La nueva estrategia B2B de Global X duplica sus activos bajo gestión en un año

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedida

Global X duplicó sus activos bajo gestión (AUM) en Brasil durante los primeros cinco meses de 2026 tras reforzar su estrategia B2B, centrada en asesores, consultores y family offices.

Según la gestora de activos, controlada por la surcoreana Mirae Asset, la operación cerró 2025 con aproximadamente 29 millones de dólares y actualmente gestiona cerca de 63 millones de dólares en el mercado brasileño, a través de 35 BDR de ETF.

“Desde octubre o noviembre del año pasado, materias primas como la plata y el cobre han experimentado un aumento significativo. Por lo tanto, hemos captado gran parte de ese flujo”, declaró Flávio Vegas, especialista de producto de la gestora, en una entrevista con Funds Society. Según él, incluso con el reciente escenario de volatilidad global, “hemos logrado mantener este flujo, incluso en este periodo de crisis”.

El cambio de estrategia se produjo tras modificaciones en la estructura de la compañía en Brasil. Según el ejecutivo, la operación dejó de priorizar a los inversores institucionales y comenzó a concentrar sus esfuerzos en canales de distribución vinculados a la gestión patrimonial.

“Nuestra estrategia principal es dirigirnos al mercado minorista. Es decir, asesores y consultores. Pero se trata de empresas que ya conocen y utilizan ETF”, afirma. “La mentalidad de los asesores está cambiando, así que estamos empezando a comprender las ventajas de invertir en este activo”.

La gestora de activos trabaja principalmente con ETF temáticos, como los de IA, robótica, ciberseguridad y uranio, uno de los principales activos de la firma en Brasil, que ha generado la mayor parte de sus activos bajo gestión.

Los ETF solucionan varios problemas a los que se enfrentan los asesores

Según Vegas, la popularización de los ETF viene acompañada de una transformación más amplia en el modelo operativo de los asesores. Si bien antes el enfoque se centraba principalmente en recomendaciones específicas y la selección de acciones, hoy existe una creciente preocupación por construir carteras más sólidas y escalables. «Los ETF ayudan a reducir costos, simplificar la gestión y aumentar la diversificación de los clientes», afirma.

Según él, este producto permite a los profesionales dejar de invertir tiempo en monitorear eventos específicos de cada empresa y obtener una visión más estratégica de la cartera. «Se realiza la asignación, se define la estrategia y se pueden mantener otras conversaciones con el cliente», declara. Para Vegas, este cambio permite a los asesores dedicar más tiempo a la construcción de relaciones y la planificación patrimonial, mientras que el ETF se consolida como una herramienta eficiente para escalar el servicio sin sacrificar la calidad de las recomendaciones.

El nuevo enfoque también incluyó fortalecer la presencia digital, participar en eventos del sector y establecer relaciones físicas más estrechas con las oficinas de asesoría. «Comenzamos a reactivar nuestro perfil de LinkedIn, en el que no habíamos tenido mucha actividad hasta entonces. Prácticamente creamos Instagram desde cero», comenta. Según él, la gestora de activos también contrató a una agencia de marketing para gestionar las redes sociales.

Además de eventos propios, la estrategia incluye alianzas con plataformas y empresas de inversión. Según el ejecutivo, la gestora de activos comenzó a participar en carteras recomendadas y productos automatizados en plataformas de distribución. «Empezamos a participar en carteras recomendadas», afirmó.

Las fusiones y adquisiciones se consolidan como motor de crecimiento para las RIA

  |   Por  |  0 Comentarios

Canva

La consolidación se está acelerando en el canal de los asesores de inversión registrados (RIA), ya que las firmas recurren cada vez más a las fusiones y adquisiciones (M&A) para ganar escala, responder a las cambiantes necesidades de los clientes y mantenerse al día con los avances tecnológicos y de las plataformas de inversión.

Esta tendencia está transformando el panorama competitivo y dando lugar a nuevos actores en un mercado que, según las estimaciones de Cerulli, superará los 4 billones de dólares durante la próxima década, de acuerdo con la última edición de «Cerulli Edge—The Americas Asset and Wealth Management Edition».

La investigación de Cerulli concluye que las jubilaciones de asesores representan el segmento con mayor potencial para las adquisiciones, con más de 26.000 retiradas previstas en los próximos diez años.

“Las jubilaciones de asesores siguen constituyendo el mayor mercado potencial para las adquisiciones de RIA en términos de activos bajo gestión”, afirma Stephen Caruso, director asociado de Cerulli. “Por término medio, estos asesores que se retiran gestionan carteras de clientes más grandes que los asesores empleados que buscan independizarse”.

Además, muchas RIA están evaluando estrategias de salida para sus negocios. Más de la mitad (54%) de estas firmas están actualmente interesadas en ser adquiridas, una proporción que ha aumentado con el paso de los años a medida que las empresas reconocen las oportunidades existentes en el mercado.

Las RIA híbridas son el canal independiente más activo en materia de adquisiciones, y la mayoría de las RIA muestran, al menos, cierto interés en adquirir otras firmas.

El estudio también destaca una importante oportunidad de adquisición entre los asesores que optan por independizarse de sus actuales entidades. Aunque existe potencial en este segmento, este tipo de operaciones ha resultado difícil de ejecutar en los últimos años debido a la complejidad de los procesos de salida de las redes de intermediación financiera vinculadas (captive broker/dealers).

“A medida que las RIA continúan consolidándose y aprovechando las oportunidades de adquisición, resulta fundamental generar valor en toda la red de RIA o prácticas afiliadas”, señala Caruso. “Las firmas deben afrontar nuevos desafíos sin perder la capacidad de escalar sus negocios. Con los grandes agregadores buscando desarrollar soluciones a gran escala, Cerulli espera que un número creciente de empresas adopte un enfoque basado en la integración”, concluye.

El inversionista global ya no compra países: ahora compra narrativas

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedida

Durante décadas, los inversionistas internacionales construyeron sus portafolios con base en criterios geográficos. La pregunta central era cuánto peso asignar a Estados Unidos, Europa, Japón o los mercados emergentes. Sin embargo, esa lógica comienza a perder relevancia. En los mercados globales, el capital se mueve cada vez menos por países y cada vez más por historias de crecimiento estructural.

La inteligencia artificial, la ciberseguridad, la economía digital, la transición energética, la infraestructura, los centros de datos o incluso la geopolítica se han convertido en las nuevas categorías que explican hacia dónde se dirigen los flujos de inversión. En otras palabras, los grandes fondos dejaron de comprar países y ahora compran narrativas.

La transformación no es menor. De acuerdo con Morningstar, los activos administrados por fondos temáticos a nivel mundial alcanzaron 779.000 millones de dólares durante el tercer trimestre de 2025, su nivel más alto en tres años, tras una recuperación significativa después de la fuerte corrección registrada entre 2022 y 2023. El estudio señala que las temáticas relacionadas con seguridad, inteligencia artificial, big data y economía digital se encuentran entre las de mayor crecimiento.

La misma fuente, el Global Thematic Fund Landscape Report 2025 de Morningstar, señala que Europa concentra el 44% de los activos mundiales en estos fondos temáticos, aunque la participación europea cayó por debajo del 50% por primera vez en una década; mientras que Estados Unidos y China son los mercados que más han impulsado el crecimiento reciente.

Los temas con mayor expansión son: Seguridad y defensa, Inteligencia artificial y big data, así como Economía digital. Los fondos temáticos son administrados por 286 proveedores en el mundo y cotizan en 54 bolsas de valores de 42 países.

La tendencia también es visible en la industria de los ETF. Datos de ETFGI reportan que los activos invertidos en ETF temáticos a nivel global crecieron 49,6% durante los primeros once meses de 2025, hasta ubicarse en 467.930 millones de dólares. Asimismo, las entradas netas ascendieron a 69.630 millones de dólares, el segundo mayor volumen registrado en la historia para esta categoría.

La expansión refleja un cambio profundo en la forma en que los inversionistas interpretan el entorno económico. En lugar de apostar exclusivamente por el desempeño de una economía nacional, los administradores de activos buscan beneficiarse de tendencias de largo plazo capaces de trascender fronteras y ciclos económicos.

La mayor gestora de activos del mundo, BlackRock, sostiene que las temáticas de inversión son una herramienta cada vez más relevante para entender los movimientos del mercado. La firma identifica a la inteligencia artificial y a la fragmentación geopolítica como dos de las principales fuerzas que están reconfigurando la economía mundial y generando oportunidades de inversión más allá de las clasificaciones tradicionales por sectores o regiones.

La propia firma señala que los activos administrados por fondos temáticos en Estados Unidos se han multiplicado por once en la última década, un crecimiento que refleja la creciente importancia de las llamadas «megafuerzas» estructurales.

Este fenómeno ayuda a explicar por qué determinados sectores siguen captando enormes volúmenes de recursos incluso en un contexto caracterizado por desaceleración económica, tensiones comerciales y elevada incertidumbre. Los inversionistas continúan canalizando capital hacia empresas vinculadas con la inteligencia artificial, la infraestructura digital o la seguridad informática, independientemente de que se encuentren en Estados Unidos, Europa o Asia.

La consecuencia es que las fronteras económicas tradicionales pierden protagonismo frente a cadenas de valor cada vez más globalizadas. Un fondo de inteligencia artificial, por ejemplo, puede tener exposición simultánea a fabricantes de semiconductores estadounidenses, empresas de software europeas y proveedores asiáticos, todos unidos por una misma tesis de inversión.

No obstante, los especialistas advierten que las narrativas también implican riesgos. Morningstar señala que, pese a su recuperación reciente, muchos fondos temáticos han mostrado históricamente un desempeño inferior al de los mercados accionarios globales, particularmente cuando las expectativas iniciales terminan por adelantarse a la realidad económica.

La experiencia de los últimos años ha demostrado que el entusiasmo puede derivar en sobrevaluaciones y episodios de volatilidad. El auge de la inteligencia artificial, por ejemplo, ha provocado una concentración significativa de recursos en un reducido grupo de compañías tecnológicas, lo que incrementa la sensibilidad del mercado ante cualquier cambio en las expectativas de crecimiento.

Aun así, el cambio de paradigma parece consolidarse. La discusión en los comités de inversión internacionales ya no gira únicamente en torno a si conviene aumentar exposición a Estados Unidos o reducir posiciones en mercados emergentes. La pregunta cada vez más frecuente es qué narrativa dominará la siguiente década.

Porque en los mercados financieros del siglo XXI, la geografía importa menos que la capacidad de una historia para convencer al capital.

IPC de mayo y perspectivas de la Fed

  |   Por  |  0 Comentarios

Pixabay CC0 Public Domain

La publicación del IPC de EE.UU., con el índice subyacente sorprendiendo positivamente (+0,2% frente al +0,4% de abril, situándose en el +2,9% en tasa anual), es una noticia positiva para los inversores, aunque no modifica las perspectivas sobre los próximos movimientos de la Fed bajo la presidencia de Kevin Warsh.

La inflación del mes de mayo no muestra aún indicios claros que apunten a efectos de segunda ronda derivados de los cuellos de botella en energía y derivados básicos.

El dato es, en todo caso, positivo para los accionistas: los planes del banco central estadounidense han cambiado desde principios de año, pero dado que las expectativas de inflación se mantienen aún bien ancladas, es el crecimiento el principal precursor de dicho cambio. Para los inversores en renta variable, se trata de un escenario diferente del que se encontrarían si el ajuste viniera motivado por un aumento desmedido de la inflación.

La geopolítica como variable determinante

Mientras tanto, las noticias procedentes de Oriente Medio en los últimos días no han sido las que los inversores habrían deseado escuchar; y, sin embargo, el precio del barril de crudo se ha mantenido estable en el entorno de los 90 $/bbl.

Este es un riesgo que merece seguimiento, dada la aparente indiferencia del mercado. La balanza de influencia en las negociaciones entre Irán y EE.UU. parece haberse inclinado del lado de los primeros. El índice de aprobación de Trump (40,2%) está en mínimos, y la carrera hacia las elecciones legislativas de noviembre ya ha comenzado. El tiempo corre en contra del presidente, que buscará vender a su base de votantes un acuerdo antes del 4 de julio con el fin de extraer el mayor rédito político posible.

Tanto Bush como Obama agotaron sus mandatos. Lo relevante es, sin embargo, la evolución de Trump durante su primer mandato, período en el que recuperó con fuerza en anticipación de las legislativas de 2018.

El problema estriba en que los negociadores iraníes ya han identificado esta debilidad y la están explotando. Hezbolá está asumiendo un papel cada vez más proactivo que obliga a Netanyahu a responder; Irán utiliza las intervenciones militares israelíes como pretexto para lanzar ataques que, sin afectar por el momento a infraestructuras energéticas, ejercen presión sobre Trump y, al mismo tiempo, dilatan las negociaciones.

Trump necesita una gasolina más barata para tener opciones de retener el control del Senado, y los iraníes intentarán acercar el precio del barril a los 100 $/bbl para forzarle a aceptar términos más beneficiosos en un acuerdo que ambas partes necesitan sellar cuanto antes. Recordemos que la caída en importaciones de crudo desde China (~5 millones de barriles al día), el incremento del tráfico en el oleoducto saudita este-oeste (~3,5 millones adicionales) y la disminución de inventarios (~2 millones) han compensado la práctica totalidad del déficit de oferta generado por el bloqueo de Hormuz.

El giro de Trump y la reacción de los mercados

No obstante, el carácter errático e impredecible de Trump provocó un fuerte repunte el jueves, alimentado por un giro brusco e inesperado en las expectativas de acuerdo entre EE.UU. e Irán. La consiguiente caída del brent, que lo empujó hacia mínimos de tres meses, actuó como catalizador de una fuerte compresión en los rendimientos de los bonos que animó a los inversores en los mercados de renta variable.

Después de un segundo día de ataques estadounidenses y amenazas explícitas de intensificar la ofensiva el jueves por la noche —incluyendo el control de infraestructuras clave como la isla de Kharg—, Trump volvió a cambiar de forma radical su discurso. Con los mercados europeos ya cerrados, Washington señalaba avances sustanciales en las negociaciones, hasta el punto de cancelar los ataques previstos y afirmar que la posible firma de un acuerdo podría hacerse efectiva el fin de semana.

No obstante, la situación no está resuelta. No sabemos aún si esta vez es definitiva y, aunque lo fuera, es probable que el acuerdo —que contará con concesiones estadounidenses relevantes— no tenga mucho recorrido más allá de las elecciones legislativas.

A corto plazo, el resultado de este cuadro geopolítico debería traducirse en lecturas de volatilidad al alza y en mercados más inquietos, con tendencia alcista si se confirma el fin temporal del conflicto. Es asimismo posible que la presión sobre el IPC subyacente se incremente —compensada parcialmente por una evolución favorable en el componente de vivienda— y que la actividad industrial se vea afectada de manera más notoria.

Incluso en el caso de recibir noticias positivas este mismo fin de semana, como apuntan fuentes republicanas, el crudo continuará cotizando durante varios meses por encima de los niveles previos al inicio de las hostilidades. Con un precio del petróleo más elevado durante más tiempo, las condiciones financieras se tensionarán, afectando al sector manufacturero.

Política monetaria: Fed y BCE ante el dilema

Todo ello complica la llegada de Kevin Warsh a la presidencia de la Reserva Federal. La persistencia de la inflación por encima del 2%, un mercado laboral que da síntomas de reactivarse, el riesgo sobre la actividad industrial y la falta de consenso respecto a la capacidad de la IA de generar aumentos de productividad dificultan los pronósticos sobre el nivel de tipos al que podría estar operando la economía estadounidense a finales de 2026. Como ya explicamos, la regla de Taylor justificaría el aumento de 0,25 puntos porcentuales al que la curva, tras el movimiento alcista en bonos registrado ayer, sigue asignando una probabilidad del 80%.

La subida de un cuarto de punto en política monetaria se daba por descontada ayer en Europa. El BCE elevó su tipo de referencia al 2,25%, coincidiendo con una revisión de las expectativas macroeconómicas hacia un escenario más estanflacionista.

Un ajuste de 0,25 puntos no debería, por sí solo, tensionar de forma significativa las condiciones financieras de la zona euro, y lo interpretamos como una medida de precaución. Aunque, al igual que en EE.UU., la presión sobre los precios se ha intensificado, las expectativas de inflación se mantienen ancladas y no se aprecian indicios de presión salarial. Por todo ello, consideramos que una actitud más agresiva en materia de tensionamiento monetario constituiría un error estratégico.

En EE.UU., incluso si se produce la subida de tipos en diciembre, las causas del ajuste serán favorables a los intereses de los accionistas. Como en la eurozona, las expectativas de inflación se mantienen en niveles poco preocupantes, y es la inercia económica —el último pronóstico de la Fed de Atlanta apunta a un crecimiento nominal superior al 6% en el trimestre en curso— la que sustenta ese escenario.

Política monetaria: subida testimonial o el inicio de una fase de endurecimiento agresivo

  |   Por  |  0 Comentarios

Foto cedidaChristine Lagarde, presidenta del BCE, en la reunión de junio. Lorena Deidda/ECB.

El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido subir los tipos de interés 25 puntos básicos en su reunión de junio. Si hacemos un pequeño repaso, nos tenemos que ir hasta junio de 2025, para situar cuándo la institución monetaria modificó los tipos por última vez -registrando su octavo recorte en apenas doce meses- para luego entrar en un periodo de calma monetaria.

La subida anunciada en junio -un movimiento que no veíamos desde hace tres años- responde a su interpretación de un aumento del riesgo alcista de la inflación. De hecho, la inflación de la eurozona alcanzó en mayo el 3,2%, claramente por encima del objetivo del 2%, mientras que la inflación subyacente se situó en el 2,5%, su nivel más alto desde abril de 2025. 

“Como resultado, cada vez parece más evidente que el optimista escenario base publicado por el BCE en sus proyecciones de marzo difícilmente llegará a materializarse. En aquel escenario, los banqueros centrales preveían una tasa media anual de inflación del 2,6% para 2026. Sin embargo, debido al conflicto persistente en el golfo Pérsico, el panorama inflacionario se está desplazando hacia los escenarios adversos contemplados en marzo. Así lo reflejan también las últimas estimaciones de junio, en las que los expertos del BCE asumen que la inflación de la eurozona podría alcanzar el 3% este año incluso en el mejor de los casos y mantenerse ligeramente por encima del objetivo, en el 2,3%, también el próximo año. Al mismo tiempo, las perspectivas de crecimiento para la eurozona continúan siendo débiles. Para este año, el BCE prevé un exiguo crecimiento real del 0,8% en su escenario base”, explica Julian Marx, analista de Research en Flossbach von Storch.

Horizonte de subidas

Estas previsiones dejan, para los expertos, la puerta abierta a nuevas subidas de tipos. “Los futuros del Euribor están descontando actualmente al menos dos subidas de tipos del BCE y se espera que la primera tenga lugar hoy. Desde hace meses, el Euribor a 12 meses está siendo el primero en anticipar las subidas pues, pro memoria, abría el presente año a 2,26% y se encuentra ahora a aproximadamente 2,8%, incrementando así el coste de la financiación a tipo variable”, apunta Guillermo Santos Aramburo, socio de iCapital.

En este sentido, Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad, destaca que las previsiones del BCE sitúan la inflación en el 3% este año para después volver progresivamente a la senda del 2% y considera que «es posible que haya una nueva subida de tipos de interés este mismo año dependiendo de cómo evolucionen los precios en relación con el conflicto en Irán», aunque también apunta que, una vez alcanzado el pico de tipos, podrían producirse reducciones en los próximos años si las condiciones macroeconómicas lo permiten.

Para Santos, esta primera subida es algo “más testimonial que problemático” y argumenta que el BCE busca mantener su credibilidad en la lucha contra la inflación. “No debería ser relevante para los mercados salvo que estos la interpretaran como la primera de otras muchas y más elevadas, lo que no va a ser el caso”, apunta Santos.

En opinión de Salman Ahmed, responsable Global de Macro y Asignación Estratégica de Activos en Fidelity International, el BCE ha preferido adoptar una postura prudente ante el shock energético en curso. “De cara al futuro, esperamos que el BCE vuelva a subir tipos en un contexto probable de precios de la energía más altos durante más tiempo, ya que no vemos una salida clara a la guerra entre EE.UU. e Irán”, afirma.

Sin embargo, también hay voces que descartan el inicio de una fase de endurecimiento agresivo. “El contexto económico sigue siendo demasiado frágil para ello. El shock energético ya está lastrando la actividad en toda Europa, con una desaceleración del crecimiento en el primer trimestre en la mayoría de los países. El crecimiento salarial se está moderando y las condiciones del mercado laboral se relajan de forma gradual. En este entorno, es probable que los efectos de segunda ronda sobre la inflación sigan siendo limitados, lo que reduce la necesidad de un ciclo de subidas prolongado. Nuestro escenario base contempla una única subida adicional de tipos este año”, defienden desde Candriam

¿Qué moverá el mercado?

Sin duda, los expertos coinciden en que la preocupación por el alza de la inflación y las políticas monetarias pesarán en el mercado, pero el factor geopolítico será el que más volatilidad aporte. Según Del Pozo, «los mercados siguen moviéndose fundamentalmente por las noticias que llegan del frente» y que la evolución del conflicto en Oriente Próximo será determinante porque «tendrá mayor repercusión sobre los precios, sobre la formación de la inflación y, por lo tanto, sobre las futuras decisiones que puedan tomar los bancos centrales en términos de tipos de interés». 

Asimismo, advierte de que “uno de los principales riesgos para la economía es que la inflación termine trasladándose a efectos de segunda ronda, dando lugar a subidas de salarios, mayores costes para las empresas, etcétera». Un riesgo que considera especialmente relevante en Estados Unidos, donde, según señala «vemos una mayor resiliencia de la economía estadounidense, como pudimos comprobar a través del último dato de empleo”. En este contexto, destaca también “la existencia de una cierta dicotomía entre Europa y Estados Unidos en términos de crecimiento económico”.

Por último, Del Pozo advierte de que sigue abierta la posibilidad de «un mundo cercano a la estanflación», con «mayores subidas de precios que conlleven mayores subidas de tipos de interés y que ello termine provocando una severa contracción económica que habrá que contemplar durante las próximas semanas y meses”.

Amundi presenta los primeros ETFs UCITS ponderados por el PIB

  |   Por  |  0 Comentarios

Canva

En un entorno de mercado caracterizado por una mayor incertidumbre, riesgos de concentración y valoraciones elevadas en Estados Unidos, la diversificación y la construcción equilibrada de carteras cobran cada vez más relevancia para los inversores.

En este contexto, la gestora de activos, Amundi, sigue ofreciendo innovación en productos centrados en el cliente y anuncia el lanzamiento de los primeros ETFs UCITS ponderados por el producto interior bruto (PIB): un ETF de renta variable, el Amundi FTSE All World GDP-Weighted UCITS ETF, y un ETF de renta fija, el Amundi Global Government Bond GDP Weighted UCITS ETF.

Estos ETFs están diseñados para inversores que buscan alternativas a la diversificación basada en la exposición ponderada por capitalización de mercado y desean que su exposición refleje la huella de la economía global, ponderando los países según su participación en el PIB global.

A raíz de este anuncio, Benoit Sorel, director de la línea de negocio de ETF e Indexación de Amundi, ha destacado: “El entorno de mercado actual exige a los inversores que refuercen la resiliencia de su cartera y se adapten a un panorama de inversión en el que la diversificación es una de las respuestas más eficaces. Respaldados por nuestro ADN de innovación en productos, nos complace presentar estas nuevas herramientas, que permiten a los clientes capturar el crecimiento global a largo plazo reflejando el peso económico de cada región, y ampliar la diversificación mediante una asignación equilibrada entre las distintas zonas geográficas”.

Un enfoque ponderado por el PIB refleja con mayor precisión la huella económica de cada región, aumentando la exposición a las economías emergentes y a Europa, áreas que siguen estando infrarrepresentadas en los índices tradicionales ponderados por capitalización de mercado a pesar de su contribución al crecimiento global. China y los países emergentes representan más del 40 % del PIB mundial y continúan ofreciendo las perspectivas de crecimiento más sólidas. Este enfoque puede ayudar a los inversores a aprovechar el potencial de crecimiento a largo plazo de estas economías, al tiempo que reduce la dependencia de un pequeño número de grandes empresas o de mercados dominantes dentro de una asignación global.

CME Group y Morningstar anuncian un acuerdo exclusivo de licencia para derivados sobre índices

  |   Por  |  0 Comentarios

Canva

Morningstar, han anunciado la firma de un acuerdo de licencia plurianual que permitirá a CME Group lanzar productos derivados basados en algunos de los principales índices bursátiles de Morningstar, entre ellos los índices Morningstar US Total Market, Large Cap, Large Cap Value, Large Cap Growth, Mid Cap y Small Cap.

CME Group ofrecerá por primera vez  sobre los índices Morningstar Market, actualmente en proceso de cambio de marca tras la integración de CRSP. Esto permitirá a los clientes utilizar derivados vinculados a unos índices que sirven de referencia a más de 3 billones de dólares en activos.

El acuerdo permitirá ampliar la oferta de instrumentos de inversión y cobertura vinculados a algunos de los índices de renta variable más utilizados del mercado estadounidense. De esta forma, los inversores podrán acceder a herramientas para gestionar riesgos y tomar posiciones sobre distintos segmentos del mercado, desde las grandes compañías hasta las empresas de mediana y pequeña capitalización.

“Estamos encantados de colaborar con CME Group para ofrecer por primera vez productos derivados sobre los índices Morningstar Market, las referencias más completas y representativas del mercado de renta variable estadounidense”, afirmó Amelia Furr, presidenta de Morningstar Indexes. “Tras la adquisición de CRSP a principios de este año, nos hemos convertido en el principal proveedor de índices de renta variable de Estados Unidos, y esta nueva relación con CME Group acelerará aún más nuestro crecimiento. Lo más emocionante es que esperamos abrir nuevas oportunidades y llevar nuestros índices bursátiles de alta calidad a un segmento completamente nuevo del mercado global de inversión”.

“Nos complace asociarnos con Morningstar para ayudar a desarrollar herramientas de gestión del riesgo de nueva generación, más precisas y eficaces para la comunidad inversora global”, señaló Tim McCourt, Senior Managing Director y responsable global de renta variable, divisas y productos alternativos de CME Group. “La combinación del mercado altamente líquido de derivados sobre renta variable de CME Group con el ecosistema de datos e índices de Morningstar nos permitirá ofrecer a nuestros clientes de todo el mundo un marco optimizado para gestionar con seguridad la volatilidad de los mercados y aprovechar nuevas oportunidades de inversión”.

Los accionistas de BICE Inversiones Administradora General de Fondos aprueban la fusión con AGF Security

  |   Por  |  0 Comentarios

Canva
Los accionistas de BICE Inversiones Administradora General de Fondos S.A. aprobaron en Junta Extraordinaria de Accionistas, la fusión por absorción de AGF Security en BICE AGF, operación que forma parte del avance gradual de la integración de las distintas líneas de negocio del Grupo BICE. Tras esto se realizará el ingreso a la CMF la solicitud de aprobación de fusión de las entidades.
Con esto, BICE AGF incorporará a AGF Security, sucediéndola en todos sus derechos y obligaciones. En la Junta también se aprobaron las materias necesarias para avanzar en la materialización de la operación, entre ellas el aumento de capital requerido, la relación de canje y la dictación de un texto refundido de los estatutos sociales.
El presidente de BICE, Luis Felipe Gazitúa, destacó que “esta aprobación es consistente con el avance del proceso de integración en marcha de los diferentes negocios, que busca combinar capacidades, experiencia y equipos especializados para entregar una propuesta de mayor valor a nuestros clientes. La unión de ambas administradoras generales de fondos fortalece nuestra posición en la industria de gestión de activos para seguir desarrollando alternativas de inversión con una mirada de largo plazo”.
Con esta operación, BICE AGF se posiciona como la cuarta gestora de fondos mutuos del mercado.

IA: el rally que lo explica todo… y el riesgo que esconde 

  |   Por  |  0 Comentarios

Canva

En un año donde ni la inflación, ni las tensiones geopolíticas han logrado descarrilar a los mercados, la explicación dominante se ha reducido a un gran motor; la Inteligencia Artificial (IA). No es casualidad. Lo que antes era una narrativa incipiente hoy se ha transformado en el principal motor de los retornos globales. La evidencia es clara: resultados sólidos, guidance al alza y una demanda estructural por capacidades computacionales están empujando a  máximos históricos a los mercados accionarios. La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en el eje central del ciclo

Sin embargo, este liderazgo viene con un costo: una concentración de mercado pocas veces vista. Hoy, las principales compañías —las directamente vinculadas al desarrollo o habilitación de IA— explican una parte creciente de los índices y sus utilidades. Solo las diez mayores ya representan cerca de 40% del S&P 500. Más aún, esta concentración no es meramente geográfica o sectorial; es temática. Es una concentración en torno a una narrativa: la de que la IA será el principal driver de productividad y crecimiento en las próximas décadas. 

Este fenómeno es una especie de “AI exceptionalism”: una extensión del excepcionalismo estadounidense, pero ahora ampliado a todos los actores cercanos a esta cadena de valor — desde “hiperescaladores” hasta semiconductores y economías como Corea del Sur y Taiwán.  En efecto, no se trata solo de las grandes tecnológicas: todo el ecosistema que hace posible la IA está participando del rally. 

Los “hiperescaladores”, en particular, se han convertido en el corazón financiero y operativo de esta revolución, impulsando un ciclo de inversión en infraestructura que recuerda a los cambios tecnológicos revolucionarios del pasado. El crecimiento de ingresos, la escala de las inversiones y la demanda energética asociada a la demanda por capacidades computacionales refuerzan la idea de que este no es un fenómeno táctico, sino estructural. Y eso explicaría por qué, pese a ciertas señales de fatiga, el mercado sigue avanzando. 

Porque el rally no está liderado por expectativas vacías, sino por compañías que efectivamente están capturando valor dentro de esta nueva cadena productiva. Desde proveedores de chips hasta desarrolladores de modelos y plataformas, la “cadena de valor de IA” ha concentrado el flujo de capital, dejando rezagados a otros sectores y regiones menos expuestos. Pero todo trade dominante encuentra su punto de inflexión. 

Se habla de valorizaciones exigentes y hay consenso en que podríamos enfrentar una pausa  —no necesariamente un giro— en esta narrativa. Aun así, incluso entre quienes reconocen estos riesgos, persiste un matiz relevante: parece prematuro hablar de burbuja. La magnitud del crecimiento en ingresos, la inversión en infraestructura y la profundidad del cambio tecnológico sugieren que, más que un exceso sin fundamento, estamos frente a un ciclo que todavía tiene sustento —aunque posiblemente más volátil.

Y aquí entran las aperturas a bolsa o IPOs. 

El listado de nuevas emisiones —con nombres como SpaceX, OpenAI o Anthropic— no solo representa una validación del ciclo, sino también un potencial factor desestabilizador. Estas operaciones podrían generar rotaciones de portafolio relevantes, ya sea por efectos de liquidez o por potenciales rebalanceos pasivos en índices; aunque esto último es ahora menos probable. En algunos casos, incluso se anticipan desplazamientos de capital desde  otros activos —incluyendo criptomonedas— hacia estas nuevas historias de crecimiento. 

La paradoja es evidente: el éxito de la IA puede terminar tensionando el propio mercado que ha impulsado. 

En este contexto, el desafío para los inversionistas no es solo identificar a los ganadores de  esta revolución, sino entender cuándo el liderazgo pasa a ser concentración excesiva. Porque  si bien la IA sigue siendo un factor estructural de aumento de productividad —y probablemente lo será por años—, la historia muestra que ningún tema, por dominante que parezca, lidera indefinidamente sin correcciones.

Tribuna de Carolina Abuauad, VP de Global Investment Strategy de Vinci Compass. 

Creand AM apuesta por la prudencia ante el riesgo geopolítico y el repunte del petróleo

  |   Por  |  0 Comentarios

Canva

Creand Asset Management, gestora del grupo Creand en España, considera que los mercados financieros afrontan la segunda mitad del año en un entorno de mayor complejidad marcado por la evolución del conflicto en Oriente Medio, el bloqueo del Estrecho de Ormuz y el comportamiento del precio del petróleo. En este escenario, mantiene una visión prudente, basada en la gestión activa, la diversificación y la selección de activos de calidad, pese a que los activos de riesgo hayan mostrado una notable resistencia y que las bolsas se hayan recuperado con fuerza desde los mínimos recientes. La entidad mantiene como escenario central una normalización gradual de la situación geopolítica, aunque considera prematuro descartar los riesgos.

En EE. UU., las previsiones de crecimiento del PIB para 2026 se sitúan en el 2,2%, impulsadas por el consumo y por la inversión en automatización, digitalización e infraestructuras energéticas, con especial énfasis en inversiones relacionadas con la inteligencia artificial. La entidad explica que el impacto de la guerra en Irán ha sido modesto hasta ahora y el mercado laboral norteamericano se mantiene estable, pero avisa de que la principal fuente de preocupación sigue siendo el encarecimiento de la energía. No obstante, la inflación subyacente —que excluye alimentos y combustibles— se sitúa en el 2,8% y mantiene una tendencia al alza.

En el caso del continente europeo, se mantiene una previsión de desaceleración, con un consenso entre los economistas sobre una reducción del crecimiento del 1,2% en enero al 0,9%. En este escenario, la inflación se aceleró al 3,0% interanual en abril de 2026, un aumento desde el 2,6% del mes anterior, reforzando una perspectiva de política monetaria restrictiva. 

Luis Buceta, director general de negocio e inversiones de Creand Asset Management, señala que “el mercado está actuando como si el conflicto en Oriente Medio fuera a resolverse pronto, pero la clave no es solo si el petróleo repunta, sino cuánto tiempo se mantiene en niveles elevados. Un shock de oferta prolongado puede tener más impacto sobre el crecimiento que sobre la inflación a medio plazo, pero limita claramente el margen de actuación de los bancos centrales”. 

Petróleo, inflación y bancos centrales: el tiempo es la variable clave

Creand Asset Management destaca que, pese al bloqueo del Estrecho de Ormuz, el precio del petróleo no ha alcanzado los niveles más extremos que inicialmente podía descontar el mercado. La entidad apunta a varios factores que explican esta contención, entre ellos, la posibilidad de una desescalada, el papel de Estados Unidos como exportador de gas natural licuado y el uso de reservas por parte de China. No obstante, considera que el riesgo sigue abierto si la interrupción se prolonga durante más tiempo. En materia de inflación, la entidad observa repuntes en los últimos datos, aunque por ahora no los considera comparables al episodio vivido en 2022. El punto de partida de los bancos centrales es más cómodo que entonces, pero la persistencia de los precios energéticos puede obligarles a mantener una postura más restrictiva durante más tiempo.

En este contexto, desde la gestora creen que la Reserva Federal mantendrá los tipos sin cambios durante los próximos meses, apoyada en la solidez de la economía estadounidense y del mercado laboral. En el caso del Banco Central Europeo, la entidad no descarta que pueda verse forzado a actuar por una cuestión de credibilidad si la inflación vuelve a repuntar, aunque considera que, si se producen subidas, serían más limitadas de lo que descuenta actualmente el mercado.

Luis Buceta explica que “ni la Fed ni el BCE quieren endurecer su política monetaria, pero la primera se puede ver obligada a mantenerlos (una bajada aún con la presión de Trump no se puede argumentar con unos fundamentos de la economía estadounidense sólidos, pero una inflación alta) y el segundo a subirlos, si los precios del petróleo que están subiendo empiezan a impulsar gradualmente la inflación”. 



Renta variable: neutralidad, selectividad y oportunidades fuera de los índices

Creand Asset Management mantiene una posición neutral en renta variable, tras el fuerte rebote de las últimas semanas. La entidad reconoce que los resultados empresariales, especialmente en Estados Unidos, han sido muy sólidos y que las revisiones de beneficios continúan al alza, apoyadas en parte por el impacto de la inteligencia artificial. No obstante, advierte de que las valoraciones son más exigentes y de que el riesgo geopolítico y energético sigue estando mal remunerado en los índices.

Miguel Ángel Rico, director de inversiones de Creand Asset Management, apunta que “las bolsas han vuelto muy rápido a máximos y las revisiones de beneficios siguen siendo muy positivas, pero creemos que el mercado está descontando un escenario bastante benigno. Por eso mantenemos una posición neutral en renta variable. No se trata de estar fuera del mercado, sino de estar invertidos de forma más selectiva. La inteligencia artificial invita a seguir invertidos en renta variable evitando comprar índices sin discriminar y aprovechando la dispersión por sectores, regiones y compañías” 

La entidad considera que, si la situación en Oriente Medio se normaliza, Europa podría recuperar parte del terreno perdido frente a Estados Unidos, especialmente en aquellos sectores más penalizados por el conflicto y por la subida del precio de la energía. En este sentido, sigue viendo atractivo en el sector financiero europeo, que mantiene valoraciones razonables y una buena capacidad de generación de beneficios, así como en utilities, que pueden funcionar tanto en un escenario defensivo como en uno de caída de yields si se reduce la tensión geopolítica.