Las aseguradoras mexicanas tienen capital, su reto es diversificar inversiones: Principal Asset Management Insurance Forum 2026

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Principal Asset Management México organizó la primera edición de este encuentro, que puso sobre la mesa el desafío de diversificar portafolios dominados por deuda gubernamental, aprovechar oportunidades en activos alternativos y mejorar el rendimiento del capital sin comprometer la liquidez ni las obligaciones con los asegurados.

La industria aseguradora mexicana tiene recursos para invertir, un marco regulatorio que permite diversificar sus portafolios y un horizonte de largo plazo que podría favorecer su participación en activos menos líquidos. Sin embargo, el predominio de los instrumentos gubernamentales en sus carteras contrasta con la evolución de otros mercados, particularmente el estadounidense, donde las compañías de seguros han ampliado su exposición al crédito privado, los activos respaldados por garantías y otras estrategias alternativas.

Esa brecha fue uno de los temas centrales del Insurance Forum 2026, organizado por Principal Asset Management México y en el que Funds Society estuvo presente, un encuentro que reunió a especialistas en regulación, responsables de inversiones de aseguradoras y administradores de activos para discutir cómo transformar las oportunidades de mercado en decisiones compatibles con las exigencias de solvencia, liquidez y rentabilidad del sector.

A lo largo de las sesiones emergió una idea común: invertir para una aseguradora exige mucho más que buscar rendimientos atractivos. Cada decisión debe considerar la naturaleza de sus pasivos, el calendario de sus obligaciones, el consumo de capital regulatorio y la capacidad de responder a los asegurados incluso bajo escenarios adversos.

Jesús Martín del Burgo, responsable del negocio institucional de Principal Asset Management en Latinoamérica, planteó desde la apertura que la propuesta de gestión para estas compañías debe partir de las necesidades de cada balance, en lugar de ofrecer productos aislados. La experiencia de Principal en la administración de su propia cartera aseguradora y en soluciones de gestión integral de inversiones sirvió como punto de partida para una agenda que recorrió cuatro dimensiones: regulación, solvencia, perspectivas de mercado y ejecución de estrategias.

La solvencia no termina en el capital

La primera advertencia llegó de Jorge Otilio Avendaño Estrada, vicepresidente de Operación Institucional de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), quien revisó la evolución del esquema prudencial mexicano, basado en el modelo europeo de Solvencia II, pero adaptado a las particularidades del mercado local.

El funcionario destacó que la fortaleza financiera de una aseguradora no depende exclusivamente de cuánto capital mantiene, sino también de la calidad de su gobierno corporativo, sus mecanismos de control y la gestión integral de riesgos. En su diagnóstico, el segundo pilar del modelo -relativo a la gobernanza y la administración de riesgos- constituye el eje del sistema de supervisión.

Avendaño señaló que, a escala sectorial, el margen de solvencia se ha mantenido por encima de tres veces el requerimiento de capital, con referencias de entre 300 y 350% en la serie presentada. Esa posición, sostuvo, permite poner mayor atención en los procesos de gobierno corporativo y en la manera en que las instituciones
administran sus riesgos.

La regulación también determina qué inversiones pueden realizar las compañías y cuánto capital deben respaldar para mantenerlas. Las reservas técnicas, que cubren las obligaciones ordinarias con los asegurados, y los fondos propios admisibles, destinados a absorber desviaciones y pérdidas potenciales, tienen funciones distintas y condicionan las decisiones de inversión.

De acuerdo con el funcionario mexicano, entre los asuntos que la CNSF mantiene en desarrollo figuran el tratamiento de los seguros paramétricos, los servicios de asistencia, los seguros con componentes de ahorro y la evolución de los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG). En el caso de los productos paramétricos, Avendaño subrayó la necesidad de contar con mayor liquidez para responder con rapidez cuando ocurre el evento asegurado.

El mensaje de fondo fue que la diversificación no puede evaluarse al margen de la regulación: requiere entender cuánto riesgo incorpora cada activo, cómo interactúa con los demás componentes del portafolio y qué obligaciones debe respaldar.

Estados Unidos muestra el camino, pero no ofrece una receta

La discusión tomó una dimensión internacional con Jack Bishop, senior managing director de Iniciativas Estratégicas de Mercados Privados de Principal, en una conversación con Román Toledo, managing partner de Cedice, una firma de consultoría financiera mexicana especializada en empresas medianas e instituciones del sector asegurador, sobre las tendencias de inversión de las aseguradoras estadounidenses y las lecciones que podrían resultar útiles para México.

Bishop explicó que, durante los últimos años, las aseguradoras de Estados Unidos han desplazado parte de sus inversiones desde estrategias líquidas hacia mercados privados. De acuerdo con las cifras presentadas, casi seis puntos porcentuales de un mercado de 11 billones de dólares se han orientado hacia estas capacidades, mientras que las estrategias líquidas redujeron su participación en alrededor de 6,4 puntos porcentuales.

El movimiento incluye activos respaldados por préstamos, hipotecas residenciales, crédito estructurado y otras estrategias alternativas. No se trata únicamente de perseguir mayores rendimientos: el envejecimiento de la población y el crecimiento de obligaciones de largo plazo, como ciertas anualidades y transferencias de riesgo
pensionario, también han impulsado la búsqueda de activos capaces de acompañar esos compromisos.

La comparación con México fue reveladora. Mientras el mercado estadounidense ha avanzado hacia una mayor diversificación, en el país los instrumentos gubernamentales mantienen un peso dominante y la participación de algunos activos privados se ha reducido. Durante la conversación se señaló que estos últimos representan alrededor de 2,6 a 2,7% de las inversiones del sector, según las referencias expuestas en el panel.

Para Bishop, la pregunta no es si las aseguradoras deben abandonar la deuda gubernamental, sino cómo construir portafolios más diversificados sin perder de vista los riesgos. La selección de activos, su estructura contractual, la calidad de la originación y el acceso a información histórica son determinantes para estimar pérdidas potenciales y proteger los intereses de los asegurados.

El directivo también planteó que una exposición demasiado pequeña a los mercados privados puede no justificar los costos de operación, análisis, valuación y seguimiento que requieren estas inversiones. Su estimación es que una asignación de entre 5 y 10% podría comenzar a generar un impacto más significativo en los rendimientos, aunque la proporción adecuada depende de las características de cada compañía.

El reto mexicano, por tanto, no consiste en copiar las carteras estadounidenses. Consiste en desarrollar capacidades, estructuras y vehículos que permitan aprovechar oportunidades compatibles con el régimen local de solvencia, además de impulsar una mayor oferta de activos y financiamiento no gubernamental.

Diversificar sin perder de vista los pasivos

La conversación sobre las tendencias internacionales dio paso al panel de perspectivas económicas, mercados y estrategias de inversión, moderado por Salvador Galindo, director de Inversiones de Principal Asset Management México, con la participación de Carla Ramírez, directora de Inversiones de GNP Seguros; Juan Manuel Rangel, director de Inversiones de Grupo Mexicano de Seguros, y Guillermo Girard, director de Inversiones de Zurich Insurance México.

Uno de los cambios identificados por los participantes fue la profesionalización de los equipos de inversión de las aseguradoras mexicanas. Ramírez destacó que las áreas especializadas han crecido y que el conocimiento de los pasivos y de los requerimientos regulatorios se ha vuelto más sofisticado, lo que permite construir portafolios más ajustados a las obligaciones de cada institución.

La discusión también apuntó a un entorno de inversión distinto al de los años de tasas ultrabajas. La disponibilidad de rendimientos en activos tradicionales obliga a comparar mejor las alternativas, administrar el riesgo de duración y reinversión y determinar cuándo una inversión adicional ofrece una compensación suficiente por los riesgos asumidos.

En ese contexto, el calce entre activos y pasivos continúa siendo una condición central. Las aseguradoras no invierten con la misma lógica que un fondo de inversión o una administradora de fondos para el retiro: deben atender pagos futuros, preservar liquidez y considerar el costo de capital que implica cada posición.

La diversificación, por ello, no equivale simplemente a incorporar más clases de activos. También supone evaluar sus correlaciones, su comportamiento ante escenarios adversos y su contribución al balance completo de la institución. Un portafolio concentrado puede parecer prudente por la calidad de sus instrumentos, pero no necesariamente representa la combinación más eficiente de riesgo, rendimiento y capital regulatorio.

Los activos privados exigen paciencia, escala y selección

El cierre del foro estuvo dedicado a los mercados privados y al diseño de programas de inversión de largo plazo. Ana Lorrabaquio, directora de Negocio Institucional de Principal en México, moderó la conversación con Ana Padilla, responsable de Infraestructura y Activos Privados de Principal; Juan Villena, socio y responsable de
México y Centroamérica de AltamarCAM Partners; Catalina Piderit, directiva de Mercados Privados de Principal, y Manuel Sánchez, director de Crédito de Alloy Capital.

Los participantes coincidieron en que el atractivo de los activos alternativos no puede medirse exclusivamente por su rendimiento esperado. Las aseguradoras deben considerar el costo de capital, la liquidez, la moneda, la estructura jurídica, los flujos de efectivo y la capacidad de mantener las inversiones durante ciclos prolongados.

En infraestructura, Padilla identificó oportunidades en los esquemas mixtos de inversión, la energía, la rehabilitación de carreteras y la infraestructura digital, incluidos los centros de datos y las redes de conectividad. No obstante, advirtió que estos proyectos requieren análisis detallados y mecanismos de protección específicos, además de una evaluación rigurosa de los patrocinadores que compartirán los riesgos durante la vida de la inversión.

Sánchez, por su parte, destacó oportunidades en el crédito privado a empresas del mercado medio mexicano, aunque insistió en que la selección debe acompañarse de monitoreo constante de los flujos de efectivo, el capital de trabajo, la liquidez y las garantías. El análisis de los riesgos debe anticipar posibles dificultades, no limitarse a revisar indicadores históricos.

Desde la perspectiva de la construcción de portafolios, Piderit subrayó la importancia de diseñar vehículos cuya estructura refleje adecuadamente el activo subyacente y cuyo tratamiento regulatorio sea consistente con su riesgo. La escala también importa: los costos de acceso, gestión y operación pueden reducir la rentabilidad neta, por lo que explorar esquemas compartidos entre aseguradoras podría facilitar el acceso a determinadas estrategias.

Villena puso el acento en la disciplina de ejecución. Un programa de mercados privados requiere objetivos de largo plazo, compromisos distribuidos por estrategia, geografía y gestor, así como un seguimiento que permita corregir desviaciones sin caer en decisiones oportunistas de corto plazo.

De la oportunidad a la ejecución

El Principal Asset Management Insurance Forum 2026 dejó una conclusión que atraviesa tanto la regulación como la selección de activos: la siguiente etapa de las inversiones aseguradoras dependerá de la capacidad para conectar el análisis de riesgos con una estrategia integral de balance.

México cuenta con un sector que, de acuerdo con las cifras expuestas por la CNSF, mantiene niveles agregados de solvencia sólidos. Pero esa fortaleza no elimina el desafío de ampliar las opciones de inversión, desarrollar capacidades especializadas y encontrar estructuras que permitan financiar activos productivos sin comprometer la seguridad de las obligaciones con los asegurados.

La oportunidad está en diversificar con método, no por imitación. Para ello, las aseguradoras necesitarán equipos con conocimientos técnicos, mejores datos, socios confiables, estructuras eficientes y una visión que combine el horizonte de largo plazo de sus pasivos con una evaluación rigurosa del riesgo y del capital regulatorio.

En última instancia, el debate del foro no fue entre deuda gubernamental y activos privados, sino sobre cómo construir portafolios capaces de cumplir sus obligaciones y, al mismo tiempo, aprovechar de manera más eficiente las oportunidades que ofrecen los mercados.

Baghdadi Capital, nuevo Main Sponsor del primer equipo femenino de la Real Sociedad y del Sanse

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Foto cedidaDe izquierda a derecha: Nera Eizagirre, jugadora de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal, capitán y jugador de la real Sociedad y Luken Beitia, jugador del Sanse

Baghdadi Capital, family office global e independiente especializado en corporate and investment banking, amplía su alianza con la Real Sociedad y se convierte en el Main Sponsor del primer equipo femenino y del Sanse. Ambos acuerdos estarán vigentes durante el periodo restante de la temporada 2026/2027. Como parte del acuerdo, Baghdadi Capital tendrá presencia en el frontal de las camisetas del primer equipo femenino y del Sanse, así como en distintos soportes vinculados a ambos equipos.

Esta nueva etapa refuerza el compromiso de Baghdadi Capital con el proyecto deportivo de la Real Sociedad. La alianza contribuirá al crecimiento del equipo femenino y a acompañar el desarrollo de los jóvenes jugadores del Sanse, como parte del modelo formativo txuri urdin.

“Ampliar nuestra colaboración con la Real Sociedad es una muestra de la confianza que tenemos en su proyecto y en los valores que representa. Queremos acompañar el crecimiento del fútbol femenino y apoyar a los jóvenes que construyen su futuro a través del deporte. El trabajo constante, la disciplina y la visión a largo plazo forman parte de nuestra manera de entender tanto la empresa como esta alianza”, afirma Baihas Baghdadi, presidente ejecutivo y fundador de Baghdadi Capital.

“Estamos muy agradecidos a Baghdadi Capital por reforzar su compromiso con la Real Sociedad. Su apoyo al primer equipo femenino y al Sanse nos permite seguir impulsando el crecimiento del fútbol femenino y la formación de nuestros jóvenes futbolistas. Es un paso más en una relación que queremos seguir construyendo desde la confianza y la ambición compartida”, señala Jokin Aperribay, presidente de la Real Sociedad.

Con este acuerdo, el family office profundiza en su vínculo con la Real Sociedad y en su apuesta por el deporte como espacio de desarrollo y generación de oportunidades.

Récord histórico en activos bajo gestión: BlackRock supera la barrera de los 15,5 billones de dólares

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Foto cedidaLarry Fink, CEO y presidente de BlackRock.

En su presentación de los resultados del tercer trimestre, BlackRock ha anunciado que ha superado la barrera de los 15,5 billones de dólares en activos bajo gestión (AUM), impulsado por 869.000 millones de dólares de entradas netas en los últimos doce meses acompañado, representando un crecimiento orgánico de las comisiones base del 10%. «Estos resultados demuestran el valor de nuestra plataforma integrada, ya que los clientes nos eligen cada vez más como socio en inversión, financiación y tecnología. Esa confianza de los clientes se está traduciendo en un mayor poder de generación de beneficios, con los accionistas beneficiándose de un aumento de más del 35% en los beneficios ajustados por acción año tras año, un margen operativo ajustado del 47,8% y un crecimiento orgánico anualizado de las comisiones base del 11% en el tercer trimestre», ha destacado Larry Fink, CEO y presidente de BlackRock.

Esta dinámica se refleja en los 205.000 millones de dólares que registró de entradas netas durante el tercer trimestre y un 11% de crecimiento orgánico anualizado de las comisiones base, reflejando una fortaleza generalizada en iShares ETFs, renta variable activa sistemática, mercados privados y efectivo. En este sentido, Fink añadió: «Los clientes nos confiaron 205.000 millones de dólares de entradas netas este trimestre, y 869.000 millones de dólares en el último año. Nuestros resultados reflejan la escala de BlackRock, con un crecimiento del 12% en el ACV (Valor Anual de Contrato) de tecnología y entradas netas en todas las clases de activos, tipos de clientes, regiones, y tanto en gestión activa como indexada», comenta Larry.

El sólido rendimiento de inversión impulsó 66.000 millones de dólares de entradas netas activas lideradas por franquicias de renta fija y sistemáticas, mientras que iShares generó 135.000 millones de dólares en entradas netas. «BlackRock aúna relaciones con emisores construidas a lo largo de décadas, experiencia en financiación, rendimiento de inversión, y la tecnología y los datos que conectan todo. Esa combinación nos está diferenciando en cada región», comentó el CEO, destacando la obtención de mandatos a la vanguardia de los mercados de capitales, la recaudación de 68.000 millones en mercados privados en el último año y el primer despliegue de su Asociación de Infraestructura de IA. «Estamos entrando en nuestro cuarto trimestre, estacionalmente el más fuerte, con un impulso acelerado y una amplia cartera de proyectos. La demanda de capital está creciendo en toda la economía global, y BlackRock está cada vez más en el centro de cómo se despliega y gestiona ese capital», concluyó Fink.

Líneas de negocio

A nivel financiero, los ingresos por asesoría de inversiones, comisiones de administración y préstamo de valores aumentaron en 990 millones de dólares con respecto al tercer trimestre de 2025, impulsados por el crecimiento orgánico de las comisiones base y el impacto de la beta del mercado sobre el promedio de los AUM. Respecto al segundo trimestre de 2026, el incremento fue de 310 millones de dólares, apoyado también por el efecto de un día adicional en el trimestre. Dentro de esta categoría, los ingresos por préstamo de valores alcanzaron los 253 millones de dólares (frente a los 203 millones del tercer trimestre de 2025 y los 239 millones del segundo trimestre de 2026), reflejando mayores diferenciales y mayores saldos promedio de valores en préstamo.

Por otro lado, las comisiones por rendimiento crecieron en 114 millones de dólares respecto al tercer trimestre de 2025, principalmente por mayores ingresos de productos alternativos líquidos relacionados con un único fondo de cobertura, compensado parcialmente por menores ingresos en mercados privados. En comparación con el segundo trimestre de 2026, estas comisiones aumentaron en 325 millones de dólares, impulsadas por los productos alternativos líquidos y de mercados privados.

El negocio tecnológico de la firma continuó su expansión con un crecimiento del 14% en ingresos por servicios tecnológicos y suscripciones año tras año. En cifras, esto supuso un aumento de 73 millones de dólares frente al tercer trimestre de 2025 y de 22 millones respecto al segundo trimestre de 2026, reflejando la demanda sostenida de Aladdin y soluciones multiproducto, con un ACV que aumentó un 12% interanual.

Finalmente, las comisiones de distribución experimentaron un aumento de 59 millones de dólares en comparación con el tercer trimestre de 2025, un incremento impulsado de forma directa por el mayor promedio de activos bajo gestión (AUM) con el que cuenta la compañía.

JP Morgan AM confía en la solidez del crecimiento económico en EE.UU. y Europa

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Foto cedidaLucía Gutiérrez Mellado, directora de Estrategia para España y Portugal de J.P. Morgan Asset Management.

Para JP Morgan AM la economía global seguirá creciendo a pesar de las tensiones geopolíticas. Según ha compartido Lucía Gutiérrez Mellado, directora de Estrategia para España y Portugal de J.P. Morgan Asset Management, en el encuentro trimestral sobre perspectivas que organiza la firma con periodistas celebrado en Madrid, a nivel mundial, las economías se encuentran en entornos de incertidumbre, pero los gastos e inversiones por parte de los gobiernos y compañías están impulsando el crecimiento, en particular, en Estados. “Los países tienden a fomentar una mayor independencia, lo que está impulsando su economía, a diferencia de las tendencias anteriores más globalizadas”, ha comentado. 

Es cierto que sigue existiendo cierta incertidumbre, sobre todo con las tensiones en Oriente Medio, que se han reflejado claramente en el precio del petróleo al superar los 100 dólares. En este sentido, Gutiérrez apunta que “ya hemos vivido otros momentos recientes en el que el precio del petróleo ha estado por encima de este precio”. Y considera que “si el resto del conjunto de economía es bueno, estos precios no afectan tanto al crecimiento”.

Según explica, los países se están esforzando por impulsar sus economías: “EE.UU. es un ejemplo de ello, dónde estamos viendo un crecimiento ligado a la inversión en tecnología y a un fuerte plan fiscal que le permite mantener una independencia energética. En el caso de Europa, la región presenta mayor dependencia energética que EE.UU., pero ha conseguido resultados positivos como en el caso del plan fiscal de Alemania. Por último, China muestra una economía fuerte en exportaciones y desarrollo tecnológico, pero con un problema en la demanda interna que ralentiza el crecimiento”.

Visión de mercados

A la hora de hablar de mercados, Gutiérrez explicó que el incremento de las TIRes de renta fija se debe a distintos factores: el gasto de los gobiernos, las inversiones de las compañías e inflación provocada por el aumento del precio del petróleo ha provocado este fenómeno. “En este escenario, los bancos centrales tienen como prioridad luchar contra la inflación y evitar lo que ocurrió en 2022”, matiza. Eso le hace pensar que vamos hacia un escenario de subidas de tipos y no de bajadas. 

“Nos parece que el mercado y, sobre todo desde que empezó la guerra, ha sido súper agresivo con las subidas que se esperan. Para nosotros, claramente vemos más subidas en Estados Unidos, mientras que vemos menos de las que está descontando el mercado para el BCE”, añade. 

La segunda reflexión que lanza tiene que ver con las valoraciones. Según comenta, la mayoría de regiones se encontraban a principios de año por encima de sus valoraciones, factor que se ha ido corrigiendo. Sin embargo, se reafirma en su visión sobre que las economías, tanto emergentes como desarrolladas, seguirán creciendo. “El sector que genera un mayor impulso en las economías es el tecnológico, con beneficios 10 veces mayores de lo que eran hace 15 años. El índice de este sector tiene mucho peso y mayor relevancia con respecto al siguiente en magnitud de inversión”, apunta. 

En este sentido, es inevitable hablar de IA, ya que se ha convertido en uno de los objetivos que persiguen las economías de todo el mundo. “Tenemos que ver una demanda que luego se justifique o que rentabilice toda la inversión que están haciendo las grandes tecnológicas”, ha explicado. Y añade que, en su opinión, la concentración del índice estadounidense con todo lo relacionado con la tecnología provoca la percepción de ausencia de variedad: “Las carteras deben tener enfoques globales y diversificados”.

Sobre la inflación de septiembre y la reunión de la Fed

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La preocupación en torno a la inflación sigue siendo el factor con más peso a la hora de explicar los movimientos de corto plazo en la renta variable. El consenso de economistas anticipaba un dato de inflación en EE.UU. fuerte para el mes de septiembre, y este ha acabado sorprendiendo negativamente: índice general de +0,6%, en línea con la tasa interanual pasando del 3,4% al 3,7%, la subyacente a +0,3% frente al +0,2% esperado y del 2,4% al 2,6% en la interanual. Su efecto se ha visto amplificado por la proximidad de la reunión de la Reserva Federal, que tendrá lugar el próximo día 28. 

Sin embargo, pensamos que la publicación no ha sido lo suficientemente fuerte como para justificar una nueva subida de tipos en octubre. Más allá del impacto del incremento de los costes de energía y el efecto de las inversiones en IA sobre el precio de PCs, software o teléfonos móviles, el único aspecto a vigilar es el repunte en renta equivalente al propietario (OER), que ha subido respecto al mes anterior. 

La reacción inmediata del mercado al dato fue la de impulsar al alza las expectativas de una subida de 25 puntos básicos en los fondos federales: las probabilidades se dispararon por encima del 70%, para regresar después rápidamente al 12,7%, el nivel más bajo desde junio. El dato de ventas minoristas de septiembre (que empeora al de agosto), la moderación en precios de importación en la encuesta de la Fed de Filadelfia o los comentarios de Mary Daly (Fed de San Francisco) y Michelle Bowman —que no ven subida este mes— presionaron esa probabilidad a la baja, ayudando a la cotización del Tbond. Y respecto al bono del Tesoro EE.UU, no pensamos que lo sucedido en el ámbito de los neoclouds, que comentamos en el siguiente apartado, haya sido la causa principal de la compresión en TIR. La inversión en IA seguirá aportando positivamente al PIB los próximos meses.

IA: tensión en las neocloud y adopción en marcha

La inflación y su efecto inicial sobre la TIR del bono del Tesoro (que superó el 5,32% el miércoles, para estabilizarse el viernes cerca del 5,08%) fue también el catalizador de la fuerte caída en el precio de acciones de empresas neocloud. CoreWeave alertó a los inversores, en el peor momento, al comunicar que le gustaría obtener una calificación crediticia de grado de inversión para poder financiar su crecimiento de forma “ilimitada”. Su deuda cayó por debajo de 80 (sobre 100 de nominal), cuando cotizaba a la par hace solo unos meses, y sus CDS otorgaban una probabilidad por encima del 50% a un posible impago en los próximos cinco años. 

Pensamos que se trata de un caso aislado, que afecta al subsegmento de empresas tecnológicas con mayor apalancamiento financiero y más sensibles a las subidas de tipos, y que no supone una señal de alerta para el conjunto de compañías ligadas a la temática IA.

 

 

De momento, la adopción de servicios de pago de IA por parte de grandes y pequeñas empresas continúa avanzando, pasando del 8% en las grandes y menos del 4% en las pequeñas a principios de 2023, al 67% de las grandes, 62% de las medianas y el 50% de las pequeñas en la actualidad. Todo ello, en apenas tres años y medio. Y las inversiones se están monetizando: los ingresos cloud agregados de los grandes proveedores de computación crecieron en el segundo trimestre un 43% interanual, sobre una base de casi 370.000 millones de dólares de los últimos doce meses.

 

 

 

 

Geopolítica y la “prima de incompetencia” en la deuda estadounidense

A corto plazo, la evolución de las lecturas de inflación estará determinada, sobre todo, por aspectos geopolíticos. En este sentido, la incertidumbre se ha visto incrementada recientemente; Irán, a través de su Guardia Revolucionaria, ha intensificado las amenazas contra buques que “ilegalmente” puedan intentar intercambiar o cargar petróleo en el estrecho y, en la misma línea, el Wall Street Journal se ha hecho eco de comentarios de las autoridades iraníes respecto al uso de tropas para llevar a cabo represalias contra aliados de EE.UU. en el Golfo. 

Como venimos explicando, uno de los objetivos de los iraníes es mantener el precio del barril de crudo cerca de los 100 dólares para disminuir en lo posible las opciones de Trump de mantener el control del Senado. No obstante, el incremento de las hostilidades coloca a Irán frente a una situación difícil de gestionar: si se excede en su presión, puede dar a Trump la excusa que necesita para atacar con más violencia una vez haya perdido el control de ambas cámaras el 3 de noviembre.

Una guerra mal explicada, un banco central impreciso y unas recompras del Tesoro demasiado pequeñas para mover nada han enervado a los compradores de renta fija. Algún estratega habla ya de “prima de incompetencia” afectando a la cotización de la deuda pública estadounidense.

Woodford, Warsh y el abandono de la guía adelantada

Es por esto que no deja de ser curiosa la coincidencia en el abandono del forward guidance por parte de Kevin Warsh —que posiblemente haya afectado a la estructura de la curva— y el Nobel de Economía concedido a Michael Woodford, que ha sido probablemente el académico que más esfuerzo ha puesto en dar base teórica a esa idea. El premio llegó el pasado lunes, 12 de octubre, cuatro meses después de que Warsh retirara el concepto en el comunicado del FOMC del 17 de junio. Dicho esto, la contradicción es menor de lo que parece a primera vista.

En Interest and Prices (2003), Woodford defendió que la política monetaria funciona sobre todo a través de las expectativas sobre la trayectoria futura de tipos, más que por el tipo en aplicación a día de hoy. En Jackson Hole (2012) llevó esa idea al contexto de tipos cero (ZIRP). Su recomendación era comunicar una guía condicionada al estado de la economía, no a una fecha. La Fed lo aplicó en diciembre de 2012 con sus umbrales de desempleo e inflación en el comunicado del FOMC.

Su trabajo posterior con García-Schmidt (2019) sobre agentes económicos que planifican a horizontes finitos rebaja mucho el efecto de las proyecciones a largo plazo. De esta manera, dentro de su propia obra encontramos razones para pensar que la guía era menos potente de lo que apuntaban los modelos.

En realidad, el desacuerdo con Warsh está en el fondo, no en la forma. Para Woodford, lo que hay que comunicar es la función de reacción del banco central ante los datos, no la trayectoria de los tipos. Warsh dice que la guía «ha durado más de la cuenta» y ofrece a cambio un «esquema» u «hoja de ruta», siempre que no se le llame forward guidance. Eso se parece bastante a renunciar a la trayectoria y quedarse con la función de reacción, que es justo lo que le pedía Wall Street.

Además, existe un matiz importante: Woodford defendía la guía como herramienta especialmente cuando los tipos están en cero. Con los fondos federales en 3,75–4%, su utilidad marginal es mucho menor. Por ello, en mi opinión, sería un error extrapolar lo sucedido tras la COVID (en 2021 el problema estuvo en comprometer una trayectoria de tipos en un entorno que no se había enfrentado nunca antes y con una inflación desbocada) con el comentario de “inflación transitoria” de Powell y la consiguiente pérdida de credibilidad.

Lo sucedido entonces no demuestra que comunicar al mercado la función de reacción de la Fed sea inútil. El riesgo está en dejar que el mercado trate de adivinarla, lo que, a priori, aumenta la incertidumbre, el ruido y la volatilidad en el mercado de renta fija. 

En resumen, la función de reacción de la Fed es la regla, explícita o implícita, que traduce el estado de la economía en una decisión de tipos. Comunicarla es decirle al mercado cómo decide la Fed, sin prometer qué va a hacer.

Comunicar la función de reacción fija la regla: el mercado sigue reaccionando a los datos, pero en la dirección y magnitud que pretende la Fed, justo lo que defendía Woodford. La duda con Warsh es si, al quitar la guía, también dejará de comunicar la regla.

 

Principal: “La asignación estratégica de largo plazo será clave en los fondos generacionales”

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La industria chilena de inversión se enfrenta a un importante desafío con la implementación de la última reforma del sistema de pensiones de Chile. Con más de dos décadas gestionando estrategias de inversión vinculadas al ahorro previsional, Principal AGF se presenta como una voz experimentada y un portavoz de relevancia en este ámbito. Para repasar los puntos más importantes sobre cómo estructurar adecuadamente una estrategia de ahorro a largo plazo, Funds Society ha entrevistado a Felipe Lira, Chief Investment Officer (CIO) de la compañía, donde lidera las actividades de inversión de la firma para fondos mutuos y mandatos institucionales. También lidera al equipo de research macro para América Latina y supervisa el diseño e implementación de soluciones multiactivos regionales, incluyendo estrategias Target Date y Target Risk.

¿Qué aprendizajes de estos años considera más relevantes a la hora de diseñar y gestionar fondos orientados a cubrir todo el ciclo de vida de un inversor?

Después de más de 30 años administrando fondos generacionales a nivel global, y más de 20 años haciéndolo en Chile a través de nuestros Fondos Mutuos Principal LifeTime, hay dos aprendizajes fundamentales que destacaría.

El primero es la disciplina en el proceso de inversión. A diferencia de los multifondos, en un fondo generacional la cartera se construye directamente en función del objetivo previsional de largo plazo y no a partir de un determinado nivel o rango de riesgo. Esa cartera estratégica se revisa anualmente mediante un proceso riguroso, que requiere varios meses de análisis hacia fines de cada año.

Una vez definida esa asignación de largo plazo, lo importante es mantener la disciplina y evitar desviaciones significativas producto de decisiones tácticas. La principal fuente de retorno debiera provenir de una adecuada construcción estratégica del portafolio y de la consistencia en torno a ella. Por lo mismo, el componente táctico pasa necesariamente a un segundo plano.

El segundo aprendizaje es que la asignación estratégica de activos debe construirse considerando las características de los propios afiliados. Para alinear adecuadamente la cartera con sus objetivos, es fundamental entender cómo enfrentarán la etapa de jubilación y cuál será, por ejemplo, la combinación entre retiro programado y rentas vitalicias.

Esto es especialmente relevante porque un escenario con mayor prevalencia del retiro programado, tendencia que cobra importancia ante el aumento de la expectativa de vida, requiere una construcción de cartera muy distinta de aquella orientada a hacer matching con una renta vitalicia. En el primer caso, puede ser conveniente mantener una mayor exposición a renta variable, particularmente durante las primeras etapas del retiro, junto con niveles de duración más acotados en renta fija. En el segundo, la lógica se acerca más a una cartera predominantemente de renta fija y de alta duración.

En el ahorro voluntario aparece, además, otra variable fundamental: la tolerancia al riesgo de los aportantes. Esta determina, entre otras cosas, el nivel máximo de exposición a activos de riesgo que razonablemente podemos ofrecer, especialmente entre los inversionistas más jóvenes.

Sin embargo, uno de los aprendizajes más interesantes de estos años es que esa tolerancia no es necesariamente estática. Una buena asesoría y una adecuada educación financiera pueden ayudar a las personas a comprender mejor la relación entre riesgo, horizonte de inversión y retorno esperado. Eso permite construir soluciones de inversión de largo plazo con mayor potencial de retorno y, al mismo tiempo, coherentes con las necesidades de cada inversionista.

En definitiva, la experiencia nos ha mostrado que diseñar buenas soluciones previsionales requiere combinar dos elementos: disciplina en la construcción estratégica del portafolio y un profundo entendimiento de las necesidades de las personas a lo largo de su ciclo de vida.

Uno de los elementos centrales de los fondos generacionales es el glide path, que determina cómo evoluciona la asignación de activos a lo largo de la vida laboral y durante la jubilación. ¿Qué factores deberían determinar su diseño y hasta qué punto considera importante que cada administradora pueda definir y revisar su propia trayectoria?

Uno de los factores fundamentales es la capacidad de los equipos de inversión para desarrollar procesos robustos y disciplinados, que permitan construir un glide path que refleje adecuadamente las características y necesidades de sus afiliados.

Un fondo generacional no debiera entenderse simplemente como una trayectoria predeterminada que reduce mecánicamente el riesgo a medida que aumenta la edad. Su diseño debe responder a variables como las características de los afiliados, su horizonte de inversión, las modalidades esperadas de pensión y las condiciones estructurales de los mercados.

Por eso, cualquier restricción que impida a los equipos de inversión construir un glide path óptimo para las características de sus afiliados puede terminar limitando el potencial de estos fondos para contribuir a mejores pensiones.

La experiencia internacional muestra que la práctica habitual es avanzar hacia una regulación basada en riesgo, otorgando a los equipos de inversión flexibilidad para construir el glide path que mejor responda a las características de sus afiliados. Esto contrasta con el régimen anunciado para los fondos generacionales en Chile, que incorpora límites por subclase de activo. En nuestra opinión, mientras más rígidas sean estas restricciones, menor será la capacidad de los equipos de inversión para construir portafolios que aprovechen plenamente las ventajas del modelo generacional.

En definitiva, no existe un glide path óptimo que pueda aplicarse de manera uniforme. Su construcción requiere combinar experiencia global con conocimiento local y, sobre esa base, dar a los equipos de inversión la capacidad de definir y revisar una trayectoria consistente con las características de sus afiliados y del mercado chileno.

Más allá del diseño formal del nuevo sistema, ¿qué aspectos de la gestión cree que pueden marcar realmente la diferencia en los resultados para los afiliados?

La clave estará en desarrollar capacidades de análisis de largo plazo y, sobre todo, una fuerte disciplina en torno a ese horizonte.

Las AFP han construido a lo largo de la historia de los multifondos capacidades muy relevantes de gestión. Sin embargo, los fondos generacionales introducen una lógica diferente: la asignación estratégica de largo plazo adquiere un protagonismo significativamente mayor frente a las decisiones tácticas de corto plazo.

Ese cambio es importante. Si se logra construir una cartera estratégica robusta y mantener disciplina en torno a ella, existe un potencial relevante para mejorar la relación entre riesgo y retorno a lo largo del ciclo de vida de los afiliados.

Para que ello ocurra, también será fundamental que el marco regulatorio entregue progresivamente a los equipos de inversión suficiente flexibilidad para construir glide paths acordes con las características de sus afiliados. Si esa capacidad queda excesivamente restringida, será difícil capturar todo el potencial que justifica la transición desde los multifondos hacia los fondos generacionales. La experiencia internacional muestra que esa autonomía permite a los equipos integrar variables que no pueden analizarse de manera aislada, como la regulación, la demografía, las condiciones de los mercados y el comportamiento de sus afiliados, y traducirlas en decisiones de inversión coherentes con los objetivos previsionales de largo plazo.

Desde su experiencia, ¿cómo puede una transformación de esta magnitud afectar a la renta fija local, la duración y la profundidad del mercado de capitales chileno?

Dado nuestro rol fiduciario y nuestra experiencia en la gestión de fondos generacionales, participamos en la consulta pública sobre la propuesta de régimen de inversión. Uno de los puntos que planteamos respecto de la primera versión fue la construcción del benchmark de renta fija local, que implícitamente establecía niveles objetivo de duración muy elevados para los afiliados de mayor edad.

En nuestra opinión, ese diseño podía generar efectos importantes sobre el mercado local. En particular, podía llevar a las AFP a reducir significativamente sus posiciones en bonos con duraciones intermedias, especialmente entre cinco y once años.

El impacto no se habría limitado a los fondos de pensiones. Una reasignación de esa magnitud también podía afectar el precio y la liquidez de esos instrumentos y, por esa vía, a fondos mutuos, fondos de inversión y otros actores relevantes del mercado de ahorro chileno.

La buena noticia es que el regulador recogió una parte importante de estas observaciones y explicitó objetivos de duración para los fondos correspondientes a afiliados desde los 55 años, con una reducción progresiva de la duración hasta el tramo de mayores de 75 años. Esto reduce de manera muy significativa el impacto que inicialmente observábamos.

Con todo, existe un aspecto que merece atención: la exclusión de los bonos denominados en pesos chilenos del benchmark. En el corto plazo, el efecto puede ser acotado, dado que las AFP pueden utilizar derivados para transformar la exposición de esos instrumentos hacia UF. A más largo plazo, sin embargo, esto podría reducir el incentivo de las AFP para participar en nuevas emisiones estatales en pesos y, con ello, limitar el desarrollo y la profundidad futura de ese segmento del mercado.

Este análisis ilustra por qué el diseño de los fondos generacionales debe evaluar tanto sus efectos sobre la construcción de los portafolios como sus potenciales externalidades sobre el mercado de capitales local. Decisiones sobre benchmarks, duración o instrumentos elegibles pueden afectar la demanda por determinados activos, su liquidez y formación de precios, con consecuencias tanto para el desarrollo del mercado como para los resultados de inversión de los propios fondos.

En un entorno en el que los fondos deberán gestionar grandes volúmenes de activos con horizontes de inversión distintos, ¿qué papel juegan la liquidez y la capacidad de diversificación? ¿Hay riesgos de concentración que deban vigilarse especialmente?

Una de las ventajas de pasar desde multifondos hacia fondos generacionales es que se reduce el riesgo de desalineamiento entre la edad del afiliado y el nivel de riesgo de su cartera, algo que puede ocurrir en un esquema donde las propias personas deben escoger entre distintos fondos. La responsabilidad de la asignación de activos y de la gestión del riesgo queda así en manos de equipos especializados.

Este diseño también permite capturar de mejor forma la prima asociada a activos menos líquidos. Al no existir traspasos permanentes entre fondos motivados por decisiones individuales de los afiliados, se abre más espacio para incorporar inversiones de largo plazo y menor liquidez que pueden ofrecer un mayor retorno esperado.

En ese sentido, uno de los elementos que habrá que observar cuidadosamente es la licitación de stock, porque puede introducir necesidades de liquidez que reduzcan la capacidad de invertir en este tipo de activos y, por lo tanto, limitar una de las ventajas potenciales del nuevo esquema.

Respecto de la diversificación, no esperamos un cambio fundamental. Diversificar no significa simplemente aumentar el número de activos, sino combinar adecuadamente distintas fuentes de riesgo y retorno. Las AFP chilenas han desarrollado históricamente capacidades importantes en esta materia, accediendo directa e indirectamente a una amplia variedad de mercados y clases de activos a nivel global. La experiencia internacional amplía el universo de oportunidades, pero es el análisis riguroso de cada mercado lo que permite incorporarlas de manera responsable. En ese proceso, contar con equipos globales especializados en distintas clases de activos constituye una ventaja relevante: permite complementar el conocimiento local con información y experiencia directa de los mercados internacionales, contrastar perspectivas y evaluar cómo cada oportunidad contribuye efectivamente a la diversificación y al perfil de riesgo-retorno del portafolio.

Cuando se gestiona ahorro previsional con un horizonte de varias décadas, ¿cómo se equilibra la necesidad de aprovechar las oportunidades que ofrecen los mercados con la obligación de gestionar distintos escenarios de riesgo a lo largo del ciclo económico?

La clave, nuevamente, está en construir correctamente la cartera de largo plazo, de manera que el resultado no dependa excesivamente de decisiones tácticas.

Eso no significa ignorar el ciclo económico o las oportunidades de mercado. Las decisiones tácticas pueden cumplir una función, pero deberían entenderse principalmente como ajustes marginales alrededor de una asignación estratégica robusta, y no como el principal motor de rentabilidad.

Si el proceso vuelve a estar dominado por una visión de corto plazo, se corre el riesgo de perder precisamente una de las principales ventajas de los fondos generacionales: la capacidad de utilizar un horizonte de varias décadas para capturar primas de riesgo y atravesar distintos ciclos económicos sin alterar innecesariamente la estrategia.

¿Qué señales del entorno macroeconómico y de los mercados considera más relevantes hoy para tomar decisiones de asignación de activos a largo plazo?

Para una asignación de activos de largo plazo, una de las variables centrales es entender dónde se ubican estructuralmente las tasas de interés, tanto a nivel global como en Chile, y cómo esos niveles pueden modificar las correlaciones entre las principales clases de activos.

Esto último es particularmente importante. No basta con estimar retornos esperados; también debemos preguntarnos qué activos serán capaces de proteger una cartera frente a distintos escenarios de estrés.

Durante mucho tiempo se asumió que los bonos del Tesoro estadounidense cumplirían naturalmente el papel de principal diversificador de las carteras globales. Sin embargo, en el entorno actual creo que debemos ir un paso más allá y “diversificar los diversificadores”.

Los cambios geopolíticos, tecnológicos y demográficos pueden alterar correlaciones que durante décadas dimos por relativamente estables. Por eso, además de los bonos soberanos, es necesario evaluar el papel que pueden cumplir otros activos, como el oro, frente a distintos escenarios.

En definitiva, uno de los riesgos que el mercado puede estar subestimando es asumir que las relaciones históricas entre los activos necesariamente se mantendrán en el futuro.

Después de más de 20 años gestionando estrategias de ciclo de vida en Chile y más de 30 en el mundo, ¿qué cree que aporta la experiencia de Principal AGF a un mercado que está a punto de adoptar este modelo y qué aspectos del nuevo sistema considera que todavía requieren una mirada más allá de lo evidente?

Creo que podemos aportar principalmente en dos dimensiones.

La primera es nuestra experiencia en la discusión y construcción de marcos de inversión para fondos generacionales. Nuestro objetivo es contribuir a que la regulación permita aprovechar efectivamente las ventajas de este tipo de fondos y, en definitiva, maximizar su potencial para mejorar las pensiones de los afiliados.

La segunda tiene que ver con la educación financiera y previsional. Esa responsabilidad no puede recaer exclusivamente en las AFP. Quienes tenemos experiencia administrando este tipo de soluciones, junto con el regulador y los demás actores de la industria, también tenemos un papel que desempeñar.

Y este punto es más importante de lo que podría parecer. La asesoría y la educación previsional son fundamentales para que los afiliados comprendan por qué su cartera debe asumir determinados niveles de riesgo en distintas etapas de la vida. Una adecuada comprensión de esa relación puede favorecer una tolerancia al riesgo más consistente con horizontes de inversión largos y con los desafíos demográficos que enfrenta Chile.

Por eso, el éxito de los fondos generacionales no dependerá únicamente de contar con buenos glide paths o con una regulación técnicamente adecuada. También dependerá de que los afiliados entiendan la lógica del nuevo sistema, confíen en él y sean capaces de mantener una perspectiva de largo plazo.

Ese es también el valor que buscamos aportar desde Principal: combinar capacidades globales de inversión con un profundo conocimiento de Latinoamérica y experiencia local, para desarrollar soluciones de largo plazo que respondan a las necesidades de nuestros clientes y contribuyan al desarrollo de mercados de capitales más profundos.

Eurizon: «Dentro de una cartera global, Europa es actualmente una fuente de diversificación»

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Foto cedidaFrancesco Sedati, gestor del Eurizon Fund – Top European Research de Eurizon.

Francesco Sedati, gestor del Eurizon Fund – Top European Research de Eurizon, explica qué significa el enfoque Quality At a Reasonable Price (calidad a un precio razonable) y qué ventajas aporta a un fondo de inversión. En esencia, para la cartera identifican «compañías que tienen una sólida ventaja competitiva en sus sectores y, potencialmente, las compran en momentos en los que están algo penalizadas por el mercado». La cartera, que cuenta con unos 90 valores, tiene una rotación de en torno al 60% por cada lado en un horizonte de un año, con el fin de incorporar nuevas ideas de inversión.

El experto destaca también la capacidad del mercado europeo para actuar como elemento diversificador e identifica oportunidades atractivas en inteligencia artificial, electrificación y materiales, aunque reconoce que el sector de defensa presenta unas perspectivas más dudosas a medio plazo.

¿Cuáles son sus perspectivas a medio plazo para los mercados de renta variable globales?

Somos optimistas. Esperamos seguir viendo un buen comportamiento, aunque posiblemente a un ritmo más moderado que en los últimos años. Prevemos un buen impulso industrial y un efecto positivo de la inteligencia artificial que, con el tiempo, se trasladará a los consumidores y a las empresas. Además, esperamos que la situación del petróleo se normalice, si no este año, el próximo. Sabemos que parte del suministro de petróleo está encontrando otras rutas para sortear el estrecho de Ormuz.

¿Se beneficiarían los mercados europeos de ese entorno?

Aquí diría que los mercados europeos son más sensibles al precio del petróleo. Europa tiene una producción propia limitada y, por tanto, una elevada dependencia de las importaciones de gas natural y petróleo. Así que, cuanto más se prolongue esta situación, más difícil será para las empresas hacer frente al precio del crudo. Y esto también está teniendo un impacto negativo en la inflación. Por ello, los tipos de interés están subiendo por varias razones. Algunas son positivas, ya que la economía es sólida y, en consecuencia, los tipos reales están aumentando. Pero también hay preocupaciones geopolíticas, puesto que 2027 es año electoral y existe incertidumbre sobre algunos resultados, sobre todo en Francia. A esto se suma la situación del petróleo, que podría traducirse en un posible repunte de la inflación. Por tanto, diría que existen algunos riesgos, pero los fundamentales de las compañías siguen siendo muy sólidos por el momento.

¿Qué significa Quality At a Reasonable Price para un fondo de inversión?

Significa encontrar compañías con una ventaja competitiva sostenible y poder adquirirlas cuando percibimos que su precio no refleja adecuadamente su valor fundamental a lo largo del ciclo. En esencia, se trata de identificar compañías que cuentan con un foso defensivo (moat) en sus sectores y, potencialmente, comprarlas en momentos en los que están algo penalizadas por el mercado o, simplemente, en un punto bajo del ciclo. Así, intentamos no pagar el precio completo que justificaría la calidad del negocio. Este es el tipo de compañías que nos gusta identificar. No son las únicas que buscamos, pero son con las que queremos construir nuestras carteras.

¿Y qué valor aporta la renta variable europea a la cartera?

Dentro de una cartera global, Europa es actualmente una fuente de diversificación. Principalmente porque, en comparación con Estados Unidos y Asia, cuenta con menos compañías tecnológicas y una menor exposición a la IA. Como resultado, tiene una beta más baja respecto a las tendencias dominantes. Se apoya en los sectores financiero e industrial. También depende de otros sectores que actualmente están desfavorecidos, como el consumo discrecional y el lujo. Por tanto, es cierto que Europa, dentro de una cartera global, aporta una fuente de crecimiento diferente. Y esto tiene sentido porque, de lo contrario, muchas posiciones de una cartera global estarían impulsadas por la IA, dado el gran peso de Estados Unidos en los índices globales y la importancia de Asia, especialmente de mercados como Corea y Taiwán. Incluso en Japón la tecnología tiene un peso significativo, así que al final uno puede acabar apostando por una misma temática en distintos mercados. Europa es un caso aparte y tiene sentido desde el punto de vista de la gestión del riesgo.

¿Qué sectores prefieren en el entorno actual de la renta variable?

Evidentemente, no podemos ignorar la IA. Este sector ha atravesado muchos cambios. Al principio se centró en las GPU y en los hiperescaladores, los proveedores de servicios en la nube; después se desplazó hacia la infraestructura y las compañías que se benefician de la construcción de centros de datos, como las de semiconductores y varias compañías industriales.

En ese contexto, este verano se produjo un ligero cambio en las preferencias: los semiconductores tuvieron un comportamiento extraordinario, pero han ido retrocediendo ante la expectativa de cierta normalización de las tendencias. En concreto, dentro del sector de semiconductores, el mercado ha estado especulando sobre cómo evolucionarán los centros de datos con el tiempo, es decir, sobre cómo las tecnologías más nuevas se beneficiarían del entorno actual, mientras que las más antiguas podrían quedar obsoletas pronto. La siguiente fase exige empezar a ver los beneficios de la IA en los procesos de las empresas y para los consumidores. Se trata de demostrar por qué una empresa debería pagar por su agente de IA: si obtiene beneficios gracias a mayores márgenes y a una aceleración de los ingresos o, en el caso de los consumidores, si se traduce en ahorros significativos al elegir la mejor compañía de suministros o la mejor cuenta bancaria. Creo que 2027 va a ser el año en el que queramos ver este tipo de resultados.

También nos parece atractiva la electrificación, es decir, todo lo que abarca desde la electrificación de la red, la modernización de infraestructuras y las energías renovables hasta las infraestructuras de movilidad, los trenes, el ferrocarril, etc. Todo lo relacionado con la electrificación es una tendencia que va a continuar.

En tercer lugar, y en relación con la IA, están surgiendo oportunidades en las materias primas. Me refiero a que la demanda de cobre, y de muchos otros materiales, se va a mantener porque ahora tenemos centros de datos, coches y muchos otros productos que requieren el mismo tipo de recursos.

Por otro lado, tenemos algunas dudas sobre el gasto en defensa. Ha sido una tendencia muy fuerte, pero el problema ahora es que, con la subida del precio del petróleo y de los tipos de interés, los gobiernos están revisando sus presupuestos y dudan entre destinar el 5% del PIB a defensa o dedicar parte de ese presupuesto a ayudar a los consumidores, por ejemplo. En general, creo que muchas de las tendencias están ligadas al actual ciclo de inversión en capital (capex), que en última instancia lleva a invertir en compañías industriales, electrificación, inteligencia artificial, semiconductores, materias primas y utilities.

¿Qué aporta al fondo un enfoque «blend»?

Es un enfoque de gestión del riesgo, ya que implica que no dependemos de ningún estilo concreto para obtener buenos resultados. Así que diría que el enfoque blend significa que no tenemos ningún sesgo de estilo concreto, ya sea growth, value o calidad. Lo que intentamos es que los fondos estén impulsados por ideas concretas sobre valores. Por tanto, no dependemos de ningún entorno de mercado concreto para poder obtener buenos resultados.

¿Rotan con frecuencia las posiciones del fondo?

Sí, rotamos la cartera en un 60% por cada lado. Esto es fruto de la combinación de nuevas ideas, pero también de posiciones, de nombres que tenemos en cartera y que podemos aumentar o reducir en función de nuestro grado de convicción o de si el precio objetivo implica o no potencial de revalorización.

¿Cuál es el tamaño actual de la cartera?

Oficialmente tenemos 115 posiciones, pero en realidad son unas 90. Informamos de todas las posiciones, sean o no acciones. Tenemos acciones, actualmente de unas 90 compañías, pero también divisas para alinear la exposición cambiaria con la del índice de referencia. También utilizamos futuros sectoriales o de mercado para ajustar la exposición a determinadas tendencias o segmentos del mercado. En muchos casos, sencillamente no queremos alterar las ideas de los analistas y utilizamos futuros para operar. Así, si queremos aumentar o reducir la exposición al sector industrial, en lugar de comprar o vender las compañías que recomiendan los analistas y en las que tienen convicción, podemos utilizar un contrato de futuros.

¿Utilizan la inteligencia artificial en su día a día?

Sí. Por ahora contamos con un copiloto y con agentes. Entre las oportunidades que ofrece el uso de la IA está, por ejemplo, la posibilidad de que los analistas amplíen su cobertura de valores. Al analista le resulta mucho más fácil modelizar los valores y mantenerlos actualizados. Sigo pensando que, en última instancia, el analista es imprescindible para interpretar la información que va llegando, pero está claro que la IA podría hacernos más eficientes y más rápidos.

Vanguard anticipa un entorno macroeconómico de alto crecimiento similar al de la década de 1990 gracias al desarrollo de la IA

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Ni uno ni dos, sino tres: tres han sido los shocks que llevan experimentando los mercados este año. Un shock producido por la IA, el shock de los precios de la energía a cuenta del conflicto entre Irán y Estados Unidos y, más recientemente, la fuerte corrección vista en la deuda soberana. Josefina Rodríguez, economista del equipo Investment Strategy Group de Vanguard, compartió recientemente en un desayuno con periodistas en Madrid cómo se articula la visión macro de su firma en torno a estos tres shocks. Una pista: el escenario central con el que trabajan sus expertos es más optimista que el consenso, particularmente en lo que respecta a la IA.

Shock de inteligencia artificial

El consenso calcula un gasto en capex por parte de grandes hiperescaladores en torno a los 1,3 billones de euros para 2026, cifra que se eleva hasta los 1,7 billones de cara a 2027… seis veces más que las cifras que manejaban estas compañías un año antes de la pandemia, en 2019. Rodríguez constató que las expectativas de los mercados son altas, pero añadió que, si realmente
consiguen estas compañías capitalizar sus inversiones, tendrán impacto directo sobre la economía real y, a su vez, impulsará la inversión privada, particularmente en EE.UU.

La experta añadió que la visión de Vanguard es que “el ciclo de inversión será más elevado y más largo que la media histórica, y con mayor demanda”. Según cálculos de la firma, la inversión privada en EE.UU. podría alcanzar el 10%. Considerando que la inversión supone un 20% de todo el PIB estadounidense, anticipa que el país crecerá el año que viene a un ritmo del 3%, frente al 2% que anticipa el consenso.

Esta visión optimista sobre la IA quedará obviamente reflejada sobre la renta variable. La economista recordó que el entorno actual es de altas valoraciones apuntaladas sobre unos sólidos beneficios, “que dan un respiro para afrontar las tasas altas actuales”, e indicó que la previsión del consenso para el año que viene es que los beneficios corporativos crezcan otra vez a tasa de doble dígito.

No obstante, la experta aclaró que la trayectoria del ciclo de inversión de la IA no será lineal. El escenario con el que trabajan en Vanguard prevé que se mantengan las subidas a un ritmo similar al actual en los próximos 12 a 18 meses, y que después seguramente se produzca una corrección en el mercado, explicada por alguno de estos catalizadores, o una combinación de varios:

  • Falta de monetización
  • Comoditización de la competencia, con alto nivel de incertidumbre por el
    lanzamiento de nuevos modelos
  • Cuellos de botella físicos
  • Regulación potencialmente más estricta

Shock energético

La experta describió la reciente escalada de los precios del gas y del barril de Brent otra vez por encima de los 100 dólares como “una segunda ola”, en referencia al primer pico registrado tras la rotura de hostilidades entre Estados Unidos e Irán. La diferencia es que esta vez ha venido acompañada de un desacople entre los precios del refino y el precio del petróleo que también está teniendo impacto sobre los precios finales al consumo. Además, destacó que el repunte del precio del gas natural ha puesto en una situación de vulnerabilidad a Europa, que se ha presentado en este otoño con los inventarios en niveles muy bajos.

¿Cómo está impactando esta escalada de los precios de la energía sobre la inflación? Rodríguez pidió poner los datos en el contexto de que los principales bancos centrales no han conseguido mantener la inflación en su objetivo del 2% de una forma sostenida en los últimos cinco años. La cuestión para ella es que ahora el efecto de base de la subida de los precios también se está canalizando vía la inflación ligada a los bienes (por ejemplo, el transporte), que tiene un componente de mayor tamaño en el cálculo del IPC. Así, la previsión de Vanguard es que tanto el BCE como el Banco de Inglaterra (BoE) suban los tipos de interés dos veces respectivamente* en los próximos seis meses.

La experta también detalló otra consideración importante a la hora de abordar la inflación bajo estas condiciones macro: la posibilidad de que la tasa neutral de tipos sea más elevada que en el pasado. Dos factores principales estarían presionando las condiciones financieras y justificarían una tasa neutral más elevada: los elevados déficits gubernamentales y un incremento en la demanda del capital, tanto por parte de gobiernos como de empresas.

Concretamente, la tesis con la que está trabajando Vanguard es que dicha tasa debería situarse por encima del 4% en EE.UU., frente a la estimación de la Reserva Federal de que debería situarse entre el 3 y el 3,5%. “Esto podría explicar por que la Fed no consigue que la inflación esté de vuelta en su objetivo”, comentó Rodríguez.

Shock de los bonos

El tercer componente de la ecuación es la reciente corrección de los bonos, con la curva especialmente presionada en su parte larga. Aquí, la economista detalló que Vanguard está trabajando con tres escenarios base, siendo su escenario central el más optimista de los tres: un contexto macro similar al vivido en la década de los 90, cuando se vivió el desarrollo de las telecomunicaciones, con los tipos de interés cerca del 4% y una inflación en el 2%. Este entorno estaría marcado por la capacidad de la IA para impulsar de forma real la productividad, impulsando el crecimiento y reduciendo los déficits gubernamentales. Además, la firma considera que parte del poder transformador de la IA también puede incidir sobre la longevidad y los buenos hábitos, lo que se traduciría en un recorte en los gastos sanitarios.

El segundo escenario al que la firma asigna más probabilidad es uno similar al de la década de los 80: la IA no es lo suficiente transformadora como para impulsar la demanda de productividad con un impacto positivo, por lo que los tipos se situarían en el 5 % y la inflación entre el 2% y el 3%. Sería un escenario también marcado por mayores presiones fiscales.

El último escenario, al que asignan menores probabilidades, sería uno similar al vivido en los 70: una etapa de dominancia fiscal, donde el margen de maniobra de la Fed sería escaso, ya que no podría elevar los tipos de interés lo suficiente por riesgos fiscales. En este escenario, los tipos se situarían en el 4%, con la inflación por encima del 3%, situando los tipos nominales por encima del 7%.

¿Qué activos lo pueden hacer mejor?

La última parte de la presentación giró en torno a las estimaciones de Vanguard sobre el comportamiento de las diferentes clases de activo en la próxima década. La firma mostró su preferencia por los activos de renta fija, al calcular en base a su escenario central que los rendimientos tanto de la renta variable como de la renta fija se situarían en el 5 % anual en los próximos diez años, por lo que ven a la renta fija como la alternativa con mejor rentabilidad/riesgo.

Renta variable: los objetivos de la cartera de los inversores prevalecen sobre sus preferencias

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La distinción tradicional entre la renta variable pública y la privada se está difuminando a medida que los inversores se centran cada vez más en la función que desempeñan los activos dentro de sus carteras. Además, los objetivos de la cartera están ganando peso frente a las distinciones estructurales entre las clases de activos, incluso si son públicos o privados, según el Estudio Global de Perspectivas de Inversión realizado por Schroders.

La encuesta, en la que participaron más de 1.000 inversores profesionales de 24 países, se llevó a cabo tras el estallido de la guerra en Oriente Medio y en un contexto de crisis energética mundial. En este escenario, se espera el aumento de la volatilidad durante el próximo año(el 85% de los encuestados a nivel global y el 89% en España), los deseos de los inversores, tanto globales como españoles, coinciden. Ambos señalan que diversificar sus carteras (84% y 89% respectivamente) y protegerlas frente a las caídas preservando su capital (83% y 77%, respectivamente) son sus principales objetivos, por delante de la generación de ingresos (48% y 53%, respectivamente) o de los resultados en materia de sostenibilidad (25% y 23%, respectivamente).

La investigación también muestra una evolución en el enfoque en la asignación de activos, con los inversores centrándose más en los resultados de la cartera y menos en las fronteras tradicionales entre clases de activos. Respecto a la consideración de las oportunidades en renta variable pública y privada (private equity), más de la mitad de los inversores españoles (55%) afirmó que aplicaba un enfoque integral y combinado, teniendo en cuenta todo el abanico de opciones tanto en el ámbito público como en el privado. En algunos países, como Alemania (67%) o Noruega (60%) esta tendencia es aún más marcada, mientras que, en otros, como Francia (36%) o Italia (40%), es menor.

La atención se centra en las aportaciones de la renta variable a la cartera

En el marco de este enfoque, los inversores combinan diferentes estrategias de renta variable para responder a objetivos específicos de la cartera, como el crecimiento del capital, la generación de ingresos y la protección frente a la inflación.

Para el incremento del capital a largo plazo, los inversores españoles se decantan por la renta variable activa basada en fundamentales y el private equity, tanto de large cap buyout como el venture capital. A la hora de buscar refugio frente a la inflación, las preferencias de los inversores locales entre estas categorías son comparables. En cambio, cuando el objetivo es obtener rentas, se evidencia la tradicional preferencia de los españoles por los dividendos, con casi tres cuartas partes de los encuestados (72%) señalando esta inversión como su estrategia preferida. Sin embargo, a la hora de proteger las carteras frente a la inflación, se inclinan más por estrategias de renta variable “long/short” o “neutral”.

¿Qué clase de activos cumplen mejor cada objetivo? Fuente: Estudio Global de Perspectivas de Inversión realizado de Schroders 2026

Cómo perciben los inversores las diferencias entre la renta variable pública y privada, y cómo están cambiando estas diferencias

Respecto a cómo están cambiando cambiando las diferencias entre la renta variable pública y privada, las dos respuestas más citadas apuntan a que alrededor de la mitad considera que el futuro de la inversión en renta variable pasa por adoptar un enfoque activo y sin restricciones, tanto en los mercados públicos como en los privados (51%), y a que el private equity se está convirtiendo en un motor cada vez más importante de la innovación y el crecimiento a nivel mundial (47%). No obstante, también destacan su preocupación por la liquidez, con el 43% de los encuestados a nivel local resaltando que las diferencias de liquidez entre la renta variable pública y privada están cobrando mayor importancia.

“Los inversores están adaptando sus carteras a un mercado más complejo y fragmentado. Un enfoque holístico hacia activos públicos y privados está reconfigurando la construcción de las carteras. Así, los objetivos de inversión se plantean desde la óptica de un ‘enfoque total de la cartera’ y están cobrando prioridad frente a los índices de referencia tradicionales”, ha afirmado Leonardo Fernández, director general para Iberia de Schroders.

En una era de índices de renta variable altamente concentrados, las estrategias pasivas son consideradas el mayor peligro

Al analizar los retos, el hallazgo más destacado no guarda relación con ninguna comparación entre la renta variable pública o privada: se trata del hecho de que prácticamente la mitad de los inversores españoles (48%) y hasta el 60% de los globales considera que las estrategias pasivas que replican índices conllevan el riesgo de una exposición concentrada a un conjunto reducido de compañías de gran capitalización. Esta desconfianza hacia la gestión pasiva se pone de manifiesto con el 87% de los inversores españoles y el 85% de los globales mostrándose convencidos de que la gestión activa podría ayudarles a alcanzar sus objetivos en los próximos 12-18 meses.

Por su parte, Alex Tedder, responsable de inversiones en renta variable de Schroders, señaló: “Gran parte de la sólida rentabilidad reciente del mercado de renta variable se ha visto impulsada por un reducido grupo de valores tecnológicos vinculados directamente con la inversión en IA, como la memoria de alto ancho de banda, los procesadores, los semiconductores analógicos y los componentes asociados. Estas compañías se concentran en EE.UU. y en algunos países asiáticos, como Taiwán y Corea. Detrás de gran parte de ese crecimiento extraordinario de ingresos están conocidas empresas de gran capitalización que lideran la revolución de la IA. Los resultados del estudio dejan claro que los inversores están preocupados por la concentración del mercado, aunque hasta ahora el aumento de la capitalización se ha visto respaldado por la fortaleza del crecimiento y de los beneficios”.

Y añade: “La cuestión ahora es qué rentabilidad obtendrán estas empresas con la implantación de la IA. Hay muchos motivos para ser optimistas, pero es poco probable que el éxito sea uniforme. Por ello, en esta fase es más necesario que nunca realizar una selección activa de inversiones, basada en un análisis fundamental. Además, dados los riesgos inherentes a cualquier ciclo de innovación, la diversificación, tanto dentro del sector tecnológico como, de forma más amplia, entre regiones, sectores y estilos, sigue siendo, en nuestra opinión, especialmente relevante”.

Para concluir, Rainer Ender, director global de private equity de Schroders Capital, comentó: “Los inversores se muestran cada vez más abiertos a acceder al amplio universo de oportunidades que ofrece el private equity, que sigue ampliándose a medida que continúa la tendencia de que las empresas permanezcan privadas durante más tiempo y la innovación se consolida como un fenómeno cada vez más global. En un momento en el que la volatilidad y la incertidumbre persistente se han convertido en una realidad cotidiana para los inversores. Por ello, la capacidad de invertir tanto en el ámbito público como en el privado para acceder a una variedad de oportunidades de rentabilidad resiliente y garantizar una verdadera diversificación es más importante que nunca”.

Hito en el mercado de valores mexicano, lanzan la primera emisión simplificada en la historia

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El mercado de valores mexicano dio un paso histórico este día para ampliar sus alternativas de financiamiento empresarial. Adventus Capital, una sociedad financiera de objeto múltiple (Sofom), se convirtió en la primera emisora en utilizar el régimen de inscripción simplificada de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), con una colocación de 560 millones de pesos (alrededor de 30,3 millones de dólares), que pone a prueba una de las principales apuestas de la reforma a la legislación bursátil: reducir las barreras de entrada al mercado.

La operación, estructurada con la participación de Altor Casa de Bolsa, marca el tránsito de una modificación regulatoria a una transacción concreta. El proceso de inscripción tomó alrededor de cuatro semanas, de acuerdo con la BMV, frente a un plazo promedio superior a cuatro meses para un procedimiento tradicional.

La relevancia del debut no está únicamente en el monto captado, sino en la posibilidad de abrir una vía adicional para que empresas que históricamente han dependido del crédito bancario o de fuentes privadas puedan acudir al mercado bursátil.

La reforma busca facilitar que compañías, incluidas pequeñas y medianas empresas, obtengan recursos mediante emisiones de deuda o capital con procesos más ágiles. En este régimen, los valores están dirigidos a inversionistas institucionales, una condición que delimita el universo de compradores y distingue este mecanismo de una colocación abierta a todo tipo de inversionistas.

El presidente del Consejo de Administración de Grupo BMV, Marcos Martínez Gavica, consideró que la operación abre una nueva puerta al financiamiento bursátil, con menores tiempos y costos para acompañar los planes de crecimiento de las empresas.

El siguiente paso será comprobar si la primera colocación puede convertirse en un precedente replicable y si otras compañías encuentran en el esquema una alternativa competitiva para financiar sus proyectos.

Una operación de 560 millones de pesos y un plazo de 20 años

La emisión de Adventus Capital se realizó mediante certificados bursátiles fiduciarios de largo plazo, identificados con la clave de pizarra CEFI+CB 26. El monto colocado fue de 560 millones de pesos, dividido en 5,6 millones de certificados con valor nominal de 100 pesos cada uno y vencimiento previsto para octubre de 2046.

La estructura se apoya en derechos de cobro derivados de un crédito otorgado al estado de Michoacán, cuyo pago está respaldado por participaciones federales. El diseño contempla también títulos de respaldo vinculados con FIRA, conforme a las características descritas en la documentación de la emisión. En la operación, Adventus Capital fungió como fideicomitente y administrador; Altor Casa de Bolsa participó como fiduciario emisor e intermediario colocador, mientras que Value Casa de Bolsa actuó como representante común de los tenedores.

Los certificados obtuvieron calificaciones HR AAA (E), de HR Ratings, y AAA/M (e), de PCR Verum, ambas con perspectiva estable. Estas evaluaciones corresponden a la estructura específica de la emisión y su capacidad esperada de pago; no deben interpretarse como una garantía del Gobierno federal. La documentación de la oferta establece expresamente que ni la Federación ni la Secretaría de Hacienda asumen una obligación de pago sobre los certificados.

El diseño ilustra una de las posibilidades del mercado de deuda: estructurar financiamiento a partir de activos y flujos de cobro identificables, en lugar de depender exclusivamente de la emisión de acciones o de deuda corporativa tradicional.

La reforma empieza a probarse en el mercado

La inscripción simplificada forma parte de los cambios impulsados mediante la reforma a la Ley del Mercado de Valores aprobada en 2023. Su propósito es ampliar la participación de empresas en el mercado bursátil y facilitar que obtengan financiamiento mediante procedimientos menos complejos y costosos.

La iniciativa responde a una debilidad estructural del mercado mexicano: el acceso a la Bolsa continúa siendo limitado para buena parte del universo empresarial, mientras muchas compañías recurren principalmente al crédito bancario o a fuentes privadas para financiar su expansión.

El mecanismo busca reducir parte de las barreras que pueden desalentar a potenciales emisores. La experiencia de Adventus ofrece un primer parámetro sobre los tiempos de ejecución y la viabilidad de estructurar una operación bajo las nuevas reglas.

Sin embargo, una inscripción más rápida no garantiza, por sí misma, que una empresa consiga los recursos que necesita ni que el esquema genere un flujo sostenido de nuevas emisiones. Para ello también deben existir proyectos financiables, estructuras transparentes, demanda por parte de los inversionistas y condiciones económicas que hagan atractiva la alternativa bursátil.

La primera colocación constituye, por tanto, una prueba inicial. La verdadera dimensión de la reforma dependerá de cuántos emisores adicionales logren utilizarla, del volumen de recursos que canalice y de si los costos y tiempos efectivamente reducidos compensan los requisitos de preparación, estructuración y divulgación que siguen siendo necesarios.

El desafío de atraer más emisores

La operación llega en un momento en que el mercado mexicano enfrenta la necesidad de fortalecer su base de empresas listadas. En paralelo, algunas compañías han explorado la adquisición de acciones en circulación para salir de Bolsa, una tendencia que vuelve más relevante la discusión sobre cómo atraer nuevos participantes.

La inscripción simplificada no resolverá por sí sola todos los obstáculos que enfrenta el mercado de capitales, pero puede añadir una herramienta a la oferta de financiamiento. Su alcance dependerá de que el sector financiero consiga dar a conocer el mecanismo, acompañar a los potenciales emisores y diseñar estructuras adecuadas para distintos perfiles de empresa.

En ese proceso, las casas de bolsa, los estructuradores, las calificadoras y los intermediarios tendrán una función importante. La reducción de tiempos debe ir acompañada de asesoría para que las empresas comprendan las obligaciones que asumen al acudir al mercado y para que los inversionistas puedan evaluar correctamente los riesgos de cada emisión.

La experiencia de Adventus también muestra que el régimen simplificado puede utilizarse en estructuras respaldadas por activos y derechos de cobro, no únicamente en emisiones corporativas convencionales. Esa flexibilidad podría ampliar los tipos de operaciones que se planteen bajo el nuevo esquema, siempre dentro de los límites regulatorios correspondientes.

De una operación histórica a una nueva fuente de financiamiento

El debut de Adventus Capital representa un hito para la BMV y para la aplicación práctica de la reforma bursátil. La colocación de 560 millones de pesos demuestra que el régimen puede utilizarse para completar una operación de deuda de largo plazo en un periodo considerablemente menor al de un procedimiento tradicional.

Pero la expectativa de que esta primera emisión abra una nueva etapa para el mercado mexicano tendrá que medirse con resultados posteriores. El indicador decisivo no será solamente la rapidez con la que se registre la siguiente operación, sino la capacidad del mecanismo para atraer a más empresas, diversificar las fuentes de financiamiento y generar nuevas oportunidades de inversión institucional.

Si la simplificación se traduce en más emisores y operaciones recurrentes, el mercado habrá avanzado hacia uno de sus objetivos pendientes: conectar una mayor parte de las necesidades de financiamiento de las empresas mexicanas con los recursos disponibles entre los inversionistas.

Por ahora, Adventus abrió la puerta. La prueba para la Bolsa, los intermediarios y las autoridades será conseguir que otras compañías también decidan cruzarla.