A lo largo de gran parte del pasado año, los activos argentinos han experimentado un comportamiento volátil en sus precios ligado a una economía en aprietos y la incertidumbre asociada a las próximas elecciones presidenciales de octubre. Sin embargo, según indica el equipo gestor de deuda emergente de MFS IM, los indicadores económicos del país han mostrado signos de mejora.
El crecimiento parecía haber tocado fondo, la inflación había comenzado a disminuir firmemente y el peso se había estabilizado. Los lazos auto reafirmantes entre unas mejoras perspectivas económicas y la popularidad del presidente Mauricio Macri condujo a un fuerte repunte en los activos de renta fija argentinos en los meses recientes. A finales julio, Argentina superaba en rendimientos al resto de los componentes del índice JP Morgan EMBI.
Mientras que las perspectivas fundamentales se han nublado justo antes de las elecciones generales, las encuestas precedentes a las elecciones primarias del 10 de agosto, también llamadas primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), predijeron, en términos generales, un resultado favorable a los mercados, con Macri mostrando un apoyo cada vez mayor frente a Alberto Fernández, contribuyendo a un ciclo virtuoso de mejoras económicas y noticias políticas.
Los resultados de las elecciones primarias, percibidas como un ensayo general de las elecciones del mes de octubre, fueron por lo tanto un gran golpe, conforme el voto a Fernández, que incluye a la expresidenta Cristina Kirchner como candidata a la vicepresidencia del país, obtuvo el 47% de los votos frente al 32% obtenido por Macri. Fernández parece ahora tener una ventaja insuperable en las elecciones generales. Los resultados fueron una gran sorpresa ya que la brecha entre los dos candidatos fue mucho más amplia que el rango anticipado por las encuestas.
Ahora, y salvo que ocurra algún acontecimiento inesperado, se espera que Alberto Fernández obtenga una victoria en la primera ronda. La reacción del mercado a los resultados ha sido rápida y negativa. El movimiento en los precios incluye una sobrerreacción, dado que las posiciones en el mercado están abarrotadas y ya caen por debajo de unos niveles ya récord.
Una preocupación clave para los mercados
Una de las principales preocupaciones que tiene el mercado es si Fernández perseguirá unas políticas radicales, dictadas en parte por Kirchner y los elementos más a la izquierda de su coalición. En la opinión del equipo de renta fija emergente de MFS, Fernández debería perseguir el ala más moderada del peronismo con la que se le asocia, buscando formar una alianza más amplia con los principales gobernadores de provincia de corte peronista y con el alcalde de Buenos Aires. Al mismo tiempo, heredaría una economía en recesión y sujeta a unas limitaciones financieras significativas que han empeorado con las preocupaciones del mercado sobre sus políticas potenciales. No está claro si Fernández entiende esta limitaciones o si reconoce que un enfoque menos ortodoxo podría llevar a un peor resultado potencial. La renegociación del programa de financiación del Fondo Monetario no será sencilla.
Mientras que las elecciones generales se encuentran a más de dos meses y la situación política siempre fluye en Argentina, la perspectiva de que Macri sea reelegido parece ser un evento marginal. El gobierno se enfrenta a unos desafíos significativos para gestionar la actual delicada situación y proclive a una crisis financiera dado el giro en las perspectivas políticas.
El equipo de deuda emergente de MFS sigue la situación con cautela y realiza unos ajustes consistentes con el cambio en las perspectivas y las valoraciones actuales. En julio de 2019, el fondo MFS® Meridian Emerging Market Debt mantenía una posición del 5,71% en Argentina en comparación con el 3,57% del índice de referencia, el JP Morgan EMBI Global.
Desde entonces, el equipo de renta fija emergente de MFS IM ha reducido su exposición en Argentina desde su posición del pasado año, desde una sobreponderación de 470 puntos básicos a 31 de diciembre de 2018 a 218 puntos básicos en el mes de julio, debido a la incertidumbre que rodea a la elección presidencial de octubre.
El equipo de renta fija emergente de MFS IM siguió manteniendo una sobreponderación debido a la atractiva relación riesgo-recompensa de los rendimientos de la deuda argentina (por ejemplo, es superior al resto de la deuda similar con calificación crediticia B), dado la mejora de las perspectivas de una victoria de Macri en las elecciones (según las encuestas). La última impresión pareció ser un espejismo. Si bien en MFS IM permiten un margen de error decente en las encuestas, la discrepancia entre las encuestas y el resultado de estas elecciones primarias fue tan grande que casi no tiene precedentes.