Alternativos, IA e indexación, los tres ejes operativos de los selectores

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Foto cedidaDe izquierda a derecha: Leonardo López, CAIA, Country Head Iberia & Latam de Oddo BHF Asset Management; Paloma Álvarez López, directora de equipo en DPM Solutions & Private Client Portfolio de CaixaBank AM; Álvaro de la Rosa, selector de fondos de Abante Asesores; Juan Luis Luengo, Senior Advisory Portfolio Manager de Santander Private Banking y Pablo Monjardín, Head of Global Asset Allocation de Abanca.

La II edición del Funds Society Leaders Summit, en colaboración con CFA Society España, contó con un panel de selectores que desgranó cómo están cambiando las carteras, como eje fundamental. Moderada por Leonardo López, CAIA, Country Head Iberia & Latam de Oddo BHF Asset Management, la mesa redonda desveló las demandas de los selectores, trató el papel de los ETFs, los activos alternativos y la inteligencia artificial en las carteras, entre otros temas. 

Paloma Álvarez López, directora de equipo en DPM Solutions & Private Client Portfolio de CaixaBank AM, ve necesario para una correcta selección de fondos, primero, tener acceso a los mejores de cada categoría y, segundo, contar con fondos consistentes con las filosofías de inversión, “para que encontremos exactamente lo que se dice en la gestión”. Sin olvidar la transparencia, es decir, “un zoom de la composición de los fondos”. 

Por su parte, Juan Luis Luengo, Senior Advisory Portfolio Manager de Santander Private Banking, admite que su obsesión era construir una lista que fuera “suficientemente grande” de productos y suficientemente buena “para tener ese escaparate con todas las opciones posibles. Pero el futuro depara una metodología distinta, según Luengo, apoyada en la búsqueda de descorrelación con el mercado, la consistencia del producto, un buen proceso de inversión, etcétera. 

Asimismo, Álvaro de la Rosa, selector de fondos de Abante Asesores, ve indispensable conocer mejor el producto. Mientras, Pablo Monjardín, Head of Global Asset Allocation de Abanca, ve indispensable conocer mejor el producto, pero también tener un proceso bien definido y contar con rapidez para llevar los productos incluidos en la lista a la cartera. En definitiva, “anticiparle al selector cuáles son los títulos que necesita, cuáles son las ideas que se están analizando desde el punto de vista de asesoramiento, desde el punto de vista del gestor de carteras, para que luego el selector se analice y tenga su responsabilidad de conocer muy bien el universo, conocer muy bien la industria”, explica Mojardín. 

Álvarez, eso sí, es partidaria de contar con listas amplias porque “tenemos que atender la demanda de muchos tipos de clientes”. Además, lo idóneo es que esas listas estén respaldadas por análisis de inversión.

En este punto, De la Rosa desveló que observa concentración en la oferta de fondos elegibles pero también que hay muchos mercados en los que se han habilitado “muchas oportunidades abiertas”. Luengo, por su parte, admitió que una de las mejoras que han ido introduciendo en el equipo es incrementar la comunicación de análisis y gestión, o asesoramiento. “En el momento que sale una oportunidad que pensamos que es buena, pasamos al equipo de análisis esta propuesta” para aprobarla. 

Indexación

La indexación fue uno de los grandes temas tratados en el panel. Monjardín apuntó queda juego en la parte de renta fija. En la parte de renta variable, asegura el experto, ve una tendencia muy clara hacia la indexación, pero él se inclina preferentemente por combinar la gestión pasiva dentro de la renta variable con gestores activos, que aporte algo diferente. De la Rosa coincidía en buena parte con Monjardín, puesto que es partidario de que parte de la cartera esté en gestión activa, pero también que existen fondos temáticos y sectoriales que cuentan con compañías interesantes que no entran en los grandes índices y que sirven para diversificar la inversión.

Álvarez ve interesante la indexación para tener exposición a “determinadas áreas geográficas, muy concretas”, mientras que Luengo admitió que la indexación es el futuro, pero también que, en su caso, se fija bastante en los costes. 

Inteligencia artificial

También hubo tiempo para hablar de la temática de moda, la inteligencia artificial. Monjardín afirmó que la IA “ha venido a cambiar prácticamente cada una de las fases del proceso”, desde la análisis y selección de los fondos hasta la gestión de carteras, de tal manera, que “puede añadir un extra en gestión discrecional de carteras”, además de “ser capaces de cubrir un mayor universo de fondos” . Luengo hizo referencia a que la búsqueda de la eficiencia que promete la IA puede suponer, “más tiempo para tomar decisiones”, aunque también observa que la IA también está cambiando los clientes, “que llegan con respuestas de ChatGPT”.

Eso sí, pese a los cambios que se avecinan, Álvarez ve un aspecto inmutable a pesar de la IA: el criterio profesional, que “no va a desaparecer”. Es decir, será un complemento para tomar decisiones o distinguir la filosofía de inversión de los fondos, pero no sustituirá a la figura humana en otros aspectos, según la experta. 

Alternativos

En inversión en mercados alternativos, De la Rosa asegura que los alternativos líquidos se irán incorporando a las carteras, mientras que el proceso de los ilíquidos será un poco más lento. Incluso, admite que han sido más selectivos en los últimos dos años a la hora de incluirlos en las carteras. 

Por su parte, Luengo reconoce que la inclusión de este tipo de activos en las carteras ha sido cliente a cliente, examinando cuáles van a poder tener acceso en sus carteras dependiendo de su situación personal. Respecto a los alternativos semi líquidos, los evergreen, Luengo opinó que algo que es ilíquido per se, no se convierte en líquido por un mero cambio y rechazó por ahora su uso en detrimento de otras opciones, como los alternativos líquidos.

Monjardín, si bien observa cierta “sobre promesa” sobre la inversión en alternativos, sí ve margen o capacidad para incorporar alternativos con el formato tradicional de fondo cerrado, “sobre todo en la parte de banca privada”. 

Álvarez ve valor en los activos líquidos e ilíquidos dentro de la inversión alternativa y valoró la descorrelación que implica este tipo de inversiones. “Hay futuro”, sentencia. 

Como cierre del panel, los tres ponentes coincidieron en la necesidad de romper con la dinámica de entender la rentabilidad como un input y, por tanto, de romper con el sesgo de “mirar hacia atrás, del sesgo del retrovisor”.

Los españoles confían en la IA para mejorar su ahorro

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Los españoles ahorran y acumulan menos patrimonio que la media de sus vecinos europeos, pero muestran una mayor predisposición hacia las herramientas basadas en IA. Esta es la principal conclusión del estudio European Savings Barometer, una iniciativa presentada por Crédit Agricole y realizada en colaboración con Occurrence-Ifop en Francia, Alemania, Italia y España.

Según el documento, que analiza los hábitos, las decisiones y las expectativas de los ahorradores en estos cuatro mercados, España muestra un clara dualidad entre menor ahorro y mayor confianza en la IA.

Según explica en sus conclusiones, esta apertura, no obstante, está condicionada por la confianza: los ahorradores buscan garantías, transparencia y una comprensión clara del funcionamiento de estas herramientas antes de delegar en ellas la gestión de sus ahorros.

En línea con esta tendencia, la confianza sigue siendo el principal requisito para avanzar en la digitalización del ahorro: el 34% prioriza la solvencia financiera y las garantías de la plataforma, el 32% la transparencia en las comisiones y el 26% la información clara sobre sus ahorros e inversiones. La predisposición a utilizar soluciones automatizadas también es superior: el 38% permitiría a la IA aplicar reglas predefinidas para gestionar una parte de sus ahorros, frente al 36% de media, mientras que el 32% podría trasladar sus ahorros a una plataforma predominantemente automatizada durante los próximos 12 meses, frente al 27% de media.

Movilidad del ahorro: La brecha de ahorro se reduce a medida que el patrimonio permite una inversión más activa

En España, la movilidad del ahorro se sitúa ligeramente por debajo de la media de los mercados analizados. Durante los últimos 12 meses, el 43% de los ahorradores españoles tomó alguna decisión respecto a una parte de sus ahorros, frente a una media del 44,9%. La capacidad de ahorro también es inferior: los españoles destinan una media de 506 euros al mes al ahorro frente a los 617 euros de media en los mercados analizados y, han acumulado un patrimonio de 51.560 euros, frente a una media de 85.055 euros, lo que supone una diferencia cercana al 40%.

Sin embargo, el patrimonio sigue siendo el principal motor de la vitalidad del ahorro en España: entre los ahorradores con más de 100.000 euros en activos, el Savings Vitality Index alcanza los 69 puntos, frente a 53 puntos entre quienes se sitúan por debajo de este umbral. Esto confirma que, una vez que los ahorradores españoles han acumulado un patrimonio significativo, aumenta considerablemente su interés por una gestión más activa y por la diversificación.

Los ahorradores españoles adoptan una estrategia equilibrada en materia de riesgo: el 39% busca equilibrar riesgo y rentabilidad en su estrategia de ahorro. Los depósitos a la vista (43%), los fondos de inversión (39%) y los productos de ahorro para la jubilación o fondos de pensiones (33%) son los productos más extendidos entre los ahorradores. La creación de un colchón financiero de seguridad continúa siendo la principal motivación para ahorrar, señalada por el 37% de los encuestados, por delante de objetivos a largo plazo como la jubilación o ayudar económicamente a sus hijos (26%).

Confianza en las plataformas digitales: La predisposición digital convive con la demanda de asesoramiento de confianza

El panorama del ahorro en España se estructura en torno a tres perfiles significativos y de tamaño similar:

  • Digital Project Seekers → Ahorradores orientados a proyectos digitales (22,3%)
  • Guided Safety Seekers → Ahorradores que buscan seguridad y asesoramiento (22,2%)
  • Digital Wealth Movers → Ahorradores digitales orientados a la gestión patrimonial (18,9%)

Esta distribución configura un mercado dual: por un lado, un segmento dinámico y orientado hacia lo digital, abierto a nuevas soluciones; por otro, un segmento centrado en la confianza, el asesoramiento y la seguridad. Los dos perfiles con una mayor orientación digital – Digital Project Seekers y Digital Wealth Movers – representan conjuntamente el 41,2% de los ahorradores españoles y registran puntuaciones en el Índice de Confianza en la IA (AI Confidence Index),  significativamente superiores a la media nacional.

Al mismo tiempo, una proporción significativa de los ahorradores corresponde al perfil Guided Safety Seekers (22,2%), lo que pone de manifiesto la necesidad de combinar las herramientas digitales con el apoyo y la confianza que proporciona el asesoramiento humano. Este perfil tiene una edad media más elevada y presenta una menor movilidad del ahorro (Mobility Index de 29, frente a 42 en el resto de los ahorradores españoles) y busca principalmente asesoramiento antes de tomar decisiones: el 97% solicita asesoramiento sobre sus ahorros y el 82% prefiere un asesor humano frente a uno digital.

Automatización e IA: España lidera en predisposición hacia la IA, pero la confianza sigue siendo el factor decisivo

En términos generales, los ahorradores españoles muestran una actitud más favorable hacia la IA que sus vecinos europeos. El 33% confía plenamente tanto en las plataformas digitales como en la IA, frente al 30% en el resto de los mercados analizados. Los ahorradores españoles también muestran una mayor predisposición a considerar el uso de la automatización que sus homólogos europeos: el 47% está totalmente de acuerdo con que el asesoramiento automatizado puede ayudarles a elegir y supervisar sus productos de ahorro, siempre que comprendan cómo funciona, frente al 44% en el resto de países.

La disposición a delegar parte de la gestión también supera la media: el 38% estaría dispuesto a permitir que la IA aplique reglas predefinidas para gestionar una parte de sus ahorros, frente al 36% en el resto de mercados analizados. Asimismo, el 32% afirma que podría trasladar sus ahorros a una plataforma predominantemente automatizada durante los próximos 12 meses, frente a una media del 27%. Esta predisposición continúa estando claramente condicionada por la necesidad de contar con garantías y generar confianza: la solvencia financiera y las garantías de la plataforma (34%), la transparencia en las comisiones (32%) y la información clara sobre los ahorros y las inversiones (26%) son los principales factores que, según los ahorradores españoles, les proporcionarían confianza antes de trasladar sus ahorros a una plataforma digital.

Además, en este marco, Crédit Agricole ha desarrollado el Savings Vitality Index, un indicador propio que combina tres dimensiones: la movilidad del ahorro, la confianza en las plataformas digitales y la predisposición hacia la automatización y la inteligencia artificial (IA). España obtiene una puntuación de 52 sobre 100, frente a una media de 53 puntos en el resto de mercados analizados en términos de vitalidad del ahorro.

Guía multiactivo de renta fija de mercados amplios: Morgan Stanley describe un mundo de creciente dispersión

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El rasgo definitorio del entorno de inversión actual ya no es simplemente la existencia de tipos de interés más altos, sino la creciente dispersión entre países, sectores e emisores. Aunque el crecimiento global se ha mostrado resiliente a pesar de los elevados tipos, la incertidumbre inflacionista y las tensiones geopolíticas, los motores subyacentes del crecimiento están cada vez menos sincronizados. La capacidad fiscal difiere drásticamente entre países, la adopción de la inteligencia artificial está creando claros ganadores y perdedores, y las políticas comerciales están reconfigurando las cadenas de suministro y los flujos de capital. El resultado es un mundo en el que los resultados económicos y de mercado se diferencian cada vez más, generando tanto oportunidades como riesgos para los inversores activos.

La política monetaria refleja de forma creciente esta dispersión. La era de las actuaciones coordinadas entre bancos centrales parece haber quedado atrás, ya que los responsables de las políticas responden a distintas presiones inflacionistas, trayectorias de crecimiento, condiciones del mercado laboral y realidades fiscales. Algunas economías siguen enfrentándose a una inflación persistente y a una demanda sólida, mientras que otras afrontan un desaceleración del crecimiento y mayor presión para aplicar recortes. La divergencia entre bancos centrales se está convirtiendo en un rasgo estructural de los mercados, más que en una anomalía cíclica.

Estas mismas fuerzas son aún más evidentes dentro de los mercados de crédito. Los fundamentales corporativos se mantienen en general saludables, pero la brecha entre ganadores y perdedores continúa ampliándose. La inversión vinculada a la IA en tecnología, suministros públicos (utilities), infraestructura energética y centros de datos está generando sustanciales necesidades de capital y emisión de deuda, mientras que la disrupción tecnológica desafía modelos de negocio consolidados en numerosos sectores. Con los diferenciales de crédito en niveles históricamente estrechos, la dispersión importa más que nunca. Consideramos que la oportunidad reside menos en capturar una mayor compresión de diferenciales y más en identificar a los futuros ganadores evitando a los perdedores del mañana.

Los mayores rendimientos de partida siguen siendo una de las oportunidades más atractivas para los inversores en renta fija. Tras más de una década de tipos excepcionalmente bajos, los inversores pueden volver a obtener atractivos niveles de ingresos sin necesidad de descender excesivamente en el espectro de calidad crediticia. Los rendimientos reales también se encuentran cerca de la parte alta del rango posterior a la crisis financiera global, lo que hace que las valoraciones resulten atractivas no solo desde la perspectiva de la rentabilidad total, sino también sobre una base real. El retorno de entradas significativas de flujos hacia la renta fija refleja esta realidad, a medida que los inversores reconocen que los ingresos y el carry, más que la compresión de diferenciales, impulsarán la mayor parte de las rentabilidades futuras.

La demanda de renta fija de alta calidad se ha mantenido excepcionalmente fuerte. Los compradores en busca de cupón continúan atraídos por el activo gracias a sus rentabilidades atractivas, mientras que muchos inversores mantienen infraponderaciones históricas en renta fija tras años de tipos bajos y fuerte comportamiento de la renta variable. Al mismo tiempo, la magnitud de las ganancias bursátiles en los últimos años ha generado un impulso natural de reequilibrio de carteras hacia los bonos. Estos flujos han ayudado a respaldar el crédito de alta calidad y los mercados securitizados, incluso en un contexto de elevadas emisiones.

Quizás el factor más relevante sea que los índices de referencia ponderados por capitalización de deuda continúan concentrándose en los segmentos más endeudados del mercado. Los gobiernos con mayores déficits emiten más deuda y, por tanto, ostentan un mayor peso en el índice. De igual modo, los sectores con mayores necesidades de financiación pasan a ocupar proporciones más elevadas en los índices corporativos, independientemente de su valoración, apalancamiento o fundamentales. En el índice U.S. Aggregate, la exposición a deuda pública estadounidense (Treasuries) se ha más que duplicado en las últimas dos décadas, al tiempo que la duración ha aumentado significativamente, dejando a los inversores pasivos con una concentración y una sensibilidad a los tipos de interés mayores de lo que perciben. A nuestro juicio, esto genera una desconexión creciente entre la composición de los índices y las oportunidades de inversión reales.

Esto implica también que algunas de las oportunidades más atractivas puedan encontrarse fuera de los índices de referencia tradicionales. El universo elegible de renta fija más allá del U.S. Aggregate es más amplio y diverso que el propio índice, abarcando crédito securitizado, deuda soberana global, mercados emergentes, préstamos, financiación privada y directa, entre otras áreas donde los inversores activos pueden actuar con mayor deliberación respecto a valoración, estructura, calidad crediticia y liquidez. Un enfoque puramente pasivo corre el riesgo de asignar capital en función de dónde se ha emitido deuda, en lugar de hacerlo donde el inversor recibe una compensación adecuada por el riesgo asumido.

Este entorno refuerza la importancia de la gestión activa, la asignación dinámica de activos y la construcción de carteras resilientes. Con diferenciales estrechos, mayor dispersión macroeconómica y fundamentales divergentes entre emisores, el margen de error es menor. Esto justifica mejorar la calidad de la cartera, priorizando modelos de negocio duraderos, balances sólidos y sectores que remuneren adecuadamente el riesgo. La renta fija de mayor calidad, los activos securitizados y las exposiciones crediticias seleccionadas ofrecen la oportunidad de obtener ingresos atractivos manteniendo la resiliencia ante diversos escenarios económicos. En un mundo con abundante carry pero potencial limitado de compresión de diferenciales, el éxito dependerá menos de buscar rentabilidad adicional y más de preservar el capital, evitar créditos en deterioro, rotar dinámicamente entre sectores y países, y permitir que el cupón se acumule con el tiempo.

Temas clave para la segunda mitad de 2026

  • Aumento de la dispersión macroeconómica: Impulsa una mayor diferenciación entre países, mercados de tipos, divisas, sectores e emisores.

  • Divergencia entre bancos centrales: Se consolida como un rasgo estructural del mercado; la Fed liderada por Warsh añade incertidumbre sobre su función de reacción, con un sesgo de riesgos más orientado a nuevos endurecimientos que a recortes.

  • Rendimientos de partida elevados: Siguen ofreciendo una oportunidad atractiva para incrementar la asignación a renta fija y mejorar los ingresos de la cartera.

  • Tipos reales en máximos: Permanecen cerca de la parte alta de su rango post-crisis financiera, haciendo atractivas las valoraciones en términos reales y nominales.

  • Prevalencia del carry: Los flujos hacia la renta fija reflejan la preferencia por el ingreso y el carry como motores principales de rentabilidad, apoyados por el reequilibrio tras años de ganancias bursátiles.

  • Presión fiscal y concentración: Los déficits fiscales respaldan el crecimiento pero elevan las primas de plazo, la diferenciación soberana y la concentración en los índices de emisores endeudados.

  • Riesgo geopolítico y energético: La incertidumbre sobre Irán, los mercados de energía y las negociaciones de paz constituye un riesgo macro clave con impacto en inflación, breakevens, políticas monetarias y divisas.

  • Impacto desigual de la IA: La inversión en IA sigue siendo un potente motor de crecimiento, aunque sus costes y beneficios se distribuyen de forma muy desigual.

  • Selección estricta de crédito: Ante diferenciales estrechos a nivel de índice, cobra máxima importancia la selección de activos (bottom-up) y la gestión de riesgos a la baja.

  • Preferencia por la resiliencia: Favorecemos exposiciones de alta calidad, balances sólidos y sectores respaldados por fundamentales duraderos.

  • Importancia de la asignación activa: La concentración de los índices pasivos en emisores altamente endeudados hace imprescindible la gestión activa fuera del índice.

  • Alta convicción en crédito securitizado: Mantenemos fuerte convicción en este segmento debido a sus atractivas valoraciones relativas, el buen comportamiento del colateral y unos factores técnicos favorables.

  • Preservación de capital: En un entorno de alto carry, evitar perdedores crediticios resulta tan decisivo como identificar a los futuros ganadores.

Temas y posicionamiento para 2026

TemaPosicionamiento
Mayores tipos reales e inflación persistente definen la oportunidad a medio año.Sobreponderar TIPS estadounidenses y exposición selectiva a rendimientos reales; mantener estrategias ligadas a la inflación donde los breakevens ofrezcan un umbral exigente bajo.
La divergencia entre bancos centrales se ha acentuado.Mantener exposición selectiva a la duración en lugar de asumir riesgo global; favorecer mercados donde la vulnerabilidad del crecimiento y la valoración real sean atractivas, evitando donde la normalización plantee riesgos al alza en los tipos.
Irán y los mercados energéticos siguen siendo fuentes de riesgo e inflación.Mantener exposición a inflación y estrategias selectivas de tipos reales; favorecer posiciones en países, divisas y sectores resistentes a la volatilidad energética.
Restricciones fiscales y geopolítica elevan la diferenciación soberana.Enfatizar la selección de países en los tipos de mercados desarrollados; retener valor en el tramo largo real en mercados selectos exigiendo mayor prima donde la credibilidad fiscal esté en duda.
Activos de riesgo resilientes, pero diferenciales estrechos.Reducir la dependencia de la compresión de diferenciales; enfatizar el carry, la asignación sectorial y la selección de títulos individuales como motores de rentabilidad.
El crédito securitizado se mantiene como posición de alta convicción.Mantener sobreponderación en titulación hipotecaria de agencias (MBS), hipotecaria residencial no agencias (RMBS), hipotecaria comercial (CMBS) y titulaciones de activos (ABS) seleccionadas, priorizando colaterales de alta calidad.
El crédito corporativo entra en fase tardía del ciclo.Infraponderar crédito corporativo Investment Grade en general; preferir Europa sobre EE. UU., favorecer el sector financiero y mantener cautela en High Yield seleccionando por dispersión.
La inversión en IA e infraestructuras impulsa el crecimiento.Mantener sesgo hacia la alta calidad; comprar emisores con flujos de caja duraderos y poder de fijación de precios, evitando balances vulnerables a costes de capital (capex) o disrupción tecnológica.
Los mercados emergentes se benefician del carry y tipos reales.Sobreponderar emisores soberanos, corporativos y divisas emergentes seleccionadas con marcos de política monetaria creíbles y diferenciales reales atractivos.
Los préstamos apalancados (leveraged loans) mejoran su atractivo.Pasar a sobreponderar; centrarse en emisores de mayor calidad y sectores resilientes donde los diferenciales actuales compensan adecuadamente el riesgo de refinanciación.
Divisas altamente sensibles a shocks de política monetaria y energía.Favorecer divisas emergentes de alto carry respaldadas por fundamentales, evitando posiciones direccionales amplias donde la reacción de los bancos centrales sea incierta.

Perspectiva sectorial: Dónde encontramos valor

Las valoraciones siguen siendo estrechas en el conjunto de la renta fija, pero los activos de riesgo han demostrado resiliencia frente a la inflación persistente, las expectativas de política monetaria más ajustadas y la incertidumbre geopolítica. La fuerte demanda de rendimiento nominal, los fundamentales sólidos y unos técnicos favorables han permitido absorber emisiones de deuda muy cuantiosas. Dado que la compresión adicional de diferenciales es limitada, consideramos que el carry, la asignación sectorial y la selección individual de bonos (bottom-up) serán los motores clave del exceso de rentabilidad.

MBS de Agencias y RMBS No Agencias (SOBREPONDERAR)

Los MBS de agencias y los RMBS no agencias siguen constituyendo una posición sobreponderada de alta convicción. Los diferenciales de los MBS de agencias han recuperado gran parte de su ampliación anterior gracias a una demanda sólida y al repliegue de los tipos hipotecarios desde sus máximos recientes. Los cupones actuales siguen ofreciendo un valor relativo atractivo en comparación tanto con sus niveles históricos como con otros sectores centrales de renta fija, mientras que un entorno de tipos altos durante más tiempo debería contener el riesgo de prepago y favorecer la captación de diferencial frente a los Treasuries.

Los factores técnicos siguen siendo favorables, con gestores de fondos, bancos y empresas patrocinadas por el gobierno impulsando la demanda atraídos por los rendimientos nominales y la mejora del valor relativo. El segmento RMBS no agencias también mantiene su atractivo, sustentado por la estabilidad de los precios de la vivienda, los bajos ratios préstamos-valor (LTV), la buena evolución del colateral y un riesgo de refinanciación limitado. Mantenemos asimismo una visión constructiva sobre los bonos garantizados (covered bonds) daneses, donde sus rasgos defensivos, un sólido marco legal y sus atractivos rendimientos cubiertos a dólares respaldan su valor relativo.

CMBS (SOBREPONDERAR)

El crédito hipotecario comercial (CMBS) continúa siendo un área atractiva dentro del crédito estructurado, si bien la selectividad resulta crítica. Los fundamentales se muestran sólidos en los segmentos de mayor calidad y la demanda técnica ha seguido respaldando al sector a pesar del entorno de tipos elevados. Favorecemos el sector hotelero, logística, almacenamiento y activos residenciales de alta calidad (multifamily), donde el desempeño operativo y la calidad de las garantías se mantienen comparativamente fuertes.

La emisión ha sido robusta, especialmente a través del mercado de único activo/único prestatario (SASB), habiendo sido absorbida adecuadamente. La dispersión entre tipos de propiedad, ubicaciones y estructuras de capital sigue siendo elevada, lo que refuerza nuestro enfoque en transacciones de mayor calidad con mejor respaldo de patrocinadores y visibilidad de flujos de caja.

ABS (SOBREPONDERAR)

Los bonos de titulación de activos (ABS) continúan respaldados por una demanda firme, un carry atractivo y su perfil de menor duración. Aunque las emisiones han sido elevadas, la demanda de colateral securitizado de alta calidad se ha mostrado resiliente, manteniendo los diferenciales acotados a pesar de la oferta.

Continuamos identificando oportunidades en ABS no vinculados al consumo seleccionados, donde los fundamentales permanecen estables y las valoraciones siguen siendo atractivas. Mantenemos mayor cautela en áreas donde los diferenciales no reflejan adecuadamente la oferta proyectada, la disrupción tecnológica o la incertidumbre económica a largo plazo.

Crédito Investment Grade (INFRAPONDERAR)

Mantenemos la infraponderación en crédito corporativo de grado de inversión (Investment Grade) debido a las exigentes valoraciones y al limitado margen para una mayor compresión de diferenciales. Los fundamentales crediticios siguen siendo sólidos, respaldados por balances saneados, bajo riesgo de rebaja de calificación y resultados empresariales resistentes. Sin embargo, la fuerte demanda de rendimiento ya ha estrechado los diferenciales, dejando al carry como el principal motor de rentabilidad esperada y reduciendo el margen de error.

El mercado entra además en una fase más tardía del ciclo, caracterizada por una mayor actividad de fusiones y adquisiciones (M&A), elevadas inversiones en capital (capex) asociadas a la IA e infraestructuras, un incremento de la retribución al accionista y emisiones continuadas por parte de los grandes emisores tecnológicos. Por regiones, preferimos Europa frente a EE. UU. debido a una dinámica de oferta más equilibrada y una mayor demanda de carry de alta calidad. Por sectores, favorecemos el financiero —especialmente bancos— y nos mostramos cautos en emisores no financieros con calificación Single-A, donde la presión por capex y M&A podría pesar sobre los balances.

Crédito High Yield (LIGERA SOBREPONDERACIÓN)

Conservamos una modesta sobreponderación en emisores seleccionados de alto rendimiento (High Yield) en EE. UU. y Europa. Los fundamentales se mantienen sólidos, con una mejora en la calidad crediticia media, apalancamientos controlados y expectativas de impago contenidas. El crecimiento económico resistente, el apoyo fiscal y la demanda de rentabilidad continúan respaldando la clase de activo.

No obstante, los diferenciales se sitúan en mínimos históricos y gran parte de las buenas noticias ya están descontadas. Priorizamos emisores con flujos de caja duraderos, capacidad de fijación de precios, menor riesgo de refinanciación y menor exposición a la demanda cíclica. La dispersión entre sectores y empresas se mantiene como la principal fuente de oportunidades.

Mercados Emergentes (SOBREPONDERAR)

La deuda soberana y corporativa de mercados emergentes conserva su atractivo, apoyada por elevados tipos de interés reales, técnicos sólidos y la mejora de los fundamentales en países seleccionados. El carry y la generación de ingresos continúan siendo los motores centrales de rentabilidad, siendo la selección de países crítica dada la amplia dispersión regional.

Los altos precios de la energía siguen generando diferencias entre exportadores e importadores de materias primas, mientras que la política local representa una fuente relevante de riesgo y oportunidad idiosincrásica. Favorecemos países con marcos monetarios creíbles, fundamentales en mejora y diferenciales de tipos reales atractivos. Determinados mercados locales y en moneda fuerte continúan ofreciendo un potencial de rentabilidad ajustado al riesgo muy constructivo.

Préstamos Apalancados / Leveraged Loans (SOBREPONDERAR)

Hemos elevado nuestra postura hacia sobreponderar en leveraged loans, dado que la mayor dispersión y la ampliación de diferenciales han mejorado las valoraciones en diversos segmentos. La demanda por parte de las estructuras CLO se mantiene favorable y la preferencia de los inversores continúa centrada en emisores de calidad y sectores defensivos.

Los emisores vinculados al software y la tecnología exigen cautela debido a la incertidumbre sobre la disrupción por IA; sin embargo, las ventas recientes han generado oportunidades selectivas en compañías de misión crítica con flujos de caja duraderos, datos propietarios y elevados costes de cambio para el cliente. En un sentido más amplio, los sectores más sensibles al ciclo económico continúan presionados por los elevados costes de financiación y la inflación. La selectividad es primordial, pero las valoraciones actuales compensan cada vez mejor el riesgo de refinanciación.

Desglose macroeconómico: Valor en tipos de interés y divisas

Tipos y divisas (Duración larga, posicionamiento neutral en curva y selección de divisas de alto carry)

Las visiones sectoriales anteriores se sustentan en un entorno macroeconómico donde la diferenciación por países adquiere cada vez mayor relevancia. La narrativa de mercado ha seguido alejándose de los temores de recesión para centrarse en la durabilidad del crecimiento y de la inflación. En EE. UU., unos datos del mercado laboral más fuertes de lo previsto, el consumo resistente y lecturas firmes de inflación han llevado a ajustar las expectativas de política monetaria hacia una senda más restrictiva que la anticipada a principios de año. En el resto de mercados desarrollados, gran parte de este reajuste se produjo con anterioridad, aunque los riesgos inflacionistas y energéticos continúan condicionando las expectativas sobre los bancos centrales.

En este contexto, mantenemos una postura de duración larga en mercados desarrollados, si bien el posicionamiento es selectivo y enfocado en regiones donde el crecimiento se muestra más vulnerable al endurecimiento de las condiciones financieras y donde las valoraciones resultan atractivas. La exposición se concentra en los tramos cortos de tipos fuera de EE. UU., junto con una posición larga en TIPS estadounidenses.

La inflación continúa siendo el principal riesgo macroeconómico. Aunque las expectativas de inflación a más largo plazo se han moderado ligeramente, las medidas de inflación subyacente y las presiones en precios de producción siguen mostrando firmeza. Por ello, conservamos exposición a los mercados vinculados a la inflación en EE. UU., donde seguimos identificando valor para proteger las carteras frente al riesgo de que la inflación permanezca por encima de los objetivos de los bancos centrales durante más tiempo del previsto.

La dinámica de la curva se ha estabilizado en términos generales tras el severo reajuste vivido a principios de año, manteniéndonos neutrales en el posicionamiento directo de la curva. Si bien los elevados déficits fiscales, el gasto de inversión vinculado a la IA y la incertidumbre en los mercados energéticos continúan respaldando primas de plazo más altas a medio plazo, los movimientos recientes han restado atractivo a las estrategias direccionales de curva.

En el mercado de divisas, continuamos favoreciendo monedas emergentes seleccionadas de alto carry donde los fundamentales y las valoraciones se mantienen favorables. El posicionamiento se centra en oportunidades diferenciadas en emergentes, donde las características de carry y los factores domésticos siguen siendo atractivos, habiendo desplazado parte de la financiación de posiciones largas desde el dólar estadounidense hacia divisas europeas de menor rendimiento y menor crecimiento. En líneas generales, prevemos que los mercados de divisas sigan mostrando una elevada sensibilidad a la evolución de las expectativas de los bancos centrales, los precios de la energía y los acontecimientos geopolíticos.

Tribuna de opinión de Michael Rosborough, responsable de macroeconomía del equipo de renta fija de Broad Markets de Morgan Stanley IM; Vishal Khanduja, responsable del equipo de Broad Markets de Renta Fija y gestor de carteras de Morgan Stanley; Loen Grenyer, responsable de Multisectorial Europeo y gestor de carteras; y Utkarsh Sharma, gestor de carteras

UTI India – Quality Growth: ¿Empieza a cambiar la marea?

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El estilo Quality Growth ha sufrido presión en India por compresión de múltiplos, no por deterioro de fundamentales. Tras el reseteo de valoraciones, varias condiciones comienzan a tornarse más favorables, según indican los expertos de UTI International.

1. La ecuación de retorno

Unos fundamentales sólidos no garantizan fuertes retornos cuando las valoraciones de partida son elevadas.

 

UTI India Dynamic Equity Fund superó a su índice de referencia en los períodos de 1 mes, 3 meses e interanual (YTD)

Fuente: Bloomberg. Datos a 31 ago. 2026. Rentabilidades totales en USD (Clase Institucional USD). Rentabilidades pasadas no son indicativas de resultados futuros.

 

2. El exceso de valoración se ha moderado

Los expertos de UTI destacan en segundo lugar el dato del PER trailing: pasó de un pico de ~50x a ~37-38x actualmente. «El fondo cotiza con prima, pero con un perfil de crecimiento de beneficios esperado significativamente superior al índice», indican.

Fuente: Bloomberg, UTI AMC, Ace Equity. Pesos de cartera e índice MSCI India a 30 jun. 2026. Valoración y estimaciones de crecimiento a 10 ago. 2026.

 

 3. ¿Por qué el entorno se está volviendo más favorable?

Fuentes: Gobierno de India / Reuters, 31 ago. 2026; crecimiento de beneficios y ratio revisiones basados en estimaciones de cinco brokers.

El contexto doméstico de crecimiento sigue siendo sólido, aunque el entorno exterior es menos benigno (tipos globales elevados, petróleo, volatilidad cambiaria). «En este entorno, los inversores tienden a valorar más la visibilidad de beneficios, el poder de fijación de precios, la solidez del balance y la capacidad de autofinanciación -cualidades propias del universo Quality Growth», destacan desde UTI.

 

4. Demanda institucional doméstica creciente

Desde la firma destacan en cuarto lugar que las posiciones de fondos domésticos en compañías Quality aumentó en varios valores entre marzo y junio 2026.

Fuente: Trendlyne. Tenencia de FI como % del capital en circulación a fin de trimestre. Muestra ilustrativa de 10 posiciones entre las mayores sobreponderaciones activas del Fondo a 31 jul. 2026. Solo ilustrativo; no constituye recomendación.

 

5.Revisiones de BPA al alza: primera confirmación

Además, destacan que las expectativas de consenso de crecimiento del BPA FY27 mejoraron en 8 de cada 10 compañías de la muestra entre mayo y agosto de 2026.

Fuente: Consenso Bloomberg. Las previsiones están sujetas a cambios. Los cambios en el crecimiento estimado del BPA pueden reflejar revisiones tanto del año en curso como del FY27E.

Tesis de inversión

Sin poder asegurar que un nuevo régimen Quality esté ya confirmado, sí es cierto que varias de las condiciones que contribuyeron a una ecuación de retorno difícil en los últimos años se están tornando menos adversas:

  1. Las valoraciones de partida son menos exigentes (PER trailing de ~37-38x vs pico de ~50x),
  2. Las expectativas de beneficios mejoran en 8 de cada 10 compañías de la cartera
  3. Las posiciones de FIs domésticos sube en varios valores, y la rentabilidad relativa a corto plazo ha mejorado.

«La siguiente confirmación debe venir de revisiones positivas sostenidas y rentabilidad relativa mejorando de forma continua», concluyen desde UTI Internacional.

 

Altment Capital Partners representa a UTI en exclusiva en Iberia.

Claves para invertir en inteligencia artificial más allá de los “7 magníficos”

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IA lidera el mercado bursátil
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La inteligencia artificial se ha consolidado como una de las tendencias estructurales más importantes de la economía global. Sin embargo, para los inversores, la pregunta ya no es si esta tecnología tendrá un impacto profundo, sino dónde se generará realmente el valor y qué empresas estarán mejor posicionadas para capturarlo. En un entorno marcado por la innovación constante, las expectativas cambiantes y una elevada volatilidad bursátil, comprender la IA como un ecosistema interconectado puede resultar más útil que intentar identificar simples ganadores y perdedores.

Con frecuencia, el debate sobre la inteligencia artificial se centra en un reducido grupo de grandes compañías tecnológicas. Sin embargo, esta visión puede ser excesivamente simplista. La realidad es que la IA está impulsando cambios en múltiples sectores y creando una red compleja de relaciones entre empresas que desarrollan tecnologías, proporcionan infraestructuras, adoptan herramientas para mejorar su productividad o incluso ven amenazados algunos de sus modelos de negocio.

Desde esta perspectiva, el ecosistema de la IA puede dividirse en varias categorías. En primer lugar, se encuentran los grandes proveedores tecnológicos o «hiperescaladores«, responsables de buena parte de las inversiones en centros de datos y capacidad computacional. También destacan los desarrolladores de modelos de inteligencia artificial, tanto propietarios como de código abierto, que compiten por liderar la próxima generación de capacidades tecnológicas.

Más allá de estas compañías, existe un amplio grupo de empresas que están aprovechando la IA para mejorar procesos, reducir costes o incrementar la eficiencia. Se trata de organizaciones que pueden pertenecer a sectores muy diversos y que ven en esta tecnología una herramienta para impulsar la productividad. Al mismo tiempo, algunas compañías podrían enfrentarse a desafíos ante la irrupción de nuevos modelos impulsados por la inteligencia artificial, mientras que otras encontrarán oportunidades para crear negocios completamente nuevos.

Para los inversores, una de las áreas más interesantes podría encontrarse en la infraestructura que hace posible el desarrollo de la IA. Si la inteligencia artificial puede compararse con una nueva revolución industrial, las empresas que suministran los «picos y palas» necesarios para esa transformación pueden desempeñar un papel fundamental. La expansión de la capacidad de cálculo requiere enormes inversiones en generación eléctrica, equipos energéticos, sistemas de refrigeración, componentes industriales, maquinaria especializada y construcción de nuevas instalaciones.

La magnitud de estas inversiones está creciendo rápidamente. A medida que aumenta la demanda de potencia informática y se acelera la construcción de infraestructuras vinculadas a la IA, numerosos proveedores industriales podrían beneficiarse de una tendencia que va más allá de las compañías tecnológicas más visibles para el mercado. Además, las necesidades de infraestructura no se limitan a un único ciclo de crecimiento, sino que pueden desarrollarse en distintas fases, con oportunidades específicas en segmentos como la energía, los equipos eléctricos, los sistemas térmicos o la construcción especializada.

Otro aspecto relevante es que las expectativas del mercado no siempre evolucionan al mismo ritmo que los avances tecnológicos. Periodos de entusiasmo pueden dar paso a fases de escepticismo, incluso cuando los fundamentales de largo plazo permanecen sólidos. Esta divergencia entre percepción y realidad puede generar importantes movimientos en las valoraciones y crear oportunidades para aquellos inversores capaces de analizar el ecosistema con una visión más amplia.

A largo plazo, el impacto de la inteligencia artificial podría extenderse mucho más allá de las empresas directamente relacionadas con la tecnología. Los incrementos de productividad derivados de su adopción podrían transformar sectores enteros y alterar la forma en que operan numerosas compañías. Sin embargo, gran parte de ese potencial todavía resulta difícil de cuantificar y, en muchos casos, podría no estar plenamente reflejado en las valoraciones actuales.

Por ello, invertir en inteligencia artificial requiere un enfoque que vaya más allá de la simple exposición a un grupo de valores populares. Comprender cómo interactúan los diferentes actores del ecosistema, identificar qué segmentos pueden crear valor en cada etapa del ciclo y asumir que el liderazgo cambiará con el tiempo puede resultar clave para aprovechar una de las mayores transformaciones económicas de las próximas décadas. En este contexto, la gestión activa y el análisis fundamental pueden desempeñar un papel decisivo para separar el ruido de las oportunidades reales que ofrece la revolución de la inteligencia artificial.

 

 

Tribuna de Andrew Heiskell, estratega de renta variable de Wellington Management, y Brian Barbetta, analista global de industrias

 

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Fernando de Frutos (Mora Capital): “Seguimos en el primer acto del nuevo ciclo de inversión de la IA”

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La IA se ha convertido en la gran intersección para los inversores: hoy, son minoría los profesionales que se plantean realizar una inversión sin considerar el potencial de impacto de la IA sobre una compañía en cuestión y su proyección futura. Fernando de Frutos, CIO de Mora Capital Group, defiende que la IA “no es un sector, sino una cadena de valor cuyos fundamentales varían según el eslabón”, y afirma que todavía queda desarrollo para rato: “El ciclo puede prolongarse, aunque cambien el ritmo y los ganadores”.

En esta entrevista con Funds Society, el experto de Mora Capital Group – que ha desarrollado un profundo conocimiento sobre inteligencia artificial- detalla cómo su firma aborda la inversión en IA en su análisis y contextualiza esta temática dentro de un marco más general, donde siguen pesando valoraciones, trayectorias de beneficio y riesgos que van desde lo geopolítico a un posible error de política monetaria.

¿Está la IA en territorio de burbuja, o apenas estamos al inicio de una revolución cuya magnitud aún no podemos perfilar?

No vemos una burbuja generalizada. Cabría hablar incluso de una «antiburbuja»: el PER adelantado del Nasdaq-100 ronda su media de cinco años porque los beneficios han crecido más que los precios. Hay excesos puntuales, pero en muchas compañías los beneficios ordinarios justifican por sí solos gran parte del precio; la opcionalidad no es su único soporte. A diferencia de la burbuja puntocom, la exuberancia apenas se ha extendido fuera del núcleo tecnológico.

Como he explicado en la tribuna La opcionalidad entra en las valoraciones de la IA, cada acción combina flujos de caja visibles y una opción sobre beneficios futuros ligados a la tecnología. El marco conceptual de «flujos más opción» mide el componente especulativo. El riesgo aumenta cuando la valoración exige que la opción se materialice pronto; disminuye cuando compramos un negocio rentable al que la IA añade potencial.

Mientras las valoraciones permanezcan ancladas en los flujos sobre los que hay visibilidad, la distribución de resultados es asimétrica. El escenario negativo —desaceleración, compresión de múltiplos o recesión— se asemeja a una corrección convencional. El positivo, si la IA acelera la productividad y la creación de conocimiento, es mucho más difícil de acotar. Esa asimetría podría alimentar excesos si el mercado capitaliza demasiado pronto un potencial aún remoto e incierto.

A partir del análisis que realizáis en Mora Capital, ¿qué fundamentales monitorizáis para evaluar las compañías ligadas a la IA y determinar si sus precios son atractivos?

La IA no es un sector, sino una cadena de valor cuyos fundamentales varían según el eslabón. En modelos frontera y plataformas observamos capacidades, adopción, monetización y costes de inferencia.

En semiconductores e infraestructura importan la capacidad contratada, la utilización, el poder de fijación de precios y la duración de los cuellos de botella. En toda la cadena vigilamos también concentración de clientes, circularidad y retorno sobre el capital.

Siguiendo con la tesis de «flujos más opción», el valor oscila entre dos extremos: la llegada de AGI (inteligencia artificial general) o el «Muro», si el conocimiento humano disponible deja de aportar suficiente aprendizaje y cada avance exige mucho más cómputo y capital. El crecimiento puede eclipsar el múltiplo inicial, pero solo si genera valor económico, alguien logra capturarlo y la ventaja perdura.

¿En qué momento estamos dentro de este nuevo ciclo de inversión? ¿Cuáles son los siguientes puntos de inflexión que hay que monitorizar?

Seguimos en el primer acto: inversión masiva en modelos, chips, centros de datos y energía. Ya se vislumbra el segundo —adopción, monetización y productividad—, aunque apenas aflora en estadísticas y resultados.

El punto de inflexión decisivo sería la llegada de la AGI y, más allá, la mejora recursiva. Si los modelos pudieran acelerar autónomamente la investigación que los mejora, escribir código o diseñar sus propios sucesores, el progreso dejaría de ser lineal.

No podemos afirmar que hayamos cruzado ese umbral. Pero dos hitos sugieren que nos acercamos más deprisa de lo previsto: agentes que, durante evaluaciones internas, sortearon controles y comprometieron sistemas de OpenAI y Hugging Face; y una propuesta de solución al problema de Navier–Stokes. El primero amplía el mapa de riesgos; el segundo, la frontera del conocimiento. Ambos exigen incorporar al cuadro de mando —además de monetización, productividad y retorno sobre la inversión— autonomía, ciberseguridad, alineación y control.

¿Tiene más sentido invertir en IA mediante renta variable, renta fija, activos privados o una combinación? ¿Cómo estructurar las carteras para participar en esta tendencia sin asumir una concentración excesiva?

Priorizamos la renta variable para participar en esta oportunidad de crecimiento. La renta fija actúa como amortiguador; el capital privado da acceso a compañías no cotizadas, a cambio de iliquidez en un entorno cambiante.

Cuando los beneficios están tan concentrados, diversificar en exceso puede ser un automatismo peligroso. Infraponderar a los líderes por su elevado peso en los índices no es neutral: equivale a apostar por que otros negocios ofrecerán una mejor rentabilidad ajustada al riesgo. Más allá de cierto punto, añadir exposiciones puede diluir la rentabilidad sin reducir proporcionalmente el riesgo.

La frontera eficiente se basa en datos históricos y trata el riesgo de forma simétrica, por lo que recoge mal la convexidad de una inversión cuyo potencial alcista puede superar la pérdida derivada de una corrección ordinaria. Diversificamos según escenarios futuros, no correlaciones históricas que pueden pertenecer a otro régimen.

Varios mercados cotizan cerca de máximos, pero el crecimiento de los beneficios sigue respaldando las valoraciones. ¿Dónde están las oportunidades y cuáles son los principales riesgos?

Cuestionaría que cotizar cerca de máximos implique perfección: describe el nivel de los índices, no su valoración. La geopolítica y el endurecimiento monetario pesan en los precios; sin ellos, los índices estarían más arriba. La corrección puede haberse producido frente al escenario contrafactual, no desde máximos visibles.

Las oportunidades están en plataformas que moneticen la IA, empresas que la conviertan en productividad e infraestructuras con escasez duradera. Los riesgos son una decepción tecnológica o comercial y un shock energético persistente que fuerce más endurecimiento monetario y frene la economía.

¿Hasta cuándo puede mantenerse la fortaleza de los beneficios y qué motores estructurales la sostienen?

Las tasas de crecimiento no son extrapolables, pero dos motores se suceden: la inversión en IA impulsa a sus proveedores; la adopción puede elevar productividad y márgenes en otros sectores.

Distinguimos ese impulso del apalancamiento operativo y los efectos contables. La circularidad excede las ventas recíprocas: las revalorizaciones de participaciones cruzadas elevan beneficios sin generar caja ni acreditar demanda final, y pueden revertirse. Por eso observamos beneficio operativo, conversión en caja y retorno sobre el capital, no solo el beneficio neto.

La expansión será sostenible si productividad e ingresos adicionales compensan la depreciación y el coste de financiación. El ciclo puede prolongarse, aunque cambien el ritmo y los ganadores.

Desde la pandemia han aumentado los riesgos geopolíticos y tendencias como la desglobalización, el reshoring y la multipolaridad. ¿Cómo los incorporáis al análisis y a las decisiones de inversión?

Un riesgo geopolítico puede permanecer latente durante décadas, como en la Guerra Fría, y exceder el horizonte de una inversión. Su existencia no justifica una posición defensiva permanente.

Cuando se materializa, medimos la magnitud, duración y reversibilidad de sus efectos sobre energía, inflación, márgenes y tipos, y los contrastamos con el impulso de beneficios y productividad.

Tendemos a sobreestimar la capacidad de la política para generar crecimiento. Unas instituciones estables son una precondición, pero la capacidad productiva avanza sobre todo mediante emprendimiento, ciencia, innovación e ingenio humano. Los gobiernos pueden favorecer o frenar ese impulso, y la fragmentación comercial tiene costes; aun así, la actividad creadora acaba prevaleciendo incluso en entornos políticos imperfectos.

¿Cuál es vuestro escenario macroeconómico central para crecimiento, inflación y tipos de interés?

Nuestro escenario central es una reaceleración del ciclo: aumenta la inversión y los PMIs apuntan a expansión. La productividad puede absorber presiones de costes, aunque la desinflación será irregular; una economía fuerte puede coexistir con tipos más altos.

El punto débil es la posible divergencia entre empleo y productividad en una economía en forma de K. La IA puede elevar la producción mientras desplaza empleos, antes de que la demanda los reabsorba. Eso amplía la brecha entre quienes capturan esas ganancias y quienes pierden poder adquisitivo.

El principal riesgo es un error de política monetaria: responder a una inflación de oferta con más subidas enfriaría la demanda sin poner más petróleo en circulación y golpearía especialmente a las rentas más bajas, ya castigadas por la inflación.

¿Cómo son los ETFs de criptomonedas y en qué mercados existen?

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ETF de criptomonedas:
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Los ETFs de criptomonedas permiten obtener exposición a activos digitales como bitcoin o ether sin necesidad de comprarlos y custodiarlos directamente. Se negocian en bolsa a través de un intermediario financiero, de manera similar a otros productos cotizados.

Sin embargo, no todos los vehículos que el mercado denomina “ETF de criptomonedas” tienen jurídicamente la estructura de un fondo cotizado tradicional. Según el país, pueden adoptar la forma de ETF, ETP, ETN o trust. Por eso, además de conocer el activo al que ofrecen exposición, es importante revisar la estructura legal de cada producto.

Cómo funcionan

Hay dos grandes estructuras. Los productos spot o de contado mantienen directamente la criptomoneda subyacente en custodia y buscan seguir su precio, descontando comisiones y otros gastos. Los productos basados en futuros, en cambio, invierten en contratos derivados sobre la criptomoneda. En este caso, el resultado puede diferir del comportamiento del activo debido, entre otros factores, al costo de renovar los contratos.

También existen productos que agrupan varias criptomonedas y otros con exposición apalancada o inversa. Estos últimos tienen características más complejas y están orientados, en general, a estrategias de corto plazo. El inversor debe distinguir entre la exposición directa al activo, la exposición mediante derivados y la exposición a una combinación de activos.

Por qué interesan a los inversores

La principal ventaja operativa es el acceso. El inversor no necesita administrar claves privadas ni utilizar directamente una plataforma de intercambio de criptomonedas. La custodia del activo, cuando corresponde, queda a cargo de entidades especializadas.

Además, estos instrumentos pueden incorporarse a una cartera tradicional y negociarse mediante cuentas de inversión existentes. Para gestores, asesores e inversores institucionales, esto facilita integrar la exposición a activos digitales dentro de estructuras de inversión ya conocidas. Las condiciones regulatorias, fiscales y operativas, sin embargo, dependen de cada mercado. No obstante, trasladar la custodia a una entidad especializada no elimina el riesgo: lo delega. La solidez del custodio, del emisor y de los proveedores del producto sigue siendo relevante.

Dónde existen

En Estados Unidos se negocian productos de contado vinculados a bitcoin y ether, además de vehículos basados en futuros. Muchos están estructurados jurídicamente como ETP o trust, aunque se los denomine ETFs de manera habitual.

Canadá fue uno de los primeros países en autorizar ETFs de contado de criptomonedas. En Europa, buena parte de la oferta adopta la forma de ETP o ETN y cotiza en mercados como Xetra, Euronext o SIX Swiss Exchange. No suelen ser ETF UCITS tradicionales, entre otras razones por las reglas de diversificación aplicables a estos fondos. Los ETN, además, pueden incorporar riesgo de crédito del emisor.

En Asia-Pacífico, Hong Kong y Australia cuentan con ETF de contado. En América Latina, Brasil dispone de una oferta amplia de ETF vinculados a diferentes criptoactivos. Chile también cuenta con un fondo ETF de bitcoin, mientras que en Argentina se puede acceder localmente a determinados ETF extranjeros mediante CEDEAR.

La disponibilidad concreta para cada inversor depende de su país, su intermediario y las normas de comercialización aplicables.

Qué debe analizar el inversor

El formato cotizado simplifica el acceso, pero no elimina la volatilidad de la criptomoneda que replica. Antes de invertir, conviene revisar qué replica el producto, si mantiene criptomonedas o utiliza derivados, quién realiza la custodia, cuál es su comisión y qué liquidez tiene. También es necesario considerar el tratamiento fiscal y regulatorio de cada jurisdicción.

En definitiva, un ETF o ETP de criptomonedas es, ante todo, un vehículo de acceso. Su funcionamiento y sus riesgos dependen de la estructura concreta del producto y del mercado en el que cotiza.

Así aprovechan los asesores la mejora de las carteras modelo

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Las carteras modelo o modelos de asignación de activos se están ampliando para incluir una gama más amplia de productos, tipos de vehículos y técnicas de optimización fiscal. A medida que los proveedores incorporan estas mejoras, los asesores pueden aplicar estas estrategias modelo a una base de clientes más extensa, desde inversores de patrimonio medio-alto (mass-affluent) hasta altos patrimonios (HNW), según el informe The Cerulli Report—U.S. Asset Allocation Model Portfolios 2026.

Los gestores de activos están incorporando cada vez más la exposición a activos alternativos en sus carteras modelo. A medida que las estrategias alternativas se vuelven más accesibles, muchos proveedores de modelos ven una oportunidad para llegar a un espectro más amplio de inversores a través de sus ofertas.

Según la investigación, el 48% de los proveedores de modelos señala la integración de alternativos semi-líquidos e ilíquidos como una de las tres principales iniciativas de desarrollo de producto, lo que supone un aumento de 17 puntos porcentuales respecto al año anterior. Entre estos proveedores, más de la mitad centra al menos un interés secundario en distribuir modelos en todos los segmentos de clientes, desde el mercado masivo (menos de 100.000 dólares en activos invertibles) hasta el mercado de altos patrimonios (entre 5 y 10 millones de dólares).

Mejorar la eficiencia fiscal también es una iniciativa crucial para los proveedores de modelos, independientemente de su enfoque de distribución por segmento de clientes. Más del 80% de los emisores de modelos identifica los servicios de optimización fiscal para cuentas sujetas a impuestos como una iniciativa importante de soporte y servicio, mientras que el 40% cita el aumento de la eficiencia fiscal para clientes imponibles como una de sus tres principales prioridades de desarrollo de producto.

«Los proveedores de modelos comprenden la importancia de integrar estrategias de optimización fiscal para todos los segmentos de clientes», afirma Kevin Lyons, director asociado. «Entre quienes priorizan esta iniciativa, más del 40% señala centrarse, al menos de forma secundaria, en clientes de mercado masivo, mercado medio y patrimonio medio-alto (mass-affluent), mientras que cerca del 40% se enfoca en clientes de mayor patrimonio. Los clientes de alto patrimonio son especialmente sensibles a la eficiencia fiscal, y las soluciones ofrecidas a través de modelos brindan a los asesores una vía eficaz para implementar estrategias fiscales superpuestas (tax overlay) a gran escala», añade.

A medida que los asesores buscan dar servicio a un abanico de clientes más amplio, Cerulli recomienda que los proveedores de modelos continúen centrándose en la optimización fiscal, la personalización y la exposición a activos alternativos. «La incorporación de estas características a los modelos permite a los asesores llegar a una variedad más amplia de segmentos de clientes, incluidos los niveles de mayor patrimonio», afirma Lyons. «A medida que avanzan la tecnología, la personalización y la gestión fiscal, las carteras modelo están preparadas para convertirse en un vehículo cada vez más importante en la entrega de soluciones de inversión personalizadas, creando nuevas oportunidades para la adopción por parte de los asesores y el crecimiento de los activos en modelo», concluye.

Kutxabank refuerza su presencia en Córdoba con la llegada de su Banca Premium

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Kutxabank sigue impulsando su estrategia de gestión patrimonial en Andalucía, con la llegada de la Banca Premium a Córdoba, «desde la que presta ya un servicio experto y especializado a clientes de altos patrimonios». La entidad amplía así sus servicios de mayor valor añadido, después de consolidar la banca privada en la provincia y desplegar ambas bancas en Málaga. Kutxabank desarrolla una propuesta integral para clientes con necesidades patrimoniales avanzadas a través de su unidad de Wealth Management.

Bajo este paraguas, la oficina de Córdoba —con un equipo de 33 gestores— presta servicio a clientes de Banca Personal, Banca Premium —orientada a patrimonios en el tramo entre 400.000 euros y 1 millones de euros y con una propuesta diferencial de planificación financiera— y de banca privada, a través de Fineco Banca Privada Kutxabank, enfocada en altos patrimonios que demandan un mayor grado de sofisticación y un acompañamiento altamente personalizado. Adicionalmente, el grupo desarrolla otros ámbitos de gestión patrimonial -gestión colectiva y personalizada- a través de su red de oficinas de atención a particulares.

El servicio de gestión patrimonial o Wealth Management de Kutxabank en Córdoba gestiona ya un volumen agregado de patrimonios superior a 2.400 millones de euros. “Somos pioneros en la industria de la gestión de activos y la gestión patrimonial. Desarrollamos esta actividad desde hace más de dos décadas y, durante este tiempo, hemos perfeccionado un modelo único, que combina la cercanía con el cliente, el asesoramiento especializado, la planificación financiera y el acceso a soluciones de inversión diversificadas, en un entorno de mercado cada vez más complejo y exigente”, explica Joseba Orueta, director de Wealth Management de Kutxabank. “En base a este modelo, respaldamos la transición desde la cultura del ahorro a la de la inversión y ponemos el foco en los objetivos del cliente —preservación y crecimiento del patrimonio y ordenación financiera a lo largo del ciclo vital—, mediante un acompañamiento personalizado”, concluye.

Andalucía, prioritaria para los servicios de Wealth Management del grupo

Andalucía se ha consolidado como una de las regiones con mayor dinamismo económico y crecimiento patrimonial en España y constituye un territorio prioritario para el desarrollo de los servicios de Wealth Management de Kutxabank, como palanca de crecimiento en el segmento de mayor valor añadido. En 2025, su negocio de gestión patrimonial avanzada creció cerca de un 20% en Andalucía y es atendido por un equipo de más de 70 gestores especializados. 

La entidad prevé mantener su inversión en capacidades y talento, con el objetivo de seguir elevando la calidad del servicio y acompañar a un número creciente de clientes en la gestión de su patrimonio en los próximos años. De hecho, las aperturas en Córdoba y Málaga han venido acompañadas del refuerzo del equipo de Wealth Management en Andalucía y la previsión de seguir ampliando el servicio progresivamente a otras capitales andaluzas.

Los grandes inversores institucionales refuerzan su preferencia por la liquidez, las infraestructuras y los mercados emergentes

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Los principales propietarios de activos a nivel mundial están realizando cambios significativos en sus carteras debido a la incertidumbre geopolítica, la persistente inflación y un abanico de oportunidades de inversión en constante evolución. En concreto, según revela el último informe de Marsh, titulado Global Asset Owner Barometer 2026, en los últimos 12 meses, el 48,4% de ellos ha ajustado su exposición geográfica ante las dificultades macroeconómicas y geopolíticas. Además, un 50,7% prevé aumentar sus asignaciones a infraestructuras este año y un 46,9% planea incrementar su exposición a mercados emergentes.

Otros dos datos significativos sobre cómo esta perfil de inversor está moviendo sus carteras es que un 96,3% de ellas incluye exposición a mercados privados, y todos los segmentos de los mercados privados analizados muestran un incremento neto en las intenciones de asignación. Además un 44%  busca una «mayor selectividad» en los mercados privados, ya que las valoraciones siguen siendo el factor más determinante en la distribución del capital; sus planes apuntan hacia una fase de mayor intencionalidad, y muchos avanzan en el desarrollo de programas de mercados privados más maduros. “Estamos viendo cómo los inversores están afrontando un escenario en el que las decisiones de inversión  están cada vez más condicionadas por factores que van más allá de los propios mercados. La combinación de  incertidumbre geopolítica, transformación tecnológica y cambios en las preferencias de los inversores está llevando a  revisar algunas de las premisas sobre las que se han construido las carteras en los últimos años. En este contexto,  cobra especial importancia mantener una visión integral del riesgo y evitar que las decisiones de inversión respondan  únicamente a las circunstancias del corto plazo”, afirma Romualdo Trancho, Sales Leader de Investments Solutions & OCIO Services de Marsh People &  Investments.

Para Niall O’Sullivan, Global Chief Investment Officer en Marsh Investments and Retirement, las conclusiones de este año coinciden con un aumento histórico de la inversión en infraestructuras para inteligencia  artificial, centros de datos y semiconductores, una transformación que ya está impulsando los resultados empresariales. «El capital se está  moviendo en busca de una verdadera diversificación, protección frente a la inflación y mayor flexibilidad”, reconoce. 

Principales conclusiones y tendencias

El informe, que reúne las opiniones de 430 propietarios de activos que gestionan un total agregado de 5,76 billones de dólares estadounidenses, destaca especialmente el papel activo de los inversores europeos, que muestran una mayor sensibilidad  hacia el riesgo geopolítico y una apuesta más decidida por la inteligencia artificial y los fondos sostenibles frente a Estados Unidos. De hecho, en Europa, el 65% de los propietarios de activos prioriza las herramientas de IA en sus inversiones durante los próximos  12 meses, frente al 58% a nivel global. Asimismo, el 83% de los inversores europeos (excluido Reino Unido) considera  que los riesgos geopolíticos tendrán un impacto significativo en sus decisiones de inversión, frente a una mayor  preocupación por la inflación entre los inversores estadounidenses. 

«Resulta relevante que un 51% de los grandes propietarios de activos planea incrementar sus inversiones en  infraestructuras durante los próximos 12 meses. Mientras que los activos ligados a la inflación y las acciones de mercados  emergentes también ganan fuerza, con un 41% y un 47% de los encuestados, respectivamente, que prevén aumentar  su exposición. El cambio más relevante respecto al año anterior se ha producido en la asignación a efectivo: un 38% de los  participantes planea incrementar su posición en liquidez a lo largo del próximo año, frente al 9% registrado en 2025″, indica el documento en sus conclusiones.

Según la valoración de O’Sullivan, estos movimientos sugieren que los inversores están adoptando una estrategia deliberada de barbell, reforzando su  protección ante caídas y la diversificación, pero manteniendo la flexibilidad para aprovechar oportunidades de mercado. “Para hacerlo bien, los inversores necesitan más que buenas ideas: requieren asesoramiento y  soluciones integradas que traduzcan la estrategia en acción, considerando mercados, riesgos, liquidez y objetivos de  rentabilidad a largo plazo”, afirma.

Mercados privados e IA

En consecuencia a esta necesidad que identifica O’Sullivan, la exposición a mercados privados es prácticamente universal entre los 430 propietarios de activos consultados. En concreto, el  96% declara tener inversiones en mercados privados, frente al 80% de 2025. Sin embargo, matiza el documento, el interés por la deuda  privada y el capital riesgo se ha enfriado respecto al año anterior. Solo un 34% planea aumentar su exposición a deuda  privada este año, frente al 48% registrado en 2025. 

Además, a pesar de que el acceso a los mercados privados es más amplio, los inversores están siendo más selectivos: el 44%  afirma mantener el ritmo de inversión, pero con un enfoque más selectivo, siendo la valoración el factor más  determinante en la asignación de capital, según cita casi la mitad de los encuestados (47%).  “Acceder a los mercados privados es hoy más fácil, pero gestionarlos correctamente es más complejo. Las valoraciones  están ajustadas, la competencia por los activos se ha intensificado y el éxito depende ahora de la pericia en la ejecución  de operaciones, más que de la simple disponibilidad de capital para invertir. La próxima etapa premiará a los  inversores capaces de planificar los compromisos, mantener la disciplina en la inversión y entender cómo cada activo  afecta a la liquidez y al riesgo global de la cartera”, explica Garvan McCarthy, Chief  Investment Officer of Alternatives en Marsh Investments and Retirement.

Para  McCarthy, la siguiente fase recompensará a los propietarios de activos capaces de ritmar los compromisos de capital, mantener la disciplina en el análisis de riesgos (underwriting) y comprender cómo afecta cada exposición a la liquidez de la cartera y al riesgo global. «Se trata de capacidades que exigen un elevado nivel de recursos, así como auditorías detalladas (due diligence), planificación del flujo de caja y supervisión de los gestores. Para muchos propietarios de activos, el modelo óptimo combina una clara gestión interna de la estrategia con apoyo externo selectivo en aquellas áreas donde el conocimiento especializado permita mejorar la ejecución», añade.

Respecto a la inteligencia artificial (IA), su adopción en los modelos operativos está avanzando más deprisa que el desarrollo de la  gobernanza interna para su uso. Ante esta tendencia, un 32% reconoce que la IA se utiliza en ciertas áreas sin una  gobernanza madura, mientras que un 23% continúa desarrollando políticas y realizando pruebas limitadas. Solo un 13%  afirma contar con políticas globales de IA y usos definidos en inversión.  A pesar de ello, según muestra el informe, la inversión en IA sigue creciendo: 58% de los propietarios de activos sitúa las herramientas de IA  como prioridad de gasto en los próximos 12 meses, por delante de la gestión de datos (46%) y los sistemas de control  de riesgos (33%). 

Los resultados de este año muestran hasta qué punto los propietarios de activos ya están analizando el impacto potencial de la IA y la disrupción tecnológica en las inversiones y la rentabilidad; solo el 7,2% no evalúa la exposición a la IA en sus carteras. Sin embargo, los enfoques siguen siendo variados y apenas hay indicios de convergencia hacia un marco coherente. Según el documento, los métodos más extendidos para evaluar dicho impacto se centran en la transmisión económica de la disrupción, lo que refleja la naturaleza sistémica de los efectos de la tecnología y la IA.

Riesgo geopolítico, principal inquietud a corto 

Por último, el informe muestra que los factores que impulsan las decisiones a corto plazo son distintos de los que moldean la estrategia a largo plazo. «El  riesgo geopolítico es la gran preocupación inmediata, considerado significativo por el 75% de los encuestados en los  próximos 12 meses, seguido de la inflación (73%) y la disrupción tecnológica o de la IA (73%).  A medio y largo plazo, un 83% destaca la tecnología, la automatización y la disrupción  generalizada como elementos clave en las oportunidades y riesgos de inversión; el mayor porcentaje entre las  tendencias estructurales consultadas», indica el documento en sus conclusiones. 

En conjunto, estos cambios refuerzan la protección frente a caídas y la diversificación, al tiempo que preservan la flexibilidad para responder de forma dinámica a las oportunidades del mercado. En este sentido, el efectivo y el crédito líquido pueden respaldar futuras asignaciones de capital y permitir ajustes rápidos en la cartera; los activos vinculados a la inflación y las infraestructuras ofrecen exposición a flujos de caja reales y dinámicas de precios; y la renta variable de mercados emergentes amplía los factores de crecimiento ofreciendo, además, una potencial cobertura adicional contra la inflación.

Además, los cambios en la posición geográfica, tanto los completados como los planificados, son destacados. Casi la mitad de los encuestados afirmó haber ajustado su exposición regional durante el último año, mientras que los planes a futuro indican una moderación en la demanda tanto de renta variable estadounidense (-10,3 % en intenciones netas) como del Reino Unido (-16,5 %). «En conjunto, estos giros reflejan una reevaluación de la concentración, el valor relativo y el equilibrio de riesgo entre regiones. La concentración de un reducido grupo de empresas tecnológicas en los principales índices estadounidenses ha hecho que la exposición geográfica sea sinónimo de concentración sectorial y de factores. En el Reino Unido, unas intenciones de asignación más débiles pueden responder a otro tipo de inquietudes sobre las perspectivas económicas del país, la composición de su mercado y el atractivo relativo de las oportunidades en otras regiones», indica el informe.

Por último, concluye que los cambios en la posición geográfica, tanto los completados como los planificados, son destacados. Casi la mitad de los encuestados afirmó haber ajustado su exposición regional durante el último año, mientras que los planes a futuro indican una moderación en la demanda tanto de renta variable estadounidense (-10,3 % en intenciones netas) como del Reino Unido (-16,5 %). En conjunto, estos giros reflejan una reevaluación de la concentración, el valor relativo y el equilibrio de riesgo entre regiones. La concentración de un reducido grupo de empresas tecnológicas en los principales índices estadounidenses ha hecho que la exposición geográfica sea sinónimo de concentración sectorial y de factores. En el Reino Unido, unas intenciones de asignación más débiles pueden responder a otro tipo de inquietudes sobre las perspectivas económicas del país, la composición de su mercado y el atractivo relativo de las oportunidades en otras regiones.

«En el corto plazo, la toma de decisiones está marcada por el riesgo geopolítico y la inflación, mientras que, a largo  plazo, la tecnología y la disrupción ejercerán una mayor influencia en las fuentes de rentabilidad. La resiliencia exigirá  gestionar los riesgos que ya impactan en las carteras, pero también revisar algunos supuestos que podrían no seguir  vigentes en un contexto más inestable”, concluye Deborah  Wardle, International Chief Investment Officer en Marsh Investments and Retirement.