A los mercados bursátiles se les atragantó el anuncio de los aranceles de la administración Trump. El jueves, el índice bursátil Dow Jones de Nueva York cerró con una caída de 3,98%, seguido por el S&P 500 con un saldo negativo de 4,84%, mientras que el tecnológico NASDAQ retrocedió 5,97%. Además, la divisa estadounidense retrocedía a lo largo de la jornada frente al euro (-2%) y el peso mexicano (-1,2%).
De hecho, los expertos consideran que la arriesgada política arancelaria de EE.UU. ha provocado la mayor caída del mercado estadounidense desde la pandemia de COVID-19. «La próxima temporada de resultados nos dará las primeras pistas sobre cómo las empresas planean afrontar el drástico cambio en el panorama bursátil. Sin embargo, el principal impacto negativo para los mercados de renta variable serán las compresiones de los múltiplos de valoración. Como nota positiva, es posible que hayamos visto noticias sobre el pico arancelario. Los próximos pasos serán que los países colaboren con EEUU para negociar la reducción de las barreras comerciales. “Es probable que la incertidumbre política persista durante meses y que la volatilidad en los mercados de renta variable se mantenga alta”, anticipa Philipp Lienhardt, responsable de Investigación de Mercados de Julius Baer.
Entendiendo la incertidumbre
En este contexto, las firmas de inversión toman aire y comienzan a evaluar el impacto que tendrá este nuevo panorama arancelario en los mercados, en los activos, en la política monetaria y en el posicionamiento de las carteras. El primer mensaje la manda Steve Chiavarone, jefe del Grupo de Multiassets de Federated Hermes, quien llama a la calma: “Si bien es fácil volverse demasiado bajista en el clima actual, es importante reconocer que el primer trimestre ha estado dominado por la incertidumbre, lo que ha llevado a una desaceleración económica en EE.UU. Esto ha ejercido presión sobre los mercados de renta variable, lo que ha dado lugar a una rentabilidad superior de aquellas compañías que retribuyen al accionista con dividendos defensivos, la renta fija de alta calidad de mayor duración y, en general, la renta variable no estadounidense”.
Según su visión, nos estamos acercando al pico de incertidumbre. “Prevemos que el enfoque actual en los aranceles pronto se desplazará hacia acontecimientos más positivos para la economía de EE.UU., como la negociación de tasas arancelarias más bajas, recortes de impuestos, recortes de tasas de la Reserva Federal (posiblemente tan pronto como en junio) y la desregulación. Este cambio podría alterar significativamente la narrativa, especialmente en un contexto de bajas expectativas”, añade Chiavarone.
Por su parte, Chris Iggo, CIO de AXA IM, destaca que a raíz de la noticia, los mercados de valores bajaron y los rendimientos de los bonos han caído. “Los mercados también están descontando ahora un riesgo mucho mayor de recesión en EE.UU. y en otros lugares, y algunos bancos están cambiando ahora su opinión para anunciar oficialmente una recesión en EE.UU. en sus previsiones”, afirma.
Por último Libby Cantrill, directora de Políticas Públicas de EE.UU. en PIMCO, espera que Trump suavice al menos algunos de estos aranceles en algún momento y señala que queda por ver cuál es el límite, político o de otro tipo, para que cambie de rumbo y lo haga. “Suponiendo que los aranceles se mantengan, aunque sea durante unos pocos trimestres, cabe esperar que se produzcan daños económicos, tanto en términos de lastre para el crecimiento, que quizá incluso desemboque en una recesión, como de presión alcista sobre la inflación. Al mismo tiempo, es posible que Trump se incline por los recortes de impuestos, el postre proverbial, que podría acelerarse y ser mayor de lo que se pensaba en un principio, en un esfuerzo por dar al mercado lo que sería un ‘postre’ muy bienvenido, después de una estricta dieta de verduras hasta ahora”, añade.
Una nueva perspectiva de política monetaria
Iggo también apunta que, aunque los rendimientos de los bonos están bajando, a medida que se reducen las expectativas de crecimiento, para los bancos centrales, sin embargo, no está claro cómo se desarrollará esto a corto plazo. “La Reserva Federal se enfrenta ahora a la perspectiva de un menor crecimiento y una mayor inflación. El mercado sugiere que los temores sobre el crecimiento dominarán y está descontando casi cuatro recortes de los tipos de interés este año. Para que la Fed lo confirme, necesitamos ver cifras más débiles, especialmente en el mercado laboral. Sin embargo, las perspectivas de tipos son favorables para los bonos. Con el aumento de los riesgos de recesión, los rendimientos reales podrían bajar. Por ahora, el impacto de los aranceles sobre el crecimiento podría ser más importante que las perspectivas fiscales a medio plazo, pero eso afectará a los rendimientos de los bonos a largo plazo con el tiempo. En general, es probable que las curvas de rendimiento de los bonos del Estado sean más pronunciadas en el futuro”, argumenta el CIO de AXA IM.
Por último añade que, en general, es posible que se pida a los bancos centrales que compensen el impacto negativo de la guerra comercial en el crecimiento. “Las expectativas del mercado son de nuevos recortes de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE). También esperamos que se pongan en precio más recortes para los recortes del Banco de Inglaterra y, dado el tamaño de los aranceles impuestos a Japón, se cuestionaría un endurecimiento monetario adicional del Banco de Japón”, concluye.
En opinión de Paul Diggle, economista jefe de Aberdeen, la Fed se enfrenta a una situación complicada: “Los responsables políticos han hablado anteriormente de que los aranceles sólo tienen un impacto transitorio en la inflación de EE.UU., pero dado el fuerte aumento reciente de las expectativas de inflación puede ser difícil para la Fed mirar a través de este impacto”.
Ideas de inversión
En este entorno, ¿qué están haciendo las gestoras con sus carteras? Por ejemplo, el jefe del Grupo de Multiassets de Federated Hermes cree que los valores cíclicos, los de pequeña capitalización y los de crecimiento que más han sufrido se comportarán mejor en la segunda mitad del año, y para Allianz GI, la apuesta son las acciones europeas en lugar de las estadounidenses, así como por el yen japonés, el oro y los bonos del Tesoro estadounidense.
“Las operaciones con derivados anticipando el nivel futuro de volatilidad del mercado han representado históricamente una buena cobertura frente a la inestabilidad en los mercados bursátiles, y también deberían ofrecer oportunidades de reentrada a un coste inferior que las inversiones de beta uno en los mercados.Construir una cartera que no dependa en exceso de una sola clase de activo o geografía puede resultar beneficioso para los inversores en condiciones de mercado que cambian rápidamente”, añaden desde Allianz GI.
Sobre renta fija, Eoin Walsh, socio y gestor de TwentyFour AM (Boutique de Vontobel), apunta que, como era de esperar, en la renta fija la deuda pública ha repuntado, pero los temores negativos al crecimiento se ven atenuados por el temor a una mayor inflación, lo que limitaría la actuación de los bancos centrales en materia de política monetaria.
“En la actualidad, los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años se han estrechado en torno a 10 puntos básicos, hasta el 4,07%, mientras que los bunds alemanes a 10 años se han estrechado en torno a 8 puntos básicos, hasta el 2,64%. En el crédito, los movimientos también han sido bastante moderados, con el índice Crossover en torno a 10 puntos básicos más amplio que el cierre del miércoles en 340 puntos básicos, aunque ese índice ya estaba descontando algunas de las malas noticias tras haberse ampliado desde 300 puntos básicos hace unas semanas. Los movimientos en el sector financiero europeo también son moderados, con la deuda preferente entre 4 y 10 puntos básicos más amplia y los AT1 entre 25 y 65 céntimos más bajos en términos de precios. Como era de esperar, la evolución de los precios se va a concentrar en los sectores más afectados, y los mercados se están moviendo caso por caso”, destaca Walsh.
Sobre renta fija, el equipo de análisis de mercado de MFS Investment Management espera «una respuesta tradicional de aversión al riesgo que combine tipos más bajos y diferenciales más amplios, aunque cabe señalar que, antes de los anuncios sobre los aranceles, los diferenciales con investment grade habían mostrado una resiliencia relativamente fuerte, por lo que será interesante observar si la ampliación de los diferenciales se acelera en este caso». Según su análisis, la reacción del mercado ha sido más pronunciada en el caso de los diferenciales de alto rendimiento, pero nos parece probable que se produzca una nueva ampliación