Para Fabrice Cuchet, director de Gestión alternativa, y César Zeitouni, responsable de Gestión de Long Short Equity, el escenario está claro: desde 2008 los mercados se vieron profundamente influidos por las políticas monetarias acomodaticias adoptadas por los bancos centrales, que ahora se van retirando de forma progresiva. En su opinión, las estrategias de rentabilidad absolutas son una propuesta atractiva para el inversor en este entorno.
Las consecuencias de estás políticas acomodaticias han sido unos tipos ínfimos o incluso negativos, unos activos de riesgo con buenas valoraciones, la afluencia de capitales hacia activos ilíquidos y una percepción de riesgos en mínimos. En su opinión, “la retirada de dichas políticas, aunque paulatina, debería poner las cartas sobre la mesa y obligar al inversor a reconsiderar de cabo a rabo su asignación de activos”, apuntaron estos expertos durante la XVII edición anual de conferencias sobre la gestión de rentabilidad absoluta de Candriam.
Sien embargo, según destacó Fabrice Cuchet, la deuda pública ya no basta para satisfacer las necesidades de los inversores. “Por un lado, ya no aporta suficiente rentabilidad y, por otra, su cometido histórico de mejor instrumento de diversificación de una cartera toca techo cuando los tipos están en cero. Hoy día, la esperanza de lograr beneficios en caso de crisis en la parte de renta fija de una cartera es casi inexistente”, afirmó.
Por eso considera que, en este contexto, hay dos buenas noticias: “La primera es que las fases de subida de tipos han sido favorables históricamente para el desempeño de la gestión de rentabilidad absoluta. La segunda es que la reducción de los programas de compra de activos de los bancos centrales entraña una posible mayor volatilidad y mayor dispersión y, por ende, más oportunidades para las estrategias de gestión activa”, argumentó Cuchet.
En su opinión, el regreso de la dispersión a los mercados es positivo para las estrategias de long short equity y equity market neutral. “Estamos pasando de un entorno de riesgos menos favorable para la gestión de convicción a otro que pone más de realce las diferencias entre modelos económicos. Una subida de tipos debería seguir favoreciendo a dichas estrategias al crear un entorno menos propicio para la refinanciación de empresas en dificultades”, argumenta.
Igualmente, considera que el contexto es más favorable para las estrategias de tipo global macro o multiestrategia, ya que una mayor dispersión entre zonas geográficas y sectores dará más oportunidades de arbitraje para los gestores. Oportunidades que, según el análisis que hacen, desaparecieron cuando todos los mercados evolucionaban al unísono.
César Zeitouni señala incluso oportunidades concretas. “La temática de la digitalización se está acelerando y ya abarca todos los segmentos de la economía. Esa evolución crea oportunidades de arbitraje entre las empresas líderes innovadoras y las que acusan un cierto retraso”, defiende.
Conclusión
Como conclusión de las jornadas, ambos gestores destacaron que la salida progresiva de las políticas monetarias acomodaticias es un desafío para los inversores, pero es también fuente de numerosas oportunidades para la gestión activa y de convicción, como es el caso de la gestión de rentabilidad absoluta.
“Los inversores comenzaron a adelantarse a los acontecimientos con el regreso de la afluencia neta positiva hacia fondos de rentabilidad absoluta desde el comienzo del año”, concluyeron.