En un contexto en el que la Comisión Europea ha reabierto el debate sobre la importancia de fomentar el ahorro y la inversión a largo plazo a través de su Estrategia para la Alfabetización Financiera, los datos ponen de manifiesto que la brecha de género es también una diferencia estructural que afecta a la inversión. Solo el 23,3% de las mujeres invierte en algún producto financiero, frente al 32,4% de los hombres, lo que supone una diferencia cercana a los diez puntos porcentuales.
Así lo revela la segunda edición del estudio Conductas sostenibles de la población española realizado por la entidad de banca ética Triodos Bank, que recoge información sobre las preferencias de la ciudadanía en finanzas, movilidad, consumo, ahorro energético o bienestar personal, entre otros.
Las causas de esa diferencia son diversas y en buena medida estructurales. La brecha salarial de género, que en la Unión Europea es del 12,7%, según la Comisión Europea, la confianza o la percepción de las mujeres respecto a la inversión limitan su participación en los mercados. De hecho, esas desigualdades no solo reflejan diferencias económicas, sino también culturales y educativas que influyen en la toma de decisiones financieras. La propia Comisión Europea explica que también se debe a la menor presencia femenina en puestos de liderazgo, la infravaloración de sectores feminizados y la carga de tareas de cuidado no remuneradas, elementos que tienen un impacto directo en los ingresos de las mujeres y, por lo tanto, en su participación en los mercados financieros.
Este desequilibrio refleja las dificultades que todavía enfrentan las mujeres para acceder y participar en los mercados financieros. El estudio evidencia también una mayor aversión al riesgo entre las mujeres que invierten: del total de hombres que invierte el 36% elige la renta variable, frente al 31% de las mujeres. Sin embargo, hay una preferencia común y generalizada por la renta fija en tramo minorista, en el que el 42% de los hombres y el 43% de las mujeres prefieren ese tipo de productos.
Además de esas diferencias de género, los datos del Estudio muestran que el interés por los productos de inversión comienza a abrirse paso entre la ciudadanía española. Un 27,7% de la población declara invertir en algún tipo de producto de inversión. Del 72,3% que no invierte, un 37% reconoce que sus reticencias se deben al miedo a perder su dinero, y un 35,3% afirma que no sabe cómo hacerlo. Además, los resultados reflejan que un 22,1% de quienes invierten lo hace de forma selectiva y se limita a determinados instrumentos financieros, frente a un 5,6% que aborda cualquier tipo de producto que le resulte interesante.
De igual manera, la edad y la formación juegan también un papel relevante en el apetito inversor. Del total de la población que afirma invertir, las personas mayores de 65 años son las que más lo hacen (35%), seguidas por las de la generación millennial (entre 26 y 40 años), con un 30,7%. La población más joven (18 a 25 años) es la que menos invierte, con apenas un 26,5%, probablemente por falta de ingresos. El nivel educativo marca otra diferencia clara y mucho más de un tercio (38,4%) de quienes tienen estudios superiores invierte, frente a uno de cada cinco en el caso de quienes tienen formación secundaria (20,3%) y apenas un 16,4% entre quienes poseen estudios primarios o menos. Esas diferencias muestran que la inversión requiere no solo capacidad económica, sino también conocimiento y educación financiera, aspectos que no están al alcance de toda la población.
Desde la perspectiva territorial, las comunidades autónomas con mayor proporción de personas que afirman invertir son La Rioja (33,9%), Madrid (32,7%) y el País Vasco (32,4%), que lideran el ranking nacional con porcentajes por encima de la media. En el extremo opuesto se sitúan Extremadura (22,4%), Asturias (21,8%) y Andalucía (21,3%).
Preferencia por los fondos de inversión y por la renta fija
En lo que se refiere a la tipología de producto, los fondos de inversión son, con diferencia, los más populares. Un 78,3% de las personas que dicen invertir lo hacen a través de este vehículo, y los fondos de renta fija son la elección del 42,6%, frente al 35,7% que elige la renta variable.
Destacan también otros productos, como las acciones (28,7%) o los planes de pensiones (20,8%). En cambio, las Letras del Tesoro, que despertaron mucho interés cuando los tipos de interés se encontraban en niveles altos, solo atraen al 17,2% de las personas inversoras consultadas.
Pese a su popularidad, apenas un 10,6% invierte en activos digitales como las criptomonedas y solo un 2,8% afirma adquirir inmuebles como forma de inversión.
Las remesas en México registran su mayor caída en 16 años en el balance del año, aunque todavía son lo suficientemente relevantes para mantener al país entre los primeros tres sitios del mundo por concepto de ingreso de este tipo de recursos.
Según cifras del Banco de México, durante octubre de este año los ingresos por la vía de las remesas familiares disminuyeron 1,67% a 5.635 millones de dólares. Así, los flujos de remesas familiares ligaron siete meses a la baja en su comparación nominal anual, lo que ya ha provocado que de forma acumulada registren su mayor retroceso desde 2009, el año de la crisis subprime que en su momento hundió a las finanzas y la economía global.
La disminución anual se explicó por un retroceso de 5,4% en el número de operaciones, pese a un aumento de 40% en el monto promedio enviado. A tasa mensual, las remesas repuntaron 80%, «aunque el incremento luce temporal y no cambia la tendencia de desaceleración estructural», señalaron analistas de Valmex Casa de Bolsa.
En el balance acumulado enero–octubre del presente año los flujos totalizaron la cantidad de 51.344 millones de dólares, cifra que resulta 4% menor a la del mismo periodo del año pasado, presionando el consumo en regiones dependientes por ingresos de remesas. En términos reales, las remesas acumulan cinco caídas consecutivas (-11,1% en octubre), afectadas por menores ingresos en dólares, inflación interna y la apreciación del peso.
«La tendencia descendente de las remesas en 2025 refleja un entorno más adverso, afectado por cambios en las políticas comerciales y migratorias en Estados Unidos. Hacia adelante, es probable que el deterioro continuo del poder adquisitivo limite el ingreso disponible de las familias que dependen de estos recursos. Si bien, los niveles se podrían mantener elevados, es probable que la debilidad en los flujos persista, con implicaciones relevantes para el consumo privado», explicaron en Valmex.
India, México y China son los tres principales destinos de remesas en el mundo; el primer país es por mucho líder en este segmento con ingresos en 2024 por un total de 129.000 millones de dólares, México ocupa el segundo sitio en el ranking del año anterior con 68.000 millones, mientras que China captó en 2024 un total de 48.000 millones de dólares.
La dependencia de las remesas por parte de un porcentaje de la población en estos países ha impulsado el consumo en los años recientes ante el incremento global de las remesas, pero se espera que este año se interrumpa el crecimiento y con ello las presiones sobre el consumo local sean mayores, ante los cambios en los flujos migratorios determinado por nuevas políticas globales respecto al fenómeno.
LarrainVial anunció en un comunicado el fichaje de Raúl Morales Bernal como su nuevo Country Head para México. El profesional tiene una destacada trayectoria de 25 años en el sector financiero, durante ese tiempo ha ocupado posiciones de liderazgo en instituciones como NSC Asesores, Credit Suisse, Barclays y Merrill Lynch.
“Es un privilegio liderar las operaciones de LarrainVial en México en esta nueva etapa. Vengo con la firme convicción de potenciar nuestra oferta de servicios, expandir nuestra huella y reforzar nuestras relaciones con los clientes. El mercado mexicano exige agilidad, conocimiento y confianza, y estoy listo para, junto a nuestro equipo, responder a esas expectativas y consolidar a LarrainVial como un referente indiscutible”, dijo Raúl Morales Bernal.
Raúl Morales Bernal tendrá la responsabilidad de liderar la estrategia de crecimiento de LarrainVial en México, fortaleciendo las relaciones con clientes institucionales clave, incluyendo fondos de pensiones y family offices.
Asimismo, se enfocará en optimizar las operaciones, identificar nuevas oportunidades de negocio y continuar consolidando la posición de la firma como un socio estratégico integral para inversiones y soluciones financieras en el mercado local.
«Esta designación estratégica refuerza el firme compromiso de la firma con la expansión y consolidación de su sólida presencia en el dinámico mercado financiero mexicano, donde opera desde hace cinco años», dijo Larrainvial en su comunicado.
Pese a múltiples obstáculos y desafíos, las distintas cestas de renta fija han registrado rentabilidades eminentemente positivas en 2025, con una contribución importante de los niveles de renta, señalan expertos de BNP Paribas Asset Management y AXA IM.
No obstante -subrayan-, en un entorno dominado por la incertidumbre que rodea al comercio internacional, los mercados afrontan 2026 con la perspectiva de un crecimiento económico potencialmente más bajo, junto a dudas en torno al rumbo de la política monetaria y la inflación. Lo que sí está claro es que los inversores deberán aplicar un enfoque de inversión más flexible en adelante, para asegurarse de poder navegar la evolución impredecible de los mercados.
En este contexto, cuatro expertos en renta fija comparten sus perspectivas sobre qué aspectos tener en cuenta en los mercados en 2026: James McAlevey, director de renta fija global agregada en BNP Paribas Asset Management y gestor del el BNP Paribas Global Absolute Return Bond; y desde AXA IM Boutaina Deixonne, responsable de crédito europeo IG y HY, Michael Graham, responsable de crédito HY estadounidense, y Jack Stephenson, investment specialist de renta fija estadounidense.
El papel de la rentabilidad absoluta
James McAlevey apunta que, en los últimos años, los inversores han tenido que lidiar con numerosos desafíos, entre ellos la incertidumbre geopolítica, los cambios en la política monetaria y, más recientemente, la imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos. Aunque hoy el contexto difiere del periodo de ajuste de tipos de 2022-2024, el entorno económico sigue siendo altamente dinámico. Muchos bancos centrales han comenzado a recortar sus tipos de intervención, lo que favorece a las estrategias tradicionales de renta fija, pero persisten importantes dudas sobre la velocidad y profundidad de estos recortes. La inflación continúa siendo más resistente de lo previsto, y las nuevas políticas arancelarias podrían generar presiones inflacionistas adicionales en 2026. Esto apunta a una posible era de inflación estructuralmente más elevada, en la que los tipos quizá no caigan tanto como se anticipa, complicando la labor de los bancos centrales ante un crecimiento económico moderado.
Pese a que las rentabilidades al vencimiento de la renta fija han mejorado considerablemente respecto a hace cinco años, para 2026 será crucial adoptar un enfoque de inversión flexible, diversificado y dinámico. «Pese a que los mercados pueden ser siempre turbulentos, la volatilidad conlleva oportunidades, y ahora mismo vemos potencial de inversión en todo el espectro de los mercados de deuda globales», señala McAlevey. Y añade: «Por ejemplo, la tendencia de depreciación del dólar es particularmente favorable para algunos emisores en el universo de la deuda emergente denominada en moneda local, donde unas TIR relativamente elevadas remuneran adecuadamente el riesgo de estos bonos. En el universo desarrollado, los bonos de titulización hipotecaria (MBS) a la par de agencias estadounidenses ofrecen una prima de renta respecto a la deuda corporativa con grado de inversión del país, pese a conllevar un menor riesgo de crédito».
A futuro, las tensiones comerciales, el elevado endeudamiento público y los riesgos geopolíticos podrían llevar a los inversores a exigir mayores primas en la deuda soberana a largo plazo, lo que favorecería curvas de tipos más empinadas. En este entorno incierto y cambiante, que probablemente se prolongará hasta 2026, las estrategias globales y flexibles se vuelven esenciales, ya que las aproximaciones tradicionales y rígidas enfrentan riesgos significativos.
¿Y en Europa?
Los mercados europeos han atravesado episodios significativos de volatilidad en los últimos años, pero las empresas han demostrado una notable capacidad de adaptación, manteniéndose resilientes en un entorno complejo, señala por su parte Deixonne, de AXA IM. De cara a 2026, surgen dos retos principales: un posible deterioro del crecimiento del PIB y las implicaciones que ello tendría para la política monetaria. Aunque es probable que los bancos centrales continúen bajando los tipos de interés y que la inflación tienda a moderarse, persisten riesgos importantes, incluidos los efectos de los aranceles impuestos por Estados Unidos. En este contexto, los inversores deben adoptar estrategias flexibles y sin restricciones que les permitan gestionar adecuadamente los riesgos de crédito y duración.
«Pese a los numerosos obstáculos tanto reales como potenciales, vemos abundantes oportunidades en un amplio abanico de sectores, incluyendo áreas más defensivas como suministro público y telecomunicaciones, o el inmobiliario, que presenta proyecciones de crecimiento de los alquileres por encima de la inflación», indica Deixonne. Asimismo, el sector financiero destaca por su solidez: los bancos presentan altos niveles de capitalización, amplios márgenes y una rentabilidad sostenida por comisiones.
Las fuertes entradas en crédito europeo reflejan una demanda estable por activos con rentabilidad, impulsada por TIR atractivas tanto en grado de inversión como en high yield. Con una calidad crediticia generalmente sólida y una demanda creciente de ingresos estables, los mercados de deuda europeos mantienen un buen posicionamiento. No obstante, dada la persistente incertidumbre macroeconómica, será crucial adoptar un enfoque ágil y selectivo para navegar eficazmente este entorno.
Estados Unidos burla las expectativas de recesión
En su análisis sobre el crédito HY y la renta fija estadounidense en general, Michael Graham y Jack Stephenson apuntan a su vez que «en los últimos tres años, la economía americana ha burlado las expectativas de recesión y continuado superando a otras economías del universo desarrollado».
Para el crédito del país, y pese a rachas de volatilidad relacionadas con los tipos de interés, los bancos regionales y los aranceles, este periodo ha estado definido por fuertes rentabilidades. Este resultado ha reflejado factores como la fortaleza fundamental, un nivel muy bajo de incumplimientos y un abundante suministro de capital para los emisores, que han creado un sólido trasfondo técnico en todos los sectores de financiación apalancada.
En este entorno favorable, los diferenciales de crédito han continuado estrechándose, llevando a los inversores a preguntarse cuánto recorrido alcista podría quedarle a la clase de activo en 2026. Vale la pena recordar que, aunque los diferenciales parecen bajos en términos históricos, no lo son tanto si tenemos en cuenta la composición del mercado high yield americano de hoy en día. Los niveles de diferencial actuales están respaldados por un porcentaje casi récord de bonos BB, cerca de un mínimo histórico de títulos CCC, un máximo histórico de bonos garantizados (35%) y mínimos de duración y diferenciales de compra y venta (es decir, una mejor liquidez)1.
Dicho esto, la abundante oferta de capital ha conducido a un mayor endeudamiento de las empresas en ciertas áreas del universo global de financiación apalancada, sobre todo en el extremo inferior el espectro de crédito en los mercados de préstamos sindicados de gran tamaño y de deuda no cotizada.
Pese a ello, los autores creen que «la actividad de incumplimientos en el segmento high yield debería permanecer moderada y seguramente dominada por las circunstancias de empresas individuales. En este contexto, un enfoque activo y disciplinado de inversión en los mercados de deuda corporativa de menor calidad podría estar justificado».
Y concluyen: «Nuestra expectativa es que los diferenciales high yield continuarán fluctuando en un rango relativamente estrecho, con el segmento respaldado por la demanda continuada de unos inversores concentrados en el potencial de rentabilidad total disponible a medida que disminuyen las tasas del efectivo. Pensamos que los instrumentos con baja duración seguirán siendo atractivos debido a su capacidad para mitigar la volatilidad de los tipos de interés y de los diferenciales, al tiempo que brindan acceso a la parte más líquida del mercado. Para los inversores que buscan mayores niveles de rentabilidad dentro del mercado high yield americano, cualquier caída del segmento (como la sufrida en abril de 2025) podría dar pie a oportunidades de compra atractivas en instrumentos con mayor riesgo».
Foto cedida Jon Cleborne, director de Vanguard para Europa.
En 1998, Vanguard se estrenó en el mercado europeo con su primer fondo. Desde entonces, la firma estadounidense ha centrado su crecimiento en una oferta consistente, de bajo coste, con un horizonte a largo plazo y muy pegada a la realidad de la región. Fruto de ese trabajo, la gestora acaba de superar el medio billón de dólares en activos gestionados en Europa.
Jon Cleborne, director de Vanguard para Europa, ha sido testigo directo de la evolución de la industria y del negocio, en el Viejo Continente. Aunque la firma mantiene su posicionamiento clásico como proveedor de gestión pasiva de bajo coste, ha comenzado a ampliar de manera estratégica su oferta de gestión activa, especialmente en renta fija. “La industria europea de fondos vive un gran momento, tanto para los inversores como para las gestoras. Nosotros hemos registrado un crecimiento sólido, sostenido en el tiempo y también histórico. Creo que el motivo es que, tradicionalmente, Vanguard se ha centrado en cómo dar a los inversores diariamente las mejores oportunidades de inversión para tener éxito a largo plazo”, afirma Cleborne.
Pilares estratégicos
Para aprovechar la madurez de la industria europea, Cleborne explica que la firma ha establecido tres pilares estratégicos: participar y apoyar el paso del ahorrador europeo a inversor; ofrecer a los inversores un producto comprensible; y ayudar a lograr unos ingresos adecuados para la jubilación. En su opinión, estos pilares estratégicos encajan perfectamente con el momento que vive la industria europea, impulsado por el objetivo de la Unión Europea de movilizar capital, dotar a los inversores de mayor acompañamiento, acceso y formación financiera; y reducir la brecha de los sistemas de pensiones.
“Desde mi experiencia en el mercado estadounidense, la primera observación es que los europeos son ahorradores extremadamente disciplinados, aunque curiosamente participan en los mercados capitales a un nivel inferior que en otros países desarrollados. Es una oportunidad para nosotros descubrir cómo desbloquear ese potencial inversor. Curiosamente, uno de los comentarios que más escuchamos es que invertir ‘no es para ellos’. Por eso, creemos que un primer punto de trabajo es cambiar esa mentalidad, trabajando con compañías que hagan más sencillo comenzar a invertir y con productos fáciles de entender, evitando que la inversión se vea como algo complejo”, explica sobre el primero de ellos.
Y añade: “A través de los diferentes mercados en los que estamos presentes, trabajamos para dar a los inversores los vehículos que necesiten para construir sus carteras y asegurarse de que cumplan con sus objetivos financieros. En este sentido, consideramos fundamental que tanto ellos como los asesores financieros tengan acceso a productos de inversión bien diseñados, bien diversificados y de bajo coste, bien sean ETFs o estrategias indexadas”.
Sobre el último de sus pilares, Cleborne señala que dotar a los ciudadanos de los ingresos adecuados para afrontar su jubilación es un desafío estructural de toda Europa, dada su actual tendencia demográfica, y una oportunidad de negocio. “Queremos trabajar con todos los agentes implicados, desde los políticos a los ciudadanos y, por supuesto, con los asesores financieros, para descubrir cómo hacer que los europeos puedan planificar su jubilación”, apunta sobre cómo lo están orientando.
Generación V
Con estos pilares estratégicos, el directivo considera que la gestora tiene una oportunidad para ofrecer una propuesta diferenciada y de valor tanto para inversores de todo tipo. Pero, sobre todo, ve una oportunidad clara en las nuevas generaciones de inversores que comienzan a mostrar interés por los mercados. “Estamos posicionando la idea de la Generación V, V de Vanguard, con el espíritu de ayudar a que la gente comprenda que la inversión también es para ellos, y que se puede hacer de forma sencilla y a un bajo coste”, insiste Cleborne.
Según su experiencia, estos nuevos inversores usan más canales digitales o plataformas, por lo que Cleborne destaca que una parte importante de cómo alcanzar esta nueva generación pasa por establecer acuerdos y alianzas con plataformas como Trade Republic, Revolut o ING.
“Es clave construir partnerships con ellos y asegurar que nuestros productos de inversión estén presentes. Por ello, hemos construido buenos acuerdos con un gran número de ellos. Se trata de algo recíproco porque estas plataformas también están interesadas en trabajar con nosotros dado nuestro enfoque educativo y por nuestra propuesta de ofrecer productos que permitan a los inversores estar enfocados en sus objetivos financieros y en la inversión a largo plazo”, señala.
A la hora de hablar de productos, Cleborne afirma que estas nuevas generaciones de inversores están interesadas por los criptoactivos o por los productos más populares del momento en el mercado, como los temáticos. Sin embargo, su experiencia le ha demostrado que la estrategia más demandada de Vanguard es de renta variable global, ya que es “básicamente la capacidad de tener las acciones más relevantes de todo el mundo en un único producto”. Según explica, “esta es una tendencia que vemos en muchos países diferentes y que refleja que la gente está buscando hacia vehículos de bajo coste, con una exposición muy diversificada y con un horizonte a largo plazo”.
ETFs activos
Llama la atención que dentro de la estrategia y enfoque que Vanguard tiene para Europa, Cleborne no mencione una de las palabras que está de moda en Europa, los ETFs activos. Según explica, no es una cuestión de falta de experiencia, ya que la gestora es una de las firmas más relevantes en este segmento en EE.UU., sino porque consideran que este mercado aún está en sus primeras etapas.
“En EE.UU., el mercado ha crecido y consolidado rápidamente porque cuenta con una serie de ventajas fiscales que en Europa no existen, lo cual puede penalizar su crecimiento. Está claro que este tipo de vehículo ofrece la gran ventaja de tener una gestión activa y realizar cambios, manteniendo los beneficios que ofrece la estructura de un ETF. Esta eficiencia y flexibilidad es algo que sí se mantiene en Europa”, explica.
En este sentido, Cleborne insiste en que consideran que la región aún está en sus primeras etapas, pero es un tipo de producto que están vigilando. “En Europa todavía hay mucho interés por la gestión activa y por las estrategias activas, tal y como nos trasladan los asesores y partners con los que hablamos. Para nosotros, lo relevante es que esta tendencia siga reforzando la marca y el vehículo ETF, en especial con su ventaja de producto de bajo coste. En este sentido, lo que me preocupa es que este matiz se desvirtúe al usarse con estrategias que tenga implícito un mayor coste. Dicho esto, creo que, hasta ahora, se ha demostrado que es un vehículo interesante, aunque no pensamos necesariamente que deberíamos ser los primeros en entrar en este segmento”, concluye.
La adopción de los ETFs activos se ha acelerado de forma significativa en Europa, según el análisis difundido por Janus Henderson Investors, que sitúa el incremento de activos gestionados en este segmento en un 50 % en lo que va de año, pasando de 50.000 a 75.000 millones de dólares. Este dinamismo responde a un entorno macroeconómico caracterizado por mayor volatilidad e incertidumbre, que exige instrumentos líquidoss y de ejecución inmediata para facilitar la implementación táctica. La estructura UCITS ofrece liquidez intradía, transparencia continua de posiciones y mayor operatividad frente a los fondos no cotizados, lo que hace de los ETFs activos una alternativa atractiva para gestores institucionales que buscan reducir los tiempos de implementación y mejorar el control de costes y riesgos en carteras multiactivo.
El surgimiento de ETFs activos representa asimismo una evolución en la concepción del vehículo negociado: el formato deja de ser, de facto, sinónimo de replicación pasiva y admite desde enfoques “índice-plus” con tracking error controlado hasta mandatos de alta convicción orientados a la generación de alfa neto. Según Michael John Lytle, Jefe de Innovación de Productos, el envoltorio ETF “no limita la estrategia” y permite desplegar capacidad activa con disciplina de riesgo; mientras que Stefan García, Director de ventas especializadas para EMEA, subraya la ventaja operativa —“una operativa similar a la de una acción”— que facilita la entrada y salida inmediata en universos complejos como high yield global o titulizaciones (incluidas exposiciones a CLO AAA). En particular, en renta fija —donde la replicación indexada top-down se ve dificultada por la amplitud del universo y la calidad dispar de los datos— la gestión activa dentro de un ETF permite ampliar la cobertura y acceder a fuentes de rendimiento que los índices tradicionales no capturan con eficacia.
Completa la visión institucional Matthew Bullock, Director de Construcción y Estrategia de Carteras para EMEA y APAC, quien señala que los ETFs activos están evolucionando desde un uso táctico hacia un papel estructural en la arquitectura de inversión: “su capacidad para proporcionar acceso inmediato y transparente a exposiciones específicas reduce las fricciones de onboarding y amplía las posibilidades de gestión dinámica del riesgo y la liquidez en carteras núcleo”, afirma. Para gestores profesionales, la combinación de agilidad operativa, supervisión intradía y un universo de producto en expansión convierte a los ETFs activos en herramientas idóneas tanto para la construcción del núcleo como para la ejecución de sobreponderaciones tácticas. Janus Henderson Investors prevé que, si continúan la ampliación de oferta y la inversión en recursos de mercado, los ETFs activos seguirán ganando cuota en Europa en los próximos años, consolidándose como componente central en la gestión institucional moderna.
Puede ver la entrevista al completo a través de este enlace.
La adopción de los ETFs activos se ha acelerado de forma significativa en Europa, según el análisis difundido por Janus Henderson Investors, que sitúa el incremento de activos gestionados en este segmento en un 50 % en lo que va de año, pasando de 50.000 a 75.000 millones de dólares. Este dinamismo responde a un entorno macroeconómico caracterizado por mayor volatilidad e incertidumbre, que exige instrumentos líquidoss y de ejecución inmediata para facilitar la implementación táctica. La estructura UCITS ofrece liquidez intradía, transparencia continua de posiciones y mayor operatividad frente a los fondos no cotizados, lo que hace de los ETFs activos una alternativa atractiva para gestores institucionales que buscan reducir los tiempos de implementación y mejorar el control de costes y riesgos en carteras multiactivo.
El surgimiento de ETFs activos representa asimismo una evolución en la concepción del vehículo negociado: el formato deja de ser, de facto, sinónimo de replicación pasiva y admite desde enfoques “índice-plus” con tracking error controlado hasta mandatos de alta convicción orientados a la generación de alfa neto. Según Michael John Lytle, Jefe de Innovación de Productos, el envoltorio ETF “no limita la estrategia” y permite desplegar capacidad activa con disciplina de riesgo; mientras que Stefan García, Director de ventas especializadas para EMEA, subraya la ventaja operativa —“una operativa similar a la de una acción”— que facilita la entrada y salida inmediata en universos complejos como high yield global o titulizaciones (incluidas exposiciones a CLO AAA). En particular, en renta fija —donde la replicación indexada top-down se ve dificultada por la amplitud del universo y la calidad dispar de los datos— la gestión activa dentro de un ETF permite ampliar la cobertura y acceder a fuentes de rendimiento que los índices tradicionales no capturan con eficacia.
Completa la visión institucional Matthew Bullock, Director de Construcción y Estrategia de Carteras para EMEA y APAC, quien señala que los ETFs activos están evolucionando desde un uso táctico hacia un papel estructural en la arquitectura de inversión: “su capacidad para proporcionar acceso inmediato y transparente a exposiciones específicas reduce las fricciones de onboarding y amplía las posibilidades de gestión dinámica del riesgo y la liquidez en carteras núcleo”, afirma. Para gestores profesionales, la combinación de agilidad operativa, supervisión intradía y un universo de producto en expansión convierte a los ETF activos en herramientas idóneas tanto para la construcción del núcleo como para la ejecución de sobreponderaciones tácticas. Janus Henderson Investors prevé que, si continúan la ampliación de oferta y la inversión en recursos de mercado, los ETFs activos seguirán ganando cuota en Europa en los próximos años, consolidándose como componente central en la gestión institucional moderna.
Puede ver la entrevista al completo a través de este enlace.
Los bonos convertibles enfilan la recta final de otro año que prometen cerrar con éxito tras un fuerte 2024. “Cada vez más inversores están regresando a esta clase de activos especial, una forma híbrida entre bonos y acciones”, corrobora Tania Minella, Senior Portfolio Manager para estrategias de renta fija en Zürcher Kantonalbank y Swisscanto. “Los flujos sostenibles hacia el segmento de fondos de bonos convertibles son el resultado positivo de esta tendencia”, añade.
La experta subraya que la principal razón de este buen comportamiento de los bonos convertibles “es el rendimiento subyacente de las acciones”, en un año en el que hemos visto cómo varios de los principales índices bursátiles de referencia han tocado máximos históricos, con el S&P 500 de forma destacado. A esto suma la experta otros factores, como “el sentimiento positivo de los inversores y las políticas fiscales de apoyo”, particularmente en EE.UU.
La gestora destaca que en 2025 se han visto rendimientos positivos en una amplia variedad de sectores, destacando particularmente TI y electrónica, pero también acero y metales e incluso en criptomonedas, con varias empresas que han superado a la media del mercado.
Jamil Bouallai, gestor de renta fija de Zürcher Kantonalbank y Swisscanto, observa que el lado de la oferta también muestra señales positivas: “El mercado primario está en mejor estado que en 2020–2021”, explica, porque los emisores actuales “suelen ser empresas de gran capitalización y alta calidad”. También constata que “las condiciones de los acuerdos son menos agresivas, por lo que el universo global de convertibles debería mantener un perfil equilibrado y suelos de bonos relativamente altos”.
Tania Minella destaca asimismo el incremento en las emisiones de bonos sintéticos, bonos convertibles emitidos por bancos. “Los valores están destinados a permitir a los inversores invertir en empresas con una mayor capitalización de mercado (large caps) que no son emisores típicos de bonos convertibles”, explica. En cambio, el otro motor habitual del mercado de convertibles, la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A) no ha sido tan fuerte como se anticipaba, aunque la experta sí constata transacciones “selectivas” en varios sectores, como TI, inteligencia artificial, energía o productores de acero y metales. “Medido en relación con las emisiones globales de bonos convertibles, el volumen de financiación de M&A se mantiene en el rango de un solo dígito porcentual”, detalla la experta.
Una clase de activo en evolución
Bouallai constata la gran transformación que ha experimentado el mercado de convertibles: si bien hace cinco años el mercado de bonos convertibles tenía una gran proporción de bonos “similares a bonos tradicionales”, a medida que estos bonos de baja delta se han refinanciado, el mercado de convertibles ha adoptado un perfil mucho más equilibrado: en los dos últimos años, los convertibles capturaron alrededor del 45 % de la subida de las acciones subyacentes, frente a un 37 % de la bajada.
El gestor también comenta la mayor profundidad de este mercado, con una recuperación de los niveles de liquidez desde 2018 y particularmente tras el shock de los tipos de 2002: “Desde entonces la liquidez del mercado de convertibles ha mejorado considerablemente, alcanzando ahora niveles de volumen diario previos a la crisis financiera”. En general, los bonos con mayor sensibilidad a acciones, grado de inversión y grandes capitalizaciones “presentan mejor liquidez que los bonos sensibles al crédito, de alto rendimiento o de pequeña capitalización”, concluye Bouallai.
Esta mejora en el perfil de liquidez se refleja en los costes, ya que el coste de una transacción institucional completa ha caído más de 30 % en los últimos dos años, de modo que hoy en día se sitúa entre los niveles de los bonos de grado de inversión (IG) y los de alto rendimiento (HY).
Otro factor relevante es la rotación en el perfil de los inversores que son más activos en el universo de bonos convertibles. Es un mercado en el que hoy operan más hedge funds multiestrategia y menos arbitrajistas de bonos convertibles, con un menor apalancamiento, “lo que reduce los riesgos de ventas forzadas”, explica el gestor.
¿Por qué invertir ahora en bonos convertibles?
Los expertos consideran que el momento actual sigue siendo propicio para ganar exposición a bonos convertibles, en un contexto de altas valoraciones en la renta variable y cambio hacia una política monetaria más acomodaticia en los principales mercados desarrollados. “Actualmente sigo considerando atractivos los bonos convertibles en comparación con las inversiones puras en acciones o en bonos, debido al bajo coste de la opción implícita”, resume Bouallai. Éste añade que la parte de bono del convertible medio “sigue siendo bastante alta (casi el 80 %), lo que ofrece protección a la baja, especialmente ante las elevadas valoraciones bursátiles”.
Aunque el gestor admite que hoy el mercado de convertibles está relativamente caro respecto a la historia reciente, parece seguir estando “mucho más barato” que durante la pandemia, el periodo 2017-2018 o en 2013-2014. La actividad de nuevas emisiones ayuda a mantener la valoración atractiva en el universo, “aunque las nuevas emisiones tienden a ser algo más caras hoy en día”, con cupones y primas promedio del 2,5 % y 30 %. Por regiones, indica que Asia es el mercado más barato, mientras que EE. UU. parece más caro.
Además, Bouallai señala que la volatilidad implícita de los bonos convertibles parece atractiva frente a la volatilidad realizada o la volatilidad implícita de las opciones cotizadas.
Son más las ventajas que presentan los bonos convertibles en el entorno actual, según los expertos de renta fija de Swisscanto. Por ejemplo, son una forma de obtener exposición al sector tecnológico y la temática de la IA, dado que históricamente los convertibles han sido una vía atractiva de financiación para empresas de alto crecimiento en los sectores tecnológico y sanitario/biotecnológico, especialmente de pequeña y mediana capitalización, ya que les permite obtener capital sin diluir de inmediato sus acciones ni asumir deudas con intereses elevados.
Para una cartera equilibrada, el gestor de renta fija señala “el peso del sector tecnológico se mantiene constante y sigue siendo el mayor dentro del universo equilibrado”. Al mismo tiempo, considera adecuado reducir la exposición al sector salud y aumentar la diversificación hacia utilities, financieros y retail. “Veo el mayor potencial para los próximos meses en los sectores de TI, electrónica, así como viajes y ocio”, añade Minella.
En definitiva, el experto de Swisscanto considera que esta clase de activo está bien diversificada por sectores, especialmente si se compara con los bonos corporativos globales (36 % en valores financieros) o con las acciones globales (27 % en tecnología, y las 10 principales acciones representan el 27 % del índice MSCI World). La diversificación también es buena por geografías, con un creciente volumen de emisiones procedentes de Asia. “En términos de valoración, consideramos que los mercados asiáticos son particularmente atractivos”, apunta la gestora sénior.
Finalmente, está la cuestión de los tipos de interés. Los expertos de la firma suiza recuerdan que, en ciclos anteriores de reducción de tipos, los bonos convertibles han superado a los bonos tradicionales, salvo en los casos en que se produjo una recesión. “Las acciones subyacentes también tienden a tener menor sensibilidad a los tipos de interés que los índices bursátiles tradicionales”, añaden Bouallai.
Los convertibles son per se instrumentos de baja duración: actualmente, los convertibles equilibrados tienen una duración de 1,4, frente a los 6 años de los bonos corporativos globales. Por sectores, petróleo y gas muestran la mayor duración (2,3), mientras que medios y utilities tienen la más baja (0,9).
Por todas estas razones, ambos gestores de Zürcher Kantonalbank y Swisscanto se muestran optimistas con su clase de activo: “Los inversores podrían reconocer cada vez más el potencial de los bonos convertibles dado los diferenciales históricamente bajos de los bonos corporativos”, concluye Tania Minella.
Foto cedidaArnaud de Lasteyrie, Chief Investment Officer at Machina Capital.
Aunque Amundi lleva desarrollando activamente su plataforma de alternativos líquidos desde 2021, no ha sido hasta 2025 que ha añadido su primera estrategia de renta variable market neutral: Amundi Machina Systematic Equity Fund. Es un vehículo cuya gestión queda delegada en el hedge fund Machina Capital y que cuenta con la gran particularidad de haber aplicado estrategias de machine learning desde el lanzamiento de la estrategia original (en versión offshore) hace casi cinco años. La versión UCITS ha sido lanzada hace menos de 12 meses y ya dispone de un patrimonio superior a los 100 millones de euros. “Probablemente la mitad de nuestro trabajo está guiado por la IA. Pero esto va más allá de una estrategia de marketing, porque hace 5 años la IA ya formaba parte de nuestros procesos, aunque su peso no ha parado de crecer. El machine learning ha ido filtrándose lentamente en todo lo que hacemos” aclara Arnaud de Lasteyrie, director de inversiones y accionista mayoritario de Machina Capital, en la que ha sido su primera visita a Madrid.
La estrategia presenta una beta de cero en términos históricos, ofreciendo exposición absolutamente neutral al mercado. “La mayor parte del tiempo, intentamos mantenernos relativamente inmunes durante los picos de volatilidad”, afirma de Lasteyrie. De hecho, durante la fuerte corrección vista en abril a cuenta del “Día de la Liberación”, el experto afirma que “la volatilidad se mantuvo silenciada”, lo que sirvió al equipo para demostrar que la estrategia no solo se mantuvo estable o incluso ligeramente en positivo en momentos de caída, sino que, “cuando todo se recuperó de forma espectacular, nosotros no perdimos de forma espectacular. Seguimos igual”.
Al mismo tiempo, la cartera presenta una gran profundidad, ya que invierten en las acciones más líquidas de EE.UU., Europa y Japón. “Lo interesante es que tenemos a tener posiciones en casi todas las acciones constantemente, ya sean en posiciones cortas o largas. Tenemos un universo de unas 2.000 compañías y probablemente tengamos posiciones en 1.700 en cartera en cualquier momento”, detalla Lasteyrie. Cabe aclarar que las transacciones se hacen con acciones, no con ETF, y que el equipo utiliza derivados solo para cubrir la beta, generalmente futuros sobre el S&P 500 o sobre el EuroStoxx. “El 95% del libro de operaciones son acciones”, puntualiza el experto, que reivindica no solo la liquidez, sino la transparencia de este modo de invertir en una estrategia alternativa.
¿Puede darme un ejemplo de cómo emplea la IA en su proceso de inversión?
Actualmente puede usarse la IA en múltiples dimensiones de la cadena de inversión: para recopiar datos de internet, para estructurar datos, para codificar programas que permitan procesar más rápidamente las operaciones, y para la ejecución. Pero también se puede utilizar para hacer análisis real de alfa, que es más interesante y en lo que tendemos a centrarnos. Aunque hay varios tipos de IA, usamos sobre todo machine learning. Imagina que tienes un catálogo de 100 estrategias diferentes de pequeño tamaño. Si te pidiera que determines qué ponderaciones asignarías a todas las estrategias, probablemente intentaríamos ver la volatilidad asociada y las correlaciones y acabaríamos con una asignación manual en una hoja de Excel donde pensamos que podría funcionar cada cosa. Con machine learning, se pueden analizar esos cientos de datos y la rentabilidad histórica y encontrar relaciones que nuestro cerebro no puede encontrar. El problema es que todo esto es cierto históricamente, pero solo algunas cosas funcionarán en el futuro, porque existe un problema de sobreajuste estadístico en el que se encuentra causalidad y correlación, por lo que siempre está el riesgo de que quede bien en papel, pero no funcione cuando lo uses. Así que la clave está en saber cómo generar estas relaciones, pero también en saber seleccionar las que puedan funcionar realmente.
Otro ejemplo: uno de nuestros socios en EE. UU. contó con 12 becarios en el verano. Generalmente la mayoría son graduados y doctorandos, pero en esta ocasión sólo había uno preparando el doctorado, cuatro graduados y el resto todavía en la carrera. Y quien consiguió mejores resultados fue una chica en su segundo año de carrera. Tuvo un rendimiento estelarmente mejor que el resto, y la razón para esto fue su habilidad para apalancarse en el uso de cuatro modelos de IA diferentes. Nuestros socios concluyeron que los estudiantes más jóvenes son más flexibles y están más dispuestos a utilizar todas estas herramientas de forma creativa. Esto implica que, de aquí en adelante, es posible que las firmas más jóvenes y de menor tamaño sean más ágiles para apalancarse en todas estas herramientas.
Nosotros estamos detectando lo mismo internamente. Vemos que la productividad del talento junior que tenemos es claramente mucho mejor que hace diez o veinte años, cuando habríamos necesitado dos años para su formación. Hoy, pueden generar ideas que son interesantes para el negocio mucho más rápido.
¿Cómo implementan las posiciones dentro de la estrategia?
Todo lo que hacemos ha sido validado estadísticamente y respaldado por un test. Siempre somos sistemáticos. Que yo vaya o no vaya un día a la oficina no cambia nada de lo que hacemos. El beneficio de nuestra manera de trabajar es que mantenemos la cabeza fría cuando el resto pierde la suya, porque dependemos de la máquina, y durante periodos de pánico en el mercado la máquina hace cosas inteligentes. Por tanto, a menor intervención manual, mejor.
El proceso que seguimos es el siguiente: conseguimos un nuevo conjunto de datos, basados en los cuales sacamos una idea de inversión. Construimos una señal sobre esa idea, y después vamos a comprobar si esa idea a funcionado todos los días de los últimos diez años, si ha generado dinero de manera consistente. Si ha sido capaz de generar ganancias casi todos los años, potencialmente puede ser una idea interesante para añadir a la lista de ideas que implementamos.
¿Invierten por temáticas de inversión?
Sí. Podemos llegar a ser extremadamente específicos. Siempre que la información sea pública, podemos hacer pruebas y comprobar si hay algún cambio: podría ser el tiempo medio que se mantienen los empleados en la empresa, las noticias en torno a esa compañía, las patentes que haya registrado… Siempre y cuando tenga un impacto sobre la cotización, podemos analizarlo.
Por ejemplo, teníamos la idea de si las compañías con mayoría de mujeres en el equipo directivo serían capaces de batir al mercado. Así que analizamos el porcentaje de mujeres de todas las cotizadas europeas, y recreamos su comportamiento en los últimos diez años. Lo que descubrimos es que la proporción de mujeres no genera una ventaja competitiva, pero tampoco pesa negativamente, simplemente no afecta a la performance. Otro ejemplo: analizamos las imágenes por satélite en los aparcamientos de Wal-Mart, y los comparamos con el número medio de coches aparcados a la semana respecto al año pasado, y el anterior. Si hubiéramos visto un 30% menos de coches aparcados, lo podríamos interpretar como un problema para Wal-Mart.
¿De dónde sacan esas ideas?
La clave para mi negocio es contratar a gente que tenga una mentalidad muy estructurada, pero que también sean muy creativos. Son dos cualidades que no suelen ir de la mano. Necesitamos buscar a personas que muestren un buen equilibrio entre ambas, y por eso entrevistamos a muchas personas hasta encontrar a quienes presentan un buen historial en términos de estructura. Al mismo tiempo, necesitamos poner a prueba su creatividad, y eso es muy interesante, porque poner a prueba la creatividad en una entrevista de trabajo es muy difícil.
Entonces, aunque estén muy enfocados en la IA, al final necesitan invertir mucho en talento, ¿no?
Sí, eso es lo que nos diferencia. Nuestra sede central está en París y pienso que es un gran activo porque, en el espacio cuantitativo, los ingenieros franceses están muy bien valorados, y no hay muchos hedge funds en París. Nosotros, con alrededor de 1.000 millones de euros en activos, somos los más pequeños, pero estamos creciendo muy rápido. En Machina Capital, los graduados jóvenes tendrán exposición directa a los fundadores y los miembros senior del equipo, no tenemos mandos intermedios, por lo que la curva de aprendizaje será más inclinada y, si ya son buenos, podrán progresar mucho más rápido. En los últimos tres años, nunca hemos hecho una oferta a un joven graduado que no haya sido aceptada. En un negocio en el que todo depende de tu habilidad para elegir a la persona que crees que es la adecuada, esto significa muchísimo para nosotros.
Foto cedidaCarlos San Basilio, presidente de la CNMV.
Carlos San Basilio, presidente de la CNMV, ha realizado un balance de los mercados en 2025 y compartido sus perspectivas para 2026, durante unas jornadas organizadas por el IEB bajo el título “Los desafíos financieros y económicos de España en 2026”. Basilio, a cargo de la conferencia inaugural, destacó que cerramos un año de exuberancia en los mercados, pero también un claro crecimiento de los desafíos y riesgos. Además, con la vista puesta en el próximo ejercicio, ha destacado que nos enfrentaremos a una agenda normativa que “redefinirá el marco regulatorio de los mercados en Europa”.
Empezando por su valoración sobre el comportamiento de los mercados en este año, San Basilio considera que este ha sido un buen año para los principales activos -renta variable, renta fija y private equity-: “La renta variable es la más atención mediática ha tenido, la realidad es que es difícil encontrar un índice que no haya subido entre un 10% y un 20% durante año. Lo mismo ocurre en renta fija, aunque también se ha observado una tendencia muy clara en los precios, una compresión de los diferenciales y una demanda pujante. Incluso hemos visto la consolidación de los instrumentos más relevantes del mundo cripto, básicamente el bitcoin que ha tenido una tendencia positiva durante todo el año y ha llegado a niveles de capitalización récord. Comienza a ser un componente del mercado relevante que no se puede obviar”.
Exuberancia y riesgos
Aunque ha insistido en el buen momento de los mercados, “mires a donde mires”, también ha señalado que esta gran exuberancia viene acompañada de un aumento de los riesgos, los desafíos y las amenazas. En este sentido, San Basilio señaló que las conversaciones sobre si habrá una corrección o no, y sobre cómo será, reflejan claramente que los riesgos del mercado han aumentado. “En 2025, hemos visto un claro debate sobre posibles burbujas de valoración en determinadas bolsas, en especial en valores relacionados con la tecnología y la inteligencia artificial. Un debate que nos retrotrae a lo ocurrido con la burbuja de las puntocom, aunque las circunstancias no sean exactamente las mismas”, ha señalado.
Es más, reconoce que lo que más le ha llamado la atención ha sido que esta evolución tan positiva de todos los mercados financieros se produce en un año en el que hemos tenido bastantes “malas noticias” desde el punto de vista de la geopolítica. “Estamos teniendo una geopolítica cada vez más complicada, con las alianzas tradicionales que están bajo revisión, con tensiones arancelarias, con un proceso de cambio en el sentido de globalización y con la vuelta de las luchas comerciales”, ha afirmado San Basilio.
A estos riesgos y desafíos, ha añadido el bajo nivel de crecimiento de la economía global, en particular en Europa. Según su visión, se trata de un escenario de crecimiento reducido, donde España muestra un mejor comportamiento frente a Italia, ni Francia, ni Alemania, ni Reino Unido, que hasta ahora eran los motores de la región. “Este entorno no es el más favorable para los mercados financieros en Europa. Además, frente a este crecimiento reducido, vemos unos elevadísimos niveles de endeudamiento del sector público y privado”, ha comentado.
Según San Basilio, a pesar de todos estos desafíos, los mercados han seguido creciendo y confiando en que “unas noticias se compensan con otras”, así como en las fuertes expectativas en torno a la IA. Sobre estas expectativas y la posibilidad de una burbuja, ha señalado que, probablemente, hay elementos fundamentales muy diferenciadores de la posible situación que se está generando ahora con la inteligencia artificial respecto a la que vivimos en principios de los 2000 con la burbuja de las puntocom y con la generalización de la utilización de las redes y de Internet. “La principal diferencia es que en aquella ocasión las expectativas se basaban en que, de forma rápida, la tecnología revolucionaría los modelos de negocio de las compañías y aumentaría los beneficios de las empresas, y aquello no ocurrió a la velocidad esperada. En cambio, ahora vemos cómo las empresas centrales que empujan esta tecnología ya tienen beneficios y nuevos modelos de negocio”, ha explicado.
Bolsa española
Al poner el foco en el mercado financiero español, el presidente de la CNMV ha destacado algunas de las tendencias vistas en 2025. “Empezando por la renta variable, el Ibex ha tenido un gran comportamiento, duplicándose en casi tres años y convirtiéndose en uno de los índices más dinámicos de Europa. También es verdad que ha sido uno de los índices que más ha tardado en recuperar sus niveles tras todos los episodios de volatilidad vividos, como el COVID. Si miramos los múltiplos en nuestro mercado, pues pensarías que todavía hay recorrido, comparándose no ya con los múltiplos americanos, sino con los múltiplos de otros mercados europeos”, ha afirmado tras recordar el alto nivel de concentración que tiene el Ibex.
Además, San Basilio ha destacado el aumento de la actividad de mercado. “Se ha producido una cierta recuperación de los niveles de negociación, tanto en el mercado primario como en el secundario, tendencia que no ha sido capaz de frenar la incertidumbre geopolítica. Aunque no se ha revertido la tendencia del bajo número de salidas a bolsa, que se lleva arrastrando en los últimos cinco años”, ha explicado.
En lo que sí considera que se ha producido un cambio es en las emisiones de renta fija. Según ha comentado, se han orientado más hacia el mercado doméstico frente al mercado extranjero: “Este año vamos a tener unas emisiones en conjunto por parte de las empresas españolas de renta fija parecidas a las del año pasado, pero va a estar casi 50-50 entre las emisiones que se van a realizar en el mercado español frente a las que se realizan fuera de España, que son en gran medida en Irlanda, pero también en algunos otros mercados europeos. Aquí, para nosotros como emisor, como supervisor, es importante que nuestras infraestructuras, en este caso puestos y mercados, ofrezcan soluciones para las empresas españolas eficientes y en tiempo, que no les obliguen a salir a otros mercados para conseguir los objetivos que persiguen, de poder hacer una colocación rápida y profunda en muy poco tiempo”.
Para terminar la foto de los mercados financieros en España en 2025, San Basilio ha comentado cómo el private equity ha continuado con su crecimiento, tanto en términos de número de vehículos como de activos bajo gestión, que ahora mismo se sitúan ya cerca de los 50.000 millones de euros, la décima parte de lo que los inversores españoles invierten en los fondos de inversión tradicionales.
“Empieza a ser uno de los elementos relevantes en nuestro mercado, que además es complementario al inversión en fondos de inversión tradicionales, que sigue manteniendo un dinamismo, Mientras los fondos de inversión tradicionales, los activos bajo gestión pueden crecer en torno a un 5% o 7% al año, en private equity, los fondos bajo gestión están creciendo un 10% o 15% al año”, ha señalado.
Una mirada a 2026
A la hora de comentar cuál es su visión para el próximo año, no ha querido compartir su opinión sobre qué ocurrirá en el mercado, pero sí ha reconocido que muchas de las dinámicas que han funcionado este año, serán objeto de mayor análisis en 2026, entre ellos el debate en torno a una posible burbuja de la IA y el sostenimiento del nivel de endeudamiento de los gobiernos de países desarrollados. “Estos niveles de deuda en un entorno de crecimiento en general bastante limitado no dejan de ser una amenaza. ¿Hasta qué punto esta deuda es sostenible en la zona euro? Tenemos un banco central que ha demostrado su capacidad para la gestión de crisis en el pasado, pero no deja de ser por sorprendente que, a pesar del crecimiento de la deuda de los soberanos europeos, los spreads sigan en niveles tan bajos y que incluso se vayan reduciendo con lo que este es junto con las valoraciones uno de los elementos a los que ir poniendo el foco en los próximos meses”, ha comentado sobre el último la deuda pública.
En línea con su valoración del año, San Basilio ha querido recordar que en 2026 habrá que observar la evolución del mundo cripto, en particular de las llamadas stablecoin. Según ha reclamado, no nos podemos quedar fuera del debate sobre qué ventajas puede tener para el sistema financiero una stablecoin vinculada al euro y cómo incorporar esta tecnología a los instrumentos financieros, así como los riesgos y desafíos que plantea.
“En resumen, en 2026 nos vamos a encontrar con la duda de si vamos a tener un nuevo 2025, es decir, con tensiones pero con un buen comportamiento por parte de los mercados; o si finalmente vamos a ver ajustes significativos y un cambio de tendencia”, ha concluido sobre su visión para el próximo año.
Agenda regulatoria
Desde su labor como regulador, San Basilio ha querido destacar que 2026 será un año relevante en términos de regulación; en concreto, considera que habrá un cambio de tendencia. “En línea con las conclusiones del informe Draghi, y tal y como ya estamos viendo en 2025, estamos asistiendo a un cambio en la orientación de la normativa, pasando de poner el foco en la protección del inversor, a generar un marco regulatorio que, sin perder este objetivo, se simplifique y no suponga una pérdida de competitividad de nuestras empresas”, ha afirmado.
En su opinión, hemos acumulado un “exceso de regulación” y una fragmentación en los mercados de la Unión Europea, “con lo que algunas de las ventajas fundamentales de todo el proyecto comunitario no terminan de desarrollarse”.
San Basilio ha defendido que no se trata de una desregulación, sino de una simplificación de las normas. “No se trata de un movimiento pendular que nos haga retroceder y nos lleve a los males originarios, si no de conseguir un equilibrio”, ha señalado. Para el presidente de la CNMV, en 2026 se redefinirá el marco regulatorio de los mercados en Europa”.