Si algo caracteriza a los mercados de capitales de EE.UU. es que se han adaptado de forma constante a cada nueva ola de innovación, desde las primeras empresas conjuntas hasta la economía actual impulsada por la inteligencia artificial. En este sentido, desde UBS hablan de “250 años de innovación estadounidense”.
“Desde la financiación del viaje del Mayflower hasta el impulso al desarrollo de la inteligencia artificial, los mercados de capitales estadounidenses han hecho posible de forma recurrente la inversión en oportunidades inciertas, pero con un enorme potencial transformador. Esta capacidad para movilizar y asignar capital a gran escala sigue siendo una característica definitoria del sistema y un motor fundamental de la economía estadounidense”, defiende Ulrike Hoffmann-Burchardi, CIO Americas y Global Head of Equities de UBS Global Wealth Management.
Según su visión, en EE.UU. la formación de capital ha funcionado a veces como si el dinero cayera del cielo. “El árbol Buttonwood bajo el que se reunieron los corredores de bolsa de Nueva York en 1792 simboliza el origen de un mercado que se expandiría mucho más allá de sus modestos comienzos. Con el tiempo, se convertiría en la pieza central de un sistema financiero global articulado en torno al dólar estadounidense y modelado en Bretton Woods”, apunta.
Si se analiza de forma aislada, la historia de los mercados de capitales de EE.UU. parece una sucesión de episodios independientes: las primeras joint ventures, la financiación de canales y ferrocarriles, el auge de la banca de inversión y el desarrollo de los productos financieros modernos. Hoffmann-Burchardi considera que cada uno de estos hitos responde a un reto específico: cómo movilizar el capital.
De los hitos a lo estructural
Sin embargo, advierte de que, observados en su conjunto, revelan una estructura mucho más amplia. “Este sistema ha evolucionado a través de un ciclo recurrente: la innovación da paso a nuevas formas de formación de capital; los excesos dejan al descubierto las vulnerabilidades; la crisis obliga a realizar ajustes; y, finalmente, la regulación refuerza los cimientos para la siguiente fase. Desde los bonos ferroviarios financiados por inversores extranjeros hasta la institucionalización de las pensiones, pasando por la expansión de los derivados, la titulización (securitization) y el venture capital, los mercados estadounidenses han ampliado constantemente su alcance, creando nuevos canales para captar y asignar recursos”.
En su opinión, lo relevante es que, a medida que se desarrolla el próximo ciclo, la pregunta no es si se formará capital, sino cómo evolucionará el acceso al mismo y hasta qué punto se democratizará la participación con el tiempo.
“Los mercados de capitales han sido fundamentales en la trayectoria de EE.UU. a la hora de convertir la innovación en tecnologías que transformaron el país y el mundo. A lo largo de sus 250 años de ascensión hasta la hegemonía global, han cumplido siempre con este ciclo predecible: innovación, exceso, crisis y una regulación que fortalece el sistema y redefine su liderazgo en las finanzas internacionales”, concluye el CIO Americas y Global Head of Equities de UBS Global Wealth Management.
ABANCA, Cecabank, Ibercaja, Kutxabank y Unicaja han completado con éxito la primera prueba de concepto multibanco de depósitos tokenizados realizada en España. La iniciativa, desarrollada en un entorno controlado, ha permitido ejecutar transferencias interbancarias de depósitos tokenizados utilizando tecnología DLT (blockchain), validando la viabilidad técnica y operativa de este modelo para agilizar los procesos de pago y liquidación.
Las entidades consideran que este tipo de infraestructuras contribuirá a la evolución del sistema financiero hacia un modelo más ágil, seguro y transparente, al tiempo que facilitará el desarrollo de nuevos servicios para clientes particulares e institucionales.
Liquidación instantánea y colaboración sectorial
La prueba ha sido orquestada por Cecabank, que habilitó una estructura de cuentas específica para garantizar la liquidación instantánea de las operaciones sincronizadas con la red DLT. El proyecto ha contado con el soporte estratégico de Boston Consulting Group (BCG) y el apoyo tecnológico de la plataforma Asseto, desarrollada por ioBuilders.
Los resultados han permitido validar la viabilidad técnica y operativa del modelo y constituyen un avance relevante para el desarrollo del ecosistema de dinero digital en España, al evidenciar las mejoras que el instrumento puede ofrecer frente a los procesos tradicionales de liquidación y generar una base de conocimiento compartida sobre la que seguir avanzando.
La prueba da continuidad a otras iniciativas de innovación, impulsadas en coordinación con el Banco de España, entre las que destaca la prueba de concepto para la emisión de un bono tokenizado, desarrollada en 2024, consolidando así una trayectoria de colaboración orientada a explorar nuevas infraestructuras financieras basadas en tecnología DLT, según destacan desde las compañías.
Proyectos como Pontes y Appia, promovidos por el Eurosistema, están contribuyendo a definir la futura arquitectura del sistema financiero digital europeo, en la que el dinero tokenizado está llamado a desempeñar un papel fundamental como mecanismo de pago y liquidación en los mercados digitales.
Además, Colonya Caixa Pollença y Caixa Ontinyent participaron como entidades observadoras, mientras que la iniciativa da continuidad a otros proyectos impulsados junto al Banco de España, como la prueba de emisión de un bono tokenizado realizada en 2024.
Qué aportan los depósitos tokenizados
Los depósitos tokenizados representan una evolución del depósito bancario tradicional, ya que mantienen su naturaleza jurídica, regulatoria y contable, pero incorporan funcionalidades propias del dinero programable, como la liquidación inmediata, la disponibilidad permanente y la automatización mediante contratos inteligentes.
A diferencia de otras formas de dinero digital, estos depósitos permanecen en el balance de la entidad emisora y conservan todas las garantías del depósito bancario tradicional, incluida la cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos, al tiempo que se perfilan como una pieza clave para el desarrollo de los futuros mercados financieros digitales impulsados por iniciativas europeas como Pontes y Appia.
eToro, la plataforma de trading e inversión, ha presentado su nueva app móvil en su evento Intelligence in Motion en Londres. eToro da un paso más con esta aplicación para estar presente dondequiera que estén los inversores. La compañía compartió novedades como trading con agentes y subcuentas, una nueva plataforma de escritorio para traders activos, una app store en constante crecimiento y nuevas herramientas para la auto-custodia de criptoactivos. Las expectativas de los inversores minoristas han evolucionado. Buscan una experiencia de inversión inteligente, accesible y adaptada a sus necesidades. Una experiencia que les proporcione información relevante de forma proactiva cuando más la necesitan, en lugar de tener que buscarla por su cuenta. La nueva app de eToro responde a esta demanda. Su elemento central es Tori, el agente de IA proactivo de eToro, que trabaja junto con el conocimiento colectivo de la comunidad de millones de usuarios de etoro. Juntos, ofrecen a los inversores una perspectiva humana potenciada por la IA.
Esto afirma Yoni Assia, cofundador y CEO de eToro, sobre la nueva app de IA: “Nuestra IA se basa en las decisiones reales y el historial de millones de inversores. Una inteligencia difícil de replicar”. “Al combinar la IA con nuestra comunidad, ayudamos a las personas a invertir con mayor conocimiento y confianza. Durante casi dos décadas, hemos trabajado para que todos tengan voz y voto; este es el siguiente paso”.
En la presentación de Londres, el equipo de eToro reveló las particularidades de esta app
Reimaginando la inversión y la gestión patrimonial
En lo que se refiere al reimaginado de inversión y gestión patrimonial, la app se presenta como el eje central, que rediseña la interfaz móvil para ofrecer carteras más claras, gráficos avanzados y una experiencia totalmente adaptada a la estrategia de cada usuario. Se introduce el análisis proactivo con Tori, un asistente virtual que analiza las carteras de forma autónoma y desglosa las razones detrás de los movimientos de los precios justo cuando se necesitan. Esta herramienta se expande bajo el concepto de Tori dondequiera que estés, lo que permite a los inversores consultar la evolución de sus activos a través de WhatsApp o Apple Watch sin necesidad de abrir la aplicación principal. La plataforma incorpora una subcuenta para cada objetivo, facilitando que los usuarios organicen y gestionen de manera independiente metas como la jubilación a largo plazo o los estudios de sus hijos. El sistema ofrece datos más precisos diseñados a medida, otorgando gráficos y herramientas de análisis técnico de nivel profesional personalizables según el interés del inversor.
Capacidades de trading mejoradas
En lo que respecta a las capacidades de trading mejoradas, la estrategia continúa, con la implementación de eToro edge, una aplicación de escritorio de alto rendimiento específica para operadores de alta frecuencia equipada con herramientas gráficas superiores. También se incorporan las carteras impulsadas por agentes de IA, un sistema que permite crear o copiar agentes automatizados que operan en los mercados las 24 horas del día bajo el control constante del inversor.
Un ecosistema de aplicaciones en constante crecimiento
La firma potencia un ecosistema de aplicaciones de terceros mediante la App Store de eToro, un espacio donde colaboradores, expertos cuantitativos y desarrolladores externos pueden añadir herramientas de análisis técnico a través de un nuevo portal API estructurado.
Preparación para el futuro en la cadena de bloques
Se habilitan carteras de auto-custodia instantáneas gestionadas directamente por Tori que integran la tecnología de descentralización de Zengo, permitiendo la propiedad directa de criptoactivos de forma segura, en segundos y sin fricciones. Finalmente, todo este despliegue tecnológico se corona con una identidad de marca renovada que estrena logotipo, un diseño visual contemporáneo y el lema institucional “Know better”, reafirmando el compromiso del bróker con la transparencia y la toma de decisiones financieras informadas.
Una identidad de marca renovada
“El trading con agentes se está acelerando y nuestra App Store crece rápidamente. El mundo de las finanzas está en constante evolución, y desde hace dos décadas, en eToro hemos sabido anticiparnos a cada gran transformación: desde la inversión social hasta los criptoactivos, y ahora la IA. En cada etapa, hemos puesto esa tecnología al servicio de los inversores particulares para crear unas condiciones más equitativas para todos”, concluye Yoni Assia.
La primera mitad de 2026 ha dejado una conclusión clara para los inversores globales: la inteligencia artificial ha seguido marcando el pulso de los mercados, pero con un matiz importante. Según el análisis semanal de Yves Bonzon, Chief Investment Officer (CIO) de Julius Baer, durante estos seis meses la clave para batir al mercado ha sido estar posicionado en el segmento adecuado del universo tecnológico. “En pocas palabras, la primera mitad de 2026 fue clara: o tenías acciones de semiconductores —pero no cualquier acción— o no las tenías”, resume Bonzon en su último CIO Weekly.
Desde la firma explican que el rally bursátil no ha estado liderado por las tradicionales grandes tecnológicas estadounidenses, sino por compañías más especializadas en memorias DRAM y chips NAND vinculados al desarrollo de infraestructura de inteligencia artificial. De hecho, el índice sectorial de semiconductores SOX ha llegado a dispararse cerca de un 100% en apenas tres meses, consolidándose como el gran motor de las bolsas globales.
Sin embargo, una de las sorpresas del ejercicio ha sido que, pese al aumento del coste de capital para las grandes compañías estadounidenses de computación en la nube —una de las tesis centrales de inversión de Julius Baer para este año—, el mercado estadounidense no ha sufrido una corrección significativa. Según Bonzon, el liderazgo se ha ampliado y las ganancias “ya no dependen únicamente de las Siete Magníficas, sino de un universo más amplio de empresas beneficiadas directa o indirectamente por el ciclo inversor en IA”.
En este contexto, la entidad considera que se ha producido un cambio estructural en los mercados que obliga a replantear la construcción de carteras. “Hemos entrado en un ciclo industrial en el que un mayor número de actores más pequeños se benefician de tendencias estructurales como la inteligencia artificial, la electrificación o la autonomía estratégica”, señala Bonzon. Por ello, Julius Baer considera que la diversificación vuelve a convertirse en una fuente esencial de generación de rentabilidad, además de una herramienta clásica de control del riesgo.
Otro de los elementos que ha marcado el primer semestre del año ha sido la inesperada fortaleza del dólar estadounidense. Frente al consenso bajista del mercado, Julius Baer nunca abandonó su visión positiva sobre la divisa estadounidense frente al resto de monedas del G7. Según explica Bonzon, el conflicto geopolítico entre Estados Unidos e Irán, el renovado entusiasmo inversor en torno a la IA y la llegada de Kevin Warsh al frente de la Federal Reserve han reforzado el atractivo del dólar y de la renta fija estadounidense.
Esta visión también ha llevado a la entidad a reducir su exposición al oro durante el segundo trimestre. Después de arrancar el año con fuertes ganancias, el metal precioso corrigió con fuerza y acumula caídas del 7% en lo que va de ejercicio, tras registrar descensos superiores al 10% solo en junio.
De cara a la segunda mitad de 2026, Julius Baer mantiene un enfoque prudente. Aunque reconoce que la inteligencia artificial seguirá siendo el principal catalizador de mercado, advierte sobre el creciente riesgo de concentración excesiva en determinados segmentos tecnológicos. Bonzon subraya que “los mercados dependen cada vez más de un pequeño número de narrativas muy poderosas, mientras que los resultados siguen siendo altamente inciertos”.
Por ello, la entidad recomienda evitar posiciones extremas y prestar mayor atención a sectores menos explorados recientemente, como consumo defensivo o salud, cuyas valoraciones relativas se han vuelto más atractivas tras varios trimestres eclipsados por el boom tecnológico. “No es momento para posturas extremas, sino para la humildad y la disciplina de diversificación”, concluye el CIO de Julius Baer.
Construir riqueza no es para nada sencillo. Que esa riqueza perdure durante décadas y beneficie a hijos y nietos, más aún. Las familias que lo han logrado aseguran que el secreto no tiene que ver con cuánto dinero acumularon ni con cómo lo generaron, sino con cómo lo organizaron.
¿Qué es la riqueza generacional?
La riqueza general es, por naturaleza, la construcción de un sistema: un conjunto de activos, reglas y estructuras que permite que el patrimonio de una generación sirva como plataforma para la siguiente. Eso implica tratar al patrimonio como algo familiar, más allá de quién lo generó.
En esos casos, las familias suelen buscar cómo crear un marco sostenible que ayude al crecimiento del patrimonio y a su protección y que permita la educación financiera para nuevas generaciones.
Dos apellidos, dos historias
Los Rockefeller y los Vanderbilt son dos de las familias más ricas de la historia de Estados Unidos. Pero eso es lo único que tienen en común:
Cornelius Vanderbilt amasó una fortuna descomunal en el siglo XIX. A su muerte, era el hombre más rico del país. Menos de un siglo después, cuando sus descendientes se reunieron en una conferencia universitaria en 1973, ninguno de los más de 120 asistentes era millonario. La riqueza había desaparecido.
Los Rockefeller siguieron otro camino: en 1882, John D. Rockefeller creó una oficina familiar para centralizar la gestión de sus inversiones, bienes raíces y actividades filantrópicas. Combinó esa estructura con fideicomisos y pólizas de seguro de vida para transferir el patrimonio de forma ordenada y protegida. Más de seis generaciones después, la familia sigue siendo influyente y económicamente activa.
La diferencia no estuvo en el tamaño de las fortunas, sino en las estructuras que las organizaban. La lección es clara: la riqueza no se conserva sola. Necesita un diseño, planificación y herramientas.
¿Cuáles son esas herramientas?
Hay muchas y cada caso es único. Pero hay algunas más relevantes para este tipo de planificación:
El seguro de vida. Más allá de su función básica de protección, ciertas pólizas acumulan valor en efectivo con el tiempo, lo que permite utilizarlas como una herramienta financiera dentro de la familia. En muchos casos, estas pólizas se integran en trusts para asegurar que los fondos se distribuyan de acuerdo con reglas predefinidas y no queden expuestos a decisiones impulsivas o disputas.
El trust. Se trata de un acuerdo legal mediante el que una persona transfiere activos a un fiduciario para que los administre y distribuya a los beneficiarios según condiciones previamente establecidas. En términos simples, es como poner el patrimonio en una caja con instrucciones muy claras sobre quién puede abrirla, cuándo y para qué.
Banca infinita. El concepto es sencillo: utilizar el valor en efectivo acumulado en una póliza de vida para financiar gastos o proyectos, tomando préstamos contra ese capital en lugar de recurrir a bancos externos. La lógica es que el dinero no sale del sistema familiar: sigue generando rendimientos mientras se utiliza. No se trata de un producto mágico, sino de una estrategia de gestión que requiere disciplina, asesoramiento y visión de largo plazo.
Cascada dinástica
Cuando estas herramientas se combinan, pueden dar lugar a lo que se conoce como una “cascada dinástica”: un flujo ordenado de capital que se preserva, se distribuye y se reinvierte a lo largo del tiempo. En la práctica, esto permite financiar educación, vivienda, emprendimientos familiares u otras necesidades, mientras el patrimonio sigue creciendo dentro de la estructura.
Estas estrategias no son exclusivas de las grandes fortunas. Muchos de sus principios son escalables y pueden adaptarse a distintas realidades patrimoniales, siempre y cuando haya ciertas condiciones básicas:
Transparencia y educación financiera: claves para futuras generaciones.
Asesoría legal y fiscal: indispensable, porque dependen de las jurisdicciones que operen.
Disciplina: quizás, el factor más importante; el que determina si el sistema perdura o no.
La lección es clara: la riqueza no se hace sola, pero mucho menos se conserva sola. Necesita planificación, estructura y propósito. Y estos principios no son exclusivos de las grandes fortunas. Con distintas escalas, se adaptan a realidades patrimoniales de distinta naturaleza.
Porque, en definitiva, el legado no ocurre por accidente. Es el resultado de buenas decisiones.
El mundo está experimentando una transformación impulsada por megatendencias cada vez más fuertes. Así lo manifiesta el informe de perspectivas para la segunda mitad del año de BlackRock que, bajo el título “2026 Mid-year Global Outlook product guide – EMEA. Scarcity vs abundance: how to position?”, señala que en Europa, la fragmentación geopolítica “está creando una necesidad urgente de abordar los retos estructurales que han frenado el crecimiento durante años”.
En la firma consideran que la tendencia actual es lo suficientemente favorable como para reducir parte de la brecha de rendimiento con Estados Unidos, pero no lo suficiente como para “propiciar un renacimiento generalizado”. Eso sí, las oportunidades se presentan de forma selectiva.
En BlackRock tienen claro que la economía mundial y los mercados financieros están siendo remodelados “por un puñado de megatendencias”: la revolución de la inteligencia artificial, la fragmentación geopolítica y la transición energética son capaces de modificar las perspectivas de crecimiento, inflación y asignación de capital. En este nuevo contexto, “los pilares macroeconómicos tradicionales están perdiendo fiabilidad, las correlaciones entre activos se vuelven inestables y los inversores buscan cada vez más nuevas fuentes de diversificación para sus carteras”.
Además, observan que Europa se encuentra en la encrucijada de estas fuerzas en colisión. Mientras que Estados Unidos sigue siendo el epicentro de la inversión en IA y China domina algunos aspectos de la transición energética y la IA física, Europa responde reforzando su resiliencia en áreas críticas de la economía. Este cambio está dando lugar a un ciclo de inversión plurianual centrado en defensa, energía, tecnología y capital, con el denominador común de reducir las vulnerabilidades, reforzar la seguridad y fomentar un mayor crecimiento.
En el ámbito tecnológico, es poco probable que Europa lidere los modelos básicos de IA, pero en la firma consideran que la oportunidad radica en la aplicación práctica de la IA: automatización, robótica, sensores, baterías, fabricación y usos industriales de los datos y la computación.
El enfoque tradicional, a prueba
En BlackRock también son conscientes de que las nuevas dinámicas del mercado están poniendo a prueba el enfoque tradicional de las carteras. En primer lugar, las grandes previsiones macroeconómicas y los resultados con múltiples ramificaciones implican que no existe un único punto de referencia a largo plazo y que los inversores deben reevaluar continuamente sus exposiciones y no pueden basarse en asignaciones estáticas. Además, resulta cada vez más difícil lograr la diversificación cuando los bonos ya no compensan las caídas de las acciones, debido a que las persistentes restricciones de oferta aumentan las presiones inflacionistas.
Y, en tercer lugar, hay megatendencias que están cambiando la composición de las clases de activos, lo que está provocando una mayor concentración del mercado: la ponderación del sector tecnológico en los índices MSCI EE.UU. y MSCI EM se ha duplicado desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022.
El creciente interés por un enfoque de cartera global es un síntoma de todas estas presiones, según argumenta la firma, que apunta que una perspectiva estática basada en las clases de activos no puede captar plenamente las interacciones entre los valores individuales, los temas y los riesgos.
Tampoco puede adaptarse fácilmente a una arquitectura financiera en rápida evolución, ya que la tokenización y otras nuevas estructuras de mercado ofrecen exposiciones que no encajan perfectamente en las clases de activos. “Los inversores deberían pensar más allá de las etiquetas de las clases de activos», sentencia.
La IA, en el foco
El desarrollo de la IA se está acelerando, lo que pone de relieve tres cuestiones que, a juicio de BlackRock, siguen sin resolverse. Primero, las dudas acerca de una burbuja. Segundo, su coste y tercero, quién se quedará con el valor. Aquí, explica que los creadores de modelos, los proveedores de servicios en la nube y de chips, así como los propietarios de centros de datos y de instalaciones de energía “podrían beneficiarse todos de parte de los beneficios económicos”.
La IA también podría generar nuevas fuentes de ingresos más allá del sector tecnológico, aunque aún no se sabe en qué segmento se generarán. “Las respuestas a estas preguntas dependen en gran medida de las limitaciones que determinarán los costes, la adopción y la captación de valor de la IA”.
El posicionamiento
A la hora de trasladar este contexto a una tesis de inversión, BlackRock apunta que busca una amplia exposición a la IA a través del sector tecnológico estadounidense, por lo que sobrepondera la renta variable de Estados Unidos. “Aunque aún no esté claro quiénes serán los ganadores definitivos, es probable que muchos de ellos se encuentren allí”, sentencia.
También apuesta por la inversión activa, ya que una visión temprana de estas cuestiones sin respuesta puede permitir identificar a los ganadores y a los perdedores. Algunas oportunidades se encuentran fuera de Estados Unidos, incluyendo los mercados emergentes y las empresas de pequeña capitalización. Asimismo, se centra en la escasez de recursos para la IA. “No necesitamos saber qué modelo de IA prevalecerá para saber que la IA requiere energía, memoria, chips e infraestructura de centros de datos”, aseguran.
La diversificación geográfica no reduce el riesgo de concentración cuando varios mercados están vinculados a la misma cadena de valor. Los inversores deben prestar atención al riesgo de concentración a nivel nacional y pone como ejemplo la renta variable de Taiwán y Corea del Sur, ligada a la cadena de valor de los chips, con mercados bursátiles de gran tamaño en relación con el PIB y muy expuestos a un puñado de empresas relacionadas con la inteligencia artificial. «Estos riesgos de concentración nos llevan a rebajar la calificación de la renta variable de los mercados emergentes en general a «neutral» tras su sólido rendimiento», por lo que la firma sigue dando preferencia a Latinoamérica.
El posicionamiento en Europa es neutral en renta variable europea. Con una excepción: España. “Sigue siendo nuestro país preferido para la inversión en renta variable. Aunque las valoraciones parecen menos atractivas en comparación con otros países, su crecimiento interno sigue siendo el más sólido de la región y su exposición a Latinoamérica ofrece oportunidades en áreas de mayor crecimiento”, apunta, para añadir que es poco probable que las próximas elecciones generales “den lugar a un resultado desfavorable para el mercado”. Los sectores financiero, de infraestructuras, industrial y de materiales son los favoritos de la firma en el Viejo Continente.
En crédito, BlackRock apuesta por títulos cuyos ingresos estén respaldados por flujos de caja claros, protecciones para los prestamistas y valores de recuperación tanto en los mercados cotizados como en los privados. “Las infraestructuras también forman parte de la cartera de activos generadores de ingresos, ya que ofrecen flujos de caja regulados o contratados, a menudo vinculados a la inflación”.
BlackRock también tiene un posicionamiento neutral respecto a la renta variable china, eso sí, con preferencia hacia la IA física en ese país, “barata y de código abierto, podría impulsar su adopción más allá de China”, apuntan.
Robeco ha incorporado a Álvaro de la Peña como Client Relationship Manager, reforzando así su equipo comercial en Iberia y respaldando las ambiciones de la firma de ampliar su presencia en el segmento de clientes en banca privada.
Con esta incorporación, Robeco continúa fortaleciendo su propuesta de servicio para banqueros privados, asesores financieros, EAFs, family offices y otros profesionales de la gestión patrimonial en España. La firma mantiene su compromiso de ofrecer a sus clientes soluciones de inversión diferenciadas, respaldadas por su experiencia en gestión activa, estrategias cuantitativas e inversión sostenible.
Álvaro de la Peña cuenta con una sólida trayectoria en la industria financiera española. Antes de incorporarse a Robeco, desempeñó funciones en Urbanitae Wealth, Azora y Abante Asesores, donde fue responsable del desarrollo y gestión de relaciones con inversores institucionales, banqueros privados, family offices y firmas de asesoramiento financiero. Es licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Autónoma de Madrid y posee la certificación EFA (European Financial Advisor).
A raíz de su incorporación, Laura Román, Head of Iberia de Robeco, ha señalado: “La incorporación de Álvaro de la Peña supone un importante refuerzo para nuestro equipo comercial en España. Su profundo conocimiento del entorno de la banca privada y de los asesores financieros, junto con su experiencia en la construcción de relaciones con clientes, será un activo muy valioso para seguir creciendo y ofreciendo el máximo nivel de servicio a nuestros clientes”.
Desde Madrid, de la Peña trabajará estrechamente con el equipo comercial de Iberia de Robeco para apoyar los esfuerzos de desarrollo de negocio de la firma en España y seguir fortaleciendo las relaciones con clientes y socios estratégicos.
Foto cedidaJoaquín Cortez, superintendente de Pensiones de Chile
La reforma al sistema de pensiones chileno, una seguidilla de cambios que llegó después de una década tratando de actualizar el modelo de capitalización individual que el país andino opera desde los años 80, está en curso. Y en un contexto en que los activos alternativos están dentro de las principales preocupaciones de los actores de la industria local –principalmente por medidas como la licitación de stock de afiliados–, no sorprende que una variedad de actores esté tocando la puerta de la Superintendencia de Pensiones.
Información pública relacionada con el registro de lobby de la Ley de Transparencia de Chile muestra que el superintendente Joaquín Cortez, designado este año luego de la instalación del gobierno de José Antonio Kast, en marzo, ha recibido a distintos actores del espacio de las inversiones desde su nombramiento. Entre asociaciones y entidades financieras, el regulador ha estado recibiendo a un número creciente de gestores de intereses asociados al mundo de los activos privados, interesados principalmente en el régimen de inversión de los fondos de pensiones locales.
Junio, en particular, fue un mes de mucha actividad. Durante junio, Cortez participó de cuatro reuniones de alto nivel relacionadas con los alternativos, según el portal especializado en transparencia de la Superintendencia.
Agenda ajetreada en junio
El primer día del ejercicio, tres ejecutivos de Banco Itaú Chile tocaron la puerta de la Super con el objetivo de discutir un área de interés para el mundo de la deuda privada: los créditos sindicados. Los representantes de la firma fueron el gerente de DCM del banco, Carlos Maureira; el gerente de Finanzas Corporativas, Pedro Álamos; y el Head de Corporate & Investment Banking, Andrés De Goyeneche. El tema para tratar, reportaron, fue revisar la participación de los fondos de pensiones en este tipo de préstamo y los límites de inversión respectivos.
Unos días después, un grupo de representantes de Vinci Compass acudió a Cortez para conversar sobre el rol de los hedge funds como fuente de diversificación de los fondos de pensiones, presentando la experiencia internacional de la mano de Antti Ilmanen, Principal de AQR Capital Management y reconocido académico en retornos esperados y asignación estratégica de activos. Junto con el ejecutivo, estuvieron presentes Ignacio Pérez de Arce, gerente de Clientes Institucionales de la firma; Jaime de la Barra, socio, director y Global Head de IP&S; y Josefina Hederra, del área comercial. También estuvo presente Jorge Fernández-Cuervo, Executive Director de AQR.
Posteriormente, fue el turno del capital de riesgo. Representantes de la Asociación Chilena de Venture Capital (ACVC) se reunieron con el superintendente de pensiones. Además de presentarse ante la autoridad, el objetivo de la instancia fue retomar el trabajo que han impulsado, desde 2024, para incorporar las inversiones en VC en el régimen de pensiones de los fondos de pensiones. Los representantes fueron la directora ejecutiva de la ACVC, María Magdalena Guzmán; Andrés Meirovich, de Genesis Ventures; Sebastián González, de Corporate Venturing Latam; y Cristián Velasco, de WeBoost VC.
Una semana después, el 16 de junio, un equipo de la gestora especializada en infraestructuraCMB-Prime AGF tuvo una audiencia con Cortez. La reunión estuvo enfocada en la clasificación de fondos de deuda privada invertidos en concesiones, actualmente tratados como activos alternativos. Específicamente, el objetivo es revisar esta arista, para que refleje la naturaleza crediticia de la clase de activos. La gestora mandó a su gerente de inversiones, Alfonso Yañez; a su subgerente de inversiones, Matías Ferrer; y el abogado asesor Francisco Vial.
Otras reuniones con el regulador
Fuera de las audiencias enfocadas en los alternativos, Cortez recibió a más actores locales –especialmente interesados en la evolución de la implementación de la reforma de pensiones– desde su nombramiento.
En junio, fue visitado por una comitiva de AFP Capital para discutir los aspectos técnicos de esta implementación. Además del gerente general de la gestora, Renzo Vercelli, participaron el gerente legal César Soto, el VP de inversiones Francisco Guzman y el CFO Alejandro Cuevas.
También hubo una reunión con los profesionales María Díaz, presidenta de ICARE, Magdalena Soto, directora de Desarrollo, y los directores Klaus Kaempfe, Macarena Pérez y Rodrigo Silva. La temática de la instancia: la reforma de pensiones.
Más cercano al mundo de los fondos, los gremios de fondos de inversión y fondos mutuos se acercaron a consultar sobre la reforma y el futuro régimen de inversión de los vehículos previsionales.
Por el lado de la Asociación Chilena de Fondos de Inversión (Acafi), los representantes Luis Alberto Letelier, Alejandro Bezanilla, Pilar Concha y María José Montero conversaron con el superintendente de Pensiones en abril. Un mes después, los profesionales Macarena Ossa, Diego Ceballos y Horacio Morandé llegaron con una misión similar, bajo el estandarte de la Asociación de Administradoras de Fondos Mutuos (AAFM).
JPMorgan Asset Management también se aproximó al regulador a finales de abril, según consigna el portal de lobby. Juan Pablo Soffia e Ignacia Lagos presentaron a Cortez las mejores prácticas respecto al proceso de implementación de la reforma de pensiones, aportando la experiencia global que tiene la gestora de EE.UU., donde gestionan fondos generacionales desde hace más de 20 años.
Foto cedidaCathie Wood (centro), fundadora y CIO de ARK Invest, junto al equipo europeo de la firma.
La inteligencia artificial es el tema central de las conversaciones cotidianas y de inversión. Parece la última tendencia, pero los gestores más antiguos del lugar recuerdan que la realidad es muy diferente. Así lo destacó Cathy Wood, fundadora y CIO de ARK Invest, en su participación en un encuentro privado en Madrid organizado por Capital Strategies. En su intervención, admitió que fundó la firma a la vista de que “el mundo se volvía pasivo y sensible a los índices de referencia”, pero al mismo tiempo, “muchas empresas nuevas evolucionaban y capitalizaban lo que ahora entendemos como una revolución tecnológica”. Hasta tal punto, que el momento revelador para los mercados fue, según Wood, la llegada de ChatGPT.
Pero su análisis, que realizan desde 2014, se ha centrado en la inteligencia artificial. Sectores como robótica, almacenamiento de energía o la tecnología blockchain eran percibidas como “ciencia ficción” cuando la firma comenzó a analizarlos. “Respecto a bitcoin, escribimos nuestra primera entrada de blog en 2014 y nuestro primer documento técnico en 2015. La mayoría de la gente pensaba en ese momento que bitcoin era una estafa piramidal. Por aquél entonces, solo valía 250 dólares. Hoy, unos 65.000 dólares”, apuntó Wood como ejemplo.
La experta ilustró el impacto que tendrá esta nueva revolución de la IA, con un CapEx que representa un porcentaje del PIB de dos dígitos. «Tras vivir la burbuja y el estallido de la tecnología y las telecomunicaciones, puedo asegurar que esto es completamente diferente», aseveró. «Se invirtió demasiado capital en muy pocas oportunidades y demasiado pronto. No tuvimos la nube hasta 2006. No vimos los dos grandes avances en IA -el deep learning y la arquitectura Transformer-, hasta 2012 y 2017”.
Ahora, es “completamente diferente”, ya que “las tecnologías están listas” y los costes “son lo suficientemente bajos”. En definitiva, las semillas de esta tecnología “se sembraron durante la burbuja tecnológica y de las telecomunicaciones; siguieron germinando tras el fracaso que supuso el estallido de la burbuja y ahora están floreciendo. Así que esta goma elástica se ha estado estirando durante 20 o 25 años”, explicó.
Los equipos de análisis, claves
Wood aseguró que en este mundo de “innovación verdaderamente disruptiva”, donde las tecnologías convergen entre sí, resulta fundamental conformar un equipo de análisis, no por sector, industria o subindustria, sino por tecnología. La firma ha puesto la mirada en un total de 15 tecnologías. “Además, es sumamente importante contar con un equipo de análisis altamente colaborativo, porque estas tecnologías están convergiendo”, apuntó.
En este sentido, puso como ejemplo Tesla, que ha demostrado la viabilidad del concepto “desde muy pronto”. Wood elude calificar a Tesla de empresa automovilística, sino que define Tesla “leyendo el plan maestro de Elon Musk de la movilidad autónoma. La definimos como una empresa de robótica”.
Asimismo, Wood observa que una segunda gran convergencia se da en la atención médica. “Curar enfermedades sería el santo grial. También prevenirlas”. Y aquí intervienen tecnologías de secuenciación para comprender lo que está pasando y la edición genética CRISPR para reprogramar el genoma y curar enfermedades. “Esos tratamientos están generando ingresos”, asegura.
Wood también puso el acento en el descenso de los costes, que está permitiendo una evolución tan rápida de la inteligencia artificial. “Los costes de inferencia -el coste de procesar datos mediante un modelo entrenado para generar un resultado- se están reduciendo”, según sus cálculos, entre un 95% y un 99% al año. “Esto nunca había sucedido antes”, explica, para resaltar la crisis que está viviendo el SaaS: la tasa de ejecución anualizada de ingresos de Anthopic a diciembre fue de 9.000 millones de dólares, y seis meses después, la cifra es de 47.000. “Es decir, en tan solo seis meses, los ingresos de Anthropic crecieron en la misma cantidad que los de Salesforce.com en 25 años”, apuntó para ilustrar el grado de revolución que está suponiendo la inteligencia artificial.
Otras clases de activos
Wood estuvo acompañada por su equipo europeo de la gestora: Nicholas Grous, Director of Research; Stuart Forbes, Head of ARK Invest Europe and Global Distribution; Ovid Amadi, Multiomics portfolio Manager y Director of Research; Charles Roberts, Chief Investment Strategist Private Equity y Thomas Hartmann-Boyce, Global Head of Investment Solutions.
En sus intervenciones, desvelaron que la IA está transformando el ecosistema económico del desarrollo de medicamentos, en tanto que los tratamientos biológicos para las enfermedades raras podrían suponer una sustancial reducción de costes y, a la vez, ser generadoras de valor de forma significativa. También del fuerte crecimiento de los data centers, que alcanza un 29% de manera anualizada, así como las oportunidades en los mercados privados.
Foto cedidaJosé Manuel Ugarte (izq) y Gustavo Avaria (der), de MBIQ
Dos conocidas boutiques financieras chilenas darán paso a una nueva firma, con la que apuntan a convertirse en un referente en el negocio de gestión de inversiones para clientes de alto patrimonio e institucionales. Se trata de MBIQ, la firma combinada resultante de la integración de las casas de inversiones MBI Inversiones y Quest Capital.
Según indicaron en un comunicado, los accionistas de ambas compañías suscribieron un acuerdo para concretar la integración de ambas compañías y dar origen a MBIQ, firma que apunta a convertirse en un referente en asesoría y gestión de inversiones. La firma combinada administrará y asesorará activos por más de 3.000 millones de dólares, gestionados por un equipo de más de 140 personas.
La integración reunirá las capacidades de MBI y Quest en wealth management, asset management, multi family office, finanzas corporativas e inversión de impacto, manteniendo y consolidando un modelo de co-inversión. Esta característica, aseguraron, distingue a ambas compañías al invertir en los productos e instrumentos que ofrecen a sus clientes, lo que constituye uno de sus principales atributos diferenciadores en el mercado.
Junto con tener como foco el crecimiento combinado a través de MBIQ, agregaron, esta unión fortalece la propuesta de valor y amplía las alternativas de inversión para sus clientes, a través de una asesoría que integra una visión local y global “para identificar oportunidades de inversión y responder a los desafíos de un entorno cada vez más dinámico”.
En el contexto de la integración, la nueva sociedad reunirá a los socios de ambas compañías. En esta nueva compañía, mantendrán una participación mayoritaria José Manuel Ugarte, Arturo Claro, Karin Küllmer y Jorge del Puerto.
“Al integrar las capacidades de Quest Capital y MBI Inversiones, nuestros clientes se beneficiarán al acceder a una plataforma de inversión más amplia y diversificada, con una oferta fortalecida de soluciones financieras y equipos con experiencia complementaria”, dijo Ugarte, de MBI, en la nota de prensa. “La co-inversión se mantiene como un sello característico para alinearnos con nuestros clientes”, agregó.
“Esta integración da origen a una firma robusta, con equipos de probado track record en distintas clases de activos. MBI ha liderado en renta fija local con su fondo Deuda Plus, el mejor de su categoría en 2025, mientras que Quest Capital ha superado consistentemente al IPSA por más de 15 años en renta variable. En conjunto, podemos ofrecer a nuestros clientes una propuesta de inversión de excelencia”, señaló, por su parte, Gustavo Avaria, de Quest.