Desde el próximo viernes 8 de septiembre hasta el sábado 28 de octubre se disputará en Francia la Copa Mundial de Rugby. El pistoletazo de salida será protagonizado por el equipo local, que se enfrentará con Nueva Zelanda en el partido inaugural.
Al igual que una cartera de inversiones de éxito, un equipo exitoso necesita una combinación diversa de talentos. Por ello, los inversores deben identificar las fortalezas de los fondos para determinar las posiciones de sus carteras.
El analista senior de Hargreaves Lansdown, Joseph Hill, ha elegido a los 15 gestores de fondos para conformar un equipo ganador:
“A dos semanas de la Copa del Mundo de Rugby, los mayores talentos del deporte se preparan para poner en práctica todo su entrenamiento y experiencia, con el objetivo de llegar a lo más alto. Un equipo de rugby exitoso requiere 15 personas en la cima de su juego, desempeñando un papel distinto, para alcanzar la gloria. No es exagerado ver la analogía con una cartera de inversiones exitosa. La diversificación es clave para la rentabilidad y para ganar un torneo. Se necesitan distintos jugadores que destaquen en diferentes momentos y en diferentes posiciones, algunos para lastrar la incertidumbre, otros para agregar riesgo e impulso. Al diversificarse en una variedad de clases de activos, sectores, estilos y geografías, puede ayudar a mantener su equilibrio en diferentes condiciones del mercado”, concluye Hill.
Formación, comunicación y automatismo son las claves para construir un buen plan de ahorro para la jubilación. Estas son las tres recetas que aconsejan Álvaro Monterde, director de Previsión Social de Howden R.S., y Cristina Peña, Key Account Manager en Compensa Capital Humano, del Grupo Howden, en el webinar «Principales errores al planificar el ahorro para la jubilación».
Ambos destacaron la falta de formación financiera que existe en España como una de las causas de los errores que se cometen a la hora de planificar los ingresos para el retiro. Entre los principales, Monterde señaló la sobrevaloración de la pensión pública, de los ahorros y de los riesgos financieros o la falta de estructuración del proceso de ahorro. “Vamos a vivir más de lo esperado”, señala el director.
Para argumentar estas afirmaciones, mostró un análisis de las dificultades que tendrá el Estado para mantener la cuantía actual de las pensiones en los próximos años, cuando se jubilen los babyboomers, dado que se incrementará mucho el número de jubilados en relación con los trabajadores en activo, “que son los que pagan las pensiones”. Al mismo tiempo, ha comentado los procesos psicológicos que provocan que nos cueste ahorrar, “especialmente cuando los beneficios van a ser a futuro”, y las dificultades que tenemos para analizar nuestras finanzas y decidir cuál es nuestra capacidad periódica de ahorro.
Porque la clave del éxito para conseguirlo es, según el experto, establecer unas pautas de ahorro mensuales, “hacerlo de forma automática”. Y lo que ha dejado claro de forma rotunda es que, aparte de ahorrar, es necesario invertir. Eso sí, ha aconsejado que las políticas de inversión de cada uno tengan en cuenta el horizonte temporal, es decir, que cada persona lo haga en productos de mayor o menor riesgo dependiendo de los años que le falten para la jubilación. “Lo que no se puede hacer es meterlo en un cajón, en una cuenta corriente, porque se lo come la inflación”, ha sentenciado.
Y, para colaborar en la buena planificación, subrayó el papel, cada vez más importante, que juegan las empresas, que «deben ayudar a sus empleados con otro elemento clave, la formación». En este sentido, el experto apuntó que «hay que contar a las personas que no van a tener una pensión de jubilación como las de ahora, hay que explicarles por qué tienen que asumir riesgos financieros”.
Junto a la formación, recomendó poner a disposición de los trabajadores instrumentos financieros colectivos, como planes de pensiones, planes de previsión social empresarial, retribución flexible a colectivos específicos, seguros de jubilación, que tendrán unas condiciones mejores que si estos los contratan individualmente.
Además, los expertos adjudicaron a las compañías la tercera de las claves del éxito, la comunicación. Han coincidido en que es necesaria la transparencia y la información a los empleados sobre la situación de los productos financieros de ahorro para la jubilación que les gestiona la empresa, como la evolución del producto, la liquidez, la fiscalidad, la política de inversión, etc.
Para ayudar a las organizaciones a poner en marcha todo lo anterior, Peña planteó distintas situaciones de empresas en relación con su oferta de previsión y explicó con ejemplos concretos las herramientas que les ofrece su compañía para gestionar mecanismos como planes de pensiones, retribución flexible o seguros de ahorro.
Unas herramientas que, según reclacó, «se adaptan a las necesidades de cada organización» y con las que, “de forma intuitiva fácil y ágil, los empleados pueden recibir asesoramiento y acceder a información personalizada y las empresas disponen de automatismos a nivel de gestión, documentación o repositorio, entre otras utilidades”. Como conclusión, apostilló que se trata de «instrumentos que nos ayudan también en la estrategia de retener el talento”.
Queda muy poco para que agosto llega a su fin y le demos la bienvenida al mes de septiembre, mes que para algunos es como el comienzo de un nuevo año, repleto de comienzos, nuevos propósitos y el retorno a la rutina. La segunda parte de la lista de libros sobre finanzas personales e inversión, elaborada por Mapfre, es una excelente opción para ahondar en conocimiento financiero antes de volver a la carga.
“El camino a la servidumbre”, de Friedich Hayek
Esta es una de las obras económicas más conocidas desde su publicación en 1944. Ha sido traducida a más de 20 idiomas. El Nobel de Economía argumenta que los avances de la planificación económica van unidos necesariamente a la pérdida de las libertades y al progreso del totalitarismo.
La rebelión de Atlas, de Ayn Rand
Es la obra de ficción más conocida de la filósofa Ayn Rand. En este libro, la autora plantea una realidad en la que la economía de Estados Unidos está en ruinas: las empresas cierran y resulta imposible encontrar alimentos básicos, por lo que la respuesta del Estado es aumentar cada vez más las regulaciones, el control de cualquier actividad y el colectivismo.
El inversor inteligente, de Benjamin Graham
Se trata de una de las obras más importantes escritas en el siglo XX. En ésta, Graham explica temas relacionados con inversión, cómo evitar errores de estrategia, al mismo tiempo que describe cómo desarrollar un plan racional para comprar acciones y aumentar su valor, siempre pensando en el largo plazo. El inversor obtiene sus beneficios con base en la disciplina y la investigación, mientras que el especulador, con apuestas a corto plazo, solo tiene en cuenta las tendencias del mercado.
Fundamentos del análisis económico, de Paul A. Samuelson
Esta obra se considera clave para el estudio de la economía al haber definido durante muchos años el modo de hacer teoría económica. En sus análisis matemáticos, destacan como temas centrales la dinamicidad y estabilidad de los sistemas económicos, la introducción de la teoría del comercio internacional, el análisis de los bienes públicos y la teoría del capital. Más tarde, en 1970, Samuelson recibió el Nobel de Economía.
Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, de John Maynard Keynes
Esta es la obra más importante del economista británico, publicada en 1936. En ella, Keynes explica la relación que tienen el empleo, la renta y los tipos de interés: argumenta que es la demanda agregada (el consumo y la inversión) la que determina el nivel de empleo de los recursos y, consecuentemente, la producción y la renta, frente a la opinión de los economistas clásicos, que confiaban en la tendencia del mercado a alcanzar por sí mismo el equilibrio con pleno empleo.
La Junta Directiva de GAM Holding AG ha anunciado que toma nota de los resultados provisionales de la oferta pública de adquisición de Liontrust Asset Management plc y de la expectativa de que la declaren fracasada el próximo 29 de agosto de 2023.
En esta situación, ha entablado conversaciones «constructivas y productivas» con representantes del grupo inversor Newgame, incluidos Rock Investment SAS, Newgame SA y Bruellan SA. Los debates y conversaciones se centrarán en un acuerdo de financiación puente a corto plazo que Rock ofreció el pasado 18 de agosto de 2023.
Por su parte, Newgame ha reconocido la necesidad de garantizar que GAM cuente con la financiación apropiada y adecuada para continuar funcionando.
Así, Newgame se embarcará en conversaciones inmediatas con los equipos de gestión de carteras de GAM para garantizar que comprendan plenamente el plan de negocio de Newgame y sus aspiraciones para que GAM tenga éxito. Además, Newgame reconoce que la gestora tiene como pilares a sus clientes y su confianza en la capacidad de GAM para ofrecer sus equipos de inversión, actividades de servicio al cliente y un futuro estable.
El Consejo de GAM reconoce la importancia de que los accionistas de GAM determinen un cambio en la composición del Consejo de GAM y espera recibir las propuestas de Newgame para una futura Asamblea General Extraordinaria.
Estas conversaciones «constructivas y productivas» están en curso y se espera que concluyan en breve. La Junta Directiva del GAM proporcionará una actualización tan pronto como haya avances. Asimismo, el Consejo de GAM agradece la paciencia de los accionistas, clientes y empleados durante este proceso y confía en que se pueda establecer de forma inmediata un camino claro a seguir.
David Jacob, presidentedeGAM HoldingAG, señala: «La junta directiva de GAM reconoce que la mayoría de nuestros accionistas no han encontrado convincente la oferta de Liontrust . Me complace que hayamos iniciado conversaciones constructivas y productivas con Newgame y que estas conversaciones continúen a buen ritmo».
En julio, la bolsa estadounidense mostró una fuerza destacable, al mantener el S&P 500 su trayectoria alcista, asegurando su quinto mes consecutivo en positivo y consiguiendo su mayor racha de ganancias mensuales desde agosto de 2021. Adicionalmente, el Dow Jones Industrial Average presenció su mayor alza en dos meses desde noviembre de 2022 y, en el mismo mes, batió un récord impresionante de trece sesiones consecutivas de ganancias diarias. Para no ser menos, también fue excelente el comportamiento del Nasdaq Composite, al registrar su quinto mes consecutivo de crecimiento y su mejor racha en cinco meses desde septiembre de 2020.
En conjunto, las ganancias de julio fueron la guinda del pastel de lo que ya está siendo un año fuerte para la renta variable. Esta rentabilidad sobresaliente estuvo respaldada por los alentadores datos económicos y la publicación de resultados de fuertes ganancias, solidificando más la confianza de los inversores.
El 26 de julio, la Reserva Federal anunció una subida de 25 puntos básicos al final de su reunión mensual, elevando los tpos de interés al rango de 5,25%- 5,5%. Esta subida lleva al índice de referencia en costes de financiación a su nivel más elevado en más de 22 años. Jerome Powell, presidente de la Fed, destacó que el banco central está buscando pruebas de que la inflación “va a estar baja de forma duradera” y de que tomará sus decisiones “reunión tras reunión, basándose en en la totalidad de datos disponibles”. Powell enfatizó que las condiciones económicas actuales probablemente requieran que la política monetaria sea más restrictiva durante más tiempo hasta que el Comité de Mercado Abierto (FOMC) tenga la confianza de que la inflación ha caído de forma sostenible hasta su objetivo del 2%. La siguiente reunión del FOMC se celebrará el 19 y el 20 de septiembre.
Las small caps ayudaron a guiar el rally durante el mes, con el índice Russell 2000 Value registrando su mejor racha de dos meses desde noviembre de 2022. Seguimos viendo abundantes oportunidades en acciones de pequeña y mediana capitalización, dada la convincente valoración del Russell 2000 Value, que cotiza actualmente a un PER de tan solo 10 a 12 veces. Esto contrasta fuertemente con la media del mercado, que cotiza cerca de un PER 20, lo que representa una de las mayores deltas que jamás hayamos presenciado.
El M&A fue impulsado por operaciones que experimentaron un progreso significativo para conseguir la luz verde del regulador. Microsoftvenció al intento de bloqueo por parte de la Comisión de Comercio Federal (FTC) de su adquisición del creador de videojuegos Activision por 73.000 millones de dólares, y la CMA de Reino Unido revirtió su actuación y está trabajando con Microsoft para encontrar una estructura de adquisición que satisfaga sus preocupaciones en torno a la competencia. El diferencial del precio de 95 dólares por acción ofrecido en el acuerdo se estrechó considerablemente y las empresas alargaron su acuerdo de fusión e incrementaron de forma efectiva el precio de venta al permitir a Activision pagar un dividendo de 0,99 dólares por acción antes del cierre de la operación. VMware y Broadcom aseguraron la aprobación por parte de la Comisión Europea y la aprobación provisional de la CMA de Reino Unido para su operación de 85.000 millones de dólares, aunque todavía necesitan la aprobación de EE.UU. y China. L3Harris Technologies consiguió el visto bueno de la FTC para adquirir el fabricante de motores espaciales Aerojet Rocketdyne por 58 dólares la acción (5.000 millones) y el acuerdo se cerró el 28 de julio. Nos anima ver que las empresas defienden con éxito los méritos de sus transacciones a pesar de las objeciones reguladoras.
En julio se vio la continuación del entorno risk-on y el mercado de bonos convertibles se movió al alza, llevando a los retornos en el año al terreno del doble dígito. El rally estuvo impulsado por algunos resultados de beneficios positivos junto con las expectativas de un soft landing en EE.UU., al moderarse la inflación. Los convertibles equilibrados lideraron las ganancias en el que fue otro mes positivo en términos generales. La rentabilidad del fondo estuvo en línea con el mercado global en el mes, con algunas de nuestras posiciones sensibles a la renta variable liderando las alzas en nuestra cartera. Todavía vemos oportunidades para una cartera de convertibles equilibrada. Aunque el mercado mantuvo su postura risk-on en julio, los inversores tienen razón al preocuparse por el regreso de algunos a sus máximos previos. Los convertibles ofrecen una forma ajustada al riesgo de participar en este mercado.
La emisión de nuevos convertibles se estancó este mes, porque muchas compañías se centraron en la publicación de resultados. Seguimos en camino para un año de emisiones mejor que 2022. Las emisiones de este año en general han sido atractivas, con cupones más elevados, primas más bajas y retornos más asimétricos que los disponibles en el mercado secundario. Hemos seguido viendo que las empresas recompran convertibles en una transacción que es acumulativa para las ganancias y positiva para el crédito.
Tribuna de Michael Gabelli, director general de Gabelli & Partners.
El potencial de la inteligencia artificial generativa está empezando a ser apreciado por las empresas estadounidenses. Más de un tercio de las compañías que integran el S&P 500 la mencionaron en las presentaciones de resultados del primer trimestre, y Bank of America prevé que casi un tercio incorporará algún tipo de IA a sus procesos de aquí a 2025. Optimización del diseño, análisis de riesgos, uso de materiales, mantenimiento predictivo y automatización son sólo algunos ejemplos. La potencia de cálculo de la IA para entrenar conjuntos se ha multiplicado por 300.000 en la última década, duplicándose aproximadamente cada tres meses, seis veces más que la progresión de la ley de Moore; un avance increíble.
Jefferies calcula que el consiguiente ahorro de costes podría oscilar entre el 21% y el 26%. Los trabajos menos cualificados y repetitivos que son fáciles de reproducir pueden ser los más expuestos a la disrupción de la IA. Esto ya está ocurriendo, por ejemplo, en almacenes, fábricas y establecimientos de comida rápida, que están recurriendo a los robots, la automatización y el autoservicio a un ritmo acelerado. Lo que muchos quizá no sepan es que la IA también está llegando a los empleos más cualificados y mejor pagados en áreas como las telecomunicaciones y los medios de comunicación, los mercados de capitales, los seguros y la banca, e incluso el software y las plataformas.
El interés por la IA recuerda al ambiente que se vivió a finales de los 90 con el boom de las puntocoms. En el año 2000, las empresas cotizaban a múltiplos de PER de miles de veces, o ni siquiera lo hacían, ya que a menudo seguían perdiendo dinero y, en algunos casos, no registraban ni facturación. Parece que se escucha un rumor similar sobre la IA y se producen las mismas subidas de determinados valores a medida que el mercado crea su propio impulso. La diferencia esta vez es que muchos valores influidos por la IA tienen flujos de caja mucho más sólidos, salvo contadas excepciones, no se acercan ni de lejos a las exorbitantes valoraciones de los valores predilectos de las puntocoms.
No obstante, el sector también se enfrenta a posibles vientos en contra, como una posible adopción de la IA más lenta de lo esperado por parte de las empresas. Las prometedoras mejoras de la productividad son estupendas, pero puede resultar difícil aplicarlas correctamente. Los propios empleados pueden oponerse a la adopción, especialmente si ven la IA como un sustituto y no como una mejora. Y ni siquiera hemos hablado de la posible regulación. Sin embargo, la IA generativa en todas sus configuraciones probablemente se integrará en la economía mucho más rápido que los avances tecnológicos del pasado, con un impacto sustancialmente mayor en el crecimiento, comparable a las Revoluciones Agrícola e Industrial. Una de las novedades es que en lugar de centrarse en la aplicación y difusión de conocimientos preexistentes, la IA más reciente tiene el potencial de conducir a la creación de nuevos conocimientos generados por máquinas en lugar de por humanos.
Por otro lado, no se pueden ignorar los riesgos para la seguridad. La cuestión principal se centra en el llamado «problema de alineación», es decir, cómo alinear los objetivos de la sociedad en general con los de la IA. Conseguir que la IA cumpla un objetivo de la forma prevista originalmente podría resultar difícil. Por ejemplo, AlphaZero de DeepMind se entrenó a sí misma para dominar el ajedrez sin que nunca le hayan enseñado las reglas del juego. Se podría argumentar que una IA suficientemente inteligente sería capaz de prever las consecuencias potencialmente desastrosas de sus acciones y corregir el rumbo antes de que sea demasiado tarde. Desgraciadamente, es una ilusión. Stephen Wolfram, informático, físico y empresario, ha afirmado que casi todos los sistemas complejos presentan lo que él denomina irreducibilidad computacional, es decir, que si se quiere predecir lo que hará el sistema en 10 pasos, el camino más rápido para llegar a la respuesta será dar los 10 pasos. Esto implica que una IA superinteligente no podrá predecir, ni siquiera en principio, lo que hará hasta que lo haya hecho. En marzo, el Future of Life Institute publicó una carta firmada por más de 1.000 personalidades, entre ellas Elon Musk y el cofundador de Apple Steve Wozniak, en la que abogaban por una pausa de seis meses en la investigación de la IA para disponer de más tiempo para desarrollar mejores protocolos de seguridad. Hasta la fecha, no se ha hecho nada.
No todo el mundo sale ganando en esta transformación, ya que el cambio disruptivo de la IA podría dejar obsoletas algunas de las tecnologías existentes, dejando en la cuneta a muchas de las empresas tecnológicas actuales. Además, según Bank of America, los riesgos derivados de la disrupción de las industrias se extienden también a la seguridad nacional. La privacidad podría erosionarse aún más, dando lugar a falsificaciones, riesgos de propaganda y suplantación de identidad. Para mitigar estos peligros será necesario supervisar los modelos de inteligencia artificial y regularlos.
Pese a los retos que tiene por delante, la realidad es que la IA ya está en marcha. Para los inversores, el reto consistirá en reconocer las oportunidades, tanto en las empresas que crean y suministran IA como en las que la adoptan de forma efectiva. La oportunidad no está exenta de riesgos, pero desde luego podría cambiar por completo el mundo en el que vivimos.
Tribuna elaborada por Linda Duessel, CFA, investigadora de renta variable en Federated Hermes.
El año 2023 puede ser recordado como aquél en el que finalmente comenzó la acción regulatoria en el mundo de las criptomonedas por parte de las autoridades globales. En Europa, la ley de Mercados de Criptoactivos, MiCA, ha dado una ventaja competitiva a la Unión Europea en las cripto. En EE.UU., la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) está avanzando en la elaboración de regulaciones más estrictas, como hemos visto con la resolución de regular las monedas digitales como valores y con las acciones legales posteriores contra importantes plataformas de compraventa de criptoactivos, como Binance y Coinbase.
Este movimiento no ha sido bien recibido por todo el mercado. Mientras que desde muchos sectores se ha celebrado la medida, ya que consideran que es beneficiosa para la estabilidad financiera y la protección del consumidor, los críticos creen que la SEC está intentando destruir las criptomonedas y proteger la industria de inversiones tradicionales. Los partidarios piensan que el mensaje general de las autoridades es el siguiente: los inversores deberían ser gradualmente apartados de los espacios no regulados del mundo de las criptomonedas sin privarlos de las eficiencias de los registros descentralizados, los contratos inteligentes y el resto de innovaciones que presenta este sector.
Hay más de una dimensión en este asunto y muchos detalles que se deben abordar para no confundirse. En el centro de la acción de ejecución de la SEC está su decisión de clasificar los activos criptográficos más importantes como valores. Esta es la primera complicación, ya que no existe una definición unánime de activo criptográfico. Sin embargo, implica que la SEC puede desplegar su papel como autoridad competente y aplicar la regulación existente.
Esto, a su vez, tiene dos derivadas: la primera, por supuesto, el reconocimiento de que Estados Unidos, hasta ahora, no ha impuesto ninguna regulación específica sobre criptomonedas; la segunda es que plantea la cuestión de si ha habido y cuáles han sido las violaciones de las regulaciones de la SEC. De dictaminar que no ha habido ninguna conducta incorrecta alegada, las empresas demandadas podrían simplemente ser instadas a registrarse y cumplir con las regulaciones de la SEC en adelante.
Desde una perspectiva legal, esta es una distinción muy importante, ya que marcaría la diferencia sobre si la SEC ha decidido ampliar su competencia y el alcance de aplicación de la ley existente, o si reclama una violación deliberada de los requisitos de registro. A partir de los cargos presentados por la SEC, se puede deducir que el regulador estadounidense se podría apalancar en este último punto, lo que significa que lo que se considera un valor bajo la jurisdicción de Estados Unidos no puede ser ofrecido en el país sin registro, y sin las obligaciones de transparencia y diligencia debidas que le acompañan.
Además, no se debe olvidar que, siguiendo una órden ejecutiva del presidente Joe Biden hace un año, se ha estado considerando una postura más restrictiva hacia la industria de las criptomonedas. En la UE, por su lado, MiCA presentó una regulación pionera de los activos digitales que creará seguridad jurídica, al aclarar las definiciones de los productos y servicios y los procesos técnicos subyacentes, de los cuales algunos definitivamente encontrarán su camino en las leyes de otras jurisdicciones.
La razón por la que la MiCA constituye una buena política de competencia no es porque atraiga a las empresas criptográficas en busca de los niveles más bajos de requisitos de protección del inversor. Al contrario, promueve el principio de «mismos servicios/actividades, mismos riesgos, mismas normas y misma supervisión» de la UE. Es decir, las empresas serias encontrarán la seguridad que necesitan para realizar inversiones significativas en la nueva tecnología. Es cierto que esta medida puede alienar a los miembros de la comunidad cripto que piensan que los tokens de utilidad, pago o seguridad están aquí para reemplazar lo que consideran un sistema financiero injusto y malvado. Sin embargo, sin regulación no hay protección para el cliente final.
De vuelta al marco de definición de activos criptográficos, MiCA está trazando líneas de demarcación entre tokens referenciados a activos, tokens de dinero electrónico y tokens de utilidad. El reciente debate sobre la categorización de activos tokenizados individuales en Estados Unidos muestra una falta de estandarización similar y que esta ausencia de estándares unánimes conduce a malentendidos tanto en la industria como en el lado del legislador. Según la legislación existente, la SEC tiene la opción de determinar si un activo tokenizado constituye un valor en función de si es descentralizado o no.
En mi opinión, esta distinción no es lo suficientemente exhaustiva por diversas razones. ¿Cuál es el grado de descentralización necesario para que un activo tokenizado no sea considerado un valor? ¿Cómo se mide esto y por quién? ¿Cómo se tienen en cuenta los diferentes mecanismos de consenso, la distribución de nodos u otros aspectos similares? Creo que la administración de Estados Unidos deberá introducir una regulación más específica y centrada en las criptomonedas para evitar disputas legales.
Tribuna de Dr. Alpay Soytürk, Chief Regulatory Officer de Spectrum Markets.
BlackRockInvestment Institute describe el nuevo régimen económico que va a ofrecer oportunidades de inversión «diferentes pero abundantes». En él, las persistentes limitaciones de la oferta obligarán a los principales bancos centrales a mantener una política restrictiva, lo que genera una mayor volatilidad macroeconómica y de los mercados. Sin embargo, en la firma encuentran oportunidades si «nos centramos en las clases de activos y aprovechamos las megafuerzas», es decir, cambios estructurales que pueden impulsar la rentabilidad ahora y en el futuro.
En opinión de la firma, las exposiciones amplias a las clases de activos ya no proporcionarán los rendimientos del pasado, pero hay oportunidades si son más minuciosos. En opinión de BlackRock, la clave para aprovechar las oportunidades de inversión estará en «identificar los catalizadores que potencian estas fuerzas y cómo interactúan entre sí». Y son, principalmente, cinco:
1.- La inteligencia artificial (IA): los semiconductores son componentes clave de las herramientas y modelos de IA, y el entusiasmo del mercado por el potencial de esta tecnología ha desencadenado un repunte del sector. «Es posible que fluya más capital hacia la producción de semiconductores, especialmente a medida que países como Estados Unidos ofrezcan incentivos para impulsar la producción nacional», aseguran desde la firma, que considera que se infravalora la importancia de los datos para la IA y los posibles ganadores.
En BlackRock inician la IA «como una visión de megafuerza» y creen que la granularidad «es una forma clave de expresar tales opiniones, ya que estas megafuerza no se corresponden fácilmente con los bloques tradicionales de construcción de carteras y pueden abarcar sectores y regiones diferentes».
2.- La fragmentación geopolítica: en BlackRock ven oportunidades de inversión a medida que Occidente persiga una mayor autosuficiencia en algunos ámbitos, como la tecnología y la energía. «Vemos un mundo en el que la seguridad nacional y la resiliencia priman sobre la eficiencia» aseguran, de tal manera que, sin un aumento significativo de la productividad impulsado por la tecnología, «es probable que el resultado sea un menor crecimiento y una mayor inflación».
Las políticas industriales y proteccionistas también podrían estimular la inversión en infraestructuras y robótica, según los expertos, y a medida que los bloques competidores se consoliden, los países multialineados crecerán en poder e influencia. Países como los Estados petroleros del Golfo, India, Brasil, Vietnam y México cuentan con valiosos recursos e insumos para la cadena de suministro, por lo que es probable que «se alinearán en función de los intereses nacionales, lo que reordenará aún más las cadenas de suministro y la política industrial».
Pero también puede aumentar el riesgo de que se produzcan enfrentamientos geopolíticos por tierra, el espacio o el ciberespacio, lo que desembocará, según la firma, en un impulso del crecimiento de las industrias de defensa, aeroespacial y de ciberseguridad. «Un incremento de la inversión en ámbitos como la tecnología, las energías limpias, las infraestructuras y la defensa podría crear oportunidades, aunque los costes económicos podrían aumentar a largo plazo, especialmente en los mercados emergentes», afirman. En BlackRock consideran que el crecimiento económico será «más volátil y más vulnerable a las perturbaciones», por lo que «los inversores tendrán que ser más cautos a la hora de centrarse en temas que puedan beneficiarse de estas tendencias».
3.- La transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono: la transición hacia una economía descarbonizada implicará una reasignación masiva de capital a medida que se reconfiguren los sistemas energéticos. Estos cambios, a juicio de BlackRock, son el resultado de catalizadores y obstáculos económicos en competencia -formados por la política, la tecnología y las preferencias de consumidores e inversores- que determinan cómo y cuándo se adoptará la tecnología baja en carbono.
Pero sus previsiones apuntan a que habrá puntos de inflexión «cuando los costes relativos de las tecnologías de bajas emisiones de carbono sean inferiores a los de las fuentes tradicionales y cuando las barreras a la adopción sean escasas». Estos puntos de inflexión llegarán en distintos momentos según las regiones y los sectores, «lo que dará lugar a una transición desigual y a varias velocidades: más rápidas en los mercados desarrollados que en los emergentes debido a los menores costes de capital, una mayor proporción de sectores más fáciles de descarbonizar y una demanda total de energía más estable».
El impacto en las carteras no sólo depende del momento y la magnitud de estos cambios, sino también del momento en que los mercados fijen su precio y en la firma ponen como ejemplo lo ocurrido con los vehículos eléctricos. «Vemos oportunidades en todo el sistema energético, con altas y bajas emisiones de carbono, para adelantarnos a los cambios antes que los mercados».
4.- Envejecimiento de la población: muchos mercados desarrollados y China se enfrentan a un descenso de la población en edad de trabajar en los próximos años y la población activa mundial crece a un ritmo más lento que desde la Segunda Guerra Mundial. En BlackRock apuntan que la reducción de la oferta de mano de obra limita la producción y el crecimiento de una economía «y deja menos trabajadores para mantener a una mayor población no activa, lo que repercutirá en el gasto y la deuda pública: los ingresos per cápita procedentes del impuesto sobre la renta disminuyen, mientras que aumenta el gasto en prestaciones relacionadas con la jubilación, como las pensiones y la asistencia sanitaria».
Esta situación, a juicio de la firma, podría llevar a un mayor endeudamiento público, en un momento en que la subida de los tipos de interés ya está incrementando la carga de la deuda, «por lo que el envejecimiento también podría ser inflacionista». De esta forma, hay oportunidades en la asistencia sanitaria, el sector inmobiliario, el ocio y las empresas con productos y servicios para mayores.
5.- El futuro de las finanzas: desde la crisis financiera de 2008 se ha producido un cambio en el sector financiero, en el que los bancos han ido perdiendo gradualmente su dominio en un contexto de nuevas normativas, tecnologías y competidores. «Consideramos que el shock bancario de este año es un catalizador que probablemente creará oportunidades para los prestamistas no bancarios», asumen en BlackRock, que recuerda que en 15 meses, cerca de un billón de dólares han abandonado los depósitos bancarios estadounidenses, es decir, el 6% del total.
Las razones que da la firma son claras: los fondos monetarios han sido más rápidos en ofrecer tipos de interés más altos durante las rápidas subidas de tipos; los cambios normativos han hecho que estos fondos compitan con los bancos y los pagos digitales permiten mover el efectivo en una fracción de segundo.
Ahora, ven algunos cambios clave como resultado: una mayor consolidación entre los bancos más pequeños, entidades que frenan los préstamos y más demanda de préstamos no bancarios y crédito privado «para llenar ese vacío», de tal forma, que «presenta oportunidades en los mercados privados, incluido el préstamo directo, o financiación negociada directamente entre un prestamista no bancario y un prestatario». Por lo tanto, la tendencia que ven los expertos es que cada vez más prestatarios recurran al crédito privado a medida que su coste sea relativamente mejor y dada la seguridad de ejecución y la asociación a largo plazo que pueden ofrecer los prestamistas privados.
«En general, los mercados privados son complejos, con un alto riesgo y volatilidad, y no son adecuados para todos los inversores. Así pues, creemos que la reciente revalorización del crédito privado nos brinda la oportunidad de ser ágiles con nuestra asignación estratégica», aseguran en la firma, aunque a largo plazo, ve riesgos para los bancos tradicionales. Por lo tanto, la regulación, el aumento de la concentración, la competencia por los depósitos y la desintermediación de los pagos pueden reconfigurar el futuro de la banca y las finanzas.
El valle entre las Montañas Rocosas de EE.UU. en el que se encuentra la ciudad conocida como Jackson Hole, en el estado de Wyoming, vuelve un año más a ser el epicentro mundial de las finanzas, con la celebración del 46º Simposio sobre Política Monetaria que organiza la Fed de Kansas City y que reúne a partir de mañana a los principales banqueros centrales del mundo. Los últimos años se han tomado los discursos emitidos en este foro como un termómetro de lo que puede quedar por venir en la recta final de año, y en esta ocasión no va a ser menos: el consenso augura un 90% de probabilidad de que la Fed ya haya tocado techo en su ciclo actual de subidas de tipos de interés, por lo que el mercado seguirá muy atentamente las palabras de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, que hablará el 25 de agosto por la tarde.
El mercado también ha empezado a descontar que el precio oficial del dinero en los EE.UU. se mantendrá entre el 5,25% y el 5,5% por algún tiempo, antes de que la Fed se decida a iniciar un nuevo ciclo de bajadas.” Mucho dependerá de la profundidad de una eventual recesión”, puntualiza Salvatore Bruno, director de inversiones de Generali Investments.
El lema del simposio de este año es “Cambios estructurales en la economía global”. A este respecto, el economista jefe de Julius Baer, David Kohl, cree que los bancos centrales se referirán con mayor probabilidad a “la creciente evidencia de que la economía parece estar en mejores condiciones de lo que ha estado en la última década para lidiar con tipos de interés más elevados”. En esta línea, Kohl espera que los participantes en el simposio arrojen luz sobre “cómo de permanente va a ser el alto nivel actual de los tipos de interés y cómo de reticentes van a ser la Fed y otros bancos centrales a recortar los tipos en el futuro si las tasas de inflación siguen cayendo”.
El economista jefe prevé un mensaje ambiguo de los bancos centrales, que éstos “mantengan todas las opciones abiertas” y dependan mucho de los datos para tomar sus decisiones. “Un compromiso previo del banco central sobre el rumbo futuro de su política podría ser engañoso para los mercados financieros y proporcionaría un incentivo para ignorar la incertidumbre en torno a la previsión actual de crecimiento e inflación”, sentencia.
Repercusiones para las clases de activo
La celebración del simposio anual llega en un momento en que las bolsas han empezado a corregir tras seis meses de inesperado buen comportamiento, con una temporada de resultados más sólida de lo inicialmente descontado por las casas de análisis. Desde Generali Investments, Salvatore Bruno advierte de que, a medio plazo, “el mayor riesgo es una revisión a la baja de los beneficios esperados, inducida por la desaceleración económica y el deterioro de las condiciones crediticias”.
“La reciente subida de tipos ha favorecido una recuperación de los sectores defensivos frente a los cíclicos y de los sectores de valor frente a los de crecimiento; se trata de dinámicas que podrían persistir si se mantuviera el reciente movimiento al alza de los tipos”, añade.
Markus Allenspach, responsable de análisis de renta fija de Julius Baer, observa que los rendimientos de la deuda estadounidense han tocado nuevos máximos, y que es el culmen de un ajuste al alza que ya dura varios meses y que supone la aceptación por parte del mercado de que la Fed tratará de mantener los tipos altos durante algún tiempo antes de empezar a recortarlos: “El mercado de renta fija ya ha descontado un escenario ‘higher for longer’”. Por tanto, la visión de Julius Baer es que “la mayor parte del ajuste de la curva ya se ha producido”, y consideran que los rendimientos reales y nominales son atractivos en los niveles actuales.
Álvaro Antón, Country Head de abrdn para Iberia, indica que la cotización actual de los bonos del Tesoro de EE.UU. está poniendo en precio que la Fed ponga punto final a su ciclo de subidas de tipos este verano y “que los tipos vuelvan a bajar gradualmente hasta el 3% en los próximos tres años”, aunque indica que “esta valoración del mercado refleja un compromiso entre dos estados del mundo distintos y, del mismo modo, excluyentes”.
Antón se refiere a que el entorno macro para los próximos meses puede decantarse por uno de estos dos escenarios: o bien una inflación elevada y un crecimiento robusto, lo que puede soportar unos tipos elevados durante un prolongado periodo de tiempo, o bien que “los desfases inherentes a la política monetaria han dado lugar a una falsa sensación de seguridad”.
El country head describe un escenario en el que “la economía se dará la vuelta, el miedo a la inflación dará paso a la preocupación por la desinflación, el desempleo aumentará y los bancos centrales responderán de la única forma que conocen: bajando los tipos de forma agresiva”. De hecho, indica que la visión de los expertos de abrdn asigna mayores probabilidades al segundo escenario, basándose en lecturas recientes de los indicadores macro de futuro.
La propuesta de la gestora para este entorno es aprovechar la oportunidad para “poder comprar activos defensivos relativamente baratos en lugar de activos cíclicos relativamente caros a medida que el ciclo se acerca a su inevitable conclusión”.
Después de tres crisis bancarias este año (la quiebra de Silicon Valley, el rescate de Credit Suisse y la compra de First Republic por el gigante JP Morgan tras su intervención), las amenazas que pesaban sobre el sector bancario parecían haberse difuminado, hasta este mes de agosto con la rebaja del rating de Moody’s a 10 bancos estadounidenses.
Con unos tipos altos y una resistente economía que benefician los márgenes de los bancos, el mercado se había calmado pero no tenía en cuenta que los tipos altos también podían influir negativamente: menos créditos, menos operaciones de M&A, crisis inmobiliaria. Inconvenientes que han lastrado el sector, que se ha visto obligado a depreciar sus activos.
¿Qué implicaciones puede tener en el sector la rebaja de la calificación crediticia de varios bancos de Estados Unidos? ¿Estamos ante un nueva crisis bancaria?
Para Franco Macchiavelli, responsable de análisis de Admirals España, este escenario podría favorecer a los grandes bancos, a la renta fija y a la implementación de la moneda digital del banco central (CBDC, por sus siglas en inglés).
Desde Admirals, se hablaba de que la crisis bancaria era un “zombie” que podría revivir ante cualquier nuevo catalizador, y parece que este escenario ha llegado.
Algunos inversores podrían opinar que la labor fundamental de las agencias de calificación es prevenir situaciones y no actuar con retraso tras los daños causados. Sin embargo, Macchiavelli opina que «si la situación de los bancos se contrae tras una crisis bancaria, resulta lógico ver rebajas de calificación, con los efectos que eso conlleva. La reacción de las agencias calificadoras, pese a poder resultar tardía según la opinión de muchos, genera efectos que contraen todavía más las condiciones de los bancos».
Desde la compañía opinan que se podría interpretar esto como un catalizador que reaviva la crisis bancaria de nuevo, con las huidas bancarias como protagonistas de la escena y el consecuente traspaso de capital a los grandes bancos que ostentan un mayor respaldo en términos generales.
«Hablaríamos de que la banca pequeña y mediana se vería afectada en gran manera, podríamos presenciar una migración de cuota de mercado muy importante a favor de la banca grande, sumado a las huidas que ya se llevaron a cabo ante los primeros signos de la crisis bancaria presenciada hace unos meses. El efecto añadido agrava las consecuencias del escenario, sumado al efecto pánico», señala el responsable.
Asimismo, Macchiavelli estima que la situación complicaría el escenario en renta variable, con especial hincapié en los índices con mayor ponderación bancaria, mientras que el mercado de renta fija volvería a ser protagonista en las rotaciones de cartera.
El responsable cree que los próximos resultados empresariales serán fundamentales como vara de medición, ya que una contracción mayor en diversas líneas de negocio, más el consecuente aumento en la exigencia de rentabilidad para emitir su deuda, dificultarían en gran manera el avance positivo de sus resultados y las consecuencias lógicas detrás de esto.
Desde Admirals opinan que «más allá de los posibles efectos a futuro y los próximos resultados empresariales que arrojen cifras esclarecedoras de la situación y efecto en la banca, consideramos que a corto plazo, el efecto de la rebaja en la calificación tan sólo podría reflejar una toma de beneficios en el mercado y ofrecer una corrección que coincide con la estacionalidad de agosto y septiembre en cuanto a caídas en el mercado».
«Con proyección a largo plazo, mediante el efecto acumulado de las huidas bancarias y las correspondientes cuotas de mercado ganadas por los bancos grandes, se podría facilitar la implementación de divisas digitales a través de los bancos centrales. Hablaríamos de un movimiento de ventaja en el camino a la implementación de las CBDC«, concluye Macchiavelli.