La complejidad como oportunidad: la estrategia ganadora del WCM Select Global Growth Equity Fund

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En el complejo panorama de inversión de 2026, caracterizado por la IA y las tensiones geopolíticas, el WCM Select Global Growth Equity Fund se distingue por su resiliencia, transformando desafíos en oportunidades. Su gestor, Sanjay Ayer, navega en un entorno multifacético donde la «incertidumbre estructural» genera divergencias de resultados. Estas, lejos de ser un obstáculo, crean el escenario ideal para la filosofía del fondo: identificar y mantener negocios sólidos con «ventajas competitivas fuertes/»deep-moat businesses» que cotizan infravalorados. no solo sortea la volatilidad, sino que prospera gracias a la excelencia operativa y el potencial de crecimiento a largo plazo de sus participadas. Apostando por una diversificación amplia, evita la mayoría de las «Mag7» (salvo Amazon y no es top 10), se centra en una exposición más real en Asia, Europa, sectores industriales e infraestructura de datos. Su mínima correlación con fondos globales típicos (solo 5% de solapamiento) lo posiciona para retornos diferenciados.

El WCM Select Global Growth Equity Fund, un producto de referencia

Lanzada en 2011, la estrategia insignia de WCM, el Select Global Growth Equity Fund, concentra las mejores ideas del equipo de inversión. Con más de 115B Usd (a fecha de marzo 20261) en activos bajo gestión, este fondo ha demostrado un historial sólido, generando un retorno anualizado de aproximadamente +17.1% (2) desde su inicio, vs. el +14% del S&P 500 en el mismo período de 15 años. Su propuesta de valor se amplifica al ser un detector de oportunidades infravaloradas.

Características clave que impulsan el rendimiento

La estrategia del fondo se sustenta en pilares robustos que aseguran una diversificación inteligente y una exposición a un crecimiento de alta calidad:

  • Verdadero enfoque All Cap: El fondo invierte más del 50% de su portafolio en compañías con capitalizaciones de mercado inferiores a 50B Usd. Esta estrategia «all-cap» permite capturar crecimiento estructural en empresas que a menudo escapan a la atención de los grandes índices, ofreciendo un mayor potencial de revalorización.
  • Cartera concentrada entre 30 y 40 nombres. Esta concentración permite a los gestores tener una convicción profunda en cada posición:
  • Diversificación geográfica real: Con un 41.9% en Norteamérica a fecha de marzo 2026 (muy por debajo del 60-70% típico del ACWI). Resultado de un análisis «bottom-up» centrado en la calidad del negocio, y no de decisiones macro.
  • Diversificación sectorial diferenciadora: Ofrece una fuente de crecimiento alternativa al saturado S&P 500. Lidera en industriales: 35% (sector #1), y Tecnología: 18% (sector #2); distanciándose de la concentración dominante en el sector tecnológico de los grandes índices.
  • Filosofía de inversión: el MOAT Trajectory. El núcleo de la estrategia de WCM reside en buscar «deep-moat businesses» y, crucialmente, compañías donde el «MOAT” está creciendo y no solo existe.

WCM invierte solo si la cultura fortalece la expansión de los MOATs, y lo analiza desde el CEO hasta los equipos operativos.

Riesgos del fondo: cambios legislativos/fiscales; derivados (contrapartes); mercados emergentes; renta variable; tasas de cambio; derivados financieros; concentración geográfica; menor capitalización; conexión bursátil. Riesgos de sostenibilidad.

¿A qué temáticas de crecimiento está expuesto? Principalmente:

  • IA e infraestructuras de datos (enablement, no hype): Invirtiendo en habilitadores tecnológicos como Celestica y Comfort Systems, cruciales para el despliegue y soporte de IA.
  • Plataformas Digitales como AppLovin, que aprovechan la conectividad y la escalabilidad para generar valor.
  • Gasto en Defensa Global beneficiándose del aumento global de la inversión en defensa a través de compañías como Saab, Rolls-Royce y RENK.
  • E-commerce y Logística Global apostando por líderes como Sea Ltd. y Amazon.

 Conclusión

En el exigente contexto de 2026, el WCM Select Global Growth Equity Fund, demuestra que la complejidad puede ser un poderoso catalizador para el éxito. Su enfoque riguroso en «deep-moat businesses» con un «MOAT trajectory» positivo, junto a una diversificación geográfica y sectorial real y una perspectiva «all-cap», ofrece a los inversores una vía robusta para el crecimiento a largo plazo. El fondo evidencia que las mayores oportunidades, aquellas que aseguran resiliencia y prosperidad activa, se encuentran donde la mayoría no se mira, navegando con éxito en un entorno empresarial acelerado y en constante evolución.

 

 

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Las small caps americanas ofrecen motivos para el optimismo

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Foto cedidaGeoff Dailey, director de renta variable estadounidense en BNP Paribas Asset Management.

Las small caps americanas empezaron 2026 con fuerza: el índice Russell 2000 superó de manera significativa al S&P 500. Geoff Dailey, director de renta variable estadounidense en BNP Paribas Asset Management, explica en el podcast Talking Heads de la firma que el factor que ha impulsado en mayor medida dicha rentabilidad ha sido la temática de la inteligencia artificial. El auge registrado por las infraestructuras de inteligencia artificial ha beneficiado a las empresas de semiconductores, tecnología e ingeniería de hardware, mientras que el rápido avance en el desarrollo de la inteligencia artificial agentiva ha afectado a las compañías de software.

Dailey admite que el comportamiento del Russell 2000 es “muy favorable”, pero matiza que la subida no ha sido lineal, ya que el conflicto en Oriente Próximo ha provocado importantes cambios en el sentimiento y el liderazgo de mercado durante el periodo. Ahora, los inversores han vuelto a centrar la atención en los fundamentales y los beneficios empresariales.

En cuanto a las tendencias de inversión durante el trimestre, la inteligencia artificial volvió a ser la temática dominante, con efectos positivos y negativos en los distintos sectores. Se produjo una evidente intensificación del auge de las infraestructuras de inteligencia artificial, lo que favoreció a las compañías de semiconductores, tecnología, ingeniería de hardware, construcción y energía eléctrica.

Por el contrario, el rápido avance del desarrollo de productos de inteligencia artificial agentiva afectó a las empresas de software que se consideraban expuestas al riesgo de desintermediación, según el experto. Lo que derivó en una tercera tendencia: el temor a que el crédito privado, las tensiones de liquidez y el riesgo de ajustes a la baja de las valoraciones pudieran afectar al sistema financiero en su conjunto, lo que produjo “una cierta debilidad en las gestoras de activos alternativos y los bancos”. Aunque hubo varias tendencias cruzadas y una notable volatilidad, en términos generales, “el periodo puso de manifiesto la capacidad de resistencia de los mercados de renta variable estadounidense y de las small caps”.

Inteligencia artificial

Sobre la inteligencia artificial, el experto explica que la diferencia de rentabilidad entre las compañías de infraestructuras de inteligencia artificial y las de software ha sido “llamativa” este año y que detrás de la subida de las compañías de infraestructuras de inteligencia artificial está el continuo aumento de las expectativas de gasto de capital de los llamados hiperescaladores.

Se espera que los cinco grandes hiperescaladores estadounidenses aumenten su gasto de capital en más del 70% interanual en 2026. “No solo la inversión empresarial está aumentando, sino que el desarrollo de productos y los ingresos están llegando más rápido de lo esperado. Todo ello ofrece a los inversores una mayor confianza en que esta tendencia de gasto será de gran magnitud y larga duración”, apunta.

La solidez del gasto de capital favorece a estas compañías de infraestructuras de inteligencia artificial y tras el fuerte avance registrado, “hay que tener especialmente en cuenta las valoraciones, pero la sostenibilidad del gasto en la fase inicial de aceleración de los ingresos en muchas de estas compañías debería traducirse en revisiones al alza de beneficios para nuestras posiciones en semiconductores y hardware de inteligencia artificial”. En este escenario, Dailey desvela que aunque mantiene un enfoque selectivo tras las sólidas subidas del grupo, sigue identificando oportunidades atractivas con modelos de negocio de primera calidad y buenas perspectivas de ingresos.

Por el contrario, observa que las empresas cuyos modelos de negocio se ven amenazados por el rápido avance de la inteligencia artificial agentiva se han visto sometidas a una gran presión este año. Anthropic ha presentado recientemente Claude Cowork, un conjunto de herramientas para la gestión de flujos de trabajo y productos especializados por sector o función, que demostraron capacidades de gran alcance. Este lanzamiento provocó una fuerte caída de las empresas de software, ya que se pensó que la nueva herramienta podría afectar a sus modelos de negocio. “Aunque no nos gustaría subestimar el ritmo de disrupción, pensamos que estas características podrían favorecer la capacidad de resistencia de algunas compañías del sector del software, en un momento en el que las valoraciones del sector están en niveles mínimos”, apunta.

Por lo tanto, Dailey favorece la inversión en compañías consolidadas con sistemas de datos propios, un sólido gobierno corporativo o ventajas competitivas basadas en la confianza, además de amplias bases instaladas en equipos comerciales. También piensa que el riesgo de valoración “es mayor entre las compañías de infraestructuras de inteligencia artificial” y que los modelos de negocio de aquellas empresas que se ven más expuestas al riesgo de desintermediación derivado de la inteligencia artificial se ven amenazados. Sin embargo, “aún es posible encontrar compañías con ventajas competitivas claras, modelos de negocio sólidos y culturas de innovación”.

Crédito privado

Sin duda, las tensiones experimentadas por el crédito privado a principios de año muestran que este segmento “se enfrenta actualmente a dos riesgos principales”: el de liquidez y el de valoración. “Ninguno de los dos llegará a convertirse en un riesgo sistémico ni tendrá un impacto fundamental negativo en nuestros bancos de pequeña capitalización, pero algunas carteras de inversión en mercados privados tendrán que reducir el valor de las posiciones en software”, apunta.

En lo que respecta a la liquidez, Dailey observa un aumento de los reembolsos en determinados vehículos de crédito privado orientados al inversor particular, pero también que la estructura de estos vehículos está basada en normas diseñadas para protegerlos frente a las retiradas masivas de fondos.”Estas necesidades de liquidez resultan manejables, y no parece que ni las amortizaciones ni los reembolsos vayan a aumentar el riesgo sistémico para el sistema financiero en su conjunto”.

Respecto a los bancos de pequeña capitalización, si bien no suelen participar de forma muy significativa en la financiación directa del crédito privado o del private equity, “suelen tener una exposición nula o muy baja a la financiación de entidades financieras no depositarias. Además, suelen tener una exposición infraponderada al segmento de la financiación a empresas de software”, explica.  Por otra parte, aunque los bancos de pequeña capitalización están expuestos a un ciclo de crédito que afecta al conjunto del sector, Dailey cree que están en gran medida protegidos frente al deterioro de los mercados de crédito privado.

En cuanto al acceso al capital de sus compañías de pequeña capitalización, Dailey adelanta que se ha producido una cierta retirada por parte de las compañías de crédito privado, pero considera que sigue habiendo mucho capital disponible. Los fondos de crédito privado de mayor calidad siguen demostrando su capacidad para captar capital. Además, con unas normas de capital más flexibles, los bancos también desempeñarán un papel más importante en la concesión de créditos a las empresas más pequeñas, “por lo que no pensamos que la posible retirada del crédito privado vaya a provocar realmente una interrupción del acceso al capital”, apunta Dailey.

Perspectivas y oportunidades

También habló de perspectivas y dio ideas de oportunidades de inversión. Pese a las fuertes subidas que ha registrado ya el índice Russell 2000, Dailey sigue identificando numerosas oportunidades con potencial alcista y un perfil favorable de riesgo-rentabilidad. Así, el contexto positivo que empezó a perfilarse a finales del año pasado y principios de este podría continuar. Entre ellos, el experto destaca unos mercados de capitales abiertos, una sólida actividad de fusiones y adquisiciones, una actividad industrial en proceso de mejora, un elevado gasto de capital a escala nacional y un consumo firme. Además, un cambio de tendencia de la Reserva Federal podría dar lugar a nuevos recortes de tipos de interés, lo que favorecería a las small caps.

En lo que respecta a oportunidades concretas, Dailey adopta un enfoque equilibrado, pero en los segmentos que se muestran más sensibles a la evolución de la economía identifica oportunidades atractivas en los bancos de pequeña y mediana capitalización y en compañías industriales ligadas a las primeras fases del ciclo. “Las compañías que son líderes en estos sectores y que cuentan con sólidas posiciones competitivas pueden enfrentarse a los ciclos bajistas y participar en una economía sólida y en un mercado menos concentrado. Además, las valoraciones también parecen razonables en este segmento”, apunta. 

También identifica oportunidades atractivas en ciertas compañías de software que se han visto amenazadas por la inteligencia artificial agentiva. En su opinión, la inteligencia artificial agentiva cambiará el funcionamiento futuro del software, pero algunas de las empresas de software ya existentes están en una posición muy buena para aprovechar los avances que se están haciendo en este ámbito.

La inteligencia artificial agentiva, según Dailey, amplía las capacidades del software, lo que debería expandir también su mercado potencial. “No cabe duda de que algunas de ellas se verán amenazadas por esta nueva tecnología, pero otras, no solamente resistirán su impulso, sino que además se beneficiarán de ella”, señala. La ciberseguridad es uno de los sectores que se ha visto afectado por la pérdida de confianza por parte de los inversores, pero en el que Dailey ve “una enorme oportunidad”, ya que el mercado potencial total está creciendo y será muy difícil desbancar a muchos de estos proveedores.

También sigue identificando oportunidades atractivas en compañías de crecimiento de pequeña y mediana capitalización, en el sector salud y en empresas de tecnología médica de pequeña capitalización, que cayeron a principios de año sin que se hubieran producido ningún cambio en sus fundamentales. Estas empresas volverán a subir, dada la solidez de sus fundamentales, y, además, se trata de un segmento en el que podrían producirse adquisiciones con “primas significativas”.

La promesa sobre Ormuz, la inflación y los tipos: ¿cuál será el mensaje de Warsh?

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La geopolítica y el acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz -que previsiblemente ofrece alivio a los mercados- marcan una semana donde la inflación y la política monetaria reclaman su protagonismo. Toca semana de bancos centrales, durante la cual se espera que el Banco de Japón (BoJ) suba los tipos en 25 puntos básicos, mientras que de la Fed y del Banco de Inglaterra (BoE) no se prevén nuevos movimientos. 

Si algo tienen en común estas tres instituciones financieras -incluido el BCE que ya reunió la semana pasada y decidió subir los tipos en 25 puntos básicos- es que la presión inflacionista está poniendo a prueba su firmeza. Sin duda, el anunciado acuerdo de paz entre Irán y EE.UU. dota al actual escenario y a la previsión sobre la evolución de la inflación de una nueva dimensión. 

“Tras semanas de negociaciones y fluctuaciones entre el optimismo y el pesimismo, parece haberse alcanzado un hito diplomático clave para poner fin a la guerra con Irán. Habrá contratiempos en el camino, pero la salida de la crisis parece clara. La crisis energética ha sido mucho menos amenazante de lo que se temía, ya que los mercados han demostrado una vez más su resiliencia. Si bien persisten varias incógnitas a largo plazo, los mercados energéticos parecen encaminarse hacia un escenario similar al anterior, donde predomina el exceso de oferta. Mantenemos nuestra perspectiva cautelosa y prevemos una mayor presión sobre los precios del petróleo”, apunta Nobert Rücker, director de Investigación Económica y Next Generation de Julius Baer.

Según los expertos de las gestoras, es probable que los bancos centrales globales mantengan un sesgo restrictivo para combatir la persistencia de los costes energéticos, incluida la Fed. Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional de J. Safra Sarasin Sustainable AM, sostiene que esta postura se ve reforzada por un petróleo que se mantiene en 85 dólares por barril, lo que añade aproximadamente un punto porcentual a la inflación de este año. “Además, el cierre prolongado del estrecho ya ha desencadenado efectos inflacionistas de segunda ronda visibles. Al mismo tiempo, unos diferenciales de crédito extremadamente estrechos apenas dejan margen para una mayor compresión”, matiza. 

El foco sobre la Fed: crecimiento e inflación

Sin embargo, la mayor expectación está puesta sobre la Fed, y no solo por ser la primera reunión de Warsh al frente de la institución. “Mientras Donald Trump no deja de reclamar recortes de tipos y una parte de los observadores sigue apostando por una bajada, los argumentos a favor de dicha acción de política monetaria no resisten el análisis más somero”, señala Enguerrand Artaz, estratega de La Financière de l’Échiquier (LFDE).

Y es que, desde el punto de vista del crecimiento, la dinámica de los últimos meses es decididamente favorable: el crecimiento se mantiene, las inversiones siguen siendo muy dinámicas gracias a la IA y el mercado laboral está creciendo de nuevo, con cada vez más subsectores implicados. “Este último punto es especialmente importante, ya que, más allá de ser un buen augurio para el consumo, incide directamente en uno de los dos mandatos de la Reserva Federal de EE. UU. (Fed)”, matiza Artaz. 

En cuanto a la inflación, las últimas cifras ponen de manifiesto un incremento claro que se explica fundamentalmente, como no podía ser de otra forma, por los precios de la energía, pero también una subida más acelerada de los precios de los servicios que incomoda bastante más a la Fed. En concreto, la inflación de los servicios fue la preocupación principal de la entidad durante su fase de endurecimiento monetario y, por otro lado, no está directamente relacionada con las consecuencias de la guerra en Irán. 

Dicho de otro modo, en opinión de Artaz, “la Fed se enfrenta al mismo tiempo a una inflación que se reactiva, incluso exceptuando la energía, y a un ciclo económico que pisa el acelerador. Resulta difícil contemplar un recorte de los tipos en un entorno así y los mercados ya descuentan una subida en 2026. No obstante, es altamente probable que Kevin Warsh, el nuevo presidente de la Fed, trate al menos de mantener el statu quo el mayor tiempo posible entre las presiones de la Casa Blanca”.

Primera reunión de Warsh

Sobre qué esperar de esta primera reunión de Warsh como presidente de la Fed, en general, los expertos de las gestoras apuntan a que mantenga los tipos sin cambio en el rango objetivo de los fondos federales entre el 3,50% y el 3,75%, en línea con el consenso del mercado y las expectativas ya descontadas por los inversores. También coinciden en que es posible que elimine el sesgo acomodaticio que ha mantenido desde el inicio del actual ciclo de bajadas de tipos en septiembre de 2024. Para algunos, este giro en el discurso reflejaría un enfoque más equilibrado y, sobre todo, una preocupación creciente por la persistencia de la inflación.

“El nuevo presidente, Kevin Warsh, afronta su primera reunión en un entorno especialmente complejo. Hereda el comité más dividido de las últimas tres décadas: tres miembros con derecho a voto ya se posicionaron en abril en contra del sesgo acomodaticio, mientras que el gobernador saliente, Stephen Miran, volvió a votar a favor de una bajada de tipos. Las actas dejan claro que el equilibrio interno se ha desplazado hacia una postura más restrictiva, ante el aumento de la incertidumbre sobre la duración y los efectos económicos del conflicto en Oriente Medio. Los datos recientes han apenas han ayudado a disipar esas dudas”, afirma Michael Krautzberger, CIO Global Public Markets de Allianz Global Investors .

En opinión de Alessia Berardi, directora de Macroeconomía Global del Amundi Investment Institute, en reunión de esta semana de la Fed la cuestión de los tipos no es lo relevante: “No hay mucho foco en los tipos, sino más bien en la primera rueda de prensa de Kevin Warsh y cómo equilibrará las demandas del Presidente Trump y las del mercado de bonos. La inflación está aumentando y la economía se mantiene resiliente, en particular, el mercado laboral no se está enfriando. El incipiente acuerdo con Irán puede facilitar este equilibrio por ahora. Se esperan preguntas sobre el balance en la rueda de prensa, aunque no habrá respuestas claras”. 

Por último, Benoit Anne, Senior Managing Director y responsable del Grupo de Análisis de Mercados de MFS Investment Management, señala dos preguntas relevantes ante la reunión de esta semana: ¿Indicará la mediana de las proyecciones que no habrá cambios en los tipos de interés a lo largo de 2026, algo que parece plausible? Y, ¿seguirá apuntando a cierta relajación monetaria en 2027?  

Según su visión, la cuestión de fondo es cómo evolucionará la estrategia de comunicación de la Fed a partir de ahora. “Esto es importante porque las señales de la Fed siguen moviendo los mercados. Los días de la orientación futura de la Fed podrían estar contados. Viéndolo en retrospectiva, parece que esta herramienta ha ido perdiendo relevancia de forma gradual. Funcionaba cuando los tipos de interés eran bajos y estables, y cuando el entorno macroeconómico parecía relativamente predecible. De cara al futuro, creemos que la Fed afronta un entorno complejo: una inflación persistente, presiones políticas y el desafío que supone para un nuevo presidente construir consensos sobre política monetaria”, concluye Anne.

El reto oculto que deja el crecimiento de la riqueza para los gestores patrimoniales

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“Los gestores de patrimonio que actúen con decisión ahora harán más que mantenerse al ritmo del cambio; ellos ayudarán a dar forma al futuro de la gestión de patrimonio”. Esta es una de las principales conclusiones del último informe de Capgemini sobre riqueza, titulado World Wealth Report 2026. Según su visión, el buen comportamiento de los mercados de capitales se ha traducido en un incremento de la riqueza y del número de individuos con alto patrimonio. 

En concreto, la riqueza global de los HNWI aumentó un 8,7% para alcanzar los 98,3 billones de dólares a finales de 2025 en los principales mercados de América del Norte, Asia Pacífico y Europa. “Por segundo año consecutivo, la banda de riqueza de los ultra HNWI superó a otros segmentos, con un crecimiento del 9,7% en la riqueza y un aumento del 9,4% en la población”, matiza el informe.

Desde Capgemini señalan que en respuesta al impulso sostenido del mercado, los HNWI reequilibraron sus carteras hacia los mercados públicos. “Las asignaciones a renta variable aumentaron en tres puntos porcentuales hasta el 25%, reflejando el rendimiento superior continuo en todos los mercados. Mientras que las asignaciones a renta fija aumentaron en dos puntos porcentuales hasta el 20% a medida que los mercados de bonos se estabilizaron y entregaron sus retornos más fuertes desde 2020, reforzando su papel en la construcción de carteras ajustadas al riesgo”, indica el informe en sus páginas.

Gestión patrimonial

Sin embargo, debajo de los titulares de crecimiento de la riqueza, el informe sostiene que las firmas de gestión patrimonial están enfrentando un desafío muy significativo en la experiencia del cliente. “Nuestro análisis revela que solo el 17% de los HNWI sienten que su experiencia de asesoramiento patrimonial ha sido fluida y personalizada. Este desafío está arraigado no en la demanda sino en la entrega y en las crecientes expectativas de los HNWI: el 97% de las firmas de gestión de patrimonio todavía segmentan a los clientes principalmente por bandas de riqueza, y el 78% depende de perfiles de riesgo tradicionales, los cuales limitan su capacidad para adaptar la experiencia a las necesidades cada vez más diversas de los clientes. Como resultado, las firmas de patrimonio tradicionales luchan por satisfacer las nuevas necesidades y requisitos de los HNWI, mientras que competidores enfocados, incluyendo a las family offices y las WealthTechs, están creciendo más rápidamente”, explican desde Capgemini. 

Según su análisis, esta competencia está impactando directamente la notoriedad y la cuota de cartera de los actores tradicionales de una manera grande. “A pesar del crecimiento constante, nuestro análisis sugiere que entre 2022 y 2025, una estimación conservadora de 1,5 billones de de dólares en nuevos activos bajo asesoramiento se acumuló en los nuevos competidores en lugar de en las firmas tradicionales. Para revertir esta tendencia y extraer este potencial de nuevos activos no realizado, la oportunidad para los proveedores tradicionales es transformar sus modelos operativos para entregar el nivel de personalización que los HNWI de hoy demandan”, sentencian. 

Rediseñar el modelo operativo

Para Capgemini, abordar el desafío de la personalización requiere más que mejoras incrementales. Su análisis identifica tres pilares interconectados para la transformación del modelo operativo que son necesarios para ofrecer experiencias de cliente superiores. En primer lugar, ven necesario ampliar el acceso a productos y servicios. “El 88% de los HNWI eligen trabajar con múltiples firmas para acceder a mejores inversiones alternativas, haciendo de esto un impulsor significativo de la fragmentación de la cuota de mente de los HNWI”, apuntan. Según el informe, mientras que el acceso a los productos se está convirtiendo en la apuesta mínima, los servicios de valor agregado que abarcan la planificación fiscal, de sucesiones y de jubilación extienden la relación más allá de la gestión de inversiones y mejoran la retención de clientes.

El segundo pilar que citan es potenciar más al banquero. El informe destaca que la gestión de patrimonio efectiva requiere que los banqueros orquesten una red de especialistas en disciplinas fiscales, de planificación de sucesiones, de préstamos, de filantropía y otras para abordar las complejas necesidades de los clientes. “Pero a pesar de ser el punto de contacto primario de los HNWI para estas capacidades de asesoramiento, los banqueros dedican el 41% de su tiempo a tareas operativas en lugar de al compromiso con el cliente, y esto debe cambiar”, advierte el documento en sus conclusiones.

En este sentido, argumentan que las firmas que apoyan a los banqueros con nuevas capacidades tecnológicas y capacidades integradas de coordinación de especialistas ven resultados mediblemente más fuertes: el 53% de los HNWI cuyos banqueros orquestan efectivamente equipos de especialistas recomiendan su firma a otros, demostrando un vínculo directo entre la orquestación operativa y la satisfacción del cliente que impulsa la retención y el crecimiento de activos.

Por último, el informe identifica como tercer pilar el uso de la inteligencia aumentada. “Se trata de la infraestructura subyacente que hace que los otros pilares sean operativos a escala. Unifica los datos de los clientes en productos, alternativas y dominios de especialistas para potenciar las visiones de 360 grados y las perspectivas predictivas que superpotencian a los banqueros. Al automatizar la orquestación del flujo de trabajo, las capas de inteligencia convierten la cartera de productos ampliada y el ecosistema de especialistas en una ventaja competitiva”, explican. 

La inteligencia como hoja de ruta

El informe atestigua que el panorama de la gestión de patrimonio está cambiando de vender productos a ofrecer asesoramiento personalizado y empático: “El éxito futuro estará definido por qué tan bien las firmas entienden los estilos de vida y las aspiraciones de los clientes, en lugar de solo sus activos. Este enfoque se centra en entregar experiencias únicas y oportunidades de establecer contactos que se extienden más allá de los retornos financieros tradicionales”. 

Reconoce que no existe un único punto de partida para esta transformación, ya que las firmas individuales estarán en diferentes etapas de madurez. Y advierten de que antes de embarcarse en este viaje, las firmas deberían evaluar su estado actual respecto a tres dimensiones: calidad y accesibilidad de los datos, fragmentación del flujo de trabajo, y la medida en que la inteligencia ya informa la toma de decisiones.

“La necesidad de personalización para todos los clientes ha cambiado de una aspiración a un imperativo. Las firmas que tengan éxito anclarán su transformación en la inteligencia, evolucionarán los roles de los banqueros y medirán el éxito en cada etapa. La brecha competitiva entre los que se mueven temprano y aquellos que retrasan la acción solo continuará ampliándose”, concluye el informe.

Generali Investments entra en el mercado europeo de ETFs activos

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Foto cedidaRenato Zaffuto, director de Soluciones de ETFs en Generali Investments.

Generali Investments lanzará a finales de este año sus primeros fondos cotizados (ETFs) de gestión activa dirigidos a inversores europeos, lo que supone una expansión de su plataforma de inversión hacia el segmento de los ETFs.

Según explica, la iniciativa forma parte de la estrategia general de la empresa para ampliar su gama de soluciones de inversión activa y ofrecer a los clientes acceso a un conjunto diversificado de instrumentos de inversión. En este sentido, creará su propia sociedad de inversión de capital variable (ICAV) con marca propia y totalmente dedicada a esta actividad en la segunda mitad del año, mientras que las actividades de gestión de inversiones se delegarán a las filiales de la plataforma de Generali Investments.

La oferta inicial de productos incluirá una selección de capacidades de la plataforma de Generali Investments, estructurados como ETFs activos tanto en renta variable como en renta fija. Según indica, las gestoras que participarán en la primera fase serán Generali Asset Management, Global Evolution, Sycomore AM y Plenisfer, cada una de las cuales aportará su experiencia específica en distintas clases de activos y estrategias. A lo largo de 2027 están previstos nuevos lanzamientos con otras filiales. Además, los ETF cotizarán en determinadas bolsas europeas, lo que permitirá su distribución en toda la región.

“Esta iniciativa estratégica se basa en nuestra dilatada experiencia en gestión activa para ofrecer una gama innovadora de estrategias de ETF a nuestros inversores institucionales. Supone un hito clave para nuestra plataforma de inversión, ya que seguimos evolucionando en consonancia con las expectativas de los clientes en un contexto de continua incertidumbre macroeconómica”, ha indicado Filippo Casagrande, director de Inversiones de Generali Investments.

Por su parte, Renato Zaffuto, director de Soluciones de ETFs en Generali Investments, ha añadido: “Aprovechando las capacidades complementarias de las empresas de nuestra plataforma, ofreceremos una gama diversificada de ETF que combine estrategias seleccionadas con las características clave de la estructura de los ETF, entre las que se incluyen la transparencia, la liquidez y la cotización intradía”.

La estrategia del balón de rugby: comprender el principio de un fondo a vencimiento

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Foto cedidaPablo Martínez Bernal, Head of Sales para Iberia en Amiral Gestion.

En los mercados financieros existe una tendencia recurrente a confundir volatilidad con riesgo. Esta confusión se hace especialmente visible en momentos de tensión, cuando los movimientos de mercado provocan desviaciones temporales respecto a las expectativas de los inversores. Sin embargo, en determinadas estrategias, la evolución del valor liquidativo a corto plazo dice mucho menos sobre el resultado final de la inversión de lo que habitualmente se cree.

Los fondos de renta fija a vencimiento constituyen probablemente uno de los mejores ejemplos de esta realidad.

Una forma sencilla de ilustrarlo es mediante una imagen: la de un balón de rugby. Su forma recuerda que la trayectoria hacia un objetivo determinado rara vez es una línea recta. Del mismo modo, la evolución de un fondo a vencimiento puede desviarse temporalmente de la senda inicialmente esperada, tanto al alza como a la baja, sin que ello implique necesariamente un deterioro de sus perspectivas finales.

La razón es bien conocida por cualquier profesional de la renta fija. A lo largo de la vida del fondo, los precios de los bonos que componen la cartera están sometidos a múltiples factores: movimientos de los tipos de interés, cambios en las primas de riesgo, fluctuaciones de liquidez o episodios de incertidumbre geopolítica. Todos ellos generan volatilidad en las valoraciones de mercado y, por extensión, en el valor liquidativo del vehículo.

Sin embargo, en una estrategia diseñada para mantener los títulos hasta su vencimiento, el elemento verdaderamente determinante no es la valoración diaria de los activos, sino su capacidad para generar los flujos contractuales previstos. A medida que se acerca la fecha de amortización, el precio de cada emisión tiende a converger hacia su valor de reembolso, independientemente de las oscilaciones que haya experimentado durante el periodo de inversión.

Por supuesto, esta convergencia no es automática ni está garantizada. Existe una condición fundamental: que los emisores sean capaces de atender sus compromisos financieros. El riesgo central de una estrategia de este tipo no reside en las fluctuaciones de mercado, sino en el riesgo de crédito.

Por ello, el análisis fundamental adquiere una importancia aún mayor. La selección de emisores, la evaluación de la sostenibilidad de sus estructuras de capital, la capacidad de generación de caja y la resistencia de los modelos de negocio ante distintos escenarios macroeconómicos son los factores que, en última instancia, condicionan el éxito de la estrategia.

En este sentido, resulta especialmente relevante distinguir entre volatilidad transitoria y deterioro permanente de la calidad crediticia. Mientras la primera puede generar desviaciones temporales respecto a la trayectoria esperada, el segundo afecta directamente a la probabilidad de recuperar el capital invertido. Son dos fenómenos distintos, aunque con frecuencia el mercado los trate de manera indistinta en determinados episodios de estrés.

Los últimos años han proporcionado varios ejemplos de esta dinámica. El rápido endurecimiento monetario llevado a cabo por los bancos centrales desde 2022 provocó una de las mayores correcciones de la historia reciente en los mercados de renta fija. Posteriormente, diversos acontecimientos geopolíticos han seguido alimentando episodios recurrentes de volatilidad. Sin embargo, en numerosos casos, la capacidad de pago de los emisores apenas se vio alterada en la misma proporción que reflejaban los movimientos de precios observados en el mercado secundario.

Para los inversores con horizontes compatibles con el vencimiento de los fondos, estas divergencias pueden incluso generar oportunidades. Cuando el mercado penaliza indiscriminadamente determinadas emisiones por factores macroeconómicos o técnicos, las rentabilidades implícitas pueden aumentar sin que exista un deterioro equivalente de los fundamentales crediticios. En consecuencia, las desviaciones respecto a la trayectoria teórica pueden convertirse en puntos de entrada potencialmente atractivos para quienes mantienen una visión de largo plazo.

En los fondos a vencimiento, la forma del recorrido importa menos que la capacidad de los emisores para cumplir sus compromisos financieros. La volatilidad puede alterar temporalmente la trayectoria del fondo, pero el resultado final depende fundamentalmente de la calidad crediticia de las empresas seleccionadas.

Esta reflexión resulta particularmente pertinente en el contexto actual. Como muchos activos de renta fija, Sextant Regatta 2031 ha experimentado las consecuencias del ajuste monetario de los últimos años y de los episodios de volatilidad generados por un entorno geopolítico más incierto. Como resultado, su valor liquidativo se sitúa hoy ligeramente por debajo de la trayectoria teórica que cabría esperar en ausencia de perturbaciones de mercado.

Sin embargo, esta desviación no refleja un deterioro significativo de la calidad crediticia de las empresas seleccionadas en cartera. Al contrario, la estrategia sigue apoyándose en un análisis fundamental riguroso y en la convicción de que los emisores podrán cumplir con sus compromisos financieros hasta el vencimiento. Para los inversores capaces de adoptar una perspectiva de largo plazo, esta diferencia entre percepción de mercado y fundamentales puede incluso representar una oportunidad interesante.

Al fin y al cabo, la esencia de una estrategia a vencimiento no consiste en prometer una navegación sin sobresaltos, sino en construir una cartera capaz de alcanzar su puerto de destino. Y cuando el mercado se concentra en las olas del corto plazo, puede olvidar que el rumbo sigue siendo el mismo.

Tribuna de Pablo Martínez Bernal, Head of Sales para Iberia en Amiral Gestion.

Vontobel consolida su expansión en Estados Unidos con nueva oficina en Los Ángeles

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La gestora suiza Vontobel anunció la apertura de una nueva oficina en Los Ángeles, California, como parte de su estrategia de expansión en Estados Unidos y de su apuesta por fortalecer los servicios dirigidos a clientes de alto patrimonio que buscan acceso a soluciones internacionales de inversión.

De acuerdo con la empresa, su nueva sede dará servicio a los clientes de Vontobel Swiss Financial Advisers (Vontobel SFA), subsidiaria de propiedad total de Vontobel Holding AG y considerada la mayor gestora domiciliada en Suiza especializada en ofrecer estrategias de diversificación internacional para inversionistas estadounidenses, medida en activos bajo gestión al cierre de mayo de 2026.

Con la apertura de su oficina en Los Ángeles la empresa busca reforzar su presencia en uno de los mercados financieros más dinámicos y con mayor generación de riqueza de Estados Unidos, particularmente en el sur de California, una región caracterizada por una elevada concentración de patrimonio y una fuerte actividad empresarial.

Billy Obregon, director general de Vontobel SFA, señaló que la expansión refleja el compromiso de largo plazo de la institución con el mercado estadounidense.

«Nuestro equipo en Los Ángeles ofrecerá un servicio personalizado, una perspectiva global y las ventajas de la diversificación internacional que los inversionistas valoran cada vez más», afirmó el directivo.

Vontobel destacó que la creciente complejidad de los mercados y la búsqueda de una mayor diversificación geográfica están impulsando la demanda de soluciones globales de gestión patrimonial entre los inversionistas estadounidenses. En este contexto, la proximidad con clientes y socios estratégicos constituye un elemento central de su modelo de negocio.

Cuatro décadas en Estados Unidos

A través de sus filiales, Vontobel mantiene operaciones en Estados Unidos desde hace aproximadamente 40 años. Con la incorporación de la oficina en Los Ángeles, la firma consolida una red integrada por filiales en Nueva York, Miami y ahora la costa oeste, desde donde atiende tanto a clientes institucionales como privados en Estados Unidos, Canadá y América Latina offshore.

Vontobel SFA combina la custodia de activos en Suiza con reportes fiscales compatibles con la normativa estadounidense y está registrada tanto ante la Autoridad Supervisora del Mercado Financiero Suizo (FINMA) como ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). La firma ofrece servicios discrecionales y de asesoría con énfasis en la construcción de portafolios diversificados a escala global.

Con sede en Zúrich y más de un siglo de historia, Vontobel opera en 28 ubicaciones alrededor del mundo y administra activos por 304.600 millones de dólares, de acuerdo con cifras al cierre de 2025. La institución cotiza en la Bolsa SIX de Suiza y mantiene una estructura accionaria con participación mayoritaria de la familia fundadora, característica que le ha permitido preservar una orientación de largo plazo y una elevada independencia empresarial.

La apertura de la oficina de Los Ángeles se produce en un momento en que la firma también impulsa su crecimiento en otros mercados estratégicos, entre ellos Alemania, donde anunció la creación de una nueva oficina en Düsseldorf para fortalecer la atención a clientes privados y oficinas familiares.

La expansión simultánea en Europa y Norteamérica refleja la estrategia de crecimiento selectivo de Vontobel, centrada en los segmentos de banca privada y gestión patrimonial internacional, en un entorno donde la demanda de soluciones de diversificación global continúa ganando relevancia entre los inversionistas de alto patrimonio.

«Nunca es tarde para estar invertido»: la visión de J.P. Morgan sobre el superciclo de la IA

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Nur Cristiani, responsable de Estrategia de Inversión para América Latina
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Nur Cristiani, responsable de Estrategia de Inversión para América Latina en J.P. Morgan, sostiene que el superciclo de la inteligencia artificial todavía no alcanzó su techo: el valor está empezando a trasladarse desde la infraestructura hacia las plataformas y aplicaciones, abriendo una nueva etapa de oportunidades. En esta entrevista con Funds Society, repasa los riesgos de concentración que enfrentan los inversores latinoamericanos, las alternativas menos obvias que monitorea la firma —desde defensa hasta oro y mercados emergentes— y por qué considera que aún hay espacio para quienes no se posicionaron.

¿En qué fase del superciclo de la IA estamos: arranque, aceleración o madurez?

Creemos que aún estamos en la fase de aceleración. Hasta ahora, gran parte del valor generado en los mercados ha estado impulsado por empresas de infraestructura, tanto física como digital. Apenas recientemente, hemos comenzado a ver que parte de ese valor se traslada hacia las capas de plataformas y aplicaciones.

La comparación con la burbuja puntocom aparece constantemente. ¿Es una analogía válida o distorsiona más de lo que aclara?

Cuando hablamos de una ‘burbuja‘, debemos ser cuidadosos y distinguir si nos referimos a valuaciones de mercado o a episodios de exuberancia. Observamos algo de esta última en ciertos segmentos relacionados con la IA, pero no creemos que estemos en un punto de exuberancia en las valuaciones del sector tecnológico. De hecho, si consideramos las perspectivas de crecimiento para los próximos tres años, las valuaciones del sector tecnológico se mantienen incluso por debajo de las de otros sectores del mercado. Y aunque siempre existe incertidumbre sobre la sostenibilidad de las tendencias recientes de crecimiento, la realidad es que las compañías tecnológicas continúan superando ampliamente las estimaciones del mercado trimestre tras trimestre. Además, la comparación con la burbuja puntocom suele implicar hablar de apalancamiento. Hoy la situación es distinta: estas empresas están financiando su crecimiento con sus propios ingresos y utilidades, no mediante deuda.

¿Cómo están reaccionando sus clientes de alto patrimonio en América Latina frente a este ciclo? ¿Hay más ansiedad por entrar o más cautela?

Nuestros clientes han participado en esta tendencia y mantienen distintos niveles de exposición al tema, dependiendo de sus objetivos y mandatos de inversión. Sin embargo, lo que observamos actualmente es que cada nuevo dólar invertido busca una mayor diversificación. No necesariamente alejándose de la temática de IA, sino ampliando la exposición hacia otros sectores y clases de activos que podrían beneficiarse de la siguiente etapa de creación de valor.

¿Cuál es el error más frecuente que comete el inversor privado sofisticado frente a un ciclo tecnológico de esta magnitud?

La concentración. En las primeras etapas de creación de valor, algunas posiciones pueden crecer de manera significativa y terminar representando una proporción excesiva de la cartera. Esto puede generar una dependencia demasiado alta de un sector específico o incluso de una sola compañía. Por ello, es importante aprovechar estas ganancias para diversificar y mantener la resiliencia de las carteras, ya sea mediante estrategias activas o pasivas.

¿Existe el riesgo de sobreexposición a IA dentro de una cartera? ¿Qué peso razonable debería tener esta temática para un inversor de largo plazo?

Más que un riesgo de sobreexposición a la IA, hablamos de un riesgo de concentración en determinados sectores o compañías. Creemos que la IA impulsará mejoras en productividad y eficiencia a lo largo de toda la economía, generando oportunidades de crecimiento en múltiples industrias. Sin embargo, la selección de activos será clave, especialmente porque las empresas se beneficiarán de esta tecnología en distintos momentos y en diferentes magnitudes.

Cuando diseña una cartera con exposición a IA para un cliente latinoamericano, ¿por dónde empieza: empresas directamente vinculadas a IA, infraestructura habilitadora o fondos temáticos?

Siempre comenzamos por el núcleo de la cartera. Es decir, una estrategia bien diversificada que responda a los objetivos del cliente y respete su tolerancia al riesgo. Sobre esa base incorporamos posiciones complementarias para sobreponderar determinadas temáticas o sectores. Actualmente mantenemos una visión favorable sobre tecnología, así como sobre sectores relacionados, como industriales y servicios públicos, y esa misma visión suele reflejarse en nuestras recomendaciones de asignación de activos. La forma de implementarlo depende de cada cliente. Ofrecemos soluciones gestionadas activamente, donde administradores profesionales se encargan del rebalanceo continuo de las carteras, pero también trabajamos con clientes que prefieren construir esta exposición directamente en los mercados públicos o privados.

Más allá de las grandes tecnológicas estadounidenses, ¿hay jugadas menos obvias que J.P. Morgan está mirando con atención?

Vemos oportunidades atractivas en los sectores de seguridad y defensa, tanto en mercados públicos como privados, en un contexto global cada vez más fragmentado. Asimismo, consideramos que el oro sigue siendo un importante diversificador dentro de las carteras. Y, hablando de diversificación, vemos una oportunidad relevante en los mercados emergentes, particularmente en un entorno donde esperamos que el dólar estadounidense mantenga una debilidad estructural.

¿Cuál es el principal riesgo que el mercado todavía no está valorando bien en torno a la IA?

Nuestra principal preocupación es la circularidad de ciertas inversiones y la exuberancia que observamos en algunos segmentos específicos relacionados con esta tecnología. Habrá ganadores y perdedores, por lo que la selección cuidadosa de activos y una gestión activa seguirán siendo fundamentales.

Regulación, geopolítica, concentración de mercado: ¿cuál de estos factores le genera más incertidumbre a la hora de construir una tesis de largo plazo?

Los tres. Precisamente por eso, la base de nuestras recomendaciones es siempre una estructura de cartera bien diversificada entre sectores, temáticas y regiones. Sobre esa base incorporamos asignaciones temáticas activas hacia aquellas oportunidades que consideramos mejor posicionadas para beneficiarse de los distintos escenarios que puedan surgir de estos factores.

Para el inversor latinoamericano que todavía no se posicionó: ¿ya es tarde, o el ciclo tiene recorrido suficiente para entrar ahora?

Nunca es demasiado tarde para estar invertido. Mantenemos una visión favorable en relación con los mercados y las oportunidades que vemos por delante, tanto en activos públicos como privados. Como administradores del patrimonio de nuestros clientes, cuyo objetivo es preservar y hacer crecer su riqueza de manera sostenida en el largo plazo, consideramos que permanecer al margen de los mercados puede ser más riesgoso que enfrentar episodios temporales de volatilidad.

Carlos García Ciriza: “El buen asesor es el que ayuda al cliente a luchar contra sí mismo”

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Foto cedidaCarlos García Ciriza, presidente de Aseafi.

El diagnóstico de Carlos García Ciriza, presidente de Aseafi, sobre en qué momento se encuentra la industria es claro: “El asesoramiento financiero en España está viviendo una etapa de transformación y consolidación al mismo tiempo”. Aunque reconoce que se ha avanzado mucho en términos de profesionalización, transparencia y reconocimiento, considera que “queda recorrido para alcanzar el nivel de madurez de otros mercados europeos”. En esta entrevista con él hemos querido profundizar sobre cómo es ese recorrido, qué retos ya se han superado y cuáles quedan por afrontar. 

Transformación y consolidación a la vez, ¿qué significa eso?

Significa que se ha avanzado mucho en el conocimiento y reconocimiento del asesoramiento, frente a una etapa de enfoque de comercialización del que veníamos. Ahora cada vez más inversores entienden que necesitan acompañamiento profesional en un entorno económico y financiero más complejo. Además, el sector ha evolucionado hacia modelos más especializados y centrados en el cliente. Antes era un asesoramiento más simple, más recomendación de producto, y ahora contempla un espectro de servicios con una visión más global e integral. En cambio, aún queda por consolidar la distinción real y práctica entre asesoramiento de empresas independiente y asesoramiento de grupos bancarios, que para mí es la diferencia correcta que debemos hacer. 

¿Eso significa que aún queda madurar el concepto de asesoramiento independiente?

Al final, el asesoramiento independiente no es más independiente que el no independiente si es transparente. Suena a trabalenguas, pero, al final, el conflicto de interés existe cuando tú no le cuentas al cliente lo que ganas, porque si tú le cuentas lo que ganas y el cliente te lo compra, no habría menor problema. Esto está evolucionando y, cada vez, los inversores entienden mejor que tener el acompañamiento de un profesional es bueno. Yo siempre digo que el asesoramiento financiero mejora la salud financiera de los españoles.

¿Qué implicaciones tiene ese modelo de asesoramiento más centrado en el cliente?

En esa evolución hacia modelos más especializados y centrados en el cliente que comentaba se produce una alineación entre las necesidades del inversor, su planificación y su cartera. Hay que entender que la clave del asesoramiento no es la cartera, que podemos decir que es casi un commodity, es averiguar qué riesgo hay que asumir para conseguir llegar a los objetivos vitales del inversor. Esto supone estar mucho más cerca de la persona que de su dinero. Es decir, el asesoramiento financiero se trata de la persona, del dinero se trata la gestión, por eso creo que hay que hacer una diferenciación muy grande entre gestión del dinero y asesoramiento financiero. La clave en todo ello es lograr conocer bien al cliente, porque te permitirá ofrecer una planificación y una visión completa. 

Esa evolución hacia modelos más especializados que comentas, ¿puede provocar estos movimientos corporativos en la industria del asesoramiento?

Sí, eso es algo que siempre va a ocurrir y es esperable que continúen. En nuestro sector, estos movimientos son lógicos por el ciclo de vida de sus empresas. Generalmente, nacen de equipos que se van de la banca privada y que crean su propia EAF, cuando esta se hace grande, se convierte o en agencia de valores o en gestora, dependiendo de su modelo de negocio. En el momento en que cogen un poco de tamaño, piensan en fusionarse o en formar parte de algo más grande, cuando hablamos de firmas que ya tienen un gran recorrido y cuyos emprendedores ya están cerca de la edad de jubilación. En mi opinión, un sector fuerte tiene que tener firmas grandes de asesoramiento para poder competir con la banca. Esa búsqueda de competitividad también explica que sigamos viendo operaciones corporativas. 

Hablando de competir, ¿cómo lo han llevado las EAFs en este entorno de incertidumbre permanente?

Lo han llevado con especialización, formación y cercanía al cliente. Las empresas de asesoramiento van adquiriendo capacidades y, sobre todo, han trabajado el enfoque a largo plazo con el cliente. Las entidades asociadas a Aseafi están reforzando especialmente la gestión del riesgo, la diversificación y la comunicación constante con los inversores para ayudarles a tomar decisiones con perspectivas y evitar movimientos impulsivos. En este contexto, el asesoramiento toma todavía más valor porque aporta criterio y acompañamiento en momentos de volatilidad. El cliente busca confianza, claridad y planificación a largo plazo, en vez de productos financieros. En este sentido, el buen asesor es el que ayuda al cliente a luchar contra sí mismo.

Uno de los retos del asesoramiento ha sido el binomio educación financiera y pago por el asesoramiento. ¿Cree que ese paradigma está cambiando? ¿Qué queda todavía por hacer para poner en valor el asesoramiento independiente?

Aunque la cultura financiera ha aumentado bastante, todavía cuesta el pago explícito. En mi opinión, el pago ha sido más una iniciativa de las grandes entidades que de los clientes, casi de un día para otro. Creo que el pago explícito por el asesoramiento no obedece a una mayor o menor cultura financiera, sino a la elección del modelo de asesoramiento que más le encaje. Dicho esto, sí creo que está cambiando progresivamente y que cada vez hay más pago explícito. Cada vez más inversores comprenden que el asesoramiento profesional tiene un valor real y que contar con un experto alineado con sus intereses puede marcar la diferencia.  

La sofisticación, en términos de activos demandados y tecnología, es cada vez mayor. ¿Qué prioridades están marcando hoy la agenda de las firmas de asesoramiento?

La competitividad del sector se juega principalmente en la capacidad de generar confianza y aportar valor al cliente. La tecnología y la digitalización son fundamentales para ganar eficiencia y mejorar la experiencia del inversor, pero el verdadero diferencial sigue estando en el talento, en el criterio y la personalización del asesoramiento. La IA va a jugar un papel fundamental en el crecimiento y desarrollo del sector; nos va a permitir ser mucho más eficientes y nos va a liberar de tareas, permitiéndonos estar más tiempo con el cliente, y eso aumenta enormemente la calidad del servicio. Quien la aplique bien, será más competitivo. Las firmas que mejor combinen cercanía, especialización y capacidad tecnológica serán las que mejor se adapten a las nuevas demandas del mercado.

El dividendo social: el sector financiero como catalizador del Tercer Sector a través de la inversión con propósito

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Foto cedidaAna Camblor Portilla, especialista de Soluciones de Inversión en BBVA Asset Management.

En el entorno financiero actual, debatir sobre si los criterios de sostenibilidad y compromiso social son una tendencia pasajera o un pilar estructural carece ya de sentido. Los datos de la industria demuestran una transformación estructural plenamente consolidada: el inversor contemporáneo ya no busca únicamente optimizar la ecuación rentabilidad-riesgo, sino que exige que su capital tenga una dirección, un sentido y un impacto positivo en el entorno. La inversión con propósito se ha consolidado como una realidad estratégica y el sector financiero está asumiendo un papel relevante como puente de financiación hacia la actividad de las entidades sociales.

Sin embargo, el gran reto al que se enfrentan los gestores de activos con este enfoque es la rendición de cuentas: cómo ayudar al cliente a entender y materializar el impacto que generan sus decisiones de inversión. Es aquí donde cobra pleno sentido el concepto de “dividendo social”. En el contexto de la inversión con propósito, éste no se mide en términos de rentabilidad financiera tradicional, ni se abona en cuenta corriente; es el retorno humano, medible y tangible que una inversión genera en la comunidad. Al igual que el dividendo corporativo retribuye el éxito de una empresa, el dividendo social representa el «beneficio» que el capital aporta a la sociedad, transformando los activos bajo gestión en soluciones reales a problemas estructurales.

El despertar del inversor solidario

Esta necesidad de visibilizar el impacto responde a un giro real en la demanda de los ahorradores e inversores, un fenómeno que los datos de mercado respaldan con claridad. Si analizamos la evolución de los últimos cinco años, el apetito por los fondos puramente solidarios y de reparto de comisiones ha experimentado un fuerte crecimiento en el mercado nacional. Según la última Estadística de Fondos Solidarios de INVERCO, el patrimonio bajo gestión en esta categoría específica ha aumentado más de un 30% en este período, superando la frontera de los 4.200 millones de euros en España, gracias a la confianza de cerca de 280.000 partícipes. 

Esta implicación de la inversión colectiva con foco solidario se ha vuelto clave, dada la realidad del Tercer Sector en España. Tal como refleja el Barómetro del Tercer Sector de Acción Social (publicado en 2025 con datos de 2024), casi la mitad de las entidades de acción social en nuestro país operan con ingresos anuales inferiores a los 30.000 euros. Ante este escenario de extrema vulnerabilidad financiera, las comisiones cedidas y las donaciones ligadas a vehículos de inversión se han convertido en un mecanismo de canalización de recursos de primer orden. De hecho, el conjunto de estos fondos solidarios logra derivar de manera agregada más de 4,5 millones de euros anuales en donaciones directas, según datos de la propia patronal.

Un claro ejemplo de esta respuesta sectorial es la trayectoria de BBVA Futuro Conservador, FI, el fondo solidario más antiguo de la industria. A través de este vehículo, BBVA Asset Management (BBVA AM) destina anualmente un 25% de la comisión de gestión cobrada (con un máximo de 1 millón de euros) a donaciones para proyectos solidarios ejecutados por entidades sin fines lucrativos en territorio nacional. En los últimos 8 años, el volumen del fondo ha pasado de apenas 20 millones de euros en 2018 a más de 1.300 millones en activos bajo gestión a cierre de mayo de 2026, coincidiendo con el rediseño de su esquema de asignación de donaciones y la creación de su certamen solidario anual: la Convocatoria Solidaria BBVA Futuro. Esta cifra representa ya casi un tercio de todo el mercado de fondos solidarios en España.

Un esquema vivo: flexibilidad frente a la rigidez

El último hito de la Convocatoria Solidaria BBVA Futuro ha sido la resolución de los proyectos ganadores de la edición de este año, en la que se ha entregado 1 millón de euros para hacer realidad 25 iniciativas transformadoras que contribuyen a mejorar la vida de las personas, así como a proteger y recuperar nuestro entorno. A lo largo de los últimos 8 años, el fondo ha distribuido ayudas directas que suman más de 7,2 millones de euros y que han permitido hacer realidad 169 proyectos de más de 130 organizaciones diferentes.

Pero en la gestión especializada, la eficiencia no solo se mide por el cuánto, sino por el cómo. Dado que los desafíos sociales evolucionan con rapidez, un modelo de ayuda rígido corre el riesgo de volverse ineficaz a corto plazo. Por este motivo, la Convocatoria Solidaria de BBVA AM se diseñó bajo un modelo flexible, que permite adaptar los criterios de asignación en cada edición, optimizando el impacto y redirigiendo los recursos hacia las emergencias y necesidades detectadas en cada momento.

Si bien en su primera edición, el foco estaba casi al 100% en la inclusión social y la dependencia, el abanico se ha ido ampliando de forma estructural, incorporando el Medioambiente en 2020, el Empleo para colectivos vulnerables en 2024 y la Educación en 2025. Además, esta agilidad operativa permitió reaccionar con rapidez en la pasada edición, habilitando una categoría de urgencia para los afectados por la catástrofe de la DANA de finales de 2024. Del mismo modo, en este ejercicio de 2026, la actualidad ha empujado a poner un foco prioritario en la restauración, reforestación y prevención de incendios forestales, una de las mayores amenazas ecológicas y socioeconómicas del territorio rural español.

Gracias a la confianza de los clientes que han decidido contratar el fondo BBVA Futuro Conservador, FI, este vehículo financiero ha logrado impactar de forma directa e indirecta en más de 700.000 personas de colectivos vulnerables en toda la geografía nacional.

Los inversores de este fondo solidario no actúan como sujetos pasivos de las memorias de sostenibilidad, sino como los auténticos artífices de este dividendo social. Un ejemplo de que, la inversión con propósito ha demostrado ser un mecanismo eficaz para que los mercados financieros actúen como un factor de cohesión, demostrando que la preservación del patrimonio de los clientes y la defensa de la dignidad social de la comunidad no solo son perfectamente compatibles, sino que multiplican su valor cuando avanzan de la mano.