Foto cedidaAlfonso Tolcheff, CEO de ING España y Portugal.
ING ultima el que será «uno de los grandes hitos» de la entidad este año: el lanzamiento del segmento de banca privada, previsto para la segunda mitad del año. Según ha podido confirmar Funds Society, esta nueva división supone «un camino natural de crecimiento dentro de la estrategia global del grupo, orientado a la gestión de patrimonios más altos, pero manteniendo la filosofía de ser el banco de referencia para la inversión».
En la firma reconocen estar «muy ilusionados» y trabajando con un equipo de más de 40 personas que incluye perfiles de tecnología, digitales, experiencia de cliente, producto y procesos. Los nueve primeros banqueros ya se han incorporado «para poner al servicio de nuestros clientes una nueva propuesta diferencial en el mercado que combine lo mejor del mundo digital con el acompañamiento humano». Operarán bajo la filosofía de ING: claridad, sencillez y sin complejidad innecesaria.
La nueva flagship en Colón «será clave» para este nuevo segmento y tendrá una planta específica dedicada a banca privada, preparada para ofrecer un servicio cercano, especializado y muy cuidado. Se trata de una «propuesta diferencial», que incluirá servicio altamente digital combinado con el asesoramiento humano y personalizado; gestión delegada (DPM), y servicios exclusivos; modelo ágil y pegado a necesidades reales del cliente.
Los profesionales que van a formar parte del proyecto son Sergio Vélez Díez, que cuenta con 13 años en el sector financiero, 12 de ellos en ING en su red de oficinas; Antonio Doménech da Cruz, que acumula más de cinco años de experiencia en el sector financiero y los últimos 3 años y medio, como banquero privado en atl Capital. A ellos se suma Gonzalo León Morenés, con ocho años en banca privada y sector financiero, en firmas que incluyen Creand Wealth Management, Equities First Holdings y Atl Capital; Carles Parés Perelló, que atesora 20 años de experiencia en sector bancario, los últimos 15 en Banca Privada de Deutsche Bank y Caixa Catalunya, junto a Marc Moral Gómez, que aporta 17 años de experiencia en el sector financiero, de los cuales 16 han sido en diferentes oficinas de ING.
Otros cuatro banqueros completan este grupo inicial de profesionales en el segmento de banca privada de ING: Zaira Llabres Cámara, con 20 años de experiencia en sector financiero ,18 de ellos en la red de oficinas de ING; Francisco Granado Santana, que suma 20 años en el sector bancario, con trayectoria en banca personal y vinculado a ING en los últimos siete; Ana Jurado Jurado, que atesora 10 años de experiencia en el sector financiero, que incluyen un año y medio de gestora comercial en CaixaBank y 6 años en ING. Finalmente, Alfonso Solà de Querol, con 25 años de experiencia en banca, la mayoría de ellos en banca privada con experiencia en Caixa Penedes, Banc Sabadell y Deutsche Bank.
Con un decreto, apuntando a dirigir los fondos de pensiones a la economía local, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público de Colombia zanjó una medida que ya estaba causando algo de ruido en la gestión de recursos previsionales. El documento, publicado ya en el diario oficial y firmado por el ministro Germán Ávila, determinó la reducción de los límites de inversiones en el extranjero de los vehículos, de un límite global de 47% a uno de 30%. Y si bien en la industria local es materia de debate si esto genera una ola de desinversiones complicada o no, una cosa está clara: las restricciones a la diversificación podrían terminar impactando la rentabilidad de los fondos y, con eso, las pensiones finales.
El Decreto 0369 de 2026 llegó a modificar el Decreto 2555 de 2010, que determina el régimen de inversión en el extranjero de los fondos. Además de reducir el tope, el documento establece que las AFPs deberán presentar un plan de ajuste a laSuperintendencia Financieradurante los próximos seis meses. Este programa, recalcaron, tiene que incluir que los flujos de nuevas cotizaciones –cruciales para el ajuste– se destinen a inversiones locales hasta que se cumple el límite de 30%. Además, la reducción sería gradual, con hasta tres años para reducir la cartera internacional a 35% y dos años adicionales para reducirlo al nuevo techo.
Desde el gremio advierten que esta nueva medida “implica una recomposición estructural de los portafolios que no responde a criterios técnicos sino a un mandato regulatorio”, según comenta Andrés Velasco, presidente de Asofondos –entidad que agrupa a las gestoras Colfondos, Porvenir, Protección y Skandia– a Funds Society. Esto, agrega, trae consigo un “deterioro en la relación riesgo retorno, especialmente de los ahorros de los trabajadores más jóvenes”.
Recordando que el fin de los recursos previsionales es financiar las pensiones, el líder gremial recalca que el decreto publicado recientemente por el gobierno no apunta a ese objetivo. “Teniendo en cuenta lo anterior, el decreto tiene efectos negativos y resultará inconveniente para los trabajadores colombianos”, sentencia.
El dilema de la diversificación
Desde la esfera de los fondos de pensiones, la gran preocupación está relacionada con la configuración de las carteras a futuro y el impacto que la pérdida de diversificación tendrá en la rentabilidad de los vehículos.
“Medidas como la reducción de los límites a la inversión internacional deben evaluarse con especial cautela, porque pueden afectar directamente la rentabilidad de los fondos y, en consecuencia, las pensiones futuras de los afiliados”, indica la vicepresidenta ejecutiva de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP), Karol Fernández.
En ese sentido, la profesional califica la diversificación como un “principio esencial” de la gestión previsional. “Permite mejorar la rentabilidad ajustada por riesgo y proteger el ahorro frente a shocks locales, fiscales o macroeconómicos. Limitarla implica concentrar riesgos en una sola economía”, sostiene.
Desde la AFP Colfondos comparten la preocupación, recordando que el mandato de las gestoras es velar por el desempeño de las cuentas individuales del sistema. “La diversificación internacional ha sido históricamente una herramienta fundamental para gestionar riesgos y acceder a oportunidades de inversión en distintos sectores, economías y ciclos económicos que no siempre están disponibles en el mercado local. Reducir esa diversificación puede limitar el acceso a esas oportunidades y, si no se compensa adecuadamente, podría tener efectos en los resultados de largo plazo de los ahorros pensionales”, indica Andrés Herrera, VP de Inversiones de la firma.
¿Se viene una ola de desinversiones?
La pregunta sobre si este decreto implicará que las AFPs tengan que salir a liquidar activos extranjeros en masa no tiene una respuesta clara.
Por un lado, hay quienes sostienen que la gradualidad del cambio permitirá a las gestoras evitar una fiebre de desinversiones. “En la práctica, el ajuste no se daría principalmente a través de ventas masivas de activos, sino mediante la reasignación progresiva de los flujos futuros, en particular de las nuevas cotizaciones”, destaca Herrera. En ese sentido, el alcance final de la medida dependería de factores como la velocidad de crecimiento de los fondos, la oferta de proyectos de inversión en Colombia y las condiciones del mercado.
“Es importante subrayar que estos ajustes se harán bajo criterios técnicos, cuidando siempre la seguridad, rentabilidad y liquidez de los portafolios, que son los principios que rigen la gestión del ahorro pensional”, acota el profesional.
Sin embargo, hay quienes dudan que la gradualidad sea suficiente para evitar las ventas. Para Velasco, de Asofondos, las estimaciones sobre los plazos y el efecto de recomposición de cartera que traigan los flujos nuevos no necesariamente darán el ancho. “Esa afirmación puede tener errores en su estimación si se tienen en cuenta los flujos netos del sistema. El ajuste para que suceda de manera orgánica tomaría el doble del tiempo. La brecha entre el cronograma del Decreto 0369 y la capacidad real de ajuste es la que determina el monto de desinversión forzada”, advierte el líder gremial.
La pregunta del mercado de capitales
En la otra cara de la moneda, la disminución de la porción internacional apunta a privilegiar el desarrollo de inversiones locales. En el Decreto, el Ministerio de Hacienda colombiano indicó que la brecha entre el 19,7% del PIB de tasa de inversión de la economía en el último trimestre del año pasado y el 8% del PIB de la tasa de ahorro nacional da cuenta de que “la financiación de una parte importante de la inversión con ahorro externo”.
Considerando esto, el gobierno asegura que “resulta prioritario promover la movilización y permanencia del ahorro interno para contribuir a la financiación de las necesidades de inversión del país; y que orientar la inversión hacia sectores con efectos multiplicadores sobre la economía contribuye al crecimiento, la generación de empleo y el aumento de los ingresos, fortaleciendo progresivamente los niveles de ahorro interno”.
Sin embargo, desde la industria financiera proliferan las dudas sobre si el mercado de capitales es lo suficientemente profundo, diverso y atractivo para poder cumplir con las necesidades de los portafolios previsionales.
Para Herrera, de Colfondos, este acento en canalizar recursos a activos locales podría aumentar la demanda de estos instrumentos y reforzar el rol de los fondos de pensiones en el financiamiento del desarrollo del país. Sin embargo, advierte, eso dependerá de que haya suficientes inversiones, proyectos bien estructurados y perfiles riesgo retorno que cuadren con la lógica del ahorro pensional. “Si la oferta de activos no crece al mismo ritmo, podrían presentarse presiones sobre precios o concentraciones de riesgo”, comenta.
El presidente de la asociación de AFPs local comparte el diagnóstico, recalcando que el mercado de capitales local muestra un alto nivel de concentración –con un número reducido de emisores– y montos transados acotados. “En ese contexto, tiene una capacidad restringida para absorber los flujos de inversión propuestos por el límite global y homogéneo del Decreto 0369, lo que crearía distorsiones en precios e implicaciones sobre la liquidez”, advierte Velasco.
Medidas legales
La publicación del decreto empezó la cuenta regresiva para que las gestoras locales empiecen a preparar sus planes, pero eso no significa que los opositores a la medida no estén tomando medidas.
A días de publicarse la norma, la Fundación para el Estado de Derecho (Fede Colombia)presentó una demanda de nulidad contra la medida, citando la importancia de la diversificación en la gestión de riesgos y rentabilidad de las carteras.
Asofondos también está evaluando tomar medidas. Las AFPs, relata Velasco, “están analizando acciones legales que tenga lugar para proteger el ahorro de los trabajadores colombianos”, junto con sondear el alcance del decreto, antes de presentar los planes de ajuste.
“Se solicitará a las autoridades la claridad necesaria sobre los criterios de implementación antes de realizar cambios en el manejo de los portafolios, todo respetando lo que obliga la normatividad”, adelanta el presidente del gremio.
Durante gran parte de la última década, no parecía haber nada cíclico en la inversión por estilos. El crecimiento en EE. UU. superó al resto con notable consistencia, respaldado por una poderosa combinación de tasas de descuento en descenso, sólidos resultados empresariales y un mercado cada vez más dominado por un puñado de grandes empresas tecnológicas.
Fuente: Morningstar. Retornos en dólares a 28 de febrero de 2026.
Con el tiempo, ese liderazgo se volvió autorreforzante. A medida que estas empresas tecnológicas atraían más capital, pasaron a definir lo que significaba “crecimiento” para muchos inversores. Lo que en apariencia parecía una exposición diversificada por estilo, a menudo se comportaba más como una asignación temática concentrada.
El primer desafío significativo a este régimen surgió en 2025, lo que sugiere que el liderazgo de la última década podría estar empezando a ampliarse. Sin embargo, a pesar de esto, el estilo value sigue cotizando con un descuento relevante frente al crecimiento de cara al resto de 2026.
Fuente: FactSet, Goldman Sachs Global Investment Research. Datos a 16 de marzo de 2026.
Una reversión de flujos, con el gasto en IA elevando el listón para el crecimiento en EE. UU.
Nuestra visión principal es que este cambio aún se encuentra en sus primeras etapas. En nuestra opinión, el factor más importante no es una salida dramática del crecimiento, sino un cambio gradual en la dirección de los flujos marginales.
En este entorno, la próxima fase del desempeño relativo no requiere una liquidación total de las posiciones en crecimiento. Solo necesita que las compras incrementales se desaceleren, mientras el capital comienza a moverse, aunque sea modestamente, hacia áreas más baratas y menos posicionadas del mercado.
Una vez que el liderazgo empieza a ampliarse, el proceso puede volverse autorreforzante:
Un mejor desempeño relativo atrae atención
La atención atrae capital
Y el capital refuerza ese desempeño
En ese sentido, 2025 podría haber sido el inicio de una rotación más prolongada, en lugar de una simple interrupción en la tendencia del crecimiento.
El segundo pilar del argumento está relacionado con la inteligencia artificial (IA), específicamente con la magnitud de la inversión de capital necesaria para sostener a los actuales líderes del crecimiento en EE. UU.
El mercado puede estar en lo cierto respecto a la importancia de largo plazo de la IA. La cuestión no es si la tecnología importa, sino si el mercado ya ha descontado gran parte de los beneficios futuros, subestimando los costos, los tiempos y la incertidumbre del proceso de monetización.
Los inversores podrían haber comenzado a cuestionar la escala de estas inversiones, como lo muestra la última encuesta de gestores de fondos de Bank of America, donde la mayoría considera que las empresas están invirtiendo demasiado.
Fuente: BCA Research, Bank of America Fund Manager Survey. Datos a 16 de marzo de 2026.
La rotación no implica necesariamente una visión bajista. Es importante destacar que esta rotación no requiere una visión negativa sobre la renta variable en general. La liquidez puede seguir siendo favorable para las acciones mientras el liderazgo cambia por debajo de la superficie.
En otras palabras, el mercado no necesita caer para que el estilo value supere al crecimiento. Los primeros años 2000 sirven como recordatorio:
Los inversores se volvieron negativos con la narrativa “puntocom” en marzo de 2000
Pero los activos fuera del sector tecnológico siguieron subiendo hasta mayo de 2001
Lo que provocó la caída general de los mercados fue la recesión de 2001, no el cambio de flujos de capital alejándose del crecimiento.
Fuente: BCA Research. Datos a 16 de marzo de 2026.
Las regiones importan
Aunque este es principalmente un argumento de estilo, las exposiciones regionales son clave.
Durante la última década, el liderazgo del crecimiento en EE. UU. se vio impulsado no solo por el liderazgo corporativo y la concentración del mercado, sino también por la fortaleza del dólar.
Para muchos inversores, la apreciación del dólar:
Aumentó el atractivo relativo de los activos estadounidenses
Redujo el atractivo de los mercados internacionales
Si el dólar se debilita, incluso modestamente, podría eliminar uno de los principales vientos de cola del crecimiento en EE. UU.
Más importante aún, podría mejorar el atractivo relativo de los mercados fuera de EE. UU., especialmente aquellos con mayor exposición a:
Finanzas
Industriales
Energía
Otros sectores típicamente asociados al estilo value
Aquí vuelve a ser relevante la analogía con los años 2000:
Liderazgo estadounidense estirado
Alta concentración
Gran brecha de valoración entre crecimiento y value
Posible debilidad del dólar
Si este escenario continúa desarrollándose, las dinámicas de estilo y región probablemente se reforzarán mutuamente.
Un entorno favorable para la selección de acciones
Este cambio de estilo también está estrechamente ligado a la relación entre gestión pasiva y activa.
El entorno de dominio del crecimiento ha favorecido mucho a la gestión pasiva:
Cuando pocas empresas impulsan los índices
Las estrategias ponderadas por capitalización capturan naturalmente ese liderazgo
En otras palabras, un mercado concentrado reduce el valor de seleccionar acciones. Pero una rotación hacia value cambia esto:
Los índices value son menos concentrados
Más diversificados sectorialmente
Más dispersos en fundamentos empresariales
En este tipo de mercado, el rendimiento depende más de elegir las empresas correctas que de poseer las más grandes. Esto se refleja en el rendimiento de 2025:
Fuente: Morningstar. Datos a 16 de marzo de 2026.
Construcción de carteras
Es importante aclarar que esto no es un llamado a abandonar completamente el crecimiento. Es un llamado a reconocer que el conjunto de oportunidades ha cambiado.
Después de una década en la que los inversores fueron recompensados por poseer activos grandes, caros y líquidos, ahora la mejor asimetría parece estar en áreas más baratas y menos concurridas. Sin embargo, la convicción no debe convertirse en dogmatismo. Existen riesgos:
La monetización de la IA podría llegar más rápido de lo esperado
Las empresas de crecimiento podrían seguir justificando sus valoraciones
El dólar podría estabilizarse o fortalecerse
Por ello, la construcción de carteras debe mantenerse equilibrada. El enfoque más sensato, en nuestra opinión, es: reducir el riesgo de concentración y mejorar el balance de resultados potenciales.
Esto implica:
Aumentar la exposición a value donde la asimetría es atractiva
Mantener suficiente exposición a calidad y crecimiento
El value se está fortaleciendo, pero una buena construcción de cartera sigue requiriendo humildad.
Tribuna de opinión firmada por Nicolas Manas, Research Analyst en Investec Investment Management.
Foto cedidaEnzo Puntillo, Head of Emerging Market Debt en Zücker Kantonalbank/ Swisscanto.
Enzo Puntillo, Head of Emerging Market Debt en Zücker Kantonalbank /Swisscanto, es responsable de una estrategia de mercados emergentes en divisas fuertes y locales que implementa en el vehículo Swisscanto (LU) Bond Fund Committed Emerging Markets Opportunities. El experto ve importante diversificar las carteras en el actual contexto de tipos de interés y, con esta estrategia que cuenta con un enfoque bottom up, con arbitraje entre estos dos mercados, trata de dar respuesta a un mayor interés de los inversores por la renta fija de mercados emergentes.
Puntillo admite que invertir en renta fija de mercados emergentes requiere un análisis exhaustivo para detectar oportunidades. “Somos especialistas en mercados emergentes y tratamos de extrapolar el valor de historias muy específicas en dichos mercados”, apunta.
¿Cuáles son las perspectivas para la renta fija de los mercados emergentes en 2026?
Esperamos que este año se materialicen tres temas. Uno es que la inflación de los mercados emergentes podría mantenerse baja en términos absolutos y relativos en comparación con el mundo desarrollado. Esta es una situación única en 30 años. A esto se suma la expansión fiscal de los gobiernos y el aumento de las exportaciones chinas a los mercados emergentes. China exporta deflación, lo que puede ser positivo para el país, ya que ha encontrado un nuevo mercado en sustitución de Estados Unidos, y para los mercados emergentes, ya que importan deflación. Otra razón reside en que la inflación relativamente baja en comparación con el mundo desarrollado también implica que las divisas son menos propensas a la depreciación. Esto podría resultar en una situación más estable. Además, una menor inflación podria traducirse en mayores rendimientos reales. Finalmente, creemos que, desde el año pasado, el crecimiento ha vuelto a repuntar en los mercados emergentes.
¿Qué papel juega la renta fija de los mercados emergentes en las carteras?
En 2016, los mercados emergentes tenían una ponderación de aproximadamente el 5% en el índice Bloomberg Global Aggregate. Hoy, ese porcentaje sería del 18%-19%. Por lo tanto, ignorar los mercados emergentes parece prácticamente imposible. Considerando los problemas políticos globales, la situación fiscal y de la deuda, así como la rentabilidad esperada, tiene sentido en nuestra opinión tener en cuenta a los mercados emergentes, porque pueden aportar diversificación. Además, en un contexto en el que probablemente el mundo ha dependido mucho de Estados Unidos en el pasado, tanto en términos políticos como financieros, el actual interés por reducir posiciones en dólares debe tener en cuenta a los mercados emergentes.
¿Qué ponderación debería tener la deuda de mercados emergentes en una cartera diversificada de renta fija?
La mayoría de los inversores han pasado de una asignación estratégica cercana a cero a otra entre el 3% y el 5% en los últimos diez años, aunque muchos inversores aún no han dado ese paso. Como los emergentes ponderaban un 5 % en los índices hace diez años, y hoy esa ponderación debería estar cerca del 18 %, creo que lo sensato sería un posicionamiento en un punto intermedio, siempre en función de la tolerancia al riesgo del cliente.
¿Prefiere emisiones en divisa fuerte o en divisa local?
Nos centramos más en el análisis por país, dado que muchos países tienen mejores oportunidades a nivel local por el momento, independientemente del comportamiento del dólar. Nuestro vehículo es un fondo mixto, por lo que invierte analizando en detalle la diferencia entre la moneda fuerte y la local a nivel país, independientemente de la evolución del dólar. En los últimos cinco años superamos al mercado en un 11%,(rentabilidad bruta en USD) generando una rentabilidad mucho mayor que la del índice de referencia.
¿Qué regiones ofrecen las mejores perspectivas?
No pensamos en términos de regiones, sino en términos de país. Ahora, donde tenemos exposición y vemos las oportunidades más interesantes es Brasil, ya que presenta tasas de interés reales superiores al 10% y creemos que el Banco Central comenzará a recortar tipos este año. Esto generará un mayor rendimiento en el futuro. También nos interesa Sudáfrica, donde llevamos dos años con una tesis de inversión contraria al consenso. Otro mercado que hemos incluido recientemente es Turquía. Después de mantener un posicionamiento cero durante cinco años, en 2025 comenzamos con una posición en moneda turca y posteriormente también en bonos, porque creemos que la inflación está convergiendo a la baja y los tipos de interés se mantienen estables en el 37%, lo que debería generar una rentabilidad decente. Países como República Dominicana, que probablemente no estén en el radar de muchos inversores, también ofrecen tasas de interés del 10%, con una inflación estable entre el 3,5% y el 4%, lo que ofrece atractivo.
¿Qué perspectivas maneja para Argentina?
No invertíamos en Argentina antes de la primera victoria del presidenteJavier Milei. Cuando ganó, teníamos cierto escepticismo; no sobre sus logros, porque, para ser justos, está obteniendo buenos resultados: la inflación está bajando y las cuentas fiscales están siendo muy atractivas. Pero vemos cierto riesgo, centrado en Milei, en el caso de que llegue el momento de que deje de ser presidente y Argentina podría convertirse en la Argentina de siempre. Así que ahora mismo mantenemos una posición neutral.
¿Prefiere los tramos cortos de la curva de tipos o los tramos largos?
Realmente depende de si esperamos una situación de carry donde podamos obtener retornos y rendimientos, o si esperamos que las tasas de interés bajen y podamos generar ganancias de capital. Por ejemplo, en Brasil intentamos mantener la mayor duración posible, incluso con bonos ligados a la inflación con vencimiento a 2050 o más allá, mientras que en Turquía o Egipto preferimos el carry, por lo que mantenemos duraciones muy cortas.
Intentamos invertir en situaciones muy específicas donde tenemos control sobre lo que invertimos y no en cifras agregadas.
¿Han detectado interés de los inversores por esta clase de activo?
No hemos visto una gran demanda, pero sí un interés creciente. Los mercados emergentes tienden a ser cíclicos, y parece que estamos en una etapa muy temprana de un ciclo de rendimientos atractivos tras 10 años de bajas rentabilidades. Ya contabilizamos un buen año en 2025, pero no hay muchos inversores muy expuestos a los mercados emergentes. Muchos inversores no han cerrado el posicionamiento que tenían en el pasado y en algún momento aumentarán esa exposición por el mayor peso actual de los emergentes en los índices.
¿Cómo se realiza el análisis para identificar el valor en una economía emergente?
Realizamos dos análisis principales para la toma de decisiones. En el primero, identificamos países candidatos a crisis para averiguar cuáles de los 100 destinos potenciales de inversión presentan un riesgo de crisis que el mercado no identifica. En segundo lugar, para los países que no están entrando en crisis, valoramos si, en caso de que se produzca, preferimos que sea una crisis local o severa: La razón es que cuando un país entra en crisis, la decisión sobre qué clase de activo preferirían las instituciones o los políticos en ese momento es muy aleatoria y suele ser política. También analizamos factores como el crecimiento económico. Desde hace unas décadas, estas economías se han vuelto muy idiosincrásicas y tienen su propia historia, por lo que es importante comprender qué está sucediendo en términos de ciclos económicos y ciclos monetarios para detectar oportunidades por dispersión. Intentamos averiguar también cómo son los flujos de capital en estos países: los más importantes provienen de actores nacionales, como Argentina y Turquía, cuando comienzan a convertir sus depósitos de liras turcas a dólares.
La banca privada de J.P. Morgan tiene un nuevo ejecutivo entre sus filas, que fue fichado recientemente como banquero y ManagingDirector. Se trata de Pablo Artigas, un profesional con más de 19 años de experiencia en la industria financiera, ocupando una variedad de cargos entre Santiago y Nueva York.
Según informó el Managing Director de la firma, José María Fornasari, a su red profesional de LinkedIn, Artigas se suma al equipo de América Latina en la oficina de Miami del banco de inversiones estadounidense, donde atenderá a clientes de ultra alto patrimonio.
El profesional en cuestión ya había anunciado hace una semana su salida de Santander Chile, donde ocupó distintos cargos, acumulando experiencia en mercados globales, derivados y banca corporativa. “Voy adelante con toda la motivación, energía y foco en aprender, construir y aportar desde el día uno”, señaló, en ese momento.
Antes de migrar a J.P. Morgan, Artigas se desempeñaba como Managing Director y Head del área de Specialized Industries & Corporates en la firma de matriz española. Durante su tiempo en el banco chileno, también trabajó como Executive Director de Banking & Corporate Finance y Head de Financial Institutions Group.
La carrera del ejecutivo también incluye un paso anterior por J.P. Morgan, donde trabajó entre 2006 y 2013, en el área de ventas de derivados a clientes institucionales en Chile, Perú y Centroamérica. Además, trabajó en Société Générale, en Cross Asset Solutions, vendiendo a clientes de México, Chile, Perú y Colombia.
La banca privada de J.P. Morgan asesora 2,7 billones (millones de millones) de dólares en activos de clientes, con 3.500 asesores trabajando en sus más de 75 oficinas a nivel global.
GVC Gaesco celebrará el próximo miércoles 15 de abril una conferencia digital en la que dará a conocer su “Estrategia de Inversión para el segundo trimestre de 2026”, en un encuentro dirigido a inversores y profesionales del ámbito financiero.
El webinar se enmarca en un contexto de elevada incertidumbre macroeconómica y pretende ofrecer una lectura actualizada sobre la evolución de los mercados financieros globales, así como las principales variables que están condicionando la toma de decisiones de inversión en el corto y medio plazo.
Durante la sesión, los expertos de la entidad analizarán en detalle el escenario macroeconómico actual y su impacto en los distintos activos. En particular, se abordarán las perspectivas globales de crecimiento, la evolución de la renta fija y del mercado monetario, así como las oportunidades y riesgos que presenta la renta variable en el entorno actual.
El evento contará con la participación de tres responsables clave de la gestora: Marisa Mazo, subdirectora de análisis; Pere Escribà, director de gestión de carteras; y Pol Companys, director de inversiones de GVC Gaesco Gestión.
La conferencia tendrá lugar en formato online entre las 18:00 y las 19:00 horas, lo que permitirá el acceso a los participantes de manera remota. La inscripción se realizará a través de este enlace.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha publicado el estudio de investigación “Large Language Models and Stock Investing: Is the Human Factor Required?”,elaborado por Ricardo Crisóstomo y Diana Mykhalyuk, técnicos de la dirección general de Estrategia y Asuntos Internacionales del organismo supervisor. El artículo presenta un análisis empírico comparativo de las predicciones de inversión generadas por modelos de lenguaje de última generación en el entorno financiero actual.
El riesgo de la IA sin supervisión humana
El informe subraya que el uso de la inteligencia artificial (IA) sin intervención humanaconlleva riesgos operativos significativos, lo que pone de manifiesto que su uso sin control por parte de los inversores minoristas podría dar lugar a pérdidas económicas.
Tras evaluar los resultados de cuatro modelos avanzados —ChatGPT, Gemini, DeepSeek y Perplexity—, los autores concluyen que estas herramientas presentan fallos recurrentes de razonamiento, incluyendo errores computacionales, interpretaciones financieras incorrectas y uso de información desactualizada o inventada (alucinaciones).
La mayor incidencia de estos fallos se observa en las consultas simples, sin estructura ni contexto, lo que pone de manifiesto la importancia de utilizar instrucciones analíticas claras y de establecer mecanismos de supervisión.
Importancia del factor humano y el marco de gobernanza
El artículo señala que la integración de la IA en los mercados financieros no constituye solo un reto tecnológico, sino también organizativo. Para que la capacidad generativa de estos modelos se traduzca en resultados fiables, resulta necesario establecer un marco colaborativo en el que la potencia de procesamiento de la IA esté sujeta a procesos de verificación rigurosos y a una validación humana sistemática que permita mitigar los riesgos asociados cuando se detectan.
Uso de información verificada
El estudio destaca también la importancia de emplear fuentes de información contrastadas frente al contenido difuso y general de la web, que puede presentar narrativas contradictorias o sesgadas.
Además, resalta que los modelos de inversión basados en la información procedente de supervisores como la CNMV que contiene datos estandarizados e información altamente contrastada son más fiables y reportan menos errores. El anclaje (grounding) de los sistemas con información procedente de estas fuentes oficiales contribuye a reducir el ruido informativo, favorece la comparabilidad de los datos y permite obtener un razonamiento financiero más coherente, preciso y fiable, frente al uso de la información general que se encuentra en internet
Las infraestructuras siempre han sido el artífice silencioso de la prosperidad: la base sobre la que se asientan la mejora del nivel de vida, la movilidad económica y el progreso social. La inversión en sistemas de agua, redes eléctricas y redes de transporte se consideraba simplemente un acelerador discrecional del crecimiento económico. Hoy en día, una nueva capa de infraestructura ya no es opcional. Los centros de datos, las redes de fibra óptica, las torres de telecomunicaciones, las capacidades de generación de energía y mucho más son esenciales para la seguridad nacional y económica, así como facilitadores críticos de la futura economía global.
Las naciones miden la competitividad no solo por el PIB, sino por gigavatios. Las empresas se diferencian no solo por la innovación, sino por el acceso a la computación, la conectividad y una energía fiable. La seguridad no se define solo por el poder militar, sino por la resiliencia de las cadenas de suministro. La infraestructura es dinámica, de misión crítica y está profundamente entrelazada con la seguridad nacional, el liderazgo tecnológico y la resiliencia económica.
Afrontar este momento exige una escala y una sofisticación de inversión sin precedentes en la historia. Coordinar la generación de energía con la expansión digital, sortear los reajustes geopolíticos y gestionar la complejidad normativa para llevar a cabo los proyectos requiere precisión y disciplina en cada etapa. El capital implicado es igualmente astronómico —se prevé que se necesiten más de 106 billones de dólares para 2040—, una suma que supera la capacidad de los gobiernos o las empresas para asumirla por sí solos.
Por lo tanto, el capital privado ya no es solo un complemento para la expansión. Es esencial.
La carrera por construir la columna vertebral de la economía del futuro ya está en marcha. Hay mucho en juego, pero también hay muchas oportunidades. El éxito recaerá en el capital más disciplinado: aquellas empresas que sean capaces de gestionar la complejidad, mantener la disciplina y aportar valor tanto a los inversores como a las partes interesadas.
Un mapa del crecimiento futuro de las infraestructuras digitales y energéticas. Source: GSMA Market Intelligence, Mobile Data Traffic Q3 2025, ICF data (2025). (2) Source: Data Center Dynamics (March 2025). (3) Source: Data Center Hawk Data Center Market Recap (2025).
Tres factores estructurales que determinarán las perspectivas de las infraestructuras en 2026
El panorama actual de las infraestructuras está siendo remodelado por la colisión de tres poderosas fuerzas estructurales: una geopolítica hipercompetitiva que sustituye a la globalización benigna, una rápida transformación tecnológica y un cambio de régimen económico mundial. Cada una de estas fuerzas tiene importantes repercusiones por sí sola. En conjunto, están redefiniendo la forma en que se financian, construyen y gestionan las infraestructuras:
Geopolítica hipercompetitiva: la era de una globalización cada vez más profunda ha dado paso a la competencia estratégica, en la que tanto adversarios como aliados compiten por asegurar y acelerar sus economías. Han vuelto los aranceles. Se están ampliando los controles a la exportación. La política industrial ha vuelto. Los gobiernos están dando prioridad a la fabricación nacional, a las empresas líderes nacionales y a la resiliencia de las cadenas de suministro en los sectores estratégicos. Y, como vemos en el conflicto de Oriente Medio, las infraestructuras se encuentran en primera línea de los conflictos bélicos. Ahora hay que ver las infraestructuras a través de un prisma geopolítico.
Transformación tecnológica: al mismo tiempo, el ritmo y la escala del cambio tecnológico no tienen precedentes. La explosión de la demanda informática —impulsada por la inteligencia artificial, la digitalización, la automatización y la electrificación— está aumentando drásticamente la necesidad de centros de datos, redes de fibra óptica, conectividad móvil y energía fiable (Anexo 1). La Agencia Internacional de la Energía prevé que la demanda mundial de electricidad aumentará al menos un 40 % en la próxima década, lo que requerirá una inversión sin precedentes en generación, transmisión y almacenamiento. La revolución digital no es solo virtual. Consume mucha energía y depende de las infraestructuras.
Cambio de régimen económico: a estos cambios se suma un reajuste económico más amplio. El mundo pospandémico ha traído consigo una mayor inflación, tipos de interés estructuralmente más altos y un aumento de la deuda soberana, especialmente en los mercados desarrollados. Incluso en aquellos lugares donde la inflación se ha moderado, como en Europa y la mayor parte de Asia, los últimos años han puesto de manifiesto la rapidez con la que las crisis geopolíticas pueden repercutir en los mercados de capitales y las cadenas de suministro.
Estas tres fuerzas se refuerzan y amplifican mutuamente. Las políticas proteccionistas, como los aranceles y las restricciones comerciales, pueden intensificar las presiones inflacionistas. La elevada carga de la deuda soberana aumenta la urgencia de mejorar la productividad. La inteligencia artificial se considera cada vez más no solo como una oportunidad comercial, sino como un imperativo nacional para impulsar el crecimiento económico, la competitividad y la seguridad nacional.
La convergencia de una geopolítica hipercompetitiva, la transformación tecnológica y el cambio de régimen económico ha acentuado la importancia crítica de las infraestructuras: son la plataforma sobre la que se construirán la competitividad, la productividad y la resiliencia.
Desarrollemos el punto 3. Las fuerzas que están reconfigurando las infraestructuras no son perturbaciones pasajeras. Definen el nuevo régimen de inversión en el que operamos. Puede que la inflación se haya moderado de forma cíclica, pero no esperamos un retorno a la «vieja normalidad» prepandémica. Los déficits fiscales siguen siendo elevados. Puede que haya una tregua en las guerras comerciales, pero las restricciones de referencia son más estrictas. Las políticas industriales y las políticas introvertidas se están afianzando cada vez más. Los precios del petróleo y el gas convencionales siguen siendo volátiles y susceptibles de generar conflictos.
Al mismo tiempo, las herramientas tradicionales de diversificación se han debilitado. La relación entre acciones y bonos ha sido menos fiable en la era posterior a la crisis financiera global. La dispersión de la rentabilidad entre activos se ha reducido. Las valoraciones iniciales en muchos mercados públicos son menos indulgentes.
Last 5-Years return from October 31, 2020 to October 31, 2025 for consistency across asset classes. Private Markets as at 2Q25. Source: Bloomberg, BofA, Burgiss, Cambridge Associates, KKR Global Macro & Asset Allocation analysis. Past performance is no guarantee of future results. Indexes are unmanaged. It is not possible to invest directly in an index.
En este contexto, la construcción de la cartera cobra mayor importancia. Basándose en los «Supuestos sobre los mercados de capitales» publicadas recientemente por KKR, el gráfico ilustra claramente este cambio. De cara a los próximos cinco años, los rendimientos esperados en todas las clases de activos públicos parecen significativamente inferiores a los que obtuvieron los inversores en los últimos cinco. Es poco probable que se repitan con la misma intensidad los factores favorables que impulsaron las exposiciones beta generales, especialmente en la renta variable pública. Por lo tanto, es menos probable que el rendimiento incremental provenga de la exposición pasiva y más probable que provenga de la disciplina de suscripción, la participación operativa activa y el gobierno corporativo, la exposición al crecimiento estructural y la selección cuidadosa de activos —lo que denominamos carteras de alta calidad—.
Aquí es donde destaca la infraestructura privada. Sigue figurando entre las clases de activos con mayor rentabilidad esperada para los próximos cinco años, con una volatilidad esperada menor, ya que suele estar respaldada por flujos de caja contratados a largo plazo o regulados. La vinculación implícita a la inflación y la exposición a factores de demanda seculares, como la digitalización, la electrificación y la modernización de la cadena de suministro, refuerzan aún más la relación riesgo-rentabilidad esperada de la inversión en infraestructura de cara al futuro.
Los salarios mejor remunerados en banca y finanzas pueden alcanzar los 500.000 euros anuales en 2026. Es una de las conclusiones de la Guía Salarial 2026, presentada por LHH Recruitment Solutions, consultora de selección de talento cualificado, executive y directivo del Grupo Adecco. Se trata de un análisis de las remuneraciones de los 15 sectores con más proyección dentro del mercado de selección y las tendencias emergentes en cada uno de ellos.
En banca, en 2026, los cargos de mayor retribución en el sector bancario en España corresponden a los puestos de Managing Director/Partner en Investment Banking/Private Equity/Fondos de Deuda y Managing Director en Wealth. Estos profesionales pueden percibir hasta 250.000 (más 100% variable, lo que equivaldría a 500.000 euros) y 200.000 (+80% variable) euros anuales, respectivamente en compañías multinacionales.
Justo por debajo se sitúan los directores en Investment Banking/Private Equity/Fondos de deuda, directores de riesgos en Wealth y los directores de territorio en Banca Comercial que, con una trayectoria superior a los diez años, pueden alcanzar sueldos de hasta 150.000 euros anuales en empresas multinacionales, con diferentes porcentajes de sueldo variable.
Finalmente, los puestos de director de Banca Privada y Riesgos en Wealth y director de zona en Banca comercial también destacan, con una remuneración que puede llegar a los 100.000 (más variable) euros anuales en multinacionales.
En seguros, los directores/as comerciales encabezan la lista de los puestos mejor remunerados dentro del sector asegurador. Estos profesionales pueden alcanzar los 140.000 (más 19% variable) euros anuales si cuentan con más de diez años de trayectoria en compañías multinacionales.
Un nivel salarial por debajo se encuentra los directores financieros y los responsables de riesgos, que pueden obtener sueldos de hasta 120.000 euros anuales, con distintos porcentajes de sueldo variable, siempre que acumulen más de una década de experiencia. En tercer lugar, el puesto de Manager Actuarial puede llegar a una retribución de 110.000 (más 14% variable) euros anuales en multinacionales.
En finanzas, Finance Manager y Finance business partner son los perfiles mejor pagados en España en 2026 dentro del sector financiero, y pueden alcanzar los 95.000 (más 26% variable) y 90.000 (+13% variable) euros anuales, respectivamente si superan la década de experiencia en una empresa multinacional.
En el siguiente escalón, los Manager de Tesorería pueden llegar a un salario de 75.000 (más 20% variable) euros anuales en una empresa multinacional cuando cuentan con más de diez años de experiencia, mientras que en la misma situación un responsable de administración, un controller de gestión y un auditor pueden llegar a los 65.000 euros con diferentes porcentajes de sueldo variable. Tras ellos, se encuentran el cargo de controller financiero, que alcanza los 60.000 (más 13% variable) euros anuales trabajando en una multinacional.
Seis cifras en fiscal y legal
En tax & legal, los perfiles de Mercantil, Fiscal, Laboral, Procesal, IP/IT, Administrativo, Bancario & Financiero, Inmobiliario, Penal & Compliance y Competencia lideran los salarios del sector legal en España. Estos profesionales pueden llegar a percibir hasta 130.000 (más variable) euros anuales si cuentan con más de diez años de experiencia y trabajan en firmas internacionales.
Un peldaño por debajo se sitúan los mismos perfiles que, con una trayectoria similar, pueden alcanzar los 85.000 (más variable) euros al año en despachos medianos. En último lugar, las posiciones de Legal Counsel, Compliance, DPO o TAX pueden llegar a sueldos de hasta 90.000 (más variable) euros anuales en departamentos jurídicos internos de grandes empresas.
Más allá del salario: cómo la innovación, la demografía y el liderazgo redefinen el talento
En los últimos años, el análisis del mercado laboral ha dejado de centrarse exclusivamente en cifras salariales o indicadores aislados de empleo. Comprender el comportamiento del talento exige una visión más amplia, en la que factores geopolíticos, macroeconómicos, demográficos y tecnológicos influyen directamente en cómo las organizaciones planifican sus plantillas y diseñan sus políticas retributivas.
¿Cuáles son las cuatro grandes fuerzas que condicionan cómo las organizaciones gestionan el talento?
Guia Salarial LHH 2026
Este entorno global más complejo impacta de forma directa en la estrategia empresarial. A las dinámicas geopolíticas se suman las tensiones macroeconómicas: la evolución de los tipos de interés, la moderación de la inflación o la dependencia energética condicionan el margen real de inversión de las compañíasy elevan el nivel de exigencia en la toma de decisiones.
En consecuencia, las empresas compiten en un mercado cada vez más abierto y comparativo en el que la gestión del talento se convierte en un factor crítico. Para atraer y retener empleados estratégicos, deben mejorar la propuesta de valor y crear entornos diversos e inclusivos que conecten la productividad con la innovación, fomentando la colaboración, el aprendizaje continuo y el desarrollo de nuevas ideas.
La competencia por el talento ya no se limita al ámbito nacional, sino que se produce en un tablero global donde los profesionales comparan proyectos, estabilidad y oportunidades de desarrollo con mayor facilidad. Esto obliga a revisar con mayor profundidad la coherencia de las políticas salariales y los criterios de progresión profesional, especialmente en organizaciones con presencia internacional o con modelos de trabajo distribuidos. La equidad interna y la coherencia entre lo que la organización comunica y lo que aplica en salarios, promociones y desarrollo profesional se vuelven determinantes debido a que los profesionales comparan con facilidad y ajustan sus expectativas en consecuencia.
A esta realidad se suma la presión demográfica. La brecha entre jubilaciones y nuevas incorporaciones convierte la transferencia de conocimiento, la movilidad interna y el aprendizaje intergeneracional en prioridades estratégicas. El reemplazo automático del talento no está garantizado, lo que refuerza la necesidad de desarrollar y retener las capacidades existentes.
En paralelo, la aceleración tecnológica y la adopción de la inteligencia artificial desplazan el debate sobre la destrucción de puestos de trabajo hacia la reconversión profesional. Esto genera nuevas oportunidades, pero también retos de gestión. Las organizaciones que progresan de manera consistente integran tecnología y desarrollo de capacidades con objetivos claros, asegurando que los cambios generen resultados reales y no aumentan desigualdades internas. De hecho, en España, esta transformación se percibe de manera constructiva, ya que una amplia mayoría de los trabajadores considera que la IA está generando nuevas oportunidades de empleo y reconoce que sus funciones están cambiando, más que desapareciendo.
Ante este escenario, José Ramón Colomina, director de LHH Recruitment Solutions en España y LATAM, valora cómoserá la gestión del talento en 2026: “Nos encontramos en un momento en el que la atracción y fidelización del talento exige una visión integral y profundamente estratégica. Las organizaciones ya no pueden limitarse a respuestas aisladas — como incrementos salariales generalizados—, sino que deben abordar la transformación del talento desde una mirada holística que conecte geopolítica, disciplina financiera, innovación, demografía, tecnología y liderazgo. Acompañar a las compañías en este proceso implica actuar a lo largo de todo el ciclo del talento: desde la identificación y atracción del liderazgo, hasta el desarrollo de capacidades mediante upskilling, el asesoramiento estratégico en HR Advisory, el apoyo en transiciones de carrera, la incorporación de soluciones de Interim Management y el coaching como palanca de evolución individual y organizativa. Todo ello será clave para sostener el crecimiento en un entorno global cada vez más competitivo e incierto”.
Además, 2026 viene marcado por un aspecto diferenciador en materia salarial: la nueva normativa europea de transparencia salarial que obligará a las empresas a publicar rangos salariales en ofertas de empleo y reportar brechas de género, entre otros cambios. La entrada en vigor de la Directiva (UE) 2023/970 sobre transparencia salarial sitúa la igualdad retributiva y la brecha de género en el centro de la agenda de gestión de personas. A partir de 2026, garantizar que las diferencias salariales entre puestos de igual valor respondan a criterios objetivos deja de ser solo un compromiso social y se convierte en una exigencia estructural que afecta directamente al diseño de sistemas salariales, promociones y credibilidad interna.
En este sentido José Ramón Colomina destaca que “la nueva normativa de transparencia salarial representa un avance relevante hacia un mercado laboral más equitativo y basado en la confianza, pero también pone de manifiesto la necesidad de revisar de forma estructural los modelos de gestión del talento. Para las empresas, es una oportunidad para reforzar su propuesta de valor desde una perspectiva coherente y sostenible, alineando retribución, desarrollo, empleabilidad y liderazgo. Para los profesionales, aporta mayor claridad en la toma de decisiones sobre su carrera en un contexto de cambio continuo. La transparencia salarial no es solo una obligación normativa, sino una palanca más para atraer, fidelizar y comprometer talento en el largo plazo”.
A medida que se acerca el plazo de presentación de impuestos en abril, millones de estadounidenses están preparando sus declaraciones y anticipando posibles devoluciones. Según los expertos, esta devolución federal de impuestos representa un importante impulso financiero. Llama la atención que Florida, Texas, Wyoming, Nevada y Luisiana sean los cinco estados con mayores devoluciones media, según ha identificado un informe de Upgraded Points, basado en datos del Servicio de Impuestos Internos (IRS).
Además de las diferencias por estados, las devoluciones fiscales varían significativamente según el nivel de ingresos. Según observa el informe, los hogares con mayores ingresos reciben devoluciones más elevadas de media, pero una menor proporción de ellos las recibe. Por ejemplo, los datos del IRS muestran que, en los contribuyentes por encima de los 200.000 dólares, la devolución media se disparó hasta los 17.668 dólares. “Sin embargo, solo el 35% de las declaraciones recibió una devolución, y casi un tercio de los contribuyentes con exceso de pago optó por aplicarlo a los impuestos del año siguiente”, matiza el informe.
Impuesto sobre la riqueza: un ejercicio teórico
Sin embargo, los asesores reconocen que en el caso de los perfiles HNWI y UHNWI la presentación de impuestos es ligeramente diferente, ya que gestionan estructuras fiscales complejas que deben tener en cuenta en su planificación financiera e inversiones. Dado que en EE.UU. no cuenta con un impuesto sobre la riqueza —es decir, un impuesto sobre el valor de los activos netos de deudas—, la presentación de impuestos es un momento clave. Pero, ¿qué implicaciones tendría implantarlo?
Según el análisis realizado por Urban Institute & Brookings Instituion, si todos los activos superiores a 50 millones de dólares (25 millones para contribuyentes no casados) estuvieran sujetos a un impuesto del 1%, este recaudaría cerca de 2 billones de dólares en un periodo de 10 años, con aproximadamente el 86% de la carga recayendo sobre las familias del 1% con mayores ingresos.
Además, indica que elevar el tipo impositivo al 2% para activos superiores a 100 millones de dólares (50 millones para contribuyentes no casados) o reducir el umbral a 30 millones de dólares (15 millones) incrementaría la recaudación estimada en aproximadamente 1 billón de dólares adicional. “Las estimaciones de ingresos se reducen en torno a un 45% si la base imponible excluye las prestaciones de pensiones, el valor de la vivienda por encima de 1 millón de dólares y las empresas en las que el propietario participa activamente”, apuntan.
Dimensión política
Este es un ejercicio teórico porque, según hemos podido ver en este año, la Administración Trump no tiene intención de gravar a los altos patrimonios, de hecho, su política va en la dirección opuesta: reducir impuestos y presión fiscal sobre los grandes patrimonios. En cambio, si tiramos de hemeroteca, vemos que durante la campaña presidencial de 2020, varios candidatos propusieron impuestos sobre la riqueza de amplio alcance dirigidos a las familias más ricas.
“Los objetivos de esas propuestas eran principalmente abordar la desigualdad de la riqueza y financiar la ampliación y creación de nuevos programas de gasto y créditos fiscales. Aunque Biden propuso otros enfoques para lograr esos objetivos y es poco probable que la administración Trump aumente los impuestos a los muy ricos, los defensores de los impuestos sobre la riqueza han seguido impulsando su aprobación: Zucman ha propuesto un impuesto global sobre la riqueza, mientras que en varios estados se han considerado legislaciones en este sentido. En el futuro, el interés por los impuestos sobre la riqueza podría reactivarse si la deuda federal y la desigualdad patrimonial continúan aumentando”, explican los autores del citado informe.
Este documento propone que cuando los responsables políticos debatan estas propuestas, deberían tener en cuenta cuatro consideraciones clave: la base imponible y cómo puede afectar a las decisiones de inversión de las personas y a su capacidad para evitar el impuesto; la valoración de los activos y la facilidad con la que los contribuyentes podrían evitar o evadir el impuesto mediante la infravaloración de sus activos; el umbral y el tipo del impuesto sobre la riqueza, así como su interacción con el tratamiento del impuesto sobre la renta de las personas físicas aplicado a los ingresos del capital; y la unidad fiscal y las oportunidades para que las personas minimicen su carga tributaria transfiriendo activos a familiares.