MFS Investment Management ha ampliado su gama de ETFs activos con el lanzamiento de dos nuevas estrategias de renta variable: el MFS Active International Value ETF (MIVL) y el MFS Blended Research Small-Mid Cap ETF (BRSM). Ambos vehículos comenzaron a cotizar en el mercado NYSE Arca y elevan a once el número de ETFs activos disponibles en la plataforma de la gestora.
La firma continúa así reforzando su apuesta por el formato ETF activo, una línea de negocio que ha ganado relevancia dentro de la industria de gestión de activos estadounidense y que se ha convertido en una de las principales áreas de crecimiento para numerosas gestoras tradicionales.
El MFS Active International Value ETF está diseñado para invertir en compañías internacionales siguiendo un enfoque de valor basado en el análisis fundamental. La estrategia utiliza un proceso flexible de valoración para identificar oportunidades en mercados desarrollados fuera de Estados Unidos y tiene como objetivo superar la rentabilidad del MSCI EAFE Value Index a largo plazo.
Por su parte, el MFS Blended Research Small-Mid Cap ETF combina investigación fundamental y análisis cuantitativo para construir una cartera diversificada de compañías estadounidenses de pequeña y mediana capitalización. El fondo busca generar rentabilidades superiores a las del Russell 2500 Index, manteniendo un error de seguimiento objetivo del 2% respecto a su índice de referencia.
Según explicó Emily Dupre, responsable nacional de ventas de MFS, el lanzamiento responde al objetivo de seguir ampliando una gama de ETFs activos alineada con las necesidades de los inversores. “Estamos entusiasmados por ampliar nuestra oferta de ETFs activos con estas dos estrategias de renta variable. En menos de dos años hemos lanzado nueve ETFs activos en renta variable, renta fija y estrategias Blended Research, y creemos que estas nuevas incorporaciones complementarán y reforzarán la gama existente”, señaló.
La gestión del MFS Active International Value ETF estará a cargo de Steve Gorham, David Shindler y Jed Stocks, profesionales con una amplia trayectoria en la firma y décadas de experiencia en inversión internacional. En el caso del MFS Blended Research Small-Mid Cap ETF, la estrategia estará codirigida por Jonathan Sage y Jenney Zhang, junto con Nathan Bryant y Jed Stocks, integrantes del equipo de Soluciones Cuantitativas de MFS.
La expansión de la oferta se produce en un momento de crecimiento para el negocio de ETFs de la entidad. A cierre de mayo de 2026, los activos gestionados en la plataforma de ETFs activos de MFS superaban los 2.700 millones de dólares, reflejando el interés creciente de distribuidores e inversores por este tipo de vehículos.
Dupre destacó que la demanda de ETFs activos ha sido especialmente sólida desde que la firma lanzó sus primeros productos a finales de 2024. Según explicó, el objetivo es continuar ampliando la colaboración con plataformas de distribución y facilitar el acceso de los inversores a las capacidades de gestión activa de la casa a través del formato ETF.
CME Group ha anunciado el inicio de la negociación de sus nuevos Bitcoin Volatility Index Futures (BVI Futures), una herramienta destinada a ofrecer a los inversores institucionales una forma más precisa de gestionar y cubrir el riesgo asociado a la volatilidad del bitcoin.
Las primeras operaciones se ejecutaron mediante bloques entre DV Chain y Monarq Asset Management, en lo que supone el estreno oficial de un producto diseñado para aislar la exposición a la volatilidad de la principal criptomoneda del mundo sin necesidad de adoptar una posición direccional sobre su precio.
Según explicó Giovanni Vicioso, responsable global de productos de criptomonedas de CME Group, la acogida inicial del mercado refleja una demanda creciente de soluciones más sofisticadas para la gestión del riesgo en activos digitales. “Nuestros nuevos futuros sobre volatilidad de bitcoin amplían las herramientas disponibles para los inversores y les permiten gestionar de forma más eficiente la exposición a los movimientos adversos del mercado”, señaló.
La compañía destaca además que estos contratos se benefician de su reciente infraestructura de negociación 24 horas al día, siete días a la semana, puesta en marcha a finales de mayo. Este modelo permite a los participantes ajustar sus estrategias de cobertura y gestión de riesgos en cualquier momento, una característica especialmente relevante para un mercado como el de las criptomonedas, que opera de manera ininterrumpida.
Desde el lado de los inversores institucionales, Shiliang Tang, consejero delegado de Monarq Asset Management, afirmó que la aparición de productos regulados centrados en la volatilidad constituye un paso más en la maduración del ecosistema cripto. A su juicio, a medida que el bitcoin consolida su papel como una clase de activo cada vez más integrada en las carteras institucionales, aumenta también la necesidad de instrumentos avanzados que permitan expresar visiones de mercado y proteger posiciones de forma eficiente.
En la misma línea, Dave Vizsoly, CEO y responsable de trading de DV Chain, subrayó que la posibilidad de negociar volatilidad de forma independiente a la evolución del precio del activo representa una evolución significativa para los participantes institucionales. El ejecutivo destacó además el valor de hacerlo dentro de un entorno regulado y transparente.
El lanzamiento se produce en un contexto de fuerte crecimiento para la división de criptomonedas de CME Group. En lo que va de año, el conjunto de productos vinculados a activos digitales registra un volumen diario medio de 266.900 contratos, lo que supone un incremento del 38% respecto al mismo periodo del año anterior. Asimismo, el interés abierto medio diario alcanza los 274.500 contratos, un 18% más que un año antes.
Con esta nueva referencia sobre volatilidad, CME Group amplía una oferta que ya incluye futuros y opciones sobre bitcoin y otras criptomonedas, reforzando su apuesta por proporcionar a los inversores institucionales herramientas cada vez más especializadas para operar y gestionar riesgos dentro del mercado de activos digitales.
Wellington Management y The Hartford han anunciado la firma de un acuerdo definitivo por el que Wellington adquirirá Hartford Funds, un proveedor de soluciones de inversión para el mercado de gestión patrimonial. Una vez completada la operación, Hartford Funds se integrará en el negocio de gestión patrimonial de Wellington en Estados Unidos y, a partir de entonces, operará bajo la marca Wellington.
Esta transacción permitirá a Wellington ofrecer a asesores financieros e inversores un acceso más amplio a capacidades de inversión, una plataforma de distribución más sólida y un soporte más integrado en el mercado estadounidense de gestión patrimonial. Esto será posible gracias a la combinación de la experiencia global de Wellington en inversión institucional con las consolidadas relaciones de Hartford Funds con los asesores financieros.
La adquisición transforma la alianza estratégica de largo plazo entre ambas compañías en una única firma de servicios integrales, capaz de ofrecer mejores resultados a asesores financieros e inversores durante las próximas décadas. La organización combinada será una gestora de inversión independiente más fuerte y mejor posicionada para competir en un sector en constante evolución.
Jean Hynes, consejera delegada y socia directora de Wellington Management, señaló: «Durante más de 40 años, Wellington y Hartford Funds han trabajado juntos para apoyar a asesores e inversores, y estoy entusiasmada con lo que esta unión supone para el futuro de ambas organizaciones. La trayectoria inversora de casi un siglo de Wellington está respaldada por un firme compromiso con asesores, inversores y empleados, y sé que el equipo de Hartford Funds comparte ese mismo compromiso.
Juntos, estamos construyendo sobre las fortalezas que han definido nuestra relación para reforzar nuestro compromiso con el mercado estadounidense de gestión patrimonial mediante un acceso ampliado a capacidades de inversión, un mayor alcance de distribución y más recursos para asesores e inversores. Espero seguir desarrollando las fortalezas que han definido nuestra colaboración en los próximos años».
Por su parte, Christopher Swift, presidente y consejero delegado de The Hartford, afirmó: «Estamos orgullosos de la sólida gestora de fondos centrada en el asesor financiero que hemos construido, respaldada durante muchos años por las destacadas capacidades de inversión de Wellington. Esta operación nos permite generar valor inmediato y sostenido para los accionistas de The Hartford y sitúa al excepcional equipo de Hartford Funds en una posición ideal para seguir teniendo éxito. Esta combinación representa el hogar perfecto a largo plazo para Hartford Funds».
Una alianza estratégica de cuatro décadas
Wellington y Hartford Funds mantienen una estrecha colaboración que se extiende durante más de cuatro décadas, basada en el objetivo común de ofrecer resultados sólidos a asesores financieros e inversores.
La relación comenzó en 1978 y evolucionó formalmente en 1984 con el lanzamiento de una alianza duradera de subasesoramiento para fondos de inversión. Desde entonces, la colaboración se ha ampliado para incluir nuevas capacidades, como ETF y estrategias de inversión adicionales, reflejando un compromiso compartido con la innovación y el crecimiento.
Actualmente, Wellington actúa como subasesor del 83% de los aproximadamente 160.000 millones de dólares en activos de Hartford Funds, con el apoyo de un equipo comercial y de atención al cliente de más de 160 profesionales especializados en representar la plataforma de inversión de Wellington.
Beneficios estratégicos y operativos de la operación
Una plataforma única e integrada de servicios completos: la operación combinará la experiencia institucional de Wellington y su casi centenaria trayectoria inversora con la amplia plataforma de distribución para asesores de Hartford Funds y sus profundas relaciones con intermediarios financieros. El resultado será una plataforma de gestión patrimonial en Estados Unidos más sólida y estratégicamente alineada, que abarcará gestión de inversiones, distribución y servicio al cliente.
Más capacidades y soluciones para asesores e inversores: como plataforma integrada, Wellington proporcionará a los asesores un acceso más amplio a estrategias y soluciones de inversión en fondos de inversión, ETF, cuentas gestionadas por separado (SMA), carteras modelo e inversiones alternativas. Todo ello estará respaldado por un mayor conocimiento del mercado, capacidades ampliadas y recursos de servicio mejorados para ayudar a los asesores a responder a las necesidades cambiantes de sus clientes.
Preparada para un crecimiento a largo plazo: al operar como una única firma de servicios integrales, Wellington impulsará el crecimiento a largo plazo en el mercado de gestión patrimonial gracias a un acceso ampliado a capacidades de inversión, una plataforma de distribución para asesores de mayor escala y un alcance comercial más amplio.
La organización combinada contará con aproximadamente 200 profesionales dedicados a la relación con clientes, ofreciendo soluciones más amplias, un apoyo más coordinado y una experiencia más sencilla y coherente para asesores e inversores.
Christina Kopec Rooney, responsable de U.S. Wealth en Wellington Management, comentó: «Esta unión refuerza nuestra ventaja competitiva y el valor que ofrecemos a asesores y clientes, combinando las capacidades de inversión de Wellington y su experiencia global en los segmentos institucional y de gestión patrimonial con la escala de distribución de Hartford Funds en Estados Unidos y su reconocido equipo.
Me entusiasman nuestras fortalezas conjuntas y el potencial para innovar y ofrecer soluciones de inversión de primer nivel, análisis más profundos y un acceso ampliado a las capacidades de Wellington, incluidas las inversiones alternativas. Es una unión muy convincente tras décadas de estrecha colaboración».
Greg Frost, presidente de Hartford Funds, añadió: «La colaboración entre Hartford Funds y Wellington se basa en valores compartidos, alineación organizativa y un enfoque centrado en ofrecer excelencia en la gestión de inversiones para asesores e inversores. Estamos encantados de formar parte de una única plataforma integrada de Wellington y creemos que esta combinación representa no solo continuidad para nuestros clientes y equipos, sino también una reafirmación de nuestra filosofía de inversión común. Esperamos trabajar juntos para construir sobre nuestra historia y crear nuevas oportunidades de crecimiento e innovación».
Condiciones de la operación
El valor actual neto estimado de la transacción asciende a 1.900 millones de dólares. Según los términos del acuerdo, The Hartford recibirá 300 millones de dólares en efectivo al cierre de la operación, además de pagos adicionales vinculados al efectivo disponible después de impuestos generado por la combinación del negocio de Hartford Funds y la actividad de Wellington relacionada con Hartford Funds —incluida la venta de determinados productos patrocinados por Wellington en el mercado estadounidense de gestión patrimonial— durante los siete años posteriores al cierre de la transacción.
Se espera que la operación se complete en el primer trimestre de 2027, sujeta a las correspondientes aprobaciones regulatorias y de los fondos.
Asesores de la operación
J.P. Morgan Securities actúa como asesor financiero de Wellington, mientras que Paul, Weiss, Rifkind, Wharton & Garrison ejerce como asesor legal.
Por parte de The Hartford, Goldman Sachs actúa como asesor financiero y Weil, Gotshal & Manges como asesor legal.
Durante los últimos años, muchas decisiones de ahorro e inversión se han tomado con una lógica muy pegada al corto plazo, no tanto por una convicción real como por el propio entorno. La volatilidad, los cambios de ciclo y la cantidad de información disponible han ido empujando a reaccionar más que a planificar, favoreciendo una forma de actuar en la que el foco se desplaza con facilidad hacia el siguiente movimiento y no tanto hacia el objetivo final.
El problema aparece cuando esa dinámica se mantiene en el tiempo. Se van acumulando decisiones que pueden resultar razonables de manera individual, pero que no siempre encajan entre sí, lo que acaba diluyendo la visión de conjunto y generando una cierta sensación de desorden. Es precisamente en ese punto donde muchos inversores empiezan a replantearse cómo están gestionando su patrimonio.
La planificación a largo plazo vuelve a cobrar sentido en ese contexto, no como un concepto teórico, sino como una forma de recuperar orden y coherencia, de entender qué se está haciendo y con qué propósito. El entorno, además, refuerza esa necesidad: el ahorro financiero de los hogares se mantiene en niveles históricamente elevados, por encima del billón de euros, según los últimos datos del Banco de España publicados en marzo de 2026, lo que implica que cada decisión tiene un mayor impacto sobre el conjunto del patrimonio y exige un mayor grado de estructuración.
Esa misma tendencia se observa en los flujos de inversión. Las soluciones más conservadoras y mixtas han seguido registrando entradas netas en el arranque de 2026, según Inverco, la asociación del sector de la inversión colectiva en España. Más que una búsqueda puntual de refugio, este comportamiento refleja una intención más clara de construir carteras con continuidad y cierto equilibrio, alejándose de decisiones aisladas o excesivamente tácticas.
Cuando no existe una planificación previa, el patrimonio tiende a configurarse por acumulación, como resultado de decisiones que se van sumando con el tiempo sin responder necesariamente a una lógica común. Se mantiene liquidez sin un objetivo definido, se incorporan productos ligados al momento y se combinan horizontes temporales distintos sin demasiado criterio. No siempre genera un problema inmediato, pero sí una sensación progresiva de falta de control que acaba condicionando la toma de decisiones.
Frente a eso, planificar introduce una forma distinta de pensar. Obliga a definir prioridades, a separar objetivos y a entender qué función cumple cada decisión dentro del conjunto, de modo que el foco deja de estar en el producto concreto y pasa a situarse en cómo encaja dentro de la estrategia global. Ese cambio, aunque pueda parecer sutil, transforma la manera de invertir.
También se aprecia una evolución en la actitud del inversor. Tras varios años en los que se ha intentado anticipar el mercado de forma constante, empieza a haber una mayor conciencia de los límites de ese enfoque. No tanto por la dificultad de acertar en momentos concretos, sino por la falta de consistencia que genera en el tiempo. En ese contexto, vuelven a ganar relevancia factores menos visibles, como la disciplina, la continuidad o la capacidad de mantener una línea de actuación sin desviarse con facilidad.
En paralelo, el papel del asesor se desplaza hacia ese terreno. Pierde peso la recomendación puntual y gana importancia el acompañamiento, la capacidad de ordenar, de priorizar y de aportar perspectiva. La planificación a largo plazo no elimina la incertidumbre ni pretende hacerlo, pero sí permite afrontarla con un mayor criterio y, en el momento actual, eso vuelve a situarse en el centro de muchas decisiones financieras.
Tribuna de Mario Pereira García, director de negocio en SafeBrok España
Foto cedidaPatricia Esteban, Sales Support para España y LatAm en DPAM
DPAM ha anunciado el nombramiento de Patricia Esteban como Sales Support para España y LatAm, con el objetivo de reforzar su estructura comercial en ambas regiones. Esteban reportará al equipo liderado por Víctor Asensi, Country Head para España y LatAm de DPAM.
Esteban cuenta con una sólida trayectoria en el sector financiero. Inició su carrera profesional a través del programa «Young Women in Investment – Spain», impulsado por el CFA Institute. Posteriormente, desarrolló su experiencia en la gestora Candriam, donde trabajó estrechamente con clientes institucionales, banca privada y distribuidores, adquiriendo una sólida experiencia comercial y un profundo conocimiento del mercado.
Graduada en International Relations and Diplomacy por London Metropolitan University, formación que completó entre 2016 y 2019. Posteriormente, cursó un Máster en Cooperación Internacional y Desarrollo en la Universidad Pontificia Comillas (2019–2020), un Máster en Management (MiM) en IE Business School (2020–2021) y la certificación en Valoración de Empresas por el IEB, consolidando así un perfil académico internacional con especialización en gestión, cooperación y relaciones internacionales.
“Estamos muy satisfechos de dar la bienvenida a Patricia al equipo de Iberia y LatAm. Su experiencia en la industria de gestión de activos, su orientación al cliente y su conocimiento del mercado serán de gran valor para seguir reforzando nuestro servicio y acompañamiento tanto a clientes institucionales como a distribuidores y entidades de banca privada. Estamos convencidos de que su incorporación contribuirá al crecimiento y desarrollo de nuestro negocio en ambas regiones”, señala Víctor Asensi, Country Head para España y LatAm de DPAM.
Es posible que los inversores necesiten una gama más amplia de herramientas de renta fija. En un mercado más fragmentado, el crédito global puede ofrecer diversificación, una fuente de ingresos resistente y un potencial de rentabilidad equilibrado.
Destacan cinco razones:
Una mayor diversificación puede reforzar la resiliencia.
El crecimiento favorable y los sólidos fundamentales pueden respaldar potencialmente la rentabilidad.
Los rendimientos siguen siendo atractivos en términos históricos.
El crédito global puede contribuir a la reducción del riesgo.
También puede ser una clase de activos atractiva para volver a asumir riesgo.
1. La diversificación importa más que nunca
La diversificación global importa más que nunca. Los riesgos se han multiplicado, desde la fragmentación geopolítica y las preocupaciones fiscales hasta las tensiones comerciales, la inflación persistente, la presión del crédito privado, los choques climáticos y la demografía. En ese contexto, la exposición concentrada es más difícil de justificar.
El crédito global es un potente instrumento de diversificación dentro de la renta fija. Abarca distintas regiones, sectores y emisores, lo que reduce el riesgo de concentración, amplía el abanico de oportunidades y genera un flujo de ingresos más equilibrado.
Por su propia naturaleza, el crédito global ofrece una importante diversificación por países. Aunque Estados Unidos sigue siendo el país con mayor peso en el índice (1), su ponderación es muy inferior al 50 %, una cifra muy por debajo de la que se observa en los índices bursátiles globales (2).
Además, amplía el universo de inversión. Las distintas regiones aportan diferentes combinaciones sectoriales, estructuras de capital y perfiles de emisores. Estados Unidos ofrece profundidad en los sectores de las comunicaciones, la sanidad y la industria; Europa aporta el sector financiero, los servicios públicos y una selección de emisores con calificación de inversión; Canadá y otros mercados desarrollados aportan variedad. Esta amplitud reduce la exposición a cualquier sector concreto o al riesgo de refinanciación y ofrece a los gestores activos más margen para rotar hacia riesgos mejor remunerados. La banca representa el 15,9 % del índice de crédito global, seguida de las entidades supranacionales (10,1 %) y los servicios públicos (7,6 %).
Creemos que la gestión activa es la mejor forma de aprovechar estas ventajas. La exposición pasiva puede ampliar la diversificación, pero un enfoque activo está mejor preparado para evaluar los fundamentos regionales, la liquidez y los riesgos específicos de cada emisor.
2. Los fundamentales macroeconómicos siguen siendo favorables
La economía global sigue apoyando el crédito. Las tensiones geopolíticas no han frenado materialmente el crecimiento, y los consumidores, los beneficios, los mercados laborales y la inversión privada parecen mantenerse resilientes en varios mercados.
Dicho esto, los riesgos macroeconómicos siguen apuntando a una tendencia a la baja. Entre los principales riesgos se encuentran las perturbaciones en la cadena de suministro, el endurecimiento de las expectativas de inflación, el endurecimiento de las condiciones financieras, el recrudecimiento de las tensiones comerciales y unos aumentos de la productividad impulsados por la inteligencia artificial inferiores a lo esperado.
Los fundamentales de los índices de referencia están mejorando. En Estados Unidos y Europa, los dos países con mayor peso en los índices, los márgenes y el flujo de caja se están fortaleciendo. Los fundamentos de los mercados emergentes siguen mostrando resistencia, aunque ha aumentado la dispersión.
3. Los rendimientos siguen siendo atractivos
Con un 4,62 %, los rendimientos siguen siendo atractivos en términos históricos. Esto es importante, porque los rendimientos iniciales suelen determinar la rentabilidad futura: cuando los rendimientos se situaban entre el 4,3 % y el 4,9 %, la rentabilidad media a cinco años era, históricamente, del 6,15 %.
Ejemplo 1:
Fuente: Bloomberg. Global Credit = Índice Global Global Aggregate Debt Total Return Value USD Sin Cobertura. Datos mensuales desde enero de 2000 hasta el 30 de abril de 2026. Los rendimientos son brutos y en USD. El rendimiento pasado no garantiza resultados futuros. No es posible invertir en un índice.
Los rendimientos “break even” siguen indicando un margen de valoración. Los rendimientos tendrían que subir más de 80 puntos básicos para que la rentabilidad esperada a un año pasara a ser negativa. Los diferenciales están ajustados, pero no vemos ningún catalizador claro que provoque una corrección de estos.
4. Una forma práctica de reducir riesgos
Los argumentos a favor de la reducción del riesgo son convincentes. Las acciones se han recuperado y la tensión en el crédito privado va en aumento. Reducir el riesgo no tiene por qué significar renunciar a los ingresos o pasar al efectivo. El crédito global puede desempeñar ese papel, ofreciendo rendimientos atractivos, fundamentos sólidos y un abanico de oportunidades más amplio que el crédito exclusivamente nacional, al tiempo que permite a los inversores mantener sus posiciones.
También destaca por haber mostrado una relativa resistencia ante la volatilidad macroeconómica. En los últimos tres años, la volatilidad de la rentabilidad total ha sido aproximadamente la mitad de la del índice MSCI World. Los bonos de mayor calidad han tendido a comportarse mejor que la renta variable cuando aumenta la incertidumbre.
Los ingresos también siguen siendo atractivos. En un entorno de mayor rentabilidad, los inversores aún pueden obtener un carry significativo sin alejarse demasiado del espectro de calidad.
La reducción del riesgo resulta más eficaz cuando se aplica un enfoque centrado en la calidad y una selección cuidadosa de los valores. Si la reducción del riesgo es un objetivo estratégico, puede tener sentido dar prioridad a los balances sólidos, los flujos de caja estables y los sectores con una beta más baja.
La gestión activa cobra especial importancia en este contexto. Una estrategia global permite reajustar la exposición entre regiones, sectores y emisores, gestionar la liquidez y responder a las perturbaciones del mercado.
5. Una alternativa a los bonos soberanos
Los bonos soberanos globales se enfrentan a importantes dificultades. En varios mercados, entre ellos Estados Unidos y algunas zonas de Europa, las preocupaciones fiscales y la evolución de la deuda han lastrado la demanda de bonos del Estado a largo plazo.
El crédito global ha generado rentabilidades ajustadas al riesgo más sólidas que los bonos del Tesoro globales. En periodos de uno, tres y cinco años, las rentabilidades por unidad de volatilidad han sido notablemente mejores. En los últimos tres años, el índice ha obtenido una rentabilidad anualizada del 5,15 % con una volatilidad del 6,4 %, frente al 1,26 % y el 7,3 % del índice de bonos del Tesoro. Esta diferencia refleja la volatilidad de los tipos de interés, que ha afectado más a la duración que el riesgo de crédito.
También se ve respaldada por fundamentales y aspectos técnicos más sólidos. En varios mercados, los balances de las empresas parecen más sólidos que los de los emisores soberanos, mientras que la demanda de nueva oferta se ha mantenido robusta.
El caso a favor del crédito global
El caso se basa en cinco puntos: diversificación, fundamentales sólidos, rendimientos atractivos y la flexibilidad para reducir el riesgo o añadir riesgo selectivamente. La gestión activa sigue siendo la mejor manera de aprovechar esas oportunidades en todas las regiones, sectores y emisores.
Tribuna de opinión de Benoit Anne, Director General Senior, Grupo de Estrategia y Perspectivas de MFS Investment Management
El inversor afronta hoy un triple reto: cómo mantener su asignación “core” a renta variable estadounidense, cómo esquivar los riesgos de concentración en este mercado y cómo ajustar el posicionamiento a las 7 Magníficas para seguir participando del potencial de la IA. Con el objetivo de ofrecer una mirada distinta sobre cómo abordar este “trilema”, Oddo BHF Asset Management reunió a expertos de Unicaja Asset Management, Tressis y A&G Banca Privada para hablar de su enfoque de inversión sistemática en renta variable estadounidense a través de la estrategia Oddo BHF US Equity Trend en torno al desayuno “Invertir en EE.UU. sin emociones: disciplina, diversificación y enfoque sistemático”, organizado y moderado por Funds Society.
La firma franco-alemana estuvo representada por Leonardo López, Head of Sales para Iberia, y en él también participaron Diego Rueda, responsable de gestión de fondos de fondos de Unicaja; Jorge González, analista de fondos de Tressis; y Alejandro García Ruiz, selector de fondos de A&G Banca Privada.
López indicó que Oddo BHF Asset Management mantiene una postura positiva con la renta variable estadounidense desde principios de año, al considerar que la región sigue ofreciendo una tasa de crecimiento moderado, con probabilidad de que los tipos se mantengan altos por más tiempo, y un terreno de cultivo fértil para las oportunidades de inversión gracias al dinamismo de la IA.
La firma está haciendo una apuesta decidida por el Oddo BHF US Equity Trend (antes conocido como Oddo BHF US Algo Trend) como un posicionamiento “core” con un acercamiento distinto, avalado por un modelo sistemático desarrollado dentro de la casa en los últimos 26 años. “La inversión sistemática es para el largo plazo y es un sustituto en la parte ‘core’ de las carteras, porque lo cierto es que las carteras van a seguir posicionadas en renta variable estadounidense”, sentenció Leonardo López.
Certezas vs realidades
El primer bloque temático del desayuno versó sobre cómo el estallido del conflicto bélico entre Irán y Estados Unidos ha introducido distorsión en los mercados, desplazando el foco de atención de los inversores sobre otras narrativas que habían dominado el mercado hasta ese momento.
Jorge González (Tressis) defendió que el foco en Oriente Medio ha eclipsado una realidad más relevante para el mercado: la mejora de los beneficios empresariales. A su juicio, las valoraciones de muchas compañías ligadas a la IA siguen siendo razonables y citó el caso de NVIDIA como ejemplo: “¿Quién no se quiere comprar una empresa que cotiza con un PER 18x a 24 meses, con márgenes superiores al 50% y crecimiento de ventas superiores al 50%?”.
En términos tácticos, Tressis mantiene exposición a los segmentos que constituyen los principales cuellos de botella de la IA —memorias, centros de datos, energía y redes—, al considerar que la demanda de inversión sigue superando a la oferta. Aunque reconoce que algunos segmentos, especialmente software, afrontan mayor competencia, considera que muchas compañías siguen ofreciendo beneficios sólidos y valoraciones atractivas para inversores con horizonte de largo plazo.
Desde Unicaja, Diego Rueda también destacó que justo antes de que hubiera empezado la guerra gran parte de la atención del mercado estaba puesta sobre el enorme capex que están desplegando los principales hiperescaladores para sostener sus proyectos de crecimiento en IA, y de los riesgos asociados. En concreto, afirmó que percibe como principal riesgo del entorno actual es que “habrá compañías que puedan tener problemas a la hora de endeudarse”, dadas las tires actuales de la deuda del Tesoro estadounidense.
Rueda considera que sí habrá “ganadores y perdedores de la IA”, algo que dependerá de la rapidez con que consigan monetizar sus inversiones. También reflexionó sobre cómo ha cambiado la percepción sobre renta variable estadounidense y cómo los selectores de fondos deberían abordar este cambio: “Hace unos años, siempre pensábamos que EE.UU. tenía que ser una posición estructural en la cartera. Pero, dentro de la asignación estructural al S&P, creo que todo el mundo está de acuerdo en que algo de tecnológicas o Magníficas 7 tiene que estar, ya sea infraponderando o sobreponderando”.
Desde A&G Banca Privada, Alejandro García Ruiz describió un entorno de mercado en el que “estamos bombardeados de información” y apeló a la necesidad de ceñirse a una planificación y al análisis de largo plazo para identificar los ganadores de la tendencia en el futuro. Así, el enfoque de A&G se centra en la identificación de negocios sólidos con balances saneados que puedan monetizar, incluyendo software, semiconductores o centros de datos, evitando compañías de menor tamaño que están entrando en el foco mediático por presentar unas perspectivas de crecimiento enorme. “En el mercado hay compañías suficientemente buenas y de calidad como para irse a compañías más pequeñas que puedan tener más ruido”, resumió.
Desde Oddo BHF, Leonardo López introdujo una reflexión sobre cómo ha cambiado la percepción de la IA en los últimos años: “Los clientes ya no preguntan qué es la IA ni si va a suponer una gran transformación, ya lo hemos asumido todos. Ahora, recibimos preguntas sobre cómo se va a aplicar la IA y dónde se va a crear valor”. López identificó también cambios de percepción respecto a las valoraciones, coincidiendo en que “los valores asociados a la IA no están tan caros”– y por una mayor conciencia del riesgo de concentración: “El consenso es que hay que mantener Siete Magníficas en cartera; lo que varía es la ponderación respecto al índice”.
¿Qué características debe reunir un buen fondo sistemático?
El segundo bloque del desayuno versó sobre el creciente peso del factor momento sobre el comportamiento del mercado y cómo capitalizarlo a través de una estrategia de inversión sistemática y diversificada.
Desde Unicaja, Diego Rueda destacó el impacto de la alta concentración del índice sobre esta clase de estrategias: “Todos los sistemáticos tienden a comprar lo que va bien, pero en algún momento vamos a tener movimientos de mercado complicados, y hay muchos fondos sistemáticos que todavía no han vivido ese tipo de mercados bajistas”.
Rueda explicó que en su entidad asimilan un fondo sistemático a “un plus de un ETF”, demandando una beta cercana a uno y costes competitivos.
Desde A&G, Alejandro García destacó la importancia de la ratio de Sharpe a la hora de seleccionar estrategias cuantitativas: “Si quieres maximizar ese Sharpe frente al benchmark, quizá no se consiga capturar el primer tirón de las subidas, pero sí se consigue capturar después una tendencia de más largo plazo, reduciendo la volatilidad”, ilustró.
García Ruiz matizó que la nueva generación de fondos cuantitativos que han llegado en los últimos años en el mercado “tienden a retroalimentarse cuando hay caídas”, pero defendió que “salen del mercado y luego entran un poquito más tarde, por lo que si esquivan picos de volatilidad como los que vimos durante las caídas de abril, eso reduce volatilidad y maximiza el Sharpe”.
Jorge González destacó dos criterios principales en el proceso de selección de fondos sistemáticos de Tressis. El primero, que sean fondos que equilibren bien los distintos factores: “No es necesario que tengan todos; si tiene momento, precio y calidad y están bien equilibrados, puedes conseguir batir al mercado”. El segundo criterio que tiene en cuenta el equipo de Tressis “como factor de desempate” en el proceso de selección es la capacidad de recuperación de las caídas.
Leo López defendió que el enfoque sistemático “sirve para minimizar riesgos y para generar alfa a largo plazo de forma sostenible”. El enfoque aplicado por Oddo BHF en la estrategia US Equity Trend es un modelo con un track record de más de 20 años basado en “la disciplina en la recuperación de las caídas” y que solo invierte en un único factor, el de momento: “El factor momento es el único que ha batido en riesgo y rentabilidad al resto de factores entre 1975 y 2025”.
El criterio del modelo difiere un tanto de lo que la media de mercado analiza cuando mira el momento. “No vamos a ser los más rápidos en capturar una tendencia de corto plazo, porque analizamos precios a 3 años y a 9 meses, los combinamos y ajustamos por volatilidad, lo que nos aísla bastante del ruido de mercado”, explicó López.
Así, el modelo implementado por el equipo Quant de Oddo BHF pretende generar un alfa anualizado entre el 1 y el 2 % bruto mediante la selección de un 20% de los valores del S&P 500 con mejor tendencia de precios sostenible a corto y largo plazo, rotando la cartera una vez al mes. La estrategia presenta un tracking error ex ante entre el 2% y 3%.
Otro acercamiento a la diversificación en renta variable estadounidense
El último bloque del desayuno giró en torno al dilema citado al principio de este artículo: cómo reducir el riesgo de concentración sin renunciar a la exposición a las 7 Magníficas.
El representante de Unicaja afirmó que es “imposible” estar al 100% en las 7 magníficas, “porque hay un grado de riesgo muy importante de que pase algo”. Unicaja ha optado por incrementar el peso en small caps americanas– tanto con índice como con fondos específicos- “sobre todo en las que están relacionadas con esas 7 magníficas y les sirven de apoyo en los negocios”. También han reforzado la cartera con una selección de sectores europeos – como defensa o industriales– y han ganado peso en renta variable emergente, particularmente en Latinoamérica.
El representante de A&G Banca Privada detalló que su firma mantiene una postura positiva en EE.UU., con preferencia por “mid caps con beneficios sólidos y catalizadores de crecimiento, ya sean apegadas a la IA o no”. Alejandro García defendió en este punto el uso de estrategias sistemáticas como una forma de capturar movimientos de precios en anticipación del resto del mercado y poder beneficiarse de las subidas “antes de que empiece a hablar todo el mundo de ellas”.
El representante de Tressis se desmarcó al afirmar: “No nos preocupa la concentración. Pensamos que es una tendencia que va a seguir, viendo el crecimiento de los beneficios tan fuerte de muchas compañías”. Además, refirió que las salidas a bolsa de valores ligadas a la IA que están previstas para este año también generarán distorsiones en la ponderación del índice. “Nos tenemos que acostumbrar a que el S&P 500 va a tener unos índices de concentración más elevados que en el pasado”, zanjó.
Tressis ha incrementado en los últimos años el peso de fondos cuantitativos en cartera frente a los tradicionales, “sobre todo Quality Growth”, compensando esta exposición con otra parte de mayor gestión activa, con fondos value.
Finalmente, el jefe de ventas de Oddo BHF Asset Management para España detalló un poco más el asset allocation de la estrategia y la manera en que está diversificada: “Queremos que todos los sectores y subsectores del S&P 500 estén representados. Para conseguirlo, el modelo establece un parámetro del 3% tanto para máximo overweight como mínimo underweight”. Como resultado, actualmente el modelo está ligeramente infraponderado en las 7 magníficas.
La estrategia Oddo BHF US Equity Trend está disponible en formato mandato, fondo – lanzado en 2019- y ETF activo, lanzado en 2025.
Foto cedidaMaría Ruiz, directora de Mercado de Capitales de Culmia.
María Ruiz afronta una nueva etapa profesional al incorporarse a Culmia como directora de Mercado de Capitales, tras una trayectoria ligada al ámbito de la inversión institucional y después de su paso por Goldman Sachs. Su llegada coincide con un momento clave para esta plataforma de gestión de proyectos inmobiliarios, que busca reforzar su capacidad para atraer capital institucional, ampliar su red de socios estratégicos y consolidarse como una plataforma de referencia para la gestión y desarrollo de proyectos residenciales en España.
En esta entrevista exclusiva con Funds Society, Ruiz detalla los planes de negocio de Culmia, el interés creciente de los inversores institucionales por el mercado residencial español y la estrecha relación que sigue manteniendo la firma con Oaktree, su accionista de referencia hasta 2030.
Uno de los vectores estratégicos de Culmia para los próximos años va a pasar por la captación de más capital institucional. ¿Puede hablarnos con más detalle de cómo se va a ejecutar ese plan?
Sí, es una de nuestras prioridades ahora mismo. Culmia tiene una base muy sólida como plataforma, pero para seguir creciendo necesitamos reforzar nuestra capacidad de atraer capital institucional y trabajar con socios que nos permitan desarrollar más proyectos, fundamentalmente con una visión a largo plazo.
Mi incorporación responde precisamente a ese objetivo: impulsar y atraer nuevos inversores, buscar nuevas oportunidades de coinversión y estructurar operaciones que encajen con las distintas líneas de negocio de la compañía.
Ya venimos trabajando en esta dirección, con alianzas como la de MEAG en vivienda asequible, y queremos seguir avanzando por ese camino. Más que fijarnos una cifra concreta, el objetivo es consolidar a Culmia como una plataforma capaz de canalizar capital hacia proyectos residenciales sólidos, escalables y con recorrido en el mercado español.
¿Cuáles son sus planes para impulsar a la compañía en el corto plazo y medio plazo?
En el corto plazo, nuestra prioridad es reforzar la relación de Culmia con inversores institucionales y estructurar una cartera de oportunidades que nos permita crecer junto a socios estratégicos. Partimos de una cartera de suelo muy sólida, que nos aporta visibilidad y capacidad de desarrollo, y contamos además con una plataforma capaz de originar nuevo suelo, estructurar operaciones, desarrollar proyectos y gestionarlos bajo una gobernanza institucional. Ahora queremos poner toda esa capacidad al servicio de nuevas alianzas que nos permitan seguir generando valor y abordar proyectos de mayor escala.
Lo que queda de año va a estar muy centrado en avanzar en conversaciones con inversores y seguir impulsando operaciones que encajen con nuestras principales líneas de negocio y que están alienadas con las estrategias que los inversores institucionales están buscando en nuestro mercado.
A medio plazo, el objetivo es que Culmia tenga un papel cada vez más relevante como plataforma de gestión para capital institucional en España. Queremos diversificar las vías de crecimiento, ampliar la base de socios y seguir desarrollando proyectos con una visión de largo plazo.
Háblenos de la base de inversores institucionales de Culmia. ¿Quiénes apuestan ya por el proyecto? ¿A qué clase de inversores institucionales quiere llegar Culmia en esta nueva etapa de crecimiento?
Culmia cuenta ya con una base sólida y muy relevante de socios e inversores. La compañía ha trabajado con capital institucional de primer nivel, tanto internacional (como Oaktree o CBRE IM) como nacional, y ha cerrado operaciones recientes de gran calado. Entre ellas destacan la alianza con MEAG, gestora de activos de Munich Re, para desarrollar la mayor plataforma operativa de vivienda asequible en España, así como otros acuerdos con socios como Alterna, Patron e Invesco.
En esta nueva etapa queremos ampliar esa base y llegar a inversores que quieran apostar por el mercado español y que busquen apoyar sus inversiones en plataformas con capacidad real de originar, estructurar y ejecutar proyectos, como Culmia. Además, la cartera de suelo con la que cuenta Culmia, en los principales mercados del país, hace que podamos ayudar a desplegar capital de manera más rápida para los inversores, en un esquema programático y estable, garantizando así escala y certidumbre.
Culmia aporta conocimiento del mercado local, capacidad de gestión y una cartera de suelo en los principales mercados residenciales. Nuestro objetivo es conectar ese capital con oportunidades reales de desarrollo residencial, tanto en vivienda libre como en alquiler, vivienda asequible y otras fórmulas dentro del sector living.
También han anunciado su disposición a seguir impulsando alianzas estratégicas. ¿A qué tipo de acuerdos está abierta Culmia a participar?
Sí, queremos seguir impulsando alianzas estratégicas porque creemos que es una de las vías más claras para crecer.
Estamos abiertos a distintas fórmulas: joint ventures, acuerdos de coinversión, plataformas específicas por línea de negocio o alianzas a largo plazo con inversores institucionales. Puede ser con fondos de private equity, aseguradoras, fondos de pensiones, gestoras independientes o inversores especializados por tipo de activos. Pero sobre todo buscamos inversores que busquen estabilidad programática en su despliegue de capital, descansando su inversión en alguien institucional como Culmia.
El acuerdo con MEAG es un modelo por el que queremos seguir apostando: una alianza en la que el capital institucional permite escalar una plataforma de vivienda asequible y Culmia aporta la gestión, el desarrollo y la ejecución de los proyectos.
¿Os planteáis una mayor internacionalización del negocio, tanto mediante la participación o adquisición de carteras de viviendas en otros países como buscando socios extranjeros?
Hoy nuestro foco está en España. España sigue mostrando fundamentales macroeconómicos muy robustos, y es lo que hace que nuestro mercado sea atractivo para los inversores, por tanto, es donde hay apetito inversor, y aquí es donde está nuestro expertise. Creemos que el mercado español tiene mucho recorrido y una necesidad clara de nueva oferta residencial, tanto en vivienda libre como asequible, alquiler y otros segmentos alternativos del residencial.
Usted viene de Goldman Sachs. ¿Qué aprendizajes se lleva de esa etapa que piensa aplicar en Culmia?
Al haber estado en el lado inversor, identificas sus necesidades y los riesgos que hay que anticipar y mitigar. Es más fácil hablar el “idioma” pero lo relevante aquí, es lo que aporta todo el equipo de Culmia, que también habla el idioma al estar trabajando ya con inversores institucionales.
¿Cómo es la relación actual con Oaktree? ¿Qué directrices han recibido de la compañía? ¿Qué pasos está dando Culmia de cara a la salida del capital de Oaktree en 2030?
La relación con Oaktree es muy buena, de mucha confianza y plenamente alineada. La evolución de Culmia está cumpliendo con los objetivos previstos y ambas partes compartimos una visión muy clara sobre el recorrido que todavía tiene la compañía.
Es verdad que los fondos tienen sus propios plazos y horizontes de inversión, y el vehículo actual tiene una fecha de maduración. Pero eso no significa que la relación con Oaktree tenga que terminar ahí. Al contrario, por cómo está funcionando la inversión y por el valor que se está generando, todo apunta a que podemos seguir trabajando juntos en el futuro.
De aquí a 2030, la prioridad es seguir ejecutando el plan: desarrollar la cartera actual, impulsar nuevas oportunidades y consolidar a Culmia como una plataforma de gestión para terceros cada vez más atractiva para el capital institucional.
Foto cedidaJavier Molina, analista de mercados y especialista en criptoactivos en eToro.
El mercado de criptoactivos atraviesa por una transformación estructural, en la que influyen factores macroeconómicos, avances tecnológicos y una positiva adopción institucional. Este cambio, lejos de responder a dinámicas especulativas, reflejan una transición hacia un nuevo modelo financiero apoyado en la tecnología blockchain.
Así lo expone Javier Molina, analista de mercado y especialista en criptoactivos en eToro. Según explica el especialista, “estamos en un entorno macro donde el reciente cambio de la Fed nos deja con un escenario de inflación flexible acorde a las circunstancias, unos tipos de interés reales que tenderán a niveles negativos y el objetivo del plan fiscal será la monetización de la deuda”.
En este contexto, Molina subraya que la creciente adopción de tecnologías como inteligencia artificial obligará a rediseñar los modelos económicos tradicionales debido a su carácter deflacionario. “El objetivo de Estados Unidos es potenciar el sector de la IA”, explica además que al tratarse de un semiconductor, presenta limitaciones físicas en su producción. La alta demanda de estos componentes, y de las máquinas necesarias para fabricarlos, como es el caso de NVIDIA, tensiona la oferta y marca los límites del crecimiento del sector. Por eso la importancia de adoptar un nuevo modelo financiero.
Es aquí donde surge la fuerza de la tecnología blockchain. En específico, bitcoin se posiciona dentro del sector como un activo clave en este proceso. “Bitcoin ya no es especulativo”, sostiene Molina, enfatizando que podría desempeñar un papel similar al de activo refugio, convirtiéndose en un posible “oro digital” actuando como reserva de valor en un ecosistema digital.
La evolución de este mercado está además impulsada por la creciente regulación y adopción institucional. Iniciativas como la tokenización de activos comienzan a materializarse como es el caso de Nasdaq para impulsar las primeras acciones tokenizadas o en el caso de BlackRock con la integración de fondos en tecnologías blockchain con sistemas DLT. En conjunto las stablecoins actúan como railes hacia este nuevo modelo, que permite entre otras cosas, utilizar los activos para acceder a liquidez de forma colateral.
“Estamos viendo una carrera por el dinero digital, lo vemos con CaixaBank, BBVA…” dice el experto. El uso del dinero digital puede ir desde pagos internacionales, remesa, cobertura frente a la inflación e incluso acceso a rendimientos superiores a los productos bancarios tradicionales. El mercado global de activos financieros ronda en torno a los 35 billones de dólares actualmente.
Este fenómeno no implica una ruptura con el sistema tradicional, sino que se trata de una integración gradual en la que los bancos, las nuevas plataformas tecnológicas y otros actores compiten para posicionarse en este nuevo entorno.
Para Javier, a nivel de precios, se trata de un momento interesante: “Estamos en una batalla entre los inversores que salen, y que ya llevan un periodo de cuatro años de inversión, y los que entran. Esto ha roto el ciclo del bitcoin y que se haya parado un 60%”.
Por su parte, Tali Salomon, directora de eToro para Iberia y Latam, destacó el papel de la compañía en la democratización del acceso a los mercados financieros. Desde su fundación en 2007 la plataforma optó por la accesibilidad, siendo en 2013 una de las primeras en incorporar Bitcoin.
Actualmente, eToro ofrece más de 150 criptoactivos, un wallet integrado y servicios de transferencia simplificados. Además cuentan con el asistente Tori, capaz de interactuar con los usuarios, analizar carteras y ofrecer información personalizada sobre los mercados.
La gestora alemana DWS está entrando en una nueva fase de crecimiento con una ambición clara: convertirse en una de las cinco principales administradoras de activos internacionales en las cinco mayores economías del mundo. Para lograrlo, la firma apuesta por una combinación de crecimiento orgánico, alianzas selectivas y una integración más profunda con Deutsche Bank, su principal accionista.
Durante la Junta General Anual de la compañía, el CEO de DWS, Stefan Hoops, delineó una estrategia con un marcado carácter internacional que contempla una mayor presencia en mercados de alto crecimiento como India y China, así como una reorganización interna destinada a fortalecer la relación con clientes institucionales y ampliar su alcance geográfico.
Uno de los movimientos más relevantes es la constitución de una empresa conjunta con Nippon Life India Asset Management, anunciada a finales de 2025. La alianza permitirá desarrollar una plataforma de inversiones alternativas en India, uno de los mercados de gestión de activos con mayor dinamismo a nivel mundial, aunque la colaboración abarcará todas las clases de activos.
En paralelo, Hoops confirmó el interés de la firma por incrementar su participación en Harvest Fund Management, reforzando así su presencia en China y evidenciando la importancia estratégica que atribuye al segundo mayor mercado del mundo.
La nueva etapa de expansión también pasa por un mayor aprovechamiento de las capacidades del Grupo Deutsche Bank. Según Hoops, formar parte de la entidad representa una ventaja competitiva relevante gracias a sus capacidades de originación y distribución, difíciles de replicar por otros administradores de activos a escala global.
Actualmente, la división de banca privada del grupo constituye el principal canal de distribución de DWS, pero la gestora considera que todavía existe margen para desarrollar productos de manera conjunta y ampliar la oferta de gestión discrecional de carteras. Asimismo, identifica oportunidades para fortalecer su presencia entre clientes institucionales y corporativos mediante una colaboración más estrecha con las divisiones de Investment Bank y Corporate Bank, incluyendo soluciones integrales de pensiones.
La estrategia de crecimiento coincide con una reorganización de la alta dirección. A finales de mayo, DWS amplió las responsabilidades de su Consejo de Administración con el objetivo de incrementar la orientación comercial, reforzar la presencia regional y adoptar una visión más global del negocio.
“El siguiente paso consiste en pasar de la fase de recuperación a una posición que nos permita adelantar a la competencia”, señaló Hoops.
Pese a la creciente diversificación internacional, Alemania continúa siendo un mercado clave para la gestora. La firma se declaró abiertamente optimista respecto a las perspectivas del país, una postura que Hoops resumió bajo la expresión #BullishGermany.
La compañía considera que las reformas impulsadas por el Gobierno alemán abren nuevas oportunidades de negocio en ámbitos como el sistema de pensiones, las inversiones en infraestructura y programas de financiación como el Deutschlandfonds.
El fortalecimiento de la estrategia se produce sobre una base financiera sólida. De acuerdo con Oliver Behrens, presidente del Consejo de Supervisión, DWS cerró el último ejercicio con niveles récord de ingresos, beneficios antes de impuestos, beneficio neto y activos bajo gestión, manteniendo prácticamente estables sus costes.
En la asamblea de accionistas también se someterá a votación la distribución de un dividendo ordinario de 3,00 euros por acción, además de la incorporación de Bas NieuweWeme al Consejo de Supervisión y la renovación de las autorizaciones de capital vigentes.
Con estos movimientos, DWS busca dejar atrás la etapa de recuperación posterior a los desafíos de los últimos años y posicionarse como un competidor con una presencia más global, institucional y menos dependiente del mercado europeo.