Carlos Berastain se une a Allfunds como nuevo responsable global de Relación con Inversores

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Allfunds Carlos Berastaín
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Nuevos cambios en Allfunds. La compañía ha anunciado la contratación de Carlos Berastain para ocupar el cargo de responsable global de Relación con Inversores en sustitución de Silvia Ríos, que dejará el puesto para “buscar nuevas oportunidades”. Berastain, que cuenta con más de 25 años de experiencia en el sector, se incorpora desde Santander, donde ha desempeñado el cargo de Responsable de Relaciones con Inversionistas desde 2017.

Según explican, Ríos permanecerá en la compañía durante algunos meses para garantizar una transición fluida y ordenada. Durante este período, trabajará en estrecha colaboración con Carlos Berastain, quien se incorporará oficialmente a Allfunds como el nuevo responsable global de Relaciones con Inversores el próximo 17 de marzo de 2025.

“Estamos agradecidos por el excelente trabajo, dedicación y contribución de Silvia a lo largo de los años y le deseamos éxito en los próximos pasos de su carrera. Esperamos con entusiasmo la llegada de Carlos para impulsar las iniciativas de relaciones con los inversores de Allfunds y fortalecer la comunicación con nuestros accionistas y la comunidad financiera en general”, ha declarado Álvaro Perera, director financiero de Allfunds.    

Desde Allfunds destacan que Silvia Ríos ha sido una parte fundamental de su equipo, contribuyendo significativamente a su salida a bolsa y al posicionamiento estratégico de la firma en la comunidad financiera durante los últimos cuatro años. Recientemente, fue seleccionada como una de las mejores directoras de Relaciones con Inversionistas en los Investor Relations Society Awards 2024.

¿Podría la economía estadounidense contraerse?

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Economía estadounidense contraerse
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Todos los modelos están equivocados, si bien algunos son útiles. El modelo GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta dice que la economía estadounidense se contraerá en el primer trimestre. Como de costumbre, recomendamos calma, pero reconocemos los riesgos a la baja. ¿Se contraerá la economía estadounidense en el primer trimestre?  El modelo GDPNow del Banco de la Reserva Federal de Atlanta estima que la economía estadounidense está en camino de contraerse a una tasa anual del -2,8 % en el primer trimestre, según la actualización del modelo del 3 de marzo de 2025. La noticia ha provocado titulares y preocupación entre los inversores.

Sin embargo, somos escépticos con respecto a una posible contracción. Como con cualquier modelo, la clave está en entender lo que está sucediendo en lugar de simplemente tomar el resultado al pie de la letra.

El modelo GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta es un «modelo de seguimiento» del PIB del trimestre en curso, no una previsión de la tendencia de crecimiento subyacente. El modelo GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta se presentó al público en 2014. El modelo intenta «predecir» el crecimiento del PIB del trimestre en curso hasta 122 días antes de la publicación real de los datos del gobierno. En otras palabras, el «juego» consiste en adivinar la primera lectura del crecimiento del PIB del trimestre. Desde su debut, el modelo de la Fed de Atlanta ha seguido en general bien el PIB real, pero ha cometido notables errores de previsión (por ejemplo, el primer trimestre de 2022 y el segundo trimestre de 2022, como podemos observar en el gráfico siguiente).

La primera publicación del PIB por parte del gobierno es también una estimación. Antes de culpar a la Fed de Atlanta, la primera publicación del PIB por parte del BEA es muy provisional y está sujeta a revisiones. En una economía de 30 billones de dólares, no es de extrañar que los recopiladores de datos del gobierno sólo dispongan del 40% de los datos reales en la fecha de la primera publicación del PIB. En consecuencia, los datos del PIB se revisan a medida que se dispone de más información, a veces en casi dos puntos porcentuales completos desde la primera hasta la tercera publicación final.

El crecimiento del PIB es notoriamente difícil de medir. Los datos no ajustados estacionalmente parecen preocupantes en el primer trimestre. La temporada navideña genera muchos gastos en el cuarto trimestre. En el pasado, los datos de gasto en consumo personal de enero tendían a ser más débiles si los datos de gasto de diciembre del año anterior eran fuertes, y viceversa. Dado que el gasto nominal de diciembre de 2024 registró el mayor aumento mensual de los últimos cuatro años, tiene sentido que los consumidores se retraigan un poco en enero de 2025. Además, el tiempo en enero fue pésimo en algunas partes de EE. UU., lo que podría suponer un lastre puntual para las actividades de los consumidores. 

La estimación del PIBNow de la Fed de Atlanta mejora con el tiempo. El modelo del PIBNow se actualiza con cada publicación de «datos duros». También estamos en marzo, pero la mayoría de los datos publicados hasta ahora son de enero. A medida que surge nueva información, el modelo se vuelve más fiable. En consecuencia, el error medio absoluto de las estimaciones del PIB de Atlanta Fed GDPNow disminuye con el tiempo y a un ritmo más rápido a 30 días de la publicación (como podemos observar en el gráfico abajo). A 56 días de la publicación, el error histórico de previsión (excluyendo las estimaciones de 2020) sigue oscilando entre +3,8 y -1,6 puntos porcentuales.

Dos valores atípicos pueden estar influyendo mucho en la estimación actual. Dos categorías explican la mayor parte de la lectura del primer trimestre: el consumo personal y las importaciones. En primer lugar, por el momento, el modelo espera que el gasto en consumo personal se mantenga estable en el primer trimestre después de los datos de enero, por debajo de la estimación anterior del 2,2 %. Pero el gasto de los consumidores podría repuntar en febrero y marzo.

En segundo lugar, el PIB tiene como objetivo tabular la producción «nacional». Como tal, las importaciones se restan de las exportaciones («exportaciones netas»). Debido a un aumento de las importaciones en enero, se estima que las exportaciones netas tienen un lastre de 3,57 puntos porcentuales en el PIB en el modelo GDPNow. ¿Podrían los datos de importación ser también un «hecho aislado»?

De hecho, aunque los datos comerciales mensuales pueden reflejar una «anticipación» a los aranceles previstos, en el informe del PIB, las «exportaciones netas» restaron más de tres puntos porcentuales solo dos veces en la historia: el cuarto trimestre de 1947 y el tercer trimestre de 1982 (1982 fue una recesión).

¿Serán los aranceles 2.0 de Trump de 2025 el tercero? Es posible, pero probablemente sea demasiado pronto para afirmarlo con certeza. Incluso la Reserva Federal de Atlanta admite que «las exportaciones netas y la variación de las existencias privadas son subcomponentes particularmente difíciles de pronosticar».

Los ingresos (todavía) impulsan el gasto. Con datos limitados y volatilidad mensual en juego, nuestro enfoque preferido para la «previsión a muy corto plazo» es un enfoque top down (de arriba hacia abajo) para medir cómo le va al consumidor en tiempo real. Utilizamos el informe de empleo como un factor clave, actualizando cada mes una métrica de «poder del consumidor» que tiene en cuenta el número de trabajadores empleados, las horas trabajadas y la remuneración. La métrica ha seguido de cerca el gasto de los consumidores a lo largo de la historia. En enero, el poder nominal del consumidor todavía registraba un estelar 5,4% interanual, el aumento más rápido desde marzo de 2024 y muy por encima de la media a largo plazo del 3,6 %, lo que sugiere un amplio poder adquisitivo de los consumidores.

Además, el «poder del consumidor» es un buen indicador adelantado del gasto. En las tres últimas recesiones, excluyendo la de la COVID-19, la tasa de crecimiento del poder del consumidor disminuyó, en promedio, dos puntos porcentuales desde su punto máximo de 12 a 18 meses antes de que comenzara una recesión. En enero, la tasa de crecimiento del poder del consumidor aumentó en 1,4 puntos porcentuales en los últimos 12 meses, lo que significa que, si analizamos la volatilidad mensual y trimestral de los distintos componentes del PIB, es probable que la economía aún no esté en la cúspide de una recesión. 

Otros modelos de seguimiento siguen apuntando a un crecimiento en el primer trimestre. El PIBNow de la Reserva Federal de Atlanta no es el único. Otros bancos regionales de la Reserva Federal también tienen índices en tiempo real que estiman la actividad económica. Aunque todos los índices tienen enfoques ligeramente diferentes, todos proporcionan información valiosa; afortunadamente, ninguno apunta a una fuerte desaceleración de la tendencia de crecimiento subyacente, como podemos observar en la tabla siguiente.

Tribuna elaborada por Jeffrey Cleveland, economista jefe de la gestora estadounidense de Payden & Rygel.

UCITS: Los 40 años que dan forma a la industria europea de fondos

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UCITS industria fondos Europa
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Si tenemos que poner fecha de nacimiento a la industria europea de fondos, sin duda sería el 20 de diciembre de 1985, tras la aprobación de la primera directiva sobre UCITS (Undertakings for Collective Investment in Transferable Securities) por la Comunidad Económica Europea (CEE). La conocida como la Directiva 85/611/CEE estableció un marco regulatorio común para los vehículos de inversión en Europa, dando forma a toda una industria. 40 años después, la protección al inversor, la sostenibilidad, los activos alternativos y la tecnología son los motores que están moldeando su futuro.

La música de Michael Jackson, Prince, David Bowie y Madonna inundó la década de los 80. Fue la banda sonora a una industria de inversión caracterizada por el acceso limitado a las acciones y a la tecnología, por mercados fragmentados, altas comisiones, información limitada, poca diversificación internacional y una operativa que pasaba por un gran número de hombres trajeados esgrimiendo libretas y agolpándose en los parqués de las principales bolsas europeas al grito de “doy” y “tomo”.

Hace 40 años los mercados financieros estaban integrados por players nacionales y caracterizados por una escasa participación del inversor. En el caso de España, los datos de Inverco explican por sí solos esta situación: en 1985, el 63% del ahorro financiero de las familias estaba en depósitos y efectivo, un 23,7% en inversión directa renta fija y renta variable, principalmente y únicamente el 0,3% en fondos de inversión y otro 0,3% en fondos de pensiones. “Era una industria muy incipiente, que ofrecía un catálogo limitado y diversificado por tipología de activo y geografía a un inversor muy conservador, con una asignación fundamentalmente centrada en renta fija o depósitos, y en renta variable, con estrategias buy and hold, principalmente motivada por el pago de dividendos”, explica María Taboada, directora de producto de BBVA Asset Management Europa.

Hoy el panorama es muy diferente. Según los datos de la Asociación Europea de Fondos y Gestión de Activos (Efama, por sus siglas en inglés), el total de activos bajo gestión en Europa supera el umbral de los 30 billones de euros. El año pasado, a medida que los mercados bursátiles continuaron al alza durante los tres primeros trimestres, el negocio siguió creciendo y, según los últimos datos publicados, el patrimonio en fondos en el continente habría alcanzado un nuevo récord de 32,7 billones a finales de septiembre.

¿En qué momento cambió todo y el crecimiento despuntó? Según los profesionales, fue con la aprobación de la primera directiva europea UCITS (Undertakings for Collective Investment in Transferable Securities) por la Comunidad Económica Europea (CEE), en 1985. La conocida como Directiva 85/611/CE, del 20 de diciembre, sobre instituciones de inversión colectiva en valores mobiliarios, fue un hito transformador. “Diseñada para armonizar el marco regulador de los fondos de inversión en toda Europa, promovió la protección de los inversores y permitió que los vehículos se comercializaran en los estados miembros de la Unión Europea. Al otorgar una única autorización para su distribución transfronteriza, los UCITS fomentaron la competencia, ampliaron la gama de opciones de inversión y mejoraron el acceso de los inversores a los fondos en toda Europa”, afirma Britta Borneff, Chief Marketing Officer (CMO) de la Asociación de la Industria de Fondos de Luxemburgo (Alfi).

Antes de la Directiva UCITS, el mercado de fondos europeo estaba fragmentado, con cada país operando bajo sus propias normativas y estándares. Según Borneff, la Directiva sentó las bases del mercado integrado que tenemos hoy en día: “En 1985, el panorama en Europa era relativamente incipiente y limitado, con un número reducido de vehículos de inversión disponibles. Sin embargo, el interés en las inversiones transfronterizas comenzaba a crecer, señalando una fase temprana de expansión e innovación en el mercado. Con los cimientos establecidos por esta Directiva, la industria entró en una nueva era de desarrollo, allanando el camino para un mercado europeo más unificado y competitivo”, explica.

Un punto revolucionario

En opinión de José María Marcos, director general de Entidades de la CNMV, la Directiva UCITS constituyó un hito en el sistema financiero europeo porque reguló la figura del pasaporte europeo. “Con la premisa del cumplimiento de unas reglas comunes, permite la comercialización de una misma IIC en cualquier país de la UE. Con ello, los inversores pudieron acceder a un mercado más amplio, con las consiguientes ventajas en términos de costes y amplitud de la oferta”, destaca.

Marcos apunta como relevante que la directiva se refiere a los “vehículos abiertos”, es decir, los que garantizan el reembolso a sus inversores, que invierten en valores mobiliarios y establece un marco armonizado común en todos los aspectos relevantes: activos elegibles, reglas de diversificación, obligaciones de información, condiciones de autorización, obligaciones de gestoras y depositarios. “Transcurridos 40 años, resulta innegable que la marca UCITS está consolidada a nivel europeo, e incluso mundial, que los inversores confían en ella y que ha conseguido el objetivo de desarrollar un mercado único europeo de IICs. En España los fondos con pasaporte suponen actualmente en torno al 40% del sector de inversión colectiva”, añade el directivo de la CNMV.

Para Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco, la creación del mercado europeo de fondos ha incrementado la competencia, con la consiguiente reducción de costes y mejoras en los rendimientos de los fondos. “Todo ello repercute de forma muy positiva en los partícipes, que no sólo pueden acceder a una gama más amplia de entidades y productos, sino que además han visto disminuir notablemente sus costes por la gestión”, afirma.

Arantxa López Chicote, responsable de Producto, Inteligencia de Mercado y Digital de Santander Asset Management España, se une a estas reflexiones y matiza que UCITS fue una revolución también para el modelo de negocio de las gestoras: “Permitió que una gestora registrada en un estado miembro pudiera gestionar vehículos registrados en cualquier otro estado miembro, sin necesidad de presencia física en este último. Además, abrió el mercado y democratizó el acceso a los inversores, sobre todo minoristas, a la hora de invertir en fondos. Favorecía que estos se percibieran como inversiones seguras y bien reguladas, volviéndose populares en toda Europa”.

Por último, la propia industria considera que un aspecto relevante ha sido la capacidad de la Directiva UCITS para cambiar, y adaptarse. “Esta evolución, que abarca desde UCITS I hasta la más reciente UCITS VI, muestra un esfuerzo continuo por mejorar la protección al inversor, la transparencia y la supervisión regulatoria. Originalmente, UCITS I buscaba unificar las normativas de inversión colectiva en Europa, estableciendo las bases para un mercado único. Con el tiempo, UCITS III introdujo estrategias de inversión más flexibles, como derivados y estructuras masterfeeder, que contribuyeron enormemente a la expansión y sofisticación de la industria de fondos, que se completó con la creación del pasaporte europeo con UCITS IV. Iteraciones posteriores, como UCITS V, se centraron en la protección de los activos del inversor y en la promoción de prácticas de gestión de riesgos justas, mientras que UCITS VI busca alinear la directiva con la AIFMD en cuanto a delegación, liquidez y estándares de informes”, explica Borneff.

El salto de la industria nacional

En este contexto de cambio radical, Luxemburgo emergió como pionero al implementar la Directiva en 1988. “La ventaja de ser el primero es que atrajimos a numerosas gestoras internacionales, algo que consolidó el concepto de industria europea. El número de fondos con sede en Luxemburgo aumentó de 99 en 1983 a 463 ante la implementación de la Directiva, con unos activos bajo gestión que alcanzaron los 53.000 millones de euros, una clara evidencia de la influencia de UCITS y del rápido crecimiento que hubo en la región”, reconocen desde Alfi.

España no se quedó atrás. Según explica Martínez-Aldama, aunque aquí ya existía una ley que introducía en el ordenamiento español las instituciones abiertas de inversión (el Decreto Ley 7/64, del 30 de abril, de sociedades de inversión mobiliaria), la primera directiva UCITS supuso el inicio de la fase de expansión de las IICs en España: “Si bien el auténtico hito no fue tanto la directiva europea como la Ley de Instituciones de Inversión Colectiva de 1984, que recogía una gran parte del contenido de la directiva UCITS, y que supuso el establecimiento, por primera vez, del régimen jurídico aplicable a las IICs, mediante un único cuerpo con rango normativo legal”, matiza.

En su opinión, tanto la aprobación de la Ley del Mercado de Valores como la creación de la CNMV en 1988, sumaron esfuerzos en el desarrollo de la inversión colectiva en nuestro país. “Muestra de ello es que solo en seis años, de 1984 a 1990, las IICs multiplicaron por siete su patrimonio”, apunta Martínez-Aldama.

En opinión de Taboada, también fue decisiva la creación del Mercado Único Europeo: “Me atrevería decir, incluso, que contribuyó a que la industria española se especializara y profesionalizara sus procesos de gestión, de riesgos, de control, etc. La arquitectura abierta y la entrada de gestoras extranjeras en España se aceleraron, apoyadas por unos requisitos y procesos de admisión más ágiles”.

Desde entonces, la inversión colectiva en España ha experimentado un crecimiento exponencial, sólo interrumpido temporalmente por las crisis experimentadas por los mercados de forma cíclica: la crisis bursátil de 2002, la crisis financiera mundial de 2008, la crisis de deuda soberana de 2012 y el COVID-19. “En la actualidad, la inversión colectiva en España cumple perfectamente su función de canalización del ahorro de las familias hacia la inversión en los mercados de capitales, objetivo último de la ‘Estrategia del inversor minorista’. De hecho, los fondos y sociedades de inversión ya representan más de un 15% de todo el ahorro financiero de los hogares”, añade el presidente de Inverco.

El gran salto que dio la industria no se entendería sin tener en cuenta que las gestoras se implicaron en toda esta revolución UCITS. “Para nuestro modelo, que estaba en plena transformación por los diferentes procesos de fusión del banco y la entrada en mercados exteriores, fue una regulación que favoreció claramente el desarrollo del negocio. En 1999, con la creación del Banco Santander Central Hispano, ya se gestionaban activos por valor de 73.000 millones de euros”, comenta López sobre Santander AM, que había creado en 1971 la gestora bajo el nombre de Gesbansander y que había arrancado gestionando Banserfond, un fondo de renta variable, y más adelante otro de renta fija, Banserfond II.

Por su parte, desde BBVA AM, fundada en 1960, explican que su presencia en el mercado europeo es fundamentalmente a través de las dos sicavs que gestionan en Luxemburgo, BBVA International Fund, creada en 1988, y BBVA Global Funds, en 2010. Pese a que la experiencia de BBVA AM es muy positiva, considera que las gestoras españolas no se han podido beneficiar en la misma medida de esta apertura del mercado europeo para la distribución de sus fondos nacionales debido a las mayores exigencias de información sobre los inversores que pide el regulador español.

“Esto ha supuesto que muchas gestoras hayamos acudido a otros mercados, Luxemburgo en su gran mayoría, para poder ofrecer nuestras soluciones de inversión. La posibilidad de obtener el pasaporte europeo a las gestoras ha simplificado y facilitado el lanzamiento de estos vehículos”, explica Taboada.

Con el foco en el inversor…

Sin duda, los UCITS son el punto de inicio de la industria europea de fondos, pero son un punto y seguido porque la regulación se ha ido alineando con la realidad de los inversores y con el propio contexto social, para ir evolucionando y creciendo. En concreto, la publicación en 2004 de la Directiva relativa a los mercados e instrumentos financieros (Directiva MiFID 2004/39/CE) y la modificación en el 2014 de MiFID II (2014/65/UE) están consideradas el segundo hito más relevante del sector. Resumidas, grosso modo, sus contenidos se refieren a requisitos organizativos y normas de conducta comunes a nivel europeo para la prestación de servicios de inversión, con el objetivo de conseguir un nivel de protección común a los inversores.

“Tras la crisis financiera se reforzaron algunos aspectos de naturaleza preventiva y se dotó de mayores capacidades a los supervisores. MiFID afecta a la distribución de IICs, que en el caso español es el producto de mayor penetración entre los inversores minoristas, representando en torno al 70% de los instrumentos financieros distribuidos. Por lo que se refiere a la inversión colectiva, MiFID I supuso la concreción de las obligaciones de conocimiento del cliente en función del servicio prestado (tests de conveniencia e idoneidad), e implicó que las entidades pasasen de estar centradas en los productos que distribuían a poner el foco en los clientes. Y MiFID II y su trasposición a la regulación española, limitando los supuestos para la percepción de incentivos por los distribuidores, supuso el reconocimiento de la prestación del servicio de asesoramiento por los prestadores de servicios de inversión y el desarrollo de modelos de arquitectura abierta, circunstancias ambas que implican, a mi juicio, avances importantes en la protección del inversor”, resume Marcos como principales cambios y aportaciones de las sucesivas normativas.

Desde la óptica de las entidades, su trascendencia ha sido y es radical. Así lo considera Taboada: “Supuso un reto muy importante para el sector, con impacto prácticamente en todos los aspectos del mercado de valores y de la industria financiera. Y trajo nuevas normativas sobre la estructura del mercado y negociación de instrumentos, sobre transparencia y protección del inversor, así como nuevos requerimientos en gobernanza y controles internos que requirieron un esfuerzo de adaptación muy importante del sector”.

La responsable de BBVA AM destaca, en relación con la protección del inversor, los requerimientos específicos en relación por ejemplo, a una mayor información pre y post trade de la inversión, transparencia en los costes soportados, evaluación de la conveniencia e idoneidad de la inversión que pretende realizar el cliente y la restricción al cobro de comisiones por parte del distribuidor en los servicios de gestión discrecional de carteras y asesoramiento independiente, debiendo demostrar, para el cobro de retrocesión en RTO (recepción y transmisión de órdenes) y asesoramiento no independiente, un incremento en la calidad del servicio que está prestando.

Desde Santander AM España, López considera que el principal cambio vivido en los últimos años ha sido la tendencia hacia una mayor complejidad en la utilización de los recursos que el inversor tiene a su disposición. “El inversor institucional sabe muy bien en aquello que invierte porque ha hecho una labor de investigación sobre el producto muy importante. La transformación del inversor particular ha sido más profunda. Si antes confiaba ciegamente en el ladrillo, la crisis le hizo ver que el valor de los inmuebles puede bajar y que, además, se trata de un activo ilíquido. Y eso ha empujado a la industria de fondos de inversión, que está viviendo el paso del ahorrador al inversor. Otro gran cambio ha sido la propia estructura de la industria, en concreto la figura del selector de fondos, que ha cobrado gran relevancia. La sofisticación y el amplio conocimiento del producto hacen que la importancia de gestionar adecuadamente la información que se le aporta al cliente sea mayor”, afirma.

… y en la sostenibilidad

Dentro de esta evolución regulatoria y del negocio, otro de los hitos que definen la industria europea es la inversión sostenible. Según argumentan desde Alfi, esta decidida apuesta está impulsada por la demanda de los propios inversores y un marco regulatorio sólido. “Normas clave, como el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR), tienen como objetivo mejorar la transparencia en las finanzas sostenibles y ayudar a los inversores a tomar decisiones informadas. Además, el Pacto Verde Europeo establece objetivos de sostenibilidad ambiciosos, instando tanto al sector público como al privado a alinear sus inversiones con los objetivos climáticos”, argumenta Borneff.

Según su experiencia, esto ha ido en paralelo a la mayor demanda de opciones de inversión sostenible y productos financieros, a medida que crece la conciencia sobre el impacto de las decisiones financieras en el medio ambiente y la sociedad. Un dato representativo es que, según un informe elaborado por Luxembourg Sustainable Finance Initiative (LSFI) y PwC Luxembourg, el 73,3% del patrimonio de los fondos UCITS domiciliados en Luxemburgo es inversión ESG.

Sin embargo, el portavoz de Alfi reconoce que las finanzas sostenibles se enfrentan a varios desafíos: “La falta de métricas estandarizadas, de informes y de definiciones claras de lo que constituye una inversión sostenible complica las comparaciones y evaluaciones para los inversores. Además, las preocupaciones sobre la transparencia y el riesgo de que las empresas exageren sus esfuerzos de sostenibilidad pueden dificultar la búsqueda de oportunidades verdaderamente sostenibles para los inversores. También, apoyar a las empresas que están en transición hacia prácticas más sostenibles requiere soluciones financieras adaptadas, que aún se están desarrollando. Por otra parte, las incertidumbres regulatorias, económicas y políticas pueden influir en la financiación de iniciativas sostenibles y desviar las prioridades de los objetivos de sostenibilidad a largo plazo. Si bien Europa ha logrado avances sustanciales, abordar estos desafíos será crucial para mantener su liderazgo en inversión sostenible y lograr objetivos climáticos más amplios”.

En opinión de Taboada, este ámbito está en constante evolución. Según recuerda, aún existen aspectos fundamentales pendientes de desarrollo, como la taxonomía social, o de implantación completa, como la información sobre sostenibilidad de las empresas. Además, actualmente se debate sobre la revisión normativa de divulgación y la necesidad de establecer etiquetas sostenibles para los productos financieros. “El sector busca claridad en las definiciones y criterios, y una clasificación de productos sostenibles que permita identificar de manera sencilla las características buscadas, un acceso a datos homogéneos y comparables y en general una simplificación de las normas que permita que los clientes finales entiendan de manera clara los productos de inversión sostenible”, defiende.

El potencial de los ELTIFs

Si seguimos avanzando en la historia que la industria europea de fondos está escribiendo, un capítulo de similar relevancia a la llegada de la normativa UCITS, pero en el terreno alternativo, es la creación de la figura de los vehículos ELTIFs, recientemente modificada. Para Martínez-Aldama, da respuesta a una realidad, ya que “la inversión en activos alternativos menos líquidos es una tendencia no solo europea sino mundial, y la búsqueda de alfa en este tipo de activos se vehiculiza muy bien a través de los ELTIFs”.

Según explica López, el objetivo que persiguen es doble. Por un lado, canalizar el capital hacia las empresas europeas de pequeño y mediano tamaño y, por otro, facilitar a los inversores minoristas europeos el acceso, de una forma regulada, a activos que históricamente sólo habían estado disponibles para clientes institucionales y profesionales.

“Una de las razones de ser de estos vehículos es dar acceso a los inversores minoristas a un estilo de inversión propio del capital riesgo que hasta ahora había estado enfocado solo en los clientes institucionales. En su lanzamiento inicial en 2015 no cuajaron mucho en el mercado, pero su reforma, que entró en vigor en 2024, los hace más flexibles y atractivos”, matiza la responsable de Santander AM.

Justamente, en opinión de Borneff, los ELTIFs podrían desencadenar una segunda ola de innovación en las finanzas europeas gracias a algunas de sus características: su enfoque a largo plazo, su regulación transfronteriza simplificada, la diversificación de la cartera, el acceso a los inversores minoristas, la alineación con los objetivos de sostenibilidad y la profundidad del mercado. “Los cambios clave introducidos en 2023 incluyen la diferenciación entre ELTIFs dirigidos a inversores profesionales y aquellos a los que los inversores minoristas pueden acceder, la eliminación de barreras para los inversores minoristas y el establecimiento de un mecanismo opcional de venta”, destaca.

De nuevo, en esta tendencia Luxemburgo va en cabeza. El país alberga 90 de los 139 ELTIFs establecidos, lo que demuestra el creciente impulso detrás de este marco. “Si se aprovechan completamente y se promueven estratégicamente, podrían iniciar una nueva fase transformadora para el sector de fondos europeo, construyendo sobre los cambios fundamentales traídos por UCITS y AIFMD”, insiste Borneff.

Las otras revoluciones que vendrán

Para Alfi, estamos al borde de varios cambios transformadores, con los ETFs activos y los activos digitales emergiendo como las tendencias más significativas. Empezando por esta primera, Borneff explica que el espacio de los ETFs está viendo un interés creciente en la gestión activa.

Según los datos de ETFGI, a enero de 2025 los activos bajo gestión de los ETFs en Europa alcanzaron los 2,27 billones de dólares. De este total, los ETFs de gestión activa representan una porción aún pequeña pero en crecimiento. En 2024, los ETFs activos en Europa atrajeron entradas netas de 19.940 millones de dólares, superando los 7.290 millones de 2023. Aunque no se dispone de una cifra exacta del patrimonio total de los ETFs activos en el continente, se estima que representan aproximadamente el 2,2% del total de activos en fondos cotizados en la región.

“El aumento en la demanda de ETFs activos puede atribuirse a varios factores, como su transparencia y negociación diaria, cualidades que suenan bien a los inversores. Además, hay un apetito creciente por mejorar los resultados de inversión y las compensaciones de riesgo/retorno. Los inversores buscan ofertas activas de alta calidad de gestores experimentados para mitigar los conocidos riesgos de concentración en los índices de acciones de gran capitalización de EE.UU. En medio de una alta volatilidad del mercado, existe el deseo de obtener conocimientos profesionales y una gestión eficaz de riesgos. En última instancia, los ETFs activos podrían convertirse en un componente clave de las carteras diversificadas, ya que atienden a una variedad de objetivos de inversión, preferencias y perfiles de riesgo de los inversores”, señala la portavoz de Alfi.

Tecnología: de la IA a los activos digitales

No se puede entender la evolución y el futuro de la industria sin hablar de tecnología, inteligencia artificial (IA) y activos digitales. Sin duda, estos últimos están ganando tracción como inversiones alternativas viables. El interés institucional va en aumento, con gestores de fondos interesados en incorporarlos a su oferta. Para Borneff, las regulaciones en torno a los activos digitales están evolucionando, y el desarrollo de marcos más claros probablemente fomentará una mayor adopción institucional e integración en las estrategias de inversión convencionales. “En general, la revolución en la industria de fondos de inversión promete una mayor flexibilidad, innovación e integración tecnológica”, añade.

Según Taboada los retos van más allá: en su opinión, la revolución vendrá de la aplicación de la tecnología en el negocio. “La mayor capacidad computacional y de análisis de datos, así como la IA, tendrá, como ya estamos viendo, impacto en los procesos de inversión, en la posibilidad de ofrecer soluciones personalizadas a los inversores, de tener un diálogo activo que facilite la escucha y permita que le acompañemos durante su inversión. La tecnología blockchain, la tokenización de las participaciones de los fondos y sus subyacentes abre la puerta a nuevas oportunidades como son, por ejemplo, el aumento de la liquidez de mercado y de la divisibilidad de los activos, la posibilidad de realizar operaciones las 24 horas del día, etc.”, destaca. Adicionalmente, considera que este tsunami vendrá acompañado por normativa, alguna ya aprobada como MiCA, DORA, toda la relativa a sostenibilidad, o la ya esperada RIS, y nueva regulación que seguro acompañará todo este proceso de transformación.

Una visión de futuro que comparten desde Santander AM. Según López “la IA Generativa (IAG) es una herramienta que permite gestionar datos y contenidos de forma muy eficiente. Todo lo que tenga que ver con la explotación de datos puede beneficiarse del uso de la IAG, tanto para conocer mucho mejor las necesidades y preferencias en cada momento de los inversores, las tendencias de mercado o para mejorar el análisis de compañías”.

Alfi insiste en que la evolución en la adopción estratégica de la tecnología de registros distribuidos (DLT) transformará el sector financiero de una forma práctica, por ejemplo, con la llegada de la tokenización. En su opinión, esta innovación mejora la transferibilidad de las acciones o activos representados en la cadena de bloques. “La tokenización de activos del mundo real, como bienes raíces y capital privado, ofrece eficiencias operativas y de costos significativas. Además, la tokenización de activos tradicionales en plataformas de cadena de bloques podría revolucionar la estructura de las inversiones, haciéndolas más accesibles y líquidas”, explica Borneff. También la portavoz de Alfi apunta hacia los activos digitales, que están ganando tracción como inversiones alternativas viables.

Sin perder el objetivo

Todos estos hitos se suceden a gran velocidad. “Hemos superado una serie de crisis recientes, incluidas la pandemia de COVID-19, la guerra en Ucrania, el rápido aumento de las tasas de interés y el aumento de las tensiones geopolíticas. También nos enfrentamos a transiciones simultáneas, incluida la disrupción digital, la transición hacia la sostenibilidad y los cambios demográficos, así como los desafíos de financiamiento asociados. Nuestra industria gestiona aproximadamente 30 billones de euros en activos en nombre de nuestros clientes minoristas e institucionales, y hemos demostrado nuestra resiliencia a pesar de un entorno empresarial increíblemente desafiante. Sin embargo, queda mucho por hacer si queremos mercados de capitales europeos vibrantes y diversos que beneficien a las economías y ciudadanos de la UE”, recuerda Sandro Pierri, presidente de Efama, la asociación europea de fondos, que el año pasado cumplía 50 años.

Los representantes del sector, las gestoras y los reguladores confían en construir una industria sobre sólidos pilares normativos, para que los inversores, minoristas o institucionales, puedan ser elementos de transformación en su entorno. “A corto plazo, la necesidad de desarrollar el Mercado de Capitales Europeo (CMU) y de aumentar la participación de los inversores minoristas configuran a RIS como objetivo legislativo en la agenda de la Comisión Europea. A partir de aquí, el impulso a la inversión sostenible continuará como palanca de transformación del mercado, aunque habrá que racionalizar la regulación en materia sostenible si no queremos que el mercado muestre síntomas de agotamiento regulatorio y correspondiente pérdida de interés”, concluye Martínez-Aldama.

Puede leer el artículo completo en el siguiente link.

El patrimonio en productos de inversión tokenizados alcanzará los 317.000 millones de dólares en 2028

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Inversión tokenizada crecimiento
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La innovación en los productos de inversión es clave para que las gestoras puedan adaptarse a las nuevas oportunidades de mercado y a los cambios de preferencias de los inversores. Hasta ahora, cuando hablábamos de una mayor ingeniería financiera en los vehículos de inversión, sin embargo ahora es la aplicación de la tecnología la que comienza a ser clave para innovar. 

En este sentido, según el informe sobre Gestión de Activos y Patrimonios 2024, elaborado por PWC, una de las principales tendencias que estamos viendo es la generación de productos tokenizados. “En nuestro escenario base, se proyecta que los activos bajo gestión en fondos de inversión tokenizados, incluyendo fondos mutuos y alternativos, pero excluyendo mandatos, aumentarán de 40.000 millones de dólares en 2023 a más de 317.000 millones de dólares en 2028”, señala entre sus conclusiones. 

Según explica el informe de PwC, aunque esto representa una pequeña parte del mercado total, “está creciendo a una tasa compuesta anual (CAGR) impresionante de más del 50%, impulsada por la necesidad de mayor liquidez, mayor transparencia y un acceso más amplio a la inversión, especialmente dentro de los fondos alternativos, que podrían incluir capital privado, bienes raíces, materias primas y otros activos no tradicionales”.

El informe destaca que gracias a esta innovación, los inversores tienen más oportunidades de diversificar sus carteras hacia clases de activos digitales a medida que se flexibilizan las restricciones regulatorias. Según argumenta en sus conclusiones esto permitiría a las organizaciones de gestión de activos y patrimonios diversificar carteras, acceder a clases de activos no correlacionadas y atraer a una nueva generación de clientes con mayor afinidad tecnológica. 

Actualmente, el 18% de los gestores de activos y patrimonios encuestados ofrecen activos digitales dentro de su oferta de productos. Aún es una fase temprana para estos productos, pero el interés de los inversores está aumentando. Ocho de cada diez gestores de activos y patrimonios que ofrecen activos digitales han reportado un aumento en los flujos de entrada”, apunta el informe de PwC. 

Según PwC la segunda gran ventaja del desarrollo de productos tokenizados de inversión es permite el desarrollo de aplicaciones y plataformas para que los inversores minoristas compren pequeñas participaciones en mercados privados o en fondos tokenizados. “La propiedad fraccionada tokenizada podría ampliar las oportunidades de mercado al reducir las inversiones mínimas y permitir que activos tradicionalmente ilíquidos sean negociados en mercados secundarios”, afirman desde PwC. 

De hecho, la encuesta de la consultora refleja el gran interés en los activos de mercados privados tokenizados tanto entre los gestores de activos como entre los inversores institucionales, con más de la mitad de cada grupo considerando el capital privado como la principal clase de activo tokenizado.

Tikehau Capital subraya la oportunidad de invertir en ciberseguridad ante las crecientes amenazas

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Inversión ciberseguridad oportunidades
Foto de Dan Nelson en Unsplash

Una de las vertientes del private equity en la que Tikehau Capital invierte de forma creciente en los últimos años es la ciberseguridad, que enmarcada en el área de seguridad y defensa se ha convertido en una pieza clave para el futuro de las democracias europeas, señaló en un desayuno en Madrid Augustin Blanchard, Executive Director y Gestor de la Estrategia de Private Equity en Ciberseguridad.

Blanchard presentó junto a Christian Rouquerol,  co-Head de Tikehau Capital Iberia & Head of Sales Iberia & LatAm, un barómetro sobre la financiación de la ciberseguridad en Europa. “En Tikehau Capital gestionamos 500 millones de euros en activos en ciberseguridad, lo que nos convierte en el mayor inversor focalizado en ciberseguridad en Europa”, explicó Blanchard. El vehículo para ello es la estrategia Brienne, que va por su segunda añada y que cuenta con un fondo paralelo con formato español (Tikehau Ciberseguridad Private Equity II FCR, registrado en CNMV en octubre del año pasado).

“Lo hacemos como inversor de private equity growth, en software de ciberseguridad en el continente, lo que significa que invertimos de 10 a 50 millones de euros en empresas de rápido crecimiento y software B2B.  No nos centramos en servicios ni consultoría, sino que invertimos en productos que tardan tres o cuatro años en desarrollarse y luego venderse. Y que por ello necesitan capital extra para crecer”, indicó.

El mercado de la ciberseguridad está dominado por Estados Unidos, por lo que es necesario que Europa diseñe sus propios sistemas, tanto por motivos comerciales como estratégicos, tal como puso de manifiesto hace unos días la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien propuso movilizar «cerca de 800.000 millones» para la defensa en la UE, lo que incluye a las tecnologías para la seguridad digital.

“Las amenazas a la ciberseguridad han aumentado drásticamente en los últimos 10 años debido a la creciente vulnerabilidad de nuestras economías, cada vez más digitales, y debemos responder”, señaló Blanchard.

De las redes a las aplicaciones

El sector está viviendo en la actualidad un cambio de ciclo, desde la protección de las redes y terminales hacia la de las aplicaciones digitales, que son las que están en la diana de los atacantes en la actualidad. La estrategia ha invertido desde 2019 en compañías de rápido crecimiento en Europa, 10 francesas y 6 de ellas de otros países, entre ellas la española Build38, con sede en Barcelona y que se especializa precisamente en seguridad para aplicaciones móviles.

Blanchard añadió que el objetivo del fondo es invertir en “empresas como mínimo entre 1 y 5 millones de euros en ingresos recurrentes y llevarlas si es posible al umbral de los 50 millones de euros. Después de entre 5 y 8 años, las volvemos a vender a actores europeos o a fondos de capital riesgo, para que podamos devolver el dinero a nuestros inversores”.

Un sector más maduro

Respecto de la evolución del sector en el barómetro que publica anualmente la gestora, tras un 2023 de parálisis en cuanto a la captación de fondos, en 2024 se produjo un nuevo incremento en un mercado más maduro, ya que si bien el número de operaciones se redujo un 14%, el nivel total de inversión aumentó en un 30% a nivel global. Es decir un incremento muy considerable de los montos captados en cada ronda.

El líder indiscutible del mercado es Estados Unidos, pero el mercado europeo de ciberseguridad se ha multiplicado por 1,6 en la última década en términos de número de operaciones de captación de fondos, y por 12,6 en lo que respecta a los montos captados.

Blanchard destacó asimismo que en el último año se han adquirido 134 empresas de ciberseguridad en Europa, y el 71% de ellas han sido compradas por actores europeos, lo que demuestra la existencia de una importante demanda, tanto en financiación como a la hora de las salidas. Lo que se ve además incrementado por el empeoramiento de las relaciones con Estados Unidos, que subraya la necesidad de crear alternativas propias: “Muchas más empresas europeas van a comprar ciberseguridad europea”.

El experto añadió asimismo que la misma regulación europea también tiene el efecto de que sólo los productos de ciberseguridad de Europa pueden realmente hacer frente a la demanda normativa, que incluye numerosos requerimientos, desde el reglamento GDPR a DORA.

Por su parte, Rouquerol explicó que la primera añada de la estrategia Brienne III se lanzó en 2019 y cerró en 2022 con un total de 175 millones de euros bajo gestión. “A finales de 2023, iniciamos la recaudación de la siguiente añada, para el que Tikehau aporta el 15% del tamaño total del fondo. Nuestro objetivo es llegar a 350 millones de euros, por lo que casi se duplica el tamaño del primer fondo”, dijo. Existe asimismo una versión del fondo para el mercado español con las mismas compañías del fondo francés, pero adaptado al inversor minorista, Tikehau Ciberseguridad Private Equity II FCR.

Inversión sostenible en Europa: la presión reguladora se intensifica mientras persisten los riesgos de greenwashing

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Inversión sostenible Europa greenwashing
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Evitar el greenwashing en la inversión sostenible fue una de las principales tendencias de la industria europea de fondos en 2024. Dos datos que demuestran esto son, según el último informe que publica MainStreet Partners, parte de Allfunds, que el 23% de los fondos artículo 8 y el 3% de los fondos artículo 9 están expuestos a este riesgo, unos porcentajes que se han reducido respecto a la edición anterior. Sin embargo, aún queda camino por andar y así lo refleja el informe al afirmar que «una parte significativa de los fondos alineados con el PAB no cumplen con las exclusiones requeridas».

Estas conclusiones están dentro del informe anual Barómetro ESG y de Sostenibilidad 2025, elaborado por el proveedor de datos ESG y de impacto MainStreet Partners. El documento ofrece una evaluación exhaustiva de las tendencias en materia de ESG y Sostenibilidad en el mercado de fondos europeo y británico, basada en su metodología holística de tres pilares: la evaluación de la gestora de activos, el análisis de la estrategia del fondo y la evaluación de la composición de la cartera. De hecho, MainStreet Partners, dentro de su metodología de análisis ESG y de sostenibilidad de fondos, realiza una evaluación de la adherencia regulatoria, fijándose en cuatro criterios: coherencia, claridad, denominación y lenguaje específico. En función de estos criterios, concluye que un 13% de los fondos analizados no superó esta evaluación, debido en gran parte a denominaciones no conformes. Asimismo, la calificación media de las gestoras de activos ha descendido debido a mayores expectativas regulatorias, diferencias regionales en políticas de sostenibilidad y una cobertura más amplia de entidades.

Según explica Neill Blanks, director general de MainStreet Partners, a principios de 2024, podría haberse esperado una reducción en la complejidad normativa respecto a los últimos tres años. Sin embargo, «la entrada en vigor de nuevas normas de denominación de fondos ha incrementado el escrutinio normativo, lo que supone un riesgo de sanciones y daño reputacional para quienes no se adapten. En respuesta a esta creciente exigencia regulatoria, hemos incorporado un nuevo subpilar en nuestra metodología de calificación, denominado EU Regulatory Alignment, aplicable a estrategias clasificadas como artículo 8 o 9 en el SFDR. Este integra datos clave de la plantilla ESG europea (EET) y evalúa cómo los gestores de activos definen la “inversión sostenible”. Además, con el objetivo de ofrecer una visión más precisa de la composición de los fondos, hemos refinado nuestra evaluación en el pilar III (Cartera), analizando no solo la exposición de las participaciones, sino también su intencionalidad”, apunta Blanks.

Impacto regulatorio y estrategias del sector

El informe también revela que algunas grandes gestoras han abandonado iniciativas como la Net Zero Asset Managers Initiative (NZAM) y la Climate Action 100+ (CA100+), reflejando una mayor cautela en torno a los compromisos ESG, especialmente en EE.UU. En relación con la Taxonomía de la UE, la proporción de fondos artículo 9 con un 0% de alineación aumentó del 58% al 60%, mientras que aquellos con más del 30% de alineación cayeron del 2% al 1%. Esto sugiere que persisten dificultades en el cumplimiento normativo, aunque también podría reflejar una mayor transparencia en la divulgación de datos, según MainStreet Partners.

En cuanto a las directrices de denominación y criterios de exclusión de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA por sus siglas en inglés), el 72% de los fondos bajo el régimen del Índice de Referencia Alineada con el Acuerdo París (PAB, por sus siglas en inglés) no cumple con las exclusiones establecidas, y las infracciones de los Índices de Transición Climática (CTB, por sus siglas en inglés) aumentaron del 36% al 49%. Las infracciones más comunes en la PAB están relacionadas con el carbón y el Pacto Mundial de las Naciones Unidas (UNGC por sus siglas en inglés), mientras que para las CTB predominan las vinculadas a armas controvertidas e infractores de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD por sus siglas en inglés).

Análisis de los requisitos de divulgación sostenible

En el análisis de los Requisitos de Divulgación Sostenible (SDR por sus siglas en inglés), se examinaron 36 fondos. De ellos, 9 fueron clasificados como fondos de Impacto con una calificación ESG y de Sostenibilidad media de 4,6; mientras que 25 se consideraron fondos Focus con una media de 4,1. Ambas categorías superan el estándar de “Sustainability Assessed” de MainStreet Partners, fijado en una calificación de 4,0 (sobre 5).

“En MainStreet Partners reafirmamos nuestro compromiso con una evaluación rigurosa y objetiva de los aspectos ESG y de Sostenibilidad de los fondos. Para ello, hemos desarrollado un Informe de Due Diligence sobre Sostenibilidad de Fondos, que ofrece un análisis contrastado basado en una evaluación cuantitativa y cualitativa. Este enfoque integral no solo permite valorar el cumplimiento normativo, sino también identificar oportunidades y riesgos en las estrategias de inversión sostenible, proporcionando así una visión más detallada del mercado”, apuntan desde la firma.

¿Por qué invertir en un CLO con calificación AAA de tipo flotante en un entorno de tipos a la baja?

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Invertir CLO AAA tipo flotante
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El mercado coincide en que ya hemos dejado atrás los tipos de interés máximos en todo el mundo, aunque la futura senda es muy incierta debido a varios factores macroeconómicos y políticos. ¿Cómo pueden entonces los inversores optimizar sus carteras en este entorno incierto?

La rentabilidad de un valor de tipo flotante, como un CLO con calificación AAA, se compone de un diferencial de crédito y un tipo de interés de depósito subyacente basado en el euribor. Por tanto, estas rentas aumentarán y disminuirán con los movimientos del tipo de interés de depósito. Cuando los tipos de interés disminuyen, el diferencial de los instrumentos de tipo flotante incide más en su rendimiento global (ver gráfico 1).

Sensibilidad a los movimientos de los tipos de interés

Además, en un entorno de curva de tipos plana o invertida (cuando los tipos a corto plazo son similares o superiores a los tipos a largo plazo), los instrumentos de tipo flotante de menor duración pueden ser ventajosos, ya que ofrecen atractivas oportunidades de carry de rentas, sin tener que asumir un riesgo de duración innecesario. Si lo desean, los inversores pueden gestionar de forma táctica el riesgo de duración en otra parte de su cartera. Esto se muestra en el gráfico 2, donde el tramo inicial de la curva de tipos de los swaps en euros está invertido. También cabe señalar que, aunque se espera que los tipos de interés de depósito de los tramos iniciales caigan durante el próximo año, se espera que la curva se mantenga bastante plana incluso después de eso.

Evidentemente, también es cierto que las expectativas del mercado pueden estar equivocadas y que los tipos evolucionen de forma muy diferente y volátil, como hemos visto en los últimos años. La insignificante sensibilidad de los CLO con calificación AAA a los tipos de interés puede ser útil durante dichos períodos de volatilidad. Dados los estrechos diferenciales de la renta fija en general, esto hace que los mercados de deuda puedan ampliarse durante períodos de volatilidad, ya sea por motivos políticos, arancelarios u otras variables macroeconómicas. La menor duración de los diferenciales y la alta calidad crediticia de los CLO con calificación AAA conllevan una menor sensibilidad a los movimientos de los diferenciales de crédito comparado con otras clases de activos de renta fija, como la deuda de categoría de inversión (investment grade). Este es uno de los factores que ha ayudado a los CLO con calificación AAA europeos a ofrecer una rentabilidad más moderada a largo plazo comparado con la deuda investment grade.

El colchón del diferencial

Los CLO con calificación AAA han pagado históricamente un diferencial de crédito más alto que los bonos corporativos investment grade. Durante el último período de diez años cerrado a 31 de diciembre de 2024, los CLO con calificación AAA pagaron una media de 130 puntos básicos (pb) adicionales por encima del tipo libre de riesgo, comparado con los 78 pb de la deuda investment grade[1]. En un entorno de tipos a la baja, el valor relativo cobra importancia, dado que, como se ha comentado, el componente del diferencial supone una mayor proporción del rendimiento total.

Si nos fijamos en los diferenciales relativos actuales, para lograr un nivel similar de diferencial de crédito y rendimiento disponible en los CLO con calificación AAA, los inversores tendrían que descender en el espectro de crédito hasta la deuda corporativa con calificación BBB (gráfico 3). Tenga en cuenta que estos rendimientos de los CLO con calificación AAA se basan en estimaciones conservadoras de la curva de tipos a plazo del euro, que se prevé que disminuya con el tiempo. En la actualidad, el rendimiento corriente de los CLO con calificación AAA es más alto, en torno al 4%[2].

Sin cesiones en cuanto al riesgo

También es cierto que los rendimientos de los CLO con calificación AAA tienden a superar a los del crédito investment grade más amplio si analizamos la última década (gráfico 4). Dicha rentabilidad suele entregarse con aproximadamente la mitad de la volatilidad de la deuda investment grade. Además, si observamos los recientes períodos de caídas extremas, como la pandemia de covid-19 y el aumento de los tipos en 2021/2022, los CLO con calificación AAA han registrado caídas similares o menos profundas y más breves que la deuda investment grade.

Mejorar la diversificación

Dada la incierta evolución de los tipos de interés, creemos que los inversores deben ser conscientes del riesgo de volatilidad de los tipos y de sus posibles repercusiones en las carteras, tanto de forma directa como indirecta mediante los movimientos asociados de los diferenciales de crédito. Añadir diversificación a una asignación de renta fija, por ejemplo, mediante exposición a tipos flotantes, puede ayudar a garantizar que no se oriente todo a los mismos factores o riesgos. La diversificación del riesgo es clave para mantener la estabilidad de las rentabilidades a largo plazo.

La asignación a CLO con calificación AAA puede convertirse en el pilar de las carteras de inversión con diferentes factores de riesgo y rentabilidad, dado su tipo flotante, su duración del diferencial relativamente corta[3], su alta calidad crediticia y sus factores técnicos de mercado diferenciados.  Nuestro equipo de Estrategia y construcción de carteras de Janus Henderson Investors lo ha analizado observando la composición por clases de activos de una cartera típica de renta fija de un cliente europeo y cómo añadir un 10%, 20% o 30% de CLO con calificación AAA mejora la dinámica de riesgo y rentabilidad de la cartera (gráfico 5).

Es probable que las rentas y la diversificación sigan siendo clave  

Se espera que los CLO con calificación AAA europeos ofrezcan un flujo de rentas atractivas para los inversores, incluso cuando bajen los tipos de interés de depósito. De hecho, el diferencial de los instrumentos de tipo flotante, como los CLO con calificación AAA, cobra cada vez más importancia a medida que disminuyen los tipos de interés, lo que ofrece un colchón que respalda la continua generación de rentas.  Esto, junto con sus beneficios de diversificación, subraya el valor de incluir CLO con calificación AAA en las carteras de inversión.  Aunque se requiere la experiencia de un gestor para acceder a esta atractiva área de los mercados de renta fija, en el fondo los CLO con calificación AAA son inversiones relativamente sencillas y seguras que han demostrado su capacidad de resistencia en varios períodos de extrema volatilidad macroeconómica y de mercado. Con más de 600 operaciones europeas de alrededor de 67 gestores de CLO[4] y un flujo constante de nuevas emisiones primarias, los gestores activos pueden explorar tanto el mercado primario como el secundario en busca de oportunidades convincentes de valor relativo y optimización del riesgo de la cartera.

La capacidad de los CLO con calificación AAA de ofrecer rendimientos atractivos sin comprometer la calidad crediticia pone de relieve el potencial de esta clase de activos para mejorar las rentabilidades ajustadas al riesgo de una cartera. Su escasa sensibilidad a los tipos de interés y su menor duración del diferencial también permiten amortiguar la volatilidad. A medida que el panorama de la inversión en renta fija evoluciona con la relajación de los bancos centrales, complicada por un contexto macroeconómico y político cambiante en muchas economías, una asignación estratégica a CLO con calificación AAA puede mejorar la resiliencia de la cartera, ofreciendo una combinación equilibrada de rendimiento, calidad y estabilidad ante tipos fluctuantes y continuos desafíos económicos.

 

Tribuna de Colin Fleury, director de Crédito Garantizado de Janus Henderson, y de Denis Struc, gestor de carteras

 

 

 

[1] Fuente: Bloomberg, basado en el Citi EUR CLO 2.0 AAA Index y el ICE BofA Euro Corporate Index, del 31 de diciembre de 2014 al 31 de diciembre de 2024.
[2] Fuente: estimación de Janus Henderson, a 31 de enero de 2025. El rendimiento corriente es la renta anualizada actual de una inversión en relación con su precio actual. Es un porcentaje que se utiliza a menudo para describir la rentabilidad de un bono.
[3] La duración del diferencial mide cuánto cambia el precio de un bono en respuesta a un cambio en su diferencial de crédito.
[4] Fuente: Janus Henderson Investors, Bloomberg, Index Calc y JPMorgan Indices, a 7 de febrero de 2025.

El sector financiero español aboga por una simplificación regulatoria que promueva la sostenibilidad y la competitividad

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Sector financiero España simplificación regulatoria
Foto cedidaLos presidentes de las asociaciones fundadoras de FINRESP (AEB, CECA, Unespa. UNACC e Inverco), con Ana Puente, subdirectora de Finanzas Sostenibles y Digitales del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.

FINRESP, el Centro de Finanzas Responsables y Sostenibles de España, formado por las principales asociaciones del sector financiero –AEB, CECA, Inverco, Unacc y Unespa–, ha celebrado la V edición de su Encuentro Anual, centrado en el papel de las entidades de crédito, el seguro y la inversión en la transición hacia una economía sostenible. Durante el evento, los ponentes han coincidido en manifestar el férreo compromiso del sector con la sostenibilidad y han abogado por simplificar y aligerar la carga regulatoria en pro de la competitividad de Europa en el actual contexto internacional, tal como están planteando las instituciones europeas.

La jornada ha servido como punto de encuentro de las principales instituciones y entidades financieras para debatir en torno a las finanzas sostenibles, con especial atención a la regulación, el riesgo climático y el apoyo a las pymes. Su apertura ha estado a cargo de José María Méndez, director general de CECA y presidente de FINRESP, que ha dado la bienvenida a los asistentes subrayando el alineamiento de la organización con los esfuerzos de Europa por racionalizar la normativa de sostenibilidad y remarcando “el compromiso del sector con un enfoque de sostenibilidad que, más allá de los requisitos regulatorios, sea visto como un factor potenciador del tejido productivo”.

“El contexto geopolítico actual favorece el consenso europeo, y las necesidades de financiación de la contribución estratégica podrían ser tan grandes que hay que avanzar en la Unión del Mercado de Capitales y en la Unión Bancaria a través de un Fondo de Garantía de Depósitos único. Estamos, por tanto, ante una oportunidad histórica”, ha añadido.

Transición sostenible: regulación y supervisión para un impacto real

La primera mesa de la jornada ha sido moderada por Antonio Romero, director corporativo de Servicios Asociativos y Recursos de CECA, y en ella se ha abordado la evolución del marco regulatorio y la necesidad de garantizar que las políticas financieras contribuyan de manera efectiva a la sostenibilidad. Paloma Marín (CNMV) ha subrayado que “el Consejo de Finanzas Sostenibles es una iniciativa muy positiva y un ejemplo de colaboración público-privada en materia de sostenibilidad y finanzas”.

Juan Carlos Delrieu (Banco de España) ha afirmado por su parte que “la simplificación regulatoria no puede ser sinónimo de desregulación. Se puede legislar para garantizar la competitividad sin perder la calidad en los datos”. Además, el debate contó con Gonzalo Gortázar (CaixaBank), que incidió en “en los últimos tres años hemos movilizado más de 86.000 millones de euros en finanzas sostenibles, y nos hemos propuesto superar los 100.000 millones de euros entre 2025 y 2027. La transición hacia una economía más sostenible e inclusiva requiere una gran inversión, y el sector financiero es clave para canalizar esos recursos. Un marco regulatorio más estable, flexible y eficiente ayudará a acelerar la captación de inversión y, por tanto, a avanzar en la transición y reforzar la competitividad del tejido productivo”.

Un nuevo debate, liderado por Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco, y bajo el título «La inversión como motor de la transición», se ha puesto de manifiesto el papel crucial de los fondos de inversión y de pensiones en este ámbito y cómo sus inversiones pueden canalizarse para financiar la transformación sostenible de la economía, con una labor fundamental del marco regulatorio europeo en este proceso. La mesa ha contado con la participación de Fernando Valero (Comisión Europea), quien ha destacado que “el objetivo del marco regulatorio propuesto por la Comisión busca un crecimiento económico compatible con los compromisos del Pacto Verde”.

Marta Marín (Amundi Iberia) ha incidido, por su parte, en que “el diálogo continuo y a largo plazo es fundamental para que las empresas avancen en transparencia de los asuntos de sostenibilidad”. Entre tanto, Jesús Sánchez-Quiñones (Renta 4) ha remarcado que “Europa debe ser consciente de que limitar la producción aquí para evitar emisiones puede provocar que se externalice la actividad, con una peor huella ambiental en el exterior y perdiendo competitividad en nuestro territorio”. 

Sobre transición y política energética ha reflexionado también Natalia Fabra, presidenta de la Asociación Europea de Investigación en Organización Industrial (EARIE) y catedrática de la Universidad Carlos III de Madrid, que ha puesto de manifiesto “la necesidad de planificar las infraestructuras, aún en un entorno en el que no tenemos certezas sobre la demanda de la electricidad con desarrollos como los de los centros de datos”.

Descarbonización y competitividad: un equilibrio necesario

María Abascal, directora general de la AEB, fue la encargada de moderar la mesa bajo el título «Una descarbonización compatible con el crecimiento y la competitividad». En ese panel se ha reflexionado sobre qué puede hacer la banca para que la descarbonización sea una ventaja competitiva para las empresas y la conveniencia de una simplificación normativa para hacer el marco más utilizable en la gestión y menos orientado al reporting.

José Manuel Campa, presidente de la EBA, ha señalado que “la sostenibilidad afecta a toda la sociedad, no solo al sector financiero. Tenemos que hacer más, tanto reguladores, supervisores, como empresas y ciudadanos. Estamos mejorando, pero debemos ir más rápido”. Por su parte, César González-Bueno, consejero delegado de Banco Sabadell, ha incidido en que “el proyecto europeo representa una oportunidad. Europa ha ido avanzando en su integración a base de estímulos externos, y en este momento, estamos en un contexto que nos puede ayudar a hacer más Europa y a ganar en armonización”.

Foco en los riesgos climáticos y el papel de las pymes

La cuarta mesa, «El papel del sector asegurador en el desarrollo rural», ha estado moderada por M.ª José Gálvez, directora de sostenibilidad de Unespa. En este coloquio se ha recogido la importancia del seguro como red de protección del sector agropecuario, se ha analizado el modelo de colaboración público-privada en España y su importancia para la mitigación de los riesgos climáticos extremos. Ignacio Machetti, presidente de Agroseguro; y M.ª Àngels Ramón-Llin, directora general de Producción Agrícola y Ganadera de la Generalitat Valenciana, han profundizado en esta idea.

En concreto, Machetti ha señalado que “el sistema de aseguramiento español en el sector agrario es un referente a nivel europeo” y que “se debe apostar por el apoyo de la Administración para que todo el sector pueda acceder al seguro”. Por su parte, Ramón-Llin ha defendido “que los profesionales agricultores y ganaderos, que son el corazón del medio rural, tengan herramientas como el seguro agrario para hacer frente al riesgo climático”.

Por último, Manuel Ruiz, presidente de Unacc, ha participado en un diálogo titulado «Conciencia y divulgación de la sostenibilidad en las pymes», junto con Manuel Illueca, presidente del ICO. El debate se ha centrado en las oportunidades de financiación para que las pymes adopten modelos más sostenibles y en los retos que enfrentan para acceder a recursos económicos. En este sentido, Illueca ha concluido que “la mejor manera de dar respuesta a los objetivos de sostenibilidad y a cuestiones como el acceso a la vivienda es hacerlo desde la colaboración público-privada”.

El evento ha concluido con el cierre institucional de Ana Puente, subdirectora de Finanzas Sostenibles y Digitales del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, quien ha concluido que “no se están cuestionando los objetivos de lucha contra el cambio climático, ni la necesidad de que el sector financiero contribuya a canalizar recursos para la transición, sino el cómo alcanzamos esos objetivos y el papel de la divulgación de información de sostenibilidad”.

Más allá de la rentabilidad: la importancia de una estrategia patrimonial personalizada y sostenible

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Estrategia patrimonial sostenible
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En un contexto de incertidumbre económica y transformaciones en los mercados globales, la gestión del patrimonio se ha convertido en un pilar fundamental para garantizar la estabilidad financiera y el crecimiento sostenible de las grandes fortunas. La volatilidad de los mercados, los cambios en la regulación fiscal y financiera, así como las fluctuaciones en los tipos de interés y la inflación, han llevado a los inversores a buscar estrategias más sofisticadas y diversificadas para proteger su capital.

En este escenario, Norz Patrimonia, firma boutique de asesoramiento patrimonial y financiero, se posiciona como un referente en la gestión de patrimonios familiares y empresariales de alto nivel, combinando un enfoque personalizado con principios de sostenibilidad y responsabilidad social. “Nuestra misión es maximizar el valor de las inversiones de nuestros clientes mientras se preservan sus legados familiares. Para ello, diseñamos estrategias adaptadas a cada perfil inversor, incorporando criterios ESG en todas nuestras recomendaciones”, explica Ramón Alfonso, socio fundador de Norz Patrimonia.

Los grandes patrimonios requieren una gestión integral que abarque aspectos clave como la planificación fiscal, la sucesión, la filantropía y la inversión en activos estratégicos. Según Alfonso, “es fundamental distribuir el capital de manera equilibrada, asegurando una parte destinada a la preservación del capital y otra a activos con mayor potencial de rentabilidad, asumiendo cierto nivel de volatilidad”.

De acuerdo con estudios recientes sobre family offices internacionales, la distribución típica de activos incluye un 28% en renta variable, un 22% en private equity, un 19% en renta fija y un 10% en inmobiliario, entre otros. “En Norz Patrimonia ajustamos estas estrategias a las necesidades específicas de cada cliente, combinando inversiones líquidas y no líquidas para optimizar la rentabilidad”, añade Alfonso. 

Private equity y sostenibilidad: tendencias en auge

Uno de los sectores que ha despertado mayor interés en los últimos años es el private equity, especialmente en sus variantes de venture capital y capital semilla. Entre los grandes patrimonios es habitual la inversión en proyectos empresariales, ya sea a través de fondos especializados o mediante inversión directa en compañías con alto potencial de crecimiento, señala Alfonso.

Además, el mercado de activos ESG ha experimentado un crecimiento exponencial, pasando de 13,7 billones de dólares en 2014 a 54 billones en 2024. Cada vez más inversores incorporan criterios de sostenibilidad en sus carteras y ven la filantropía como parte de su compromiso con un mundo mejor, afirma el socio de Norz Patrimonia.

Gestión del riesgo y planificación del legado

En un contexto geopolítico volátil, la diversificación es clave para la protección del capital. Muchos grandes patrimonios mantienen una reserva de liquidez para afrontar momentos de incertidumbre sin necesidad de liquidar inversiones estratégicas. Además, recurren a herramientas como seguros y productos derivados para minimizar el impacto de la volatilidad del mercado”, explica Alfonso.

Otro aspecto crucial en la gestión patrimonial es la planificación hereditaria, un proceso que permite garantizar la continuidad del legado familiar y evitar conflictos en la sucesión. “Acompañamos a nuestros clientes en el diseño de estructuras eficientes que protejan el patrimonio y faciliten su transmisión generacional”, concluye.

Con un equipo de expertos en gestión de inversiones y fiscalidad, Norz Patrimonia sigue consolidándose como un aliado estratégico para familias y empresas que buscan maximizar su patrimonio con una visión de largo plazo y un fuerte compromiso con la sostenibilidad.

El volumen de financiación del private equity en España marca récord desde 2020

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Private equity financiación España
Foto cedidaManuel Zulueta, CEO de DC Advisory (centro), junto con Joaquín Gonzalo, Managing Director (derecha) y Pedro Afán de Rivera, Executive Director.

El volumen de financiación del private equity en España alcanzó en 2024 su nivel récord desde 2020, de tal forma que superó la suma acumulada en los ejercicios 2021 y 2022 y alcanzando un año notable para el mercado de deuda. Según un informe del banco de inversión DC Advisory, el año pasado se cerró con un total de 90 transacciones suscritas, frente a las 74 del ejercicio anterior.

La firma califica 2024 como un gran año para el mercado de deuda en España, especialmente tras el titubeante primer trimestre, marcado aún por la resaca de un 2023 condicionado por un entorno macroeconómico adverso. A diferencia del ejercicio anterior, destaca un notable incremento de los procesos iniciados por fondos de private equity, tanto en el mercado primario como secundario, según recoge el estudio.

Entidades y tipologías

Caixabank lideró el ranking con 34 operaciones, seguido de Santander (32) y BBVA (30). Lejos quedaron Credit Agricole CIB y Sabadell que, no obstante, participaron en ocho operaciones cada una.

En el ámbito de los fondos de deuda privada, Tresmares encabezó la clasificación con un total de ocho transacciones, seguido de Oquendo en segundo lugar (7) y de Ares (5) en tercera posición.

Durante 2024, la tipología de las transacciones ha sido diversa: un 38% fueron de compras apalancadas (leveraged buyouts), mientras que el 62% restante se tradujo en refinanciaciones y recapitalizaciones. En cuanto a la estructura de financiación, los préstamos unitranche representaron el 40%, los club-deals (financiación entre bancos), otro 40%, seguidos de operaciones de aseguramiento (20%).

Buenas perspectivas para 2025

De cara a la primera mitad de 2025, DC Advisory considera que el mercado de financiación seguirá la senda positiva observada en la segunda mitad de 2024, tanto en lo que respecta a la financiación de adquisiciones como a refinanciaciones y recapitalizaciones. La menor presión inflacionaria, unida a la bajada de tipos de interés y al fuerte crecimiento del PIB español -que en 2024 superó la media de la eurozona- destacan como principales razones para el optimismo.

“Vemos a España consolidándose como un destino atractivo para la inversión extranjera. El buen desempeño de la economía española frente a la eurozona está llevando a los fondos a destinar una mayor parte de sus recursos al país”, señaló Manuel Zulueta, CEO de DC Advisory en España. “Confiamos en que los tipos de interés continúen descendiendo y que la estabilidad macroeconómica se mantenga, lo que debería favorecer que tanto los bancos como los fondos de deuda continúen aportando liquidez al mercado”, según destacaron destacaron Joaquín Gonzalo, Managing Director de DC Advisory España y Pedro Afán de Ribera, Executive Director de DC Advisory.

Estos factores, según el estudio, contribuyen a mejorar la flexibilidad en las condiciones de financiación, así como a reducir los márgenes y a menores covenants, abriendo la posibilidad de que las entidades bancarias vuelvan a tomar en consideración sectores algo denostados en 2022 y 2023.

DC Advisory espera que estas condiciones de mayor estabilidad macroeconómica se mantengan, ayudando a fondos de deuda y bancos a contar con más liquidez para el cierre de nuevas transacciones tanto de adquisición, como refinanciaciones y recapitalizaciones.

Por su parte, Miguel González Moyano, socio y responsable de la Estrategia de Deuda Senior en Oquendo, afirmó que “desde el comienzo de la segunda mitad del año 2024 fuimos testigos de una fuerte recuperación del mercado en el que nos movemos, el de la financiación privada a empresas de mediano tamaño, gracias a lo cual Oquendo logró cerrar nueve operaciones en apenas seis meses en el mercado español».

Su lectura de la situación actual es que dicha recuperación se va a mantener durante 2025, tanto en lo referente a la financiación de transacciones de M&A como de crecimiento en empresas familiares. «Las compañías españolas atraviesan, en la mayoría de los casos, un buen momento en cuanto a ingresos y resultados, apoyadas por la fortaleza de indicadores como el consumo, y esta situación unida a la progresiva bajada de los tipos de interés está afianzando la reactivación del mercado, de modo que somos positivos de cara al presente ejercicio».

José Antonio Ortiz, Head of Spain & Portugal de PGIM, reconoció que 2024 «fue un gran año para nosotros en mercado Ibérico», puesto que cerraron con 13 operaciones». De esta forma, se mostró «convencido» de que «la combinación entre su propuesta de valor, junto a la presencia local, así como el amplio rango de soluciones de financiación resultan fundamentales para originar las operaciones adecuadas». Ortiz también confía que 2025 «sea un buen año para el crédito privado”.

En este sentido, Valero Domingo, socio en Oakley Capital en Iberia, desveló que 2024 fue un año récord para Oakley en nuevas inversiones, con ocho operaciones de compra, dos de ellas en España. De cara a 2025, Domingo adelanta que cuentan con una cartera sólida de oportunidades. «El entorno macro, aunque incierto, puede significar que haya más fundadores buscando un socio estable que les ayude a asegurar el crecimiento», aseguró y añadió que España «es un ecosistema rico en emprendedores tecnológicos que desean expandirse internacionalmente, por lo que estamos entusiasmados con nuestro posicionamiento en Iberia». También aseguró que España «es una puerta de entrada a las Américas y en Oakley estamos preparados para potenciar esta oportunidad».

Asimismo, Mariano Rodríguez Monterde, socio en Formentor Capital, opina que este año «va a ser positivo para la inversión en el mercado español, debido a la bajada de tipos de interés y la mejora del entorno macro, con nuestro país creciendo por encima de lo esperado, unido a una reducción en la tasa de desempleo no vista desde 2007». En este punto, matiza que la crisis del COVID supuso en algunos casos «retrasos en los planes de negocio de ciertas compañías, y los fondos han estado estos años muy centrados en poner en valor las participadas, generando en algunos casos demoras en la devolución de capital a los LPs”.

Rodríguez Monterde ve a LPs «con necesidades de liquidez» y cree que en 2025 habrá «una reactivación de los procesos de venta de compañías participadas». Además, piensa que va a haber un aumento de cierre de transacciones como consecuencia de la mejora de condiciones de financiación. «El middle market español se sigue consolidando como un segmento a tener en cuenta debido al alto número de pymes que se pueden beneficiar de un socio financiero que pueda llevarlas al siguiente nivel», concluyó.