Equipos de Vanguard y BIVA en el evento de lanzamiento. Vanguard lanza en BIVA su primer ETF domiciliado en México, expandiendo su compromiso con el país
Vanguard, el mayor administrador de fondos de inversión y el segundo proveedor más grande de ETFs a nivel mundial, anunció hoy el lanzamiento del Vanguard FTSE BIVA Mexico Equity ETF (VMEX), su primer ETF domiciliado en México que busca replicar el índice FTSE BIVA, brindando a los inversionistas acceso y exposición al mercado de capitales mexicano.
Este ETF es el primer vehículo de inversión lanzado por Vanguard en el mercado mexicano, el cual complementa su portafolio de ETFs internacionales actualmente listados en el Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC), y servirá mejor a los inversionistas -desde inversionistas individuales hasta grandes planes de pensiones- que buscan una asignación estratégica a largo plazo en México.
“El lanzamiento de este ETF refuerza el compromiso a largo plazo de Vanguard con el mercado nacional. Creemos que Vanguard FTSE BIVA Mexico Equity ETF (VMEX) puede tener un rol importante para los inversionistas mexicanos, ya que su estructura permitirá a nuestros clientes acceder de manera eficiente al mercado de capitales en el país, aportando una alta diversificación y una eficiencia en costo. Concretamente, este producto destaca por dar seguimiento al índice FTSE BIVA, que es inclusivo y diversificado, a la vez que mantiene un fuerte perfil de liquidez”, destacó Juan Hernández, country manager de Vanguard México.
“Este es un momento único para BIVA, pues a través del listado del ETF, estamos concretando una acción más para fortalecer y modernizar el mercado de valores mexicano. Lanzando junto con Vanguard su primer ETF local, reforzamos nuestro compromiso de ofrecer a los inversionistas productos innovadores y mejores alternativas de inversión, así como una exposición a empresas públicas de todos los tamaños, no solo a las grandes, sino también a las medianas y pequeñas”, mencionó María Ariza, directora general de la Bolsa Institucional de Valores (BIVA).
«Estamos muy emocionados de expandir nuestra relación global con Vanguard y nuestra colaboración local en América Latina con BIVA para presentar un nuevo ETF diseñado para ofrecer a los inversionistas una exposición integral y eficiente al mercado de valores mexicano. El índice FTSE BIVA fue desarrollado con el inversionista en mente. Proporciona exposición diversificada a acciones mexicanas, incluyendo FIBRAs, con filtros de liquidez tales que aseguran que el índice sea tanto invertible como representativo», dijo Edgar Guerra, director, North America ETP Strategy & Business Development de FTSE Russell.
El índice FTSE BIVA está diseñado para reflejar el desempeño de las empresas bursátiles mexicanas y proporcionar una representación imparcial del universo de las acciones mexicanas, incluyendo FIBRAS. El índice considera todos los valores de renta variable mexicanos que cotizan en el país, lo que permite incluir nuevas emisiones a medida que el universo de acciones local crezca en el tiempo. Esto posibilita que las empresas más pequeñas formen parte del índice y contribuyan a incrementar la liquidez del mercado.
Pixabay CC0 Public Domain. Bci ingresará al mercado peruano con “Banco Bci Perú” y adquiere el Executive National Bank of Florida
Bci anunció hoy dos nuevas operaciones que potencian su estrategia de internacionalización: la entrada al mercado peruano a través de una nueva filial, Banco Bci Perú y la firma de un acuerdo para la compra del 100% de Executive National Bank, a través de City National Bank of Florida. Esto, según lo informado este jueves a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
Las operaciones anunciadas permitirán a Bci fortalecer su plataforma regional para diversificar su crecimiento en mercados estratégicos y acompañar a clientes del banco en su expansión en Latinoamérica.
“Perú es el paso natural para avanzar en nuestro proceso de internacionalización. Es un país que cuenta con estabilidad macroeconómica y tiene gran potencial de crecimiento con una baja penetración bancaria. A lo anterior, se suma que en ese país operan más de 400 empresas chilenas, muchas de las cuales ya son clientes nuestras”, destacó Eugenio Von Chrismar, gerente general de Bci.
Con un capital inicial de 60 millones de dólares, la filial operará en el país vecino enfocándose en clientes corporativos y grandes empresas, tanto para clientes peruanos como chilenos.
Banco Bci Perú será una sociedad anónima regida bajo las normas peruanas e inscrita ante la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos de ese país. El 99,9% de las acciones será de Bci y el 0,1% restante de Bci Asesoría Financiera S.A., filial del banco. Se estima que la filial peruana podría iniciar sus operaciones el primer trimestre de 2021. Su constitución y funcionamiento se encuentran sujetos, entre otras condiciones, a las aprobaciones de la Comisión para el Mercado Financiero y del Banco Central de Chile, así como a la obtención de las autorizaciones regulatorias, inscripciones y registros requeridos bajo la legislación peruana.
“La llegada a Perú nos permitirá ofrecer una plataforma de tres países -junto a Chile y Estados Unidos- que actuará como un solo banco en la región, lo que significa una ventaja competitiva y diferenciadora. En un escenario donde las empresas chilenas continúan su proceso de regionalización y compañías peruanas hacen cada vez más negocios con Chile y Estados Unidos, nuestros clientes podrán aprovechar los beneficios de nuestros corredores comerciales entre estos tres países”, agregó Von Chrismar.
Tercera compra en Estados Unidos
Asimismo, Bci anunció la suscripción de un acuerdo para adquirir el 100% de la propiedad de Executive National Bank para fusionarse con City National Bank of Florida (CNB), institución adquirida en 2015 por el banco de capitales chilenos. Se trata del tercer banco que Bci compra en Florida, después de que en 2018 adquiriera Totalbank y lo fusionara con CNB.
Con esta nueva operación, CNB continúa consolidándose como el segundo mayor banco, con base en el estado de Florida, y uno de los 100 mayores de Estados Unidos, país cuya industria está compuesta por más de 4.500 bancos comerciales.
El estado de Florida es especialmente atractivo por su alto crecimiento demográfico y económico. Es el cuarto más grande de Estados Unidos en cuanto a depósitos y el tercero en población.
La operación, que está sujeta a las aprobaciones regulatorias en Estados Unidos y Chile, contempla una inversión aproximada de 75 millones de dólares en efectivo que se financiará con fondos propios de CNB. Se espera que las aprobaciones se obtengan durante el primer semestre de 2020.
La compra de Executive National Bank significará un crecimiento inmediato en activos de 455 millones de dólares y aportará aproximadamente un 4,5% a la utilidad de CNB. La entidad combinada tendrá activos cercanos a los 15,5 mil millones de dólares, consolidándose como el segundo banco más grande basado en Florida en este sentido.
Con el objetivo de convertirse en un actor cada vez más relevante a nivel regional, Bci seguirá enfocado en el crecimiento en Florida, puerta de inversiones hacia y desde Latinoamérica, además de continuar analizando nuevas oportunidades de crecimiento en la región.
Ignacio de la Maza, foto cedida. Janus Henderson Investors planea dedicar más recursos para apoyar al mercado mexicano
La industria de Asset Management en México se ha ido internacionalizando por muchos años ya, pero sin duda han sido las oportunidades que abren las administradoras de pensiones las que han impulsado esta apertura. Con la reciente inclusión de fondos mutuos activos entre los posibles vehículos a elegir, México es aún más atractivo como destino de negocio en la industria y los principales jugadores del mundo lo están notando.
Durante su más reciente visita a México, Ignacio de la Maza, quien lidera los esfuerzos de ventas institucionales para Europa y LatAm en Janus Henderson Investors, platicó con Funds Society sobre las perspectivas de su empresa luego de que la Amafore destacara a cinco de sus fondos en la primera selección de fondos que cumplen con la regulación de la CONSAR y pueden ser utilizados por las afores en sus planes de diversificación.
Al respecto, el directivo comenta que están muy contentos ya que el mercado mexicano es uno por el que llevan tiempo apostando y visitando activamente, junto con sus gestores, los cuales llevan a los clientes potenciales, de la mano de su representante en el país; GBM, “y da ilusión finalmente tener un producto aprobado finalmente y a partir de ahí ir trabajando con que otros productos se vayan posicionando”.
A de la Maza le parece excelente el poder ya ofrecer sus fondos abiertos a las afores y considera que, viendo los avances en México y la posibilidad de poder ofrecer sus productos de forma más rápida, es momento de plantearse el dedicar aún más recursos a esta región.
Hasta ahora, al mercado mexicano ofrecen opciones offshore por medio de, por ejemplo, bancas privadas y family offices, además de un producto registrado en México, por medio de un partnership con GBM, pero además de buscar conseguir activos de la afores, la firma también planea el registrar otros productos con sus partners para el mercado retail.
En su opinión, los cinco fondos seleccionados son de estrategias muy core, que incluyen US equity, European equities y un fondo de sustainable investment con track record de más de 30 años. Otras áreas que les gustaría seguir desarrollando son China y la tecnología. “Buscamos siempre ir trabajando en línea con aquellos productos que las afores deseen y les vean más valor para las carteras de los clientes,” menciona.
Actualmente 9 de las 11 gestoras con fondos seleccionados cuentan con presencia local. Sobre la posibilidad de abrir una oficina, de la Maza comentó: “Si nuestros clientes indican que debemos de tener mayor presencia local o una oficina, es algo que tenemos que escuchar” pero advierte que en Janus Henderson se caracterizan por tener modelos eficientes por lo que se debe valorar muy bien cómo dar ese siguiente paso.
Para el directivo, el principal reto de hacer negocios en México es el “dedicar el tiempo a escuchar lo que el mercado necesita pero ser capaz de, en el delivery, hacerlo dentro de la estructura legal y operacional que exige el mercado, por lo que este paso es muy buen recurso para nosotros ya que nos permite tener estructuras operativas legales para ofrecer”.
En su empresa, se caracterizan por desarrollar con sus clientes «knowledge.shared» o conocimiento compartido, “en el que intentamos acercar el conocimiento de nuestros gestores a los selectores de fondos y portfolio managers, entonces con ese principio lo que hacemos es ser muy activos en la visita con los gestores y abriendo nuestras oficinas para ellos”.
Si bien en 2010 entre los países de LatAm, México ocupaba una prioridad número tres en sus planes de expansión, los cuales se han desarrollado exitosamente en Perú , Colombia, Chile y van avanzados en Uruguay y Argentina, hoy, y gracias a los avances regulativos, Brasil y México, son el foco del crecimiento.
“Siempre me da alegría el venir a México y ver tanta positividad en el sentido de oportunidades y estoy realmente entusiasmado con la idea de trabajar cada vez más en el país… Personalmente creo que es excepcional el modelo que están construyendo la CONSAR, con Amafore y desde mi punto de vista creo es un modelo que a futuro mucha gente va a analizar como un caso de éxito. Es muy sorprendente cómo lo habéis estructurado para bien y creo que, por nuestra parte, debemos de poder satisfacer la necesidad de nuestros clientes”, concluye el directivo.
Este verano ha sido difícil para los inversores: se han intensificado las preocupaciones en el plano geopolítico y los rendimientos de la renta fija han vuelto a caer como consecuencia de la búsqueda de refugio por parte de los flujos de capital.
Pero no todo ha sido negativo, la deuda pública emergente denominada en divisa fuerte, según el índice JP Morgan EMBI Global Diversified, ha registrado rentabilidades de doble dígito, expresadas en términos de dólares, en lo que va de año (1) y ha batido a los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años.
El descenso de los rendimientos estadounidenses ha sido un factor clave de esta rentabilidad superior. No obstante, este sigue siendo un resultado destacable, dado que se ha logrado en un contexto de desaceleración del crecimiento mundial y de escaramuzas comerciales de distinta intensidad entre los grandes bloques económicos —EE. UU., China, la UE y Japón—, y ha desafiado la tendencia habitual, en la que los activos emergentes son los primeros en verse perjudicados en un clásico contexto de aversión al riesgo.
Los indicios no son alentadores, pero…
En el ciclo de subidas de tipos más reciente de la Reserva Federal (Fed) de 2015 a 2018, los rendimientos estadounidenses comenzaron su tendencia bajista antes del cambio de discurso de la Fed y cayeron mucho más que el ajuste al tipo oficial de los fondos de la Fed.
Los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, la referencia de esta clase de activos, alcanzaron su máximo en el 3,23% a principios de noviembre de 2018, mientras que la Fed aplicó su última subida del ciclo en su reunión de diciembre.
Desde entonces, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años ha descendido por debajo del 1,5 %, mientras que, hasta ahora, la Fed ha realizado dos recortes de 25 puntos básicos (en julio y en septiembre) hasta llevar la horquilla del tipo de los fondos federales en el rango del 1,75% y el 2,00%.
Además, tras tambalearse al borde del precipicio durante un tiempo, el tramo de 2 a 10 años de la curva de rendimientos se invirtió una vez más a finales de agosto, lo que tradicionalmente se ha considerado como la antesala de una recesión.
Algunos analistas parecen estar ponderando al alza el efecto de la guerra comercial junto con la decreciente influencia del impulso a corto plazo proporcionado por los recortes de tipos y la ley estadounidense de empleo (Jobs Act) de 2017, y concluyen que no hay manera de evitar una recesión.
Sin embargo, también podría argumentarse que (en base en las reacciones que se han observado a las noticias sobre el plano comercial) el descenso de los rendimientos estadounidenses en todo el espectro de vencimientos constituye más una consecuencia de las incertidumbres con respecto a las guerras comerciales y la correspondiente debilidad económica, que un reflejo de la aplicación de un endurecimiento monetario excesivo y demasiado precipitado que esté asfixiando cada vez más al ciclo económico.
Este último escenario es el que se produjo de forma manifiesta en 1994 y 1995, cuando la Fed subió los tipos hasta en siete ocasiones en 12 meses y llevó el tipo oficial del 3% al 6%, y en el ciclo de subidas de 2004-2006.
Esta vez, la política de la Fed ha sido más comedida, y los inversores en renta fija prevén que el banco central seguirá recortando los tipos para apuntalar el contexto económico mundial. Si estas expectativas se materializan, la postura acomodaticia de la Fed podría revertir la inversión de la curva, mientras que cualquier acuerdo final en el plano comercial entre EE.UU. y China debería propiciar una inclinación de la curva. Lo más seguro es que la continuidad de la incertidumbre probablemente ponga a prueba el coraje de los inversores de manera regular.
No exactamente una cobertura “natural”…
Los indicios que arroja la deuda pública emergente denominada en divisa fuerte respecto de la probabilidad de una recesión en EE.UU. tampoco son inequívocos. Esta clase de activos difícilmente constituye una cobertura natural frente a una ralentización económica mundial.
La rentabilidad más reciente de las categorías de calificación distintas a grado de inversión se situó en sintonía con cualquier otra clase de activos de renta fija sensible al crecimiento. El diferencial de estos países con calificaciones reducidas se ha ampliado y está ahora en 439 puntos básicos (2).
En cambio, el mensaje que emiten los movimientos en el tramo de mayor calidad —grado de inversión— de la deuda emergente resulta más contrario: los diferenciales de la deuda emergente con grado de inversión se sitúan en el tramo más reducido de su horquilla histórica, en 165 puntos básicos (2).
Por otro lado, el índice JPM EMBIG Diversified Investment Grade ha obtenido una rentabilidad del 16,61% este año (3), superando así la rentabilidad del índice de referencia de los bonos estadounidenses a diez años recién emitidos, FTSE 10-Year Treasury, en un 4,2% durante el mismo periodo. Solo en agosto, este segmento de la deuda emergente registró una revalorización del 4,15%, lo que no parecería indicar una recesión mundial inminente.
Desde el punto de vista de las valoraciones, la actual diferencia entre los diferenciales del segmento de alto rendimiento y el de grado de inversión en el EMBI Global Diversified se acerca a su máximo histórico de 499 puntos básicos, similar a los niveles observados el 27 de octubre de 2008, en el punto álgido de la crisis financiera (Gráfica 1).
Incluso si la proporción de deuda pública desarrollada que se negocia con rendimientos negativos descendiera, la demanda de activos que arrojen rendimientos positivos con parámetros fundamentalmente sólidos se mantendrá en el contexto actual.
Cabe esperar que se produzcan retrasos temporales cíclicos en la clase de activos emergente debidos al impredecible contexto de la guerra comercial, dado que las economías emergentes han demostrado ser las más favorecidas por la globalización.
No obstante, los fundamentales de los países emergentes han mejorado en los últimos años, tal y como ilustra la postura prudente que reflejan las crecientes reservas de divisas (Gráfica 2) de estos países, que se sitúan en máximos históricos.
Motivos para estar convencidos sobre la inversión en mercados emergentes…
En conclusión, tenemos razones de peso para creer que, en vista de la reversión del sentimiento sumamente bajista descontado en los mercados desarrollados, los segmentos de la deuda emergente que arrojan mayores rendimientos deberían, una vez más, batir a aquellos de mayor calidad. No se trata tanto de una opinión ni de una previsión, sino de una visión calculada con base en comparaciones históricas y en las reacciones que hemos observado en los mercados. A nuestro juicio, esta situación constituye una oportunidad cíclica para invertir en deuda pública emergente denominada en divisa fuerte. Creemos que la mejor forma de aprovechar esta oportunidad es centrarse en los fundamentales económicos constatables de cada país. A partir de ahora, realizaremos una evaluación a medio plazo de la solvencia relativa y mantendremos nuestro proceso de inversión basado en las valoraciones, que llevamos más de una década perfeccionando.
Columna de Bogdan Manescu, gestor de inversiones en GAM Investments.
Anotaciones:
(1) A 30 de agosto de 2019
(2) A 30 de agosto de 2019.
(3) A 30 de agosto de 2019.
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Foto cedidaGonzalo Borja, managing director y jefe de renta fija emergente de Credit Suisse AM.. Gonzalo Borja (Credit Suisse): “El mercado de bonos corporativos latinoamericanos históricamente ha generado fuertes rentabilidades de más del 8% anual”
Gonzalo Borja, managing director y jefe de renta fija emergente de Credit Suisse AM, acaba de pasar diez días viajando por Latinoamérica presentando Credit Suisse (Lux) Latin America Corporate Bond Fund, una estrategia de renta fija latinoamericana que se encuentra en periodo de suscripción hasta el próximo 7 de octubre. Ahora lleva el producto a Europa y su discurso y argumento sigue siendo el mismo: “El mercado de bonos corporativos latinoamericanos históricamente ha generado fuertes rentabilidades de más del 8% anualizadas”.
En su opinión, la región ofrece unos elevados rendimientos, tanto en términos absolutos como en comparación con otras regiones emergentes. “Cuando uno mira el mercado de bonos y dónde están las tasas, así como la política monetaria que han llevado los bancos centrales, ve que cada vez es más complicado obtener rentabilidades positivas. En Europa, por ejemplo, las opciones del inversor en renta fija, que sigue siendo un activo muy presente en las carteras, es alargar duraciones o bajar un poco la calidad crediticia hacia high yield, o irse a híbridos o CoCos. En cambio, en renta fija emergente y solo teniendo en cuenta la parte corporativa estamos en un mercado de alrededor de 1,5 trillones de dólares; esa parte tiene de media un rating de investment grade, lo que representa el 65% del universo corporativo”, explica Borja.
Además, puntualiza que las compañías con calificación BB son firmas de calidad, y que en ocasiones el rating de estas empresas está penalizada por el del país. En este sentido, Borja explica que por norma no se suele permitir que, salvo excepciones, las compañías tengan mejor calificación que la deuda pública de su país: “La consecuencia es que en el momento que sube el rating del país, un gran parte del high yield corporativo se convierte en investment grade, beneficiándose el inversor de un spread incurriendo en un riesgo relativamente bajo frente al high yield en mercados desarrollados”.
Para poder invertir con criterio en los mercados emergentes, Borja insiste en que hay que alejarse del cliché de que supone asumir un mayor riesgo, y empezar a reconocer el papel que están jugando estos países. “Si trasladamos el 60% que aportan los mercados emergentes al PIB mundial –ajustado a PPP– a nuestro asset allocation, tendríamos que aumentar la exposición. Y así está ocurriendo. Vemos como cada vez más se eleva el peso de los activos emergentes dentro de una cartera de renta fija diversificada, bien sean inversor particular como institucional”, sostiene.
En el contexto actual, considera que la política de tipos de interés bajo puede ser un motivo para aumentar la exposición a esta clase de activo, aprovechando así su descorrelación y como alternativa para los inversores que buscan carry. “Creo que Latinoamérica, la segunda región más grande después de Asia, ofrece ahora mismo unos rendimientos y unos spread bastante atractivos. Su ventaja es que sigue habiendo nuevos emisores en el mercado y que está compuesta por un gran número de países. Además, en los últimos veinte años ha logrado un rendimiento del 8% con una volatilidad de en torno al 4%, frente a Europa que ha ofrecido un rendimiento del 7,5%, pero con una volatilidad del 7%”, añade.
Borja insiste en que para limitar los riesgos que se pueden encontrar en los diferentes países que componen Latinoamérica, como por ejemplo está ocurriendo estos meses con Argentina, es necesario mantener una gestión activa y rebalancear los pesos que se pone en cada región. Por ahora, la cartera tiene una exposición hipotética –ya que está en periodo de suscripciones–, pero apuesta por países como Brasil, México, Colombia, Argentina y Chile. Mientras que por sectores, la cartera opta por el petróleo y el gas, el sector financiero, los servicios públicos y el consumo. Eso sí, la cartera se concentra en bonos corporativos ya que consideran que detrás tienen a empresas sólidas y de calidad, con liquidez y en una región en crecimiento.
“La región siempre te va a ofrecer oportunidades porque hay países en diferentes momentos que te ofrecen diferentes cosas, pero consideramos que Brasil es la posición más interesante. Creemos que todas las reformas que el país carioca va a aprobar, previsiblemente, tendrán una repercusión muy buena en el mercado, y para los inversores extranjeros va a ser un paso importante”, argumenta.
Con esta composición de la cartera, Borja considera que este nuevo fondo puede aportar múltiples fuentes de alfa para procurar la estabilidad del rendimiento en diferentes entornos de mercado, además de proporcionar una gestión profesional, activa y diligente del riesgo.
CC-BY-SA-2.0, FlickrFoto: Boris Smokrovic. Foto: Boris Smokrovic
Una versión acelerada de la globalización, etiquetada por algunos como una hiperglobalización, ha estado en marcha durante la mayor parte de una generación. Incitada en parte por el TCLAN (NAFTA), el inicio del euro y la aceptación de China en la Organización Mundial del Comercio, las empresas multinacionales han navegado la ola de la globalización junto con los vientos de cola seculares en sus márgenes. Pero con la creciente preocupación de que la globalización haya llegado a sus límites, ¿se encuentran en estos márgenes en riesgo?
En la era posterior a la crisis global financiera, los directores financieros se han vuelto extremadamente adeptos a emplear todo tipo de ingeniería financiera para incrementar los márgenes, los beneficios y los precios de las acciones. Han adoptado unas estrategias más ligeras de capital, incrementado el apalancamiento, se han comprometido en una deuda más elevada, financiado fusiones y adquisiciones y recomprado acciones. Las empresas también se han vuelto más competentes a la hora de reducir costes gestionando cadenas de valor globales, obteniendo bienes y servicios intermedios en todo el mundo y ensamblándolos en países de bajo coste. Al mismo tiempo, se han involucrado en un arbitraje fiscal y regulatorio internacional.
Pero a medida que nos globalizamos cada vez más y más, los beneficios marginales de una globalización adicional han disminuido. El valor agregado resultante del TCLAN, la formación de la Eurozona y la deslocalización parece estar llegando a su fin.
¿Mejor imposible?
Si bien la globalización ha entrado en decadencia y ha regresado con más fuerza por miles de años, el orden mundial establecido tras Bretton Woods, que dio origen a la cadena de valor global actual, se ha visto respaldado por el rol central del dólar estadounidense como divisa de reserva mundial, mientras que instituciones como la Organización Mundial del Comercio y el Fondo Monetario Internacional y Estados Unidos han actuado como los ejecutores a nivel mundial.
Con este telón de fondo, la cadena global de valor se ha basado en una reducción implacable de los aranceles. Pero hay signos crecientes de que la globalización ha podido alcanzar sus límites, con unos niveles crecientes de desigualdad y un incremento simultáneo del populismo entre los síntomas.
La guerra comercial entre Estados Unidos y China cuestiona la viabilidad de la cadena de valor global en un mundo donde las tasas de aranceles globales puede que se estén revertiendo tras décadas de caídas. Si Estados Unidos finalmente aplicase un 25% de arancel en todos los bienes importados de China, los niveles de aranceles, en términos generales, aumentarían hasta un nivel no visto desde la década de los años 60.
Sin embargo, las cadenas globales de valor globales no han sido diseñadas con el estilo de aranceles de los años 60. A esos niveles, las cadenas de valor probablemente se desgastarían. Al mismo tiempo, las barreras no arancelarias parecen estar al alza en todas las partes. La cadena de valor global fue construida para un mundo de bajos aranceles en el que el comercio libre es percibido como un bien público. Pero los acontecimientos recientes ponen en tela de juicio esa opinión, poniendo en riesgo la multimillonaria cadena de valor global en riesgo.
Sin palancas que accionar
En un entorno en el que los directores financieros han accionado todas las palancas disponibles, ¿hay algún de margen de error desde la perspectiva del precio de los activos? Argumentaríamos que no hay mucho. Si la globalización se revierte y las cadenas de valor mundiales se ven socavadas o se ven forzadas a realizar unos costosos ajustes, es probable que los márgenes brutos de beneficio se vean afectados negativamente. Las empresas que generaron unos márgenes superiores a la media, unos beneficios y un rendimiento de las acciones no porque produjeran unos productos superiores, sino porque gestionaban de forma efectiva las cadenas de suministro globales pueden encontrarse en posiciones insostenibles, ya sin una ventaja económica.
Y en un entorno en el que los equipos gestores tienen menos cartas para poner en juego y los márgenes están en riesgo debido a disrupciones en las cadenas de suministro, las empresas con unos modelos de negocio realmente diferenciados, una propiedad intelectual única y un fuerte valor de marca están probablemente mejor posicionadas para lidiar con las cambiantes condiciones globales. Las empresas que no puedan modificar rápidamente la producción para evitar los impactos de los aranceles y aquellas que carezcan de un poder de fijación de precios, podrían estar en riesgo.
Esta posible dislocación hace que la selección de seguridad sea cada vez más importante a medida que la dispersión del mercado se reafirma y después de una década monolítica de acción en los precios basada en los índices. En esencia, a finales del ciclo los inversores se han vuelto mucho más selectivos, evitando empresas altamente apalancadas con márgenes brutos decrecientes, así como cíclicas de menor calidad. Como suele ser el caso, los entornos empresariales cambiantes tienen una forma de exponer las vulnerabilidades corporativas, aumentado la importancia de ser selectivos.
Columna de Erik Weisman, economista jefe y gestor de carteras de renta fija de MFS Investment Management, and Robert M. Almeida, gestor de carteras y estratega global de inversiones.
Pixabay CC0 Public Domain. Los activos financieros globales caen en 2018 por primera vez desde la crisis financiera
Allianz ha dado a conocer la décima edición de su Global Wealth Report, que analiza la situación de los activos y las deudas de los hogares en más de 50 países. Según el informe, en 2018, los activos financieros en los países industriales y emergentes disminuyeron simultáneamente por primera vez.
Ni siquiera en 2008, en el apogeo de la crisis financiera, sucedió algo similar. En todo el mundo, los ahorradores están en una situación complicada: por un lado, la escalada del conflicto comercial entre Estados Unidos y China, la interminable «saga del Brexit» y el aumento de las tensiones geopolíticas, y por otro, el endurecimiento de las condiciones monetarias y la (anunciada) normalización de política monetaria.
Según el informe, los mercados bursátiles reaccionaron en consecuencia a todos estos eventos políticos: los precios globales de las acciones cayeron alrededor de un 12% en 2018. Esto tuvo un impacto directo en el crecimiento de los activos. Los activos financieros brutos mundiales de los hogares[1] cayeron un 0,1% y se mantuvieron más o menos planos en 172,5 billones de euros.
«La creciente incertidumbre cobra su peaje. El desmantelamiento del orden económico mundial basado en reglas es perjudicial para la acumulación de riqueza. Las cifras sobre el crecimiento de los activos también lo hacen evidente: El comercio no es un juego de suma cero. O todos están en el lado ganador, como en el pasado, o en el lado perdedor, como sucedió el año anterior. El proteccionismo agresivo no conoce ganadores», explica Michael Heise, economista jefe de Allianz.
Nuevas convergencias
El estudio también pone de manifiesto que la convergencia entre los países más pobres y los más ricos se detiene. En 2018, los activos financieros brutos en los mercados emergentes no sólo disminuyeron por primera vez, sino que la caída (del -0,4%) también fue más pronunciada que en los países industrializados (-0,1%). El débil desarrollo en China, donde los activos cayeron un 3,4%, desempeñó un papel clave en esto. Sin embargo, otros mercados emergentes importantes como México y Sudáfrica también tuvieron que asumir pérdidas significativas en 2018.
Este es un cambio de tendencia notable, según las conclusiones del documento: “En las últimas dos décadas, la brecha de crecimiento entre las regiones más pobres y ricas del mundo sigue siendo de un promedio impresionante de 11,2 puntos porcentuales. Parece que las disputas comerciales han establecido una señal abrupta para el proceso de recuperación de los países más pobres. Sin embargo, los países industrializados tampoco se beneficiaron. Tanto Japón (-1,2%) como Europa Occidental (-0,2%) y América del Norte (-0,3%) tuvieron que hacer frente al crecimiento negativo de los activos”.
El precio de los bajos rendimientos
Según las conclusiones, al mismo tiempo, los nuevos ahorros establecen un récord. Aumentaron un 22%, hasta alcanzar más de 2.700 millones de euros. El aumento del flujo de fondos, sin embargo, fue impulsado exclusivamente por los hogares estadounidenses, que, gracias a la reforma fiscal de Estados Unidos, aumentaron sus nuevos ahorros en un 46%; así, dos tercios de todos los ahorros en los países industrializados se originaron en Estados Unidos. Pero el análisis de los nuevos ahorros en 2018 revela otra peculiaridad: los ahorradores parecían dar la espalda a la clase de activos de seguros y pensiones.
“La proporción de ahorros nuevos en el ahorro total ha caído de más del 50% antes e inmediatamente después de la crisis a apenas un 25% en 2018. Y mientras que los hogares estadounidenses aumentaron a cambio su demanda de valores, todos los demás hogares prefirieron depósitos bancarios: en Europa occidental, por ejemplo, dos tercios de los nuevos ahorros terminaron en las arcas bancarias; en todo el mundo, los depósitos bancarios siguieron siendo el destino más popular para el ahorro nuevo, por octavo año consecutivo. Sin embargo, esta inclinación por los activos líquidos y supuestamente seguros, cuesta cara a los ahorradores: se espera que las pérdidas sufridas por los hogares como resultado de la inflación hayan aumentado a casi 600.000 millones de euros en 2018”, explica el informe en sus conclusiones.
Según Michaela Grimm, coautora del informe, estamos ante un comportamiento de ahorro paradójico. «Muchas personas ahorran más porque esperan una vida más larga y activa en la jubilación. Al mismo tiempo, evitan exactamente aquellos productos que ofrecen una protección eficaz de la vejez, a saber, seguros de vida y anualidades. Aparentemente, el entorno de bajo rendimiento socava la voluntad de ahorrar a largo plazo. Pero el mundo necesita más ahorradores e inversores a largo plazo para hacer frente a todos los próximos desafíos», afirma Grimm.
El crecimiento de los pasivos se estabiliza a alto nivel
Los pasivos de los hogares en todo el mundo aumentaron un 5,7% en 2018, un poco por debajo del nivel del año anterior del 6,0%, pero muy por encima de la tasa media de crecimiento anual a largo plazo del 3,6%. Sin embargo, la relación de deuda mundial (pasivos como porcentaje del PIB) se mantuvo estable en el 65,1%, gracias a un crecimiento económico todavía robusto. La mayoría de las regiones vieron un desarrollo similar a este respecto. Asia (excluyendo Japón) es un caso diferente. Sólo en los últimos tres años, el coeficiente de endeudamiento se retrajo en casi diez puntos porcentuales, impulsado principalmente por China (+15 puntos porcentuales).
«La dinámica de la deuda en Asia y particularmente en China es, al menos, preocupante. Con un ratio de deuda del 54%, los hogares chinos ya están relativamente tan endeudados como, por ejemplo, los alemanes o italianos. La última vez, tuvimos que presenciar un aumento tan rápido del endeudamiento privado fue en Estados Unidos, España e Irlanda poco antes de la crisis financiera. En comparación con la mayoría de los países industrializados, los niveles de deuda en China siguen siendo notablemente más bajos. Sin embargo, los organismos de supervisión ya no deben dejar de estar atentos. El crecimiento impulsado por la deuda no es sostenible, ni siquiera China es inmune a una crisis de deuda», apunta Patricia Pelayo Romero, coautora del informe.
Debido al fuerte crecimiento de los pasivos, los activos financieros netos, es decir, la diferencia entre los activos financieros brutos y la deuda cayó un 1,9%, hasta los 129,8 billones de euros al cierre de 2018. Los países emergentes, en particular, sufrieron una drástica disminución, los activos financieros netos se redujeron un 5,7% (países industrializados: -1,1%).
Pixabay CC0 Public Domain. BNP Paribas firma un acuerdo estratégico con Kantox, fintech especializada en la gestión del riesgo de cambio
BNP Paribas ha anunciado un acuerdo estratégico con Kantox, firma fintech especializada en soluciones de gestión del riesgo de cambio fundada en Barcelona (España). Según ha explicado la entidad, el acuerdo permitirá a BNP Paribas y a Kantox ofrecer conjuntamente la solución Dynamic Hedging de Kantox a los clientes de BNP Paribas en Europa, Oriente Medio y África (EMEA).
Dynamic Hedging es una solución software que permite a los tesoreros automatizar y optimizar sus procesos de gestión de divisas. Según explican desde BNP Paribas, esta solución complementa la oferta de servicios que ofrecen a través de Centric, su plataforma. Además, esta alianza refuerza el compromiso de BNP Paribas con la transformación digital y su capacidad de ofrecer soluciones ágiles que combinan la fortaleza de un banco líder a nivel global con los últimos avances en el mundo fintech.
Según ha explicado Philippe Gelis, CEO y cofundador de Kantox,”esta solución, premiada en repetidas ocasiones, permite a tesoreros automatizar la gestión de divisa y utilizar técnicas de micro-hedging para ahorrar tiempo y optimizar los procesos de gestión. Estamos convencidos de que nuestra solución, junto con la solidez financiera de BNP Paribas, constituye una propuesta de valor atractiva para sus clientes corporativos”.
Por su parte, Xavier Gallant, responsable de ventas FXLM de BNP Paribas para corporates en EMEA, ha declarado: “En la gestión del riesgo de tipo de cambio, nuestros clientes corporativos buscan mejorar la eficiencia en la estimación de sus flujos futuros, en la formalización de coberturas y en la optimización de la ejecución mediante una mayor automatización. La alianza entre BNP Paribas y Kantox ofrecerá a los tesoreros de las empresas en EMEA la posibilidad de acceder a una solución de cobertura totalmente automatizada y, en consecuencia, mejorar sus procesos de tesorería”.
. ¿Es la corrección de los mercados una señal de alerta?
A principios de agosto Donald Trump anunció su intención de gravar con un impuesto a la importación a partir del 1 de septiembre los 300.000 millones de dólares de bienes chinos exentos hasta ahora de este tipo de medidas. China respondió haciendo uso de una de las pocas herramientas que aún tiene: permitió que el tipo de cambio de su moneda frente al dólar cayera. Esta reacción provocó una corrección en las bolsas.
A su vez, esta corrección se vio alimentada por el renovado temor a que la desaceleración económica pudiera conducir a una recesión. “La baja tasa de actividad en China y en la zona euro (especialmente en Alemania), la posibilidad de impago en Argentina y el deterioro de las relaciones entre los partidos gobernantes en Italia han provocado una inversión de la curva de tipo de interés. Esta inversión se considera uno de los posibles indicadores adelantados. Estos temores han conducido a una mayor corrección de los mercados”, expresan los expertos de Bank Degroof Petercam.
A lo que se la compañía se pregunta si se trata de una simple corrección de verano o es el comienzo de una tendencia más preocupante. «Creemos que deberíamos ver un aumento de las medidas de estímulo en los próximos meses, tanto por parte de los bancos centrales como de otras autoridades públicas. Estas medidas deberían limitar la probabilidad de que la desaceleración económica se extienda de la industria a los servicios o al consumo”, aclaran en su informe.
Una mayor relajación monetaria y fiscal
La Reserva Federal inició una nueva ronda de flexibilización monetaria el 29 de julio, recortando sus tipos de interés en 25 puntos básicos. El mercado espera tres recortes más en los próximos 12 meses, incluyendo una en septiembre, pero, según los expertos de la entidad, “algunos portavoces esperarán a que el organismo sea aún más acomodaticio”.
Dada la debilidad de la actividad industrial en la zona euro, desde Bank Degroof Petercam también esperan que el Banco Central Europeo reduzca aún más los tipos de interés en septiembre. “Creemos que podría rebajar el tipo de la facilidad de depósito (actualmente -0,40%) y también poner en marcha un nuevo programa de compra de bonos (tanto soberanos como corporativos)”, aclaran.
Las autoridades chinas también están apoyando a la economía a través de medidas monetarias (reducción del coeficiente de reserva necesario para los bancos; financiación barata para los bancos regionales y, recientemente, medidas para mejorar la transmisión de la política monetaria) y medidas fiscales (para estimular el consumo o las obras de infraestructura). Estas medidas han logrado estabilizar la economía, que se ha venido desacelerando desde el verano de 2018. Desde Degroof Petercam consideran que es probable que se adopten otras medidas de este tipo. “Recientemente, el banco central chino sugirió que se podrían hacer recortes de tipos ahora que el gobierno está menos inclinado a evitar que la moneda china se deprecie”, explican.
Otros bancos centrales siguen la tendencia hacia una mayor relajación monetaria a la vez que se alzan las voces, tanto en Europa como en los Estados Unidos, a favor de que una política fiscal más expansiva sustituya a la política monetaria. “Las políticas fiscales expansivas son necesarias debido a que la pérdida de confianza de las empresas que está causando la guerra comercial está debilitando el gasto en inversión”, opina la entidad.
Pero, mientras que el bajo nivel de inversión está afectando a la industria con toda su fuerza, los consumidores mantienen la confianza, por el momento, en un contexto en el que el desempleo continúa siendo bajo y las rentas están aumentando. Por lo tanto, consideran que los riesgos para la actividad económica siguen siendo a la baja (algunos segmentos de la economía o regiones del mundo pueden incluso enfrentarse a un crecimiento negativo prolongado), “creemos que la actividad económica general no debería colapsar. A diferencia de las crisis financieras como las que vivimos en 2000 o 2008, una guerra comercial tiene como resultado una escalada cuyas consecuencias económicas sólo se manifiestan de forma gradual. Esto no es un shock económico repentino y las empresas tienen tiempo para adaptarse a la nueva situación. Además, los bancos centrales y las autoridades pueden adoptar medidas de apoyo para facilitar este proceso” aclaran los expertos.
Pixabay CC0 Public Domain. Los pagos digitales siguen al alza mientras la banca encara los retos del sector
Con el crecimiento de las transacciones de pago digitales en todo el mundo y el progreso de la competencia, muchos bancos siguen siendo reacios a adoptar la banca abierta (open baking) a través del intercambio de datos, colaboraciones en ecosistemas digitales y plataformas abiertas, y numerosas entidades tradicionales optan por la prudencia ante el cambio.
El open banking se percibe como un desafío potencial, cuando realmente constituye un requisito esencial para mejorar la experiencia del cliente y su fidelización a largo plazo. Estas son las principales conclusiones del Informe Mundial de Pagos (World Payments Report) 2019 de Capgemini, que analiza y realiza un seguimiento del volumen de pagos digitales, de las iniciativas regulatorias y del sector, y la transformación del mercado mundial de pagos.
Según el informe, el número de transacciones de pago digitales está aumentando rápidamente, en especial en mercados en desarrollo de Asia (32%) y la región CEMEA —Centroeuropa, Oriente Medio y África— (19%). Se prevé que el volumen de pagos digitales en todo el mundo supere el billón en 2022, lo que equivale a una tasa de crecimiento anual compuesto del 14%.
Aun así, en un mercado definido por la innovación, muchas entidades tradicionales tienen más miedo que optimismo sobre el ritmo y la dirección del cambio. En numerosos casos, aluden a la amenaza de la rivalidad de las grandes tecnológicas y adoptan la banca abierta solo en cuanto lo exige la normativa, en vez de considerarlo una oportunidad de diferenciación, fidelización del cliente y liderazgo del mercado.
El informe concluye que el crecimiento de los pagos digitales está listo para ser exponencial. Los mercados en desarrollo encabezan el crecimiento del sector de pagos digitales, y se prevé que aumenten a una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) del 23,5% entre 2017 y 2022. Los mercados emergentes pronto dictaminarán y darán forma al panorama de pagos mundial en lo que respecta a innovación, manejo de la capacidad de las transacciones y tendencias del sector.
En 2017, estos mercados representaron el 35% del crecimiento mundial de pagos digitales, cifra que llegará al 50% en los próximos años, según las previsiones del informe. Entre los partícipes clave están Rusia, donde las transacciones electrónicas aumentaron un 40% en 2017, la India (39%) y China (35%).
Por el contrario, los mercados maduros, incluida la región APAC, Europa y Norteamérica contemplaron un crecimiento del 7%. A nivel mundial, el número de transacciones electrónicas aumentó un 12% en 2017, hasta los 539.000 millones. Las tarjetas de débito fueron el instrumento de pago electrónico que más rápido creció, con un incremento de las transacciones del 17% en 2017, por delante de las tarjetas de crédito (11%) y las transferencias (10%).
El panorama de pagos es cada vez más complejo a medida que nuevos actores del mercado y tecnologías emergentes generan disrupciones. Además, las expectativas cambiantes de los clientes y las exigencias normativas están obligando a los bancos a modificar sus modelos de negocio para pagos, aunque muchos son precavidos ante esta transformación.
Menos de la mitad (48%) de los directivos encuestados en el informe señaló que tienen planeado utilizar API (Application Program Interfaces) más allá de lo necesario para el cumplimiento normativo. A la vez, una clara mayoría (63%) mencionó como principal amenaza el hecho de que competidores BigTech se apalanquen en las infraestructuras de banca y pagos para ampliar su alcance.
Aunque los bancos avanzan de forma progresiva, si bien con demasiada lentitud, hacia un enfoque más abierto basado en datos y en la nube, continúan existiendo reticencias a adoptar totalmente el open banking. El 90% identificó los modelos de negocio basados en un ecosistema como clave para su éxito a largo plazo, pero solo el 44% mostró interés por crear y organizar el suyo propio.
El ritmo de la regulación
La evolución hacia un ecosistema de pagos integrados ha sido propiciada, en parte, por cambios regulatorios centrados en la normalización y la interoperabilidad. Entre estos están una plataforma de identidad digital compartida, directrices de interoperabilidad y la compensación de pagos en tiempo real.
Gran parte del trabajo de transformación digital en el 60% de los bancos responde a una exigencia normativa. La adopción de API más allá de lo exigido por la regulación es lenta: la mayoría de los bancos no tiene pensado implementar API que compartan datos en áreas que incluyen extractos interbancarios (53%), pagos sujetos a condiciones (53%) y ubicación de cajero o sucursal (67%).
En los casos en los que no se exige a los bancos compartir más datos, normalmente, eligen no hacerlo. La API abierta se considera como un asunto de cumplimiento normativo, más que una oportunidad de crecimiento. «El panorama de pagos mundial está experimentando una importante evolución, pero no todos los participantes están cómodos con el ritmo y la dirección del cambio. Los bancos están reconociendo claramente la importancia de adoptar un modelo basado en un ecosistema, para satisfacer las demandas de los clientes y prosperar en un entorno competitivo. Animamos a la banca a considerar soluciones que ofrezcan retornos rápidos, que les preparen para el mercado del futuro, como la implementación de arquitectura de microservicios, para sortear las limitaciones de las infraestructura heredadas», explica Anirban Bose, CEO de servicios financieros de Capgemini y miembro del comité ejecutivo del grupo.