Obsesionados por el rendimiento: una lectura estructural del principal sesgo del inversor latinoamericano

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Kolleen Gladden en Unsplash

Luego de años de experiencia trabajando con inversores de toda América Latina hemos aprendido —y así lo entendemos a la luz de las diversas acepciones culturales e idiosincráticas de cada país— que el rendimiento no es solo una métrica financiera, es una necesidad emocional.

En una región marcada por episodios recurrentes de inflación, devaluaciones, desestabilización política e institucional, defaults y cambios abruptos de reglas de juego, el inversor aprendió —a fuerza de experiencia— que las promesas de largo plazo suelen romperse antes de madurar.

En ese contexto, el flujo periódico de ingresos se transformó en una suerte de ancla psicológica: si la inversión “paga”, entonces existe; si no paga, genera desconfianza.

En este sentido, decimos que el contexto y la experiencia “marca” y “configura” al inversor latinoamericano, que parece aferrarse, casi religiosamente, al célebre postulado del británico John Maynard Keynes de que en «el largo plazo, todos estaremos muertos».

Esta lógica explica por qué buena parte de los portafolios latinoamericanos prioriza instrumentos con cupones, dividendos o rentas explícitas, aun cuando esa preferencia implique asumir riesgos que muchas veces no están correctamente identificados, ni mucho menos remunerados. La obsesión por el rendimiento corriente —el yield— termina desplazando a un segundo plano el concepto de retorno total, y con ello, la preservación del patrimonio en el tiempo.

El problema no es buscar rendimiento. El problema es confundir ingreso con creación de valor, y asumir que todo flujo elevado es, por definición, sostenible.

La paradoja en Latinoamérica cuando la liquidez global se expande

Históricamente, cada vez que la Reserva Federal de Estados Unidos reduce la tasa de interés de referencia a niveles bajos —particularmente por debajo del rango de 3,25%-3,50%— se activa un patrón bien conocido en los mercados internacionales: “Open season”, la búsqueda global de rendimiento. En ese entorno, los activos considerados “seguros” comienzan a ofrecer retornos reales marginales o incluso negativos, y el capital internacional se ve incentivado a desplazarse hacia activos de mayor riesgo relativo, entre ellos los mercados emergentes.

Latinoamérica suele beneficiarse de estos ciclos. Flujos de Inversión Extranjera Directa (IED), colocaciones de deuda soberana y corporativa, emisiones en dólares y monedas locales, y un renovado apetito por activos financieros de la región tienden a aparecer con fuerza cuando el costo del dinero en Estados Unidos cae y la liquidez global se expande.

Sin embargo, esta dinámica encierra una paradoja relevante para el inversor local. Los mismos flujos que abaratan el financiamiento y elevan los precios de los activos también reducen artificialmente las primas por riesgo. El resultado es un entorno en el que los rendimientos aparentes siguen siendo atractivos en términos nominales, pero ya no compensan adecuadamente los riesgos subyacentes: riesgo crediticio, riesgo político, riesgo de liquidez y, en muchos casos, el riesgo cambiario indirecto.

Es en ese punto donde el inversor latino, acostumbrado a “vivir del cupón”, comienza a asumir riesgos crecientes sin necesariamente percibirlo, como una suerte de inflación patrimonial.

Existe una diferencia cultural profunda entre la forma en que se construyen carteras en América Latina y en mercados desarrollados. Mientras que en Estados Unidos o Europa el énfasis suele estar puesto en la acumulación patrimonial, la apreciación de capital y la eficiencia fiscal de largo plazo, en Latinoamérica domina una lógica mucho más defensiva: generar ingresos hoy para reducir la incertidumbre de mañana. Este sesgo se manifiesta en la preferencia por bonos de alto cupón, aun con duration elevada; emisiones high yield o crossover con spreads comprimidos; notas estructuradas enfocadas en cupones periódicos. En fin, vehículos que prometen “renta” más que crecimiento.

Un cupón del 8% o 9% en dólares puede parecer atractivo en un mundo de tasas bajas, pero deja de serlo si está acompañado por una probabilidad significativa de pérdida de capital, iliquidez en escenarios de estrés o dependencia excesiva de condiciones macro que pueden revertirse rápidamente. En otras palabras, el inversor compra ingreso, pero vende opcionalidad futura.

Los ciclos de relajación monetaria de la Fed suelen generar una sensación de estabilidad que no siempre es real. La compresión de spreads, el aumento de precios de los bonos y la baja volatilidad inducen a pensar que el riesgo ha disminuido estructuralmente, cuando en realidad lo que ha ocurrido es una revalorización impulsada por liquidez.

El desafío para la gestión de carteras

Buscar rendimiento sin incrementar en demasía el riesgo es, probablemente, uno de los mayores desafíos de la gestión de carteras, especialmente para el inversor latinoamericano. La tentación de “estirar” un poco más el riesgo para alcanzar un objetivo de ingreso es constante, pero rara vez gratuita.

Algunos de los dilemas más frecuentes incluyen: i) duration vs. cupón: aceptar vencimientos largos para obtener mayor rendimiento, exponiéndose a pérdidas significativas ante subas de tasas; ii) calidad crediticia: bajar un escalón en el rating para capturar spread adicional, asumiendo riesgos de default o reestructuración; iii) liquidez: invertir en instrumentos que pagan bien, pero que no se pueden vender fácilmente cuando el mercado se tensiona; iv) estructura: optar por vehículos complejos cuyo comportamiento real solo se comprende plenamente en escenarios adversos.

En todos los casos, el punto crítico es el mismo: el rendimiento observado ex ante no refleja necesariamente el riesgo ex post.

Uno de los errores más comunes es evaluar una inversión únicamente por el ingreso que genera, sin considerar el impacto potencial sobre el capital. Un portafolio puede mostrar flujos positivos constantes durante años y, aún así, terminar destruyendo patrimonio si esos flujos no compensan las pérdidas de valor acumuladas en los activos subyacentes.

En un mundo en el que los ciclos monetarios son más rápidos, los shocks externos más frecuentes y la liquidez más volátil, el desafío no pasa por maximizar el yield, sino por construir flujos sostenibles, compatibles con la preservación del capital y la flexibilidad del portafolio. La experiencia señala que hay que hacer cambios en los dos frentes: por un lado, desde la gestión de carteras, a repensar el rendimiento en clave sostenibilidad y preservación del patrimonio. Por otro lado, para el inversor latinoamericano, acostumbrado a navegar entornos inciertos, este cambio de enfoque no es sencillo. Requiere desaprender viejos reflejos y reconocer que, en muchos casos, el mayor riesgo no es ganar menos, sino perder la capacidad de decidir.

 

Jorge Antonioli es Investment Development Manager en Supra Wealth Management.

State Street lanza una plataforma de activos digitales

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State Street ha anunciado el lanzamiento de su plataforma de activos digitales. Según explica, se trata de «una infraestructura segura y escalable para activos tokenizados que posiciona estratégicamente a la firma como el puente entre las finanzas tradicionales y las digitales, así como como punto de conexión entre plataformas de activos digitales para sus clientes». Esta base es fundamental para habilitar las ambiciones digitales de State Street y desarrollar productos clave para sus clientes, incluidos fondos del mercado monetario tokenizados, ETF, activos tokenizados y productos de efectivo como depósitos tokenizados y stablecoins.

La plataforma incluye capacidades de gestión de carteras, custodia y efectivo, y está diseñada para respaldar el desarrollo de productos tokenizados en distintas jurisdicciones, abarcando tanto redes blockchain privadas como públicas con permisos. Sustentada por controles reforzados de seguridad, operativos y de cumplimiento normativo tanto fuera como dentro de la cadena, e integrada con los sistemas existentes, la plataforma ofrece a los clientes institucionales un acceso seguro y escalable, proporcionando una interfaz fluida entre los servicios digitales y los tradicionales.

“Este lanzamiento marca un paso significativo en la estrategia de activos digitales de State Street. Estamos yendo más allá de la experimentación hacia soluciones prácticas y escalables que cumplen con los más altos estándares de seguridad y cumplimiento. Al combinar la conectividad blockchain con controles sólidos y experiencia global en servicios, permitimos que las instituciones adopten con confianza la tokenización como parte de su estrategia central junto a una organización en la que pueden confiar”, ha afirmado Joerg Ambrosius, presidente de Investment Services en State Street.

Por su parte, Donna Milrod, directora de Producto de State Street, ha añadido: “Los clientes buscan una infraestructura fiable que haga que los activos digitales sean prácticos, no experimentales. Esta plataforma proporciona esa base de una forma segura, interoperable e integrada, para que las instituciones puedan escalar con confianza. Está construida sobre un modelo de colaboración con los clientes que garantiza una evolución continua alineada con las necesidades del mercado y las expectativas regulatorias, reduciendo la complejidad y abriendo la puerta a la innovación en un panorama financiero digital en rápida evolución”.

Este lanzamiento refleja el compromiso de State Street de apoyar a sus clientes en la navegación del cambiante sector de los activos digitales. Su enfoque unificado de la innovación digital reúne la experiencia de equipos de todo el banco y de State Street Investment Management para ofrecer soluciones integradas, seguras y escalables a clientes institucionales.

Manuel Mendívil asume el liderazgo de Arcano como CEO único tras la salida de José Luis del Río

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Foto cedidaManuel Mendívil, CEO único del área de gestión de activos de Arcano Partners.

Tras cerrar 2025 como un año récord en captación, la división de gestión de activos de Arcano Partners, que gestiona y asesora más de 13.500 millones de euros desde el inicio de su actividad, inicia una nueva etapa de crecimiento. En este contexto, Manuel Mendívil, hasta ahora co-CEO y CIO de la gestora, asume el liderazgo como CEO único, manteniendo sus responsabilidades como CIO y reforzando la continuidad de la estrategia de inversión.

El cambio llega tras la marcha de José Luis del Río Galán, Managing Partner y co-CEO de Arcano hasta ahora, que sale de la firma. «José Luis del Río cierra su etapa en Arcano Partners, tras una contribución clave al desarrollo y consolidación de la División de Gestión de Activos», explican en Arcano.

Del mismo modo, y como parte del refuerzo del equipo directivo, Adrián Rubio ha sido nombrado Chief Operating Officer (COO) del área de gestión de activos. Cuenta con más de 15 años de trayectoria en Arcano, donde ha desarrollado íntegramente su carrera profesional inicialmente en el equipo de private equity y posteriormente liderando iniciativas de crecimiento y apoyando la expansión y consolidación del grupo en general, y de la gestora en particular.

Junto a ello, han sido promocionados a socios este año Alessandro Pellegrino y Miguel Cacho. Alessandro trabaja en Arcano desde 2017 y cuenta con 15 años de experiencia y es una figura clave en el equipo de inversión de crédito líquido y renta fija europea, reconocido con algunos de los premios más importantes del sector, como AAA Citywire, 5 estrellas Morningstar, Lipper Fund Award Winner. Por su parte, Miguel Cacho se unió en 2023 para liderar la estrategia de inversión en Aviation. Es un referente en financiación de activos y aviación, y artífice del primer fondo de aviación en España.

«Estos nombramientos reflejan el compromiso de Arcano con el desarrollo del talento interno y nuestra apuesta decidida por las personas, base de su crecimiento y cultura», explica la entidad.

Miami y el boom de los trophy penthouses con sello de marca

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miami y el boom de los trophy penthouses con sello de marca
Foto cedida

Mientras el mercado inmobiliario estadounidense muestra señales de enfriamiento en segmentos sensibles a las tasas de interés, el subsector de penthouses de ultra-lujo de Miami sigue marcando récords y consolidándose como una categoría de activos independiente del ciclo tradicional.

En julio de 2025, el Wall Street Journal publicó que el canadiense de 42 años Daniel Nadler, fundador de OpenEvidence —la empresa de IA médica respaldada por Google– compró por 38,2 millones de dólares en efectivo un penthouse triplex frente al mar en el Surf Club, Four Seasons Private Residences de Surfside, en el área de Miami. Más recientemente, se realizó una venta por un valor bastante mayor: 86 millones de dólares. Fue a cambio de la titularidad de un penthouse en Seaway, también en el Surf Club de Surfside, una de las franjas costeras más exclusivas de la ciudad. Fue la operación de compra más alta en toda la historia del condado.

Proyectos como Aston Martin Residences, St. Regis o Jade Signature han amplificado el atractivo de este segmento exclusivo. Por un lado, la ciudad de Florida lidera a nivel nacional en ventas al contado. Por el otro, los penthouses se gestionan cada vez más como instrumentos financieros dentro de carteras patrimoniales sofisticadas.

Fuentes de la industria de real estate consultadas por Funds Society aseguraron que dichas operaciones reflejan un cambio estructural en la percepción y el posicionamiento de Miami dentro del mapa global del lujo.

“Miami ya no es solo un destino vacacional; hoy es un hub de negocios, capital y migración patrimonial”, resumió Alfredo Pujol, Chairman of the Board 2026 de MIAMI REALTORS®. El ejecutivo define al mercado ultra-luxury de la ciudad como un “outlier nacional, con fundamentos propios y resiliencia incluso en contextos macroeconómicos más restrictivos”.

Un mercado que rompe el molde

Los datos respaldan la afirmación de Pujol. Según MIAMI REALTORS®, South Florida cerró 2025 con unas 426 ventas de propiedades por encima de los 10 millones de dólares, apenas por debajo del récord histórico de 2021. A diferencia de ciclos anteriores, este crecimiento no está impulsado por rotación especulativa, sino por compradores con alto patrimonio, fuerte equity y estrategias de largo plazo.

“El ciclo actual se caracteriza por confianza en precios, no por volatilidad”, explicó Pujol. “Los compradores están pagando valores récord de forma deliberada, en un mercado con oferta estructuralmente limitada y con un perfil de demanda mucho más sólido”, agregó.

Desde la óptica financiera, Zack Simkins, Managing Director de Vaster –empresa de servicios financieros enfocada en el sector inmobiliario–, coincidió en que el segmento de penthouses ha evolucionado hacia una clase de activo «trophy», donde la escasez, la calidad del producto y la profundidad del comprador pesan más que el contexto general del housing. “En el extremo superior, el pricing power se concentra incluso cuando el mercado medio se ajusta”, señaló.

“En la parte alta del mercado, los compradores se sienten atraídos por hogares que transmiten intimidad y serenidad, con el océano siempre presente”, indicó Marcelo Kingston, socio gerente de Multiplan Real Estate Asset Management, firma que acaba de lanzar un penthouse en Ocean House. Se trata de una residencia de dos niveles que abarca una planta completa y se ubica en la cima del desarrollo boutique frente al mar de 25 residencias, actualmente en construcción en 9317 Collins Avenue, también en Surfside. “Este penthouse es un ejemplo de cómo la gente quiere vivir hoy: elevado, profundamente privado y anclado cerca del agua”, completó Kingston.

¿Récord aislado o nuevo piso de precios?

La venta del penthouse de 86 millones de dólares en Surfside marca un antes y un después. “No es un outlier en lo que representa”, describió Simkins. “Refuerza un nuevo techo para activos verdaderamente irrepetibles: vistas directas al océano, ubicaciones prime y edificios de clase mundial”, añadió.

Para Pujol, este tipo de operaciones confirma que Miami ya cuenta con un pool profundo de ultra-high-net-worth individuals, dispuestos a pagar precios de “ciudad global” por residencias únicas. “Creo que Miami seguirá batiendo récords durante los próximos años”, anticipó a Funds Society.

Uno de los factores clave detrás de esta divergencia es la estructura de financiamiento. El segmento de propiedades de más de 10 millones de dólares en Miami está dominado por compradores all-cash o con bajo apalancamiento, lo que lo aísla del impacto directo de las tasas altas. Miami, además, lidera a nivel nacional en ventas al contado.

A esto se suma la migración de riqueza doméstica e internacional, impulsada por factores fiscales, calidad de vida y llegada de grandes corporaciones. “Las compras de ultra-lujo se mueven en paralelo a la migración patrimonial –apuntó Pujol–. Y esa tendencia sigue vigente”.

El rol de las branded residences

Proyectos como Aston Martin Residences, Porsche Design Tower o Dolce & Gabbana Residences, entre muchos otros, han amplificado el atractivo del segmento. Lejos de pagar solo por el nombre, los compradores buscan el paquete completo: ubicación, diseño, servicios, vistas y reconocimiento global.

“El brand actúa como una capa de confianza”, afirmó Simkins. “Pero lo que realmente sostiene el valor es la combinación de calidad, servicio y liquidez futura”, agregó. Desde el lado crediticio, Vaster ha financiado operaciones de refinanciación puente y adquisiciones estratégicas en estos activos, reflejando cómo los penthouses se gestionan cada vez más como instrumentos financieros dentro de carteras patrimoniales sofisticadas.

El comprador típico de hoy combina riqueza doméstica (finanzas, tecnología, emprendimiento) con capital internacional —principalmente de América Latina y Europa—, y utiliza el penthouse como residencia principal, segunda vivienda o asignación estratégica de capital.

Los últimos datos disponibles indican que Florida concentra una de cada cinco compras inmobiliarias internacionales del mundo, y la mitad ocurre en el área metropolitana de Miami. En nuevos desarrollos, más del 50% de los compradores son globales, provenientes de más de 70 países.

De cara a 2026, el consenso entre brokers y financiadores es claro: hay más oportunidad que riesgo, siempre que el activo sea verdaderamente diferencial. El principal desafío es la sobrevaloración de propiedades que no califican como “one-of-one”, en un contexto donde los compradores tienen cada vez más opciones.

Lo que sigue sosteniendo el mercado es la escasez real. “Siempre habrá poca oferta en los mejores proyectos”, resumió Pujol. Y, tal como concluyó Simkins: “El mercado sigue pagando una prima por lo mejor de lo mejor, incluso cuando el resto se normaliza”. Por su parte, Kingston afirmó que “Surfside sigue siendo uno de los enclaves más codiciados del sur de Florida, y las oportunidades a esta escala son excepcionalmente raras”.

En un escenario donde el real estate de lujo estadounidense apunta a 338.000 millones de dólares hacia 2030, Miami parece decidido a llegar antes, y los penthouses podrían ser su activo estrella.

Singular Bank augura un año de transición y gestión activa, con oportunidades en el marco de las 5Ds

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Singular Bank ha presentado en Madrid su informe «Perspectivas 2026: La gran reconfiguración», un análisis en el que advierte de un profundo cambio en el escenario económico y geopolítico global. La entidad señala que 2026 marcará un punto de inflexión hacia un nuevo orden mundial aún en formación, caracterizado por la rivalidad entre Estados Unidos y China, el uso estratégico del poder económico y tecnológico y un entorno de elevada incertidumbre que exigirá una gestión activa y prudente de las inversiones.

El pulso geoeconómico entre Estados Unidos y China

Durante 2025, el uso del poder económico, comercial y tecnológico como instrumento central de política exterior se ha intensificado, especialmente por parte de Estados Unidos y China. La Administración Trump ha profundizado en el empleo de aranceles y restricciones comerciales para reforzar su soberanía estratégica, mientras que el Gobierno de Xi Jinping ha afianzado su influencia mediante el control de exportaciones críticas, como las tierras raras y los semiconductores.

Aunque la reciente tregua comercial temporal entre ambas potencias ha contribuido a contener parcialmente estas tensiones, Singular Bank anticipa que este pulso geoeconómico seguirá condicionando el acceso a suministros estratégicos, la organización de las cadenas de valor y la competitividad global.

En este contexto, Alicia Coronil subrayó durante la presentación que “2026 marca el fin de la configuración económica y geopolítica creada tras la II Guerra Mundial, aunque todavía no se ha definido un nuevo equilibrio estable”. En su opinión, “nos encontramos en el epicentro de una reconfiguración geoeconómica que marcará las próximas décadas”, impulsada por la rivalidad entre Estados Unidos y China, el auge del Sur Global y el creciente peso de nuevas potencias intermedias.

El informe identifica 2026 como un año clave para Europa, que deberá reafirmar su peso geoeconómico, profundizar en su integración y acelerar su desarrollo en ámbitos estratégicos como la industria, la energía, la defensa y la tecnología. Este proceso se producirá en un contexto de recuperación gradual de Alemania, apoyada en la inversión pública, y de un mayor dinamismo de la economía española, que volverá a crecer por encima del conjunto de la Eurozona gracias al comportamiento de la demanda interna.

Inteligencia artificial y ciclo inversor

En el ámbito de la innovación, Singular Bank destaca que el avance de la inteligencia artificial y de otras tecnologías disruptivas seguirá impulsando un ciclo inversor de gran magnitud, acompañado de una creciente demanda de energía, infraestructuras, hardware y talento especializado. Este fenómeno abre oportunidades relevantes en sectores como software, consultoría, salud, biotecnología, electrificación e infraestructuras vinculadas a la transición digital y energética.

Según explicó Roberto Scholtes, “No esperamos un año de grandes rentabilidades generalizadas, sino un ejercicio que exigirá mayor disciplina y ajustes tácticos”. En los mercados financieros, la entidad prevé que 2026 será un ejercicio de transición, con retornos más moderados que en años anteriores y con políticas monetarias avanzando hacia niveles próximos a la neutralidad.

El banco identifica valor en la renta fija, especialmente en activos de mayor calidad, mientras que la renta variable afrontará un entorno en el que la solidez de los beneficios empresariales convivirá con valoraciones exigentes, en particular en el sector tecnológico.

Roberto Scholtes además destacó que “Entramos en un año donde la gestión activa será más determinante que nunca. La combinación de crecimiento moderado, valoraciones ajustadas y divergencias entre sectores exige una aproximación selectiva y diversificada. Las oportunidades existen, pero requieren un análisis riguroso y una lectura estratégica de los grandes vectores que transforman la economía global”.

Las 5Ds como brújula estratégica

Singular Bank reafirma su convicción en el marco estratégico de las 5Ds —digitalización, descarbonización, demografía, desglobalización y desorden geopolítico— como guía para identificar oportunidades estructurales de inversión a largo plazo. “Este enfoque, que establecimos en 2022, demuestra hoy más vigencia que nunca en un mundo que se reconfigura a gran velocidad”, recoge el informe.

2025, la hora de la verdad para la inversión sostenible: lecciones para 2026

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2025 será recordado como el año en que la sostenibilidad dejó de ser una etiqueta amable para convertirse en un territorio de batalla político, ético y financiero. El año en que el capitalismo de impacto tuvo que mirarse al espejo y responder una pregunta incómoda: ¿Estamos financiando un futuro más humano o sólo maquillando los riesgos del presente?

  1. Estados Unidos: el retroceso social como amenaza sistémica

La segunda Administración Trump ha puesto en marcha un desmontaje acelerado de los avances sociales de las últimas décadas: recorte de derechos civiles, eliminación de políticas DEI y restricción de libertades fundamentales para colectivos vulnerables. La ofensiva se extiende a la migración con deportaciones aceleradas y uso militarizado de la frontera, generando fuertes impactos en derechos humanos. La regresión afecta también a mujeres y niñas, con un efecto global documentado por organizaciones internacionales.

Incluso el mundo académico (espacio para el pensamiento crítico y la innovación social) se ha visto presionado, y hemos asistido a la inédita congelación de miles de millones en financiación, ni más ni menos que a Harvard, por rechazar supervisiones políticas.

Pese al caos político, las inversiones en renovables siguen creciendo, alrededor de un 10% sobre el año anterior, incluso tras la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París, paralizando permisos eólicos en tierras federales.

Pero la industria ESG muestra fatiga, con menos lanzamientos, más escrutinio y mayor coste del capital. La política polarizada por desgracia está moviendo el suelo de nuestros pies más rápido que una tendencia económica y social estructural como es la inversión en un mundo más sostenible.

  1. Defensa y sostenibilidad: el dilema más profundo del año

2025 marcó el año en el que las grandes gestoras levantaron su veto histórico al sector de la defensa. UBS abrió la puerta a fabricantes de armas en vehículos “sostenibles”. Allianz hizo lo propio, incorporando también actividades nucleares bajo ciertas condiciones. El argumento: sin seguridad no hay prosperidad.

El problema es que cuando la seguridad se convierte en negocio, aparece la espiral perversa: más armas – más tensión – más guerra – más ingresos – más armas. Si el retorno depende del conflicto, ¿qué incentivo real existe para la paz?

Los gobiernos deben proteger la seguridad colectiva, garantizar derechos y diplomacia, y evitar que el armamento se convierta en motor económico. Los inversores, mientras tanto, debemos reflexionar acerca del tipo de mundo que estamos financiando, quién gana cuando hay guerra y qué perdemos cuando hay violencia.

Invertir en defensa puede proteger fronteras. Pero la inversión sostenible debe proteger la dignidad humana. Y no hemos de olvidarnos que la paz es infraestructura esencial, por no decir la más esencial. El ajuste no está siendo homogéneo, algunas gestoras han mantenido la coherencia, otras han retrocedido posiciones éticas para no quedarse atrás en rentabilidad. Los fondos más puros siguen evitando el sector militar, mientras otros reclasifican su universo sostenible. El mercado se está segmentando: entre los que no venden sus principios y los que los ponen en precio de mercado.

Por el lado positivo, el debate sobre la sostenibilidad empieza por fin a desprenderse de los blancos y negros que lo han marcado en los últimos años. La sostenibilidad es un fin, no un camino único, y cada persona la interpreta desde su realidad: su contexto cultural, su historia, sus vivencias y sus prioridades. Esto implica aceptar que no existe un “decálogo moral” universal que pueda aplicarse por igual a todos los inversores.

Ahí es donde la figura del asesor se vuelve esencial: alguien capaz de traducir los principios y valores individuales en decisiones de inversión coherentes, diseñando carteras que representen realmente lo que cada cliente quiere defender con su capital.

  1. Cambio climático: la urgencia que no entiende de geopolítica

La crisis ambiental no espera. Cada año sin acción multiplica los costes futuros. Se necesitan inversiones masivas en infraestructuras resilientes, sistemas energéticos limpios, ciudades adaptadas y alimentación sostenible, entre otros. Si no se abordan estas inversiones, la rentabilidad financiera de hoy se traducirá en pérdidas aseguradas mañana.

El “2026 Sustainability Outlook – Insights in Motion: See the Big Picture” de S&P Global lo cuantifica de manera muy clara: el coste anual del riesgo físico climático para las empresas del S&P Global 1200 alcanzará 1,2 billones de dólares en 2050, incluso en un escenario con mitigación, siendo los fenómenos más costosos el calor extremo y el estrés hídrico, y los sectores más afectados, utilities, energía y financieros.

Y lo más alarmante de todo esto es que sólo el 35% de las empresas del mundo cuentan con planes de acción climática.

  1. Cohesión social: cuando la verdad se fragmenta, las sociedades se rompen

2025 también nos deja otra amenaza silenciosa pero devastadora: la fractura del tejido social. Vivimos en un mundo cada vez más polarizado, donde el diálogo se sustituye por trincheras, y donde el relato importa más que la realidad. Las verdades se han transformado en banderas identitarias, y la discusión pública en un campo de batalla sin escucha posible. A ello se suma la irrupción de la inteligencia artificial generativa, capaz de crear información falsa indistinguible de la real. Si ya era difícil sostener consensos básicos, ahora lo es aún más discernir qué es verdad y qué es fabricación algorítmica.

Cuando los hechos dejan de importar y la verdad depende del bando, la democracia se debilita. Y sin democracia, no hay sostenibilidad posible. La inversión de impacto debería ayudar a reconstruir espacios de diálogo, sistemas educativos que fomenten el pensamiento crítico, medios y tecnologías que protejan la verdad y comunidades con la persona en el centro.

Porque una sociedad que no puede hablarse termina por no poder vivirse.

Necesitamos parar. Reflexionar. Leer. Interpretar. Volver a mirar al otro como alguien con una verdad, no como un enemigo a derrotar. Y recordar que ninguna visión del mundo es legítima si deja de lado la dignidad humana.

En Portocolom nunca hemos creído en los extremos. Ni nos dejamos llevar por la euforia cuando la sostenibilidad parecía la solución a todo, ni vamos a bajarnos ahora del carro porque el mundo se haya vuelto más complejo. No se trata de elegir entre negocio o valores, entre paz o seguridad, entre planeta o desarrollo. Se trata de entender que todo está conectado.

El sistema financiero tiene un papel esencial en la construcción del futuro: mover el capital hacia donde se generan oportunidades, empleo, innovación, cohesión social y protección de nuestra casa común. Ese es el compromiso que renovamos en 2026: seguir adaptándonos, mejorar nuestros modelos, y poner siempre a las personas en el centro.

Porque solo así la inversión puede cumplir con su verdadera misión: impulsar un crecimiento económico que merezca llamarse progreso.

 

Ana Guzmán Quintana es directora de Inversiones e Impacto en Portocolom AV

Una mirada bajo el capó de los ABS estadounidenses de autos

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En la era posterior al COVID, y especialmente desde principios de 2022, las titulizaciones (ABS) han ofrecido un aumento significativo del diferencial en relación con los bonos corporativos con ratings y duraciones similares. Los ABS de autos, el subsector más grande con un 38 % del mercado total de ABS de EE. UU., pagan una prima de diferencial frente a créditos con calificación AA similares, como se muestra en el gráfico 1.

Dado que los préstamos al consumo de primera calidad representan aproximadamente el 75 % del mercado estadounidense de ABS sobre automóviles, creemos que el mercado se encuentra en una situación mucho mejor de lo que podrían sugerir algunos titulares de prensa. Por consiguiente, creemos que el spread excedente (actualmente en torno a 35 pb) son una fuente clave de rendimiento y contribuyen de manera importante a la rentabilidad total en un entorno en el que las valoraciones corporativas parecen elevadas y se prevé una caída de las tasas de interés.

Las protecciones crediticias y la selectividad pueden disipar las preocupaciones de los inversores

Las recientes quiebras del fabricante de piezas de automóviles First Brands y la entidad de crédito automovilístico Tricolor han alarmado a algunos inversores, que se preguntan si estos acontecimientos son una señal de alerta temprana para el crédito al consumo. En nuestra opinión, estos dos acontecimientos crediticios fueron de naturaleza idiosincrásica y no guardaban relación con la salud financiera del consumidor subyacente.

Aunque las tasas de morosidad de los préstamos para la compra de automóviles de alto riesgo han aumentado hasta niveles similares a los de una recesión, no vemos indicios de una debilidad más generalizada en los mercados de crédito al consumo, especialmente entre los préstamos al consumo con calificación de primera calidad, como se muestra en el gráfico 2.

Si bien el exceso de prima de la clase de activos ABS puede reflejar la inquietud respecto a la salud financiera de los hogares estadounidenses, creemos que estas preocupaciones crean una oportunidad para que los gestores activos adquieran activos generadores de ingresos de alta calidad con sólidas protecciones estructurales a precios atractivos.

Además, las estructuras ABS actuales son sustancialmente más sólidas que las emitidas antes de 2010, con normas de suscripción más estrictas y niveles más altos de subordinación crediticia que ofrecen una mayor protección contra las pérdidas.

La gestión activa es la clave

Aunque preferimos mantener la exposición a los subprime al mínimo, incluso dentro de los subprime para automóviles vemos oportunidades selectivas si se analiza en profundidad. A pesar del aumento de la morosidad de los subprime en su conjunto, no todas las emisiones históricas presentan las mismas tasas de impago.

Como se muestra en el Gráfico 3, el rendimiento de las emisiones subprime de autos de 2020 y 2021 ha sido mucho más sólido que el de los fondos de 2022-2025. Esto se debió en gran medida a los programas de ayuda relacionados con la pandemia y al fuerte aumento de los precios de los automóviles, lo que generó un importante patrimonio neto positivo en los préstamos de 2020/2021.

A medida que los préstamos de 2020 y 2021 continúan amortizándose, su contribución al conjunto global está disminuyendo. El índice subprime agregado se concentra ahora más en los préstamos concedidos entre 2022 y 2025, que presentan niveles más elevados de impago.

Los ABS subprime para automóviles también están evolucionando porque los principales emisores (como Santander, AMCAR y Westlake, que históricamente han tenido un rendimiento excelente) están emitiendo menos, o nada. Si emiten ABS, lo hacen exclusivamente en forma de bonos con calificación de inversión (IG), ya que tienen acceso a financiación alternativa más barata que la emisión de tramos por debajo de IG. Básicamente, aunque el mercado global de ABS subprime para automóviles sigue dirigiéndose a los mismos consumidores, una menor parte del mercado procede de los emisores históricamente más fuertes del sector.

Si bien los datos a nivel de índice muestran un aumento de las tasas de impago debido al cambio en la combinación de añadas, los gestores activos pueden tratar de evitar los puntos conflictivos y aprovechar las ineficiencias de precios centrándose en añadas más antiguas con mejores métricas de crédito.

En resumen

El mercado estadounidense de ABS, con un valor de 800 000 millones de dólares, ofrece una oportunidad amplia, diversa e ineficiente que se adapta a la gestión activa, con una menor correlación con la renta variable y una prima de diferencial superior a la del crédito tradicional. Creemos que los ABS pueden ser una forma inteligente de diversificar la exposición a la renta fija, al tiempo que se busca la preservación del capital y los ingresos corrientes.

Dado que los índices Bloomberg U.S. y Global Aggregate Bond tienen una exposición mínima al mercado de ABS, del 0,5 % y el 0,2 % respectivamente, los inversores deberán ser conscientes de su exposición a los ABS y buscar gestores activos con experiencia y un historial probado de inversión en mercados titulizados.

 

 

 

Tribuna de opinión firmada por John Kerschner, CFA, Global Head of Securitised Products y  Nick Childs, CFA Head of Structured and Quantitative Fixed Income en Janus Henderson Investors. 

Janus Henderson Investors tras la compra de Trian y General Catalyst: pasos de la firma para 2026

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janus henderson investors tras la compra de trian y general
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La noticia llegó en la última semana de 2025 y supuso un bombazo para la industria: Trian Fund Management y General Catalyst anunciaban la compra de Janus Henderson por 7.400 millones de dólares. En ese momento, portavoces de la firma emitieron un mensaje de tranquilidad que, desde España, la directora de ventas para Iberia Martina Álvarez no ha dudado en respaldar: “La compra de Trian y Catalyst nos pone en una posición muy privilegiada para la estrategia que ya estábamos implementando”, declaró en un desayuno de prensa organizado recientemente en Madrid. 

Tanto Trian como Catalyst presentan “un fuerte enfoque en el crecimiento”, que en palabras de la experta se traduce en “mucha exigencia”, pero también compromiso para seguir invirtiendo en “el negocio, en los clientes y en los colaboradores”. 

Álvarez aprovechó el encuentro para recordar que la visión que ha estado desarrollando Janus Henderson en los últimos años, y que se mantiene completamente vigente, es “invertir en un futuro mejor juntos”, y se articula en tres pilares: proteger y crecer, innovación de producto y diversificación. 

Estrategia basada en tres pilares.

Sobre el primer pilar, la directora de ventas se refirió a que la compañía se ha fijado ambiciosos objetivos de crecimiento exclusivamente en su negocio de gestión de activos, pero apostilló: “Tenemos el derecho a ser ambiciosos: la firma ya tiene cerca de 500.000 millones de dólares en activos bajo gestión a nivel global y cerca de 5.000 millones en España”. Las áreas en las que están buscando mayor crecimiento, detalló la experta, son inversión temática (con las estrategias de Global Life Sciences y Global Technology Leaders como puntas de lanza), small caps, renta variable europea y estadounidense y en retorno absoluto. 

En el pilar de innovación de producto, Álvarez se refirió específicamente a la fuerte apuesta de la compañía por los ETFs activos, un segmento en el que ya es líder en EE.UU. y que desde el año pasado ha impulsado con fuerza en Europa, donde ya ha registrado 8 ETFs activos que suman 1.000 millones en activos bajo gestión. 

Destaca particularmente su ETF activo sobre CLOs con rating AAA (JCLO) se haya situado en el top 5 de ETFs activos con mayor crecimiento en Europa, siendo además el único de los 5 que lleva menos de un año, tiempo en el que ha atraído flujos por 350 millones de dólares. Álvarez habló de esta apuesta por los ETFs activos como una manera de “ampliar nuestras fortalezas”, al tiempo que puntualizó que es “de donde vemos mayor demanda por parte de nuestros clientes”. 

Finalmente, en el pilar de la diversificación la responsable de ventas habló concretamente de “diversificar allí donde los clientes nos dan derecho a hacerlo”. Así, la firma se ha mostrado muy activa en operaciones corporativas; Álvarez habló de que solo el año pasado se estudiaron más de 70 posibles operaciones, aunque finalmente solo se materializaron dos adquisiciones: la compra de una firma especialista en deuda privada en Chicago, y otra en Oriente Medio. La experta añadió que la gestora está pendiente de registrar próximamente en Luxemburgo sus estrategias de private debt. 

En segundo lugar, la firma también se ha mostrado activa en la firma de acuerdos estratégicos con compañías de seguros, un área en la que según Álvarez anticipan “un fuerte crecimiento en EE.UU. y Europa”. 

En tercer lugar, está el desarrollo y lanzamiento de productos pensados para su distribución en bancas privadas, como el recientemente lanzado Janus Henderson Global IG CLO Active Core UCITS, un fondo gestionado por John Kerschner, director global de Productos Titulizados de la firma. Este producto ofrece exposición a CLOs estadounidenses y europeos con ratings con grado de inversión, centrándose particularmente en valores con calificación BBB para mejorar el potencial de ingresos. Martina Álvarez destacó especialmente este movimiento hacia el canal patrimonial por considerarlo una muestra del crecimiento y la evolución del negocio de Janus Henderson: “Hace diez años sería impensable que la banca privada nos eligiera como partners”. 

La experta añadió que la firma espera innovar más en productos “si nos llegan peticiones desde la banca privada y tiene sentido para nosotros”. En esta línea, también resaltó el esfuerzo de formación que viene desarrollando Janus desde hace años; por ejemplo, afirmó que han firmado un acuerdo para la formación de 350 banqueros privados en CLOs para 2026. 

“Queremos conocer mucho mejor a nuestros clientes, y esto nos lleva a una mayor personalización”, sentenció la experta. 

Finalmente, de cara a 2026 y anticipando un escenario macroeconómico de inflación persistente, la directora de ventas detalló que la gestora está recomendado a sus clientes salirse definitivamente de productos de cash para rotar hacia soluciones de inversión que proporcionan un mayor nivel de rentas. Particularmente, mencionó la estrategia Multisector Income, así como la oferta de la firma en renta fija a corto plazo con un enfoque global. 

 

2026: un año de oportunidades selectivas en un entorno más fragmentado y volátil, según Acacia Inversión

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Foto cedidaAlvaro Vitorero, consejero delegado y presidente del comité de inversiones; y Mikel Ochagavia, director de inversiones de Acacia Inversión

Acacia Inversión ha presentado su informe anual macroeconómico y de mercados, en el que anticipa un escenario global marcado por la fragmentación económica, el desfase de políticas monetarias entre regiones, un estímulo fiscal selectivo y un sesgo inflacionario al alza. En este contexto, la gestora multifamily office independiente considera que la gestión activa, la diversificación real y el análisis fundamental serán claves para capturar oportunidades fuera del consenso.

Tras un 2025 de resiliencia, actualmente el mercado se debate entre las dudas que generan las elevadas valoraciones de las compañías tecnológicas, el riesgo de concentración de los índices estadounidenses, la incertidumbre que genera la relación entre Estados Unidos y China y la independencia de la Reserva Federal a la hora de implementar su política monetaria. En resumen, las dinámicas macroeconómicas actuales hacen creer que el 2026 estará marcado por un desfase en los ciclos de política monetaria, estímulo fiscal expansivo, un sesgo inflacionario alcista, un dólar estadounidense aún más débil y mejor rendimiento de los activos en el sector de materias primas y en los mercados fuera de Estados Unidos.

No perciben un 2026 para replicar el consenso, sino para identificar desequilibrios, valorar correctamente los cambios estructurales y construir carteras resilientes. En un entorno menos sincronizado y más volátil, la gestora reafirma su compromiso con una gestión activa y flexible para transformar la complejidad del ciclo en oportunidades de inversión.

Desfase monetario y estímulo fiscal como motores de 2026

Mientras Europa podría mantener tipos estables, Estados Unidos seguiría con un proceso gradual de bajadas, condicionado por la persistencia de la inflación. Japón, por el contrario, se encuentra en un punto de inflexión hacia la normalización monetaria.

El estímulo fiscal jugará un papel central, con un fuerte impulso en Europa (liderado por Alemania), Japón, Estados Unidos y China, especialmente en sectores estratégicos como infraestructuras, defensa y transición energética. En Europa, un mercado laboral sólido y una política fiscal expansiva han impulsado el crecimiento por encima de su potencial, lo que, pese a una inflación general cercana al objetivo, mantiene la presión sobre la inflación subyacente. En este contexto, el ciclo de recortes del BCE parece haber concluido y el consenso apunta a tipos estables en torno al 2% en 2026, si bien se descuenta con una probabilidad pequeña que podría llegar a implementar una política monetaria con sesgo más restrictivo.

En Estados Unidos, el ciclo monetario avanza con retraso respecto a Europa. La Reserva Federal prevé continuar con las bajadas de tipos hasta finales de 2026, aunque de forma gradual, condicionada por el impacto inflacionario de los aranceles y la debilidad del mercado laboral. La persistencia de la inflación subyacente y el dinamismo de la demanda, apoyados por el estímulo fiscal, podrían limitar el margen para nuevos recortes. Japón, por su parte, se encuentra en una fase de transición tras décadas de tipos muy bajos y se espera que el Banco de Japón avance en la normalización de su política monetaria mediante subidas de tipos, en contraste con el resto de economías desarrolladas.

Durante 2025, las materias primas vivieron un año de elevada volatilidad. De cara a 2026,  su perspectiva sobre las materias primas es constructiva, con la excepción del petróleo. La aceleración del crecimiento económico global, apoyada en el estímulo fiscal, la implementación de la inteligencia artificial y unos tipos de interés más bajos, favorecerá la demanda de metales industriales y metales preciosos. A ello se suma el impulso estructural derivado de la transición energética y la inversión en energías renovables. En este contexto, el oro y la plata podrían prolongar el rally iniciado en 2025, beneficiándose de un dólar estructuralmente más débil, de la persistencia de la inflación y de un entorno de mayor incertidumbre macroeconómica y geopolítica, consolidándose como activos refugio.

Asimismo, el escenario macro apunta a un crecimiento global sólido en 2026, con un sesgo inflacionario al alza. El traslado a precios de la política arancelaria estadounidense y el fortalecimiento de los precios de los commodities podrían aumentar la volatilidad de la inflación y presionar al alza los tipos de interés a largo plazo, incluso en un entorno de políticas monetarias más laxas. En el mercado de divisas, se espera que el dólar estadounidense continúe debilitándose, mientras que el yen japonés, actualmente infravalorado, podría apreciarse a medida que el Banco de Japón avance en la normalización de su política monetaria.

Cautela con la inteligencia artificial

En Acacia Inversión mantienen un enfoque cauteloso respecto a la inteligencia artificial (IA). Aunque su adopción se ha extendido a la mayoría de los sectores productivos y su potencial para mejorar la productividad global es indudable, las compañías que lideran su desarrollo cotizan con valoraciones exigentes, lo que incrementa los riesgos para el inversor. Observan varios factores que podrían presionar la sostenibilidad del actual auge de la IA, como señales de posible sobredemanda de chips, una desaceleración en la generación de caja de las principales compañías, el encarecimiento de la financiación y una mayor disciplina en el gasto de capital. A ello se suman el aumento de los costes energéticos y la creciente disponibilidad de soluciones abiertas, que podrían comprimir los márgenes del sector.

Si bien reconocen que los resultados empresariales siguen siendo sólidos y que el consenso de mercado no identifica, por el momento, una burbuja comparable a la de las puntocom, el enfoque es prudente. Prefieren evitar una exposición pasiva a las compañías líderes de IA, dada la elevada concentración de riesgos. Por ello, priorizan la inversión en la infraestructura que sustentará su desarrollo a largo plazo, como los metales industriales, los metales raros y la energía, donde identificamos un mejor equilibrio entre rentabilidad y riesgo.

Visión estratégica para los inversores

En términos de posicionamiento, Acacia Inversión apuesta por una infraponderación en renta variable de Estados Unidos, ante el riesgo de concentración y valoraciones exigentes en el núcleo tecnológico, así como una mayor incertidumbre institucional y de política económica. Se prioriza la exposición a riesgo desde geografías y temáticas con mejor perfil rentabilidad-riesgo. Al otro lado, un posicionamiento positivo en metales preciosos y materias primas (excluido el petróleo), que recuperan un papel estratégico como cobertura frente a la volatilidad del dólar y la inflación. La transición energética y la inversión en infraestructura para inteligencia artificial refuerzan el atractivo de los metales industriales y de la energía vinculada a la electrificación.

Muestran preferencia por renta variable europea, japonesa y de mercados emergentes. En Europa, el impulso fiscal (liderado por Alemania) apoya el crecimiento y los márgenes en sectores cíclicos; en Japón, la combinación de reformas, normalización monetaria y potencial de apreciación del yen ofrece una oportunidad diferencial; en emergentes, la debilidad del dólar y el nuevo ciclo de inversión en recursos críticos favorecen un enfoque selectivo por países, con una visión constructiva pero prudente en China. Y una apuesta por activos reales como infraestructuras y real estate, por su capacidad para trasladar precios, preservar el poder adquisitivo y estabilizar carteras en un entorno de inflación más volátil.

Por sectores, prefieren energía estadounidense, banca europea y salud. La energía es un insumo clave para el desarrollo de la inteligencia artificial y la expansión de los centros de datos; la banca europea puede beneficiarse de una curva de tipos más empinada; y el sector salud aporta un perfil defensivo ante posibles repuntes de la volatilidad macroeconómica. Y muestran cautela en crédito estadounidense y en duración, ante diferenciales comprimidos y el riesgo de repuntes inflacionarios que podrían presionar los tipos largos. En contraste, se identifican oportunidades en la deuda emergente en moneda local, beneficiada por la debilidad del dólar, y en los bonos japoneses de largo plazo, apoyados en la transición de la política monetaria y la infravaloración del yen, que podría atraer flujos de capital. Todo, con un enfoque prudente en inteligencia artificial.

BBVA se alía con Altérra en un nuevo fondo climático y avanza en su estrategia en Oriente Medio

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Foto cedidaDe pie: Carlos Torres Vila, presidente de BBVA y S.E. Dr. Sultan Al Jaber, presidente de Altérra. Sentados: Javier Rodríguez Soler, responsable global de Sostenibilidad y CIB de BBVA y H.E. Majid Al Suwaidi, CEO de Altérra (JPG)

BBVA y Altérra, uno de los mayores vehículos privados de inversión en financiación climática del mundo, han anunciado una alianza mediante la cual BBVA se compromete a invertir 250 millones de dólares como inversor estratégico en un vehículo de coinversión climática que Altérra tiene previsto lanzar, sujeto a las aprobaciones regulatorias pertinentes. Esta alianza refleja el reconocimiento y el interés de BBVA en la estrategia y capacidades diferenciadas de Altérra y respalda la aspiración del banco de avanzar en su estrategia de financiación sostenible y su creciente interés en Oriente Medio.

Una vez lanzado y aprobado, el fondo estará domiciliado en el ADGM² y consolidará las coinversiones existentes de Altérra Acceleration³ en una estructura específica gestionada por Altérra, lo que representa un paso decisivo en su transición hacia su siguiente fase de crecimiento.

El fondo -denominado Altérra Opportunity– implementará una estrategia de inversión global diversificada en infraestructuras alineadas con el clima, a través de capital y crédito privado. Su estrategia refleja un enfoque inversor orientado a obtener rentabilidades superiores una vez ajustadas al riesgo y un impacto climático positivo, tanto en mercados desarrollados como emergentes. El fondo se destinará a inversiones en clima desde la transición energética, descarbonización industrial, hasta tecnología climática o estilos de vida sostenibles. Su alcance incluirá América del Norte, América Latina y Europa, además de mercados de crecimiento.

S.E. Dr. Sultan Al Jaber, presidente de Altérra, y Carlos Torres Vila, presidente de BBVA, han anunciado esta alianza estratégica durante la Semana de la Sostenibilidad de Abu Dabi, que se clausura hoy 15 de enero en la capital de Emiratos Árabes Unidos.

“Este fondo marca un nuevo capítulo para Altérra al avanzar hacia nuestra siguiente etapa de crecimiento y profundizar nuestra capacidad para movilizar y desplegar capital global hacia inversiones de alto impacto. Nuestra alianza con BBVA supone un paso importante para reforzar la colaboración global en energía limpia, infraestructura sostenible e inversiones en tecnología, lo que nos permitirá continuar respaldando oportunidades de alta calidad y entregar valor a largo plazo”, comenta Al Jaber.

“Esta alianza está alineada con la estrategia de BBVA de hacer de la sostenibilidad un motor clave de crecimiento diferencial a nivel global y de profundizar nuestra presencia en centros de financiación climática de rápido crecimiento como Abu Dabi. Consideramos a Altérra un socio a largo plazo para movilizar capital a gran escala y esta alianza refleja nuestra confianza en su trayectoria y su estrategia centrada en el clima”, añadía Torres Vila.

BBVA mantiene una presencia histórica en Abu Dabi a través de su oficina de representación, establecida en 2013, lo que refleja el interés del banco en Oriente Medio como región estratégica para su actividad de banca corporativa y de inversión. La creciente importancia de la región en los mercados globales y su transformación económica la convierten en un área clave para BBVA, que busca acompañar a clientes institucionales y corporativos con presencia internacional. Este interés ha dado un paso significativo con la reciente aprobación inicial otorgada por la Autoridad Reguladora de Servicios Financieros del ADGM para la apertura de una nueva sucursal de BBVA en Abu Dabi, lo que permitirá al banco ampliar su oferta de banca mayorista en la región y potenciar su servicio para clientes corporativos e institucionales a nivel local y vinculándolos con las capacidades de la red internacional de BBVA.

Al convertirse en inversor estratégico del nuevo fondo climático de Altérra, BBVA profundiza su relación con uno de los inversores más influyentes de Oriente Medio, respaldando la estrategia del banco de ampliar su presencia y visibilidad en la región y cumplir con sus aspiraciones en materia de sostenibilidad. Además de esta inversión de 250 millones de dólares (213 millones de euros) en Altérra, el banco ha invertido hasta la fecha aproximadamente 300 millones de euros en fondos climáticos centrados en la descarbonización, como parte de su estrategia climática global.

BBVA se ha fijado el objetivo de movilizar 700.000 millones de euros en negocio sostenible entre 2025 y 2029, tras haber alcanzado su anterior objetivo de 300.000 millones de euros un año antes de lo previsto.