Pixabay CC0 Public Domain. El fondo UBS China Allocation Opportunity (USD) supera los 3.000 millones de dólares en activos bajo gestión
NN Investment Partners espera que los mercados de renta fija de Asia se beneficien del apoyo de los inversores en 2020, ya que el crecimiento económico de la región se estabilizará tras la fuerte demostración de 2019. En este análisis, aborda los factores que podrían hacer tambalear el sentimiento del mercado este año, como las elecciones presidenciales de Estados Unidos, la conclusión del Brexit y las disputas comerciales en curso. A esto se suma ahora la crisis del coronavirus.
“Aunque estos acontecimientos pueden elevar la volatilidad de los mercados financieros, los de crédito siguen siendo atractivos, ya que es probable que el apetito de riesgo se vea respaldado por la liquidez mundial. También se prevé que la integración del ASG siga prosperando en Asia, ya que los inversores dan cada vez más prioridad a la sostenibilidad”, asegura la gestora.
El crédito asiático
NN IP tiene unas perspectivas favorables para el crédito asiático, gracias a unas valoraciones atractivas y a la mejora de las condiciones económicas, que se basará en un crecimiento económico relativamente fuerte en la región frente a los países desarrollados. A su juicio, varios mercados de Asia tienen la capacidad de impulsar el crecimiento mediante la adopción de una política monetaria más acomodaticia, ya que la inflación es “benigna” en la mayoría de los mercados.
El crecimiento económico de China continuará su trayectoria controlada hacia abajo mientras la economía asume un modelo impulsado por los servicios. La gestora pronostica una “desaceleración adicional” por el impacto del coronavirus en la actividad económica y las posibles tensiones comerciales. “En la otra cara de la moneda, se espera que el Gobierno chino brinde apoyo mediante medidas fiscales y una política monetaria acomodaticia”, añade.
La perspectiva de NN IP para los bonos asiáticos high yield son particularmente favorables, ya que considera que se beneficiarán de un entorno técnico más sólido. Asimismo, prevé nuevos flujos hacia Asia a medida que continúe la búsqueda de rentabilidad en los emergentes en medio de la enorme cantidad de activos con rendimiento negativo en los mercados desarrollados.
En las valoraciones, los spreads de los bonos high yield son casi el doble que los del high yield estadounidense con una calificación similar. “También tienden a tener una duración más corta que sus contrapartes estadounidenses, lo que resulta en un menor riesgo de tipos de interés”. La entidad considera a esta clase de activo adecuada para inversores con un mayor apetito de riesgo y aquellos que estén dispuestos a invertir a medio y largo plazo.
Entre los emisores asiáticos de bonos high yield, NN IP favorece a las empresas inmobiliarias chinas, ya que considera que la oferta y la demanda “parece saludable” en la actualidad, mientras que el precio medio de venta y los volúmenes también apoyan a ese sector. Si bien la liquidez en el país sigue siendo escasa, las empresas inmobiliarias tienen un mejor acceso a la financiación y pueden vender parte de sus proyectos si esta se vuelve complicada, lo que reduce el riesgo de defaults.
“Para los inversores que buscan una menor volatilidad, los bonos corporativos de alta calidad denominados en dólares de Singapur son otra opción atractiva, ya que ofrecen un rendimiento relativamente bueno frente a los bonos en dólares estadounidenses”, afirma. Esta clase de activo también se beneficia de una oferta relativamente más baja y una alta demanda de los inversores, manteniendo el apoyo de los indicadores técnicos.
El impacto del coronavirus
NN IP espera que las noticias relacionadas con el coronavirus se deterioren antes de que la situación se encuentre controlada y prevé un impacto a corto plazo en la actividad económica. El sector servicios será el más afectado, pero también podría influir en la producción industrial.
Con todo, el impacto del virus en los emisores del universo asiático en dólares parece “manejable” en su escenario base, en el cual la situación será controlada en los próximos dos meses. “El impacto económico será limitado y solo un número relativamente pequeño de emisores de Estados Unidos se verán directamente afectados”. Por ello, la gestora no espera que cunda el pánico y se produzca una venta masiva de bonos asiáticos en dólares.
La integración ASG
El uso de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) sigue cobrando importancia para los inversores mundiales, incluidos los de Asia. Esto se ve respaldado por las conclusiones de la encuesta reciente de NN IP, que mostró que el 49% de los inversores profesionales tienen previsto mejorar su enfoque de inversión responsable para la renta fija. Además, los inversores exigen cada vez más una prima por invertir en empresas que carecen de políticas transparentes en materia de ASG.
“Tenemos la firme convicción de que la integración de ASG refuerza los rendimientos ajustados al riesgo. La experiencia nos ha demostrado que los inversores no tienen que sacrificar los rendimientos al implementar un análisis ASG exhaustivo”, señala NN IP. Por ello, esos factores desempeñan un papel importante en su enfoque de evaluación del crédito y están totalmente integrados en el 66% (194.000 millones de dólares) de sus activos bajo gestión.
Pixabay CC0 Public Domain. 2019: un año récord para la emisión de bonos verdes
Aunque el mercado todavía tiene dificultades para ofrecer información transparente que demuestre claramente el impacto positivo de los bonos verdes, los especialistas coinciden en resaltar los pasos que se están dando. Entre los datos más llamativos, destaca que 2019 fue un año récord en la emisión de este tipo de bonos.
En concreto, el mercado registró emisiones de bonos verdes por valor de 234.000 millones de dólares, lo que supone un aumento de más del 50% con respecto a los 150.000 millones de dólares emitidos en 2018. Si bien el volumen de emisiones se había mantenido relativamente plano en 2018 y 2017, en 2019 aumentó significativamente el número de emisores que se incorporaron al mercado, en comparación con años anteriores. Según Insight Investment, parte de BNY Mellon IM, este momento marca un punto de inflexión en el alcance de las oportunidades a disposición de los inversores.
“El fuerte apoyo que está recibiendo la transición climática marca un punto de inflexión para los inversores pero el mercado todavía tiene dificultades para ofrecer información transparente que demuestre claramente el impacto positivo”, Joshua Kendall, analista ESG senior en Insight Investment (BNY Mellon).
Según la analista, los sectores en los que se centran principalmente estos instrumentos (servicios financieros, gobiernos, empresas de suministros, energía e industriales) experimentaron un crecimiento sustancial de las emisiones, con el sector financiero en cabeza, que sumó más de 78.000 millones de dólares en bonos verdes a lo largo del año. Además, la entrada del sector de telecomunicaciones ha mejorado la diversidad del mercado. Los Países Bajos emitieron su primer bono verde en 2019 y Alemania anunció su intención de emitir un bono verde en 2020.
Como explica Josh Kendall, “la emisión de bonos verdes alcanzó niveles récord en 2019, por lo que el universo de inversión supera ahora los 747.000 millones de dólares. El fuerte apoyo que está recibiendo la transición climática marca un punto de inflexión para los inversores. Esperamos que 2020 sea otro año récord para los bonos verdes, ya que los datos preliminares sugieren que las emisiones podrían alcanzar los 300.000 millones de dólares”.
El aumento de la emisión de bonos de impacto social y sostenible sumó 35.000 millones de dólares en 2019, lo que, junto con los bonos verdes, llevó la emisión total de instrumentos de impacto hasta los casi 300.000 millones de dólares (299.800) en el año. El mercado también acogió nuevos tipos de instrumentos de impacto como el bono de transición de Enel, que podría abrir la puerta a más emisiones por parte de compañías petroleras en 2020.
“Aunque el crecimiento de los instrumentos de impacto resulta alentador, en demasiados casos nos encontramos con que los objetivos establecidos por los emisores carecen de convicción y de ambición. Queremos que se le preste mucha más atención a la calidad de las propuestas subyacentes. En Insight, solo le hemos dado el visto bueno al 27% de los más de 120 bonos de impacto que hemos revisado. Y esto se debe a que el mercado todavía tiene dificultades para ofrecer información transparente que demuestre claramente el impacto positivo”, concluye Kendall.
Foto cedida. Wei Li, responsable de estrategias de inversión de iShares (BlackRock) para la región EMEA
El crecimiento global moderado, la política complaciente de los bancos centrales y la resiliencia del mercado son las tres razones que encuentra Wei Li, responsable de estrategias de inversión de iShares (BlackRock) para la región EMEA, para mostrarse optimista sobre cómo evolucionará el mercado de ETFs este año.
En primer lugar, espera que el crecimiento continúe, en un contexto de bajos tipos de interés y entrando en el final del ciclo económico. “Un elemento clave es considerar que la política monetaria ha llegado a su límite. En 2019 soportó el mercado al darle liquidez y este año la tendencia será similar, y a ella se unirán las políticas fiscales. Se espera que así sea, por ejemplo, en China, Reino Unido y Europa, por ejemplo”, añade.
Para Li el concepto de resiliencia también será importante: “Si juntamos esos dos elementos, la expectativa de un crecimiento moderado y que la política monetaria se ha llevado al límite, lo que hay que cuestionarse es cómo se están protegiendo las carteras. Lo primero que tenemos que reconocer es que lo que solía funcionar para diversificar las carteras, ya no funciona. El ejemplo más claro es cómo tradicionalmente se han usado los bonos europeos en los momentos de volatilidad, pero si tenemos en cuenta que ahora están en terreno negativo… ¿Cómo van a funcionar? Por eso, lo primero es volver a evaluar cómo protegemos la cartera porque, aunque estemos en un momento de baja volatilidad, cualquier evento golpea el mercado, como hemos visto en el mes de enero con la crisis sanitaria del coronavirus”.
Ideas de alta convicción
Por todo ello, para la responsable de iShares la clave estará en tener ideas de alta convicción en la cartera y, a la vez, una fuerte diversificación que las proteja. En este sentido la primera idea de “alta convicción” se resume en dos palabras: mercados emergentes, bien sea en renta fija como en renta variable. “Creo que la guerra comercial entre Estados Unidos y China ha castigado en exceso a los mercados emergentes, lo bueno es que ahora tienen un buen margen de recuperación”, afirma y señala que estos mercados están en un punto del ciclo diferente, lo cual se traduce en oportunidades. “Esperamos que el dólar no suba en exceso y esto favorezca las monedas locales de los mercados emergentes y dé soporte a un posible rally de la renta variable”, añade.
La segunda de las ideas de alta convicción que Li tiene en mente es China. Aunque reconoce que el país está viviendo un menor crecimiento, y como es lógico la crisis del coronavirus tendrá un impacto en sus cifras macro, considera que a lo largo del 2020 se estabilizará. Además, recuerda que la presencia de China en las carteras no es representativa del peso real que tiene en la economía global, algo que va a cambiar a corto plazo y por lo que considera que será China un “imprescindible” en las carteras. “Con el cambio en los índices internacionales los inversores no podrán ignorar a China. Veremos cómo empieza a pesar más en las carteras y cómo aumentan los flujos de inversión hacia la renta fija y variable del país”, añade.
En la región asiática también se ubica su tercera idea de convicción: la renta variable japonesa. Según explica Li: “Hemos pasado de estar neutrales a estar sobreponderados. Es cierto que también les ha afectado en cierta medida la guerra comercial, pero durante este tiempo el yen se ha posicionado como una moneda refugio. Esperamos que se aprueben ciertos estímulos fiscales, lo cual haría atractiva la renta variable, que además tiene un comportamiento más descorrelacionado que otros activos de mercados desarrollados”.
Por último, la responsable de estrategias de inversión de iShares (BlackRock) para la región EMEA señala que su otra idea de alta convicción tiene que ver con el factor investing. “En un momento de final de ciclo hay que apostar por el factor de calidad. Queremos estar en aquellas empresas que buscan y tengan ingresos, y puedan mantenerlos de forma sostenida”, matiza.
Mercado de ETFs
En lo que sí tiene mucha convicción Li es en que el mercado de ETFs seguirá creciendo. Durante estos dos últimos años, la necesidad de diversificar de inversores y el mayor acceso a estos vehículos han impulsado su crecimiento. “En el tercer trimestre de 2019, los ETFs de renta fija, en mercados emergentes, grado de inversión y high yield fueron muy demandados gracias al rendimiento que ofrecieron. Muestra de ello son los flujos que salieron de renta variable europea y se dirigieron hacia productos de renta fija”, explica.
Según Li, en los próximos años, varios van a ser los motores que impulsen el crecimiento de los ETFs: “En primer lugar, los inversores apuestan por una visión más amplia de sus carteras de inversión, y eso incluye vehículos de gestión indexada. En la medida que presenten un comportamiento más eficiente, los ETFs serán más usados y complementarios en la gestión activa. En segundo lugar, las posibilidades que ofrece la tecnología para diseñar los ETFs siguen mejorando, esto hace, por ejemplo, que se pueda perfeccionar la inversión por factores y aportar más alfa al inversor. Y por último, la propia regulación. MiFID II y su exigencia de ser transparentes con los costes provoca que los inversores busquen vehículos de inversión más claros y competitivos, no solo el inversor particular, sino también el institucional”.
Foto cedidaFoto: Hamish Chamberlayne, gestor de cartera de la estrategia Janus Henderson Horizon Global Sustainable Equity Fund. Foto: Hamish Chamberlayne, gestor de cartera de la estrategia Janus Henderson Horizon Global Sustainable Equity Fund
Hamish Chamberlayne, gestor de cartera de la estrategia Janus Henderson Horizon Global Sustainable Equity Fund, debate en su artículo «Renta variable sostenible global: noticias y oportunidades (4T 2019)« los recientes acontecimientos que afectan a las Inversiones Sostenibles y Responsables, y al posicionamiento, rendimiento y actividad de la estrategia.
Los mercados bursátiles globales marcaron un fuerte final de año; así, durante el último trimestre, el índice MSCI World se revalorizó más de un 8% en dólares estadounidenses, con lo que su rentabilidad total ascendió a más de un 25% en el conjunto de 2019. Los mercados respondieron favorablemente a los avances hacia una tregua inicial en las negociaciones comerciales mantenidas entre EE. UU. y China.
La Reserva Federal estadounidense no modificó sus tipos de interés, mientras que otros bancos centrales mundiales dieron muestras de estar adoptando una postura más flexible en sus políticas monetarias de cara al futuro. Los inversores que operan con libras esterlinas cosecharon unas rentabilidades más modestas, ya que la libra se revalorizó en respuesta a la gran mayoría obtenida por el Partido Conservador en las elecciones generales británicas, que promete una mayor estabilidad política y una posible salida del atolladero del Brexit.
Ante el creciente optimismo, los rendimientos superiores provinieron de varios de los sectores más sensibles a la economía, como los de tecnologías de la información, financieras y materiales. Los sectores de servicios de comunicación e industria también generaron buenas rentabilidades, mientras que las ramas más defensivas de servicios de suministro público, consumo básico e inmobiliaria quedaron rezagadas.
Desde el punto de vista de la sostenibilidad, 2019 fue un año importante, ya que hubo una serie de eventos de naturaleza ecológica con impacto sobre la economía que coparon los titulares. En Janus Henderson Investors se preguntan si, en el futuro, al echar la vista atrás y se verá este año como un punto de inflexión en la sensibilización y concienciación del público general sobre la urgencia de las cuestiones medioambientales globales.
2019 ha sido el año de la primera quiebra directamente relacionada con el cambio climático, ya que la eléctrica californiana PG&E se acogió a la protección del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de EE. UU. Terribles incendios, muchas veces acompañados por temperaturas récord, han sido noticia durante el año en lugares que van desde áreas densamente pobladas de California, el sudeste asiático y Australia hasta zonas totalmente salvajes del Amazonas y el Círculo Polar Ártico.
También ha sido el año en que una chica sueca de 16 años se convirtió en un rostro familiar como portavoz de un movimiento de protesta mundial contra el cambio climático, en que se aumentó la sensibilización sobre la contaminación causada por los plásticos y en que las personas comenzaron a ser conscientes del coste medioambiental asociado a la producción de carne.
En clave más positiva, cada vez más negocios se han ido adhirieron a la sostenibilidad, e incluso muchos de ellos la han situado en el núcleo de sus estrategias de crecimiento; las tecnologías limpias han seguido abaratándose, hasta el punto de que el coste de desarrollar nueva energía renovable ha caído por debajo de los costes operativos del carbón; las ventas de vehículos eléctricos han registrado su mejor año de la historia y los fabricantes de coches comprometieron 225.000 millones de dólares a la electrificación durante los próximos años y, por último, la carne producida a partir de plantas se volvió popular.
Durante el trimestre, el fondo obtuvo una rentabilidad del 10,1% en dólares estadounidenses, frente al avance del 8,6% registrado por el índice MSCI World (1). La posición sobreponderada del fondo en el sector de tecnología de la información tuvo un impacto positivo en la rentabilidad, si bien la acertada selección de valores también contribuyó favorablemente; no en vano, cuatro de las diez compañías con mejor desempeño pertenecen a sectores diferentes. Tan solo uno de los tres máximos contribuidores fue un valor tecnológico.
Contribuyen a la rentabilidad:
Humana (salud) es una compañía de seguros de salud centrada principalmente en ofrecer planes Medicare Advantage a personas mayores en EE. UU. Humana se recuperó fuertemente debido a un cambio del riesgo político. A principios de este trimestre, los inversores otorgaban una baja probabilidad a la aprobación del proyecto de ley «Medicare para todos» de Elizabeth Warren. Este riesgo se transformó en un factor favorable cuando Trump promulgó una ley por la que se suprimía de forma permanente un impuesto sobre las aseguradoras de salud de la época de Obama.
Tesla (transporte sostenible) es el principal fabricante mundial de vehículos eléctricos, baterías de ion-litio y sistemas de energía solar, cuyo objetivo es acelerar la transición hacia la energía sostenible en el mundo. Sus acciones subieron un 25% en diciembre, acumulando con ello una rentabilidad del 87% en el semestre y de más del 100% respecto a sus mínimos de junio. Tras sorprender con su cifra de beneficio en el 3T, sus títulos recibieron un impulso adicional con la apertura de una fábrica en Shanghai y los comentarios positivos sobre los plazos de producción para su Modelo Y. Poco después de concluir 2019, la compañía publicó unos datos de entregas en el 4T mejores de lo esperado, lo que ha disparado aún más su cotización. Tras hablar en diciembre con la empresa, somos razonablemente optimistas sobre una mejora sostenible en la evolución de su ejecución operacional. Por su parte, resulta evidente que Tesla cuenta con varios años de ventaja tras una serie de lanzamientos por parte de sus competidores, con insignificante valor empresarial, que apenas han gozado de favor entre los consumidores.
Autodesk (conocimiento y tecnología) es el líder mundial en software de diseño utilizado por arquitectos e ingenieros. Mediante sus soluciones, sus clientes consiguen optimizar los impactos sociales y ambientales de sus diseños, ya sea reduciendo sus necesidades energéticas o desarrollando infraestructuras resistentes y sostenibles desde el punto de vista ambiental. Autodesk se revalorizó en el cuarto trimestre tras presentar unos resultados mejores de lo previsto y elevar su previsión de flujos de caja para el conjunto del año. La transición a un modelo de ingresos recurrentes basado en suscripciones está prácticamente finalizada y los resultados mostraron avances a la hora de convertir a los usuarios que no pagan (que aún representan cerca de tres cuartas partes de su base global de usuarios) y un impulso positivo en los mercados finales de construcción y fabricación, donde Autodesk está posibilitando la transformación digital. Aunque Autodesk no es inmune a la ralentización del crecimiento global, siguen viendo bastante margen de crecimiento y numerosas iniciativas de superación en lo que respecta a los márgenes en los próximos años, lo que hace que su caso de inversión sea convincente.
Restan a la rentabilidad:
La posición infraponderada de la cartera en Apple ha sido la inversión concreta en un valor que más ha perjudicado al rendimiento. En cuanto a los valores en cartera, los tres mayores lastres fueron Gildan, Progressive y Texas Instruments.
Gildan (calidad de vida) es un fabricante textil norteamericano famoso por sus elevados estándares en materia social y ambiental. La compañía cuenta con instalaciones que le permiten fabricar artículos de gran calidad a un coste inferior, al tiempo que minimiza el impacto ambiental de su operativa y ofrece las mejores condiciones de trabajo del sector. Gildan retrocedió tras presentar unos resultados decepcionantes y rebajar su previsión para el año a causa de la demanda inferior a lo previsto de los consumidores en su segmento de serigrafía. Pese a la decepción ocasionada por este hecho, en Janus siguen confiando en la posición de Gildan como líder de bajo coste en las categorías de moda y serigrafía básicas, y no consideran que su debilidad esté relacionada con un cambio en su entorno competitivo.
Progressive (seguridad) es una de las mayores aseguradoras de automóviles en EE. UU., y se considera a sí misma una empresa de ciencia de datos centrada en el sector de los seguros. Así, realiza análisis de datos para identificar y captar a conductores de bajo riesgo, lo que le permite ofrecer unas tarifas de seguro más baratas, generando con ello una ventaja competitiva y tasas de crecimiento superiores. Progressive sufrió una toma de ganancias debido a que el principal coeficiente de pérdidas se situase levemente por debajo de lo esperado, un cargo por reservas en su negocio de automóviles comerciales y un crecimiento premium menor de lo previsto.
Texas Instruments (conocimiento y tecnología) es una de las principales compañías mundiales de diseño y fabricación de semiconductores, centrada en el desarrollo de chips analógicos y procesadores integrados. Los semiconductores analógicos son la pieza esencial para conseguir un mundo más conectado y se utilizan en una amplia gama de aplicaciones para clientes finales, incluidas las tecnologías de energía renovable, los equipos de diagnóstico sanitario y la conducción autónoma. Sus títulos cayeron tras presentar unos resultados en línea con lo estimado y ofrecer una previsión inferior a lo anticipado por el mercado. Texas Instruments está atravesando un bache en sus mercados finales de automóvil, industria, consumo y comunicaciones, en los que las tensiones comerciales han provocado una caída en la demanda a corto plazo. Pese a que estas tensiones continúan lastrando los pedidos, la compañía ha estado gestionando de forma efectiva sus inventarios y costes, y está bien posicionada para beneficiarse de una mejora de la demanda.
Actividad en la cartera
Durante el trimestre, abrieron posiciones en Innergex y Zendesk, y desinvirtieron en Costa Group y Waters:
Innergex (energía limpia) desarrolla y opera instalaciones de energía renovable en Canadá, Estados Unidos, Francia y Chile. Está especializada en proyectos eólicos, solares e hidroeléctricos. En el marco de sus proyectos, la compañía se ha asociado con organismos públicos, entidades no gubernamentales (ONG), grupos de conservación y organizaciones académicas y locales para diseñar y articular soluciones dirigidas a reducir la interacción entre la fauna y el ser humano, así como las alteraciones en ecosistemas importantes.
Zendesk (conocimiento y tecnología) es un proveedor global de software para gestionar relaciones con clientes. Su objetivo es ayudar a que las organizaciones establezcan mejores relaciones con sus clientes. Su software combina la comunicación con el cliente y los datos de clientes a través de distintos canales con el fin de ofrecer un buen servicio al cliente, así como de lograr su implicación, mediante una estructura omnicanal. El software de Zendesk, desarrollado en la nube pública y con estándares abiertos, resulta sencillo de utilizar e implementar, y confiere a las organizaciones flexibilidad para actuar de forma rápida, centrarse en la innovación y potenciar la productividad.
Perspectivas
La perspectiva de Janus Henderson no ha variado. Observando el mundo, no cuesta encontrar motivos de preocupación. La ralentización del crecimiento económico, la inestabilidad geopolítica, la continuación de la guerra comercial entre EE. UU. y China, y el Brexit son pesadas cargas para los negocios y la confianza de los inversores y se comprende por qué mucha gente aboga por la prudencia cuando se trata de renta variable. Sin embargo, continúan siendo constructivos en lo que respecta a la perspectiva sobre la renta variable, especialmente aquella con características de crecimiento superiores. La economía lleva ya varios trimestres de debilidad industrial y manufacturera, y hay señales de que el ciclo de acumulación de existencias y la dinámica industrial podrían estar próximos a tocar fondo. Con frecuencia, el sector de los semiconductores es un indicador económico adelantado y, en los últimos trimestres, se ha visto muestras de estabilización en los precios de la memoria; los equipos de gestión han comentado que esperan una recuperación en 2020. El viraje de los bancos centrales hacia una política monetaria más flexible es enormemente favorable para la renta variable de crecimiento y todavía Janus Henderson ve un potencial alcista significativo en muchas de sus inversiones. Si bien es cierto que las valoraciones de la renta variable se encuentran por encima de sus medias a largo plazo en términos absolutos, sus valoraciones están en mínimos históricos respecto a los bonos.
Aunque están preparados para añadir de forma gradual inversiones que se beneficiarán de una recuperación en la producción industrial, son conscientes de que sigue habiendo mucha incertidumbre. Cuentan con una asignación considerable a empresas con un nivel elevado de ingresos continuos, balances sólidos y que están más aisladas de las tendencias macroeconómicas mundiales. En Janus Henderson creen que su marco de sostenibilidad les ayuda a hacer frente a la incertidumbre y les facilita encontrar inversiones con características de crecimiento resistentes, lo que aumentará la riqueza en períodos de turbulencias económicas.
Existen múltiples oportunidades en empresas posicionadas en el lado correcto de las tendencias seculares. Los cambios e innovaciones tecnológicas no se han ralentizado, y las cuestiones de sostenibilidad no paran de crecer en importancia. Los gestores activos pueden generar un impacto positivo asignando capital a empresas que contribuyen a la sostenibilidad del planeta y manteniéndose alejados de aquellas que lo dañan.
Anotaciones:
(1) Fuente: Morningstar, a 31 de diciembre de 2019; Janus Henderson Horizon Global Sustainable Equity Fund A2 en dólares estadounidenses. La rentabilidad pasada no es indicativa de rentabilidades futuras.
Salvo que se indique otra cosa, todos los datos proceden de Janus Henderson Investors a 31 de diciembre de 2019.
Información importante:
Este [documento] está destinado únicamente para ser utilizado por profesionales, definidos como contrapartes elegibles o clientes profesionales, y no está dirigido al público en general. Las llamadas telefónicas pueden ser grabadas para protección mutua, para mejorar el servicio al cliente y para mantener registros con fines regulatorios.
Emitido por Janus Henderson Investors. Janus Henderson Investors es el nombre bajo el cual se proporcionan los productos y servicios de inversión por parte de Janus Capital International Limited (reg. n.º 3594615), Henderson Global Investors Limited (reg. n.º 906355), Henderson Investment Funds Limited (reg. n.º 2678531), AlphaGen Capital Limited (reg. n.º 962757), Henderson Equity Partners Limited (reg. n.º 2606646), (cada uno registrado en Inglaterra y Gales en 201 Bishopsgate, Londres EC2M 3AE y regulado por la Financial Conduct Authority) y Henderson Management S.A. (reg n.º B22848 en 2 Rue de Bitbourg, L-1273, Luxemburgo, y regulado por la Commission de Surveillance du Secteur Financier).
Pixabay CC0 Public Domain. Goldman Sachs AM lanza un nuevo fondo sostenible de renta variable
Goldman Sachs Asset Management (GSAM) ha lanzado un nuevo fondo sostenible de renta variable. Se trata de la estrategia Goldman Sachs Global Environmental Impact Equity Portfolio, que busca generar rentabilidad a largo plazo mediante la inversión en compañías globales que tengan una contribución positiva en el desarrollo medioambiental.
Según ha explicado la compañía, el vehículo dirigirá sus inversiones a compañías cuyos equipos de gestión estén comprometidos con el apoyo a la sostenibilidad medioambiental y que estén bien situadas en los sectores de energías limpias, economía circular, eficiencia energética, consumo y producción sostenible, y gestión responsable del agua para beneficiarse de la demanda de inversiones sostenibles.
Además, estará gestionado por el equipo de renta variable global de GSAM, dirigido por Alexis Deladerrière, jefe de renta variable de mercados desarrollados internacionales en GSAM. El equipo, integrado por 80 personas especialistas en renta variable global y otras 40 especializadas en ESG o inversiones de impacto, utilizará herramientas de medición de criterios ESG para la toma de decisiones de inversión.
“Aunque hemos comenzado a ver esfuerzos por parte de gobiernos, empresas y consumidores para adaptarse a este escenario de cambio climático, existe una creciente necesidad de innovación por parte de las empresas para ayudar a aliviar la situación y encaminarnos a un mundo sostenible. Creemos que hay compañías preparadas para impulsar una mayor sostenibilidad y que pueden tener un buen desempeño en términos de generación de rentabilidad a largo plazo”, subraya Luke Barrs, director de Fundamental Equity Portfolio de GSAM en EMEA.
El Global Environment Impact Equity Portfolio es un nuevo subfondo de la sicav Goldman Sachs Funds, con sede en Luxemburgo y elegible para UCITS. Está dirigido a clientes tanto institucionales como minoristas y está registrado para la venta en diferentes países europeos.
“En los cinco sectores definidos, energías alternativas, eficiencia energética, gestión del agua, economía circular, producción y consumo sostenible, encontramos ejemplos como los de las energías alternativas, las smart cities, o los vehículos eléctricos y autónomos donde estamos viendo transiciones de sectores económicos poderosas y con capacidad para generar oportunidades de inversión a largo plazo”, añade Barrs.
Pixabay CC0 Public Domain. Kames Capital considera que la flexibilidad será la clave para impulsar las rentabilidades de la renta fija en 2020
En opinión de Alexander Pelteshki, gestor de renta fija en Kames Capital, los inversores de renta fija que esperen repetir este año las rentabilidades de 2019 deberían “moderar sus expectativas”, ya que el espectacular rally que ha protagonizado esta clase de activo ha reducido significativamente las tires de los bonos.
En 2019, los bonos gubernamentales mundiales rindieron un 7,45% gracias a las nuevas medidas de flexibilización monetaria puestas en marcha por los bancos centrales. Y los bonos con grado de inversión generaron una rentabilidad aún mayor, por ejemplo del 9,3%en el caso del crédito corporativo británico. Pelteshki, que cogestiona el Kames Strategic Global Bond Fund, considera que las perspectivas de rentabilidad son moderadas, a pesar de que las tires han continuado estrechándose en lo que va de año y de que el Banco de Inglaterra podría rebajar sus tipos de interés.
“Es poco probable que se repitan las rentabilidades de 201. Los inversores en renta fija británica podrían verse afectados negativamente por las medidas fiscales incluidas en los presupuestos generales (Spring Budget), que podrían incrementar sustancialmente la oferta de gilts y impulsar las tires al alza, sobre todo en el tramo largo de la curva. Además, tanto las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo como la disputa comercial entre EE.UU. y China pueden perturbar considerablemente el mercado”, explica Pelteshki.
En su opinión, en este contexto, resultarán claves las intervenciones de los bancos centrales. Siguiendo el ejemplo, en Reino Unido, la perspectiva de una bajada de tipos ha llevado los gilts hasta su nivel más bajo desde abril del año pasado. “Como siempre, las acciones (o la inacción) de los bancos centrales probablemente serán el factor que más influya en la dirección general del mercado”, añade Pelteshki.
No obstante, el gestor cree que siguen existiendo oportunidades para aquellos inversores dispuestos a ser flexibles. Según su análisis, “creemos firmemente que los mandatos auténticamente flexibles son los que están mejor posicionados para ofrecer protección frente a los desafíos estructurales, políticos y fiscales a los que previsiblemente nos enfrentaremos este año”.
Por último, señala que, incluso si acaba siendo un buen año para la renta fija, los mercados de bonos no avanzarán en línea recta. “Los mercados de crédito y los mercados de tipos de interés (rates) han empezado el año con fuerza y habrá oportunidades para reinvertir el efectivo a niveles más interesantes en los próximos meses. Las estrategias flexibles podrán aprovechar estas oportunidades, a diferencia de aquellas sujetas a mandatos prescriptivos”, concluye
En 2019 fueron 17 las personas que notificaron a la administración fiscal argentina (AFIP) un cambio de domicilio fiscal, una cifra que en lo absoluto no parece enorme, pero que multiplica por 5 o 6 la de otros años, cuando el ritmo era de dos o tres personas al año.
Los datos vienen de la nueva directora de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, quien este martes declaró a un medio local que la tendencia preocupa y que se aumentarán los controles hacia estos contribuyentes.
«Advertimos que el año pasado aumentó enormemente la cantidad de personas que hicieron cambio de domicilio (fiscal) y los estamos evaluando, porque hay parámetros e indicadores para ver si eso tiene un objetivo genuino a no», señaló la directora en declaraciones a radio Con Vos.
Así, la AFIP estarían investigando a los 17 contribuyentes que cambiaron de residencia fiscal el año pasado.
Ante el aumento de las consultas de argentinos para cambiar de residencia fiscal, expertos de Uruguay, uno de los países que potencialmente podría recibirlos, vienen advirtiendo que ese cambio debe de hacerse cumpliendo escrupulosamente los requerimientos. Así, es necesario que esa radicación de intereses vitales sea real, que incluya una mudanza internacional o una permanencia suficiente en el país.
Pixabay CC0 Public Domain. La regulación impulsará la demanda de competencias ESG específicas
La creciente demanda de inversiones sostenibles, impulsada por los clientes pero también por las exigencias normativas, ha intensificado los desafíos a los que se enfrentan las gestoras en el Reino Unido a la hora de ofrecerles rendimientos atractivos.Según el último informe de Cerulli Associates, las gestoras británicas deberán prepararse para un aumento del escrutinio en sus prácticas medioambientales, sociales y de buena gobernanza (ESG).
En este sentido, las firmas deberán responder a la actualización del Código de Administración del país por parte del Consejo de Información Financiera, a la introducción de políticas adicionales referentes a los Planes de Inversión Sistemáticos (SIPs) de los fondos de pensiones y al lanzamiento de un nuevo mandato de supervisión que afectará a las aseguradoras a través de la Autoridad de Regulación Prudencial.
“Esto significa más trabajo para los gestores, pero, al mismo tiempo, la regulación deberían ayudar a los gestores a identificar en qué ámbitos pueden mejorar sus prácticas ESG en la inversión y a establecer una estrategia progresiva de inversión responsable”, asegura Connor Bigland, analista e investigador institucional europeo en Cerulli Associates.
Según el informe de Cerulli, los fondos de pensiones deberían haber actualizado sus políticas a los SIPs para incluir políticas de compromiso para octubre del año pasado. Sin embargo, está inclusión ha tenido, hasta ahora, muy poco impacto en las relaciones de las pensiones con el gestor. No obstante, Cerulli espera que en la industria inglesa haya una clara tendencia a favor de la ESG que siga impulsando su expansión.
Además, la firma de consultoria sostiene que «las iniciativas como el Red Line Voting (enfoque desarrollado por la Asociación de Fideicomisarios Nominados por Miembros que establece las expectativas mínimas que los planes de pensiones pueden aplicar a las empresas participadas) puede terminar siendo una solución a este dilema”, asegura Bigland. Asimismo, aconseja a los gestores empezar a desarrollar y divulgar las pautas a seguir para nuevas áreas y clases de activos específicos para que estén en línea con los criterios ESG.
Pixabay CC0 Public DomainEleni Afiontzi. Eleni Afiontzi
El arranque de enero pintaba inicialmente un panorama bastante halagüeño para los mercados, ya que los brotes verdes en el ámbito del crecimiento sustentaban el optimismo de los inversores y los bancos centrales mantenían su sesgo expansivo. Entretanto, en la esfera geopolítica, el cambio de año trajo consigo la firma de la primera fase del acuerdo comercial entre EE.UU. y China, reforzando con ello el sentimiento de los inversores. En consecuencia, los activos de riesgo subieron de forma generalizada y los diferenciales de deuda corporativa registraron su mayor compresión en varios años.
No obstante, según indica Fidelity International en su último informe mensual de renta fija, este rally llegó a un abrupto final cuando saltó la noticia de la epidemia de coronavirus en China. Pese a que las autoridades del país hicieron todo lo posible por contener el contagio, los mercados descontaron rápidamente este nuevo e inesperado riesgo bajista.
La huida hacia los activos seguros generó un fuerte repunte de la deuda pública, con la consiguiente caída en sus rendimientos, al buscar cobijo los inversores en los segmentos de mayor calidad del universo de inversión. Otro factor de peso fueron las valoraciones y posicionamientos existentes al inicio del año, que intensificaron los movimientos, dado que en el momento de iniciarse el brote una gran parte de los activos de mayor riesgo parecían estar relativamente caros y masificados. Los bonos del Tesoro de EE.UU. volvieron a ser el refugio predilecto de los inversores. Así, los rendimientos de los bonos a diez años bajaron 44 puntos básicos solo en enero, lo que los convierte en uno de los activos más rentables de todo el sector de la renta fija en lo que llevamos de año. El rendimiento de la deuda pública alemana mostró una evolución similar, al caer 30 puntos básicos durante el mes.
La primera comparación trazada por analistas y observadores ha sido con el brote del síndrome respiratorio agudo y grave (SARS, por sus siglas en inglés) de 2003, aunque la nueva cepa del coronavirus parece ser mucho más contagiosa que su predecesora, si bien hasta el momento presenta, afortunadamente, una tasa de mortalidad inferior. Más allá de su indudable dramatismo desde el punto de vista humano, el impacto último de la situación —aún muy inestable— sobre la economía china y mundial sigue resultando incierto. Gracias a la rápida respuesta de las autoridades chinas a la hora de aislar las zonas más afectadas, la propagación del contagio debería continuar siendo limitada, si bien el número de casos confirmados a escala internacional no se ha estabilizado aún.
Por otra parte, el brote ha dejado prácticamente paralizada tanto a la economía china como a las cadenas de suministro internacionales que dependen del país. Las autoridades respondieron con celeridad mediante recortes en los tipos de interés empleados en las operaciones de mercado abierto e inyecciones de liquidez, y se espera que en las próximas semanas se anuncien más medidas de este tipo.
Con todo, el coronavirus se dejará sentir a buen seguro en los próximos datos publicados; así, las estimaciones de consenso iniciales apuntan a una merma de entre un 0,3% y un 0,5% en el crecimiento chino, en promedio, a lo largo de 2020. No obstante, estas previsiones dependerán del momento en que se reinicie la actividad económica. De producirse nuevas alternaciones en las cadenas de suministro internacionales, las estimaciones se volverán probablemente más pesimistas y asistiremos a un nuevo episodio de aversión al riesgo.
En adelante, el brote del coronavirus continuará siendo una de las principales preocupaciones para los inversores, por lo que en Fidelity International estarán muy pendientes de su evolución. Pese a que no cabe descartar nuevas pérdidas de valor en los activos de riesgo, si se apreciaran señales de que el contagio remite se podría asistir a una recuperación igual de rápida de estos activos.
Entretanto, los bancos centrales mantienen una postura de cautela. Ni la Fed ni el BCE modificaron sus tipos en sus reuniones de enero, pero adoptaron un tono expansivo. Aunque el impacto del coronavirus sobre la economía mundial podría resultar únicamente temporal, los dos bancos centrales están preparados para actuar si la situación continuase empeorando.
No obstante, de los dos, el BCE es el que posiblemente disponga de menor margen de maniobra, por lo que probablemente tenga que ceder el testigo a la política presupuestaria antes que su homólogo estadounidense. A más largo plazo, continuamos prefiriendo la deuda pública de EE.UU. a la de Alemania, aunque por el momento esta visión está más que compensada por los modelos cuantitativos de Fidelity International, que han adoptado una postura más cautelosa sobre la deuda pública estadounidense debido a las señales de valoración y momentum. Por ello, en conjunto, la gestora ha reducido de forma táctica su exposición a duración durante el rally de este mes, si bien no esperan que los rendimientos aumenten de forma significativa desde su nivel actual.
El Banco de Inglaterra (BoE) fue la excepción a la actitud de prudencia adoptada por la mayoría de los bancos centrales ante el aumento de la incertidumbre. En la última reunión de Carney, que los mercados aguardaban con expectativas divergentes (recorte de tipos y sin cambios), el Banco optó por mantenerse a la espera sin variar los tipos, si bien recortó sus previsiones de crecimiento e inflación. Habida cuenta de que la deuda pública británica ofrece un rendimiento de 50 puntos básicos, tan solo 10 puntos básicos por encima de sus mínimos históricos, en Fidelity están tranquilos manteniendo un posicionamiento infraponderado.
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Pixabay CC0 Public Domain. IASE se presenta en España como principal certificador internacional en ESG
Análisis de datos, digitalización, customización, eficiencia operacional y relación con el cliente. Estas serán las tendencias que moldearán la industria de la gestión de activos en los próximos años, según el último informe de Refinitiv en colaboración con el grupo Aite y titulado Transformation of Wealth Management – Five Trends for 2020 and Beyond.
Los rápidos avances tecnológicos, muchos dirigidos directamente a aquellos consumidores que exigen ciclos de innovación más cortos; cambios regulatorios que seguirán “cambiando el terreno de juego” para las gestoras; y la importancia de los datos que han dejado de ser un derivado de negocio para convertirse en “el alma de las gestoras”, presentan, según el informe, un complejo panorama digital al que las empresas tendrán que adaptarse a medida que avanzamos hacia una nueva década.
Las principales tendencias que refleja el informe son:
Customización: el fin de «la talla única». Según el informe, las gestoras son ahora más conscientes de la necesidad de personalizar y adaptar las carteras a sus inversores. Por ello, muchas han desarrollado estrategias para segmentos de clientes específicos y ahora ofrecen productos totalmente personalizados para satisfacer las necesidades de los consumidores. Con el objetivo de definir procesos eficientes, tener en cuenta las exigencias del cliente de forma integral y cumplir los marcos regulatorios existentes, las gestoras están reduciendo sus oferta tradicional de productos y apostando por la construcción de relaciones y por un modelo definido en base a las empresas comprendidas en cartera que se adapten al perfil del cliente, según el informe.
Digitalización: digitalizarse o morir. “Las gestoras están transformando digitalmente todos los aspectos de su negocio y necesitan soluciones abiertas, flexibles y escalables en un entorno donde prima lo digital”, asegura Christopher Sparke, director global de Front office y digital wealth management en Refinitiv.El estudio refleja que el 86% de las gestoras encuestadas considera el servicio al cliente como una capacidad digital muy importante a obtener en los próximos 12-18 meses. Así, Sparke subraya que, a medida que la industria digital continúe su transformación digital, las empresas necesitarán soluciones que ofrezcan datos, tecnología y conocimiento para impulsar mejores decisiones y la participación del usuario.
Eficiencia operativa: “poner la casa en orden” y habilitar asesores. Además, el estudio apunta a que se producirá un importante cambio en la figura del asesor financiero en los próximos años. En pos de la eficiencia operativa, más del 60% de las firmas encuestadas están dispuestas a contemplar proposiciones externas para suplir aquellas habilidades de las que carecen, así como para aumentar su escala o sus recursos. Solo el 58% de las gestoras en Europa está dispuestas a ello frente al 70% que alcanzan en Asia y América. No obstante, se trata de una transformación en proceso. Si bien es cierto que el 60% de las empresas están desarrollando herramientas analíticas de asesoramiento, las fases de desarrollo varían en el sector.
Análisis de datos: allanando el camino hacia la centralidad del cliente. Para el 61% de las gestoras, el análisis de datos y el conocimiento acerca de los clientes es uno de los aspectos más importantes de cara a los próximos 12-18 meses. El comercio electrónico de empresas como Amazon, impulsado por el big data, demuestra, según Refinitv, la evidencia de que “en el futuro, los líderes de la industria serán aquellas empresas capaces de dominar los datos y el desafío analítico”.
Relación con el cliente: cambiar el papel del asesor. “La gestión de activos está en transición. Los modelos basados en el servicio al cliente, ofertas de producto y compensación del asesor se están renovando y redefiniendo. Las empresas de todo el mundo se mueven hacia un crecimiento mayor de negocio y una escala operativa más grande para seguir siendo viables”, asegura Alois Parker, director de Investigaciones en el grupo Aite. Por otro lado, casi el 80% de los encuestados reconocen un aumento en sus gastos en iniciativas relacionadas con “cambiar la banca” en los últimos años. No obstante, las empresas se están volviendo cada vez más cautelosas sus gastos en esta área, a medida que los equipos de gestión analizan el impacto y el ROI en los proyectos digitales existentes. Sin embargo, el estudio apunta a que, con las necesidades del cliente en constante evolución, solo aquellas firmas que tengan la habilidad para invertir en estas iniciativas serán capaces de mantenerse relevantes en el futuro.