América del Norte pasa por un periodo de transición política y económica que puede generar oportunidades de inversión, especialmente en los mercados de México y Estados Unidos, pese a los retos. Así lo expresa el reporte Mexico 2025 Strategy, elaborado por el equipo de investigación de Grupo Bursátil Mexicano (GBM) Casa de Bolsa.
El país latinoamericano realizó hace poco más de dos meses un cambio de gobierno, con su primera mujer como presidenta en la historia del país, Claudia Sheinbaum Pardo. Por su parte, en Estados Unidos, el próximo 20 de enero tomará posesión para un segundo mandato el magnate Donald Trump, después de ganar en forma en forma contundente la elección del pasado 5 de noviembre de 2024.
GBM resalta que una selección de empresas mexicanas refleja algunas de sus valuaciones más atractivas en décadas, producto de un panorama social y político cambiante a lo largo de la región. Así, la casa de bolsa respalda una mayor exposición de las carteras a nombres defensivos, particularmente en sectores resilientes en este tipo de contextos, como los de consumo e infraestructura.
Respecto al mercado mexicano, los especialistas que elaboraron el reporte consideran tres factores que pueden beneficiar los títulos accionarios de empresas mexicanas el año próximo:
- Fuerte mercado y dinámica de consumo doméstico: México mantiene una dinámica interna de consumo fuerte, apoyada por programas sociales y una base salarial que ha ido en aumento en los últimos años. Además, el poder adquisitivo de las remesas ha vuelto a tomar impulso después de que el dólar volviera a fortalecerse frente al peso, en la segunda mitad de 2024.
- Locación estratégica en Norteamérica y un robusto sector de manufactura: La región continúa en una trayectoria de integración de cadenas productivas, proceso que se facilita por corporaciones mexicanas que no solo tienen posiciones de liderazgo en el contexto nacional, sino también en Estados Unidos. De igual forma, GBM ha identificado compromisos de inversión para el período 2020-2029 en el sector de infraestructura que supera en términos reales por 43,3% a la década anterior, fortaleciendo las perspectivas del país en el mediano y largo plazo.
- Potencial de crecimiento en infraestructura y vivienda: Ante la posible consolidación del nearshoring, el país podría estar al inicio de un periodo de crecimiento en infraestructura. Como efecto adicional, el impacto económico positivo de este fenómeno puede elevar el poder adquisitivo de la población, detonando una demanda de vivienda importante.
Además, los analistas de GBM señalan que el efecto del nearshoring podría impulsar todavía más las exportaciones e inversión extranjera directa, llevando a importantes derramas económicas en los sectores logístico y energético.
Otros profesionales de casas de análisis han expresado en sus reportes de fin de año que siguen privilegiando también las inversiones en el mercado de renta variable estadounidense, cuando menos en el inicio del segundo mandato de Trump.