flujos de entrada, y los flujos inesperados que pueden causar disrupciones. La crisis asiática de 1988/1989 es un buen ejemplo, dado que mostró un coeficiente de determinación 0,98 con una correlación a una reversión negativa inesperada de los flujos en los precios de la renta variable emergente.
Así pues, ¿cómo cabría esperar que reaccionen los inversores en renta variable emergente a cualquier versión de la tercera situación? Abogaríamos por mantener una mayor ponderación a activos líquidos, ampliar la exposición al oro y adquirir aseguradoras de vida en momentos de debilidad, dado que este sector debería madurar en el tercer trimestre de 2019. También nos concentraríamos en las posiciones en títulos con flujos de caja y capital circulante en positivo, así como en países con divisas baratas y con calificación de grado de inversión. Esta estrategia está en sintonía con nuestra opinión de que la calidad abundará en países con calificación de grado de inversión y elevada liquidez y bien podría marcar la diferencia entre contar con un «presupuesto de riesgo para momentos de caída» o no. Asimismo, pondría a prueba nuestra afirmación anterior de que la renta variable emergente debería responder de forma similar a sus homólogos desarrollados en cualquier caída de entre el 10 % y el 15 %.
Creemos que la situación más probable es la primera, seguida de ciertos episodios de la segunda. Ambas son positivas y deberían generar oportunidades para aprovechar la volatilidad del mercado y mejorar la calidad general durante cualquier caída.
En nuestra opinión, la opción con más posibilidades es que la Fed mantenga un sesgo acomodaticio (tras un recorte en julio) hasta después de las elecciones presidenciales en EE. UU. el próximo año. Los mercados de renta variable y renta fija descuentan un crecimiento anémico pero sostenido durante el próximo año, dado que creemos que el presidente Trump no comprometerá sus posibilidades de alzarse con la victoria en 2020 intensificando las actuales tensiones comerciales La Fed y otros bancos centrales aún podrían aprovechar el pequeño bache que atravesamos actualmente para proporcionar más estímulos.
Así pues, la leve relajación de las tensiones comerciales y unas políticas monetarias excesivamente acomodaticias resultan acontecimientos favorables para los activos de riesgo, pero en el contexto de un ciclo de inversión ya maduro. Las fluctuaciones en la confianza a corto plazo podrían considerarse oportunidades de compra, dado que es probable que el dólar estadounidense se mantenga en una horquilla determinada, lo que aumentará el atractivo de las posiciones en distintas divisas y en ciertos activos emergentes.
Cualquier movimiento potencial en los rendimientos de los bonos o vaivén político / comercial sería un obstáculo que los inversores en renta variable emergente deben aprovechar, aunque el crecimiento de los beneficios en EE. UU. esté en fase de ralentización y el dinamismo en el resto del mundo sea renqueante. Al contrario de lo que sucede con los BPA en EE. UU., la renta variable emergente se encuentra en una fase temprana de repunte en el ciclo, y sigue siendo posible que se apliquen estímulos internos tanto en China como en la India si fuera necesario (a pesar de las medidas de desapalancamiento en China o la sensibilidad de la India a los envites externos, como el precio del petróleo).
En calidad de segmento rezagado con grado de inversión, esta clase de activos suele arrojar una rentabilidad superior a la deuda pública y corporativa de los mercados emergentes en episodios breves de drástica volatilidad (tal y como ocurrió en 2004-2008). Por lo tanto, el posicionamiento en cualquier debilidad de cara a aprovechar el potencial alcista pasa a revestir una importancia clave.
A nuestro juicio, nos acercamos con celeridad a otro punto de partida, ya sea en la deuda pública o la deuda corporativa de mercados emergentes o en la renta variable de mercados desarrollados, o en oportunidades de rentabilidad absoluta frente a otras clases de activos o de los activos líquidos, todo depende de si los catalizadores inusuales anteriormente mencionados se mantienen. De cualquier modo, ya se dé la situación de «un contexto favorable es positivo» o la de «un contexto desfavorable es positivo», creemos que la renta variable emergente debería brindar una rentabilidad superior en términos tanto relativos como absolutos.
Columna de Tim Love, director de inversiones de GAM Investments.
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Foto cedidaJoanna Munro, CIO de HSBC Global AM.. Joanna Munro, nueva directora global de inversiones de HSBC Global AM
HSBC Global Asset Management ha anunciado el nombramiento de Joanna Munro como CIO global, cargo que asumirá oficialmente a finales de septiembre. Estará ubicada en las oficinas de la entidad en Londres y reportará directamente a Nicolas Moreau, consejero delegado global de la gestora.
Munro reemplazará en el cargo a Chris Cheetham quien, tal y como la entidad comunicó en mayo, dejará la firma tras más de cuatro décadas trabajando en la industria de gestión de activos. Por su parte, Munro cuenta con más de 30 años de experiencia y actualmente es jefa global de gestión y gobierno fiduciario y presidenta de HSBC Global AM en Reino Unido. Después de unirse a HSBC Global Asset Management como directora de inversiones global de HSBC Investments en octubre de 2005, Joanna ha ido ocupando diferentes cargos de responsabilidad en la entidad.
A raíz de este nombramiento, Nicolas Moreau, CEO global de HSBC Global Asset Management, comentó: “Estoy encantado de darle la bienvenida a Joann como directora global de inversiones. Su capacidad para alentar la colaboración global, el historial de reunir a las personas y la actitud hacia la resolución de problemas la convierten en la candidata ideal para este papel. Estoy seguro de que con su amplia experiencia global estaremos en un lugar aún más fuerte para ayudar a los clientes a cumplir sus objetivos de inversión «.
Por su parte Munro ha destacado su “orgullo” al ser nombrada y considerada para este cargo, y ha afirmado que su experiencia “aporta una nueva perspectiva al cargo y espero trabajar con mis colegas de HSBC Global Asset Management para satisfacer las necesidades de inversión en constante evolución de nuestros clientes».
Foto cedidaAmy Y. Zhang, CFA, gestora del Alger SICAV-Alger Mid Cap Focus Fund.. Alger lanza un fondo de alta convicción que invierte en valores de crecimiento y mediana capitalización
Los fundamentales de la economía estadounidense siguen siendo muy sólidos, y también los de algunas small caps: de ahí que Amy Zhang, gestora del fondo Alger Small Cap Focus, de La Française, no se amedrente ante el actual entorno marcado por la volatilidad y los eventos geopoíticos, y confíe en el potencial de una estrategia que busca oportunidades en las empresas cotizadas de pequeña capitalización estadounidenses y se centra sobre todo ahora en el sector de salud y tecnología.
En un momento en el que hay dudas sobre la continuidad del rally en renta variable, ¿ofrecen las small caps un potencial mayor de revalorización que el resto del mercado?
Sí, así lo creemos porque los fundamentales de las empresas de pequeña capitalización son fuertes e, históricamente, han mostrado beneficios por acción superiores a las compañías de gran capitalización. Además, desde un punto de vista fundamental, las small caps estadounidenses han estado más expuestas a la economía doméstica que a la internacional, especialmente las compañías que tenemos en cartera. Además, el escenario de bajos tipos de interés ha favorecido su crecimiento.
Se dice también que estamos al final de ciclo… y las small caps están muy ligadas al ciclo… ¿es esto un factor en contra?
En general, puede ser, pero en nuestro caso invertimos muy poco en empresas cíclicas, preferimos invertir en compañías que tienen motores de crecimiento fuertes y seculares, lo que ofrece una oportunidad de inversión a largo plazo, especialmente a finales de ciclo. De hecho, creemos que la mejor forma de beneficiarnos del crecimiento futuro es tener exposición a la innovación. En este sentido, sectores como el tecnológico tienen una muy buena posición en nuestra cartera porque creemos que la mejor forma de que una sociedad progrese es mediante la innovación. En general, las empresas de pequeña capitalización pueden estar ligadas al ciclo, pero nosotros nos fijamos en los drivers idiosincráticos de cada compañía, aislándola del ciclo económico.
¿Pensáis que hay motivos para seguir siendo positivos con la renta variable, en general?
Depende de dónde se invierta. Por ejemplo, la guerra comercial va a continuar porque no tiene una fácil solución, pero para eso mantenemos una buena posición defensiva, por ejemplo, con posiciones en el sector de la salud a través de empresas que fabrican material médico. En este sentido, nuestra cartera no debería verse impactada de forma directa por este conflicto, pues este tipo de empresas se benefician de su exposición a las tendencias de la sociedad, como el envejecimiento o la búsqueda de la mejora de la calidad de vida. En cambio, no tenemos posiciones en empresas de hardware o semiconductores, pero sí en compañías de software que quedan al margen de la guerra comercial. En resumen, el grueso de la cartera está invertido en empresas de salud y tecnológicas y creemos que puede seguir superando el rendimiento anual de los mercados porque la macroeconomía no les afecta necesariamente.
¿Es entonces más importante pensar en los fundamentales que en la macro?
Para nosotros, los fundamentales de la empresa son más importantes. Somos inversores agnósticos de benchmarks, lo que significa que nuestra estrategia busca hacerlo bien, tanto en mercados alcistas como bajistas. Siempre hay ruido en el mercado, pero tenemos drivers especialmente fuertes, seculares e idiosincrásicos, que son esenciales para nosotros. Así que estamos bastante aislados del ruido del mercado y disponemos de las herramientas a largo plazo, gracias a la selección de valores y a una cartera centrada en el crecimiento y la calidad.
Por sectores, ¿alguno donde encontréis especialmente oportunidades?
Somos selectores de compañías bottom-up, pero dicho esto, el tipo de compañías que miramos tiene que tener beneficios e ingresos en el largo plazo, balances y cash flow fuertes, capacidades y una fuerte gestión. Así pues, el grueso de nuestra cartera está invertido en empresas de los sectores de la salud y de software, que son en cierto modo defensivas, pero también tenemos posiciones en empresas de consumo relacionadas con el crecimiento de la población y el desarrollo industrial, que son más cíclicas, pero en las cuales hemos encontrado oportunidades de crecimiento interesantes estando además algunas, infravaloradas. En esencia, somos selectivos, aunque el sector salud incluye varias cosas, desde material médico, diagnóstico, instrumentos, etc, no invertimos en biotecnología, sino en diagnóstico e instrumentos clínicos. Por otro lado, el software, en cierto modo, también es defensivo. Existe incertidumbre en el sector del hardware debido a la guerra comercial, que sin embargo no afecta tanto al software, ya que está más aislado. En general, creo que nuestra cartera está muy bien posicionada.
Y por países, ¿en qué mercados estáis encontrando más oportunidades?
El fondo está centrado en EE.UU., una economía que sigue mostrando fortaleza, aunque se haya ralentizado algo su crecimiento, pero los fundamentales de la economía estadounidense siguen siendo muy sólidos. Nuestra estrategia de crecimiento está funcionando muy bien, el entorno atrae a los inversores de crecimiento. En resumen, estamos bien posicionados.
¿Qué rentabilidades puede esperar un inversor en este activo?
Es una estrategia de largo plazo, con horizonte a tres y cinco años, y confiamos en continuar ofreciendo rendimientos atractivos en este periodo, superando al benchmark.
Eduardo Antón, courtesy photo. Andbank nombra a Eduardo Antón responsable de gestión de carteras para América y Latinoamérica
Eduardo Antón ha sido nombrado responsable de gestión de carteras (Head of Portfolio Management) para América y Latinoamérica de Andbank. Según ha podido saber Funds Society, su principal función será coordinar los equipos de gestión y asesoramiento en las zonas de América y Latinoamérica donde Andbank tiene presencia, es decir en Miami, México, Panamá, Brasil, Uruguay y Argentina.
Desde su nuevo cargo, Antón mantiene su dependencia de José Caturla, Head of Asset Management and Portfolio Management a nivel grupo.
Antón es licenciado en economía por la Universidad Anáhuac de México y realizó un MBA en el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) en Madrid. Se incorporó al grupo Andbank en 2014 como gestor de carteras en Miami y siendo responsable de toda la gestión de carteras de Andbanc Advisory.
Antes de incorporarse a Andbank, desarrolló gran parte de su carrera profesional en Inversis Banco, donde fue parte del departamento de análisis y gestión desde el año 2010. En esta misma entidad, fue co-responsable del Producto de ETFs, liderando su entrada y crecimiento en España y consiguiendo una posición de liderazgo del banco con un market share del 20%.
Además, es miembro del comité Global de Inversiones de Andbank, presidente del comité de fondos global y preside el Comité de Mercados de Latam.
Además de un incremento en el apalancamiento, la calidad de las empresas, medida por el ratio entre las recalificaciones crediticias al alza y las recalificaciones a la baja, ha seguido una tendencia bajista por muchos años, tanto en los emisores de grado de inversión como en los emisores high yield.
Según indica Lior Jassur, director de research en renta fija europea de MFS Investment Management, como resultado de cada una de las crisis sufridas en los últimos tiempos, las calificaciones crediticias se han deteriorado, y conforme la economía se ha recuperado han repuntado, o el sector afectado reparó sus balances contables y sus métricas crediticias, recuperando calidad en el crédito, pero solo durante unos periodos cortos de tiempo.
La preocupación por la calidad crediticia de los bonos corporativos de Estados Unidos ha llegado tras el incremento del número de emisores con calificación BBB en el universo de bonos de grado de inversión y sus índices. La deuda con calificación BBB, la deuda con la menor calificación crediticia que todavía se sigue considerando grado de inversión, representa ahora el 50% de todas las emisiones de deuda del índice Bloomberg Barclays US Aggregate Corporate, un incremento significativo desde el 40% a finales de 2006. No solo el volumen de esta deuda es alto, sino que recientemente el crecimiento de la deuda también se ha concentrado en las formas más arriesgadas de deuda, incluyendo el segmento de bonos con calificación BBB, un fenómeno que se ha denominado como el “precipicio de la deuda triple B”.
Durante una recesión, la proporción de prestatarios probablemente sufriría una rebaja, siendo recalificada como deuda high yield – los bonos que no tienen calificación de grado de inversión- requiriendo que algunos inversores deban vender sus posiciones afectando tanto al universo de los bonos de grado de inversión como al de la deuda high yield.
También ha habido unos cambios considerable dentro del universo de deuda estadounidense sin grado de inversión con el crecimiento de los créditos apalancados. Tradicionalmente, las empresas con mayor riesgo se han financiado con una mezcla de emisiones de bonos high yield y préstamos apalancados, en los últimos años, los préstamos apalancados han crecido más rápidamente que la deuda high yield. En 2018, en Estados Unidos, las nuevas emisiones netas de deuda high yield han sido cercanas a cero, mientras que los préstamos apalancados crecieron cerca de un 20% y ahora representan más de 1 billón de dólares.
El servicio de la deuda
La sostenibilidad de la deuda de una empresa depende de su capacidad para pagar sus préstamos a lo largo del tiempo. El servicio de la deuda es una medida de los ingresos utilizados para el pago de los intereses y la amortización, y se calcula de la siguiente manera:
Ratio de servicio de la deuda (DSR) = (intereses pagados + amortización de la deuda/beneficio antes de intereses y dividendos)
Puede haber variaciones muy significativas en el ratio DSR entre diferentes países y sectores, y dentro de un mismo sector, entre empresas individuales. A nivel de la empresa individual, hay ciertas actuaciones por parte del equipo de gestión que afectan a los ratios DSR, por ejemplo, al refinanciar una deuda con un cupón elevado con una deuda con menor cupón, reemplazar deuda a corto plazo con deuda a largo plazo o repagando la deuda anticipadamente. Estas tendencias son las más instructivas a nivel agregado.
El ratio del servicio de la deuda por parte de las empresas estadounidense ha estado aumentado desde 2013, indicando que los desembolsos por el servicio de la deuda han aumentado y que la calidad crediticia en consecuencia está disminuyendo. En Europa, las principales economías presentan un panorama menos consistente: el ratio DSR de las empresas alemanas ha sido bajo y estable en los últimos 13 años, el ratio de las empresas francesas ha sido testigo de un firme deterioro, las empresas italianas han visto como su ratio DSR mejoraba desde 2013 y las empresas de Reino Unido ha experimentado, similarmente, una mejora constante.
La compensación por el riesgo
Desde la perspectiva de los inversores, la principal cuestión que preocupa no es solo el apalancamiento y la calidad crediticia, sino también cuánto se está pagando a los inversores por los niveles actuales de riesgo crediticio, es decir, la prima de riesgo, y las implicaciones que esto tiene para las carteras.
Los diferencias ajustados por opciones (OAS) es una medida comúnmente utilizada en la compensación del riesgo de crédito. Comparando ambos mercados, los diferenciales de la deuda europea con grado de inversión, que se encuentran en la actualidad a 115 puntos básicos, no se han ajustado a los niveles previos de la crisis a pesar de llevar varios años de estabilidad en el mercado, mientras que los diferenciales en Estados Unidos, que se encuentran en la actualidad en 122 puntos básicos, han acercado a niveles cercanos a los de la Crisis financiera global. Los diferenciales de la deuda high yield en ambos mercados no son mucho más amplios que los niveles previos a la crisis. En la actualidad, la deuda high yield está cotizando con un diferencial de 403 puntos básicos y la deuda estadounidense high yield cotiza con un OAS de 418 puntos básicos.
Además de evaluar qué mercado ofrece las mejores primas de riesgo y cuál está operando con unos diferenciales más amplios que sus niveles históricos, en MFS IM también creen necesario descubrir cuáles son los sectores más atractivos. A medida que los mercados de crédito siguen diferentes caminos y ofrecen diferentes primas de riesgo por diferentes niveles de apalancamiento, así también lo hacen los sectores y empresas individuales. En consecuencia, los inversores necesitan determinar no solo el nivel de apalancamiento de un segmento del mercado, sino también la prima de riesgo que un sector en particular ofrece, y dentro de ese sector, que empresas ofrecen la mejor prima de riesgo para el nivel de apalancamiento en su balance contable.
Conclusión:
En un momento en el que el apalancamiento corporativo se encuentra en niveles récords y los niveles de deuda siguen una tendencia alcista, en MFS IM creen que es el momento de realizar una selección cautelosa del crédito. Mientras que los diferenciales de la deuda no parecen estar en los mismos niveles anteriores a la crisis en ninguno de los principales mercados de crédito, el apalancamiento está aumentando y los riesgos se están acumulando en varias partes del mercado. La preocupación con respecto a las rebajas de las empresas con calificación BBB a niveles por debajo del grado de inversión se ve alimentada por un mayor riesgo de recesión y una significativa caída en la rentabilidad.
Las crisis financieras no son un fenómeno nuevo; ocurren con una cadencia relativamente regular. La mayoría no suelen tener efectos sistémicos catastróficos. El arte de invertir con éxito a través del ciclo económico, desde el punto de vista de MFS IM, es comprar títulos de aquellas empresas que están mejor equipadas que sus competidores para navegar las inevitables tormentas.
Para más información, puede descargar un informe completo sobre este tema en este enlace.
Pixabay CC0 Public Domain. Refinitiv incorpora a su plataforma de inteligencia
Refinitiv ha incorporado a su plataforma de inteligencia de riesgos World-Check One la funcionalidad de Ultimate Beneficial Owner (UBO) y Vessels, mediante las cuales es posible obtener datos sobre titularidad real para ayudar a desentrañar estructuras societarias complejas de organizaciones que pueden estar implicadas en delitos financieros y a detectar embarcaciones relacionadas con financiación de terrorismo.
Gracias al acuerdo firmado con Dun & Bradstreet y con IHS Markit Maritime and Trade, Refinitiv amplía la información que proporciona mediante esta herramienta y ayuda a filtrar entidades cumpliendo con la normativa ‘conoce a tu cliente’ (know your customer) y la legislación sobre delitos financieros en todo el mundo.
Con la introducción de UBO, World-Check One contará a partir de ahora con datos de titulares reales para ayudar a las organizaciones a simplificar los flujos de trabajo interno en materia de compliance. Si bien las figuras jurídicas complejas a menudo facilitan los negocios legítimos, sus estructuras opacas de titularidad impiden identificar quiénes son los titulares reales y detectar posibles riesgos, incluidos aquellos relacionados con los delitos financieros en las entidades asociadas. Por consiguiente, éstas a menudo se asocian con actividades ilícitas como evasión fiscal, fraude, blanqueo de capitales y financiación del terrorismo.
Asimismo, cualquier empresa que utilice embarcaciones para el traslado de mercancías podrá, gracias a la funcionalidad de Vessels, verificar en World Check One si el capitán, el puerto y/o los titulares de la embarcación están sujetos a alguna sanción/embargo o si están implicados en delitos relacionados con financiación de terrorismo o blanqueo de capitales.
En ocasiones, los propietarios de navíos cambian el nombre de la embarcación, pero el número IMO de identificación del buque, que es inalterable y sirve para facilitar la prevención de fraude marítimo, es el que facilita la plataforma de Refinitiv para rastrear el histórico de estos barcos. Las compañías que demandan este servicio son aseguradoras, petroleras, constructoras y compañías que transportan todo tipo de materias primas y producto final.
La falta de transparencia sobre la titularidad real en todo el mundo ha sido puesta de manifiesto por varias organizaciones importantes entre las que se incluyen el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el G20 y la Cumbre Anticorrupción del Reino Unido.
Según Phil Cotter, director general de riesgos de Refinitiv: «desentrañar las complejas estructuras de titularidad es esencial para saber con quién estamos tratando a la hora de captar nuevos clientes, proveedores y socios. La incorporación de los datos sobre UBO y embarcaciones a la plataforma World-Check One es un paso importante para simplificar este proceso, ayudar a las organizaciones a establecer procedimientos de diligencia debida más sólidos y eficaces y, en última instancia, crear un entorno más hostil para los delincuentes».
«Dun & Bradstreet se complace en trabajar con Refinitiv para ofrecer datos y análisis sobre UBO en todo el mundo a nuestros clientes conjuntos», señala Brian Alster, Director General de Soluciones de Riesgos y Cumplimiento de Terceros de Dun & Bradstreet. «La integración de los datos de UBO en la plataforma World-Check One permite obtener un conocimiento más sistemático y profundo de las empresas con las que se trabaja, lo que puede ayudar a las organizaciones a cumplir con las leyes y reglamentos», añade Cotter.
Las funciones ‘UBO Check’ y ‘Vessel Check’ están integradas en la herramienta World-Check One y proporcionan datos de titularidad real en más de 200 países, lo que permite desbloquear más de 100 millones de conexiones y proporcionar información sobre personas jurídicas y beneficiarios finales en todo el mundo, además de amplitud y profundidad de los datos de IHS Markit Maritime and Trade, la base de datos marítima más grande del mundo, que actualmente incluye más de 190.000 embarcaciones, siete niveles de titularidad y 11 años de historia de las embarcaciones.
Pixabay CC0 Public Domain. Más de la mitad de los emprendedores de élite han pasado por procesos de fusión o adquisición en sus empresas
La quinta edición del Informe Global sobre Emprendimiento de BNP Paribas analiza las etapas del ciclo de vida de los emprendedores, el impacto de estas etapas en su patrimonio privado y su necesidad de contar con un protocolo de gobierno familiar. El documento está basado en la opinión de 2.763 emprendedores de élite multimillonarios de 23 países, que atesoran un patrimonio total de 16.000 millones de dólares.
El 56% de los emprendedores de élite encuestados han pasado por algún proceso de fusión o adquisición en alguna de sus empresas en el pasado, normalmente con el objetivo de aumentar su cuota de mercado, diversificar en nuevos sectores o acceder a nuevos mercados. El 44% de los emprendedores de élite han solicitado algún tipo de financiación para desarrollar sus negocios. La mayor demanda de crédito tiene lugar en Asia, con un 55%. En China, India e Indonesia seis de cada diez emprendedores utilizan la financiación externa.
Casi la mitad de los emprendedores se encuentran en las fases iniciales del ciclo de vida de sus negocios. El 47% están en las etapas de “creación” o de “crecimiento”, dónde el objetivo es lanzar un producto o servicio. El 43% restante busca aumentar sus beneficios o mejorar su competitividad, fase de “desarrollo”, o consolidarse para la fase de salida.
El dilema de la sucesión
La mayoría de los emprendedores de élite quieren que su negocio permanezca en su familia. Así, el 51% espera transmitir sus negocios a un miembro de su familia. Sus principales motivaciones son salvaguardar el valor de la empresa y la confianza en la siguiente generación para que desarrolle el negocio y preserve sus principales valores.
Más de la mitad de los emprendedores cree que las nuevas generaciones necesitarán más asesoramiento. El 53% cree que sus sucesores no están listos para tomar el control de la empresa y el 13% no han identificado a ninguna persona adecuada para la sucesión. Sin embargo, el 47% de los UHNWI confían plenamente en los futuros líderes de sus compañías.
Una buena gobernanza puede ayudar a las futuras generaciones a alcanzar un consenso en la estrategia. Casi un tercio de los emprendedores (29%) definirá un protocolo de gobierno familiar antes de abandonar sus responsabilidades. Un protocolo que debe cumplir dos objetivos importantes: facilitar la integración de los miembros de la familia en la empresa y definir un plan de negocio a largo plazo.
«Los emprendedores de élite tienen necesidades específicas en función de la etapa en la que se encuentran. Este estudio identifica sus necesidades en cuánto a financiación y asesoramiento sobre fusiones o adquisiciones. Más del 50% de los emprendedores que han pasado por un proceso de fusión o adquisición considera que es vital contar con apoyo profesional para diseñar la estrategia a seguir. Es importante para nosotros identificar cuáles serán sus necesidades y próximos pasos en su trayectoria empresarial para poder asesorarles con nuestros expertos en financiación y fusiones y adquisiciones», señala Luis Hernández, consejero delegado de BNP Paribas Wealth Management.
«Además, cada emprendedor se enfrenta en un momento de su vida a una decisión fundamental: la transmisión de su negocio. Más de un tercio de los «baby boomers» planea salir de su negocio este año. Planificar la sucesión y establecer un protocolo de gobierno familiar son, por lo tanto, una prioridad para muchos de ellos. Nuestro objetivo es ayudarles a gestionar su legado con un enfoque a largo plazo», concluye el consejero delegado.
Michael Fredericks, foto cedida. Michael Fredericks,
Las tensiones comerciales entre EE.UU. y China siguen creciendo, y esta situación, aunada a un cambio en la política de la Fed, se refleja en las perspectivas de mitad de año de BlackRock. En ellas, el gigante de las inversiones no ve una recesión a corto plazo y opina que no hay señales claras de que las vulnerabilidades financieras y los bancos centrales ayuden a extender el ciclo. «Sin embargo, el impulso proteccionista ha sido más fuerte de lo que esperábamos, lo que aumenta el riesgo de que haya accidentes. Esto tiene el potencial de desafiar nuestra posición a favor del riesgo moderado», menciona Michael Fredericks, líder de las inversiones en renta fija para las estrategias multiactivo de BlackRock, en un evento en el Hotel W de Miami.
Si bien Estados Unidos y China se encuentran en un periodo de competencia estratégica que parece estructural y persistente, esta situación “amenaza con hacer retroceder las tendencias de globalización de las últimas décadas que redujeron gradualmente la inflación y expandieron los márgenes de beneficio de las empresas”. En su perspectiva de inversión de mitad de año BlackRock identifica al impulso proteccionista como el impulsor más importante del mercado; un riesgo que no ha hecho más que intensificarse desde entonces.
De acuerdo con la firma, la reciente escalada en el conflicto entre EE.UU. y China ha inyectado más incertidumbre en la planificación comercial, lo que debilitó la actividad económica. Además, no ven probable que se logre un acuerdo integral antes de las elecciones de 2020. De hecho, según Fredericks, incluso si se da una victoria demócrata, es poco probable que se de una “paz comercial” con China ya que el sentimiento anti-China es popular en Washington.
El especialista opina que particularmente, el sector manufacturero se puede ver alterado ante esta situación, lo que afecta a Europa y en especial a Alemania. Mientras tanto y debido a que el consumo sigue fuerte en los Estados Unidos, sus asignaciones de activos a renta variable estadounidense se encuentran en niveles récord para BlackRock. “Nunca hemos tenido tanto US equity en nuestros portafolios”, comenta Fredericks, agregando que eventualmente llegará el momento de rotar hacia la deuda de Europa, cuyas valuaciones son particularmente atractivas, y de los emergentes, pero que aún hace falta un catalizador.
De cara a su portafolio, Fredericks comenta que en BlackRock, buscan aumentar la calidad, reducir el riesgo y aumentar la duración como un hedge. Actualmente, se encuentran sobreponderados en Estados Unidos, tanto en renta variable como en bonos. “Las distintas políticas de apoyo y la posibilidad de un ciclo económico alargado sustentan nuestra opinión positiva. Las valuaciones parecen estar a un nivel razonable dentro de este marco. Desde el punto de vista de los factores, nos gusta el impulso y la cantidad mínima, pero nuestra opinión se ha vuelto neutra con respecto a la calidad a causa de las valuaciones elevadas”. De cara a los bonos, BlackRock considera que si bien los Muni tienen valuaciones elevadas, “la clase de activos se ha quedado atrás en la subida de los bonos del Tesoro de EE. UU.”, además, consideran que “una dinámica de oferta favorable, la demanda estacional y la amplia mejora de los fundamentales deberían impulsar el alto rendimiento de los Muni. Las reformas fiscales también han hecho que la exención de impuestos de los Muni sea más atractiva”.
Otros activos en los que están sobreponderados son la deuda soberana europea y la de los mercados emergentes. “Hemos subido el nivel de los bonos estatales europeos a sobreponderado porque esperamos que el BCE cumpla con (o exceda) las expectativas de estímulo. Los rendimientos parecen atractivos para inversionistas con dólares estadounidenses con cobertura gracias a la gran diferencia de tipos de interés entre EE. UU. y Europa. Una curva de rendimientos con una gran inclinación es un factor positivo para los inversionistas. Hemos subido el nivel de los bonos de mercados emergentes a sobreponderados en base a su potencial de ingresos. El giro conciliador de la Reserva Federal ha estimulado las tasas locales y ayudado a que las divisas locales se recuperen frente al dólar. Pensamos que los mercados de divisas locales todavía pueden seguir avanzando y los preferimos frente a los mercados de divisas más fuertes. Creemos que hay oportunidades en América Latina y en los países que no están expuestos de forma directa a las tensiones comerciales entre EE. UU. y China”.
Del otro lado de la moneda, BlackRock opina que los mercados son demasiado optimistas con respecto a los esfuerzos de China para estimular el crecimiento, por lo cual han disminuido su perspectiva sobre las acciones de Japón y de mercados emergentes conectados con China.
De aquí al 2020 en BlackRock esperan entre 2 y 3 bajas de tasas por parte de la Fed, frente a las entre 3 y 4 que espera el mercado.
Puede descargar el archivo con las perspectivas en este link.
Recientemente el Banco de México publicó el segundo informe trimestral de inflación del año. En el documento de análisis se detalla la evolución de la economía global, nacional y de los mercados financieros. En general, se percibe un tono que refleja una mayor preocupación por el estancamiento económico nacional que se ha dado tanto por factores internos como externos.
Por el lado externo, se destaca la desaceleración económica global debido a la persistente guerra comercial entre los Estados Unidos y China. Ello no sólo ha perjudicado a la economía nacional sino a la global. Ejemplo de ello es la economía alemana que registró un crecimiento negativo el segundo trimestre del año debido a la caída en las exportaciones manufactureras hacia China. De hecho, la implementación de aranceles para China y EE.UU. está incrementando los precios de bienes finales en ambos países provocando una clara desaceleración, sobre todo para el país asiático. Por su parte, EE.UU. ya reportó un crecimiento trimestral anualizado (ajustado por estacionalidad) de 2,1% en el segundo trimestre del año, una disminución del 3% que registró durante el primer trimestre. Asimismo, el índice de Gerentes de Compras estadounidense se encuentra en niveles por debajo de los 50 puntos, es decir, en contracción.
Por el lado interno, destaca el informe la creciente incertidumbre por algunas acciones de política económica, así como el subejercicio en el gasto público (mayor a lo esperado). Así, el informe menciona en repetidas ocasiones cómo el nivel de holgura de la economía ha aumentado, es decir, la diferencia entre el PIB real y el potencial. La industria continúa en recesión, sobre todo por la persistente caída del sector de la minería, y la construcción también presenta tasas de crecimiento negativas. Además, es clara la desaceleración del consumo privado. Aunado a esto, ya existen señales de una desaceleración del mercado laboral en el país. La tasa de desempleo comienza a revertir su tenencia y durante los primeros siete meses del año se han perdido miles de empleos formales.
Para la inflación la junta de gobierno explica cómo ésta ha seguido una clara tendencia a la baja si bien la inflación subyacente se mantiene persistentemente cerca del 3,8%. Las buenas noticias han provenido de los precios del componente no subyacente destacando la fuerte desaceleración de los precios energéticos. Según las cifras del informe, la junta espera que la inflación converja hacia el centro de la meta (3%) en el segundo trimestre de 2020. Aun así, se espera ahora una mayor inflación subyacente que la esperada el trimestre anterior.
La mayoría de los miembros de la junta de gobierno estimaron que era momento adecuado para recortar la tasa de interés en 25 puntos base. Solo un miembro argumentó en contra de hacerlo, ahora sabemos que fue Javier Guzmán Calafell. En su comentario disidente argumentó que era prematuro adoptar una postura de política monetaria acomodaticia sin saber el paquete económico propuesto para el 2020 (que se entregarán en septiembre al congreso de la unión) ni la postura de las calificadoras sobre el riesgo soberano y de Pemex. Cualquier noticia adversa en ambos casos provocaría una desvalorización del tipo de cambio y perjudicaría a las expectativas inflacionarias del país. Será importante observar la evolución de las finanzas públicas en un entorno donde la recaudación del IVA está cayendo por un menor dinamismo del consumo privado.
El común denominador del informe es que es que la junta deja claro que se pueden esperar más recortes hacia futuro. Me llama la atención que el recorte de la tasa de interés se dio justo en respuesta al que realizó la Reserva Federal de los Estados Unidos. Pareciera que la junta de gobierno considera como adecuado mantener el diferencial de tasas actual entre la tasa estadounidense y la nacional.
¿Qué podemos esperar hacia futuro? El informe anunció un nuevo recorte en las expectativas de crecimiento para el año, el rango ahora se coloca entre 0,2 y 0,7%. Creo que es importante que se tomen decisiones importantes para reactivar a la inversión. En inicio, es prometedor el acuerdo al cual llegó el gobierno federal con empresas privadas y extranjeras en el tema de los gasoductos con CFE. Esto recuperará cierta atracción en la inversión privada. Pero sería mucho mejor si el gobierno reactivara por completo la reforma energética que puso en marcha la administración pasada. Sobre todo, lo relacionado con las subastas petroleras y la inversión en extracción de crudo de aguas profundas.
Por otro lado, me preocupan las perspectivas económicas de EE.UU. donde se percibe una mayor probabilidad de que ese país entre en una recesión. El sector exportador manufacturero mexicano, el único que presenta un dinamismo positivo, podría verse perjudicado. Será sumamente importante leer con detenimiento el paquete económico para 2020. El gobierno federal debe buscar blindar a las finanzas públicas y tener un plan en caso de un deterioro en entorno externo. Por lo pronto, esperemos al menos un recorte más en la tasa de interés en el futuro próximo.