Cuando el dólar cae, ¿qué pasa con los portafolios de la región?

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El dólar atraviesa una etapa de debilidad que comienza a tener consecuencias cada vez más visibles sobre la administración de los portafolios globales. Y uno de los lugares donde este movimiento está adquiriendo mayor relevancia es el conjunto de mercados emergentes del continente americano.

La fotografía es contundente. El peso colombiano acumula una apreciación cercana a 19% frente al dólar en lo que va de 2026, mientras el real brasileño ronda una ganancia de alrededor de 7%, el peso mexicano se ha fortalecido cerca de 6%, el sol peruano registra una apreciación cercana a 0,5% y el peso chileno se encuentra prácticamente estable en términos acumulados, aunque con una importante recuperación desde sus mínimos recientes.

Los datos muestran, sin embargo, que no existe una sola historia cambiaria. Colombia, Brasil y México son los casos más sobresalientes, mientras que Perú y Chile presentan movimientos mucho más moderados. Bloomberg Línea reportaba a mediados de julio que el peso colombiano acumulaba una ganancia de 14,6% en 2026, seguido por el real brasileño con 6,95% y el peso mexicano con 2,64%; desde entonces, el movimiento favorable para varias de estas monedas se intensificó.

En el caso colombiano, la magnitud del movimiento es particularmente significativa: al 19 de agosto el peso acumulaba una apreciación de 19,23% en el año, según datos de Bloomberg Línea.

El peso mexicano, por su parte, cotizaba este 25 de agosto por debajo de 17 unidades por dólar. Reuters calcula que la moneda mexicana se ha apreciado cerca de 20% desde enero de 2025, aunque el avance acumulado en 2026 ronda 6%, de acuerdo con datos recientes citados por la agencia. El movimiento ha sido impulsado por la debilidad del dólar, el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos y las operaciones de carry trade.

En Brasil, la magnitud del fenómeno es todavía más reveladora si se observa un periodo más amplio. El FMI señaló en su revisión de la economía brasileña que el real se había apreciado 26% frente al dólar desde diciembre de 2024 hasta mayo de 2026, mientras que el dólar había perdido aproximadamente 8% en términos nominales efectivos. El organismo considera que el movimiento brasileño ha sido mayor que el de otras economías de la región, lo que implica que, además de la debilidad global del dólar, existen factores domésticos detrás del fortalecimiento del real.

El peso chileno ofrece una historia diferente. Bloomberg Línea mostraba al 21 de agosto un tipo de cambio de 915 pesos por dólar, con una variación acumulada de alrededor de 1,6% en el año. En Perú, el sol prácticamente no ha participado de la misma magnitud del rally: el dólar cotizaba alrededor de 3,35 soles y acumulaba una caída de apenas 0,5% en el año.

El efecto que llega directamente a los fondos

Para los administradores de fondos, la apreciación de las monedas locales cambia radicalmente la ecuación de los rendimientos. Un inversionista basado en dólares que compra un bono mexicano, una acción brasileña o deuda colombiana obtiene dos fuentes potenciales de rendimiento: el comportamiento del activo y el movimiento de la moneda.

Si el activo gana 5% y la moneda local se aprecia 10% frente al dólar, el rendimiento para un inversionista estadounidense puede superar ampliamente el 15%, antes de considerar otros efectos y la composición exacta del retorno.

El mecanismo funciona también en sentido contrario. Un fondo denominado en pesos mexicanos que invierte en acciones estadounidenses puede registrar una ganancia en dólares y, al mismo tiempo, obtener un rendimiento menor —o incluso negativo— cuando esos activos se convierten nuevamente a pesos si la moneda mexicana continúa fortaleciéndose.

Por eso, la fortaleza cambiaria está obligando a los administradores a mirar una variable que durante años podía parecer secundaria: la cobertura de divisas.

El Banco de Pagos Internacionales (BIS) ha advertido precisamente sobre este fenómeno. Cuando el dólar se deprecia, los inversionistas de economías emergentes que mantienen activos externos denominados en dólares y no tienen cobertura cambiaria pueden registrar pérdidas de valuación en moneda local. El organismo destaca que las posiciones internacionales de los inversionistas institucionales de estos mercados han crecido de manera importante y que los activos privados representan ya cerca de la mitad de los activos de portafolio externos de las economías latinoamericanas consideradas en su análisis.

Esto coloca a los fondos frente a una disyuntiva cada vez más compleja: cubrir el riesgo cambiario y renunciar a parte del potencial beneficio de una moneda que se fortalece, o mantener la exposición abierta y aceptar una mayor volatilidad.

El gran ganador: fondos que compraron activos locales

La cara positiva del fenómeno es evidente para los fondos internacionales que llegaron temprano a estos mercados. Un fondo denominado en dólares que compró deuda local colombiana, brasileña o mexicana puede beneficiarse simultáneamente de los rendimientos de los bonos y de la apreciación de la moneda.

El efecto es especialmente importante en los mercados de renta fija; los diferenciales de tasas siguen haciendo atractivas varias monedas emergentes. En Brasil, por ejemplo, la combinación de tasas internas elevadas, materias primas y condiciones externas favorables ha contribuido al fortalecimiento del real. El propio FMI concluye que el movimiento de la moneda brasileña no puede explicarse únicamente por la depreciación global del dólar.

La consecuencia es que los administradores globales pueden encontrar una especie de doble rendimiento: el carry que ofrece el bono y la ganancia cambiaria. Ese fenómeno también explica el renovado interés por las operaciones de carry trade, mediante las cuales los inversionistas toman posiciones en monedas de países con tasas relativamente elevadas financiándose en monedas de menor rendimiento.

Pero, aquí aparece la primera advertencia; el problema es que el viento puede cambiar y la apreciación de una moneda puede convertirse rápidamente en una fuente de pérdidas para un fondo si el movimiento se revierte.

El gran riesgo

El BIS ha documentado cómo los cambios en los niveles de cobertura pueden incluso amplificar los movimientos cambiarios. Cuando el dólar se debilita, los inversionistas pueden aumentar sus coberturas para proteger el valor de sus activos externos; esos ajustes pueden reforzar las presiones sobre las monedas.

Por eso, el problema no es solamente saber qué moneda está subiendo, sino determinar cuánto de esa apreciación responde a fundamentos económicos y cuánto corresponde a posiciones tácticas de inversionistas.

El caso mexicano ofrece un ejemplo ilustrativo. Reuters señala que una parte importante del reciente fortalecimiento del peso ha estado relacionada con operaciones de carry trade, lo que deja a la moneda vulnerable a una reversión si cambia el diferencial de tasas, aumenta la incertidumbre comercial o disminuye el apetito global por riesgo.

Para los fondos, esto significa que una posición que hoy mejora significativamente el rendimiento puede convertirse mañana en una fuente de volatilidad. Sin embargo, en renta variable el impacto cambiario es menos uniforme.

Una moneda fuerte puede beneficiar a las compañías que importan maquinaria, tecnología, insumos o bienes intermedios, porque reduce sus costos en moneda local, pero puede perjudicar a los grandes exportadores.

El fenómeno es particularmente importante en economías abiertas y productoras de materias primas. Una moneda excesivamente apreciada puede reducir la competitividad de las exportaciones cuando los ingresos están denominados en dólares y los costos permanecen en moneda local. Reuters ya ha identificado este efecto en México: empresas como Becle, Grupo Bimbo y Grupo Carso han enfrentado presión sobre sus resultados debido al peso fuerte.

Para un fondo de renta variable, por lo tanto, no basta con apostar por un país cuya moneda se aprecia. También es necesario seleccionar compañías capaces de beneficiarse de ese nuevo entorno cambiario.

En este sentido probablemente uno de los mayores cambios para los administradores de activos se encuentra en la renta fija. Durante buena parte del ciclo de tasas altas en Estados Unidos, el dólar fuerte y los rendimientos de los Treasuries hicieron relativamente difícil justificar una gran exposición a deuda emergente en moneda local.

La situación comienza a cambiar. Una moneda que se aprecia, combinada con tasas domésticas todavía elevadas, puede generar un perfil particularmente atractivo para los fondos globales.

Esto ayuda a explicar por qué las divisas de Brasil, Colombia y México han recibido tanta atención. En julio, Citi consideraba que la debilidad del dólar, junto con los precios de las materias primas, configuraba un entorno favorable para varias monedas de la región y destacaba especialmente a las economías andinas.

Pero los administradores tienen que distinguir entre rendimiento por tasas, rendimiento cambiario y rendimiento por precio del bono. No todos los componentes tienen la misma persistencia.

Un nuevo mapa para los portafolios

La gran consecuencia de este movimiento es que la moneda vuelve a ocupar un lugar central en la construcción de portafolios. Durante años, buena parte de los inversionistas internacionales podía concentrarse en la selección de acciones, bonos, sectores y países. Hoy, el tipo de cambio puede representar una proporción considerable del rendimiento final.

El propio MSCI ha advertido que un movimiento adverso de las monedas puede modificar de manera importante el desempeño de una inversión internacional y que la decisión de cubrir o no la exposición cambiaria es un componente fundamental de la asignación global de activos.

La situación actual crea, por tanto, una paradoja: El debilitamiento del dólar favorece a muchos activos emergentes, pero al mismo tiempo obliga a los fondos a replantear sus coberturas.

Para los fondos internacionales, las monedas fuertes pueden convertirse en un generador adicional de rendimiento. Para los fondos locales con grandes posiciones en activos estadounidenses, en cambio, representan una amenaza para los retornos cuando se traducen nuevamente a moneda doméstica.

Y para los gestores de portafolio, la conclusión es quizás la más importante: la diversificación geográfica ya no puede medirse únicamente por países y clases de activos, también debe medirse por monedas; la nueva realidad cambiaria está haciendo que una decisión que antes podía quedar relegada al área de tesorería —cubrir o no cubrir una moneda— se convierta en una decisión estratégica de inversión.

El dólar todavía conserva su papel central en las finanzas mundiales, pero su reciente debilidad está demostrando que incluso la moneda de reserva puede dejar de ser un refugio permanente para convertirse, durante un ciclo, en una fuente adicional de riesgo para los portafolios.

Y mientras el dólar pierde terreno, varios mercados emergentes están descubriendo que una moneda fuerte puede ser simultáneamente una oportunidad para atraer capital, un impulso para los rendimientos y un nuevo riesgo que los gestores tendrán que aprender a administrar.

Las firmas de inversión alternativa siguen rezagadas en la gestión de compensación y carry

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Las firmas de inversión alternativa están sub invirtiendo en la gestión de compensaciones y programas de carry en un momento en el que la competencia por atraer y retener talento especializado se intensifica, según el 2026 Alternatives Compensation & Carry Survey elaborado por Allvue Systems en colaboración con Major, Lindsey & Africa (MLA).

El informe revela una brecha creciente entre la importancia estratégica que las firmas otorgan al talento y la preparación operativa con la que cuentan para gestionar sus programas de compensación e incentivos a largo plazo. La mitad de las compañías encuestadas admite que no administra la compensación con el mismo nivel de rigor aplicado a otras funciones críticas del negocio, una situación que podría poner en riesgo la retención de profesionales experimentados.

Solo el 11% de las firmas afirma que sus capacidades de administración de carry están por delante de sus pares, pese a que los profesionales de inversión demandan cada vez mayor transparencia sobre cómo sus aportaciones se traducen en incentivos económicos.

“Este año la encuesta pone de relieve un riesgo creciente para las firmas de mercados privados. La gestión del carry y la compensación no está recibiendo la atención necesaria en un momento en que el talento es cada vez más móvil y exigente”, señaló Richard Change, responsable de FirmView en Allvue Systems.

Según Change, los gestores de activos y general partners buscan comprender la relación entre su contribución y su remuneración, y aquellas firmas que no puedan comunicarlo claramente perderán terreno frente a las que sí lo hagan. “Integrar la compensación y el carry en una visión única y transparente es un factor clave para atraer talento y mejorar el desempeño”, añadió.

Por su parte, Allison Rosner, directora gerente del área de reclutamiento de asesores internos de MLA, destacó que, en los procesos de contratación de altos ejecutivos del sector de activos alternativos, la compensación va mucho más allá del salario y el bono.

“Los candidatos evalúan cada vez más cómo las firmas estructuran, comunican y alinean los incentivos de largo plazo con el valor que ellos contribuyen a crear”, explicó Rosner.

Una brecha creciente en la experiencia del empleado

El estudio muestra que muchas firmas aún no han alcanzado el nivel de transparencia, formación y visibilidad que los empleados esperan respecto a los programas de compensación y carry.

Menos de la mitad de las compañías encuestadas proporciona estados de recompensas totales (Total Rewards Statements, TRS), documentos que consolidan información sobre salario, bonos, carry y coinversión.

Además, solo el 36% admite invertir en programas de educación y formación sobre compensación vinculada a intereses acumulados (carried interest), mientras que apenas el 24% ofrece mecanismos formales para recibir comentarios sobre sus programas de carry.

El estudio también señala que únicamente el 16% de las firmas considera la opinión de los empleados un factor relevante en las decisiones de compensación.

Otro desafío es el uso extendido del carry discrecional: el 56% de las firmas reconoce que recurre a este mecanismo en algún grado. Esto implica que, para muchos participantes, los resultados dependen en gran medida del criterio individual y no de parámetros claramente definidos, lo que puede generar dudas sobre la consistencia y equidad de las asignaciones.

Los procesos manuales y la falta de datos limitan la evolución de los programas

La investigación identifica importantes carencias operativas que dificultan la modernización de los sistemas de compensación e incentivos.

El 58% de las firmas todavía utiliza hojas de cálculo de Excel para administrar el carry, una práctica que puede limitar la capacidad de ofrecer información consolidada y actualizada a los empleados. En materia de planificación de compensaciones, solo el 18% de las compañías considera que lidera a sus competidores, mientras que más de la mitad no puede confirmar que sus prácticas estén basadas en datos. Asimismo, el 42% reconoce que no cuenta con bandas salariales claramente definidas por función o nivel profesional.

A medida que las firmas amplían la participación en programas de carry y desarrollan estructuras de compensación más complejas, estas limitaciones operativas se vuelven más difíciles de gestionar. La dependencia de procesos manuales reduce la capacidad de tomar decisiones transparentes, consistentes y fundamentadas.

La competencia por el talento marcará la evolución de los incentivos en 2026

Las firmas de inversión alternativa anticipan que varios factores seguirán condicionando sus programas de compensación y carry durante el próximo año.

Entre los principales desafíos identificados se encuentran:

  • La creciente competencia por talento entre firmas y estrategias de inversión.
  • El aumento de las expectativas de los profesionales respecto a comunicación y transparencia.
  • La dificultad para generar retornos y alinear los incentivos con el esfuerzo y los resultados obtenidos.

El informe concluye que, ante un entorno de mayor movilidad laboral y expectativas crecientes por parte de los profesionales, las firmas que mejoren sus procesos de compensación, comunicación y administración de carry tendrán una ventaja competitiva para atraer, motivar y retener talento clave.

El plan de recompra de deuda de Bessent: escaso y sin efectos a corto plazo

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El Secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, desveló en una comparecencia el lunes que el organismo podría aumentar su capacidad de compra de bonos realizando adquisiciones en mercado que podrían superar los 4.000 millones de dólares. Esta medida llega después de que el aumento de los yields reales impulsara las rentabilidades de los plazos largos de la deuda americana, un movimiento que sugiere que los mercados se muestran preocupados por la coyuntura fiscal e inflacionista.

La deuda federal total de Estados Unidos superó recientemente los 40 billones de dólares. Los expertos explican que es probable que el elevado déficit fiscal americano requiera un incremento de las emisiones de bonos del Tesoro, justo en un momento de gran competencia con las emisiones de largo plazo planeadas por parte de las grandes empresas tecnológicas.

Libby Cantrill, responsable de políticas públicas de PIMCO, recuerda que el Tesoro lleva ya un tiempo realizando esta operativa, ya que desde mayo de 2024, ha llevado a cabo recompras periódicas de bonos del Tesoro por diversas razones, principalmente “garantizar el buen funcionamiento del mercado del Tesoro comprando bonos más antiguos y menos líquidos (bonos «off-the-run») y, por lo general, re emitiendo nuevos más líquidos («on-the-run»)”. Este programa contaba con un calendario en la web del organismo. “Es evidente que el anuncio de Bessent supuso una desviación de ese enfoque regular y predecible”, señala.

Pero, teniendo en cuenta, a juicio de la experta, que este programa es “relativamente pequeño” y que “no se trata de un quantitative easing (QE)”, las recompras no alteran de forma sustancial los fundamentales. Cantill explica que los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo han aumentado por diversas razones, entre ellas un mayor crecimiento en Estados Unidos; la elevada «carga de deuda» americana; un repunte en la emisión de bonos corporativos relacionados con la inteligencia artificial y la persistente preocupación por la inflación vinculada a los costes energéticos. También señala que los rendimientos solo son elevados “si se comparan con la historia reciente y no necesariamente si se comparan con las medias a muy largo plazo”.

En resumen, Cantill concluye que si bien las recompras en el extremo largo de la curva de rendimientos puede, técnicamente, reducir los rendimientos -una mayor demanda conlleva precios más altos y rentabilidades más bajas-, la razón fundamental por la que los rendimientos de los bonos del Tesoro son más altos «no va a cambiar a corto plazo».

Foco en la reducción de los costes de financiación

Desde UBS comentan que esta medida “pone de manifiesto la importancia que el Gobierno de Estados Unidos concede a la reducción de los costes de financiación a largo plazo”. Para los inversores, según la firma, la cuestión fundamental ahora es “cómo responder, si es que hay que hacerlo, al aumento de las rentabilidades”. Su hipótesis de base sigue siendo que los rendimientos deberían descender a medida que se modere la inflación. “A más largo plazo, las iniciativas que den lugar a una represión financiera y a una reducción artificial de los rendimientos deberían ser favorables para la renta variable, mientras que el oro sería otro beneficiario de este escenario”, apunta.

Joseph Purtell, gestor de Neuberger, también pone el foco en la reducción de la inflación -y la consiguiente revisión de las expectativas sobre la política monetaria- como el factor que más contribuirá a reducir los rendimientos a largo plazo. Aunque también menciona la relevancia de una consolidación fiscal significativa, considera que esta medida “resulta más difícil a corto plazo”. Por lo tanto, sigue viendo valor en el extremo corto de la curva de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, por ejemplo, en los vencimientos de entre 2 y 5 años, que ofrecen “tanto un carry positivo como una posible revalorización del precio en caso de que la Fed mantenga los tipos estables durante el resto del año”.

Eso sí, por ahora, Purtell no cree que el nivel actual de los rendimientos sea problemático para la actividad real o las condiciones crediticias en sí misma, ya que los beneficios de este año han sido sólidos y los diferenciales se mantienen bien bajo control, aunque no estén en sus mínimos históricos. Pero matiza que una subida constante de los rendimientos, especialmente si el ajuste se produce a un ritmo rápido, aumenta el riesgo de un endurecimiento rápido de las condiciones financieras, lo que lastraría la actividad real. Con todo, no considera que esa sea la situación en este momento.

Por su parte, David A. Meier, Economist en Julius Baer, apunta que esta medida concuerda con una tendencia política general a favor de unos costes de financiación más bajos y “suscita inquietudes sobre iniciativas con motivaciones políticas destinadas a contener los tipos de interés de cara a las elecciones de mitad de legislatura”. Asimismo, admite que en otros tiempos “se habría esperado que fuera la Reserva Federal, y no el Tesoro, quien intentara “manipular” los tipos a la baja. Con todo, y de cara a las estrategias de inversión, “este acontecimiento encaja con nuestra perspectiva bajista a largo plazo respecto al dólar estadounidense”.

España, entre los mercados inmobiliarios más dinámicos de EMEA y líder del Sur de Europa

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La inversión inmobiliaria en la región EMEA (Europa, Oriente Medio y África) mantuvo un comportamiento sólido durante el primer trimestre de 2026. En un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica y unas condiciones de financiación más exigentes, los inversores reafirmaron su compromiso con el mercado, ajustando su exposición al riesgo sin abandonar la inversión, según el informe EMEA Capital Markets Snapshot Q1 2026 elaborado por Colliers.

El capital continuó dirigiéndose hacia sectores y ubicaciones con fundamentos consistentes. En este contexto, España destacó como uno de los mercados con mejor comportamiento de la región, respaldada por una actividad inversora sólida en los segmentos de living, retail y hoteles.

Luke Dawson, Head of Global Capital Markets de Colliers, señala: “ Lo que ha definido este trimestre no ha sido la cautela, sino el compromiso. El capital sigue muy presente en el mercado y los inversores están cada vez más dispuestos a dirigir capital allí donde los fundamentos son sólidos. Esta voluntad de invertir, incluso en un entorno incierto, es una señal positiva para la siguiente fase del ciclo inmobiliario en EMEA”.

Sectores con mayor atractivo inversor

La inversión se concentró principalmente en activos capaces de ofrecer estabilidad de ingresos y visibilidad a largo plazo. El segmento living volvió a liderar la actividad, impulsado por la demanda estructural de vivienda multifamiliar, build to rent y residencias de estudiantes, con un interés creciente por operaciones de escala.

En EMEA el sector industrial y logístico mantuvo su atractivo para los inversores, en unos niveles de oferta limitados y una demanda que continúa superando al stock disponible, lo que contribuye a sostener los valores en las ubicaciones consolidadas.

Por su parte, el retail y los hoteles registraron un interés más selectivo, centrado en formatos defensivos y en mercados turísticos con un comportamiento estructuralmente sólido, un contexto en el que España volvió a situarse entre los destinos más atractivos.

España, entre los mercados más dinámicos de EMEA y líder en el Sur de Europa

El desempeño de los mercados inmobiliarios en EMEA fue desigual, pero activo. España se posicionó entre los mercados más dinámicos del trimestre y lideró la inversión en los mercados del sur de Europa, apoyada en la fortaleza del living y en el buen tono del retail y los hoteles.

Italia y varios países nórdicos mantuvieron un ritmo estable, mientras que Polonia registró su mejor resultado trimestral desde 2022. En Reino Unido, la actividad mostró una recuperación hacia el final del trimestre, mientras que Francia continuó condicionada por las condiciones de financiación y los ajustes de precios.

Damian Harrington, Head of Global Research de Colliers, explica: “ Estamos ante un mercado que se adapta y sigue funcionando. Los inversores están ajustando el riesgo, no retirándose. El capital sigue centrado en living, industrial y logístico, data centres y activos prime en ciudades donde la liquidez es mayor”.

Perspectivas de mercado

De cara al segundo trimestre de 2026, Colliers prevé que la inversión inmobiliaria mantenga un tono estable, sin una aceleración clara ni un deterioro significativo de la actividad. El mercado seguirá siendo transaccional, con negociación de precios y ajustes selectivos a nivel de activo, en un contexto de capital que aún necesita desplegarse.

No se anticipa una caída brusca del volumen, pero tampoco un repunte generalizado, dada la cautela por inflación, tipos y riesgos geopolíticos. La liquidez seguirá concentrándose en los mercados core y en sectores con fundamentales sólidos, mayor visibilidad de ingresos y oferta limitada.

Edmond de Rothschild AM nombra a un nuevo CIO y codirector del área de renta variable

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Foto cedidaAlain Krief, director global de inversiones (izquierda) y Charles Lilford, codirector del área de renta variable y gestor sénior de la estrategia Big Data.

Alain Krief ha sido nombrado director global de inversiones (Global Chief Investment Officer, CIO) con efecto a partir del 24 de agosto. Está basado en París y reportará a Christophe Caspar, Global CEO de Edmond de Rothschild Asset Management.

Según explican desde la entidad, Alain cuenta con más de 30 años de experiencia en los mercados de renta fija y crédito. Fue nombrado director global de renta fija de Edmond de Rothschild AM en 2019, cargo desde el que ha dirigido un equipo de 15 profesionales y gestionado activos por valor de 12.000 millones de euros. Entre 2012 y 2019 desempeñó una función similar en Oddo BHF Asset Management.

Anteriormente, fue director global de crédito en BNP Paribas Asset Management (Fischer Francis Trees & Watts). También ha ocupado diversos puestos de responsabilidad en el ámbito de la deuda corporativa de high yield europea en Crédit Agricole Asset Management (Amundi) y Crédit Lyonnais Asset Management. Alain se graduó en 1989 en la Escuela Nacional Superior de Ingeniería de Caen (ENSI Caen) y posee un DEA (Diploma de Estudios Avanzados) en Inteligencia Artificial por la Universidad de Caen.

El equipo de inversión en activos líquidos de Edmond de Rothschild AM cuenta con 82 profesionales especializados en renta fija (crédito y deuda soberana), renta variable cotizada y estrategias multiactivo y de overlay, con un volumen total de activos bajo gestión superior a 60.000 millones de euros, invertidos a través de fondos y mandatos.

Nuevo codirector de renta variable

Por otro lado, Edmond de Rothschild AM ha realizado un segundo nombramiento de alto nivel, esta vez en su equipo de renta variable, con la incorporación de Charles Lilford como codirector del área de renta variable y gestor sénior de la estrategia Big Data, junto a Xiadong Bao. Con efecto a partir del 28 de septiembre, Charles estará basado en París y reportará a Alain Krief, Global CIO en Edmond de Rothschild Asset Management.

Con más de 20 años de experiencia en gestión de activos y mercados de capitales, la especialidad de Lilford es la identificación de compañías ganadoras en una amplia variedad de sectores, entre ellos energía y suministro eléctrico, industriales y, especialmente, el sector tecnológico.

Antes de incorporarse a Edmond de Rothschild Asset Management, trabajó durante diez años en BlackRock, dentro del equipo de Sector & Thematics, donde gestionó los fondos insignia BGF Sustainable Energy Fund y Future of Transport Fund. Asimismo, ha desempeñado los cargos de gestor de inversiones en capital riesgo e infraestructuras en Treïs Partners LLP y de asociado en Dresdner Kleinwort. Inició su carrera profesional como analista en Fieldstone Private Capital Group.

Lilford es licenciado en Business Science por la Universidad de Ciudad del Cabo (University of Cape Town) y ha completado diversos programas de certificación profesional en Administración de Empresas, Innovación Energética y Tecnologías Emergentes y Modelización Financiera.

Lanzada en 2015, la estrategia Big Data de Edmond de Rothschild AM es una de las estrategias insignia de la gestora, con 3.400 millones de euros en activos bajo gestión. Clasificada como Artículo 8 según la normativa europea SFDR, la estrategia invierte en compañías internacionales situadas en el centro de la revolución de los datos, abarcando todos los sectores de actividad. Charles Lilford y Xiadong Bao compartirán la dirección de la estrategia Big Data como cogestores principales.

Christophe Caspar, CEO de Edmond de Rothschild Asset Management, comentó: “Estamos encantados de contar con Alain como nuestro nuevo director de inversiones (CIO). Sus capacidades de liderazgo y su sólida trayectoria en gestión de inversiones lo convierten en la elección natural para este puesto. Asimismo, nos complace dar la bienvenida a Charles a la firma. Su impresionante historial en la selección de valores mediante análisis fundamental (bottom-up), su reconocida experiencia en inversión temática y su enfoque de inversión de alta convicción aportarán un gran valor a nuestra estrategia Big Data, reforzarán aún más nuestra franquicia de renta variable y resultarán de gran utilidad para nuestros clientes”.

Marcelo Hernández se incorpora a Banamex como director general de seguros y pensiones

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Grupo Financiero Banamez anunció que como parte de su estrategia para fortalecer su propuesta de valor, continuar ofreciendo productos de excelencia y ofrecer servicios de banca universal a sus clientes, Marcelo Hernández se incorporará como Director General de Seguros y Pensiones Banamex, a partir del 1 de septiembre próximo.

Desde esta posición, Marcelo Hernández estará al frente de la estrategia y operación de los negocios de Seguros y Pensiones, con el mandato de impulsar su crecimiento rentable y sostenible, fortalecer su propuesta de valor e innovación y profundizar la integración entre las capacidades de banca y seguros en beneficio de los clientes.

Entre sus principales responsabilidades estará consolidar la visión estratégica de ambas compañías, fortalecer las capacidades comerciales y potenciar la colaboración con Chubb, socio estratégico de negocio de Banamex. Asimismo, encabezará iniciativas orientadas a acelerar la transformación de la organización, en un entorno de innovación, colaboración y excelencia operativa.

Su incorporación representa un paso relevante en la consolidación de Seguros y Pensiones Banamex como un componente estratégico de la visión de Grupo Financiero Banamex para consolidar servicios de banca universal, al ampliar las capacidades de atención y acompañamiento de los clientes a lo largo de las distintas etapas de su vida.

“La llegada de Marcelo Hernández fortalece de manera significativa nuestras capacidades en un negocio estratégico para Banamex. Su amplia experiencia en la industria aseguradora, su visión de transformación y su trayectoria al frente de organizaciones de gran escala serán fundamentales para impulsar el crecimiento rentable de nuestros negocios de Seguros y Pensiones. Estamos convencidos de que su liderazgo contribuirá a construir una organización cada vez más ágil, innovadora y con una visión centrada en nuestros clientes, la innovación y la generación de valor sostenible”, expresó Edgardo del Rincón, director general de Grupo Financiero Banamex.

Marcelo Hernández cuenta con más de 35 años de experiencia en la industria aseguradora, durante los cuales ha liderado organizaciones de gran escala y desarrollado estrategias enfocadas en crecimiento, rentabilidad y transformación de negocios.

Antes de incorporarse a Banamex, se desempeñó como Presidente y Director General de HSBC Seguros México, donde encabezó una transformación organizacional que contribuyó a fortalecer la posición competitiva de la compañía y acelerar su crecimiento rentable.

Previamente, ocupó la posición de Presidente y Director General de AIG Seguros México y desempeñó diversas responsabilidades de alta dirección en MetLife y GNP, consolidando una trayectoria como uno de los ejecutivos con mayor experiencia en el sector asegurador en México. Es Ingeniero Industrial por la Universidad Iberoamericana y cuenta con una Maestría en Finanzas y Administración de Riesgos por St. John’s University, en Nueva York.

Renta fija en 2026: por qué la dispersión exige un enfoque más activo, según Morgan Stanley IM

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El panorama de la renta fija ha cambiado. Durante gran parte del periodo posterior a la crisis financiera mundial, los inversores se enfrentaban a una elección sencilla pero incómoda: aceptar bajas rentabilidades en bonos de mayor calidad o asumir más riesgo para buscar mayores ingresos. Hoy, esa disyuntiva es diferente. Unos niveles de rentabilidad inicial más elevados significan que los bonos pueden volver a desempeñar un papel más relevante como fuente de ingresos, elemento diversificador y potencial generador de rentabilidad total.

Pero la oportunidad no es uniforme. La característica definitoria del mercado actual no es simplemente que las tasas de interés sean más altas, sino que los resultados están mostrando una mayor dispersión. El crecimiento, la inflación, la política fiscal y la política monetaria ya no evolucionan de forma sincronizada. Algunas economías siguen mostrando resistencia, respaldadas por mercados laborales sólidos, gasto fiscal e inversiones en infraestructuras relacionadas con la inteligencia artificial. Otras están más expuestas a una desaceleración de la demanda, restricciones presupuestarias, volatilidad de los mercados energéticos o un debilitamiento del consumo.

Esta divergencia está transformando los mercados de bonos. Los bancos centrales están respondiendo a condiciones domésticas diferentes, lo que hace que sus trayectorias de política monetaria estén menos sincronizadas que en ciclos anteriores. En algunas regiones, una inflación persistente mantiene cautos a los responsables de política monetaria. En otras, un crecimiento más débil genera presión para reducir las tasas. El resultado es un entorno en el que las tasas de interés, las divisas y las curvas de rentabilidad pueden comportarse de manera muy diferente entre mercados.

Un mercado de ganadores y perdedores

Las mismas fuerzas son cada vez más visibles en los mercados de crédito. Los fundamentales empresariales siguen siendo, en términos generales, saludables, pero la brecha entre los emisores más resistentes y los prestatarios más vulnerables se está ampliando.

La inversión relacionada con la inteligencia artificial está generando grandes necesidades de capital en sectores como la tecnología, los servicios públicos, las infraestructuras eléctricas y los centros de datos. Este gasto puede respaldar el crecimiento, pero también genera nuevas emisiones de deuda, riesgos de ejecución y una posible presión sobre los balances.

Al mismo tiempo, la disrupción tecnológica está poniendo en cuestión modelos de negocio establecidos en sectores donde las ventajas competitivas podrían resultar menos duraderas de lo que los inversores habían asumido.

Con los diferenciales de crédito generales ya en niveles reducidos, puede resultar poco realista esperar que una nueva compresión de los diferenciales sea, por sí sola, el principal motor de las rentabilidades futuras. En cambio, los ingresos y el carry probablemente tendrán que asumir una mayor parte del peso.

Esto hace que el punto de partida resulte atractivo, pero también reduce el margen de error. En este entorno, evitar créditos que se estén deteriorando puede ser tan importante como identificar a los futuros ganadores.

Más allá del índice de referencia

Otro desafío reside en cómo se construyen los índices de renta fija. Los índices ponderados por capitalización de deuda asignan más capital a los mayores emisores de deuda. Esto significa que los gobiernos que presentan los mayores déficits y las empresas con mayores necesidades de financiación pueden convertirse en componentes más importantes del índice, independientemente de su valoración, nivel de endeudamiento o fundamentales futuros.

Por tanto, los inversores pasivos podrían estar asumiendo una exposición mayor de la que creen a las partes más endeudadas del mercado.

Para los inversores, esto genera una creciente desconexión entre la composición de los índices y las oportunidades reales de inversión. Algunas de las áreas más atractivas del mercado de bonos pueden encontrarse fuera de las exposiciones tradicionales, incluyendo crédito titulizado, determinados bonos de gobiernos y corporativos de mercados emergentes, préstamos, mercados soberanos globales y otros segmentos donde la valoración, la estructura, la liquidez y la calidad crediticia puedan analizarse de forma deliberada.

Dónde pueden surgir oportunidades

La renta fija de alta calidad sigue siendo fundamental dentro del conjunto de oportunidades. Los atractivos rendimientos actuales permiten a los inversionistas obtener ingresos sin depender excesivamente del crédito de menor calidad. Los rendimientos reales también siguen siendo atractivos en comparación con gran parte del periodo posterior a la crisis financiera, lo que aumenta el atractivo de los bonos tanto como asignación estratégica como fuente de resiliencia para los portafolios.

El crédito titulizado es otra área en la que la selección puede resultar especialmente importante. Los valores respaldados por hipotecas de agencias (MBS respaldados por agencias), los valores residenciales respaldados por hipotecas sin garantía de agencia (RMBS no de agencia), los valores respaldados por hipotecas comerciales (CMBS) y los valores respaldados por activos (ABS) pueden ofrecer fuentes diversificadas de rentabilidad, a menudo respaldadas por activos de garantía, protecciones estructurales y características de menor duración.

Sin embargo, la calidad, la estructura y la visibilidad de los flujos de caja son fundamentales, especialmente en aquellas áreas expuestas al riesgo de refinanciación o a una elevada dispersión en los mercados inmobiliarios.

Los mercados emergentes también siguen ofreciendo oportunidades selectivas, especialmente allí donde unos marcos de política económica creíbles, unos fundamentales en mejora y unos diferenciales de rentabilidad real atractivos respaldan el carry. Pero la selección por países sigue siendo esencial. La exposición a materias primas, la credibilidad fiscal, la dinámica de las divisas y la política interna pueden generar resultados muy diferentes entre mercados.

El crédito corporativo requiere una postura más discriminatoria. Las valoraciones de la deuda con grado de inversión dejan poco margen para una amplia reducción adicional de los diferenciales, mientras que las presiones propias de las últimas fases del ciclo económico, las necesidades de inversión de capital (capex) y las operaciones de fusiones y adquisiciones podrían ejercer presión sobre determinados balances.

En high yield y en los préstamos apalancados (leveraged loans), la mejora de las valoraciones en determinadas áreas puede generar oportunidades, pero el énfasis debería mantenerse en flujos de caja sostenibles, capacidad para mantener precios y necesidades de refinanciación manejables.

El argumento a favor de una resiliencia activa

El mensaje para los inversores es claro: la renta fija vuelve a ser atractiva, pero no es sencilla.

Los mayores rendimientos proporcionan una base más sólida para obtener rentabilidades, pero unos diferenciales más estrechos y una mayor dispersión significan que los inversionistas deben ser más conscientes y selectivos a la hora de decidir dónde asumir riesgo.

El objetivo no debería ser simplemente buscar el máximo rendimiento, sino construir portafolios capaces de generar ingresos manteniendo al mismo tiempo su resistencia ante diferentes escenarios macroeconómicos.

Esto apunta hacia un enfoque más activo y flexible: mejorar la calidad del portafolio cuando la compensación por asumir riesgo sea insuficiente; rotar dinámicamente entre sectores y países; diversificar las fuentes de carry; y mantener disciplina respecto a las valoraciones.

En un mundo en el que los índices están cada vez más determinados por la emisión de deuda y no necesariamente por el mérito de la inversión, una asignación activa puede ayudar a los inversores a buscar una compensación adecuada por los riesgos que están asumiendo.

Por tanto, la segunda mitad de 2026 podría favorecer a los inversores que combinen convicción con cautela. Hay oportunidades para generar ingresos, pero no todas las rentabilidades ofrecen la misma calidad. Las oportunidades más atractivas podrían surgir de equilibrar el carry con la calidad, la selectividad con la diversificación y el potencial de rentabilidad con la preservación del capital.

Tribuna elaborada por Vishal Khanduja, Managing Director, Head of Broad Markets Fixed Income y Portfolio Manager en Morgan Stanley IM

¿Puede seguir corriendo la bolsa chilena? Los actores locales ven espacio para el upside

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Después de un 2025 redondo, la bolsa chilena todavía sigue encontrando nuevas alturas. Si bien las ganancias bursátiles de este año han sido menos contundentes que las del año pasado –y más volátiles, de paso–, el índice de referencia S&P IPSA ha logrado ubicarse sobre 11.500 puntos. Y, según una variedad de actores locales, la expectativa es que la rueda santiaguina tiene espacio para apreciarse más. Consultados por Funds Society, seis firmas que operan en el mercado chileno delinean un panorama de vientos a favor por el lado de los resultados corporativos y las políticas públicas, aunque con los riesgos pendientes de un complejo panorama global.

El indicador cerró la primera jornada bursátil de la semana al borde de los 11.538 puntos, acumulando una subida de 10% en lo que va del año. Estos resultados vienen después de un período dorado para el IPSA –que agrupa a las 30 principales compañías que cotizan en la Bolsa de Santiago–, que escaló un impresionante 56% durante el año pasado, según cifras de Investing.

“A partir de la segunda mitad de 2026, en un contexto de un elevado precio del cobre, una positiva entrega de resultados corporativos y múltiplos de valoración relativamente descontados, el IPSA retomó una tendencia alcista, explicada principalmente por expectativas de un mayor crecimiento económico”, explica Javier Pizarro, gerente de Research de Banchile Inversiones, el brazo de inversiones de Banco de Chile.

Un ingrediente relevante de estas expectativas es el entorno de signo más promercado que se ha instalado con la presidencia de José Antonio Kast, que ha impulsado medidas como su bullada megarreforma económica, titulada Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social y aprobada ya por el Congreso local.

Dentro de los elementos que explican el buen desempeño de las acciones chilenas, el gerente de Research de Renta Variable de Credicorp Capital, Rodrigo Godoy, destaca la aprobación de este conjunto de iniciativas, junto con “la buena recepción por parte del mercado de la propuesta respecto del régimen de inversión de los nuevos fondos generacionales y la norma en consulta que permitiría al sector bancario hacer un uso más eficiente de su capital”.

Eso sí, si bien los actores locales destacan el buen entorno para el entusiasmo bursátil, también recalcan que este año ha sido más desafiante para la bolsa que el año pasado. “El IPSA tuvo un excelente desempeño en 2025 en dólares, destacando dentro del grupo de mejores retornos a nivel global en base a una mezcla de fuertes compras netas por parte de institucionales, sólidos resultados corporativos y la tesis de cambio de ciclo político. En 2026, la bolsa chilena se ha mostrado más rezagada, impactada en parte por menor presencia de institucionales y extranjeros”, explica Aldo Morales, subgerente de Estudios de Renta Variable en BICE Inversiones.

Además, está el contexto global, un campo minado de dramas geopolíticos. Según denota el subgerente de Estudios de Bci Corredor de Bolsa, Marcelo Catalán, mientras que el optimismo con la economía local dictó el ritmo de la bolsa en el primer semestre, el entorno externo se volvió protagonista tras el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. “A raíz de esto, hemos presenciado una mayor volatilidad en la renta variable, un alza en el precio del petróleo ante el riesgo de una posible disrupción en la oferta, y el fortalecimiento del dólar a nivel global”, indica.

¿Queda espacio para crecer?

Si bien hay muchas piezas sobre la mesa, el consenso parece ser que hay espacio para el upside en la renta variable chilena. “A la bolsa chilena le queda espacio, pero a diferencia de otros episodios de sólida performance consideramos que el driver será la revisión al alza de utilidades”, señala Luis Ramos, gerente de Estrategia de Renta Variable de LarrainVial Research.

El consenso, explica, “aún no internaliza la aceleración de la actividad en el 2S26, y está lejos de internalizar nuestra expectativa de avance para 2027, que estimamos en 3,6%”. Para el profesional las estimaciones de resultados corporativos “todavía no incorporan el escenario más benigno en el frente impositivo, que no solo implica una reducción esperada en la tasa efectiva, sino que tiene incidencias positivas en el crecimiento de largo plazo”.

En el caso de BICE, la expectativa es que las utilidades crezcan en torno a 28% anual en Chile, “con una revisión importante al alza en relación a lo que se esperaba a comienzos de año”, según describe Morales. Además, agrega, las valorizaciones de las compañías que componen el IPSA “sigue entregando un retorno atractivo, viéndose rezagado respecto a su historia reciente”.

Banchile también ha revisado al alza sus expectativas. En base a mejores prospectos para el litio, el sector inmobiliario y el mundo financiero, en la firma aumentaron sus proyecciones de EPS de 850 a 930 puntos. En base a eso, elevaron su precio objetivo a 12 meses para el IPSA, de 11.200 a 13.000 puntos, “reflejando tanto una expansión de múltiplos como mejores perspectivas de utilidades”, según Pizarro.

En el caso de Bci, el target para fines de año para el benchmark accionario es de 12.050 puntos. Esta estimación, comenta Catalán, está sustentada “en parte por nuestras proyecciones que consideran una expansión de EPS para el IPSA de 19,8% en 2026, coherente con una recuperación gradual en consumo e inversión y una moderación gradual de presiones inflacionarias hacia la última parte del presente año”.

Eso sí, cabe recalcar que algunos actores ven un upside más acotado en la bolsa chilena. “Mucho espacio no vemos este año”, advierte el gerente de Estudios de Renta 4, Guillermo Araya. El ejecutivo hace hincapié en que la lectura del PIB para el primer y segundo trimestre “dieron cuenta de caídas de 0,3% y 0,2% respectivamente, lo que implica que caímos en recesión técnica”. Considerando este escenario, la proyección de la firma es de 11.750 puntos para el IPSA en un escenario base y de 12.000 puntos en uno optimista.

Catalizadores a futuro

Como está conformado el panorama actualmente, los actores locales ven un escenario donde, por un lado, la dinámica local promete un mejor entorno y, por el otro, el puzle geopolítico internacional complica el panorama para la bolsa chilena.

“El catalizador que vemos es la reactivación económica, de la mano con el reavivamiento de los animal spirits que traería consigo un aumento en la inversión privada”, indica Ramos, de LarrainVial. En la firma esperan que haya “señales más robustas hacia el 4T26, lo que conllevaría un mayor apetito de inversionistas locales y extranjeros por acciones chilenas”.

En esa misma línea, en la industria miran con atención algunas iniciativas puntuales que podrían apuntalar las inversiones locales. “La próxima reforma de capitales y las iniciativas pro-empleo que impulsará el gobierno próximamente debieran ser también factores a favor del apetito del riesgo”, comenta Godoy, de Credicorp Capital. A esto se suma la expectativa de que el gobierno presentará un presupuesto de corte más austero, “lo que contribuiría a aliviar la presión sobre las arcas fiscales, todo en medio de elevados precios del cobre y muy buenos precios del litio”.

Además, está el componente de los flujos. Considerando que la reforma previsional aprobada por el país andino incluye un aumento en la cotización, se augura una dinámica favorable para los activos locales. “Los inversionistas institucionales y las personas naturales locales podrían sostener una mayor valoración de la bolsa local. Durante los próximos años esperamos un impulso adicional proveniente de los fondos de pensiones”, explica Pizarro, de Banchile.

Y por supuesto, está el componente internacional, que podría darle un apoyo adicional a la renta variable nacional. Para Araya, de Renta 4, el principal catalizador que podría levantar su precio objetivo para el IPSA sería el fin del conflicto en el Medio Oriente. Esto, señala, ajustaría los precios del petróleo y moderarían el precio de la bencina en Chile.

En esa línea, todos los profesionales de las inversiones consultados por Funds Society apuntaron a esta situación bélica –y sus consecuencias en el estrecho de Ormuz– como el mayor riesgo para las acciones locales. Una prolongación de las tensiones más allá de lo esperado, acota Catalán, de Bci, podría conllevar “persistencia hacia 2027 de volatilidad en tipo de cambio y precios de combustibles fósiles”.

A esto se suman distintos factores a monitorear en el frente externo, incluyendo la evolución de tarifas y acuerdos comerciales a nivel global, las transformaciones asociadas a la inteligencia artificial –y el efecto Capex asociado– y la trayectoria de tasas de interés, tanto en la Reserva Federal de EE.UU. como en el Banco Central de Chile.

Insigneo nombra a Juan Francisco Clemenza director de Servicios de Asesoramiento

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LinkedInJuan Francisco Clemenza, director de Servicios de Asesoramiento de Insigneo

La firma internacional de gestión patrimonial Insigneo anunció el nombramiento de Juan Francisco Clemenza como director de Servicios de Asesoramiento. El profesional, detallaron en un comunicado, responderá ante el consejero delegado y presidente del consejo de administración, Raúl Henríquez, y se incorpora al equipo directivo de la compañía.

Como director de Servicios de Asesoramiento, Clemenza liderará la expansión continuada del negocio de asesoría de Insigneo, haciendo evolucionar su propuesta de valor e impulsando una adopción más amplia de marcos de buenas prácticas en los distintos mercados. Esto incluye dirigir la estrategia de asesoramiento de inversión de la firma, con un enfoque centrado en reforzar las capacidades de inversión, aumentar la escalabilidad y potenciar los recursos disponibles en toda su oferta de asesoría. 

“Estoy muy ilusionado de dar la bienvenida a Juan Francisco a nuestro equipo directivo”, declara Henríquez, presidente y consejero delegado de la firma. “Gracias a sus conocimientos del sector y su experiencia, Juan Francisco reforzará de manera determinante nuestras capacidades en gestión patrimonial, especialmente en el área de servicios de asesoramiento, lo que repercutirá positivamente en la propuesta de valor global de Insigneo” concluye.

Clemenza es un directivo especializado en gestión patrimonial e inversión con casi dos décadas de experiencia en gestión de carteras, soluciones de inversión y desarrollo de plataformas de asesoramiento. Procede de Citi, donde trabajó durante 15 años, desempeñando más recientemente el cargo de Managing Director y responsable del Citi Wealth Investment Lab para Latinoamérica. En esa posición, lideró un equipo de profesionales de la inversión que prestaba servicio a unos 1.800 clientes de altísimo patrimonio (inversionistas ultra-high-net-worth), colaborando estrechamente con banqueros privados y asesores de inversión de toda la región en asignación de activos, construcción de carteras, gestión de riesgos, mercados privados y uso de inversiones alternativas en carteras multiactivo.

Clemenza inició su carrera profesional en Bloomberg, donde desarrolló soluciones analíticas y de integración de datos para gestoras de activos globales e instituciones financieras. Posee un Máster en Ingeniería Eléctrica por la Universidad de Columbia y es Grado en Ingeniería Eléctrica cum laude por la Universidad Simón Bolívar.

“Me entusiasma unirme a Insigneo en una etapa tan clave de su crecimiento”, afirma Clemenza. “Insigneo ha construido una plataforma de gestión patrimonial diferencial, y veo una gran oportunidad para consolidar esa base reforzando los marcos de inversión, las capacidades de cartera y las herramientas que nos permiten ofrecer soluciones sofisticadas y escalables a nuestros clientes”, acta.

Según recalcaron en la nota de prensa, este nombramiento refleja la inversión continua de Insigneo en sus capacidades de asesoramiento.

La inversión temática crece, pero los inversores no se atreven a elegir la próxima gran tendencia

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Pixabay CC0 Public Domain

La inversión temática europea está creciendo a un ritmo récord, pero, según el último estudio de WisdomTree, los inversores minoristas no confían en su propia capacidad para desenvolverse en este ámbito. Los activos de los fondos temáticos y los ETFs europeos alcanzaron los 422.400 millones de dólares en junio, pero menos de cuatro de cada diez ahorradores o inversores se muestran seguros de poder identificar qué temática podría obtener una rentabilidad superior en los próximos cinco años, según WisdomTree.

En opinión de Pierre Debru, Head of Research, Europe, WisdomTree, esa incertidumbre parece estar bien fundada. «La mitad de los encuestados cree que los temas se turnarán para obtener un buen rendimiento, lo que refleja la realidad de que el liderazgo temático va rotando con el tiempo. Esto se refleja en el rendimiento de los últimos años, en los que se ha observado esta rotación. En 2024, la temática con mejor rendimiento fue la de “Aumento de las tensiones”, impulsada por el incremento de las tensiones geopolíticas y el aumento del gasto en defensa», añaden desde WisdomTree.

En 2025, fue la de “Empresas mineras de metales estratégicos”, impulsada por el desequilibrio entre una oferta de minerales críticos estancada y la demanda en rápida aceleración vinculada al desarrollo de la inteligencia artificial, el aumento de las inversiones en defensa y los avances en la infraestructura de la red eléctrica y, además, desde la entidad destacan que, en el primer semestre de 2026, fue la de “Semiconductores”, lo que demuestra lo rápido que puede cambiar el liderazgo temático.

Con más de 50 temáticas en las que invertir, elegir el adecuado resulta intrínsecamente difícil, según explican desde la firma puesto que el problema no radica necesariamente en una falta de comprensión o de convicción. La encuesta sugiere que los ahorradores europeos ya reconocen muchas de las tendencias estructurales que configuran la economía mundial, situándose las energías renovables a la cabeza como la opción de inversión más probable para mantener durante los próximos cinco años, mientras que uno de cada tres cree que el software de IA cobrará mayor importancia como tema de inversión durante ese periodo.

La diversificación podría ayudar a encontrar las empresas de mega capitalización del futuro

Si a los inversores les cuesta identificar la temática ganadora del mañana, en opinión de WisdomTree, quizá la solución no sea elegir solo una. «En la década de los noventa, estaba claro que Internet cambiaría el mundo. Lo que resultaba mucho más difícil de predecir era que Amazon sobreviviría a Yahoo. La misma dinámica se aplica hoy en día a la inversión temática. Identificar un tema con potencial a largo plazo es una cosa. Saber cómo acceder a esas temáticas mediante un enfoque diversificado es otra cuestión totalmente distinta, y aumenta las posibilidades de dar con el “Amazon” del mañana», explican desde la compañía, quienes añaden que invertir en un ETF o fondo multitemático podría reducir la probabilidad de perderse las futuras empresas de mega capitalización, que podrían surgir de temáticas infravaloradas como, por ejemplo, la computación cuántica, la economía espacial o la IA física.

El crecimiento de los fondos temáticos es alentador, pero solo refleja una parte de la realidad en Europa puesto que, según WisdomTree, los inversores minoristas creen en determinados temas, pero muchos aún carecen de la confianza necesaria para actuar en consecuencia. A medida que la inversión temática sigue evolucionando, un enfoque diversificado y multitemático podría ayudar a salvar esa brecha.