El gobierno mexicano revisó a la baja su meta de crecimiento económico para este año, al publicar sus Precriterios Generales de Política Económica 2026, que por ley debe entregar el primer día del cuarto mes del año.
En diciembre pasado había calculado un crecimiento del PIB de entre 2% y 3%, mismo que revisó a la baja ayer al ubicar este mismo indicador en un rango de 1,5% a 2,3%, mientras que para 2026 lo mantuvo en un rango de 1,5% a 2,5%.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público reconoció el impacto que ha tenido en las expectativas de inversión la incertidumbre de los meses recientes, lo que llevó a la reducción en el pronóstico de crecimiento. Esta contracción en la expectativa de crecimiento del PIB validó las previsiones de los analistas, quienes consideraban que ante la incertidumbre lo más coherente para las autoridades mexicanas debería ser una corrección hacia niveles más realistas en el crecimiento económico de México para este año, dejando de lado la proyección vigente de entre 2% y 3% para el PIB. Sin embargo, los propios analistas se mostraron incrédulos ate la nueva meta de Banxico.
Analistas no creen en meta oficial del PIB
El consenso más recientes de analistas, contemplado en la encuesta de Banco de México, espera un PIB de 0,5% para el presente año, es decir una cifra muy inferior respecto a la parte baja del rango esperado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ubicada en 1,5% para este año.
Los analistas del mercado financiero mexicano expresaron de inmediato su incredulidad a la meta gubernamental de crecimiento económico.
«Lo que me preocupa es que la estimación de crecimiento económico para este año está muy baja, la parte baja del rango de crecimiento estimado por hacienda es de 1,5%, el triple del consenso de analistas; si no se alcanza dicha meta entonces la necesidad de los requerimientos financieros respecto al PIB obviamente será más alta, lo que presionaría el déficit público y habría riesgos de un recorte en la calificación crediticia del país», dijo Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base.
«Hay un reconocimiento de algunos factores externos que presionan en estos momentos, pero claramente la expectativa de crecimiento económico para este año se ve bastante lejana de las estimaciones de otros organismos y de los analistas privados incluyéndonos a nosotros, que tenemos una expectativa de 0,0% del PIB para este año; la estimación oficial parece demasiado optimista dada la inercia que traen varios indicadores ya actualizados en este año», explicó por su parte Iván Arias, director de Estudios Económicos de Banamex.
Déficit fiscal sujeto a crecimiento del PIB
Otro de los indicadores que los analistas consideran esenciales en las proyecciones oficiales es el nivel del déficit amplio, es decir las necesidades de los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), que apoyarían o no la expectativa del PIB.
Los analistas coinciden en que el hecho de mantener el rango estimado de los RFSP entre 3,9% y 4% del PIB, es coherente siempre y cuando se logre la meta del PIB, un crecimiento económico que se ubique entre 1,5% como piso y 2,3% como techo.
El problema es que dicha meta está súmamente cuestionada ya que cómo señalamos su rango más bajo, de 1,5% del PIB, es el triple del consenso del mercado cuya lectura más reciente arrojó un promedio de 0,5% en el PIB para este año, sin dejar de considerar que algunos intermediarios como Banamex de hecho reportan una excpectativa de crecimiento nulo para 2025 (0,0%).
Por supuesto, el rango alto de la estimación, es decir 2,3%, queda totalmente fuera de lo que esperan los analistas consultados por el Banco de México, si llegara a concretarse esta expectativa máxima se trataría de un crecimiento 4.6 veces superior a la estimación del consenso del mercado, algo que desde luego sería un éxito rotundo para el gobierno mexicano, pero rara vez en la historia económica de México ha existido un desfase tan pronunciado entre el consenso del mercado y la cifra final.
El éxito de todo depende de que se concreten las metas oficiales, consideradas demasiado optimistas por la comunidad de analistas privados del país.
Otros indicadores
En las proyecciones de otros indicadores no hubo ajustes representativos, de hecho prácticamente quedaron iguales a los registrados hace tres meses. Por ejemplo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público estima una tasa de inflación de 3,5% para este año y de 3.0% para el año siguiente.
En cuanto al tipo de cambio, se prevé un promedio de 20,20 pesos para el presente año, y una apreciación del peso en 2026 con un tipo de cambio promedio de 19,9 pesos por dólar. Además anticipa que la tasa real de interés bajará como consecuencia de la reducción en las tasas nominales esperada para los próximos meses por parte del banco central mexicano.
La tasa de los Cetes cerrará el presente año en 8,0%, mientras que para 2026 la tasa final se colocará en 7,0% y la tasa real pasará de 5,4% a 4,6%. Como ya señalamos, el déficit público amplio se moverá entre 3,9% y 4,0% en el presente año, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.