Los diferenciales pueden estar convergiendo entre los mercados públicos y privados, pero la liquidez no
| Por Irene Rodriguez | 0 Comentarios

Las propuestas para impulsar el mercado secundario de activos privados, a menudo defendidas por los defensores entregados de la liquidez de los mercados públicos, han cobrado un nuevo impulso. Para algunos, una mayor negociabilidad se considera un remedio ante la creciente inquietud por la ausencia de señales de valoración transparentes y en tiempo real en las carteras privadas. Para otros, el mercado secundario se presenta como una forma de mitigar el denominado «jump risk» en las carteras de crédito de préstamos directos, donde los préstamos suelen valorarse a la par hasta que los fundamentos se deterioran y el reajuste de precios se vuelve inevitable, analiza PIMCO.
Este debate se desarrolla en un contexto notable. La liquidez del mercado de crédito público es hoy tan sólida como en cualquier otro momento desde la crisis financiera mundial, mientras que los diferenciales entre el direct lending, menos líquido, y el crédito público, más líquido, se han reducido considerablemente en los últimos años.
«Para los inversores, esto plantea una pregunta fundamental: ¿estoy recibiendo una compensación adecuada por la iliquidez que asumo en los mercados privados? La respuesta suele ser no, especialmente en el crédito corporativo. La promesa de una mayor liquidez secundaria en los activos privados se está utilizando, en algunos casos, para justificar una erosión significativa de la prima de iliquidez en los préstamos directos en relación con los mercados públicos, en lugar de para mejorar genuinamente los resultados para los inversores», analiza la gestora.
Desde un punto de vista más estructural, se encuentran varios obstáculos clave para crear una liquidez significativa en el crédito privado:
- Transferencia autorizada de préstamos: a diferencia de los mercados públicos, muchos documentos de crédito privado exigen que los prestatarios den su consentimiento para cualquier venta o transferencia de su préstamo por parte del prestamista o prestamistas registrados.
- Asimetría de información: en el crédito privado, los compradores a menudo carecen de acceso a los contratos de crédito, los detalles de las modificaciones, los paquetes de garantías o los documentos financieros estandarizados. Esta información ha sido fundamental para generar confianza y liquidez en los mercados públicos y es completamente ad hoc en el mercado de crédito privado actual.
- Confidencialidad: a menudo se exigen acuerdos de confidencialidad para cualquier información que se comparta con posibles compradores de préstamos, lo que agrava la asimetría de la información.
- Falta de infraestructura de negociación: los mercados de crédito privado carecen de una infraestructura centralizada de información, ejecución o liquidación, aspectos que se han convertido en parte integral del desarrollo de una liquidez sólida en los mercados públicos. Mientras que los mercados públicos y las colocaciones privadas 144A pueden negociarse sin problemas, muchas operaciones privadas con calificación de inversión y de préstamo directo se enfrentan a los retos adicionales de la liquidación física, lo que puede resultar oneroso tanto para compradores como para vendedores.
- Incentivos: no todos los participantes en el mercado privado tienen el mismo deseo de aumentar la liquidez. Algunos prefieren la opacidad de los mercados privados, mientras que otros quieren evitar la volatilidad de la valoración mark-to-market, que suele alinearse con los mercados públicos.
«Incluso si se abordaran algunos de estos obstáculos, los mercados privados existen precisamente porque muchos activos son idiosincrásicos y negociados, lo que dificulta la determinación continua de precios y a menudo resulta económicamente ineficiente. Los intentos de forzar la liquidez en estos mercados tienden a generar un volumen de negociación escaso, amplios diferenciales entre el precio de compra y el de venta, y señales de precios poco fiables. En lugar de mejorar la transparencia, las operaciones secundarias esporádicas suelen introducir ruido, reflejando necesidades de liquidez más que los fundamentos subyacentes», advierten en PIMCO.
La prima de iliquidez es la clave
Existe también una tensión económica más profunda, defiende la gestora. «Uno de los principales atractivos de los activos privados es la prima de iliquidez que obtienen los inversores con horizonte a largo plazo dispuestos a inmovilizar capital. Si los activos privados se negociaran con frecuencia y fiabilidad en los mercados secundarios, esa prima se erosionaría inevitablemente, lo que socavaría una de las principales razones por las que los inversores asignan capital a los activos privados en primer lugar», advierte.
Además, gran parte del debate en torno al «aumento de la liquidez» en el crédito privado confunde los verdaderos activos privados con las colocaciones privadas 144A, que llevan más de dos décadas siendo líquidas. Los titulares recientes —impulsados por un pequeño número de grandes operaciones, incluida la financiación del centro de datos de Meta por valor de 27 000 millones de dólares— ponen de relieve la profundidad del mercado 144A, no una mejora estructural de la liquidez del crédito privado.
Para contextualizar, los valores 144A representan aproximadamente el 18% del mercado de grado de inversión (IG) en dólares estadounidenses y el 82% del de alto rendimiento (HY), con volúmenes de negociación mensuales que rondan los 200 000 millones de dólares en IG y los 100 000 millones de dólares en HY (véase el gráfico 1). Por lo tanto, es esencial distinguir la liquidez consolidada de los mercados 144A de la persistente iliquidez del verdadero crédito privado, ya sea con calificación de inversión o de otro tipo, dicen en la gestora.
Gráfico 1: Mercados líquidos para las colocaciones privadas 144A

Fuente: Datos de la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera de EE. UU. (FINRA), cálculos de PIMCO a 28 de febrero de 2026
Por qué el modelo de los préstamos sindicados no es aplicable
Por último, aunque la evolución del mercado de préstamos ampliamente sindicados se cita a menudo como prueba de que una clase de activos que antes era privada puede llegar a ser relativamente líquida y negociable, esa comparación pasa por alto una distinción clave. El camino hacia la liquidez del mercado de préstamos ampliamente sindicados se basó en una fuerte estandarización y en el auge de vehículos específicos, como las obligaciones de préstamos garantizados (CLO) y, más recientemente, los ETFs, que crearon una demanda secundaria constante.
«No está nada claro que el crédito privado pueda, o deba, seguir el mismo camino. Y si lo hiciera, muchas de las características que en ocasiones hacen que el crédito privado resulte atractivo para los prestatarios, como la certeza de ejecución y la capacidad de ofrecer soluciones de capital a medida, probablemente se verían mermadas», indican.
Una cuestión de riesgo y compensación
La ausencia de una valoración continua a precios de mercado en los activos privados no debe considerarse un defecto estructural. Más bien, refleja un perfil de riesgo distinto, por el que los inversores deben recibir una compensación explícita y adecuada.
«Es importante destacar que este riesgo no es estático. Las necesidades, limitaciones y preferencias de liquidez de los inversores pueden evolucionar con el tiempo. La gestión de este riesgo de liquidez dinámico ha dado lugar, por lo tanto, a un ecosistema maduro, aunque costoso, de soluciones, que incluye transferencias de participaciones de socios comanditarios (LP), transacciones de participaciones de socios generales (GP), vehículos de continuación y estrategias más amplias a nivel de cartera, todas ellas diseñadas para proporcionar flexibilidad y hacer frente a las cambiantes demandas de liquidez», apostillan en PIMCO.












