En el informe de perspectivas de renta fija de este mes, Andrea Iannelli, director de inversiones del área de renta fija de Fidelity International, explica por qué el equipo sigue viendo favorablemente las tasas de inflación implícita de Europa y el Reino Unido.
“Los retrocesos del dólar, la subida de los precios del petróleo y las constantes señales de tensiones en el mercado laboral impulsaron los bonos indexados a la inflación, que batieron a sus homólogos nominales en abril. Las expectativas de inflación subieron a consecuencia de ello y las tasas de inflación implícita se ampliaron en la mayoría de regiones”, explica Iannelli.
Por esto, el equipo de renta fija de Fidelity sigue siendo optimista sobre las tasas de inflación implícita a corto plazo en Europa, sobre todo en Alemania. En abril, esta clase de activos se comportó bien a pesar de los pobres datos del IPC y las tenues presiones salariales en la zona euro.
“Con el 1,36%, la inflación implícita a cinco años de Alemania no está muy lejos de la previsión de inflación de la gestora para la zona euro para el próximo año. Sin embargo, las expectativas de inflación tienen margen para seguir subiendo y esta clase de activos merece estar sobreponderada”, añade Iannelli.
En el Reino Unido, los datos del IPC de abril se situaron en el 2,5% en tasa general y en el 2,3% en tasa subyacente, en ambos casos por debajo de las previsiones. El dato apoya la visión de Fidelity de que el grueso de la presión alcista derivada de la debilidad de la libra ya ha pasado.
Salarios en Reino Unido
En cuando al mercado laboral, dice la gestora en su informe de perspectivas, asistimos a un repunte del salario real, aunque el salario medio por hora también decepcionó, lo que pone de relieve la compleja coyuntura a la que se enfrenta la economía británica.
“A pesar de los obstáculos, las tasas de inflación implícita no variaron durante el mes. En los niveles actuales, nos parece que esta clase de activos es atractiva. Las expectativas del mercado en relación con la inflación británica han pasado a ser demasiado pesimistas y hay margen para sorpresas al alza”, apunta Iannelli.
Inflación en Estados Unidos
En EE.UU., tanto el IPC general como el subyacente estuvieron en sintonía con las previsiones, con un 2,4% y un 2,1% interanual respectivamente, y en ambos casos las alzas graduales continúan. De cara al futuro, Fidelity espera que los datos de inflación estadounidense sigan subiendo durante el verano y que el IPC general toque techo ligeramente por encima del 2,8% en julio, para después caer de nuevo hasta el 2% a finales de año y a medida que se disipen los efectos de base.
Sin embargo, concluye el gestor, las valoraciones ya descuentan estos efectos en gran medida y ofrecen poco recorrido alcista desde los niveles actuales.
“Además, los niveles de inflación implícita han mostrado una correlación más estrecha con los activos de riesgo, incluso después de los anuncios de aranceles que, en principio, son inflacionistas. En general, mantenemos una postura neutral en el mercado y esperaremos a que surjan niveles más interesantes antes de volver a entrar”, dice.