El directorio de Toesca anunció en un comunicado que Alejandro Bezanilla Mena, ex gerente general de AFP Habitat, se integrará como socio de la compañía a partir del 2 de marzo, fecha desde la cual asumirá el cargo de director ejecutivo.
«La incorporación de Bezanilla se enmarca en un momento clave del ciclo de crecimiento y expansión regional de Toesca, y busca fortalecer su equipo ejecutivo y su posicionamiento en la industria financiera», añaden desde la firma.
«Toesca está en una etapa decisiva de su desarrollo y estrategia de crecimiento. La incorporación de Alejandro como socio nos permitirá potenciar nuestro equipo, consolidar nuestro liderazgo en la industria financiera y proyectarnos en Latinoamérica con uno de los equipos más sólidos y experimentados en estrategias de inversión», señaló Alejandro Montero, presidente de Toesca.
Toesca fue fundada en 2016 por Alejandro Reyes y Carlos Saieh; posteriormente se incorporaron Maximiliano Vial y Alejandro Montero. Con la llegada de Bezanilla, la estructura societaria de la firma queda conformada por los cuatro socios mencionados, además de Augusto Rodríguez, Manuel Ossa, Rodrigo Rojas y Arturo Irarrázabal.
Toesca es una administradora de fondos y gestora de inversiones alternativa con sede en Santiago de Chile, especializada en la gestión de activos financieros y reales en toda América Latina. La firma se centra en inversiones en activos alternativos como crédito privado, deuda privada, infraestructura, bienes raíces y proyectos de agricultura regenerativa.
Además de administrar fondos, la empresa también participa en alianzas estratégicas con otras firmas para impulsar plataformas de inversión especializadas, como iniciativas en agricultura sostenible en Latinoamérica, combinando expertise local, estándares globales y criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) en sus procesos de inversión. Su enfoque combina innovación financiera con compromiso de capital propio en los fondos que gestiona, lo que alinea los intereses de los gestores con los de sus inversionistas
El mercado global de M&A comienza 2026 con un fuerte impulso, tras un año marcado por mega-acuerdos, una actividad transfronteriza récord y una robusta inversión en inteligenciaartificial y energía, según el Informe Global Anual de Fusiones y Adquisiciones 2026 de JP Morgan. Según el documento, la entidad anticipa que los actores del mercado seguirán buscando la escala y la claridad estratégica mientras navegan por un entorno económico y regulatorio en constante cambio.
El año 2025 se caracterizó por una serie de eventos históricos y geopolíticos, incluidos cambios políticos y aumentos en las inversiones en áreas clave como la IA y la defensa, lo que provocó una fuerte actividad en el mercado de M&A. J.P. Morgan destaca que, en este contexto, el volumen global de fusiones y adquisiciones alcanzó los 5,1 billones de dólares, un incremento del 42% respecto al año anterior y el nivel más alto en dos décadas, solo superado por el récord de 2021.
Entre los aspectos más destacados de 2025, se registraron 71 mega-acuerdos (transacciones superiores a 10 mil millones de dólares), que representaron un volumen combinado de 1,5 billones de dólares. El cuarto trimestre fue especialmente activo, con 23 acuerdos por un total de 570 mil millones de dólares, marcando un volumen récord tanto en cantidad como en valor.
A pesar de que el número total de acuerdos cayó un 4%, las transacciones superiores a 250 millones de dólares aumentaron un 13%, lo que refleja una tendencia hacia acuerdos de mayor escala. A nivel internacional, las fusiones y adquisiciones aumentaron un 49%, con Estados Unidos destacándose como líder tanto en adquisiciones como en objetivos de compra. Según Rafael Muñoz, jefe de Fusiones y Adquisiciones de América Latina en J.P. Morgan, “la resiliencia de América Latina frente a la incertidumbre global ha sido notable. La región continuó con una actividad robusta en M&A, cerrando 2025 con volúmenes aproximadamente un 34% más altos que el año anterior. Nuestros clientes siguen enfocados en el crecimiento estratégico y la creación de valor, y somos optimistas respecto a las oportunidades que traerá 2026″.
JP Morgan señala que las condiciones que impulsaron la actividad en la segunda mitad de 2025 seguirán presentes en 2026, lo que debería mantener la fortaleza del mercado de fusiones y adquisiciones. Entre los factores que definirán el futuro de M&A se encuentran:
La era de los mega-acuerdos
El mercado continuará favoreciendo las transacciones de gran escala. En 2025, se registraron 71 mega-acuerdos, que representaron un volumen combinado de 1,5 billones de dólares, lo que resalta el apetito por transacciones transformadoras. El cuarto trimestre fue el más dinámico, con 23 acuerdos que aportaron más de un tercio del volumen total de mega-acuerdos del año.
El informe subraya que la importancia de la escala está en su punto más alto, ya que las grandes empresas siguen disfrutando de primas de valoración más altas, menores costos de financiamiento y calificaciones crediticias más fuertes. La diferencia en las valoraciones es significativa, con el múltiplo EV/EBITDA del S&P 500 alcanzando los 13,5x, frente a 9,6x en el S&P 600, lo que refleja el valor que el mercado otorga a las empresas más grandes.
En 2025, los niveles de activismo de los accionistas alcanzaron cifrasrécord, impulsados por reformas en la gobernanza corporativa. J.P. Morgan espera que este fenómeno continúe en 2026, con los activistas presionando para conseguir salidas estratégicas, revisiones de la estrategia corporativa y desinversiones.
Las transacciones innovadoras, como las adquisiciones de empresas privadas y la venta de participaciones minoritarias, aumentaron significativamente. En 2025, se alcanzaron los 381 mil millones de dólares en acuerdos de toma privada, un incremento del 33%, mientras que las ventas de participaciones minoritarias superaron el billón de dólares, con un aumento del 40% interanual.
El informe de J.P. Morgan también destaca que las firmas de capital privado continúan liderando el crecimiento en M&A, con un aumento del 47% en las transacciones patrocinadas. Además, el mercado secundario está en auge, alcanzando los 110 mil millones de dólares en la primera mitad de 2025, lo que representa un incremento del 60% en comparación con el año anterior.
Tendencias regionales y sectores de crecimiento
Estados Unidos sigue siendo el líder en el mercado de M&A, registrando primas de valoración récord. Por su parte, las regiones de EMEA (Europa, Oriente Medio y África) y Asia-Pacífico también experimentaron un crecimiento notable. En América Latina, el volumen de fusiones y adquisiciones creció un 34% interanual, con Brasil a la vanguardia y un aumento significativo en las transacciones transfronterizas.
En cuanto a los sectores, la tecnología y las industrias diversificadas fueron los principales motores de la actividad de M&A, representando casi el 45% del volumen global de transacciones. La innovación digital, la transformación tecnológica y la resiliencia ante la incertidumbre económica y geopolítica impulsan el crecimiento de estos sectores.
El auge de la IA y la transición energética
J.P. Morgan anticipa que los flujos de capital hacia IA, centros de datos y la infraestructura energética experimentarán un auge en los próximos años, con una inversión estimada de entre 5 y 7 billones de dólares en los próximos cinco años. Este crecimiento impulsará una nueva ola de fusiones y adquisiciones, especialmente en los sectores de energía renovable y tradicional, que están atrayendo capital debido al aumento de la demanda energética global.
El crecimiento del capital privado y nuevas oportunidades de financiación
El capital asegurador y el uso creciente del apalancamiento han «despreocupado» el capital minoritario a costos inferiores al capital corporativo tradicional, abriendo nuevas vías de financiación para adquisiciones, inversiones en infraestructura y estrategias de desapalancamiento.
Un entorno regulatorio en transformación
El informe también destaca que las crecientes tensiones geopolíticas y los cambios regulatorios están fomentando la desglobalización. Las empresas están buscando autonomía y un mayor control sobre activos estratégicos, lo que podría redefinir las cadenas de suministro y las dinámicas del mercado global.
El cambio de régimen en Venezuela traerá consigo una reconfiguración política en Latinoamérica, según Robeco. Los países de la región se enfrentarán a una crucial disyuntiva: permanecer dentro del «sur global» o alinearse con una renovada esfera comercial y de seguridad estadounidense. Para los inversores en mercados emergentes, las oportunidades a largo plazo en este periodo de transformación son reales y, según la gestora, inminentes.
El impacto geopolítico derivado de la detención de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 por fuerzas de operaciones especiales estadounidenses en Caracas ha alterado de manera significativa el panorama político y económico de Sudamérica. Este evento representa el cambio más importante en la dinámica de poder del hemisferio occidental desde el final de la Guerra Fría, con el resurgir de la doctrina Monroe para el siglo XXI.
Revalorización del escudo amazónico: Impactos en la dinámica electoral sudamericana de 2026
El operativo de Estados Unidos en Venezuela marca el inicio de una posible influencia estadounidense en el país, mientras que tres economías clave de Sudamérica —Perú, Colombia y Brasil— se preparan para elecciones generales que definirán su alineación geopolítica y su relación con Washington en los próximos años. Robeco destaca que, aunque México no celebrará elecciones en 2026, sigue siendo una pieza central dentro de la nueva configuración regional, jugando un papel crucial tanto como crítico diplomático como nodo económico en el nuevo orden regional.
México enfrenta una difícil posición, equilibrando su compromiso constitucional de no intervención con su integración económica con Estados Unidos, en un contexto de creciente polarización y tensión regional.
La hora de la verdad en Colombia
En Perú, las elecciones de abril de 2026 se celebrarán en un contexto de fragmentación política y creciente preocupación por la seguridad. La ascensión de figuras como Rafael López Aliaga, quien propone políticas duras para contrarrestar la influencia bolivariana, podría fortalecer los lazos con Estados Unidos. La estabilización de Venezuela, que podría aliviar la presión migratoria, también influirá en la política interna peruana.
Por su parte, Colombia será el país más directamente afectado por la caída de Maduro. Las elecciones legislativas y primarias, programadas para marzo y junio de 2026, se perciben como una verdadera encrucijada sobre la relación del país con Estados Unidos, especialmente en temas de seguridad. Una victoria de la derecha podría consolidar la relación con Washington y significar un fin del conflicto interno, mientras que una victoria de la izquierda, representada por figuras como Iván Cepeda, podría fortalecer la soberanía nacional, pero podría tensar los lazos con Estados Unidos.
¿Podrá Lula resistir la marea derechista?
En Brasil, las elecciones generales de octubre de 2026 representarán un punto de inflexión en la orientación geopolítica del país. El presidente Lula, cuyo mandato ha sido criticado por su postura contra el unilateralismo estadounidense, se enfrenta a la presión de una creciente polarización política interna. En el ámbito económico, la oposición de centroderecha propone un giro hacia una mayor disciplina fiscal y una mayor integración con Estados Unidos, lo que podría atraer inversiones necesarias para la modernización industrial del país.
El papel de México
México, bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, se ha posicionado como un crítico firme de la intervención estadounidense en Venezuela, defendiendo la soberanía del país y rechazando las políticas unilaterales. No obstante, según Robeco, el país continúa siendo un eje clave en la relación comercial con Estados Unidos, especialmente en el contexto de la «salida de China» y la reubicación de cadenas de suministro. México se mantiene como el principal socio comercial de Estados Unidos, lo que refuerza su papel estratégico en la región.
Repercusiones para el sector de los recursos
La destitución de Maduro ha reconfigurado el mapa de los recursos naturales en la región. Según Robeco, la reactivación de las reservas de petróleo venezolano bajo la administración estadounidense podría generar presión a la baja en los precios del crudo. Mientras tanto, el triángulo de litio y cobre (Argentina, Chile y Perú) se está posicionando como una zona estratégica para los intereses de Estados Unidos, dada su relevancia en las redes energéticas y la industria tecnológica. Brasil, por su parte, se mantiene como líder en recursos naturales, especialmente en petróleo, cobre y tierras raras, lo que refuerza su influencia en la región.
La influencia de China frente al nearshoring estadounidense
En términos de influencia económica, Robeco señala que la incursión estadounidense en Venezuela pone a prueba la posición de China en Sudamérica, especialmente en sectores clave como la energía y las infraestructuras. Con el regreso de 300.000 millones de barriles de crudo venezolano al mercado, China pierde terreno frente a la creciente influencia estadounidense, que se está consolidando como el principal garante de la seguridad energética y comercial en la región.
A medida que los países de la región se alinean con Washington, la competencia con China podría intensificarse, especialmente en proyectos de infraestructura a largo plazo, como el puerto de Chancay en Perú o la expansión del sector automovilístico en Brasil. Los recursos naturales de México, además de su integración con la economía estadounidense, siguen siendo fundamentales para la seguridad energética del continente.
Posicionarse ante la nueva era
La incursión de 2026, en opinión de Robeco, marca el final de una década de estancamiento regional. Si bien las consecuencias inmediatas podrían incluir volatilidad monetaria y debates sobre la soberanía, la trayectoria a medio plazo podría ser un cambio estructural hacia un clima de inversión favorable a EE.UU. que fomente el crecimiento. Si las próximas elecciones en Colombia, Perú y Brasil confirman este giro hacia la derecha que ya se ha observado en Argentina y Chile, la región podría experimentar un ciclo económico más constructivo en los próximos años.
Robeco mantiene una posición estratégica en toda Latinoamérica en sus estrategias de mercados emergentes, a través de una exposición diversificada a Chile, México, Perú y Brasil. La gestora tiene posiciones en empresas que pueden verse afectadas por los acontecimientos actuales, entre las que se incluyen activos de infraestructura en México, empresas mineras de cobre, litio y oro en Sudamérica, así como empresas de energía y servicios públicos en Brasil. La región sigue presentando un valor atractivo en comparación con otros mercados emergentes.
Según el informe anual sobre migración de riqueza de Henley & Partners, el Reino Unido perderá 16.500 millonarios a lo largo de 2025, más del doble de los 7.800 que se prevé que abandonenChina, país que hasta este año encabezaba la lista de salidas durante diez años consecutivos.
Este dato representa un gran salto con respecto al estudio del año pasado, elaborado por esta firma de asesoría especializada, que preveía que el Reino Unido perdería 9.500 millonarios en dólares en 2024, definidos por los autores como personas con más de 1 millón de dólares (740.500 libras) en activos líquidos e invertibles. Por otro lado, se prevé que los Emiratos Árabes Unidos sean el país que más individuos con alto poder adquisitivo (HNWI) atraerán este año, ganando 9.800 nuevos en total, mientras que Estados Unidos e Italia completan el podio con 7.500 y 3.600 respectivamente.
«Desafortunadamente, estas cifras no sorprenden. Desde el Presupuesto de Otoño y la eliminación de las protecciones del impuesto de sucesiones (IHT) sobre los activos en el extranjero, hemos sido testigos de una fuga significativa de capital, y seguimos viendo que muchos consideran cada vez más opciones internacionales. La salida de no domiciliados y personas con grandes patrimonios del Reino Unido beneficiará a países como los Emiratos Árabes Unidos e Italia, que han construido regímenes fiscales atractivos que seducen a individuos de alto poder adquisitivo con movilidad internacional», ha comentado Marc Acheson, Global Wealth Specialist at Utmost Wealth Solutions.
Además, para finalizar ha añadido: «Aunque se informó de que el Canciller está considerando revertir la decisión de aplicar el impuesto de sucesiones británico a los activos globales de los no domiciliados, llevará mucho tiempo recuperar la confianza y la estabilidad».
El crecimiento exponencial de los ETFs dejó hace tiempo de explicarse solo por flujos, costos y eficiencia operativa. A medida que estos vehículos se consolidan como herramientas centrales en la construcción de carteras de inversión, el foco se desplaza hacia la educación, la innovación y el desarrollo de talento. En ese contexto se inscribe la mirada de Deborah Draeger, co-head del South ChapterUS de Women in ETFs (WE), con una trayectoria que combina asesoramiento financiero, gestión activa y trabajo con proveedores de índices.
En una entrevista con Funds Society, Draeger habló de cómo cambió la industria a partir de la incorporación estructural de inversores institucionales a los fondos cotizados, anticipó una mayor sofisticación en el uso de estos vehículos -con más protagonismo de la renta fija y nuevos formatos-, y dijo también que el mercado US Offshore será uno de los catalizadores de la próxima etapa de adopción.
“A lo largo de mi carrera, mi foco se fue alineando cada vez más con los ETFs”, señaló Draeger, Licenciada en Administración de Empresas & Finanzas por la Universidad Hardin-Simmons de Abilene, Texas, y con un Máster en Gestión de Inversiones y Análisis Financiero (MIMFA) de la Universidad de Creighton de Omaha, Nebraska. Su recorrido profesional también explica su compromiso con WE, la organización global fundada en 2014 que busca conectar, apoyar e inspirar a profesionales de la industria a través de educación, networking y mentoría. Hoy, WE supera los 13.500 miembros en todo el mundo y continúa expandiendo su presencia regional.
Desde 2021, Draeger co-lidera el South Chapter US, un capítulo de alcance regional que nació para cubrir un vacío geográfico y que hoy articula eventos, programas educativos y actividades de desarrollo profesional en 11 estados del sur de Estados Unidos. El objetivo es acompañar una industria que crece no solo en tamaño, sino también en complejidad.
Desde la perspectiva de mercado, Draeger identificó dos grandes motores detrás del avance sostenido de los ETFs: una mayor educación financiera y la validación del producto a través de múltiples ciclos de volatilidad. “La industria pasó del debate entre gestión activa y pasiva a una discusión mucho más práctica sobre cómo usar ETFs de manera eficiente en distintos contextos de mercado”, explicó a Funds Society.
Ese cambio se refleja también en el perfil del inversor. A la adopción inicial por parte del segmento retail se sumó, con fuerza, el uso institucional. Hoy los ETFs forman parte estructural de carteras institucionales, tanto para exposiciones core como para gestión de liquidez, coberturas y posicionamientos tácticos, consolidando su rol como herramientas versátiles dentro del asset allocation.
Un sector dinámico
De cara a 2026, la industria de ETFs se encamina hacia una etapa de mayor sofisticación en producto y uso. A la expansión del equity core se suma un crecimiento sostenido de los ETFs de renta fija, que están dejando de ser herramientas tácticas para convertirse en componentes estructurales de las carteras, tanto en modelos como en asignaciones directas. “Estamos viendo que los ETFs de renta fija ya no se utilizan solo para ajustes de corto plazo, sino como bloques permanentes dentro de las carteras”, señaló Deborah Draeger. Este cambio responde a una combinación de mayor profundidad del universo disponible, mejoras en liquidez y un entorno en el que los inversores buscan eficiencia operativa sin resignar flexibilidad en la gestión de riesgos.
En paralelo, se acelera la innovación en formatos y estrategias. Los ETFs activos, las soluciones basadas en modelos y la incorporación de nuevas narrativas amplían el menú para asesores e inversores institucionales. “La conversación ya no pasa únicamente por beta o por costos, sino por cómo usar ETFs de forma más precisa y sofisticada”, explicó Drager, quien cuenta con certificados en Mercados Privados e Inversiones Alternativas por CFA Institute; en Blockchain y Activos Digitales (CBDA) por el Digital Assets Council of Financial Professionals; y en Renta Fija (CFIP) por la Fixed Income Academy, entre otras validaciones profesionales.
En este contexto -explicó-, el crecimiento del mercado US Offshore y el uso de estructuras UCITS aparecen como catalizadores clave: “Es uno de los motores de la próxima ola de adopción”, afirmó, y agregó que esto está impulsado por una demanda más informada y por la necesidad de integrar eficiencia fiscal, regulación y acceso global en la construcción de carteras.
Draeger, que fue asesora financiera, trabajó con un gestor activo de renta fija y con estrategias tácticas en modelos de ETFs, y representó hasta hace poco al proveedor de índices S&P Dow Jones Indices, no observa un punto de saturación para la industria, sino una nueva etapa marcada por una mayor sofisticación. En su visión, los ETFs seguirán ganando terreno en renta fija, tanto como bloques individuales como dentro de modelos, y ampliarán su presencia en sectores específicos y estrategias más especializadas. A eso se suma el interés creciente por nuevas narrativas de inversión y formatos innovadores, en línea con la evolución del mercado de capitales.
Para WE, ese giro también implica responsabilidad educativa: desde derivados en formato ETF hasta el aterrizaje de nuevos instrumentos y narrativas (longevidad, tokenización, digital assets). En esa línea, Draeger mencionó en la entrevista la aceleración de conversaciones sobre tokenización: el 19 de enero de 2026, NYSE anunció el desarrollo de una plataforma para trading y settlement on-chain de securities tokenizadas, con operación potencial 24/7 sujeta a aprobaciones regulatorias.
Para Women in ETFs, este proceso refuerza la importancia de la educación como pilar estratégico. “A medida que los ETFs se vuelven más sofisticados, entender cómo funcionan, cómo se integran en las carteras y qué implicancias tienen deja de ser opcional”, concluyó Draeger. En paralelo, la organización continúa trabajando para ampliar la diversidad de talento en la industria, bajo la premisa de que el crecimiento del producto y el desarrollo profesional deben avanzar en conjunto.
Según indica el Barómetro de Cooperación Mundial 2026 del Foro Económico Mundial, la cooperación internacional muestra resiliencia a pesar de las grandes dificultades que afronta el multilateralismo. No obstante, esa cooperación es insuficiente para abordar los principales desafíos económicos, de seguridad y medioambientales. En un contexto geopolítico más complejo e incierto, mantener un diálogo abierto y constructivo es un factor crucial para encontrar posibles sendas de colaboración que permitan avanzar en los intereses comunes.
En su tercer año de publicación, el Barómetro de Cooperación Mundial 2026, elaborado en colaboración con McKinsey & Company, utiliza 41 indicadores para evaluar el nivel de cooperación internacional en cinco pilares: comercio y capital; innovación y tecnología; clima y capital natural; salud y bienestar, y paz y seguridad.
El Barómetro 2026 señala que el nivel general de cooperación se ha mantenido relativamente estable en los últimos años, si bien se aprecia un cambio en la composición de dicha cooperación. El deterioro de la cooperación a través de vías multilaterales ha propiciado la creación de acuerdos de colaboración innovadores y más reducidos, a menudo dentro de las regiones y entre ellas. El mayor avance en las prioridades mundiales se da cuando estas coinciden con los intereses nacionales, siendo relativamente notable el aumento de la cooperación en los ámbitos de clima y capital natural, e innovación y tecnología. Los pilares de salud y bienestar, y comercio y capital, han mantenido niveles estables de cooperación, mientras que el mayor descenso se observa en el área de paz y seguridad.
“La cooperación ha mostrado resiliencia en uno de los períodos de mayor volatilidad e incertidumbre de las últimas décadas”, señala Børge Brende, presidente y CEO del Foro Económico Mundial. Añade que, aunque la cooperación pueda parecer distinta a la de tiempos pasados, los enfoques colaborativos son fundamentales para lograr un crecimiento racional de las economías, acelerar la innovación de manera responsable y prepararse para los retos de una era más incierta. Los enfoques flexibles, ágiles y con propósito tienen más probabilidades de soportar las turbulencias actuales y de ofrecer resultados.
Tal y como señala Bob Sternfels, socio director global de McKinsey & Company, “los líderes están concibiendo una nueva colaboración internacional”. Puede que en la actualidad la cooperación parezca distinta y que los socios sean diferentes, pero lo más importante es que sigue siendo un instrumento para abordar prioridades comunes de gran importancia. A pesar de las divisiones mundiales, se puede seguir avanzando mediante la colaboración.
La cooperación mundial se está reinventando
La dinámica de cambio se observa en cada uno de los cinco pilares del Barómetro. Por ejemplo, la cooperación en comercio y capital se mantiene estable, aunque cambia su composición. Crecen los bienes y servicios, con flujos orientados a socios más alineados, y destacan iniciativas como la FIT Partnership. Además, aumenta la cooperación en innovación y tecnología, pese al endurecimiento de controles. Crecen los flujos digitales y surgen nuevas modalidades de cooperación en IA, 5G y tecnologías de vanguardia.
Por otro lado la cooperación en clima y capital natural avanza, pero sigue siendo insuficiente. Se alcanzan niveles récord en tecnologías limpias y surgen alianzas regionales que combinan descarbonización y seguridad energética. En el caso de la cooperación en salud y bienestar también se mantiene estable, aunque con una creciente fragilidad debido a los recortes en ayuda al desarrollo, especialmente en países de ingresos bajos y medios. Por su parte, la cooperación en paz y seguridad continúa descendiendo, con más conflictos y desplazamientos forzosos, aunque crece la cooperación a través de mecanismos regionales.
El Barómetro de Cooperación Mundial muestra que los países están redefiniendo la forma de involucrarse en la cooperación. Para crear nuevas modalidades serán necesarias nuevas estructuras, desde acuerdos comerciales hasta alianzas normativas y asociaciones público-privadas. El informe concluye destacando la importancia de reconstruir un diálogo efectivo que permita identificar intereses comunes y avanzar en ellos.
Las tensiones se han calmado por ahora, pero el desorden controlado en el frente geopolítico ha llegado para quedarse, lo que también aporta una nueva mirada sobre el papel de algunos activos financieros. Según algunos expertos, mientras que el oro gana tracción entre los inversores, los bonos del Tesoro estadounidense -otro de los activos refugio por excelencia- parece estar sufriendo una aparente pérdida de relevancia como activo de inversión.
La tendencia que observan los analistas es que los inversores utilizan cada vez más el oro como cobertura contra el riesgo de renta variable, desplazando los bonos del Tesoro de larga duración.“Este cambio refleja un colapso estructural en la relación tradicional entre renta variable y renta fija: desde 2022, las correlaciones se han mantenido cercanas a cero, lo que ha erosionado la eficacia de los bonos como diversificador. Históricamente, la exposición a la duración amortiguó las caídas en los activos de riesgo. Sin embargo, episodios recientes, como la caída posterior al Día de la Liberación, donde la renta variable y los bonos a largo plazo se vendieron simultáneamente, han socavado la confianza en los bonos como una cobertura fiable”, apunta Lale Akoner, analista Global de Mercados de eToro.
Los flujos muestran que los inversores están asignando a renta variable y oro simultáneamente, al tiempo que reducen la exposición a los bonos a largo plazo. Para Akoner, esta tendencia refleja algo más que la cobertura contra la inflación y una reasignación de la gestión del riesgo de la cartera. “Si la correlación entre bonos y acciones se mantiene inestable, el papel del oro como amortiguador de volatilidad podría afianzarse, redefiniendo la forma en que las carteras cubren el riesgo bajista a lo largo del ciclo”, matiza.
La pérdida del trono
Desde mediados de la década de 1990, los bonos emitidos por el gobierno estadounidense se han convertido en el activo de reserva más utilizado del mundo, destronando al que reinaba hasta entonces: el oro. Según explica Enguerrand Artaz, estratega en La Financière de l’Échiquier, paradójicamente, esa corona que han ostentado se la debían sobre todo a Europa. “Mientras que la deuda estadounidense ganaba presencia de forma gradual en los activos de reserva, el peso del oro disminuía con rapidez y los bancos centrales europeos vendían sus reservas de oro para prepararse para el advenimiento del euro. Así, el metal amarillo cayó del 60% de las reservas mundiales a comienzos de los años 1980 hasta el 10% a comienzos de la década de 2000. En paralelo, los bonos del Tesoro estadounidense pasaban del 10% al 30%. Estos niveles se mantuvieron estables en líneas generales durante dos décadas. Sin embargo, la situación se ha invertido otra vez. De hecho, después de desbancar al euro en 2024, el oro ha vuelto a superar a la deuda estadounidense en las reservas mundiales desde septiembre de 2025”, relata Artaz.
En su opinión, este cruce se explica por dos dinámicas subyacentes. La primera es la erosión progresiva del volumen de deuda estadounidense en manos de inversores extranjeros desde mediados de la década de 2010. Y, la otra dinámica en marcha es el fuerte incremento de las compras de oro desde 2022 en un contexto de mayor incertidumbre geopolítica sustanciado en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
El experto consideran que existen buenas razones para que estas dos dinámicas continúen: “El retorno de los conflictos geopolíticos y una tendencia gradual, pero poderosa, de vuelta a la regionalización del mundo favorecen el uso del oro como activo de reserva: el oro no depende directamente de un Estado y es prácticamente el único activo con la capacidad de absorber los flujos que abandonan los bonos estadounidenses”.
Un dato que ayuda a contextualizar esta reflexión es que los mercados de oro y de deuda estadounidense tienen tamaños comparables, alrededor de 25 y 30 billones de dólares, respectivamente, y muy superiores al resto de clases de activos. Según el análisis del experto de LFDE, “este fenómeno se ha acelerado durante los últimos meses de forma paralela al fuerte aumento del precio del oro (un 139% desde finales de 2023), pero también de forma estructural: la agresiva política comercial de la Administración Trump ha acrecentado la propensión de los bancos centrales y los inversores a abandonar el dólar como activo refugio preferente”.
En una última reflexión, Artaz apunta que las dudas sobre la “salud de las finanzas públicas en EE.UU.”, aumenta la desafección por la deuda estadounidense puedan hacer perder al dólar su estatus de moneda de reserva. “No hay más que un paso, pero no sería muy conveniente darlo. Sumando todos los instrumentos, el dólar sigue siendo el primer activo de reserva mundial y, aunque el oro lo destronase, seguiría siendo una referencia. Por el contrario, el mercado de la deuda estadounidense, que está en un 30% en manos de inversores fuera de EE.UU., podría convertirse en un campo de batalla geopolítico. Eso posibilitaría que el oro siguiera brillando”, concluye.
Fuera de la batalla geopolítica
La conclusión que lanza Artaz merece unas líneas: ¿podría acabar los grandes tenedores de deuda estadounidense sus bonos como un “arma”? Por ejemplo, entre la comunidad inversora ha llamado la atención que, la semana pasada, dos fondos de pensiones daneses y uno sueco anunciaron que estaban vendiendo activamente bonos estadounidenses.
Además, cabe recordar que China, en particular, ha reducido sus compras de bonos estadounidenses casi un 40% desde 2013. Este movimiento ha sido replicado por varios bancos centrales del sudeste asiático, cada vez más propensos a vincularse al yuan chino que al dólar en el plano monetario. En cambio, Japón, que sigue siendo el primer tenedor extranjero, ha mantenido el valor de su cartera en términos absolutos, pero el porcentaje ha caído con fuerza, ya que ha pasado del 10 % del total de la deuda estadounidense negociable en 2010 a menos del 5 % en la actualidad. Por su parte, el resto de países desarrollados ha mantenido en términos globales sus porcentajes, pero sin aumentarlos, y únicamente el Reino Unido ha incrementado de forma efectiva sus inversiones en deuda estadounidense.
Es inapropiado afirmar que detrás de estos movimientos haya una intención geopolítica, pero sí podemos analizar qué probabilidades tiene un escenario de este tipo. Por ejemplo, Eiko Sievert, director de calificaciones del sector público y soberano de Scope Ratings, considera poco probable que la UE.“La posible venta y reequilibrio de las reservas en otras divisas o activos sería gradual y poco probable como resultado de un acto legislativo o de la persuasión moral de las autoridades de la UE frente a las represalias de Trump. Además, los inversores privados tendrán mucho cuidado de no perjudicar el valor de sus carteras, lo que podría ocurrir si vendieran grandes cantidades de deuda estadounidense en un breve periodo de tiempo”, explica.
Según el análisis de Sievert, una venta de este tipo de activos conllevaría también riesgos en mayor o menor medida, dependiendo del ritmo y la magnitud de la venta. Y dada la interdependencia, a menos que quienes vendan deuda estadounidense compren deuda de la UE o de los Estados miembros, se producirá un efecto contagio también en los diferenciales de la UE. “Las implicaciones podrían ser de gran alcance, ya que la reducción de la demanda del dólar estadounidense también podría provocar un fortalecimiento del euro, lo que podría debilitar el crecimiento económico de los Estados miembros de la UE centrados en las exportaciones. De hecho, a nivel global, una venta masiva probablemente generaría volatilidad, un aumento de los diferenciales y afectaría al mercado monetario, con posibles implicaciones en términos de liquidez a nivel mundial, lo que podría provocar la intervención de las autoridades monetarias”, concluye, describiendo un escenario del que estamos bastante lejos.
El Consejo de Administración de BlackRock ha elegido a Gregg R. Lemkau, actual Co-CEO de BDT & MSD Partners, para incorporarse a este órgano como consejero independiente. Desde la gestora destacan que la composición de su Consejo subraya la importancia de contar con una sólida experiencia sectorial, así como con perspectivas únicas de distintos ámbitos para respaldar el crecimiento futuro de la firma.
A raíz de este nombramiento, Laurence D. Fink, presidente y CEO de BlackRock, ha señalado: “Gregg se ha consolidado a lo largo de su carrera como un asesor de confianza y un inversor de gran nivel, con una experiencia excepcionalmente amplia y profunda a lo largo de distintos mercados y ciclos. A lo largo de su trayectoria, Gregg ha sido un socio a largo plazo para emprendedores y para algunas de las organizaciones más grandes y complejas del mundo en sus momentos más críticos. Su amplia experiencia financiera, de inversión y en mercados de capitales será inestimable para ayudar a BlackRock y al Consejo a ejecutar su próxima fase de crecimiento”.
Con la elección de Lemkau, el Consejo de BlackRock pasa a estar formado por 19 miembros, incluidos 16 consejeros independientes, con seis nuevos consejeros independientes incorporados desde 2020.
Reconocido profesional
Gregg Lemkau es codirector ejecutivo (Co-CEO) de BDT & MSD Partners, un banco mercantil que presta servicio a fundadores, propietarios de empresas familiares e inversores estratégicos de largo plazo. También es presidente de DFO Management, la oficina de inversión del fundador de Dell Technologies, Michael Dell, y su familia, y anteriormente fue consejero delegado (CEO) de MSD Partners, firma predecesora de BDT & MSD.
Antes de incorporarse a la firma, fue coresponsable de la División de Banca de Inversión de Goldman Sachs y miembro del Comité de Dirección de la entidad. A lo largo de sus 28 años de trayectoria, asesoró a clientes en operaciones que sumaron más de 1 billón de dólares en valor agregado de transacciones, trabajando en oficinas de Estados Unidos y Europa.
En la actualidad, Gregg ejerce como presidente del Patronato (Board of Trustees) de Dartmouth College, donde obtuvo una licenciatura (B.A.) en Gobierno y Economía.
2025 fue un año de crecimiento para la industria europea de fondos. Según los datos publicados por Morningstar, el ejercicio cerró con 696.300 millones de euros en flujos, frente a los 612.700 millones de 2024, y un patrimonio de 15,4 billones de euros, desde 14,3 billones en 2024. Una fortaleza presente hasta el último trimestre, cuando los fondos europeos captaron 139.000 millones de euros.
Frente a estas cifras José García Zarate, Senior Principal, Manager Research en Morningstar, señala: “El mercado europeo de fondos en 2025 mostró una interesante dualidad ante el aumento de la volatilidad y el cambio en las prioridades de los inversores. Mientras que los fondos de renta variable pasiva continuaron su crecimiento de la última década y se consolidaron como la vía rápida para ejecutar la reasignación fuera de la exposición a EE.UU., los 310.000 millones de euros, récord, que entraron en estrategias activas de renta fija reflejan una clara preferencia por la gestión directa para navegar condiciones económicas inciertas. Los inversores han valorado la experiencia y la flexibilidad, con firmas como Pimco beneficiándose de esta demanda”.
Un dato que muestra esta dualidad es que los fondos activos de renta variable registraron salidas por 40.800 millones de euros en 2025, el cuarto año consecutivo de desinversión. En contraste, los fondos pasivos de renta variable captaron 227.400 millones, prolongando una tendencia de crecimiento de una década.
“El mercado de ETFs y ETCs alcanzó nuevos máximos con 337.500 millones de euros en flujos, impulsados por la demanda de exposición a renta variable de bajo coste y el creciente atractivo de los ETFs activos. Hitos como el dominio de iShares y el auge de los ETFs activos reflejan un mercado maduro, cada vez más alineado con las necesidades diversas de los inversores y con oportunidades estratégicas”, apunta García.
Si miramos esta misma relación en el caso de la renta fija, se observa que ocurrió justo lo contrario: la gestión activa dominó, con 310.000 millones de euros en flujos, frente a 259.000 millones en 2024. Según explican desde Morningstar, se trata del mayor nivel de la década. “Los fondos pasivos de renta fija obtuvieron 49.900 millones, menos que los 80.900 millones de 2024”, matizan. Además, los inversores de renta fija buscaron diversificar su exposición al dólar, beneficiando a los bonos de mercados emergentes y las estrategias con cobertura a dólares. También aumentó la asignación a fondos de duración más corta.
Último trimestre de 2025
Una tendencia llamativa, según Morningstar, es que en el cuarto trimestre, “los inversores europeos comenzaron a volver tímidamente a la renta variable estadounidense, con 6.900 millones en entradas en estrategias de gran capitalización estilo blend, revirtiendo las salidas de 6.700 millones del tercer trimestre. Aun así, persiste la cautela con la exposición al dólar. De hecho, el gran tema del año en renta variable fue la rotación hacia Europa”.
Por último, añaden que los fondos temáticos registraron salidas de 37.000 millones en 2025. En los últimos tres años, han perdido 112.000 millones en activos. “Los fondos temáticos de defensa fueron una de las pocas excepciones positivas”, concluyen.
Este martes 27 de enero BBVA México debutó en la Contraparte Central de Valores de Deuda, de la Bolsa Mexicana de Valores, como Socio Liquidador, liquidando Bonos M (Bonos de Desarrollo del Gobierno Federal).
La principal función de la Contraparte Central de Valores (CCV) Deuda es garantizar la liquidación y compensación de operaciones, asegurando a las partes (compradora y vendedora) la entrega efectiva, tanto de los títulos como de los recursos financieros correspondientes, generando confianza y certidumbre a los inversionistas nacionales e Internacionales.
Desde el momento en que una operación se concreta, la CCV se convierte en: Compradora frente a cada vendedor, Vendedora frente a cada comprador. En pocas palabras: garantiza que la operación se cumpla, aunque alguna de las partes tenga problemas.
Su función principal es reducir el riesgo en los mercados financieros. En concreto:
Evita que una operación falle si una parte no paga o no entrega los valores.
Aumenta la confianza y estabilidad del mercado.
Facilita que se hagan muchas operaciones todos los días sin que los participantes tengan que evaluarse entre sí.
Sin CCV, cada participante tendría que confiar directamente en su contraparte, lo que haría al mercado más lento, caro y riesgoso.
“Participar como institución con la figura de Socio Liquidador de la Contraparte Central de Valores es una acción estratégica de gran relevancia. Este paso, como la principal institución financiera del país, fortalece la infraestructura financiera nacional en el mercado de deuda, mejorando la seguridad operativa y la gestión de riesgos, e incrementando la confianza general en el mercado”, dijo Álvaro Vaqueiro Ussel, director general de la Banca Corporativa y de Inversión de BBVA México.
Al integrarse BBVA México como Socio Liquidador en Contraparte Central de Valores para el Segmento de Deuda -que inició operaciones el 26 de noviembre de 2025- se robustece el mercado de deuda mexicano al mitigar las posibles pérdidas financieras que se pueden materializar durante la compraventa que se lleva a cabo en el mercado bursátil.
“Esta primera operación de BBVA México en la Contraparte Central de Valores en el segmento deuda, representa un paso relevante en la modernización del mercado. La operación a través de nuestra contraparte central fortalece la eficiencia, reduce riesgos de crédito y de liquidación, contribuyendo a un mercado de deuda más sólido, transparente y resiliente para todos los participantes”, señaló por su parte Jiyouji Ueda, director ejecutivo de Contrapartes del Grupo BMV.
BBVA México es la principal institución bancaria en México en términos de cartera y captación, ofrece servicios bancarios a más de 34 millones de clientes y mediante su web y aplicación móvil atiende a una base de clientes digitales de 27 millones.