La gestora de inversiones inmobiliarias Adapta Socios ha anunciado la incorporación de Diego de la Mora como nuevo miembro clave de su equipo, con el objetivo de fortalecer el área de Desarrollo Corporativo. En su nuevo puesto, Diego liderará el área de Asset Management e Inversiones. Además, con su llegada, la compañía busca consolidar e institucionalizar su modelo de gestión de inversiones, garantizando un enfoque integral en cada etapa del proceso: adquisición, gestión, operación y desinversión de activos.
De la Mora cuenta con más de 20 años de experiencia en la industria inmobiliaria, habiendo ocupado cargos de liderazgo en adquisiciones y disposiciones, gestión de activos y activos en dificultades. A lo largo de su trayectoria, ha trabajado con empresas públicas y fondos de capital privado, aportando su conocimiento estratégico en inversiones de gran escala.
Antes de unirse a Adapta Socios, Diego ocupó el cargo de vicepresidente de Barnhart Asset Management, donde gestionó inversiones en activos comerciales en México gestionando el patrimonio de planes de pensiones canadienses, con un portafolio que superaba los 300 millones de dólares. También fue director de Inversiones de Capital para MetLife Real Estate Investors en Latinoamérica, administrando una cartera valorada en más de 500 millones de dólares.
A lo largo de su carrera, según explican desde Adapta Socios, Diego ha demostrado una visión estratégica y una capacidad de liderazgo que han contribuido significativamente al éxito de las organizaciones en las que ha trabajado.
Con esta incorporación, Adapta Socios reafirma su compromiso con el crecimiento y la optimización de sus procesos, en palabras de su presidente, Samuel Gómez, quien ha añadido: “Queremos consolidar e institucionalizar nuestro modelo de negocio integral, ofreciendo un enfoque más robusto y estructurado en la gestión de inversiones y activos, garantizando seguridad a nuestros inversores”.
Las principales economías del mundo mueven ficha ante la partida arancelaria de la administración Trump. Por su parte, los mercados resienten la incertidumbre comercial y geopolítica, y los inversores empiezan a valorar un escenario de recesión económica en EE.UU. y una mayor inflación. Este entorno de mayor volatilidad se tradujo en nueva sesión volátil en Wall Street, con retrocesos en el S&P y en el Nasdaq, y también con las bolsas europeas cayendo, encadenando cuatro sesiones consecutivas a la baja (EuroStoxx 50 -1,4%; Ibex -1,5%).
“El temor a la recesión económica en EE.UU. y su contagio al resto del mundo, propiciado en parte por la inestable política comercial de Trump en estos primeros meses de mandato, propician la toma de beneficio tras un excelente comienzo de año para las bolsas del Viejo Continente”, explican los analistas de Banca March.
En opinión de Gilles Moëc, economista jefe en AXA IM, “en Europa hay un ambiente revolucionario”. El experto considera que “la reacción de las instituciones de la UE y de los gobiernos nacionales ante el desafío estadounidense está siendo más rápida y contundente de lo esperado”. Y advierte de dos cuestiones clave: la primera, “si los gobiernos nacionales tienen la disposición y la capacidad, dadas unas posiciones fiscales ya de por sí inestables y unos mercados al acecho”; la segunda, “la magnitud de los efectos multiplicadores que este gasto adicional tendrá sobre el PIB, tanto en Europa como Alemania”, país sobre el que comenta que “la revolución puede ser relativamente indolora”.
¿En qué punto estamos de esta partida arancelaria?
Si hacemos un rápido resumen, actualmente Trump ha implementado aranceles del 25% a todas las importaciones de acero y aluminio, siendo Canadá, Brasil y México los principales afectados. Además, el presidente de EE.UU. ha amenazado con duplicar los aranceles al acero y aluminio canadienses al 50%, en respuesta a un incremento del 25% en el precio de la electricidad que Ontario exporta a Estados Unidos.
Por el lado de los países que reciben estas nuevas tarifas arancelarias, la última respuesta ha sido la de la Unión Europea. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, acaba de anunciar contramedidas por valor de 26.000 millones de euros que afectarán a productos estadounidenses como textiles, electrodomésticos y bienes agrícolas, a partir del próximo 1 de abril. El Ejecutivo comunitario «lamenta la decisión de EE.UU. de imponer tales aranceles, que son injustificados y perjudiciales para el comercio transatlántico, dañinos para las empresas y consumidores y que, a menudo, suponen precios más altos». Bruselas estima en unos 28.000 millones de dólares el impacto de estos aranceles sobre el acero, el aluminio y productos derivados europeos.
Cuánto y cómo ha cambiado el escenario
Ante este contexto, las gestoras internacionales están ajustando sus escenarios. En opinión de Lizzy Galbraith, economista política de Aberdeen Investments, la vertiginosa adopción de medidas ejecutivas por parte del presidente Trump, especialmente en materia de comercio, les ha llevado a actualizar sus escenarios desde varios puntos de vista importantes.
“Ahora vemos que el tipo arancelario medio ponderado de EE.UU. seguirá subiendo hasta el 9,1%. Suponemos que se implementará un arancel recíproco, aunque con varias exenciones. Prevemos mayores aranceles generales sobre China y más aranceles sectoriales, incluidos los aplicados a la UE, Canadá y México. Además, ha aumentado el riesgo de que la política comercial sea aún más perturbadora”, señala.
Galbraith reconoce que su escenario “Trump desencadenado” asume que los aranceles recíprocos se aplican de forma sistemática e incluyen barreras comerciales no arancelarias, mientras que el Acuerdo de Asociación Comercial entre Estados Unidos, Canadá y México (USMCA, por sus siglas en inglés) se rompe por completo. “Esto da lugar a que el arancel medio estadounidense llegue al 22%, por encima de los máximos de la década de 1930”, matiza Galbraith.
La economista política de Aberdeen Investments cree que los fundamentales de la economía son firmes. Pero reconoce que “nuestras expectativas políticas de referencia actualizadas, y el sesgo de los riesgos en nuestras previsiones, presentarán vientos en contra para el crecimiento y la inflación de la economía estadounidense”.
Por último, según Enguerrand Artaz, estratega de La Financière de l’Echiquier (LFDE), gestora del grupo LBP AM, «los escenarios de mercado que prevalecían a comienzos de año han quedado borrados». Según explica Artaz, la excepcionalidad estadounidense que brillaba desde hace dos años, y que el consenso había imaginado que se mantendría, se tambalea. “Lastrado por el hundimiento de la balanza comercial, provocado a su vez por el acusado incremento de las importaciones en previsión del aumento de los aranceles, el crecimiento estadounidense debería ralentizarse con fuerza, al menos en el primer trimestre. Por el contrario, Europa, región sobre la que muy pocos inversores albergaban todavía esperanzas a comienzos de año, ha vuelto al centro de la escena”.
Implicación para las inversiones
Ante este contexto, el último informe Investment Talks de Amundi considera que “se acabaron los Trump trades y continúa la rotación de los mercados fuera de las grandes tecnológicas estadounidenses”. Según explican, señalan que, a pesar del reciente sell off, creen que puede continuar la esperada corrección en zonas de valoraciones excesivas del mercado de renta variable estadounidense, lo que llevaría a una continuación de la reciente rotación a favor de Europa y China.
“En renta fija, es fundamental mantener un enfoque de duración activo. Desde principios de año, primero nos hemos vuelto más optimistas sobre la duración europea y, más recientemente, hemos empezado a movernos hacia la neutralidad. También pasamos a una visión neutral sobre la duración en EE.UU. y esperamos que la curva de rendimientos de EE.UU. a 2-10 años se empine. En cuanto al crédito, mantenemos la cautela sobre los bonos estadounidenses de alto rendimiento y preferimos el crédito europeo con grado de inversión. A medida que se acerca nuestro objetivo original para el euro/dólar de 1,10, esperamos que la volatilidad siga siendo elevada y creemos que aún hay margen para una nueva corrección del dólar. En general, creemos que es fundamental mantener una asignación equilibrada y diversificada que incluya oro y coberturas para hacer frente al creciente riesgo de caída de la renta variable”, afirman desde Amundi.
Por su parte, desde BlackRock Investment Institute, destacan que la incertidumbre política y las subidas de la rentabilidad de los bonos plantean riesgos para el crecimiento y la renta variable a corto plazo. “Vemos más presión alcista sobre los rendimientos europeos y estadounidenses debido a que la inflación sigue siendo elevada y al aumento de los niveles de deuda, aunque los menores rendimientos estadounidenses sugieren que los mercados esperan la típica respuesta de la Reserva Federal ante una desaceleración. Sin embargo, consideramos que megafuerzas como la inteligencia artificial (IA) pueden contrarrestar estos lastres para la renta variable, por lo que seguimos mostrándonos positivos en un plazo de seis a doce meses”, indican en su informe semanal.
Foto cedidaJosep Ramon Aixelà, responsable de Macroeconomía y mercados financieros de Barcelona Finance School- IEF.
Hace 25 años, en torno al 10 de marzo del año 2000, las puntocom estaban en su punto álgido: las compañías de Internet disfrutaban de espectaculares ganancias en bolsa, antes de sufrir el estallido. Ahora, los miedos de burbuja se centran en el mercado de la tecnología y la inteligencia artificial, sobre todo tras la irrupción de la china DeepSeek, que podría cambiar la estructura del sector y desafía el dominio de gigantes como OpenAI, Google, Meta o X. «El impacto de DeepSeek ha puesto en entredicho a las grandes tecnológicas de EE.UU., especialmente aquellas que han apostado por modelos de inteligencia artificial dependientes de infraestructuras costosas y hardware avanzado. Su irrupción ha sembrado dudas sobre la sostenibilidad del modelo actual y el valor real de estas compañías», explica Josep Ramon Aixelà, responsable de Macroeconomía y mercados financieros en la Barcelona Finance School- IEF.
En esta entrevista con Funds Sociey, el experto reflexiona sobre la existencia de una posible burbuja y un «brutal FOMO» en los mercados en torno a la IA, pero también plantea dudas sobre la revolución de DeepSeek. En cualquier caso, el impacto de la rivalidad entre EE.UU. y China alrededor de la tecnología podría impulsar la volatilidad también en sectores estratégicos relacionados con la energía, la defensa o la ciberseguridad. A continuación, reproducimos la entrevista.
¿Qué supone la aparición de DeepSeek para el sector mundial de la IA?
El lanzamiento de DeepSeekpodría redefinir, parece, el sector de la inteligencia artificial al ofrecer un solución que a priori parece menos costosa, con un modelo “open-source”, más eficiente y accesible para muchos. Su llegada desafía el dominio de gigantes como OpenAI, Google, Meta o X…, al permitir que más empresas y desarrolladores accedan a tecnología avanzada, de manera colaborativa, y sin depender de infraestructuras que hasta día de hoy han sido muy costosas.
Su teórica eficiencia computacional plantea una amenaza directa a la demanda de chips avanzados de Nvidia y a las millonarias inversiones en centros de datos de Amazon, Microsoft, Google o el mega-proyecto, apadrinado por el propio presidente de EE.UU., Startgate, si más compañías adoptan su enfoque, lo que supondría que la estructura del mercado podría cambiar radicalmente.
Sin embargo existen “peros”: uno de los principales puntos de duda es la veracidad de la información proporcionada por la compañía y la opacidad de todo lo que emana de China. DeepSeek afirma haber desarrollado su modelo en menos de dos meses, con una inversión inferior a los 10 millones de dólares y utilizando hardware obsoleto. Sin embargo, estas afirmaciones han sido recibidas con escepticismo por el sector y analistas especializados, ya que señalan que el entrenamiento de modelos de IA avanzados requiere inversiones en datos, infraestructura y talento que difícilmente podrían haber sido cubiertas con una cantidad tan reducida de recursos. Existen sospechas de que DeepSeek podría haber contado con un apoyo gubernamental encubierto o haber accedido a hardware más avanzado del que reconoce oficialmente, lo que reforzaría la percepción de que China está utilizando esta tecnología como un arma estratégica en la guerra tecnológica con EE.UU.
Las tecnológicas en EE.UU. se han visto en entredicho: ¿están justificadas sus caídas en bolsa?
El impacto de DeepSeek ha puesto en entredicho a las grandes tecnológicas de EE.UU., especialmente aquellas que han apostado por modelos de inteligencia artificial dependientes de infraestructuras costosas y hardware avanzado. Su irrupción ha sembrado dudas sobre la sostenibilidad del modelo actual y el valor real de estas compañías en un futuro donde la eficiencia podría primar sobre la potencia bruta.
Uno de los principales factores de preocupación es el riesgo de obsolescencia tecnológica. Empresas como OpenAI, Google y Microsoft han invertido miles de millones en modelos de IA que requieren grandes cantidades de procesamiento con GPUs avanzadas y centros de datos de alto costo. Sin embargo, la llegada de DeepSeek, con un enfoque más ligero y menos dependiente de hardware especializado, plantea la posibilidad de que la infraestructura tecnológica sobre la que se sostiene la actual revolución de la IA quede en entredicho. Si esta tendencia se consolida, estas compañías podrían enfrentarse a una disminución en la rentabilidad de sus inmensas inversiones.
Otro de los grandes damnificados en este escenario ha sido Nvidia, cuyo dominio en la fabricación de chips para IA ha sido clave en su espectacular crecimiento bursátil. Sin embargo, si DeepSeek y futuros modelos pueden operar con hardware menos potente, la necesidad de adquirir GPUs de alto rendimiento podría reducirse drásticamente, impactando en la demanda de sus productos estrella. Esta incertidumbre provocó una caída de más de 560.000 millones de dólares en su capitalización bursátil en el día posterior al anuncio de DeepSeek, aunque parte de la pérdida se ha recuperado a medida que el mercado ha asimilado la noticia.
A esto se suma la dependencia de inversiones masivas en IA por parte de las tecnológicas estadounidenses. Empresas como Microsoft y Google han apostado por modelos cerrados y costosos, esperando que estas inversiones sean rentables a largo plazo. Sin embargo, la irrupción de una alternativa open-source como DeepSeek abre la puerta a una mayor competencia y plantea dudas sobre si el valor de estas compañías estaba inflado por una burbuja especulativa y un brutal “FOMO” en torno a la IA.
Ante este panorama, la caída en bolsa de las tecnológicas en parte sí está justificada, ya que la incertidumbre sobre la demanda de hardware especializado y la posible obsolescencia de infraestructuras costosas han golpeado con fuerza a Nvidia y otras compañías del sector. Además, el surgimiento de modelos más eficientes en IA podría reducir también los márgenes de beneficio de otros importantes players, como Microsoft y Google, obligándolos a replantear sus estrategias. Sin embargo, también es cierto que el impacto de DeepSeek sigue siendo una incógnita. A día de hoy, modelos como ChatGPT y Gemini continúan siendo los más utilizados en Occidente, y la demanda de GPUs sigue siendo alta, lo que sugiere que el cambio de paradigma, si al final se produce, no será inmediato.
¿Qué podemos esperar del comportamiento de este sector en bolsa en los mercados mundiales? ¿Podría también contagiar la volatilidad a otros sectores?
La volatilidad en los mercados refleja el nerviosismo ante un posible punto de inflexión en la IA, pero aún es prematuro afirmar que DeepSeek provocará un colapso en los gigantes actuales. Si las grandes tecnológicas logran adaptarse y mejorar sus modelos sin depender tanto de infraestructuras costosas, podrían recuperar rápidamente la confianza de los inversores. Sin embargo, si DeepSeek marca el inicio de una nueva era de IA más accesible y eficiente, la estructura actual del sector podría transformarse radicalmente en los próximos años. La incertidumbre sobre el futuro de estos modelos y la posible reducción en la demanda de infraestructura costosa han puesto en duda las extraordinarias perspectivas, pero a su vez las estratosféricas valoraciones, de algunas de las empresas más importantes del sector. Nvidia, que hasta ahora ha sido la mayor beneficiada del auge de la IA, ha sufrido fuertes oscilaciones en bolsa debido al temor de que modelos más eficientes puedan disminuir la necesidad de sus chips avanzados pero que a la vez son muy caros.
A corto plazo, los mercados estarán atentos a la capacidad de las grandes tecnológicas para adaptarse a un entorno donde la IA open-source y de bajo consumo energético podría ganar terreno. Empresas como OpenAI, Google y Microsoft, que han basado su crecimiento en modelos de alto rendimiento dependientes de grandes infraestructuras, podrían verse obligadas a modificar su estrategia para seguir siendo competitivas. La presión sobre los gigantes tecnológicos está suponiendo una revaluación de sus modelos, sus perspectivas y a la postre de su cotización en los mercados, lo que genera episodios de volatilidad y posibles futuras correcciones en las bolsas, que afectaran especialmente a los índices más expuestos al sector, como el Nasdaq y el S&P500.
Más allá del ámbito tecnológico, la volatilidad podría extenderse a otros sectores. Las grandes inversiones en IA han sido un motor de crecimiento para la industria de semiconductores, la computación en la nube y la automatización empresarial, pero también de la enorme capitalización, y a la postre importante peso, de todas estas compañías en los índices bursátiles más importantes del mundo. Si el mercado reconsidera el valor de estos activos ante el avance de modelos más accesibles, las consecuencias podrían sentirse en toda la economía ante el temor a una sobreinversión en infraestructuras tecnológicas que podría afectar también a la confianza de los inversores, poniendo en duda las exigentes valoraciones conseguidas por empresas y por el conjunto de los mercados de valores.
En este contexto, los mercados financieros globales podrían experimentar episodios de volatilidad en los próximos meses, con movimientos bruscos tanto en el sector tecnológico como en otros sectores muy ligados al desarrollo de la IA. La incertidumbre regulatoria, las restricciones geopolíticas y la evolución de la competencia en inteligencia artificial serán factores determinantes para definir la estabilidad del sector y su impacto en los mercados bursátiles mundiales.
Esto es también un signo de la lucha de poder entre EE.UU. y China, que se materializa en las guerras comerciales. ¿Cómo influirán estos enfrentamientos en la situación geopolítica, macroeconómica y en los mercados a lo largo de este año?
La irrupción de DeepSeek en el panorama de la inteligencia artificial no solo representa un avance tecnológico, sino también un nuevo capítulo en la disputa geopolítica entre Estados Unidos y China. La IA se ha convertido en un campo estratégico en la rivalidad entre Occidente y el “Dragón Rojo”, con implicaciones que van más allá del ámbito tecnológico y que podrían afectar las relaciones comerciales, la estabilidad macroeconómica y la evolución de los mercados financieros a lo largo de este año.
Desde hace años, Washington ha tratado de contener el avance tecnológico de China mediante restricciones en el acceso a semiconductores avanzados, sanciones a empresas clave y limitaciones en la exportación de hardware. La aparición de DeepSeek pone en entredicho la efectividad de estas medidas, ya que demuestra que China sigue avanzando en el desarrollo de modelos de inteligencia artificial sin depender de los chips más avanzados de Nvidia. Esta situación podría llevar a Estados Unidos a endurecer aún más las restricciones tecnológicas, lo que profundizaría la fragmentación del ecosistema global de IA.
Desde un punto de vista macroeconómico, toda esta situación podría generar nuevas disrupciones en las cadenas de suministro y elevar las tensiones comerciales globales. Si Estados Unidos refuerza los controles sobre el acceso a tecnologías críticas, China podría responder acelerando su autosuficiencia en semiconductores y promoviendo su propio ecosistema de IA, lo que afectaría el comercio internacional y generaría incertidumbre en empresas con exposición a ambos mercados y consolidaría aún más la disputa entre los dos grandes bloques: uno dominado por Occidente y el otro dominado por China y sus aliados estratégicos y comerciales. La competencia por el liderazgo en inteligencia artificial también podría traducirse en una carrera por la inversión en las infraestructuras del ámbito digital, impulsando programas de incentivos estatales tanto en Washington como en Pekín para fortalecer su competitividad.
En los mercados financieros, la incertidumbre derivada de esta rivalidad podría generar episodios de alta volatilidad, especialmente en el sector tecnológico. Las empresas de semiconductores y las vinculadas al desarrollo de hardware avanzado podrían verse afectadas por las restricciones comerciales y la posibilidad de una menor demanda de sus productos. Del mismo modo, las 7 magníficas estadounidenses, que dependen también mucho del mercado chino, podrían enfrentar presiones en sus valoraciones si las restricciones y tensiones geopolíticas se intensifican.
Más allá del sector tecnológico, la rivalidad en IA podría tener efectos colaterales en sectores estratégicos como la ciberseguridad, la defensa y la energía. La inteligencia artificial es una herramienta clave en ámbitos que van desde la automatización industrial hasta la guerra cibernética, lo que convierte su control en un asunto de seguridad nacional para ambos bloques. En este contexto, es probable que los gobiernos de Estados Unidos y de los países europeos refuercen las regulaciones sobre el uso de IA en infraestructuras críticas, lo que podría impactar en el desarrollo y la adopción de nuevas tecnologías en estos sectores.
A lo largo de este año, los mercados seguirán de cerca la evolución de la aparición de esta nueva competencia, de su validez y certeza de los datos y avances que aportan, con especial atención a posibles nuevas restricciones comerciales, regulaciones en el acceso a la IA y movimientos estratégicos de las grandes tecnológicas en ambos bloques. La lucha por la supremacía en inteligencia artificial no solo redefinirá la industria tecnológica, sino que también podría reconfigurar el equilibrio económico y geopolítico mundial en los próximos años.
Foto cedidaAlejandro Di Bernardo y Reza Karim, nuevos gestores de Pictet AM.
Después de que Alejandro Arévalo se incorporase a Pictet Asset Management como codirector de Deuda Empresarial de Mercados Emergentes, junto a Cary Yeung, quien continuará liderando las estrategias de deuda de Asia, los gestores senior Reza Karim y Alejandro Di Bernardo, ambos compañeros de Arévalo en Júpiter AM, se unido a su equipo. «Estas tres nuevas contrataciones reflejan el compromiso de Pictet AM de seguir siendo un especialista líder en mercados emergentes, ofreciendo estrategias de gestión activa», ha destacado Alper Grocer, responsable de Renta Fija de Mercados Emergentes.
Según explican desde la gestora, tanto Alejandro Di Bernardo como Cary Yeung reportan a Alper Gocer, responsable de Renta Fija de Mercados Emergentes en Pictet AM. Actualmente, la plataforma de renta fija de mercados emergentes de Pictet AM está conformada por 26 profesionales de la inversión en deuda soberana en moneda fuerte y local, divisas y crédito.
Sobre la trayectoria de ambos gestora, Karim cuenta con 15 años de experiencia en deuda emergente, habiendo trabajado en HSBC y Henderson Global Investors, además de siete años en Jupiter AM. Certificado CFA, es licenciado en economía por la Universidad de Cambridge. Por su parte, Alejandro Di Bernardo también cuenta con 15 años de experiencia de inversión en mercados de deuda emergente. Además de Jupiter AM, ha trabajado en CitiBank y DWS. También certificado CFA, es licenciado en economía por la Universidad Nacional de la Plata y posgrado MBA en gestión de inversiones por la Universidad de Vanderbilt – Owen Graduate School of Management-.
Por último, la firma señala que Alejandro Arévalo cuenta con más de 25 años de experiencia y, además de haber liderado el equipo de deuda de mercados emergentes en Jupiter AM, dirigió estrategias de deuda de mercados emergentes en Pioneer Investments, Standard Bank AM, Gibraltar Bank e International Bank of Miami. Es licenciado en finanzas por la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala y posgrado MBA en finanzas por la Universidad Internacional de Florida.
Llega la séptima edición del Funds Society Investment Summit en España, el evento de referencia en el mundo de la gestión de activos y el asesoramiento en España organizado por Funds Society. Un evento en el que la pasión por el golf se cruzará con la información más relevante del mundo de los mercados y las inversiones.
La cita será los días 27 y 28 de marzo en el Hotel Vincci Valdecañas Golf situado en la Isla de Valdecañas, ubicada en el embalse del mismo nombre al noreste de la provincia de Cáceres, entre la Sierra de Gredos y el Parque Natural de Monfragüe.
La primera jornada contará con mesas redondas donde se expondrán las estrategias por las que apuestan las gestoras AllianceBernstein, Altex Asset Management, EDM Gestión, Edmond de Rothschild, Olea Gestión y Rothschild & Co. Las gestoras realizarán sus presentaciones a los asistentes, que estarán divididos en grupos reducidos. Esa misma noche, los asistentes disfrutarán de una agradable cena.
Al día siguiente, tendrá lugar la quinta edición del Torneo de Golf de Funds Society España en el Campo de Golf Isla Valdecañas. Habrá actividades paralelas para aquellos invitados que no practiquen este deporte. El evento finalizará con un almuerzo y un acto de entrega de premios.
Funds Society dispondrá de un autobús desde Madrid a Valdecañas para quien lo necesite.
El evento convalida por 4,5 horas de formación: es válido por 4,5 créditos de formación para CFA Charterholders y Certified Advisor-CAd.
Las plazas son limitadas. Por razones de cumplimiento, la asistencia al programa académico completo es obligatoria.
Acacia Inversión, gestora independiente especializada en la gestión de patrimonios, ha anunciado la incorporación de Borja Mardaras Esparza como gestor de patrimonios. Se une al equipo comercial con el objetivo de seguir fortaleciendo la propuesta de valor de la compañía, especialmente en el segmento de empresas, por el que la entidad apuesta y en el que aporta soluciones en todas sus múltiples necesidades.
Con esta incorporación, Acacia Inversión continúa su apuesta por el talento especializado y potencia sus capacidades como gestora de patrimonios, manteniendo la independencia y la coinversión como señas de identidad.
Mardaras proviene de Kutxabank, donde estuvo especializado en banca de empresas durante más de cinco años. Es licenciado en administración y dirección de empresas y en derecho por la Universidad de Deusto. Además, cuenta con un máster en mercados financieros y gestión de activos por el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) y un programa experto en asesoramiento financiero por la Universidad de Deusto.
Desde Kutxabank han explicado que, durante su trayectoria, Borja ha demostrado una gran capacidad en el desarrollo de soluciones adaptadas a las necesidades patrimoniales de cada cliente, combinando el conocimiento del área financiera con la jurídica; además, su experiencia en el ámbito de la banca de empresas supone un refuerzo para la estrategia de Acacia Inversión y el equipo comercial que dirige Joseba Tangido, compuesto por Josechu Martínez como sales manager, y los gestores de patrimonio Jorge Vildosola y Álvaro Rodríguez Franco, a los que se une Borja Mardaras Esparza.
“Estamos encantados de contar con Borja en nuestro equipo. Su entusiasmo y formación multidisciplinar contribuirán a fortalecer aún más nuestra propuesta, ayudando a dar respuesta a la compleja realidad patrimonial de inversores y empresas, mediante un servicio integral de calidad”, señala Álvaro Vitorero, consejero delegado.
En un panorama financiero global en constante evolución, los inversores buscan cada vez más estrategias que les brinden un mayor control sobre sus carteras. Una de las estrategias que está ganando terreno es la inversión en mercados emergentes excluyendo a China. Este enfoque ofrece varios beneficios y se alinea con la evolución del crecimiento económico mundial.
¿Por qué el cambio?
Históricamente, China ha desempeñado un papel fundamental en la evolución de los mercados emergentes, gracias a su rápido crecimiento económico y a su importante contribución al comercio mundial. Aunque el país ofrece buenas oportunidades, a medida que madura su mercado y evolucionan sus políticas económicas, muchos inversores están reconsiderando su exposición a la renta variable china. Quieren reducir su exposición o separarla de sus otras inversiones.
Hay muchas razones que explican este cambio de mentalidad. Entre ellas, se encuentran razones geopolíticas, económicas y estratégicas.
Gestión de la exposición a China
Una de las principales razones para adoptar una estrategia de mercados emergentes sin China es el deseo de gestionar la exposición al país en sus propios términos. A diferencia de muchos otros mercados emergentes, su economía y gobierno corporativo están fuertemente influenciados por las políticas estatales, lo que puede generar incertidumbre y volatilidad. Por ejemplo, las medidas represivas de los reguladores contra los gigantes tecnológicos y los promotores inmobiliarios han causado importantes alteraciones en el mercado.
Al excluir a China de sus carteras de mercados emergentes, los inversores pueden mitigar estos riesgos y tener un mayor control sobre la asignación táctica de activos. Esta estrategia puede aportar beneficios tanto en rendimiento como en diversificación.
Rendimiento
Las carteras de mercados emergentes que excluyen a China y se gestionan de forma activa pueden superar, y de hecho lo han hecho, tanto el índice MSCI que cubre todo el universo de mercados emergentes (incluida China) como el índice de referencia correspondiente que lo excluye. Lo hemos visto de primera mano con nuestra propia cartera desde principios de 2022.
Este buen comportamiento se debe al fuerte crecimiento de los beneficios en estas economías emergentes, que se espera que siga superando al de los mercados desarrollados este año. Además, estos mercados se benefician de una demografía favorable, el aumento del consumo y los avances tecnológicos.
Diversificación
Excluir a China de una cartera de mercados emergentes puede mejorar los beneficios de la diversificación. El universo sin el gigante asiático ofrece algunas oportunidades de inversión únicas, especialmente en áreas como la tecnología de la información y los servicios financieros.
En particular, mercados emergentes como India, Taiwán y Corea del Sur albergan empresas líderes que juegan un papel fundamental en la cadena de suministro tecnológica global. Por ello, esperamos que el impresionante comportamiento bursátil de las empresas tecnológicas se extienda más allá del mercado estadounidense. Por ejemplo, el índice MSCI EM ex China incluye más acciones de TI y servicios financieros que el índice MSCI EM, lo que ofrece a los inversores un perfil de riesgo-recompensa distinto.
Cuatro temas que impulsan a los mercados emergentes sin China
Varios temas importantes están configurando el panorama de inversión en los mercados emergentes sin China, lo que los convierte en opciones atractivas para las estrategias de inversión a largo plazo:
Consumo. El aumento del gasto de los consumidores domésticos es un importante motor de crecimiento en muchos mercados emergentes. Países como India están experimentando un aumento en el número y el poder adquisitivo de los consumidores de clase media, lo que impulsa la demanda de bienes y servicios. Este cambio estructural en los hábitos de consumo, acelerado por la pandemia, ha dado lugar a un crecimiento en las compras en línea y otras experiencias de venta al por menor ‘modernas’.
Tecnología. La innovación tecnológica es otro tema clave. Asia septentrional, en particular Taiwán y Corea del Sur, domina la producción mundial de semiconductores, esenciales para diversas aplicaciones tecnológicas, desde la inteligencia artificial (IA) hasta la electrónica de consumo. El sector de los servicios de TI de India también se encuentra en una buena trayectoria de crecimiento y está preparado para capturar una importante cuota de mercado en la próxima década.
Transición ecológica. El cambio global hacia la sostenibilidad y la energía verde presenta importantes oportunidades en los mercados emergentes. América Latina, por ejemplo, es rica en minerales como el cobre y el litio, esenciales para la transición ecológica. La demanda de estos recursos aumenta a medida que el mundo avanza hacia las fuentes de energía renovables y la electrificación del transporte.
Deslocalización.La reconfiguración de la cadena de suministro es otro factor que beneficia a los mercados emergentes sin China. A medida que las empresas buscan reducir su dependencia del país asiático, recurren a otros mercados emergentes en busca de soluciones de fabricación y cadena de suministro. México, por ejemplo, está experimentando un aumento de la inversión en su sector industrial, impulsado por estas tendencias, y se ha convertido en la mayor fuente de importaciones de Estados Unidos.
Pero ¿por qué ahora?
El momento para invertir en mercados emergentes sin China, es favorable. Tras años de abandono en muchos países, finalmente el gasto de capital (capex) a nivel global está creciendo. Cuando esto ha sucedido antes, los mercados emergentes se han beneficiado enormemente.
Además, aunque las expectativas se han reducido, los recortes anticipados de los tipos de interés por parte de los bancos centrales este año ayudarán a sostener los mercados de renta variable. Esto es especialmente cierto en los mercados emergentes, donde las condiciones macroeconómicas están, en muchos aspectos, en mejor forma que en los mercados desarrollados.
Las valoraciones de las acciones de los mercados emergentes sin China, también se encuentran en mínimos de varias décadas en comparación con los mercados desarrollados. A pesar de la popularidad del mercado indio, creemos que todavía hay oportunidades que se pasan por alto en las acciones de los principales bancos y consumidores de este país. Las bajas valoraciones ofrecen un punto de entrada favorable para los inversores. Los precios bajos, combinados con las expectativas de pago de dividendos, significan un mayor potencial de ganancias.
Conclusiones finales
La influencia económica de China es innegable e impulsa el crecimiento y la innovación a nivel mundial. Sin embargo, centrarse en otros mercados emergentes puede diversificar las inversiones, reducir la dependencia de un solo país y descubrir nuevas oportunidades.
Al excluir a China de una cartera de mercados emergentes, los inversores pueden enfocar su atención en regiones infrarrepresentadas y aprovechar mercados únicos y de alto potencial. Los inversores pueden centrarse en diversas oportunidades regionales, beneficiándose de temas atractivos a largo plazo como el consumo, la tecnología, la transición ecológica y la deslocalización cercana.
A medida que el panorama económico mundial sigue evolucionando, las estrategias de mercados emergentes fuera de China presentan una opción viable y, a menudo, atractiva para los inversores que buscan construir una cartera con visión de futuro.
Hay determinados factores que no podemos conocer, por mucho que analicemos los datos, los mercados o leamos informes. Aceptar lo desconocido nos permite centrarnos en los aspectos que sí podemos cuantificar y comprender, lo que nos permite tomar decisiones fundamentadas.
Esto es especialmente cierto en la inversión. En teoría, las valoraciones deberían reflejar un grado razonable de confianza sobre el potencial de riesgo y la rentabilidad de una inversión. O, dicho de otro modo, ¿cuánta incertidumbre estás dispuesto a aceptar para realizar una nueva inversión o mantenerla?
¿Cuál es tu nivel de tolerancia?
Los inversores en activos de mayor riesgo, como las acciones o las criptomonedas, deben tener una mayor tolerancia a la incertidumbre. Aunque es fácil dejarse llevar por el “momentum”, la irracionalidad o la emoción de un mercado alcista en una acción o sector, es importante recordar que la situación puede cambiar en un instante.
Después de dos años con rentabilidades superiores al 20% en la renta variable estadounidense, los recientes acontecimientos en el sector de la inteligencia artificial en EE. UU. han puesto de manifiesto que los precios de las acciones pueden moverse bruscamente en ambas direcciones.
Los informes sobre DeepSeek, una startup china hasta ahora desconocida, que ha desarrollado un modelo de lenguaje por una fracción del coste de las plataformas estadounidenses, ha generado preocupación sobre una posible burbuja en la inteligencia artificial y sobre una empresa en particular. El 27 de enero, las acciones de Nvidia cayeron un 16,97%, lo que supuso una pérdida de casi 600.000 millones de dólares en su capitalización de mercado, la mayor caída en un solo día para una compañía estadounidense.
Las correcciones bursátiles suelen ser inesperadas, ocurren rápidamente y pueden tardar años en recuperarse. Un ejemplo relevante para el actual mercado bursátil estadounidense, dominado por la tecnología, es el estallido de la burbuja puntocom. Tras caer un 75% entre marzo de 2000 y octubre de 2002, el Nasdaq tardó 15 años en recuperarse por completo.
Doble riesgo
Los inversores en crédito también deben lidiar con la incertidumbre y, en la actualidad, una de las principales fuentes de riesgo proviene de la nueva administración en EE. UU. En lo que va de año, hemos visto una gran preocupación por los aranceles. Por ejemplo, en un primer momento, los mercados intentaban evaluar el impacto de un aumento del 25% en los aranceles sobre las importaciones de Canadá y México; posteriormente, se anunció que dichos incrementos quedarían en pausa durante un mes.
Las consecuencias a largo plazo de otros cambios en la política estadounidense, como las reformas en inmigración y desregulación, son igualmente difíciles de cuantificar. Tal vez resulten positivas para el crecimiento de EE. UU. y para las empresas centradas en el mercado doméstico. Pero también podrían generar presiones inflacionarias y afectar significativamente a los tipos de interés y el valor de los activos financieros.
Nadie sabe con certeza cómo se desarrollarán estos acontecimientos. Sin embargo, a diferencia de la renta variable o las criptomonedas, los inversores en crédito pueden apoyarse en los fundamentos matemáticos de los bonos. Podemos calcular cuánto margen de seguridad existe en distintas partes de la curva de crédito antes de que un aumento en los tipos de interés o spreads comience a afectar negativamente a los retornos.
Los anuncios desde Washington pueden generar volatilidad en distintos momentos, pero es poco probable que provoquen una oleada de impagos en los bonos emitidos por empresas Investment Grade y High Yield de alta calidad en el corto plazo. Por lo tanto, los inversores en bonos con vencimiento en los próximos 1 a 3 años pueden confiar en que seguirán cobrando los cupones y recibirán el capital íntegro al vencimiento.
¿Seguridad en los números?
Esto se refleja en los “breakevens”: cuánto tendrían que subir los rendimientos o los spreads antes de que el retorno total del bono sea negativo en toda la curva de crédito. Como destaca el gráfico 1, el aumento de los rendimientos en los últimos tres años ha llevado a un incremento proporcional en los breakevens en todas las partes de la curva de crédito estadounidense.
Sin embargo, el margen frente al incremento en Yields y spreads es significativamente mayor en la parte corta de la curva (1 a 3 años), alrededor del 2,7%, y disminuye a medida que se extiende el vencimiento. Una tendencia similar se observa en los mercados europeos y británicos.
Sin embargo, en el mundo de la inversión, no existen las garantías. Habrá momentos en los que las condiciones sean propicias y haya oportunidades para generar grandes beneficios, pero también habrá periodos en los que la incertidumbre justifique un enfoque más pragmático.
Los inversores con una baja tolerancia a la incertidumbre y una mayor preferencia por el control de su inversión pueden encontrar lo que buscan en crédito de alta calidad y corta duración.
Tribuna de Tatjana Greil Castro, co-responsable de Mercados Públicos en Muzinich&Co y la gestora principal del fondo Muzinich Enhancedyield Short Term.
En un entorno en el que la información precisa y accesible es clave para la toma de decisiones, FlexFunds continúa fortaleciendo su oferta de servicios para los gestores de activos con plataformas reconocidas a nivel institucional. Ahora, Morningstar se suma a los proveedores de primer nivel, consolidando la visibilidad y el alcance de los vehículos de inversión (ETPs) bajo el programa de securitización de FlexFunds, según anunció la firma en un comunicado.
A partir de marzo de 2025, los datos cualitativos y cuantitativos de los ETPs estarán disponibles en Morningstar Direct, una herramienta esencial para inversores institucionales, y en su sitio web público. Esta integración amplifica la exposición de los vehículos de inversión, refuerza la transparencia y proporciona acceso a análisis avanzados en una de las plataformas más confiables del sector.
La combinación de proveedores de precios que ofrece el programa de FlexFunds, entre ellos Morningstar, Bloomberg, LSEG Refinitiv y SIX Financial permite una visión integral del mercado, la construcción de un track récord público para el gestor, facilitando decisiones informadas y estratégicas.
“Poner los huevos en diferentes cestas” es un refrán popular que también es aplicable al mundo de las inversiones. Y tiene que ver con la diversificación del riesgo. Este término es crucial para tener una cartera equilibrada y evitar los posibles sustos que puedan dar los vaivenes del mercado. En Mapfre AM ofrecen las claves para comprender este aspecto importante para una inversión exitosa.
¿Qué es la diversificación del riesgo?
La diversificación del riesgo es una estrategia que consiste en distribuir el capital entre diferentes activos financieros para reducir la exposición a cualquier riesgo particular. El principio básico de la diversificación es que al distribuir las inversiones en varios activos en lugar de concentrar el capital en uno solo, se puede reducir el impacto negativo de la volatilidad o el bajo rendimiento de un activo específico.
La diversificación es tan importante porque se basa en la premisa de que distintos activos suelen reaccionar de manera diferente ante eventos económicos, políticos o financieros. Al combinar activos que no están correlacionados o que tienen correlaciones negativas, el riesgo se dispersa, lo cual significa que las pérdidas en un activo pueden ser compensadas por las ganancias en otros.
Pero no hay que descuidarse. Aplicar esta práctica a una cartera no significa que se eliminen completamente las pérdidas -o el riesgo potencial de sufrirlas-: lo que se pretende es sumar más esfuerzos en la protección del patrimonio, al reducir la exposición a los riesgos específicos de un activo. Esto, en consecuencia, contribuye a disminuir la probabilidad de pérdidas significativas.
La diversificación puede aplicarse a nivel de activos individuales, de clases de activos, como acciones, bonos, activos alternativos, etcétera, o incluso a nivel geográfico, incorporando activos internacionales en la cartera.
¿Por qué es clave la diversificación?
Las principales razones por las que es importante para tus inversiones tener una cartera bien diversificada son varias, según Mapfre AM:.
1.- Reducción del riesgo: es la más obvia pero no por eso deja de ser la principal ventaja. La diversificación es el mayor aliado para la reducción del riesgo de la cartera. Si una inversión no funciona bien, las otras pueden compensar las pérdidas, minimizando el impacto negativo en tu inversión global.
2.- Optimización de rendimientos: aunque la diversificación no garantiza rentabilidades altas, sí puede ayudar a lograr una relación más equilibrada entre riesgo y retornos. Al invertir en diferentes tipos de activos, puedes aprovechar las oportunidades de crecimiento en varios sectores sin asumir un riesgo excesivo.
3.- Protección contra la volatilidad: los mercados financieros son volátiles y pueden ser impredecibles. Diversificar tus inversiones puede ayudar a suavizar las fluctuaciones del mercado, proporcionando una mayor estabilidad a tu cartera.
4.- Mitigación de riesgos específicos: como ya hemos visto, invertir en una sola acción o sector expone tu cartera a riesgos específicos, como problemas financieros de una empresa o cambios regulatorios en un sector particular. La diversificación dispersa estos riesgos, protegiendo tu inversión de eventos adversos específicos.
¿Cómo diversificar la cartera?
Diversificar una cartera implica distribuir tus activos entre diversas clases de activos, sectores, regiones geográficas y activos individuales para minimizar el riesgo y aumentar la estabilidad. Aquí hay algunos puntos que tener en cuenta a la hora de hacerlo.
1.- Variedad de activos: Incluye diferentes tipos de activos en tu cartera, como acciones, bonos, inmobiliario, fondos de inversión o ETFs. Cada tipo de activo tiene diferentes niveles de riesgo y rendimiento.
2.- Diversificación geográfica: No hay que limitar las inversiones a un solo país o región. Invertir en mercados internacionales puede proteger la cartera de riesgos económicos y políticos específicos de una región.
3.- Diversificación sectorial: Invierte en diferentes sectores de la economía, como tecnología, salud, consumo, energía y finanzas. Cada sector responde de manera distinta a las condiciones del mercado.
4.- Diversificación temporal: Es necesario considerar la inversión en diferentes horizontes de tiempo. Algunas inversiones a corto plazo pueden proporcionar liquidez, mientras que las inversiones a largo plazo pueden ofrecer mayores rendimientos.
5.- Reevaluación y ajustes: La diversificación no es una estrategia de «configurar y olvidar». Hay que reevaluar y ajustar la cartera periódicamente para asegurarse de que sigue alineada con los objetivos financieros y tolerancia al riesgo.
6.- Distribuir entre activos con correlación negativa: Dentro de cada clase de activos, es necesario elegir aquellos que no tengan una alta correlación entre sí. Esto implica que sus precios suelen moverse de manera distinta ante los eventos del mercado.
7.- Tener una cartera equilibrada: No es necesario tener una gran cantidad de activos para tener una cartera bien diversificada. Con una combinación de 10 a 20 activos ya es suficiente para lograr una adecuada distribución.
8.- Contactar con un experto financiero: Por último, pero no por ello menos importante, es adecuado ponerse en contacto con un experto financiero que haga de guía y aconseje sobre la mejor disposición de la cartera.