En un entorno económico y financiero caracterizado por incertidumbre y volatilidad, los inversores se enfrentan a la necesidad de repensar sus estrategias de renta fija. Ellie Clapton, directora de inversiones de Ninety One; Darpan Harar, co-director de Crédito Especializado en Mercados Desarrollados; y Jason Borbora-Sheen, co-manager de portafolios de la firma, analizaron para Fund Society las perspectivas actuales de los mercados de renta fija y cómo los inversores pueden navegar con éxito este panorama incierto.
Darpan Harar, al comenzar la conversación, destacó los desafíos que enfrenta el crédito tradicional, especialmente en Estados Unidos. «Es realmente el epicentro de una narrativa entre las ganancias atractivas y un spread ajustado», explicó, y sostuvo que, a pesar de que la búsqueda de ganancias ha prevalecido, esta estrategia no es prudente.
Según el analista, gran parte del aumento de los precios en los mercados de inversión de Estados Unidos se debe a una demanda insaciable, lo que ha llevado a niveles de spreads que no se veían desde la década de 1990. “Creemos que lo que hay que hacer es no precipitarse en esa estrategia y, en su lugar, tener una perspectiva más amplia. Ser globales, ser dinámicos y no tener restricciones, lo que desde nuestra perspectiva significa centrarse más fuera de EE.UU., ya sea en el grado de inversión europeo o en clases de activos especializados, como los bonos de titulización de activos (ABS), que ofrecen la ventaja de más ingresos, pero también la de elegir activos que estén en la media, ya que aún hay margen de maniobra para estos activos en una cartera de renta fija de crecimiento”.
Harar también indicó que activos como los ABS pueden ofrecer mayores rendimientos que el crédito tradicional, al mismo tiempo que proporcionan una diversificación importante. «Puedes comprar un MBS respaldado por agencia , ejecutado y apoyado por entidades del gobierno de EE.UU., que paga aproximadamente el doble del ingreso del mercado corporativo estadounidense», comentó, subrayando las ventajas de estos activos frente a los bonos tradicionales.
Flexibilidad en un mundo incierto
Clapton, por su parte, resaltó la importancia de la flexibilidad y diversificación en la estrategia de renta fija. «Mirando fuera de esas áreas tradicionales, eres capaz de acceder a ese ingreso para un nivel atractivo de calidad y también filtrar el potencial de diversificación», indicó, en línea con la idea de que la diversificación se ha vuelto crucial para los inversores en tiempos de incertidumbre.
Al hablar de los fondos soberanos en mercados desarrollados, señaló que históricamente han proporcionado diversificación y un rendimiento atractivo, pero que en los últimos años, especialmente en 2022, no pudieron ofrecer la protección esperada frente a la volatilidad de los mercados. «La volatilidad de la inflación lleva a la correlación entre los fondos soberanos y las acciones a disminuir. Aunque los fondos soberanos sean atractivos, no podemos confiar en esa relación como lo hacíamos antes», explicó.
Según Clapton, la necesidad de tener una estrategia de diversificación más amplia es más crucial que nunca. «Tener algo más al lado de los activos tradicionales te da una fuente diferenciada de ingresos fijos, ya sea en el lado de crecimiento o en el lado defensivo», añadió.
Estrategias especializadas para navegar la volatilidad
A su vez, Borbora-Sheen compartió su visión sobre cómo los inversores pueden navegar la incertidumbre, la inflación y la volatilidad utilizando estrategias más flexibles y especializadas. «Lo importante es ser flexible, pero al final consistente en lo que intentas lograr», afirmó, y destacó que los inversores deben adaptarse a diferentes ciclos de crédito.
Harar, en tanto, hizo hincapié en que los mercados tradicionales, como los bonos soberanos de Estados Unidos y Europa, tienden a moverse en sincronización con los bonos corporativos. Esto implica un riesgo implícito si se confía demasiado en esos activos. “Al tener esta clase de activos, puedes casi duplicar la caída, lo cual no es necesariamente la estrategia más adecuada en un entorno volátil», indicó.
En lugar de depender exclusivamente de los bonos soberanos, Borbora-Sheen sugirió que los inversores deberían considerar activos con mayores rendimientos y una mejor relación riesgo-recompensa. «Los bonos de mercados como Nueva Zelanda y Australia ofrecen mejores rendimientos y una política monetaria más clara, lo que proporciona un camino más directo para generar ganancias de ingresos y capital», afirmó.
Además, propuso el uso de la opcionalidad dentro de las carteras. «Añadir algo que nos pueda dar una mejor desviación y desempeño es clave para navegar la volatilidad», señaló.
A modo de resumen, para enfrentar la incertidumbre económica actual, los inversores deben diversificar sus carteras más allá de los activos tradicionales y considerar estrategias especializadas, como los ABS y otras clases de activos híbridos. La flexibilidad en la gestión de portafolios, combinada con un enfoque dinámico y sin restricciones, permitirá navegar mejor los ciclos de crédito y maximizar los rendimientos ajustados al riesgo.
Como concluyó el especialista: «Tener un universo más amplio de herramientas, que incluya clases de activos de crédito especializados, te da un retorno diferenciado y verdadera diversificación contra otras partes de tu portafolio, ya sea las acciones o los bonos tradicionales de gobierno». Esta estrategia, según los expertos, es la clave para optimizar los resultados en un entorno volátil y lleno de incertidumbre.