Robeco y Gravis han anunciado el lanzamiento de su nuevo fondo Digital Infrastructure Income, el primer ejemplo de colaboración entre estas dos empresas del grupo ORIX. Este nuevo vehículo invertirá en las mejores empresas de su categoría que cotizan en bolsa y son propietarias de infraestructuras digitales. El fondo se centrará en el crecimiento y los ingresos, así como en ofrecer características estables de protección frente a la inflación.
El fondo Robeco Gravis Digital Infrastructure Income es un subfondo de Robeco Capital Growth Funds sicav y está clasificado conforme al artículo 8 del Reglamento sobre Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR). El fondo estará gestionado por un equipo de Gravis ubicado en Londres. Asimismo, el fondo se ajusta a la Política de buen gobierno de Robeco, que incluye la Política de engagement de Robeco, la Política de delegación de voto de Robeco y la Política de exclusión de Robeco.
La estrategia Digital Infrastructure Income, creada en 2021, es una de las pocas del mundo que invierte en los facilitadores de la economía digital. El nuevo fondo ofrece una cartera de valores diversificada en empresas propietarias de activos de infraestructura física esenciales para la economía digital. Se trata de centros de datos, torres de telecomunicaciones, empresas de cable de fibra óptica, centros de distribución de comercio electrónico y almacenes logísticos de apoyo al comercio electrónico. Todas las empresas cotizan en bolsa y se encuentran en países desarrollados, con una combinación atractiva de ingresos y rentabilidad orientada al crecimiento.
«Estamos entusiasmados con esta colaboración entre dos empresas del grupo ORIX. Con ello proseguimos nuestra labor de descubrir nuevas oportunidades para los inversores y ofrecemos a nuestros clientes la posibilidad de aprovechar las atractivas características de protección frente a la inflación de este fondo. Este tipo de inversión puede resistir o incluso prosperar en un contexto de inflación elevada al ajustar las rentas para contrarrestar el aumento de los precios», ha señalado Ivo Frielink, miembro del Comité Ejecutivo y jefe de Desarrollo Estratégico de Productos y Negocio de Robeco.
Por su parte, Phil Kent, CEO de Gravis Capital Management, ha añadido: “La estrategia Digital Infrastructure Income es un excelente ejemplo de la fortaleza de Gravis; somos pioneros en nuevos sectores, con productos innovadores que responden a las necesidades de los inversores. Nos sentimos muy satisfechos de haber podido trabajar con Robeco en este proyecto, aprovechando su vasta experiencia en productos y distribución globales para ofrecer este nuevo fondo a los clientes europeos”.
Con este lanzmaiento, Robeco y Gravis han unido fuerzas para beneficiarse mutuamente de sus fortalezas. Gravis es una gestora de fondos boutique con sede en el Reino Unido, que se especializa en activos reales como infraestructuras e inmobiliario. Junto con la presencia de distribución mundial de Robeco y su conocimiento sobre la creación y estructuración de entidades luxemburguesas, ambas empresas ofrecen ahora a sus clientes una oportunidad de inversión global con un horizonte a largo plazo y aspiran a proporcionar flujos de caja estables y predecibles.
Nueva semana con los bancos centrales acaparando la atención de los inversores. El primer protagonista ha sido el Banco de Japón (BoJ), que ayer decidió subir tipos por primera vez en 17 años, finalizando la era de tipos oficiales negativos en la que se sumergió hace ocho. Le seguirá la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), que entre hoy y mañana celebra su reunión de marzo marcada por la presentación de sus proyecciones económicas. La semana la cerrará la reunión del Banco de Inglaterra (BoE), donde no espera ningún cambio ya que el mercado da por hecho que el primer reto de tipos será en agosto.
En Japón, el gobernador, Kazuo Ueda, señaló que la institución japonesa había decidido subir los tipos oficiales en 10 puntos básicos y dejarlo en el rango del 0% – 0,1%. Asimismo, desmanteló el sistema de control de curva en el que se marcaban bandas para la cotización del tipo a 10 años y también finalizó el programa de compras de ETFs de acciones japonesas. No obstante, la institución monetaria nipona no dio ninguna visión sobre posteriores subidas, advierten en Banca March. En este sentido, Ueda apuntó que aún queda camino para alcanzar el 2% de inflación y por ello mantendrá una política más normal, aunque con vistas a ser acomodaticia más adelante.
En palabras de Franco Macchiavelli, responsable de análisis de Admirals, «Japón enfrenta un momento histórico en su economía. Aunque la decisión parece hawkish, no lo ha sido, o al menos no lo refleja el mercado, ya que no ha sido una decisión unánime (siete votos a favor y dos en contra) y el ajuste de tipos es bastante simbólico, aunque ya marca una gran diferencia al salir del terreno negativo y situarse en la horquilla de 0/0,1% desde el -0,1% anterior. El impacto en el mercado ha sido contraintuitivo a lo que se podría haber esperado, incluso con el yen depreciándose, que en última instancia le da un respiro al PIB de la economía nipona. No obstante, a futuro y con más subidas de tipos, esta serie de medidas deberían fortalecer al yen y los rendimientos japoneses a 10 años deberían tender al alza, junto con correcciones en el Nikkei tras los actuales niveles de sobrecompra. La eliminación de compra de activos cuando haya caídas superiores al 2%, junto con eliminar el control de la curva de rendimientos supone un cambio bastante fuerte y podríamos ver volatilidades muy altas en el mercado. No habrá más intervención gubernamental ante un escenario de risk off y los activos pasarán a mostrar su verdadera cara”, explica.
En general, las gestoras sostienen que ninguna de estas tres reuniones sorprenderá, pero sí será muy relevante escuchar los mensajes de sus respectivos presidentes y las perspectivas que manejan. Según Serina Patel, gestora de fondos globales multisectoriales de Schroders, el panorama económico de Japón está experimentando una transformación, saliendo de un largo periodo de deflación. De un IPC subyacente del -1% en diciembre de 2020, la tasa de inflación anual ha alcanzado el 2,3% en diciembre de 2023. Según su análisis, estos resultados se han visto influidos por la interrupción de las cadenas de suministro por la pandemia, así como la debilidad del yen. “Ahora, con más personas empleadas, la inflación se está arraigando más en el interior. Esto se ve impulsado por la actual política monetaria ultra flexible del Banco de Japón (BoJ) y el gasto público, así como las reformas en ámbitos como las ayudas a los padres, la defensa, las iniciativas ecológicas y el mercado laboral”, señala. Para Patel, ante este nuevo contexto económico, «necesitarán una inflación y un crecimiento firmes para justificar un ciclo de subidas continuado; no obstante, dada su postura de cautela, es probable que cualquier ciclo de subidas sea gradual”.
Por su parte, Christoph Siepmann, economista senior, y Florian Späte, estratega senior de Bonos de Generali AM (parte de Generali Investments), esperan cierta “normalización” de las herramientas de política monetaria y consideran que la salida prevista de la política de control de la curva de rendimientos (YCC) y la política de tipos de interés negativos (NIRP) no son tanto medidas de endurecimiento monetario como la “eliminación” de algunos de los “excesos” de la política de Kuroda que no merecían la pena por sus efectos secundarios negativos.
“El gobernador Ueda también anunció en abril de 2023 que llevaría a cabo una amplia revisión de la política monetaria de los últimos 25 años en un plazo de 1 a 1,5 años. Esto invitaría a un debate de fondo sobre por qué la política del Banco de Japón de Kuroda no estuvo a la altura de las expectativas. Sin embargo, esperamos que su enfoque sea limitado, sobre el cambiante telón de fondo operativo de la política monetaria y la simplificación de las herramientas de política. Las expectativas de los participantes en el mercado de que continúe la subida de los rendimientos iniciada en 2022 son exageradas, dada la falta de apoyo de las subidas de los tipos de interés oficiales del Banco de Japón y el descenso previsto de los rendimientos mundiales. Aunque es probable que los rendimientos de los bonos a corto plazo se mantengan cerca de los niveles actuales, vemos que los rendimientos de los bonos a largo plazo disminuirán ligeramente”, añaden los expertos de Generali AM.
Powell y la Fed
Respecto a la reunión de la Fed, los expertos esperan pocas sorpresas tras las declaraciones de Jerome Powell, presidente de la institución monetaria, de hace apenas dos semanas donde descartaba una bajada del tipo de interés antes de junio. Axel Botte, Head of Market Strategy de Ostrum AM (Natixis IM), explica que “Christine Lagarde y Jerome Powell están buscando cualquier argumento para bajar los tipos de interés. Ahora se trata de tener suficiente «confianza» en el proceso de desinflación, aunque la inflación siga sometida a importantes riesgos al alza” y subraya en este sentido que “durante su reciente discurso ante el Congreso, Jerome Powell invocó la «confianza» en el proceso de desinflación para justificar la relajación monetaria prevista desde el pasado otoño”.
Sin embargo, el experto de la gestora perteneciente a Natixis IM subraya las complicaciones que traen para la Fed los últimos datos de inflación: «Los datos de inflación podrían retrasar el inicio del ciclo monetario, o incluso elevar el suelo de los tipos en los próximos años. La Fed ha comunicado poco sobre el tipo de interés de equilibrio normativo a largo plazo, que se mantiene sin cambios en el 2,5% desde hace años a pesar de un entorno internacional convulso desde 2020. Según Janet Yellen, la perspectiva de una subida sostenible de los tipos no dejaría de tener consecuencias para la refinanciación del Tesoro estadounidense».
El FOMC de marzo puede ser una oportunidad para ajustar las orientaciones sobre la política de reducción del balance y confirmar las perspectivas de tipos más bajos
Para Gilles Moëc, economista jefe de AXA Investment Managers, la reunión de marzo de la Fed será un paso más en una estrategia de comunicación ordenada que desembocará en una bajada de tipos en junio: “Creemos que esta semana Jay Powell se ceñirá a preparar las mentes a una trayectoria de relajación, pero para ello probablemente llamará la atención sobre lo que está en camino para la tensión inflacionista en lugar de sobre el resultado observado para los precios al consumo”.
Según Moëc, algunos componentes clave del flujo de datos siguieron comportándose mal, y la última comidilla del mercado es el riesgo de que la Fed se vea incapaz de bajar tipos este año. “Por el momento, los precios del mercado siguen alineados en líneas generales con las previsiones de la Fed de diciembre, con tres recortes de aquí a finales de año, pero el nivel de convicción ha ido cayendo y, el viernes pasado, el mercado valoraba la probabilidad de recortes en junio sólo ligeramente por encima del 50%, frente a más del 80% hace sólo unas semanas, mientras que ahora sólo se valoran recortes por valor de 72 puntos básicos de aquí a finales de año”, explica.
En opinión de Cristina Gavín, jefa de Renta Fija y gestora de fondos de Ibercaja Gestión, “los datos de precios que conocíamos el pasado martes 12 de marzo, ligeramente por encima de lo esperado, confirman estas previsiones y los riesgos de bajar tipos demasiado pronto. Y es que la persistencia de la inflación en el sector servicios está siendo el factor fundamental que está retrasando el inicio del proceso de bajadas de tipos. En el seno de la Fed siguen pesando los temores de que una relajación en la restricción monetaria demasiado temprana pueda revertir el progreso visto en la inflación”, apunta
Según Gavín, al igual que en el caso europeo, especialmente interesante será la revisión que haga la autoridad norteamericana en lo que a sus previsiones de crecimiento e inflación se refiere. “Un posible retraso en cuanto al objetivo de inflación hacia el 2%, así como la valoración que hagan en cuanto al empleo y a la evolución de los costes laborales serán algunos de los elementos claves que nos indiquen la senda de bajadas que tienen intención de desarrollar de cara a la segunda parte del año”, indica.
Para Erik Weisman, economista jefe y gestor de carteras de MFS Investment Management, todo es cuestión de información. «El mercado tiene un apetito insaciable de información para mejorar la visibilidad del futuro. El mercado querrá que la Reserva Federal proporcione mucha información nueva en la reunión de esta semana. Pero, como dicen los Rolling Stones, no siempre se obtiene lo que se desea. El mercado quiere saber cuándo comenzará la Reserva Federal su ciclo de recortes, el ritmo de los mismos una vez iniciados y la zona de aterrizaje para el tipo de interés oficial una vez concluida la relajación monetaria. El mercado también quiere saber cuándo comenzará la Fed a reducir su campaña de endurecimiento cualitativo, el ritmo de la reducción y el tamaño previsto del balance de la Fed cuando el endurecimiento cuantitativo haya finalizado. Y por si esto no fuera suficiente, el mercado también querrá obtener mucha más información del presidente Powell en su conferencia de prensa sobre si los dos últimos meses de datos de inflación al consumidor más altos corren el riesgo de socavar la narrativa general de debilitamiento gradual de las presiones inflacionistas. Pues bien, mercado, prepárate para la decepción», añade.
BoE: un miedo común
Como decíamos, la semana terminará con la reunión del Banco de Inglaterra, donde tampoco se esperan grandes decisiones ya que el miedo es el mismo que el resto de bancos centrales: precipitarse. “Con toda probabilidad, la reunión de marzo del BoE no será espectacular. Aún es demasiado pronto para un recorte de los tipos bancarios, y las nuevas previsiones de inflación y crecimiento, que podrían indicar un cambio fundamental en su evaluación de la política monetaria, aún no figuran en el orden del día. En cambio, es probable que el Banco de Inglaterra discuta intensamente su evaluación de los riesgos de una inflación persistentemente alta. Indicadores importantes como el impulso salarial y la inflación de los precios de los servicios muestran una tendencia a la baja que el BoE debería acoger favorablemente”, afirma Katrin Löhken, economista de DWS para Reino Unido y Japón.
Sin embargo, Löhken matiza quelos niveles de inflación siguen siendo incómodamente altos y superiores a los de, por ejemplo, la zona euro o Estados Unidos. Además, advierte de que cada vez hay más indicios de que la economía se está estabilizando de nuevo, tras la profunda recesión, lo que podría contrarrestar los esfuerzos de consolidación del Banco Central.
“Esperamos que la recuperación sea sólo moderada, lo que debería permitir un primer recorte de los tipos de interés a finales de la primavera o principios del verano. La dependencia de los datos seguirá siendo elevada, con especial atención a los salarios y los precios de los servicios. El Banco de Inglaterra también debería hacer hincapié en que seguirá siendo restrictivo, incluso después de un primer recorte”, concluye la economista de DWS.
Han sido diez años preciosos, aunque por supuesto no han sido lineales y han estado llenos de baches, incertidumbres y de amoldarnos a la industria. Hemos pasado por pandemias, elecciones americanas, diferentes políticas monetarias, Reino Unido saliendo de la UE, guerras,… Pensamos que ya podemos decir que hemos pasado un ciclo y siempre con una misma forma de invertir que hemos ido puliendo con el tiempo: buscar cada vez empresas con un equipo directivo potente, sin riesgo balance y con una alta generación de caja.
Empezamos gestionando 2 millones de euros de familiares y amigos con el compromiso de llegar a los 3 millones al cabo de un año por regulación, y Gesiuris nos dio la carcasa para montar el fondo. Eran años donde estábamos más en la calle que en la oficina porque, para empezar, lo importante es captar, aunque captar sin tener un histórico de resultados y sin volumen en el fondo, condiciones que la mayoría de los inversores institucionales te exigen. De ahí lo difícil que es dar los primeros pasos. Estamos agradecidos a todos nuestros partícipes, pero sin los que nos apoyaron en los inicios no habría sido posible salir adelante.
Tardamos tres años en llegar a 20 millones de euros bajo gestión. Aún recordamos que en esos niveles de activos conocíamos prácticamente a todos nuestros partícipes, pero tras llegar a esos 20 millones y con tres años de buenos resultados, empezó a entrar dinero de gente que no conocíamos y el patrimonio creció rápidamente hasta los 100 millones de euros.
Nos hacíamos mayores y había que seguir dando pasos y, en consecuencia, crecer. Jan Roos entró en el 2017 y Ana Moreno en el 2020, fortaleciendo de manera significativa el equipo de gestión. Montamos nuestra propia gestora a mediados del 2018 y nos trajimos el fondo desde Gesiuris, que se portó con nosotros estupendamente. Tardamos unos seis meses en montar la gestora y el día que la montamos hicimos máximos en activos, alcanzando los 160 millones de euros.
En pandemia lanzamos un nuevo fondo, Valentum Magno, que tiene ya algo más de 7 millones de euros y está obteniendo unos fantásticos resultados ayudado por el buen performance de las compañías más grandes. Y el año pasado aprovechando el mal momento que las pequeñas compañías estaban teniendo y las oportunidades que veíamos, y lanzamos la versión luxemburguesa de Valentum, de la mano de Andbank, para favorecer la contratación a agentes y banqueros privados.
En cuanto a rentabilidad, en Valentum estamos dando retornos de aproximadamente el 8,5% compuesto a 10 años (lo que equivale a multiplicar el dinero por 2,25x), a pesar del mal momento que están teniendo las pequeñas compañías durante estos dos últimos años. De hecho, estamos en el puesto número 5 de 100 en nuestro segmento de Morningstar, aunque confiamos en que tienen que venir tiempos mejores en los que el mercado vuelva a premiar compañías baratas que generan mucha caja. En cuanto a activos, gestionamos más de 130 millones de euros: 124 millones de euros en Valentum y el resto en Magno.
No queremos dejar de dar las gracias a toda la gente que nos ha ayudado a la creación de este sueño y sobre todo a nuestros partícipes, que siguen año tras año con nosotros y sin los que no seríamos nada.
Tribuna de Luis de Blas y Jesús Domínguez, gestores en Valentum.
El Parlamento Europeo votó, a finales de febrero, un nuevo Reglamento sobre calificaciones ESG que, en opinión de la Asociación Europea de Fondos y Gestión de Activos (Efama, por sus siglas en inglés), constituye un paso importante para proporcionar a los inversores información transparente y fiable sobre las calificaciones ESG. Según explican desde Efama, a partir de ahora, habrá información obligatoria mucho más clara sobre los factores E, S y G, sus respectivas ponderaciones y las metodologías utilizadas.
Un punto relevante es que los proveedores de calificaciones ESG tampoco podrán prestar servicios de calificación crediticia, auditoría o consultoría para evitar conflictos de intereses. «Aquellas firmas dedicadas a este fin con sede en la UE pasarán a estar autorizados y supervisados por la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM) y los de fuera de la UE necesitarán un refrendo, reconocimiento o equivalencia para prestar sus servicios en la UE», señalan desde Efama.
Además, en el caso de los participantes en los mercados financieros cuyas actividades ya están sujetas a requisitos reglamentarios de gobernanza y divulgación, los legisladores han optado por un enfoque equilibrado para las calificaciones elaboradas internamente, que reconoce que éstas difieren en naturaleza y uso de las ofrecidas por proveedores externos de calificaciones ESG. Según la visión de Efama, este pragmatismo evitará la duplicación con las obligaciones legales existentes, sin dejar de tener en cuenta la necesidad de transparencia.
¿Qué ocurre con otros tipos de productos de datos ESG?
Aunque Efama reconoce los importantes avances realizados, se lamenta de que siga habiendo una laguna en lo que respecta a la regulación de otros productos de datos ESG en la UE. «Tanto la Organización Internacional de Comisiones de Valores (OICV) como la AEVM han subrayado la necesidad de marcos reguladores sólidos que incluyan todos los productos de datos ESG, para combatir el lavado verde y mantener la transparencia en la información ESG», señalan.
En el Reino Unido, un grupo de trabajo dirigido por el sector y convocado por la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) elaboró un código de conducta para los proveedores de datos y calificaciones ESG. Desde Efama instan a los legisladores de la UE a que no esperen a una futura revisión de la normativa sobre calificaciones ESG, sino que desarrollen lo antes posible un marco regulador o un código de conducta para los productos de datos ESG de terceros.
«Una información ESG transparente y completa es fundamental para que los inversores puedan tomar decisiones con confianza a la hora de elegir productos financieros con características de sostenibilidad. Incluir las calificaciones ESG en este reglamento es un paso adelante necesario para impulsar la transición hacia una economía más ecológica. Es de esperar que los responsables políticos de la UE tengan en cuenta las cuestiones pendientes en materia de datos ASG a la hora de establecer sus prioridades para impulsar la Unión de los Mercados de Capitales durante el próximo mandato legislativo», añade Chiara Chiodo, asesora de política regulatoria de Efama.
Foto cedidaElisabeth Colleran, miembro del equipo de gestión del fondo.
Loomis Sayles & Company (una gestora afiliada a Natixis Investment Managers) celebra el décimo aniversario de su Short Term Emerging Markets Bond Fund. Con 914 millones de dólares en activos bajo gestión (a 31 de enero de 2024), el fondo está gestionado por Elisabeth Colleran, David Rolley y Edgardo Sternberg, un equipo con más de 15 años supervisando carteras de deuda de mercados emergentes.
Según explican desde la gestora, como inversores en valor, este equipo emplea una filosofía de inversión bottom up orientada al análisis, con un riguroso enfoque en la selección de emisores. El equipo se apoya en el exhaustivo análisis macroeconómico y soberano de Loomis Sayles (Natixis IM), así como en un equipo especializado de analistas de crédito de mercados emergentes.
“Nuestro equipo de deuda de mercados emergentes ha gestionado carteras con habilidad a lo largo de múltiples ciclos y regímenes de mercado cambiantes. Su comprensión única de las diversas oportunidades a través de regiones, países y sectores ha ayudado al equipo a desbloquear el potencial de prima a largo plazo de esta clase de activos”, ha destacado David Waldman, director de Inversiones de Loomis Sayles.
Desde la gestora destacan que el Loomis Sayles Short Term Emerging Markets Bond Fund recibió un Morningstar Rating™ general de 4 estrellas entre 94 fondos de la categoría Morningstar Global Emerging Markets Corporate Bond, a 31 de diciembre de 2023, sólo para la clase de acciones I/A (USD); otras clases pueden tener características de rendimiento diferentes. Además, la clase de acciones H-S/A EUR del fondo obtuvo una Morningstar Medalist Rating de Bronze a 28 de noviembre de 2023.
Capital Fund Management (CFM), firma de inversión alternativa con sede en París y aproximadamente 13.000 millones de dólares en activos bajo gestión, ha anunciado su expansión estratégica en el mercado de gestión de Private Wealth (patrimonios privados) de Estados Unidos.
A través de una colaboración con Stifel, compañía global de banca de inversión y gestión patrimonial con más de 2.300 asesores en todo Estados Unidos, los programas de inversión de CFM ahora están disponibles para los clientes de Stifel.
Según explican desde CFM, esta expansión se produce en un momento de creciente demanda por parte de los asesores financieros de estrategias de inversión diversificadas a raíz del bajo rendimiento que están ofreciendo las carteras tradicionales de 60-40 y los bajos rendimientos que han experimentado en los últimos años algunas inversiones alternativas como, por ejemplo, bienes raíces y capital privado.
La compañía también ha detectado un creciente interés en estrategias de inversión no correlacionadas, especialmente durante períodos de volatilidad del mercado. Según la firma, su conjunto de productos muestra una correlación baja o negativa tanto con bonos como con acciones, ofreciendo a los inversores una combinación única de estabilidad y potencial de crecimiento.
“Es un placer colaborar con CFM, un gestor con más de 30 años de experiencia en inversiones sistemáticas. Dado que los factores de rentabilidad no se encuentran comúnmente en las carteras tradicionales, la exposición cuantitativa podría ser una opción atractiva para ciertos inversores de alto patrimonio neto. CFM continúa impulsando la aplicación de datos y técnicas analíticas en busca de alfa en todo su universo de activos múltiples y dentro de él», ha destacado Brett Porter, director de Hedge Funds y Alternativas Líquidas de Stifel.
Por su parte, Philippe Jordan, presidente de CFM International, ha afirmado: “Este es un paso emocionante para CFM y estamos encantados de poder presentar nuestras estrategias, formadas a lo largo de 30 años de inversión, a los asesores y clientes de Stifel. Tenemos una larga trayectoria en ofrecer una verdadera diversificación y rendimientos genuinos no correlacionados que son muy buscados por los inversores en el entorno de mercado actual».
Según la firma, con esta expansión, CFM continúa su compromiso de brindar soluciones de inversión innovadoras y efectivas a una gama más amplia de inversores en todo el mundo.
M&G ha anunciado que ha comprometido 150 millones de euros para el fondo Regenerate European Sustainable Agriculture, gestionado por Regenerate Asset Management (Regenerate), firma especializada en inversión de impacto climático. Según explica la gestora, la inversión de 150 millones de euros ha sido realizada por la estrategia de M&G Catalyst, que cuenta con 5.000 millones de libras y que se puso en marcha en 2021. El fondo invierte en la innovación de la agricultura regenerativa, para impulsar el cambio medioambiental en producción sostenible en Europa
«La misión del fondo Regenerate encaja perfectamente con nuestro reto de invertir allí donde podemos marcar la mayor diferencia y, en este caso, el objetivo final es la producción sostenible de alimentos. Nuestra inversión permitirá añadir valor a través de la agricultura regenerativa generando rendimientos de capital privado para los inversores y con la clara intención de generar un impacto medioambiental positivo con base científica en el planeta. Estamos orgullosos de desempeñar un papel en la misión de Regenerate de impulsar el cambio medioambiental en Europa», ha explicado Niranjan Sirdeshpande, director global de inversión de M&G Catalyst.
En este caso, el equipo de Catalyst gestiona un mandato flexible de mercados privados y dirigido a fines específicos en nombre del Prudential With-Profits Fund, de 126.000 millones de libras esterlinas, del que PruFund forma parte. «Se trata de rentabilizar los ahorros de los clientes de este fondo y, a la vez, satisfacer la creciente demanda mundial de capital por parte de empresas innovadoras y responsables que están desatendidas por los proveedores de financiación institucional», explican.
Por su parte, la firma Regenerate AM fue fundada en 2019 y su visión es es impulsar la transición de la agricultura hacia ecosistemas sostenibles y naturales que tengan un impacto positivo en las personas y el planeta. Según destacan, este fondo de Regenerate es el primero de su clase en Europa que busca un impacto climático positivo a largo plazo, al tiempo que ofrece a los clientes exposición a una clase de activos que puede proporcionar diversificación, rendimientos y protección contra la inflación.
En opinión de Ben Stafford, director general de Regenerate, la agricultura regenerativa no se limita al carbono, sino que tiene en cuenta la salud de todo el planeta. ·Nuestras inversiones agrícolas reducen el dióxido de carbono, pero también mejoran la biodiversidad y restauran la salud del suelo para que pueda absorber mejor la energía solar. El equipo Catalyst de M&G ha comprendido perfectamente nuestra visión de crear un fondo pionero en la materia y que tenga en cuenta el panorama climático en su conjunto, haciendo inversiones escalables y que generen rentabilidades para los inversores. Nuestra primera operación en el cultivo portugués de arándanos es el ejemplo perfecto de ello. Ampliaremos el campo de operaciones y aplicaremos nuevos enfoques a la producción que mejorarán la calidad y la productividad del suelo, minimizarán el uso de costosos suministros externos como los fertilizantes y, en última instancia, crearán un negocio agrícola circular”, ha indicado.
Inversiones realizadas
Por ahora, el fondo invertirá 40 millones de euros en el crecimiento de Regen Blue, una empresa portuguesa dedicada al cultivo del arándano. Según explican, esta inversión permitirá ampliar el enfoque de las dos empresas actuales con las que cuenta Regen Blue hacia prácticas regenerativas, mejorando la salud del suelo y la biodiversidad, al tiempo que se amplía el negocio para contribuir al crecimiento económico de las comunidades donde opera. Las futuras inversiones del Fondo se centrarán en la creación de una red de granjas regenerativas en toda Europa para aprovechar la creciente demanda de otros tipos de productos sostenibles.
Para Stafford, no hay que subestimar la magnitud de esta oportunidad. «Esta es solo nuestra primera adquisición, pero contamos con una cartera significativa de operaciones en curso. Nuestro primer fondo tiene un objetivo de 250 millones de euros y, dado que la agricultura es la industria más grande del mundo, creemos que la oportunidad podría ser mucho mayor. Estamos muy contentos de ser uno de los pioneros en este enfoque de inversión en el mercado europeo”.
Las estimaciones indican que el mercado europeo del arándano crecerá un 6,9% anual, pasando de los 8.800 millones de dólares actuales a 12.400 millones en 2029. En la actualidad, Europa es un importador neto de esta fruta, pero está aumentando los volúmenes de producción para satisfacer una creciente demanda por parte de los consumidores europeos, con el apoyo de un clima favorable, recursos agrícolas y una infraestructura de mercado consolidada.
Las técnicas de cultivo modernas han degradado la calidad del suelo y su capacidad para absorber y retener los gases de efecto invernadero, con su consiguiente impacto negativo en las emisiones de este tipo de gases. Aproximadamente el 33% del suelo de la Tierra está ya degradado y más del 90% podría degradarse de aquí a 2050, lo que equivale a la erosión de un campo de fútbol cada cinco segundos. A su vez, esto ha acelerado el aumento del uso de fertilizantes y plaguicidas químicos, agotando aún más la composición del suelo y repercutiendo negativamente en la biodiversidad y la salud humana.
Mediante un replanteamiento completo del ecosistema (suelo, plantas, animales y seres humanos), las prácticas de agricultura y pastoreo regenerativas tienen como objetivo revertir el cambio climático a través de la reconstrucción y restauración de la biodiversidad del suelo, lo que se traduce en una reducción (secuestro o captura) de carbono y una mejora del ciclo del agua.
Foto cedidaMohammed Kazmi, economista jefe del equipo de renta fija de Union Bancaire Privée
En este momento existe valor en todos los mercados de renta fija, dados los elevados rendimientos, por lo que depende del perfil de riesgo de los inversores el inclinarse por el crédito con grado de inversión o por la alta rentabilidad, explica Mohammed Kazmi, economista jefe del equipo de renta fija de Union Bancaire Privée (UBP).
En ambos segmentos la gestora ha visto importantes flujos de entrada en el último año, y considera que, ante su escenario base de “aterrizaje suave”, se han reducido muchos riesgos de impago para el HY y que un enfoque “barbell” sigue siendo muy recomendable para el resto del año.
En un momento de desaceleración económica pero en el que parece que finalmente no se producirá una recesión, ¿qué papel pueden desempeñar las estrategias de renta fija de alto rendimiento en la rentabilidad de las carteras?
Creemos que el actual contexto económico respalda una asignación a los segmentos de mayor rentabilidad del mercado de renta fija, incluido el alto rendimiento. Prevemos que el entorno de aterrizaje suave se mantendrá intacto, especialmente dado el apoyo de los bancos centrales, que ya han superado el punto álgido de la política monetaria y pretenden ampliar el ciclo mediante recortes graduales de los tipos, en lugar de poner fin al ciclo, como se temía anteriormente. Con la reducción de estos riesgos de cola y nuestra hipótesis de base de que el contexto benigno de las tasas de impago se mantendrá intacto, creemos que es un entorno en el que los inversores deberían tratar de aprovechar los rendimientos totales históricamente elevados y recoger el carry disponible actualmente en el mercado de alto rendimiento.
La estrategia UBAM – Global High Yield Solution obtuvo muy buenos resultados el año pasado, ¿cuál fue la rentabilidad a finales de año y a qué factores se debió?
El fondo obtuvo un 16,3% bruto en dólares el año pasado, superando en más de un 3% al índice de referencia global de alto rendimiento. Gran parte de la rentabilidad global fue impulsada por el carry, dado el rendimiento de dos dígitos del fondo durante la mayor parte del año. Lo que nos puso de relieve es lo crucial que es invertir en esta clase de activos con rendimientos tan elevados y, lo que es más importante, el coste de oportunidad de no invertir, argumento que sigue siendo válido hoy en día con un rendimiento de alrededor del 9,5% en dólares para el fondo en la actualidad. Curiosamente, este rendimiento está por encima del rendimiento del índice de referencia global de bonos de alto rendimiento y pone de relieve el argumento del valor relativo para invertir en alto rendimiento a través de los índices de CDS, frente a los bonos al contado en la actualidad.
El fondo también pudo beneficiarse de las decisiones de asignación que se tomaron a lo largo del año. En particular, mantuvimos una exposición sobreponderada al crédito durante periodos significativos a lo largo del año, dado que nuestra opinión era la de un aterrizaje suave y, como tal, conseguimos beneficiarnos de la compresión de los diferenciales en momentos en los que el mercado temía una recesión. Al final, los datos confirmaron que estos temores eran exagerados a la luz del fuerte consumo interno, en particular en Estados Unidos, y de la política fiscal expansiva. El fondo también estaba bien posicionado para el giro moderado de la Reserva Federal de diciembre, al estar sobreponderado tanto en la exposición al crédito como a los tipos de interés.
¿Continuarán este año estas condiciones favorables? ¿Y es todavía el momento de incorporar el fondo a las carteras?
Como se ha descrito anteriormente, pensamos que sigue siendo un entorno en el que el carry dentro del alto rendimiento -con rendimientos superiores a los rendimientos históricos de la renta variable mundial en los últimos 40 años- sigue siendo atractivo desde una perspectiva de valor relativo. Este es especialmente el caso dado el sólido contexto de crecimiento mundial, junto con el hecho de que los bancos centrales están ahora del lado de los mercados de renta fija a medida que pasamos el pico de la política monetaria restrictiva, lo que reduce significativamente algunos de los riesgos de cola para no invertir en alto rendimiento hoy.
Cuando pensamos en la construcción de carteras, creemos que hay valor en un enfoque «barbell» en el que uno puede tomar su asignación defensiva dentro de la renta fija a través de bonos de alta calidad y a corto plazo a tipo flotante, dada una atractiva rentabilidad del 6,5% en dólares para nuestro fondo UBAM – Dynamic US Dollar Bond Fund, por ejemplo. A continuación, pensamos que tiene sentido mantener una asignación paralela a los segmentos de mayor renta del mercado, como el alto rendimiento y los AT1, dados los elevados rendimientos totales y el contexto de crecimiento positivo.
Dado el cambio esperado en la política monetaria de los bancos centrales, ¿puede ser más oportuno invertir en la versión del fondo a más largo plazo UBAM – Global High Yield Solution Extended Duration?
Es cierto que en un mundo en el que los bancos centrales pretenden recortar los tipos con el tiempo, mantener carteras más equilibradas tanto de riesgo de tipos de interés como de riesgo de crédito también puede tener mucho sentido. El punto más importante para nuestros dos fondos de alto rendimiento es que invierten en este segmento del mercado a través de índices de CDS, que históricamente han superado al mercado de bonos al contado a lo largo del tiempo, y especialmente durante periodos de risk off y de mayor volatilidad debido a su naturaleza líquida. Así pues, la decisión de elegir qué fondo es más apropiado desde la perspectiva de un inversor depende de su propia visión de los tipos de interés. De hecho, nuestro fondo UBAM – Global High Yield Solution Extended Duration comentado aquí tuvo una rentabilidad similar del 16% bruto en dólares el año pasado, con flujos que también aumentaron de 193 millones de dólares a principios de 2023 a 780 millones de dólares a finales de enero de 2024.
En la gestora son positivos también con respecto al crédito IG en euros, como es el caso del fondo UBAM Euro Corporate IG Solution. ¿Qué factores impulsan esta convicción?
Realmente hay valor en todos los mercados de renta fija dados los elevados rendimientos, por lo que realmente depende del perfil de riesgo de los inversores en cuanto a los segmentos a los que asignar. Para una asignación más defensiva, el crédito IG es una posición fundamental y este segmento del mercado está experimentando una fuerte demanda. A modo de ejemplo, en lo que va de año se han registrado importantes emisiones en el segmento de la renta fija, incluido el crédito IG en euros, que ha sido bien absorbido por el mercado.
Lo que también es interesante es el hecho de que asumimos el riesgo de crédito en este fondo IG también a través de índices CDS, en un concepto similar al de los fondos high yield descritos anteriormente y en un momento en el que el BCE está reduciendo su balance. El BCE posee actualmente alrededor del 20% del mercado de bonos corporativos no financieros en euros como resultado de su anterior programa de expansión cuantitativa, y actualmente está en proceso de reducir esta exposición mediante la refinanciación de los bonos que vencen. Lo que esto significa es que el mayor comprador del mercado al contado de IG en euros ya no está presente, lo cual es un factor técnico que respalda una asignación a los índices de CDS frente a los bonos al contado en la actualidad.
¿Cómo ha sido la rentabilidad del fondo en el último año y qué espera para 2024?
El fondo obtuvo una rentabilidad bruta del 8,6% en 2023, lo que también supuso una rentabilidad superior a la del índice de referencia europeo de grado de inversión, mientras que una rentabilidad superior al 4% en euros hoy en día sigue siendo elevada en un contexto histórico reciente. Cuando observamos la rentabilidad de este fondo históricamente, muy similar a la estrategia de CDS en high yield, lo que vemos es que en momentos de estrés y volatilidad en el mercado, esta estrategia de CDS también supera al mercado de bonos al contado, destacando los beneficios de tener una asignación más líquida, incluso en alta rentabilidad.
Las implicaciones de un mercado tan líquido significan que aporta eficiencia en lo que respecta a la aplicación de los flujos y a la posibilidad de modificar el posicionamiento de la cartera en caso de que cambie el escenario macroeconómico del equipo, lo que impulsa la rentabilidad superior a lo largo del tiempo. Curiosamente, los volúmenes de los índices de CDS tienden a aumentar durante los periodos de mayor volatilidad, ya que la liquidez se agota en el resto del mercado. Esto pone de relieve cómo y por qué los índices de CDS siguen siendo un mercado ordenado a lo largo del ciclo y el régimen de volatilidad, mientras que en ocasiones el mercado de bonos al contado puede volverse desordenado y explica las mayores caídas de los bonos al contado en relación con los índices de CDS históricamente.
ETC Group, firma especializada en ETPs de activos digitales, ha anunciado el lanzamiento de su nuevo fondo Ethereum Staking ETP, que ya cotiza en la Deutsche Börse XETRA. Este nuevo vehículo sigue el índice mensual Compass Ethereum Total Return y está específicamente diseñado para inversores institucionales.
Según indican desde la firma, se trata del primer ETP de staking en tiempo real, es decir, una forma de delegar ether en un nodo validador. El staking es una forma de generar ingresos para los propietarios de criptoactivos. Cuando los inversores comprometen su criptomoneda para validar transacciones en una red de blockchain Proof of Stake (PoS) como Ethereum, contribuyen a la seguridad de la blockchain y reciben tokens adicionales como recompensa. En muchos sentidos, la estaca es similar a los dividendos en la renta variable. Puede encontrar más información en la guía de estaca de activos digitales publicada recientemente en el sitio web de la empresa.
Al seguir un índice de referencia sólido y transparente en el Compass Ethereum Total Return Monthly Index, los inversores, por primera vez, podrán evaluar con precisión el rendimiento frente a las tasas de ETH staking de todo el mercado y beneficiarse del coste total más bajo y del ETP Ethereum Staking de mayor rendimiento del mercado. “Además de la acción del precio de ethereum, los inversores obtienen todas las recompensas de apuesta de ether menos una tarifa de servicio de apuesta del 10% deducida de las recompensas totales. Las recompensas obtenidas se reinvierten en el ETP, lo que beneficia aún más a los inversores”, señalan desde la compañía.
Rentabilidad y seguridad del inversor
Desde ETC Gruop defienden que hay muchas formas diferentes de apostar ETH. Chanchal Samadder, jefe de producto del Grupo ETC, señala que los factores clave que determinan la solución de staking son la transparencia, el coste, la eficiencia operativa, la liquidez, la accesibilidad y el tratamiento de las recompensas. “Con los resultados de los inversores en mente, ETC Group consideró cuidadosamente todos los elementos y diseñó lo que creemos que es el mejor producto de staking de Ethereum del mercado, con la mayor transparencia, el menor coste total y las mayores recompensas de staking”, afirma.
En su opinión, “a medida que los inversores institucionales aumentan sus capacidades y equipos criptográficos internos, estamos viendo una apreciación más profunda de las diferencias clave entre bitcoin y ethereum, que en nuestra opinión son activos altamente complementarios y ambos deberían formar la piedra angular de cualquier asignación a activos digitales. Con este nuevo ETP, creemos firmemente que hemos entregado el primer vehículo de nivel institucional para capturar todas las oportunidades económicas de ethereum, incluidos sus beneficios de participación”.
Los inversores pueden negociar el nuevo ETP como si fueran acciones o ETF a través de su cuenta de valores en corredores y bancos online que ofrezcan negociación en XETRA y negociación en cripto ETP. Según la compañía, el ETP Ethereum Staking está respaldado por la misma seguridad de grado institucional y la experiencia en gestión de riesgos aplicada a todos los productos del Grupo ETC. “Está totalmente respaldado por los activos digitales subyacentes, y el riesgo de contraparte se anula a través de un fideicomisario independiente. Todas las transacciones son supervisadas de forma independiente por un administrador especializado con derecho de veto sobre cada transacción, una característica única desarrollada por el Grupo ETC para minimizar el riesgo operativo y eliminar la posibilidad de delitos de cuello blanco dentro del ciclo del producto”, señalan.
El 5 de noviembre de 2024 está claramente señalado en el calendario de los inversores. A falta de nueve meses para las elecciones presidenciales en Estados Unidos, los expertos de WisdomTree y State Street consideran que el ciclo presidencial hace prever un comportamiento positivo de la renta variable, por lo que el inversor debería aislarse del ruido de la campaña electoral y preparar su cartera para las oportunidades que podrían ir surgiendo en este contexto.
“Factores como las acciones de alta calidad, altos dividendos, valor y las bajas capitalizaciones podrían beneficiarse en esos periodos. Este posicionamiento se alinea bien con nuestra actual perspectiva de mercado, que favorece las acciones de calidad y altos dividendos para adaptarse a la actual incertidumbre en el mercado, provocada por las numerosas elecciones en todo el mundo y la imprevisibilidad de los bancos centrales en torno a la relajación de las políticas monetarias. Pero también para beneficiarse de las bajadas de tipos previstas para el segundo semestre, que podrían impulsar los mercados al alza”, argumenta Pierre Debru, Head of Quantitative Research & Multi Asset Solutions de WisdomTree.
Según explica Debru, desde la primera edición del Stock Trader’s Almanac en 1967, se ha debatido ampliamente la influencia del ciclo presidencial estadounidense en los mercados de renta variable. Aunque reconoce que las actuales condiciones geopolíticas y económicas influyen más en los mercados, esas consideraciones políticas pueden seguir influyendo en las decisiones de los inversores.
Su análisis muestra que la prima que suele observarse entre las acciones de alta calidad y de valor se agrava en los años electorales. “Por término medio, las acciones de alta calidad tienen un rendimiento superior al mercado, mientras que las de baja calidad tienen un rendimiento inferior. Esto crea una diferencia del rendimiento del 3,4% a favor de la alta calidad en un año promedio. En los años de elecciones presidenciales, esta diferencia aumenta casi un 2%, hasta el 5,3%. La razón es que la alta calidad lo hace aún mejor de lo habitual y la baja calidad lo hace aún peor”, señala Debru.
Además, el experto de WisdomTree añade que las acciones de baja capitalización tienen un rendimiento superior al mercado, mientras que las de gran capitalización en su mayoría igualan al mercado. “Esto crea una diferencia del rendimiento del 2,4% a favor de las pequeñas capitalizaciones en un año promedio. En los años de elecciones presidenciales, este diferencial aumenta casi un 3%, hasta el 5,3%. La razón es que las bajas capitalizaciones lo hacen mucho mejor de lo habitual”, comenta.
Por último, otra de las conclusiones de su análisis es que las acciones de altos dividendos tienen un rendimiento superior al mercado, mientras que las de bajos dividendos tienen un rendimiento ligeramente inferior. Según explica Debru, esto crea una diferencia del rendimiento del 0,5% a favor de los altos dividendos en un año promedio. “En los años de elecciones presidenciales, esta diferencia aumenta casi un 3,5%, hasta el 3,8%. La razón es que los altos dividendos lo hacen aún mejor de lo habitual y los bajos dividendos lo hacen aún peor”, indica.
Comportamiento de la renta variable estadounidense
Para los expertos de State Street, las elecciones presidenciales estadounidenses de 2024 están en el horizonte, y los inversores están deseosos de conocer el posible impacto de las elecciones en el comportamiento de los mercados de renta variable estadounidenses este año. Aunque las rentabilidades pasadas no pueden predecir el futuro, sí consideran que la historia puede ofrecer algunas pistas. Con este fin, han analizado 100 años de datos de rentabilidad de la renta variable utilizando los índices S&P, desde agosto de 1923, para evaluar el comportamiento de la rentabilidad de los mercados de renta variable durante los años electorales.
Una de las principales conclusiones de este análisis es que, paradójicamente, al analizar el diferencial de rentabilidad mensual del S&P entre los años electorales y los no electorales se observa una diferencia positiva del 0,18% mensual a favor de los años electorales. Sin embargo, cuando eliminan de nuestro análisis los meses de recesión, según la definición de la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER), la diferencia se reduce a un mero 0,05% mensual.
“En conjunto, nuestra investigación sugiere que los rendimientos de la renta variable estadounidense durante un año electoral no son significativamente distintos de los rendimientos en años no electorales. Dicho esto, aunque hubo poca disparidad en los rendimientos a lo largo de todo el periodo de 100 años, observamos un nivel más importante de rendimiento superior (en torno al 0,3%-1%) durante dos o tres meses de un año electoral (generalmente en torno a julio y agosto). Curiosamente, este diferencial de rendimiento positivo se invirtió después del mes electoral, es decir, el mes en que se celebraron las elecciones (noviembre)”, explican.
Otra conclusión relevante es que las perspectivas económicas parecen influir en la volatilidad de los rendimientos de la renta estadounidense más que las elecciones. Según indican, durante los años electorales, el S&P suele mostrar niveles de volatilidad elevados y a lo largo de todo el periodo de 100 años, la volatilidad del S&P fue del 18,0% durante los años electorales, lo que supone un 3,5% más que durante los años no electorales. “Sin embargo, cuando eliminamos los periodos de recesión del análisis, la volatilidad del S&P se redujo durante los años electorales en aproximadamente un 1,2%, principalmente porque muchos de esos periodos coincidían con nuestra definición de años electorales. Una vez más, esto sugiere que la volatilidad puede estar más condicionada por las perspectivas económicas que por la inminencia de las elecciones estadounidenses. Cuando analizamos la volatilidad del S&P bajo las presidencias republicana y demócrata, no observamos un patrón consistente de mayor o menor volatilidad bajo ninguno de los dos partidos políticos”, indican en su informe.
Por último, en su análisis destacan que aunque es interesante examinar la rentabilidad media del S&P en la época de las elecciones, a la mayoría de los inversores les pueda preocupar más la rentabilidad del periodo de tenencia, es decir, la rentabilidad de una inversión durante un periodo específico mientras la inversión se mantiene en cartera.
En este sentido, las conclusiones del análisis son claras, tras analizar tres periodos de tenencia a corto plazo: tres meses, seis meses y 12 meses antes de las elecciones. “El rendimiento medio de cada periodo fue del 3,1%, 3,9% y 7,1%, respectivamente. Esto significa que los tres últimos meses fueron los que más contribuyeron a la rentabilidad media de los 12 meses. Dicho de otro modo, los inversores que estuvieron expuestos al S&P durante los tres meses anteriores a las elecciones presidenciales de EE.UU. obtuvieron el mayor nivel de rentabilidad trimestral compuesta antes del mes de las elecciones”, concluyen.