Funds Society lanza Insight Lounge, su nuevo formato de videoentrevistas diseñado para acercar a la audiencia las voces más relevantes del ecosistema financiero y de inversión. Este espacio, conducido por Elena Santiso, managing partner de Funds Society, nace con el objetivo de ofrecer conversaciones en profundidad con líderes del sector, poniendo el foco en tendencias clave, innovación y oportunidades de inversión. El estreno cuenta con un invitado especialmente representativo de esta nueva generación de emprendedores financieros: Fernando Dávila, CEO y cofundador de Crowmie, una fintech española centrada en democratizar el acceso a infraestructuras energéticas.
Durante la entrevista, Dávila explica el origen y propósito de Crowmie, una firma de inversión especializada en activos de energía que busca abrir un segmento históricamente reservado a grandes inversores institucionales —como fondos de pensiones o private equity— al inversor minorista. Su propuesta de valor se basa en permitir el acceso a inversiones en infraestructuras energéticas reales mediante tickets más accesibles, ofreciendo una alternativa de diversificación dentro de las carteras. A diferencia de otros productos financieros más complejos o menos transparentes, la compañía apuesta por un modelo en el que el inversor participa directamente en activos tangibles, con flujos de ingresos vinculados a contratos energéticos.
Este enfoque responde a una doble necesidad: por un lado, ofrecer oportunidades de inversión en activos reales con potencial de estabilidad; por otro, canalizar capital hacia proyectos que contribuyan a la transición energética. En palabras de Dávila, se trata no solo de generar rentabilidad, sino de hacerlo apoyando un cambio estructural en el modelo energético, algo que cada vez adquiere mayor relevancia tanto desde el punto de vista económico como geopolítico.
La actividad de Crowmie se articula en torno a dos grandes líneas de negocio. La primera, y origen de la compañía, es el desarrollo de instalaciones fotovoltaicas bajo modelos de autoconsumo colectivo o comunidades energéticas. En este esquema, la firma utiliza infraestructuras ya existentes —como naves industriales, edificios públicos o centros educativos— para instalar paneles solares, generando energía que se comercializa en un entorno cercano al punto de producción. Este modelo permite reducir significativamente los costes energéticos para el consumidor final, al eliminar intermediarios, y aporta visibilidad sobre los ingresos del proyecto, al estar respaldados por contratos de suministro.
La segunda línea de negocio es el almacenamiento energético, un ámbito que gana protagonismo en un contexto marcado por la creciente penetración de energías renovables. Dado el carácter intermitente de fuentes como el sol o el viento, la capacidad de almacenar energía resulta clave para garantizar la estabilidad y resiliencia del sistema eléctrico. En este sentido, Crowmie apuesta por soluciones que permitan acumular la energía generada en momentos de alta producción y liberarla cuando la demanda lo requiera, contribuyendo así a optimizar la eficiencia de la red y a reforzar la seguridad energética.
Ambas líneas reflejan una tesis de inversión alineada con las grandes tendencias del sector: descentralización, sostenibilidad y digitalización. Además, el modelo incorpora elementos diferenciales para el inversor, como la posibilidad de obtener rendimientos periódicos y contar con mecanismos de liquidez más flexibles que los habituales en mercados privados.
La entrevista concluye con una reflexión de Dávila sobre el papel del inversor en este nuevo entorno: la rentabilidad, señala, está directamente vinculada a la capacidad de identificar dónde se está generando valor real en la economía. En un momento en el que Europa afronta importantes necesidades de inversión en infraestructuras energéticas, iniciativas como Crowmie buscan facilitar la participación del inversor privado en este proceso.
El vídeo completo de esta conversación ya está disponible en el canal de YouTube de Funds Society, dentro de este nuevo espacio Insight Lounge, que aspira a consolidarse como un punto de referencia para el análisis y la divulgación financiera en formato audiovisual.
Durante décadas, los inversores podían confiar en un patrón familiar. Cuando los precios del petróleo subían, la liquidez le seguía. Los petrodólares regresaban a los mercados globales, amortiguando el golpe y ayudando a que los activos de riesgo encontraran apoyo.
Esa relación ha cambiado.
Hoy, los shocks energéticos ya no van acompañados de un “colchón” de liquidez. En su lugar, están cada vez más asociados a condiciones financieras más restrictivas, amplificando la presión en lugar de compensarla.
Para las carteras, esto es más que un cambio macroeconómico. Modifica cómo se comporta el riesgo y dónde puede encontrarse la resiliencia. Lo que antes era una fuerza estabilizadora en periodos de tensión ahora actúa como una fuente de restricción, endureciendo la liquidez en dólares y aumentando la dispersión de resultados entre regiones y clases de activos.
Las implicaciones se ven con mayor claridad en la forma en que se transmiten los shocks. Las economías importadoras de energía, como Europa, Japón y gran parte de Asia emergente, deben conseguir dólares adicionales para pagar el mayor coste de las importaciones, a menudo en un momento en el que la oferta de dólares no está creciendo. Esto crea una doble presión: un empeoramiento de los términos de intercambio y unas condiciones de financiación más estrictas. En contraste, los exportadores de energía pueden beneficiarse de una mejora en sus balances externos, reforzando la divergencia entre mercados.
Este cambio refleja una transformación más profunda de la liquidez global. En ciclos anteriores, los países exportadores de petróleo generaban grandes superávits que se reinvertían en activos financieros globales. Hoy, esos flujos son menores y menos predictables. La liquidez en dólares offshore depende más de los balances de los bancos, que tienden a contraerse en periodos de incertidumbre. Como resultado, los shocks energéticos se comportan ahora más como tensiones de financiación que como inyecciones de liquidez.
Para los inversores, esto refuerza la necesidad de ser más selectivos. Una exposición amplia al mercado puede ofrecer menos protección en un entorno donde la liquidez está restringida y distribuida de forma desigual. En su lugar, los resultados están cada vez más determinados por fundamentales específicos de cada país, incluyendo los balances externos, las reservas de divisas y la credibilidad de las políticas económicas.
A nivel de compañía, se aplica el mismo principio. Las empresas con balances sólidos, flujos de caja estables y capacidad para financiarse en periodos de condiciones más restrictivas están mejor posicionadas para navegar la volatilidad. En contraste, las compañías más apalancadas o dependientes de financiación pueden estar más expuestas.
Este entorno también refuerza la tesis de la diversificación más allá de Estados Unidos. Muchos mercados internacionales cotizan a valoraciones más bajas, con una mayor parte del riesgo macroeconómico ya reflejado en los precios. Al mismo tiempo, la dispersión entre regiones y sectores está creando oportunidades para identificar activos infravalorados donde los fundamentales se mantienen intactos.
La inversión activa y bottom-up cobra más importancia en este contexto. Los periodos de tensión suelen ampliar la brecha entre precio y valor intrínseco, creando oportunidades para asignar capital a empresas resilientes que no solo puedan resistir la volatilidad, sino salir reforzadas de ella.
Los shocks energéticos pueden ya no proporcionar un colchón, pero sí crean un entorno de inversión más diferenciado. Para carteras construidas con selectividad y disciplina, esa diferenciación puede ser una fuente de oportunidad.
Para conocer más sobre dónde vemos oportunidades en los mercados, visita Thornburg.com
Tribuna de opinión firmada por Matt Burdett, Portfolio Manager en Thornburg.
Foto cedidaVoluntaria en el centro Munti, Khanimambo
En el sector financiero se habla constantemente de impacto al abordar temas como la rentabilidad, el crecimiento o la generación de valor. Sin embargo, hay otro tipo de impacto que no siempre aparece en los informes trimestrales: el que cambia vidas. Las firmas de inversión tienen cada vez más presente que su impacto debe ser integral y han encontrado en la creación de fundaciones un modelo para articular esta convicción. El caso de AltamarCAM y la Fundación AltamarCAM es un claro ejemplo de ello.
“Los beneficios generados por la firma deben tener un impacto positivo más allá de la creación de riqueza y empleo, con el objetivo de promover valores de servicio a la sociedad y destinar recursos humanos, organizativos y económicos hacia proyectos sociales sostenibles”. Este compromiso, lanzado por los fundadores de AltamarCAM hace más de 20 años, explica el día a día de la Fundación AltamarCAM.
Esta organización sin ánimo de lucro vinculada a la gestora homónima fue creada con la misión de contribuir a una sociedad mejor, aprovechando sus recursos para atender las necesidades de las comunidades en las que vive y trabaja su equipo. “Sin embargo, no fue hasta 2018 cuando la fundación dio un giro estratégico y se consolidó como una herramienta al servicio de proyectos de educación y salud, orientada a impulsar el voluntariado corporativo, fomentar la sensibilización y asegurar una plena alineación entre la misión de la fundación y la de la firma”, explica Aldara Fernández de Córdova, presidenta de la Fundación AltamarCAM.
Hoy, la institución se ha consolidado como un brazo social activo, estratégico y profundamente alineado con la cultura de la gestora. Según Fernández de Córdova, es el vehículo a través del cual la entidad extiende sus valores y capacidades más allá de su actividad inversora diaria. “Su misión y visión están alineadas con los valores corporativos de la gestora y ésta hace una gran contribución a la fundación, no solo económica, sino en horas de trabajo de los voluntarios y colaboradores, y en prestación de servicios e instalaciones. Actúa como su brazo social: moviliza talento, voluntarios y recursos económicos hacia iniciativas con un impacto positivo en la educación y salud de personas vulnerables”, destaca.
La Fundación AltamarCAM es el vehículo a través del cual la firma extiende sus valores y capacidades más allá de su actividad inversora diaria
Compartir talento
Tal como ha apuntado su responsable, desde hace ocho años, la organización centra su actividad en generar un impacto positivo mediante un mejor acceso a la educación y a la salud de personas en situación de vulnerabilidad. “Consciente del talento del equipo de la gestora, la fundación se pone al servicio de proyectos promovidos por otras organizaciones, que pueden ser fundaciones o empresas con impacto social. Nuestros empleados comparten sus conocimientos en educación financiera, sus habilidades profesionales y sus conocimientos sobre inversión con una amplia gama de públicos, que van desde niños becados para estudiar inglés hasta personas en exclusión social que buscan un empleo, pasando por emprendedores que quieren sacar adelante un proyecto empresarial con impacto social. La firma apoya estas causas con horas pro-bono y con la actividad de voluntarios y colaboradores, que es muy intensa, así como con acciones de sensibilización”, relata su presidenta.
De hecho, en los últimos años, ha reforzado su trabajo a través de alianzas con entidades especializadas, lo que le ha permitido responder de forma más eficaz a la evolución de las necesidades sociales. Su enfoque y perseverancia les ha permitido llegar a más de 6.000 beneficiarios, realizar más de 400 horas de voluntariado, contar con 88 empleados que realizan experiencias de voluntariado y con otros 280 colaboradores asiduos.
AltamarCAM apoya causas con horas pro-bono y con la actividad de voluntarios y colaboradores, así como con acciones de sensibilización
“Apoyamos proyectos en aquellos países donde el equipo de la firma está presente, y además tenemos un proyecto global en Mozambique, que involucra a todas las oficinas. Son los propios equipos locales quienes identifican y proponen los proyectos, siempre en coherencia con los criterios de selección definidos en la política de la fundación”, afirma Fernández de Córdova, quien destaca algunos de los proyectos que realizan fuera de España.
Por ejemplo, en Chile, desde hace cuatro años, la fundación colabora con DaleProfe, una plataforma que permite a docentes de todo el país financiar proyectos educativos específicos para sus aulas, con especial alcance en zonas remotas y vulnerables: todo el equipo selecciona mensualmente los proyectos que quieren financiar. En Nueva York, el equipo participa todos los meses en programas de formación para inmigrantes recién llegados, en colaboración con Literacy Partners, con el objetivo de facilitar su proceso de integración.
En Alemania, la Fundación apoya a DKMS, organización internacional dedicada a la lucha contra el cáncer de sangre, lo que ha contribuido a un aumento significativo del número de donantes dentro del equipo. Por último, en Mozambique, la Fundación apoya su principal proyecto internacional impulsado por la Fundación Khanimambo, centrado en educación y desarrollo sostenible, con una visión de largo plazo y un alto impacto social, añade.
Aldara Fernández de Córdova, presidenta de la Fundación AltamarCAM y Equipo de la Fundación AltamarCAM visitando el centro Munti
Aldara Fernández de Córdova (Fundación AltamarCAM): “Apoyamos proyectos en aquellos países donde el equipo de la firma está presente, y además tenemos
un proyecto global en Mozambique, que involucra a todas las oficinas”
Su labor también se desarrolla dentro de España. Por ejemplo, en Barcelona, profesionales especializados en venture capital ponen su conocimiento al servicio de startups de impacto social, apoyándolas en la estructuración de sus modelos de negocio desde fases tempranas. Según explica la responsable, en todos los casos, los proyectos se seleccionan por su alineación con las áreas estratégicas de la fundación, la solidez de los socios locales y la búsqueda de un impacto sostenible y medible.
Voluntariado corporativo: el empleado comprometido
Cuando Aldara Fernández de Córdova, presidenta de la Fundación AltamarCAM, habla en nombre de la institución y de la gestora no es ajena a sus propias palabras. No se trata de una narrativa sobre la identidad y actividad de la firma, sino de las conclusiones de su propia experiencia. Ella misma ha participado en los proyectos de la fundación a través del voluntariado.
“Ser coach de una estudiante en un proyecto de Fundación Exit de ayuda a jóvenes en riesgo de abandono escolar me ha abierto mucho los ojos, personalmente, sobre la necesidad de apoyar estas iniciativas y su complejidad”, comparte.
Cuando se le pregunta por su experiencia como catalizadora dentro de la organización, reconoce que el proyecto que hicieron con la Fundación Integra, con la ayuda de Caixa, supuso un punto de inflexión. “Fue un inicio del programa de voluntariado a lo grande y el feedback de la gente fue impresionante. Fue muy bonito todo el proceso de ayudarles a innovar en la propia gestión del proyecto, buscar la forma de entender y mejorar el impacto generado en los beneficiarios a través de todas las entrevistas personales pre y post y, por supuesto, los voluntarios: participaron unos 40. Fue el primer proyecto con tantas horas de voluntariado y el que empezó a calar en el equipo”, relata.
Nuevas realidades: educación y salud
Desde su experiencia, la fundación considera que el contexto socioeconómico actual plantea desafíos complejos que exigen respuestas coordinadas y sostenibles en los dos campos en los que desarrolla su actividad. “En el ámbito de la educación, uno de los principales focos ha sido el abordaje del abandono escolar. Han ganado peso los programas de mentoría, orientación y apoyo personal, en los que los voluntarios de AltamarCAM aportan la experiencia personal de sus profesionales y conocimiento especializado, como en educación financiera, que ha cobrado especial relevancia en los últimos años ante la importancia de saber gestionar adecuadamente los primeros ingresos. Las necesidades han evolucionado: ya no se trata solo de acceso a la educación, sino de educación de calidad, que no se limite a la transmisión de contenidos, sino que trabaje la motivación, autoestima y permanencia en el sistema educativo, personalizada y adaptada a realidades sociales complejas, así como de la integración social de personas en situación de exclusión”, reconoce Fernández de Córdova.
Voluntarios y beneficiarios del Proyecto Coach con Fundación Exit
En su opinión, las prioridades pasan por combatir el abandono escolar temprano y la falta de expectativas entre jóvenes, reducir las desigualdades de origen que condicionan el acceso y el éxito educativo, y fomentar competencias transversales como los idiomas, las habilidades sociales o el pensamiento crítico que refuercen la empleabilidad futura. “También es importante la educación de adultos que necesitan apoyo para integrarse en la sociedad. Todo ello requiere un acompañamiento que vaya más allá del ámbito académico e integre el desarrollo personal y vocacional”, añade.
Respecto al área de la salud, la fundación ha observado avances significativos en la investigación médica, lo que refuerza la importancia de apoyar iniciativas con alto potencial de impacto, principalmente en investigación. En este sentido, desde hace años apoyan a Cris contra el cáncer, que acaba de anunciar resultados importantes en la investigación del cáncer de páncreas. “Las prioridades se centran en garantizar un acceso equitativo a la atención sanitaria y al acompañamiento, especialmente para los colectivos más vulnerables, así como impulsar la investigación y la innovación como herramientas clave para abordar enfermedades complejas, apoyar iniciativas que mejoren la calidad de vida del paciente y reforzar proyectos que integren a las familias como parte activa del proceso de cuidado”, comenta la presidenta de la fundación.
Cultura inversora al servicio del impacto
Uno de los elementos diferenciales de la fundación es que aplica la misma disciplina que caracteriza a la gestora. “La experiencia de AltamarCAM como gestora de inversión aporta a la fundación una forma de trabajar basada en el rigor, las relaciones a largo plazo y la evaluación constante de resultados. Gracias a ese rigor, que está en la cultura de la casa, hemos incorporado herramientas de medición, como la Teoría del Cambio, para evaluar resultados y eficiencia. Asimismo, aplica criterios de escalabilidad y sostenibilidad en la selección y seguimiento de los proyectos y apuesta por el desarrollo de alianzas estratégicas que refuercen el impacto social, manteniendo los mismos estándares de disciplina y compromiso que guían la actividad de la firma. Por otro lado, la inversión es un negocio de personas, y la fundación se sostiene por el compromiso personal de socios y empleados”, afirma Fernández de Córdova.
Según Fernández de Córdova, la experiencia de AltamarCAM como gestora de inversión aporta a la fundación una forma de trabajar basada en el rigor, las relaciones a largo plazo y la evaluación constante de resultados
Justamente, la medición de impacto se ha convertido en uno de los principales objetivos de la fundación para este año. Según explica, quieren seguir profundizando en la medición y el análisis del impacto social de los proyectos que apoyan, un ámbito al que han dedicado un esfuerzo significativo en los últimos años. “Creemos que contar con un entendimiento riguroso del impacto generado es imprescindible para mejorar la eficacia de las iniciativas y para acompañar a las organizaciones en el fortalecimiento de sus propios procesos de medición”, reconoce.
De forma complementaria, señala que la inversión de impacto constituye otro de los grandes focos estratégicos de la fundación: “Tras años de participación en el Fondo de Fundaciones y después de haber elaborado y presentado, junto a SpainNAB y otros colaboradores, un informe sobre fundaciones e inversión de impacto, nos hemos marcado como objetivo posicionarnos como referentes en este ámbito y apoyar a otras fundaciones que deseen invertir en proyectos sociales alineados con su misión”.
Voluntario en Tajamar
Ahora bien, uno de los aspectos que más empodera a esta organización es trasladar sus esfuerzos, desvelos y triunfos a sus clientes. “AltamarCAM traslada la actividad de la fundación a sus clientes a través de la Memoria Anual de la Fundación y de la propia gestora, así como mediante una presentación de los mayores hitos en la Junta Anual de Inversores. Además, utiliza sus canales de comunicación habituales y reuniones ad hoc para compartir avances e iniciativas concretas. Este diálogo se completa con la participación de los clientes en eventos patrocinados por la fundación”, concluye Fernández de Córdova.
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Leonardo López, CAIA, Head of Iberia Chapter de CAIA Association; Puy Carazo, CAIA, Director, Wealth Management Spain en Deutsche Bank; Andrés Recuero del Val, Product & Business Development de Andbank y Rafael Suárez, CFA, CAIA, Head of Asset Allocation en Beyond Wealth.
La tercera edición del Funds Society Alternative Summit contó con un panel conducido por CAIA Association -colaborador en el evento- en el que Leonardo López, CAIA, Head of Iberia Chapter de CAIA Association, como moderador, junto a Puy Carazo, CAIA, Director, Wealth Management Spain en Deutsche Bank; Andrés Recuero del Val, Product & Business Development de Andbank y Rafael Suárez, CFA, CAIA, Head of Asset Allocation en Beyond Wealth intercambiaron opiniones sobre “Activos alternativos en carteras reales: construcción, implementación y experiencia práctica”.
López presentó el panel con una declaración de intenciones: “La distinción entre inversión tradicional e inversión alternativa no existe, solo existe la diferencia entre una cartera bien estructurada o una cartera antigua”. Por ese motivo -explicó- “estamos hoy aquí”, porque “la inversión alternativa ya no va a ser un adorno, va a ser una parte estructural de las carteras de cara a generar ventajas y diversificación para los próximos años”.
Carazo arrancó el debate identificando los alternativos como una “herramienta que ayuda a resolver problemas con los activos tradicionales”, en definitiva, para que el inversor logre los objetivos en función de sus necesidades. Recuero admitió que los alternativos “tienen que cobrar más protagonismo”, una tendencia que en realidad ya está observado, incluso el más conservador, que ya mira a productos de infraestructura o de deuda privada. Asimismo, Suárez recordó el gran cambio experimentado por la inversión alternativa, con una democratización en los últimos 3-5 años. “Creo que el crecimiento en las gestoras de alternativos vendrá de la parte de wealth en mayor medida que en el cliente institucional”, apuntó. Las previsiones, según el experto, es que este segmento de cliente doble su exposición a alternativos desde el 3% actual.
Para definir las carteras, Carazo aplica un proceso de asignación de activos propio en la firma que incluye los activos alternativos como una parte de esa cartera estratégica. “Es un satélite de una cartera. Los porcentajes que tenemos de momento son aspiracionales respecto a la realidad, pero eso deja atisbar lo que vamos a ver en los próximos años”, apuntó.
Suárez, por su parte, explicó que la asignación a alternativos “depende el 100% del cliente”, ante su capacidad de afrontar la iliquidez intrínseca de estos activos. Pero también admitió que intenta estructurar la exposición “por instancias temporales, decir, corto, medio y largo plazo, y, dentro del largo plazo, realizar asignaciones en función de los objetivos”. En el panel también se trató la relevancia de la fiscalidad en las asignaciones de las carteras a alternativos. En este sentido, Recuero reconoció que intentan explicar al cliente que la fiscalidad no debe ser el factor primordial de este tipo de inversiones, caracterizadas por la iliquidez.
En cuanto a los retos de este tipo de inversiones, Carazo apuntó a factores operativos y regulatorios , ya que “algunas comercializaciones son complicadas”, pero confía en que en estos temas se “irá avanzando”. También señaló a la formación como “reto importante”, tanto de los gestores como de los clientes. Suárez, en este sentido, añadió la necesidad de realizar un esfuerzo para explicar cómo funcionan los productos ilíquidos, en tanto que “no se invierte en un producto, sino en un programa de inversión”, por lo que resulta importante “difundir cómo funcionan las añadas”, por ejemplo.
En cuanto a formatos, Carazo admitió que las figuras ELTIF y evergreen “están funcionando muy bien”. Eso sí, admitió que incluye “todas las estrategias” ya que “no son excluyentes”.Sin embargo, Recuero se mostró escéptico con respecto a los evergreen, “sobre todo para una distribución en banca privada”. El experto explica que para ese cliente -”que representa la gran mayoría de nuestros compromisos en alternativos”- suelen evitar este tipo de estructuras “para evitar un posible malentendido de nuestros clientes o un exceso de confianza con respecto a la iliquidez de los productos”.
Carazo, sobre este tema, asegura que en su caso “ponen el límite en la formación” y Recuero, que la democratización “es un proceso” que, en todo caso “no debería ir a más” porque “hay productos que no son para todos los públicos”. Mientras, Suárez apuntó que los alternativos “no son sustituto de nada” e hizo un llamamiento a hacer “una labor densa” al seleccionar: conocer al gestor, analizar en qué invierte el fondo en cuestión, etcétera.
La unanimidad marcó las conclusiones de los panelistas: es imprescindible la formación. Recuero explicó que es necesaria “para trasladar los conocimientos” y alertó de que una cartera sin alternativos “carece de sentido”. Una opinión que comparte Suárez, que considera que “si conseguimos que esa fuerza de venta esté realmente formada en este tipo de temas, va a ser capaz de dar las explicaciones a los clientes para que lleguen a entender por qué quieren tener ese tipo de productos en la cartera. Sin esa formación previa, es imposible”.
Foto cedidaDavid Sánchez Sánchez, responsable de Selección de Fondos y Gestión de Fondos de Fondos en Santalucía Asset Management
1. ¿A qué te dedicarías si no trabajaras en el sector financiero?
Supongo que trabajaría en el ámbito de la informática, que es lo que estudié y hacia donde me dirigía originalmente.
2. ¿Cuál es la mejor decisión de inversión que has hecho en tu vida?
La formación.
3. ¿Y la peor?
No haber comprado bitcoin la primera vez que escuché hablar de él.
4. ¿Warren Buffett o Peter Lynch? ¿Por qué?
Warren Buffett, sus libros fueron una de mis primeras aproximaciones a las finanzas cuando todavía estaba en la facultad de informática y los recuerdo con especial cariño.
5. ¿Análisis técnico o fundamental? ¿Por qué?
Ambas, cada una tiene su valor. No haría timing con análisis fundamental y no compraría solo por un gráfico.
6. ¿Cuál es tu hobby al que te gustaría dedicarle más tiempo?
La montaña, además en sentido amplio (esquí, escalada…)
7. Un libro…
El arte de la guerra.
8. Una canción…
Nothing else matters de Metallica.
9. Una película…
La primera de El Padrino.
10. Un momento que cambió tu vida…
El nacimiento de mi hija.
11. ¿Qué te gustaría haber hecho que no has podido hacer?
Aprender a tocar el piano.
12. ¿Dónde te gustaría retirarte?
Baiona (la de Galicia, no la de Francia)
13. ¿Qué te quita el sueño por las noches?
Un grito desde la habitación de al lado que dice ¡Papááááááá!
14. ¿Dónde te ves dentro de 10 años?
En una gestora de primer nivel, reconocida en mercado, que combine excelencia técnica y visión
estratégica y que se llame Santalucía AM.
15. En fondos, ¿cuál será la estrategia estrella de 2026?
Creo que los CLOs van a ir ganando peso en las carteras a lo largo del año.
Foto cedidaAndrei Manuel y Leif Ferreira, cofundadores y co CEOs de Bit2Me.
Bit2Me, proveedor de servicios de criptomonedas y fintech proveedora de servicios de criptoactivos (CASP), anuncia la inscripción de Bit2Me Stocks S.L. como agente de la sociedad de valores InbestMe, debidamente inscrita en la CNMV, y el lanzamiento próximo de Bit2Me Invest, una solución que permitirá a los usuarios comprar y gestionar fondos de inversión, acciones y ETFs.
Bit2Me Invest se lanzará primero en España y en la hoja de ruta para los próximos meses está su extensión a otros países de Europa en los que tiene presencia, como Portugal, Italia, Holanda, Francia y Alemania, completando el plan de internacionalización de Bit2Me.
Este hito representa el primer paso de Bit2Me para ampliar sus servicios como plataforma más allá del ecosistema cripto. «Estar oficialmente inscritos en la CNMV como agentes vinculados a través de la ESI abre grandes oportunidades para la compañía. Es la puerta de entrada a un mercado cuya capitalización es aproximadamente 40 veces mayor que la del mercado cripto. Y para los usuarios es la posibilidad de invertir en una larga lista de activos desde una sola plataforma», indican desde la entidad.
Gracias a la nueva solución, Bit2Me dará acceso a sus clientes a más de 3.000 fondos de inversión, más de 5.000 acciones nacionales e internacionales y más de 4.000 ETFs, consolidando así su plataforma como un hub integral de gestión de patrimonio.
“Bit2Me Invest nace con el objetivo de ofrecer a nuestros usuarios acceso directo también a los mercados de capitales tradicionales. Unificar criptoactivos, acciones, ETFs y fondos de inversión en una sola plataforma regulada es el siguiente paso en nuestra conversión hacia una solución más completa de servicios financieros, ofreciendo un portfolio de productos 360º para gestionar activos de forma ágil, sencilla y segura.”, explica Leif Ferreira, cofundador y CEO de Bit2Me.
Con este lanzamiento, Bit2Me sigue avanzando hacia un modelo híbrido que integra las finanzas tradicionales y los activos digitales, reforzando su posición como líder en innovación fintech en Europa y ofreciendo soluciones de gestión patrimonial adaptadas a las nuevas necesidades del mercado, posicionando al usuario en el centro.
En la primera fase de lanzamiento Bit2Me Invest estará disponible para un grupo seleccionado de usuarios, con el objetivo de que en las siguientes semanas puedan acceder a la solución todos los clientes de Bit2Me registrados en España. Este lanzamiento contará con la disponibilidad de más de 500 fondos de inversión, 1.000 acciones y 1.000 ETFs, incorporando de forma recurrente nuevos activos durante el año 2026.
Pablo Hernández de Cos, actual director del Banco de Pagos Internacional (BIS) y exgobernador del Banco de España, sería el candidato más cualificado entre los principales favoritos para suceder en la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) a Christine Lagarde, cuyo mandato expira el 31 de octubre de 2027, según una encuesta del Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras (OMFIF) entre expertos en política monetaria de la que se hace eco Europa Press.
Los cinco potenciales candidatos a la presidencia del BCE evaluados en función de nueve categorías, incluyendo experiencia, conocimientos y liderazgo, así como el potencial de apoyo nacional y europeo, fueron el neerlandés Klaas Knot, exgobernador del Banco de Países Bajos; Isabel Schnabel, representante alemana en el Consejo Ejecutivo del BCE; Joachim Nagel, presidente del Bundesbank; el francés François Villeroy de Galhau, gobernador saliente del Banco de Francia; y el español Pablo Hernández de Cos.
Según la encuesta, el exgobernador del Banco de España es el preferido de los expertos encuestados en cuatro de las nueve categorías (formación en economía monetaria, reputación de capacidad para generar consenso, capacidad para obtener el respaldo de otros Estados miembros, credenciales europeas), además de obtener la segunda mayor puntuación en categorías como experiencia en banca central y conocimiento de los mercados de capitales, así como la tercera mejor valoración en capital político.
Hernández de Cos, quien formó parte del Consejo de Gobierno del BCE entre 2018 y 2024, combina aplomo, profundidad intelectual y una valiosa experiencia adquirida durante la gestión de la crisis española y en un entorno político sumamente complejo, según un antiguo funcionario de una institución multilateral de desarrollo, citado por los responsables de la consulta.
Tras su puesto, los resultados dela encuesta sitúan en una ajustada segunda posición al presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, muy ligeramente por delante del neerlandés Knot y del galo Villeroy de Galhau, mientras que la alemana Schnabel, cuya candidatura tendría que sortear la restricción de un solo mandato para los miembros del consejo del BCE, queda relegada a la última posición entre los potenciales favoritos.
La incertidumbre económica global está acelerando un cambio de fondo en las decisiones de inversión. La intensificación del conflicto en torno a Irán, junto a otros focos de tensión, ha elevado la presión sobre los mercados energéticos y ha introducido nuevos niveles de volatilidad en la economía internacional. En este escenario, el capital está reorientando sus prioridades hacia proyectos capaces de ofrecer estabilidad operativa y resultados medibles, un terreno en el que la inversión de impacto está ganando protagonismo en España.
Las previsiones más recientes apuntan en esa dirección. El Fondo Monetario Internacional ha revisado a la baja el crecimiento global para 2026 y advierte de un repunte de la inflación asociado al encarecimiento energético. Al mismo tiempo, BBVA Research señala que la combinación de costes más elevados e incertidumbre geopolítica puede afectar tanto a la inversión empresarial como al consumo en Europa durante los próximos meses.
Ante este panorama, los inversores están prestando más atención a modelos capaces de sostener su rendimiento en condiciones exigentes. Las tensiones en Oriente Medio, unidas al aumento de los precios de la energía, están impulsando el interés por proyectos que aportan eficiencia, optimización de recursos y mayor control operativo, con menor exposición a factores externos. En paralelo, esta misma presión está acelerando el desarrollo de soluciones vinculadas al almacenamiento, la electrificación y la gestión inteligente de la energía, así como de propuestas con aplicación directa en ámbitos como la biotecnología, la inteligencia artificial o la alimentación.
España reúne condiciones favorables para este tipo de iniciativas. El desarrollo de energías renovables, el avance en capacidades tecnológicas y la evolución del tejido empresarial están facilitando la llegada de inversión hacia sectores con impacto directo en la economía real. Desde BeHappy Investments, vehículo español especializado en inversión de impacto, esta evolución se interpreta como una consecuencia directa del contexto actual. «En momentos de incertidumbre, el capital se dirige hacia proyectos que resuelven necesidades concretas y que pueden demostrar su utilidad desde fases tempranas, con métricas claras y capacidad de ejecución», explica Miguel Ángel Rodríguez Caveda, CEO de BeHappy Investments.
La inversión de impacto gana peso precisamente porque responde a una exigencia creciente del mercado: combinar innovación con capacidad real de ejecución. Los proyectos que despiertan mayor interés son aquellos que pueden demostrar su valor en condiciones de mercado complejas y crecer con una base sólida, sin depender de escenarios especialmente favorables.
En línea con esta tendencia, BeHappy Investments mantiene su foco en la identificación de compañías con impacto social y potencial de crecimiento en sectores estratégicos. El objetivo es respaldar iniciativas que aporten soluciones tangibles en un entorno donde la eficiencia, la transparencia y la capacidad de adaptación pesan cada vez más en la toma de decisiones.
Foto cedidaStephen Yiu, CIO y fundador de Blue Whale Capital LLP.
El Blue Whale Growth Fund organiza un webinar exclusivo de actualización trimestral en el que se revisarán los resultados correspondientes al cuarto trimestre y al conjunto de 2025.
El evento contará con la participación de Stephen Yiu, CIO y fundador de Blue Whale Capital LLP, quien ofrecerá su visión sobre el comportamiento de las estrategias de quality growth en el actual entorno de mercado, así como sus perspectivas de cara a 2026. Tendrá lugar el 9 de junio de 2026 a las 11:00 AM CEST at.
Durante la sesión, el experto analizará en detalle el rendimiento del fondo a lo largo de 2025, además de comentar los cambios recientes en el posicionamiento de la cartera y las principales oportunidades identificadas para el próximo ejercicio.
El evento está dirigido exclusivamente a inversores profesionales conforme a la normativa MiFID II, sujetos a acreditación previa. La gestora se reserva el derecho de admisión.
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Roberto Murgui Josa, José Ángel Oliver Puértolas, Laia Farré Olivella y Josep Rocadembosch Simón.
Andbank España continúa reforzando su apuesta por la banca privada en el mercado español con la incorporación de tres banqueros procedentes de Julius Baer.José Ángel Oliver Puértolas, Josep Rocadembosch y Roberto Murgui se incorporan como agentes financieros en Barcelona, junto a Laia Farré, que se suma al equipo como soporte de operaciones.
Los cuatro profesionales cuentan con una sólida trayectoria en banca privada internacional, destacando por su experiencia en el asesoramiento a clientes de alto y muy alto patrimonio (HNW/UHNW) en entidades financieras de primer nivel.
José Ángel Oliver Puértolas, con más de 35 años de experiencia, ha desarrollado su carrera en firmas como UBS Wealth Management, Citibank Private Bank, Lloyds TSB y Banif. Procedente de Julius Baer, donde ejercía como Executive Director desde 2019, aporta una destacada experiencia en la captación y fidelización de clientes, así como en la estructuración de soluciones de inversión a medida.
Por su parte, Josep Rocadembosch suma más de 20 años de experiencia en banca privada, con una trayectoria en entidades como Julius Baer, UBS Wealth Management, Santander Private Banking y Banco Sabadell. Hasta ahora Executive Director en Julius Baer, destaca por su visión innovadora y su especialización en nuevas tendencias financieras, incluyendo el ámbito blockchain.
Roberto Murgui, con más de 25 años de experiencia, ha desarrollado su carrera en UBS Wealth Management y Julius Baer. Especializado en planificación patrimonial, optimización fiscal y diseño de estrategias de inversión complejas, cuenta con una amplia experiencia en la gestión de carteras internacionales.
A este equipo se suma Laia Farré, profesional con más de 20 años de experiencia en banca privada, que ha trabajado en entidades como Julius Baer, UBS, Banif y Sabadell Banca Privada. Su perfil destaca por el soporte estratégico a banqueros, la coordinación operativa y el seguimiento de propuestas de inversión.
Con estas incorporaciones, Andbank España reafirma su compromiso con un modelo de banca privada especializado, cercano y de alto valor añadido, basado en el conocimiento profundo del cliente y en una sólida experiencia internacional.
En palabras de Luis Ignacio Crespo, responsable del canal agencial en Cataluña, “estas incorporaciones consolidan nuestra apuesta por el crecimiento en banca privada a través del canal de agentes financieros, basada en la atracción de talento de primer nivel, la especialización y la construcción de una propuesta de valor diferencial”.