EBN Bancoha incorporado nuevos fondos de inversión de las gestoras:Silverway AM, DNB, Sissener (LU), Storm Capital, Dodge & Cox, y Assenagon AM, con lo que alcanza un total de más de 1.800 vehículos de más de 175 gestoras que pueden ser comercializados en su plataforma. De ellos, dos son fondos con un enfoque de inversión nórdico, otros dos value y otro especializado en multiactivos.
Según explica, el vehículo busca el crecimiento del capital a largo plazo invirtiendo en una cartera global de renta variable. Se gestiona de forma activa y sin índice de referencia, mediante un análisis fundamental ascendente que identifica empresas con valoraciones atractivas y que el banco considera que genera flujos de caja libre, modelos de negocio resilientes y balances saneados. Cuenta con una cartera de alta convicción: al menos el 80 % está invertida en compañías de países desarrollados —Europa, Norteamérica y Australia— y hasta un 35 % en mercados emergentes, sin límites predefinidos por geografía o capitalización bursátil. El horizonte mínimo recomendado es de 5-10 años.
DNB Critical Materials A (EUR) ACC – NO0013741983
Se trata de un un fondo temático indexado optimizado diseñado para ofrecer exposición global y diversificada a las compañías que producen los materiales críticos necesarios para la electrificación, la seguridad de suministro y la transformación industrial.
Invierte en empresas de toda la cadena de valor de los materiales críticos, con exposición a metales preciosos (oro y plata), cobre y minería diversificada, incluyendo tierras raras y materiales para baterías. La estrategia se apoya en tres grandes tendencias estructurales de largo plazo: depreciación del dólar como activo de reserva, electrificación de la economía y creciente importancia geopolítica de las cadenas de suministro de materias primas. Y está posicionada para capturar el aumento de demanda derivado de centros de datos, inteligencia artificial, electrificación del transporte, redes eléctricas y necesidades de autonomía estratégica de Occidente.
Sissener Canopus R EUR Acc -LU0694232645
Según explica la firma, es un vehículo de renta variable global de gestión activa con enfoque nórdico. Invierte principalmente en compañías de gran capitalización con alta liquidez, balances sólidos, generación de caja predecible y buen gobierno corporativo. Entre sus características principales destaca por su enfoque en empresas de calidad. Además, tiene la posibilidad de invertir en renta fija, bonos convertibles y otros valores mobiliarios; y uso de derivados para gestión de riesgos y cobertura cambiaria a coronas noruegas (NOK) en inversiones internacionales. Se trata de una estrategia flexible con fuerte ADN nórdico y gestión activa del riesgo.
Storm Bond Fund RC EURHDG Acc- LU0840158819
Respecto al siguiente, es un fondo nórdico de bonos corporativos, lanzado en septiembre de 2008, con una cartera diversificada de emisores de calidad en la región. Algunos de sus de sus aspectos clave son la Clasificación Artículo 8 SFDR (ESG), su estrategia basada en análisis top-down (entorno y valor relativo) y bottom-up (fundamental de emisores) y su equipo con amplia experiencia en crédito corporativo nórdico. Es la versión con cobertura a EUR (EUR hedged), cuyo objetivo es capturar oportunidades en crédito nórdico con control de riesgos.
Dodge & Cox
Por su parte, la gestora independiente fundada en 1930 en San Francisco y propiedad 100 % de sus empleados activos basa su filosofía de inversión sigue las siguientes pautas: enfoque value de largo plazo e investigación fundamental profunda; que se fundamenta en decisiones colegiadas mediante comités (sin gestor “estrella”). Además, su estructura es alineada con el cliente y tiene un historial de estabilidad y bajos costes. Los Fondos destacados de la entidad son: el Dodge & Cox Worldwide US Stock EUR Acc- IE00B50MWL50, el Dodge & Cox Worldwide Global Stock EUR Acc- IE00B55JMJ98 y el Dodge & Cox Worldwide Global Bond EURHDG Acc- IE00BLG30W12.
Assenagon Funds Value Size Global I2 EUR Acc-LU2146177063
Gestionado por Assenagon Asset Management, firma independiente fundada en 2007 y con sede en Múnich y con más de 92.000 millones de euros en activos bajo gestión, con presencia en Múnich, Fráncfort, Luxemburgo y Zúrich. La entidad destaca en estrategias multiactivos UCITS, siendo Assenagon MultiAsset Conservative uno de sus productos más demandados en el mercado español.
¿Qué son las clases limpias?
EBN Banco lleva impulsando la comercialización de las clases limpias de fondos de inversión desde la aparición de la normativa MIFID II. Actualmente, el inversor puede contratar a través de su plataforma más de 1.800 fondos de inversión de más de 175 gestoras nacionales e internacionales, de las denominadas ‘clases limpias’ de los vehículos, es decir, aquellas que solo incluyen el coste de la comisión de gestión aplicada por la gestora al fondo. Al invertir en un fondo que no es clase limpia, hay que pagar además de las comisiones de gestión, otras como son las comisiones de distribución o también llamadas retrocesiones. Pero EBN Banco ha dado un paso más adelante y, en los casos donde las gestoras no disponen de clases limpias, EBN Banco les devuelve el 100 % de la comisión de retrocesión.
Foto cedidaClaire Aley, directora de Producto y PRD en Europa de Vanguard
Primer párrafo con palabras clave en negrita:Vanguard anuncia hoy el lanzamiento del Vanguard USD High Yield Corporate Bond Fund, un fondo de inversión de gestión activa y de bajo coste que ofrece a los inversores acceso a una amplia gama de bonos corporativos de alto rendimiento, emitidos principalmente por empresas estadounidenses. Según explican, el Vanguard USD High Yield Corporate Bond Fund tiene como objetivo ofrecer una rentabilidad total (revalorización del capital más ingresos) superior a la de su índice de referencia, el Bloomberg US High Yield 2% Issuer Cap Index, mediante una selección disciplinada de valores y una rigurosa gestión del riesgo. El fondo también cuenta con flexibilidad para invertir en determinadas oportunidades fuera del índice de referencia, incluidos préstamos apalancados, cuando los gestores identifiquen oportunidades de inversión atractivas. Con domicilio en Irlanda, el fondo ofrece clases de participaciones en dólares estadounidenses, tanto de acumulación como de distribución, con unos gastos corrientes (OCF) del 0,25%¹.
Claire Aley, directora de Producto y PRD para Europa, comentó: “Sabemos que los inversores buscan soluciones de renta fija que les ayuden a generar ingresos sin aumentar significativamente la complejidad de sus carteras. Este fondo ofrece acceso a un segmento consolidado del mercado de bonos mediante un enfoque sencillo de gestión activa y a un coste muy competitivo”.
Michael Chang, responsable de High Yield y gestor principal del Vanguard USD High Yield Corporate Bond Fund, aseguró: “Invertir con éxito en high yield exige disciplina y selectividad. Nuestro enfoque se basa en un análisis crediticio riguroso, una selección disciplinada de valores y una firme atención a la gestión del riesgo. Creemos que esto nos permite construir una cartera capaz de generar ingresos atractivos y mantener una amplia diversificación por emisores y sectores en distintos entornos de mercado”.
El fondo será gestionado por el Fixed Income Group de Vanguard, uno de los mayores gestores de inversiones en bonos del mundo. El equipo combina conocimientos especializados en economía, tipos de interés, análisis crediticio, negociación, construcción de carteras y gestión del riesgo, y gestiona más de 3 billones de dólares en activos de renta fija a escala mundial. Su filosofía de inversión se centra en un análisis riguroso, una construcción disciplinada de las carteras y un estricto control del riesgo, con el objetivo de aportar valor a los inversores a largo plazo.
La CNMV ha celebrado en Barcelona la III Reunión de Economistas Financieros, el foro de análisis con economistas jefe de entidades financieras, representantes de participantes en los mercados de capitales y académicos de distintas universidades españolas creado en 2024. La reunión ha estado presidida por la vicepresidenta de la CNMV, Paloma Marín. Estas reuniones permiten a la institución enriquecer su visión sobre tendencias y riesgos emergentes en su actividad supervisora, de protección del inversor y de vigilancia del buen funcionamiento de los mercados. En esta edición, la discusión se ha centrado en el rol estratégico de los mercados privados de capitales en España, en la fragmentación de la negociación de acciones y en las posibles prioridades analíticas de la CNMV para el próximo año.
En relación con los mercados privados de capitales en España, se repasaron las principales tendencias en captación de recursos, actividad inversora y procesos de desinversión. El patrimonio de las entidades de capital riesgo registradas en España ha aumentado desde aproximadamente 6.000 millones de euros hace una década, hasta 56.000 millones de euros al cierre de 2025. Asimismo, los expertos debatieron sobre el papel creciente de estos mercados en la financiación empresarial, su potencial contribución al desarrollo de sectores estratégicos y los retos asociados a su expansión desde la perspectiva de la protección del inversor y la estabilidad financiera. En concreto, no se detectan señales de debilitamiento en la captación de recursos, aunque se aprecia margen para una mayor participación de inversores institucionales. Los expertos señalaron además que el tamaño medio relativamente pequeño de las empresas españolas condiciona el tamaño de las operaciones en el sector.
El otro fenómeno relevante para los mercados europeos que analizaron los participantes fue la fragmentación de la negociación de acciones. En concreto, se analizaron sus implicaciones sobre la eficiencia en la formación de precios, la transparencia pre y post negociación y la estabilidad financiera. En la última década se ha observado en Europa una progresiva reducción de la cuota de negociación de los mercados de origen en favor de otros centros de negociación, incluidos determinados segmentos con menor nivel de transparencia previa a la ejecución de las operaciones. Los expertos indicaron la necesidad de encontar un equilibrio entre la competencia entre estos centros, que puede fragmentar la negociación pero reducir costes, y la profundidad del mercado que es especialmente relevante en momentos de estrés y para la revitalización de los mercados de capitales en Europa.
La celebración de esta tercera edición consolida este foro de intercambio entre supervisores, participantes de mercado y comunidad académica, contribuyendo a una mejor comprensión de los cambios estructurales que afectan a los mercados financieros y a la actividad supervisora de la CNMV.
Los fondos tradicionales de private equity tienen una vida limitada, que suele rondar los diez años, con posibles prórrogas. En ese tiempo, el gestor adquiere compañías, las desarrolla y las vende para devolver el capital a los inversores. Pero a veces una empresa sigue creciendo con fuerza cuando el fondo se acerca a su vencimiento. Venderla puede implicar renunciar a parte de su potencial; mantenerla obliga a buscar otra fórmula.
Un fondo de continuación es esa fórmula. Se trata de un vehículo nuevo, promovido por la misma gestora, al que se transfieren uno o varios activos del fondo original para seguir gestionándolos durante varios años más. Pertenece al segmento de las operaciones secundarias lideradas por el gestor, conocidas como GP-led secondaries.
Cómo funciona la operación
La gestora propone la transacción y contrata a un asesor financiero para organizar el proceso. Inversores especializados, como fondos de secundarios, aseguradoras o fondos de pensiones, compiten por aportar el capital que comprará los activos. Una valoración independiente, a menudo acompañada de una opinión de razonabilidad (fairness opinion), ayuda a fijar el precio.
Los inversores del fondo original, conocidos como socios limitados o LP, reciben entonces una elección. Pueden vender su participación y cobrar en efectivo al precio acordado, o reinvertir en el nuevo vehículo en condiciones similares a las existentes. Por su parte, el gestor suele reinvertir parte de sus propias ganancias en el nuevo fondo, lo que alinea intereses.
A modo de ejemplo, imaginemos que un inversor tiene una participación en un fondo de private equity que vence pronto. Ese fondo posee una empresa que, según la valoración independiente de la operación, equivale a 1 millón de dólares para este inversor. La gestora propone transferirla a un fondo de continuación y le da dos opciones: vender o reinvertir. En el primer caso, cobra 1 millón en efectivo y sale de la inversión. Obtiene liquidez inmediata y puede destinar el dinero a otra cosa, pero si la empresa sigue creciendo, no participa de esa subida. En el segundo caso, recibe una participación equivalente a 1 millón en el nuevo vehículo y sigue expuesto a la empresa varios años más. Si la compañía se revaloriza, se beneficia. Pero si no cumple las expectativas, asume ese riesgo, y su capital queda inmovilizado un tiempo adicional.
Principales diferencias con un fondo tradicional
La primera es el punto de partida. En un fondo tradicional, el inversor compromete capital sin saber con exactitud en qué compañías se invertirá, lo que se conoce como blind pool. En un fondo de continuación, los activos ya existen, tienen historial y son conocidos por el gestor.
La segunda es el horizonte. Mientras el fondo tradicional funciona durante una década, el de continuación suele plantear un plazo más corto, centrado en culminar un plan de creación de valor ya iniciado.
La tercera es el perfil de riesgo. Se reduce la incertidumbre sobre la selección y el despliegue del capital, y suele atenuarse la curva J, ese periodo inicial en que los costes pesan más que los retornos. A cambio, el precio de entrada puede ser exigente y la rentabilidad depende de que el activo siga creando valor.
La cuarta es la diversificación. Estos vehículos suelen concentrarse en uno o pocos activos, por lo que el resultado depende de menos compañías que en un fondo tradicional.
El principal reto: los conflictos de interés
La estructura plantea una tensión evidente: el gestor se sitúa a ambos lados de la mesa, ya que vende desde un fondo y compra desde otro. Por eso la transparencia resulta esencial. Entre las salvaguardas habituales figuran la aprobación del comité asesor de inversores, las valoraciones independientes, un proceso competitivo para fijar el precio y la reinversión del propio gestor.
Qué deben evaluar los inversores
Quien analice una operación de este tipo debería preguntarse por la calidad y el potencial del activo, la razonabilidad del precio, la hoja de ruta de creación de valor, las comisiones y el carry (la parte de las ganancias de un fondo que recibe la gestora como compensación por su desempeño, además de las comisiones de gestión) del nuevo vehículo, y la información disponible para decidir entre vender o reinvertir.
En un contexto en el que las salidas tradicionales, como las ventas a otras compañías o las salidas a bolsa, no siempre resultan sencillas, los fondos de continuación han ganado protagonismo como herramienta de liquidez y gestión de carteras. Entender su lógica es cada vez más necesario para evaluar el private equity en toda su amplitud.
AQR Capital Management, LLC (AQR) ha lanzado el AQR Market Neutral Styles UCITS Fund. Al proporcionar exposición a lo que la firma denomina “Alfa Académico”, este vehículo de inversión alternativa busca rentabilidades atractivas con una baja correlación respecto al comportamiento general del mercado, según destacaron a través de un comunicado.
El fondo busca capturar de forma sistemática fuentes persistentes de rentabilidad a largo plazo documentadas académicamente, conocidas como “estilos”, como los estilos de impulso (momentum), carry, defensivo y valor, a través de una cartera long-short. El vehículo está diversificado en un amplio universo de acciones, índices de renta variable, arenta fija y divisas, y apunta a un nivel moderado de volatilidad. Esto le permite posicionarse como una alternativa de inversión estratégica para un perfil de inversores más amplio, señalaron.
Según explica la firma, en este vehículo las temáticas se implementan utilizando la investigación más reciente de señales propietarias de AQR y gracias décadas de experiencia en la construcción de carteras en la implementación de estilos. Además, el fondo cuenta con un esquema de ponderación de señales para implementar mejor las características de los estilos y controlar el riesgo de la cartera. Estas mejoras tienen como objetivo mejorar las rentabilidades esperadas y la resiliencia durante los periodos desafiantes, al tiempo que diversifican los riesgos tradicionales de la mayoría de las carteras.
“Capturar las primas de estilo bien conocidas —lo que denominamos ‘Alfa Académico’— ha sido la base de muchos de los procesos de inversión de AQR desde nuestra fundación. Estas estrategias han atraído tradicionalmente a los inversores por su transparencia y por un proceso disciplinado y basado en la investigación. La mejora continua de nuestras estrategias basadas en estilos, incluida la forma en que medimos y asignamos tácticamente el riesgo a las señales subyacentes, ha dado lugar a lo que consideramos una solución alternativa central y valiosa para una amplia gama de inversores”, ha señalado Roberto Giuffrida, director y responsable de Desarrollo de Negocio Internacional en AQR, en la nota de prensa.
Foto cedidaLula y Geraldo Alckmin celebran la reelección en São Paulo, el 25 de outubro de 2026. Ricardo Stuckert / Flickr Lula Oficial (CC BY-SA 4.0)
La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, el pasado domingo (25), llevó a bancos y gestoras internacionales a revisar las perspectivas para los activos brasileños, tras semanas de posicionamiento favorable a una victoria de Flávio Bolsonaro. En los análisis de estas empresas, la preocupación central es la capacidad del gobierno para presentar un ajuste fiscal suficiente que estabilice la deuda pública. La cautela con respecto al corto plazo, sin embargo, convive con evaluaciones de que la corrección de los precios puede abrir oportunidades en acciones y renta fija.
Lula ganó la segunda vuelta del domingo (25) con el 51,79% de los votos válidos, frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro, según el Tribunal Superior Electoral. Para las firmas consultadas, el resultado contradijo el escenario incorporado a los precios tras la primera votación. El foco de los inversores pasa ahora por la composición del equipo económico, la consistencia de las medidas fiscales y la capacidad de aprobarlas en el Congreso.
La presión sobre los activos cobró expresión concreta en la sesión bursátil de este lunes. En un comunicado enviado a la prensa, la B3 confirmó la activación del circuit breaker, con la suspensión de las negociaciones durante 30 minutos. La bolsa informó de la reanudación mediante subasta de 10:30 a 10:35. Los mercados financieros brasileños han reaccionado este lunes a la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil con un repunte de la rentabilidad de los bonos soberanos denominados en dólares, una fuerte depreciación del real frente a la divisa estadounidense y un desplome del 17% la Bolsa de valores del país. En concreto, el rendimiento de estos títulos a 10 años ha escalado hasta los 6,478%, lo que supone un incremento de alrededor 20 puntos básicos respecto al cierre del viernes.
“De aquí en adelante, la cuestión fundamental no es el crecimiento, sino la credibilidad fiscal”, afirma Jack Janasiewicz,gestor de carteras de Natixis IM Solutions. Su evaluación es que nuevas iniciativas de gasto sin un plan convincente para la deuda pueden encarecer la financiación soberana y reducir el margen para recortes de tipos de interés.
La reversión de la apuesta electoral
Thomas Haugaard, gestor del equipo de deuda de mercados emergentes en moneda fuerte de Janus Henderson, entiende que la sorpresa revela una asimetría de posicionamiento. Incluso con encuestas que indicaban una contienda ajustada, el mercado de deuda externa ya había incorporado, en gran medida, una victoria de Bolsonaro. “La apuesta en la elección ya estaba cotizada, mientras que el riesgo de una victoria de Lula no lo estaba”, escribió.
En la evaluación de Haugaard, la debilidad del real es un canal importante de transmisión del choque: la depreciación puede elevar las expectativas de inflación y los tipos de interés locales, aumentar el gasto del gobierno en intereses y agravar las presiones fiscales. La recuperación duradera de los spreads dependería de reformas recurrentes de gastos y de una trayectoria creíble para la deuda.
Esta lectura es compartida por Thierry Larose, gestor de carteras y analista de Vontobel. En un comentario distribuido antes de la apertura del mercado, preveía ventas, tipos de interés más altos y un debilitamiento del real, con posibilidad de reversión de las ganancias posteriores a la primera vuelta. “Creemos que el gobierno de Lula tampoco tendrá otra opción que adoptar medidas de consolidación fiscal”, afirma. La duda, añade, es si serán suficientes para restablecer la sostenibilidad de la deuda.
Larose ve, no obstante, límites para un ajuste desordenado: el Banco Central en las divisas y el Ministerio de Hacienda en la deuda pública disponen, a su juicio, de capacidad para contener movimientos caóticos. Kristin Ceva, gestora de deuda emergente de Payden & Rygel, también asocia la presión inicial al desmantelamiento de posiciones creadas a la espera de un cambio fiscal.
Lo que falta para recuperar la confianza
UBS Global Wealth Management evalúa que la información disponible aún no muestra un ajuste concreto suficiente para sostener la revalorización de los activos brasileños desde la primera vuelta. En el informe firmado por Alejo Czerwonko,Luciano Telo, Solange Srour, Ronaldo Patah y Debora Nogueira, el banco trabaja con una vuelta de acciones, divisas y tipos de interés a los niveles anteriores a la primera votación, admitiendo un deterioro temporal más allá de ese punto.
La institución establece tres condiciones para estabilizar la confianza: un paquete con medidas cuantificadas; la compatibilización del esfuerzo de ajuste con compromisos de campaña que estima en 300.000 millones de reales; y una vía de aprobación en el Congreso antes de fin de año. El informe señala una deuda pública superior al 80% del PIB y un déficit fiscal próximo al 10% del PIB como parte de la dificultad inicial del nuevo mandato. Para las divisas, UBS presenta 5,40 R$ por dólar como primera referencia de depreciación, sin excluir movimientos iniciales más intensos. Se trata de un escenario del banco, no de una cotización de cierre. La firma también considera que el retraso en la consolidación fiscal puede ralentizar el ciclo de reducción del tipo Selic, sobre todo si hay presión cambiaria.
Mali Chivakul, economista de mercados emergentes de J. Safra Sarasin Sustainable AM, espera que Lula busque calmar a los inversores con una elección para Hacienda que inspire confianza y con anuncios anticipados para estabilizar la deuda.Aun así, prevé un periodo de debilidad y volatilidad hasta el inicio del mandato. El desempeño en 2027 dependerá, según su análisis, de una corrección fiscal percibida como duradera y creíble.
En Fidelity International,Andressa Tezine, analista sénior de deuda soberana, ve un espacio limitado para avances fiscales inmediatos y riesgo de nuevas subidas de tipos. Philip Fielding, gestor de deuda emergente, señala los nombres del gabinete y los planes fiscales para 2027 como señales decisivas para evaluar oportunidades tras la estabilización de los precios.
El Congreso puede contener gastos y dificultar reformas
La composición más conservadora del Legislativo aparece como contrapeso en diversos análisis. Natixis, UBS y J. Safra Sarasin consideran que la necesidad de negociar con partidos de centro y de derecha puede limitar medidas de expansión del gasto. Eirini Tsekeridou, analista de renta fija de Julius Baer, destaca que la ejecución legislativa dependerá de la formación de coaliciones en un Congreso fragmentado y mayoritariamente de centro-derecha.
Viktor Szabó, director de inversiones en deuda emergente de Aberdeen Investments, ofrece una interpretación menos favorable de este contrapeso. Aunque un Congreso adversario pueda bloquear promesas más caras, también puede dificultar medidas de recaudación y reformas estructurales, además de exigir concesiones onerosas. “Parálisis no es consolidación”, resume. Para Szabó, la prueba va más allá de los nombres del equipo: los inversores necesitan un marco capaz de generar superávits primarios suficientes para estabilizar la deuda, acompañado de medidas sobre la indexación de prestaciones, gastos obligatorios y gasto tributario. Su análisis reconoce la solidez de las cuentas externas, de los recursos naturales y de la estructura institucional brasileña, pero sostiene que estos atributos no sustituyen a la disciplina fiscal.
Oportunidades, con condiciones
A pesar del tono cauteloso, los comentarios no apuntan a un abandono generalizado de Brasil. Larry Hatheway, estratega global de inversiones de Franklin TempletonInstitute, considera que los tipos de interés elevados, tanto nominales como reales, deben persistir. “A pesar de la volatilidad a corto plazo, la deuda en moneda local de Brasil sigue siendo una fuente atractiva de ingresos y rentabilidad”, afirma. Para Hatheway, la bolsa puede recuperarse a medio plazo si el gobierno combina ajuste fiscal y medidas de liberalización que estimulen la productividad y la rentabilidad del capital. Julius Baer también ve espacio para un buen desempeño de los títulos, el real y las acciones domésticas en caso de que exista compromiso con la estabilización de la deuda y la consolidación gradual de las cuentas públicas.
En Fidelity, Zoltan Palfi, gestor de acciones latinoamericanas, evalúa que una corrección acentuada puede crear puntos de entrada para inversores a largo plazo. La casa considera que las acciones brasileñas son atractivas en comparación con su histórico y con otros emergentes, destacando empresas pequeñas y medianas orientadas al mercado doméstico. El análisis de UBS es más cauto con el punto de partida: antes del resultado, veía el mercado cerca de la media histórica de diez años, a 9,6 veces el beneficio proyectado. Las evaluaciones utilizan referencias distintas y muestran que no hay una visión uniforme sobre el descuento de los activos.
Lale Akoner, estratega global de mercados de eToro, también distingue la corrección de posiciones de un empeoramiento repentino de la actividad. “Parte de la reacción refleja un rápido ajuste de posiciones de los inversores, más que un deterioro repentino de la economía brasileña”, afirma. Ve mayor presión sobre bancos, comercio minorista y empresas dependientes del consumidor doméstico, mientras que las exportadoras con ingresos en dólares pueden beneficiarse de un real más débil. Akoner recomienda cautela al buscar oportunidades en las caídas. La clave está en separar las empresas con problemas estructurales de aquellas vendidas en medio del nerviosismo, observando la calidad de los balances y posibles señales de contención del gasto. Fidelity hace una salvedad similar para la renta fija: los tipos de interés elevados no garantizan un retorno total positivo cuando las pérdidas en los títulos y la depreciación cambiaria absorben los ingresos recibidos.
Payden & Rygel conserva una visión favorable hacia la deuda emergente como asignación estratégica, apoyada en tipos reales positivos, reservas de divisas y fundamentos externos. La tesis abarca al conjunto de los emergentes, no representa una evaluación exclusivamente brasileña ni elimina los riesgos fiscales locales.
En un comentario recibido también este lunes, William Castro Alves, estratega jefe de Avenue, refuerza la importancia de la diversificación internacional independientemente del ganador de las elecciones. El análisis complementa las visiones de las firmas globales al enfatizar la protección de compromisos y gastos vinculados al dólar.
Para los próximos meses, la principal diferencia entre las evaluaciones reside en el grado de confianza en que se producirá la corrección fiscal y en la velocidad con la que los precios podrán ofrecer compensación por los riesgos. Las señales señaladas para esta evaluación son concretas: medidas de gasto recurrentes, cifras verificables, apoyo parlamentario y una trayectoria de la deuda capaz de permitir tipos de interés más bajos.
Los republicanosperderían el control del Senado en las elecciones de medio término de EstadosUnidos del 3 de noviembre de 2026. Así lo anticipó AhmedRiesgo, director de inversiones (CIO) deInsigneo, durante el webinar «Brasil y EE.UU.: dos decisiones, un mismo mercado», organizado por el Grupo Cohen y moderado por su presidenta y CEO,Anna Cohen. Riesgo atribuyó ese escenario a la impopularidad de Donald Trump, el impacto inflacionario de los aranceles y el rechazo a la guerra con Irán. Para el ejecutivo, la sorpresa no sería la derrota oficialista, sino que los republicanos lograran retener la cámara alta.
Según Riesgo, estados republicanos que hace seis meses parecían seguros —Iowa y Texas, entre otros— son ahora contiendas abiertas. Riesgo destacó el caso de Texas, donde el demócrata James Talarico podría vencer a Ken Paxton. «Que Texas vote azul demócrata tiene muy pocos precedentes en la historia», apuntó Cohen. Riesgo matizó que el fenómeno no responde a un giro ideológico, sino a un castigo directo al presidente por la suba de precios. «Se ve en las encuestas. Lo van a crucificar por la guerra y lo están crucificando», afirmó.
La analista argentina subrayó la convergencia de factores que golpean al electorado: «Tenés una trifecta de impactos negativos: el surtidor y el consumo, la suba de la tasa y el costo de endeudarse, y toda la cuestión social, que en Estados Unidos sigue con tendencias polarizadas». Riesgo coincidió: eltermómetro político del estadounidense promedio es el precio de la gasolina, y cuando sube, el gobierno paga el costo en las urnas.
La guerra con Irán
Riesgo destacó el bajo respaldo a la intervención en Irán. Una encuesta de Pew Research Center realizada del 16 al 22 de marzo de 2026 encontró que el 59% de los adultos estadounidenses consideraba equivocada la decisión inicial de usar la fuerza militar y el 38% la consideraba correcta. Sin embargo, el ejecutivo advirtió que sería prematuro juzgar sus consecuencias de largo plazo. «Hay señales de que puede tener beneficios positivos a largo plazo, tanto para Estados Unidos como para la región, que hoy no se ven», agregó.
Según Riesgo, la combinación del conflicto bélico y los aranceles comerciales presiona los costos de energía e insumos y su eventual traslado al consumidor profundizaría el malestar en los hogares de menores ingresos. Cohen anotó que los estadounidenses de mayor patrimonio están parcialmente protegidos: «El consumo no se redujo. Probablemente los ahorros sí, no se están sobreendeudando, pero hay alguna especie de fricción respecto de la inflación».
El CIO de Insigneo, a su vez, valoró el impulso de la administración Trump a la inteligencia artificial. En su estimación, la nueva tecnología eleva el crecimiento potencial de la economía desde una referencia de 1,8% a casi 3%. Se trata de una estimación del ejecutivo, no de un dato observado ni de un consenso oficial. «No suena como mucho, de dos a tres, pero un movimiento en el trend level de growth de una economía del tamaño de Estados Unidos es, como dice Trump, ‘huge'», graficó.
El estratega trazó un paralelo con la paradoja de Robert Solow en 1987, sobre la dificultad de ver el efecto de la computación en las estadísticas de productividad. A juicio de Riesgo, la expansión de los márgenes corporativos refleja beneficios de la IA que esos indicadores todavía no capturan. «¿De dónde vino? ¿Vino de que de repente los americanos quieren trabajar más fuerte? No, es lo opuesto. Los americanos cada día quieren trabajar menos», ironizó.
Cohen resumió la tensión con una pregunta directa: «¿Qué pasa si hay un susto con los próximos balances? ¿Dónde va a parar el S&P?». Riesgo respondió que algunas compañías —en particular las expuestas exclusivamente a frontier models de IA— necesitan un crecimiento extraordinario para justificar sus valuaciones, pero la gran mayoría de los sectores descuenta todavía muy pocos beneficios de la nueva tecnología.
Riesgo proyecta el bono a diez años en 4,80% para fin de 2026
Frente a una curva de futuros que proyectaba incrementos de la tasa de referencia en diciembre de 2026 y en marzo y septiembre de 2027, Riesgo consideró sobredimensionado ese ajuste monetario. El especialista remarcó que la Reserva Federal difícilmente cumpla con esa trayectoria y recomendó posicionarse en duración: «Una de las operaciones más fáciles de ganar plata en mi historia ha sido apostar que el banco central no va a hacer lo que te está diciendo que va a hacer», argumentó. En esa línea, situó su objetivo para el bono a diez años en 4,8% para el cierre del año, 16 puntos básicos por debajo del 4,96% que marcó el título de referencia tras la jornada del 22 de octubre.
Durante su presentación trimestral a clientes en la última semana de septiembre, cuando el título del Tesoro a diez años operaba en torno al 5,3%, Insigneo recomendó incrementar la duración en cartera. Si bien Riesgo destacó que el rendimiento de los bonos resulta competitivo frente al de la renta variable —en torno al 5% en ambos casos y con menor volatilidad en los papeles públicos—, descartó una salida de las acciones: «No podés estar afuera», coincidió Cohen, ante un ciclo apuntalado por la expansión de márgenes corporativos.
Hacia el final de la conversación, Riesgo planteó que la relación entre Estados Unidos y Latinoamérica podría ganar peso estratégico en los próximos años. Según su análisis, un menor involucramiento de Washington en Medio Oriente abriría espacio para una mayor atención sobre el hemisferio, con señales como las inversiones estadounidenses en tierras raras en Brasil y el respaldo del Departamento del Tesoro a Argentina. Para el ejecutivo, esa dinámica excede a la administración de Donald Trump y responde a un cambio más amplio en la posición internacional de Estados Unidos: “El poder absoluto nunca ha sido más grande, pero su peso relativo sí cayó”, sostuvo.
Sobre la relación con China, Riesgo la comparó con una nueva Guerra Fría en la que habrá ciclos de distensión y tensión, pero sin ruptura. «Los dos lados se necesitan mucho más de lo que saben. Quieren un divorcio económico, pero tienen demasiados hijos y demasiadas propiedades juntas», graficó.
Foto cedidaMauricio Tchilingirbachian, gerente comercial de Nobilis
En una plaza tan internacional como la uruguaya, donde los capitales tienen muy incorporada la dinámica de la inversión offshore, el régimen tributario de las inversiones en el exterior es una preocupación central de los gestores patrimoniales. Una que se está volviendo especialmente importante en este trimestre, considerando que terminó el período provisorio que siguió a un cambio relevante en el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
El cambio de régimen aplicado a las inversiones custodiadas en el extranjero que empezó a regir en octubre, que grava las ganancias de capital realizadas –es decir, procedentes de la venta de activos– en mercados del exterior con una tasa de 12% podría tener efectos a nivel de industria, según auguran en Nobilis. Y es que, junto con un aumento en las consultas, en la firma de gestión patrimonial anticipan que esto podría potenciar el negocio de cuentas locales en el país austral.
Según explica a Funds Society el gerente comercial de la firma, Mauricio Tchilingirbachian, anteriormente, los inversionistas uruguayos pagaban el IRPF sólo para los intereses y dividendos de sus inversiones en el extranjero. Esto cambió el 1 de enero, extendiéndose a las ganancias de capital, pero contó con un período transitorio de nueve meses en que no afectaría a las carteras de los inversionistas.
Ese período finalizó al cierre de septiembre de este año, poniendo el tema de la custodia de las cuentas sobre la mesa.
Esto porque, según recalca Tchilingirbachian, “la tasa del impuesto cambia en función de dónde están custodiados los activos”. Las cuentas con activos extranjeros domiciliadas fuera del país pagan una tasa de 12%, pero las que están custodiadas en Uruguay –independiente del contenido del portafolio– tienen una tasa reducida, de 8%.
“Es un cambio bastante significativo”, enfatiza el ejecutivo de Nobilis, agregando que el factor de la residencia de la cuenta es un factor que ahora tiene que formar parte de las conversaciones con los clientes. Con este tratamiento fiscal, hablar de dónde custodiar los activos extranjeros es tan relevante como la filosofía de inversión y los objetivos de las carteras.
Impacto en la industria
“Eso tiene un impacto bien palpable, bien tangible, a la hora de proyectar los retornos”, enfatiza Tchilingirbachian, dado que la variable más importante en la gestión patrimonial son los retornos después de impuestos. “Empieza a ser una situación bastante diferente hacia delante, el hecho de dónde tenés tus inversiones”, asegura, advirtiendo que “puede tener un impacto muy material en tu cartera”.
Si bien, de momento no se ha observado una migración de capitales hacia estructuras locales, en Nobilis sí ven señales de un mayor interés, ahora que terminó el período transitorio. “Donde sí empiezan a notarse cambios es en todo el tema de consultas”, relata.
Para el profesional, dado que antes no había cambios para las cuentas de los clientes, ahora deberían empezar a verse los efectos de este cambio y cómo evoluciona la dinámica tributaria para los altos patrimonios de Uruguay. “Cuando empieza a impactar la cuenta es cuando empiezan a venir las consultas”, explica.
Dada la importancia de los cambios recientes, Tchilingirbachian reporta que han aumentado estas consultas, tanto a nivel de clientes como de colegas de servicios financieros que, hasta ahora, sólo ofrecen cuentas en el extranjero.
Respecto al efecto en la industria, el profesional anticipa que, durante el próximo año, una vez que termine el ejercicio fiscal y que los inversionistas tengan más claro el impacto real en sus carteras, va a haber una revisión de domicilios de cuentas. “Probablemente, en muchos casos, lo que sean activos custodiados en Uruguay aumenten; o al menos se tengan en cuenta”, comenta, subiendo el atractivo de una dinámica de “portafolios globales, pero relaciones locales”.
Eso sí, el ejecutivo no anticipa que haya cambios en la residencia fiscal lejos de Uruguay. “Si bien hoy el impuesto abarca rentas que hasta el año pasado no abarcaba, en términos de tasa, sigue estando por debajo de muchas otras jurisdicciones”, resalta.
Una gestora puede contar con una estrategia de inversión consolidada y un buen historial de resultados, pero encontrar dificultades cuando decide ampliar su alcance internacional. En muchos casos, el obstáculo no está en el portafolio ni en las decisiones de inversión, sino en el vehículo o estructura utilizada para escalar la estrategia.
La estructura elegida puede facilitar el acceso a determinados custodios y plataformas o, por el contrario, limitar las posibilidades de crecimiento. Para los gestores que buscan llegar a nuevos canales, esta es una cuestión que conviene resolver antes de iniciar su expansión.
Cuando una estrategia necesita llegar más lejos
Pensemos en una gestora que administra una cartera a través de una cuenta de corretaje y quiere ofrecer acceso a esa misma estrategia a inversores internacionales.
Aunque disponga de un historial de resultados y una metodología de gestión definida, puede encontrarse con que los custodios utilizados por sus potenciales inversores no permiten acceder directamente a la estructura existente.
Replicar la cartera en distintas cuentas sería una alternativa, pero también supondría gestionar más procesos, coordinar diferentes intermediarios y asumir costes adicionales. Otra opción sería estructurar la estrategia mediante un vehículo que pueda mantenerse y liquidarse a través de los sistemas utilizados por esos inversores.
No solo se trata de contar con una estrategia de inversión ganadora, sino de encontrar una estructura que facilite el acceso a ella.
Esta situación es especialmente relevante en Latinoamérica y US Offshore, donde las inversiones internacionales suelen involucrar a diferentes custodios, plataformas y entidades financieras, cada uno con sus propios requisitos operativos.
El vehículo de inversión como decisión estratégica
Al seleccionar un vehículo de inversión, los aspectos legales, regulatorios y fiscales suelen ocupar buena parte del análisis. Pero hay otras cuestiones que pueden resultar determinantes, especialmente cuando el gestor busca ampliar su alcance internacional.
Una de ellas es la identificación del instrumento. Contar con un código ISIN permite que un título sea reconocido de forma estandarizada en los sistemas financieros. También importa su compatibilidad con los mecanismos de custodia y liquidación utilizados por los intermediarios, así como la disponibilidad de información para su valoración y seguimiento.
Ahora bien, tener un ISIN o poder liquidar un instrumento a través de un sistema internacional no significa que esté automáticamente disponible para cualquier inversor. Su acceso dependerá de las condiciones de cada intermediario y de la normativa aplicable en las jurisdicciones correspondientes.
Por eso, la elección del vehículo debe considerar no solo los activos que integran la cartera, sino también quiénes serán sus potenciales inversores, dónde operan y a través de qué canales acceden a sus inversiones.
Securitización: una alternativa para ampliar el alcance de las estrategias
La securitización de activos ofrece una alternativa para los gestores que necesitan adaptar la estructura de sus inversiones a nuevos canales de acceso. Mediante este mecanismo, determinadas carteras se reempaquetan en vehículos de inversión respaldados por los activos subyacentes.
Una de sus aplicaciones es la emisión de ETPs con identificador ISIN, que, según las condiciones de cada emisión, pueden integrarse en sistemas internacionales de custodia y liquidación como Euroclear o Clearstream.
Volvamos al ejemplo de la gestora que administra su estrategia desde una cuenta de corretaje. En lugar de replicar la cartera en distintas cuentas, podría evaluar su reempaquetamiento en un ETP. De esta forma, los inversores elegibles podrían obtener exposición a la estrategia mediante un instrumento financiero, siempre que sus intermediarios permitan operar con él.
Este enfoque puede facilitar el acceso a una estrategia existente sin necesidad de modificar su política de inversión, al tiempo que permite centralizar determinados procesos administrativos y operativos.
FlexFunds trabaja precisamente en este ámbito, mediante la creación y coordinación de vehículos de inversión a través de la securitización de activos. Sus soluciones permiten a los gestores reempaquetar sus estrategias en ETPs e integrarlas con determinados custodios y plataformas internacionales. La compañía coordina los procesos relacionados con la emisión y administración de los vehículos, mientras el gestor mantiene el foco en sus decisiones de inversión.
¿Qué debe evaluar un gestor antes de internacionalizar su estrategia?
La elección del vehículo no debería basarse únicamente en los costes de constitución o los plazos de lanzamiento. También es necesario considerar cómo funcionará la estructura a medida que la estrategia amplíe su alcance internacional.
Antes de tomar una decisión, conviene plantearse tres preguntas:
¿Es compatible con los custodios e intermediarios a los que se pretende acceder?
No basta con que el instrumento cuente con un identificador internacional. Es necesario comprobar que puede incorporarse a los sistemas de custodia y liquidación utilizados por los intermediarios objetivo y que cumple sus requisitos operativos.
¿Responde a las necesidades de valoración, administración y reporting?
Los mecanismos de valoración, la disponibilidad de información periódica y la coordinación entre proveedores son aspectos fundamentales para mantener una operativa consistente y transparente.
¿Puede acompañar el crecimiento de la estrategia?
Una estructura adecuada para una cartera y un número limitado de inversores puede resultar menos eficiente a medida que aumentan los mercados, las emisiones o las necesidades operativas. Por ello, conviene evaluar los costes recurrentes y la capacidad de la estructura para asumir ese crecimiento.
La elección del vehículo debe responder tanto a las necesidades actuales del gestor como a sus objetivos de expansión.
Una decisión que conviene anticipar
La internacionalización de una estrategia de inversión exige identificar oportunidades, conocer las particularidades de cada mercado y establecer relaciones con los intermediarios adecuados. Pero también requiere comprobar que el vehículo elegido responde a las necesidades operativas de esos canales.
Dejar esta decisión para una etapa avanzada del proceso puede obligar a revisar estructuras, asumir costes adicionales o retrasar el acceso a determinados mercados.
Una estrategia de inversión puede tener potencial para crecer internacionalmente, pero la estructura utilizada para implementarla puede determinar hasta dónde es posible llevarla.
La guía de FlexFunds «Internacionalización de estrategias de inversión mediante securitización de activos» analiza las principales barreras para la expansión internacional y las alternativas de estructuración que pueden ayudar a los gestores a ampliar el alcance de sus estrategias.
Foto cedidaMikel Ochagavia, director de Inversiones y Álvaro Vitorero, consejero delegado de Acacia Inversión SGIIC
El mercado arrancó 2026 esperando un escenario de crecimiento moderado, inflación controlada y bajadas de tipos. En octubre, los precios crecen entre un 3% y un 4%, la Reserva Federal ha pasado de los recortes a las subidas y el Brent supera los 100 dólares. Aun así, el MSCI World en euros acumula una revalorización del 15%. Es la principal conclusión de la reunión anual con inversores de Acacia Inversión SGIIC, celebrada en el Museo Guggenheim bajo el título “Del tablero global a sus inversiones”, su análisis de un ejercicio que se ha alejado del guion previsto.
“Todo el mundo tiene un plan hasta que recibe un tuit de Trump. Ha sido la realidad que hemos vivido este año. Todos teníamos la cartera preparada hasta que esos mensajes de madrugada cambiaban todo el escenario”, ha señalado Mikel Ochagavia, director de inversiones de Acacia Inversión SGIIC.
Cuatro asaltos contra el escenario Goldilocks
La gestora plantea el año como un cuento de mercados en tres actos. En enero, el mercado apuntaba a un crecimiento del 2,4% en Estados Unidos y del 1,3% en la Unión Europea, una inflación en descenso hacia el 2%, rebajas de tipos de la Reserva Federal, un BCE estable o con sesgo bajista y el petróleo entre 60 y 65 dólares. La geopolítica figuraba sólo como riesgo de cola.
Según la firma, el mercado en ese escenario ha encajado cuatro golpes. El primero, geopolítico, con la ruptura de alianzas y focos en Venezuela, Groenlandia y Oriente Medio. El segundo, energético, por el cierre del estrecho de Ormuz, que ha disparado el Brent de 60 a más de 100 dólares por barril. El tercero procede de la inflación, que ha obligado a los bancos centrales a pasar de los recortes esperados a subidas de tipos, dos del BCE y una de la Reserva Federal. El cuarto, la factura de la deuda y las divisas, se refleja en un bono estadounidense a diez años, que llegó a tocar el 5,35%, un nivel que no se veía desde 2002. El dólar, por su parte, ha ejercido esta vez de activo refugio, con el euro en 1,11.
En octubre, Estados Unidos resiste y la Unión Europea se frena, la inflación sigue al alza, la Reserva Federal sube tipos, el BCE se mueve entre el control de los precios y el apoyo a la actividad y la geopolítica ha pasado a ser protagonista. La compañía suma a estos frentes los aranceles, la deuda francesa y la volatilidad.
El impacto se aprecia en los mercados. El Brent sube un 80,5% y el cobre un 16%, mientras la plata cae un 18,7% y el oro un 3,7%. La gestora atribuye el retroceso del metal amarillo al alza de los tipos reales, que eleva su coste de oportunidad. El dólar se revaloriza un 3,6% según el índice DXY y el euro pierde un 4,5% frente a la divisa estadounidense. En renta fija, los índices agregados registran pérdidas que van del 0,9% en los bonos paneuropeos de uno a tres años al 4,3% en la deuda global a más de diez años.
Pese a este entorno, la bolsa mundial sube un 15% en 2026, medida por el MSCI World en euros a 16 de octubre. Acacia Inversión SGIIC atribuye esa resistencia a los beneficios empresariales, la inteligencia artificial y las expectativas, que contrarrestan el peso del coste de la deuda, el petróleo, los riesgos geopolíticos y la inflación.
Tyson contra Federer
La gestora recurre al tenista Roger Federer para explicar cómo afrontar este entorno. En su discurso de graduación en Dartmouth College, en junio de 2024, Federer recordó que ganó el 80% de los 1.526 partidos que disputó con solo el 54% de los puntos. “Invertir no es ganar todos los puntos ni todos los días. Consiste en ganar el partido”, ha explicado Ochagavia.
Acacia Inversión SGIIC traslada esa lección a tres principios: jugar el partido y no el punto, con un modelo de inversión patrimonialista y a largo plazo que no trata de anticipar lo que hará el mercado la semana siguiente. La siguiente idea es no depender de un solo golpe, mediante una diversificación real sobre múltiples pilares que prepara la cartera para distintos escenarios. Por último, es importante prepararse para el siguiente punto, con liquidez, coberturas, activos diferentes e ideas antifrágiles, que funcionan cuando el resto de la cartera no lo hace.
“No sabemos cuándo llegará la siguiente crisis ni cuándo caerá la bolsa. Lo que sí podemos hacer es estar preparados. En Acacia prevenimos, no predecimos”, ha resumido el director de Inversiones.
Posicionamiento
En renta variable, la entidad mantiene una postura cauta. Frente a un índice global, infrapondera Estados Unidos y sobrepondera Europa, Japón y los mercados emergentes. A lo largo del año ha reducido la concentración en inteligencia artificial que se ha formado en los índices y ha rotado hacia salud e infraestructuras, con más peso del factor valor que del crecimiento.
Respecto a la IA, Ochagavia ha comentado: “¿Somos negativos con la IA? No. Sabemos que está ahí y que traerá grandes noticias en el futuro, pero la euforia que hemos vivido estos años, y sobre todo estos meses, nos hace ser más cautos”.
Completa el posicionamiento con coberturas sobre la bolsa estadounidense y la europea. En renta fija, los tipos a largo plazo de Estados Unidos y Japón, en máximos de décadas, han llevado a la gestora a tomar posiciones de duración en ambos mercados. Prefiere la deuda soberana al crédito, que juega en plazos cortos tanto en grado de inversión como en high yield porque los diferenciales, pese a ampliarse en los últimos días, siguen por debajo de su media. Mantiene además alta liquidez, bonos ligados a la inflación estadounidense como cobertura frente a sorpresas en los precios y deuda emergente.
Entre las inversiones alternativas, es positiva en oro, uno de sus activos antifrágiles, que tiene en cartera de forma estructural y cuyo peso ajusta según el ciclo. En divisas, ha reforzado la exposición al dólar como cobertura y conserva posiciones en yen, una divisa que considera muy depreciada.
Fondos multiactivos
La gestora aplica esta filosofía en sus fondos multiactivos, que combinan renta variable, renta fija, renta fija plus, inversiones alternativas, derivados y divisas en tres capas. La estratégica fija la estructura de la cartera a largo plazo, la táctica se adapta al ciclo y la oportunista responde a eventos inesperados.
Los tres vehículos, que este año han cumplido una década, se sitúan en el primer cuartil de sus categorías Morningstar a tres y cinco años, y en el segundo a un año. Las categorías de referencia son las de mixtos defensivos, moderados y agresivos globales en euros, respectivamente.
Entre los fondos de la casa, Acacia Renta Dinámica ha cerrado en positivo todos los ejercicios desde su lanzamiento en 2011, salvo 2018, cuando cedió un 0,12%. Su rentabilidad objetivo, no garantizada, es la de la Letra del Tesoro a 12 meses más 2,5 puntos. Acacia Renta Corto Plazo, el vehículo más reciente de la gestora, busca generar carry y proteger el patrimonio sin volatilidad.
Crecimiento y tecnología
Acacia Inversión SGIIC ha crecido un 40% en los dos últimos ejercicios hasta alcanzar los 800 millones de euros de patrimonio bajo gestión en 2026, según avanzó su consejero delegado, Álvaro Vitorero. La firma ha incorporado la inteligencia artificial a su trabajo diario, pero descarta que vaya a sustituir a sus profesionales. “Los grandes grupos financieros se apresuran a implantar inteligencia artificial en sus megaestructuras con el objetivo único de reducir costes. Crean modelos universales, café para todos, y bajan la calidad de su servicio. No pensamos que los clientes prefieran hablar con su banquero robot”, ha sostenido Vitorero. El consejero delegado subraya que la casa no tiene dos carteras iguales, porque cada inversor parte de un objetivo y una percepción del riesgo propios, y que mantiene la independencia, la transparencia y la coinversión como señas de identidad.
En sus 29 años de historia, Acacia Inversión SGIIC registra una rentabilidad anual ponderada por patrimonio del 4,42%, frente al 3,25% de un índice de referencia y al 2,13% del IPC, con datos a 30 de septiembre de 2026. El índice combina a partes iguales la renta variable europea, representada por el STOXX Europe 600, y la renta fija europea a corto plazo, a través del J.P. Morgan GBI EMU 1-3. “Prevenir, simplemente evitar accidentes, es lo que nos ha llevado a generar esa diferencia de comportamiento y de retorno financiero”, ha añadido Vitorero.
El fin del orden de posguerra
La reunión incluyó un coloquio sobre geopolítica con Jorge Dezcallar, exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y exembajador de España en Estados Unidos, Marruecos y la Santa Sede, y el columnista Enrique Portocarrero, director del Círculo de Empresarios Vascos.
Dezcallar considera que el orden internacional que ha permitido 80 años sin guerras directas entre grandes potencias llega a su fin por tres razones. La primera es una aceleración histórica sin precedentes, impulsada por cuatro revoluciones simultáneas, la robótica, la digital, la genética y la demográfica. La segunda, que China y Rusia trabajan para acabar con él. La tercera, que Estados Unidos, su principal valedor, lo cuestiona bajo la presidencia de Donald Trump. El resultado, a su juicio, supone “el fin del dominio occidental”.
El exdiplomático observa que el centro de gravedad económico se desplaza hacia el estrecho de Malaca, donde se concentran el 65% de la población y el 62% del PIB mundiales, y recuerda que el G7 genera ya menos riqueza que los BRICS. El continente europeo, con el 5% de la población y el 50% del gasto social del planeta, afronta este cambio de ciclo en una posición débil. «Europa ha cometido varios errores. Uno es poner nuestra seguridad en manos de Estados Unidos, nuestro comercio en manos de China y nuestra energía en manos de Rusia, cuando ninguno de los tres ha resultado fiable», advierte.
Por su parte, Dezcallar prevé que ninguna economía europea figure entre las diez mayores del mundo en 2050 y defiende una integración que pase por un mercado de capitales común, políticas compartidas en migración, energía y defensa y el fin de la regla de la unanimidad. Entre los focos de debilidad cita a Francia, cuya deuda rebasa el 120% del PIB, con un déficit de más del 5% y un crecimiento del 0,5%.
En Oriente Medio, no descarta que Israel y Estados Unidos retomen los ataques sobre Irán tras las elecciones legislativas estadounidenses de mitad de mandato, lo que podría provocar mayores daños en las infraestructuras de la región y nuevas subidas de los precios de la energía. Sobre esos comicios, da por prácticamente seguro que los demócratas ganarán la Cámara de Representantes y abre la puerta a un cambio de mayoría en el Senado, que limitaría al presidente a gobernar mediante órdenes ejecutivas.
Respecto a la inteligencia artificial, defiende regularla sin frenar la innovación, algo que ve difícil mientras China y Estados Unidos compitan por liderarla. Aunque admite no saber hasta qué punto, percibe “una enorme burbuja” en el sector y cuestiona que Nvidia pueda valer 5 billones de dólares, “dos veces y media o tres veces lo que es España”.