El Banco Central Europeo (BCE) está a punto de reducir nuevamente los tipos de interés en 25 puntos básicos, según las expectativas del mercado y el análisis de las firmas de inversión. Esta medida responde a una economía que se muestra débil, con indicadores de crecimiento a la baja y señales de estancamiento, especialmente en las dos mayores economías de la región, Alemania y Francia. Un entorno al que se suma el empeoramiento de las relaciones comerciales e internacionales con EE.UU.
Desde Capital Group señalan que la amenaza de un posible aumento de los aranceles estadounidenses ha de equilibrarse con los avances en la reducción de la inflación de los servicios y el crecimiento salarial, que siguen estando en niveles elevados. “Las condiciones del mercado laboral de la eurozona continúan mostrando ciertos indicios de flexibilización, mientras que se mantiene la tendencia a la baja de la inflación de los bienes. Al mismo tiempo, la persistencia de la inflación de los servicios podría provocar la ralentización de la última etapa del proceso de desinflación”, explican.
Para Dave Chappell, Senior Fund Manager, Fixed Income de Columbia Threadneedle Investments, el pronóstico de la reunión de mañana es claro: “El BCE llevará a cabo un recorte de tipos de 25 puntos básicos el jueves. Algunos miembros del comité han sugerido recientemente que la política monetaria se está acercando a un nivel que ya no es restrictivo, por lo que su nuevo discurso podría suavizar su postura anterior de que siga siendo restrictiva”.
En opinión de Felix Feather, economista de Aberdeen, el BCE reducirá los tipos al menos hasta el nivel neutral -el nivel en el que la política monetaria ni estimula ni frena la economía- durante el verano, con la posibilidad de nuevos recortes si las condiciones económicas lo justifican. “Estimamos que esta variable, importante pero difícil de estimar, se sitúa en torno al 2%. Sin embargo, si se materializaran riesgos a la baja importantes, como una perturbación del PIB inducida por el comercio, el BCE podría verse obligado a situar los tipos por debajo del nivel neutral, en territorio abiertamente flexible”, argumenta Feather.
De las actas a las sensibilidades del Consejo de Gobierno
Sin duda, las intenciones del BCE son claras. Según recuerdan los analistas de Portocolom AV, las actas de BCE confirmaron lo que el mercado descuenta, probablemente bajará otros 25 puntos básicos esta misma semana y lo volverá a hacer en dos ocasiones más a lo largo del año. “Eso sí, algunos de sus miembros elevaron el tono para mostrar su preocupación por la tendencia alcista del IPC desde los mínimos de septiembre y por lo tanto solicitan mayor confianza para seguir con la relajación de la política monetaria a partir del mes de abril. Sin embargo, la debilidad del crecimiento económico y el descenso en la presión salarial en los últimos acuerdos cerrados entre empresarios y sindicatos, facilitarían la senda de las bajadas de los tipos de interés”, explican.
Para Konstantin Veit, gestor de cartera de PIMCO, el actual entorno de elevada incertidumbre no deja margen para la previsión a futuro, y confía en que el BCE siga insistiendo en que las decisiones se seguirán tomando en cada reunión. “Reiteramos que el flujo de datos en los próximos meses decidirá la velocidad y la escala de la flexibilización monetaria en futuras reuniones. Las nuevas proyecciones de la autoridad monetaria probablemente mostrarán un crecimiento a corto plazo más bajo y una trayectoria de inflación prácticamente sin cambios. El débil crecimiento y la inflación proyectada en el objetivo este año abogan por una tasa de política monetaria cercana a la neutralidad, a pesar de la todavía elevada inflación interna”, argumenta Veit.
En su opinión, desde diciembre, el BCE ya no pretende una política suficientemente restrictiva, sino que pretende adoptar una postura política adecuada. “Como resultado, el debate sobre una configuración adecuada de la tasa de política monetaria neutral ha ganado fuerza en el Consejo de Gobierno (CG) y han surgido desacuerdos. En el lado de los halcones, la miembro del Comité Ejecutivo (CE) Isabel Schnabel cree que está justificado debatir sobre la posibilidad de detener el ciclo de recortes en un futuro próximo. En el lado dovish, el miembro del CE Piero Cipollone no solo cree que la política actual es demasiado restrictiva, sino que también insta al BCE a garantizar que las decisiones sobre los tipos compensen adecuadamente el endurecimiento inducido por la reducción del balance. En consecuencia, es menos probable que las decisiones de recorte de tipos más allá de marzo sean unánimes”, afirma.
Más allá de un previsible recorte de 25 puntos básicos
Más allá del previsible recorte, Rubén Segura-Cayuela, economista jefe para Europa de Bank of America, considera que deberíamos ver una reiteración del forward guidance de enero. En su opinión, la redacción es lo suficientemente vaga como para permitir otro movimiento sin necesidad de cambiarla. “No cambiar la orientación significa que el proceso de desinflación va por buen camino, que seguirán esperando una recuperación retrasada, pero una recuperación al fin y al cabo, que la evaluación de riesgos no cambiará y que los tipos siguen siendo restrictivos. Por ello, esperamos divisiones crecientes sobre si mantener el concepto ‘restrictivo’ en la declaración. Creemos que es probablemente demasiado pronto para que esa redacción desaparezca, dado lo que hemos oído de diferentes oradores”, afirma Segura-Cayuela.
En este sentido, Annalisa Piazza, analista de renta fija de MFS Investment Management, anticipa una ligera revisión al alza de la inflación para 2025, debido a las suposiciones de que aumenten los precios de la energía, y a una leve caída en el euro ponderado por el comercio, lo que compensaría el impacto negativo de la debilidad de la demanda. “Por otro lado, se espera una revisión ligeramente a la baja del PIB, principalmente debido a efectos de arrastre menos favorables desde el cuarto trimestre de 2024, cuando la actividad en la Eurozona apenas creció (0,1% trimestral frente al 0,2% esperado por el BCE). No obstante, nada hace pensar en que se produzca una comunicación considerablemente más dovish”, añade la analista.
Michael Krautzberger, CIO Global de Renta Fija de Allianz Global Investors, se muestra algo más optimista y señala que “la mejora en la dinámica de la inflación (con un crecimiento salarial más moderado (el crecimiento salarial negociado en la zona euro cayó al 4,1% interanual en el cuarto trimestre, desde el 5,4% del trimestre anterior) y un mercado laboral cada vez más débil) deja abierta la posibilidad de que el BCE lleve el tipo de depósito al 2% o por debajo en los próximos meses”.