Jubilación, ETFs, activos privados e IA: pilares estratégicos de Amundi en un entorno de «desorden controlado»
| Por Irene Rodriguez | 0 Comentarios

Soluciones para la jubilación, plataformas tanto de gestión activa como pasiva, un fuerte expertise en activos privados tras las últimas adquisiciones y apoyo en la adopción de la IA: son las piedras angulares de la estrategia de Amundi, que el pasado jueves 29 de enero celebró una nueva edición de La Noche Amundi, su fórum anual de inversiones, en el Auditorio Rafael del Pino de Madrid. Marta Marín, consejera delegada de Amundi Iberia, puso en valor el cierre con éxito del plan estratégico 2025 y presentó las grandes líneas de la nueva hoja de ruta de Amundi para 2028, ‘Invest for the Future’, que busca seguir creando valor para clientes y partners, diversificando la oferta para responder mejor a los motores de crecimiento del sector, y que se centra en esos aspectos.
Así, el plan aborda, entre otros, la necesidad de ofrecer soluciones para la jubilación, por lo que se ha creado un equipo especializado para ello. Frente a la creciente demanda en ETFs y soluciones innovadoras, seguirán desarrollando sus plataformas de inversión con nuevas soluciones tanto en gestión activa como en pasiva. En activos privados, la adquisición de Alpha Associates y el acuerdo con ICG permitirán dar acceso a un gran expertise en deuda privada, private equity e infraestructuras. Por último, gracias a Amundi Technology, buscan acompañar a los clientes en los retos de digitalización y adopción de la inteligencia artificial en toda la cadena del ahorro y la inversión.
Martín también expuso los principales hitos recientes de la firma que, con más de 2,3 billones de euros en activos bajo gestión en 35 países, ha triplicado su volumen desde su creación y es la mayor gestora de activos de Europa. Resaltó asimismo la contribución que supone España a dicho crecimiento, destacando la innovación de la industria local, a la vanguardia de muchos avances del sector de gestión de activos y banca privada.
Una nueva aproximación a la geopolítica
El evento, bajo el título “Super Trouper”, se centró en el análisis del contexto geopolítico y las oportunidades de inversión. Anna Rosenberg, Head of Geopolitics del Amundi Investment Institute, fue la encargada de dar las primeras claves, con una visión poco usual de la geopolítica, entrevistada por Blanca Comín, directora de Wealth y Banca Privada de Amundi Iberia. La experta apeló a adoptar nuevas perspectivas: “Hay que pensar en la geopolítica de una forma diferente: la geopolítica ya no es un riesgo, es el nuevo macro”, sentenció, indicando que, “a la hora de construir carteras, hay que considerar que hay mucho riesgo geopolítico, pero también nuevas alianzas económicas y de seguridad que crean oportunidades y nuevas tendencias para los inversores”.
La experta habló de un entorno marcado por un mayor grado de tensiones, fragmentación, incertidumbre e imprevisibilidad, el momento de mayores conflictos desde la II Guerra Mundial, que definió como “desorden controlado”: “Nuestra expectativa es que estamos en un momento de desorden controlado: vemos en 2026 un escenario de desorden controlado, con una transición anárquica en el medio”, aseguró. Rosenberg interpreta la volatilidad del mundo como fruto de megatendencias, como una guerra económica entre estados cada vez más proteccionistas, un mundo multipolar con mayor competencia y rivalidad entre las grandes potencias —Estados Unidos, China y Rusia—, una competición tecnológica similar a la de la Guerra Fría, e implicaciones políticas derivadas del cambio climático -prueba de ello, Groenlandia, ante las nuevas rutas marítimas que surgen del deshielo de los casquetes polares y la guerra por los nuevos recursos naturales-. Todo ello se ve agravado por una política más inestable en muchos estados desarrollados.
La experta, que habló de las tensiones en los distintos lugares del planeta y de la erosión del multilateralismo, dibujó un entorno en el que siguen prevaleciendo los intereses (la alianza de EE.UU. con los países de la OTAN, la dependencia europea en materia de seguridad con EE.UU. pero la necesidad de mejorar la relación con China, la reorganización de los poderes de Oriente Medio para un cambio en Irán…) y en el que las alianzas económicas y de seguridad se reconfiguran, creando nuevas oportunidades para los inversores. En su opinión, aunque los riesgos geopolíticos han seguido aumentando durante la última década, alcanzando su punto álgido a principios de 2026, los mercados ya no reaccionan con tanta volatilidad porque «la geopolítica ya no es solo un riesgo, es la nueva macroeconomía, que marca las tendencias económicas», y en los mercados. Por ejemplo, tiene su reflejo en el auge del oro, o en el interés inversor en defensa o IA.
Oportunidades en crédito IG europeo y deuda emergente
En la mesa “Visión de Mercados & Asignación de Activos 2026” conducida por Víctor de la Morena, director de Inversiones de Amundi Iberia, los ponentes analizaron el escenario de mercado para 2026, y desgranaron las oportunidades en renta fija, renta variable y mercados privados.
En renta fija, Amaury D’Orsay, Head of Fixed Income del Grupo Amundi y miembro del Comité Ejecutivo, destacó que, si bien los mercados están anticipando correctamente el tipo terminal de la Fed en 2026 en el 3,25, están subestimando la probabilidad de recortes por el BCE; que considera elevada debido a las presiones de un euro cada vez más fuerte, a los recortes de la Fed, a la incertidumbre respecto a los aranceles, al déficit comercial con China (Europa se ha convertido en el principal destinatario de sus bienes) y dados también los tipos reales con una inflación a la baja. En este contexto, Amundi prevé dos recortes por parte del BCE en 2026 y prefiere los vencimientos a corto plazo frente a los de largo plazo.
En la situación actual, a d’Orsay no le preocupan a corto plazo los déficits fiscales en los mercados desarrollados, ya que los mercados de renta fija “tienen una demanda bastante fuerte en general”, pero cree, sin embargo, que la curva se empinará aún más, tanto en Estados Unidos como en Europa, debido a la mayor prima de plazo. La situación exige por tanto una asignación activa y ajustes tácticos. Desde el punto de vista geográfico, destacó su preferencia por España e Italia, frente a Francia y Alemania, además de por los bonos ligados a la inflación, dado el riesgo inflacionista a largo plazo. Aunque con diferenciales más ajustados, el mercado de crédito sigue siendo atractivo, especialmente el investment grade, respaldado por el bajo riesgo de recesión, el entorno de tipos de interés a la baja, unos balances sólidos y la elevada demanda. Sin embargo, recordó la importancia de la disciplina en la construcción de las carteras. En términos de asignación, prefiere Europa a Estados Unidos, poniendo el foco especialmente en el sector financiero, donde “volveremos a niveles anteriores a la gran crisis financiera con spreads más asequibles”, aseguró. También se muestra optimista respecto a la deuda de mercados emergentes (beneficiados por bajadas de tipos y debilidad del dólar).
Oportunidades más allá de la IA en bolsa y diversificación en mercados privados
Para Barry Glavin, Head of Equity Investment Platform de Amundi, el debate del sector tecnológico en Estados Unidos gira en torno a la sostenibilidad de los niveles actuales de rentabilidad y las amenazas que plantean la disrupción tecnológica y el ritmo de la innovación para los márgenes y la cuota de mercado. También se pregunta por la velocidad y la escala de las inversiones de capital en infraestructura de inteligencia artificial, y por el rendimiento financiero que cabe esperar de esta enorme inversión. Dado el peso de estas empresas en los índices -y aunque descarta burbuja, aunque reconoce múltiplos altos-, insta a los inversores a diversificar, pues en su opinión existen mejores oportunidades con valoraciones más razonables en otras áreas del mercado estadounidense y, especialmente, en otras geografías. Sobre todo, en small caps.
En cuanto a Europa, cree que el año pasado podría representar un punto de inflexión, con un impulso de los beneficios empresariales gracias a la bajada de los costes energéticos, la política monetaria acomodaticia y la expansión fiscal en algunos países. Sectores como el financiero y el industrial están bien posicionados para seguir rindiendo, mientras que los de consumo básico y salud ofrecen valoraciones muy atractivas. Las empresas de pequeña y mediana capitalización parecen especialmente interesantes. También destacó las oportunidades en otras regiones y sectores como las acciones emergentes, dadas sus atractivas valoraciones, la debilidad del dólar estadounidense y un crecimiento del PIB superior al de los mercados desarrollados. En Japón, la reflación y la reforma del gobierno corporativo crean las condiciones para que la renta variable se comporte bien y son señales de que la transición está ocurriendo.
En el mundo de los mercados privados también hay oportunidades que explicó Petra Salesny, Managing Partner de Amundi Alpha Associates. En su opinión, los inversores institucionales han tenido acceso a estos activos durante mucho tiempo y la novedad hoy es la llegada de vehículos como los fondos evergreen semilíquidos, que mejoran la accesibilidad para los inversores privados. Junto con las oportunidades, destacó la importancia de la diversificación como mitigador del riesgo en los mercados privados, por ejemplo a través de vehículos multiactivo. «Si se plantea incorporar activos privados a su cartera, debe definir su objetivo: generar ganancias de capital, distribuir rentas o protegerse de la inflación, por ejemplo. También debe tener en cuenta el nivel de complejidad que puede manejar, el horizonte temporal y su tolerancia a la falta de liquidez y al riesgo», advirtió. Puso así de relieve esa importancia de la diversificación y de una asignación de activos equilibrada, así como de una buena due dilligence a la hora de seleccionar a los gestores.
Los expertos coincidieron en la necesidad de mantener un enfoque disciplinado y selectivo, identificando oportunidades en distintas clases de activos y regiones, así como en la relevancia de estrategias de cobertura con el oro y el petróleo como protagonistas, y los activos privados como complemento a las carteras tradicionales, siempre teniendo en cuenta su horizonte de inversión y perfil de riesgo.
Inteligencia artificial y tecnología como palancas de transformación
El tercer bloque del evento estuvo dedicado a la inteligencia artificial y tecnología, con la intervención de Benjamin Lucas, Chief Executive Officer de Amundi Technology y miembro del Comité Ejecutivo de Amundi, que fue entrevistado por Marta Marín. En esta parte del evento se analizó el impacto de la tecnología y, en particular, de la inteligencia artificial como un auténtico catalizador de transformación. En palabras de Benjamin Lucas, “la IA ya no es una tendencia de futuro, es una fuerza presente que está remodelando la sociedad y los servicios financieros de formas que nunca anticipamos”. Al reflexionar sobre sus conversaciones en el Foro Económico Mundial de Davos, Lucas señaló: “Si el año pasado el debate se centraba en la IA, este año el foco ha estado más en la tecnología en su conjunto y en la soberanía tecnológica y de los datos: en el actual contexto geopolítico es cada vez más importante pensar dónde se alojan los datos, quién tiene derecho a acceder a ellos y cómo protegerlos de la mejor manera posible».
A partir de entrevistas con líderes globales realizadas en el marco del pódcast de Amundi Technology, ‘The Future We Forgot to Plan For’, Benjamin Lucas distinguió entre los beneficios más evidentes de la IA en términos de eficiencia —mayor velocidad y reducción de costes— y su potencial más profundo, todavía emergente, para impulsar la eficacia y la reinvención de los modelos de negocio. También apuntó a la brecha existente entre dónde queremos estar como sociedad en el uso de la IA y la realidad de dónde nos encontramos hoy. Al analizar el sector de los servicios financieros, Lucas afirmó que se encuentra bien posicionado para afrontar esta nueva era tecnológica y de la IA: “Soy optimista sobre lo que podemos hacer en los servicios financieros, aunque en ocasiones el relato infravalora lo que ya hemos conseguido”.
Asimismo, subrayó los cambios culturales y de liderazgo necesarios para aprovechar todo el potencial de esta tecnología. Muchas organizaciones siguen centradas en ganancias de eficiencia a corto plazo, en lugar de apostar por el crecimiento a largo plazo. En un mundo que evoluciona rápidamente, Lucas instó a los líderes a pensar en el medio y largo plazo, a proporcionar las herramientas adecuadas y a ayudar a las personas a utilizarlas de forma segura y responsable. Cerró su intervención con una reflexión final: «Debemos pensar cuidadosamente, desde un punto de vista personal y profesional, qué elementos de la humanidad queremos delegar en la IA».
ETFs: palanca clave en la estrategia de Amundi
Juan San Pío, director de ETF, Indexing & Smart Beta de Amundi para Iberia y Latinoamérica, destacó el récord de flujos del mercado de ETF UCITS en 2025, con 330.ooo millones de euros de nuevos activos (más del 30% respecto a 2024). San Pío destacó “los importantes flujos de ETFs en renta variable en 2025 (75%), especialmente en renta variable global, europea y americana”, lo que indica que los ETFs siguen siendo parte core de las carteras. También destacó oportunidades más tácticas en defensa europea, dividendos o en un enfoque value, además de la tecnología y la inteligencia artificial de Estados Unidos.








