Banco Mediolanum presenta su nueva sede en Sevilla

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Foto cedidaDe izquierda a derecha: Pablo Lora, Responsable de Banco Mediolanum en la Zona Sur; Luca Bosisio, Consejero Delegado de Banco Mediolanum, y Sara Doris, Vicepresidenta de Banco Mediolanum.

Banco Mediolanum continúa impulsando su crecimiento en España con la inauguración de la sede de su nueva Family Bankers’ Office (FBO) en Sevilla, ubicada en el número 4 de la avenida Menéndez Pelayo, en la emblemática Casa Ybarra, junto a los Jardines de Murillo. Según la firma, con este emplazamiento, refuerza su presencia en Andalucía y pone de manifiesto su apuesta por seguir acercando su modelo de banca y de asesoramiento personalizado a clientes y profesionales de la zona.

El evento institucional, celebrado ayer, 7 de septiembre, contó con la participación de Carlos Tusquets, presidente de Banco Mediolanum; Sara Doris, Vicepresidenta de Banco Mediolanum; Luca Bosisio, Consejero Delegado de Banco Mediolanum, y Pablo Lora, Responsable de Banco Mediolanum en la Zona Sur, además de representantes de instituciones políticas, sociales y culturales de Sevilla y de Andalucía, como José Luis Sanz, alcalde de Sevilla, y Antonio José Ramírez, delegado Territorial de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y de Universidad, Industria, Energía e Innovación en Sevilla de la Junta de Andalucía, entre otras.

Luca Bosisio, Sara Doris y Pablo Lora han destacado la importancia estratégica de esta Family Bankers’ Office dentro del plan de crecimiento de la entidad en España y, especialmente, en Andalucía, una región con un importante potencial de desarrollo para el modelo de negocio del banco.

En concreto, Luca Bosisio, consejero delegado de Banco Mediolanum, ha señalado que «desde enero de 2024 hasta junio de este año hemos aumentado en un 80% los recursos de clientes, hasta los 17.158 millones de euros, lo que demuestra el fuerte crecimiento de nuestro modelo. Pero, además, hemos sido reconocidos por séptimo año consecutivo como el banco con los clientes más satisfechos de España, según el estudio anual elaborado por la consultora Stiga. Y todo ello no es casualidad, es fruto del asesoramiento personalizado que ofrecen nuestros Family Bankers. La apertura de esta nueva Family Bankers’ Office en Sevilla, en un espacio tan especial, representa un paso más en nuestra estrategia de crecimiento en la Zona Sur”. 

Un espacio con historia que mira al futuro

La nueva Family Bankers’ Office de Banco Mediolanum se ubica en la histórica Casa Ybarra, proyectada por el arquitecto sevillano Aníbal González, autor, entre otras obras emblemáticas, de la Plaza de España.

Con más de 2.100 m² distribuidos en sótano, planta baja y dos plantas, la nueva FBO dispone de 22 despachos, 6 zonas de trabajo, 4 espacios para reuniones, dos salas de actos con capacidad de 35 personas cada una y un hall polivalente que puede acoger hasta 60 invitados. 

Todo ello en el marco de uno de los edificios más representativos de la arquitectura empresarial sevillana del siglo XX y que conserva numerosos elementos originales que reflejan su valor histórico y arquitectónico. Entre ellos, la fachada de piedra y ladrillo visto; la rica decoración de cerámica trianera, con obras pintadas a mano y con firma de M. G. Montalbán; la forja realizada por el maestro herrero sevillano Juan Miró, o el patio central presidido por una singular Rosa de los Vientos.

Modelo de asesoramiento

La elección de este edificio responde a la voluntad de Banco Mediolanum de combinar patrimonio, cercanía e innovación en un mismo espacio. La Casa Ybarra se convierte así en un punto de encuentro para clientes y profesionales de la entidad, reforzando un modelo de asesoramiento basado en las relaciones personales, la confianza y el acompañamiento a largo plazo. Desde aquí también se ofrecerá a los clientes experiencias que van más allá del asesoramiento financiero, como la organización de conferencias, encuentros, actividades culturales, showcookings y otros eventos que fomenten una relación más cercana con la entidad.

Sara Doris, vicepresidenta de Banco Mediolanum y miembro de la familia fundadora y principal accionista de la entidad, ha afirmado que «La apertura de esta Family Bankers’ Office en Sevilla refleja nuestro compromiso de seguir creciendo cerca de las personas. Después de más de 40 años desde el nacimiento de nuestro modelo, hoy seguimos demostrando que es posible combinar la solidez de un gran grupo financiero europeo con una banca cercana, personalizada y centrada en las necesidades de cada familia. Creemos que, cuanto más avanza la tecnología, más importante se vuelve la relación humana. La tecnología es clave para ofrecer mejores herramientas y un mejor servicio, pero las decisiones financieras más relevantes siguen requiriendo confianza, cercanía y acompañamiento profesional. Ese es el valor que aportan nuestros Family Bankers».

Por su parte, Pablo Lora, responsable de Banco Mediolanum en la Zona Sur, que engloba Andalucía y Extremadura, ha añadido que «para los más de 280 Family Bankers que formamos parte de la Zona Sur es un orgullo contar con este espacio emblemático como punto de encuentro con nuestros clientes. Estamos seguros de que la inauguración de esta nueva Family Bankers’ Office impulsará la presencia de la entidad en la región, nos ayudará a seguir acercando nuestro modelo a las familias andaluzas y extremeñas, y permitirá seguir sumando a los mejores profesionales del sector para hacerlo posible».

Tras creer en la IA, los inversores quieren resultados

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Los inversores quieren que las empresas demuestren que las estrategias audaces de inteligencia artificial pueden generar rentabilidad sin sacrificar la disciplina financiera. Esta es una de las principales conclusiones de la decimocuarta edición del Global Investor Survey de Boston Consulting Group (BCG), que apunta a una etapa de mayor exigencia en los mercados, marcada por unas expectativas de rentabilidad más moderadas y por una presión creciente sobre las compañías para demostrar que sus inversiones, especialmente en inteligencia artificial, pueden traducirse en resultados concretos.

Aunque la confianza de los inversores a medio plazo se mantiene intacta, la geopolítica, los tipos de interés, la política estadounidense y la incertidumbre en torno a la IA están reduciendo las expectativas de rentabilidad futura.

El estudio recoge las opiniones de 500 inversores institucionales de 16 países, que representan aproximadamente 35 billones de dólares (billions en términos estadounidenses) en activos bajo gestión. El 67% de los inversores encuestados mantiene una visión optimista sobre la evolución de los mercados durante los próximos tres años. Sin embargo, las expectativas de rentabilidad total para el accionista se han reducido hasta una media anual del 6,9%, lo que supone 0,4 puntos porcentuales menos que en 2024 y 1,4 puntos menos que en 2023.

Esta moderación refleja un entorno en el que coinciden varias fuentes de incertidumbre con creciente interdependencia. Los conflictos en Ucrania y Oriente Medio son ya uno de los tres principales factores que condicionan las perspectivas de los mercados para el 60% de los inversores. Les siguen la evolución de los tipos de interés, con un 54%; las políticas del Gobierno estadounidense, con un 49%; y el desarrollo y la regulación de la inteligencia artificial, mencionados por un 45% de los encuestados, 22 puntos porcentuales más que en 2024.

Solo el 22% cree que la IA será una fuente de diferenciación competitiva sostenible. La mayoría espera que sus beneficios se extiendan de forma generalizada o que las ventajas iniciales desaparezcan con el tiempo.

Ante este escenario, los inversores están orientando sus decisiones hacia compañías y sectores capaces de beneficiarse de tendencias estructurales y mantener una economía de negocio sólida. El 52% afirma haber aumentado su exposición a sectores respaldados por tendencias de crecimiento de largo plazo, mientras que un 50% está manteniendo mayores niveles de liquidez.

Dentro de los criterios utilizados para valorar una compañía, el crecimiento orgánico continúa siendo la principal prioridad. No obstante, aumenta la importancia del retorno sobre el capital, citado por el 33% de los encuestados, ocho puntos porcentuales más que en 2024.

La inteligencia artificial introduce una dimensión adicional en este escenario. El 87% de los inversores espera que la IA mejore de forma material los fundamentales empresariales durante los próximos dos años, especialmente a través de una mayor productividad, mejores márgenes y nuevos ingresos.

Además, más de la mitad considera que estos efectos deberían comenzar a ser visibles durante los próximos doce meses, lo que reduce el margen disponible para que las compañías continúen presentando la IA únicamente como una apuesta de futuro.

Esta confianza en el potencial de la tecnología convive, sin embargo, con una visión más crítica sobre las expectativas que ya están incorporadas en el mercado. El 56% considera que existe un exceso de optimismo en torno a la IA, mientras que el 73% anticipa que las actuales valoraciones pueden generar presión sobre la rentabilidad futura.

Asimismo, el análisis pone el foco en la capacidad de ejecución de las compañías. Aunque el 77% de los inversores evalúa de forma específica las estrategias de IA de las compañías, solo el 57% considera que estas explican adecuadamente sus planes.

Además, más del 70% muestra dudas sobre si las compañías cuentan con las capacidades técnicas y organizativas necesarias para desarrollar sus estrategias de IA.

A esto se suma una mayor vigilancia sobre el nivel de inversión y su impacto en los márgenes. Los inversores respaldan la transformación, pero no una expansión del gasto sin una línea clara hacia los retornos.

En este contexto, para generar confianza, los líderes empresariales deben explicitar sus prioridades, las concesiones que deben hacer, los hitos y los retornos esperados, especialmente en lo que respecta a la IA y a las apuestas de crecimiento a largo plazo.

La conclusión apunta, por tanto, a un cambio en las exigencias de los mercados: los inversores siguen confiando en el potencial de la inteligencia artificial y de las tendencias estructurales de crecimiento, pero demandan una mayor disciplina financiera y evidencias concretas de que las inversiones pueden convertirse en productividad, márgenes, crecimiento y rentabilidad.

DWS adoptará Deutsche Asset Management como su nueva identidad de marca global

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DWS Group ha anunciado que, con efecto a partir de principios de noviembre de 2026, adoptará Deutsche Asset Management como su nueva identidad de marca global. Según indican, la marca está diseñada para reforzar el papel de la firma como “puerta de entrada a Europa” para los inversores de todo el mundo, y pone en valor su legado alemán y europeo, al tiempo que refleja claramente sus ambiciones de crecimiento global en las distintas regiones y segmentos de clientes. Como marca paraguas global, este cambio aglutinará los servicios, la experiencia y los resultados que el grupo ofrece en todo el mundo.

En concreto, la nueva identidad de marca englobará marcas sólidas y consolidadas: DWS, para el negocio europeo de gestión activa de patrimonios privados; Xtrackers, para el negocio global de ETF y mandatos de gestión pasiva; y RREEF, para la experiencia en el sector inmobiliario estadounidense; y estará dirigida específicamente a clientes internacionales e institucionales.

Según indican, la mayoría de los nombres y marcas de productos existentes permanecerán sin cambios. A partir de noviembre, la mención “by Deutsche Asset Management” vinculará de forma más clara las marcas de producto con una plataforma global, mientras que Deutsche Asset Management se utilizará directamente para los clientes institucionales y los servicios de mercados privados.

“Con Deutsche Asset Management lanzamos una identidad global que engloba una familia de marcas sólidas y consolidadas: DWS se apoya en una trayectoria de 70 años generando alfa en la gestión activa de carteras para nuestros clientes en nuestro mercado de origen. Al centrar DWS en su propuesta principal en Alemania y en los mercados clave de Europa, reforzaremos aún más su reconocimiento e impacto. Con Xtrackers, hemos consolidado en el mercado una gran marca independiente de ETF y mandatos de gestión pasiva, que se beneficiará de formar parte de la familia Deutsche Asset Management. Y con RREEF, nos apoyamos en más de 50 años de experiencia en el sector inmobiliario en mercados clave”, apunta Stefan Hoops, CEO de DWS Group GmbH & Co. KGaA.

Y añade: “Deutsche Asset Management contará con un reconocimiento internacional inmediato y ya es una marca ampliamente conocida entre nuestros clientes institucionales de todo el mundo. Adoptarla como nuestra marca paraguas supone una señal clara para nuestros clientes: como gestora de activos global con profundas raíces europeas, que opera a gran escala y con independencia fiduciaria, estamos aquí para ayudarles a alcanzar sus objetivos a largo plazo, sobre la base de una disciplina enfocada y una experiencia global”.

Justificación estratégica y orientación al cliente

Desde la compañía señalan que este paso marca el inicio de la siguiente fase de desarrollo de la compañía, centrada en el crecimiento, la excelencia y la relevancia global. En los últimos años, DWS Group ha cumplido sus prioridades estratégicas, entre ellas un sólido desempeño operativo y el impulso de sus diversas capacidades de inversión, culminando con su incorporación al MDAX, el principal índice alemán de compañías de mediana capitalización, en marzo de 2025.

Tras completar el ciclo estratégico establecido en su Capital Markets Day de 2022, DWS inició a principios de 2026 su siguiente fase, apoyándose en su plataforma para seguir reforzando los resultados para sus clientes y el crecimiento a largo plazo, conectando sus capacidades, experiencia y resultados de inversión en todo el mundo. A comienzos de este año, DWS Group alineó aún más claramente su División de Client Coverage con los distintos segmentos de clientes y estructuró su organización de distribución en torno a los clientes de Private Wealth e Institutional Clients.

Stefan Hoops explica que “las ambiciones son internacionales, y eso exige un nuevo enfoque: una mayor presencia entre los clientes institucionales y una mayor visibilidad en regiones fuera de Alemania y Europa. Requiere una organización que adopte una visión aún más integral de las relaciones con los clientes. Una organización con una visión y un enfoque más globales. Y una organización que sea claramente reconocible para clientes y profesionales de todo el mundo. Al iniciar la siguiente fase de nuestra estrategia de crecimiento, analizamos en qué ámbitos aún no habíamos aprovechado plenamente este potencial y adoptamos las medidas necesarias para cambiarlo. La alineación de nuestra organización comercial en torno a los distintos grupos de clientes fue un paso importante en esta dirección; nuestra intención de adoptar Deutsche Asset Management es otro”.

Para los clientes e inversores, la transición a Deutsche Asset Management ofrece una identidad global clara y coherente que transmite escala y liderazgo europeo, al tiempo que refleja las ambiciones de crecimiento internacional de la firma. La marca unificada refuerza el reconocimiento en el mercado y favorece una mayor conexión entre las distintas áreas de la plataforma global de la firma, reforzando su capacidad para cumplir sus objetivos estratégicos y financieros.

Marca paraguas

Deutsche Asset Management actuará como la identidad de marca global de la firma, mientras que los nombres actuales de los productos y fondos —así como la especialización y solidez de las distintas áreas de inversión de la firma— permanecerán sin cambios. Cada marca conservará su propia identidad, carácter y experiencia, mientras que la mención «by Deutsche Asset Management» indicará que todas ellas forman parte de una única plataforma global de gestión de activos, con estándares compartidos, escala y credibilidad institucional. Para los negocios que ya operan principalmente a escala global o institucional, o que se centran en inversiones en mercados privados, se utilizará directamente Deutsche Asset Management, sin cambios en los nombres de los productos.

A partir de noviembre de 2026, la implantación de esta nueva marca paraguas global se llevará a cabo de forma gradual hasta marzo de 2027. Por el momento, la sociedad matriz mantendrá la denominación DWS Group GmbH & Co KGaA, mientras que su símbolo bursátil seguirá siendo DWS.

SIX lanza una alternativa europea de datos de mercado asequible

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SIX ha anunciado el lanzamiento de una nueva plataforma de datos que facilita y hace más accesible y asequible el acceso a los datos de mercado mediante una solución basada en API, dirigida tanto a participantes institucionales como a inversores minoristas. 

Según explican, “el servicio SIX Market Signal pone a disposición datos en tiempo real e históricos”. El servicio ya está disponible para inversores institucionales y los inversores minoristas en Suiza podrán suscribirse de forma inmediata, y están previstas futuras ampliaciones para clientes minoristas en la Unión Europea y el Reino Unido.

“Con Market Signal, SIX elimina las barreras de acceso a datos bursátiles de alta calidad en los mercados de capitales europeos. Aprovechando nuestra presencia paneuropea, permitimos a un conjunto más amplio de participantes del mercado acceder a información de precios fiable y en tiempo oportuno, facilitando la toma de decisiones fundamentadas”, indica Santiago Ximenez, Head Data & Connectivity, Exchanges, SIX.

Principales ventajas

Desde SIX comentan que para las instituciones, permite ampliar el acceso a los datos de mercado a una mayor variedad de usuarios dentro de la organización, mientras que, para los clientes minoristas, ofrece por primera vez acceso directo a datos de mercado en tiempo real provenientes de bolsas.

Según indican, el componente principal de SIX Market Signal es 1BBO, un flujo de datos de mercado paneuropeo que ofrece cobertura en tiempo real de valores en los mercados de Suiza, el Reino Unido y los 16 mercados europeos cubiertos por Aquis Exchange. 1BBO muestra los mejores precios de compra y venta en tiempo real, y se basa en datos procedentes de los libros de órdenes de SIX Swiss Exchange, BME Exchange en España, así como de los mercados del Reino Unido, la Unión Europea y Suiza de Aquis. Un acceso a los precios más rápido solo es posible mediante feeds directos, utilizados por creadores de mercado y las mesas de ejecución. “1BBO se complementa con productos de datos históricos e intradía, y se prevé que con el tiempo se agreguen más conjuntos de datos al mercado de SIX Market Signal”, señalan.

SIX Market Signal permite a las empresas ampliar el acceso a los datos de mercado más allá de la mesa de ejecución hacia otras áreas como la gestión patrimonial, el benchmarking y el cumplimiento normativo. El servicio se dirige a organizaciones que se benefician del acceso continuo a precios en tiempo real.

Para los inversores minoristas, SIX Market Signal proporciona acceso a datos de mercado de alta calidad que equilibran el coste y la velocidad para los casos de uso cotidianos de los inversores. A través de 1BBO, SIX busca contribuir a la igualdad de condiciones entre los inversores minoristas.

Los usuarios del nuevo servicio cuentan con una licencia completa para utilizar los datos proporcionados a través de API en la creación y entrenamiento de modelos de negociación y agentes de inteligencia artificial. “Esto permite a inversores minoristas, empresas fintech, bancos y brokers incorporar SIX Market Signal en una amplia variedad de casos de uso, sin condiciones restrictivas ni limitaciones complejas”, destacan.

SIX Market Signal incorpora la tecnología de viaNexus, lo que permite la distribución de datos en tiempo real, la gestión de permisos, la entrega de API en la nube y la integración en flujos de trabajo cuantitativos y de IA.

Una industria por reconstruir, 100.000 millones por movilizar: los fondos frente al petróleo venezolano

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El acuerdo petrolero alcanzado entre Estados Unidos y Venezuela puede terminar siendo mucho más que una operación energética. Si las inversiones anunciadas logran materializarse, América Latina podría estar frente al nacimiento de uno de los mayores ciclos de inversión en infraestructura energética de las últimas décadas. Y, detrás del petróleo, aparece una pregunta que interesa especialmente a los mercados financieros: ¿quién pondrá los cerca de 100.000 millones de dólares que se necesitan para reconstruir la industria venezolana?

La magnitud del desafío ayuda a dimensionar la oportunidad; el acuerdo anunciado por Washington contempla el control estadounidense de una parte de los activos asociados con 17 campos petroleros que concentran alrededor de 65.000 millones de barriles de reservas probadas. La Casa Blanca sostiene que el proyecto puede movilizar hasta 100.000 millones de dólares de inversión privada para recuperar producción e infraestructura.

No se trata, por tanto, de simplemente abrir nuevamente los pozos; en los hechos se necesita reconstruir toda una industria completa que fue devastada en la última década, con graves consecuencias económicas. Venezuela pasó de producir alrededor de 2,3 millones de barriles diarios en 2015 a apenas 498.000 barriles diarios en 2023, el año con la cifra más creíble, como consecuencia de años de desinversión, deterioro de infraestructura, sanciones y problemas operativos. La recuperación exige perforación, oleoductos, almacenamiento, mejoradores de crudo pesado, refinerías, generación eléctrica, servicios petroleros, transporte y tecnología; cada una de esas necesidades representa una clase diferente de activo financiero, en realidad el petróleo es solamente la primera capa de la oportunidad

La primera reacción de los mercados suele concentrarse en las petroleras, es lógico. Chevron ya anunció que invertirá más de 7.000 millones de dólares en sus empresas conjuntas venezolanas para prácticamente duplicar su producción hasta unos 600.000 barriles diarios durante los próximos cinco años. La compañía estima costos de producción inferiores a 20 dólares por barril en estas operaciones.

Pero, para los inversionistas institucionales el verdadero atractivo podría estar en una segunda capa porque el petróleo necesita infraestructura y la infraestructura necesita financiamiento; la reconstrucción de Venezuela puede generar demanda para empresas de servicios petroleros, ingeniería, construcción, generación y transmisión eléctrica, transporte, logística, almacenamiento y refinación.

En este contexto el Departamento de Energía estadounidense confirmó el 2 de septiembre acuerdos con Chevron, Eni y GE Vernova, destinados no solamente a incrementar la producción de hidrocarburos, sino también a modernizar la red eléctrica venezolana, eso amplía considerablemente el universo potencial de inversión, ya no se trata exclusivamente de comprar acciones de una petrolera. En realidad ahora todo lo anterior puede involucrar private equity, private credit, infraestructura, deuda corporativa, project finance, fondos de energía, fondos de mercados emergentes y eventualmente vehículos especializados en activos reales.

La gran pregunta para los fondos: ¿quién pone los 100.000 millones?

Aquí aparece probablemente la parte más interesante para la industria de asset management; la cifra de 100.000 millones de dólares no significa necesariamente que exista un cheque por ese monto esperando ser colocado, en realidad es una estimación del capital que podría requerirse durante el proceso de reconstrucción y expansión.

Pero incluso si solamente una fracción se materializa durante los primeros años, el volumen sería suficientemente grande para crear un nuevo mercado de financiamiento; el precedente más importante es que la administración estadounidense está intentando reducir el riesgo político para que sea el capital privado el que haga el trabajo pesado.

De hecho, el Departamento del Tesoro comenzó desde febrero a modificar el régimen de sanciones para permitir negociaciones y contratos contingentes relacionados con nuevas inversiones en petróleo y gas venezolano. La licencia 49A autoriza precisamente negociaciones y entrada en contratos contingentes para determinadas inversiones, se trata de una señal importante para los inversionistas.

El mensaje de Washington no parece ser que el gobierno estadounidense vaya a financiar directamente toda la reconstrucción, es más bien: crear las condiciones para que el capital privado vuelva a Venezuela. Si lo anterior es correcto, si esa es la intención del gobierno estadounidense, cambia completamente la discusión.

Private equity: el primer candidato

Uno de los segmentos que podría beneficiarse es el de private equity especializado en energía e infraestructura; la razón es sencilla: muchos de los proyectos venezolanos tendrán características que difícilmente encajan en los mercados públicos tradicionales.

Serán proyectos intensivos en capital, con horizontes largos, riesgos operativos elevados y necesidad de estructuración financiera, precisamente por eso pueden resultar atractivos para fondos que acepten iliquidez a cambio de retornos potencialmente superiores.

Axios identificó explícitamente una posible oportunidad para private equity en la reconstrucción de la industria venezolana y señaló que el tamaño potencial del proyecto podría abrir espacio también para private credit. Para los gestores de activos, esa distinción es fundamental porque los 100.000 millones no necesariamente terminarán en las bolsas, una parte importante podría pasar por mercados privados.

Private credit: posiblemente el gran beneficiario silencioso

Si la reconstrucción avanza, una parte del financiamiento podría estructurarse mediante deuda privada; ahí aparece una oportunidad especialmente interesante porque los fondos de private credit pueden financiar, entre muchas otras cosas: infraestructura petrolera; equipos y perforación; almacenamiento; oleoductos; generación eléctrica; servicios petroleros; maquinaria especializada; infraestructura logística; proyectos de refinación y procesamiento.

En lugar de esperar a que las empresas venezolanas tengan acceso pleno a los mercados internacionales de deuda, los fondos podrían prestar directamente contra proyectos, flujos de efectivo, contratos de suministro o activos específicos; es exactamente el tipo de operación que ha ayudado a convertir al private credit en una de las principales fuentes alternativas de financiamiento para proyectos intensivos en capital. En este caso, Venezuela podría representar uno de los casos más grandes —aunque también más riesgosos— de esta tendencia en América Latina; pero no todo es tan fácil

El riesgo es enorme, y eso también tiene un precio

Naturalmente, el capital no llegará únicamente porque existan 65.000 millones de barriles bajo tierra; el gran problema venezolano nunca fue la ausencia de petróleo sino la capacidad para convertir reservas en producción rentable y sostenible.

El acuerdo Washington-Caracas enfrenta cuestionamientos legales, políticos y contractuales. Reuters señaló que todavía existen dudas sobre la estructura de las asociaciones, las aprobaciones necesarias y el marco jurídico que regirá las operaciones. El Financial Times, por su parte, ha destacado las dudas sobre la legalidad del acuerdo y las diferencias entre ambas partes respecto de la duración de las concesiones. Para un administrador de activos, eso significa que el retorno esperado tendrá que compensar un riesgo país extraordinariamente elevado, pero precisamente ahí aparece la lógica de los mercados privados: a mayor riesgo y menor liquidez, mayor debe ser la rentabilidad exigida.

La pregunta será si Venezuela puede ofrecer contratos, garantías, jurisdicciones y estructuras suficientemente sólidas para que esa prima de riesgo resulte atractiva, también cambia el mapa de los mercados emergentes y hay otra consecuencia que puede interesar a los gestores globales. Durante años, Venezuela estuvo prácticamente fuera del universo tradicional de inversión latinoamericana, los grandes fondos de mercados emergentes concentraban su exposición regional en Brasil, México, Chile, Colombia, Perú y, en menor medida, Argentina.

Hoy, un regreso de Venezuela podría cambiar parcialmente esa fotografía y no necesariamente mediante acciones venezolanas —eso todavía parece lejano— sino mediante deuda, infraestructura, energía, commodities y empresas multinacionales con exposición al país.

El primer vehículo de exposición probablemente no será un ETF venezolano, sino sería una empresa estadounidense, europea o latinoamericana que tenga contratos y activos en Venezuela, ahí es donde los gestores de fondos pueden encontrar la primera vía de entrada y el acuerdo también puede modificar los flujos de capital hacia América Latina porque la dimensión regional es quizá la más interesante.

Si Venezuela logra incrementar sustancialmente su producción, podría convertirse nuevamente en un proveedor relevante de crudo para Estados Unidos y otros mercados. Reuters señala que la producción asociada con el acuerdo podría eventualmente escalar hasta 1,5 millones de barriles diarios, aunque alcanzar esa cifra dependerá de la inversión y de la reconstrucción de la infraestructura. Eso tendría implicaciones sobre: precios del petróleo, inflación, tasas de interés, monedas, balances fiscales y flujos hacia mercados emergentes.

Además, una mayor oferta de petróleo venezolano podría ejercer presión a la baja sobre los precios  internacionales en determinados escenarios, lo anterior sería positivo para países importadores de energía de América Latina, mientras que para productores como Brasil, México o Colombia, el efecto sería más complejo.

En cuanto a los fondos especializados en commodities, energía y mercados emergentes, introduciría una nueva variable en sus modelos de asignación regional.

Brasil, México y Colombia: los grandes observadores

El impacto de lo que puede suceder también podría ser regional, existen muchas posibilidades. Brasil es uno de los mayores productores petroleros de América Latina y ha atraído grandes cantidades de capital internacional, una recuperación venezolana podría aumentar la competencia regional por capital, particularmente en proyectos de petróleo y gas.

México también podría verse afectado. Una mayor oferta de crudo pesado venezolano podría modificar los flujos hacia las refinerías estadounidenses y alterar los diferenciales entre distintos tipos de petróleo; para Pemex, esto tendría especial relevancia debido a la estructura de su producción y a su relación con el mercado estadounidense.

Colombia, por su parte, tendría que observar el efecto sobre inversión, producción y precios regionales en sus finanzas. Pero existe una segunda posibilidad.

Una Venezuela nuevamente integrada a los mercados puede terminar atrayendo capital hacia América Latina en lugar de quitárselo. Si los inversionistas perciben que Washington está dispuesto a respaldar la reconstrucción venezolana, el riesgo percibido de otros activos latinoamericanos relacionados con energía e infraestructura podría reducirse.

La gran apuesta: infraestructura latinoamericana

Es así como podemos aventurar el que quizás podría ser el ángulo más poderoso para los fondos porque el caso venezolano puede ser el catalizador de una tendencia mucho mayor: la necesidad de reconstruir la infraestructura energética latinoamericana.

La Agencia Internacional de Energía considera que la seguridad energética está modificando las prioridades de inversión global y que los flujos de capital hacia energía, infraestructura y redes están adquiriendo una importancia creciente. Su informe World Energy Investment 2026 analiza precisamente la evolución de los flujos de capital y las fuentes de financiamiento para proyectos energéticos.

Venezuela sería, en ese sentido, el caso extremo pero no necesariamente el único. México, por ejemplo, necesita infraestructura eléctrica y de gas; Brasil continúa desarrollando petróleo offshore; Argentina intenta convertir Vaca Muerta en un gran polo exportador; Colombia necesita nuevas inversiones energéticas; Chile requiere infraestructura para su transición energética.

El capital requerido excede con mucho la capacidad de los presupuestos públicos y la pregunta de los próximos años será quién financiará esa infraestructura, es aquí donde aparecen los fondos y el petróleo puede ser el principio, no el final. La paradoja del acuerdo entre Washington y Caracas es que el activo más importante quizá no sean los barriles de petróleo, podría ser el capital que esos barriles consigan movilizar.

Los 65.00 millones de barriles de reservas bajo el nuevo esquema son el activo físico. Los 100,000 millones de dólares representan el capital potencial. Pero alrededor de ambos puede desarrollarse una cadena mucho mayor de financiamiento: deuda privada, infraestructura, servicios petroleros, transporte, generación eléctrica, refinación, tecnología y logística.

Por eso, para los gestores de activos, la pregunta relevante no debería ser únicamente si Venezuela volverá a producir petróleo, la pregunta es: ¿cuánto capital privado puede movilizar el regreso del petróleo venezolano y quién se quedará con los retornos de ese nuevo ciclo de inversión latinoamericano?

Si Washington consigue convertir el acuerdo en un marco creíble para atraer capital institucional, Venezuela podría pasar de ser uno de los mayores riesgos del mapa latinoamericano a convertirse en uno de los mayores laboratorios de inversión en activos reales de los mercados emergentes, aunque todavía hay una enorme distancia entre la oportunidad y la inversión ya que el propio acuerdo enfrenta incertidumbres jurídicas y políticas, y los grandes productores internacionales siguen evaluando los riesgos.

Por ahora, Chevron ha dado el primer paso con sus 7.000 millones de dólares pero el siguiente será mucho más importante y debe consistir en conseguir que los grandes fondos de infraestructura, private equity, private credit y energía crean que los contratos venezolanos pueden sobrevivir a los ciclos políticos. Si eso ocurre, los 100.000 millones de dólares dejarán de ser una cifra política para convertirse en uno de los mayores flujos potenciales de capital privado hacia América Latina en décadas.

XTB y BlackRock lanzan un videojuego de educación financiera para jóvenes

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Foto cedidaImagen de presentación de "Hasta el último Euro", de izquierda a derecha: Gabriela Guerrero, Head of Digital Wealth Iberia en BlackRock, Javier Urones, Responsable de Negocio de XTB España & Javier García, Head of Iberia Wealth Business en BlackRock

A pesar de haber crecido rodeados de decisiones financieras, desde compras online hasta ideas de inversión en redes sociales, a muchos jóvenes aún les faltan los conocimientos y la confianza necesarios para gestionar su dinero de forma eficaz. Para contribuir a superar este reto, XTB y BlackRock han desarrollado Hasta el Último Euro, un videojuego diseñado para acercar los conceptos financieros a los jóvenes mediante una experiencia de aprendizaje interactiva y atractiva. 

Según la última evaluación de competencia financiera de PISA 2022 de la OCDE, solo el 5% de los estudiantes españoles alcanza un nivel alto de competencia financiera, frente al 11% de media de la OCDE. España obtuvo 486 puntos, seis menos que en la anterior evaluación realizada en 2018. Estas cifras ponen de manifiesto un desafío claro: muchos jóvenes pueden no estar recibiendo educación financiera de una forma que les resulte relevante y atractiva. La relación de los jóvenes con el dinero comienza mucho antes de recibir su primer salario: desde su primera paga y su primera compra online hasta la decisión de sumarse o no a un viaje de fin de curso. Sin embargo, como muestran los datos, muchos afrontan esta etapa sin los conocimientos que necesitan. 

Para contribuir a afrontar este reto, la App de inversión de XTB, en colaboración con BlackRock, han desarrollado Hasta el Último Euro, un videojuego que busca responder a la siguiente pregunta: ¿Y si los jóvenes sí quisieran aprender sobre dinero, pero nadie les hubiera preguntado cómo? 

Un problema de conexión, no de interés 

El reto no reside únicamente en abarcar qué necesitan aprender los jóvenes, sino también en cómo esta formación llega a ellos. Los recursos educativos tradicionales compiten a menudo con los entornos digitales dinámicos en los que las generaciones más jóvenes pasan gran parte de su tiempo, lo que dificulta captar su atención y convertir la curiosidad en aprendizaje. 

En XTB creemos que la relación de los jóvenes con el dinero no está limitada por una falta de interés por aprender, sino por una falta de conexión. El reto detrás de este proyecto no era crear más contenido, sino abordar la educación financiera desde una perspectiva diferente, permitiendo que los jóvenes experimenten primero las decisiones financieras y comprendan después los conceptos”, afirmó Javier Urones, Responsable de Negocio de XTB España

Javier García Díaz, Director de Negocio de Gestión Patrimonial de Iberia (Iberia Wealth Business) de BlackRock, añade: “La educación financiera puede desempeñar un papel importante a la hora de ayudar a las personas a adquirir la confianza y los conocimientos necesarios para tomar decisiones financieras informadas a lo largo de su vida. A través de iniciativas como “Hasta el Último Euro” exploramos nuevas formas de hacer que los contenidos educativos sean más accesibles y atractivos para las audiencias más jóvenes, utilizando formatos que les resultan familiares y centrándonos al mismo tiempo en conceptos fundamentales como la elaboración de presupuestos, el ahorro y la planificación financiera a largo plazo”

Aprender jugando 

Hasta el Último Euro es un videojuego online gratuito para cualquier navegador y que no requiere registro. Su objetivo es ayudar a los jóvenes a comprender mejor los conceptos financieros cotidianos y a ser más conscientes de cómo las decisiones financieras pueden afectar a los resultados a largo plazo. 

Inspirado en los clásicos videojuegos de 8 bits de los años 80, los jugadores pueden elegir uno de tres personajes y tomar decisiones reales relacionadas con el ahorro, el gasto y la inversión a lo largo de un mes, explorando cómo cada decisión puede conducir a distintos resultados en un entorno simulado. El videojuego no promueve una única forma “correcta” de gestionar el dinero. En su lugar, ayuda a los jugadores a identificar su propio perfil y les invita a conocer tanto sus fortalezas como aquellos aspectos en los que pueden mejorar. 

El videojuego se complementa con un ecosistema más amplio de contenidos educativos gratuitos, que incluyen vídeos y cuestionarios diseñados para responder a las preguntas generadas durante la experiencia de juego e incrementar la capa de aprendizaje. 

De la pantalla a las aulas 

Dirigida a jóvenes de entre 14 y 30 años, la iniciativa se introducirá a lo largo del próximo curso académico a través de centros educativos y plataformas educativas, con el apoyo de sesiones impartidas por representantes de XTB y BlackRock. 

El proyecto se presenta también a los Premios Finanzas para Todos, organizados por CNMV y el Banco de España en el marco del Plan de Educación Financiera de España, una iniciativa conjunta puesta en marcha en 2008 para mejorar la toma de decisiones financieras de los ciudadanos. 

Con esta iniciativa, XTB y BlackRock buscan contribuir a facilitar el acceso de los jóvenes a la educación financiera en una etapa en la que comienzan a tomar decisiones económicas en su día a día. Al combinar contenidos educativos con experiencias de aprendizaje interactivas, la iniciativa pretende despertar la curiosidad, mejorar la comprensión y fomentar una toma de decisiones informadas. 

Eric Ollinger (Value Tree): «Tras 25 años, estamos preparados para dar el salto a la primera línea»

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Foto cedidaEric Ollinger, presidente de Value Tree.

Con motivo de la celebración del cuarto de siglo de la firma y el lanzamiento de su nueva identidad corporativa, Eric Ollinger, presidente de Value Tree, repasa los orígenes de la compañía, su visión del sector financiero, las fortalezas de la firma y las claves de su filosofía de inversión value enfocada en la generación de flujo de caja libre y la búsqueda rigurosa de valor.

¿Qué balance general hace del proyecto de Value Tree tras estos 25 años de trayectoria?

Evidentemente, muy positivo. El inicio fue difícil, sobre todo cuando vienes de otro país, porque todo tu bagaje y experiencia no funcionan como tienes pensado. Cada país es diferente y tiene sus propias dinámicas, así que lo primero que necesitas es humildad para entrar en un mercado nuevo y, en segundo lugar, trabajar mucho y acertar con el momento. En nuestro caso, iniciamos la actividad en 2001 en un momento complicado, coincidiendo con un escándalo dentro de la industria (Gescartera) y la caída de las Torres Gemelas. Tuvimos que esforzarnos mucho para hacernos conocer y merecer la confianza de unos clientes, yendo realmente uno por uno. Te aseguro que al principio he dejado dos suelas de zapatos en las aceras de Madrid buscando quién me podía lanzar la primera chispa para encender el fuego. Al inicio, nuestro trabajo ha sido picar y picar, y hoy estamos contentos de aquel trabajo que hicimos porque nos ha permitido construir una compañía muy sólida, donde cada uno se siente parte del proyecto, incluidos nuestros clientes. 

¿Qué lección ha aprendido estos 25 años que le puede servir para proyectar Value Tree al futuro?

La lección principal es que nada está adquirido nunca, que hay que seguir trabajando fuertemente de manera ordenada y no intentar saltar etapas. Quizás es la crítica que algunas personas podrían hacer: que tras 25 años tendríamos que haber crecido más rápido. Entiendo la crítica y que otros hubieran ido más rápido o comprado alguna firma para asegurar su crecimiento, pero mi forma de hacer las cosas es otra. Creo que ir de forma ordenada, aunque quizá es más lento, permite construir un proyecto más duradero y sólido. Prefiero ser consistente, centrarme en lo que realmente sabemos hacer bien, ser plenamente honesto y transparente y desde ahí ir creciendo. 

Hemos contratado a cinco personas durante los seis últimos meses y estamos en vías de contratar a otras dos personas y tenemos proyecciones de ampliar nuestro departamento Patrimonial/Fiscal. Esta compañía va creciendo y lo seguirá haciendo, pese a que muchas compañías dicen que el uso de la IA reducirá sus plantillas. Nuestra visión es que hay que adaptarse a las nuevas tecnologías, pero la parte humana sigue siendo muy importante. Una compañía es una suma de personas, si tenemos a las mejores personas en cada puesto, seremos mejor empresa. 

¿Cuáles han sido los motores de crecimiento durante estos años y cuáles serán los nuevos impulsores para la firma?

Cuando empiezas, nadie te conoce y no conoces a (casi) nadie; coges una piedra, la lanzas al agua y haces el primer círculo. Es lógico que hayamos empezado a trabajar con nuestros familiares y amigos cercanos, después los amigos y conocidos de amigos, siempre en base a recomendaciones personales de clientes satisfechos. Pero como me decía alguien en una imagen muy buena: “Una vez que has dado la vuelta a la M-30 y que estás bien preparado, tienes que pasar a la M-40”. Y es verdad.

Con lo cual, después de esto, ahora tenemos que dar otro salto a la M-40, M-50 o lo que sea; y lo haremos con ambición y trabajando mucho como siempre. Ahora somos más grandes, tenemos más medios humanos y técnicos, mejores servicios, un buen equipo de analistas y gestores con mucha experiencia, tenemos muy buenos resultados y podemos realmente pretender estar ahí en primera plana. La gestión de activos seguirá siendo siempre nuestro core business, pero hay otros servicios más personalizados, con fuerte demanda, que complementan perfectamente nuestra actividad de gestión, por los que hemos apostado seriamente.

Las grandes entidades bancarias están potenciando sus servicios para familias y altos patrimonios. ¿Cómo se posiciona Value Tree en este entorno tan competitivo?

Efectivamente, lo han hecho Caixa, BBVA, Bankinter… La gestión será siempre nuestro core business, pero pensamos constantemente en las necesidades de nuestros clientes y en como podemos aportarles un gran valor añadido En nuestro ADN está marcado que nosotros estamos para ayudar, solucionar, servir y aportar valor al cliente. Hemos creado esta compañía un poco en rebeldía a una historia antigua de clientes que tenían que adaptarse al banco, donde el banco era un centro de productos hechos. Eso ya ha pasado, pero es verdad que hemos optado siempre por la vía del servicio, huyendo de la venta masiva de productos financieros. Es otro modelo de negocio. Ahora hay que entender muy bien que estamos al servicio de nuestros clientes y que tenemos que aportarles mucho valor de manera diferencial y con una tarifa competitiva.

¿Qué objetivos y patrimonio te has marcado para los próximos años?

No nos hemos marcado ninguna cifra precisa ni objetivo cerrado. Creo que lo lógico es que al principio el crecimiento sea lento, pero en algún momento hay un punto de inflexión y estamos en este momento ahora mismo. Value Tree gestiona actualmente cerca de 1.000 millones de Euros y me gustaría que dentro de dos o tres años estemos cerca de duplicar las cifras de hoy. Con toda modestia, creo que la visión que se tiene de Value Tree en el sector es buena y que la compañía es más conocida que hace unos años. Ahora tenemos un equipo de 22 excelentes profesionales y varios servicios complementarios a la gestión que efectivamente piden los clientes con mayor patrimonio.

¿Cuál es la horquilla o perfil de cliente objetivo de Value Tree?

En realidad, no ponemos ningún otro límite que el sentido común. Los clientes son bienvenidos si entienden bien nuestra actividad de gestión alejada de la especulación cortoplacista. Esa es la regla básica. Te diría que nuestro cliente más habitual es de entre 1 y 10 millones de euros, pero gestionamos también carteras más pequeñas (generalmente por ser familiares de clientes) a quien damos toda nuestra atención, como es debido. Últimamente, hemos crecido mucho también en la parte de los clientes más grandes (individuales o grupos familiares de más de 10M€) y creo que esa es la recompensa de 25 años de esfuerzos y de crecimiento ordenado.

¿Dónde va a centrar la firma sus mayores esfuerzos a medio plazo?

En los próximos meses, vamos a completar nuestro equipo de analistas financieros y en 2027 reforzaremos los servicios complementarios, en concreto el área fiscal y patrimonial probablemente. Queremos ser muy, muy buenos a la hora de analizar una compañía porque todo lo que hacemos en el departamento de gestión tiene que ver con “valor”. Compramos y vendemos activos en base a una valoración precisa. Analizar una compañía no es solo mirar el beneficio contable, sino ir al negocio y a su generación de flujo de caja libre, que el dinero que está en el cajón de la compañía al final del año esté utilizado de manera óptima para hacer crecer la compañía. Es fundamental entender la diferencia entre valor y precio. El precio es único y está en la pantalla. Determinar el valor de una compañía requiere mucho conocimiento y rigor. Buscamos naturalmente activos de calidad muy infravalorados que se suelen encontrar cuando nos alejamos un poco de las modas y tras un gran trabajo de valoración. De todas maneras, pagar un precio razonable será siempre la primera buena decisión para cualquier inversión.

Respecto a la reconfiguración de la industria financiera con tantas operaciones corporativas, ¿hacia dónde evoluciona el sector?

AUM son las tres letras que resumen la evolución del sector. Por eso, no es de extrañar que durante los últimos años vimos tantas operaciones societarias: los grandes han comido a los medianos, los medianos a los pequeños y los más pequeños han intentado fusionarse entre ellos para poder sobrevivir.

Vamos hacia un sector cada vez más más regulado, con más costes normativos y márgenes bajo presión constantemente. Tenemos que estar bien preparados para vivir en un entorno con comisiones más bajas y la única manera será con un negocio sólido, transparente, con un alto valor añadido para nuestros clientes. Las mejores compañías saldrán reforzadas y haremos todo lo necesario para que Value Tree sea una de ellas. 

En este contexto de consolidación, Value Tree aboga por la independencia. ¿Cómo se vive este escenario cuando llaman a la puerta?

Mantener nuestra independencia es muy importante para nosotros, aunque reconozco que en los últimos años sí han llamado varias veces a nuestra puerta para ver “qué tal estábamos”.  Cumplo 60 años y, aunque es una edad alta para la media del sector, me encuentro en plena forma y orgulloso de formar parte de este gran equipo. Tengo mucha suerte. Durante los últimos años, hemos incorporado en la compañía gente joven con mucho talento, formación y experiencia para poder tomar el testigo cuando lo consideremos oportuno. Ahora bien, si mañana alguien viene con una gran idea y nos propone algo que es muy bueno para nuestros clientes y que nos hace mejores juntos, le escucharemos atentamente. Es nuestro deber.

Robeco refuerza su apuesta por los ETFs activos en el mercado offshore de Estados Unidos

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Julieta Henke y María Elena Isaza

Robeco presentó en Miami sus dos primeros ETFs activos -el Robeco 3D Global Equity UCITS ETF y el Robeco 3D Emerging Markets UCITS ETF– durante un almuerzo que reunió a más de 60 profesionales de wirehouses, bancas privadas y broker dealers de la industria offshore. La presentación estuvo a cargo de María Elena Isaza y Julieta Henke, de LarrainVial, distribuidor de Robeco en el mercado US Offshore, acompañadas por Alejandra Saldías, Head of ETF Sales, y contó con la participación de Ignacio Alcántara, Ana Curiel y Jan Sytze Mosselar, de la oficina de Nueva York de la gestora holandesa.

El encuentro se dio en un contexto de fuerte avance de los vehículos activos dentro de la industria de ETFs, un segmento que en los últimos años ha ganado terreno frente a los productos pasivos tradicionales, y en el que gestoras con trayectoria en gestión cuantitativa –como Robeco– buscan posicionarse trasladando sus capacidades de análisis a un formato cada vez más demandado por los inversores offshore.

Los ejecutivos durante el almuerzo que se realizó en Miami

Los ejecutivos durante el almuerzo que se realizó en Miami

La estrategia cuantitativa

Durante el encuentro, Sytze Mosselaar, portfolio manager, explicó el proceso de inversión del equipo cuantitativo de Robeco y destacó las oportunidades que genera el creciente peso de la inteligencia artificial en los mercados asiáticos. Los nuevos vehículos trasladan al formato ETF una estrategia con 20 años de trayectoria, que gestiona tres dimensiones –riesgo, rentabilidad y sostenibilidad– bajo un enfoque «Enhanced» que busca potenciar la exposición al índice manteniendo desviaciones limitadas.

Se trata de un desarrollo que se suma a una plataforma de ETFs activos que, en menos de 18 meses, ya alcanzó los 2.000 millones de euros (unos 2.320 millones de dólares) en activos bajo gestión, un ritmo de crecimiento que la propia gestora destaca como uno de los indicadores del interés que estos productos vienen despertando entre los inversores. Con el lanzamiento de estos dos nuevos fondos, los productos quedan disponibles específicamente para inversores del segmento offshore, ampliando así el alcance geográfico de la estrategia.

«Uno de los core strengths de Robeco»

Consultada sobre lo que más la entusiasma de los nuevos productos, Isaza puso el foco en la gestión cuantitativa de la gestora: «La gestión cuantitativa de Robeco es uno de sus core strengths y algo que hasta ahora no habíamos podido ofrecer con esta amplitud en las plataformas del mercado US Offshore. Los ETFs nos permiten incorporar esta expertise de una manera mucho más accesible para nuestros clientes«. Según explicó, el nuevo formato viene a complementar el conocimiento que los asesores financieros ya tienen de la firma: «Esto complementa muy bien las estrategias que los asesores ya conocen de Robeco, particularmente en equity fundamental y crédito. Con los Active ETFs ampliamos ese offering incorporando ahora también el expertise cuantitativa».

La ejecutiva de LarrainVial también enmarcó el lanzamiento dentro del crecimiento que atraviesa la industria de ETFs a nivel global, un fenómeno que –dijo– ninguna gestora puede permitirse ignorar: «La industria de ETFs continúa creciendo de manera significativa a nivel global, y para nosotros era fundamental participar de esa evolución. Ahora podemos hacerlo también a través de Active ETFs, combinando las ventajas de la estructura ETF con la gestión cuantitativa en las que Robeco tiene una larga trayectoria». Para Isaza, el nuevo producto es además una herramienta para profundizar el vínculo comercial con los clientes de la red offshore: «Esto nos permite profundizar la relación con nuestros clientes y posicionar a Robeco como un partner de referencia, con una oferta cada vez más amplia de soluciones y capacidades para responder a las distintas necesidades de sus portafolios», planteó.

Isaza cerró sus declaraciones con una valoración sobre el desempeño de la gestora en la construcción de esta plataforma, remarcando la velocidad con la que Robeco logró posicionarse en el segmento: «Estamos muy entusiasmados con el crecimiento que ha tenido Robeco. En apenas dos años ha logrado una importante captación de activos.  La incorporación de los Active ETFs representa un nuevo capítulo y amplía significativamente las oportunidades que podemos desarrollar con nuestros clientes».

El rol de LarrainVial como distribuidor

La alianza entre ambas firmas comenzó hace 20 años y hoy incluye a Chile, Colombia, Perú y México, con LarrainVial actuando como fuerza de ventas en los territorios offshore de EE.UU., que reorganizó sus operaciones americanas en 2023 en la entidad Robeco Americas, con sede en Nueva York, y amplió el acuerdo con LarrainVial para incluir el negocio wholesale en US Offshore y Latam, con base en Miami.

LarrainVial siguió distribuyendo los fondos de Robeco para clientes institucionales latinoamericanos como venía haciendo durante los veinte años previos. En ese mismo movimiento, María Elena Isaza y Julieta Henke —hasta entonces directoras y sales managers del negocio US Offshore y Latam de Robeco— se incorporaron a LarrainVial como managing directors, manteniendo su sede en Miami, mientras que la unificación de las actividades de Robeco en América quedó a cargo de Ignacio Alcántara, buscando eficiencia de servicio en un mercado regulado y competitivo.

El S&P MidCap 400 como opción atractiva para diversificar la exposición a Estados Unidos, según State Street

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Pixabay CC0 Public Domain

La economía estadounidense se mantiene en una posición excepcional, con un crecimiento económico sólido y una mayor resiliencia frente a las perturbaciones geopolíticas con respecto al resto del mundo desarrollado 1.  El ciclo de inversión en inteligencia artificial continúa impulsando el crecimiento del conjunto de la economía estadounidense, como refleja la previsión de un aumento anual de la inversión privada de entre el 3,6 % y el 3,9 % entre 2026 y 2028 2.

Mientras tanto, las perturbaciones geopolíticas y la desglobalización están propiciando una reorientación de la inversión de capital estadounidense hacia el mercado nacional, con un mayor énfasis en el desarrollo de capacidades manufactureras y cadenas de suministro domésticas. Estas fuerzas han generado una disparidad estructural que sigue sustentando el excepcionalísimo estadounidense y respaldando los activos domésticos de riesgo.

Sin embargo, el índice S&P 500 continúa estando muy concentrado: sus diez mayores empresas representan un peso del 36 %, con un claro predominio de los gigantes tecnológicos 3. Por tanto, los inversores pueden comenzar a inclinarse hacía una exposición más diversificada a la renta variable estadounidense, que permita acceder a los motores de crecimiento internos evitando, al mismo tiempo, múltiplos elevados.

El S&P US MidCap 400 frente al S&P 500 Equal Weight

Para mitigar el riesgo de concentración del índice S&P 500, los inversores suelen recurrir a su homólogo S&P 500 Equal-Weight. En nuestra opinión, el índice S&P MidCap 400 ofrece una alternativa atractiva, con características distintivas que hacen especialmente interesante la exposición a empresas de mediana capitalización. El índice sigue a 400 compañías estadounidenses de tamaño medio, proporcionando exposición a valores nacionales y cíclicos.

Es importante destacar que el S&P MidCap 400 está ponderado por capitalización bursátil, lo que permite ampliar la participación en el mercado, especialmente cuando ésta resulta duradera. En cambio, las estrategias equal-weight sobre el S&P 500 requieren un rebalanceo significativo, que puede implicar vender parte de las acciones con mejor comportamiento y reasignar capital hacia los valores que han mostrado un rendimiento reciente inferior.

A largo plazo, el S&P US MidCap 400 ha superado al índice S&P 500 Equal Weight,  las empresas de mediana capitalización cotizan con múltiplos precio-beneficio comparables, al tiempo que ofrecen un mayor crecimiento esperado de los beneficios empresariales. Además, el S&P US MidCap 400 proporciona una mayor exposición a compañías orientadas al mercado nacional, lo que permite a los inversores tomar ventaja de forma más directa del excepcionalismo económico estadounidense.

Estas diferencias suelen ser sutiles, pero, consideradas en conjunto, convierten al S&P US MidCap 400 en una opción atractiva para aquellos inversores que buscan participar en una ampliación del mercado de renta variable, diversificando al mismo tiempo los riesgos de concentración asociados a los “Siete Magníficos”.

Rentabilidades

El índice S&P US Midcap 400 ha superado al S&P 500 Equal Weight no solo a largo plazo, sino también desde antes del Día de la Liberación y en lo que va de año4 .

Valoraciones y crecimiento de los beneficios

Tanto el S&P US MidCap 400 como el índice S&P 500 Equal Weight se han beneficiado de una revisión al alza de sus valoraciones durante los últimos cuatro años, respaldada por el excepcionalismo económico estadounidense. Aunque ambos índices cotizan con múltiplos precio-beneficio similares, el S&P US MidCap 400 ofrece un mayor crecimiento esperado de los beneficios.

El PER a 12 meses vista corresponde al indicador BEST_PE_RATIO a 12 meses vista de Bloomberg.

Composición sectorial

El índice S&P US MidCap 400 presenta una composición sectorial más cíclica que el índice S&P 500 Equal Weight. Esto puede resultar beneficioso en un entorno de crecimiento económico resiliente y en el marco de políticas fiscales favorables. La sobreponderación más significativa corresponde al sector industrial, que representa aproximadamente un cuarto del índice. Este sector está bien posicionado para tomar ventaja de la inversión en infraestructuras dedicadas a la inteligencia artificial,las políticas fiscales favorables a la inversión de capital y el elevado gasto en defensa, factores que continúan respaldando una fortaleza generalizada en toda la base industrial estadounidense.

En cambio, el índice S&P 500 Equal Weight presenta una mayor exposición a sectores más defensivos, como Servicios Públicos, Salud y Consumo Básico. Si bien estos sectores pueden aportar cierto grado de estabilidad, una mayor asignación a industrias cíclicas puede ofrecer una participación más directa en la continuidad de la fortaleza económica estadounidense.

Además, la composición sectorial del índice S&P 500 Equal Weight viene determinada en gran medida por el número de empresas integrantes de cada sector en el índice de referencia, más que por su relevancia económica, lo que puede dar lugar a asignaciones menos representativas del conjunto de la economía estadounidense.

Composición sectorial

Fuente: FactSet  a 30 de Junio 2026. Esta información no debe considerarse una recomendación para invertir en un sector concreto ni para comprar o vender ninguno de los valores mostrados. Se desconoce si los sectores o valores mostrados serán rentables en el futuro. Debido a su enfoque limitado, la inversión sectorial tiende a ser más volátil que las inversiones diversificadas entre numerosos sectores y empresas.

Sesgo doméstico

El índice S&P US MidCap 400 genera el 72 % de sus ingresos en el mercado nacional, frente al 69 % del índice S&P 500 Equal Weight y al 58 % del índice S&P 500. Esta mayor exposición a los ingresos domésticos refuerza la sensibilidad del índice a la dinámica de crecimiento de Estados Unidos y a los factores favorables derivados de las políticas públicas.

No es una exposición de nicho

Las empresas estadounidenses de mediana capitalización no deberían ser ignoradas, no solo por sus atractivas características, sino también por el tamaño considerable de esta exposición. Con una capitalización bursátil cercana a los 4 billones de dólares, el índice S&P US MidCap 400 resulta adecuado tanto para fines tácticos como para asignaciones estratégicas a largo plazo.

Fuente: Bloomberg Finance L.P. a 30 de Junio 2026

 

Tribuna elaborada por Ana Concejero, responsable de SPDR España y responsable adjunta de SPDR Sur de Europa en State Street

 

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La gran metamorfosis de la banca latinoamericana: de foco de crisis a pilar de estabilidad

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Hace 4 décadas, e incluso un poco más atrás, hablar de bancos latinoamericanos era hablar también de crisis de deuda, inflación, devaluaciones, rescates, nacionalizaciones y quiebras, lo que caracterizaba de hecho a las mismas economías. Hoy el escenario es radicalmente distinto: el sistema bancario de la región se ha convertido en uno de los principales amortiguadores de los ciclos económicos, con mayores niveles de capitalización, liquidez, regulación y capacidad para absorber choques.

La transformación, sin embargo, tuvo un segundo componente menos visible pero igualmente profundo: el cambio en la propiedad de la banca. Los grandes bancos que hace cuatro o cinco décadas eran predominantemente estatales, familiares o de capital nacional fueron sustituidos, vendidos o integrados en grupos financieros internacionales. En varios de los mercados más grandes de América Latina, los nombres españoles, estadounidenses, canadienses y brasileños pasaron a ocupar un lugar central.

El resultado es una industria que hoy combina tres grandes modelos: bancos de capital local privado, instituciones estatales estratégicas y grandes grupos internacionales. Esa mezcla constituye uno de los cambios estructurales más importantes de las finanzas latinoamericanas.

De la banca como fuente de crisis a la banca como amortiguador

El punto de partida de esta transformación está en las crisis de los años ochenta y noventa. La crisis de deuda de 1982 colocó a buena parte de América Latina frente a un problema simultáneo de deuda soberana, inflación, devaluaciones y fragilidad bancaria. En México, por ejemplo, la crisis llevó a la nacionalización de la banca en 1982, mientras que el sistema financiero había sido debilitado por controles gubernamentales, inflación y una fuerte exposición al sector público.

Una década después, la región volvería a experimentar fuertes episodios de inestabilidad. México sufrió la crisis de 1994-95; a su vez, Argentina y otros países enfrentaron episodios de corridas bancarias y crisis cambiarias, Venezuela registró una crisis bancaria de enormes proporciones y en distintos países se produjeron intervenciones, liquidaciones y recapitalizaciones.

El Banco Mundial documentó que la crisis mexicana de 1994 encontró a un sistema bancario debilitado por una rápida expansión del crédito y una regulación y supervisión insuficientes; los costos fiscales de los programas de apoyo llegaron a estimarse entonces entre 10% y 12% del PIB, aquello obligó a cambiar las reglas del juego.

La respuesta fue una combinación de privatización, liberalización financiera, apertura al capital extranjero, fortalecimiento de los bancos centrales, mayores requerimientos de capital, nuevas reglas de administración de riesgos y sistemas de protección de depósitos. Con el tiempo, la banca dejó de ser uno de los principales amplificadores de las crisis para convertirse, en muchos casos, en un mecanismo para absorberlas; el cambio no fue exclusivamente latinoamericano, pero la región tuvo una característica particular: la modernización financiera coincidió con una profunda internacionalización de la propiedad bancaria.

El desembarco de la banca global

La apertura de aquellos años, en medio de las crisis recurrentes, permitió que los grandes bancos internacionales compraran instituciones locales, particularmente durante las décadas de 1990 y 2000; sin duda, los bancos españoles fueron protagonistas de esa expansión. Por mencionar algunos:

  • Banco Santander construyó una de las mayores plataformas bancarias de América Latina, con posiciones relevantes en México, Chile, Argentina, Brasil y otros mercados.
  • BBVA siguió una estrategia similar y convirtió a México en uno de sus mercados internacionales más importantes.
  • Los bancos canadienses también encontraron en América Latina un mercado estratégico. Scotiabank desarrolló posiciones importantes en México, Chile, Perú y otros países.

El fenómeno fue especialmente intenso en México. La banca que había sido nacionalizada en 1982 y reprivatizada posteriormente terminó dominada por grupos internacionales en algunos de sus segmentos más importantes.

Actualmente, BBVA México, Santander México, Banorte, Banamex, HSBC México y Scotiabank México forman parte del grupo de instituciones más relevantes del mercado. BBVA y Santander son filiales de grupos españoles; HSBC pertenece al grupo británico; Scotiabank es canadiense; mientras Banorte conserva capital mexicano y Banamex se encuentra en proceso de separación del control de Citigroup. S&P Global ubica a BBVA México y Banorte entre los principales bancos de América Latina por activos.

La paradoja mexicana es reveladora: uno de los sistemas bancarios más importantes de América Latina dejó de estar dominado por capital mexicano privado, aunque conserva instituciones nacionales de gran peso.

Brasil: la excepción que confirma la regla

Brasil ofrece un contraste interesante. A diferencia de otros mercados latinoamericanos, el país conserva una poderosa banca doméstica y estatal. Los gigantes del sistema son Itaú Unibanco, Banco do Brasil, Caixa Econômica Federal y Bradesco, acompañados por Santander Brasil, BTG Pactual, Nubank y otros jugadores.

De hecho, los datos de 2025 muestran que Itaú era el mayor banco de América Latina, con activos por unos 562.000 millones de dólares, seguido por Banco do Brasil, Bradesco y Caixa. Santander Brasil ocupaba el quinto lugar regional.

Brasil conserva, además, una combinación prácticamente única en la región: los tres principales bancos estatales —Banco do Brasil, Caixa y BNDES— representaban 30,7% de los activos del sistema al cierre de 2025, mientras Itaú, Bradesco y Santander Brasil concentraban 32,5% de los activos de la banca privada.

Es decir, Brasil no siguió exactamente el camino de México porque su sistema terminó siendo más competitivo entre grandes bancos nacionales, extranjeros y estatales. Esto explica también por qué Brasil pudo desarrollar instituciones financieras de escala internacional como Itaú, Bradesco y BTG Pactual, capaces de competir fuera de sus fronteras.

Argentina: capital global, banca pública y nuevos campeones locales

Argentina representa otro caso singular; el sistema mantiene un fuerte componente estatal encabezado por Banco Nación, que continúa siendo la mayor institución por activos. De acuerdo con el Banco Central de la República Argentina, en mayo de 2026 Banco Nación encabezaba el sistema, seguido por Galicia, Santander, BBVA, Macro y Banco Provincia de Buenos Aires.

Aquí se observa con claridad la coexistencia de los tres modelos: Por un lado, Banco Nación y Banco Provincia representan la tradición de banca pública; por otro, Santander y BBVA representan la internacionalización de la banca; y finalmente, Galicia y Macro muestran el surgimiento de grupos financieros privados de capital argentino con capacidad para disputar el liderazgo.

Argentina es, además, un ejemplo de cómo la propiedad bancaria puede cambiar nuevamente de dirección: después de décadas de internacionalización, algunos activos financieros han comenzado a regresar hacia grupos locales.

Chile: un sistema pequeño, sofisticado y altamente concentrado

Chile constituye quizá uno de los casos más maduros de la región. Sus principales bancos son Banco de Crédito e Inversiones (Bci), Santander Chile, BancoEstado, Banco de Chile e Itaú Chile.

A septiembre de 2025, Bci concentraba 20,5% de los activos del sistema, Santander 16,7%, BancoEstado 14,5%, Banco de Chile 13,6% e Itaú 10,5%; pero, nuevamente aparece la mezcla de capitales. Bci mantiene un claro control local ya que el grupo denominado Empresas Juan Yarur tenía 55,36% de las acciones al 30 de junio de 2026.

Santander Chile pertenece al grupo español Santander, mientras Itaú Chile forma parte del grupo brasileño Itaú Unibanco. Chile, por tanto, muestra que la internacionalización no necesariamente significa desaparición del capital local, en su caso lo que ha cambiado es la composición del ecosistema competitivo.

Colombia: campeones locales frente a los gigantes internacionales

Colombia presenta otra variante muy interesante. Los principales grupos financieros son Bancolombia, Banco de Bogotá/Grupo Aval, Davivienda, BBVA Colombia y Scotiabank Colpatria, entre otros.

Aquí sobreviven importantes grupos de capital colombiano, especialmente Bancolombia y los conglomerados asociados con Grupo Aval, mientras los españoles y canadienses también tienen posiciones relevantes. La fortaleza del sistema se refleja en sus indicadores. El FMI señaló en su evaluación de 2025 que los bancos colombianos mantenían niveles adecuados de liquidez y capitalización, con una razón de suficiencia de capital de 18,6%, activos líquidos equivalentes a 19,7% de los activos totales y provisiones equivalentes a 114% de los créditos deteriorados. Es precisamente esta evolución la que explica el cambio de percepción sobre la banca regional.

El nuevo activo estratégico: el balance bancario

Para los inversionistas institucionales, el cambio más importante quizá no sea quién posee los bancos, sino qué tan diferente es hoy el balance de esas instituciones respecto del que existía hace 30 o 40 años. La banca latinoamericana actual opera con mayores colchones de capital y liquidez, sistemas de gestión de riesgos mucho más sofisticados y supervisores que incorporaron muchas de las lecciones de las crisis anteriores.

México es un ejemplo particularmente claro. El FMI considera que su sistema bancario mantiene elevados niveles de capital y liquidez, baja morosidad y una rentabilidad sólida, mientras las pruebas de estrés muestran capacidad para resistir una desaceleración económica pronunciada.

Pero la misma tendencia puede observarse en otros mercados; el Banco Mundial señaló que la apertura a capital extranjero, la privatización, la desregulación y, sobre todo, la reforma de la regulación y supervisión contribuyeron durante las últimas décadas a que la banca latinoamericana mejorara su salud y resistencia frente a los shocks.

De bancos nacionales a plataformas financieras globales

La gran transformación, entonces, no puede resumirse en la llegada de BBVA, Santander, Scotiabank o HSBC, porque es mucho más profunda. La banca latinoamericana dejó de ser fundamentalmente una industria nacional para convertirse en una pieza de la arquitectura financiera global.

Los bancos internacionales aportaron capital, tecnología, modelos de riesgo y acceso a mercados internacionales, a cambio encontraron en América Latina mercados con elevados márgenes, poblaciones relativamente jóvenes, baja penetración financiera y oportunidades de expansión.

Pero la historia no terminó ahí porque los bancos locales también evolucionaron. Itaú se convirtió en el mayor banco de América Latina por activos; BCI mantuvo el control familiar; Bancolombia construyó una plataforma regional; Grupo Aval consolidó operaciones en Colombia y Centroamérica; Banorte se convirtió en uno de los grandes bancos mexicanos; BTG Pactual creó un gigante regional de banca de inversión, mercados y wealth management; y, por si lago faltara, al mismo tiempo aparecieron nuevos competidores digitales.

Nubank, por ejemplo, ya se encontraba entre los diez mayores bancos brasileños por activos al cierre de 2025 y se convirtió en un actor particularmente relevante en crédito al consumo y tarjetas, la transformación, por tanto, continúa.

La banca que sobrevivió a sus propias crisis

Hay una gran ironía en esta historia del sistema bancario latinoamericano; la banca latinoamericana comenzó este largo proceso como uno de los principales focos de vulnerabilidad macroeconómica. Hoy es uno de los principales mecanismos de transmisión de estabilidad, pero eso no significa que el riesgo haya desaparecido.

La concentración bancaria, la exposición a deuda soberana, los ciclos de tasas de interés, el crédito al consumo, el riesgo cambiario y la creciente competencia de fintechs siguen siendo desafíos relevantes; la diferencia fundamental es que el sistema actual tiene herramientas que prácticamente no existían cuando las crisis bancarias dominaban las economías de la región.

Para los inversionistas internacionales, esto convierte a la banca latinoamericana en algo más que un negocio defensivo, es una apuesta sobre crecimiento económico, inclusión financiera, consumo, digitalización, mercados de capitales y administración de patrimonio, esa probablemente es la verdadera metamorfosis.

Hace medio siglo, el temor era que los bancos latinoamericanos contagiaran sus problemas a las economías; hoy en cambio en buena parte de la región, la expectativa es exactamente la contraria: que bancos con balances más sólidos, capital global y capacidad tecnológica sean parte de la infraestructura que permita a esas economías resistir el siguiente shock.

La banca latinoamericana cambió de dueño, de regulación y de modelo de negocio, pero sobre todo cambió de papel: de ser parte del problema macroeconómico pasó a convertirse en parte de la estabilidad financiera de América Latina.