Cuarenta años después de establecerse por primera vez en el Principado de Mónaco, Edmond de Rothschild se traslada a su nueva sede en La Condamine. Este nuevo edificio de 5.300 metros cuadrados reunirá bajo un mismo techo a los 270 empleados del banco privado monegasco, con el fin de fomentar una mayor colaboración entre los equipos y enriquecer la experiencia del cliente.
Edmond de Rothschild también plasma de forma tangible la singularidad de su modelo. Será el punto de encuentro de múltiples áreas de especialización de todo su Ecosistema: la banca privada, los vinos de Edmond de Rothschild, expuestos en un club de vinos, así como la casa de perfumes Caron, que abre su primera boutique en el Principado.
Cuarenta años de presencia en Mónaco
Presente en Mónaco desde 1986, Edmond de Rothschild da un nuevo paso en su desarrollo en el Principado con la inauguración de su nueva sede, situada frente a la Place d’Armes y al mercado de La Condamine. Construido por SCI Esperanza, y diseñado por J.B. Pastor & Fils, el edificio cuenta con once plantas, siete de ellas destinadas a las oficinas de Edmond de Rothschild.
Concebida como una elegante casa urbana, abierta y luminosa, esta nueva sede reúne toda la experiencia de Edmond de Rothschild Mónaco en banca privada: banca personalizada, gestión discrecional, asesoramiento, Real Estate, planificación patrimonial y correduría de seguros de vida.
Un edificio diseñado para operaciones de banca privada
Los espacios de trabajo, distribuidos entre las plantas primera y quinta, han sido concebidos para fomentar el intercambio de conocimientos y una estrecha colaboración entre los equipos. La abundante luz natural, las salas de reuniones, las zonas de encuentro presentes en cada planta y los espacios de circulación abiertos contribuyen a crear un entorno de trabajo pensado para combinar precisión, agilidad e inteligencia colectiva.
La planta baja, así como la sexta y la séptima, están destinadas a la recepción de clientes. El edificio dispone de dieciocho salas de recepción, algunas de ellas modulares, además de dos amplias terrazas ajardinadas que ofrecen una vista panorámica de 360 grados sobre el Principado.
En este entorno, la experiencia del cliente refleja los estándares de una Maison de lujo: espacios discretos y elegantes, materiales cuidadosamente seleccionados, una meticulosa atención a la acústica y la iluminación, y un recorrido fluido y confortable en cada etapa de la visita. Un servicio de aparcacoches y un taxi estilo británico decorado con los colores distintivos de la Maison y puesto a disposición de los clientes, completan esta experiencia, concebida con el máximo cuidado por el detalle.
Arquitectura sostenible integrada en el tejido urbano
El edificio ha obtenido la certificación BD2M Bronce, la certificación monegasca de edificios mediterráneos sostenibles. Creada por el Gobierno del Principado, esta certificación evalúa los edificios en función de diversos criterios medioambientales, entre ellos el aislamiento, la selección de materiales y el bienestar de los ocupantes. Además, el edificio incorpora un sistema que contribuye a optimizar su consumo energético.
Su arquitectura se inspira en el estilo mediterráneo característico de La Condamine, con una fachada de ladrillo y azulejos vidriados, cabujones en la fachada y balcones de hierro forjado. El resultado es un edificio que se integra a la perfección en el tejido urbano de un barrio en constante evolución.
Un ecosistema familiar reunido bajo un mismo techo
En el interior, el legado de la Casa se expresa a través de sutiles detalles: el rojo, el azul y el amarillo del escudo de armas de la familia, la brújula, las cinco flechas, y referencias a Château Clarke, Gitana, la Ferme des 30 Arpents, Megève y los vinos de Edmond de Rothschild.
Situado en la sexta planta, el Wine Club, de 25 metros cuadrados, rinde homenaje a los vinos Edmond de Rothschild procedentes de Francia, España, Nueva Zelanda, Argentina y Sudáfrica. Diseñado como un espacio íntimo y acogedor, prolonga la relación con el cliente mediante una experiencia de cata que refleja los territorios, la experiencia y el art de vivre característicos de la Casa.
En la planta baja se encuentra la primera boutique de Caron en Mónaco, un espacio de 83 metros cuadrados diseñado por Casper Mueller Kneer Architects bajo la dirección artística de Olivia de Rothschild. El hormigón visto, el metal cepillado y los tonos discretos se combinan para crear una experiencia sensorial. En el centro de la boutique, una reinterpretación monumental de las emblemáticas fuentes de perfume de Caron, rinde homenaje a una de las tradiciones históricas de la Maison.
Ariane de Rothschild, consejera delegada del Grupo Edmond de Rothschild, comentó: «Desde hace más de un siglo y medio, el espíritu de Edmond de Rothschild ha sido una inspiración. Hemos permanecido fieles a sus principios, sin perder de vista la importancia de reinventarnos. Es este compromiso constante el que nos permite seguir en sintonía con nuestro tiempo. Esta nueva sede expresa quiénes somos en esencia: un grupo familiar, independiente, atento a los lugares, las tradiciones y las relaciones humanas».
Por su parte, Gérard Ohresser, consejero delegado de Edmond de Rothschild Mónaco,ha añadido: «Esta nueva sede nos permite reunir a nuestros 270 empleados bajo un mismo techo, reforzar los vínculos entre nuestras líneas de negocio y nuestras áreas de especialización, y recibir a nuestros clientes con el espíritu de hospitalidad que caracteriza a nuestra Casa. Diseñado específicamente en función de nuestras necesidades y ambiciones, el edificio refleja nuestra forma de trabajar: cercanía con los clientes, interacciones de alta calidad, atención al detalle y una gran capacidad para conectar e integrar las diversas áreas de especialización dentro de nuestro Ecosistema».
El próximo 19 de septiembre, el Hipódromo de la Zarzuela acoge una cita muy especial: la IV Carrera Fondo Solidario Allfunds, una iniciativa que aúna deporte, solidaridad y diversión para toda la familia, con un único objetivo: apoyar a los niños que luchan contra el cáncer.
Desde su creación hace más de una década, el Fondo Solidario Allfunds ha respaldado múltiples causas en ámbitos como la pobreza, la salud o la inclusión social. Entre todas ellas, destaca su firme compromiso con la infancia más vulnerable, convirtiendo este evento anual en una verdadera celebración de vida, superación y esperanza.
Este año, la recaudación irá íntegramente destinada a cuatro fundaciones que trabajan para mejorar la vida de los niños y sus familias: 1001 Esperanzas, CRIS contra el Cáncer, Fundación Aladina y Fundación Óscar Contigo. Cada una impulsa proyectos pioneros en investigación, acompañamiento emocional, terapias lúdicas o atención hospitalaria, marcando una diferencia real en el día a día de cientos de pacientes.
Este evento es mucho más que una carrera. Si tienes más de 15 años, puedes apuntarte a los recorridos de 5K o 10K. Los más pequeños también tendrán su espacio con carreras infantiles adaptadas por edades. Pero si lo tuyo no es correr, ¡no importa! Ven a pasar el día en un ambiente festivo con: castillos hinchables, puestos de feria, una gran rifa solidaria, food trucks y servicio de guardería con animación infantil.
El evento cuenta con el generoso apoyo de 19 patrocinadores, su colaboración garantiza que cada euro recaudado se destine íntegramente a las fundaciones beneficiarias: Amchor, Andbank, AON, Apollo, Brooktec, doit, Freshfields, ioBuilders, Janus Henderson, MFS, Minsait, Mutuactivos, Muzinich, Neuberger, Nfq, NTT Data, Robeco, Tressis, Vontobel
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Mario Ortega, Managing Director y responsable de Due Diligence, Transaction Services y Value Creation de Interpath en España, y Gonzalo Montes, CEO de Interpath en España
Interpath, firma internacional de asesoramiento financiero, continúa reforzando su equipo en España con la incorporación de Mario Ortega Gutiérrez como nuevo Managing Director, quien se une a la firma procedente de Deloitte para liderar el lanzamiento de su nueva área de Due Diligence, Transaction Services y Value Creation.
Según explica la firma, esta incorporación responde a la estrategia de crecimiento de Interpath en el país que, tras cumplir su primer año de actividad, ha fijado como objetivo duplicar su volumen de negocio y ampliar sus servicios y capacidades a lo largo de toda la estructura de capital de las empresas españolas, con el propósito de convertirse en la firma de referencia para el mid-market.
Con más de 20 años de trayectoria en el sector de la consultoría, Ortega ha sido un socio clave del grupo de Transactions dentro del equipo de M&A Transaction Services en Deloitte y tiene una amplia experiencia en due diligence, negociación de SPAs, Analytics aplicado al M&A, impacto & ESG, Value Creation Services, así como en revisión de planes de negocio y procesos de reestructuración de deuda. En esta línea, el nuevo Managing director de Interpath aportará un marcado perfil innovador de gran relevancia para operaciones de private equity, con tono nacional y cross-border.
“La incorporación de Mario refuerza de manera decisiva nuestra oferta de servicios en un momento clave de crecimiento para Interpath en España. Su amplia experiencia en due diligence financiera y su profundo conocimiento del mercado nos permitirán consolidar una propuesta única e integral para nuestros clientes”, ha señalado Gonzalo Montes, CEO de Interpath en España.
Por su parte, Mario Ortega, nuevo Managing Director de Interpath en España, ha añadido: “Afronto este nuevo reto con mucha ilusión. Interpath ha demostrado en muy poco tiempo su capacidad para construir un proyecto diferencial e innovador en el mercado español, y tengo la convicción de que, junto al resto del equipo, podremos ofrecer a nuestros clientes un servicio innovador y de primer nivel en el ámbito de las transacciones. Nuestras soluciones serán personalizadas a las necesidades de cada cliente y operación, tecnológicamente avanzadas y rompiendo los limites tradicionales de otro tipo de operadores”.
Un equipo único con capacidades transversales
Desde su desembarco en España en abril de 2025, la firma ha apostado por un modelo de asesoramiento financiero diferencial, basado en la construcción de un equipo que combina independencia, ejecución senior y un enfoque partner-led, con capacidades transversales y soluciones integrales en M&A, Debt Advisory y special situations, apoyadas por servicios complementarios como Valoraciones, Due Diligence y Value Creation, todo ello respaldado por una plataforma internacional verdaderamente global.
Liderada por Gonzalo Montes, Interpath está formada por un equipo con más de 40 profesionales, con el respaldo de Managing Directors como Jordi Castiñeira, responsable de Cataluña, Baleares y Levante; Juanjo Legarda, responsable de Debt Advisory; Alfonso Parejo, responsable de Restructuring; Enrique Aguado, responsable de M&A y responsable global de Infraestructuras; y Álvaro Ruiz Urrutia, corresponsable de M&A y responsable en el País Vasco, a los que ahora se suma Mario Ortega Gutiérrez como responsable del área de Transaction Services, Due Diligence & Value Creation.
GVC Gaesco celebrará el próximo martes, 15 de septiembre a las 17:30, la conferencia digital Cómo invertir en la revolución de la Inteligencia Artificial. Next Tier GVC Gaesco S.C.R. Según la firma, se trata de un encuentro pensado para abordar las oportunidades de inversión en uno de los motores tecnológicos más disruptivos del mercado.
La sesión girará en torno al auge que experimenta la inteligencia artificial y profundizará en la actividad de Next Tier GVC Gaesco S.C.R., esta sociedad de capital riesgo enfocado en la inversión en empresas nativas de IA dentro de las áreas de infraestructuras y aplicaciones emergentes.
El evento digital contará con la participación de un equipo de expertos de la firma: Paco Illueca, director general de GVC Gaesco Alternative Investments; Antonio Jiménez, director territorial Levante de Finanzas Personales y Wealth Management; Patricia Pastor, General Partner de Next Tier, y Rubén Colomer, General Partner de Next Tier.
Mutuactivos SGIIC, la entidad de gestión de activos de Mutua Madrileña, ha reactivado la clase B de su fondo de inversión Mutuafondo Compromiso Solidario, FI, para ayudar a Cáritas Española en su labor de apoyo a los afectados por las inundaciones de Nepal. Todo el patrimonio captado por el fondo en la clase B irá destinado al proyecto Cáritas con Nepal puesto en marcha ante la situación extraordinaria que vive el país. Con los recursos aportados, la ONG adquirirá bienes de primera necesidad (agua potable, alimentos, ropa, mantas, lonas y materiales de refugio…).
Además, las aportaciones financiarán también el proyecto de cocinas comunitarias que ha puesto en marcha Cáritas y que está proporcionando comida a cientos de familias afectadas. Mutuactivos quiere de este modo ayudar a atender las necesidades básicas y urgentes de los múltiples afectados en la región.
La Fundación Mutua Madrileña se ha comprometido a realizar una aportación que duplicará la cantidad total que recaude el fondo hasta finales de octubre.
Se trata de la sexta vez que Mutuactivos activa esta clase (B) de Mutuafondo Compromiso Solidario, FI creada con el objetivo de destinar su patrimonio a necesidades sociales urgentes o catástrofes, como es el caso de la actual situación de emergencia en Nepal. Anteriormente, el fondo colaboró con otros proyectos, también de Cáritas, para prestar apoyo en plena pandemia de coronavirus; para ayudar en la puesta en marcha de medidas urgentes en favor de Ucrania (ante el estallido de la guerra en 2022); también para apoyar a los afectados ante el terremoto que sufrió Marruecos en 2023; en la devastadora DANA de Valencia de 2024 y en Venezuela, por los terremotos de 2026.
Fondo 100% solidario
Mutuafondo Compromiso Solidario, FI es el primer fondo 100% solidario del mercado español, lanzado a finales de 2019. El único objetivo del fondo es colaborar con proyectos solidarios mediante la donación de las participaciones suscritas por los inversores y de la rentabilidad que generen. Mutuactivos lo gestiona de forma totalmente desinteresada, sin obtener ganancia alguna. La Fundación Mutua Madrileña se encarga de seleccionar los proyectos a los que se destinarán las donaciones en base a los rigurosos criterios que ya tiene implantados y velando en todo caso por su viabilidad.
Mutuafondo Compromiso Solidario, FI ha donado ya, gracias a las suscripciones de los partícipes, más de 420.000 euros para diversas causas sociales. En concreto, desde su puesta en marcha a finales de 2019, ha realizado donaciones a proyectos de Cáritas, Unicef, Fundación Unoentrecienmil, Fundación Aladina, Fundación Menudos Corazones, Fundación Juegaterapia, Fundación Pequeño Deseo y Fundación AVA.
Según matizan desde la gestora, en la actualidad, además de la clase B de emergencia, el fondo mantiene abierta la clase D en favor de un proyecto de Fundación Prodis.
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Pablo Lora, Responsable de Banco Mediolanum en la Zona Sur; Luca Bosisio, Consejero Delegado de Banco Mediolanum, y Sara Doris, Vicepresidenta de Banco Mediolanum.
Banco Mediolanum continúa impulsando su crecimiento en España con la inauguración de la sede de su nueva Family Bankers’ Office (FBO) en Sevilla, ubicada en el número 4 de la avenida Menéndez Pelayo, en la emblemática Casa Ybarra, junto a los Jardines de Murillo. Según la firma, con este emplazamiento, refuerza su presencia en Andalucía y pone de manifiesto su apuesta por seguir acercando su modelo de banca y de asesoramiento personalizado a clientes y profesionales de la zona.
El evento institucional, celebrado ayer, 7 de septiembre, contó con la participación de Carlos Tusquets, presidente de Banco Mediolanum; Sara Doris, Vicepresidenta de Banco Mediolanum; Luca Bosisio, Consejero Delegado de Banco Mediolanum, y Pablo Lora, Responsable de Banco Mediolanum en la Zona Sur, además de representantes de instituciones políticas, sociales y culturales de Sevilla y de Andalucía, como José Luis Sanz, alcalde de Sevilla, y Antonio José Ramírez, delegado Territorial de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y de Universidad, Industria, Energía e Innovación en Sevilla de la Junta de Andalucía, entre otras.
Luca Bosisio, Sara Doris y Pablo Lora han destacado la importancia estratégica de esta Family Bankers’ Office dentro del plan de crecimiento de la entidad en España y, especialmente, en Andalucía, una región con un importante potencial de desarrollo para el modelo de negocio del banco.
En concreto, Luca Bosisio, consejero delegado de Banco Mediolanum, ha señalado que «desde enero de 2024 hasta junio de este año hemos aumentado en un 80% los recursos de clientes, hasta los 17.158 millones de euros, lo que demuestra el fuerte crecimiento de nuestro modelo. Pero, además, hemos sido reconocidos por séptimo año consecutivo como el banco con los clientes más satisfechos de España, según el estudio anual elaborado por la consultora Stiga. Y todo ello no es casualidad, es fruto del asesoramiento personalizado que ofrecen nuestros Family Bankers. La apertura de esta nueva Family Bankers’ Office en Sevilla, en un espacio tan especial, representa un paso más en nuestra estrategia de crecimiento en la Zona Sur”.
Un espacio con historia que mira al futuro
La nueva Family Bankers’ Office de Banco Mediolanum se ubica en la histórica Casa Ybarra, proyectada por el arquitecto sevillano Aníbal González, autor, entre otras obras emblemáticas, de la Plaza de España.
Con más de 2.100 m² distribuidos en sótano, planta baja y dos plantas, la nueva FBO dispone de 22 despachos, 6 zonas de trabajo, 4 espacios para reuniones, dos salas de actos con capacidad de 35 personas cada una y un hall polivalente que puede acoger hasta 60 invitados.
Todo ello en el marco de uno de los edificios más representativos de la arquitectura empresarial sevillana del siglo XX y que conserva numerosos elementos originales que reflejan su valor histórico y arquitectónico. Entre ellos, la fachada de piedra y ladrillo visto; la rica decoración de cerámica trianera, con obras pintadas a mano y con firma de M. G. Montalbán; la forja realizada por el maestro herrero sevillano Juan Miró, o el patio central presidido por una singular Rosa de los Vientos.
Modelo de asesoramiento
La elección de este edificio responde a la voluntad de Banco Mediolanum de combinar patrimonio, cercanía e innovación en un mismo espacio. La Casa Ybarra se convierte así en un punto de encuentro para clientes y profesionales de la entidad, reforzando un modelo de asesoramiento basado en las relaciones personales, la confianza y el acompañamiento a largo plazo. Desde aquí también se ofrecerá a los clientes experiencias que van más allá del asesoramiento financiero, como la organización de conferencias, encuentros, actividades culturales, showcookings y otros eventos que fomenten una relación más cercana con la entidad.
Sara Doris, vicepresidenta de Banco Mediolanum y miembro de la familia fundadora y principal accionista de la entidad, ha afirmado que «La apertura de esta Family Bankers’ Office en Sevilla refleja nuestro compromiso de seguir creciendo cerca de las personas. Después de más de 40 años desde el nacimiento de nuestro modelo, hoy seguimos demostrando que es posible combinar la solidez de un gran grupo financiero europeo con una banca cercana, personalizada y centrada en las necesidades de cada familia. Creemos que, cuanto más avanza la tecnología, más importante se vuelve la relación humana. La tecnología es clave para ofrecer mejores herramientas y un mejor servicio, pero las decisiones financieras más relevantes siguen requiriendo confianza, cercanía y acompañamiento profesional. Ese es el valor que aportan nuestros Family Bankers».
Por su parte, Pablo Lora, responsable de Banco Mediolanum en la Zona Sur, que engloba Andalucía y Extremadura, ha añadido que «para los más de 280 Family Bankers que formamos parte de la Zona Sur es un orgullo contar con este espacio emblemático como punto de encuentro con nuestros clientes. Estamos seguros de que la inauguración de esta nueva Family Bankers’ Office impulsará la presencia de la entidad en la región, nos ayudará a seguir acercando nuestro modelo a las familias andaluzas y extremeñas, y permitirá seguir sumando a los mejores profesionales del sector para hacerlo posible».
Los inversores quieren que las empresas demuestren que las estrategias audaces de inteligencia artificial pueden generar rentabilidad sin sacrificar la disciplina financiera. Esta es una de las principales conclusiones de la decimocuarta edición del Global Investor Survey de Boston Consulting Group (BCG), que apunta a una etapa de mayor exigencia en los mercados, marcada por unas expectativas de rentabilidad más moderadas y por una presión creciente sobre las compañías para demostrar que sus inversiones, especialmente en inteligencia artificial, pueden traducirse en resultados concretos.
Aunque la confianza de los inversores a medio plazo se mantiene intacta, la geopolítica, los tipos de interés, la política estadounidense y la incertidumbre en torno a la IA están reduciendo las expectativas de rentabilidad futura.
El estudio recoge las opiniones de 500 inversores institucionales de 16 países, que representan aproximadamente 35 billones de dólares (billions en términos estadounidenses) en activos bajo gestión. El 67% de los inversores encuestados mantiene una visión optimista sobre la evolución de los mercados durante los próximos tres años. Sin embargo, las expectativas de rentabilidad total para el accionista se han reducido hasta una media anual del 6,9%, lo que supone 0,4 puntos porcentuales menos que en 2024 y 1,4 puntos menos que en 2023.
Esta moderación refleja un entorno en el que coinciden varias fuentes de incertidumbre con creciente interdependencia. Los conflictos en Ucrania y Oriente Medio son ya uno de los tres principales factores que condicionan las perspectivas de los mercados para el 60% de los inversores. Les siguen la evolución de los tipos de interés, con un 54%; las políticas del Gobierno estadounidense, con un 49%; y el desarrollo y la regulación de la inteligencia artificial, mencionados por un 45% de los encuestados, 22 puntos porcentuales más que en 2024.
Solo el 22% cree que la IA será una fuente de diferenciación competitiva sostenible. La mayoría espera que sus beneficios se extiendan de forma generalizada o que las ventajas iniciales desaparezcan con el tiempo.
Ante este escenario, los inversores están orientando sus decisiones hacia compañías y sectores capaces de beneficiarse de tendencias estructurales y mantener una economía de negocio sólida. El 52% afirma haber aumentado su exposición a sectores respaldados por tendencias de crecimiento de largo plazo, mientras que un 50% está manteniendo mayores niveles de liquidez.
Dentro de los criterios utilizados para valorar una compañía, el crecimiento orgánico continúa siendo la principal prioridad. No obstante, aumenta la importancia del retorno sobre el capital, citado por el 33% de los encuestados, ocho puntos porcentuales más que en 2024.
La inteligencia artificial introduce una dimensión adicional en este escenario. El 87% de los inversores espera que la IA mejore de forma material los fundamentales empresariales durante los próximos dos años, especialmente a través de una mayor productividad, mejores márgenes y nuevos ingresos.
Además, más de la mitad considera que estos efectos deberían comenzar a ser visibles durante los próximos doce meses, lo que reduce el margen disponible para que las compañías continúen presentando la IA únicamente como una apuesta de futuro.
Esta confianza en el potencial de la tecnología convive, sin embargo, con una visión más crítica sobre las expectativas que ya están incorporadas en el mercado. El 56% considera que existe un exceso de optimismo en torno a la IA, mientras que el 73% anticipa que las actuales valoraciones pueden generar presión sobre la rentabilidad futura.
Asimismo, el análisis pone el foco en la capacidad de ejecución de las compañías. Aunque el 77% de los inversores evalúa de forma específica las estrategias de IA de las compañías, solo el 57% considera que estas explican adecuadamente sus planes.
Además, más del 70% muestra dudas sobre si las compañías cuentan con las capacidades técnicas y organizativas necesarias para desarrollar sus estrategias de IA.
A esto se suma una mayor vigilancia sobre el nivel de inversión y su impacto en los márgenes. Los inversores respaldan la transformación, pero no una expansión del gasto sin una línea clara hacia los retornos.
En este contexto, para generar confianza, los líderes empresariales deben explicitar sus prioridades, las concesiones que deben hacer, los hitos y los retornos esperados, especialmente en lo que respecta a la IA y a las apuestas de crecimiento a largo plazo.
La conclusión apunta, por tanto, a un cambio en las exigencias de los mercados: los inversores siguen confiando en el potencial de la inteligencia artificial y de las tendencias estructurales de crecimiento, pero demandan una mayor disciplina financiera y evidencias concretas de que las inversiones pueden convertirse en productividad, márgenes, crecimiento y rentabilidad.
DWS Group ha anunciado que, con efecto a partir de principios de noviembre de 2026, adoptará Deutsche Asset Management como su nueva identidad de marca global. Según indican, la marca está diseñada para reforzar el papel de la firma como “puerta de entrada a Europa” para los inversores de todo el mundo, y pone en valor su legado alemán y europeo, al tiempo que refleja claramente sus ambiciones de crecimiento global en las distintas regiones y segmentos de clientes. Como marca paraguas global, este cambio aglutinará los servicios, la experiencia y los resultados que el grupo ofrece en todo el mundo.
En concreto, la nueva identidad de marca englobará marcas sólidas y consolidadas: DWS, para el negocio europeo de gestión activa de patrimonios privados; Xtrackers, para el negocio global de ETF y mandatos de gestión pasiva; y RREEF, para la experiencia en el sector inmobiliario estadounidense; y estará dirigida específicamente a clientes internacionales e institucionales.
Según indican, la mayoría de los nombres y marcas de productos existentes permanecerán sin cambios. A partir de noviembre, la mención “by Deutsche Asset Management” vinculará de forma más clara las marcas de producto con una plataforma global, mientras que Deutsche Asset Management se utilizará directamente para los clientes institucionales y los servicios de mercados privados.
“Con Deutsche Asset Management lanzamos una identidad global que engloba una familia de marcas sólidas y consolidadas: DWS se apoya en una trayectoria de 70 años generando alfa en la gestión activa de carteras para nuestros clientes en nuestro mercado de origen. Al centrar DWS en su propuesta principal en Alemania y en los mercados clave de Europa, reforzaremos aún más su reconocimiento e impacto. Con Xtrackers, hemos consolidado en el mercado una gran marca independiente de ETF y mandatos de gestión pasiva, que se beneficiará de formar parte de la familia Deutsche Asset Management. Y con RREEF, nos apoyamos en más de 50 años de experiencia en el sector inmobiliario en mercados clave”, apunta Stefan Hoops, CEO de DWS Group GmbH & Co. KGaA.
Y añade: “Deutsche Asset Management contará con un reconocimiento internacional inmediato y ya es una marca ampliamente conocida entre nuestros clientes institucionales de todo el mundo. Adoptarla como nuestra marca paraguas supone una señal clara para nuestros clientes: como gestora de activos global con profundas raíces europeas, que opera a gran escala y con independencia fiduciaria, estamos aquí para ayudarles a alcanzar sus objetivos a largo plazo, sobre la base de una disciplina enfocada y una experiencia global”.
Justificación estratégica y orientación al cliente
Desde la compañía señalan que este paso marca el inicio de la siguiente fase de desarrollo de la compañía, centrada en el crecimiento, la excelencia y la relevancia global. En los últimos años, DWS Group ha cumplido sus prioridades estratégicas, entre ellas un sólido desempeño operativo y el impulso de sus diversas capacidades de inversión, culminando con su incorporación al MDAX, el principal índice alemán de compañías de mediana capitalización, en marzo de 2025.
Tras completar el ciclo estratégico establecido en su Capital Markets Day de 2022, DWS inició a principios de 2026 su siguiente fase, apoyándose en su plataforma para seguir reforzando los resultados para sus clientes y el crecimiento a largo plazo, conectando sus capacidades, experiencia y resultados de inversión en todo el mundo. A comienzos de este año, DWS Group alineó aún más claramente su División de Client Coverage con los distintos segmentos de clientes y estructuró su organización de distribución en torno a los clientes de Private Wealth e Institutional Clients.
Stefan Hoops explica que “las ambiciones son internacionales, y eso exige un nuevo enfoque: una mayor presencia entre los clientes institucionales y una mayor visibilidad en regiones fuera de Alemania y Europa. Requiere una organización que adopte una visión aún más integral de las relaciones con los clientes. Una organización con una visión y un enfoque más globales. Y una organización que sea claramente reconocible para clientes y profesionales de todo el mundo. Al iniciar la siguiente fase de nuestra estrategia de crecimiento, analizamos en qué ámbitos aún no habíamos aprovechado plenamente este potencial y adoptamos las medidas necesarias para cambiarlo. La alineación de nuestra organización comercial en torno a los distintos grupos de clientes fue un paso importante en esta dirección; nuestra intención de adoptar Deutsche Asset Management es otro”.
Para los clientes e inversores, la transición a Deutsche Asset Management ofrece una identidad global clara y coherente que transmite escala y liderazgo europeo, al tiempo que refleja las ambiciones de crecimiento internacional de la firma. La marca unificada refuerza el reconocimiento en el mercado y favorece una mayor conexión entre las distintas áreas de la plataforma global de la firma, reforzando su capacidad para cumplir sus objetivos estratégicos y financieros.
Marca paraguas
Deutsche Asset Management actuará como la identidad de marca global de la firma, mientras que los nombres actuales de los productos y fondos —así como la especialización y solidez de las distintas áreas de inversión de la firma— permanecerán sin cambios. Cada marca conservará su propia identidad, carácter y experiencia, mientras que la mención «by Deutsche Asset Management» indicará que todas ellas forman parte de una única plataforma global de gestión de activos, con estándares compartidos, escala y credibilidad institucional. Para los negocios que ya operan principalmente a escala global o institucional, o que se centran en inversiones en mercados privados, se utilizará directamente Deutsche Asset Management, sin cambios en los nombres de los productos.
A partir de noviembre de 2026, la implantación de esta nueva marca paraguas global se llevará a cabo de forma gradual hasta marzo de 2027. Por el momento, la sociedad matriz mantendrá la denominación DWS Group GmbH & Co KGaA, mientras que su símbolo bursátil seguirá siendo DWS.
SIX ha anunciado el lanzamiento de una nueva plataforma de datos que facilita y hace más accesible y asequible el acceso a los datos de mercado mediante una solución basada en API, dirigida tanto a participantes institucionales como a inversores minoristas.
Según explican, “el servicio SIX Market Signal pone a disposición datos en tiempo real e históricos”. El servicio ya está disponible para inversores institucionales y los inversores minoristas en Suiza podrán suscribirse de forma inmediata, y están previstas futuras ampliaciones para clientes minoristas en la Unión Europea y el Reino Unido.
“Con Market Signal, SIX elimina las barreras de acceso a datos bursátiles de alta calidad en los mercados de capitales europeos. Aprovechando nuestra presencia paneuropea, permitimos a un conjunto más amplio de participantes del mercado acceder a información de precios fiable y en tiempo oportuno, facilitando la toma de decisiones fundamentadas”, indica Santiago Ximenez, Head Data & Connectivity, Exchanges, SIX.
Principales ventajas
Desde SIX comentan que para las instituciones, permite ampliar el acceso a los datos de mercado a una mayor variedad de usuarios dentro de la organización, mientras que, para los clientes minoristas, ofrece por primera vez acceso directo a datos de mercado en tiempo real provenientes de bolsas.
Según indican, el componente principal de SIX Market Signal es 1BBO, un flujo de datos de mercado paneuropeo que ofrece cobertura en tiempo real de valores en los mercados de Suiza, el Reino Unido y los 16 mercados europeos cubiertos por Aquis Exchange. 1BBO muestra los mejores precios de compra y venta en tiempo real, y se basa en datos procedentes de los libros de órdenes de SIX Swiss Exchange, BME Exchange en España, así como de los mercados del Reino Unido, la Unión Europea y Suiza de Aquis. Un acceso a los precios más rápido solo es posible mediante feeds directos, utilizados por creadores de mercado y las mesas de ejecución. “1BBO se complementa con productos de datos históricos e intradía, y se prevé que con el tiempo se agreguen más conjuntos de datos al mercado de SIX Market Signal”, señalan.
SIX Market Signal permite a las empresas ampliar el acceso a los datos de mercado más allá de la mesa de ejecución hacia otras áreas como la gestión patrimonial, el benchmarking y el cumplimiento normativo. El servicio se dirige a organizaciones que se benefician del acceso continuo a precios en tiempo real.
Para los inversores minoristas, SIX Market Signal proporciona acceso a datos de mercado de alta calidad que equilibran el coste y la velocidad para los casos de uso cotidianos de los inversores. A través de 1BBO, SIX busca contribuir a la igualdad de condiciones entre los inversores minoristas.
Los usuarios del nuevo servicio cuentan con una licencia completa para utilizar los datos proporcionados a través de API en la creación y entrenamiento de modelos de negociación y agentes de inteligencia artificial. “Esto permite a inversores minoristas, empresas fintech, bancos y brokers incorporar SIX Market Signal en una amplia variedad de casos de uso, sin condiciones restrictivas ni limitaciones complejas”, destacan.
SIX Market Signal incorpora la tecnología de viaNexus, lo que permite la distribución de datos en tiempo real, la gestión de permisos, la entrega de API en la nube y la integración en flujos de trabajo cuantitativos y de IA.
El acuerdo petrolero alcanzado entre Estados Unidos y Venezuela puede terminar siendo mucho más que una operación energética. Si las inversiones anunciadas logran materializarse, América Latina podría estar frente al nacimiento de uno de los mayores ciclos de inversión en infraestructura energética de las últimas décadas. Y, detrás del petróleo, aparece una pregunta que interesa especialmente a los mercados financieros: ¿quién pondrá los cerca de 100.000 millones de dólares que se necesitan para reconstruir la industria venezolana?
La magnitud del desafío ayuda a dimensionar la oportunidad; el acuerdo anunciado por Washington contempla el control estadounidense de una parte de los activos asociados con 17 campos petroleros que concentran alrededor de 65.000 millones de barriles de reservas probadas. La Casa Blanca sostiene que el proyecto puede movilizar hasta 100.000 millones de dólares de inversión privada para recuperar producción e infraestructura.
No se trata, por tanto, de simplemente abrir nuevamente los pozos; en los hechos se necesita reconstruir toda una industria completa que fue devastada en la última década, con graves consecuencias económicas. Venezuela pasó de producir alrededor de 2,3 millones de barriles diarios en 2015 a apenas 498.000 barriles diarios en 2023, el año con la cifra más creíble, como consecuencia de años de desinversión, deterioro de infraestructura, sanciones y problemas operativos. La recuperación exige perforación, oleoductos, almacenamiento, mejoradores de crudo pesado, refinerías, generación eléctrica, servicios petroleros, transporte y tecnología; cada una de esas necesidades representa una clase diferente de activo financiero, en realidad el petróleo es solamente la primera capa de la oportunidad
La primera reacción de los mercados suele concentrarse en las petroleras, es lógico. Chevron ya anunció que invertirá más de 7.000 millones de dólares en sus empresas conjuntas venezolanas para prácticamente duplicar su producción hasta unos 600.000 barriles diarios durante los próximos cinco años. La compañía estima costos de producción inferiores a 20 dólares por barril en estas operaciones.
Pero, para los inversionistas institucionales el verdadero atractivo podría estar en una segunda capa porque el petróleo necesita infraestructura y la infraestructura necesita financiamiento; la reconstrucción de Venezuela puede generar demanda para empresas de servicios petroleros, ingeniería, construcción, generación y transmisión eléctrica, transporte, logística, almacenamiento y refinación.
En este contexto el Departamento de Energía estadounidense confirmó el 2 de septiembre acuerdos con Chevron, Eni y GE Vernova, destinados no solamente a incrementar la producción de hidrocarburos, sino también a modernizar la red eléctrica venezolana, eso amplía considerablemente el universo potencial de inversión, ya no se trata exclusivamente de comprar acciones de una petrolera. En realidad ahora todo lo anterior puede involucrar private equity, private credit, infraestructura, deuda corporativa, project finance, fondos de energía, fondos de mercados emergentes y eventualmente vehículos especializados en activos reales.
La gran pregunta para los fondos: ¿quién pone los 100.000 millones?
Aquí aparece probablemente la parte más interesante para la industria de asset management; la cifra de 100.000 millones de dólares no significa necesariamente que exista un cheque por ese monto esperando ser colocado, en realidad es una estimación del capital que podría requerirse durante el proceso de reconstrucción y expansión.
Pero incluso si solamente una fracción se materializa durante los primeros años, el volumen sería suficientemente grande para crear un nuevo mercado de financiamiento; el precedente más importante es que la administración estadounidense está intentando reducir el riesgo político para que sea el capital privado el que haga el trabajo pesado.
De hecho, el Departamento del Tesoro comenzó desde febrero a modificar el régimen de sanciones para permitir negociaciones y contratos contingentes relacionados con nuevas inversiones en petróleo y gas venezolano. La licencia 49A autoriza precisamente negociaciones y entrada en contratos contingentes para determinadas inversiones, se trata de una señal importante para los inversionistas.
El mensaje de Washington no parece ser que el gobierno estadounidense vaya a financiar directamente toda la reconstrucción, es más bien: crear las condiciones para que el capital privado vuelva a Venezuela. Si lo anterior es correcto, si esa es la intención del gobierno estadounidense, cambia completamente la discusión.
Private equity: el primer candidato
Uno de los segmentos que podría beneficiarse es el de private equity especializado en energía e infraestructura; la razón es sencilla: muchos de los proyectos venezolanos tendrán características que difícilmente encajan en los mercados públicos tradicionales.
Serán proyectos intensivos en capital, con horizontes largos, riesgos operativos elevados y necesidad de estructuración financiera, precisamente por eso pueden resultar atractivos para fondos que acepten iliquidez a cambio de retornos potencialmente superiores.
Axios identificó explícitamente una posible oportunidad para private equity en la reconstrucción de la industria venezolana y señaló que el tamaño potencial del proyecto podría abrir espacio también para private credit. Para los gestores de activos, esa distinción es fundamental porque los 100.000 millones no necesariamente terminarán en las bolsas, una parte importante podría pasar por mercados privados.
Private credit: posiblemente el gran beneficiario silencioso
Si la reconstrucción avanza, una parte del financiamiento podría estructurarse mediante deuda privada; ahí aparece una oportunidad especialmente interesante porque los fondos de private credit pueden financiar, entre muchas otras cosas: infraestructura petrolera; equipos y perforación; almacenamiento; oleoductos; generación eléctrica; servicios petroleros; maquinaria especializada; infraestructura logística; proyectos de refinación y procesamiento.
En lugar de esperar a que las empresas venezolanas tengan acceso pleno a los mercados internacionales de deuda, los fondos podrían prestar directamente contra proyectos, flujos de efectivo, contratos de suministro o activos específicos; es exactamente el tipo de operación que ha ayudado a convertir al private credit en una de las principales fuentes alternativas de financiamiento para proyectos intensivos en capital. En este caso, Venezuela podría representar uno de los casos más grandes —aunque también más riesgosos— de esta tendencia en América Latina; pero no todo es tan fácil
El riesgo es enorme, y eso también tiene un precio
Naturalmente, el capital no llegará únicamente porque existan 65.000 millones de barriles bajo tierra; el gran problema venezolano nunca fue la ausencia de petróleo sino la capacidad para convertir reservas en producción rentable y sostenible.
El acuerdo Washington-Caracas enfrenta cuestionamientos legales, políticos y contractuales. Reuters señaló que todavía existen dudas sobre la estructura de las asociaciones, las aprobaciones necesarias y el marco jurídico que regirá las operaciones. El Financial Times, por su parte, ha destacado las dudas sobre la legalidad del acuerdo y las diferencias entre ambas partes respecto de la duración de las concesiones. Para un administrador de activos, eso significa que el retorno esperado tendrá que compensar un riesgo país extraordinariamente elevado, pero precisamente ahí aparece la lógica de los mercados privados: a mayor riesgo y menor liquidez, mayor debe ser la rentabilidad exigida.
La pregunta será si Venezuela puede ofrecer contratos, garantías, jurisdicciones y estructuras suficientemente sólidas para que esa prima de riesgo resulte atractiva, también cambia el mapa de los mercados emergentes y hay otra consecuencia que puede interesar a los gestores globales. Durante años, Venezuela estuvo prácticamente fuera del universo tradicional de inversión latinoamericana, los grandes fondos de mercados emergentes concentraban su exposición regional en Brasil, México, Chile, Colombia, Perú y, en menor medida, Argentina.
Hoy, un regreso de Venezuela podría cambiar parcialmente esa fotografía y no necesariamente mediante acciones venezolanas —eso todavía parece lejano— sino mediante deuda, infraestructura, energía, commodities y empresas multinacionales con exposición al país.
El primer vehículo de exposición probablemente no será un ETF venezolano, sino sería una empresa estadounidense, europea o latinoamericana que tenga contratos y activos en Venezuela, ahí es donde los gestores de fondos pueden encontrar la primera vía de entrada y el acuerdo también puede modificar los flujos de capital hacia América Latina porque la dimensión regional es quizá la más interesante.
Si Venezuela logra incrementar sustancialmente su producción, podría convertirse nuevamente en un proveedor relevante de crudo para Estados Unidos y otros mercados. Reuters señala que la producción asociada con el acuerdo podría eventualmente escalar hasta 1,5 millones de barriles diarios, aunque alcanzar esa cifra dependerá de la inversión y de la reconstrucción de la infraestructura. Eso tendría implicaciones sobre: precios del petróleo, inflación, tasas de interés, monedas, balances fiscales y flujos hacia mercados emergentes.
Además, una mayor oferta de petróleo venezolano podría ejercer presión a la baja sobre los precios internacionales en determinados escenarios, lo anterior sería positivo para países importadores de energía de América Latina, mientras que para productores como Brasil, México o Colombia, el efecto sería más complejo.
En cuanto a los fondos especializados en commodities, energía y mercados emergentes, introduciría una nueva variable en sus modelos de asignación regional.
Brasil, México y Colombia: los grandes observadores
El impacto de lo que puede suceder también podría ser regional, existen muchas posibilidades. Brasil es uno de los mayores productores petroleros de América Latina y ha atraído grandes cantidades de capital internacional, una recuperación venezolana podría aumentar la competencia regional por capital, particularmente en proyectos de petróleo y gas.
México también podría verse afectado. Una mayor oferta de crudo pesado venezolano podría modificar los flujos hacia las refinerías estadounidenses y alterar los diferenciales entre distintos tipos de petróleo; para Pemex, esto tendría especial relevancia debido a la estructura de su producción y a su relación con el mercado estadounidense.
Colombia, por su parte, tendría que observar el efecto sobre inversión, producción y precios regionales en sus finanzas. Pero existe una segunda posibilidad.
Una Venezuela nuevamente integrada a los mercados puede terminar atrayendo capital hacia América Latina en lugar de quitárselo. Si los inversionistas perciben que Washington está dispuesto a respaldar la reconstrucción venezolana, el riesgo percibido de otros activos latinoamericanos relacionados con energía e infraestructura podría reducirse.
La gran apuesta: infraestructura latinoamericana
Es así como podemos aventurar el que quizás podría ser el ángulo más poderoso para los fondos porque el caso venezolano puede ser el catalizador de una tendencia mucho mayor: la necesidad de reconstruir la infraestructura energética latinoamericana.
La Agencia Internacional de Energía considera que la seguridad energética está modificando las prioridades de inversión global y que los flujos de capital hacia energía, infraestructura y redes están adquiriendo una importancia creciente. Su informe World Energy Investment 2026 analiza precisamente la evolución de los flujos de capital y las fuentes de financiamiento para proyectos energéticos.
Venezuela sería, en ese sentido, el caso extremo pero no necesariamente el único. México, por ejemplo, necesita infraestructura eléctrica y de gas; Brasil continúa desarrollando petróleo offshore; Argentina intenta convertir Vaca Muerta en un gran polo exportador; Colombia necesita nuevas inversiones energéticas; Chile requiere infraestructura para su transición energética.
El capital requerido excede con mucho la capacidad de los presupuestos públicos y la pregunta de los próximos años será quién financiará esa infraestructura, es aquí donde aparecen los fondos y el petróleo puede ser el principio, no el final. La paradoja del acuerdo entre Washington y Caracas es que el activo más importante quizá no sean los barriles de petróleo, podría ser el capital que esos barriles consigan movilizar.
Los 65.00 millones de barriles de reservas bajo el nuevo esquema son el activo físico. Los 100,000 millones de dólares representan el capital potencial. Pero alrededor de ambos puede desarrollarse una cadena mucho mayor de financiamiento: deuda privada, infraestructura, servicios petroleros, transporte, generación eléctrica, refinación, tecnología y logística.
Por eso, para los gestores de activos, la pregunta relevante no debería ser únicamente si Venezuela volverá a producir petróleo, la pregunta es: ¿cuánto capital privado puede movilizar el regreso del petróleo venezolano y quién se quedará con los retornos de ese nuevo ciclo de inversión latinoamericano?
Si Washington consigue convertir el acuerdo en un marco creíble para atraer capital institucional, Venezuela podría pasar de ser uno de los mayores riesgos del mapa latinoamericano a convertirse en uno de los mayores laboratorios de inversión en activos reales de los mercados emergentes, aunque todavía hay una enorme distancia entre la oportunidad y la inversión ya que el propio acuerdo enfrenta incertidumbres jurídicas y políticas, y los grandes productores internacionales siguen evaluando los riesgos.
Por ahora, Chevron ha dado el primer paso con sus 7.000 millones de dólares pero el siguiente será mucho más importante y debe consistir en conseguir que los grandes fondos de infraestructura, private equity, private credit y energía crean que los contratos venezolanos pueden sobrevivir a los ciclos políticos. Si eso ocurre, los 100.000 millones de dólares dejarán de ser una cifra política para convertirse en uno de los mayores flujos potenciales de capital privado hacia América Latina en décadas.