María Eugenia Mosquera (Julius Baer): «Revisar el gobierno familiar ayuda a armonizar los perfiles de riesgo de los distintos miembros de la familia»
| Por Natalia Grande | 0 Comentarios

Solo el 2,3% de las familias empresarias UHNW se considera plenamente preparado para vender o transmitir su negocio, según el último informe elaborado por Julius Baer. Este reto se suma a muchos otros como mantener la gobernanza, coordinar las dispersión geográfica de los miembros de la familia, mejorar el consenso familiar respecto a la orientación de las inversiones o preparar a las siguientes generaciones para tomar la control, entre otros. María Eugenia Mosquera responsable de Wealth Planning, Key Clients & Family Office Services de Julius Baer, analiza estas y otras tendencias en esta entrevista.
¿Qué necesidades de planificación financiera cambian cuando una familia con un patrimonio considerable establece su residencia en España?
Cuando un empresario o una familia decide trasladarse de Latinoamérica a España, es fundamental planificar el traslado con suficiente antelación, idealmente al menos 18 meses antes de abandonar el país de residencia. La primera cuestión es migratoria: ¿tiene algún miembro de la familia pasaporte de la UE? Muchas familias latinoamericanas descienden de europeos que emigraron y las generaciones anteriores pueden haber transmitido su ciudadanía europea a las posteriores, lo que en la mayoría de los casos puede simplificar considerablemente los trámites migratorios. Cuando no es así, el asesoramiento en materia de inmigración constituye un primer paso esencial. Se trata de una consideración importante dada la libre circulación de personas dentro de la UE.
Otro aspecto que a menudo se subestima es que las estructuras patrimoniales que funcionaban bien conforme a las normas de residencia fiscal de un país latinoamericano pueden dejar de ser adecuadas en el nuevo destino. La salida del país de residencia también debe gestionarse cuidadosamente para evitar la doble imposición. Esto exige revisar los convenios para evitar la doble imposición aplicables, así como cuestiones como los regímenes económicos matrimoniales y las leyes sucesorias.
También suele subestimarse la cuestión de si la empresa latinoamericana continuará operando o será vendida, y si seguirá estando controlada y dirigida por un propietario que se ha trasladado a España. Esto requiere un análisis cuidadoso, ya que también puede plantear cuestiones relativas al lugar de dirección efectiva, con consecuencias adversas e imprevistas si no se planifican adecuadamente. La residencia de la siguiente generación, que asumirá el control de la empresa,también es importante: los padres pueden trasladarse a España mientras sus hijos permanecen en Latinoamérica, lo que añade dificultades para diseñar una estructura patrimonial adecuada en ambos continentes.
Las jurisdicciones offshore utilizadas habitualmente por residentes latinoamericanos, como las Islas Caimán, Bahamas, Panamá y las Islas Vírgenes Británicas (BVI), suelen figurar en las listas negras de países europeos como España. En algunos casos, mantener estructuras en esas jurisdicciones puede activar normas de transparencia o una tributación más elevada en España.
Otra consideración fundamental es cómo se estructurará el patrimonio líquido. El primer paso consiste en obtener una visión global del patrimonio familiar para definir una asignación de activos adecuada al perfil de riesgo de su propietario actual. Revisar el gobierno familiar también ayuda a armonizar los perfiles de riesgo de los distintos miembros de la familia, que pueden ser propietarios actuales o futuros del patrimonio. Como muestra nuestra encuesta Family Barometer, la mayoría de las familias se plantearía vender la empresa si con ello se preservara la armonía familiar. Al mismo tiempo, la mayoría no está preparada para vender el negocio o transmitirlo a la siguiente generación, aunque observamos que cada vez más empresarios se centran en esa preparación.
¿En qué momento deja de ser suficiente gestionar distintas inversiones de forma aislada y cuándo tiene sentido diseñar una estrategia patrimonial integral, como la que puede estructurar una family office?
Cuando una familia o un empresario empieza a prestar atención no solo a la rentabilidad del negocio, sino también a cómo invertir los ingresos obtenidos de su venta, ya sea diversificando hacia otras empresas o manteniéndolos como patrimonio líquido, cobra relevancia una estrategia de planificación patrimonial por clases de activos. Esa estrategia debe basarse en una visión de conjunto de todas las clases de activos y tener en cuenta las necesidades y los objetivos particulares del propietario.
Además, las familias pueden plantearse si necesitan una family office propia o si les conviene más una estructura que ofrezca una supervisión coordinada de las inversiones en las distintas clases de activos, revisiones jurídicas y fiscales, planificación sucesoria, gobierno familiar y una persona responsable de la coordinación que mantenga una visión global. Contratar profesionales de inversión que trabajen para una sola familia puede resultar ineficiente y costoso, y quizá no ofrezca la amplitud de conocimientos especializados que puede aportar el equipo de inversión de un banco global.
En Julius Baer hemos trabajado con familias que han vendido sus empresas, coordinando sus cuestiones de gobierno familiar con sus propios asesores, con la misma independencia con la que lo haría cualquier multifamily office o family office virtual. Algunas también han recurrido a la función de director de inversiones externalizado (outsourced CIO), en función de los objetivos y necesidades del propietario.
Tanto en Latinoamérica como en España, hemos observado que, cuando los propietarios venden sus empresas operativas, buscan:
- Estructuras patrimoniales que proporcionen una supervisión adecuada de las inversiones.
- Planificación sucesoria con un gobierno familiar sólido, incluida la preparación de la siguiente generación.
- Diversificación patrimonial y preservación del patrimonio a largo plazo.
- Y, por último, pero no menos importante, un socio con experiencia en la gestión de patrimonio líquido, que pueda asesorar profesionalmente sobre estas cuestiones y anteponga, en última instancia, los intereses del propietario.
¿Qué estrategia financiera sustenta realmente una family office?
Antes de hablar de inversiones, las familias necesitan comprender qué decisiones deben tomarse y cómo van a adoptarlas; por ello, el gobierno familiar desempeña un papel extraordinariamente importante. Por ejemplo, si la empresa pertenecía a más de un miembro de la familia, es esencial definir si continuarán invirtiendo juntos o si el patrimonio se dividirá entre las distintas ramas familiares. Esta decisión suele ser muy personal.
Una vez definido el gobierno familiar, el siguiente paso suele consistir en contar con la orientación de un profesional de la inversión sobre su tolerancia al riesgo y sus preferencias de inversión.
¿Cómo se transforma un patrimonio, a menudo muy concentrado en una sola empresa, inmuebles o activos heredados, en una cartera diversificada concebida para preservar el capital entre generaciones?
Los comités de inversión con participación del propietario del patrimonio resultan ser la herramienta más demandada después de un acontecimiento que genera liquidez. Se complementan con un análisis del perfil de riesgo y una estructura patrimonial adecuada, dentro de la cual el gobierno familiar, la sucesión, las declaraciones de política de inversión y las decisiones de inversión puedan gestionarse de forma organizada y con responsabilidades claramente definidas, con vistas a preservar el patrimonio familiar a lo largo de las generaciones.
Solemos dar por sentado que las generaciones de una familia crecen más deprisa que el propio patrimonio. Sin embargo, también hemos visto que los propietarios cuya estrategia de planificación patrimonial está alineada con la misión familiar a menudo consiguen demostrar lo contrario.
Además, ¿qué valor puede aportar un banco privado internacional en este proceso?
En Julius Baer estamos acostumbrados a asesorar a familias empresarias y propietarios de grandes patrimonios, tanto en la transmisión del patrimonio a la siguiente generación como después de la venta de una empresa, sobre cómo gestionar la liquidez en su sentido más amplio: desde el gobierno familiar, la sucesión y la estructuración patrimonial hasta la supervisión de las inversiones de acuerdo con su perfil de riesgo.
Como banco familiar con más de tres generaciones de historia, Julius Baer adopta una visión integral de todas las necesidades de asesoramiento que puede tener el propietario de un patrimonio familiar. Compartimos la experiencia de otras familias que han atravesado una venta empresarial o una transmisión patrimonial a la siguiente generación. Gracias a nuestras relaciones duraderas con los propietarios de patrimonios, podemos actuar como interlocutor de contraste para ellos y sus propios asesores en cuestiones como la conveniencia de constituir una family office, cómo diseñar las estructuras de gobierno y patrimoniales, cómo preparar a la siguiente generación y cómo garantizar que los cambios en las circunstancias familiares queden reflejados en la estrategia de planificación patrimonial definida.










