El mercado cripto europeo tras la plena aplicación de MiCA: la hora de la verdad

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Finalmente ha llegado. El 1 de julio de 2026 terminó el periodo transitorio del Reglamento europeo de mercados de criptoactivos (MiCA), y con él la posibilidad de operar sin autorización. La fecha no es un tecnicismo, sino la frontera entre un mercado que creció al margen de la supervisión y otro que, por primera vez, tiene a quién rendir cuentas.

Aunque MiCA es plenamente aplicable su artículo 143.3 concedió a los operadores ya registrados un periodo transitorio de dieciocho meses, conocido como grandfathering , para obtener formalmente la licencia MiCA. Ese período finalizó el 30 de junio de 2026, y desde entonces todos los operadores que no tienen licencia MiCA están obligados a cesar la captación y promoción de servicios y a ejecutar una salida ordenada. El primer desafío del nuevo marco es que nadie quede atrapado en una plataforma sin estatuto legal.

Nuevo mapa: menos actores, más banca

De las más de 1.000 entidades que operaban en la Unión Europea, apenas 210 han logrado la autorización como proveedor de servicios sobre criptoactivos (CASP por sus siglas en inglés), menos de una de cada cinco. En España solo se han otorgado 10 licencias de la CNMV, seis de ellas de bancos, de Openbank y BBVA, pioneros, a Cecabank, Renta 4, CaixaBank y KutxaBank, junto a nativas como Bit2Me o Criptan por primera ve , banca y plataformas cripto compiten bajo las mismas reglas. 

El aviso más serio lleva nombre propio. Binance, el mayor exchange del mundo, llegó al 1 de julio sin licencia tras retirar en recia una solicitud que parecía abocada al rechazo por las reservas respecto de sus controles de blanqueo y la idoneidad de su fundador. Desde entonces, sus usuarios europeos sólo pueden vender o retirar.

MiCA no ha expulsado a nadie, ha condicionado la permanencia en el mercado a la obtención de una autorización y ha invertido la jerarquía imperante hasta el momento. Durante la década anterior, la relevancia de un actor se medía por volumen, usuarios o liquidez . MiCA introduce una nueva métrica: la capacidad de operar bajo supervisión.


Por primera vez, banca y plataformas cripto compiten bajo las mismas reglas


El ecosistema resultante es más seguro pero también más concentrado, por lo que la supervisión deberá estar orientada a garantizar una mayor protección de los clientes y correcto funcionamiento del mercado sin limitar su potencial y la innovación. Así empieza el verdadero examen de MiCA.

Para las entidades autorizadas como CASP, ese examen empieza a puertas adentro, con gobernanza reforzada, requisitos prudenciales, libros blancos que notificar, régimen de abuso de mercado y capacidad de resiliencia operativa digital. El cumplimiento pasa a ser una pieza clave del modelo operativo en el ecosistema MiCA. En este aspecto, la banca aporta músculo regulatorio y experiencia y las nativas, tecnología y flexibilidad.

¿Qué cambia para el inversor?

Para el cliente final la primera novedad es de perímetro, pues el inversor solo trata ya con proveedores autorizados y establecidos en la UE. La segunda es de lenguaje, pues MiCA es lo más parecido a la llegada de MiFID al mundo cripto, con reglas de conducta, obligaciones de información (el libro blanco, equivalente del folleto), custodia segregada de los activos de clientes y un régimen de abuso de mercado inspirado en el de los valores; el activo sigue siendo volátil, pero el intermediario deja de operar en tierra de nadie. Pero supervisión no equivale a garantía; la pregunta del cliente seguirá siendo qué pasa si esto sale mal, y la respuesta honesta es que no hay fondo de indemnización comparable al de los valores y el riesgo de mercado permanece intacto.

Pagos y stablecoins, la evolución

La siguiente onda expansiva no irá de exchanges, sino de pagos. MiCA ha convertido a las stablecoins en un negocio regulado y, al hacerlo, ha desplazado el centro de gravedad desde las plataformas cripto hacia bancos y entidades de dinero electrónico. El régimen europeo, además, apenas deja espacio a emisores de terceros países, hasta el punto de que tether, la mayor stablecoin del mundo, ha quedado fuera del mercado europeo. Quien quiera emitir dinero tokenizado en Europa deberá hacerlo bajo supervisión, con reservas segregadas, fondos propios y estrictos requisitos prudenciales.

Por eso la reacción de la industria está viniendo precisamente de las grandes entidades financieras y de pagos. Bancos europeos como CaixaBank, ING, UniCredit o BNP Paribas ya trabajan en iniciativas conjuntas para emitir stablecoins en euros, mientras que gigantes como Visa o Mastercard exploran modelos similares. Cuando quienes dominan las infraestructuras de pago tradicionales quieren participar en la emisión del dinero digital del futuro, es porque la competición ya no gira alrededor de los criptoactivos, sino de quién controlará la próxima capa de pagos.

En el fondo, la cuestión es geopolítica. Estados Unidos ha impulsado el dólar tokenizado mediante la ley GENIUS y el mercado de stablecoins sigue estando dominado casi por completo por referencias en dólares. Las iniciativas europeas son, en buena medida, una respuesta a esa realidad. Seguramente el legado más duradero de MiCA no será la regulación de los CASP, sino haber creado el marco jurídico para que bancos y entidades supervisadas puedan emitir dinero tokenizado a escala. MiCA empezó regulando criptoactivos, pero su impacto más profundo puede acabar estando en los pagos y en la emisión de dinero digital regulado.

Fuente: Registro del Banco de España (137 inscritos al cierre), ESMA y CNMV – julio de 2026


El ecosistema resultante es más seguro, pero también más concentrado 


No obstante, no todo está resuelto. Europa sigue manteniendo una separación entre la regulación de los criptoactivos y la de los servicios de pago que, en algunos casos, obliga a obtener autorizaciones distintas para actividades muy próximas entre sí. La futura PSD3 sería una oportunidad para corregir esa fricción regulatoria; hasta entonces, las entidades deberán navegar un terreno donde la innovación jurídica sigue avanzando más despacio que la industria y la tecnología. Las entidades que diseñen hoy su estrategia de licencias harían bien en seguir de cerca este debate.

El futuro: MiCA 2.0 y la supervisión real 

Nada de esto es un punto final, porque Bruselas ya está iniciando una revisión del marco MiCA tan sólo tres años después de su aprobación con una consulta pública que se cerrará en septiembre sobre un “MiCA 2.0”, que aborda algunas las stablecoins multiemisión o su remuneración, las finanzas descentralizadas o el skating, hoy extramuros de MiCA.

Una vez cerrado el periodo transitorio, el desafío es supervisar con coherencia a quienes las han obtenido. En España, la paradoja es que, con diez licencias propias y más de un centenar de pasaportes, la CNMV vigilará la conducta de entidades cuya solvencia y gobierno autori ó otro supervisor; por lo que la calidad de nuestro nuevo mercado se decidirá también en Malta, Dublín o Luxemburgo. En este mapa, la convergencia y un papel reforzado de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) resultan inevitables.

De hecho, apenas una semana después de finalizar el periodo transitorio, ESMA anunció una acción supervisora conjunta sobre la resiliencia operativa digital de los CASP autorizados, centrada en los servicios de custodia. La etapa de las autorizaciones ha terminado y comienza la de las inspecciones. La calidad del mercado europeo no se medirá ya por el número de licencias concedidas, sino por la capacidad de los supervisores para comprobar que los controles prometidos durante la autorización funcionan en la práctica.

MiCA ya ha decidido quién puede estar en el mercado; comprobar quién es capaz de construir industria sobre él, protegiendo al inversor sin asfixiar la innovación, es la carrera de fondo que acaba de empezar.

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Autoenrollment, educación y fiscalidad: tres motores para impulsar los planes de pensiones

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Foto cedidaDe izquierda a derecha: Rodrigo Fernández-Avetto, director general Negocio y Vida y Pensiones de Santalucía Seguros; Víctor Daniel González-Rivero, director general de Cajamar Vida; Alfonso Benito, director de Dunas Capital Asset Management; Gonzalo Recarte, director general de Cobas Asset Management; Almudena Benedit, directora general de March AM y David de Miguel Rato, director general de Inverco.

El XVI Encuentro Nacional de la Inversión colectiva, organizado por Deloitte e Inverco, acogió también una mesa de debate en la que se trató un tema candente en la actualidad: las pensiones. En el panel “Claves para el desarrollo de los planes de pensiones”, moderado por David de Miguel Rato, director general de Inverco, se trató la situación de los planes de pensiones en España, las medidas necesarias para su crecimiento, así como una mirada a nuestros vecinos europeos. 

Rodrigo Fernández-Avetto, director general Negocio y Vida y Pensiones de Santalucía Seguros, admite que la última reforma de las pensiones llevada a cabo por el Gobierno ha hecho bien el desarrollo del segundo pilar del sistema de previsión social, pero también que “queda todo por hacer” y citó como solución para lograrlo el autoenrollment. 

Por su parte, Alfonso Benito, director de Dunas Capital Asset Management, afirmó que “si se reforma la base, hay mucho camino hecho”, mientras que Gonzalo Recarte, director general de Cobas Asset Management reconoció que le preocupa la parte del pasivo. “Como industria, hemos perdido el relato” y animó a “volver a ganar la confianza” a través de medidas como huir de campañas masivas circunscritas a determinadas épocas del año.

Asimismo, Víctor Daniel González-Rivero, director general de Cajamar Vida, apuntó que ya existen los vehículos necesarios para un sistema previsional potente en España, pero lamentó la escasa vinculación, por lo que sentenció que “hay recorrido” en este campo. Para Almudena Benedit, directora general de March AM, es necesario completar los tres pilares del sistema.

¿Qué hay que cambiar?

Recarte fue claro a la hora de apuntar a los incentivos fiscales como una medida aceleradora de los sistemas previsionales. “Hay que subir los límites de desgravación fiscal del pilar 3”, sentenció para añadir que sería interesante un compromiso con el reto de aumentar el ahorro para la jubilación con su inclusión en documentos como el Estatuto de los Trabajadores.

La aportación de Benito iba encaminada a trabajar por que el plan de pensiones sea “igual o mejor” que cualquier otro producto de inversión y González Rivero, que se ponga un mayor foco en la fase de desacumulación, con el establecimiento de objetivos de renta estable y evitar el arbitraje entre instrumentos. 

Benedit, por su parte, animó a que el autoenrollment no se quede circunscrito al ámbito de las grandes empresas y a fomentar la información sobre los cobros futuros por parte del trabajador. “Lo que me gusta del autoenrollment es que nadie rechaza la opción de aportar a planes de pensiones”, apuntó Recarte, que explicó que el inversor suele seguir el “efecto manada”. Además, “limita el exceso de opciones que en numerosas ocasiones conlleva una mala toma de decisiones”. 

Fernández-Avello es partidario de adaptar el modelo británico a España. “Unos países compiten y avanzan en esta materia, pero España seguimos estancados”, aseguró. 

Educación financiera

La educación financiera fue uno de los ejes de las jornadas de Deloitte e Inverco, que también tuvo espacio en el panel de pensiones. Fernández-Avello es consciente de que “hay mucho por hacer” y entonó el mea culpa del sector, ya que “también es culpa nuestra, podríamos hacer algo más” para fomentar la educación financiera. Benito transmitió la necesidad de la población en tener nociones básicas de economía familiar y que debe haber concienciación para abordar estos aspectos.

Visión de futuro

El panel también puso una mirada hacia el futuro, en la que Benedit transmitió la necesidad de reforzar los pilares 2 y 3 del sistema de previsión social, mientras González Rivero abogó por la simplicidad a la hora de implementar soluciones. Recarte cree que la industria está “tocada, pero no hundida” y rechaza poner en marcha “medidas del pasado”.

Asimismo, Benito no auguró muchas novedades de cara al futuro más inmediato y, finalmente, Fernández-Avetto animó al sector a empujar hacia la implantación del autoenrollment y manifestó su esperanza con las cuentas de ahorro que aprobó recientemente el Gobierno. 

Invesco: “El mercado indio es relativamente nuevo y hay que ser rápido para capturar las oportunidades que surgen”

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Foto cedidaCorinna Lau, Client Portfolio Director del Equipo de Inversión de Renta Variable de Asia de Invesco

Corinna Lau, Client Portfolio Director del Equipo de Inversión de Renta Variable de Asia de Invesco, está convencida de las numerosas oportunidades que ofrecen India y la China Continental. Eso sí, cada área presenta particularidades. Para India, observa potencial en consumo privado local, así como en el sector manufacturero y en la creciente bancarización de la población. 

Respecto a China Continental, si bien cree que el consumo interno aún presenta debilidades, observa potencial en el sector tecnológico como diversificador, en un contexto de alta concentración en la industria estadounidense. 

La firma aborda los retos de inversión que presentan India y Asia con equipos locales altamente cualificados que permiten conocer sobre el terreno las tendencias que surgen en la región. 

¿Cuál es el principal motivo para tener India en la cartera?

India está teniendo un comportamiento bastante bueno en términos de crecimiento del PIB, del 7% al 8%, en términos de PIB real. Por lo tanto, es incluso mejor si lo analizamos en términos del PIB nominal. También diría que en India existen muchos factores de crecimiento que no habíamos visto antes. Primero, la inclusión financiera, que se ha desarrollado desde hace más de 10 años hasta ahora. Por ejemplo, la bancarización de la población alcanzaba el 30%-40%, mientras que ahora llega ya al 90% de la población. Esto supone que los ciudadanos pueden empezar a endeudarse y a solicitar hipotecas; comprar bienes o invertir en sus propios mercados bursátiles. Existe una liquidez muy sólida que respalda el apoyo de la población local a los mercados internos.

En cuanto al endeudamiento interno, por parte de los consumidores, también está creciendo muy rápidamente, por ejemplo, en educación o en la organización de bodas. Tradicionalmente, no solían endeudarse mucho. Pero ahora, gracias a los recursos disponibles y al cambio de mentalidad de las nuevas generaciones, han empezado a gastar. En segundo lugar, citaría al auge del consumo interno, fruto de la creciente clase media, que está dispuesta a seguir gastando. Aunque podría haber altibajos en este aspecto -por ejemplo, este año, con el conflicto en Oriente Medio y el alza del precio del petróleo- en realidad sigue teniendo un desempeño bastante sólido.

El tercero es el sector manufacturero. El mundo está hablando de construir una cadena de suministro diferente o adicional a las ya vigentes en la actualidad, para diversificar, y ahí es donde India entra en juego. Un ejemplo es el centro de Apple para fabricar el iPhone. Además, se beneficiarán de la creación de esta segunda cadena de suministro, ya que, por ejemplo, empiezan a surgir empresas que fabrican cables. Así pues, la competencia proviene principalmente de México e India. Sin embargo, algunas empresas indias cumplen con todos los requisitos de licencia regulatoria, lo que les otorga una ventaja competitiva. Diría que hace 10 años, las oportunidades no eran tantas como las que vemos hoy. Y aún partimos de una base relativamente baja.

Algunas áreas que podrían no ser tan fuertes son la exportación de servicios tecnológicos. En Estados Unidos, hablamos de que quizás la obtención de visas se esté volviendo un poco más difícil, etc. Es un área que estamos siguiendo de cerca.

¿Qué industrias destacaría dentro de consumo y manufacturas?

En consumo, son muy relevantes las bodas. En India, 10 millones de personas se casan cada año. Esto es estructural, no es algo que vaya a cambiar el año que viene porque la población sea muy joven. Y en las bodas se gasta. Por ejemplo, existen bodas que duran tres días. Y cada día tiene una temática de color diferente: verde, amarillo y rojo. Necesitas cambiarte de ropa o contratar eventos, entre otros gastos. Así que, en realidad, la boda es una larga cadena de oportunidades. Y casi se puede calcular cuánto gasta la gente. Por ejemplo, beneficia a la joyería, un sector en el que tenemos presencia. O también equipaje, donde tuvimos una exposición de la cartera, debido a los viajes de novios o de los propios invitados. En definitiva, las bodas impulsan el consumo interno. En manufacturas, destacaría el sector automovilístico, concretamente, las motocicletas.

En definitiva, ¿cuáles son las tendencias en auge que veis en India?

La principal tendencia es la inclusión financiera, seguida de las manufacturas y la demanda interna.

¿Cuál es la filosofía de inversión en este fondo de India?

Nuestra filosofía se basa en buscar empresas de calidad. Y, en India, buscamos crecimiento, considerando el mercado y sus precios. Pero algo muy singular y diferente es que damos mayor importancia a la asignación de capital de la empresa. Dado que se trata de una fase inicial, una vez que las empresas obtienen ganancias, valoramos cómo van a invertir -si van a ampliar la fábrica, mejorar los equipos de producción o aumentar el salario del equipo de ventas…- Esto es fundamental para nosotros, debido a que la forma en que se gestiona el capital es clave en la India.

En segundo lugar, queríamos que las empresas fueran muy flexibles, nos fijamos mucho en la calidad de la gestión de la compañía. Pero dentro de la calidad de la gestión, buscamos específicamente que sean capaces de adaptarse al entorno cambiante del mercado porque todavía es un mercado relativamente joven, en el que el Gobierno está fomentando numerosas reformas tributarias y regulatorias. Algunas empresas prosperan y otras desaparecen, incapaces de adaptarse al nuevo entorno regulatorio. Por eso queremos que las empresas tengan una gran capacidad de adaptación. Un ejemplo de ello es el impuesto sobre bienes y servicios de hace unos años, en el marco de la reforma fiscal y aquí consideramos muy importante observar cómo afecta a las empresas o cómo se adaptan a las nuevas regulaciones.

Respecto a su fondo especializado en China, ¿ha vuelto el interés de los inversores en este país?

Sí, creo que la recuperación de este año no ha sido justa para el crecimiento que hemos visto en China. En parte, podría deberse a que se están destinando muchos recursos a Estados Unidos, concretamente al sector tecnológico, pero pensamos que hay muchas oportunidades en China. Da la impresión de que el país aún se está recuperando de la crisis inmobiliaria anterior, pero también es cierto que el crecimiento ha sido bastante bueno, porque estamos hablando de tasas del 4%-5%. De cara al futuro, deberíamos ver rangos similares. Valoramos esta estabilidad. Siendo justos, China ya no acapara tantos titulares, sin embargo, sus planes quinquenales implican tener todo planificado y con una dirección clara respecto a hacia dónde va la economía del país. Si bien observamos una recuperación derivada de la mejora del mercado inmobiliario, en realidad, el grueso del crecimiento viene motivado por un buen desempeño de las exportaciones, que presentan un crecimiento interanual del 20%, al tiempo que la demanda interna muestra debilidad.

China es el proveedor en la cadena de suministro para el resto del mundo, su papel se centra en los componentes y eso está bastante integrado en la cadena de valor. Sobre las oportunidades de IA en el resto del mundo, hablamos de energía, semiconductores, infraestructura de IA y aplicaciones de IA. Esto significa que, a medida que el resto del mundo siga avanzando en el campo de la IA, China tendrá un papel importante y grandes oportunidades en ese ámbito. Si el mundo sigue desarrollando la IA y la tecnología, China tendrá un papel importante, ya que puede ofrecer algunos productos a precios más bajos.

Ahora bien, por otra parte tenemos el desarrollo tecnológico de propiedad china. China quiere tener el diseño local porque quieren ser autosuficientes para no depender de eventos exteriores. Esto también representa una oportunidad en el ámbito tecnológico, cuya importancia es innegable. Tengo inversores en Asia que han estado siguiendo de cerca el mercado chino y lo ven como una alternativa o una forma de diversificar su cartera, alejándose de la alta concentración tecnológica, aunque sigue estando dentro del sector tecnológico, al tratarse de una industria local. En términos de capitalización de mercado, este sector ha crecido considerablemente, con un aumento de las salidas a bolsa, lo que ha impulsado la capitalización de mercado. Eso sí, su tamaño sigue siendo muy inferior que el sector tecnológico estadounidense.

Entonces, ¿cuál es la tesis de inversión para la Gran China?

Nuestra perspectiva sobre China es ser muy selectivos. El mercado es diferente al de India. Nos enfocamos en un enfoque bottom-up, pero somos muy conscientes de la influencia de análisis top-down en lo que respecta a las políticas, sobre todo, en el ámbito tecnológico. Buscamos una base en el análisis detallado, pero también somos conscientes de hacia dónde se dirige el mercado. Porque a partir de ahí, deberíamos poder encontrar más oportunidades.

También somos conscientes de la volatilidad del mercado a nivel global. Desde la perspectiva de la gestión de riesgos, ahora tenemos una cartera más diversificada. Sin embargo, en este momento, debido a la gran volatilidad global en el sentimiento del mercado y a la relativa concentración de la asignación en el sector tecnológico, se observan algunas correcciones en los últimos días. En nuestra gestión, nos centramos en los fundamentales, pero también tenemos en cuenta la dinámica del mercado, que influye a corto plazo.

¿Qué distingue a estos dos fondos de otros fondos similares en India y China?

Nuestro gestor principal del fondo de India lo dirige desde 2006, es decir, desde hace 20 años. Además, tenemos una empresa conjunta en India donde puede compartir conocimientos con ellos. En resumen, el gestor principal cuenta con una sólida trayectoria en este ámbito, es muy experimentado; los inversores conocen su estilo que ha permitido una trayectoria muy sólida para este fondo.

Además, somos rápidos a la hora de detectar oportunidades, lo que es muy importante en un mercado como el indio, ya que se trata de un mercado relativamente nuevo y hay que ser rápido para capturar las oportunidades que surgen. En China, tenemos un equipo más grande. Respecto al fondo de China Continental, contamos con profesionales en Hong Kong, Taiwán y Shanghái, así que tenemos un gran conocimiento local, entendemos muy bien las políticas, las empresas y los resultados financieros. Conocemos las tendencias, por lo que son los conocimientos locales que tenemos en China los que nos hacen, diría yo, diferentes de algunos de la competencia.

¿Gestionan el riesgo de la misma manera, el fondo de China y el fondo de India, o hay alguna diferencia?

Como puntos comunes en gestión del riesgo, podría decir que analizamos apuestas activas en acciones individuales. Es decir, las posiciones individuales de los fondos no superan en más del 5% a dicho índice. Esto se aplica a una sola acción dentro de una cartera diversificada. El equipo de gestión de riesgos es el mismo en ese aspecto. Respecto a las diferencias, en China, en este momento, tenemos una mayor diversificación en diferentes áreas debido a la volatilidad que hemos observado.

Aumento sin precedentes del gasto en defensa en Europa, un análisis de BNP Paribas AM

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Europa ha puesto en marcha un proceso de profunda evolución estructural. Para lograr su objetivo de mayor independencia y autonomía estratégica, la región está implementando cambios sistémicos en los ámbitos industrial, financiero y geopolítico.

Tras un largo periodo de inversión insuficiente, el bloque está reconstruyendo (y acelerando) el gasto en capacidades de defensa. Su éxito dependerá de la tecnología avanzada: la inteligencia artificial (IA) y la ciberdefensa se han convertido en elementos esenciales de la estrategia militar y son imprescindibles para la seguridad nacional.

Así, esta transformación estructural abre una amplia gama de oportunidades potenciales para los inversores.

Mayores niveles de gasto

La invasión rusa de Ucrania en 2022 fue una llamada de atención para el continente: los gobiernos europeos ya no podían subestimar las amenazas y tensiones geopolíticas a nivel mundial. Así, la guerra contribuyó a un fuerte aumento en el gasto de la OTAN.

Presiones persistentes como la reaparición de guerras comerciales y el conflicto en Oriente Medio están llevando a Europa a elevar su autonomía estratégica en el ámbito de la defensa. Abordar estos retos requerirá una inversión significativa, de miles de millones de euros, para modernizar y ampliar las capacidades industriales de la región.

Los datos recientes muestran que la Unión Europea se está tomando la defensa más en serio que nunca, con inversiones sin precedentes por parte de los países miembros. Según el informe anual más reciente de la Agencia Europea de Defensa (AED), el gasto de los 27 Estados miembros en este ámbito se disparó hasta los 418.000 millones de euros en 2025, cifra que representa una significativa subida del 20% respecto a 2024 (1).

Se estima que este volumen de gasto aumentará hasta los 454.000 millones de euros en 2026, “reflejando el esfuerzo continuado de los Estados miembros para reforzar la preparación y las capacidades de defensa de Europa” (2). El informe muestra que el gasto total en defensa representó el 2,2 % del PIB de la UE en 2025 (con 23 Estados gastando como mínimo un 2 % de su PIB en defensa) y se prevé que este porcentaje alcanzará el 2,4 % en 2026.

Al mismo tiempo, se estima que la inversión en defensa (incluyendo adquisición de material e investigación y desarrollo) representará un 36 % del gasto total en defensa en 2026, lo cual también supone una subida desde el 32 % en 2025. Dentro de esta categoría, se anticipa que el gasto en I+D de defensa aumentará de 17.000 millones de euros en 2025 a 20.000 millones este año (3).

Potencial de inversión

Dado el nivel de gasto en defensa, las empresas expuestas a este tema estructural a largo plazo podrían ser grandes beneficiarias de estos mayores niveles de inversión y desarrollo. Un análisis calcula que el mercado total para las compañías de defensa europeas debería crecer a un ritmo anual del 29 % hasta 2030, creando puestos de trabajo adicionales y reforzando la tesis de inversión del sector (4).

Cabe destacar que la industria de defensa europea experimentó un fuerte aumento del empleo en 2024: el número total de puestos de trabajo alcanzó los 633.000, lo cual representa una subida del 8,6 % respecto al año previo, y superior al 20 % desde 2021 (5).

La consultora McKinsey afirma que, en el marco de los compromisos de la OTAN, el gasto europeo en defensa podría acercarse a los 800.000 millones de euros a finales de la década, respaldando la inversión en sectores como el industrial, el tecnológico y el de manufactura avanzada (6).

Por otra parte, los datos de la Comisión Europea muestran que ya solo el gasto adicional en defensa e infraestructura podría elevar el PIB en torno a 0,5 %  en dos años, con un impacto significativo sobre las cadenas de suministro domésticas (7).

En última instancia, los mayores compromisos y gasto nacional en defensa refuerzan la tesis de inversión a largo plazo, y varios Estados miembros de la UE están elevando rápidamente su gasto en defensa (8).

Mirando al futuro

Europa está transformando de manera fundamental y significativa su enfoque de seguridad. Para lograr la autonomía estratégica, la región refuerza sus capacidades en un amplio abanico de ámbitos, modernizando su tecnología y elevando el gasto en áreas como ciberdefensa, drones, radar y defensa aérea. Además, los acuerdos de contratación y contratos gubernamentales deberían respaldar el crecimiento de los ingresos, aportando visibilidad a los planes de gasto a largo plazo.

En el marco de la búsqueda de autonomía estratégica de la UE, el sector de la defensa (y su cadena de suministro más amplia en tecnología y manufactura avanzada) parece bien posicionado para crecer de manera sostenida. La combinación de mayor gasto en defensa, presupuestos crecientes, integración tecnológica concentrada y acuerdos de contratación pública ha creado una tesis de inversión estructural atractiva y a largo plazo.

 

Tribuna de Daniel Dornel, Head of ETF Research de BNP Paribas AM

 

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Lynk Markets: Por qué la riqueza privada latinoamericana impulsa la segunda ola de inversión en mercados privados

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CanvaAutor: Kanenori from Pixabay

Durante los últimos quince años, la historia del capital latinoamericano en los mercados privados globales fue institucional. Las Afores de México, las AFP de Chile y los fondos de pensiones de Colombia construyeron asignaciones a private equity, infraestructura y crédito internacionales, y los gestores globales los siguieron. Esa primera ola no ha terminado, pero ahora se forma una segunda con un origen distinto: familias, family offices e inversionistas latinoamericanos de alto patrimonio. A ellos se llega a través de bancas privadas, broker-dealers, asesores independientes y multi-family offices, muchos de ellos en Miami.

El cambio es estructural, la brecha de asignación es la oportunidad y el obstáculo no es la demanda, sino la distribución. Tendrán éxito quienes la resuelvan mediante infraestructura, y no solo a través de relaciones.

De 3 a 274

Según ION Analytics, las referencias a agentes colocadores (placement agents) latinoamericanos en los registros del Form D ante la SEC pasaron de 3 en 2010 a 274 en 2025. La base institucional explica ese interés: las Afores administran unos USD 489.000 millones; el sistema de pensiones chileno, cerca de USD 240.000 millones, y los fondos colombianos, unos USD 143.000 millones.

Pero ION también destaca una segunda fuente de demanda: los family offices latinoamericanos que buscan diversificación global. Los impulsan una riqueza concentrada en activos locales, la sequía de los mercados bursátiles locales y, en Brasil, las tasas elevadas. Buena parte de ese capital ni siquiera pasa por agentes colocadores. Fluye a través de bancas privadas, broker-dealers y asesores independientes, a menudo mediante vehículos feeder, y por eso es más difícil de medir.

La magnitud de la segunda ola

Según estimaciones recogidas por Funds Society, los latinoamericanos mantienen alrededor de USD 1 billón fuera de sus países, con Miami como principal centro. Cerulli Associates estimó que los inversionistas acomodados de la región invirtieron al menos USD 1.000 millones en alternativos a través del negocio offshore de EE. UU. en 2023. En agosto de 2026, la firma describió los alternativos como un componente central de las carteras de alto patrimonio en Chile, Perú y Colombia, con un mercado direccionable de entre USD 60.000 y 120.000 millones. Gracias a las estructuras feeder, los mínimos de entrada han bajado de entre USD 5 y 10 millones a entre USD 100.000 y 250.000.

En un panel de CAIA Florida se estimó que los family offices latinoamericanos asignan alrededor del 30 % de su capital a alternativos, frente a un 2 % en el canal patrimonial en general. Son cifras de fuentes distintas que no deben sumarse, pero apuntan en la misma dirección. Si una parte modesta de ese canal se acercara a las asignaciones de los family offices, los flujos empequeñecerían todo lo visto hasta ahora.

Por qué ahora

Tres fuerzas explican el momento. La primera es el producto: según datos de Preqin, los lanzamientos de fondos evergreen alcanzaron en 2025 su máximo en una década, y sus activos llegaron a USD 530.000 millones. La segunda es el asesor: según la 2026 Global Private Wealth Survey de Hamilton Lane, el 86 % de los profesionales patrimoniales planea aumentar sus asignaciones a mercados privados este año. La tercera es el inversionista, que adopta una mentalidad de allocator 2.0: ya no pregunta solo si un producto es atractivo, sino cómo encaja en su cartera.

El problema de la distribución

Si la demanda crece y los productos existen, ¿por qué el canal patrimonial sigue en el 2 %? Porque distribuir a la riqueza privada es estructuralmente más difícil. Un gestor que capta de fondos de pensiones trata con unas pocas decenas de instituciones. Uno que capta de la riqueza privada trata con decenas de miles de familias, a las que llega a través de intermediarios, cada uno con su propia plataforma, su proceso de due diligence y su comité de aprobación.

A ello se suman tickets pequeños, varias jurisdicciones y niveles desiguales de formación. Según Hamilton Lane, las mayores brechas de conocimiento se refieren a los fondos evergreen (61%) y a la liquidez (56%). La relación sigue siendo esencial, pero por sí sola no puede sostener el volumen. La segunda ola es, ante todo, una cuestión de infraestructura.

Dos vías hacia el mismo destino

La primera vía es la plataforma de fondos, que da acceso a un amplio menú de fondos mediante un único acuerdo. Dentro de ella, los fondos feeder agregan compromisos pequeños en una sola inversión. Para muchas firmas, especialmente las más grandes, es la vía natural.

La segunda es la nota securitizada: un valor que se compra, mantiene y reporta en la cuenta de custodia del cliente, como un bono. Lynk Markets, compañía de infraestructura fintech para mercados privados, trabaja en este ámbito con sus Private ETNs. Se emiten en Irlanda y se liquidan a través de Euroclear y Clearstream, la infraestructura que las bancas privadas y los broker-dealers ya utilizan a diario. El objetivo de Lynk Markets es potenciar a los gestores patrimoniales y distribuidores, no distribuir directamente.

Las estructuras de fondos se crearon para mercados grandes y maduros como los de EE.UU. y Europa. Muchos asesores latinoamericanos operan con asignaciones menores y activos repartidos entre custodios y jurisdicciones. Para ellos, una nota puede ser la vía más práctica.

Ninguna de las dos vías cambia la naturaleza ilíquida de los activos subyacentes. Una nota conlleva además el riesgo crediticio y operativo de su emisor y de su estructura. Y toda vía está sujeta a las obligaciones de idoneidad (suitability) y a las normas de cada país.

Qué se necesita para tener éxito

La experiencia de los gestores activos en la región apunta a cinco condiciones:

  • Educación a escala, en español y portugués;
  • Productos con liquidez clara y reportes integrados en la cartera del cliente;
  • Presencia en Miami y en los centros financieros de la región;
  • Alianzas con plataformas, proveedores de infraestructura y socios locales;
  • Un servicio que acompañe al cliente durante los siete o diez años que dura la inversión.

Conclusión

La primera ola la construyeron las instituciones a lo largo de casi dos décadas. La segunda, construida por las familias y sus asesores, tiene detrás un volumen potencial de capital mayor y un camino al mercado mucho más complejo. Que esa demanda se convierta en asignación dependerá menos del apetito de los inversionistas que de la capacidad de gestores e intermediarios para llegar a ellos. Quienes resuelvan la distribución definirán la segunda ola.

 

Tribuna de opinión de Juan Agualimpia, Chief Marketing Officer en LYNK Markets

La prima por plazo y la gestión de la renta fija

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El jueves 13 de agosto, el Tesoro de Estados Unidos colocó 25.000 millones de dólares en bonos a 30 años, a una tasa de 5,216%, la más alta en una subasta de ese plazo desde 2001. Un día antes, la subasta a 10 años ya había marcado el costo de financiamiento más alto desde 2007. El mensaje es simple, aunque incómodo para la Casa Blanca, a meses de las elecciones de medio término: los inversores piden cada vez más para financiar un déficit que no para de crecer.

La demanda fue razonable, aunque el rendimiento quedó apenas por encima de lo que esperaba el mercado, señal de que el apetito estuvo un escalón por debajo de lo previsto. La lectura de fondo es que se les pide a los inversores absorber una oferta creciente de deuda pública justo cuando los déficits siguen siendo grandes, la incertidumbre inflacionaria persiste y la Fed dejó de ser un comprador relevante. Si esa exigencia continúa, las tasas largas podrían seguir alejándose del 5%, incluso con subastas bien cubiertas.

El impacto ya se siente en otros lados: la hipoteca fija a 30 años subió a 6,69%, su nivel más alto desde julio de 2025. Los intereses de la deuda pública acumulan 1,17 billones de dólares en lo que va del año fiscal, un 15% más, y son uno de los motores del déficit. Fitch mantuvo la calificación de Estados Unidos en AA+, pero avisó que el desequilibrio fiscal se ampliará en 2026, por los recortes impositivos y las devoluciones arancelarias.

El propio Tesoro dio una pista de que el tema le preocupa. Cambió el lenguaje sobre futuras emisiones, de posibles “aumentos” a posibles “cambios”, algo que el mercado leyó como un eventual recorte en la oferta de bonos largos. Si hay más emisión, se concentraría en el tramo de 2 a 7 años, esquivando tasas altas a costa de más riesgo de refinanciamiento. Lo que ven los analistas y el mercado en general es que esa estrategia tiene un límite. De fondo, la única solución pasa por que el gobierno ajuste su presupuesto.

Algunas cifras recientes

El déficit federal de julio fue el cuarto más alto de la historia para un solo mes –distorsionado por
un adelanto de gastos de Medicare que debería revertirse en agosto– y el mercado lo tomó mal,
empujando los rendimientos largos al alza. Los intereses netos del Tesoro ya superan el billón de dólares anuales, y esa cifra seguirá subiendo a medida que la deuda vieja, de cupón bajo, se refinancie a tasas más altas.

Como proporción de los ingresos federales, esos intereses ya rozan el 20%, el nivel más alto registrado hasta ahora.

A esto se suma un componente de crecimiento genuino: el PIB nominal y el rendimiento a 30 años tiende a moverse en la misma dirección que el crecimiento nominal de la economía. También pesa la incertidumbre monetaria, con una Fed que abandonó buena parte de su guía hacia adelante, obligando a exigir más compensación por el riesgo de duración.

¿Qué es, en rigor, la prima por plazo?

Es el rendimiento extra que un inversor exige por sostener un bono largo en vez de renovar bonos cortos o quedarse en efectivo, y compensa la incertidumbre sobre la inflación futura y la volatilidad de las tasas. Depende del riesgo percibido de los plazos largos y de la oferta y demanda de esos instrumentos –el riesgo inflacionario fue históricamente su principal motor– y, en momen-
tos de pánico, puede comprimirse o volverse negativa, cuando los inversores corren hacia la
seguridad de los Treasuries largos.

En la década previa a la pandemia, esa compensación estuvo prácticamente en cero. Según Schwab, la prima esperada a 10 años pasó de un promedio de 0,0% entre 2010 y 2020 a 0,8% en 2026, y el rendimiento real esperado subió de 0,1% a 1,7%. No hay una medida única, pero los modelos coinciden en la dirección: subió, y eso vuelve a hacer más atractiva a la renta fija, aunque los bonos siguen cubriendo mejor una desaceleración que una inflación en alza, como en la pandemia.

Qué implicapara la gestión de carteras

Con las tasas largas moviéndose por motivos fiscales, monetarios y de crecimiento a la vez, la gestión pasiva de renta fija –comprar y olvidarse– pierde sentido. Para un inversor de patrimonio relevante, el rol de los bonos no es perseguir un rendimiento espectacular, sino actuar como amortiguador. Es decir, preservar capital y bajar la volatilidad de la cartera. Los índices de bonos, además, ponderan por deuda emitida, así que una estrategia pasiva termina prestándole más a quien más debe.

La gestión activa se debe apoyar en tres pilares fundamentales: la duración, para proteger capital cuando las tasas suben o asegurar rendimientos cuando aparecen; la selección de emisores, porque la ganancia es limitada, pero la pérdida puede ser total, así que conviene evitar a los perdedores; y la calidad crediticia, sobreponderando bonos más sólidos en la incertidumbre y aumentando hacia mayor rendimiento cuando la economía lo permite. Administrar bien esas
palancas es, hoy, la diferencia entre sufrir la volatilidad y aprovecharla.

Dicho esto, tasas más altas vuelven a la renta fija atractiva por mérito propio, no solo como refugio. Pero esa oportunidad no habilita a estirar los plazos sin criterio, sino que conviene alinear la estrategia de renta fija con el horizonte de cada inversión, manteniendo las necesidades de corto plazo en instrumentos líquidos y cortos, y reservando la duración larga para los objetivos de largo plazo, para evitar descalces y riesgo de volatilidad innecesaria.

Más en nuestra revista Américas Septiembre 2026

Gabriel Freund presenta RAC Strategic Partners: gestión con agentes de IA pero con decisión final humana

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Gabriel Freund
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Gabriel Freund lleva 30 años en la industria financiera. Empezó en el lado institucional en Nueva York y, desde su mudanza a Miami en 2006, se dedicó al sector RIA (Registered Investment Advisor) y a la banca privada, con casi una década en Santander. Tras independizarse, fundó RAC Strategic Partners, de la que es fundador y CIO. Se trata de una firma de asesoría con arquitectura de agentes de inteligencia artificial, que ofrece gestión discrecional de carteras y servicios de OCIO (Outsourced CIO) para familias e instituciones.

En diálogo con Funds Society, Freund explica a qué clientes apunta, en qué consiste la plataforma de alternativos que prepara para Latinoamérica, cómo gestiona el riesgo de delegar parte del trabajo en la IA, qué ve en el inversor latinoamericano y cuáles son sus planes de crecimiento.

¿A qué clientes apunta RAC Strategic Partners?

Tengo un modelo híbrido que, por la flexibilidad y mi experiencia, estoy aplicando. Voy a resucitar todas mis conexiones institucionales para no tener que ir con cada cliente en particular, como es lo común en banca privada. También puedo ir al asesor y buscar inversionistas institucionales, tanto de Estados Unidos como offshore, porque he operado en los dos mercados. Empece mi carrera en el mercado domestico (Estados Unidos) y estudie contabilidad, por lo que entiendo las dinamicas entre el mercado de EEUU y el offshore.

Con los 20 años que llevo bregando con Latinoamérica, he servido a familias y clientes de buen tamaño, y además está la cartera de relaciones que he construido durante mi tiempo en la banca privada; por lo que le haré el acercamiento a ese grupo también. Pero también voy a utilizar la misma estrategia institucional, acercándome a todas las instituciones en Latinoamérica con las que he trabajado, para ver qué productos y estrategias ofrecerles a través de mi servicio de outsourced CIO. Ese es el sombrero, pero también tengo mis propias estrategias y, para unos clientes en particular, darles asesoría financiera, dado mi trasfondo y lo que la ley me permita.

Impulsa también una plataforma de inversiones alternativas para Latinoamérica, ¿en qué consiste?

A medida que las generaciones de Latinoamérica siguen creciendo y evolucionando, se están dando cuenta de que hay mucho más allá de lo que nos pintan. Eso hace que unas estrategias muy interesantes se queden sin ser expuestas a inversionistas de la región. Estamos viendo esa demanda, y mis socios tienen décadas también en el negocio y sus contactos. Ya que conocemos el perfil del cliente latinoamericano, y tomando en cuenta el ambiente macro, lo que vamos a hacer es ver qué estrategias podrían ser atractivas para cada grupo de clientes, como son casi todas a través de feeders y convertirse en socios limitados (LPs) si deciden invertir.

Mis socios tienen contacto con la gente del mercado unificado NUAM, que es Perú, Colombia y Chile, que si los combinas se vuelven el mercado #3 de Latinoamérica después de Brasil y México. Algo bien claro: no somos capital raisers. El GP tiene que convencer al LP, a estos clientes, de que es una estrategia que hace sentido, y crear la atracción. Nuestro servicio es presentar a los gestores a los inversionistas en un ambiente más íntimo, más curado, y darle el perfil al gestor de cada inversionista para que las conversaciones fluyan mejor y cada parte ya conozca mejor a la otra. Nosotros asesoramos a los gestores para que presenten sus estrategias efectivamente incluyendo roadshows y soporte en general. Queremos algo que sea más de relación y menos transaccional, porque, como dice la historia de Goldman Sachs, una frase que me encanta: “Tú puedes estar décadas construyendo tu reputación y la puedes perder en diez minutos”.

¿Cómo se analiza la gestión de riesgo en dejar que la IA haga una parte del trabajo humano?

El modelo es el llamado human in the loop, que el humano es el centro de la decisión final. Entonces lo que yo hago es sintetizar toda la información recopilada de la forma más eficiente para mí, para entonces yo tomar la decisión. Al final del día automatizo todo, pero la decisión fiduciaria y estratégica siempre la tomo yo. Tengo ya una estructura tecnológica que tiene nomenclatura y todo, que se llama Sovereign Quad Core, que básicamente son cuatro agentes maestros que tienen una función. Alfa es estrategia, análisis de mercado y filtrar ruido. Sigma es el guardián fiduciario y el que supervisa que la lógica de construcción de cartera haga sentido. Omega es el responsable de integridad del ecosistema y gestión de riesgo. Nexus es el más reciente, es el orquestador, quien hace el plan.

El cliente latinoamericano convive con inestabilidad política y económica. ¿Cómo lo diferencia del cliente asentado en Estados Unidos y cuánto influye eso en su estrategia?

No ha cambiado mucho, porque Latinoamérica son ciclos. Cuando creemos que viene un ciclo chévere, de repente pasa alguna cosa y volvemos a la realidad. Yo no le puedo presentar a cada cliente algo que, dependiendo de sus circunstancias, le ate el capital por diez años en un private equity. El cliente quiere algo que le distribuya en dólar, moneda dura, y es algo que por ahora no creo que vaya a cambiar. Y como, obviamente, en Estados Unidos está pasando por un momento de inestabilidad que no se veía en tantos años, entonces hay que ver qué otras alternativas.

¿Cuál es su objetivo de crecimiento en activos, clientes y equipo a tres años?

No quiero ser siempre la única persona. Ya tengo cinco millones (USD), entre mi propio capital, que es lo más pequeño, y asesoría y assets under management. Ya estoy hablando con custodios, porque sí me interesa mucho restablecer mi negocio en Latinoamérica: Pershing, StoneX. Quiero trabajar con asesores independientes locales para no tener que sobreextenderme, y que lo que yo maneje directamente sea todo lo offshore y ese tipo de relaciones.

¿Entre sus objetivos a corto, mediano o largo plazo está expandirse a otros mercados?

En Latinoamérica hay mucho tipo de cliente, mucha entidad internacional envuelta, como europea. De haber trabajado con banco europeo (trabajé con Santander, BNP y con Deutsche), tengo una buena idea del mercado, pero el que mucho abarca, poco aprieta. Por ahora, Estados Unidos en la parte institucional y para crecer los activos. Algo similar con Latinoamérica, con mis ex-clientes y las relaciones que he tenido por haber estado en Miami 20 años. Estamos en un mundo volátil, pero el caos es lo que origina oportunidad también.

Macquarie Asset Management nombra a Marcella Sivilotti Global Wealth Chief Operating Officer

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Foto cedidaMarcella Sivilotti, Global Wealth Chief Operating Officer at Macquaire Asset Management

Macquarie Asset Management (MAM) ha anunciado el nombramiento de Marcella Sivilotti como Global Wealth Chief Operating Officer, reforzando el liderazgo de su creciente negocio de gestión patrimonial global. La incorporación de Sivilotti se produce tras la reciente expansión de la plataforma Global Wealth de MAM, que ha sumado profesionales en áreas de ventas, especialistas en inversión, producto, marketing y operativa de fondos. Sivilotti aporta una dilatada experiencia de liderazgo en la industria de gestión de activos, habiendo dirigido previamente la estrategia global y las operaciones corporativas (M&A) en PGIM.

“Marcella ofrece una combinación de visión estratégica y profunda experiencia en gestión de activos que resultará de un valor incalculable a medida que continuamos expandiendo nuestro negocio de Global Wealth. Vemos una oportunidad significativa para ayudar a los asesores a enriquecer las carteras de sus clientes mediante la incorporación de soluciones de mercados privados. El nombramiento de Marcella, junto con la constante ampliación de nuestro equipo internacional, supone otro paso fundamental en nuestra estrategia para construir una plataforma líder de soluciones en mercados privados destinada a dar servicio a clientes patrimoniales en todo el mundo”, ha señalado Kimberly LaPointe, responsable de Global Wealth en Macquarie Asset Management.

La llegada de Sivilotti se enmarca en la consolidación de la presencia de Macquarie Asset Management en el segmento de gestión patrimonial en Estados Unidos, donde recientemente ha incorporado perfiles de amplia trayectoria en áreas clave de distribución y trato con clientes. Se espera que la inversión en equipos de ventas, especialistas en inversión, producto y marketing permita afianzar y ampliar las relaciones con firmas de gestión patrimonial y asesores financieros, proporcionando soluciones de inversión innovadoras y formación técnica a medida para respaldar el desarrollo de su actividad.

En relación con su designación, Sivilotti añadió: “Macquarie cuenta con una plataforma de inversión diferencial y una ambición muy clara para su división de gestión patrimonial. Es un orgullo unirme a este equipo y contribuir a construir sobre esta base sólida, ampliando las capacidades y soluciones que ponemos al servicio de las firmas de gestión de patrimonios y asesores financieros”.

¿Qué esperar de la plata y el oro en 2027?: recuperación y limitaciones industriales

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Foto cedidaNitesh Shah, Head of Commodities and Investment Strategists, WisdomTree

La plata continúa su consolidación, pese a registrar un rendimiento inferior tanto al del oro como al de los metales industriales. El máximo histórico de más de 121 dólares estadounidenses por onza alcanzado el 29 de enero de 2026 parece ahora muy lejano, ya que los precios se sitúan en menos de la mitad de ese nivel. En este entorno, el comportamiento del metal refleja una marcada desconexión temporal entre su faceta de activo monetario y su uso en la industria básica.

“Prevemos que la recuperación de los precios del oro impulse al alza los de la plata a lo largo de nuestro horizonte de previsión. Sin embargo, es probable que un contexto industrial complicado limite el alcance de esa recuperación. El aumento de los tipos de interés y los elevados precios de la energía dejan poco margen para una fuerte recuperación cíclica de la demanda industrial de plata. Los factores estructurales que impulsan la demanda siguen existiendo, pero su contribución debe tenerse en cuenta en comparación con los esfuerzos por reducir el uso del metal”,advierte Nitesh Shah, responsable de materias primas y estrategias de inversión en WisdomTree.

Siguiendo la demanda

En este sentido, en su último informe, el experto prevé que la demanda industrial de plata disminuya un 3% más, hasta situarse en aproximadamente 640 millones de onzas (Moz) en 2026. De hecho, según su visión, la incertidumbre económica en torno a la política comercial y las tensiones geopolíticas está lastrando la actividad, mientras que la fuerte subida de los precios de la plata a principios de este año ha acelerado el ahorro y la sustitución. Los usuarios industriales tratan activamente de reducir la cantidad de plata utilizada en cada aplicación o de sustituirla cuando resulte viable desde el punto de vista técnico y económico. “Las instalaciones solares a nivel mundial se enfrentan a un año más flojo en 2026: BloombergNEF prevé su primer descenso anual en unas dos décadas. Se espera que el crecimiento en los mercados emergentes, entre ellos la India, Oriente Medio y el Sudeste Asiático, aporte cierto apoyo, aunque podría ser insuficiente para compensar la desaceleración en China, cuyas instalaciones avanzaron en 2025 para adelantarse a los cambios en la tarificación de la electricidad renovable, generando una base comparativa difícil para 2026”, añade.

No obstante, matiza que las instalaciones domésticas por sí solas no determinan el consumo de plata de los fabricantes solares chinos, que también abastecen a los mercados de exportación; la demanda global depende de la producción mundial de pilas y de la cantidad de plata utilizada por cada una de ellas. Aunque los esfuerzos para reforzar la seguridad y diversificar el suministro energético servirán para impulsar el despliegue fotovoltaico a largo plazo, la reducción continuada de las concentraciones de plata por celda implica que el crecimiento de la capacidad solar instalada no se traducirá necesariamente en un aumento equivalente del consumo del metal.

Para Shah, las perspectivas de la plata siguen estando estrechamente vinculadas a sus expectativas sobre el oro: “Ambos metales han experimentado una corrección considerable, deshaciendo gran parte de su anterior repunte, lastrados por el aumento de los rendimientos de los bonos y la apreciación del dólar. No obstante, nuestras previsiones parten de la base de que estos factores adversos se atenuarán: calculamos que el oro se acercará a los 4.800 dólares por onza en el tercer trimestre de 2027, lo que impulsará a la plata por su condición de metal precioso y por la demanda de inversión, si bien la debilidad industrial frenará su avance”.

Factores a mencionar

Por otra parte, la disminución de las preocupaciones inmediatas en materia de aranceles ha reducido el incentivo para mantener unos inventarios inusualmente elevados en Estados Unidos. Las existencias en los almacenes de la bolsa de futuros COMEX han descendido desde los elevados niveles registrados en 2025, mientras que las reservas en las cámaras acorazadas de la Asociación de Mercados de Lingotes de Londres (LBMA) han aumentado, reflejando una reducción de las distorsiones regionales de inventarios.

Al analizar el suministro físico y los riesgos regulatorios, Shah apunta: “El aumento de las reservas en cámaras acorazadas no implica necesariamente un incremento equivalente del metal disponible de forma inmediata, ya que parte de esas existencias respaldan productos cotizados en bolsa o pertenecen a inversores con pocos incentivos para vender. Además, persiste la incertidumbre comercial tras la inclusión de la plata en la lista de minerales críticos de EE. UU. en noviembre de 2025 y la Proclamación 11001 de enero de 2026; un repunte de las tensiones comerciales con proveedores clave como México y Canadá provocaría nuevos envíos preventivos hacia EE. UU., mermando la disponibilidad física en otras regiones».

En lo referente al mercado asiático, la demanda en la India se enfrenta a restricciones normativas de calado. Como uno de los principales mercados mundiales de lingotes, monedas y joyas de plata, el país elevó los aranceles de importación sobre el oro y la plata del 6 % al 15 % en mayo de 2026, una decisión adoptada para mitigar las presiones sobre su factura de importaciones, su divisa y sus reservas internacionales en pleno encarecimiento energético derivado del conflicto de Irán.

“Aunque la bajada de los costes energéticos y la distensión geopolítica podrían abrir la puerta a una futura rebaja arancelaria en la India, no contemplamos ese cambio en nuestras proyecciones», matiza Shah. «El descenso de los precios internacionales de la plata frente a los máximos de enero debería mejorar la asequibilidad, aunque los precios locales siguen supeditados a la rupia y a los gravámenes aduaneros. Con todo, el precio históricamente alto del oro podría incentivar cierta sustitución hacia la joyería de plata, actuando como un amortiguador parcial para la demanda india”.

La cara de la oferta

En cuanto a la oferta, la producción minera mundial de plata aumentó un 3 % interanual hasta situarse en aproximadamente 847 Moz en 2025, impulsada por los subproductos de las minas de cobre en Perú, la puesta en marcha progresiva de la mina Prognoz en Rusia y los avances en Marruecos y China, que compensaron los retrocesos en México e Indonesia. Para 2026, Metals Focus proyecta un ligero descenso extractivo, previéndose que el aumento de las actividades de reciclaje compense solo en parte dicha caída.

“El panorama global sigue siendo el de un crecimiento muy limitado de la oferta. Aunque se prevé que la producción primaria crezca tímidamente en 2026 y 2027 gracias a nuevos proyectos que cubren el agotamiento de reservas, y que aumente la plata extraída como subproducto del oro, la producción asociada a las explotaciones de cobre tenderá a disminuir. Dado que la mayor parte de la plata se extrae como subproducto de otros metales, una simple subida en su cotización resulta insuficiente para detonar un incremento rápido de la extracción”, concluye Shah.

Bajo estas premisas, WisdomTree proyecta una recuperación gradual que situará a la plata en el entorno de los 70 dólares por onza hacia el tercer trimestre de 2027, con un modelo cuantitativo que apunta a los 70,55 dólares. Mientras que la estela del oro y la demanda ligada a la electrificación del automóvil, las infraestructuras de recarga y el despliegue tecnológico de la inteligencia artificial ofrecerán un soporte tangible, la contracción del sector fotovoltaico, las técnicas de sustitución industrial, el auge del reciclaje y la normalización de existencias marcarán el techo del repunte.

Europa resiste la incertidumbre política y mantiene su fortaleza bursátil

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Foto cedidaStefan Riße, Estratega de Mercados de ACATIS

Europa atraviesa un periodo de elevada incertidumbre política. Francia afronta importantes desafíos fiscales, la evolución política de España y Reino Unido seguirá siendo relevante para los mercados y, al otro lado del Atlántico, las elecciones de mitad de legislatura en Estados Unidos pueden introducir nuevas tensiones en las relaciones entre Washington y Europa. Sin embargo, sería un error dejar que el ruido político domine por completo nuestra visión sobre los mercados. Hay otra realidad que merece atención, debido a que las empresas están mejorando sus beneficios, Alemania está aumentando significativamente la inversión en infraestructuras y el auge de la inteligencia artificial está generando nuevas oportunidades. Estos factores pueden seguir respaldando a las bolsas europeas durante los próximos meses.

Uno de los principales focos de preocupación es Francia. Su elevado nivel de deuda y la incertidumbre política están ejerciendo presión sobre los tipos de interés y pueden seguir lastrando al mercado de deuda francés. No creo, sin embargo, que esta situación deba interpretarse como el preludio de una crisis de solvencia en la eurozona. Los inversores siguen confiando en la capacidad del Banco Central Europeo para actuar si fuera necesario. En este sentido, la célebre promesa de Mario Draghi de hacer “lo que sea necesario” continúa teniendo un peso considerable en la percepción del riesgo europeo. La crisis de deuda demostró que la capacidad del BCE para intervenir puede marcar una diferencia decisiva cuando los mercados entran en una fase de tensión. Esto no significa que los problemas fiscales desaparezcan. Francia tendrá que afrontar sus desequilibrios y los inversores seguirán exigiendo una compensación por asumir mayores riesgos. Pero existe una diferencia importante entre tener un problema fiscal y encontrarse ante una crisis de solvencia. 

La evolución política europea también puede afectar al euro. En este sentido, habrá que observar qué ocurre en Estados Unidos. Una eventual victoria demócrata en el Congreso en las elecciones de mitad de legislatura podría interpretarse positivamente desde la perspectiva europea, especialmente teniendo en cuenta la actual actitud de la Administración Trump hacia Europa. A pesar de esta incertidumbre, hay un elemento que me hace mantener una visión constructiva sobre la renta variable europea, que son los beneficios empresariales están creciendo.

Estamos viendo, además, un importante impulso inversor en Alemania, especialmente en infraestructuras. A ello se suma el desarrollo de la inteligencia artificial, que está generando una nueva ola de inversión y oportunidades empresariales. Esta combinación puede seguir respaldando a los mercados bursátiles europeos hasta finales de año.

No debemos olvidar que las bolsas, a largo plazo, terminan reflejando la capacidad de las empresas para generar beneficios. La política puede provocar volatilidad y modificar las expectativas de los inversores, pero unos resultados empresariales sólidos constituyen uno de los soportes más importantes para las cotizaciones. Por eso, pese a la incertidumbre política, sigo viendo argumentos para que la renta variable europea mantenga su fortaleza.

Donde soy bastante más prudente es en la industria automovilística. Los fabricantes europeos están haciendo un esfuerzo considerable para adaptarse a la transición hacia el vehículo eléctrico, de forma que aumentan la producción, invierten en nuevas tecnologías y reducen costes. Pero el problema fundamental continúa siendo la enorme ventaja de costes de los fabricantes chinos. Europa puede mejorar su eficiencia, pero no estoy convencido de que las medidas de reducción de costes sean suficientes para cerrar rápidamente esta brecha competitiva.

Los aranceles pueden desempeñar un papel importante. Solo unos aranceles protectores adecuados garantizarían, al menos, las ventas de los fabricantes europeos en su propio mercado. Pero la relación con China es demasiado importante como para reducirla únicamente a una cuestión comercial. Europa depende de China para determinadas materias primas estratégicas, entre ellas las tierras raras. Por eso, la cuestión no es simplemente si la Unión Europea debe proteger a su industria, sino hasta dónde puede hacerlo sin provocar consecuencias que terminen perjudicando a la propia economía europea.

Para los fabricantes alemanes existe además un problema adicional. Durante años, China fue uno de los principales motores de crecimiento de la industria automovilística alemana. Hoy, ese mercado ha dejado prácticamente de ofrecer el mismo potencial. Las barreras comerciales pueden proteger las ventas europeas, pero no solucionan por sí mismas la pérdida de competitividad en China.

Otro elemento fundamental para los inversores europeos es el riesgo de divisa. Una parte importante de las carteras internacionales está invertida en Estados Unidos. Si el dólar se depreciara significativamente frente al euro, la rentabilidad de esas inversiones, medida en euros, se vería afectada. También debemos prestar atención a Japón y, especialmente, al comportamiento del yen. Es posible cubrir la exposición a una moneda frente a las fluctuaciones del tipo de cambio, pero esa cobertura tiene un coste. Por tanto, no existe una respuesta universal. Es una decisión estratégica que debe considerar la composición de la cartera, el horizonte de inversión y el riesgo asumido.

En mi opinión, creo que debemos separar dos cuestiones que a menudo se mezclan, que es por un lado la incertidumbre política y, por otra, la capacidad de las empresas para generar beneficios. Pero también hay una Europa que está invirtiendo, innovando y aumentando sus beneficios. Por eso sigo pensando que las bolsas europeas pueden mantener su fortaleza, no porque el escenario político sea sencillo, no lo es, sino porque las empresas pueden seguir proporcionando un contrapeso al ruido político.

Al final, el mercado tendrá que decidir qué pesa más, las dificultades de los gobiernos o la capacidad de las empresas para seguir creciendo. Y, por ahora, creo que sería prematuro apostar únicamente por el primer factor.

 

Tribuna firmada por Stefan Riße, estratega de Mercados de ACATIS.