Mauricio López, socio y presidente de la firma, y Pablo Recio, socio y gerente general del multifamily office basado en Santiago
Cuando un puñado de ejecutivos de la industria financiera chilena estaban levantando el primer multifamily office de la plaza local, en 2007, tenían que explicar su modelo de arquitectura abierta ante las miradas escépticas de las casas de inversiones que preferían la exclusividad. Ahora, más de una década después, los socios de Addwise MFO son veteranos de una industria que ha ido cambiando y creciendo, en medio de las volatilidades, pasadas y presentes.
“En ese tiempo no existía el concepto de multifamily office en Chile”, recuerda Mauricio López, socio y presidente de la firma. Ellos tampoco lo usaban. En ese momento, no estaban al tanto de esta modalidad que existía en mercados como el estadounidense. No fue hasta un año después que se enteraron de sus pares del norte y empezaron a estudiar la experiencia internacional para apoyar las explicaciones.
El cambio vino con la crisis financiera de 2008, que López describe como un punto de inflexión, y se reforzó con la promulgación de la Ley Única de Fondos (LUF, para los amigos), que empezó a regir en 2014. Ahora, más de 100 compañías de este giro están registradas junto con ellos.
Los siete socios fundadores de Addwise siguen siendo su columna vertebral, atendiendo a inversionistas y sondeando inversiones, apoyados por equipos de middle y back office.
La firma tiene tres grandes pilares. Alrededor de un tercio del negocio está en el wealth management tradicional, donde compran acciones, fondos nacionales e internacionales y activos de private equity, entre otros. Otro tercio está en la arista de deuda privada, donde la firma se dedica a buscar buenos originadores, distribuyendo actualmente los productos de siete gestoras del segmento. Y finalmente, está el mundo inmobiliario, donde se enfocan en buscar oportunidades de renta, incluyendo una apuesta por EE.UU.
En entrevista con Funds Society, López y Pablo Recio, también socio y gerente general del multifamily office basado en Santiago, delinean los cambios que han visto en la industria, sus principales variables y lo que ven por delante.
Foto cedidaDe izquierda a derecha: Tobias Schafföner y Marcus Stollenwerk
Flossbach von Storch AG ha anunciado que refuerza su consejo de administración con dos nuevos nombramientos a partir del 1 de enero de 2024. Tras el nombramiento de Till Schmidt en octubre de 2023, la gestora ha comunicado la incorporación a este órgano de Tobias Schafföner y Marcus Stollenwerk a partir de enero de 2024, coincidiendo con la salida de Dirk von Velsen.
Tobias Schafföner (37), que también es socio de la gestora, se incorporó a Flossbach von Storch en 2012. Es responsable de la gestión de carteras multi-asset y de la gestión de activos digitales Flossbach von Storch ONE en Alemania. Marcus Stollenwerk (50), también socio, es responsable del área de gestión patrimonial de la gestora desde 2020. Anteriormente dirigió el área de gestión patrimonial de UBS en Alemania.
“Con la incorporación de Tobias Schafföner y Marcus Stollenwerk al consejo de administración pretendemos establecer una estructura de gestión sostenible y orientada al futuro. El crecimiento de los últimos años y la creciente complejidad también nos obligan a repartir las tareas entre más personas”, ha señalado Klaus Kühn, presidente del consejo de supervisión.
Dirk von Velsen, miembro de la Junta Directiva desde 2008, deja la empresa por decisión propia. «Han sido unos años magníficos, muy exitosos e intensos. Deseo a la empresa y a todos mis colegas lo mejor para el futuro», afirma von Velsen.
Por último Bert Flossbach, socio fundador, ha indicado: “Queremos agradecer a Dirk su enorme contribución al crecimiento y el éxito de nuestra empresa. Sin él, la empresa no estaría donde está hoy”.
Tras el éxito de la primera reunión celebrada en Viena, el 27 de noviembre arrancó la segunda Conferencia de los Estados Parte en el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPNW), en la sede de las Naciones Unidas de Nueva York. Durante esta segunda edición, Etica Funds reafirmó su compromiso con el desarme nuclear a través de una Declaración de Inversores (Investor Statement), firmada por más de 90 instituciones financieras internacionales que representan más de un billón de dólares en activos bajo gestión.
El año pasado, Etica Funds presentó una Declaración de los Inversores (Investor Statement) redactada junto con ICAN (Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares, Premio Nobel de la Paz en 2017). La Declaración incluye indicaciones específicas para los Estados Parte, en relación con los procedimientos prácticos para acabar con la financiación de la producción y el mantenimiento de los arsenales de armas nucleares.
Este año, con motivo de la segunda reunión, Etica Funds e ICAN han actualizado la Declaración, que aumenta el número de indicaciones para los Estados e incluye un compromiso específico para las instituciones financieras signatarias.
Este Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares es el primer acuerdo internacional que tiene como objetivo prohibir una amplia gama de actividades relacionadas con las armas nucleares, incluidos el uso, la amenaza de uso, el desarrollo, la posesión y el almacenamiento. También fomenta la asistencia a las víctimas de las armas nucleares y la limpieza de los entornos contaminados por armas nucleares. El Tratado fue adoptado por las Naciones Unidas en 2017 y entró en vigor el 22 de enero de 2021. En Nueva York, se reunieron los países que se han adherido al Tratado (hasta la fecha cuenta con 93 signatarios y 69 Estados.
Marco Carlizzi, presidente de Etica Funds, intervino en la Conferencia de los Estados Parte leyendo la versión actualizada de la Declaración de los inversores, redactada por Etica Funds junto con ICAN. La Declaración alienta a todos los países a unirse al Tratado e insta a los Estados Parte del mismo a solicitar que las sociedades estatales, incluyendo los bancos centrales y los fondos soberanos, apliquen plenamente la prohibición establecida por el TPNW sobre todas las formas de asistencia al armamento nuclear. Asimismo, se pide a los Estados Parte que garanticen que las obligaciones del Tratado se extiendan a los actores no estatales (incluido el sector privado) dentro de sus jurisdicciones.
Por último, para los inversores que suscriben la Declaración, se espera un compromiso específico de no financiar o invertir en sociedades que produzcan componentes clave para armas nucleares, priorizando la salud de las comunidades, el clima y las instituciones democráticas sobre los beneficios de la industria de armas nucleares.
Etica Funds solicitó un amplio apoyo de los gestores de activos y las sociedades financieras para que la Declaración señalase a las sociedades, los responsables políticos y otras partes interesadas las expectativas básicas de los inversores en relación con la entrada en vigor del Tratado.
“A la luz de los recientes eventos de guerra que están afectando cada vez a más países en el mundo, nuestra presencia en esta prestigiosa asamblea busca afirmar la importancia de que los inversores expresen claramente un NO rotundo a las armas nucleares, NO a la producción, distribución, posesión y uso de armas nucleares, promoviendo al mismo tiempo el compromiso con la asistencia a las víctimas y la restauración medioambiental. Los inversores y ahorradores pueden, mediante sus decisiones de inversión por un lado y la asignación de sus ahorros por otro, orientar y presionar a los gobiernos para que tomen decisiones más significativas sobre el tema de las armas nucleares; estamos en las Naciones Unidas para reafirmar este derecho”, ha destacado Marco Carlizzi, presidente de Etica Funds.
Por su parte, Luca Mattiazzi, director general de Etica Funds, ha añadido: “Para Etica Funds, el desarme representa una cuestión crucial que está profundamente arraigada en nuestra identidad. Nuestro compromiso no cambia según las necesidades del momento: en más de veinte años de historia, los fondos de Etica Funds nunca han invertido en sociedades involucradas en la producción, uso, mantenimiento, distribución o almacenamiento de armas controvertidas o de sus componentes clave (como minas antipersona, bombas de racimo y nucleares), ni tampoco en armas convencionales. El desarme nuclear es una condición esencial para garantizar la paz y la seguridad a nivel internacional”.
Según concluye Susi Snyder, coordinadora del programa de ICAN, “ICAN reconoce el liderazgo de Etica en promover esfuerzos para poner fin a las actividades relacionadas con las armas nucleares. Desde la entrada en vigor del tratado de prohibición nuclear, las empresas han comenzado a abandonar el negocio de las armas nucleares gracias a la presión ejercida por el sector financiero, que evita invertir en empresas asociadas con la producción perjudicial y moralmente reprobable de estas armas de destrucción masiva”.
Foto cedidaPie de foto de izquierda a derecha: Alfonso García Yubero, Director de Análisis y Estrategia en Santander Private Banking Gestión; Juan de Dios Sánchez-Roselly, Director de Inversiones Global de Santander Private Banking; José Mazoy, Director de Inversiones Global de Santander Asset Management, Jacobo Ortega, Director de Inversiones de Europa de Santander Asset Management.
Desde Santander Wealth Management & Insurance defienden que ha llegado el momento de extender el horizonte temporal de inversión. La firma, que aglutina el negocio de banca privada, gestión de activos y seguros del banco, ha presentado su outlook para 2024 con un mensaje claro: el ajuste de los tipos de interés ha terminado, por lo que hay que equilibrar de nuevo las carteras y mirar más allá de la renta fija a corto plazo.
Según ha explicado Alfonso García Yubero, director de Análisis y Estrategia en Santander Private Banking Gestión, vamos hacia una escenario con una moderación de la inflación, un menor crecimiento, pero sin caer en un recesión global, y bajadas de tipos que llegarán de forma paulatina. “La inflación ha sido el gran tema del año pasado y es cierto que aún queda cierta inflación pegajosa, pero todos los elementos de la inflación han mejorado sustancialmente. Nuestra previsión para 2024 es que se modere y nos acerquemos algo más al objetivo que se han marcado los bancos centrales”, ha señalado García.
En su opinión, esa moderación de la inflación coincidirá con el mantenimientos de los tipos de interés altos por parte de los bancos centrales y con el efecto que esas subidas han tenido en la economía global, un impacto que considera que aún no hemos visto. “Ni soft landing, ni hard landing, hablamos de longer landing, es decir, que se prolongará en el tiempo. El ciclo ha aguantado muy bien porque el punto de partida ha sido totalmente diferente al de la última gran recesión, en especial para los bancos. El mejor ejemplo fue lo ocurrido con los bancos locales norteamericanos en marzo, cuya quiebra no generó un contagio masivo. En este sentido, no esperamos una recesión global”, ha afirmado García.
El director de Análisis y Estrategia en Santander Private Banking Gestión afirma que hay diferencias sustanciales entre Estados Unidos y Europa en lo que respecta al comportamiento de la inflación y el ritmo que puedan llevar la Fed y el BCE, pero reconoce que el país que realmente ha llamado la atención ha sido Japón: “Es muy reseñable que ha logrado desterrar la inflación y esa trampa de liquidez en la que estaba metida, gracias en parte a la subida salarial. Todo ello se refleja en la bolsa y en una mayor capacidad de las empresas de generar valor para sus accionistas”, ha destacado.
Los expertos de la entidad saben que no se puede entender 2024 sin hacer una previsión de lo qué harán los bancos centrales y cuál será su política monetaria. En este sentido, considera que la mayoría de ellos, con la excepción de Japón y China, han llevado los tipos de interés a niveles muy restrictivos que deberían bastar para moderar las tensiones inflacionistas. “Este cambio en el sesgo de la política monetaria está siendo posible gracias a la confirmación de que están remitiendo las presiones inflacionistas”, indican.
José Mazoy, director de Inversiones Global de Santander Asset Management, ha resumido claramente lo ocurrido: el proceso inflacionario se ha acompañado por un proceso monetario restrictivo que ha requerido más tiempo. Al igual que la mayoría de las firmas de la industria, la entidad evita poner fecha de inicio a la baja de tipos -primero en EE.UU. y luego en Europa-, pero sí señala que antes del verano de 2024 será difícil ver alguna, a menos que se produzca un importante deterioro del entorno.
“Los bancos centrales han ido calibrando y telegrafiando las subidas y, tras una breve pausa, se dieron cuenta de que tenían que seguir siendo agresivos. A los clientes intentamos explicarles esto y también que hemos llegado a la cima, y que ahora toca tomar decisiones de inversión para un 2024 marcado por efectos clave a la baja: la inflación, los tipos y el crecimiento”, ha añadido Manzoy.
Implicaciones para la inversión
Con esta visión macro, desde Santander Wealth Management & Insurance consideran que ha llegado el momento de extender el horizonte temporal de la inversión y equilibrar las carteras con estrategias que complemente al activo estrella, la renta fija, y permita capturar las oportunidades de inversión de este longer landing. “Consideramos necesario combinar este posicionamiento con estrategias que permitan extender estos rendimientos durante un plazo mayor”, ha explicado Víctor Matarranz, responsable global de Santander Wealth Management & Insurance.
Según ha comentado Juan de Dios Sánchez-Roselly, director de Inversiones Global de Santander Private Banking, todo el mundo tiene claro que la oportunidad está en la renta fija a corto plazo, algo que se ha reflejado en los flujos este año.
En ese “extender el horizonte”, la entidad propone seis ideas que considera muy atractivas para 2024: extender los plazos para consolidar los altos tipos de interés; capturar primas de riesgo en bonos corporativos de calidad; maximizar la diversificación en carteras de renta fija; comprar opcionalidad en renta variable y buscar el soporte de la valoración; acceder a la creciente oportunidad de los mercados privados; y posicionar las carteras de cara a los nuevos paradigmas.
“Más allá de los bonos soberanos y los mercados monetarios, hay otros activos que cotizan a valoraciones razonables, con moderado riesgo crediticio y que representan oportunidades de inversión, como por ejemplo bonos corporativos con grado de inversión. Esto permite construir carteras de inversión equilibradas con un balance rentabilidad-riesgo diferencial respecto a los últimos años”, ha comentado Matarranz.
La entidad considera que es un excelente momento para construir carteras diversificadas, dados los elevados rendimientos disponibles tanto en activos sensibles a tipos de interés (deuda pública) como en activos sensibles al ciclo económico (bonos corporativos y renta variable). Para los inversores más sofisticados, Santander Wealth Management & Insurance resalta los mercados privados, que registran rentabilidades superiores a través de un creciente número de soluciones de inversión alternativas como private equity, infraestructuras, private debt o capital riesgo.
También aconseja tomar posiciones en temáticas de transición energética, digital y comercial, con el objetivo de generar retornos diferenciales en el largo plazo. Dentro de estas temáticas, cabe destacar áreas como el reto de la descarbonización, la inteligencia artificial generativa, así como el impulso a la productividad global y los nuevos flujos de inversión (friendshoring y nearshoring). Y, por último, destaca que la renta variable incrementa su atractivo en la medida que se despejen las dudas del ajuste cíclico de los beneficios.
Seth Meyer, gestor de carteras de bonos high yield en Janus Henderson Investors. Seth Meyer, gestor de carteras de bonos high yield en Janus Henderson Investors
“La principal pregunta que nos planteamos, como inversores en renta fija, es qué implica un periodo de tipos más altos por más tiempo (higher for longer)”, afirma Seth Meyer, gestor de la estrategia Multi Sector Income de Janus Henderson Investors. La estrategia celebra este año su décimo aniversario, siempre con los mismos miembros del equipo al frente: John Kirschner, John Lloyd y el propio Meyer. El gestor participó en una sesión temática dentro del evento Madrid Knowledge Exchange celebrado por Janus Henderson en septiembre, en la que declaró: “Pensamos que estamos en un ciclo diferente desde una perspectiva del consumo y del estado de los balances corporativos. Esto no significa que no vaya a terminar igual que ciclos anteriores o que no vayan a funcionar las previsiones, es simplemente una cuestión de tiempo”.
El gestor recuerda que la Fed llegó a incrementar la masa monetaria un 24% en 2020 y otro 12% en 2021 para estimular a la economía frente al covid, para después elevar los tipos de interés hasta el 5% en tiempo récord. Meyer afirma desconocer si el escenario más probable de aquí en adelante será el de un soft landing de la economía, pero reconoce que no es tan importante desde el punto de vista de la inversión: “Los rendimientos actuales sí que están compensando a los inversores en este momento, tanto si hay un soft landing o un hard landing”.
A pesar de estos comentarios, Meyer aclara que afinar el pronóstico macro será fundamental para tomar decisiones en los próximos meses: “Una de las maneras de hacer dinero en renta fija de aquí en adelante va a depender de la capacidad de los inversores para predecir qué banco central será el primero en mover ficha”. Meyer pone como ejemplo del reto que supone interpretar el entorno macro actual el impacto del envejecimiento de la población americana sobre el mercado laboral en un contexto de alta inflación e indicios de desaceleración económica: según la evidencia histórica el desempleo debería subir, pero eso no está sucediendo. Como el mercado laboral es un indicador atrasado, esto añade una dificultad añadida para pronosticar con fiabilidad una recesión.
El gestor explica que, después de acostumbrarnos a que los principales bancos actuasen de forma coordinada, la evolución de la inflación y el crecimiento en las distintas económicas los llevará por derroteros diferentes: “La política monetaria empezará a divergir”. Añade que, con muchas curvas de tipos invertidas en las principales economías, la actuación de los bancos centrales permitirá a los inversores explotar esas divergencias a su favor.
Por tanto, el gestor habla de tres puntos clave para invertir en renta fija en el futuro próximo: el rendimiento de la parte de la curva, los tipos reales y la reversión de las políticas aplicadas por los bancos centrales. Comenta en particular la parte de los rendimientos reales, que califica como “muy indulgentes” ahora mismo. “Cuando los rendimientos reales superan el 2% es históricamente el momento de mayor restricción, un momento de dolor para corporaciones y consumidores, en el que generalmente hemos visto una escalada del desempleo. Generalmente es un gran momento para pensar en comprar activos de mayor duración”, explica Meyer.
El gestor afirma sentirse alcista con su clase de activo y ve un entorno un poco más optimista para los bonos corporativos. Por ejemplo, explica que las condiciones de crédito no son tan extremas como parecen: sí, se ha ralentizado la concesión de crédito por el encarecimiento de los costes de financiación, pero afirma que “esto es lo normal” en un contexto en el que muchos bancos creen que la economía se va a desacelerar. Meyer explica que históricamente estos periodos han dado paso a una recesión; aunque afirma no saber si esta vez será diferente, se muestra pragmático: “Lo único que puedo afirmar es que todas las empresas estadounidenses o empresas de consumo en EE.UU. se han refinanciado, por lo que su necesidad de capital respecto a esta clase de periodos históricos es significativamente diferente”. En la misma línea, explica que pese a que el consumidor estadounidense se está quedando sin el dinero ahorrado durante la pandemia aún no está tan ahogado, dado que en el pasado ha podido financiarse a tipos bajos, por lo que el pago de cuotas aún supone una parte baja de su renta disponible.
¿Cómo filtrar todo el ruido hacia una estrategia de inversión multiactivo?
El equipo de Janus Henderson trata de realizar el análisis más comprensivo posible para encontrar y poner dentro de la cartera de su estrategia Multi Sector Income las mejores ideas de inversión para generar retornos totales positivos para sus clientes con una gestión del riesgo equilibrada y dinámica.
La cartera está compuesta típicamente por un 35% por bonos con grado de inversión y en un 65% por bonos con grado especulativo. El gestor aclara que ahora no están encontrando valor en el high yield, porque considera que los diferenciales no están reflejando claramente los riesgos que hay en el horizonte, pero que la estrategia tiene flexibilidad para invertir en otras áreas del mercado sin grado de inversión más allá de los bonos corporativos: hipotecas, CLOs, ABs o CNBs, para aportar diversificación. De hecho, afirma que está encontrando más oportunidades en el mercado de titulizaciones, como por ejemplo en CLOs triple A de Europa, que le ofrecen calidad alta, con rendimientos buenos y menor volatilidad.
Otro activo que le gusta son los MBS de agencia, un activo del que destaca su alta calidad, con rendimientos en torno al 5% y que permiten añadir algo de duración a la cartera. De hecho, ahora los MBS de agencia suponen un 30% de la cartera del fondo, el porcentaje más alto en la vida de la estrategia. “Somos selectores de activos y analistas bottom-up fundamentales”, recuerda Meyer.
La duración de la cartera se sitúa generalmente entre los tres y los cinco años. El gestor insiste en la importancia de tener exposición a la duración como un elemento fundamental para diversificar la cartera. “La idea de equilibrar el riesgo de tipos y el riesgo por diferenciales es realmente el sello distintivo de lo que hacemos”, concluye.
Pese a que el consenso apuesta en este momento por un “aterrizaje suave” a nivel macroeconómico para 2024, desde BNP Paribas AM rebajan el optimismo y consideran que “los riesgos se inclinan fácilmente hacia un crecimiento más bajo, un escenario que seguramente conduciría a menores TIR de la deuda y a caídas de la renta variable al no materializarse los beneficios esperados”, según apunta la gestora en sus perspectivas para 2024, tituladas “Nos adentramos en una nueva realidad”.
Esta nueva realidad hace referencia a que el año que viene podrían disiparselos factores que impulsaron la actividad económica en 2023: En Estados Unidos, el ahorro excedente no tardará en agotarse y la inversión corporativa disminuirá. Europa es más vulnerable al riesgo de recesión y se enfrenta a un escenario de estanflación, mientras que a China le está costando solucionar su crisis inmobiliaria, según el informe del equipo de analistas de la gestora.
La situación de la renta variable coincide además con unas valoraciones del mercado que “muestran una notable desconexión, con primas de deuda elevadas y primas de acciones bajas”.
“Así, combinando nuestra evaluación de fundamentales y de valoraciones de mercado o primas de riesgo, nuestra perspectiva principal de asignación de activos para 2024 es de duración larga en renta fija y de cautela en renta variable del universo desarrollado”, señala el texto.
Visión macroeconómica
Como elementos principales, la gestora indica que el endurecimiento de las condiciones financieras pesará sobre el crecimiento económico y el beneficio empresarial. Los gobiernos podrían dar marcha atrás al respaldo fiscal a medida que se concentran en reducir su endeudamiento. Y añade: “el principal riesgo es que el crecimiento se frene más de lo que anticipan los mercados”.
En el caso de Estados Unidos, los expertos de BNP Paribas AM no creen que la desaceleración acabe desembocando en una recesión. También anticipan que la inflación subyacente volverá a moderarse, aunque en un proceso lento hasta 2026. “En Estados Unidos todavía podría ser necesaria una recesión para devolver la inflación al objetivo de la Fed si esta se estabiliza en un nivel más elevado; las ganancias ‘fáciles’ de la normalización de las cadenas de suministro y del fin del turismo ‘de venganza’ podrían ya ser cosa del pasado. La desglobalización, la escasez de mano de obra y la inversión en la transición energética son factores inflacionarios”, indica el texto.
Y añade que las disrupciones sin precedentes experimentadas en los últimos cuatro años han dificultado especialmente la formulación de pronósticos económicos, por lo que la dependencia de los datos económicos que van llegando en cada momento no ha finalizado.
Otra región en la que muchos inversores no lograron predecir con acierto la trayectoria de crecimiento fue China, donde la reapertura flaqueó mucho antes de lo esperado. Con un respaldo gubernamental mucho más moderado, los hogares chinos no habían acumulado tanto ahorro, y el malestar en torno al mercado inmobiliario mermó la confianza de los consumidores y las empresas. También cabe esperar que las relaciones comerciales con Estados Unidos sigan siendo difíciles, con independencia de quién se convierta en el próximo presidente.
Europa es la región en la que los pronósticos negativos se cumplieron en su mayor parte, y donde el pesimismo podría estar aún justificado. Se ha enfrentado a una subida de los tipos de interés oficiales similar a la de Estados Unidos, y ha experimentado un mayor encarecimiento de la energía, pero sin mucho estímulo fiscal.
La eurozona podría sufrir una recesión leve este año, y según las estimaciones de la gestora, apenas crecerá en 2024. En este contexto, otra conmoción externa podría volcar fácilmente a la región en una recesión más profunda.
Por último, el panorama geopolítico se hace cada vez más complejo y retador, con evidentes tensiones desde Ucrania hasta Taiwán, y ahora Israel. “Aunque la geopolítica y el panorama electoral afectarán seguramente de manera considerable a los mercados en 2024, actualmente no es posible asignar probabilidades significativas a desenlaces potenciales”, concluye el resumen de la situación macro de BNP Paribas AM.
Asignación de activos
“Los fundamentales y las valoraciones son los dos principales motores de las perspectivas de asignación de activos, y teniendo en cuenta nuestro horizonte de inversión de 12 meses, ambos respaldan una postura de duración larga”, explica Maya Bhandari, directora global de multiactivos de la gestora.
El equipo considera que la economía estadounidense notará los efectos de las subidas de tipos de la Fed a lo largo de 2024 al no contar con la duplicación del déficit fiscal y el ahorro excedente, los dos factores principales que impulsaron el crecimiento en 2023.
“El consumo estadounidense debería disminuir y los indicadores adelantados sugieren que la inversión debería caer en un 10%. También vemos riesgos en una Europa que ya pasa apuros, donde los indicadores adelantados continúan empeorando, y las condiciones financieras y de crédito son mucho más restrictivas”.
Desde la gestora observan las valoraciones de los activos muy trastocadas: “las primas de riesgo de la renta fija se hallan en niveles que solo se han visto en contadas ocasiones en el último siglo, y son considerablemente más atractivas que las de la renta variable por primera vez desde 2009. Una de las ventajas de los bonos es que los inversores saben de antemano cuándo recibirán su dinero, y a las cotizaciones actuales, aseguran niveles atractivos de rentabilidad anualizada”.
Sin embargo, también reconocen que la brusca subida de las TIR de la deuda en 2023 conlleva externalidades negativas, un círculo vicioso en el que se intensifica el riesgo de menor crecimiento al crear un rápido endurecimiento de las condiciones financieras y elevar el riesgo de un accidente en el sistema financiero.
Posicionamiento
Para plasmar su perspectiva de duración larga, el equipo de la gestora defiende por tanto “posiciones que ofrecen TIR real a largo plazo, cuyo perfil de riesgo/rentabilidad parece especialmente atractivo. Así, mantenemos posiciones largas en bonos europeos con grado de inversión (sin cobertura), bonos de mercados emergentes denominados en moneda local y, en menor medida, títulos nominales estadounidenses”.
“La deuda local emergente representa nuestra posición más reciente, con la idea de sacar partido al fuerte retroceso experimentado por la deuda soberana durante el otoño de 2023. Estos bonos son una manera alternativa y diversificada de obtener duración larga en la cartera”, indica.
Asimismo, considera que la deuda emergente en divisa local también es más atractiva que las acciones de estas regiones, dado el panorama cada vez más opaco en China (sobre todo en cuanto a política monetaria), que tiene un impacto pronunciado sobre los índices de renta variable.
Los mismos riesgos fundamentales y temores de valoración subyacen en la cautela sobre la renta variable de cara a 2024, con la preocupación concentrada en este caso sobre todo en Europa.
Aunque Estados Unidos ha experimentado una ligera recesión de beneficios, los de las empresas europeas crecieron de manera firme durante el periodo pospandemia. “La expectativa es que los beneficios de las compañías europeas continuarán creciendo en el futuro próximo (a un ritmo del 5% al 9%). No obstante, en periodos de menor crecimiento como el que anticipamos, los beneficios han tendido a caer en una magnitud similar (hasta un 15%)”.
“A la luz de este panorama de beneficios menos favorable –concluye el informe-, las valoraciones de la renta variable europea nos parecen poco atractivas, no solo a nivel histórico en la región, sino también comparadas con la deuda soberana y el crédito con grado de inversión y high yield”.
Según los datos de Civislend, la plataforma de crowdlending especializada en el mercado inmobiliario en España, dos de cada 10 españoles (19,6%) se propone invertir en el mercado inmobiliario en 2024.
Muchos españoles se plantean fórmulas de ahorro, planes financieros personales, gastos mensuales… En este contexto, uno de los puntos más habituales a considerar es cómo invertir los ahorros para generar beneficios.
Y es que según los datos de Civislend el 89% de los españoles ven en el mercado inmobiliario la mejor opción para invertir hoy en día. Destaca esta preferencia por encima de otras alternativas como la bolsa, criptomonedas y otras inversiones.
Así, dos de cada cinco españoles reconoce tener algún sistema de alertas en portales inmobiliarios para buscar viviendas que poder comprar. Sin embargo apenas el 4% se plantearía seriamente a día de hoy comprar una vivienda, en los próximos meses, por su situación financiera personal y la incertidumbre económica.
La dificultad actual del acceso al crédito y de una hipoteca obstaculiza a la mayoría de los españoles el objetivo de comprar una vivienda. Y es que el 92% reconoce que no está en situación económica buena para poder comprar una vivienda con el objetivo de rentabilizarla en forma de alquiler.
Además el 43% de los españoles reconoce dificultades para llevar una correcta gestión en el día a día del alquiler y para poder tener la garantía de poder explotar la vivienda: encontrar inquilino, gestionar las necesidades de la vivienda, el pago de los diferentes impuestos o posibles impagos, son algunos de los problemas que encuentran la mayoría de los interesados en invertir en el mercado inmobiliario.
En este contexto, el crowdlending ha surgido como la fórmula para democratizar el acceso a las inversiones inmobiliarias ya que permite invertir en proyectos inmobiliarios desde 250€ ofreciendo rentabilidades medias entre el 9% y el 11% a 12-18 meses.
Iñigo Torroba, CEO de Civislend, explica que «2023 ha sido el año de la consolidación del crowdlending en España. Las cifras revelan un crecimiento no sólo en el número de proyectos sino también de inversores. Llama la atención especialmente que el 59% de los primeros inversores repiten en nuevos proyectos de crowdlending».
Civislend ha experimentado un crecimiento del 300% respecto al año pasado lo que revela que se ha convertido en una opción fiable para los ahorradores de todo tipo. Desde grandes inversores a inversores más pequeños, ven en los proyectos que se presentan cada mes una fórmula de inversión que ofrece garantía y rentabilidad a partes iguales sin la necesidad de adquirir el inmueble y tener que gestionarlo.
A pesar de la difícil situación económica actual, el mercado inmobiliario continúa creciendo en España gracias a que está considerado un valor refugio en tiempo de crisis. Civislend cuenta con un equipo de analistas expertos en inmobiliaria que se encargan de validar cada proyecto así como de solicitar las garantías mínimas que luego ofrecerá a sus inversores. Sólo así se ha conseguido en 3 años tener ningún caso de devolución de la inversión.
«El crowdlending permite acceder a inversiones inmobiliarias con la libertad de no tener que gestionar nada de la vivienda en la que se participa. Desde Civislend, nos encargamos de analizar el riesgo de cada proyecto y proponemos sólo aquellos que ofrecen una rentabilidad con un riesgo mínimo. Se puede invertir desde 250€ y así poder seguir invirtiendo en nuevos proyectos que seguimos publicando cada mes», explica el CEO de Civislend.
Desde la plataforma de inversión inmobiliaria prevén que durante 2024 las transacciones a través de la fórmula de crowdlending experimenten un crecimiento superior al 60% respecto a 2023 empujado por el retorno de las inversiones realizadas, la tasa de reinversión y el crecimiento del interés de los españoles por el mercado inmobiliario
Foto cedidaHarold Correa, fundador y CEO de Íkualo
Íkualo, primer centro financiero para inmigrantes residentes en Europa, ha anunciado su llegada y planes de negocio para España, país desde el que iniciará operaciones en noviembre y desde el que comenzará su expansión internacional por el continente europeo.
El neobanco, que cuenta con la licencia de entidad de dinero electrónico europea, permitirá a sus usuarios abrir una cuenta bancaria online solo con el pasaporte en 7 minutos, así como disponer de una tarjeta en formato físico.
Según datos de la propia compañía, en Europa hay actualmente más de 23 millones de inmigrantes que no pueden pagar con tarjeta debido a su estado migratorio y se estima que para el año 2030 habrá cerca de 53 millones de personas en esta situación de exclusión financiera.
Diferentes productos financieros
Los requisitos para abrirse una cuenta con Íkualo son tres: residir en Europa, tener el pasaporte en vigor y pasar un proceso de verificación de identidad (KYC – “Know your client”). Una vez dispongan de su cuenta bancaria, los clientes de Íkualo podrán, además de contar con una tarjeta de débito, acceder a diferentes soluciones y productos financieros como: microcréditos, transferencias de dinero internacionales, pagos de facturas desde Europa, seguros de repatriación, recargas de móviles prepago desde Europa, compra de productos de supermercado desde Europa con entrega en una hora en su país de origen y créditos hipotecarios para la compra de una vivienda en su país de origen.
Persiguen abrir 50.000 cuentas en su primer año en España
En su primer año de operación en España, esperan poder abrir más de 50.000 cuentas bancarias y ayudar a personas inmigrantes a realizar más de 35.000 envíos de dinero y 45.000 pagos de servicios de agua, luz, teléfono, gas… Además, desde la compañía prevén conceder alrededor de 30.000 microcréditos y 35.000 seguros de repatriación.
España será el mercado estratégico desde donde iniciarán su expansión por Europa. En este sentido, la firma espera poder empezar a operar próximamente en los mercados de Reino Unido, Francia, Portugal, Italia, Alemania y Holanda.
37.000 usuarios en lista de espera
Si bien algunas fintech se presentan como alternativas bancarias para inmigrantes, Íkualo ha trabajado para construir un completo centro financiero con soluciones y recursos ampliados para inmigrantes residentes en Europa, lo que diferencia los servicios de esta superApp financiera con los de cualquier otra.
La idea de crear Íkualo, que ya cuenta con 37.000 usuarios en lista de espera para poder abrir su cuenta bancaria, surge de la propia experiencia de su fundador, Harold Correa, y de una importante vocación por ayudar a las personas que se enfrentan a la exclusión financiera debido únicamente a su estado migratorio, sin otro objetivo que promover la inclusión y el acceso a servicios y productos financieros diseñados de forma específica para cubrir las necesidades de la creciente población migrante.
De esta forma y en palabras de Harold Correa, fundador y CEO de Íkualo, “después de trabajar en 7 países de Europa me encontré que el 98% de los inmigrantes a los que visitaba no tenían una cuenta bancaria en este continente, dado que los bancos no les permitían abrir una cuenta con su pasaporte. Una población sin acceso a la banca es una población con posibilidades limitadas. Recorrimos 62 bancos hasta obtener una licencia que nos permitiese realizar la apertura de cuentas a los clientes con solo el pasaporte, sin importar su estatus migratorio. A partir de ahí, nuestros esfuerzos se centraron en construir el primer centro financiero para inmigrantes en Europa”.
Foto cedidaA la izquierda, Rosa Duce, Chief Investment Officer de Deutsche Bank en España y a la derecha, Alejandro Vidal, responsable del equipo de Investment Managers de Deutsche Bank España.
Deutsche Bank tiene claro que el año que viene estará marcado por la búsqueda del crecimiento, lo que condicionará las políticas de los bancos centrales y, por lo tanto, de los inversores. El escenario central que plantea Rosa Duce, Chief Investment Officer de Deutsche Bank en España, es de cifras de menor crecimiento económico, que no llegará al 1% ni en Estados Unidos ni en la zona euro.
A pesar de este leve crecimiento económico, Duce espera que la inflación se mantenga firme debido a una serie de factores, como la continua rigidez de los mercados laborales, por lo que los tipos de interés «se mantendrán altos a ambos lados del Atlántico y los bancos centrales iniciarían sus ciclos de recortes a lo largo de 2024”. De este modo, prevé una inflación todavía del 2,9% en 2024 en la zona euro. En Estados Unidos, según las previsiones, la inflación se situará en el 2,8% (media anual) el próximo año, debido a una menor actividad y a un debilitamiento del mercado laboral.
Como resultado de esta combinación de débil crecimiento económico y de inflación por encima de los objetivos de los bancos centrales, las bajadas de los tipos de interés podrían llegar ya en la segunda mitad del año que viene, aunque en una cuantía inferior a la que espera el consenso del mercado: según Duce, tanto la Reserva Federal como el BCE bajarían los tipos de interés hasta en 75 puntos básicos a lo largo de tres reuniones.
Eso sí, estas bajadas de tipos estarán condicionadas por la velocidad del enfriamiento económico y la desinflación. De tal manera que, si la economía sigue resistiendo, los bancos centrales mantendrán los tipos, y viceversa. Y, si hay repuntes inflacionistas inesperados, las bajada de tipos también se harán esperar. Una fuerte desinflación provocada por una recesión económica obligaría a una relajación monetaria más agresiva, pero este escenario es poco probable, según Duce, debido a que todo apunta a un aterrizaje suave de la economía mundial.
China será uno de los factores clave en ese crecimiento. En Deutsche Bank calculan que el PIB chino crecerá el 4,7% en 2024, y que los estímulos que está implantando el gobierno se dejarán notar en la segunda mitad del año.
Además de la actividad de los bancos centrales, los mercados también pondrán el foco en los múltiples procesos electorales previstos para el año que viene: «la mitad de la población mundial está convocada a las urnas en 2024», señala Duce. Las presidenciales en Estados Unidos marcarán la agenda después del verano, con una campaña, según la estratega, que estará muy marcada por la política fiscal. También estará en el foco el conflicto comercial entre Estados Unidos y China, así como la Inteligencia Artificial, que «poco a poco va a ir calando en la economía, de tal forma, que ganará en competitividad», asegura Duce.
Distribución de activos
Alejandro Vidal, responsable del equipo de Investment Managers de Deutsche Bank España, reconoció que la renta fija será el activo a tener en cuenta en las carteras el año que viene. Considera que la mejora prevista de las condiciones crediticias a finales de 2024 beneficiará al crédito investment grade en dólares, mientras que el entorno económico benigno favorecerá al crédito investment grade denominado en euros. Aunque los niveles de rentabilidad seguirán siendo elevados en los bonos high yield en dólares, «los posibles problemas de refinanciación de los emisores de menor calificación reducirán su atractivo en 2024», puntualiza. Asimismo, espera un estrechamiento de los diferenciales en los bonos soberanos y corporativos emergentes.
En renta variable, Vidal ve probable que las bolsas sigan muy influidas por la evolución de la renta fija. En general, a largo plazo, la caída de los rendimientos de los bonos debería ser favorable, en particular para las empresas de pequeña capitalización, afectadas por el aumento de los costes de financiación. Los valores sustitutivos de los bonos, como las utilities, también deberían obtener mejores resultados, aunque probablemente, habrá que esperar a que los bancos centrales den más señales de que iniciarán el ciclo de rebajas de tipos.
“En términos de rentabilidad, la renta fija será un activo muy interesante en 2024 y en renta variable la atención seguirá centrada en las perspectivas de beneficios empresariales, que podrían aumentar en términos anuales en los próximos trimestres y, por lo tanto, a lo largo del próximo año”, explica Vidal.
Eso sí, Vidal puntualiza que habrá volatilidad el año que viene, tanto en la renta fija como en la renta variable, derivada de la incertidumbre relacionada con la intensidad de la desaceleración de la economía mundial, ya que este factor condicionará las bajadas de los tipos de interés. El experto recuerda que los mercados se mueven ahora, igual que en los últimos años, por las decisiones de los bancos centrales.
En divisas, el experto ve estabilidad en el cambio del dólar, lo que es positivo para los mercados emergentes. Frente al euro, espera un cambio en 1,1 a finales de 2024. Asimismo, a medida que los bancos centrales pasen de las subidas de tipos a los recortes, el oro debería beneficiarse en el mercado de materias primas. Igualmente, respecto a los precios del petróleo, se espera que los miembros de la OPEP continúen con sus recortes de producción a corto plazo y es probable que los precios suban modestamente, si bien los riesgos geopolíticos podrían desencadenar otros movimientos. sus previsiones para el oro negro apunta a un precio del barril en el entrono de los 88-90 dólares.
España
Respecto a España, Deutsche Bank prevé que la economía española cerrará 2023 con un crecimiento del 2,5%, si bien este aumento del PIB en España se ralentizará el año próximo y aumentará un 1,4% en 2024. No obstante, la economía española se comportaría mejor que el conjunto de la zona euro, donde el endurecimiento de las condiciones financieras está pesando sobre la actividad. En particular sobre la construcción y la inversión.
Respecto al mercado español, Vidal espera que la bolsa se comporte en línea con el resto de mercados europeos. Su evolución dependerá de lo que haga la banca y Vidal cree que el contexto beneficia al sector, debido a las perspectivas de bajadas de tipos y a que se evitará una recesión económica profunda. «Nuestros sectores favoritos para Europa son el sector financiero, el industrial, la energía y el consumo y España cuenta con ejemplos de estos sectores», asegura.
Claves de inversión
Las claves para invertir de Deutsche Bank en 2024 se resumen en 12 puntos.
1.-(Geo)política – Juegos de poder. Los acontecimientos políticos internos influyen cada vez más en las agendas de la política exterior, y 2024 será el año electoral más importante de la historia.
2.- Economía – La inversión crea competitividad. En 2024 se espera un crecimiento moderado de las economías industrializadas. El reto a largo plazo sigue siendo la inversión para mejorar la competitividad económica y luchar contra el cambio climático.
3.- Inflación – Primera etapa superada. La inflación se está moderando, pero se mantendrá por encima de los objetivos de los bancos centrales en 2024. Llevará tiempo ganar esta batalla.
4.- Bonos – Los tipos reales importan. El aumento de los rendimientos ha vuelto a situar a los bonos en el centro de atención de los inversores y los bonos Investment Grade podrían ser la estrella. Se prefieren los bonos corporativos a los bonos del Estado debido a la recuperación de la rentabilidad y a los sólidos fundamentales.
5.- Divisas – Cuidado con lo que deseas. Probablemente no sea un gran año para los movimientos de las divisas, pero las razones subyacentes de su fortaleza seguirán siendo importantes: no siempre es beneficioso.
6.- Acciones – El crecimiento tiene un precio. Se espera un sólido crecimiento de los beneficios en todo el mundo en 2024. Sin embargo, las expectativas de tipos más altos durante más tiempo pueden frenar la expansión de las valoraciones.
7.- Sectores – Apostar por la tecnología. Los valores estadounidenses en crecimiento siguen siendo probablemente la mejor opción a largo plazo. Los valores financieros europeos y japoneses también podrían ser atractivos, así como los de consumo discrecional, industriales y energéticos.
8.- Materias primas – Las relaciones comerciales importan. Es probable que los precios del petróleo suban, a pesar de un crecimiento económico moderado. El impacto de la oferta y la demanda es más evidente en los metales industriales.
9.- Alternativos – Valor respaldado por los activos. Todavía hay muchas razones para que nos gusten los valores alternativos, que también pueden ser una buena fuente de diversificación de la cartera. Las infraestructuras tienen muchos méritos.
10.- ESG – Estamos juntos en esto. La inversión ESG se ha generalizado, con implicaciones para el rendimiento. La transición energética puede marcar el camino hacia la inversión en la economía sostenible.
11.- Riesgos – El riesgo de reducir los riesgos. Las medidas para crear estabilidad pueden crear nuevos riesgos. Los tipos siguen en nuestro radar.
12.- Cartera – Optimismo equilibrado. La atención a largo plazo debe centrarse en el crecimiento. Reconsiderar los bonos, vigilar los riesgos de la renta variable y diversificar siempre.
Desde Mirabaud Asset Management convocan a un webinar para inversores profesionales que se llevará a cabo virtualmente el día 12 de diciembre a las 11:00 horas CET (duración 45 minutos).
Nicolas Crémieux, Head of Convertibles, presentará las perspectivas de la gestora sobre esta clase de activo y hará un repaso del fondo Mirabaud Sustainable Convertibles Global, en un encuentro moderado por Elena Villalba, directora general Iberia y Latinoamérica.