Las soluciones de gestión patrimonial basadas en seguros llevan dos años creciendo, según un estudio global realizado por Utmost. En concreto, las ventas de este tipo de productos aumentaron un 46% entre 2023 y 2025, al pasar de48.965 millones de dólares a 71.295 millones. Esto equivale a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 21%, y refleja una sólida trayectoria de crecimiento del mercado tras la normalización posterior a la pandemia de la COVID-19.
El informe indica que, a pesar de este fuerte crecimiento, los seguros internacionales para la gestión patrimonial siguen representando una parte relativamente pequeña del mercado global de gestión de patrimonios. Actualmente, suponen apenas alrededor del 1% del mercado mundial de activos invertibles de clientes de alto patrimonio, valorado en aproximadamente 65,9 billones de dólares, excluyendo Estados Unidos, lo que pone de manifiesto el amplio margen de crecimiento que aún presenta este segmento.
Además, sostiene que esta oportunidad está respaldada por diversas tendencias demográficas, de comportamiento de los clientes y del propio sector. El aumento del número de personas con grandes patrimonios está impulsando la demanda de soluciones internacionales de planificación patrimonial, mientras que la mayor familiaridad institucional con estos productos, el incremento de su conocimiento y la expansión de su distribución a través de bancos privados y gestores patrimoniales favorecerán una mayor adopción de los seguros internacionales de gestión patrimonial.
Como reflejo de estas tendencias estructurales, las previsiones de NMG Consulting indican que las ventas de seguros patrimoniales internacionales podrían alcanzar los 87.000 millones de libras al final de la década, lo que supondría un crecimiento superior al 60 % respecto a los niveles actuales. Esta evolución estará impulsada por el aumento de los recursos especializados, una mayor capacidad de colocación y un incremento del tamaño medio de las operaciones.
Mark Fairbairn, director de Estrategia y Asuntos Corporativos de Utmost, explica que los clientes de alto patrimonio buscan cada vez más soluciones que les ayuden a cubrir sus necesidades de ahorro e inversión a largo plazo. Y reconoce que a medida que evolucionan las necesidades de planificación patrimonial de las familias, las soluciones de gestión patrimonial basadas en seguros desempeñan un papel cada vez más importante para ayudar a los clientes a estructurar sus activos de forma eficiente y planificar su transmisión a las futuras generaciones.
«Aunque el mercado internacional de seguros patrimoniales ha crecido con fuerza en los últimos años, sigue representando solo una pequeña parte del mercado mundial de grandes patrimonios, lo que pone de relieve el importante potencial de crecimiento derivado de las tendencias estructurales entre los clientes de alto patrimonio y las familias con elevada movilidad internacional. El crecimiento de la riqueza global, la creciente demanda de planificación sucesoria y la mayor movilidad del patrimonio crean un contexto muy favorable para mantener, e incluso acelerar, el dinamismo que ha mostrado esta industria en los últimos años», concluye Fairbairn.
CC-BY-SA-2.0, FlickrFoto: Fortune Live Media. Warren Buffett ganará 70 millones de dólares más en dividendos tras los test de estrés de la Fed a la banca estadounidense
El cumpleaños 96 de Warren Buffett, este 30 de agosto, llega en un momento simbólico: tras haber cedido la dirección ejecutiva de Berkshire Hathaway a Greg Abel a comienzos de 2026 y permanecer como chairman, el mercado se pregunta cuánto de su legado sobrevive más allá de su gestión directa. La respuesta, en buena medida, ya está escrita: durante más de siete décadas, Buffett no solo generó rentabilidades históricas, sino que formó -directa o indirectamente, a través de sus cartas anuales a accionistas- a generaciones enteras de gestores de fondos que hoy administran carteras en todo el mundo.
Buffett aprendió a invertir de Benjamin Graham, su profesor en Columbia y luego su jefe en Graham-Newman. La escuela de Graham —plasmada en El inversor inteligente— se basaba en comprar empresas que cotizan muy por debajo de su valor contable o de liquidación, casi sin importar la calidad del negocio. Aplicó ese enfoque en sus primeros años como gestor de su partnership, pero con el tiempo -y bajo la influencia de Charlie Munger– evolucionó hacia lo que él mismo describió como preferir una compañía maravillosa a un precio razonable, antes que una compañía razonable a un precio maravilloso.
Características del «toque Buffett»
Ventajas competitivas duraderas (moats). No basta con que una acción cotice barata; la empresa debe tener una barrera que la proteja de la competencia a largo plazo, como una marca o una patente.
Poder de fijación de precios. Buffett repitió en más de una ocasión que la pregunta más importante para evaluar un negocio es si puede subir precios sin perder clientes frente a la competencia. Es el termómetro que usa para medir la fortaleza de un moat.
Beneficios consistentes y previsibles. Prefiere negocios «aburridos» y comprensibles, con historiales de rentabilidad estables, antes que apuestas de alto crecimiento pero impredecibles.
Protección del capital ante todo. Sus dos reglas más citadas —»no perder dinero» y «no olvidar la regla número uno»— resumen una obsesión por el margen de seguridad: comprar con suficiente descuento como para que un error de cálculo no destruya el capital.
Horizonte de al menos una década. Según Buffett, su «período de tenencia favorito es para siempre». En la práctica, evalúa cada inversión como si fuera a quedarse con la empresa completa durante diez años o más, lo que le obliga a pensar como propietario y no como especulador de corto plazo.
Un modelo exportado: de Omaha al resto del mundo
La influencia de Buffett, y su enfoque, inspiró directamente el nacimiento de la escuela value europea y latinoamericana. España, por ejemplo, es el mercado con mayor concentración de gestoras value fuera de EEUU. En diálogo con Funds Society, JavierRuiz, director de inversiones de Horos AM, abordó sobre una cuestión fundamental: a la hora de elegir una empresa, ¿qué se busca primero, el precio o el negocio?
«No creemos que puedan separarse el uno del otro. Hay compañías ópticamente baratas que no son invertibles porque no cumplen nuestros principios esenciales de inversión. Para nosotros es imprescindible entender un negocio y el sector en el que opera, que cuente con un posicionamiento competitivo sólido y sostenible, que tenga un perfil financiero saludable y que el equipo directivo realice una buena gestión, tanto operativa como del capital generado por la compañía. Si todo esto no se cumple, no invertiremos en una empresa por muy barata que esté cotizando», señaló.
Consultado sobre los tiempos de posición en cartera, el gestor indicó: «En Horos conviven inversiones en las que nunca hemos desinvertido del todo y otras que llevan diez años en cartera, con otras de las que podemos desinvertir en pocos meses porque su cotización ha reflejado muy rápido nuestra tesis de inversión. Lógicamente, el primer motivo para desinvertir en una compañía es la reducción de su potencial frente a otras alternativas».
Sobre el error más común del inversor que recién empieza, Ruiz señaló: «Posiblemente, poner un foco excesivo en la valoración y no tanto en comprender qué esconde esa valoración. Para saber si estamos comprando barato hay que dedicar mucho tiempo a entender la parte cualitativa de la inversión». En México, el nombre más literal en el segmento local es Value Operadora de Fondos. Pero la filosofía Buffett también permea en casas más grandes como GBM (Grupo Bursátil Mexicano) que, sin definirse como gestora value pura, la aplica como principio rector de la firma. Según explicó a Funds SocietyAndrés Olea, financial Product Sales VP en GBM, la búsqueda de valor está en el ADN de la compañía: «A nivel empresa, sí es con una visión de muy largo plazo y buscando valor: cautela, buenas personas, valores, ética, ampliar su ventaja competitiva, pero que sea duradera, que no sea efímera por prisa».
Esa lógica se traslada de forma explícita a la unidad de banca patrimonial: «En la asesoría tenemos una metodología que se llama Invierte con Propósito, que va mucho a este tema de crear valor a través del tiempo y de estar invertido a través del tiempo, no de estar entrando y saliendo y haciendo cosas tácticas».
Como ejemplo concreto del mercado mexicano, Olea mencionó a Grupo Aeropuertos del Sureste (ASUR) y remarcó que aunque atraviesa ruido de corto plazo por la caída del turismo y la renovación de flotillas, «la calidad de la empresa, de la administración y el valor al que cotiza presentan una muy buena oportunidad para quien está dispuesto a esperar un poquito más».
Sobre el error más común del inversor que recién empieza, Olea es tajante: «El peor error es la sobreconfianza y pensar que uno se puede volver rico rápidamente. La mejor manera de construir un patrimonio como lo hizo Buffett es con el interés compuesto de tu lado y la disciplina de ahorrar. Si tú te quieres volver rico con la próxima acción de inteligencia artificial, con el próximo bitcoin, pues puedes cometer errores. Entonces, yo diría ser paciente, y dejar que el capital de trabajo haga su magia. Más que tratar de volverse rico con la selección de activos, tratar de volverse rico con una metodología de largo plazo con disciplina es el camino»:
En Argentina, en tanto, no existe una boutique value dedicada como en España o Brasil, en parte por la limitada profundidad del mercado accionario local. La vía más habitual para el inversor argentino que quiere replicar la filosofía Buffett sigue siendo indirecta: comprar CEDEARs de Berkshire Hathaway o de las compañías que integran su cartera, cotizando en pesos en BYMA. Así lo explicaron Sergio González, CFA, responsable de la Oficina de Inversiones de Cohen Aliados Financieros, y Martín Mejía, analista de la Oficina de Inversiones en Cohen.
La elección de esta vía, más que una preferencia editorial, responde a una limitación normativa: «No consideramos el armado de un fondo local con ese criterio porque lo imposibilitan cuestiones normativas. En Argentina los FCI no pueden tener una composición por más del 25% del fondo en CEDEARs. Por eso mismo, no es posible armar un fondo local con el mismo criterio que la cartera para invertir en el mismo objetivo que Warren Buffett», indicaron a Funds Society.
Sobre la viabilidad de sostener una posición «para siempre» en un contexto de alta volatilidad macro y cambiaria, González y Mejía matizaron la aplicación literal de esa doctrina: «Cuando hablamos de empresas locales es muy difícil hacer que un cliente pueda mantenerse invirtiendo o sosteniendo una posición por largo tiempo. Lógicamente existen casos donde puede llegar a ser exitoso, pero al mismo tiempo las múltiples variables que afectan al mercado argentino hacen que sea muy riesgoso».
La solución pasa nuevamente por los CEDEARs: «Sí creemos que podemos formar posiciones a largo plazo con la compra de CEDEARs bajo la lógica de value investing. De esta manera, el inversor se cubre ante saltos cambiarios y mantiene inversiones de largo plazo en empresas del mercado internacional», completaron.
Foto cedidaStephen Tapley, subdirector del área de Renta fija high yield de Mediolanum International Funds.
Mediolanum International Funds Limited (MIFL), gestora de Mediolanum Banking Group, ha nombrado a Stephen Tapley subdirector del área de Renta fija high yield. Tapley se incorpora a un equipo de inversión formado por 72 profesionales y ubicado en la sede de la firma en Dublín.
Tapley cuenta con cerca de dos décadas de experiencia en los mercados de crédito de calificación inferior a Investment Grade. Recientemente, ha trabajado durante 14 años en Royal London Asset Management como Senior Fund Manager, Leveraged Finance (Global Credit), tras haber ocupado puestos como High Yield Analyst en Scottish Widows Investment Partnership e Investment Analyst en Gulf International Bank.
Según explican desde la compañía, este nombramiento es el último de una serie de hitos en la expansión de la plataforma interna de inversión de Mediolanum, que actualmente gestiona 22.000 millones de euros en activos en mercados cotizados, una cifra que seguirá creciendo tras las recientes incorporaciones, entre ellas la de Martin Reeves como director de Renta fija high yield a principios de este año.
Tapley contribuirá al desarrollo, la supervisión y el rendimiento a largo plazo de las estrategias de high yield gestionadas internamente por MIFL. Su incorporación supone un nuevo paso en el crecimiento de las estrategias de renta fija gestionadas directamente por la firma, cuyo objetivo es ofrecer rentabilidades consistentes y resilientes a lo largo de los distintos ciclos de mercado.
Según Martin Reeves, director de Renta fija high yield de MIFL, “Stephen es uno de los inversores más destacados en high yield global y europeo, que incorporará ahora su amplia experiencia a nuestro equipo de high yield de Mediolanum. Su nombramiento reafirma nuestro compromiso continuo con la construcción de una plataforma de high yield con una gran profundidad y experiencia. Cuenta con una sólida trayectoria a lo largo de múltiples ciclos de crédito y desempeñará un papel fundamental a medida que continuamos reforzando nuestras capacidades de gestión interna».
Por su parte, Tapley, Subdirector de High Yield de MIFL, añadió que «MIFL cuenta con una visión clara y ambiciosa y está construyendo una plataforma interna de renta fija y high yield de primer nivel». Añadió que se incorpora «a un equipo con mucho talento y trabajaré estrechamente con mis compañeros mientras seguimos desarrollando las sólidas bases que ya existen. En un entorno caracterizado por unos diferenciales de crédito ajustados y en el que resulta difícil identificar valor a lo largo de toda la estructura de crédito, la selección activa y la gestión del riesgo son ahora más importantes que nunca. Bajo la superficie de muchos mercados existe una amplia dispersión en términos de calidad, lo que supone un reto para los gestores, pero también genera oportunidades tácticas para obtener alfa».
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Enrique Garrido (Tressis), José de Alarcón (Andbank España), Borja Fernández De Vega (Portocolom AV), Ignacio García-Blanco (Diaphanum) y Mireia Jiménez (Diverinvest Asesoramiento EAF).
Los inversores institucionales como las fundaciones, ONGs y congregaciones religiosas presentan un gran reto para los asesores financieros: aunar rentabilidad con sus objetivos de misión. Esto pone el foco en la inversión por criterios y hace más compleja la construcción de carteras. ¿Cómo se enfrentan a ello las firmas de asesoramiento?
En opinión de Enrique Garrido, director de grandes patrimonios de Tressis, lo primero es convertir los principios en una política de inversión concreta. “La Doctrina Social de la Iglesia o el ideario de una ONG no pueden quedarse en una declaración genérica. Tienen que materializarse en criterios prácticos: sectores excluidos, criterios positivos de selección, límites de riesgo, necesidades de liquidez, horizonte temporal y objetivos de rentabilidad razonables.
A partir de ahí, la cartera debe construirse como cualquier cartera bien diseñada: diversificación, calidad de activos, control de riesgos, costes razonables y disciplina”, explica.
Según su visión, la inversión responsable no debe plantearse como una renuncia automática a la rentabilidad, sino como una forma de invertir más coherente con los fines de la entidad: “En un entorno volátil, la clave es no improvisar. Una política de inversión bien definida permite mantener el rumbo, evitar decisiones emocionales y aprovechar oportunidades cuando aparecen. Para muchas de estas entidades, el largo plazo es una ventaja, siempre que la cartera esté bien alineada con sus necesidades reales”, añade.
José de Alarcón, director comercial de Andbank España, se muestra muy claro al defender que la coherencia ética y la rentabilidad financiera son objetivos perfectamente compatibles. “La clave está en mantener una adecuada diversificación y un enfoque patrimonial de largo plazo, en mercados volátiles, ese horizonte largo actúa como amortiguador y evita vender en el peor momento. Nuestra experiencia demuestra que este modelo permite construir carteras sólidas y competitivas, plenamente alineadas con los valores de la institución, sin renunciar a los objetivos financieros”, argumenta.
Concretando el ideario
A la hora de tratar con esta clase de clientes, otra voz experimentada a la hora de construir carteras es la de Borja Fernández De Vega, director de relación con clientes de Portocolom AV. En su opinión, el primer paso es traducir ese ideario a criterios de inversión concretos. En el caso de entidades religiosas, señala, por ejemplo, que la Doctrina Social de la Iglesia puede reflejarse en exclusiones, pero también en criterios positivos: dignidad humana, trabajo decente, cuidado de la casa común, justicia social, inclusión, salud, educación o protección de colectivos vulnerables.
“Después hay que construir la cartera con el mismo rigor financiero que aplicaríamos a cualquier inversor institucional: diversificación, control de riesgos, liquidez, horizonte temporal, costes, calidad de gestoras y adecuación al perfil de la entidad. La clave está en no plantear una falsa dicotomía entre valores y rentabilidad. Una cartera alineada con valores no debe ser una cartera menos rigurosa. Al contrario, exige más análisis. Hay que evaluar si las restricciones reducen demasiado el universo invertible, cómo se compensa esa reducción, qué riesgos se incorporan y qué grado de flexibilidad tiene la entidad”, explica Fernández De Vega.
En mercados volátiles, esto es todavía más importante. La coherencia con la misión no puede ser una capa estética que desaparece cuando hay estrés de mercado. Tiene que estar integrada en la política de inversión, en la construcción de cartera y en la gobernanza.
Para Ignacio García-Blanco, gestor de patrimonios de Diaphanum, lo primero es definir claramente las restricciones y principios que debe respetar la cartera. “En el caso de entidades religiosas, esto suele implicar aplicar filtros de exclusión y, cada vez con más frecuencia, incorporar criterios de inversión responsable alineados con la Doctrina Social de la Iglesia. A partir de ahí construimos una cartera diversificada, global y eficiente desde el punto de vista financiero”, comenta. Según reconoce, su experiencia les ha demostrado que incorporar criterios éticos no implica necesariamente renunciar a la rentabilidad: “Lo importante es diseñar correctamente el universo de inversión y mantener una adecuada diversificación”.
Una visión en la que coincide también el director comercial de Andbank España: “La construcción de la cartera comienza con la definición de los criterios de inversión de cada institución. A partir de ahí, aplicamos filtros de exclusión para descartar actividades incompatibles con sus principios y realizamos una selección de compañías y activos basada en la calidad del negocio, la solidez financiera, la sostenibilidad del modelo y su capacidad de generar valor a largo plazo”.
El producto: clave en segundo plano
La visión que comparten estas firmas de asesoramiento y sus expertos deja una clara conclusión: el cliente está en el centro. Pero, ¿qué pasa con el producto? Tal y como explica Mireia Jiménez, directora de Carteras de Inversión de Diverinvest Asesoramiento EAF, para mantener la coherencia es imprescindible analizar con independencia los diferentes vehículos de inversión.
“Por suerte, hoy, existe cada vez más una conciencia de inversión donde los principios de gobernanza, sociales y medioambientales se cumplen sin renunciar a la rentabilidad. Aunque, y aquí probablemente somos un poco críticos, estos principios no están unificados a nivel mundial y a veces, nos encontramos con datos que no tienen una consistencia real. De aquí, la insistencia de la importancia de conocer qué es lo que necesitan realmente este tipo de organizaciones y cuáles son sus líneas rojas, con independencia de lo que esté oficialmente identificado en el producto. Por eso nosotros solemos analizar, en los casos de los fondos de inversión, las inversiones subyacentes para asegurar que no estamos rompiendo ninguno de los principios establecidos por la institución. Tener productos que se rijan por principios éticos o de la doctrina social de la iglesia, no implica renunciar a la rentabilidad. Simplemente, se debe construir, como en toda cartera de inversión, una distribución de activos, divisa, sectores, zonas geográficas y demás, acorde también, con el constante entorno cambiante de mercado”, señala sobre la forma de trabajar de la firma.
Por último, Alarcón recuerda que la principal diferencia no está en los productos, sino en los criterios con los que construimos la cartera. “En los últimos años el universo de inversión ha evolucionado de forma significativa y hoy estamos en condiciones de ofrecer soluciones adaptadas a prácticamente cualquier ideario. Desde fondos sostenibles y estrategias de impacto hasta vehículos alineados con la Doctrina Social de la Iglesia, como la gama Andbank Omnes, o mandatos de gestión diseñados específicamente para cada institución, el objetivo es construir carteras plenamente alineadas con sus necesidades, valores y objetivos de largo plazo”, concluye.
La inversión inmobiliaria continúa ocupando un lugar destacado en las carteras de los grandes patrimonios, aunque su papel dentro de la asignación estratégica de activos está cambiando. Según un análisis elaborado por Creand Asset Management, el real estate ha dejado de entenderse como un simple activo refugio para consolidarse como una clase de activo que requiere una aproximación más profesionalizada, una estrategia definida y una integración coherente dentro de la arquitectura patrimonial.
El documento examina cómo ha evolucionado el acceso al mercado inmobiliario por parte de las grandes fortunas, cuáles son las principales funciones que desempeña este tipo de inversión en una cartera y qué riesgos deben gestionarse para maximizar su aportación al patrimonio familiar.
La inversión inmobiliaria evoluciona hacia modelos más diversificados y profesionalizados
Creand Asset Management destaca que la inversión directa sigue teniendo un peso relevante, especialmente cuando las familias cuentan con experiencia en determinados activos y desean mantener el control de la inversión. Sin embargo, el mercado está evolucionando hacia modelos híbridos que combinan inversión directa con fondos especializados, vehículos regulados, coinversiones y club deals.
Según la gestora, esta diversificación en las vías de acceso permite ampliar las oportunidades de inversión, acceder a operaciones de mayor tamaño y beneficiarse de una gestión más profesionalizada, siempre que exista una adecuada alineación de intereses, una estructura de gobernanza sólida y mecanismos claros de entrada y salida.
La gestión del riesgo y la diversificación ganan peso en la construcción de cartera
El informe advierte de que una elevada exposición inmobiliaria no implica necesariamente una estrategia eficiente. En muchos patrimonios familiares, la acumulación histórica de activos puede generar concentraciones excesivas en determinadas tipologías, ubicaciones o fuentes de ingresos.
Por ello, Creand Asset Management considera que la gestión activa del riesgo resulta tan importante como la selección de oportunidades. Factores como la iliquidez, el ciclo inmobiliario, la evolución de los tipos de interés, los cambios regulatorios, la obsolescencia de los activos o el riesgo operativo deben formar parte del análisis continuo de la cartera.
María Orozco Cremades, asociada de Real Estate en Creand Asset Management, señala que «en los grandes patrimonios, el real estate debe analizarse por la función que cumple dentro del conjunto del patrimonio: qué aporta en términos de estabilidad, rentas, diversificación y continuidad familiar y qué riesgos incorpora».
El real estate combina estabilidad, generación de rentas y exposición a tendencias estructurales
El análisis subraya que la inversión inmobiliaria desempeña varias funciones dentro de una estrategia patrimonial. Además de actuar como estabilizador frente a la volatilidad de los mercados financieros, constituye una fuente de rentas recurrentes y puede ofrecer una cobertura parcial frente a la inflación en determinados segmentos con capacidad para actualizar alquileres.
Asimismo, la gestora destaca el valor diversificador del real estate respecto a la renta fija y la renta variable, gracias a su menor correlación con los mercados cotizados y a su exposición a tendencias estructurales de largo plazo. Segmentos como logística, living, residencias de estudiantes, senior living, hospitality o data centers reflejan cambios demográficos, tecnológicos y de consumo que, según Creand Asset Management, seguirán impulsando el interés de los inversores institucionales y de los grandes patrimonios.
En este contexto, la entidad considera que España mantiene un importante atractivo para el capital internacional, aunque advierte de que la creciente competencia obliga a adoptar modelos de inversión cada vez más especializados y con una gestión profesional de los activos.
El 94 % de los gestores de fondos norteamericanos cubre ahora el riesgo cambiario previsible, según un nuevo informe del proveedor de soluciones avanzadas de divisas (FX) y gestión de liquidez MillTech. Se trata del nivel más alto desde que el proveedor comenzó a realizar este seguimiento en 2023 y ocho puntos porcentuales más que el año anterior.
El aumento de las coberturas se produce después de que el 97 % de los gestores de fondos norteamericanos registrara pérdidas por su exposición no cubierta al mercado de divisas (FX) debido a la incertidumbre geopolítica durante el primer trimestre de 2026. Los fondos perdieron una media aproximada de 731.000 dólares, mientras que el 12 % declaró pérdidas de entre 1 y 4,9 millones de dólares. Entre los fondos que actualmente no realizan coberturas, el 69% se está planteando hacerlo debido a las condiciones del mercado.
Como reflejo de este enfoque más prudente, los ratios de cobertura aumentaron del 45 % en 2025 al 48 % en 2026, mientras que la duración media de las coberturas pasó de cinco meses a aproximadamente cinco meses y medio, ya que los gestores buscan una mayor certidumbre ante los continuos riesgos políticos y geopolíticos. Esta tendencia hacia una mayor protección continuará, ya que más de un tercio de los fondos prevé aumentar sus ratios de cobertura, mientras que el 63 % tiene previsto ampliar la duración de sus coberturas.
El impacto de esta incertidumbre va más allá de la gestión de divisas: casi todos los encuestados afirmaron haber retrasado decisiones de inversión debido a la incertidumbre sobre las políticas de EE. UU., y más de un tercio señaló que las había retrasado de forma significativa.
El MillTech North America Fund Manager FX Report 2026 analiza los resultados de una encuesta realizada a 250 altos responsables de decisiones financieras de gestores de fondos de Estados Unidos y Canadá. El informe estudia cómo las entidades están adaptando sus estrategias de divisas ante la incertidumbre política, la volatilidad del dólar, los cambios en las expectativas sobre los tipos de interés y la rápida evolución tecnológica.
Los aranceles y la política comercial de EE. UU., así como la política de tipos de la Reserva Federal o del Banco de Canadá, fueron señalados por el 34 % de los encuestados, respectivamente, como el principal factor externo que influye en sus estrategias de cobertura de divisas. Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio quedaron muy cerca, con un 31 %, lo que indica que los fondos están gestionando varias fuentes de riesgo simultáneas, en lugar de enfrentarse a un único factor dominante.
Entre el reducido grupo de encuestados que actualmente no realiza coberturas, la infraestructura de cobertura excesivamente compleja fue el principal obstáculo, seguida por la preferencia por destinar el capital a otras áreas y por los costes. Las presiones sobre los costes también están aumentando en el conjunto del mercado: el 96 % afirmó que sus costes de cobertura habían aumentado durante el último año, y el 60 % indicó que habían subido al menos un 50 %. El incremento medio fue del 57 %, mientras que el 11 % afirmó que los costes se habían más que duplicado. Además, el 89 % señaló que su proveedor de crédito había aumentado los tipos de interés o las comisiones.
Otros datos destacados:
La volatilidad del dólar impulsa las rentabilidades pese a las pérdidas por exposición no cubierta. Aunque la mayoría de participantes declaró haber sufrido pérdidas por su exposición no cubierta al mercado de divisas, el 94 % afirmó que la volatilidad del dólar tuvo un impacto general positivo en la rentabilidad de su fondo desde el punto de vista de las divisas.
Las instrucciones digitales de operaciones de FX toman la delantera. Los sistemas informáticos internos y las interfaces de usuario online se han convertido en los métodos más habituales para dar instrucciones sobre operaciones de divisas. Esto supone un alejamiento de los métodos manuales: el uso del correo electrónico cayó del 60 % en 2025 al 36 % en 2026, mientras que el uso del teléfono descendió del 53 % al 31 %.
La visibilidad, uno de los principales retos operativos en FX. Obtener cotizaciones comparativas, prever el riesgo cambiario existente y gestionar una prestación de servicios fragmentada son los principales desafíos operativos. Esto apunta a una necesidad más amplia de mayor transparencia en los precios, mejor visibilidad de la exposición cambiaria y flujos de trabajo de FX más integrados.
La adopción de IA se vuelve más prudente. Todos los gestores de fondos encuestados están considerando implementar automatización e inteligencia artificial, pero solo el 14 % afirmó que ya utiliza IA, frente al 42 % en 2025. Esto podría reflejar un cambio en la manera en que las empresas definen y evalúan la integración real de la IA. El 31 % señaló las preocupaciones relacionadas con la ciberseguridad y la privacidad como el principal obstáculo para ampliar su adopción.
Eric Huttman, CEO de MillTech, comentó: «Los aranceles comerciales, el cambio en las expectativas sobre los bancos centrales y las tensiones geopolíticas están haciendo que los movimientos de las divisas sean más difíciles de predecir y que las decisiones de inversión sean más complicadas. El hecho de que casi todos los encuestados hayan sufrido pérdidas por su exposición no cubierta al mercado de divisas ayuda a explicar por qué tanto la participación en coberturas como los ratios de cobertura están aumentando». Sin embargo, el experto enfatizó que el aumento de los riesgos cambiarios significa que las empresas no deberían limitarse a cubrir más; «la forma en que realizan esas coberturas es igualmente importante». «Deberían utilizar la tecnología para mejorar la transparencia de los precios, obtener una visión más clara de sus exposiciones y reducir las fricciones operativas asociadas a la gestión del riesgo cambiario con el fin de proteger sus rentabilidades», añadió.
La Revolución Industrial y la actual revolución de la Inteligencia Artificial tienen algo importante en común: en ambos casos, el progreso tecnológico ha generado temor ante la posibilidad de que las máquinas destruyan puestos de trabajo. Sin embargo, existe una diferencia fundamental. Hoy contamos con sistemas de protección social mucho más desarrollados, capaces de ayudar a mitigar las consecuencias sociales negativas del desempleo masivo, tal y como ya señaló Karl Marx.
La lección más importante de la Revolución Industrial, sin embargo, es otra: la estabilidad monetaria es una condición fundamental para que el progreso tecnológico se traduzca, a través de aumentos de productividad, en la creación de nuevos puestos de trabajo y permita reducir el tiempo de trabajo.
En última instancia, el impacto de la inteligencia artificial sobre el futuro de la sociedad dependerá en gran medida de cómo respondan los gobiernos.
El papel de los tipos de interés
Los tipos de interés oficiales fijados por los bancos centrales determinan si una economía crece de forma sostenida o se sobrecalienta, como señaló el premio Nobel Friedrich August von Hayek.
Cuando el dinero es demasiado barato, contribuye a un exceso de inversión y a la especulación bursátil en los sectores más innovadores de la economía, algo que podría estar ocurriendo actualmente en el sector de la inteligencia artificial. Si posteriormente los tipos de interés suben, los proyectos de inversión que no son rentables deben abandonarse, lo que puede provocar crisis y desempleo.
Es precisamente entonces cuando los buenos proyectos de inversión se separan de los malos, permitiendo que las nuevas tecnologías capaces de aumentar la productividad se extiendan por toda la economía y mejoren el bienestar de la sociedad en su conjunto.
Para ello, sin embargo, es necesario que las políticas monetaria y fiscal sigan siendo restrictivas. De lo contrario, los gobiernos podrían verse tentados a evitar el desempleo tecnológico mediante una expansión del empleo improductivo en el sector público. Esto ralentiza el crecimiento económico y contribuye al aumento de la desigualdad, como pudo observarse tras la innovación disruptiva que supuso internet.
¿Fed o BCE?
Si la política monetaria es fundamental para aprovechar las ganancias de productividad potenciales de la inteligencia artificial, cabe preguntarse qué banco central está mejor preparado: ¿la Reserva Federal o el Banco Central Europeo?
El presidente de la Fed, Kevin Warsh, pretende reducir el balance del banco central y desregular los bancos pequeños y medianos. Una reducción del balance de la Fed elevaría los tipos de interés a largo plazo y obligaría a las empresas de toda la economía a mejorar su eficiencia mediante el uso de la inteligencia artificial.
Si se desregulan, los bancos pequeños y medianos podrían facilitar este proceso, ya que cuentan con las capacidades necesarias para distinguir entre proyectos de inversión con rentabilidades altas y bajas.
En cambio, es más probable que el BCE mantenga un balance elevado debido al elevado nivel de deuda pública de algunos de los países más influyentes de la eurozona. Esto aumenta la probabilidad de que el desempleo tecnológico provocado por la inteligencia artificial sea absorbido mediante una expansión del empleo en sectores financiados con fondos públicos.
De esta manera, el BCE y los gobiernos de la eurozona pueden evitar el desempleo, pero también podrían obstaculizar la expansión de la inteligencia artificial capaz de impulsar el crecimiento en el conjunto de la economía.
Los primeros beneficiarios
Los sectores que desarrollan, operan e integran directamente la inteligencia artificial serán los primeros en beneficiarse de este proceso. Entre ellos se encuentran el diseño y la fabricación de chips, los centros de datos, el software, las redes, la seguridad y la consultoría.
También se beneficiarán actividades vinculadas a la construcción, la refrigeración y el suministro eléctrico.
Al mismo tiempo, las tareas rutinarias de numerosas industrias y empresas están sometidas a una presión creciente, ya que son más fáciles de automatizar.
Después de los sectores agrícola e industrial, el sector servicios se prepara ahora para afrontar una nueva gran ola de racionalización.
La cuestión, por tanto, no es únicamente cuánto puede avanzar la inteligencia artificial, sino en qué condiciones ese progreso tecnológico puede traducirse en mayores niveles de productividad, nuevos puestos de trabajo y una mejora del bienestar. La experiencia de la Revolución Industrial muestra que la tecnología, por sí sola, no determina el resultado. La estabilidad monetaria y las decisiones de política económica serán también determinantes.
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Tribuna firmada por el Prof. Gunther Schnabl, director del Flossbach von Storch Research Institute.
Jack Charlton fue uno de los campeones del mundo con la selección inglesa en el Mundial de 1966. Sesenta años después de aquella final, su medalla volvió a ocupar titulares, pero no por una conmemoración deportiva, sino por el costo de heredarla.
John Charlton, hijo del exfutbolista, contó que su padre le había dejado la medalla en el testamento, pero que asumir su propiedad implicaría enfrentar una obligación vinculada al impuesto sucesorio que estimó en unas 200.000 libras. Como no quiere vender un objeto que considera invaluable para su familia, decidió que permaneciera en manos de su madre.
Más allá de que la cifra exacta y la forma en que fue calculada deberían ser confirmadas por los profesionales que intervienen en la sucesión, el caso expone un problema patrimonial mucho más frecuente de lo que suele creerse: se puede tener un activo muy valioso y, al mismo tiempo, no contar con el dinero necesario para conservarlo.
¿El valor es necesariamente líquido?
Cuando se habla de patrimonio, se tiende a pensar en dinero, propiedades, inversiones o empresas. Sin embargo, las familias también acumulan obras de arte, joyas, automóviles, trofeos, colecciones, instrumentos musicales y objetos históricos. En el caso de artistas y deportistas, esta categoría tiene una importancia especial: una camiseta histórica, una medalla olímpica, el manuscrito de una canción o la guitarra de un músico pueden alcanzar valores considerables en el mercado.
Pero existe una diferencia esencial entre valor y liquidez. Una medalla puede valer cientos de miles de libras, pero no genera ingresos con los cuales cubrir los impuestos, honorarios profesionales, costos de mantenimiento o gastos sucesorios que su propio valor puede generar. Para obtener dinero de ella hay que venderla, alquilarla, exhibirla comercialmente o utilizarla como garantía, alternativas que muchas veces son incompatibles con el deseo de la familia de preservarla.
Así aparece una de las situaciones más ingratas de cualquier sucesión: el heredero recibe algo que quiere conservar, pero debe venderlo precisamente para poder heredarlo.
¿Cómo se pone el precio?
Desde una perspectiva tributaria, el valor emocional de un activo es irrelevante. Las autoridades fiscales deben asignarle un valor económico, generalmente relacionado con el precio que podría obtenerse en el mercado. Para la familia Charlton, la medalla representa una historia compartida, la carrera de un padre y uno de los momentos más importantes del fútbol inglés. Para el sistema tributario, es un activo susceptible de valuación.
Ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo. El Estado no necesita que la familia venda la medalla para concluir que tiene valor. Sin embargo, la familia puede necesitar venderla para obtener la liquidez con la cual afrontar las obligaciones que ese valor genera.
Este conflicto no es exclusivo de los objetos deportivos. También puede producirse con una empresa familiar que no se desea vender, una propiedad histórica que no genera renta, una colección de arte o los derechos económicos sobre una obra.
Un testamento no alcanza
Muchos deportistas y artistas dedican años a construir su patrimonio, pero muy poco tiempo a diseñar cómo será transmitido. La sucesión suele quedar relegada, como si pudiera resolverse simplemente mediante un testamento. Pero un testamento solamente establece quién debe recibir un activo. No necesariamente determina cómo se pagarán los impuestos, quién asumirá los gastos, qué ocurrirá si existen varios herederos ni de dónde saldrá el dinero para conservar aquello que se pretende transmitir.
En otras palabras: dejar una medalla a un hijo no garantiza que ese hijo pueda quedarse con ella. Una planificación adecuada debería anticipar el valor probable de los bienes, la jurisdicción aplicable, la residencia fiscal de las personas involucradas, las exenciones disponibles, las necesidades de liquidez y los posibles conflictos entre herederos. También debería distinguir entre los activos destinados a generar riqueza y aquellos que se desea preservar como parte de un legado familiar.
Planificar también es crear liquidez
Dependiendo de la legislación aplicable y del tipo de patrimonio, pueden evaluarse sociedades, fundaciones, fideicomisos, donaciones en vida, seguros o mecanismos de administración conjunta.
No existe una solución única ni una estructura que deba utilizarse automáticamente. Lo importante es comprender que mantener todos los activos a nombre de una persona hasta su fallecimiento puede ser la opción más sencilla, pero no necesariamente la más eficiente.
La planificación tampoco consiste únicamente en reducir impuestos. Implica establecer reglas claras sobre custodia, conservación, explotación comercial y futura transmisión, además de prever con qué recursos se afrontarán esas obligaciones llegado el momento.
El legado no se protege únicamente con buenas intenciones
Los grandes patrimonios no se destruyen sólo por malas inversiones. También pueden fragmentarse por sucesiones improvisadas, disputas familiares, falta de liquidez o estructuras que nunca fueron actualizadas. Un legado no se preserva simplemente manifestando que un objeto “nunca debe venderse”. Se preserva creando las condiciones jurídicas, financieras y familiares para que la próxima generación pueda cumplir esa voluntad.
La medalla de Jack Charlton representa una hazaña deportiva. Pero su historia actual deja otra enseñanza, menos emocionante y probablemente más útil: no alcanza con decidir quién heredará un activo. También hay que planificar cómo podrá conservarlo.
Estados Unidos tendrá que compartir el liderazgo global en IA con China en cinco años a medida que se estrecha la brecha entre ambos países, según muestra una nueva investigación global realizada entre inversores institucionales y gestores de patrimonio que manejan activos por valor de 513.000 millones de dólares de la gestora de fondos Robocap. El estudio, realizado a altos ejecutivos de gestoras de activos de seguros, fondos de pensiones, family offices y gestoras de patrimonios, reveló que el 56 % cree que EE. UU. y China serán líderes conjuntos en la carrera mundial de la IA, mientras que solo un tercio espera que EE.UU. mantenga su actual posición de liderazgo en el mercado. Apenas el 2% cree que China superará a Estados Unidos.
Según detalló la gestora en un comunicado, China ya lidera la carrera de la IA en áreas específicas como el volumen de patentes, la generación de talento investigador y algunas aplicaciones físicas de la IA en robótica. Sin embargo, a EE.UU. se le considera ampliamente el líder, por su dominio en la inversión privada, el diseño de semiconductores de alta gama y de los modelos de frontera más potentes del mundo.
Curiosamente, la investigación de Robocap –firma dedicada a la inversión en robótica, automatización e IA– descubrió que alrededor de uno de cada doce encuestados (8%) cree que algún otro país o grupo de países podría superar tanto a Estados Unidos como a China.
Casi todos (99%) esperan que el valor del mercado de la IA en el Reino Unido —actualmente el tercero más grande por valor— aumente en los próximos cinco años, según el estudio realizado a firmas con sede en el Reino Unido, EE. UU., Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Singapur, Hong Kong, Alemania y Suiza. Cerca de un 28% prevé un aumento drástico.
Además, todos esperan que los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí tengan éxito en sus objetivos de convertirse en centros mundiales de IA para la investigación y los centros de datos durante el próximo lustro. Aproximadamente el 60% cree que tendrán un gran éxito.
Sin embargo, todos coinciden en que la regulación de la IA en el Reino Unido y en la Unión Europea es demasiado estricta y, como resultado, ha limitado la creatividad y la innovación, incluyendo a un 30% que está totalmente de acuerdo con esta afirmación. Prácticamente todos (96%) creen estar siguiendo la política energética adecuada para cumplir con sus objetivos ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y sus ambiciones en IA.
No obstante, la mayoría (60%) opina que en la política energética se debería dar prioridad a la soberanía de la IA, frente a un 40 % que cree que el enfoque debería centrarse en limitar la producción de energía.
En un contexto de creciente interés por los activos alternativos como tendencia de inversiones global, el venture capital en América Latina se ha ido consolidando. Es más, es año marca un hito relevante para la clase de activos, con cuatro megarrondas de capitalización para compañías de la región en los últimos meses. Estas operaciones han llamado la atención de una variedad de vehículos de capital de riesgo internacionales.
En menos de seis meses, cuatro compañías –tres de las cuales pertenecen al rubro de fintechs– han logrado romper una variedad de récords. Y todo esto rompiendo con el modelo clásico, de una startup que va escalando ronda a ronda, según destacó la consultora especializada Cuantico VP.
La más reciente operación es de Decade, una compañía brasileña dedicada a la consultoría de inversiones con un modelo que combina la asesoría humana con inteligencia artificial. Esta firma se coronó en agosto como la ronda semilla más grande en la historia de América Latina, recaudando 85 millones de dólares, según la plataforma Crunchbase.
Meses antes, la firma financiera salvadoreña Ábaco, dedicada al negocio del factoring, marcó el hito de la ronda semilla más grande realizada por una fintech centroamericana, recaudando 3 millones de dólares en la ronda y asegurando unos 50 millones de dólares adicionales en financiamiento de deuda en julio.
El turno de la venezolana Cashea, que ofrece una alternativa de pago en cuotas, fue un poco antes. En julio, la firma anunció rondas serie A y B (la primera se realizó en marzo, pero se anunció más recientemente), levantando 20 millones y 60 millones de dólares, respectivamente. A esto se suma una inyección de financiamiento vía deuda, por otros 20 millones de dólares. Esto, destacaron desde Cuantico VP, marca la inversión más grande que ha conseguido una startup de Venezuela, un mercado que los fondos internacionales han evitado por una década.
La nómina la completa la argentina Humand, la única startup del grupo que está fuera del rubro financiero. Esta compañía de software para gestionar recursos humanos realizó una ronda A en febrero, recaudando 77,5 millones de dólares, según Crunchbase. Con esto, se posicionó como la ronda serie A más grande en la historia de la región.
Según recalcó Cuantico, ninguna de estas operaciones calza con el perfil típico de una megarronda de venture capital. Además, agregaron, constituyen montos “estadísticamente extraordinarios” en el contexto de los datos de la región, ya que muchas se ubican muy por sobre los niveles generales de inversión.
En 2026, indicaron, la mediana de ronda semilla latinoamericana se ubicó en 2 millones de dólares, mientras que la de las rondas serie A es de 10 millones de dólares.
Cuatro operaciones, cuatro lógicas
Las cuatro grandes transacciones que protagonizaron las mencionadas startups se escapan del escenario típico, según recalcaron desde Cuantico VP, además de los grandes montos que consiguieron.
En el caso de Decade, la brasileña consiguió su millonario financiamiento sin tener un producto público todavía. Si bien la operación fue reciente, el capital estaba comprometido desde septiembre de 2025, meses antes de que la compañía saltara a la vista. Fundada por el ex CTO de Nubank, Vitor Olivier, y el fundador de Hyperplane, Felipe Meneses, la compañía apunta a democratizar el servicio de wealth management en un país donde sólo un tercio de la población invierte.
En el caso de Ábaco, la peculiaridad viene de la combinación de financiamiento semilla con financiamiento a través de deuda, que fue facilitado por Accial Capital y respaldado por distintos fondos regionales. Desde el lanzamiento de esta startup, han recaudado más de 60 millones de dólares. Fundada por Alejandro McCormack, Carlos Villalobos y Moisés Hasbún, esta plataforma de factoring ha originado más de 100 millones de dólares en crédito y realizado más de 25.000 desembolsos.
La transacción realizada por Cashea –100 millones de dólares, entre rondas A y B en el mismo año– se ve como un oasis en una década árida para las inversiones en Venezuela. Es más, destacaron desde la consultora especializada, los fundadores –Pedro Vallenilla y su equipo– han señalado que planean invertir todo el capital levantado dentro del mismo país. Esta firma tiene más de 10 millones de cuentas de usuarios, más de la mitad de la población adulta del país sudamericano, y cuenta con 40.000 comercios afiliados.
Finalmente, la argentina Humand apunta a un segmento que los software de recursos humanos tradicionales normalmente no atienden: los “trabajadores sin escritorio”, que trabajan sin un puesto fijo. Este grupo, recalcan desde Cuantico VP, representa el 80% de la fuerza laboral. Este modelo ha derivado en más de 1,6 millones de usuarios en 1.500 compañías en 51 países distintos.