Foto cedidaLos co-fundadores de Xendia: Mauricio Armando (izq) y Santiago Maggi (der)
Con el objetivo de reflejar el proceso de transición que están viviendo, evolucionando a un rol más consultivo y de partnership, la wealthtech BCP Global anunció un proceso de rebranding. Esta iniciativa, indicaron en un comunicado, incluye un cambio de marca y de nombre, a Xendia.
La firma provee soluciones de inversión internacional para instituciones financieras y está viviendo una transformación en su rol. Tras años de crecimiento, consolidación y expansión regional, dejó de operar únicamente como proveedor de tecnología para asumir un rol más amplio, de partner estratégico que ayuda a instituciones financieras a diseñar, lanzar y escalar soluciones financieras globales.
El cambio de marca, aseguraron, no responde a un cambio estético, sino a la formalización de un nuevo posicionamiento. Fundada como un proveedor de tecnología, la compañía ahora se dedica a acompañar a bancos, broker-dealers, fintechs y otras instituciones en la construcción de experiencias de inversión global, a través de una infraestructura multiproducto y multicustodio.
Xendia recalcó que la evolución de marca no implica cambios en su estructura operativa, equipos ni compromisos con clientes y socios, construyendo sobre el negocio desarrollado por BCP Global.
“Nuestros clientes ya no nos veían solo como una plataforma. Nos veían como un partner tecnológico que los acompaña en decisiones complejas, en entornos regulatorios exigentes y con objetivos de crecimiento de largo plazo. Xendia es la forma correcta de nombrar y proyectar ese rol”, dijo Mauricio Armando, CEO y co-fundador de la compañía, en la nota.
“Xendia no reemplaza a BCP Global; lo eleva. Es una marca diseñada para el presente y el futuro de la industria, pero anclada en todo lo que nos permitió llegar hasta aquí”, agregó Santiago Maggi, presidente y co-fundador.
Foto cedidaJosé Antonio Kast en el seminario Latam Focus 2026 de BTG Pactual
Consolidado como uno de los eventos más importantes del calendario de la industria financiera chilena, BTG Pactual celebró su tradicional seminario Latam Focus en Chile. Y esta edición –la decimotercera– tuvo una particularidad: se convirtió en la vitrina en la que el nuevo presidente del país andino, José Antonio Kast, presentó su flamante proyecto de reactivación económica a la crème de la crème de los capitales locales.
Ante una atenta audiencia de unas mil personas, en el salón de conferencias del Hotel W de Santiago –acompañados por un número similar de personas conectadas a la señal de streaming del evento–, y a horas de firmar el proyecto de ley junto al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, el mandatario delineó la iniciativa que busca poner fin a una década de estancamiento.
Junto con críticas al manejo económico del gobierno anterior, Kast recalcó que el panorama actual está “lleno de ruido” e hizo un llamado a la industria financiera a “distinguir entre las señales y el ruido”. Además, solicitó a la audiencia de profesionales financieros e inversionistas que repatriaran los capitales que salieron de Chile, producto de que “no había certezas” en los últimos años. “Vuelvan a invertir en Chile”, pidió.
Desde la campaña presidencial del año pasado que Kast ha estado subrayando la reactivación económica como el factor crucial de su programa. “Recibimos un Chile que, en los últimos 12 años, ha estado creciendo al 2%”, dijo en su discurso, con un aumento en el desempleo, la deuda pública y la violencia.
La agenda económica de La Moneda
La iniciativa –titulada Proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social– contiene una serie de medidas, incluyendo cambios en las reglas de herencias y donaciones, una reducción de la carga tributaria, una exención temporal del IVA a la vivienda, medidas de apoyo a pymes y la reducción de plazos de aprobaciones ambientales para proyectos de inversión.
La medida estrella, dada la audiencia, es la reducción del impuesto corporativo, de 27% a 23%, junto con la creación de una garantía de invariabilidad tributaria, para promover la inversión en el país. “Tenemos que generar más certeza, menos incertidumbre, y eso va a traer crecimiento”, comentó.
Otro eje crucial del proyecto económico de la nueva administración es la “reconstrucción fiscal”. El objetivo, indicó Kast, es sanear las finanzas públicas para apoyar beneficios sociales. “Lo que estamos buscando no es un ajuste ideológico; es un ajuste real”, dijo.
El seminario de BTG también contó con una presentación de Francisco Pérez-Mackenna, ministro de Relaciones Exteriores –y ex ejecutivo clave del Grupo Luksic–, quien aseguró que su cartera estará priorizando la seguridad, el crecimiento y la construcción de confianzas en la política exterior de Chile.
En ese sentido, el secretario de Estado hizo hincapié en la importancia del capital humano. “Para impulsar el crecimiento, tenemos que atraer, formar y retener talentos”, señaló, calificando esta variable como “determinante de la productividad”.
El momento de América Latina
La porción internacional, como es tradición en el seminario, estuvo a cargo de André Esteves, Chairman de BTG Pactual. En conversación con Michael Stott, editor del Financial Times, el empresario brasileño describió un contexto relativamente favorable para América Latina, en medio de las turbulencias.
En el contexto actual, recalcó, “lo más relevante que está pasando es un reposicionamiento de los portafolios globales, fuera de Estados Unidos”. Más que los capitales desinvirtiendo en la mayor economía del mundo, lo que están observando es una mayor diversificación en los flujos nuevos.
Este contexto podría ser beneficioso para los mercados latinoamericanos, que cuenta con buenas condiciones para captar capitales. Esto, explicó, debido a que la región no tiene conflictos bélicos, tiene políticas amigables para los negocios, valorizaciones más bajas que Wall Street, commodities de todo tipo y energías de bajo costo.
“Es un buen momento para Latam”, dijo Esteves. Eso sí, más que aplicar modelos de negocios que no cuadran con la lógica latinoamericana, el profesional hizo un llamado a “exportar nuestras fortalezas” y “explorar en lo que somos buenos”.
Respecto a EE.UU., el presidente del directorio de BTG agregó que el clima global actual deja al gigante norteamericano rodeado de más incertidumbre geopolítica, con los niveles de confianza en duda y cuestionamientos sobre “qué tan lejos puede llegar la instrumentalización del dólar” en el plano internacional.
Con la tecnología abriendo el acceso a soluciones financieras de distintos tipos, abriendo nuevos mercados e impulsando la inclusión en América Latina, no sorprende que las proyecciones de la industria fintech se vean auspiciosas. Y lo inversionistas de venture capital están poniendo atención. Con la consolidación que ha tenido –con un rol protagónico de los pagos digitales y las transferencias– hasta la fecha y los nuevos vectores de crecimiento que se perfilan a futuro, el mercado está mirando de cerca la evolución del sector.
Si bien las dinámicas locales dentro de la región están marcadas por distintos factores idiosincráticos, a nivel agregado, las empresas de tecnología financiera han ido cubriendo brechas de acceso a productos financieros de distinto tipo. El resultado es una industria que alcanzó un tamaño de mercado de 15.230 millones de dólares el año pasado, según la consultora IMARC Group.
Según la firma, hay una variedad de factores impulsando el carro. Mientras que los desafíos de inclusión financiera crean una demanda de servicios digitales accesibles, los flujos de remesas requieren soluciones de transferencias que sean costo-efectivas. A esto se suma la proliferación de smartphones en América Latina y el apoyo regulatorio que las fintech han recibido en distintos países.
Considerando estas tendencias en curso y otros vectores de crecimiento, la estimación de la consultora es que la industria alcance los 54.010 millones de dólares en 2034. Entre este año y ese momento, la expectativa es que las fintech de la región crezcan a una tasa anual compuesta de 15%.
El rubro favorito del mundo venture
La tecnología financiera tiene un lugar especial en las carteras de los inversionistas de capital de riesgo, consolidándose como su sector preferido.
Un sondeo de las firmas especializadas Startuplinks y Cuantico VP, realizado a principios de este año y con la participación de 126 inversionistas latinoamericanos –incluyendo fondos de venture capital, CVCs, family offices y ángeles–, muestra que un 34,9% de los encuestados espera que su próxima inversión sea en una fintech.
Además, el rubro está atrayendo las rondas de capitalización más grande en el espacio de VC. Durante 2025, según cifras de las firmas, las compañías fintech representaron un 29% de las operaciones de financiamiento, pero captaron el 61% de los montos invertidos.
El ecosistema fintech, recalcan desde IMARC, “sigue atrayendo una inversión de capital de riesgo sustancial”, promoviendo la transformación tecnológica y las iniciativas de expansión de mercado. “La sofisticada infraestructura de pagos digitales de Brasil, la legislación a las fintech progresiva en México y la adopción de criptomonedas en Argentina dan cuenta de una variedad de sendas de innovación a lo largo de la región”, indican.
Pagos y open finance como epicentro
Si bien la industria latinoamericana de tecnología financiera ofrece una variedad de servicios –incluyendo gestión de inversiones, crowdfunding y factoring, entre otros–, un segmento se perfila como el corazón del auge de la industria: los pagos digitales y las finanzas abiertas.
Desde Fitch Ratings destacan que los pagos instantáneos y open finance se están convirtiendo en “pilares centrales” de la expansión fintech en América Latina. “Están acelerando la digitalización de pagos y facilitando el intercambio de datos a gran escala, especialmente en Brasil, que tiene el ecosistema más avanzado de la región”, señala la clasificadora de riesgo en su último reporte dedicado al rubro.
Las cifras de IMARC respaldan este diagnóstico. A 2025, los pagos y las transferencias de fondos se posicionan como el actor dominante en la esfera fintech, con una participación de mercado del 45%. Esto, aseguran, se ha visto apoyado por la demanda –incumplida por la banca tradicional– de capacidades transaccionales convenientes, accesibles y costo-efectivas.
Otro ingrediente importante es la mayor penetración de la tecnología en los hábitos financieros de las personas en la región. Datos del World Bank Group muestran que un 37% de los adultos en América Latina y el Caribe tenían una cuenta móvil en 2024 (último dato disponible). Esta cifra aumentó 15 puntos porcentuales respecto a 2021. Además, la región destaca en la proporción de compradores online que pagan de forma digital: un 27% de los adultos realiza compras en internet y un 87% utilizan medios de pagos digitales.
Los motores a futuro
Hacia delante, el desarrollo de las industrias fintech va a tomar forma según las características particulares de cada mercado de la región. Considerando que las regulaciones, dinámicas de mercados y niveles de penetración bancaria varían de país a país, el contexto será determinante para el futuro de la expansión del rubro.
“En algunos mercados, las fintech han vivido un crecimiento sólido. En otros, todavía tienen un rol limitado en aumentar la penetración del crédito, por barreras estructurales como un alto uso de efectivo y altos costos regulatorios”, indica Fitch. Estos costos, explican, “pueden limitar la diversificación de productos y la capacidad de escalar a una oferta más amplia”.
Sin embargo, eso no significa que no haya tendencias generales que están seduciendo a los latinoamericanos. Las “fintech evolucionadas” y la infraestructura financiera están dentro de los segmentos de startups que los inversionistas de VC están mirando más de cerca, según el sondeo de Startuplinks y Cuantico VP.
Específicamente, los capitales regionales están mirando con atención los neobancos B2C, la infraestructura de finanzas embebidas, la tokenización de activos reales y las fintech proveedoras de liquidez, según el estudio.
Desde IMARC, agregan las iniciativas de digitalización de pagos, las metodologías de calificación crediticia que usan datos alternativos no tradicionales y las soluciones basadas en la tecnología blockchainpara remesas como vectores de crecimiento claves hacia delante.
Duro y vehemente fue el augurio de desaparición de las Afores, y del fin de la competencia, que medios y comentaristas dieron en 2020, debido al drástico recorte de las comisiones cobradas a los afiliados al SAR. Nadie vertió flujos prospectivos o supuestos numéricos que dieran algo de sentido a la esperada catástrofe o sirvieran al menos para formar un argumento. En la estridencia, la única referencia, deficiente como sustento, fueron los porcentajes que se cargan en sistemas de pensiones de la región, obviando los bajos cargos que se aplican en EE. UU. y Europa.
Ahí se presentaba la estimación de las cifras de activos a diez años, considerando el aumento progresivo de la tasa de aportación, una rentabilidad constante y conservadora y, partir de eso, la estimación de los ingresos de las Afores, ya con la rebaja sustancial de comisiones.
Los cálculos avalaban que el crecimiento exponencial de los recursos sería mayor que el que venía dándose, impulsado además por la inclusión de nuevos trabajadores; que las administradoras estarían igualando, en aproximadamente tres y medio años, los ingresos que percibían en 2020; y que, en lo sucesivo, estarían ganando más.
Esos razonamientos y cifras fueron rechazados con dureza, aunque sin dar cuentas alternas para rebatirlos. Como si el alboroto mediático sustituyera o pudiera más que la sustancia.
Al paso del tiempo, sobraría ilustrar, por obvias, dos realidades rotundas:
Ninguna Afore ha desaparecido y no se ha acabado la competencia, tal como concluía en el análisis. A estas alturas, uno y otro fenómeno se descartan.
En algunos periodos, como en 2025, la generación de rendimientos, sustento primordial del crecimiento del ahorro, reforzó la tesis central: un régimen de inversión con peso considerable en activos de riesgo, como en Chile (arquetipo del sistema mexicano), propulsa el crecimiento exponencial de los activos, propiciando que las ganancias de las administradoras se incrementen a mayor ritmo.
Pronósticos vs hechos consumados
¿Cómo resultaron las tres suposiciones fundamentales para 2025 presentadas en aquellas notas en función de los hechos? Las estimaciones, y su comparación con la realidad, fueron hechas en pesos mexicanos. Al convertir a dólares, los números se alteran:
El pronóstico fue que los recursos del SAR rondarían los 426 mil millones de dólares, tomando el precio del dólar a $19,78. Según datos de Consar, los activos administrados por el sistema a diciembre pasado (dólar a $18,00), fueron de 461 mil millones. Si se aplica la tasa de cambio de aquel entonces, el resultado es de 420 mil millones, una diferencia de apenas 5 millones contra la estimación.
Los ingresos por comisión de las Afores alcanzarían los 1,99 mil millones. Según el regulador, las comisiones cobradas en el ejercicio sumaron 2,2 mil millones. Si mantenemos el dólar al precio de 2020, los ingresos al término de 2025 serían de 2,02 mil millones.
Y con las mismas providencias, el pronóstico de ingresos del conjunto de administradoras fue de 8,7 mil millones de dólares para el primer lustro, a partir del inicio de la fuerte reducción de comisiones. Según datos oficiales, los ingresos en el periodo sumaron 9,5 mil millones que, manteniendo el precio del dólar a $19,78,
resultarían de 8,6 mil millones.
Predicción y realidad se perciben mejor en pesos mexicanos, en la siguiente tabla. Las
estimaciones a otros periodos no fueron tan precisas, aunque sí similares.
Es claro que las administradoras, igual que el regulador, podían hacer los cálculos prospectivos, con más detalle y precisión. Presumo que los habrán hecho, pero en su caso, no fueron divulgados. Ni los medios ni comentaristas se interesaron por ello. Supongo que el trasfondo al no difundirlos (en caso de haberlos hecho) es que habrían llegado a las mismas conclusiones: no solo no iban a desaparecer, sino que a estas alturas estarían ganando tanto o más de lo que ganaban cuando el cargo anual rondaba el 1%.
La base de la competencia
El otro planteamiento en las notas apuntaba que el sentido de la competencia, como ha sido desde el inicio del sistema, seguiría siendo la rentabilidad. Aun con el esquema anterior, la diferencia de 0,23% a 0,19% que prevalecía de 2018 a 2020, entre la gestora más cara y la más barata, no era en la práctica un factor que los trabajadores sopesaran para elegir Afore. Ni siquiera una brecha más amplia. Lo expuse en diversas colaboraciones cada que se daba a conocer la nueva tabla, y opiné que no era adecuado que el regulador lo promoviese como elemento de decisión.
El ejercicio era simple e irrefutable: si el desempeño anual de la Afore cara es de 10% y el de la barata, de 9,00%, conviene estar registrado en la cara. No era suposición sino una realidad rotunda, pues la constante era que las gestoras que aplicaban mayor cargo superasen el rendimiento de las que eran las baratas. En 2025, la ventaja de unas sobre otras fue de hasta cinco puntos porcentuales. El beneficio de la rentabilidad de un solo año sería suficiente para NO traspasarse en tres o más a alguna que incluso ofreciera comisión “cero”, 0,00%. Véase: https://arturorueda.org/2026/01/19/gran-ano-para-afores-rendimientos-duplican-a-cetes/
Ya con el esquema actual de porcentajes iguales y, hasta hace poco, resultaba inadminisible que el regulador continuara presentando la comisión como decisiva para elegir Afore.
Como insufrible es ahora la nueva calamidad, que incluso los medios dan como hecho comsumado: un nuevo robo del ahorro de los trabajadores, por su destino a trenes y aeropuertos construidos por el gobierno con motivo de la Ley de Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar. Y aquí no importa que el gremio de las Afores haya aclarado las cosas. El despropósito sigue.
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Alfonso Balsera, Business Development de Selinca en PGIM, Beatriz Oreja, CFA y responsable de Private Markets Investor Relations en Indosuez Wealth Management, Jorge Schnura, President Asset & Wealth Management de Keyrock; y Jacobo Silva Sabell, Senior Portfolio Manager de Omega Capital.
Las ventas indiscriminadas en Estados Unidos de participaciones en empresas privadas del sector tecnológico han sacudido con fuerza el ecosistema de los activos alternativos, generando una ola de volatilidad que ha puesto en cuestión valoraciones, liquidez y expectativas de crecimiento. Más allá del ruido coyuntural, este episodio ha actuado como catalizador de tendencias que ya venían gestándose desde hace años en los mercados privados. Sobre este telón de fondo se desarrolló la mesa redonda “Tendencias en alternativos: evolución y oportunidades de inversión”, moderada por Alfonso Balsera, Business Development de Selinca en PGIM, y en la que participaron Beatriz Oreja, CFA y responsable de Private Markets Investor Relations en Indosuez Wealth Management; Jorge Schnura, President Asset & Wealth Management de Keyrock; y Jacobo Silva Sabell, Senior Portfolio Manager de Omega Capital. Bajo el titular “La gran consolidación de la industria de activos privados: tendencias para 2026 y más allá”, los expertos abordaron los cambios estructurales que están redefiniendo el sector en el marco del evento Funds Society Alternative Summit.
Uno de los grandes ejes de la conversación fue el cambio de paradigma en las fuentes de financiación empresarial durante las últimas dos décadas y media, marcado por una reducción significativa del número de compañías cotizadas y un auge paralelo de los mercados privados. Como subrayó Beatriz Oreja, “los mercados privados se han convertido en un mercado de crecimiento para las pequeñas compañías. Ahora una compañía tarda de 12 a 14 años antes de salir a bolsa, esa parte de captación de valor se está quedando en los mercados privados”. Este fenómeno implica que cuando una empresa finalmente accede al mercado público, lo hace con valoraciones muy elevadas: “Ahora cuando sale a bolsa, lo hace cotizando a miles de millones. Los mercados públicos se han convertido en una fuente de liquidez para los fundadores o inversores de private equity”. No obstante, Oreja también advirtió de los riesgos de este desplazamiento: “los mercados públicos tienen valor para la economía, si todo queda en la parte privada se pierde transparencia y flujo de información”, lo que podría derivar en decisiones de política económica menos precisas e incluso forzar la intervención de las autoridades.
Se difuminan los límites entre público y privado
En este contexto de transformación, uno de los fenómenos más evidentes es la progresiva difuminación de las fronteras entre mercados públicos y privados, así como entre distintos estilos de gestión. Beatriz Oreja describió una industria en plena transición, marcada por el denominado “barbell effect”: “Estamos viendo una industria en transformación… ese barbell effect beneficia a las grandes gestoras, que han visto la compresión de sus márgenes por la inversión pasiva y ahora buscan alfa en los mercados privados, donde los márgenes son mucho más elevados”. Este movimiento responde tanto a la presión sobre costes como a la necesidad de ofrecer soluciones de inversión más completas en un entorno en el que la banca privada ha incorporado los activos alternativos como parte estructural de sus carteras.
Jacobo Silva Sabell coincidió en este diagnóstico al analizar la construcción de carteras: “Cuando vemos carteras de clientes, nos hemos ido a los dos extremos, tienen una parte en gestión pasiva con bajo tracking error y otra parte en activos privados y en medio se ha quedado vacía la parte de gestión activa”. Este desplazamiento obliga a replantear el papel de la gestión activa tradicional, que, según explicó, deberá concentrar más sus posiciones para generar rentabilidadsin comprometer la liquidez: “Vamos a tener que concentrar más las posiciones de gestión activa para generar rentabilidad y liquidez sin destruir el compounding”.
La consolidación del sector aparece como una consecuencia lógica de estas dinámicas. Beatriz Oreja apuntó que “hay gestoras con costes estructurales crecientes, que se dan cuenta de que la viabilidad de su negocio no es posible si siguen siendo independientes y entonces necesitan pertenecer a un gran grupo para ser sostenibles a largo plazo”. A ello se suma la creciente importancia del acceso a datos de calidad: “Tener acceso a esa información de los mercados privados es una ventaja competitiva clave, porque la información es poder”. En este sentido, las fronteras competitivas tradicionales están desapareciendo: “Antes teníamos a un BlackRock vs Amundi por un lado y a un Blackstone vs Apollo por otro. Ahora esas fronteras se están difuminando”.
Por su parte, Jacobo Silva Sabell subrayó que esta consolidación no es un fenómeno nuevo, sino una tendencia de largo recorrido: “La consolidación lleva en marcha los últimos 15-20 años y ha estado marcada por la compresión de márgenes”. En este entorno, el experto habla de un cambio de enfoque de la beta al alfa: “Lo que está claro es que, si buscas generación de alfa, en el lado de pasivo no la vas a generar”. Sin embargo, también advirtió de los retos específicos de los mercados privados, como la dificultad de reinvertir capital en determinados ciclos: “Un problema que vemos con el mercado privado es que tienes que reinvertir el capital a las TIR actuales y hay periodos en los que no se puede invertir, no se puede mantener ese compounding”.
La tokenización, impulsora de liquidez en activos privados
El segundo gran vector de cambio analizado en la mesa fue el papel de la tecnología, y en particular de la tokenización, como herramienta para mejorar la liquidez y eficiencia de los mercados privados. Jorge Schnura habló en primer lugar de que el uso de tecnologías como blockchain puede permitir el acceso a fuentes de financiación que desincentiven la salida a bolsa de muchas compañías. Este cambio no implica sustituir los mercados públicos, sino ofrecer alternativas más flexibles: “No se debe confundir tokenización con salida a bolsa, es simplemente un mecanismo más eficiente de traspaso de acciones”.
El experto destacó durante sus intervenciones las múltiples aplicaciones prácticas de la tokenización, por ejemplo, en vehículos semilíquidos: “Para fondos evergreen que invierten en empresas que no son líquidas, mediante la tokenización es posible proveer de ventanas de liquidez mucho más cortas a tus LPs”. Éste añadió que estos activos pueden utilizarse como colateral o negociarse en mercados secundarios, ampliando las posibilidades de monetización. En esta línea, destacó el papel de los proveedores de liquidez: “Si no hay liquidez de contrapartida, de poco sirve. Ahí entran en juego market makers como nosotros”.
El desarrollo de este ecosistema está siendo impulsado tanto por la demanda institucional como por los avances tecnológicos. “Estamos viendo mucha demanda por esta tecnología y realmente pensamos que es sano, porque es una metodología mucho más ordenada”, afirmó Schnura, quien también subrayó la conexión entre tokenización e inteligencia artificial. “Los activos tokenizados son los únicos activos que una IA puede usar nativamente de forma autónoma”, lo que abre la puerta a nuevos modelos de gestión y análisis en mercados privados, especialmente en sectores intensivos en innovación donde la valoración tradicional resulta más compleja.
En conjunto, la mesa puso de relieve que los activos alternativos se encuentran en un punto de inflexión. La combinación de cambios estructurales en las fuentes de financiación, presión sobre los modelos de negocio tradicionales y disrupción tecnológica está dando lugar a un nuevo mapa competitivo, en el que la escala, el acceso a información y la capacidad de adaptación serán determinantes. La gran consolidación del sector no solo parece inevitable, sino que, según los expertos, será uno de los rasgos definitorios de la industria de cara a 2026 y más allá.
A medida que el mercado madura, la selectividad cobra más importancia que nunca.
El año pasado, el mercado secundario mundial de capital privado alcanzó un volumen de transacciones récord de 226 000 millones de dólares, lo que supone un aumento del 41 % con respecto al ya histórico 2024. Las operaciones secundarias ya no se limitan a la periferia de los mercados privados y, mientras los inversores se preparan para otro año que podría batir récords, la selectividad será fundamental, con Europa como punto destacado.
¿Otro año histórico?
La ralentización de las ofertas públicas de adquisición (OPA), que proporcionan una vía de salida de las inversiones de capital privado para los inversores (LP) y los gestores de fondos (GP), se cita como uno de los principales motores del crecimiento del mercado secundario.
Pero creemos que hay multitud de razones por las que el mercado ha madurado. Las transacciones lideradas por los GP, en las que los patrocinadores ofrecen liquidez a los inversores existentes al tiempo que mantienen la exposición a los activos, se han convertido en una característica permanente del mercado, por ejemplo.
Anteriormente consideradas soluciones de liquidez de emergencia, las transacciones «GP-leds», alcanzaron los 106 000 millones de dólares en 2025, lo que supone un aumento interanual del 49 %. Actualmente, los patrocinadores recurren cada vez más a ellos para conservar activos de alto rendimiento, reestructurar los incentivos y optimizar las estructuras de capital, lo que garantiza un suministro constante de operaciones.
Por lo tanto, incluso aunque se prevea un aumento de la actividad de las salidas a bolsa en 2026, parece que el impulso del mercado ha llegado para quedarse.
Volúmenes crecientes, pero sin sobrecalentamiento
Dado que el ritmo de actividad observado en los últimos años parece que va a continuar, algunos podrían preguntarse si el mercado se está sobrecalentando. Sin embargo, incluso con una cantidad significativa del capital disponible para inversiones en operaciones secundario, el flujo de operaciones sigue siendo muy sólido, lo que pone de manifiesto que el sector sigue estando estructuralmente infra financiado.
Además, nuestro análisis de los datos de precios disponibles tampoco apunta a un sobrecalentamiento. En muchos segmentos, los niveles de precios se mantienen, en líneas generales, en consonancia con las medias históricas, especialmente en las operaciones lideradas por socios comanditarios. Los criterios de suscripción y los procesos de due diligence también se mantienen rigurosos, con una clara distinción entre los activos de alta calidad y los de menor calidad.
Argumentos a favor de Europa
Ante la gran cantidad de operaciones entre las que elegir, los inversores deben adoptar un enfoque muy selectivo. Actualmente vemos oportunidades interesantes en el mercado secundario europeo. El mercado europeo se caracteriza por unas valoraciones de entrada más bajas, una resiliencia estructural, marcos sólidos de gobierno corporativo y una cartera cada vez mayor de activos de alta calidad.
El enfoque desmesurado en la tecnología ha demostrado ser tanto una fortaleza como una fuente de vulnerabilidad para EE.UU. En lo que respecta a la resiliencia y la diversificación, creemos que Europa ofrece una alternativa convincente, dado su enfoque en los sectores productivos de la economía, como la industria manufacturera, la sanidad, las infraestructuras y las energías limpias.
Dado que las finanzas públicas se encuentran al límite incluso en los países europeos más resistentes, el capital privado desempeñará un papel fundamental a la hora de respaldar estos sectores, mientras los gobiernos se esfuerzan por lograr una mayor autonomía, la reindustrialización y la descarbonización.
Sin embargo, la complacencia estaría fuera de lugar. Aunque Europa ofrece una amplia gama de oportunidades, su calidad y su capacidad para generar rentabilidad pueden variar. Dada la enorme magnitud y complejidad de este mercado, la experiencia y un conocimiento profundo son fundamentales: la búsqueda de operaciones debe estar respaldada por datos sólidos, una gran experiencia en estructuración y conocimientos normativos.
Madurez sin saturación
A pesar de una racha de años récord, el mercado secundario está llamado a continuar su expansión estructural, ya que se ha convertido en un ecosistema sofisticado y mediado que permite a los vendedores gestionar de forma activa y dinámica su exposición a activos privados. Desde el punto de vista del comprador, consideramos que las condiciones actuales del mercado son especialmente atractivas. A pesar del fuerte crecimiento del mercado secundario, la oferta sigue superando a la demanda, lo que mantiene unos descuentos considerables, sobre todo en las transacciones europeas.
Lejos de mermar la rentabilidad, la maduración del mercado secundario está reforzando su relevancia, eficiencia y atractivo a largo plazo para ambas partes de la operación.
Tribuna de Edouard Boscher, Head of Private Equity de Carmignac
Oportunidades de inversión en un marco de feria: así organizó SafeBrok, firma especializada en mediación y asesoramiento personalizado en seguros, ahorro e inversión, su jornada con gestoras de fondos en la Feria de Abril, con una mesa redonda –celebrada en una típica caseta del recinto ferial- en la que se habló de temáticas como la interpretación del nuevo mapa de riesgos y presión geopolítica e inflacionista, volatilidad energética e incertidumbre sobre el rumbo de los bancos centrales.
En el encuentro despuntaron ideas de inversión y también estrategias para descorrelacionar y diversificar las carteras, de la mano de representantes de Lazard (Domingo Torres y Sergio Gámez), Propifi (Julia Boanca), Creand (Daniel Alonso), Banor (Richard Hindley), Bitwise (Flavio Rossetti), La Financière del Echiquier (Francisco Lomba), GAM (Patricia López), Dunas Capital (Carlos Franco), Federated Hermes (Melanie Lange), BNY (Ulla Llama) y Exane Asset Management (Francesca Mozzati), en una sesión de análisis de mercados que combinó visión macroeconómica, lectura de coyuntura internacional y perspectivas sectoriales de inversión.
La jornada fue inaugurada por Daniel Suero Alonso, presidente y CEO de SafeBrok, que destacó la importancia de generar espacios de diálogo entre firmas con enfoques distintos en un momento en el que el mercado exige más criterio, más lectura de contexto y más capacidad de adaptación. La mesa redonda fue conducida por Eva Benítez, directora general de Inversiones de SafeBrok, encargada de guiar una conversación centrada en los factores que hoy están reordenando la toma de decisiones en inversión.
Incertidumbre y potenciales alzas de tipos en el horizonte
Sobre el análisis macro y el repaso de la actualidad de mercado, se abordaron asuntos abordados como el peso creciente de los riesgos geopolíticos en el comportamiento de los activos, la escalada del conflicto en Oriente Medio, el impacto del encarecimiento del petróleo sobre las expectativas de inflación, el papel que están jugando los aranceles en un entorno dominado por otras urgencias y el debate sobre si ha terminado definitivamente la etapa de política monetaria laxa. La conversación también puso el foco en la posibilidad de que se suspendan futuras bajadas de tipos, en el margen de actuación de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo, en la revisión de las perspectivas de crecimiento global y en la capacidad de las economías para resistir un escenario de menor crecimiento con presión inflacionaria.
En este sentido, los expertos hablaron de una incertidumbre absoluta de fondo, condicionada por la evolución de los precios de la energía y de la vivienda en Europa, mencionó Franco: “No vemos vemos bajadas de tipos por el momento”, comentó, indicando que tampoco vaticinan subidas. Para Mozzati, el mercado está esperando subidas pero no ahora en abril, sino quizá después del verano. “No sabemos nada de lo que va a acontecer, especialmente en los conflictos bélicos, la guerra solo parará si Trump decide que se acaba, pero Israel no quiere hasta que no caiga el régimen iraní”, comentó, dentro de ese marco de incertidumbre. Para Gámez, hay que distinguir entre las potenciales actuaciones de la Fed, con un mandato más centrado en el mercado laboral, y el BCE, más centrado en la inflación, en un mundo que si antes se movía a dos velocidades, ahora lo hace a muchas más, teniendo en cuenta las circunstancias de los diferentes mercados.
Sobre el impacto en la inflación que puede tener el precio del petróleo, López recordó su conexión con los eventos geopolíticos, y no siempre su correlación con las bolsas, dando importancia al paso del tiempo para poder hacer proyecciones más precisas. Sobre activos refugio como el oro, los expertos advirtieron de la pérdida -o al menos el cuestionamiento- de ese estatus tras las subidas de la última década, y la adopción de un carácter más especulativo.
Oportunidades de inversión y descorrelación
La mesa avanzó hacia una segunda parte más centrada en ideas de inversión y posicionamiento sectorial. Las gestoras coincidieron en que el mercado ha dejado atrás la idea de una normalización ordenada y automática. En su lugar, se impone una lectura más exigente del riesgo, una gestión más activa de las carteras y una mayor atención a la descorrelación, la liquidez, la flexibilidad y la selección temática de activos.
Precisamente, la búsqueda de estrategias diversificadoras y descorrelacionadoras centró gran parte de las ideas de inversión de la mesa. Entre ellas, el real estate, defendido por Boanca, con estrategias de inversión centradas en vivienda social: “En Reino Unido la vivienda puede verse afectada por la evolución de los tipos pero hay otras áreas que dependen de factores estructurales y del respaldo gubernamental. La vivienda social para mayores de 55 años tiene una alta demanda, muy por encima de la oferta: se necesitan construir hasta 50.000 viviendas y se construyen unas 5.000. Incluso algunos sectores pueden beneficiarse si hay subidas de tipos a largo plazo”, explicó.
De estrategias descorrelacionadoras, más flexibles y algunas con carácter de retorno absoluto hablaron Exane AM, Banor, Creand y Dunas. Desde la gestora francesa Exane AM, apuestan de forma clara por estrategias que descorrelacionen las carteras de renta fija y variable, y evolucionen independientemente del comportamiento del petróleo o la inflación, siempre controlando el riesgo; apuestas para las carteras no solo en entornos volátiles sino de forma permanente. Mozatti defendió su estrategia (de retorno absoluto) long-sort de mercado neutral Exane Pleiade, que funciona muy bien en años difíciles de mercado y que puede ser esencial para tener una cartera diversificada. También Daniel Alonso defendió la importancia de contar con estrategias flexibles que ofrezcan una correlación baja en entornos distintos de tipos, como su estrategia de fondo de armario, sin sustos, que ofrece estabilidad.
Desde Banor, Hindley habló de su fondo Mistral Long Short Equity, que puede encajar muy bien ofreciendo en la parte larga compañías de buena calidad, sobre todo en el segmento de medianas y pequeñas capitalizaciones, y también beneficios por el lado corto. Por su parte, en Dunas destacaron su estrategia flexible de retorno absoluto, multiactivo y multigestión, que busca siempre la preservación de capital con volatilidades muy bajas aun en estos entornos y está ofreciendo rentabilidades de Euríbor más 400 puntos básicos.
También para diversificar, desde GAM hablaron de su fondo de cat bonds o bonos catástrofe, que no está relacionado con la macroeconomía, sino solo con este tipo de eventos, como huracanes y terremotos, y ofrece altas primas -ganancias similares a las de la renta variable- pero con mayor seguridad. López destacó la poca frecuencia de esos eventos: en 15 años, el fondo solo ha tenido uno negativo (en 2022 cayó un 2,5%, con uno de los peores huracanes de los últimos seis años).
“Los mercados laterales pueden pueden ser buenos para ver si una cartera está diversificada”, también mirando a mercados como China y Europa –olvidados de la inversión pasiva-, explicaba Lomba. En el caso de LFDE, apuestan por el ecosistema espacial para aportar esa diversificación extra, con la idea de que “invertir en el ecosistema espacial no es invertir en una carrera a Marte o a la Luna sino que hay incentivos económicos. En los 80 anos mandar un kilogramo a órbita era mucho más caro que hoy y es una temática con dos catalizadores –la salida potencial a bolsa Space X y los conflictos bélicos en Rusia y Oriente Medio y la inversión en Europa y EE.UU. con el ‘golden dom’. Hablar del ecosistema espacial es hablar de economía real”, dejó claro el experto.
Y si olvidar el potencial del bitcoin: Rossetti, desde Bitwise, recordó las recientes caídas de la criptodivisa pero su capacidad diversificadora. “Es un buen momento para entrar en criptomonedas, porque han caído un 40% desde sus máximos históricos. Podemos empezar con porcentajes bajos, del 1%-2% de las carteras y hacerlo a través de ETPs que permiten un acceso sencillo, facilidad operativa, distintos niveles de exposición y, con Bitwise, almacenamiento en frío”.
Soberanía europea, movilidad y emergentes
Otras ideas sobre la mesa fueron la soberanía europea (Lazard), la movilidad y transición energética (BNY) y el potencial emergente, sobre todo en Asia (Federated Hermes). “Nuestro fondo de soberanía invierte en los cinco pilares fundamentales relacionados con la soberanía, el crecimiento y la independencia en Europa”, explicó Gámez, sectores donde también ven mayor potencial de crecimiento (energía, defensa, tecnología, infraestructuras y recursos básicos). “Viendo la incertidumbre, el control de la energía es esencial y nuestro fondo invierte mucho en el trasfondo de la transición energética: necesitamos recuperar autonomía energética y el fondo invierte en la cadena de valor, en baterías, materias primas, y temas relacionados con la automatización o drones”, comentó Llama sobre la idea propuesta de BNY.
Lange, de Federated Hermes, hizo hincapié en la oportunidad que presentan los mercados emergentes, que ofrecen mejor comportamiento en algunos casos que los desarrollados, teniendo cuidado con temas como el de los semiconductores (en la entidad están fuera de IT, lo que les ha beneficiado). Por mercados, considera que China está barata, lo que ofrece un buen momento de entrada, y apuesta fuerte por Corea, que podría ser el sustituto de la India –donde están menos posicionados-. Taiwán también está sobreponderado en el fondo, centrado en el stock picking y la selección de ideas de convicción. “Hay que estar en emergentes y Asia supone una oportunidad”, apostilló la experta.
Tras la mesa redonda, los asistentes compartieron un almuerzo en el Real de la Feria, en la caseta del Real Club Labradores, y continuaron la jornada con un espacio de networking y conversación en un entorno más distendido. Con este encuentro, SafeBrok consolida en Sevilla una cita que conecta mercado, análisis y relación directa con algunas de las firmas de gestión con las que convive el sector en un año en el que la agenda financiera vuelve a estar marcada por la cautela, la revisión de escenarios y la necesidad de interpretar rápido un entorno que cambia más deprisa que los consensos.
El conflicto en Oriente Medio domina por completo la narrativa macro esta semana. El Estrecho de Ormuz permanece cerrado, presionando los precios del petróleo —de nuevo por encima de los 100 dólares— y las expectativas de inflación globales. La incertidumbre respecto al cierre de este episodio bélico se mantiene alta.
El martes, Donald Trump publicó un mensaje en Truth Social en el que anunció la postergación indefinida del plazo del alto el fuego, que se esperaba que expirase el miércoles por la noche. Tras insistir en los últimos días en que dicho plazo no se movería, Trump volvió a mostrarse errático, eliminándolo directamente. La falta de concreción en sus planes para consolidar una tregua quedó igualmente de manifiesto al instruir a la Marina estadounidense a disparar contra barcos que intentasen colocar minas.
Como ha quedado de manifiesto durante semanas, Trump parece encontrarse en un callejón sin salida: no dispone de opciones viables para escalar la campaña militar hasta el siguiente nivel —tropas en Irán—, pero tampoco puede retirarse y defender que EE.UU haya ganado mientras el Estrecho de Ormuz permanece cerrado y el uranio enriquecido sigue enterrado, pero accesible al régimen iraní. En consecuencia, y teniendo en cuenta el fuerte desgaste de su capital político, la opción más probable parece ser impulsar algún tipo de acuerdo, aunque sea uno de mínimos que no resuelva los problemas estructurales de fondo. Todo ello consolida la percepción de consenso respecto a haber superado ya el punto de máxima tensión, tras más de dos meses de conflicto.
No obstante, el excedente de barriles almacenados en el mar y las distribuciones de reservas estratégicas de la AIE disminuyen con rapidez, y el déficit de oferta de crudo aumenta en consecuencia.
Inflación y mercado laboral: equilibrio frágil
Los acontecimientos recientes han vuelto a elevar las expectativas de inflación a doce meses, con los swaps a un año moviéndose desde el 3,13 % hasta el 3,32 %. Aunque, la perspectiva de presión en precios a largo plazo permanece cerca de su media de los últimos cinco años, el repunte de esta semana ha sido significativo.
Con todo, en la medida en que el impacto puntual del encarecimiento del crudo en las lecturas de IPC no se traduzca en presiones salariales al alza, deprimirá las rentas reales de las familias, impactará sobre el consumo y pondrá techo a la inflación. Este es el escenario más probable, con un mercado laboral en EE.UU en aparente equilibrio, que ni crea ni destruye empleo de manera clara.
En las últimas semanas han podido identificarse algunos brotes verdes que sugieren un mayor dinamismo: indicios de mejora en la demanda de trabajadores en los sectores más cíclicos, que habitualmente actúa como indicador adelantado; peticiones de subsidio de desempleo disminuyendo en intensidad; reducción respecto al año pasado del número de personas que se ven obligadas a compaginar varios empleos; recuperación con fuerza del momentum del indicador del mercado laboral de la Fed de Kansas desde los mínimos de marzo de 2025; y aumento de la demanda de trabajadores a tiempo parcial, indicador adelantado de contrataciones.
De consolidarse estas tendencias, el mercado estaría en lo correcto al descontar una Reserva Federal que, incluso ante un cierre del conflicto en Irán, sea paciente antes de volver a rebajar los tipos de interés.
Kevin Warsh y el cambio de régimen en la Fed
Otro de los focos de atención esta semana estuvo en la comparecencia de Kevin Warsh ante el Comité Bancario del Senado para su confirmación como nuevo presidente de la Reserva Federal a partir del mes próximo. Nuestra interpretación, si Warsh es finalmente confirmado —el senador Thom Tillis ha bloqueado la candidatura a la espera de que se resuelva la investigación del Departamento de Justicia contra Jerome Powell—, es que la Fed se encamina hacia un cambio de régimen más profundo de lo que el mercado descuenta actualmente.
Política monetaria: función de reacción. Tras la comparecencia, no queda claro si Warsh es “paloma” o “halcón”. Defendió que la Fed debe ser menos dependiente de las perspectivas —menos forward-looking—. Para justificar recortes futuros sin parecer sesgado por Trump, tendrá que apelar a condiciones financieras reales —diferenciales hipotecarios históricos, tipos largos elevados— en lugar de centrarse en el corto plazo.
Balance de la Fed: la lectura contrarian. Warsh criticó el QE porque “ayuda de forma desproporcionada a quienes tienen activos financieros”, pero no va a acelerar el adelgazamiento del balance (QT). La brecha entre los 6,7 billones de dólares actuales y un nivel neutral es enorme, y acelerar el QT sería deflacionario para el precio de los activos, algo contrario a los intereses de Trump. Las “nuevas herramientas” mencionadas podrían incluir, por ejemplo, operaciones selectivas en MBS para facilitar el acceso a la vivienda, un objetivo prioritario para Trump.
Guías/Forward guidance: el cambio más disruptivo. Warsh criticó el “mapa de puntos” como mecanismo que “compromete” la toma de decisiones; cuestionó las ruedas de prensa posteriores al FOMC y abrió la puerta a celebrar menos de ocho reuniones anuales. Una Fed con menos reuniones, sin dots y con menor comunicación antes y después de las juntas debería elevar la volatilidad y, en consecuencia, presionar al alza la prima por plazo implícita en la TIR de los bonos.
Objetivo de inflación: ¿preparando un cambio en la referencia? Warsh habló de un “nuevo marco de inflación” pero no se comprometió con mantener el objetivo del 2%. Mencionó repensar cómo se mide la inflación y defendió que la IA, a través de su impacto en la productividad empresarial, podría empujarla a la baja de forma estructural. Sus palabras apuntan a dos escenarios: mantener el 2% pero cambiar cómo se mide e interpreta —con referencias a métricas de mercado financiero en lugar de encuestas, y sustituyendo el PCE por indicadores más centrados en el sector servicios excluida la vivienda—, o introducir un rango de confort del 1,5–2,5%. A priori, ninguno de los dos escenarios reforzaría la credibilidad de Warsh en materia de control de inflación, y ambos serían estructuralmente positivos para el oro, los materiales básicos y las bolsas emergentes.
Goldman Sachs Asset Management ha anunciado el lanzamiento de dos nuevos fondos cotizados de gestión activa en la región EMEA: Goldman Sachs Global Credit Plus Active UCITS ETF y Goldman Sachs Global Income Bond Opportunities Active UCITS ETF.
Con estas incorporaciones, la firma continúa reforzando su posicionamiento en el mercado de ETF activos, especialmente en el segmento de renta fija, tras la expansión de su plataforma en EMEA con el lanzamiento de 13 ETFs activos durante 2025.
El ETF Goldman Sachs Global Credit Plus Active UCITS ETF (GCPA) está diseñado para ofrecer una exposición diversificada al crédito, con un enfoque principal en el mercado global de bonos corporativos con grado de inversión. La estrategia se complementa con asignaciones a high yield, deuda de mercados emergentes y sectores de activos titulizados.
Por su parte, el Goldman Sachs Global Income Bond Opportunities Active UCITS ETF (GIBO) invierte en distintos mercados y sectores de renta fija a nivel mundial, asignando capital a aquellos segmentos que presentan, según la visión de la gestora, una combinación más atractiva entre rentabilidad y riesgo en cada fase del ciclo económico y de mercado.
Ambos fondos están gestionados por el equipo de Soluciones de Renta Fija y Liquidez de Goldman Sachs Asset Management, que aplica una estrategia que combina análisis macroeconómico de arriba abajo con selección de valores de abajo arriba. Este equipo global acumula 35 años de experiencia en inversión en renta fija y administra más de 1,97 billones de dólares —a cierre de 31 de marzo de 2026— con el respaldo de 390 profesionales de inversión distribuidos en distintas regiones, sectores y mercados.
Las clases de acciones sin cobertura de ambos ETFs ya cotizan en la Bolsa de Londres y en SIX, mientras que las clases con cobertura comenzarán próximamente su cotización en la Bolsa de Londres, Deutsche Börse y Borsa Italiana. Además, los fondos serán registrados en los principales mercados de EMEA.
Brendan McCarthy, responsable global de Distribución de ETF en Goldman Sachs Asset Management, ha señalado que la demanda de ETF de renta fija sigue creciendo, especialmente en soluciones que superan las exposiciones tradicionales a índices.
“Seguimos observando una fuerte demanda de ETF de renta fija, en particular de soluciones que van más allá de las exposiciones a índices tradicionales. Apoyándonos en el impulso de nuestra plataforma activa en EMEA, estamos ampliando nuestra oferta con estrategias globales de renta e inversión en crédito, diseñadas con el objetivo de ofrecer mejores resultados a los inversores”, afirmó.
Por su parte, Kay Haigh, codirectora global de Soluciones de Renta Fija y Liquidez, destacó la importancia de ofrecer productos diferenciados en un contexto donde los inversores priorizan ingresos sostenibles y diversificación.
“A medida que los inversores priorizan la obtención de rentas sostenibles y la diversificación, nuestro objetivo es ofrecer ETF de renta fija diferenciados. Nuestro enfoque combina el análisis fundamental con una construcción de cartera flexible, con el fin de maximizar el potencial de generación de rentas y construir carteras más equilibradas y resilientes”, explicó.
Actualmente, Goldman Sachs Asset Management gestiona cerca de 240 ETF en todo el mundo y administra aproximadamente 90.000 millones de dólares en este segmento, situándose entre los diez principales proveedores globales de ETF activos.
Allfunds ha comunicado con profundo pesar el fallecimiento de Juan Alcaraz, fundador de la compañía y consejero delegado durante más de veinte años, cuya visión estratégica fue determinante para consolidar a la firma como la principal plataforma global de distribución de fondos.
Alcaraz fundó Allfunds hace más de veinticinco años y estuvo al frente de su expansión internacional en una etapa marcada por la innovación, el crecimiento sostenido y la consolidación del grupo como actor clave dentro de la industria de gestión patrimonial. Su liderazgo permitió transformar la compañía en un referente mundial dentro del sector financiero y del wealth management.
Desde la compañía destacan su capacidad de anticipación, su compromiso con el desarrollo del negocio y su permanente entusiasmo por impulsar nuevas oportunidades de crecimiento. Su papel fue decisivo en la construcción de una organización con presencia global y una posición de liderazgo dentro del mercado de distribución de fondos.
Más allá de su trayectoria empresarial, Juan Alcaraz fue reconocido por su vocación de servicio, su cercanía y su compromiso con el desarrollo profesional de quienes trabajaron junto a él. Su dedicación al talento y a la formación de nuevos profesionales dejó una huella profunda dentro de la organización.
Asimismo, Allfunds ha subrayado su implicación en el impulso de la cultura filantrópica de la compañía. Su apoyo constante a las iniciativas solidarias y su interés por fortalecer el compromiso social corporativo formaron parte esencial de su legado, siendo un ámbito que, según la firma, le generaba una especial ilusión y orgullo.
El Consejo de Administración, el equipo directivo y todos los empleados de Allfunds han trasladado sus condolencias a la familia de Juan Alcaraz, así como a todas las personas que compartieron con él su trayectoria profesional y personal. La compañía despide así a una de las figuras más influyentes en su historia y a uno de los principales impulsores de la evolución de la distribución de fondos a nivel internacional.