Los multiactivos de Olea Gestión, Assenagon y Rothschild & Co: optimistas en renta fija y foco en la flexibilidad
| Por Rocío Martínez | 0 Comentarios

El Parador de Lerma, un palacio ducal del siglo XVII, ha sido el marco en el que tuvo lugar la a última edición del Funds Society Investment Summit, celebrada el pasado 21 y 22 de mayo. Tres gestoras Olea Gestión de Activos, Assenagon y Rothschild & Co, presentaron sus estrategias de perfil multiactivo y balanceadas, apropiadas para poder afrontar cualquier coyuntura de los mercados.
Hernán Cortés, socio, co-director de Inversiones y CIO en Olea Gestión de Activos, presentó su estrategia multiactivo Olea Neutral. El experto revisó el escenario macro y admitió que «el año empezó francamente bien; un poco mejor para Estados Unidos que para Europa, pero el panorama se está complicado por el conflicto en Oriente Medio”.
Eso sí, Cortés ve situaciones distintas en Europa con respecto a Estados Unidos. En el viejo continente, maneja unas previsiones de crecimiento cercanos al 0,5%-0,6%, “realmente pobres, que nos lleva a pensar que las inflaciones en la UE no van a ser demasiado altas”. El experto justifica esta previsión ante la improbabilidad de que el alza de los costes de la energía se trasladen al resto de bienes y servicios ante la debilidad de la demanda interna, tanto de consumo como de inversión. Respecto a Estados Unidos, en cambio, Cortés cree que podría trasladar “más fácilmente” el alza energética, aunque, de momento, “tampoco estamos viendo esos efectos de segunda vuelta”.
Si este escenario no ocurriese, “los tipos de interés probablemente se queden en los niveles actuales”. Pese a que en Europa se descuentan dos alzas, “creemos que el BCE, finalmente, podría no aumentar las tasas”, lo que dejaría “un escenario de tipos de interés estables, en niveles razonablemente bajos, que hacen muy atractiva la renta fija a largo plazo”. Hasta tal punto, que Cortés admite que los niveles de rentabilidad en Europa cercanos al 3,5% y en Estados Unidos cercanos al 5%, le predispone a ser “muy positivos con la renta fija a largo plazo”, a diferencia de la renta variable, donde son algo más escépticos. La razón principal es que consideran que optimistas expectativas de crecimiento de beneficios “parecen difíciles de conseguir”.
Su estrategia multiactivo Olea Neutral trata, en palabras de Cortés, de “navegar en cualquier situación, por lo que intentamos adaptar la cartera a cualquier circunstancia”. Tiene como objetivos la preservación del capital, además de una rentabilidad del 5% anual a medio plazo con un rango de volatilidad del 5%-9%. Destinado a perfiles con un horizonte temporal de, al menos, 3 años, la estrategia selecciona sus activos en un ámbito geográfico global -principalmente en economías desarrolladas en Europa y en Estados Unidos- y oportunísticamente toma posiciones en emergentes.
En la actualidad, los bonos gubernamentales representan el 42% de la cartera de renta fija, mientras que el crédito de bancos y financieras supone el 12,8%. Otras posiciones relevantes son en servicios de comunicaciones y consumo cíclico, con porcentajes de algo más del 2%.
En renta variable, el grueso de la cartera, un 11,3%, está invertida en índices diversificados, mientras que bancos y financieras suponen cerca del 4,7%. En esta parte de la cartera también tienen un peso relevante los sectores de servicios de telecomunicaciones y consumo cíclico, con pesos del 2,2% y del 2,5%, respectivamente.
Assenagon
Thomas Handte, Senior Portfolio Manager Multi Asset en Assenagon, dio a conocer la estrategia Assenagon Multiasset Conservative. Se trata de una estrategia multiactivo de perfil conservador, que “trata de superar a sus competidores en términos de retorno” con un equipo muy experto a los mandos de la gestión. Con experiencia superior a los 20 años, este equipo maneja los riesgos que toma “muy seriamente”, según Handte: si una posición en cartera no funciona como estaba previsto, se deshacen de ella sin titubeos, “incluso si hubo una hipótesis sólida en un principio”.
Handte explicó que esta estrategia invierte en un conjunto de activos, tanto de renta variable, como en crédito, volatilidad, retorno absoluto o en commodities. “Somos una especie de bolsillo en el que tienen cabida fondos activos, ETFs, certificados, derivativos, en definitiva, activos muy líquidos”, apunta para aclarar acto seguido que “no somos una estrategia ilíquida”.
Como característica adicional, Handte apunta que no les obsesiona seguir a los benchmark típicos de una inversión conservadora, como puede ser un posicionamiento 30% en renta variable y el 70% en renta fija. Se trata de dar flexibilidad a la composición de la cartera, de tal manera, que la parte de bolsa puede alcanzar el 40%, pero también el 10%, por poner un ejemplo. Igual ocurriría con la exposición a renta fija. “Nos enfocamos en ser activos, flexibles y en la diversificación”, apunta, para explicar que para lograrlo no se fijan en los benchmarks y echan mano de la inversión temática.
En la actualidad, la distribución de activos dedica un 41,9% a renta variable y un 31,7% a crédito. La liquidez supone el 22,3% de la cartera, mientras que commodities supone el 22,3% y commodities, el 6%. Completan la cartera las posiciones en productos de retorno absoluto y en convertibles. Por áreas geográficas, Norteamérica acapara el 21%, seguida de Europa y mercados emergentes, con el 11,3% y el 5,8%, respectivamente.
Rothschild & Co
Yoann Ignatiew, director de Gestión de Renta Variable Internacional y Diversificada de Rothschild & Co, desgranó los detalles del R‑co Valor Balanced – Rothschild & Co. En su presentación quiso resaltar la incesante búsqueda de temáticas que no están de moda para generar alfa. “Los sectores de semiconductores, tecnología estadounidense y energía están saturados, existe una sobre inversión, y, por ello, es necesario buscar otras opciones”, apunta, aunque aclara que esto no significa que el mercado de valores “pueda caer aún más, pero un cambio de tendencia dentro de los sectores puede ser perjudicial para las carteras”.
Ignatiew cree que, ahora mismo, “el mercado es bastante peligroso debido a la concentración en un número muy reducido de empresas, especialmente en el sector de los semiconductores” ya que observa muchos productos vendidos en Estados Unidos, Corea, e incluso Europa, con ETFs apalancados en muy pocas empresas del sector de los semiconductores. Si bien no cuenta con perspectivas de que el conflicto en Irán termine pronto, también admite que una rápida solución de las hostilidades supondrá “una enorme rotación de sectores”.
En este punto, Ignatiew menciona que hay algunas empresas que pierden entre un 25% y un 30% con excelentes resultados y que cuentan con “un excelente perfil en términos de inversión empresarial”. En cuanto a los tipos de interés, la inflación será un factor determinante. “Tenemos más inflación, pero al mismo tiempo, esta situación repercute negativamente en nuestro crecimiento.
Por lo tanto, subir los tipos de interés cuando la economía está bastante débil es un juego muy peligroso”, apunta, para rememorar lo ocurrido en el pasado, cuando en 2008, el entonces presidente del BCE, Jean-ClaudeTrichet, elevó los tipos en un momento de debilidad económica”.
Y advierte: “Tengan mucho cuidado con el hecho de que el BCE pueda subir los tipos”, ante el interés de Alemania de controlar la inflación. Aunque el mercado ya está descontando al menos una subida de tipos este año en Europa, en el caso de que el BCE se mantenga firme y no suba los tipos demasiado pronto, los inversores “obtendrán buenas rentabilidades en bonos”. Como factor positivo adicional para la renta fija estaría, según Ignatiew, estaría un aumento en la pendiente de la curva de rendimiento.
El experto considera que la estrategia R‑co Valor Balanced, que “históricamente ha ofrecido una muy buena rentabilidad”, es una opción de inversión a considerar en estos momentos. La asignación de activos de este fondo refleja las convicciones de la firma, que en la actualidad se traducen en un 49,6% en renta fija -el 43,3% en bonos corporativos y el 6,3% en bonos del gobierno alemán-; un 9,8% en efectivo y liquidez y un 40,6%, en renta variable.
El posicionamiento en bolsa no es muy amplio, pues asciende solo a 53 títulos con un peso medio del 0,8%. Las cinco posiciones principales ponderan el 7,1%. Tecnología e Internet es el sector con mayor relevancia en la cartera, ya que supone el 28,9%, seguido de minería, salud, industria y finanzas, todos ellos con un peso que varía entre el 15% y el 11%. Por áreas geográficas, Estados Unidos domina (37% de la cartera), aunque esta estrategia está especialmente enfocada en China y Latinoamérica, regiones que suponen el 18,8% y el 5,5% del total.
En renta fija, el fondo presenta un posicionamiento “oportunista y reactivo”, con una duración modificada de 4,6 años y una rentabilidad a vencimiento del 3,9%, alcanzada gracias a su exposición en bonos investment grade, que suponen alrededor del 90% de la cartera. El horizonte de inversión recomendado es a cinco años vista. Francia y Alemania son las principales áreas geográficas representadas en la cartera, con un 20,5% cada una de ellas-. El posicionamiento incluye deuda de Italia, Países Bajos y España.








