Según Cyril Parison, head of Research & Advisory de SILEX, el comportamiento de los bonos en 2026 probablemente decepcione. El año 2025 ha sido intenso en varios aspectos:
Rentabilidad satisfactoria en comparación con los estándares históricos, especialmente en EE. UU., donde el efecto duración impulsó el sector de IG.
Mercados primarios en excelente estado, con niveles de emisión cercanos a máximos históricos, destacando el auge de los actores de IA en los rankings.
Volatilidad vinculada a la administración Trump, lo cual ha permitido a los inversores aprovechar varios puntos de entrada.
Sin embargo, Parison añadió que 2026 se perfila como un año más complicado: los diferenciales de crédito, tanto para IG como para HY, rondan sus mínimos; los principales bancos centrales han convergido sus tipos de interés oficiales hacia sus tipos terminales, lo que anticipa un menor efecto duración que en 2025. En consecuencia, y teniendo en cuenta un carry inicial inferior que en enero de 2025, el rendimiento esperado para 2026 será menor. Por lo tanto, debemos empezar a pensar ahora en soluciones estructuradas que tengan sentido en 2026 y nos permitan aumentar nuestros rendimientos esperados.
La solución de inversión en crédito que el equipo de ingeniería de SILEX propone permite generar:
Una rentabilidad atractiva, con cupones fijos garantizados superiores al 8% anual.
Sobre el Investment Grade
En el corto plazo ( 2 años)
«Este producto busca optimizar el buen momento del crédito y su baja tasa de probabilidad de impago, ofreciendo exposición al índice de crédito IG -europeo o estadounidense- , compuesto por las compañías Investment Grade más líquidas y reconocidas de cada región», explicó Beatriz Peña, encargada de la distribución de productos estructurados para Latinoamérica en SILEX.
Y agregó: «El inversor no depende de la evolución de los tipos de interés, ni de los diferenciales ni de los cambios de ratings: solo tendría impacto parcial en el reembolso del capital, así como en el cobro de cupón, que alguna compañía del índice sufriera un evento de crédito. No obstante, cabe recordar que los defaults son poco frecuentes ( por ejemplo, el índice de crédito IG europeo únicamente ha registrado un default en toda su trayectoria, Thomson en 2009) dado que las compañías cuentan con amplias opciones de refinanciación».
En resumen, una forma sencilla, eficiente y transparente de capturar rentabilidad en renta fija, demostrando que el crédito puede, en determinados escenarios, seguir siendo competitivo frente a la renta variable.
SILEX ofrece soluciones de inversión tailor-made, aprovechando sinergias en tres líneas de negocio: Investment Solutions, Research y Asset Management. Desde su creación en Ginebra en 2016, el grupo inversor independiente ha experimentado un rápido crecimiento, y hoy cuenta con más de 100 empleados, y un volumen superior a 25Bn de euros de productos estructurados emitidos por más de 30 bancos emisores.Mas información: https://www.silex-partners.com/ | beatriz.pena@silex-partners.com
Foto cedidaYolanda Martín, Client Relations Associate en Alliance Bernstein.
Alliance Bernstein, firma de inversión global con 860.000 millones de dólares en activos bajo gestión, ha anunciado la incorporación de Yolanda Martín como Client Relations Associate para su oficina de Madrid, reforzando así su apuesta por el mercado ibérico.
Yolanda se incorporará al equipo bajo la supervisión de Miguel Luzarraga, director general en Iberia, tras haber desarrollado su carrera durante los últimos seis años en la oficina de Alemania, donde prestó apoyo a los equipos de ventas.
Con una sólida trayectoria en el sector financiero, Yolanda Martín ha adquirido una amplia experiencia en gestoras de primer nivel como PIMCO y Barclays en Londres, trabajando con una extensa gama de productos y segmentos, así como en distintas geografías, entre ellas Reino Unido, Alemania y América Latina.
“Estoy encantada de incorporarme al existente equipo de soporte al cliente de AllianceBernstein Iberia y contribuir al crecimiento de la firma en la región”, comentó Yolanda Martín sobre su nueva posición.
Por su parte, Miguel Luzarraga destacó la relevancia de esta incorporación: “Dado el éxito que hemos cosechado en Iberia en estos último 8 años, vemos crucial la incorporación de Yolanda para seguir ofreciendo un servicio excepcional a nuestros clientes».
Yolanda Martín se suma así al equipo de Alliance Bernstein Iberia, integrado también por Miguel Luzarraga, Patricia Molpeceres, directora de Ventas para Iberia; Antonio de la Fuente, Client Relations; Flaminia Saffoncini, Hedge Funds Solutions; y Cristina Cobián, directora de Marketing para Iberia y Francia. La incorporación de Yolanda Martín refuerza el compromiso de la firma con un alto nivel de profesionalidad y un enfoque a largo plazo, y supone un nuevo paso para seguir impulsando el éxito de sus clientes en el mercado ibérico.
El año nuevo empieza dejando una sensación de urgencia creciente a nivel global. España, como muchas otras naciones, se enfrenta a la tarea de redefinir su lugar en plena reconfiguración geopolítica. Las antiguas seguridades, dominadas por bloques sólidos y alianzas previsibles, ceden hoy ante riesgos emergentes, nuevas amenazas y una demanda de liderazgo que ya no permite la ambigüedad.
En este escenario de cambio, varios frentes definen la posición estratégica de España como el gasto en defensa, la transición energética o la adaptación al nuevo entorno comercial global. De cómo España aborde estos desafíos dependerá en buena medida su capacidad para mantener relevancia y autonomía en el tablero internacional.
Una muestra de ello fue el debate suscitado durante la cumbre de la OTAN, celebrada el pasado mes de junio, en torno al compromiso de los Estados miembros con el gasto en defensa. El presidente del Gobierno anunció que España destinará el 2,1% del PIB, considerando esta cifra suficiente. Sin embargo, esta posición difiere de las recomendaciones de la Alianza Atlántica, que durante la citada cumbre propuso un objetivo más ambicioso, situado en torno al 5 % del PIB para 2035.
No obstante, la cúpula militar española sostiene que el umbral anunciado por el presidente permite atender las obligaciones asumidas, priorizando la eficiencia y la calidad del gasto frente al mero incremento presupuestario. En este sentido, se argumenta que España contribuye de forma sustantiva a la defensa colectiva de la OTAN, pese a destinar un porcentaje menor de su PIB que otros aliados. Esta contribución diferencial se explicaría por una inversión más eficiente y por una presencia destacada en operaciones internacionales, lo que refuerza su papel operativo dentro de la organización.
Desde la perspectiva energética, España se encuentra en una posición potencialmente estratégica dentro del nuevo escenario internacional. Diversas voces apuntan a la posibilidad de que el país se consolide como un auténtico hub energético para Europa. Su desarrollo constante en energías renovables, junto con una amplia disponibilidad de recursos naturales, especialmente el sol y el viento, la sitúan como un actor clave en la transición energética del bloque comunitario y en la búsqueda de una mayor autonomía frente a la dependencia de fuentes externas.
El prolongado conflicto en Ucrania continúa teniendo efectos sobre el sistema energético, impulsando a la Unión Europea a diversificar sus fuentes y reforzar la generación interna. En este contexto, España ha intensificado su producción de energías renovables y ha reforzado su papel dentro del entramado energético europeo. Sin embargo, este potencial no está libre de desafíos, ya que persisten limitaciones de interconexión con el resto del continente, tensiones geopolíticas y resistencias sociales derivadas del aprovechamiento desigual de los recursos naturales entre regiones.
Superar estos obstáculos exigirá una planificación más equilibrada e inclusiva, capaz de integrar las distintas dimensiones territoriales y políticas de la transición energética. España cuenta con los recursos, las infraestructuras y la ubicación necesarias para convertirse en un polo energético europeo, pero para hacer de este potencial una realidad será esencial romper el aislamiento energético y consolidar la cooperación con socios estratégicos como Francia y Marruecos.
En este contexto global, no puede pasarse por alto el papel que desempeñan las normas que regulan el comercio internacional. La creciente escalada arancelaria entre Estados Unidos, la Unión Europea y China ha provocado una profunda inestabilidad en las cadenas globales de suministro, afectando de manera directa la competitividad de las empresas exportadoras e importadoras.
En España, esta presión comercial pone en riesgo sectores estratégicos ante la imposición de medidas proteccionistas, barreras no arancelarias y ajustes regulatorios que pueden alterar abruptamente condiciones de mercado. Para amortiguar ese entorno volátil, tanto el sector privado como el Estado han empezado a incorporar cláusulas de protección contractual, como mecanismos de ajuste automático de precios o reasignación de riesgos, además de optimizar sus cadenas de valor para reducir exposición arancelaria.
España, como economía abierta y dependiente de la estabilidad comercial europea, debe mantenerse vigilante y adaptar su política exterior y económica para no quedar rezagada en un sistema que cambia con rapidez. Estar al tanto de las transformaciones y anticiparse a ellas no es solo una cuestión de competitividad, sino de supervivencia en un orden económico cada vez más imprevisible.
Por otro lado, en el marco de las recientes y repentinas reconfiguraciones de poder en el panorama internacional, destaca el episodio relativo a la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y su traslado a Nueva York para ser juzgado. Aunque los objetivos últimos de la operación no han sido confirmados, el movimiento encaja con la lógica de política exterior de la Administración Trump, caracterizada por lógicas de poder y un enfoque transaccional de las relaciones internacionales, donde la fuerza y el control de recursos estratégicos ocupan un lugar central.
España, debido a sus históricos vínculos con Venezuela, se encuentra en una posición especialmente delicada. Debe equilibrar la defensa del derecho internacional y del principio de soberanía con la necesidad de mantener abiertos los canales diplomáticos. En este contexto, la respuesta del Gobierno ha sido prudente, evitando una condena directa de la actuación estadounidense y subrayando la importancia del respeto a la legalidad internacional. Al mismo tiempo, este escenario ha impulsado a España a buscar un mayor protagonismo diplomático en América Latina, diferenciándose de la respuesta más contenida de otros socios europeos. No obstante, la ausencia de una posición clara y unitaria por parte de la Unión Europea ha generado tensiones, situando a España en una posición incómoda al tener que conciliar las distintas sensibilidades europeas con sus propios intereses estratégicos en la región.
Todo esto refuerza la evidencia de que España se enfrenta a un futuro incierto lleno de desafíos que exigen decisiones estratégicas firmes y sin margen para la dilación. Las tensiones en torno al gasto en defensa, la transición energética, la adaptación al nuevo entorno comercial global y los cambios drásticos en el equilibrio del poder internacional son manifestaciones distintas de un mismo reto: mantener al país a la altura de un mundo que se transforma a una velocidad sin precedentes. El verdadero desafío reside en construir una estrategia nacional coherente que permita actuar con visión y propósito. España, si quiere ser algo más que un socio secundario, debe pasar de reaccionar a anticiparse. Solo así podrá convertirse en un actor con voz propia en el nuevo ordenamiento geopolítico internacional.
Tribuna de José María Viñals, director del Máster de Relaciones Internacionales del IEB
El nuevo año comienza a coger ritmo y con ello la publicación de datos macro. El último en conocerse ha sido el dato del mercado laboral de diciembre de EE.UU., que mostró un signo mixto: la contratación se desaceleró hasta unos aún sólidos 50.000 empleos, frente a los 56.000 anteriores, mientras que la tasa de desempleo cayó más de lo previsto, pasando de un 4,5 % revisado a la baja (desde el 4,6%) al 4,4%.
Los matices que más llaman la atención a la hora de analizar este dato es, por un lado, que las Nóminas No Agrícolas, que mostraron una creación de empleo cercana a 50.000 puestos en diciembre, por debajo de las expectativas del mercado. Y, por otro lado, el comportamiento de los salarios, cuyo crecimiento anual se ubicó alrededor del 3,8%, mostró cierta persistencia en las presiones salariales. Según los expertos, este descenso coincidió con una ligera caída de la tasa de participación, que bajó del 62,5% al 62,4%. No obstante, destacan que la mayor parte del nuevo empleo provino de personas que salieron del desempleo.
La lectura del dato
“En conjunto, el informe dibuja un mercado laboral en el que una menor demanda de trabajo convive con empresas que no necesitan ajustar sus plantillas. Una tasa de desempleo del 4,4% se sitúa cerca del pleno empleo, quizá con un sesgo ligeramente más débil. Esto apunta a una política monetaria neutral, sin que sea necesario que los bancos centrales actúen con urgencia, ya que la solidez del mercado laboral reduce esa presión. Si la situación del mercado laboral no cambia de forma significativa, esperamos que en los próximos meses la atención se centre más en los datos de inflación”, señala Christian Scherrmann, economista jefe de DWS para Estados Unidos.
Diego Albuja, analista de mercados ATFX LATAM, hace una lectura más dura de este último dato y apunta que la economía estadounidense podría estar dando señales claras de enfriamiento en el mercado laboral. “Esta combinación de menor creación de empleo, pero con un desempleo todavía contenido, refuerza la idea de que la economía estadounidense avanza hacia un ajuste gradual. Las revisiones también reflejan que el dinamismo venía siendo más débil de lo que se pensaba en meses previos, con mayor fortaleza en sectores como salud y servicios, mientras que áreas más sensibles al ciclo económico muestran señales de agotamiento”, sostiene Albuja.
El deterioro del mercado laboral es una mala noticia, ya que apuntaría a un eventual deterioro de una economía impulsada principalmente por el gasto de los consumidores. Sin embargo, Bret Kenwell, analista de mercados de EE.UU. de eToro, explica que un enfriamiento gradual del mercado laboral, podría acabar empujando a la Reserva Federal a tomar medidas más pronto que tarde, especialmente con un nuevo presidente de la Fed a finales de este año.
“A pesar de este posible resultado, advertimos a los inversores que no apuesten por un debilitamiento del mercado laboral. El informe sobre el empleo fue más débil de lo esperado, pero mostró cierta estabilidad en comparación con los últimos meses. Esto debería aliviar algunas preocupaciones y volver a centrar la atención de los inversores en los fundamentales, especialmente con el inicio de la temporada de resultados del cuarto trimestre la próxima semana con los grandes bancos”, apunta Kenwell.
El foco en la Fed
Respecto a qué esperar de la política monetaria de la Fed en este contexto, el analista de mercados ATFX LATAM sostiene que la Reserva Federal de EE.UU. se perfila a pausar los recortes de tasas de interés, “manteniendo una postura cautelosa mientras evalúa si la desaceleración del empleo es suficiente para seguir reduciendo la inflación sin afectar de forma significativa la actividad económica”. Según destaca Albuja, “en los mercados, el dato fue interpretado como consistente con una política monetaria prudente, se reducen las expectativas de recortes inmediatos y se refuerza la visión de que cualquier ajuste adicional podría darse más adelante en el año, dependiendo de la evolución del empleo y los precios”.
En este sentido, para Seema Shah, Chief Global Strategist de Principal Asset Management, el reporte aporta elementos clave para entender por qué el escenario de recortes inmediatos de tasas se ha ajustado, aunque persisten señales de desaceleración. “La posibilidad de un recorte de tasas por parte de la Fed en enero prácticamente ha desaparecido tras la inesperada caída en la tasa de desempleo. Resulta difícil sostener que el mercado laboral esté colapsando y requiera con urgencia un mayor estímulo monetario. No obstante, el panorama sigue siendo poco concluyente: el crecimiento del empleo quedó por debajo de lo esperado y las revisiones a la baja de meses previos han llevado el promedio móvil de tres meses a terreno negativo. Si bien una menor oferta de mano de obra puede explicar parte de esta dinámica, las pérdidas sostenidas de empleo difícilmente generan confianza. La economía estadounidense probablemente necesitará apoyo adicional de la Fed, aunque no de manera inmediata”, defiende Shah.
El oro y su rumbo
Tras estos datos, el oro ajustó su rumbo y parece consolidarse en la zona de los 4.500 dólares/ onza. Según recuerda Antonio Di Giacomo, analista senior de mercado, el metal precioso acumula una ganancia semanal superior al 4%, tras haber alcanzado recientemente un máximo histórico en torno a este máximo, lo que “refleja un sólido interés estructural por los activos defensivos”.
En su opinión, el oro atraviesa un momento clave al inicio de 2026, respaldado por señales mixtas del mercado laboral estadounidense y por la incertidumbre geopolítica. “La desaceleración en la creación de empleo apoya un sesgo constructivo para el metal, mientras que un desempleo bajo y salarios firmes moderan el impulso inmediato. En este entorno, el oro continúa combinando su papel de refugio con una elevada sensibilidad a los datos macroeconómicos, manteniéndose como uno de los activos más observados del mercado”, añade Di Giacomo.
El FII Institute ha anunciado la vuelta del FII PRIORITY Miami Summit, que se celebrará del 25 al 27 de marzo de 2026. El evento reunirá a líderes globales para abordar una pregunta central: cómo debe moverse, adaptarse y liderar el capital en un mundo cada vez más fragmentado.
Bajo el lema “Capital en Movimiento”, la cumbre 2026 reunirá a responsables políticos, inversores, innovadores y tomadores de decisiones para analizar de qué manera el capital, la tecnología y las políticas pueden impulsar un crecimiento sostenible e inclusivo, con las Américas en el centro de la transformación global.
En su cuarta edición, el encuentro reafirma el papel estratégico de Miami como puente entre Norte y Suramérica y como puerta de entrada a los mercados internacionales. Tras el reciente éxito del FII PRIORITY Asia Summit en Tokio, Miami ofrecerá una perspectiva transversal sobre los flujos de inversión, la resiliencia económica y la generación de oportunidades.
“Miami no es solo un lugar, es un símbolo. En un momento en que el capital se está reasignando, revalorizando y reinventando, FII PRIORITY Miami irá más allá del diálogo para generar acción, moldeando asociaciones, estrategias y decisiones de impacto”, señaló RichardAttias, presidente del Comité Ejecutivo y CEO interino del FII Institute.
Entre los principales contenidos del summit destacan:
Diálogos de alto nivel con líderes mundiales, responsables políticos, inversores y CEOs sobre despliegue de capital, tecnologías emergentes y crecimiento enfocado en las Américas.
Mesasredondas estratégicas a puerta cerrada, orientadas a influir en prioridades de inversión y resultados concretos.
Liderazgointelectual y análisisexclusivos, co-creados con socios globales y presentados durante el evento.
La edición 2026 también marcará el inicio de un año clave para el instituto, con vistas a la décima edición del Future Investment Initiative (FII 10) en Riad a finales de octubre, consolidando al FII Institute como la plataforma global donde inversión, innovación y política convergen para definir el futuro.
Las inscripciones ya están abiertas para miembros del FII Institute, socios, medios de comunicación y delegados invitados. Para más información y registro, visite la página de FII PRIORITY Miami 2026. Próximamente se anunciarán más detalles sobre el programa y los ponentes.
Foto cedidaJan Petter Sissener, fundador de Sissener AS, y Nicholas Burdett, CFA, CAIA y fundador de Martlet Capital Advisors.
Martlet Capital Advisors, S.L. (MCA y agente vinculado de Ursus-3 Capital AV, S.A.) ha llegado a un acuerdo de distribución para España y Portugal con Sissener AS, una prestigiosa boutique de inversión con sede en Oslo, fundada en 2009, independiente, de gestión activa y de alta convicción.
Este acuerdo refuerza la estrategia de MCA de incorporar boutiques internacionales de alta convicción con propuestas diferenciadas para el inversor ibérico.
Los principales fondos de esta boutique están en proceso de confirmación como traspasables, disponibles en Allfunds y pronto en Inversis. Se trata de Sissener Canopus Fund y Sissener Corporate Bond Fund.
Lanzado en septiembre del 2012, Sissener Canopus Fund es un galardonado fondo UCITS long/shortde renta variable global de liquidez diaria con sesgo oportunista que destaca por su flexibilidad y su capacidad de preservación de capital.
Lanzado en marzo de 2019, Sissener Corporate Bond Fund es un fondo de renta fija high yield UCITS que busca capturar la prima de rentabilidad del mercado de bonos corporativos nórdicos, conocido por su estructura de tipos flotantes (FRNs) y su baja correlación con los bonos gubernamentales tradicionales.
“Estoy muy satisfecho con la incorporación de Sissener, una gestora boutique con excelente reputación y resultados. En este segundo año de nuestra actividad, podremos acercar a nuestros inversores también a clases de activos defensivas como un fondo de retorno absoluto de renta variable global y bonos de alto rendimiento con ADN nórdico”, ha comentado, Nicholas Burdett, fundador y CEO de MCA.
MCA es una comercializadora de fondos (agente vinculado de Ursus-3 Capital AV, S.A.) fundada por Nicholas Burdett, CFA, CAIA, de nacionalidad anglo-española, en 2024, tras su paso por Capital Strategies Partners AV SA donde fue responsable de Productos y Análisis. También representó a distintas gestoras tanto en España como en Suiza.
Este año 2026 inicia con un nuevo impuesto a las remesas en Estados Unidos. De acuerdo con las disposiciones, a partir del 1 de enero, las remesas que se entreguen en efectivo, money orders y cheque de caja para su envío desde el país pagarán un impuesto del 1% sobre el monto total. La regulación también dice que quedarán exentas del pago las remesas enviadas que se originan desde una cuenta bancaria y desde tarjetas de crédito y débito. En este sentido, según cifras de BBVA México, el 84% de los migrantes mexicanos que trabajan en Estados Unidos tienen cuenta bancaria y, por lo tanto, una amplia mayoría podría evitar el impuesto a las remesas.
Según un informe compartido por el banco, este nuevo impuesto no representa un riesgo para la balanza de pagos de México. Sin embargo, los migrantes de Honduras (65%), Guatemala (72%) y El Salvador (74%) podrían ser los más afectados, debido a su bajo nivel de bancarización. Así, los hogares receptores de remesas que más podrían verse afectados serían los de Centroamérica, debido al bajo porcentaje de migrantes de estos países con cuentas de ahorro o de cheques en Estados Unidos.
BBVA señaló que el Comité Conjunto de Tributación (JCT) del Congreso estadounidense estimó que podría obtener 10.000 millones de dólares entre 2026 y 2034 por el nuevo impuesto a las remesas. Si estos cálculos resultan ser correctos, y dado que tres de cada diez dólares de remesas que salen de suelo estadounidense llegan a México, es probable que los mexicanos podrían llegar a pagar hasta 3.000 millones de dólares por el impuesto a las remesas entre 2026 y 2034.
Los analistas de BBVA consideran que el impuesto podría haber impulsado un mayor flujo de remesas en los pasados meses de noviembre y diciembre hacia México. Aun así, la tasa de variación anual se mantendría en números negativos, según sus estimaciones.
La historia del actual impuesto a las remesas enviadas al exterior desde Estados Unidos se remonta a 2016, hace 10 años, cuando Donald Trump –entonces precandidato a la presidencia– propuso como eje de su campaña la construcción de “un gran muro fronterizo” para evitar que la migración no documentada ingresara. Este muro se financiaría con un impuesto a las remesas. La construcción del muro avanzaba y durante la primera administración del presidente Trump (2017-2020), se vivió en la zozobra de las amenazas de la instauración de este impuesto, pero no se llegó a instaurar.
A principios del mes de mayo de 2025, en la primera propuesta de ley de ingresos y egresos 2026 de Estados Unidos, que se denominaría “The One Big Beautiful Bill”, se propuso oficialmente gravar con un impuesto a las remesas que se enviaban al extranjero. Entre los meses de mayo y junio, se presentó una intensa discusión y cabildeo para eliminar o reducir el impuesto, el cual podría tener un gran impacto en los hogares receptores de estos recursos, en particular en los de América Latina y el Caribe, de donde provienen la mayoría de los migrantes no documentados en Estados Unidos.
Se estima que las remesas a México cerraron 2025 en un nivel de 61.700 millones de dólares, lo que equivale a una caída a tasa anual del 4,7%. En el pasado mes de noviembre, las remesas familiares reportaron una caída del 5,7% a tasa anual, con ingresos que ascendieron a 5.125 millones de dólares.
Las remesas hacia México acumulan una racha de ocho meses consecutivos a la baja, con una contracción promedio del 7% entre abril y noviembre del año pasado. Esto se explica por una menor incorporación de nuevos migrantes mexicanos al mercado laboral de Estados Unidos, lo cual ha afectado el flujo de remesas a México entre 2024 y 2025.
Los cálculos correspondientes a 2025 muestran un escenario positivo para los vehículos de ahorro en Chile. Esa es la conclusión de la Asociación de Fondos Mutuos (AFM), que compartió su balance anual del año y destacó que el patrimonio administrado creció un 15% en el período, según difundieron a través de un comunicado.
La industria cerró 2025 con un patrimonio administrado de 90,4 billones (millones de millones) de pesos chilenos (equivalente a 98.665 millones de dólares). Con esto, los fondos mutuos alcanzaron una profundidad histórica, alcanzando el 27% del PIB del país andino, gestionando el capital de 3,7 millones de aportantes.
El crecimiento del patrimonio administrado por la industria no solo responde a nuevos flujos, sino también al buen desempeño de los fondos. La mitad del crecimiento del año pasado, detallaron, viene de la rentabilidad de las distintas estrategias.
En el desagregado, los fondos balanceados –que combinan activos de renta variable y renta fija– lideraron el crecimiento durante el año, con un aumento del 48% en su patrimonio y sumando a más de 155.000 nuevos partícipes. También destacaron los fondos accionarios y de deuda de mayor duración, reflejando la amplitud de opciones que ofrece la industria, señalaron desde la AFM.
“Los resultados de 2025 dan cuenta de una industria que continúa creciendo en cuanto a preferencia como una opción de ahorro e inversión, acompañando a millones de personas, y reafirmando a la industria de los fondos mutuos como una alternativa vigente y competitiva dentro del mercado financiero”, destacó la gerente general interina de la organización, Macarena Ossa, en la nota de prensa.
El componente tecnológico, agregaron desde la entidad, jugó un rol clave en este crecimiento. El crecimiento de las series de comercialización exclusivamente digital permitió diversificar los canales de distribución y ampliar el alcance de la industria a lo largo del país. Hoy más del 15% de los partícipes invierte a través de estas series, reflejando una mayor adopción de soluciones digitales por parte del inversionista retail.
Con estos resultados, la industria de fondos mutuos sigue profundizando el desarrollo que ha experimentado en los 65 años desde que nació la industria, con la entrada en operaciones del vehículo inaugural en el país austral.
Se cumple ya una semana desde la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el balance por ahora parece claro: es poco probable que el cambio político en Venezuela provoque una revalorización más amplia del mercado a muy corto plazo; sin embargo, las implicaciones, para el suministro energético, los bonos soberanos de los mercados emergentes, las tensiones geopolíticas y la diversificación de la cadena de suministro, merecen una atención continua.
Para WisdomTree, el cambio de régimen en Venezuela difícilmente moverá por sí solo la aguja del crecimiento global, pero sí puede reconfigurar marginalmente el panorama energético, con efectos de arrastre sobre las materias primas y la renta variable. “En materias primas, la historia es la de unos mercados petroleros bien abastecidos, con la posibilidad de contar con un colchón adicional más adelante, además de un apoyo incremental adicional para el oro como seguro geopolítico. En renta variable, las implicaciones abarcan mejores fundamentos para las refinadoras y las grandes petroleras integradas, un impulso desinflacionario moderado que favorece a consumidores y sectores cíclicos, y un mundo en el que la defensa y la seguridad energética siguen siendo temas centrales”, explica la gestora en su último informe
Sobre la falta de reacción del mercado a corto plazo, RJ Gallo, subdirector de inversiones en renta fija de Federated Hermes, explica que “los acontecimientos geopolíticos de gran repercusión siguen evolucionando de una manera que los mercados consideran poco probable que cambie las trayectorias macroeconómicas a corto plazo e insuficiente para provocar un retroceso duradero de los activos de riesgo”. Pero Gallo reconoce que “se trata de un escenario que podría cambiar rápidamente con otro acontecimiento sorprendente”.
En opinión de Anthony Willis, Senior Economist de Columbia Threadneedle Investments, cuando se producen shocks geopolíticos, los mercados tienden a sufrir una caída inicial antes de que los fundamentales se reafirmen rápidamente. “Desde una perspectiva geopolítica, estos acontecimientos ponen de relieve la creciente polarización entre las superpotencias políticas, cada una de ellas cada vez más dispuesta a tomar medidas que muestran poco respeto por el derecho internacional o las normas de los últimos 70 años. Se está eludiendo por completo la autoridad de organismos internacionales como Naciones Unidas, y resulta interesante que el gobierno estadounidense haya optado por ignorar también a su propio Congreso”, explica Willis.
La nueva geopolítica
Pese a su poca relevancia en los mercados, los expertos de las gestoras internacionales explican que el impacto de lo sucedido tiene un peso simbólico como parte de un factor macroeconómico más amplio de un reajuste geopolítico. Para algunas gestoras, lo ocurrido viene a confirmar que estamos ante un nuevo enfoque en el concepto de “esferas de influencia”.
Según los expertos de Janus Henderson, el cambio en Venezuela puede tener consecuencias geopolíticas a largo plazo. “Si Estados Unidos se impone unilateralmente para promover sus objetivos económicos o políticos, puede sentar precedentes que repercutan en otras regiones. También dificultará que Estados Unidos condene acciones similares de otros, en el futuro. Es plausible un retorno a un mundo de esferas de influencia delimitadas: China ejerciendo su dominio en Asia, Estados Unidos reforzando su posición en América y Europa continuando con su compleja dinámica con Rusia. Por lo tanto, la transición de Venezuela puede ser un microcosmos de un reajuste global más amplio al que los inversores pueden tener que adaptarse activamente”, explican en su último análisis Alex Veroude, director de Renta Fija, Lucas Klein, director de Renta Variable de EMEA y Asia-Pacífico, y Seth Meyer, director global de Gestión de Carteras de Clientes de Janus Henderson.
En opinión de Mauro Ratto, cofundador y director de inversiones de Plenisfer Investments, parte de Generali Investments, más allá de las tensiones que esta situación puede generar en los mercados latinoamericanos, también puede suponer un riesgo para el dólar estadounidense y para la economía de EE.UU. “Es probable que EE.UU. sea percibido cada vez más como un país nacionalista y agresivo. La trayectoria superior del crecimiento del PIB real de EE.UU. depende del apoyo externo constante para sus déficits gemelos. El episodio de Venezuela puede convertirse en otro golpe al estatus privilegiado del dólar estadounidense y, en última instancia, al rendimiento relativo superior de la economía estadounidense, lo cual aún es poco probable, pero ya no es impensable. Un incentivo adicional para diversificar aún más la economía estadounidense”, argumenta el experto.
Motivos para el optimismo
Ante este entorno, Willis considera que podemos ser positivos desde el punto de vista de los mercados y argumenta que, a pesar de la incertidumbre geopolítica actual, las perspectivas siguen siendo optimistas: “El crecimiento global es resiliente y el estímulo fiscal para extender el ciclo en EE.UU., Europa y Japón está en marcha o en proceso de implementación. La política monetaria sigue siendo favorable, dado que esperamos más recortes de tipos en EE.UU. y el Reino Unido en los próximos meses. En Japón, la narrativa se basa en nuevas subidas que se implementarán de forma lenta y constante. En el contexto de un sólido crecimiento de las ganancias, aún vemos muchas preguntas en torno a los aranceles, la inteligencia artificial y las elevadas valoraciones, pero debemos recordar que los fundamentales siguen siendo favorables y que las perspectivas económicas globales para 2026 son relativamente optimistas. En resumen, hay muchas razones para ser optimistas en este momento”.
Un optimismo que también podría alcanzar a la propia Venezuela. “El país cuenta con una enorme riqueza petrolera y un gran potencial económico, pero décadas de inestabilidad política han sumido a la gran mayoría de su población en la pobreza. Los retos a los que se enfrenta el país se deben en gran medida a decisiones políticas internas que han provocado una infrautilización de los recursos, más que a interferencias externas. Creemos que, a largo plazo, Venezuela tiene la oportunidad de reconstruir su economía de forma que beneficie a su población, generando crecimiento económico y progreso social”, defiende Jason DeVito, gestor senior de carteras de deuda de mercados emergentes en Federated Hermes.
Desde la gestora, reconocen que sus perspectivas generales apuntan hacia la recuperación y el progreso social. “La clave del crecimiento potencial dependerá también del establecimiento de un gobierno estable y responsable. Un gobierno de este tipo puede atraer inversiones tanto de entidades multilaterales, que proporcionan financiación para mejorar el bienestar social, como del sector privado, que busca aprovechar la riqueza de estos profundos recursos”, concluye DeVito.
Reiniciar Venezuela
En opinión de Ratto, independientemente de los comentarios de Trump, “reiniciar” Venezuela es una operación compleja tras más de una década de inversión insuficiente y con una gran parte de la mano de obra especializada del sector petrolero ahora fuera del país. Además de todos los retos sociales y políticos internos, Ratto ve necesario reestructurar su deuda y, para ello, es necesario tener en cuenta el stock total de deuda, incluidos los atrasos acumulados, y tener en cuenta los préstamos bilaterales respaldados por petróleo concedidos por China y Rusia.
“Según nuestras estimaciones, el stock actual de deuda debería situarse entre 190.000 y 200.000 millones de dólares estadounidenses. En el escenario no tan lejano en el que se cuestionan los préstamos respaldados por petróleo, la estructura actual de las reclamaciones de los acreedores se volvería más compleja y controvertida. Reiniciar Venezuela y gestionar una reestructuración ordenada de su deuda externa no será un proceso sencillo; aunque ya hay propuestas sobre la mesa, el riesgo de ejecución sigue siendo muy alto”, concluye Ratto.
La Asociación Europea de Fondos y Gestión de Activos (Efama, por sus siglas en inglés) ha lanzado la versión 2 de su Herramienta de Evaluación de Sistemas de IA, que ayuda a empresas de todos los tamaños a navegar por las complejidades regulatorias de la inteligencia artificial. Según explican, esta plantilla estandarizada permite a las empresas evaluar los casos de uso de IA de acuerdo con el AI Act de la UE, y la nueva versión refleja la creciente profundidad y madurez de las tecnologías de IA dentro del sector de gestión de activos.
Efama, trabajando estrechamente con la industria, ha desarrollado esta plantilla mejorada con funcionalidades adicionales y campos de datos ampliados que permiten un análisis más avanzado de los riesgoscomerciales, consideraciones tecnológicas y la gobernanzainterna. Está diseñada para ayudar a las empresas a integrar herramientas de IA de manera responsable dentro de sus estructuras y procesos organizativos.
También se ha incluido una versión “DORA-lite” de la herramienta para ayudar a documentar y evaluar los sistemas de IA proporcionados por terceros. Esta plantilla está pensada para ser compartida y completada por proveedores de servicios TIC, ayudando a las empresas a cumplir con los requisitos de diligencia debida y documentación DORA.
Esta actualización llega mientras la Comisión Europea ha publicado su propuesta legislativa Digital Omnibus sobre IA, que busca simplificar el marco del AI Act de la UE y reducir los costes de cumplimiento para las empresas en toda Europa.
“La industria de la gestión de activos está bien posicionada para liderar el uso responsable y confiable de la IA. Aprovechando la experiencia colectiva de nuestras empresas miembro, EFAMA ha creado una herramienta pública y gratuita para ayudar a las compañías no solo a cumplir con sus obligaciones legales, sino también a evaluar elementos clave tecnológicos y de gestión de riesgos de cualquier nuevo caso de uso de IA que se introduzca en sus operaciones. Esta herramienta ayudará a los gestores de activos europeos a aliviar su carga de cumplimiento, permitiéndoles centrarse en encontrar formas innovadoras de integrar la IA en sus modelos de negocio y mejorar sus propuestas de valor”, ha matizado FrancoLuciano, asesor de políticas de EFAMA.