Generali Investments ha lanzado la primera clase de participaciones tokenizada nativamente del Generali Money Market Fund, domiciliado en Luxemburgo, emitido y gestionado por Generali Asset Management. Este fondo utiliza tecnología de registro distribuido (DLT) para representar y registrar digitalmente las participaciones del fondo, y está reservada exclusivamente para empresas autorizadas del Grupo Generali. Este lanzamiento sitúa a la empresa entre los primeros grandes gestores de activos de este segmento de mercado, reforzando su posición a la vanguardia de la innovación.
Según explica la firma, la clase tokenizada se ha introducido para su utilización dentro de sus actividades de inversión. Esta incorporación supone el primer hito en el desarrollo de una oferta más amplia de inversiones tokenizadas destinada a extender progresivamente esta tecnología a todos los clientes de Generali Investments. El objetivo es sentar las bases para una distribución más amplia y una mayor eficiencia operativa a largo plazo mediante procesos habilitados por tecnología DLT.
Las cifras del mercado de los activos reales tokenizados (RWA) casi se ha cuadruplicado desde principios de 2025, alcanzando los 39.000 millones de dólares en septiembre de 2026. Los bonos y los fondos monetarios están liderando esta expansión y se perfilan como la principal puerta de entrada de las finanzas tradicionales a los mercados digitales. Para la compañía, los activos del mundo real tokenizados podrían evolucionar hacia un mercado de varios billones de dólares a comienzos de la próxima década.
«A medida que la adopción de la tokenización se acelera en los mercados financieros, los gestores de activos deben actuar con rapidez para convertir su potencial en valor práctico. Basándose en los avances ya logrados en inteligencia artificial y automatización, este lanzamiento impulsa aún más nuestra agenda tecnológica. Combina nuestra consolidada experiencia en inversión con una forma más eficiente y habilitada digitalmente de prestar servicio a los clientes, ayudándonos a satisfacer sus expectativas cambiantes y a mantenernos a la vanguardia de la innovación en nuestro sector», ha señalado Woody Bradford,CEO y director general.
La tokenización crea una representación digital, o token, de un activo financiero real en un registro distribuido. En un vehículo de inversión, los tokens representan participaciones en el fondo, mientras que los contratos inteligentes y la infraestructura DLT pueden automatizar la forma en que dichas participaciones se emiten, transfieren y administran.
Con el tiempo, se espera que la DLT permita beneficios significativos para los inversores, como una liquidación casi instantánea y un acceso más rápido a los importes de los reembolsos. Esta automatización permitirá una experiencia más sencilla en comparación con los ciclos tradicionales de liquidación, de forma totalmente digital en los procesos de suscripción, reembolso e información. Además, proporcionará mayor flexibilidad mediante ventanas de negociación ampliadas, y una mejor liquidez a través de la negociación en mercados secundarios.
Por su parte, Emiliano Di Giammatteo, director de Operaciones de GeneraliInvestments ha añadido: «La tokenización y los activos digitales pueden desempeñar un papel importante en la modernización de nuestra infraestructura de fondos de inversión. Los fondos monetarios constituyen un punto de partida atractivo debido a su potencial para ampliar la distribución, al tiempo que permiten una gestión más eficiente de la liquidez y del colateral, tanto en los mercados de capitales tradicionales como para los emisores de stablecoins. También podrían convertirse en un elemento fundamental dentro de un ecosistema financiero más conectado y programable».
El VanEck Morningstar Developed Markets Dividend Leaders UCITS ETF ha alcanzado los 10.000 millones de euros en activos bajo gestión (AUM), diez años después de su lanzamiento el 23 de mayo de 2016. El patrimonio del fondo ha crecido de forma significativa, especialmente en los últimos tres años.
“La estrategia se centra en empresas con pagos de dividendos sustanciales y consolidados. Muchas empresas que reparten dividendos están bien consolidadas y, gracias a su poder de mercado, pueden trasladar a sus clientes el aumento de los costes, manteniendo estables —o incluso al alza— sus beneficios y dividendos. Esto las convierte en una cobertura natural frente a la inflación o a las presiones sobre los precios derivadas de los aranceles.Los dividendos no están garantizados y pueden recortarse en épocas difíciles”, ha señalado Martijn Rozemuller, CEO de VanEck Europe.
En lo que va de 2026, aproximadamente el 45% de los cerca de 11.000 millones de euros de entradas de capital en ETFs de dividendos se ha dirigido al VanEck Morningstar Developed Markets Dividend Leaders UCITS ETF. Esta cifra lo sitúa entre los 10 principales ETFs europeos por entradas netas en lo que va de año, y lo convierte en uno de los ETFs más valorados por los inversores europeos. Desde su lanzamiento, el ETF ha obtenido una rentabilidad total del +223,9% y ha mantenido un historial constante de distribuciones, incluso en entornos de mercado adversos como la corrección de 2018, la caída de los mercados provocada por la COVID-19 en 2020 y las fuertes subidas de los tipos de interés en 2022.
Un tipo diferente de ETF global
El VanEck Morningstar Developed Markets Dividend Leaders UCITS ETF replica el Morningstar Developed Markets Large Cap Dividend Leaders Screened Select Index, una selección de las 100 acciones con mayores dividendos de los mercados desarrollados, cuyos pagos de dividendos se someten a un filtro de sostenibilidad. Para muchos inversores, el ETF es un complemento adecuado a las carteras existentes, ya que no tiene un peso elevado ni en Estados Unidos ni en tecnología. Los resultados pasados no garantizan los resultados futuros.
“Solemos referirnos a este ETF como un tipo diferente de ETF global: a diferencia de los índices estándar, no se pondera por capitalización bursátil, sino por la solidez de los dividendos. Por su parte, las acciones con los perfiles de dividendo más sólidos tienden a concentrarse en Europa, Australia y otros mercados desarrollados. Esta diferencia estructural explica por qué el ETF tiende a comportarse de forma distinta a una exposición estándar a renta variable global y tuvo un comportamiento tan favorable en 2022 y 2025, años en los que las grandes compañías estadounidenses obtuvieron peores resultados”, ha concluido Rozemuller.
Fineco, la banca privada de Kutxabank, ha constituido el Consejo Asesor de su servicio de family office. Según explica, su composición lo distingue en la banca privada española: en lugar de reunir a expertos de la industria financiera, incorpora a miembros de familias empresarias y a responsables de oficinas familiares en activo. El servicio no se diseña solo desde la entidad hacia el cliente; son las propias familias, que conocen de primera mano los retos a los que se enfrenta un gran patrimonio, quienes contribuirán de forma permanente a su evolución.
Preside el Consejo el responsable de inversiones del single family office de una destacada familia empresaria y autor de publicaciones internacionales sobre el diseño y la gobernanza de oficinas de inversión familiar. Junto a él participan profesionales cuyas trayectorias aportan perspectivas complementarias sobre algunos de los retos más relevantes a los que se enfrentan las familias empresarias.
Perfiles con amplia experiencia
El Consejo Asesor reúne perfiles con experiencias especialmente valiosas en ámbitos como la gobernanza familiar, la continuidad generacional, la profesionalización patrimonial y la gestión de grandes patrimonios. Entre ellos, destacan la experiencia directa en procesos de liquidez empresarial y creación posterior de estructuras de Family Office; el conocimiento especializado en gobernanza familiar y coordinación patrimonial; la visión de una tercera generación de familia empresaria con amplia experiencia en la integración de nuevas generaciones y la continuidad del proyecto familiar; y la perspectiva de una cuarta generación empresarial con un profundo conocimiento del mundo industrial y empresarial.
Según destaca la entidad, la riqueza del Consejo reside precisamente en esa complementariedad. “Sus miembros aportan experiencias distintas, pero profundamente conectadas entre sí, que permiten abordar desde múltiples perspectivas algunos de los desafíos más relevantes para las familias empresarias y sus patrimonios”, indican.
La diversidad de experiencias representadas responde a una idea común: aportar una visión práctica sobre la gestión del patrimonio familiar desde la experiencia directa, no desde la teoría. El Consejo se reunirá periódicamente para contrastar la evolución del servicio y anticipar las necesidades de las familias en materia de inversión, gobernanza y relevo generacional.
Una etapa de crecimiento
La constitución del Consejo se enmarca en el proceso de consolidación y fortalecimiento del servicio. Desde mediados de 2025, el volumen patrimonial vinculado al servicio de Family Office se ha duplicado como consecuencia de la incorporación de nuevos profesionales, la llegada de nuevos grupos familiares e institucionales y de la progresiva extensión del servicio entre clientes que ya confiaban en Fineco. A ello se suma una apuesta tecnológica orientada a la consolidación patrimonial: una infraestructura tecnológica que amplía las capacidades de seguimiento, análisis y reporte patrimonial, facilitando una visión más completa y estructurada de los activos líquidos, alternativos y demás elementos patrimoniales de cada familia, con capacidades avanzadas de supervisión y seguimiento.
“La creación de este Consejo es una consecuencia natural de nuestra evolución. Cuanto más crecemos, mayor es la responsabilidad de seguir mejorando, y la mejor forma de evitar la autocomplacencia es rodearnos de talento, experiencia e independencia de criterio”, señala Daniel Irezábal, Consejero Delegado de Fineco. Por su parte, el presidente del Consejo Asesor destaca: “Las familias empresarias afrontan retos cada vez más complejos. Contribuir a que un servicio de Family Office evolucione incorporando la experiencia de quienes los hemos vivido es una forma de elevar los estándares del sector”.
Foto cedidaImágenes de las presentaciones de Alken Fund, Lazard Asset Management, ODDO BHF AM y Vanguard, durante el Funds Society Investment Summit en Valbuena.
La renta variable ha tenido un papel destacado en las carteras de los inversores españoles durante todo 2026; por eso, para selectores, asesores y banqueros privados, lo relevante ha sido acercar con la estrategia más adecuada para sus clientes. Durante el encuentro de Funds Society Investment Summit en Valbuena, Alken Fund, Lazard Asset Management, ODDO BHF AM y Vanguard presentaron sus propuestas de renta variable; cada una diferente, pero todas con una convicción común: sigue habiendo potencial en renta variable y por ello hay que ser selectivos.
En este sentido, Joao Saraiva, Senior Investment Analyst en el equipo de Investment & Product Strategic Intelligence de Vanguard, reconocía que la renta variable mantiene el apoyo de la economía y de los beneficios empresariales, “pero entramos en una fase más selectiva, en la que la diversificación será tan importante como la propia exposición al mercado”.
Este potencial que las gestoras ven lo encuentran tanto en renta variable estadounidense como europea. “Podemos ver que en EE.UU. los beneficios de las empresas han sido muy buenos y esto se ha traducido en el comportamiento del mercado. Pero aun así, y en relativo, pensamos que tenemos potencial para seguir obteniendo buenos resultados, aunque algunas noticias puedan dejarnos momentos de volatilidad”, explicaba Cristina García de Sola Riera, Sales Director de ODDO BHF AM, durante su presentación.
Ahora bien, según indicaba García de Sola Riera, lo importante es tener una cartera diversificada dentro del fondo: “Aunque ahora la tecnología sea lo que pesa más, intentamos tener todos los subsectores representados para poder proteger a nuestros clientes en cambios de tendencias”.
Desde Alken Fund explicaban que han mantenido el foco en renta variable europea porque lleva cumpliendo sus expectativas desde hace tiempo. “Está teniendo un buen comportamiento en general, y las pequeñas y medianas compañías siguen cotizando a múltiplos baratos por valoración, manteniendo un perfil de crecimiento atractivo”, destacaba Jaime Mesía, director de Ventas de la firma.
Más allá del comportamiento de Europa, Lazard AM compartió su convicción sobre las oportunidades de inversión que se están generando en esta búsqueda de la soberanía y resiliencia europea. “Los elementos catalizadores ya los estamos viviendo; con cada hito, las deficiencias y necesidades de Europa con respecto a otros países se hacen cada vez más notorias y críticas. Defensa, infraestructuras, capacidad industrial, tecnología o energía requieren importantes inversiones para reducir dependencias estratégicas, y eso requiere de inversiones que van a generar oportunidades para determinadas compañías europeas. El riesgo implícito es que ese impulso se vea frenado por la regulación o que los planes anunciados no se materialicen al ritmo esperado y Europa no consiga reducir significativamente su dependencia en sectores clave para su soberanía”, argumentaba Alberto Goicoechea, Vice President y Sales de la gestora, durante su presentación.
¿Qué busca el buy side?
Los argumentos a favor de esta clase de activo quedaron claros durante el evento, pero ¿qué es lo que están demandando selectores de fondos, inversores, banqueros privados y asesores? Según la experiencia de García de Sola Riera, en el caso de la renta variable estadounidense, se observa una clara tendencia a no separarse mucho del índice, “pero es clave una diversificación y una consistencia en cuanto a la rentabilidad en el medio y largo plazo”.
“Estamos viendo un mayor interés por diversificar las carteras y encontrar nuevas fuentes de crecimiento, sin perder la disciplina en valoración. En Europa, el esfuerzo por reducir dependencias en defensa, energía, tecnología e infraestructuras abre oportunidades para compañías líderes en el continente o en sus respectivos segmentos. La clave no es solo identificar dónde va a aumentar la inversión, sino qué empresas cuentan con las ventajas competitivas y la capacidad de ejecución necesarias para traducirla en beneficios sostenibles. Ahí es donde creemos que la selección activa puede aportar más valor”, coincidía Goicoechea desde la óptica de la renta variable europea.
Por último, Saraiva añadía a esa diversificación, tres factores más: calidad, costes bajos y consistencia. “En un mercado muy concentrado, buscan soluciones capaces de ofrecer una exposición amplia y equilibrada, con procesos de inversión robustos, costes competitivos y resultados predecibles a largo plazo dentro de la cartera”, matizaba el portavoz de Vanguard.
Foto cedidaPatrizia Cotza, directora de experiencia de usuario y de marketing de Indexa Capital.
Traspasar los fondos de una cartera gestionada requiere solicitar el traspaso de cada fondo por separado, identificando su nombre o ISIN, la cuenta de valores y la entidad de origen. Indexa Capital lanza un servicio que permite solicitar todos los traspasos a la vez, seleccionando el nombre de la cartera e indicando el número de la cuenta de valores. Según destacan, serían la primera entidad en España en ofrecer esta posibilidad sin solicitar los traspasos fondo por fondo ni importar la lista de fondos desde la entidad de origen. Una vez seleccionada la cartera, muestra los fondos que le constan y se encarga de solicitar todos los traspasos.
“Nuestros clientes nos pedían una forma más sencilla de traspasar su cartera, sin tener que solicitarlo fondo por fondo. Creemos que cambiar de entidad debería ser fácil y sin obstáculos. Con este servicio damos un paso más para simplificar esa decisión”, señala Patrizia Cotza, directora de experiencia de usuario y de marketing de Indexa Capital. Además, explican que el proceso también depende de la entidad de origen: algunas requieren que el cliente contacte con ellas para permitir los traspasos salientes de sus carteras gestionadas. El nuevo servicio simplifica la solicitud, aunque estas gestiones adicionales siguen siendo necesarias en determinados casos.
En los últimos doce meses, Indexa ha recibido solicitudes de traspaso de fondos por 186 millones de euros desde otras entidades, el 10 % de las aportaciones a sus carteras de fondos. En sus casi once años de historia, ha completado 56.000 traspasos, por un valor estimado de 550 millones de euros.
La compañía publica por primera vez su desglose histórico por entidad de origen. Por importe solicitado, encabezan el ranking el grupo CaixaBank, incluida Bankia, con cerca de 58 millones de euros; el grupo Santander, incluidos Openbank y Popular, con cerca de 54 millones; y el grupo BBVA, con cerca de 46 millones. Les sigue MyInvestor, con más de 42 millones.
Canva Fabrice Chemouny, director de Chief Client Officer.
Natixis Investment Managers (Natixis IM) ha anunciado la creación de la división de Global Client Development, que reunirá a todos los equipos implicados en la atención a los clientes a lo largo de toda la cadena de valor. Según explica la gestora, la nueva división contará con tres áreas: Client Markets, organizada en seis regiones geográficas; Partnerships; y Product Range & Solutions.
Además, anuncia que Fabrice Chemouny, actual Head of International Distribution, dirigirá esta división como director de Chief Client Officer. Asumirá su nuevo cargo el 1 de enero de 2027 y reportará directamente a Philippe Setbon, CEO de Natixis IM. Según matizan, esta nueva estructura organizativa se implantará una vez concluido el proceso de información y consulta con los órganos de representación de los trabajadores correspondientes.
Esta nueva organización se enmarca en el plan estratégico VISION 2030 de Groupe BPCE. Basada en la ambición de crecimiento orgánico de Natixis IM, esta transformación tiene como objetivo, en particular, adaptar el modelo de distribución de la firma para acelerar su crecimiento global y responder mejor a las necesidades de sus clientes.
Según indican, la creación de una plataforma global única, que integrará Estados Unidos y el resto de los mercados internacionales, favorecerá las sinergias entre regiones, facilitará a los clientes el acceso a toda la gama de capacidades de inversión de Natixis IM y sus gestoras afiliadas, y mejorará la agilidad operativa.
La nueva división se estructurará en torno a tres pilares principales. Por un lado el Client Markets, que es una plataforma de distribución única organizada en seis regiones y cada una de las seis regiones se centrará en responder a las necesidades y preferencias de inversión de sus clientes, teniendo en cuenta las regulaciones y particularidades de cada mercado: Estados Unidos; Europa del Norte y Canadá: Reino Unido, Países Bajos, países nórdicos y Canadá; Europa Continental y Latinoamérica: Europa Occidental y Meridional, incluida Francia; Europa Central y Oriental; Latinoamérica; y US Offshore; Oriente Medio, Asia Central y África; Asia-Pacífico, excepto Japón; y Japón.
En segundo lugar habrá un nueva área de Partnerships, cuya misión será reforzar las alianzas estratégicas de distribución existentes y establecer otras nuevas con redes bancarias, aseguradoras y otros distribuidores de todo el mundo, con el objetivo de hacer accesible la oferta de Natixis IM a una base de clientes más amplia. Y, en último lugar, un nuevo departamento de Product Range & Solutions. Según explican, esta área definirá la estrategia de la gama de productos en función de las necesidades de los clientes, desarrollando soluciones en ámbitos como la jubilación, el ahorro a largo plazo y la gestión patrimonial, apoyándose en la oferta de las gestoras de inversión afiliadas a Natixis IM.
“Somos un actor global con un profundo arraigo local. En un entorno internacional cada vez más fragmentado, queremos reforzar ambas dimensiones. Nuestro plan estratégico ha demostrado su éxito y queremos ir un paso más allá. Esta nueva organización refuerza aún más el papel central de los clientes en nuestro modelo en todas las regiones y contribuye a acelerar nuestro crecimiento”, ha señalado Philippe Setbon, CEO de Natixis Investment Managers.
Por su parte, Fabrice Chemouny, quién asumirá el cargo de Chief Client Officer of Natixis Investment Managers a partir del 1 de enero de 2027, ha añadido: “Al reunir a nuestros equipos en una nueva organización global, combinamos un profundo conocimiento de cada mercado con la fortaleza de un actor internacional. Además, pondremos nuestra oferta al alcance de un mayor número de clientes mediante nuevas alianzas de distribución y trabajaremos con ellos para desarrollar soluciones adaptadas a sus necesidades a largo plazo. Esta transformación nos proporcionará la agilidad necesaria para desenvolvernos en mercados volátiles, favorecerá las sinergias entre regiones e impulsará la innovación al servicio de nuestros clientes”.
Foto cedidaOlivier de Larouzière, CIO Fixed Income (izquierda) y Boutaïna Deixonne, directora de Crédito europeo investment grade y high yield de BNP Paribas Asset Management.
Los inversores en renta fija y crédito viven muy pendientes de las políticas monetarias de los bancos centrales. Sobre todo, en épocas difíciles como la actual, con presiones inflacionistas al alza por la subida de los precios de la energía.
En definitiva, el mercado descuenta un endurecimiento monetario excesivo y, en este contexto, la respuesta de Olivier de Larouzière, CIO Fixed Income de BNP Paribas Asset Management, combina una mayor exposición a vencimientos intermedios, junto a bonos ligados a la inflación y a un posicionamiento selectivo en crédito.
La subida de las rentabilidades ha presionado a la baja los precios de los bonos, pero también ha mejorado las condiciones de entrada. Para aprovechar ese ajuste, el experto subraya que es necesario distinguir entre vencimientos, ya que las oportunidades y los riesgos son diferentes en cada tramo de la curva. El planteamiento del gestor combina oportunidades concretas con cautela ante los riesgos fiscales y de inflación. Su tesis depende de que el endurecimiento monetario final resulte más limitado de lo que descuenta el mercado.
Un cambio de expectativas con consecuencias para las carteras
El BCE subió tipos en un cuarto de punto porcentual en septiembre, hasta situar la facilidad de depósito en el 2,5%. En sus proyecciones, el banco central estimaba una inflación media del 3% en 2026 y del 2,5% en 2027, por encima de su objetivo del 2%. Al mismo tiempo, revisó al alza sus expectativas de crecimiento para ambos años. Ambos anuncios del BCE, según la firma, “ayuda a explicar la presión sobre las expectativas de tipos”. [1]
Pero De Larouzière considera, sin embargo, que el mercado ha ido demasiado lejos al anticipar nuevas subidas. Esa valoración le lleva a aumentar la duración, la sensibilidad del precio de los bonos a los movimientos de tipos y, por lo tanto, a concentrarse en vencimientos de dos a cinco años.
Por qué mantiene cautela con los plazos largos
El gestor identifica mayores riesgos en los vencimientos largos por la situación fiscal, el aumento de la oferta de deuda y la incertidumbre política. Por ello, favorece un posicionamiento que se beneficiaría de una mayor pendiente de la curva: un aumento de la diferencia entre las rentabilidades a largo y a corto plazo.
También ve argumentos para incrementar la exposición a bonos ligados a la inflación, puesto que combinan rentabilidades reales más elevadas con expectativas de inflación implícitas relativamente contenidas, especialmente en Estados Unidos. No obstante, señala que su menor liquidez aconseja un horizonte de inversión más largo.
Selección también dentro del crédito
Olivier favorece las entidades financieras europeas y los emisores BBB, el escalón inferior del grado de inversión. Mantiene más cautela con el sector inmobiliario, por su sensibilidad a los tipos, y con determinados sectores defensivos cuyas valoraciones considera exigentes.
En high yield europeo, explica que ha añadido exposición selectivamente tras partir de un nivel de riesgo relativamente bajo, incluidos algunos bonos híbridos castigados por el mercado. En Estados Unidos, expresa su selección mediante una preferencia por emisores con calificación B, dentro de un posicionamiento agregado de riesgo próximo al de los índices.
En definitiva, las mayores rentabilidades ofrecen un punto de entrada más atractivo en crédito, pero también encarecen la financiación empresarial. Boutaïna Deixonne, directora de Crédito europeo investment grade y high yield, también explica por qué mantiene una visión constructiva del crédito europeo y dónde conviene ser más selectivo.
Deixonne considera que los fundamentales empresariales siguen respaldando al crédito europeo, sin embargo, espera mayores diferencias de comportamiento entre compañías, especialmente entre las de menor calidad crediticia.
Un mercado que empieza a discriminar más
Según el análisis de Deixonne, las tensiones geopolíticas, la volatilidad del petróleo y la persistencia de la inflación impulsaron las rentabilidades de los bonos durante el tercer trimestre. Los diferenciales de crédito —la rentabilidad adicional exigida frente a una referencia de menor riesgo— resistieron durante el verano, antes de ampliarse en septiembre.
El ajuste fue más acusado en el high yield, la deuda de empresas con calificaciones inferiores al grado de inversión.
Refinanciar cuesta más, pero el impacto no es uniforme
Deixonne considera exagerado el temor a una crisis generalizada de refinanciación en buena parte del mercado high yield. Su argumento se apoya en una diferencia entre las rentabilidades actuales y los cupones de la deuda existente menor que en el año 2022, así como en la actividad del mercado de nuevas emisiones.
Esto no elimina el riesgo de impago. Las compañías con menor calidad crediticia, vencimientos próximos o dificultades para acceder a financiación pueden seguir bajo presión.
En el sector inmobiliario, la experta mantiene una visión constructiva, especialmente sobre la deuda sénior, que tiene prioridad de cobro frente a la subordinada. Destaca además el saneamiento de los balances, la mejora de los ratios de cobertura y el refuerzo de la liquidez. Su postura es más selectiva en los bonos híbridos, instrumentos subordinados que combinan características de deuda y capital.
El principal punto de vigilancia sigue siendo el coste de sustituir deuda antigua con cupones bajos por nuevas emisiones más caras.
¿Qué significa para las carteras?
El escenario central de Deixonne contempla tipos estables. En ese contexto, los ingresos recurrentes de los bonos, unos beneficios empresariales sólidos y una posible moderación de las nuevas emisiones hacia final de año podrían respaldar al mercado. Los cupones pueden amortiguar las fluctuaciones de precios, pero no garantizan una rentabilidad positiva. La oportunidad depende tanto de los ingresos ofrecidos como de la capacidad del emisor para sostenerlos. Para selectores de fondos y asesores, su análisis pone el foco en tres cuestiones:
1.- Calendario de vencimientos: Cuánto necesita refinanciar cada emisor y en qué plazo.
2.- Capacidad de pago: Si la generación de caja y la liquidez permiten absorber mayores gastos financieros.
3.- Posición en la estructura de capital: Qué compensación ofrece un bono sénior frente a uno subordinado o híbrido.
Por otra parte, existen tres implicaciones para la asignación de activos en renta fija, a juicio de De Larouzière:
1.- Revisar dónde se concentra la duración: Dos fondos de renta fija pueden reaccionar de forma muy distinta a una subida de tipos según sus vencimientos.
2.-Separar riesgo de tipos y riesgo de crédito: Un mayor rendimiento puede compensar una mayor sensibilidad a los tipos, un mayor riesgo de impago o ambos.
3.- Ajustar el horizonte a la liquidez: La exposición a bonos ligados a la inflación y a segmentos menos líquidos debe encajar con las necesidades de la cartera.
El fuerte y brusco cambio en las previsiones para la renta fija desde el arranque de año – de descontar bajadas de tipos de interés en un entorno de inflación contenida a un escenario de tipos más altos durante más tiempo, con el encarecimiento de la energía tras el inicio de la guerra en Irán – está llevando a numerosos profesionales de la gestión a adaptar sus estrategias de renta fija. Ricard Vidal y Karina Sirkia, gestores de renta fija de EDM, explican cómo han posicionado las carteras de la firma para afrontar este nuevo entorno manteniendo la filosofía que ha caracterizado a la firma en sus más de 30 años de existencia: análisis riguroso y exhaustivo, selección de valores y preservación del capital.
Ambos gestores comparten con Funds Society su dilatada experiencia en el mercado de bonos: Vidal comenzó su carrera en 1994 y Sirkia, en 1998. “Hace mucho tiempo que no tenemos una buena corrección de crédito, pero empieza a haber señales de que estamos en un momento avanzado del ciclo de crédito”, afirma ella. “Seguimos haciendo foco sobre la calidad”, remata él. El mensaje de ambos es claro: los rendimientos que ofrecen actualmente los bonos de calidad son atractivos y permiten anclar rentabilidades por encima de la inflación esperada, pero exigen mantener la prudencia, la liquidez y una visión de medio plazo.
Desde el punto de vista de la gestión, ¿qué ha cambiado realmente en la renta fija este año?
Ricard: Lo que ha cambiado es el escenario de tipos, y lo ha hecho de forma muy brusca. A principios de año el mercado descontaba bajadas de tipos, en un entorno de inflación contenida y crecimiento moderado. Tras el inicio de la guerra en Irán y varios meses de incertidumbre, el encarecimiento de la energía ha llevado la inflación en Europa del 1,7% de enero al 3,8 % de septiembre, y los bancos centrales han tenido que dar un giro a su discurso: el BCE ha subido tipos en junio y en septiembre, hasta situar la facilidad de depósito en el 2,50%, y la Fed lo hizo en septiembre, hasta el rango del 3,75%-4%. Hoy se descuentan tipos más altos durante más tiempo a ambos lados del Atlántico. Esto ha tenido un impacto fuerte sobre la renta fija, sobre todo en los tipos soberanos, con repuntes de rentabilidad en toda la curva y un claro aplanamiento. Las rentabilidades se sitúan hoy en los niveles más elevados de las dos últimas décadas. En cambio, en el crédito los diferenciales han seguido estrechándose durante la mayor parte del año, y eso nos ha permitido adaptar nuestras estrategias siguiendo los principios de gestión de EDM.
Karina: La situación actual es muy diferente a la de 2022, cuando no teníamos protección de cupón porque partíamos de rendimientos negativos o nulos. Este año, se han producido correcciones notables, pero ya partíamos de un cupón que protegía. Además, a diferencia de entonces, cuando la corrección se produjo en los bonos soberanos y el crédito, ahora estamos viendo dispersión en el crédito: en los estratos más bajos de las calidades crediticias, en el single B o los triple C, ha habido ampliaciones significativas de diferenciales, mientras que en las calidades más altas del high yield los diferenciales han seguido estrechándose, hasta el punto de que la prima que pagan ya no compensa el riesgo que se asume.
¿Cómo habéis reflejado este cambio de entorno de mercado en vuestras carteras?
Ricard: La flexibilidad de nuestra política de inversión ha sido clave. Hemos aprovechado el aumento de los rendimientos para alargar duración con activos de alta calidad, principalmente crédito investment grade, y hemos reducido riesgo allí donde las primas ya no compensaban, con un menor peso en high yield. En concreto, hemos llevado la duración desde los cerca de dos años que teníamos en junio hasta casi los cuatro años.
Karina: La gestión que hemos hecho este año se puede dividir en dos partes. Hasta junio, como los tipos se movían dentro de un rango, hicimos una gestión activa de la duración, mediante futuros. En ese momento teníamos más asignación a deuda soberana de la que tenemos actualmente. Desde entonces, aprovechando el repunte de tipos hasta septiembre, hemos ido incrementando la duración, y lo hemos hecho principalmente invirtiendo en deuda investment grade, concentrando las compras en el tramo intermedio de la curva, con vencimientos entre 2030 y 2033. Ese tramo ofrece un buen carry y, a la vez, el rendimiento actúa como colchón frente a posibles nuevas subidas.
Con los tipos de interés en máximos de varios años, ¿dónde están hoy las principales oportunidades en renta fija y por qué creéis que vuelve a tener sentido en las carteras?
Ricard: Lo interesante de este año es que la corrección ha venido por la base de valoración de toda la renta fija, el alza de los tipos soberanos, y no por una ampliación de diferenciales de crédito. Por eso creemos que la oportunidad está precisamente en la calidad, en bonos corporativos investment grade, donde los fundamentales de las compañías siguen siendo, por lo general, muy sólidos. Creemos que tiene sentido, para aquellos inversores conservadores con una visión a medio plazo, alargar algo la duración y anclar una rentabilidad que está actualmente por encima de la inflación esperada. Hoy se puede construir una cartera de bonos investment grade a entre 3 y 5 años con rentabilidades en torno al 4,30 %. Ofrece un carry atractivo que, además, da cierta protección si los tipos siguen repuntando y, si los tipos vuelven a bajar, permitirá obtener ganancias en precio además del rendimiento.
Karina: Desde 2014 hasta 2022 tuvimos tipos negativos y la renta fija difícilmente podía cumplir su función de protección patrimonial. Pero ahora estamos en un entorno diferente, en el que se puede proteger el capital en términos reales, y esto es un punto muy importante de la renta fija. Además, creemos que los cupones actuales ofrecen varias ventajas. La primera es la visibilidad, porque las circunstancias actuales del mercado permiten comprar un rendimiento conocido, a vencimiento, que es muy razonable. Es una visibilidad que no ofrece la renta variable. En segundo lugar, hay liquidez suficiente para, en caso necesario, reajustar la cartera sin destruir valor. Y, por último, si vemos una corrección más guiada por el crecimiento que por la inflación, contamos con tipos reales positivos que nos deberían ayudar a descorrelacionar. No obstante, conviene matizar que cuando el shock proviene de la inflación, como ocurrió en 2022 y, en cierta medida, también este año, los bonos y la renta variable tienden a comportarse de manera más correlacionada. En conclusión, pensamos que, dentro de una cartera equilibrada, tiene sentido contar con una parte de renta fija, porque reduce la volatilidad y es un instrumento de preservación de capital.
En un mercado todavía sensible a la geopolítica, la energía y las decisiones de los bancos centrales, ¿qué tipos de activos o estrategias dentro de la renta fija ayudan a proteger mejor las carteras?
Karina: Si el conflicto de Ormuz se prolonga y los tipos altos perduran en el tiempo, la siguiente corrección podría venir por el lado del crédito, un segmento que hasta ahora ha mostrado una notable resistencia: de hecho, el high yield es uno de los pocos activos de renta fija que acumula rentabilidades positivas este año, apoyado por el estrechamiento de diferenciales. Pero si los tipos de interés permanecen elevados durante más tiempo, los estratos más bajos del crédito suelen sufrir presión, y estamos en un momento avanzado del ciclo de crédito: históricamente, unos costes de financiación elevados acaban presionando a las compañías con perfiles crediticios más vulnerables. Por ello, en EDM nos centramos en la calidad y en la selección, analizando compañía por compañía todas las posiciones de la cartera, convencidos de que la dispersión entre ganadores y perdedores seguirá aumentando. En este entorno de incertidumbre mantenemos además una parte significativa de la cartera en activos muy líquidos, principalmente deuda soberana a corto plazo y monetarios. Consideramos la liquidez una herramienta estratégica en sí misma, porque nos permite actuar con rapidez cuando surgen episodios de volatilidad o correcciones de mercado.
Si hacemos balance de lo que llevamos de año, ¿qué aprendizajes destacaríais y qué expectativas manejáis para la renta fija en los próximos meses?
Ricard: El balance deja una lección clara: los mercados siempre encuentran la forma de sorprendernos. Empezamos el año con un consenso prácticamente unánime que apuntaba a bajadas de tipos y la realidad ha sido muy distinta. Por eso es tan importante no construir las carteras sobre una única previsión macroeconómica y mantener una gestión prudente, diversificada y flexible, con liquidez disponible para actuar cuando aparecen correcciones, ya sea por movimientos de tipos o por un ajuste en los diferenciales de crédito.
A corto plazo somos prudentes con las previsiones y preferimos gestionar con una visión a medio plazo, pensando especialmente en el inversor conservador. Además, el posicionamiento actual resulta razonable en distintos escenarios: si la situación se normaliza y las rentabilidades descienden, la duración debería generar ganancias de precio; si el crecimiento se debilita de forma significativa o hay recesión, los tipos largos tenderían a bajar y la duración volvería a apoyar la rentabilidad; y si los mercados permanecen relativamente estables, seguimos capturando unos rendimientos atractivos desde una perspectiva histórica. No sabemos cuándo se producirá un punto de inflexión, pero nuestro escenario central es que las tensiones geopolíticas se vayan moderando gradualmente y que, con ello, se reduzca la presión sobre los tipos largos.
¿Cuáles son los pilares de vuestro proceso de inversión?
Ricard: Nuestro proceso descansa en tres pilares. El primero es la evaluación del entorno macro, determinando qué oportunidades podemos encontrar y qué riesgos estamos viendo. A partir de este análisis top down, diseñamos la asignación a las distintas partes de renta fija: qué parte se destina a soberanos, qué parte a crédito investment grade, qué parte a high yield o en qué sectores queremos estar presentes, para aterrizar finalmente en la identificación de valores concretos.
El segundo pilar, y probablemente el más importante, es la disciplina en el análisis de crédito. Somos muy selectivos: estudiamos cada compañía desde una perspectiva fundamental, ningún emisor entra en cartera sin haber sido analizado en profundidad y hacemos un seguimiento continuo de todas las posiciones. A ello se suman límites de concentración que contribuyen a una adecuada diversificación.
El tercer pilar es la gestión activa de la duración, siempre con una visión a medio plazo. Cada fondo tiene un perfil diferente, con estrategias de carácter casi monetario y otras con algo más de duración, como EDM Ahorro FI, y para gestionarla utilizamos tanto bonos como futuros sobre tipos de interés, una herramienta eficiente y flexible para gestionar la exposición.
Karina: La selección del emisor también nos pesa mucho. Tenemos que tener una convicción real en el emisor en el que invertimos. Esto implica a veces renunciar a algo de rentabilidad, porque no queremos asumir un riesgo que no entendemos o sobre el que no tenemos convicción. Por eso, en una cartera conservadora, ahora priorizamos la calidad y la liquidez frente a asumir más riesgo de crédito.
En definitiva, gestionamos pensando en un inversor conservador. Nuestro objetivo no es maximizar la rentabilidad a cualquier precio, sino preservar el capital, controlar los riesgos y generar retornos consistentes a lo largo del tiempo.
La gama de renta fija de EDM comprende nueve estrategias que incluyen sus fondos insignia EDM Ahorro FI y EDM Renta FI. El EDM Ahorro es un fondo de renta fija flexible que puede invertir tanto en deuda soberana como corporativa en función de la coyuntura de mercado. Dentro de la deuda corporativa, el fondo tiene margen para invertir en emisiones de distinta calificación crediticia con énfasis en grado de inversión. El EDM Renta invierte con un enfoque conservador en deuda pública y corporativa y mercado monetario, manteniendo siempre duraciones bajas.
La firma también ofrece estrategias centradas en el crédito, como el fondo EDM International- Credit Portfolio, además de una serie de vehículos que invierten en renta fija a vencimiento en diferentes horizontes de inversión, desde 18 meses hasta cinco años. La gama se complementa con el recientemente lanzado EDM- International Alterna Renta fija, que invierte con flexibilidad en todo el universo de la renta fija, incluyendo una asignación de hasta el 10% en CoCos y otro 10% en bonos convertibles.
Ali Dibadj, CEO de Janus Henderson, utilizó la apertura del Janus Henderson Investment Summit, la cita anual de la gestora con inversores y clientes que en septiembre de este año se celebró por primera vez en Roma, Italia, para reivindicar tres frentes en los que, a su juicio, la firma es más innovadora de lo que muchos creen: los ETF activos, los fondos tokenizados y la inteligencia artificial. Durante su exposición utilizó a la capital de Italia como metáfora de la propia compañía.
Dibadj pidió a los asistentes que exploraran la firma como lo harían con la ciudad italiana: «Me gustaría que piensen en Janus Henderson un poco como en Roma, en el sentido de que tenemos una base que comenzó hace 92 años y sobre la cual seguimos construyendo», sostuvo, y agregó: «Pueden conocernos por algo, pero piensen en conocernos también por otra cosa».
Según relató, la firma nació en 1934 con un único cliente en el Reino Unido, donde mantiene su sede, y desde entonces invirtió «en cosas en las que otros no invertían»: los primeros ferrocarriles británicos, la electrificación de Londres y las bombillas. 35 años más tarde comenzó a operar en Estados Unidos, donde apostó por los primeros ordenadores personales, los primeros cables de fibra óptica y, después, internet. «Cosas diferentes, nuevas e innovadoras», resumió.
Entre los diez primeros en ETF activos
«Somos muy innovadores en muchos sentidos», afirmó Dibadj. En fondos cotizados, sostuvo que Janus Henderson es uno de los diez principales proveedores de ETF activos del mundo y que se ubica entre los tres o cuatro primeros en ETF activos de renta fija.
El CEO enmarcó ese posicionamiento en el peso de la renta fija en el negocio, que ya representa el 30 % del total y, según explicó, sigue creciendo. Junto con los CLO y los productos titulizados, es un terreno en el que la firma ve oportunidades en un escenario de tasas y rendimientos persistentes. Dibadj describió además una estrategia de crecimiento orgánico e inorgánico que incluye los ETF, el análisis de las carteras de los clientes, la distribución de activos privados y los valores respaldados por activos, con el objetivo de encontrar «áreas diferenciadas» para clientes y asesores.
A su vez, destacó la posición de la gestora en fondos tokenizados: «Somos uno de los cinco principales proveedores de fondos tokenizados de todo el mundo. Apuesto a que no sabían eso de Janus Henderson». Y añadió: «Creemos que es un área del futuro en la que podemos ser líderes, y nos encantaría que sus clientes participen con nosotros».
Sobre la inteligencia artificial, Dibadj sostuvo que la firma se apoya mucho en ella, pero con un enfoque distinto del que, a su entender, predomina en el sector: «No solo para recortar costos, no solo para ganar productividad, no solo lo que todo el mundo está diciendo». La aplica, explicó, «para cumplir con ustedes», con foco «en el servicio al cliente» y «en un mejor rendimiento de las inversiones. Eso es lo que a ustedes les importa, y eso es lo que nos importa a nosotros».
Ubicó a la tecnología entre las «creencias centrales» de la compañía: «Creemos que la tecnología cambiará absolutamente todo y tenemos que estar preparados para eso, por ustedes y por sus clientes». Añadió que los clientes de los asistentes «les piden más» y quieren trabajar con sus equipos, y que la gestora debe apoyarlos en esa tarea, mientras sus propios costos, como los de toda la industria, siguen subiendo.
Una compañía privada, con más margen para invertir
Para financiar esas apuestas, explicó Dibadj, la firma decidió que «como empresa pública es más difícil hacerlo» y este año pasó a ser privada. «Sentimos algo menos de presión trimestral. Podemos invertir y volver a ser creativos, invertir con un retorno para ustedes y para sus clientes», afirmó. Su premisa, dijo, es simple: «Si cumplimos con nuestros clientes, todo estará bien».
El CEO sostuvo que Janus Henderson fue el gestor de activos de más rápido crecimiento en los últimos cuatro años, «más rápido que muchas de las otras grandes compañías», y lo atribuyó a los asistentes y a sus clientes. Agregó que la compañía pudo incorporar nuevas personas a los equipos y dar margen para invertir en las que ya están.
El marco: tres tendencias persistentes
Estas apuestas se apoyan, según Dibadj, en tendencias que la firma identificó «antes de que fueran obvias» y que seguirán vigentes «durante muchos años».
La primera son los realineamientos geopolíticos, de los que la firma habló hace casi cinco años: «No pasa un día sin que oigamos hablar de inestabilidad, de desglobalización, de cadenas de suministro que se rompen». La segunda son los cambios en los estilos de vida, con la IA, el envejecimiento, la atención de la salud y las formas de trabajo: «¿Con qué frecuencia la gente está en llamadas por Zoom, y cuánto lo estaba hace diez años?».
La tercera es el retorno del costo del capital, algo que, recordó, «hace cuatro o cinco años la gente no pensaba que iba a ocurrir». Implica más rendimiento y, por lo tanto, más renta fija, pero también selección: «Cuando no hay costo de capital, no hay diferenciación. Esa diferenciación -aseguró- llegará y ocurrirá a medida que las tasas y los rendimientos sean persistentes», con una brecha entre quienes tienen y quienes no tienen.
Al cierre de su exposición, Dibadj situó a la gestora en 500.000 millones de dólares en activos bajo gestión, con 64 estrategias que superan los 1.000 millones de dólares cada una, 2.000 empleados y 75 millones de clientes en el mundo. Unas 350 personas se dedican exclusivamente a buscar estrategias de inversión y otras 450 al servicio al cliente.
Para finalizar se refirió a la identidad de la firma y el símbolo «&«. «Es la parte del ‘juntos’. El ‘juntos’ son ustedes y nosotros. Así operamos, así pensamos». En esta línea, invitó a los asistentes a decir cómo puede mejorar la compañía, «porque se trata del &. Se trata de ustedes».
Ali Dibadj, CEO de Janus Henderson, utilizó la apertura del Janus Henderson Investment Summit, la cita anual de la gestora con inversores y clientes que en septiembre de este año se celebró por primera vez en Roma, Italia, para reivindicar tres frentes en los que, a su juicio, la firma es más innovadora de lo que muchos creen: los ETF activos, los fondos tokenizados y la inteligencia artificial. Durante su exposición utilizó a la capital de Italia como metáfora de la propia compañía.
Dibadj pidió a los asistentes que exploraran la firma como lo harían con la ciudad italiana: «Me gustaría que piensen en Janus Henderson un poco como en Roma, en el sentido de que tenemos una base que comenzó hace 92 años y sobre la cual seguimos construyendo», sostuvo, y agregó: «Pueden conocernos por algo, pero piensen en conocernos también por otra cosa».
Según relató, la firma nació en 1934 con un único cliente en el Reino Unido, donde mantiene su sede, y desde entonces invirtió «en cosas en las que otros no invertían»: los primeros ferrocarriles británicos, la electrificación de Londres y las bombillas. 35 años más tarde comenzó a operar en Estados Unidos, donde apostó por los primeros ordenadores personales, los primeros cables de fibra óptica y, después, internet. «Cosas diferentes, nuevas e innovadoras», resumió.
Entre los diez primeros en ETF activos
«Somos muy innovadores en muchos sentidos», afirmó Dibadj. En fondos cotizados, sostuvo que Janus Henderson es uno de los diez principales proveedores de ETF activos del mundo y que se ubica entre los tres o cuatro primeros en ETF activos de renta fija.
El CEO enmarcó ese posicionamiento en el peso de la renta fija en el negocio, que ya representa el 30 % del total y, según explicó, sigue creciendo. Junto con los CLO y los productos titulizados, es un terreno en el que la firma ve oportunidades en un escenario de tasas y rendimientos persistentes. Dibadj describió además una estrategia de crecimiento orgánico e inorgánico que incluye los ETF, el análisis de las carteras de los clientes, la distribución de activos privados y los valores respaldados por activos, con el objetivo de encontrar «áreas diferenciadas» para clientes y asesores.
A su vez, destacó la posición de la gestora en fondos tokenizados: «Somos uno de los cinco principales proveedores de fondos tokenizados de todo el mundo. Apuesto a que no sabían eso de Janus Henderson». Y añadió: «Creemos que es un área del futuro en la que podemos ser líderes, y nos encantaría que sus clientes participen con nosotros».
Sobre la inteligencia artificial, Dibadj sostuvo que la firma se apoya mucho en ella, pero con un enfoque distinto del que, a su entender, predomina en el sector: «No solo para recortar costos, no solo para ganar productividad, no solo lo que todo el mundo está diciendo». La aplica, explicó, «para cumplir con ustedes», con foco «en el servicio al cliente» y «en un mejor rendimiento de las inversiones. Eso es lo que a ustedes les importa, y eso es lo que nos importa a nosotros».
Ubicó a la tecnología entre las «creencias centrales» de la compañía: «Creemos que la tecnología cambiará absolutamente todo y tenemos que estar preparados para eso, por ustedes y por sus clientes». Añadió que los clientes de los asistentes «les piden más» y quieren trabajar con sus equipos, y que la gestora debe apoyarlos en esa tarea, mientras sus propios costos, como los de toda la industria, siguen subiendo.
Una compañía privada, con más margen para invertir
Para financiar esas apuestas, explicó Dibadj, la firma decidió que «como empresa pública es más difícil hacerlo» y este año pasó a ser privada. «Sentimos algo menos de presión trimestral. Podemos invertir y volver a ser creativos, invertir con un retorno para ustedes y para sus clientes», afirmó. Su premisa, dijo, es simple: «Si cumplimos con nuestros clientes, todo estará bien».
El CEO sostuvo que Janus Henderson fue el gestor de activos de más rápido crecimiento en los últimos cuatro años, «más rápido que muchas de las otras grandes compañías», y lo atribuyó a los asistentes y a sus clientes. Agregó que la compañía pudo incorporar nuevas personas a los equipos y dar margen para invertir en las que ya están.
El marco: tres tendencias persistentes
Estas apuestas se apoyan, según Dibadj, en tendencias que la firma identificó «antes de que fueran obvias» y que seguirán vigentes «durante muchos años».
La primera son los realineamientos geopolíticos, de los que la firma habló hace casi cinco años: «No pasa un día sin que oigamos hablar de inestabilidad, de desglobalización, de cadenas de suministro que se rompen». La segunda son los cambios en los estilos de vida, con la IA, el envejecimiento, la atención de la salud y las formas de trabajo: «¿Con qué frecuencia la gente está en llamadas por Zoom, y cuánto lo estaba hace diez años?».
La tercera es el retorno del costo del capital, algo que, recordó, «hace cuatro o cinco años la gente no pensaba que iba a ocurrir». Implica más rendimiento y, por lo tanto, más renta fija, pero también selección: «Cuando no hay costo de capital, no hay diferenciación. Esa diferenciación -aseguró- llegará y ocurrirá a medida que las tasas y los rendimientos sean persistentes», con una brecha entre quienes tienen y quienes no tienen.
Al cierre de su exposición, Dibadj situó a la gestora en 500.000 millones de dólares en activos bajo gestión, con 64 estrategias que superan los 1.000 millones de dólares cada una, 2.000 empleados y 75 millones de clientes en el mundo. Unas 350 personas se dedican exclusivamente a buscar estrategias de inversión y otras 450 al servicio al cliente.
Para finalizar se refirió a la identidad de la firma y el símbolo «&«. «Es la parte del ‘juntos’. El ‘juntos’ son ustedes y nosotros. Así operamos, así pensamos». En esta línea, invitó a los asistentes a decir cómo puede mejorar la compañía, «porque se trata del &. Se trata de ustedes».