Foto cedidaSergio García Sendón, director de banca de inversión de Tressis
Tressis, sociedad de valores independiente especializada en gestión de patrimonios y planificación financiera, ha incorporado a Sergio García Sendón como director de Banca de Inversión para liderar el lanzamiento y desarrollo de esta nueva área estratégica dentro de la entidad.
Con esta incorporación, Tressis refuerza los servicios que ya ofrece a empresas, instituciones, grupos familiares y clientes patrimoniales. Desde su posición, Sergio impulsará el asesoramiento a empresas, mercados de capitales, estructura de capital y de balance y operaciones corporativas.
Este nombramiento se enmarca en la hoja de ruta de crecimiento y fortalecimiento del Grupo MoraBanc en España, un proyecto liderado por José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis, que contempla la progresiva ampliación de capacidades, equipos y servicios especializados para construir el futuro MoraBanc en España. La incorporación de Sergio García Sendón supone un nuevo paso en este proceso en áreas clave como la banca de inversión y el mercado de capitales. La hoja de ruta prevé que, tras las autorizaciones pertinentes para la transformación de Tressis, MoraBanc opere como banco en España a todos los efectos en 2027.
25 años de experiencia en banca de inversión
Sergio García Sendón acumula más de 25 años de experiencia en mercados de capitales, banca de inversión y asesoramiento financiero. Antes de incorporarse a Tressis, fue global managing director de banca mayorista (CIB) y miembro del comité ejecutivo de EBN Banco, donde previamente lideró el área de banca de inversión. A lo largo de su trayectoria ha ocupado puestos de responsabilidad en entidades como Natixis, Intermoney SV (Grupo CIMD), Invesco y SB Activos (Grupo Sindibank), especializándose en financiación corporativa, mercados de capitales, productos de inversión y asesoramiento a instituciones financieras y grandes patrimonios. Además, desarrolla actividad docente en diversas instituciones académicas, entre ellas la Universidad de Deusto y la Universidad Carlos III de Madrid.
José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis, destaca que “la incorporación de Sergio permite sumar una capacidad muy relevante para nuestros clientes en el marco de la hoja de ruta de Tressis dentro del Grupo MoraBanc en España. Su experiencia en mercados de capitales y financiación corporativa complementa nuestro modelo de negocio y nos permite sumar el acompañamiento en banca de inversión, ayudando a empresas, instituciones financieras y grupos familiares en decisiones cada vez más estratégicas”.
La Securities and Exchange Commission (SEC) ha anunciado la incorporación de cuatro nuevos miembros al Investor Advisory Committee (IAC), el órgano encargado de asesorar al regulador estadounidense sobre iniciativas y prioridades destinadas a proteger a los inversores y fortalecer la integridad de los mercados de valores.
Según explica, tres de los nuevos integrantes desempeñarán mandatos de cuatro años, mientras que el cuarto ocupará la posición reservada al representante de los intereses de los ciudadanos sénior, una figura prevista dentro de la estructura del comité.
En concreto, los nuevos miembros son Patrick Daugherty, socio del despacho Foley & Lardner; John Liu, inversor sénior y ex director general de Accenture, además de cofundador de Agile Partners; Sheldon L. Ray Jr., antiguo vicepresidente sénior de inversiones y gestor de carteras en Raymond James & Associates; y Adriana Z. Robertson, profesora de Derecho Mercantil en la Universidad de Chicago.
En un comunicado, el presidente de la SEC, Paul S. Atkins, agradeció la disposición de los nuevos integrantes a formar parte del comité y destacó que su experiencia y perspectivas “serán fundamentales para el trabajo del organismo”. Asimismo, señaló que espera que sus contribuciones enriquezcan el debate público sobre los principales desafíos que afrontan actualmente los inversores.
Con estas incorporaciones, el Investor Advisory Committee pasa a estar compuesto por 13 miembros, incluyendo los nueve que ya formaban parte del órgano. El comité fue creado en virtud de la Sección 39 de la Securities Exchange Act de 1934 y tiene como misión proporcionar recomendaciones independientes a la Comisión sobre cuestiones relacionadas con la regulación de los mercados y la protección de los inversores.
La SEC también agradeció el interés mostrado por los candidatos que participaron en el proceso de selección y adelantó que prevé lanzar una nueva convocatoria para cubrir futuras vacantes a finales de 2026 o comienzos de 2027
Foto cedidaJorge Martínez Alemán, Counsel de Andersen.
Andersen Iberia ha iniciado recientemente su actividad en Miami con la puesta en marcha del Miami Hub, un punto estratégico desde el que la firma articula el asesoramiento fiscal y patrimonial de grandes patrimonios con intereses en Latinoamérica, EE.UU., España y Europa. Al frente de este proyecto está Jorge Martínez Alemán, Counsel de Andersen, especializado en asesoramiento fiscal y patrimonial familiar, fiscalidad internacional, asesoramiento inmobiliario en España, y asesoramiento a familias HNW de Latinoamérica con intereses económicos en España.
En su opinión, la evolución del perfil de las familias latinoamericanas de alto patrimonio convierte en obligatorio contar con un asesor que esté presente y conectado con los tres ejes por los que se mueve su patrimonio: Latam, Miami y España, su destino de referencia en Europa. “Las familias deben contar con un asesor americano que les asesore y gestione sus estructuras en EE.UU. y al mismo tiempo, tienen que contar con un asesor en España que les acompañe en sus inversiones en España y les asesore fiscalmente desde un punto de vista global y de la mano de sus asesores internacionales Esto permite una planificación financiera y fiscal mucho más eficiente”, destaca. Sobre cuáles son las prioridades de estos inversores y cómo han evolucionado hemos hablado en nuestra entrevista con él.
Desde su experiencia, ¿cómo interactúan estas tres jurisdicciones en la estructuración actual de los family offices y cómo se complementan en lugar de competir?
Tradicionalmente, estos inversores tenían el foco puesto en Miami por una cuestión de seguridad, estabilidad política y económica, y por diversificar sus posiciones. Sin embargo, desde 2014, ante la situación política en Venezuela, muchas familias, principalmente venezolanas, comenzaron a invertir en España, en particular en Madrid. A este flujo de inversión venezolana, concentrado principalmente en real estate, le siguió el inversor mexicano y el colombiano, y luego el resto de nacionalidades latinoamericanas. Se puede afirmar que ha habido un cambio de tendencia, y hemos pasado de un inversor latinoamericano que solo miraba a Miami a focalizarse ahora también en España.
¿A qué se debe ese vínculo con España?
Por un lado, hay una conexión cultural e idiomática, pero también sentimental, porque muchos clientes latinos tienen sus raíces en España. La elección de Madrid, de forma mayoritaria, responde a que se sienten cómodos con el estilo de vida, el idioma, la seguridad, la oferta de inversión y, curiosamente, porque muchas de estas familias tienen hijos o parientes estudiando en la capital. Estos lazos hacen que el peso de Madrid como destino de inversión para estos patrimonios latinoamericanos vaya más allá de lo oportunista. Un dato que constata esta tendencia es que el flujo de inversión hacia el real estate español, insisto, en particular en Madrid, no se ha cortado pese al alza del precio de los inmuebles. Una realidad que, por otro lado, también estamos viendo en Miami.
¿Crees que si mejora la situación política en los países de origen de estos altos patrimonios latinoamericanos, podrían desinvertir en España?
En casos como el venezolano, que estamos viviendo más de cerca, creo que una normalización de la situación política del país haría que parte del capital humano volviese. Pero otra parte no, porque ya han echado raíces en España o Miami. Además, consideran relevantes las prestaciones sociales de estos países, su calidad de vida y la seguridad para el inversor. Creo que la mejora de la situación política se mediría más bien en una mejor salida de capital; el flujo hacia otros territorios dejaría de ser tan exagerado como lo ha sido, por ejemplo, en México y Colombia, en la última década. Desde Andersen hemos observado muchas familias que están estructurando sus empresas y su patrimonio familiar hacia España por el bajo riesgo político del país. Mi experiencia me dice que la política es un factor que empuja a salir o a fijar patrimonios, pero no lo vincularía con el apetito inversor que hay por España, en especial por el real estate. Puede que inicialmente estuviera motivado por ese factor político, pero, a día de hoy, el apetito inversor no depende de ello, se ha convertido en una moda, una tendencia de inversión y de ocio.
Además de real estate, ¿qué otros vehículos de inversión demandan estos inversores?
Tenemos un top tres muy claro: inversiones en real estate, creación de estructuras ETVE (Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros) y Régimen de Impatriados (Ley Beckham) TED. Como decíamos, el interés por el real estate va más allá de la oportunidad de inversión y tiene un componente de apego cultural y familiar, que explica también su fuerte demanda. Por su parte, la ETVE es un régimen muy interesante para ellos porque les permite estructurar el grupo familiar o empresarial a través de un holding en España. Esta estructura les permite ser muy eficientes a nivel fiscal, por ejemplo, en el momento de distribuir dividendos, y también protegerse del riesgo político al ubicarse en jurisdicciones con una fuerte protección al inversor. Es decir, se cumplen dos de sus prioridades: eficiencia fiscal y protección jurídica de sus inversiones. La última sería la llamada Ley Beckham, que es el régimen fiscal especial para impatriados en España que permite a trabajadores, directivos, nómadas digitales y emprendedores extranjeros tributar como no residentes con unas condiciones muy favorables.
¿Cómo gestionáis el equilibrio entre oportunidad de inversión y eficiencia fiscal?
Lo que intentamos es, dependiendo de la situación concreta de cada cliente y atendiendo al apetito y preferencias de inversión que tenga, asesorarle para que su inversión sea lo más eficiente fiscalmente. Volviendo al ejemplo del real estate, en función del uso que se le vaya a dar al inmueble comprado en España, recomendamos montar una estructura o comprarlo a título personal. Al final, las inversiones son las que el cliente quiere; nuestra labor es intentar que las realice con la mayor eficiencia fiscal.
¿Qué ocurre cuando el cliente quiere utilizar jurisdicciones que tienen cierta controversia?
En estos casos, lo relevante es analizar cada situación de forma individual, atendiendo a la finalidad de la estructura, el perfil del inversor y las implicaciones jurídicas y fiscales en todas las jurisdicciones implicadas. Nuestro trabajo consiste en asegurar que cualquier planteamiento se articule conforme a la normativa aplicable, con criterios de transparencia y adecuada planificación patrimonial. En muchos casos, este tipo de decisiones responde a objetivos legítimos de protección de activos y organización de inversiones internacionales.
¿Qué otras jurisdicciones compiten con Miami y Madrid?
Estados Unidos, en concreto Miami y el estado de Florida en general, siempre han sido los más relevantes, pero yo creo que España le está quitando cierto liderazgo. Con esto no quiero decir que Miami vaya a dejar de ser relevante. Tradicionalmente, el latinoamericano ha tenido su patrimonio financiero e inmobiliario y su portfolio de inversiones en Miami, o Estados Unidos en general. Dicho esto, otras jurisdicciones que han ganado protagonismo son República Dominicana, dónde estamos viendo mucho interés por invertir en real estate. Dentro de Latinoamérica y EE.UU., ahora hay mucha expectación por ver qué ocurre con Venezuela. Se están armando muchos fondos para invertir en energía y petróleo, y también mucho interés por su mercado inmobiliario. Si se normaliza la situación política en Venezuela, podríamos ver cómo se canaliza hacia el país muchos fondos con interés en el mercado venezolano. Por último, destacaría Dubái, que ha perdido cierta tracción ante el contexto geopolítico y, ahora, con la guerra en Irán.
Teniendo en cuenta todo lo hablado, ¿qué cambia la llegada de las nuevas generaciones de estas familias a la gestión patrimonial que hacen?
Sí, lo estamos notando cada vez de forma más clara. Se ve en la preferencia que tienen por la inteligencia artificial, tanto en términos de inversión como en su uso para gestionar y relacionarse. Por ejemplo, estamos viendo como tendencia operaciones de real estate en criptomonedas o el uso de aplicaciones totalmente digitales para gestionar su patrimonio y acceder a servicios financieros. Sin embargo, en lo básico, es decir, las estructuras y las jurisdicciones que usan, así como la importancia que tiene para ellos la fiscalidad, no ha habido cambios. Lo que sí ha cambiado es el lugar de residencia de las nuevas generaciones. Se ha normalizado que residan en EE.UU. o España, lugares distintos a los que está la empresa familiar. Por eso, las estructuras familiares se vuelven más complejas, y necesitan de un asesoramiento tributario más global y especializado.
Los inversores a menudo ven el real estate comercial (CRE, por sus siglas en inglés) a través de la estrecha perspectiva del sector de oficinas. Creemos que este enfoque centrado únicamente en oficinas subestima lo amplia que es esta clase de activos y su potencial. Las oficinas pueden enfrentarse a dificultades bien documentadas, pero muchos otros segmentos del CRE parecen más resilientes.
El CRE abarca una diversa gama de tipos de activos, incluyendo viviendas multifamiliares, industrial y logística, hoteles y sectores de nicho a los que los inversores pueden acceder tanto a través de mercados públicos como privados. A un nivel fundamental, creemos que el crédito CRE ofrece un perfil distintivo dentro de la renta fija. Los préstamos están respaldados por edificios o propiedades que generan ingresos y tienen su propio valor.
A diferencia de la propiedad intelectual u otros activos intangibles, creemos que el real estate esmenos susceptible de ser desplazado por la tecnología. Los avances en inteligencia artificial, por ejemplo, no es probable que impidan que las personas vivan en edificios de apartamentos o utilicen almacenes para almacenamiento. En nuestra opinión, por eso gran parte de este colateral tangible mantiene su valor, incluso en mercados volátiles.
Las operaciones de CRE a menudo cuentan con importantes colchones para los prestamistas
El marco estructural que sustenta estas inversiones es igualmente importante. Las operaciones inmobiliarias suelen incluir una sustancial participación de capital del prestatario que está subordinada a la deuda utilizada para financiarlas. Este capital crea un colchón significativo para los inversores en crédito en caso de que el valor del activo disminuya.
Estos colchones son clave porque, si los valores de las propiedades disminuyen lo suficiente, los prestamistas asumen pérdidas en un determinado punto. En el ejemplo siguiente, el valor de la propiedad tendría que disminuir en más de un 30 % antes de que los prestamistas afrontaran pérdidas (ver gráfico). Este respaldo permite a los inversores en crédito priorizar la generación de ingresos y la mitigación del riesgo a la baja en lugar de depender de que el valor de la propiedad aumente.
Además, creemos que la combinación de prelación, flujos de ingresos contractuales y colateral físico de la deuda inmobiliaria comercial puede fomentar la solidez a lo largo de los ciclos económicos. Para los inversores, esa resiliencia puede desplazar el énfasis lejos de intentar anticipar el mercado inmobiliario. En nuestra opinión, también ayuda a explicar la persistencia histórica del crédito CRE, incluso en entornos inciertos.
Una transición, no un declive, para el real estate comercial
Creemos que el panorama del CRE está en un periodo de transición, no de contracción generalizada. Los mercados de capitales se han recuperado desde sus mínimos de 2025, en parte gracias al aumento de la participación de proveedores de crédito privado, inversores aseguradores y mercados de productos estructurados.
Y aunque muchas propiedades de oficinas enfrentan desafíos derivados de los cambios en los hábitos de trabajo y en lo que empleadores y empleados desean de una oficina moderna, eso no equivale a un declive generalizado. La calidad del activo y la ubicación importan. Además, los desarrolladores están adaptando cada vez más las oficinas no deseadas para otros usos.
En sectores más allá del espacio de oficinas, el panorama del CRE es más positivo. La demanda de propiedades industriales se mantiene estable, mientras que los hoteles y resorts de alta calidad continúan superando al mercado. Mientras tanto, los altos precios inmobiliarios y la oferta limitada están impulsando la demanda de vivienda multifamiliar, mejorando las perspectivas a medio plazo de este sector. Es probable que la desaceleración en la construcción de viviendas limite el exceso de inventario (ver gráfico) y respalde los precios de la vivienda y los valores de alquiler, incluso en un entorno de tipos de interés más volátil.
Convergencia en marcha entre los mercados públicos y privados
Los inversores han accedido históricamente a la exposición al crédito CRE a través de préstamos privados o de vehículos de mercado público como los valores respaldados por hipotecas comerciales (CMBS). Cada vez más, los canales privados y públicos están convergiendo, creando un entorno de inversión más flexible y dinámico.
En los mercados privados, los inversores pueden originar o proporcionar capital directamente a los prestatarios, a menudo capturando una prima por la originación, la estructuración de préstamos y la iliquidez. Estas inversiones suelen ofrecer características estructurales y perfiles de ingresos atractivos que pueden reducir la volatilidad de valoración a mercado.
Los mercados públicos pueden presentar oportunidades atractivas durante periodos de dislocación. Desde nuestro punto de vista, la volatilidad reciente ha estado impulsada más por la incertidumbre macroeconómica que por el deterioro de los fundamentales. Esa disrupción podría crear puntos de entrada atractivos para los inversores.
Single Asset Single Borrower: ¿lo mejor de ambos mundos?
Situado entre los segmentos público y privado se encuentra el creciente mercado de single asset single borrower (SASB), donde las transacciones tienen elementos tanto de inversión pública como privada, incluyendo:
Acceso a activos institucionales, ya sea de forma individual o a través de una cartera diversificada.
Estructuras de préstamo más sencillas que las estructuras más personalizadas en los mercados privados.
Liquidez y transparencia de precios asociadas a los mercados públicos titulizados.
Con el potencial de combinar la disciplina de análisis a nivel de activo con la liquidez basada en el mercado, creemos que las operaciones SASB amplían el conjunto de herramientas de los inversores.
En lugar de ver los mercados públicos y privados como compartimentos estancos, las carteras pueden asignarse dinámicamente en función del valor relativo. Esto puede significar poner énfasis en el préstamo privado cuando los diferenciales son más bajos y apoyarse en los mercados públicos cuando la volatilidad crea dislocaciones de precios. Mientras tanto, con las estructuras SASB, los inversores pueden acceder a activos de alta calidad con estructuras atractivas y liquidez.
Un conjunto de oportunidades diverso
Los bienes raíces comerciales no son monolíticos, y no están definidos únicamente por el sector de oficinas. Son una clase de activos diversa que abarca mercados públicos y privados, ofreciendo exposición a activos físicos generadores de ingresos con estructuras de capital conservadoras que pueden mejorar el potencial de mitigación del riesgo.
Para los inversores, creemos que el mercado inmobiliario comercial representa un conjunto de oportunidades atractivo. Los periodos de incertidumbre pueden ocultar estas dinámicas, pero suelen ser precisamente los momentos en los que las dinámicas de valor relativo resultan más interesantes.
Tribuna de opinión firmada por Scott Greenfield, Principal y Senior Vice President for AB CarVal y Brian Resnick, CFA, Director and Senior Investment Strategist Alternatives en Alliance Bernstein.
El cobre se está posicionando cada vez más no solo como un metal industrial, sino como un insumo fundamental para la electrificación mundial, la modernización de las infraestructuras y la expansión digital. Si bien análisis anteriores han destacado el papel del cobre en ámbitos específicos como la ampliación de la red eléctrica, el argumento de inversión más amplio se define cada vez más por la forma en que la demanda se integra en múltiples sistemas. Esto va más allá de cualquier mercado final concreto.
Los debates en torno al cobre suelen centrarse en si el mercado se enfrenta a una escasez de suministro. Aunque las limitaciones de suministro siguen siendo una consideración importante, este enfoque puede pasar por alto un cambio más amplio en la forma en que está evolucionando la demanda de cobre.
En lugar de centrarse únicamente en la oferta, la pregunta más relevante podría ser cómo se está integrando la demanda en los sistemas de electrificación, infraestructura y digitales. El cobre no es solo una materia prima vinculada a los ciclos económicos, sino también un material cada vez más necesario en múltiples niveles de la economía global, incluyendo las redes eléctricas, el transporte y la infraestructura de datos.
Esta perspectiva sugiere que la demanda de cobre no está impulsada por un único factor, sino por la interacción de varias tendencias a largo plazo. En consecuencia, el argumento de inversión puede verse determinado menos por los desequilibrios de oferta a corto plazo y más por el papel del cobre a la hora de facilitar la inversión de capital en curso y la transformación de todo el sistema.
La electrificación como un multiplicador de la demanda
La electrificación no es un único factor impulsor de la demanda. Más bien, actúa como un multiplicador al aumentar el uso de cobre en múltiples sectores al mismo tiempo.
Los vehículos eléctricos, los sistemas de energía renovable y los centros de datos requieren una cantidad de cobre significativamente mayor que sus homólogos tradicionales debido a unos mayores requisitos de potencia y a la mayor complejidad de los sistemas. La infraestructura de energía renovable, por ejemplo, puede requerir varias veces más cobre por unidad de generación que los sistemas basados en combustibles fósiles. Al mismo tiempo, la electrificación se está extendiendo por toda la economía, incluyendo el transporte, los edificios, los procesos industriales y la infraestructura digital.
¿Por qué la red eléctrica es un factor clave para la demanda?
A menudo se subestima el papel de la red eléctrica en los debates sobre el cobre, pero esta representa una de las mayores fuentes estructurales de crecimiento de la demanda.
La ampliación, modernización e interconexión de la red son necesarias para facilitar la integración de las energías renovables, la recarga de vehículos eléctricos y, en términos más generales, el aumento del consumo de electricidad. Estas mejoras requieren un uso intensivo de cobre, especialmente en las líneas de transmisión, las redes de distribución y los cables eléctricos, que se encuentran entre los segmentos de demanda de más rápido crecimiento.
Análisis anteriores han explorado cómo la expansión de la red eléctrica puede crear oportunidades para los fabricantes de equipos eléctricos y cables. En términos más generales, la inversión en la red eléctrica puede considerarse una base fundamental que permite otras tendencias de electrificación, lo que refuerza su importancia como motor de la demanda de cobre a nivel de todo el sistema.
¿Cómo pueden los inversores analizar la cadena de valor del cobre más allá de la minería?
Centrarse únicamente en las empresas mineras de cobre solo permite captar una parte de las oportunidades existentes. Una visión más completa tiene en cuenta toda la cadena de valor y cómo fluye la demanda a lo largo de ella.
La cadena de valor del cobre abarca múltiples niveles, comenzando por la minería y la exploración en la fase inicial, pasando por el refinado y el reciclaje en la fase intermedia, y extendiéndose hasta la fabricación de alambre, varillas y productos semiacabados en la fase final. En última instancia, el cobre se integra en sistemas de uso final como cables eléctricos, transformadores, vehículos eléctricos y equipos industriales.
Por otro lado, la demanda de cobre está estrechamente vinculada a los ciclos de gasto de capital mundial, más que al mero crecimiento económico. Las inversiones a gran escala en energías renovables, infraestructura de red y centros de datos requieren tanto un uso intensivo de capital como de cobre.
En tanto, el mercado del cobre se ve cada vez más condicionado tanto por las limitaciones de la oferta como por una demanda estructuralmente arraigada. Por el lado de la demanda, la electrificación, la expansión de los centros de datos y la inversión en la red eléctrica siguen impulsando el crecimiento. Por el lado de la oferta, la producción se ve limitada por la disminución de la ley del mineral, los plazos de concesión de permisos y los largos ciclos de desarrollo de los nuevos proyectos.
¿Se está pasando por alto a los beneficiarios de segundo orden?
Los inversores suelen centrarse en la exposición directa al cobre a través de las empresas mineras, pero los beneficiarios de segundo orden pueden ofrecer una forma más amplia de acceder a las tendencias de la demanda.
Entre ellos se incluyen los fabricantes de cables y cableado, los productores de equipos eléctricos, las empresas de infraestructura de red y las empresas de ingeniería y construcción vinculadas a proyectos de electrificación. A medida que aumenta la intensidad del cobre en las infraestructuras, estos segmentos pueden beneficiarse de una cartera de proyectos sostenida y de la creciente complejidad de los sistemas.
Trabajos anteriores han destacado cómo las empresas involucradas en la expansión de la red eléctrica pueden beneficiarse de la demanda de cobre. Ampliando esta perspectiva, los beneficiarios de segundo orden pueden aprovechar el crecimiento en una gama más amplia de iniciativas de electrificación e infraestructura.
¿Cómo pueden los inversores acceder a la exposición al cobre y a los metales verdes?
La exposición directa suele conseguirse a través de empresas mineras y productoras de cobre, mientras que los enfoques diversificados pueden incluir estrategias que incorporen el cobre junto con otros metales vinculados a la electrificación y las infraestructuras. Los inversores también pueden considerar la exposición a empresas dedicadas al desarrollo de redes eléctricas, equipos eléctricos y ecosistemas industriales más amplios vinculados a las tendencias de la transición energética.
Para aquellos que buscan un enfoque más integral, las estrategias diversificadas, como el ETF VanEck Copper and Green Metals (EMET), ofrecen exposición a empresas dedicadas al cobre y otros materiales asociados a la electrificación, el desarrollo de infraestructuras y el cambiante panorama energético. Dado que el cobre sigue desempeñando un papel central en estos cambios estructurales, el abanico de oportunidades para los inversores puede extenderse más allá de la minería para incluir un ecosistema más amplio de empresas y materiales vinculados a la electrificación y la inversión de capital.
Este contenido tiene fines exclusivamente educativos. Tenga en cuenta que la disponibilidad de los productos mencionados puede variar según el país, por lo que se recomienda consultar con su bolsa de valores local.
Tribuna de Alicia Barkley, associate Product Manager en VanEck
Las presentaciones de Assenagon, Federated Hermes, La Financière de l’Echiquier, Natixis Investment Managers, Olea Gestión, PineBridge Investments y Rothschild & Co durante el Funds Society Investment Summit Lerma abrieron un interesante debate entre los participantes sobre cuáles son sus perspectivas para la segunda mitad del año y los activos por los que apuestan.
En opinión de Sebastián Larraza, director de Selección y Gestión de fondos de Andbank, el principal foco estará en el comportamiento de la renta variable. “Las expectativas de crecimiento de beneficio son muy muy altas. La performance que hemos visto desde marzo, sobre todo el segundo trimestre, ha sido muy vertical, una V muy marcada, y sin duda a partir de junio veremos la continuación de la temporada de resultados y va a ser el activo estrella del segundo semestre”.
A la hora de hablar de preocupaciones, Pascual Ruiz, banquero privado de Andbank, señaló a la guerra. Según su visión, la geopolítica, en particular la guerra en Irán, está condicionando completamente el precio de las materias primas y, por tanto, la inflación. “Dependiendo de cómo evolucione el conflicto, pues así irán los mercados financieros”, afirma.
Foco en la renta variable
A la hora de elegir y hablar de activos concretos, Olegario Yánez, banquero privado de Bankinter, reconocía que está posicionado en renta variable, principalmente estadounidense y del sector tecnológico. Según su experiencia, a largo plazo, sigue siendo el activo que mayor rentabilidad ofrece y, cuando hay caídas de mercado, es la que más rápido se recupera. “Además, todas las empresas americanas de tecnología están dando unas cifras de beneficios muy altos y, por lo tanto, aunque parezca que están caras, creo que les queda mucho recorrido con todo el desarrollo de tecnología robótica, inteligencia artificial y big data, entre otros”, afirma.
En este sentido, los profesionales fueron claros en qué le piden a las estrategias de renta variable. “Lo que esperas es que el riesgo se justifique, que nos ofrezca una rentabilidad lógicamente mucho más alta que lo que puede ser una estrategia mixta o de renta fija y que, a ser posible, en momentos de volatilidad de mercado, pues que lo haga lo mejor posible”, apuntaba Juan Abascal, agente de grandes patrimonios de Bankinter.
En opinión de Diego García, socio de A&G Banca Privada, el activo estrella de los próximos seis meses será la renta variable. “Creo que el activo que va a dar más rentabilidad será la renta variable, pero para mí, ante el componente conservador y moderado del inversor español, la clave estará en la gestión de la renta fija. Dadas las circunstancias en las que estamos, donde se han cambiado las tornas y hemos pasado de esperar bajadas de tipos a hablar de subidas de tipos, lo cual está marcando la rentabilidad de las carteras. Creo que será clave cómo finalice el tema de Irán para decidir qué va a pasar con los tipos y, por tanto, apostar por la duración de las carteras”, argumentó García.
Más allá de la renta variable, Isabel Sánchez, Portfolio Manager GDC en Arquia Banca, llamó la atención sobre que tres de las siete estrategias presentadas durante el evento eran multiactivos, frente a las otras cuatro centradas en renta variable. “En el contexto actual de tan elevada volatilidad e incertidumbre, las estrategias multiactivo son productos que vuelven a ponerse sobre la mesa y vuelven a captar el interés, sobre todo de los inversores más conservadores y moderados. La situación de la renta fija no es la misma y en renta variable también tenemos volatilidad. No es casualidad que en este evento de las siete estrategias tres sean sobre fondos multiactivos, además con ese carácter moderado Y equilibrado. Se debe a esa búsqueda de cubrir esa parte de carteras para este tipo de perfiles”, explicaba Sánchez.
A medida que el negocio de aseguradoras y reaseguradoras se va transformando, al ritmo de fenómenos como el cambio climático –que ha aumentado la frecuencia de desastres naturales, como inundaciones, huracanes e incendios forestales–, el mercado de los bonos de catástrofe, conocidos como CAT bonds, ha ido ganando tracción a lo largo del mundo. Y las AFPs chilenas no han sido la excepción, realizando su primera apuesta por la clase de activos.
Estos instrumentos, diseñados para compartir el riesgo de grandes eventos catastróficos –desde desastres naturales a riesgos cibernéticos– entre las compañías de seguros y el mercado de capitales. Así, los inversionistas obtienen una prima adicional, un retorno por sobre la tasa base, en el caso de que no haya un desastre antes de que el bono madure; y las compañías de seguro obtienen liquidez, para enfrentar sus obligaciones.
Esta estructura, recalcan desde el mercado, se constituye como una fuente de diversificación para la porción de renta fija internacional de las carteras institucionales y ofrece un perfil de retorno más alto, más cercano a la renta variable que a otros bonos.
Estas características llamaron la atención de los fondos de pensiones chilenos, que realizaron su primera inversión en la clase de activos durante el mes de abril de este año (último período informado). La apuesta inicial fue de 79 millones de dólares, según detalló un informe de HMC Capital.
Con esto, la clase de activos se lleva una porción de la cartera de renta fija internacional de los portafolios más grandes del país andino, que cerró abril con un AUM de 42.527 millones de dólares.
Un mercado en auge
El interés de inversionistas de todo tipo –incluyendo fondos de pensiones, como las AFPs– ha llevado al mercado a nuevas alturas en el pasado reciente.
Según datos Artemis, proveedora de información especializada en bonos de catástrofe y valores relacionados con seguros (ILS, por su sigla en inglés), el mercado marcó un récord histórico en emisiones el año pasado, con cerca de 25.606 millones de dólares. Esto corresponde a 23.874 millones de dólares en papeles de catástrofe inmobiliarios 144ª, 1.105 millones de dólares en bonos ILS 144A de otros tipos (de especialidad, de mortalidad, etc) y 627 millones de dólares en negocios privados de ILS.
Esto representa una subida de 44,7% respecto a lo emitido en 2024, acumulando una escalada de 237% en diez años.
En lo que va del año, muestra la plataforma especializada, las emisiones de este tipo de instrumentos ya suman casi 15.501 millones de dólares.
¿Cuál es el encanto de la clase de activos? “La propuesta de valor de los CAT bonds está aclada en el riesgo, la recompensa y la diversificación”, comenta Andre Rzym, portfolio manager de MAN Group –una de las firmas más prominentes del espacio–, a Funds Society.
El encanto de los CAT bonds
Según recalca el profesional, estos papeles de deuda ofrecen un perfil atractivo de retorno. El benchmark Swiss Re Cat Bond Index, un indicador ajustado por capitalización lanzado en 2002, registra un retorno anualizado de 7,7%, con una volatilidad de 3,7%. Esto deja a la categoría más cerca de las acciones globales (medidas a través del MSCI World), que han retornado un 8,1% con una volatilidad de 13,9%; que de los bonos globales (medidos por el Bloomberg Barclays Global Aggregate Index), con un retorno de 3,6% y volatilidad de 3,3%.
“En otras palabras, los CAT bonds han entregado una rentabilidad similar a la renta variable mientras mantienen una volatilidad más cercana a la de la renta fija”, resalta Rzym, agregando que la correlación con ambas clases de activos ronda el 0,2. “Esta correlación no es sólo basa, sino que también se mantiene baja en las colas. Que las acciones ‘tengan una mala semana’ no significa que los CAT bonds la tengan”, acota.
A esto se suma que, como estos valores suelen ser instrumentos de tasa flotante y mantener su colateral en fondos de money market, tienen una “exposición a crédito del sponsor despreciable” y una “mínima” exposición a las tasas de interés.
Desde HMC Capital concuerdan con la caracterización, agregando que este tipo de bonos ofrece un amplio spread, que oscila entre 500 y 700 puntos básicos sobre la tasa SOFR. Esto, explica Nicolás Fonseca, Head de Distribución de Productos Líquidos de la firma, “se traduce hoy en tasas globales de entorno al 11% en dólares. Es un nivel de retorno muy difícil de encontrar en otros activos de renta fija para perfiles institucionales”.
Adicionalmente, cabe destacar que estos instrumentos se han posicionado como una inversión con impacto social. “Los CAT bonds están siendo reconocidos por su impacto social directo, al facilitar la transferencia de riesgos catastróficos hacia los mercados de capitales, contribuyen a fortalecer los mecanismos de protección financiera frente a desastres naturales y otros eventos extremos”, indica Fonseca.
Esto, explica, permite a gobierno aseguradoras y comunidades acceder a recursos más rápido y de forma más eficiente después de un evento adverso, “apoyando la recuperación económica y fortaleciendo la resiliencia de las regiones expuestas”.
Algunas gestoras ya están explorando la posibilidad de tokenizar fondos, analizando sus procesos y ventajas, y comprobando cómo pueden hacer más eficiente toda la cadena de valor y reducir costes. Pero, ¿cómo son esos vehículos tokenizados regulados y en qué se diferencian de un fondo tradicional? ¿Cómo identificar uno y otro? La clave está en la forma –en el registro, principalmente-, no el fondo.
Desde Inverco recuerdan que desde un punto de vista jurídico y económico, el fondo sigue siendo el mismo: se trata de una institución de inversión colectiva con los mismos activos, política de inversión y niveles de protección del inversor. La novedad se sitúa en el plano formal y operativo: “En el ordenamiento español, la Ley del Mercado de Valores y de los Servicios de Inversión de 2023 ha adaptado el marco jurídico para reconocer expresamente la representación y el registro de valores mediante sistemas de registro distribuido (DLT), permitiendo su emisión, registro, transmisión y custodia a través de este tipo de infraestructuras. En este contexto, la tokenización de participaciones de fondos no altera la naturaleza del producto ni los derechos del inversor, pero sí implica un cambio en el modelo de registro, que exige la designación de una entidad responsable de la administración de la inscripción y registro de los valores negociables en los sistemas basados en tecnología de registro distribuido, sujeta a supervisión. Se trata, por tanto, de una diferencia operativa y tecnológica, y no de una modificación sustantiva del régimen jurídico ni de las salvaguardas aplicables al inversor”, explican en la asociación.
“Es el mismo fondo, si tienen la misma estrategia y los mismos activos. La diferencia está en cómo se representa la participación del inversor. En lugar de un registro en sistemas tradicionales, la participación se materializa en tokens sobre una infraestructura de registro distribuido (DLT). Esto permite transferencias, liquidación y servicing mucho más eficientes, con mayor automatización, trazabilidad y una gestión más ágil del colateral. En un fondo tradicional, el registro de partícipes y las operaciones dependen de múltiples intermediarios y reconciliaciones. En uno tokenizado, el registro en DLT habilita liquidación casi instantánea y un mejor seguimiento de las posiciones”, explica Ángela Álvarez, fundadora y CEO de Aglaia Capital y Action Monkey, y profesora adjunta del IE Business School.
Diferencias operativas
“La diferencia fundamental radica en el soporte tecnológico y en la forma en que se registran los derechos económicos. Mientras que un fondo tradicional se basa en registros electrónicos centralizados, un fondo tokenizado utiliza tecnologías de registro distribuido para representar la titularidad de los activos en forma digital. Esto no altera la naturaleza económica del activo subyacente, pero sí puede introducir nuevas eficiencias operativas”, coinciden en BlackRock.
Una diferencia operativa relevante se encuentra en la gestión de procesos como la liquidación o la conversión de posiciones. En determinados modelos experimentales, la tokenización podría permitir una mayor agilidad operativa, como la conversión más rápida entre representaciones digitales de activos y efectivo digital. Estas funcionalidades dependen del diseño del producto, del marco regulatorio aplicable y de la infraestructura utilizada, explican en la gestora.
Otras son la liquidación en tiempo real, la transparencia y la “apertura” 24 horas. De hecho, lo que hay dentro del fondo no cambia, pero sí pueden cambiar procesos clave como éstos: “Si miras lo que hay dentro, la cartera de activos puede ser exactamente la misma. La verdadera diferencia está en el «envoltorio» y en cómo se gestiona. Un fondo tradicional depende de una cadena de intermediarios: custodios, transfer agents, distribuidores, etc que tienen que ponerse de acuerdo y cruzar sus bases de datos, lo que tarda días. En un fondo tokenizado, el registro es la propia blockchain. Esto permite que el fondo esté abierto las 24 horas del día, que la liquidación sea prácticamente en tiempo real y que el inversor tenga una transparencia total de lo que posee en cada segundo, sin esperar al cierre de mercado”, añade Jorge Soriano, CEO de Criptan.
Nuevos mercados y precios más bajos
Y también puede ampliar las posibilidades de distribución. También Matthieu Brunhammer, Head of Digital Solutions en Société Générale Securities Services (SGSS), insiste en que la estrategia de inversión es la misma. “Lo que cambia es la infraestructura: las participaciones de los inversores se representan como tokens digitales en lugar de inscribirse en registros tradicionales. Esto puede acelerar la liquidación, mejorar la trazabilidad y ampliar la distribución, sin alterar las protecciones regulatorias”, defiende.
En Fidelity hablan también de la posibilidad de “abrir nuevos mercados” y de nuevas formas de transferir valor: “Los fondos tokenizados representan vehículos de inversión colectiva (por ejemplo, fondos mutuos, ETFs, fondos del mercado monetario) en la blockchain, con la propiedad registrada como tokens digitales. Ofrecen el potencial de abrir nuevos mercados, optimizar procesos y desbloquear nuevas formas de transferencia de valor en comparación con los fondos tradicionales”, explica Giselle Lai, Associate Director of Digital Assets en Fidelity International.
Los costes suponen «la» diferencia clave: “Estamos ante la posibilidad de reducir los costes de administración de los fondos a una fracción de lo que son hoy, lo que permitirá a las gestoras ser mucho más competitivas y ofrecer productos más personalizados y accesibles”, añaden en Criptan.
Ventajas que ayudarán la creación de fondos tokenizados, que pueden ser de dos tipos: el más transformador es el registro on-chain, donde el registro oficial de partícipes vive en la DLT; en el otro tipo, el token refleja la participación, pero el registro legal sigue off-chain, capturando solo parte de los beneficios de la tokenización. Por eso en Fidelity lanzan un mensaje a favor de dar pasos adelante para evolucionar las estructuras: “La mayoría de los modelos actuales de tokenización son gemelos digitales de fondos tradicionales. Replican estructuras heredadas en cadena en lugar de reimaginarlas para una economía digital 24/7 donde la liquidación ocurre casi en tiempo real. Para realizar plenamente el potencial de la tokenización, las estructuras de los fondos deben evolucionar hacia nativos digitales, diseñados para ofrecer liquidación casi instantánea, ventanas de liquidez dinámicas y acumulación automatizada de rendimiento directamente dentro de contratos inteligentes”, defiende Lai.
Las diferencias en riesgos
Los expertos coinciden en que la tokenización no introduce necesariamente peligros de naturaleza distinta a los ya conocidos en otros procesos de digitalización financiera –como vulnerabilidades cibernéticas, fallos en los sistemas, dependencia de proveedores tecnológicos o usos indebidos con fines ilícitos-, aunque sí hay algunos más específicos relacionados con la operativa, la custodia, la seguridad jurídica del token, smart contacts y la liquidez efectiva. Álvarez explica que el riesgo financiero del fondo no cambia si se mantienen las mismas reglas de inversión y control, pero sí pueden darse esos riesgos diferenciales: “A nivel sistémico, la tokenización puede agilizar los procesos de salida, y existe riesgo de concentración en infraestructuras clave y de contagio si no se diseña bien la gobernanza del colateral y el modularidad de los fondos”, advierte.
De ahí la importancia de que la tokenización se canalice a través de vehículos regulados y estructuras supervisadas, con marcos robustos en materia de prevención del blanqueo de capitales, resiliencia operativa y control de riesgos, piden en Inverco.
Foto cedidaJavier Villegas, Head of Latam and Iberia en Franklin Templeton
Franklin Templeton, una de las principales gestoras de activos a nivel global, ha anunciado el lanzamiento del Franklin US Income Equity Focus UCITS ETF, un ETF de renta variable de alta convicción y gestión activa diseñado para proporcionar ingresos y apreciación de capital a través de una cartera diversificada de acciones estadounidenses y valores relacionados con renta variable.
El nuevo ETF cotiza en Deutsche Börse Xetra desde el 28 de mayo y posteriormente en Borsa Italiana y en la London Stock Exchange el 29 de mayo. Está registrado para su distribución en Austria, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, España, Suecia y Reino Unido.
El Franklin US Income Equity Focus UCITS ETF se apoya en la trayectoria y experiencia de Franklin Income Investors, equipo gestor de una de las estrategias de distribución de rentas más consolidadas de la firma, la estrategia Franklin Income, lanzada en 1948. En conjunto, el equipo gestiona más de 105.000 millones de dólares³.
El ETF invierte principalmente en acciones estadounidenses de gran capitalización y valores de renta variable, combinando el potencial de generar elevados ingresos corrientes junto con apreciación de capital. Este enfoque de inversión está diseñado para ofrecer una exposición diversificada al mercado estadounidense, generar ingresos consistentes y reducir la volatilidad, pudiendo actuar como una posición core dentro de la asignación a renta variable de un inversor o como fuente complementaria de ingresos para necesidades de jubilación.
Tras este anuncio, Javier Villegas, Head of Latam and Iberia, comentó: “Estamos viendo un fuerte crecimiento y una clara consolidación de los ETFs activos en Estados Unidos, donde esta categoría ya ocupa un lugar cada vez más relevante dentro de las carteras de los inversores. Creemos que esta tendencia irá ganando tracción también en Europa y Latinoamérica. Los ETFs activos combinan lo mejor de la gestión activa con la eficiencia, liquidez y transparencia del formato ETF. Llevar las capacidades de Franklin Income Investors al formato UCITS ETF nos permite ofrecer a nuestros clientes una forma diferenciada de acceder a soluciones de rentas en mercados cada vez más complejos”.
El ETF será gestionado por los gestores de cartera Todd Brighton, CFA, Brendan Circle, CFA, y Edward D. Perks, CFA, Chief Investment Officer de Franklin Income Investors. En conjunto, aportan más de siete décadas de experienciagestionando estrategias orientadas a la generación de rentas a través de distintos ciclos de mercado.
Edward D. Perks, Chief Investment Officer de Franklin Income Investors y gestor de cartera, afirmó: “En Franklin Income Investors siempre hemos creído que la generación de ingresos desempeña un papel central en la creación de patrimonio a lo largo del tiempo. Durante más de 75 años, nuestro enfoque activo y basado en análisis ha estado centrado en ofrecer un atractivo potencial de ingresos y crecimiento a través de distintos ciclos de mercado. El Franklin US Income Equity Focus UCITS ETF traslada esta filosofía a los inversores europeos mediante una estrategia de gestión activa que busca generar ingresos, participar en el potencial alcista de la renta variable estadounidense y ayudar a gestionar la volatilidad a lo largo del tiempo.”
La firma de gestión de inversiones Thornburg Investment Management incorporó a Kasia Jablonski como Director, Global Product Marketing, un movimiento que refuerza las capacidades de la gestora en un entorno donde la diferenciación de productos y la comunicación estratégica con inversionistas se han convertido en factores clave para el crecimiento de la industria.
Jablonski llega al nuevo cargo con experiencia en el sector de gestión de activos y distribución internacional de inversiones. De acuerdo con la información disponible en su perfil profesional, ha desarrollado parte importante de su trayectoria en áreas vinculadas con la atención de clientes offshore y mercados latinoamericanos, segmentos que representan oportunidades de expansión para las firmas globales de inversión.
Antes de su incorporación a Thornburg, la ejecutiva estuvo vinculada a Voya Investment Management, donde participó en iniciativas relacionadas con la distribución internacional de productos de inversión y el fortalecimiento de relaciones con inversionistas y asesores financieros fuera de Estados Unidos. Su experiencia incluye trabajo con clientes institucionales, intermediarios financieros y plataformas de distribución que atienden mercados internacionales.
La profesional también ha participado en encuentros y programas de análisis de inversiones dirigidos a asesores financieros y clientes de América Latina, contribuyendo a la promoción de estrategias de inversión y al posicionamiento de capacidades de gestión de activos en la región.
Su incorporación se produce en un momento en que las gestoras globales buscan fortalecer la conexión entre los equipos de inversión, distribución y marketing, con el objetivo de traducir propuestas de valor cada vez más sofisticadas en mensajes claros para inversionistas institucionales y patrimoniales.
En el ámbito de la gestión de activos, las funciones de marketing de producto han adquirido una importancia estratégica debido a la creciente competencia entre administradores de fondos, la expansión de vehículos de inversión especializados y la necesidad de adaptar la comunicación a distintos perfiles de clientes y jurisdicciones.
Thornburg Investment Management, con sede en Estados Unidos, es reconocida por su oferta de estrategias de renta variable, renta fija y soluciones multiactivos para inversionistas institucionales y de patrimonio privado. La llegada de Jablonski se alinea con los esfuerzos de la industria por fortalecer la comercialización global de productos y consolidar relaciones con una base de inversionistas cada vez más diversificada.
La combinación de experiencia en mercados internacionales, distribución de inversiones y atención a clientes offshore posiciona a la ejecutiva para contribuir al desarrollo de la estrategia global de marketing de productos de la firma, en un entorno donde la capacidad de comunicar diferenciadores de inversión se ha convertido en una ventaja competitiva para los administradores de activos.