La compresión de los diferenciales de crédito (diferencia en el rendimiento entre un bono corporativo y un bono del gobierno de vencimiento similar) no es un fenómeno nuevo. Hablamos de esto hace un par de años y no ha cambiado gran cosa, salvo que los diferenciales se han estrechado aún más. Lo que sí significa es que los inversores deben esforzarse más para encontrar valor.
Como antes, vemos alguna justificación para la estrechez: los beneficios en general son muy fuertes (un 50 % interanual en el 2.o trimestre para el S&P 500)1; los balances de muchas empresas no están demasiado sobrecargados; y el mercado está haciendo un trabajo decente al identificar empresas con niveles de deuda excesivos. La subida del rendimiento de los bonos del gobierno (debido a las preocupaciones por la inflación a corto plazo y a los elevados niveles de endeudamiento público) significa además que parte del endurecimiento de los diferenciales puede explicarse por la simple aritmética de que los rendimientos de los bonos corporativos no aumentan tanto como los de la deuda soberana, estrechando así el diferencial.
Factores técnicos del sector tecnológico
Mientras que el diferencial en muchas áreas del mercado de high yield e investment grade se ha ajustado o apenas ha cambiado en los últimos tres meses, un área de debilidad relativa han sido los diferenciales de los bonos emitidos por hiperescaladores.2 Estos han aumentado por el volumen de emisión de deuda que llega al mercado para contribuir a financiar el desarrollo de infraestructuras de inteligencia artificial (IA).
Aunque creemos que hay varias razones para ser cautelosos con la deuda relacionada con la IA, en particular dentro del investment grade estadounidense, donde está surgiendo gran parte de la nueva oferta, eso no significa evitar el sector por completo. De hecho, cuando los diferenciales son estrechos merece la pena ampliar el universo de búsqueda para encontrar oportunidades de valor.
Una de las ventajas de ser inversores institucionales de gran tamaño es que tenemos acceso a operaciones que están fuera del alcance de los inversores particulares. Un ejemplo de ello es Sopaipilla Investor LLC («Sopaipilla»), que recientemente recaudó algo más de 12.000 millones de US$ a través de un bono garantizado sénior con vencimiento en 2048, emitido en una colocación privada con un diferencial de 278,5 puntos básicos por encima del rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años.
La deuda emitida es para ayudar a financiar un centro de datos de IA en Texas que tendrá a Meta (el hiperescalador tecnológico y propietario de Facebook) como inquilino inicial. En otras palabras, los flujos de caja proceden de un hiperescalador Investment Grade. Sin embargo, el diferencial es comparable al de un emisor de bonos high yield a pesar de que S&P Global Ratings ha asignado un rating preliminar de A+ a los bonos Sopaipilla. Los inversores tendrían que adentrarse en el terreno del alto rendimiento con rating B o en obligaciones garantizadas por préstamos mezzanines con rating BBB para encontrar diferenciales similares.
Como nota de más largo plazo, el diferencial siempre iba a ser mayor en el bono Sopaipilla, pero creemos que parte del mayor diferencial se debió a la debilidad general de la IA en el mercado y a la inquietud en torno a lo que podría percibirse como financiación de los centros de datos fuera de balance por parte de los hiperescaladores.
El aumento inesperado de capital de deuda de Nvidia a mediados de junio, el aumento de capital inoportuno de Amazon a principios de julio (periodo de silencio informativo de beneficios y próximo a la semana de la Independencia de EE.UU.), seguido de un aumento de los diferenciales de los bonos debut de SpaceX, establecieron un tono negativo en los mercados. Esto no se vio favorecido por las previsiones de un aumento del gasto de capital (Capex) en los hiperescaladores, lo que significa que el sentimiento del mercado hacia los emisores tecnológicos a finales de julio fue menos receptivo de lo que podría haber sido de otro modo. Sin embargo, el análisis del bono nos proporcionó cierto grado de tranquilidad en torno a la protección del prestamista y nos convenció de que el sentimiento negativo a corto plazo podría permitir la participación en un bono con un diferencial potencialmente generoso.
Participamos en la colocación privada de Sopaipilla, que se cerró con un diferencial de 287,5 puntos básicos (pb). A los pocos días de la emisión, el diferencial se había estrechado en unos 20 pb, lo que nos permitió vender el bono con una subida de su precio (los precios de los bonos suben cuando caen los rendimientos).
En última instancia, esto demuestra tres puntos:
En primer lugar, el mercado de nuevas emisiones o colocaciones privadas sigue siendo una valiosa fuente de valor relativo. Cuando los mercados están menos familiarizados con un prestatario, esto puede dar lugar a un precio ineficiente.
Segundo, incluso en un sector que sugiere precaución desde una perspectiva técnica, eso no significa que deba evitarse por completo, ya que es probable que haya oportunidades selectivas.
Tercero, puede ser posible utilizar la debilidad técnica a corto plazo en beneficio de un inversor en renta fija, de forma similar a como un inversor en renta variable podría aprovechar una corrección del mercado.
Por supuesto, esto solo funciona si los inversores están dispuestos a realizar la investigación fundamental y a confiar en que merece la pena invertir en el crédito. Tener acceso institucional a acuerdos privados también es una ventaja, ya que podemos participar antes que el mercado en general. Dado el crecimiento explosivo proyectado en el gasto de capital para el desarrollo de la IA, esperamos que surjan más oportunidades de este tipo.
Tribuna elaborada por John Lloyd, director global de crédito corporativo y multisectorial, y Tom Ross, director global de alto rendimiento.
La compresión de los diferenciales de crédito (diferencia en el rendimiento entre un bono corporativo y un bono del gobierno de vencimiento similar) no es un fenómeno nuevo. Hablamos de esto hace un par de años y no ha cambiado gran cosa, salvo que los diferenciales se han estrechado aún más. Lo que sí significa es que los inversores deben esforzarse más para encontrar valor.
Como antes, vemos alguna justificación para la estrechez: los beneficios en general son muy fuertes (un 50 % interanual en el 2.o trimestre para el S&P 500)1; los balances de muchas empresas no están demasiado sobrecargados; y el mercado está haciendo un trabajo decente al identificar empresas con niveles de deuda excesivos. La subida del rendimiento de los bonos del gobierno (debido a las preocupaciones por la inflación a corto plazo y a los elevados niveles de endeudamiento público) significa además que parte del endurecimiento de los diferenciales puede explicarse por la simple aritmética de que los rendimientos de los bonos corporativos no aumentan tanto como los de la deuda soberana, estrechando así el diferencial.
Factores técnicos del sector tecnológico
Mientras que el diferencial en muchas áreas del mercado de high yield e investment grade se ha ajustado o apenas ha cambiado en los últimos tres meses, un área de debilidad relativa han sido los diferenciales de los bonos emitidos por hyperscalers.2 Estos han aumentado por el volumen de emisión de deuda que llega al mercado para contribuir a financiar el desarrollo de infraestructuras de inteligencia artificial (IA). Aunque creemos que hay varias razones para ser cautelosos con la deuda relacionada con la IA, en particular dentro del investment grade estadounidense, donde está surgiendo gran parte de la nueva oferta, eso no significa evitar el sector por completo. De hecho, cuando los diferenciales son estrechos merece la pena ampliar el universo de búsqueda para encontrar oportunidades de valor.
Una de las ventajas de ser inversores institucionales de gran tamaño es que tenemos acceso a operaciones que están fuera del alcance de los inversores particulares. Un ejemplo de ello es Sopaipilla Investor LLC («Sopaipilla»), que recientemente recaudó algo más de 12 000 millones de US$ a través de un bono garantizado sénior con vencimiento en 2048, emitido en una colocación privada con un diferencial de 278,5 puntos básicos por encima del rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años.
La deuda emitida es para ayudar a financiar un centro de datos de IA en Texas que tendrá a Meta (la hyperscaler tecnológica y propietaria de Facebook) como inquilino inicial. En otras palabras, los flujos de caja proceden de una hyperscaler Investment Grade. Sin embargo, el diferencial es comparable al de un emisor de bonos high yield a pesar de que S&P Global Ratings ha asignado un rating preliminar de A+ a los bonos Sopaipilla. Los inversores tendrían que adentrarse en el terreno del alto rendimiento con rating B o en obligaciones garantizadas por préstamos mezzanines con rating BBB para encontrar diferenciales similares.
Como nota de más largo plazo, el diferencial siempre iba a ser mayor en el bono Sopaipilla, pero creemos que parte del mayor diferencial se debió a la debilidad general de la IA en el mercado y a la inquietud en torno a lo que podría percibirse como financiación de los centros de datos fuera de balance por parte de los hyperscalers.
El aumento inesperado de capital de deuda de Nvidia a mediados de junio, el aumento de capital inoportuno de Amazon a principios de julio (periodo de silencio informativo de beneficios y próximo a la semana de la Independencia de EE.UU.), seguido de un aumento de los diferenciales de los bonos debut de SpaceX, establecieron un tono negativo en los mercados. Esto no se vio favorecido por las previsiones de un aumento del gasto de capital (Capex) en los hyperscalers, lo que significa que el sentimiento del mercado hacia los emisores tecnológicos a finales de julio fue menos receptivo de lo que podría haber sido de otro modo. Sin embargo, el análisis del bono nos proporcionó cierto grado de tranquilidad en torno a la protección del prestamista y nos convenció de que el sentimiento negativo a corto plazo podría permitir la participación en un bono con un diferencial potencialmente generoso.
Participamos en la colocación privada de Sopaipilla, que se cerró con un diferencial de 287,5 puntos básicos (pb). A los pocos días de la emisión, el diferencial se había estrechado en unos 20 pb, lo que nos permitió vender el bono con una subida de su precio (los precios de los bonos suben cuando caen los rendimientos).
En última instancia, esto demuestra tres puntos:
En primer lugar, el mercado de nuevas emisiones o colocaciones privadas sigue siendo una valiosa fuente de valor relativo. Cuando los mercados están menos familiarizados con un prestatario, esto puede dar lugar a un precio ineficiente.
Segundo, incluso en un sector que sugiere precaución desde una perspectiva técnica, eso no significa que deba evitarse por completo, ya que es probable que haya oportunidades selectivas.
Tercero, puede ser posible utilizar la debilidad técnica a corto plazo en beneficio de un inversor en renta fija, de forma similar a como un inversor en renta variable podría aprovechar una corrección del mercado.
Por supuesto, esto solo funciona si los inversores están dispuestos a realizar la investigación fundamental y a confiar en que merece la pena invertir en el crédito. Tener acceso institucional a acuerdos privados también es una ventaja, ya que podemos participar antes que el mercado en general. Dado el crecimiento explosivo proyectado en el gasto de capital para el desarrollo de la IA, esperamos que surjan más oportunidades de este tipo.
Tribuna elaborada por John Lloyd, director global de crédito corporativo y multisectorial, y Tom Ross, director global de alto rendimiento.
nuam continúa avanzando en la integración de los mercados de capitales de Chile, Colombia y Perú. Y como parte de este proceso, la Bolsa de Santiago ha dado a conocer la composición de los índices MSCI IPSA y MSCI IGPA, que entrarán en vigencia el próximo 1 de septiembre bajo la administración de MSCI, según detallaron a través de un comunicado.
Tanto el MSCI IPSA como el MSCI IGPA, eso sí, mantendrán su continuidad histórica y seguirán funcionando como referencias para el mercado accionario chileno, acotaron desde el holding bursátil.
Con este paso, Chile utilizará la misma base metodológica que Colombia y Perú, completando la convergencia de los principales índices bursátiles de los tres mercados de nuam bajo un único administrador, con metodologías que se basan en elementos del MSCI Global Investable Market Indexes. Cada índice se rige por su propia metodología dedicada de la fabricante de benchmarks, con criterios consistentes, transparentes y basados en reglas.
La transición forma parte del trabajo que nuam y MSCI han desarrollado en los últimos años para acercar las referencias bursátiles de los tres países y avanzar hacia estándares regionales compartidos. Estos avances también incluyen el lanzamiento del índice MSCI nuam en 2025, que reúne a 67 emisores (al 19 de agosto de 2026) de Chile, Colombia y Perú.
Las metodologías incorporan criterios de tamaño, liquidez y capitalización bursátil ajustada por free float para determinar qué acciones se incluyen en cada índice y sus ponderaciones correspondientes. La composición publicada recientemente, por su parte, corresponde al conjunto inicial de componentes de los índices que entrará en vigor bajo este nuevo marco.
La transición tampoco tendrá efectos sobre la negociación diaria de acciones ni sobre la operación habitual del mercado. El cambio se circunscribe a la metodología y administración de los índices y ha sido implementado mediante un proceso gradual, acompañado de instancias de información con los distintos actores del mercado.
¿Qué cambia con la adopción de MSCI?
Índices administrados por MSCI en los tres mercados de nuam: Chile se suma a Colombia y Perú con índices administrados por MSCI, completando la convergencia regional de los principales índices bursátiles.
El IPSA dejará de tener un número fijo de compañías: Mientras el IPSA actual incluye 30 acciones, el MSCI IPSA tendrá un número variable de compañías, definido según los criterios de tamaño y liquidez establecidos por la firma de indicadores. Esto significa que el número de componentes podrá cambiar en las revisiones de índices, de acuerdo con la metodología aplicable.
Mayor consideración del free float: La selección y ponderación de las acciones incorporará la capitalización ajustada por free float, reflejando la proporción de acciones efectivamente disponible para los inversionistas.
Revisiones trimestrales para ambos índices: El IPSA y el IGPA tendrán cuatro revisiones de índices al año. Actualmente, el IPSA se revisa semestralmente y el IGPA anualmente.
Los fondos cotizados (ETFs) con orientación global están captando una mayor atención por parte de los inversores institucionales y minoristas en América Latina y en elmercado offshore de Estados Unidos. El repentino aumento en la actividad de estos productos está impulsado por las excelentes rentabilidades en los mercados de renta variable transfronterizos tradicionales (especialmente en EE. UU.), su presencia (y promoción) en las bolsas de valores latinoamericanas, y su bajo coste y liquidez, según el informe The Cerulli Report, titulado «Latin American Distribution Dynamics 2026: Seizing on New Distribution Opportunities in a Shifting Investment Landscape».
A fecha de marzo de 2026, detallaron, los fondos de pensiones y los vehículos de inversión locales (onshore) latinoamericanos poseían 195.000 millones de dólares en ETFs transfronterizos. De ese total, Afores y fondos de inversión mexicanos representaron casi la mitad, mientras que las AFP chilenas y colombianas aportaron aproximadamente 85.000 millones de dólares del resto.
«La demanda de ETF está obligando a las gestoras activas tradicionales a luchar en un frente más. Las gestoras activas que estén considerando entrar en el espacio de los ETFs deberían evaluar las estructuras de ETFs activos bajo normativa UCITS como una forma de competir con los productos pasivos sin canibalizar directamente sus actuales gamas de fondos activos, que tienen comisiones más altas», asegura Thomas Ciampi, director de Latin Asset Management, socio estratégico de Cerulli Associates para América Latina.
El profesional señala que la transición hacia estructuras de pensiones de ciclo de vida y con fecha objetivo en México y Chile aún puede generar oportunidades adicionales para los productos tradicionales de gestión activa, así como para los vehículos alternativos y de mercados privados.
Los activos alternativos han pasado de ser un producto institucional de nicho a un componente fundamental de las carteras de los grandes patrimonios (altos patrimonios o High-Net-Worth) en Chile, Perú y Colombia, lo que implica un mercado total accesible de alternativos de entre 60.000 y 120.000 millones de dólares en estos tres países. Las plataformas globales han rebajado significativamente los mínimos de acceso, pasando de exigir compromisos directos de entre 5 y 10 millones de dólares a cantidades tan reducidas como 100.000 o 250.000 dólares a través de estructuras subordinadas (feeder).
Al mismo tiempo, los sistemas de pensiones de toda la región sumaron aproximadamente 350.000 millones de dólares en activos en 2025, cerrando el año con 1,1 billones de dólares (trillones americanos) y revirtiendo así la pérdida de 118.000 millones del ejercicio anterior. Las Afores de México lideraron esta recuperación, respaldadas por una ganancia del 22% en moneda local vinculada a los aumentos obligatorios de las aportaciones empresariales, mientras que los resultados electorales conservadores en Chile y Colombia aliviaron las preocupaciones a corto plazo sobre las posibles amenazas estructurales al modelo de pensiones de las AFP.
Los AUM de los fondos de inversión regionales superaron los 2 billones de dólares por primera vez, lo que supone un aumento del 31 % respecto a los 1,6 billones del año anterior. Sin embargo, gran parte de este avance derivó de la depreciación del dólar estadounidense más que de un crecimiento orgánico. Los aumentos de patrimonio en moneda local, de entre el 11% y el 35%, se tradujeron en ganancias denominadas en dólares aún mayores, con las subidas de Perú (41%) y Colombia (35%) a la cabeza.
LinkedInAna María López, Asset Management Distribution Director en BTG Pactual
BTG Pactual tiene una nueva cara entre sus filas. Se trata de Ana María López, una profesional basada en Colombia y con amplia trayectoria en la representación de estrategias de inversión de terceros, que se incorporó a la rama de distribución del grupo brasileño recientemente.
La profesional se sumó a las filas de BTG con el cargo de Asset Management Distribution Director. Tomó sus funciones, detalló a Funds Society, el 18 de agosto de este año y desde ahí reporta directamente a Camilo Aristizabal, Partner y CIO de la compañía.
López aporta 15 años de experiencia en el negocio de distribución de vehículos de inversión internacional, tanto en el mercado de Colombia como en el latinoamericano. Con pasos por distintas compañías, la profesional ha trabajado de cerca con gestores de fondos de pensiones –AFPs, OPCs y Afores–, fiduciarias, aseguradoras, family offices y administradoras de fondos locales.
Antes de llegar a BTG, la ejecutiva trabajó por seis años y medio en BNP Paribas Asset Management. Ahí, se desempeñó como Client Relationship Managers, cubriendo los mercados de Colombia, México y Costa Rica.
Anteriormente, pasó casi ocho años en Vinci Compass, la mayoría trabajando como Senior Institutional Sales Representative y con foco en el mercado colombiano.
La economía mexicana atraviesa un periodo de marcados contrastes a mediados de 2026. Por un lado, el país exhibe un blindaje financiero externo de proporciones históricas, impulsado por el auge de las exportaciones tecnológicas, una entrada constante de divisas y la firmeza del peso, coinciden analistas.
Por el otro, enfrenta severos riesgos estructurales internos, caracterizados por la ralentización del Producto Interno Bruto (PIB), presiones crecientes sobre las finanzas públicas y duras advertencias por parte de las principales agencias calificadoras internacionales.
En los mercados financieros, la moneda nacional ha mantenido un comportamiento destacado frente al dólar estadounidense, beneficiada por el debilitamiento generalizado del índice global DXY y un diferencial de tasas de interés que continúa resultando atractivo para los inversionistas.
Las proyecciones hacia el cierre del año ubican al tipo de cambio en un rango estable entre 17,45 y 17,68 pesos por dólar. Este desempeño se encuentra respaldado por un Excedente de Divisas Privado que alcanzó un máximo histórico de aproximadamente 120.198 millones de dólares en su suma móvil anual, superando de manera significativa los saldos de tenencia extranjera en valores gubernamentales.
A este escenario favorable se suma la Inversión Extranjera Directa (IED), que durante la primera mitad del año captó 24.503 millones de dólares. No obstante, el análisis de estos flujos revela una vulnerabilidad estructural: el dinamismo responde casi en su totalidad a la reinversión de utilidades de empresas ya establecidas, mientras que la llegada de nuevos capitales registró una notable desaceleración.
A pesar de la estabilidad cambiaria y el buen estado de salud del sistema bancario —donde el financiamiento al consumo crece a un ritmo real del 8.1% anual y los índices de morosidad se mantienen en niveles contenidos—, los focos amarillos se han encendido en el ámbito crediticio.
La agencia S&P Global Ratings ratificó la calificación soberana del país en grado de inversión (BBB), pero ajustó su perspectiva a Negativa, advirtiendo sobre el riesgo de un recorte en la nota si la consolidación fiscal prometida avanza de forma lenta o si se presentan fricciones comerciales severas con Estados Unidos.
En tanto, Fitch Ratings conservó la calificación en BBB- con perspectiva Estable, aunque señaló que el bajo crecimiento económico, la debilidad fiscal estructural y los pesados pasivos financieros de Pemex siguen frenando cualquier mejora.
En el terreno de la economía real, el desempeño ha mostrado una clara pérdida de dinamismo. Si bien el PIB repuntó a una tasa anual de 2,1% en el segundo trimestre de 2026 gracias al empuje del sector servicios (2,3%) y del sector primario (4,8%), los analistas anticipan una moderación en la segunda mitad del año. Las estimaciones para el cierre de 2026 sitúan el crecimiento económico general en un modesto 1,1%, reflejando una desaceleración en la actividad productiva interna.
Uno de los motores que ha evitado una caída mayor es el comercio exterior. A junio de este año, la balanza comercial acumuló un superávit de 9.857 millones de dólares. El impulso proviene principalmente de las manufacturas no automotrices, las cuales representaron más del 77% del incremento exportador manufacturero, destacando los envíos de equipos mecánicos y electrónicos vinculados al desarrollo de infraestructura para Inteligencia Artificial y centros de datos.
Además, la presencia del T-MEC ha funcionado como un escudo frente a las tensiones comerciales internacionales, permitiendo que México mantenga una tasa arancelaria efectiva media del 3,61% para ingresar al mercado estadounidense.
En materia de precios, la inflación general mostró señales de alivio al ubicarse en 3,26% anual durante la primera mitad de agosto, manteniéndose dentro del margen de tolerancia del Banco de México. Pese a este avance, la Junta de Gobierno de Banxico decidió por unanimidad congelar la tasa de fondeo en 6,50%, argumentando la necesidad de conservar una postura restrictiva ante la persistencia de presiones en la inflación subyacente de los servicios y los riesgos latentes en el rubro no subyacente.
Asimismo, el principal obstáculo estructural se localiza en la inversión y el mercado laboral. La Inversión Fija Bruta reportó una caída anual del 1,3% a mayo, arrastrada por la tracción negativa en la construcción privada (-1,1%) y en la adquisición de maquinaria y equipo (-1,4%), dejando el gasto en obra pública (+30,5%) como el único soporte del sector.
Paralelamente, aunque la tasa de desempleo formal se mantiene en niveles bajos, cerca del 55% de la fuerza laboral continúa operando en la informalidad, lo que limita el crecimiento del consumo de largo plazo y obstaculiza el aumento de la productividad nacional.
Hacia los próximos meses, la economía mexicana se encamina a cerrar el año apoyada en sus amortiguadores externos, pero obligada a resolver retos internos urgentes. El margen de maniobra del Ejecutivo y de las autoridades monetarias dependerá de instrumentar una disciplina fiscal efectiva que alivie la presión sobre Pemex y prevenga una degradación en la calificación soberana del país.
Mientras Washington endurece el escrutinio sobre las visas, revoca autorizaciones de entrada y prepara la cancelación de hasta 200.000 visas B1/B2 de personas que solicitaron asilo, una categoría creada para atraer capital extranjero comienza a adquirir una nueva dimensión entre las familias de alto patrimonio.
El programa EB-5 no es un blindaje frente a la política migratoria estadounidense, pero ofrece algo que otras vías no necesariamente combinan: una ruta hacia la residencia permanente vinculada a una inversión productiva. Para los family offices y asesores de wealth management, la movilidad migratoria comienza así a incorporarse al mapa de la diversificación patrimonial.
En ese nuevo escenario comienza a ganar relevancia el EB-5 Immigrant Investor Program, un programa federal de inmigración basado en inversión que permite a inversionistas extranjeros —y, bajo las reglas aplicables, a sus cónyuges e hijos solteros menores de 21 años— solicitar la residencia permanente si cumplen con los requisitos de inversión y creación de empleos establecidos por la ley estadounidense.
Y aquí hay una precisión importante: EB-5 es el nombre del programa y de la quinta categoría de preferencia de inmigración basada en empleo (Employment-Based Fifth Preference). En el lenguaje cotidiano se habla de la “visa EB-5”, pero jurídicamente se trata de una categoría migratoria que puede conducir a la residencia permanente, no de una visa temporal como la B1/B2. USCIS señala que el programa fue creado por el Congreso en 1990 para estimular la economía estadounidense mediante inversión extranjera y generación de empleos.
Las cifras y datos hablan por sí mismos
¿Qué tanto ha beneficiado este programa federal a la economía estadounidense?, hay datos relevantes. Aunque la información histórica más completa sobre el impacto económico agregado del EB-5 todavía corresponde al periodo 2016-2019, los datos más recientes muestran que el programa volvió a tomar fuerza después de la reforma de 2022.
Un estudio realizado por Fourth Economy para Invest in the USA (IIUSA), a partir de información de USCIS y datos aportados por Regional Centers, estimó que entre 2016 y 2019 el programa movilizó 17.500 millones de dólares de inversión EB-5 directa.
Cuando se incorporaron los recursos complementarios que acompañaron esos proyectos, la inversión económica total llegó a aproximadamente 75.200 millones de dólares. El estudio calculó además una contribución de alrededor de 184.000 millones de dólares al PIB estadounidense, la creación de cerca de 1,7 millones de empleos y unos 14.500 millones de dólares en ingresos fiscales.
Pero la señal más interesante para el mercado actual está en los datos posteriores a la reforma. De acuerdo con el análisis de IIUSA sobre el ejercicio fiscal 2025, se presentaron 6.660 peticiones EB-5, el mayor número registrado desde la entrada en vigor de la nueva legislación. Desde la aprobación de la reforma se estima que se han presentado alrededor de 14.500 peticiones, mientras que la entrada de capital asociada al programa habría alcanzado unos 5.300 millones de dólares sólo en el ejercicio fiscal 2025, llevando el capital acumulado posterior a la reforma a casi 12.000 millones de dólares.
Es decir, el mercado no está reaccionando únicamente a la coyuntura migratoria de 2026; en realidad, el programa EB-5 ya venía recuperando fuerza como mecanismo de captación de capital internacional y la coyuntura actual parece que tiene el potencial de modificar el perfil de la demanda.
Los datos y cifras anteriores son relevantes porque hoy día para los empresarios, inversionistas y familias de alto patrimonio la conversación pasó de estar concentrada en una cuestión relativamente sencilla: ¿dónde invertir en Estados Unidos?, a un entorno de mayor escrutinio migratorio, razón por la cual la pregunta empieza a ser más amplia: ¿cómo mantener una relación de largo plazo con Estados Unidos, no sólo a través del capital, sino también mediante una estructura de residencia, negocios, educación y patrimonio?
La diferencia es fundamental en un momento en el que Estados Unidos está haciendo más estrecho el filtro para distintas categorías migratorias; es entonces cuando aparece o se consolidan conceptos como el de «Movilidad Patrimonial»; para una familia de alto patrimonio, diversificar ya no significa únicamente repartir una cartera entre renta variable, renta fija, private equity, real estate, crédito privado o activos alternativos, ahora también puede significar diversificar jurisdicciones. Un patrimonio puede estar distribuido entre México, Estados Unidos, Europa y otros mercados, bienvenidos al nuevo mundo.
El nuevo cerrojo migratorio
La política migratoria en Estados Unidos impone retos complejos desde hace algún tiempo, pero sin duda la señal más reciente llegó esta semana.
La administración de Donald Trump prepara la revocación de las visas B1 y B2 —utilizadas principalmente para negocios y turismo— de hasta 200.000 extranjeros que solicitaron o actualmente solicitan asilo después de haber ingresado a Estados Unidos con una visa de visitante. De concretarse, sería la mayor revocación masiva de visas de la historia estadounidense.
La medida se suma a un proceso de mayor intensidad en la revisión de las autorizaciones migratorias. El Departamento de Estado ha señalado que desde el inicio de la actual administración se han revocado más de 175.000 visas, en un proceso que incluye violaciones a los términos de las autorizaciones, delitos, fraude y otras razones vinculadas con seguridad o cumplimiento migratorio.
En este contexto, el caso mexicano ha añadido una dimensión política al debate. Reuters reportó que Estados Unidos había revocado al menos 50 visas de políticos y funcionarios mexicanos como parte de la ofensiva contra los cárteles y sus presuntos aliados.
Para las familias empresarias y los grandes patrimonios, la señal no necesariamente implica que Estados Unidos esté cerrando la puerta al capital extranjero. Pero, sí hay un mensaje: la relación con Estados Unidos estará cada vez más condicionada por el cumplimiento, la trazabilidad de los recursos, la actividad que realiza el extranjero en territorio estadounidense y la capacidad de las autoridades para revisar nuevamente una autorización concedida previamente.
La diferencia entre una visa temporal y una categoría migratoria basada en inversión se vuelve entonces especialmente relevante.
EB-5: capital a cambio de una ruta migratoria
El EB-5 tiene una característica que lo distingue de buena parte de las alternativas migratorias: su fundamento está directamente vinculado con la inversión y la generación de empleo en Estados Unidos. Actualmente, el monto mínimo es de 800.000 dólares cuando la inversión se realiza en una Targeted Employment Area —generalmente determinadas zonas rurales o de alto desempleo— o en un proyecto de infraestructura elegible. En los demás casos, el mínimo es de 1,05 millones de dólares.
El inversionista debe comprometer el capital en una empresa comercial estadounidense y demostrar la creación o preservación de al menos 10 empleos permanentes de tiempo completo para trabajadores estadounidenses, de acuerdo con las reglas aplicables.
Una parte importante del mercado opera a través de los llamados Regional Centers, estructuras autorizadas por USCIS para promover proyectos que califican dentro del programa. La legislación reformó sustancialmente este segmento mediante la EB-5 Reform and Integrity Act of 2022, que incorporó nuevas exigencias de supervisión, transparencia e integridad. USCIS, por ejemplo, debe auditar cada Regional Center designado al menos una vez cada cinco años.
La reforma también creó reservas específicas dentro de las visas EB-5, de la siguiente forma: 20% para proyectos rurales, 10% para áreas de alto desempleo y 2% para proyectos de infraestructura, mientras que el 68% restante corresponde a la categoría no reservada.
Esto convierte al EB-5 en algo particularmente interesante para el análisis patrimonial: no se trata simplemente de pagar por una residencia; por el contrario, el capital debe estar comprometido con una inversión que cumple condiciones específicas y el resultado migratorio depende de que el inversionista y el proyecto satisfagan los requisitos establecidos por las autoridades.
El programa tampoco es un producto financiero garantizado ni una compra de residencia y esa distinción debería estar en el centro de cualquier conversación entre un family office y un potencial inversionista.
El interés del inversionista se catapulta
Ante las condiciones de política migratoria en Estados Unidos, existen señales y datos que muestran que el interés por este tipo de programas se ha incrementado sustancialmente.
“Durante años la pregunta era simplemente dónde invertir en Estados Unidos. Hoy esa conversación es mucho más amplia”, explica Juan Carlos Eguiarte, Country Manager de BAI Capital en México. A su juicio, empresarios, ejecutivos y familias están preguntando también dónde desarrollar negocios, dónde estudiarán sus hijos, cómo diversificar el patrimonio y qué estructura puede permitir construir un proyecto familiar de largo plazo.
BAI Capital reporta un incremento aproximado de 10% en las consultas de inversionistas mexicanos relacionadas con estrategias patrimoniales vinculadas con EB-5 durante los últimos meses. Se trata, debe aclararse, de un indicador comercial de la firma y no de una estadística oficial de la demanda mexicana.
La ausencia de una estadística pública consolidada para Latinoamérica obliga a ser prudentes con las conclusiones regionales. Sin embargo, el mercado global tiene una composición clara: históricamente China e India han encabezado la demanda y posteriormente aparecen países asiáticos como Taiwán, Corea del Sur y Vietnam, mientras que en América Latina destacan mercados como Brasil, Colombia y México.
Para los asesores de patrimonio, más que el número absoluto de solicitantes importa otro fenómeno: la sofisticación creciente de las familias que están considerando la movilidad internacional como parte de su estrategia patrimonial.
Hay además una dimensión financiera; el EB-5 coloca el capital en Estados Unidos, pero la decisión de muchas familias de mantener una parte creciente de sus activos y actividades en dólares responde a una lógica más amplia de diversificación monetaria y geográfica.
Según cifras del FMI, el dólar representó 57,13% de las reservas internacionales de divisas asignadas a nivel global al cierre del primer trimestre de 2026, frente a 20,03% del euro y 1,99% del renminbi.
Para un family office latinoamericano, por tanto, la discusión no necesariamente es “invertir para obtener una visa”. Puede ser mucho más amplia, desde invertir en dólares, acceder a activos estadounidenses, establecer una plataforma empresarial, diversificar jurisdicciones, hasta construir simultáneamente una potencial ruta hacia la residencia permanente. Ese cambio de enfoque es importante porque evita convertir EB-5 en una simple operación inmobiliaria con un componente migratorio
Sin embargo, EB-5 tampoco es un blindaje
El entusiasmo creciente debe confrontarse con una realidad: EB-5 no ofrece inmunidad frente al endurecimiento migratorio estadounidense; de hecho, la noticia más reciente obliga a introducir una dosis adicional de cautela.
El Departamento de Estado anunció una pausa temporal en el procesamiento de solicitudes de visas de inmigrante a nivel mundial para capacitar a funcionarios consulares en nuevos criterios de evaluación relacionados con la autosuficiencia económica y la posibilidad de que los solicitantes se conviertan en una carga pública. La medida no afecta a las visas de no inmigrante como las de turismo, pero sí alcanza categorías de inmigración permanente y, por tanto, introduce incertidumbre operativa en un momento particularmente sensible.
Esto significa que la ventaja relativa de EB-5 no debe confundirse con una garantía de procesamiento inmediato; el propio Visa Bulletin de septiembre de 2026 muestra una situación favorable para México: la categoría EB-5 no reservada aparece como “Current”, al igual que las categorías reservadas para zonas rurales, alto desempleo e infraestructura. China e India, en cambio, enfrentan restricciones mucho mayores en la categoría no reservada.
Para México, por tanto, el atractivo actual es particularmente significativo, aunque sujeto a cambios en la demanda y en la disponibilidad de visas. El Departamento de Estado incluso advierte que una mayor demanda en EB-5 podría provocar retrocesos en las fechas de disponibilidad o hacer que la categoría deje de estar disponible durante el ejercicio fiscal si se alcanzan los límites correspondientes.
Para los family offices, quizá el elemento más interesante sea que el análisis de riesgo del EB-5 no termina con la selección del proyecto porque la debida diligencia sobre el inversionista adquiere una importancia equivalente. El programa exige demostrar la procedencia de los recursos y someterse a verificaciones migratorias y de seguridad. La Reforma de Integridad de 2022 elevó además los estándares aplicables a Regional Centers y otros participantes.
Esto tiene implicaciones directas para las familias latinoamericanas. Una familia con patrimonio empresarial complejo, estructuras internacionales, fideicomisos, sociedades, dividendos, ventas de empresas o activos heredados debe poder construir una narrativa documental coherente sobre de dónde provino el capital que será invertido.
Para un wealth manager, eso significa que la conversación puede involucrar al mismo tiempo al asesor de inversiones, al abogado migratorio, al especialista fiscal, al experto en estructuras patrimoniales y al equipo de compliance.
La situación de las Personas Políticamente Expuestas —PEP— merece un capítulo particular. Ser PEP no significa automáticamente estar excluido del EB-5. Pero sí puede implicar un nivel de escrutinio significativamente mayor sobre el origen de los recursos, las estructuras corporativas, los beneficiarios finales y las relaciones con entidades o personas sujetas a sanciones.
En un contexto en el que Estados Unidos está utilizando con mayor intensidad las herramientas migratorias para actuar contra personas que considera vinculadas con corrupción, crimen organizado, narcotráfico o amenazas a la seguridad nacional, la trazabilidad patrimonial se vuelve todavía más relevante.
El caso mexicano demuestra que el riesgo migratorio puede afectar incluso a personas que, hasta hace poco, consideraban prácticamente permanente su capacidad de viajar a Estados Unidos. Reuters ha documentado que las revocaciones de visas a funcionarios mexicanos se han extendido más allá de un solo partido político y forman parte de una estrategia estadounidense más amplia contra presuntos vínculos entre funcionarios y organizaciones criminales.
Para los grandes patrimonios, la lección no es necesariamente que haya que buscar una nueva visa, consiste en que la movilidad internacional debe ser planeada antes de que aparezca un problema migratorio o reputaciona, el verdadero atractivo está en la arquitectura patrimonial y aquí está probablemente la mayor transformación del mercado.
El EB-5 puede ser atractivo porque conecta tres elementos que normalmente se estudian por separado: capital, residencia y estrategia familiar.
Una inversión de 800,000 dólares en un proyecto elegible no debe analizarse exclusivamente por la posibilidad de recuperar ese capital. El family office tendría que evaluar simultáneamente la estructura del proyecto, la prioridad de los distintos inversionistas, las garantías disponibles, el calendario de salida, la creación de empleos, el historial del Regional Center, la experiencia del desarrollador y los riesgos inmobiliarios o empresariales.
También, por otro lado tendría que estudiar la dimensión migratoria: la elegibilidad del inversionista, el origen de los fondos, la estructura familiar, la disponibilidad de visas, los tiempos de procesamiento y las condiciones para obtener y posteriormente mantener la residencia.
En otras palabras, EB-5 convierte la selección de una inversión en una decisión multidimensional de wealth planning. Por eso puede resultar particularmente relevante para los family offices.
México frente a una nueva generación de movilidad patrimonial
México tiene una característica adicional: la cercanía económica con Estados Unidos hace que la movilidad hacia ese país tenga una importancia que trasciende la residencia.
Para una familia mexicana con empresas que venden en Estados Unidos, hijos estudiando en universidades estadounidenses, activos financieros denominados en dólares y propiedades en ese país, la residencia permanente puede representar una capa adicional dentro de una estructura patrimonial que ya tiene una fuerte exposición estadounidense.
Una opción para que los hijos estudien; para que un miembro de la familia desarrolle un negocio; para establecer una base empresarial; para mantener una parte del patrimonio en otra jurisdicción; o simplemente para contar con una mayor flexibilidad en el futuro. Esa opcionalidad tiene valor para un patrimonio familiar, pero también tiene un costo y un riesgo que deben ser evaluados.
La paradoja del nuevo EB-5
La coyuntura migratoria estadounidense está generando una paradoja. Por un lado, Washington endurece las condiciones de entrada, revoca visas y aumenta el escrutinio sobre extranjeros. Por otro, mantiene un programa cuya finalidad explícita es atraer capital extranjero, financiar actividad económica y generar empleos estadounidenses. El EB-5 se encuentra justamente en esa intersección.
Estados Unidos puede querer menos migración irregular y mayor control sobre quién ingresa, pero al mismo tiempo tiene incentivos para atraer capital privado internacional hacia proyectos que generan actividad económica; por eso el futuro del programa probablemente no pase por una apertura indiscriminada.
Más bien, la tendencia parece apuntar hacia un mercado de inversión migratoria más institucionalizado, documentado y exigente. Para el capital latinoamericano sofisticado, eso puede favorecer a las familias que ya cuentan con estructuras transparentes, gobierno patrimonial, documentación fiscal y financiera consistente y procesos robustos de compliance y la consecuencia puede ser una selección natural dentro del propio mercado.
De visa a estrategia de patrimonio
Es un hecho, la discusión sobre EB-5 está dejando de ser exclusivamente migratoria. Para los administradores de patrimonio, gestores de activos, abogados fiscales y family offices, empieza a formar parte de una conversación mayor: cómo diseñar patrimonios capaces de operar en distintas jurisdicciones y bajo distintos escenarios regulatorios.
La diversificación tradicional buscaba reducir el riesgo concentrando los activos en diferentes clases, pero la nueva diversificación busca algo adicional: reducir la dependencia de una sola jurisdicción.
Estados Unidos sigue siendo uno de los principales destinos para el capital global. El dólar mantiene su papel central en el sistema financiero internacional y el mercado estadounidense continúa ofreciendo profundidad en acciones, bonos, private equity, venture capital, real estate y crédito privado.
Pero precisamente porque la relación con Estados Unidos se vuelve más compleja, las familias que quieran mantener una presencia allí necesitarán estructuras más sofisticadas. En ese contexto, EB-5 puede convertirse en un componente relevante de la arquitectura patrimonial de una nueva generación de familias latinoamericanas.
No porque sea una puerta trasera frente al endurecimiento migratorio, sino, paradójicamente, porque es una de las pocas vías estadounidenses que vincula explícitamente la permanencia del extranjero con una inversión productiva, creación de empleos y un proceso formal de evaluación federal.
La conclusión para el mercado de wealth management es clara: la movilidad ya no es sólo una cuestión de dónde vive una familia. También es una cuestión de dónde puede invertir, operar, estudiar, emprender y preservar su patrimonio. Y mientras Estados Unidos eleva el costo de la incertidumbre migratoria, esa capacidad de elegir jurisdicción puede comenzar a tener un valor propio dentro de la gestión de grandes patrimonios.
Fundada en 2018, Altruist es una plataforma de tecnología de gestión patrimonial utilizada por asesores financieros independientes, que compite directamente con los negocios de custodia de Charles Schwab y Fidelity. Esta es la compañía que quedó en la mira de Vanguard, una de las mayores gestoras del planeta. La gigante del asset management anunció este miércoles la adquisición de Altruist, con el objetivo de potenciar el alcance e impacto de los asesores financieros, según detallaron en un comunicado.
La compañía comprada, recalcaron desde la gestora, combina personalización, talento especializado yrelaciones consolidadas con asesorespara traducir el asesoramiento en mejores flujos de trabajo y experiencias. Bajo la propiedad de Vanguard, aseguraron en la nota, Altruist «estará aún mejor posicionada para ayudar a los asesores a atender a más clientes, mejorar los resultados de los inversores y llevar un asesoramiento financiero de alta calidad a más personas».
Aunque los términos del acuerdo no fueron revelados de forma oficial, el Wall Street Journal ha señalado que la transacción está valorada en aproximadamente 4.000 millones de dólares, citando a personas familiarizadas con el asunto. Además, se prevé que la transacción se cierre a finales de este año, sujeta a las condiciones de cierre habituales, incluida la obtención de las aprobaciones regulatorias pertinentes.
Tras el cierre de la operación, se espera que Altruist opere como un negocio independiente, manteniendo su liderazgo, su marca, su enfoque centrado en los asesores y su modelo operativo distintivo bajo la propiedad de Vanguard. El objetivo de esta estructura es preservar la velocidad, la cultura emprendedora y la cercanía a los asesores que han forjado el crecimiento de Altruist, a la vez que se dota a la empresa de mayores recursos para invertir e innovar. Vanguard se beneficiará de la posibilidad de acercarse más a los asesores independientes y a sus clientes, así como del acceso directo a la innovadora tecnología y plataforma para asesores de la plataforma, lo que permitirá a la compañía dar un mejor servicio a sus inversores.
«Muchos inversores de los fondos de Vanguard deciden trabajar con asesores financieros, y muchas más personas de las que el sector puede atender hoy en día podrían beneficiarse del acceso a este asesoramiento. La necesidad es amplia, pero la capacidad de ofrecer un asesoramiento de alta calidad es limitada», indicó Salim Ramji, consejero delegado de la administradora de fondos. En esa línea, añadió que «la tecnología puede ayudar a cerrar esa brecha, permitiendo a los asesores atender a más personas y darles un mejor servicio, al tiempo que se preserva el criterio humano y las relaciones que conforman el núcleo de un buen asesoramiento financiero».
Vanguard, que gestionaba unos 12 billones de dólares en activos a 31 de marzo, ya adquirió en 2021 al proveedor de tecnología de gestión patrimonial Just Invest. La gestora también ya había invertido en Altruist –por primera vez en 2020– para aportar una mayor competencia al espacio de custodia para asesores de inversiones registrados (RIA, por su sigla en inglés), para hacer más accesible el asesoramiento y para ofrecer mejores resultados a los inversores.
«Durante los últimos años hemos tenido la oportunidad de conocer a la gente, la plataforma y el potencial de Altruist, y lo que vimos fue una organización con una misión alineada a la nuestra, que está desarrollando tecnología habilitada por IA en torno a las necesidades reales de los asesores y de los inversores a los que prestan servicio», señaló Salim. «A medida que más inversores en los fondos de Vanguard deciden trabajar con asesores financieros, vemos una gran oportunidad de aprovechar los puntos fuertes de dos organizaciones altamente complementarias para ayudar a los asesores a atender a los clientes con mayor eficacia y ayudar a más inversores a lograr seguridad financiera y tranquilidad», sumó.
Por su parte, el fundador de la compañía tecnológica destacó en la nota de prensa el rol que cumple la plataforma en el sector de asesores. La compañía, relató Jason Wenk, fundador y consejero delegado de la empresa, «se fundó con la sencilla convicción de que, cuando los asesores independientes disponen de mejor tecnología y precios más bajos, pueden realizar mejor su trabajo y ofrecer un asesoramiento de gran calidad a más personas». En esa línea, aseguró que los recursos de Vanguard les permitirán perseguir esa meta más rápido y con más alcance. «Estoy enormemente ilusionado con lo que esto supondrá para los asesores y sus clientes, y estoy deseando que construyamos juntos el futuro de Altruist», acotó.
DWS amplía su gama Xtrackers con el lanzamiento de Xtrackers II EUR Investment Grade Corporate Bond Active UCITS ETF y Xtrackers II EUR High Yield Corporate Bond Active UCITS ETF, dos productos de gestión activa centrados en bonos corporativos denominados en euros. Estas nuevas estrategias están diseñadas para aquellos inversores que, en el actual entorno de tipos de interés, deseen aprovechar los niveles de rentabilidad atractivos que ofrece la deuda corporativa denominada en euros, al tiempo que se benefician de una selección activa de emisores y bonos. Ambos productos cotizan en Deutsche Börse.
Estos dos fondos cotizados cuentan con un enfoque que combina las ventajas de la estructura ETF —como la posibilidad de negociación en cualquier día hábil, la transparencia en la asignación de activos y una implementación eficiente en costes— con la gestión activa de bonos.
Los productos están gestionados conjuntamente por los especialistas en ETFs de Xtrackers y los gestores de carteras de gestión activa de DWS. Las estrategias de inversión se basan en el análisis fundamental de bonos corporativos y en un proceso de inversión centrado en el análisis individual de valores. El objetivo es lograr una rentabilidad moderadamente superior a la de sus respectivos índices de referencia, mediante una serie de parámetros de ajuste claramente definidos. Estos son el ICE BofA Euro Corporate Index y el ICE BofA Euro High Yield Constrained Index, respectivamente.
En este sentido, el margen para la gestión activa comprende, en primer lugar, la asignación top-down por sector, calificación crediticia y país; en segundo lugar, la selección de los bonos más atractivos dentro de la estructura de capital de cada emisor; en tercer lugar, la inclusión de nuevas emisiones y la realización de ajustes continuos de la cartera; y, en cuarto lugar, la aplicación de desviaciones limitadas y claramente definidas respecto al universo del índice de referencia cuando proceda.
El objetivo de esta ampliación de la gama es atraer a inversores que también buscan oportunidades en el mercado de renta fija, más allá de los índices amplios ponderados por capitalización de mercado. “Nuestro objetivo es ofrecer a los inversores el abanico más amplio posible de componentes ETF negociables y eficientes en costes. Esto incluye cada vez más el uso específico de la gestión activa. Con los nuevos ETF, trasladamos la experiencia de DWS en renta fija a un formato transparente y cotizado, abriendo así distintas vías de acceso a los bonos corporativos denominados en euros”, afirma Michael Mohr, Global Head of Xtrackers Products de DWS.
¹ El ICE BofA Euro Corporate Index sirve como índice de referencia para los bonos corporativos denominados en euros con calificación investment grade emitidos por empresas de mercados desarrollados. El ICE BofA Euro High Yield Constrained Index sirve como índice de referencia para los bonos corporativos high yield denominados en euros y con una calificación inferior a investment grade, estableciendo límites para favorecer la diversificación del riesgo de los emisores individuales.
Las soluciones de gestión patrimonial basadas en seguros llevan dos años creciendo, según un estudio global realizado por Utmost. En concreto, las ventas de este tipo de productos aumentaron un 46% entre 2023 y 2025, al pasar de48.965 millones de dólares a 71.295 millones. Esto equivale a una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 21%, y refleja una sólida trayectoria de crecimiento del mercado tras la normalización posterior a la pandemia de la COVID-19.
El informe indica que, a pesar de este fuerte crecimiento, los seguros internacionales para la gestión patrimonial siguen representando una parte relativamente pequeña del mercado global de gestión de patrimonios. Actualmente, suponen apenas alrededor del 1% del mercado mundial de activos invertibles de clientes de alto patrimonio, valorado en aproximadamente 65,9 billones de dólares, excluyendo Estados Unidos, lo que pone de manifiesto el amplio margen de crecimiento que aún presenta este segmento.
Además, sostiene que esta oportunidad está respaldada por diversas tendencias demográficas, de comportamiento de los clientes y del propio sector. El aumento del número de personas con grandes patrimonios está impulsando la demanda de soluciones internacionales de planificación patrimonial, mientras que la mayor familiaridad institucional con estos productos, el incremento de su conocimiento y la expansión de su distribución a través de bancos privados y gestores patrimoniales favorecerán una mayor adopción de los seguros internacionales de gestión patrimonial.
Como reflejo de estas tendencias estructurales, las previsiones de NMG Consulting indican que las ventas de seguros patrimoniales internacionales podrían alcanzar los 87.000 millones de libras al final de la década, lo que supondría un crecimiento superior al 60 % respecto a los niveles actuales. Esta evolución estará impulsada por el aumento de los recursos especializados, una mayor capacidad de colocación y un incremento del tamaño medio de las operaciones.
Mark Fairbairn, director de Estrategia y Asuntos Corporativos de Utmost, explica que los clientes de alto patrimonio buscan cada vez más soluciones que les ayuden a cubrir sus necesidades de ahorro e inversión a largo plazo. Y reconoce que a medida que evolucionan las necesidades de planificación patrimonial de las familias, las soluciones de gestión patrimonial basadas en seguros desempeñan un papel cada vez más importante para ayudar a los clientes a estructurar sus activos de forma eficiente y planificar su transmisión a las futuras generaciones.
«Aunque el mercado internacional de seguros patrimoniales ha crecido con fuerza en los últimos años, sigue representando solo una pequeña parte del mercado mundial de grandes patrimonios, lo que pone de relieve el importante potencial de crecimiento derivado de las tendencias estructurales entre los clientes de alto patrimonio y las familias con elevada movilidad internacional. El crecimiento de la riqueza global, la creciente demanda de planificación sucesoria y la mayor movilidad del patrimonio crean un contexto muy favorable para mantener, e incluso acelerar, el dinamismo que ha mostrado esta industria en los últimos años», concluye Fairbairn.